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INCULTURACIÓN y CATEQUESIS

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odas quedaron llenos del' Espiritu Santo y ea. nenzaron a ¡tablar eti l.engtÚzq~xira.71as, según el Espíritu Santo los mouia.a exprel.

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Se encontraban por entonces en Jeru?aléJijudíos piadosos venidos de todas las nacionesde la tierra. Al oír el ruido, acu die ron eJ1 masa y quedaron desconceriados, , porque cada uno toeoia Juihlaren su propialengua. Todos, sorprendidos y admirados, decían:
¿ No son gaiileoe todos los que hablan? En tonces ¿ como

que cada uno de nosotros los oímos hablar en nuestra lengua materna? Partos, medos, elamitas, y los que viuimos en Mesopotomia, Judea y Capadacia, el Pon to y Asia, Frigia y Panfilia, Egipto y la parte de Libia que timita con Cirene, los romanos que estamos de paso, judíos y proséli tos, 'cretenses y árabes, todos los oímos proclamar en nuestras lenguas las grandezas de Dios (Hch 2, 4-11).

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Identidad de la catequesis

Inculturación y catequesis

INTRODUCCIÓN

¡1.O0. El tema de la inculturación es tí -n :;J~portante que la I1.Semana Latínoarr ~_ cana de CatequesIs (18-24 de septiei 1,1 ',pre de 1994 Caracas, Venezuela) se re 1[izó sobre ese tema,

La incultu iclon se fundan enta en fa Creacic r¡ y en la Encarn icion

v

La realidad expresada por ese término siempre estuvo presente en la misión de la Iglesia y es una consecuencia tanto del misterio de la Creación como de la Encarnación del Verbo, Desde el principio estuvo presente el Espíritu: Al principio creó Dios el cielo y la tierra, La tierra era una soledad caótica y las tinieblas cubritm el abismo mientras el Espiritude Dios aleteaba, sobre las aguas (Gn 1, 1-,2);; y es ese mismo Espíritu de Dios quien la mantiene Ilevándola adelante hacía el destino final de los Cielos Nuevos y la Tierra Nueva, Cuando Dios crea a los-seres huma~10s lo hace' a .imagen ysemejanza. suya, Como dicen algunos Padres de la Iglesia, Dios hace al hombre y' la mujer con sus dos manos, que son el Verbo y el Espíritu, i'

El término "inculturacíon" entra en =1 lenguaje de los documentos del Magi ,_ terio a través de la Exhortación Apostólica de Juan Pablo II sobre la cateque&is (cf. CT 53 y DGC 109).
Inculturación: ' centro, medio' y objetivo dé, ' la nue',la , evangelización

"Ju:ah p'ablo II Úam~ a la ínculturacíon centro, medio y objetivo de la nueva ,evangelización~' (Discurso ,al Consejo Internacional de Catequesis, 26 de sep,,' tiembre de.,1992). '
11

, En este capítulo se explicará qué se el '_ , tiende por mculturación, sus fundarnsi tos, sus criterios y los caminos pa] a transitarla. '
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A.

FUNDAMENTOS DE LA INCULTURACIQN
Fueron los humano; quienes, se apartaron de su propia tnmenided, transita Ido los ceminoi de la

101. Por medio de la inculturación, la Iglesia encarna el evangelio en las diversasculturas .. De este modo los distintos pueblos forman parte de la mí. _ ma comunidad ec1esiaI. La fe transmit: sus valores, asumiendo lo que hay pesitivo en sus, culturas y renovandola , desde adentro. A su vez la fe se enriquece en sus expresiones,
106

eiienec.on

102, A pesar de los alejamientos, desviaciones y pecados, fa mano misericordiosa de Dios nunca se apartó de ellos, Fueron los humanos quienes se alejaron de su misma humanidad, se alienaron alejándose de la felicidad, Dios nunca los abandonó. Como el Padre del hijo pródigo, los esperaba con los brazos abiertos para darles la túnica

