Daniel Medvedov

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Comentarios al Yoga-Sutra
C.O.R.D.
El Enamorado de la Osa Menor

°
Madrid
2013 / 2016

P

atanjali

En el primer milenio de la era cristiana, en el siglo IV, vivió en la India un sabio que
escribió un texto breve acerca del Yoga. Su claridad es una ayuda inestimable para el
buscador de hoy.
El interesado en la aventura del saber encuentra muchas joyas en cada una de las
paginas del libro. Uno de los aportes de Patanjali es la descripción de la técnica de
concentración llamada samyama, el enfocar la luz del pensamiento de manera
continuada hacia un tema que se desea entender profundamente.
Al leer el texto de Patanjali somos como monos atados a un tronco, lamiendo un trozo
de sal, apremiados por la sed del entendimiento.
Heraclito afirma lo siguiente sobre los monos:
El mas bello de los monos es asqueroso cuando se lo compara con el genero humano.
(H.82)
Luego agrega:
Comparado con un genio (en nuestro escrito ese “genio” es Patanjali), el mas sabio
de los hombres parece un mono, en sabiduría, en belleza y en todo lo demás. (H.83)
Hay nueve tipos de interrupciones para el desarrollo del entendimiento:
• La enfermedad
• El estancamiento del pensar
• Las dudas
• La imprevisión
• La fatiga
• El exceso de complacencia
• Las ilusiones sobre el verdadero estado del entendimiento de uno mismo
• La falta de perseverancia
• La regresión
Patanjali dice (I.31) que todos ellos son obstáculos porque crean perturbaciones del
pensamiento y refuerzan las distracciones.
Yo agrego a los nueve antes citados unos otros nueve:
• El cinismo
• La critica desmedida
• La queja continua frente a la incomodidad y a las situaciones adversas
• El lamento por el clima político
• El desencanto frente al desamor
• La protesta frente a la pobreza
• Los rencores alimentados por hechos del pasado
• Los celos provocados por la atención de los que amamos hacia otras personas
o hacia otros intereses
• La ira descontrolada frente a situaciones que escapan a nuestro control y
entendimiento

2

Hay que luchar con valentía para desmembrar y aniquilar todos estos defectos de
comportamiento.
¿Cuál es la consecuencia de estas interrupciones? Los siguientes síntomas son el
resultado de las causas sembradas por nuestro modo de actuar (I.31):



La incomodidad en el hablar
El pensamiento negativo
La incapacidad de sentirse cómodo en ninguna postura corporal
La dificultad para controlar la propia respiración

Todo ello basta para hacer del diario convivir un verdadero infierno.
Uno de los métodos mas efectivos que propone Patanjali para dominar tales
obstáculos es la respiración invertida: en vez de inspirar, expirar:
Puede ser útil la practica de ejercicios respiratorios usando expiraciones
prolongadas (I.34)
¿Cómo entender todo eso?
El sujeto del día de hoy tiende a inspirar cada vez que se enfrenta a una situación
delicada: toma una gran bocanada de aire. Cree, sin embargo, que así esta respirando
hondo.
No se percata de que antes hay que expulsar el aire que ya esta en los pulmones,
quedado allí durante meses, a causa de la falta de entrenamiento y por el descuido
continuado de la actividad fisiológica y energética de nuestro cuerpo.
Patanjali aconseja expiraciones prolongadas. Ello debe entenderse con mucha
atención y sutileza.
Expulsa lentamente el aire que tienes en los pulmones. Se debe hacer eso no solo
en situaciones adversas, sino siempre. Para ello hay que cambiar la configuración de
nuestra respiración: primero hay que expirar y luego inspirar. Pero son necesarios tres
pasos mas: hay que guardar un momento el vacío que ocurre al expulsar el aire y luego de
la inspiración, quedarse un poco en la plenitud de la inspiración. El punto mas importante
es establecer, encontrar, buscar y descubrir el punto neutro de estas operaciones.
Este punto es el centro de la respiración y a el debemos retornar al finalizar los
cuatro pasos que se traducen por la expiración, el vacío, la inspiración, la plenitud.
Lentamente, suavemente, desde la plenitud que se siente luego de inspirar, dejar
salir poco a poco el aire por la boca, prestando atención al sutil roce que ocurre con los
labios. No se expulsa el aire con violencia y tampoco se debe intentar a llegar a un vacío
completo. Simplemente se debe buscar este punto neutro llamado punto vivo. Con el
tiempo y la practica prolongada de este ejercicio, la configuración de nuestra respiración
cambiara y el proceso se vuelve natural y espontáneo.
Hay que estar siempre en el punto neutro: esta es la meta del Yoga.
Desde este preciso lugar las cosas se ven distintas.
Es como estar contemplando el diamante del béisbol, la cancha y las tribunas
todas, desde el montículo del lanzador: todo se ve desde un punto de vista privilegiado.

3

Retorna siempre a tu punto neutro, este es el secreto.
En el diario convivir vemos alrededor nuestro todo tipo de gente: algunos están
muy contentos, otros están en situaciones peor que la nuestra.
En el fragmento I.33 de su texto, Patanjali describe con palabras sencillas una
situación muy parecida a la presente: unos hacen cosas sorprendentes, otros están tan
contentos que su estado raya en la excitación, todos andan detrás de mil negocios e
inventan otros tantos proyectos, otros son apáticos y se alejan rápidamente cuando se les
acercan los amigos necesitados, otros generan mil problemas por su incapacidad de ver
con claridad los factores en juego y así intentar una solución.

Si tuviéramos un grano de entendimiento y menos envidia y egoísmo, estaríamos
contentos con el bienestar de otros mas afortunados que nosotros, estaríamos compasivos
y solidarios con los mas necesitados, y muy contentos con aquellos que realizan cosas
dignas de aprecio.
Por otra parte, no nos deberían afligir los errores y los entuertos de los demás,
pues responden a influencias y razones mucho mas profundas y complejas de lo que
podríamos imaginar. Con tal actitud, que es el efecto del entender de las cosas, nuestra
persona estaría muy tranquila.

