MARTIRES ANTI-TRINITARIOS

PARTE I
¿HUBO MARTIRES, POR SER, ANTI-TRINITARIOS? No hace mucho tiempo atrás, charlando con un hermano, este me decía, que no existían Mártires que fueran anti-trinitarios. Negándome que existieran, quienes hubieran muerto por causa de oponerse a la doctrina de la trinidad. Bueno, si los hubo, y ha través de todas las épocas. Desde la antigüedad, en el siglo III con los primeros creyentes, como con Orígenes (uno de los Padres de la Iglesia), quien fue muerto a causa de las torturas que le profirieron, los romanos, influenciados e instigados por “buenos creyentes”, a los cuales no les agradaba demasiado algunas de sus ideas. Ya que si bien en un principio estaba a favor de la Trinidad, cuando comenzó a cambiar su postura no le gusto a muchos, que decidieron desaparecer escritos inadecuados, según ellos y dejar solo los que coincidían con la doctrina cristiana. O después en el siglo IV, otro disidente como Arrio (sacerdote, maestro y teólogo), asesinado por fanáticos Trinitarios, que lo envenenaron; justo la noche anterior a que le sería restituido su cargo de obispo (ohh casualidad). O más cerca nuestro, durante la época del Renacimiento, en el siglo XVI, con Miguel Servet (medico y teólogo, español) quien fue quemado en la hoguera por “Calvino” uno de los padres del protestantismo. Asesinado con la complicidad sacerdotes protestantes y católicos. Existe muchos casos más, pero estos sirven, como ejemplos, de la supuesta “tolerancia” de los “Creyentes Cristianos”, para con aquellos que no aceptan la doctrina de la trinidad. Y esto no pretende ser una acusación, para los distintos grupos religiosos. Sino solo mostrar, el hecho de que sí efectivamente, existen mártires, que así lo fueron, por el hecho de ser anti-trinitarios. Talvez el caso más tremendo y horrendo, de toda la historia sea el de Miguel Servet. Quien no pretendió causar ningún cisma religioso, sino proponer otra forma de entender ó ver las cosas, y debatir para hallar la verdad, y eso le costo la vida. Incluso durante algunos años, el mantuvo discusiones teológicas, privadas, con religiosos de la época, como Calvino. Pero estas ideas, se consideraron herejías, cuando se hicieron públicas. Resumidamente este era, Servet: Miguel Servet (1511-1553), médico y teólogo español, fue ejecutado por el gobierno calvinista de Ginebra a causa de sus creencias. Nacido en Villanueva de Sijena, provincia de Huesca, estudió derecho en la universidad de Toulouse, medicina en las universidades de París y Montpellier y teología en Leuven. A partir de 1540, practicó la medicina en Vienne, Francia, donde también ejerció como médico personal del arzobispo. Fue el primero en descubrir y registrar, la circulación pulmonar.

Alrededor de 1540 empezó a mantener correspondencia con el teólogo protestante francés Calvino. Público libros de medicina y de Teología. A pesar de que seguía considerándose un creyente cristiano, describió su supuesta “herética” oposición al concepto de la Trinidad y visito la teocrática ciudad de Ginebra. Una vez allí fue arrestado, acusado de herejía y blasfemia contra el cristianismo, y quemado en la hoguera el 27 de octubre de 1553. Y con más amplitud estos son los hechos acontecidos….. Miguel Servet de Villanueva en el reino de Aragón en España. (1511 - Ginebra, 27 de octubre de 1553) Estos son algunos datos que encontramos sobre su procedencia en el acta de su proceso y condena. Su padre era notario en Sigena, su madre Catalina Conesa, era de procedencia oscense, altamente religiosos, uno de sus hermanos incluso era sacerdote. Desde su niñez, Miguel, dio pruebas de inteligencia, y al llegar a la adolescencia dominaba perfectamente el latín, el griego, matemáticas, historia, geografía, catalán (su padre Antonio redactaba escrituras tanto en latín como en catalán) y francés. Estudió en Barcelona donde conoció a Juan de Quintana que posteriormente se convirtió en confesor de Carlos I. Quintana fue su apoyo ayuda y protección. De Barcelona se trasladó a Toulouse, donde cursó los estudios de derecho. Terminados estos, volvió al lado de Quintana, donde a su lado, presenció la coronación del emperador Carlos I. Marchó luego a Alemania, donde experimentó la influencia del incipiente protestantismo. En Basilea contrajo amistad con Escolapandio, con quien terminó peleándose a causa de las ideas de Servet sobre la Trinidad. Sobre este tema, llegó a publicar un libro que fue condenado y perseguido (De Trinitate Erroribus/los Errores de la Trinidad). Empezó entonces una vida errante durante la cual tropezó muchas veces con la justicia (o injusticia, según como se vea esto), tanto civil como eclesiástica. Viajaba de un sitio para otro, y de todos tenía que salir huyendo a causa de sus ideas, y de no dar marcha atrás, manteniendose fiel a su pensamiento. Cambiando de nombre y haciéndose llamar Toledano (lo cual dio origen a la idea de su nacimiento en esa ciudad Navarra), se dedicó a vivir de sus conocimientos, corrigiendo, revisando y anotando obras eruditas como la "geografía de Tolomeo". Mientras tanto continuaba escribiendo y estudiando. Se doctoró en medicina y ejerció esta profesión en París, donde sus servicios fueron muy apreciados. Sin embargo tuvo que abandonar la capital francesa a causa de un libro y las discusiones sobre las tradiciones galénica, que levantó las iras de la facultad parisina. Con el tiempo conoció a Juan Calvino, con el cual chocó al primer momento, generándose entre ambos violentos enfrentamientos teológicos. Mal enemigo Calvino, rencoroso y fanático, y sumado a que nuestro Servet tampoco le iba a la zaga, no callaba ni bajo el agua cuando creía tener razón. Tal vez el producto de esta brutal fricción fue el libro de Servet "Christianismi