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Identidad oe la catequesis

Inculturación y catequesis

de la humanidad y el anillo de hijos y viviruna fiesta de reconciliació n. Por eso en las diferentes y m rltiples culturas se encuentra la prese: icia del Espíritu que alienta y vivifica J) mejor de cada una de ellas. También S(' tropieza con la limitación, con la pel versión del corazón, es decir el pecado. Toda c~ltura está necesitada de liberarse de sus opresiones y esclavitudes o sea de convertirse. 103.Al llegar la plenitud de los tiempos, el Verbo se hizo hombre, Jesús, hijo de María, en un país, en una cultura y en un tiempo determinados. Se' puede decir que el Verbo se "inculturizó". Fue judío, hijo de una cultura ' propia con sus riquezas, tradiciones, limitaciones y pecados. Dé Jesús, el Ca li le o, nos viene la salvación, o sea la plenitud total. El Verbo se encarna en una creación, fecundada desde un principio por el Espíritu y en una humanidad plasmada él imagen y semejanza de Dios. Por 1 1 inculturación del Verbo, el ser hurr ano reconoce en Jesús sus palabr IS "sin haberlas escuchado antes" p6rq ue ellas nos revelan lo más íntimo de r oso tras mismos. Dice Marcos en un texto repn ducido por los otros sinópticos: 108

Todos estaban asombrados de sus palabras, porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas (Me 1,22).

,

,

B.
Vil :riferio bás eo para la inculturación es la integridad de la fe y la comunión con las comunidades locales

CRITERIOS

PARA LA

INCuLTURACIÓN

Por la " ineulluración ' del Verbo

104. La IV Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Santo Domingo, en sus conclusiones sintetiza en pocas palabras uno' de los criterios básicos:

reconocemos
en sus palabras mis propias " palabras sin haberlá,s escuchsco antes, porque nos revelan lo más íntimo de nosotros mismos

Los criterios fundamentalesen este proceso (de inculiuracián) SOI1 las exigencias objetiua« de 'la fey la . apertura ,co~ la Iglesia Universal (DSD 230). '
Q sea qué hay 'un Criterio 'básico con doble vertiente: la Integridad de la fe y la comunión con las iglesias locales. 105. Con respecto a la integridad de la fe, el Directorio General para la Catequesis señala lo siguiente: '

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Por eso un criterio fundamental de la catequesis es el de salvaguardar la integridad del mensaje, evitando presentaciones parciales o deformadas del mismo (D~C 111).
Este criterio de la integridad y su fundamentación ha sido tratado en el 109

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Identidad de la catequesis Inculturación y catequesis

capítulo tercero sobre el mensaje y su contenido. En lo que se refiere a la comunión con las iglesias locales, este criterio nos dice que si bien la diversidad de las ex oresiones es necesaria, también 10 'E~ la unidad de la fe, o sea su centralización en el símbolo del Credo. Por ésa, cuando la catequesis trasmite el misterio de Cristo, en su mensaje resuena lafe de todo el Pue..; , , , .blo de Dios a lo la,rgo de la historia: ,l~ de los apóstoles que la recibieron del mismo Cristo y de la acción del Espíritu Santo, la de los mártires que la confesaron y la confiesan con , su sangre, la de los santos que la vi, vieron.v oioenen profundidad, la de ''1os Padres y Doctores de la Iglesia , que la enseñaron luminosamente la de los ',misioneros que la anuncian sin cesar, la de los teólogos que ayudan a comprender mejor, la de los pastores en fin, que la custodian con celo y 1111101' Y la enseñan a interpretar auténticamente (DGC 105).
o'.

acepción de personas (Rm 2,11) Ysu mensaje es para todos los seres humanos, hombres y mujeres, niños y niñas, es decir para todas las culturas, Junto al criterio, antes mencionado están los de la organícidad y jerarquía de las verdades de fe, .tratados también en el capítulo tercero de este libro.
No hay cultura que no esté tocada por la acción del Espíritu aun antes de la , evangelización

106. Otro criterio-clave está dado por la convicción proveniente de la fe que no hay cultura que de' alguna manera no , esté tocada por el Espíritu ~un antes,....de toda evangelización explícita. A. veces se encuentran agentes pastorales qu~,no ven esa acción, y qu!=riend6. arrancar la cizaña también queman el' tr~go del Espíritu (cf. Mt 13,24-30)'. , ::
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Este criterio es luz y consueld'yalienta'en medio dé sentimientos destructivosen donde el m~l parece ganar sobre elbien. ' 107. El proceso de inculturación, al cual nos llama y que se fundamen ta, como veíamos, 'en la Creación y en 'la Encarnación, es un proce~o profundo y un camino lento. No es una moda pasajera. Es una exigencia de la universalidad de la fe. Tampoco es la mera adaptación externa que, para hacer más atrayente al mensajecrisiiano, se limitase a cubrirlo de