4

Observa, desde los bastidores de la discreción y de la elegancia
Patanjali afirma, en I. 36, que uno de los mayores misterios de la vida es la vida misma . .
.
VISHOKA VA JYOTISMATI
Nuestro poder de entendimiento es sorprendente: el ser nos ayuda a entender lo
simple y lo complejo, lo infinito y lo eterno, lo perceptible y lo imperceptible (I.40).
Si alcanzamos un estado de concentración continuada, libres de distracción, poco
a poco se llega a percibir que somos como un espejo que puede reflejar, sin distorsiones,
lo que se nos presenta delante de nuestros ojos (I.41). Este mecanismo humano conduce a
la visión clara y prístina del objeto, ser o acción contemplados. La visión es distinta de la
opinión. ¿Qué otra cosa son nuestras declaraciones mas que unas meras opiniones?
Debido a nuestras experiencias viciadas por la ignorancia, y a causa de nuestras
ideas pasadas, nuestra comprensión del objeto que percibimos esta deformada: todo lo
que hemos leído, oído o sentido interfiere en nuestra percepción y a consecuencia de ello
emitimos un sin numero de opiniones (I.42).
La comprensión defectuosa basada en la inferencia y en los recuerdos se esfuma y
deja lugar a una visión espontánea, directa y natural. El nivel en el cual se realiza tal
visión, como su misma intensidad, sobrepasan lo ordinario y sorprenden por su
originalidad: el contemplador ha llegado a los orígenes mismos del objeto contemplado
(I.49).
5

Patanjali afirma que no somos los dueños de todo lo que hacemos (II.1).
Es halagador saberlo, pero esto no nos libera de la responsabilidad y del deber que
nos corresponde.
Hay que eliminar los obstáculos que impiden la claridad de percepción con una
practica esmerada. ¿En que consiste tal practica? Antes y primero que todo en un
continuo retorno a nosotros mismos, a ese punto neutro del cual se hablaba en la técnica
de respiración. Cada acción, por mas mínima que sea debería ser enlazada y entrelazada
con otra, vale decir con la siguiente, desde el punto neutro al cual tenemos que retornar a
cada paso y en cada momento. En el fragmento II.3 Patanjali ofrece una curiosa lista.
Los obstáculos que llevan a la comprensión defectuosa son:



La confusión de valores
El exceso de apego
Las aversiones irracionales
El sentimiento de inseguridad

Agrego a esa lista las medicinas y los recursos necesarios para su aniquilación, luego
de revisar sistemáticamente nuestras acciones:










La fusión de valores
La renuncia a los apegos menores y la lucha en contra de los apegos mayores
a través del ayuno. En II.7, Patanjali afirma que el apego excesivo esta basado
en la convicción de que nos aportaría un estado de supuesta felicidad
El amor incondicional
La confianza sin motivo en la resolución de los problemas
El optimismo moderado que se traduce en estar contento sin causa aparente ni
motivo alguno
La esperanza sin motivo en la llegada inminente de un cambio positivo en el
curso de los eventos
La seguridad sin motivo que se traduce en un confiar sin motivo en la
situación que se presenta como un desafió
La valentía sin motivo alguno: ser valiente es armarse de valor sin saber de
donde sale tal valor lleno de poder y energía
La búsqueda del entendimiento
La libertad que se alcanza con la madurez y la independencia
La fe pétrea: seguridad sin causa

Patanjali afirma que la fuente de todos los obstáculos es la comprensión
defectuosa (II.4).
Tales obstáculos se presentan en el escenario del diario convivir como los
animales en la arena de un circo: no aparecen al mismo tiempo, aunque el rosario de su
encadenamiento pueda darnos la sensación que nos caen encima como unas gotas de
lluvia.

6

Su impacto es variable y depende de nuestro estado de animo: a veces encajamos
mejor un golpe que tal vez, en situaciones diferentes, nos hubiera rematado.
Lo mejor es no acusar el golpe y salirse por la tangente, como los jugadores de
póquer que al no tener cartas mejores prefieren pasar.
Sin embargo, algunos prefieren no recibir cartas nuevas, por considerar que las
que tienen en la mano llevan un valor superior a las cartas que recibirían en el reparto. En
las contiendas hay estrategia (preparación) y táctica (aplicación).

Revisemos con calma la situación y su complejo entramado. Analicemos los
obstáculos, a veces visibles, otras veces invisibles. Sin embargo, los obstáculos siempre
se presentan de un modo visinvisible: son en parte visibles, como también invisibles.
Luego hay dos modos de comportarse en las situaciones complicadas: actuar o no
actuar.
A veces es mil veces mejor no actuar que actuar y otras veces es imprescindible
actuar, en vez de no actuar.
Lo espectacular del libro de Patanjali es su claridad en el diagnostico de las
aversiones irracionales: afirma que tales aversiones suelen ser fruto de experiencias
dolorosas sufridas en el pasado, todo ello ligado a situaciones y objetos concretos cuya
presencia se repite en tiempo y espacio para aprender alguna lección, o simplemente para
consumirse un legado del pasado que funciona como un nudo que tiene que ser desatado.
De la inseguridad, como secreto sentimiento innato de angustia ante el futuro, no
se salvan ni los sabios:
La inseguridad afecta tanto a sabios como a necios ignorantes – dice Patanjali (II.9).
Cuando todo parece que anda como sobre ruedas, todo tranquilo y en color de
rosa, es entonces cuando hay que aumentar el estado de alerta y permanecer una
vigilancia continuada (II.10).
Uno de los métodos para enfrentarse a situaciones delicadas es adoptar en el
momento de la acción un estado de reflexión, es decir transformarse en un espejo
convexo para reducir su impacto y disminuir el efecto negativo. Eso les impide a los que
eso han provocado, a recobrar fuerza y a retroalimentarse de nuestro propio desatino
como de un combustible (II.11, II.12)
Todo obstáculo es la semilla de un beneficio igual, o mayor que el obstáculo
mismo.
Es curiosa y da de pensar la afirmación de Patanjali en II.14:
Las consecuencias de una acción serán dolorosas o beneficiosas según si los
obstáculos estaban o no presentes en el planteamiento o realización de tal acción.

7

La traducción del sentido de esas palabras sugiere que si realizamos una acción
que ya tenia ocultos en su seno unos obstáculos latentes, las consecuencias de esta acción
serán positivas y beneficiosas, precisamente por haberse uno enfrentado a los obstáculos
que ya estaban en la lista.
Sin embargo, si la acción realizada es la causa y la fuente de la aparición y
generación de nuevos obstáculos con los cuales obviamente no contábamos, las
consecuencias serian negativas y dolorosas, pues somos nosotros mismos los generadores
de tales obstáculos que surgen a causa de la acción. Por ello hay que estar vigilantes con
las acciones que intentamos realizar y diferenciarlas de aquellas acciones a las cuales
estamos obligados, o empujados a consumir, por una razón u otra. No es fácil explicar, ni
es fácil entender tales palabras. Por fortuna, Patanjali aclara todo ello en el siguiente
fragmento II.15:
Los efectos dolorosos de todo objeto o situación pueden provenir de uno o varios
de los factores siguientes: cambios en el objeto percibido, deseo de repetir experiencias
agradables y un poderoso efecto del condicionamiento pasado. Por otra parte, pueden
influir los cambios que se produzcan en el propio individuo.
(Sigo la traducción directa del sánscrito en la versión del Yogasutra de T.K.V.
Desikachar, EDAF, Madrid, 1994)
Los efectos dolorosos que pueden producirse deben ser previstos y evitados –
agrega Patanjali en II.16.
Obviamente, tal consejo se refiere a la contención y constricción de nuestros
deseos de actuar de una manera que pueda generar efectos dolorosos. La cuenta y el pago
no se realizan ni se producen instantáneamente, sino mucho después de esta vida misma.
Disminuir los efectos dolorosos, mejor dicho disminuir el dolor que tales efectos
generan en uno, es posible a través del entendimiento y del humor, practicas que
aumentan nuestra claridad y optimismo.
Muchas sensaciones de dolor, o de placer, son el resultado del dominio e
influencia, en nuestro cuerpo, de poderes elementales sobre los cuales la ciencia actual
solo podría denominarlos como un virus que ataca nuestro entorno somático. No
obstante, somos vulnerables también en el entorno intelectual, como lo somos en el
ámbito sentimental y afectivo. Son los afectores, confectores, defectores, infectores,
perfectores, prefectores y refectores que influencian misteriosamente nuestro
comportamiento diario.
A veces ni siquiera nos reconocemos al analizar con posterioridad nuestros actos
mas triviales.
Pueden llamarse como se quiera pero su existencia real induce a pensar que hay
también muchos recursos para desembarazarse de cada uno de ellos. Uno de estos
recursos es darse cuenta de cada acción, o de cada gesto raro, que uno realiza.