restitutio" y la "Institución de la religión cristiana" de Calvino, ambos libros contrastaron a un muy alto grado. Haciéndolo gala de una inocencia (o quizás imprudencia) fatal, a Servet no se le ocurre otra cosa que comunicar por carta a Calvino la publicación de su obra. Esto enfureció a Calvino el cual prometió que si Servet iba a Ginebra, ciudad dominada por Calvino, no permitiría que saliera vivo de ella. En la "restitución del cristianismo" es donde se encuentra su descubrimiento de la doble circulación de la sangre, que pasó inadvertido durante muchos años, por hallarse en una obra de teología y no de medicina. Habiendo sido condenado a muerte en Francia, cometió la fatal imprudencia de presentarse en Ginebra, y no se le ocurrió nada peor que acudir a escuchar un sermón de Calvino que este pronunciaba en la catedral de San Pedro. Aunque se hacía llamar Miguel Villamonti fue reconocido y encarcelado el 13 de agosto de 1533. El odio de Calvino contra Servet se hizo patente en el proceso que se le siguió. Rehusó a su prisionero vestidos, alimentos y defensa. El proceso mismo fue un ejemplo de parcialidad, y falta de piedad, el deseo de Calvino era llevar a Servet a la hoguera, y todo se preparó para que así fuera. En la madrugada del domingo 27 de octubre, Servet fue conducido a la hoguera. Rodeado por ministros ginebrinos y seguido por el pueblo, se vio a un Miguel Servet, más parecido a un cadáver ambulante, el cual se dirigió caminando a su lugar de ejecución, el Campo del Verdugo en la colina de Champel. Allí lo esperaba una gran estaca clavada profundamente en el suelo, y en su torno mucha leña todavía verde, como si hubieran pretendido hacer más lenta y dolorosa su agonía, y que en realidad esa fue la intención. Fue amarrado a la estaca o columna, con varias vueltas de cuerda y una cadena de hierro. Se le puso en la cabeza una corona, (unos cuentan que de paja otros que de hierro, untada con azufre), y a su lado un ejemplar de Christianismi restitutio. A continuación se prendió fuego con una antorcha en los grupos de leña, y la llama comenzó a levantarse y a envolver a Servet. Pero la leña, húmeda por el rocío de la mañana, ardía mal, y además se había levantado un impetuoso viento, que apartaba de aquella dirección las llamas. El suplicio fue tan horrible, que se prolongó por espacio de más dos horas, y durante mucho rato se oyeron estos desgarradores gritos de Servet: Infeliz de mi, ¿por qué no acabo de morir? Las doscientas coronas de oro y el collar que me robasteis ¿no os bastarán para comprar la leña necesaria para consumirme? Algunos de los presentes, llevados por la compasión, echaron leña a la hoguera para abreviar su martirio. Cuando esto acabó, de Miguel Servet y de su libro no quedaron más que un montón de cenizas que fueron esparcidas al viento. Sin más comentarios, verdad???

También veamos, para terminar… Así describió el escritor Voltaire este asesinato, en su Diccionario filosófico de Voltaire, Sentencias de muerte (1764): Lo que se llama justicia, es, pues, tan arbitrario como las modas; los hombres pasan por épocas de horrores y de locura, como pasan por épocas de peste; y este contagio da la vuelta al mundo. ************ TEXTO DE LA SENTENCIA A MUERTE CONTRA SERVET : La sentencia dictada en su contra por el Consejo (Petit Counseil) de Ginebra dice: Contra Miguel Servet del Reino de Aragón, en España: Porque su libro llama a la Trinidad demonio y monstruo de tres cabezas; porque contraría a las Escrituras decir que Jesús Cristo es un hijo de David; y por decir que el bautismo de los pequeños infantes es una obra de la brujería, y por muchos otros puntos y artículos y execrables blasfemias con las que el libro está así dirigido contra Dios y la sagrada doctrina evangélica, para seducir y defraudar a los pobres ignorantes. Por estas y otras razones te condenamos, M. Servet, a que te aten y lleven al lugar de Champel, que allí te sujeten a una estaca y te quemen vivo, junto a tu libro manuscrito e Impreso, hasta que tu cuerpo quede reducido a cenizas, y así termines tus días para que quedes como ejemplo para otros que quieran cometer lo mismo. El día siguiente, 27 de octubre de 1553, Miguel Servet muere en la hoguera. ************ Nota= Este no será el único artículo, de este tema. Sino que es el primero de una serie que ira tratando este tema, de los mártires asesinados, por oponerse a la doctrina trinitaria. Así, que llego la hora de sacarse las mascaras, y poner las cartas sobre la mesa. No hay mas excusas, dado que veremos, varios casos por el estilo, como lo sucedido a Miguel Servet. Con lo cual, bien se mostrará, que evidentemente existieron mártires antitrinitarios. Esta ya es una prueba, la primera. Quien quiera oír que oiga!!!! Y quien quiere seguir en ignorancia, pues que así sea!!!! Más los que buscan la verdad la hallaran!!!!
[Nota= el presente artículo se realizó, buscando información, en varios sitios Web, dedicados a la vida y obra de Miguel Servet]

Bendiciones*** Yoel ben Yisasjar
*****************************************************************************************

Sign up to vote on this title
UsefulNot useful