La inculturación es un proceso profundo} un camino lento

Este criterio en la práctica se vive en medio de tensiones como lo muestra la historia de la Iglesia. Pero este hecho, 10 debe asustar y menos impedir o cohil -ir la tarea de la evangelización inci 1turada. Nos advierte que desde siei 1pre hay en la Iglesia una globalizació r" que proviene del hecho que Dios no lu 7!
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110

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Identidad de la catequesis

Inculturación V catequesis

manera decorativa con un mrniz superficial. Se trata por el ea, .trario de la penetración del Euang -lio en los niveles más profundos de I IS personas y de los pueblos, afectandoles de una manera 'vital en profundidad y hasta las mismas raíces de S"IS culturas (DGC109).
La inculturación no es sincre/ismo

misterio pascual de Cristo, continúa de alguna manera la Encarnación. De ese' modo la fe es luz, sal y fermento en un universo q'\le evoluciona y crece más allá de todas nuestras imaginaciones. Predicar el evangelio ~~ siempre vivir en la esperanza de lo n11¡<f}'0 que "ya está pero todavía no" hacia e,'s~ horizonte sin límite que la Escritura §xpresabajo)as imágenes' de "Cielos Nuevos y Tierra Nueva". .,
C., CAMINqS PARA TR-ANSITARLA

108. Quizásea bueno explicitar la difer~ncia :xistente entre inculturación y sincretismo, Este último va tomando elementos de una y otra cultura para construir una creencia nueva. La inculturación mantiene la radicali lad de la fe cristiana y la expresa.Hurni la y enriquece con los símbolos y valor ~sde otra cultura. ~s necesario inculturar el Euange'1lO

110. El reto que tenemoepor d~imlte e~~Vtlllde: ¡1reSe¡Úarn ¡estí's,y o su Buena Nuera n traré« tic unticateouesi: incul-

a la luz de los tres grandes misterios de la salvación: la Navidad, que muestra el camino de la Encarnación y mueve al evangelizador a su vida con el e'mngelizado, la Pascua, que conduce a través del sUfri111i~.nto a la purifi. .acuin de los pecados para que seai: redinudos, y Pentecostés que por l¡/ fuerza del Espíritu posibilita a. todos entender en su propia lengua las maravillas de Dios (DSD 230).

turadn, es decir optando PO?'el,j'cspeto !J aceptación de ta gente de nuestro pueblo!J su cultura (:01119. hizo ei mismo ¡esu's.:.(DC

57).

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Para eso es necesario que los evangeliza dores aprendan a presentarse en si- . iencio y con los pies descalzos (DC 58). Es decir, con una mente y un corazón respetuosos de los valores presentes en las diferentes culturas, no sea que en nombre del Espíritu luchemos contra el Espíritu. ' Para evangelizar se necesita emplear un lenguaje sencillo, con actitudes concretas de acogida, atención y servicio (cf. DC 60). No es propio de la catequesis la 113

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109. A su vez la inculturaciónhace posible una múltiple y variada Expresión de la fe que se va enriqueciendo de continuo. El Espíritu, al hacer presente el 112

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,!!entidad de la catequesis

oratoria grandilocuente, sino el arte de la comunicación en donde los e atequizandos son actores y nunca simp es destinatarios de la enseñanza. Emplear un lenguaje sencillo y simbólico como Jesús que, en su predicación.' se refería a la sal, el fermento, el aceite, el vino, la harina, la red, la barca de pescadores y la lámpara que se enciende a la caída del sol. .. (cf, De 63) .

6
RELIGIOSIDAD "POPULAR y CATEQUESIS

.
y así crecer y ayudar a crecer en un proceso queculmina en la vida resucitada, .. dónde se vencerá definitivamente el dolor, el pecado y la muerte ..

