LOS DIPUTADOS DE LA UNIDAD DEMOCRÁTICA NO ASISTIMOS AL ACTO DE JURAMENTACIÓN NI ACEPTAMOS LA LEGITIMIDAD DE NICOLÁS MADURO HASTA TANTO SE EFECTÚE EL CONTEO

DE LOS VOTOS

La delicada coyuntura nacional, signada por la violación sistemática de la Constitución y una crisis política, económica y social, acentuada a partir del pasado 10 de enero, con sentencias y declaraciones que violentaron el hilo constitucional por parte del Tribunal Supremo de Justicia, sumando ahora la violencia institucional generada desde y por el Gobierno y el desconocimiento de la soberanía popular expresada en las urnas electorales y la pretendida negación de nuestra condición como representantes en el Parlamento; nos ha hecho tomar una decisión, que asumimos con responsabilidad y consciencia democrática: no asistir a la juramentación del candidato oficialista Nicolás Maduro, pautada para la Sesión Especial que tendrá lugar este viernes 19 de abril de 2013, y no aceptar su legitimidad hasta tanto se efectúe el conteo de los votos. Asumimos esta posición, no sólo en ejercicio de nuestros deberes parlamentarios, sino en representación de la mayoría de los venezolanos que votaron por nosotros en el año 2010, cuando fuimos electos por el 52% de los electores. Esta es la mayoría que hoy exige el respeto de nuestra investidura parlamentaria, porque la representamos directamente a ella, y reclama que asumamos el rol de defender sus derechos y garantÍas constitucionales. Reivindicando su derecho a saber la verdad de lo ocurrido el 14 de abril, más de 7,3 millones de venezolanos reclaman justicia, muchos de ellos en las calles de todo el país, a pesar de la violenta represión que se inició por instrucciones del Gobierno ilegítimo desde el pasado 15 de abril. A la represión y a la violencia se sumaron los atropellos del Diputado Diosdado Cabello, en su condición de Presidente de la Asamblea Nacional, cuando en la sesión del pasado martes 16 de abril, pretendió desconocernos como representantes del pueblo, burlándose de la voluntad popular y violando la Constitución. A este grave hecho, se sumó la emboscada de la que fuimos víctimas los Diputados de la Unidad Democrática, cuando dentro de la misma sesión parlamentaria se nos agredió físicamente sin que mediara la intervención del presidente del parlamento ni de la fuerza pública presente en la misma, resultando severamente herido el Diputado Williams Dávila de la Unidad Democrática. Los actos de violencia física y el desconocimiento de nuestra condición de Diputados constituyen un verdadero golpe de estado parlamentario.

No obstante, los Diputados de la Unidad Democrática seguiremos en la Asamblea Nacional, haciendo valer el mandato que constitucionalmente nos fue conferido, sin temblor en el pulso y con fe en el pueblo de Venezuela, que incluye tanto a los que depositaron su voto a favor del candidato de la Unidad Democrática como de aquéllos que lo hicieron por el candidato del oficialismo. Ante estos graves acontecimientos, los Diputados de la Unidad Democrática hemos decidido estar al lado de los electores que son los titulares de la soberanía popular, y no como meros espectadores de una burla a esa soberanía y de la voluntad popular contenida en las papeletas, que tanto el Gobierno Nacional como el resto de los Poderes Públicos se niegan a reconocer. La suma de todos estos acontecimientos ocasiona innecesariamente un clima de conflicto y de inestabilidad que los diputados de la Unidad no podemos convalidar. Responsablemente, esperaremos los resultados de las auditorías en curso para reconocer el mandato de quien, en efecto, haya resultado electo. Al pueblo de Venezuela, que el pasado 14 de abril demostró su vocación democrática y su valentía y determinación por conquistar la libertad, sepan que cuentan con representantes ante la Asamblea Nacional dispuestos a ejercer plenamente esta responsabilidad en estas horas decisivas para la República.

En Caracas, a los diecinueve días del mes de abril de 2013

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