INFORME DE CÍRCULO CÍVICO VALENCIANO SOBRE EL PROBLEMA SOCIOCULTURAL DEL CATALANISMO EN LA COMUNITAT VALENCIANA.

ANÁLISIS DE LAS PRINCIPALES FUENTES DEL PROBLEMA Y PROPUESTAS DE SOLUCIÓN AL CONFLICTO.

Informe presentado el 24 de abril de 2013 a Dña. Beatriz Gascó Enríquez, Directora General de Innovación, Ordenación y Política Lingüística de la Consellería de Educación, Cultura y Deportes de la Generalitat Valenciana.

Índice 1. Las señas de identidad valencianas, sometidas a vilipendio. Aproximación al conflicto. 2. El proceso de legitimación del catalanismo. 3. Presentación Círculo Cívico Valenciano. ¿A quién representa Círculo Cívico Valenciano? 4. El catalanismo en el sistema educativo valenciano a. Colegios e institutos. b. Universidades. 5. El catalanismo en las instituciones y las administraciones públicas, autonómicas, provinciales y locales. 6. Escola Valenciana y Acció Cultural del País Valencià: el germen del problema. 7. La necesidad de reformar la AVL y promulgar una Ley de Defensa Identitaria.

1. Las señas de identidad valencianas, sometidas a vilipendio. Aproximación al conflicto. El Estatut d´Autonomia de la Comunitat Valenciana es claro al respecto de cuáles son las señas de identidad de identidad valencianas: “(...) constituye la manifestación de la voluntad autonómica del pueblo de las provincias valencianas”, según reza el preámbulo. Según el texto de dicho Estatuto, encontramos que: La denominación oficial de la Comunidad Autónoma Valenciana queda claramente definida en el art. 1.1: “El pueblo valenciano, históricamente organizado como Reino de Valencia, se constituye en Comunidad Autónoma, dentro de la unidad de la Nación española, como expresión de su identidad diferenciada como nacionalidad histórica y en el ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución Española reconoce a toda nacionalidad, con la denominación de Comunitat Valenciana”. El ámbito territorial valenciano queda definido en el art. 2: “El territorio de la Comunitat Valenciana comprende el de los municipios integrados en las provincias de Alicante, Castellón y Valencia”. La bandera propia de los valencianos, de acuerdo con la tradición histórica acumulada durante casi siete siglos, y que comienza con la concesión de Pedro el Ceremonioso en el siglo XIV del derecho a utilizar la corona sobre fondo azul sobre las armas de la Casa de Aragón, viene recogida en el art. 4.1: “La Bandera de la Comunitat Valenciana es la tradicional Senyera compuesta por cuatro barras rojas sobre fondo amarillo, coronadas sobre franja azul junto al asta”. La denominación de la lengua, de acuerdo con la tradición oral y escrita, con la conciencia idiomática mayoritariamente aceptada (aún hoy, a pesar de factores que posteriormente trataremos), con la concepción histórica documentada que de ella se tiene, y con la definición, otrora despolitizada, que de ella hacían hasta los años 70 del pasado siglo prestigiosos diccionarios y enciclopedias, viene reflejada en el art. 6.1: “La lengua propia de la Comunitat Valenciana es el valenciano”. Este compendio de ítems identitarios básicos (denominación territorial, ámbito geográfico, bandera y lengua) han devenido, especialmente durante las últimas décadas, a pesar de su manifiesta oficialidad constitucional, en objeto de conflicto, disputa, laminación social y sistemático vilipendio, especialmente por parte de un sector político, social y cultural, que englobó inicialmente a la militancia de partidos, sindicatos y entidades asociativas de índole “progresista”. Aunque en la actualidad, debido a la presión ejercida por las hábiles estrategias de ingeniería social desarrolladas por dichos sectores, que posteriormente analizaremos, y por ese carácter pasivo, tan particular y comúnmente admitido que la sociedad valenciana tiene por substrato ideosincrático, sería un simplismo seguir manteniendo la afirmación de que el catalanismo, activo o pasivo, sólo viene de la izquierda.