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hacerlo
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llegado la liora en la cunl los ierdedeio: adoradores adorarán al Padre en Espiritu.!i, . en verdad. El Padre quiere- ser.ademd» (¡sí. Dios es, Espíritu y los uue lo I1dortl¡(¡{c!WII . espíritu y 1'/'1 uenuu! (Jn 4,23-34).

INTRODUCCIÓN'
En la relighJsidad popular haf ricos valores de :re, de esperanza de

;y

reconcntecion i

111. La religiosidad popular constituye una riqueza cultural 'en nuestro continente. Particularmente en ambientes populares se vive en, gran parte una .tradición cristiana que impregna la existencia de las personas, el contexto social y cultural. La religiosidad popular ha mantenido la fe del pueblo y se manifiesta, entre otras expresiones, en actitudes, objetos, signos, peregrinaciones, santuarios, fiestas patrona les y devociones.

114

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·.
idenüds d de la catequesis Religiosidad popular y catequesis

La Iglesia latinoamericana S:2 ha esforzado en hacer efectivo el reconocimiento acerca de la urgencia de evangelizar esta realidad. En efecto, ha descubierto c0rl alegría, que en la religiisidad popular hay ricos valores de k, deesperanza, de amor a Dios y al F:rójimo, de reparación y de reconciliación, , sin ocultar sus límites o deformaciones.
i

tir de la experiencia que tiene de lo religioso. Por ella busca la fuente de su vida' I '1a marcna 1 esYde su ser. En ella vive¡ut piritual que da sentidu'~'ascendente,a todo su vivir. La religiosidad popular se, puede reconocer en muchos -lugares como el centro donde gravita 'la vida entera de un pueblo. 113. Es, sin embargo, una realidad de contraste, recargada a menudo de ambigüedades y portadora de valores '! contravalores. En SU búsqueda de Dios, el ser humano, incluido el cristiano, no siempre acierta: a' veces 'vive ,una religiosidad interesada, buscando favores de seres espirituales; desfigura la, imagen' de Dios, deforma las relaciones con Él, se fabrica ídolos que confunde con el Dios vivo; busca .al Señor por caminos en los que no puede .encontrarlo.

En este capítulo se describen las características de la religiosidad pbpular y se enuncian los criterios que ha de tener eÍ1'cuenta la catequesis para proseguir su tarea de iluminarla. y depurarla, así como de valorar sus elementos inculturizadores y hacer de ella un elemento válido en la misión de la Iglesia,

los

, A.

CONNOTACIONES RELIGIOSIDAD

DE LA

POPULAR

Por la religiosidad popular el 'Pueblo vive una marcha espiritual que da sentido a su vida

, I 12, La catequesis contempla la religio-

sidad popular como un hecho cultural. arraigado en el alma de un pueblo el cual siente, vive y expresa en modo particular sus relaciones vitales con la divinidad y con todas las fuerzas que considera superiores a él. A través de ella afecta las más profundas creencias y actitudes, los valores import.antes de la vida y las motivaciones que ieneran los comportamientos humanos, Por la religiosidad 'popular, el pueblo' manifiesta su manera de situarse en' el mundo, de interpretarlo y de actuar solre él a par-

Es importante para lacatequesis aprender a observar y valorar las antiguas y numerosas religiones indígenas de América Latina y las religiones afroarnericanas. Ellas le plantean especiales problemas y desafíos, debido a que no fueron suficientemente evangelizadas.

B.

NUEVAS

FORMAS

DE RELIGIOSIDAD

114. Del mismo modo no se pueden desconocer las nuevas formas de religiosidad que están surgiendo en los años
117

116

Identidad de la catequesis Religiosidad popular y catequesis En estos últimos años están surgiendo nuevas formas de .! religiosidad que} requieren un ,! /'i; análisis serio··: r . sobre su validez
,
.