8

Otro poderoso recurso es tomarse el asunto con humor y enmendar nuestro futuro
comportamiento en situaciones similares.
Tales potencias no soportan ser burladas, ni ironizadas, y a consecuencia de ello
se alejan y desaparecen para siempre, como bombitas de jabón.

Busca una bolsa de arroz, mete los granos que entran en un puño en uno de tus
bolsillos y cuando te encuentras en una situación embarazosa que te hace avergonzar de
tu comportamiento, pronuncia las siguientes palabras:
¿Quién eres?
Acto seguido, metes la mano en el bolsillo y preguntas eso:
¿Cuántos granos de arroz tengo en mi puño?
Terminas esta sesión teatral con el siguiente requerimiento categórico:
¡Dime!
Veras que, como por arte de magia, toda la atmósfera viciada se calma al instante.
Esas potencias visinvisibles afectan, infectan, perfeccionan, alimentan, introducen
defectos de forma y contenido, confeccionan situaciones extrañas, agradables o
desagradables, producen algo así como un tic nervioso y manías sin numero, y controlan
el desarrollo de una acción, aumentando o disminuyendo la intensidad del efecto de tal
acción, y hasta llegan a perfeccionar nuestros movimientos para la realización de una
acción, o de otra, de un gesto, o de una expresión.

La causa de la mayoría de las acciones que producen efectos dolorosos, o
placenteros, es la incapacidad para distinguir las potencias elementales que se apoderan
de nosotros y afectan nuestro comportamiento.
Todo lo que nos afecta en nuestro comportamiento tiene una sola finalidad:
alimentar a las potencias elementales con las sensaciones de nuestro placer, o de nuestro
dolor.
La existencia de esas potencias elementales y la apariencia de los efectos a
los cuales conlleva su influencia en nuestros movimientos, sentimientos y
pensamientos son independientes de nuestras necesidades como seres humanos.
Existen sin referencia individual y nos atrapan según nuestras tendencias,
cualidades y defectos, acercándose a cualquiera, tanto a sabios como a necios,
para atender a las diversas necesidades de alimentación de su poder.
Patanjali hace una declaración extraordinaria (II.23):

9

Todo lo que es percibido, sea lo que sea y sea cual sea su efecto sobre un
individuo dado, no tiene, en definitiva, mas que una finalidad: clarificar la
distinción entre el mundo exterior que es visto y el mundo interior que ve.
Ese mundo interior que ve es el Ser de cada uno de nosotros.
En definitiva, la vida consiste en entender lo que se percibe y en
comprender las dos secretas dimensiones del espacio y del tiempo, como aspectos
palpables y tangibles del infinito y de la eternidad. Esos dos últimos son arquetipos, o
principios universales del gran rosario de los misterios inscritos en nuestros cromosomas.
La falta de claridad en la distinción entre lo visible y lo invisible se debe a la
acumulación de comprensión defectuosa. Patanjali declara, en el fragmento II.25, que la
comprensión defectuosa se puede reducir. Como consecuencia de ello, aumenta
proporcionalmente la claridad. Con el alcance de la claridad aparece la vía hacia la
libertad.
En sánscrito la palabra “libertad” tiene una bella sonoridad: kaivalya.
En II.27 descubrimos que la obtención de la claridad es un proceso gradual.

Habría que luchar para alcanzar el estado de claridad. Patanjali ofrece el retrato de
un individuo que describe con las siguiente palabras (II.37):
Quien es digno de confianza, porque no codicia lo que pertenece a otros, tiene
naturalmente la confianza de todos, que comparten todo con el, por muy preciosa que
sea la cosa a compartir.
Hay una diferencia entre la limpieza exterior, la que debe ser constantemente
atendida, pues cualquier descuido resulta evidente, y la limpieza interior que nunca
deteriora su naturaleza.
Para Patanjali, (II.40), hay una diferencia entre lo que debe ser constantemente
cuidado y lo que es eternamente limpio. Lo que se deteriora es exterior y lo que no se
deteriora esta, profundamente, en nuestro interior.
Yo diría, inclusive, que es nuestro propio centro. Ocurre que el cuerpo físico esta
dentro del Ser y no al contrario. El Ser es la profunda naturaleza de nuestra
individualidad.
Allí esta la fuente de la percepción,
pues la entidad del Ser no sufre la distracción y la distorsión de los sentidos. Por otra
parte, el Ser es libre de la comprensión defectuosa acumulada en el pasado, dice
Patanjali en II.41.