Treinta años después de la aprobación del Estatut d´Autonomia valenciano, todavía campan a sus anchas por la vida política, sindical, asociativa, editorial, educativa, cultural… de los valencianos entidades y personas que transmiten a la sociedad valenciana, en forma de expresiones, siglas, consignas, logotipos, lemas… que la denominación “moderna” que nos corresponde es la de “país valenciano”, que nuestra bandera es la cuatribarrada aragonesa, que pertenecemos a una especie de nación o metrópoli cultural catalana, dependiente de Barcelona, y que nuestra histórica lengua valenciana forma parte de un suprasistema lingüístico superior, denominado “catalán”. La denominación de “país valenciano”, además de no haber sido oficial en ningún momento de la historia, se utilizó aisladamente por algunos adalides de la cultura valenciana a partir de finales del siglo XIX, fruto de un romanticismo cultural que emula a otros movimientos románticos europeos anteriores. Es a partir de 1962, año en el que el ideólogo de Sueca, Joan Fuster, recupera la denominación de “país valenciano” en su obra “Nosaltres, els valencians”, pero la dota de nuevo contenido: “país valenciano” como parte de un proyecto de construcción nacional, contrapuesto cultural, económica y políticamente a la idea de España, al que denomina “países catalanes”. Desde este momento, los sectores progresistas asumen ideológicamente las “avanzadas” ideas de Fuster, ex falangista de encomiable servicio a la causa romántica, expansionista y proteccionista de la oligarquía catalana, inspirada en sus inicios novocentistas por pseudofascistas teorías de la raza y concepciones mesiánicas de una “gran Catalunya”. “La infiltración marxista fue a cambio de la catalanización cultural”, como llegó a afirmar Jordi Pujol. Fuster fue el mancebo valenciano del catalanismo: propició la inoculación del catalanismo en las corrientes ideológicas progresistas valencianas, y las infectó en su totalidad. Todo el espectro político, sindical y asociativo afín a la izquierda sigue utilizando impunemente hoy en día la denominación de “país valenciano”, sin que nadie en los órganos de gobierno autonómicos haya dicho todavía “esta boca es mía” y propuesto establecer un marco sancionador para quien no asume descaradamente la legalidad vigente. Desde la publicación de “Nosaltres, els valencians” en 1962, la representación gráfica de los “países catalanes”, no sólo ha sido una fantasía onírica de los creadores del catalanismo cultural. Sírvase el lector de ojear cualquier libro de texto actual de bachillerato y podrá ver el mapa de los “territorios de habla catalana” perfectamente perfilado en la frase que enunció el poeta Enric Valor: “De Salses a Guardamar i de Fraga a Maó”. Recordemos que Salses está en Francia, Guardamar en Alicante, Fraga en Huesca, y Mahón en Menorca. Sobre la más que evidente batalla de las banderas poco o mucho se puede contar, pero son dignas de mención las afrentas socialistas en el período preautonómico (1978 – 1982), al colgar la cuatribarrada aragonesa con el escudo de la Generalitat (bandera preautonómica, la llaman) en diversas instituciones valencianas, y el gran rechazo social que estos hechos provocaron y que desembocaron en multitudinarias manifestaciones. La quema de la cuatribarrada del Ayuntamiento de Valencia en 1979 representa un hito en la defensa identitaria para la sociedad valenciana, en una de las contadas ocasiones en que