recientes. Son manifestaciones li janas de la religiosidad popular tradic anal. Se alimentan de experiencias oriei tales, relacionadas con las fuerzas que 1 ay en la naturaleza, en el pasado y en E. mis, mo ser humano. Aparecen come nuevas religiones dentro de la cultur I moderna y posmoderna, formando L1Uya ~enudo un conjunto de creencias, de ntos y de comportamientos a la medida y al"gusto de cada Uno. Son re Iigiones centradas más en el individuo que , en la comunidad, más en lo interior que .' .. :' .en al corripromíso, más enla experíen, c,i~ s'e,nsible que en la totalidad de la persona. , '" C.RE~'IGIOSIDAD POPULAR y

ciones exclusivamente culturales del hombre con Dios. Su cometido es, en este campo, el entorno vital de la perso.na y de la comunidad; intentar convertir las relaciones cósmicas, interpersonales y las relaciones con el Dios vivo, en fuentes espirituales de experiencia cristiana. (DGC 195-196). En fin, acercar a Dios al pueblo para que lo vea como Aquel que acompaña, perdona y defiende contra toda fuerza maligna. En Él vivimos, nos movemos y existimos (Hch
17,28) .
,

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D.

CRITERIOS CATEQU(flco~

.

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'MINISTERIO DE LA CATEQU!:SIS
115. Si l~ religiosidad popular tiene esta

En la religiosidad' popular hay un ' , espacio privilegiado para la catequesis

íntima relación con el ser y con el alma "cultural de los pueblos, y si en ella se dan expresiones particulares de búsqueda de Dios, ello significa que allí hay un espacío privilegiado donde la Palabra de ..Qj9.~tiene un mensaje que entregar a través d~l ministerio de la cateqi .esis. profético te la Iglesia, la catequesis se pone al ser vicio de la búsqueda de Dios, de una COl iversión que entronca en el corazón del hombre y en el corazón de su cul tura. No puede ser una tarea superficíalj¡ un acto que se detiene en el cultivo de relaI

117. Por criterio.entendemos ,tU1a.regla práctica de acción, Para .i)l'est~Ü' unauténtico servicio a la religiosidad popu-: lar, la catequesis requiere de .criterios ' teológico-catequéticos, que Ié propordonen UI1él real capacidad deencauzarla en el s~ntido 'que pide el 'Píos érea-, dor, liberador y Padre de Nuestro Señor [esucristo,

a. Crlterlo bíblico
La csteque encuentra Palabra de los criterio una religio popular cri ;is ' 'n la Dios de idad tiana

116. Como ministerio

'118. La Palabra de Dios es la única que

tiene poder y autoridad para discernir y valorar la autenticidad de la búsqueda de Dios, de su imagen o de la forma particular de relación con Él. La catequesis ha de encontrar en ella las exigencias inequívocas de Dios cuando entra en contacto con los seres humanos.
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118

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Identidad (le la catequesis

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Religiosidad por:ular y catequesis

b. Criterio antropológico
119. Una religiosidad que escl .viza a la persona no puede estar de act erdo con el plan que Dios tiene sobre ( 'Ia. Si no la lleva aser más persona y a 'recer en dignidad humana, la religiosi .ad prac'ticada no puede ser cristiana. Dios ha creado a las personas p8ra crecer y la relación con Él ha de ser uno de lOS móvi, les más poderosos para conseguirlo.

fe en compromiso dia .io. de caridad fraterna. En el Pueblo de-Dios se debe cuestionar seriamente tO(-),a práctica religiosa, toda creencia o actitud que quiebre la comunión y rompa la concordia entre hermanos. Porque no es Iglesia de Jesús aquello que se divide en sectas religiosas, sino la que se entrega a vivir - como signo que convoca a la comunión.

e. Criterio litúrgico 122. En la experiencia de lél fe, Ié'!celebración Iítúrgica e,suna síntesis del Misterio cristiano.que se celebra. Enella v , por ella, la Iglesia entabla un diálogo con el Señor qJ.le la salva sin ,cesé'!l'.Sus intervenciones salvadoras se hacen objeto de ~elebraci6n gozosa. En l~s signos litúrgicos se consuma la acción liberadora del Señor enfavor.de su pueblo: L? catequesis.ha -de- encontrar los lazos quehay entre religión del pueblo y celebración de' la .fe eÍ1 asamblea litúrgica, L8 petición de sacramentos a . partir de creencias religiosas teñidas de magia, necesita ser catequiza: .. Iacon respeto y cuidado para ir a un verdadero acto comunitario y así celebrar el gesto salvador de Jesús y no "cumplir," meramente con un rito tradicional.