10

Es mas, Patanjali nos revela algo extraordinario (II.44):
El estudio, llevado a su mas alto grado, nos acerca a fuerzas superiores que
ayudan a comprender lo mas complejo.
Eso se alcanza con venerar a Dios, lo que nos proporciona la capacidad de
comprender completamente cualquier objeto que se elija. (II.45).
No creas que obviar y dejar de lado a lo Sublime en la vía de la realización te va
a ayudar a comprender los misterios de la vida.
En mis estudios de teología en una universidad católica latinoamericana tome una
vez un curso llamado Misterio de Dios.
En el examen final presente una sola hoja blanca y el profesor, un anciano
jesuita, el Padre Ayestarán, me puso la máxima nota. Los dos, alumno y profesor, nos
hemos comportado a la altura de las circunstancias. En cosas de Dios hay que ser osado,
pero en el momento preciso, ni antes, ni después.
En España, el yerno del rey, junto a un socio comerciante y a su esposa, hija del
“monarca”, monta una fundación “sin animo de lucro” y es imputado por estafar dinero
de fondos públicos para beneficio suyo.
Esto no me sorprende, lo que es el colmo del cinismo y del descaro es el uso de
dos términos de Heraclito – nos y aizoon (aeizoon) para nombrar a la “fundación” y a una
empresa colateral a través de la cual desvía el dinero hacia cuentas privadas de Suiza.
Eso ocurre cuando la osadía y la malversación se pintan con colores
“filosóficos”. Hay muchos que ostentan principios que luego cambian en el camino hacia
fines comerciales.
No hay ningún delito en tener principios comerciales. Lo grave es llevar hacia
fines monetarios a principios que distan de lo comercial como meta: cambiar los
principios educativos hacia fines comerciales, o los principios terapéuticos, o los
militares, o los artísticos, etc.
La picaresca española entra en los dominios de la “alta” filosofía con el uso del
venerado termino “aizoon” (el tiempo eterno) para nombrar una empresa de estafadores.
El profesor emérito Francisco R. Adrados, autor del gran diccionario griegoespañol en varios volúmenes, estaría muy molesto al descubrir como se ha utilizado uno
de los términos mas famosos de Heraclito.
Heraclito tiene algo que decir en todo eso:
El mas honrado conoce lo que parece (ser verdad) y lo guarda; y la justicia se
encargara por cierto, de los inventores y testigos de engaños. (H.28)
“El razonamiento de un filosofo es diferente del de un hombre de negocios.” Eso
lo afirma con ironía el comentador T.K.V. Desikachar en su traducción del texto de
Patanjali, en el fragmento III.13 de la publicación de EDAF.

11

El proceso de concentración del pensamiento hacia un objeto, con miras de
conocerlo en profundidad, es llamado por Patanjali samyama. Este ejercicio intelectual es
uno de los mas interesantes aportes de Patanjali a la filosofía practica:
Cuando este proceso se aplica al mismo objeto de forma continua y exclusiva, la
practica recibe el nombre de samyama (III.4)
Y agrega Patanjali:
Practicar samyama sobre un objeto elegido lleva a un conocimiento completo de
este, en todos sus aspectos. (III.5)
Patanjali introduce detalles de gran sutileza para describir los procesos del
pensamiento:
El intelecto puede tener dos estados, basados en dos tendencias distintas: la
distracción y la atención. Ahora bien, a cada instante prevalece un solo estado y ese
determina el comportamiento, las actitudes y los modos de expresión de la persona.
(III.9)
Por una practica constante e ininterrumpida, el intelecto puede mantenerse en el
estado de atención durante largo tiempo. (III.10)
El intelecto ha sido nombrado con un termino impropio en el ámbito de la
filosofía. Se ha usado la palabra “mente” para denominar procesos del pensamiento
humano, lo que es ciertamente un error.
La “mente” es una potencia externa al mundo humano. Se puede describir como
una suerte de archivo de todo lo que ha pensado la humanidad, pero no es un atributo de
la persona, sino del cosmos. Es el intelecto y la razón el motor de los procesos que
mueven el pensamiento en los humanos y no la “mente”. He aquí la gran sutileza de las
palabras de Patanjali:
El intelecto alterna entre la posibilidad de una intensa concentración y un estado
en que otros objetos pueden llamar su atención. (III.11)
Patanjali describe en detalle el concepto multiforme llamado “sustancia”:
Una sustancia contiene todas sus características y, según la forma particular que
adopta, aparecerán las características que corresponden a esta forma. Sin embargo, sea
cual sea la forma, sean cuales sean las características visibles, existe una que las abarca
todas. Ciertas características aparecieron en el pasado, otras aparecen ahora y otras
pueden revelarse en el futuro. (III.14)
Con estas palabras entra en el escenario uno de los principios universales del
rosario de los arquetipos: el Cambio. Lo que percibimos es un hecho palpable, no es una
ilusión ni una ficción, comenta T.K.V. Desikachar, en III.14. Estos hechos están sujetos y
sometidos al cambio.
“¿Cómo podemos nosotros influir en los cambios de las características de la
sustancia?” – se pregunta Desikachar (en III.15). Patanjali responde con claridad,
asomando uno de los datos mas espectaculares de su enseñanza:
Al cambiar el orden o secuencia del cambio, las características de un tipo
determinado pueden ser modificadas hacia otro tipo distinto. (III.15)
Esto sugiere que la secuencia esta en nuestras manos, aunque se nos impide anular
el proceso de cambios vitales que corresponde a una sustancia especifica.

12

El cambio, como proceso universal, ha sido trascrito y descrito con detalles
matemáticos binarios en el mas famoso de los libros de la antigüedad: el I Ching – Libro
de las Mutaciones. Es tal vez el libro mas antiguo de la humanidad y sus traducciones se
encuentran actualmente en todas las librerías. El texto es manoseado por doctos y
“plebeyos” pero el texto real y original del libro solo contiene un aspecto grafico y
numérico. Los comentarios antiguos, incluso el de Confucio, son meras aseveraciones
acerca de la operatividad de un código que actualmente usan todos los ordenadores
modernos.

El verdadero texto del Libro de los Cambios, el I Ching

13

Así describe el cambio Patanjali:
El cambio que va de un conjunto de características a otro es esencialmente un
ajuste de las cualidades fundamentales de la sustancia. (IV.2)
En relación al proceso de cambio Patanjali revela un dato insólito:
La sustancia de lo que ha desaparecido y de lo que puede aparecer existe
siempre. Que estas cosas sean o no evidentes depende de la dirección del cambio.
(IV.12)
El texto real del libro es un código grafico de líneas que marcan, paso por paso,
la secuencia de las mutaciones que ocurren en el desarrollo de un proceso cíclico de
cambio. El interesado debería pasearse por los senderos iluminados de este libro
maravilloso de la antigüedad china.
Patanjali nos ayuda en esa empresa:

Practicar samyama sobre el proceso de cambio, sobre la forma en que
este sufre la influencia del tiempo o de otros factores, desarrolla el
conocimiento del pasado y del futuro. (III.16)

T.K.V. Desikachar declara en el mismo fragmento que “al profundizar en esta
idea seremos capaces de ver anticipadamente lo que puede llegar a pasar en una situación
dada y lo que ha sucedido en el pasado.”
El mismo erudito eleva una critica hacia los comentarios y explicaciones del
código del cambio, declarando que estos signos y comentarios en uso actual sobre el
proceso real “padecen la influencia del uso, del empleo abusivo y de las interpretaciones
impropias”.
(Cf. III.17)
Patanjali va aun mas allá:

Practicar samyama sobre los cambios que sobrevienen en el intelecto de
una persona y sus consecuencias desarrolla en nosotros la capacidad de
observar con agudeza el estado intelectual de los demás. (III.19)

Sin embargo, con todo, es imposible saber lo que piensa otro, por mas que se
analicen las expresiones faciales, posturales o dinámicas del individuo, los ritmos
respiratorios u otros factores que bien pueden revelar confusión, dudas, agitación
desmedida, angustia, etc., pero no lo que “piensa” la persona, aunque muchos aficionados
a ese genero de análisis sostienen que si.

