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domingo 31 de agosto de 2008

¡EXCLUSIVO!

RD-CAFTA, modificaciones, y Sus Oportunidades
Por Sarita D. Jackson, Ph.D.*

Regresé a los Estados Unidos, procedente de la República Dominicana en julio, donde dirigí investigaciones sobre el Tratado de Libre Comercio entre los dos países y Centroamérica (RD-CAFTA) con respecto a la industria textil. Uno de los temas en que me enfoqué trataba sobre los cambios al acuerdo firmado, por ejemplo la introducción de una regla de origen más flexible. Es decir que, con los cambios, una específica cantidad de textiles dominicanos que contenga tela de países fuera del acuerdo y que entre a los Estados Unidos, todavía pueda recibir tratamiento preferencial, o cero aranceles. (El acuerdo ahora requiere que todos los participantes del RD-CAFTA – EEUU, República Dominicana, y todos los países centroamericanos excepto Panamá – usen tela manufacturada en la región para cruzar las fronteras de cada participante sin enfrentar aranceles.)

Existía la esperanza en la industria textil de que los Estados Unidos apoyara oficialmente y firmara la legislación que aprueba una regla de origen más flexible. Pues, ahora, esta esperanza se convirtió en realidad el 29 de julio, por los menos en la Casa de Representantes.

La Casa de Representantes aprobó la legislación (H.R. 6560) que apoya la práctica llamada 2 por 1. La legislación permite a la República Dominicana exportar ropa con tela originaria de cualquier país dado que compran una cantidad específica, 2 metros cuadrados o equivalentes (SMEs), de tela fabricada en los Estados Unidos. Los productores recibirán un crédito de SME para usar tela de cualquier país del mundo. Esta legislación es importante porque fortalece la capacidad de la República Dominicana de aumentar su competitividad dentro del mercado estadounidense en comparación con los países de Asia del Este y Sureste. Además, es importante que yo destaque que la aprobación de EEUU no fue solamente por motivos altruistas sino por negociaciones donde EEUU prometió apoyar las reglas de origen flexible para algunos tipos de ropa dado que la República Dominicana apoyaría una regla de origen restrictivo con respecto al material utilizado en el interior de los bolsillos, que llevó a cabo el 15 de agosto. Sin embargo, se ofrecerá a los confeccionistas más herramientas necesarias para competir con la fuerza manufacturera de los países asiáticos, especialmente porque en los últimos años, la competitividad de la industria ha bajado muchísimo en el mercado norteño. Según los datos del Consejo Nacional de Zonas Francas (CNZF), entre los años 2004, cuando la República Dominicana y los Estados Unidos firmaron el acuerdo, y 2006; las exportaciones de la República Dominicana a los EEUU disminuyeron un 24 por ciento. Aunque, el país firmó el tratado de libre comercio (TLC), todavía era muy difícil competir con el poder de los países asiáticos después de que se hubiera acabado con las cuotas que reguló el comercio de textiles hasta el 1 de Enero de 2005. Además, las compañías fabricantes de ropa del EEUU han reducido el número de sus operaciones en la República Dominicana, México y Centroamérica y se han trasladado a Asía. Simultáneamente, las exportaciones de Asia a los EEUU aumentaron tremendamente durante el mismo período. Según un informe de la Comisión de Comercio Exterior de los Estados Unidos (USITC – sus siglas en inglés), EEUU aumentó su importación de ropa de Asia en un 27 por ciento. Detrás de esta breve historia sobre el mayor cambio en la competitividad de la prendas de vestir dominicanas, existe la posibilidad de producir por menos precio y exportar a los Estados

Unidos. Los productores estadounidenses han buscado en otras zonas del Atlántico para poder comprar materias a un precio más barato. Es muy difícil para la República Dominicana producir por menos porque no tiene una industria de textil que produzca la tela para la ropa. Como consecuencia, hay que importar telas, pero las reglas de origen del acuerdo limitan a los fabricantes de ropa a materias primas de Centroamérica o EEUU. EUUU tiene más capacidad para producir tela, lo cual tiene como consecuencia que la República Dominicana y los cinco países centroamericanos tengan que comprar las telas caras de EEUU para recibir los beneficios del acuerdo. Los cambios permitirán que la República Dominicana produzca por menos y después venda sus productos por menos. Hay que ver el impacto de esta legislación en los fabricantes de la República Dominicana. Pero también existe el desafío de desarrollar

redes de producción má s avanzadas que los mecanismos tradicionales (i.e. manufactura de ensamblaje). Sin embargo, la legislación ayudará a que la industria se desarrolle y se haga más competitiva. Ahora, esperamos el voto del Senado de los Estados Unidos. El Comité de Finanzas del Senado ha recibido la legislación para su consideración. Si el Senado aprueba la ley, hay que esperar la aprobación del Presidente de los Estados Unidos. Por lo menos, el voto de la Casa de los Representantes del EEUU demuestra un esfuerzo sincero para beneficiar a ambos lados, y que estos mantengan su competitividad en un mercado más competitivo, especialmente con la entrada de países de Asia.
* Sarita D. Jackson es profesora asistente en el Departamento de Ciencias Políticas y Justicia Criminal en la Universidad Estatal del Carolina del Norte A y T en los Estados Unidos.

Publicado por Genris García en 09:11 PM 0 comentarios