c. Criterio cristológico
120. Como hombre profundamente religioso, Jesús es regla y norrnu de relación con Dios. La religiosidad de Jesús se nutre de un profundo sentid) de Dios que no admite competencia cc n ninguna clase. de ídolos. La religic sidad de jesús consiste en obrar según la justicia y la verdad. Es adherirse a los valores centrales del Reino como programa de vida. Es romper con situaciones de pecado que estorban los planes del Señor. La religiosidad y el culto verdadero consiste en adorar al Padre en espíritu y en verdad. El significado cristocóntrico de nuestra fe implica valorar la levoción mariana de casi todos los pl eblos de América Latina. Devoción que b.en orientada es profundamente evang\ lizadora.

Segun ens,eña Jesús; la, , religipsidad

consiste obrar , según la,'(Jsti9ié:¡

en,

'

y

la ve/dad

E. ACTITUDES
d. Criterio ecleslai
121. Uno de los puntos claves .íe la edificación de la Iglesia es la vive leía de la 1.,n

PEDAGÓGICAS

123. Así C01110 son necesarios los criterios. para discernir la religiosidad popular, se requieren también actitudes pe-

121

Identidad de la catequesis

Religiosidad popular y catequesis

dagógicas que. permitan al categ uista educar en lafe desde la religiosic ad o piedad del pueblo. Una actitud es 11 forma corno nos relacionamos y nos .omportamos con los demás.
El catequista es hijo y parte de la religiosidad popular qe su pueblo

ajenas a su cultura, y para saber escoger los momentos oportunos del paso hacia la madurez de la fe. 126, Por otra parte, el catequista sabe que frente a la religiosidad del pueblo, debe ejercer su quehacer con creatividad constante. Ella lo lleva a cuestionar con 'pedagogía y a propol1l~r con sabiduría elementos nuevos de asimilación religiosa por parte del pueblo. Por In creatividad reinterpreta coni¡~levangelio los gestos, las actitudes y, los ritos, ofreciendo alternativas de expresiónre-' Iigiosa acorde con e!.Miste¡:io cristiano, 127. La catequesis de la religiosidad popular exige paciencia histórica por parte delcatequista, porque se va arti. culando siempre en pequeños avances.' El pueblo tiene un ritmo que casinunca coincide con el del catequista, ..Se nece.si ta ser fuertepara' afrontar conflictos, y superar desencantos en la catequesis de la religiosidad popular; hay que saber mantenerse en la lucidez cristiana para señalarle sin fatiga los impera tivos del evangelio, aunque a veces se entre en .choque con ciertas formas de expresión religiosa, arraigada en el alma popular,
El cstecúis's: ha de adoptar la ley suprema dI '1amor y de la bar dad

124. Si en toda cultura hay que.: aber observar y escuchar con amor, sin prejuicios ni actitudes desuperioridad para reconocer en ellas las acciones del ~spíritu, de una manera especial en el terreno de la piedad del pueblo. El catequis. t.é\ no. puede.olvidar que es hijo y parte · cte, lareligiosidad de su pueblo. La edu.. cacíón de la fe ha- de realizarla desde ·dentro: haciendo suyo el fervor popular como lugar de experiencia religiosa · profunday no corno campo de experi'.. mentación pastoral. Asimismo, será ta· rea .del catequista estudiar históricamente lasmanífestaciones religiosas de su.pueblo, para encauzarlas con provecho en su trabajo. 125. El.educador de.la fe adopta una sana.actitud de discernimiento. Busca 'en la religiosidad popular los auténticos valores cristianos, sábiéndolos .distinguir de aquellos que no lo son. Abre cauces para una vivencia más prcfunda de la fe; aprende a discernir ení .e lo que se puede cambiar y lo que r o es posible, entre lo que se cambia ~ c irto, mediano y largo plazo, entre lo qt',e es de origen cultural, cristiano o pag:ll1o. El discernimiento le debe enseñar '1 no imponer' al pueblo prácticas religi osas

El catequista, dentro de la religiosidad popular, intenta abrir caminos para una vivencia más profunda de Dios

128. Para acompañar al pueblo religioso en su marcha espiritual, el catequista adopta la ley suprema del amor y la bondad perseverante. En el amor al pueblo encontrará la llave de una pedagogía de la fe que no se atreve ni a
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122

Identidad de la catequesis

Religiosidad popular y catequesis

romper la caña cascada ni a ex .inguir la mecha humeante.