14

No podemos descubrir las causas de los pensamientos, pues solo percibimos los
síntomas:
No. Las causas del pensamiento de una persona están mas allá del campo de
observación de otra. (III.20)
La observación atenta de la naturaleza de las acciones humanas puede revelar
cosas insospechadas:
Los resultados de las acciones pueden ser inmediatos o retardados. Practicar
samyama sobre esto puede conferir la capacidad de predecir la sucesión de acciones
futuras e incluso la propia muerte. (III.22)

Recuerdo aquí una oración de Seña Lucina, una curandera de las Islas Canarias
que enseñaba esta oración para recibir por adelantado con tres semanas, el anuncio de la
muerte:
Santa Cruz,
Santa Vera Cruz,
Cuerpo entero,
Dios verdadero,
Sangre preciosa,
Virgen y Reino,
La primera camisa que te pusiste,
Fueron los ángeles del Cielo
Treinta-y-siete . . .
Comentaba Seña Lucina sobre la oración que tres semanas antes de morir, el que
dijera estas palabras continuamente, soñaría con la Virgen.
La fuerza vital es motivo de análisis para Patanjali:
Dirigir el pensamiento hacia la mismísima fuerza vital y, por medio de samyama,
mantener esta dirección da como resultado el poder de observar finas sutilezas y
comprender lo que impide la observación profunda. En ausencia de tales sutiles
capacidades nuestra observación esta claramente limitada. (III.25)
El proceso de concentración llamado samyama y los conocimientos adquiridos a
través de esta practica, que supera la mera contemplación intelectual, explican muchos de
los misterios acerca del saber de ciertas personas como, por ejemplo, Leonardo da Vinci:

Practicar samyama sobre el sol da un vasto conocimiento del sistema
planetario y de las regiones cósmicas. (III.26)

Practicar samyama sobre la luna da un conocimiento completo de la
posición de las estrellas en diferentes momentos. (III.27)

15

Practicar samyama sobre la estrella polar da el conocimiento de los
movimientos relativos de las estrellas. (III.28)

Si la concentración y el enfoque de la luz del pensamiento se dirige hacia los
misterios del cuerpo físico, se alcanzan conocimiento profundo de la anatomía y de la
fisiología:

Practicar samyama sobre el ombligo da el conocimiento de los diversos
órganos del cuerpo y su disposición. (III.29)

Tomar la garganta como punto de indagación en samyama da la
comprensión del hambre y la sed. Esto permite dominar sus
manifestaciones extremas. (III.30)

Esta técnica del samyama era el Internet de los antiguos.
El conocimiento no es tan solo intelectual, pues viene acompañado de un poder
para dominar las sensaciones del cuerpo que esclavizan a la mayoría de los seres
humanos.

Practicar samyama sobre la región del pecho, la investigación de las
sensaciones que allí se sienten en diferentes estados físicos y psíquicos
procura los medios para permanecer estable y tranquilo, incluso en
situaciones de gran tensión. (III.31)
Practicar samyama sobre la fuente de la inteligencia superior en una
persona, desarrolla capacidades supranormales. (III.32)

Practicar samyama sobre la relación entre el oído y el espacio desarrolla
un extraordinario sentido de la audición (III.41)

Por la practica de samyama sobre la relación entre el cuerpo y el espacio
y por el estudio de las propiedades de los objetos que flotan en el aire,
como una flor de algodón, puede conseguirse el conocimiento del
desplazamiento en el espacio.(III.42)

La practica del samyama sobre el origen de la sustancia, bajo todas sus
formas, manifestaciones y usos, permite desarrollar el dominio de los
elementos. (III.44)
El dominio de los sentidos se adquiere por la practica del samyama sobre
la facultad sensorial de observar sus respectivos objetos, sobre la manera
en que estos objetos son comprendidos, en que la persona se identifica
con el objeto, en que los objetos, los sentidos, el intelecto y el Ser están en
relación mutua y sobre lo que resulta de tal percepción. (III.47)

16

A raíz de estas practicas del samyama Patanjali es categórico:
Todo puede ser comprendido. Una comprensión nueva y espontánea aparece a
cada paso. (III.33)
Heraclito dice lo mismo y eso confirma la practica del samyama:
A todos los hombres les es dado conocerse a si mismos y ser sabios. (H. 116)
Seguimos con el samyama de Patanjali:

Practicar samyama sobre el corazón revelara, sin duda alguna, las
cualidades del pensamiento. (III.34)

Practicar samyama sobre el tiempo y su secuencia hace nacer la claridad
absoluta. (III.52)

¿Cómo es esa claridad absoluta?
Esta claridad permite diferenciar objetos, incluso cuando la diferencia o es,
aparentemente, muy clara. Una semejanza aparente no debería desviarnos de la
percepción diferenciada de un objeto elegido. (III.53)
Una claridad tal no excluye ningún objeto, ninguna situación particular, ningún
momento. Esta no es el resultado de la lógica ordenada. Es inmediata, espontánea y
total. (III.54)
¿Qué ocurre en los adentros cuando se practica el samyama?:
El intelecto (el pensamiento), que esta sujeto a cambio, y el Ser, que no lo esta,
están próximos pero son, sin embargo, de carácter distinto y diferenciado.
Cuando el pensamiento es dirigido hacia el exterior y actúa maquinalmente,
dirigiéndose hacia los objetos, hay placer o dolor.
Sin embargo, cuando en el momento adecuado una persona inicia su indagación
sobre la naturaleza misma del vinculo entre el ser y la percepción, el intelecto es
desconectado de los objetos externos y aparece la comprensión del Ser. (III.35)
¿Y entonces?
Comienza entonces la adquisición de aptitudes extraordinarias de percepción.
(III.36)

17

Patanjali hace una distinción entre los buscadores del conocimiento y del saber y
los buscadores de la libertad. Para estos últimos, el proceso de samyama se convierte en
un obstáculo:
Para una persona que ha de recaer en un estado de distracción, vale la pena
poseer este conocimiento extraordinario y las capacidades adquiridas por medio del
samyama.
Pero para alguien que busca únicamente un estado continuo de Yoga, los
resultados del samyama son obstáculos en si mismos. (III.37)

Luego de sorprendernos con la revelación del samyama, Patanjali remata con
informarnos que un buscador del fin ultimo del Yoga y por ende, de la vida misma,
tendría que renunciar a la búsqueda de conocimientos y al deseo de adquirir poderes
supranormales:
La libertad, fin ultimo del Yoga, solo se alcanza si se abandona el deseo de
adquirir conocimientos extraordinarios y si se domina totalmente la fuente de los
obstáculos. (III.50)
Detrás de ello hay una sutil trampa:
La tentación de aceptar la consideración social, consecuencia de los
conocimientos adquiridos por el samyama, debe ser superada. De otro modo, uno se
enfrenta a las mismas consecuencias desagradables que proceden de todos los
obstáculos que se levantan a lo largo de la vía que conduce al estado de Yoga. (III.51)
Alcanzar la libertad, ¡Bella meta!
Patanjali define con pocas palabras a la libertad:

