PERFIL - Domingo 21 de abril de 2013

POLITICA / IDEAS - 15
E
l extenso periplo judicial de
la Ley de Servicios de Comu-
nicación Audiovisual sumó el
17 de abril un complemento
picante. La Cámara Civil y Comercial
emitió un fallo que en sustancia favo-
rece al Grupo Clarín en su reclamo
de inconstitucionalidad de aspectos
centrales de la norma aprobada por
el Congreso en 2009 aunque, a la vez,
valida la constitucionalidad de cláusu-
las secundarias de la ley. Era previsible
que la Sala 1 de la Cámara integrada
por María Najurieta, Francisco de las
Carreras y Ricardo Guarinoni benefi-
ciara al Grupo Clarín. Pero la discusión
sobre la regulación de la televisión por
cable que introduce el fallo representa
un desafío a la capacidad del Gobierno
en su apelación. También es un reto a
la Corte Suprema si quiere seguir man-
teniendo el equilibro en la valoración
de esta causa que recibirá con apela-
ciones de ambas partes. Todo esto en
vísperas de la campaña electoral.
El fallo cuestiona la atribución del
Estado para establecer límites preci-
sos y estrictos al mercado de la televi-
sión por cable, en el que Clarín posee
cerca del 60% de los abonos del país
a través de Cablevisión, lo que le
reporta casi tres cuartos de los
ingresos al Grupo. La Cámara
respaldó la potestad estatal pa-
ra fijar tope a la concentración
de licencias que hacen uso del
espectro radioeléctrico (TV
por aire y radio AM y FM). Al
ser finito el espectro, el Esta-
do debe administrarlo en pos
del bien común, y las normas
anticoncentración dispues-
tas son coherentes con ese
objetivo. En cambio, el fallo
objetó el coto de 24 licencias
para operadores de cable, así
como el impedimento de ges-
tionar una licencia en abierto
y otra por cable en la misma
localidad (propiedad cruzada),
la limitación de señales que
puede producir un operador de
cable y el criterio de que ningún
licenciatario puede superar el 35%
del mercado.
Cierto es que del expediente no
surge un buen argumento para res-
paldar la regulación de las licencias
de TV por cable. En la primera instan-
cia, el fallo del juez Horacio Alfonso
de diciembre de 2012 no se detuvo en
este aspecto, como tampoco los dic-
támenes de los fiscales ni las pruebas
y escritos aportados por el Gobierno.
Pero también es verdad que para los
camaristas la posición dominante del
Grupo Clarín en el mercado del cable
no sólo sería inocua en un país en el
que el 80% de los hogares accede a
los servicios televisivos a través de las
redes de cable y satélite, sino que la
concentración sería condición necesa-
ria para posibilitar “independencia” y
sostenibilidad económica. Raro.
El fallo recupera, arteramente, el
aval del propio Gobierno a la concen-
tración del cable cuando autorizó la
fusión de Cablevisión y Multicanal, el
último día del mandato de Néstor Kir-
chner (7/12/2007). También cita, selec-
tivamente, jurisprudencia de EE.UU.
que asocia la desregulación del cable a
mayores incentivos para la libertad de
expresión, en un país en el que tienen
vigencia otros mecanismos anticon-
centración (que el fallo omite citar).
La Cámara respalda así el alto ni-
vel de concentración del cable. Indica
que esa escala económica es necesaria
para afrontar los costos de funciona-
miento de otros medios del Grupo Cla-
rín. Aunque el fallo invoca la doctrina
de la Comisión Interamericana de De-
rechos Humanos (CIDH), respecto de
evitar la concentración de los sistemas
de medios en pocas manos (monopo-
lios u oligopolios), como tam-
bién garantizar que los
Estados no abusen
de mecanismos
di s t or si vos
como “las
preben-
das arancelarias, la asignación arbi-
traria y discriminatoria de publicidad
oficial y créditos oficiales, el otorga-
miento de frecuencias de radio y tele-
visión, entre otros”, la Cámara parece
considerar que la presencia de esos
mecanismos justifica la concentración
mediática.
De este modo, el fallo descansa en la
suposición de que una mayor enverga-
dura económica, por un
lado, confiere a
l as empre-
sas de medios independencia de los
gobiernos y, por el otro, les permite
ofrecer mejores servicios y a menores
precios a sus clientes/audiencias. Am-
bos supuestos son falsos y la historia
tanto del Grupo Clarín como de otros
grandes conglomerados mediáticos
de América latina (Televisa, Globo)
lo demuestra ya que siendo concen-
trados activaron en muchos casos a
favor del oficialismo (Clarín durante
la presidencia de Kirchner 2003-2007)
y abusaron de su posición en el merca-
do para establecer cuellos de botella e
impedir la concurrencia (resistencia
a colocar en el menú de Cablevisión
señales educativas o culturales del
Estado).
Si la premisa de la Cámara fuera
correcta, habría que asegurar un alto
nivel de concentración para que otros
actores alcancen la sostenibilidad in-
herente a la libertad de expresión.
Puesto que la concentración sig-
nifica que muchos recursos son
capturados por pocos actores,
la premisa resulta irrealizable.
A la inversa: en el caso de los
medios de comunicación, la
CIDH plantea que disminuir
la concentración es un estí-
mulo para que otros acto-
res ejerzan su derecho a la
comunicación. De manera
que en la argumentación
de la Cámara para decla-
rar la inconstituciona-
lidad de los límites a la
propiedad de la TV por
cable subyace una con-
tradicción en sus propios
términos.
Asimismo, el fallo se
explaya sobre las posibili-
dades que tendría el Gru-
po Clarín, si se adecuara
a la ley, de competir en
un mercado convergente
con grupos del sector de
telecomunicaciones cuyo
tamaño es mucho mayor.
Sin embargo, si bien este
es un aspecto medular de
la estructuración del sec-
tor de medios a partir de
su progresiva imbricación
con telecomunicaciones e
internet, tal hipótesis no
forma parte de la causa,
por lo que sorprende su
inclusión a título especu-
lativo.
En suma, la Cámara
colocó en agenda un
tema clave desde una
perspectiva que mul-
tiplica la controversia.
El fallo cuenta con un
añadido de complejidad
al cuestionar los límites
a la concentración de la
televisión por cable, a la
postre el sector más lu-
crativo de los regulados
por la ley audiovisual.
A partir de ahora, para
la Corte Suprema será
difícil conservar el tem-
peramento ecuánime en
sus pronunciamientos
sobre la ley.
Especialista en medios.
En Twitter
@aracalacana.
Un fallo picante
Martin Becerra*
his master
voice.
Martín Sabbatella.
DIBUJO: PABLO TEMES.
TENSION CON LA JUSTICIA