·F.

EXIGENCIAS

METODOL :)GICAS •

cipativo, Acompañando, dialogando y buscando junto con el pueblo, se , llega a una experiencia de Dios conforme al evangelio ..
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129. En el orden práctico, la c rtequesis de la religiosidad popular tt ndrá sus . mejores opciones en la aceptar ión de las siguientes exigencias de método:

La religiosidad pop:~Jar hunde sus raíces y tradícíonesjen Iafamilia. El métodocatequístico ha de tener en cuenta esta realidad.

/

No hay catequesis válida I in previa observación y análisis de él relígio.·si~ta~i popular,

La (atequesis de la " ligiosldad popJlar se etttoul« dentro de vn
método

• La catequesis de la religiosidad pOw pularsuele ser ocasional. Hay tiempos en 10,5 que ella se manifiesta más intensamente': la muerte" sernnnn santa, fiesta, patronales,' santuarios, , fiestas d~la Virgen, Son. tiempos muy oportunos. para, catequizar la religiosidad .: . .popular. ..

. • ,. La catequesis de la religio -idad popular es de carácter emine rtemente existencial, porque entro-tea en el centro vital de la experiencia religíosamás profunda. •...,La religiosidad popular pide que la catequesis no pretenda eliminada, ·sino que le proporcione elementos para un mejoramiento en calidad, que la acerque a Jesús y a su evangelio,

comunitario y pariíoipativo

Los medios' didá~tíc,os ,de esta-catequesis se encuentran ·d'e.I)trode la mísmareligiosidad. gestos, creencias, imágenes, devociones, símbolos, cantos, plegarias, etc: . En la religiosidad popular los catequistas son el mismo pueblo de Dios que tiene la virtud de llegar a todos sin.distinción de clases sociales. El método catequístico de la religiosidad popular, además de ser existencial, ocasional y participativo, es también celebrativo y simbólico, lo cual favorece la necesaria unidad entre fe y vida.

".

La religiosidad popular ha de verse como cantera inagotable de temáticas para educar la fe del pueblo. ·La mayoría de los aspectos del Misterio cristiano están contenidos en ella.

• La catequesis de la religiosidad popular se articula siempre alrededor
·de un método comunitario y partí124

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Identidad de la catequesis

130, En resumen.Ia mayor fuerz 1 de la catequesis de la religiosidad P' -pular consiste en descubrir que

no es souimenteobjet» de eV(11l8/izacián, sino que,en cuanto con.iene la Ptúabra de Dios, es 1~1U1 ¡anuo octiua. con la cual el pueblo se etangeliza continuamente a sí n.is-

7
LA CATEQUESIS' ES COMUNICACiÓN

, mo (DP 450),'

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, Por otra parte, esa misma fuerza tam, bien reside en la sabiduría que guía al : . ' ,,. , pueblo, ' " ..,'.
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" " ' " come)' principio de disC:~rJ1il;liell'o, , ' un instinto euangéíic» po/' el 1; l/e 'r::al,tQ' esponuineantente cuándo se 'sirte en ,la Iglesia nI Enal'lgeli(, y -cuándo se lo linda y a~flxia con otro: in tereses (DP 448), , ,

M
(Hb '1,1-2).

Ucllns

veces Y,~e mucluis manems ItnI11~~ .: /

Dios antiguamente a I:llles'frmi ál1fe¡ln., sados pOI' mediode los profetas; oliora en este momento finlll'lIos ha Iinl1Zndá: , por liledio de su Hijo, n quien eOllstitUl/Ó heredero de: ~ todas /115 cwns 1) por quien hizo tf11.ubléll 'el universo ,
, " ' :, " "

INTRODUCCIÓN
13'1,Uno de los problemas más graves que enfrenta hoy la catequesis es el de la comunicación. En la Iglesia hay una 'gran incomodidad, porque su forma de comunicar el evangelio suele serpobre y sin calidad, A menudo se tiene la impresión de que utiliza lenguajes que nadie entiende; se dirige a auditorios que ya no existen y responde a preguntas que nadie tiene o a problemasque nadie vive, '

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