La libertad es aquella situación en la que el Intelecto (pensamiento) esta en
identidad total con el Ser. (III.55)
A su vez, T.K.V. Desikachar describe con sencillez el estado de Yoga y por ende,
al proceso de concentración, afirmando que el pensamiento (Intelecto) debe pasar de un
estado de distracción a un estado de dirección sostenida. (en los comentarios al IV.1)
Según estos diversos estados del intelecto, lo que percibimos aparece, afirma
Patanjali, bajo muy variadas formas:
Las características de un objeto aparecen de forma diversa, según los estados
intelectuales del observador. (IV.15)

18

Al final del libro, Pantanjali eleva acerca de las “cosas” una pregunta “retórica”dice T.K.V. Desikachar:
Si el objeto no fuese mas que la concepción intelectual de alguien en particular,
¿Existiría dicho objeto en ausencia de tal percepción? (IV. 16)
El mismo Patanjali responde:
Que un objeto sea o no percibido depende tanto de su accesibilidad como de la
motivación del sujeto. (IV.17)
Estas actividades del intelecto son conocidas por el Ser:
Las actividades intelectuales del pensamiento son siempre conocidas por el Ser,
que es inmutable y amo del intelecto. (IV.18)
Y agrega lo siguiente:
Además, el Intelecto es parte de lo que es percibido y no tiene, por si mismo, el
poder de percibir.(IV.19)
En principio, el Intelecto y su pensamiento no puede crear lo que percibe,
aunque fuese una ilusión y Patanjali es muy claro en este punto:
La premisa según la cual el Intelecto podría jugar dos papeles es insostenible,
porque el pensamiento no puede a la vez fabricar y también ver lo que fabrica. (IV.20)
El entramado psicológico de esa posibilidad de fabricar, y a la vez percibir, lo que
ha fabricado, volvería al sujeto completamente loco:
En una persona que poseyera tal serie de pensamientos de existencia
momentánea, habría desorden y dificultad para mantener una memoria coherente.
(IV.21)
Sin embargo, hay un recurso:
Cuando el pensamiento (Intelecto) no esta en relación con los objetos externos y
no refleja ninguna forma externa al Ser, entonces toma la forma del propio Ser. (IV.22)
¿Para que sirve el pensamiento?
El pensamiento sirve para dos propósitos: presentar el mundo exterior al Ser, y
también reflejar, o presentarse el Ser a si mismo, para su propia iluminación. (IV.23)

19

El pensamiento, vale decir el Intelecto, no tiene vida propia:
Aunque el intelecto haya acumulado varias impresiones de diversos tipos, esta
continuamente a disposición del Ser. Esto se debe al hecho de que el Intelecto y sus
pensamientos no puede funcionar sin el poder del Ser. (IV.24)
Las especulaciones filosóficas sobre el Ser están ausentes en la búsqueda del
individuo iluminado:
Una persona que posee una claridad extraordinaria esta libre del deseo de
conocer la naturaleza del Ser.
(IV.25)
El individuo que ha alcanzado la claridad, vive en su claridad:
Y su claridad le lleva hacia el único centro de interés: alcanzar un estado de
libertad y permanecer en el. (IV.26)
¿Es posible una caída desde ese estado?
En la hipótesis, poco probable, de que se desviase de este objetivo, las
impresiones perturbadoras del pasado amenazan con reaparecer. (IV.27)
¿Como es el estado de iluminación?
Nace un estado intelectual lleno de claridad sobre toda cosa y e todo momento.
Es como una lluvia de pura claridad. (IV.29)
Sin embargo, Patanjali nos advierte:
No hay que transigir ante los errores, por pequeños que sean, porque perjudican
tanto como los cinco obstáculos. (IV.28)
La consecuencia del alcanzar la luz es la siguiente:
Cuando el Intelecto se ha liberado de las nubes que impiden la percepción, yodo
es conocido, y ya no hay nada por conocer. (IV. 31)
En tus manos esta el poder de controlar la secuencia del cambio:
Una secuencia consiste en la sustitución de una característica por otra que la
sigue. Esta ligada al momento. La sustitución de unas características por otras es,
igualmente, la base del momento.(IV.33)
Y, si a ver vamos, ¿Cuál es el estado ultimo de la perfección en el Yoga? Patanjali
se despide con esas bellas palabras:

20

Cuando se ha conseguido el objetivo supremo de la vida, las tres cualidades
fundamentales ya no incitan nunca mas al Intelecto a reaccionar. Es la libertad. En otras
palabras, el Ser se presenta sin ninguna coloración del Intelecto.
(IV. 34)
¿Han conocido alguna vez una persona así?
*
En este mundo lleno de trampas y de tramposos hay muchos que buscan su
realización. No todo esta color de hormiga. Hombres y mujeres de familia, personas que
se dedican a aliviar el dolor de los enfermos, comerciantes y consejeros económicos,
viajeros y militares, políticos y arquitectos, trabajadores de la tierra, artistas y deportistas,
escritores e ingenieros, curiosos brujos y místicos teólogos, todos, tienen algo que decir.
Cada quien emprende su búsqueda y algún día, como a todos les es dado
conocerse a si mismo y ser sabios, alcanzaran su meta.
Pero son necesarios grandes sacrificios y hay que pagar sendas aduanas.
¡No temas!
Lo tuyo también esta guardado . . .
Con un optimismo moderado vamos a avanzar por la senda de la realización.
Si eres padre y madre de familia, educa a tus hijos: con afecto, puedes apoyarlos,
mimarlos, advertirles, empujarlos fuera del nido, como hacen las aves con los chiquillos
que ya han crecido y deben empezar a volar. A veces no podemos educar con el ejemplo
pero quedan las palabras. Y cuando faltan también las palabras, usaremos nuestra mirada
llena de cariño.
¿Qué haces tu aquí?
¡Haces C.O.R.D.!
C.O.R.D.
El Enamorado de la Osa Menor
C. O. R. D. - :
Compromisos, obligaciones, responsabilidad, deber . . .

21

I
Cuando me pregunto que hago yo aquí se me aclaran todas las dudas poniendo
sobre la mesa los compromisos, las obligaciones, la responsabilidad y el deber que
afloran en un esplendido ramillete delante de mis ojos en el diario convivir.
No seria integro ni digno de mi parte si me saliera por la tangente de todo ello.
Observo con esmerada atención como los afectores me afectan en mis
movimientos diarios, como los confectores confeccionan situaciones curiosas que
componen alrededor mió un mercado entero de combinaciones sociales en las cuales me
veo involucrado, casi automáticamente.