el pueblo valenciano ha alzado la voz de forma contundente contra lo que ha considerado un importante agravio. Falaces afirmaciones como que el azul de la Senyera lo puso Franco o que los que defienden la franja azul de la bandera son “feixistes”, han contribuido a la laminación social inducida por el catalanismo que sufrimos los valencianos. Pero, para el catalanismo, siempre se puede rizar más el rizo: de ahí el uso que determinadas entidades (especialmente organizaciones juveniles dependientes de sindicatos o partidos de izquierda, algunos de ellos de matriz netamente catalana) hacen de variantes de la bandera de cuatro barras: las archiconocidas “esteladas” independentistas, cada vez más habituales en determinados actos y manifestaciones “progresistas”. Todo el espectro político, sindical y asociativo de la izquierda valenciana sigue, más de tres décadas después, utilizando la bandera de las cuatro barras sin franja azul como enseña habitual. Tampoco existe un marco sancionador al respecto del uso de banderas no oficiales. La cuestión lingüística es, para el catalanismo, el caballo de batalla más importante. Desde los autores novocentistas catalanes, creadores del catalanismo literario, y los precursores del catalanismo político, allá por finales del siglo XIX e inicios del siglo XX, hasta nuestros días con sus epígonos, todos, absolutamente todos, han considerado la lengua como “factor determinante de una personalidad colectiva”. Para el nacionalismo catalán, la lengua ha pasado de ser un vehículo de comunicación y/o de transmisión del pensamiento, a ser el pensamiento en sí: el ideal, la sustancia, en definitiva, el dogma que sustenta su personalidad. Es el apasionamiento nacionalista el que convierte la lengua en arma de poder político y en muro de separación. La imposición del catalán a los valencianos es imperiosamente necesaria para dotar de justificación el proyecto de construcción nacional de los “países catalanes”. De otro modo, dicha imposición pierde sentido. Así que, basándose en argumentos como: 1. 2. 3. El alto nivel de inteligibilidad mutua (insuficiente para hablar de unidad lingüística en términos filológicos), la no demostrada “teoría de la reconquista”, que no deja de ser eso: una teoría, sobre la que hay tantos o más argumentos documentales en contra que a favor, la simplista y tendenciosa premisa de que “lengua es igual a cultura”, impropia en tanto que el concepto de “cultura” es mucho más amplio que el de “lengua”,

se edifica la entelequia de “lengua catalana” sobre el siguiente silogismo: “si todo el que habla catalán es catalán, y los valencianos hablan catalán, los valencianos son catalanes y su cultura es catalana”.

Las razones del expolio lingüístico valenciano son obvias: 1. Literarias: Como manifestó el erudito nacionalista catalán Ramón Miquel Planas en el prólogo del “Cansoner Satirich Valencià dels sigles XV i XVI”: “No cabe duda de que, cuando más extremen los valencianos las pretensiones de autonomía de su variedad idiomática frente al catalán, mayor necesidad hay por nuestra parte de reivindicar la unidad lingüística de las gentes que pueblan la franja levantina de la península con las islas Baleares. (…), privar a Cataluña y a su literatura de la aportación que representa la producción de las letras valencianas de aquella época (…) sería dejar nuestra historia literaria truncada en el centro de su crecimiento y ufanía; más aún: sería arrancar de la literatura catalana la poesía casi por completo, porque en ningún otro momento, antes de la Renaixença, ha llegado a adquirir el esplendor con que se nos muestra gracias a los Ausias March, a los Roiç de Corella, a los Jaume Roig, a los Gaçull, a los Fenollar y a otros cien más”. Sobran más explicaciones al respecto. 2. Culturales: “Lengua es igual a cultura”, como antes enunciábamos haciendo mención al reduccionista sofisma madre del catalanismo, por tanto es de recibo que se extienda de forma dogmática el catalanismo a todos los ámbitos de la expresión cultural. El atributo de “catalán” abarca hoy en día, gracias a este planteamiento estratégico del catalanismo, cualquier ítem cultural valenciano: desde la gastronomía, hasta el Misteri d´Elig, pasando por la cerámica, las fiestas tradicionales, el estilo gótico de destacados monumentos valencianos, la industria del mueble, L´Albufera o las expresiones musicales… todo ha de ser catalán. 3. Políticas: Planteamientos tendenciosos como los de Rovira i Virgili en su obra “El nacionalismo catalán” nos dan la dimensión del problema actual: “Cuando el dominio geográfico de un idioma nacional está netamente delimitado, coincide, en efecto, con el territorio de esa nacionalidad”. He aquí otro de los lemas del catalanismo: “una lengua, una nación”. Aunque en su día, el valenciano Manuel Sanchis Guarner manifestara que “la unidad de la lengua no debe ser un principio, sino una finalidad”, admitiendo tácitamente que la unidad lingüística no es tal, sino un objetivo a alcanzar para construir la unidad nacional. Hasta aquí, hemos dado una visión global y las pinceladas necesarias para comenzar a entender el conflicto generado por el catalanismo en la Comunitat Valenciana. En las siguientes partes de este trabajo profundizaremos en las causas y consecuencias de la inoculación de esta corriente nacionalista alienante en nuestra sociedad, y haremos un recorrido histórico desde sus inicios hasta nuestros días, haciendo cronología del proceso de legitimación del movimiento entre los valencianos y el proceso de normalización del discurso catalanista, con especial hincapié en los acontecimientos más recientes y las personas y entidades protagonistas de los más clamorosos agravios a la identidad valenciana perpetrados especialmente desde el poder político.