22

No me escapa la percepción de los defectores que introducen defectos en mis
acciones, pero intento corregir gestos y palabras, sentimientos e inclinaciones,
inmediatamente.
Siento los efectores, en manos de los cuales dejo que se muevan las ruedas del
destino. Con los infectores soy rudo y drástico: corrijo sobre la marcha, con el método del
ensayo y error.
Modifico mi conducta, enderezo los entuertos y trato de estar de buen humor. Los
prefectores hacen su tarea, no puedo intervenir, pero alcanzo verlos, me doy cuenta: todo
esta controlado por un sublime poder superior.
Los perfectores son encantadores: perfeccionan todo desliz, acomodan y reparten
en ese póquer cartas preciosas, liman las asperezas de los malentendidos y dibujan una
dimensión mejorada de mis actos y circunstancias.
De la alimentación se ocupan los refectores, pues nunca me dejan sin bocado y
como no solo de pan vive el hombre, me alimentan con quietud, serenidad y cariño.
Disfruto de todo ello . . .
Son las potencias elementales que mueven el circo del mundo.
Pero no me engaño al observar las acciones, el comportamiento y los eventos que
involucran a los demás en todo ese juego.
Nadie esta errado, ni equivocado, ni mezquino, ni ingrato. Todos estamos
movidos por los poderes visinvisibles de nuestro propio destino. Pero hay un recurso,
quizás dos: el amor y el humor. Frente a esos dos dioses de la humanidad no hay nada
que pueda enturbiar las aguas del gran rió. El rió es el amor y sus orillas son el humor,
negro o blanco, según el gusto del actor.
*
II
Cuando ya no tengo nada que hacer, me dispongo a lavar los platos sucios del día
anterior. Hay allí en la cocina una pila de ellos. Uso corta grasa, imprescindible. El agua
muy caliente me ayuda a reforzar y a aguantar la sensación de extremo calor en mis
manos. El agua fría llega luego como una bendición. Ordeno los trastos con esmero, pero
sin orden preconcebido, me siento bien, pues alcanzo el logro de limpiar el entorno,
aunque sea ello una mínima y tenue limpieza.
En vez de café, me acostumbro a beber te verde o mate, y los riñones lo agradecen
sobremanera.
Me dedico en las mañana a limpiar los emuntorios y la agradable sensación de
colaborar con mi cuerpo es benigna. Uso aceite de almendras para las axilas y para el
miembro viril, como lo llaman los médicos, aceite de oliva para la boca, agua fría para la
cara, el cabello, la cintura y la ingle.

23

Los hombres deben orinar de pie, y axial lo hacen, de modo natural, pero algunos,
por una extraña comodidad, lo hacen sentados. Hay que lavarse el ano con agua fría cada
mañana y ¿como lo vas a hacer? Con un recipiente de plástico y usando la mano
izquierda, como los árabes.
Luego puedes lavarte bien las manos con jabón de azufre, sin tantos perfumes y
parafernalia.
Presto atención en hacer eso después de lavarme la cara, para no ironizarme a mi
mismo al pensar que antes de los ojos he cuidado el culo.
Una sensación de frescura me invade y me alcanza al peinarme frente al espejo:
eres tu, me digo a mi mismo, mirándome.
Las noticias de la mañana en todos los programas de TV son encantadoras: me
hacen sonreír.
Preparo el desayuno para mi hija adolescente y me despido de ella con humor:
¡estudia mucho! – le digo al verla salir para su colegio.
De una escuela inglesa, muy elitesca, la he mudado a un colegio de monjas, frente
a la casa, ¡que cambio!
Pero la niña sigue adelante, no se amedrenta con nada. Con su cacharro de móvil
se la pasa escribiendo mensajes y mensajes. No me meto, aunque a ratos le pregunto:
¿Qué haces hija mía, que cosas escribes tanto? Nada, nada – me responde. Amigos . . .
He trabajado mucho en m vida y ahora voy a disfrutar de los laureles. Lo que
actualmente hago no considero que es ningún proyecto, pues he tratado por todos los
medios de alejarme de la idea de tener proyectos.
Me deslizo por la vida como un lagarto especializado, un Chamaéleon, digamos,
suelto mi larga lengua detrás de alguna mosca y avanzo con lentitud sobre la rama que
me corresponde en ese gran árbol de la vida y de la ciencia.
En el alba hay una fragancia sin precio en el aire.
Tengo un parque frente a mi ventana y a menudo camino por sus senderos, donde
los árboles y los arbustos tienen, cada uno, el nombre griego escrito sobre pequeñas
tablillas. Es un encanto leer todas esas palabras con el rumor y palpito de la ciudad, con
todos sus sonidos revoloteando en el aire de la mañana.
Mas tarde debo volver y preparar el almuerzo, hacer arepas, cocinar el arroz,
aderezar las chuletas, poner al vapor el pescado, rayar el jengibre y hacer la ensalada, las
patatas fritas y el brócoli.
Me siento un hombre realizado.
Estoy contento con lo que hago, súper contento con lo que tengo y muy contento
con haber entendido quien soy. Me doy cuenta que nadie puede negar en el otro la
sensación de estar realizado. Es algo categórico e intocable, pues solo le concierne a este
y tal individuo, a nadie otro.
A consecuencia de esta sensación de estar realizado, he sido regalado con algo
maravilloso: el criterio.

24

Claro, todos tenemos una opinión, pero tener criterio es algo mas, es algo muy
diferente de tener una mera opinión. Yo respeto el criterio de los demás, y no respeto sus
opiniones, sin desmedro de sus personas, a quienes y por quienes tengo un invisible y
secreto cariño.
Temprano, en el alba, mientras los demás todavía duermen, me siento el rey de la
ciudad. A veces levanto los ojos al cielo estrellado y vislumbro a la Osa Menor, de la cual
estoy secretamente enamorado. La razón de ese afecto es su estrella polar.

*
III
Los jóvenes no deben tener muchas comodidades. Toda comodidad es la semilla
de un futuro obstáculo, igual o peor. En cambio, toda incomodidad es la siembra de un
futuro beneficio, igual o mejor.
Es por ello que la educación es algo muy distinto del estudio: la educación no es
el estudio.
Luego, el entender me lleva al saber. Y el saber difiere tanto del conocer. . . Solo
puedo saber al haber entendido.
Tengo cuatro cosas que uso como herramientas del saber: la imaginación, la
inteligencia, la creatividad y la fantasía.
El mundo de la imaginación es distinto el mundo de la fantasía.
Un bello símil seria una bici: la rueda de adelante es la imaginación y la rueda de
atrás, la fantasía. Los pedales son la creatividad, la cadena es la memoria, y el volante,
que uso para la dirección, es la inteligencia, madre del sentido. Adivinen que es la silla:
¡es el humor!
¿Qué otra cosa puede ser el sentido mas que la dirección?
Una bici es un artilugio extraordinario: te ofrece la posibilidad de comprender la
diferencia que hay entre el equilibrio y el balance, dos aspectos muy distintos. El
equilibrio es lateral, es el juego entre la izquierda y la derecha, entre el babor y el
estribor.
En cambio, el balance es el juego polarizado entre la proa y la popa, entre el
mundo de adelante y el mundo de atrás. En el centro hay un punto neutro llamado punto
vivo, desde el cual todas las velocidades se alcanzan en un juego de cambio, cuyas
secuencias están en tus manos.
Hay algo precioso de lo cual aun no he hablado. Es la energía. La energía es todo,
es lo mas importante, pues como el bosón de Higgs, de la energía proviene tanto la luz
como la sustancia. La energía es el sonido.
Si buscas en un diccionario griego, veras que energeia significa función.
Todo lo energético es funcional y operativo.

25

Todos nuestros ejercicios gimnásticos y por ende, deportivos o
recreativos, deben ser regidos por la búsqueda de los secretos de la energía natural. ¡Que
digo! Todos nuestros movimientos en el diario convivir, desde el mas trivial hasta el mas
complejo, deben ser motivo de una esmerada búsqueda de los secretos de la energía.
IV
Me pregunto: ¿Qué hay?
Respondo: Todo. Todo hay. . .
Confecciono un modelo teórico, y a la vez lógico, para aclarar mi declaración; el
grafismo consiste en unos factores de la ecuación: el Vacío, el Todo, lo que llamamos
algo, los nombres que tienen las cosas (por haberlos recibido al ser nombradas), y lo que
se define como eso. Hay la costumbre de oponer al Todo un termino impropio: la Nada.
Pero “la nada” no existe, ¡Ja, ja, ja!
El VACIO

ALGO

NOMBRES

ESO

El TODO

26

La nada no existe: como si fuera su complemento, se le opone al Todo para
denigrarlo, para anularlo, pero este hecho no alcanza su cometido, pues no es su figura
complementaria.
En cambio, el Vacío es un principio universal cuyo prototipo es el Todo. Mirando
el Todo a nuestro alrededor descubrimos el Vacío. A su vez, los nombres de las cosas son
un misterio que debe desentrañarse.
El Vacío es uno de los veintitrés principios universales:























La Vida
La Verdad
Lo Bello
La Justicia
Lo Bueno
La Justicia
El Amor
La Eternidad
El Infinito
La Libertad
La Paz
El Combate
La Familia
Lo Sublime
La Inteligencia
La Imaginación
La Mente
El Ser
La Salud
La Sabiduría
La Tradición
El Conocimiento
La Energía
El Vacío

Así como los cromosomas, donde están inscritos estos principios universales,
son veintitrés, con una variante veinticuatro para el sexo masculino, tal cual los
principios universales se cuentan como veinticuatro. No hay ser humano en cuya
memoria genética no estén presentes estos veinticuatro principios universales.
Los principios universales no tienen tinte de nacionalidad, ni de rasa, ni de
familia, ni de espacio, ni de tiempo: son existenciales, eternos, infinitos. No
cambian con las épocas, no aumentan, no disminuyen, no pierden su potencial
ético ni desaparecen del horizonte de la cultura.

27

V
Los C.O.R.D. pueden ser de diversos tipos: educativos, médicos, comerciales, de
estudio e investigación, sociales, sexuales, militares y políticos, laborales y domésticos,
artísticos, creativos, tradicionales y existenciales.
Son vínculos que nos atan a nuestra familia, a nuestro cuerpo, a nuestros tratos y
negocios, a nuestra búsqueda, a nuestros deseos, a nuestra sociedad, a nuestro trabajo, a
nuestros juegos, a nuestra poesía, a nuestra tradición y a nuestra existencia.
¿Qué es un compromiso?
Es una promesa contraída para con el futuro. Es un convenio de mutuo acuerdo.
Pero tal como se puede renunciar a un matrimonio luego de haberse los novios
comprometido, ocurre que si en el mismo momento de la ceremonia de la boda, al
responder uno de los contrayentes – ¡No!, el evento queda fuera de lugar.
Asimismo, un compromiso puede ser anulado, a través de una renuncia. No obstante, es
obligatoria la presencia de las partes.
¿Qué es una obligación?
Es el nudo de una exigencia moral que me ata a una declaración y tal atadura se
puede también desatar, con tal de proclamarse todo ello con claridad y sinceridad para así
darse a conocer la decisión. Es casi decir “¡Yo paso!”. La obligación es un vinculo que
nos sujeta con firmeza, tanto a abstenernos de hacer algo, como a lo de hacerlo.
¿Qué es la responsabilidad?
La responsabilidad es una deuda inmaterial que solicita ser saldada, para reparar o
satisfacer un cargo o determinado hecho de naturaleza moral y/o ética.
Hay que “pagar” y el pago no es necesariamente en dinero, sino en tiempo, o en
espacio. Se paga con integridad y esmero.
¿Qué es un deber?
Un deber no puede trasladarse a otro, pues del deber no se puede salir por la
tangente. El deber es una necesidad de corresponder a alguien en lo moral, o en lo ético,
un cumplimiento que tiene que ser respondido a través de acciones que se tienen que
realizar y llevar a cabo a juro. No hay salida: el deber es inexorable y nace del respeto,
gratitud o diversos otros motivos existenciales.

28

C. O. R. D. - :
Compromisos, obligaciones, responsabilidad, deber . . .
Luego vendrán los premios y los castigos, no lo dudes . . .
El primer C.O.R.D. lo tienes contigo mismo. Ya sabemos, C.O.R.D. con la
familia, con la sociedad, con naturaleza, con el cosmos. El C.O.R.D. es obviamente un
problema de comportamiento.
Lo que los demás opinan sobre tu comportamiento no tiene que ser objeto de
cuidado. Ejerces tu madurez, tu libertad, tu independencia. Tu conciencia es el juez. Eres
un ser cultural.
Comas lo que comas, lo que vas a excretar es excremento. Hagas lo que hagas, lo
que vas a cosechar es tu propio C.O.R.D. Eres responsable de tus actos y por tanto vas a
responder por ello. En miras de lo que has hecho (lo que haces se traduce en
pensamientos, palabras y acciones) vas a adquirir compromisos, obligaciones,
responsabilidades y deberes que tendrás que solventar, respetar, considerar y llevar a
cabo.
Entre los animales no hay compromisos ni obligaciones, solo responsabilidad y el
deber. A cada paso observamos esto entre los cisnes cuervos, leones u osos. Todos los
animales llevan a cabo con seriedad y esplendida responsabilidad sus tareas naturales.
Y además de todo el C.O.R.D. del mundo, trata de encontrar a ratos un momento
en el cual puedas estar en silencio.
Reflexiona sobre las palabras de Patanjali e intenta practicar los ejercicios
indicados. Los resultados no tardaran en aparecer.
Eso es ya bastante y sirve para comprender lo que estamos haciendo aquí.
*

29

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