2. El proceso de legitimación política y cultural del catalanismo.

a) Imposición de la “lengua moderna” en Cataluña Es importante conocer la manera en que se impuso la “lengua moderna” o “estándar catalán” creado por Pompeu Fabra bajo encargo de Prat de la Riba a inicios del siglo XX en la misma Cataluña, dado el rechazo de bastantes hombres de letras catalanes e incluso del mallorquín Alcover. La poderosa “mancomunidad” puso todo su potencial económico al servicio de la expansión y promoción de todo tipo de publicaciones, con la única condición de estar redactadas en normativa fabriana. En el Institut d´Estudis Catalans (IEC) encontraron empleo infinidad de escritores y artistas. Las publicaciones, revistas y semanarios, cuyos editores y directores estaban adscritos a la causa nacionalista, obedecían al “diktat” filológico. Fueron creadas infinidad de instituciones, el Institut d´Educació General, cuyos propósitos eran tan amplios que abarcaban desde la enseñanza del folklore hasta la formación atlética, pasando por la educación moral, del sentimiento, de la voluntad, de la palabra, del sentido cívico, vida de relación, etc… al más puro estilo totalitarista de las escuelas soviéticas o nazis. Para todas estas instituciones diversas, que abarcaban desde la enseñanza de la cocina y labores del hogar, hasta la escuela de funcionarios, eran precisos libros de texto, que se encargarían a editores privados, pero todos pasarían por el tamiz normativo de la nueva lengua de Fabra. Recordamos el testimonio de un catalán vinculado a todos estos “eventos” del nacionalismo de principios del siglo XX, en su libro “Cuaranta anys d´advocat”, sacado a colación por M. García Venero en su obra “Historia del nacionalismo catalán” (tomo II, pág. 163): “Debo hacer notar que en aquella época los correctores de pruebas, por consentimiento general, eran una especie de agentes de la autoridad, encargados de la ejecución de las normas ortográficas y gramaticales de nuestro idioma en formación”. Testimonio definitivo. Hemos creído necesario citar este testimonio, dada la similitud existente entre ésta y la actual situación que se está dando en la Comunitat Valenciana, con relación a la imposición de la normativa fabriana del IEC a través de la Academia Valenciana de la Llengua (AVL), que ejerce de sucursal del primero, como posteriormente explicaremos. b) Las autoatribuciones territoriales del IEC Josep Guía Marín, que fuera vice-rector de la Universitat de Valencia en los años ochenta, y máximo dirigente del Partit Socialista per l´Alliberament Nacional (PSAN), el brazo político valenciano de la banda armada Terra Lliure, recuerda en su libro “És molt senzill: digueu-li Catalunya” (pág. 14) que el IEC es una empresa significativa “per l´alliberament nacional”, por lo tanto su ámbito de actuación no se ha limitado a las

fronteras naturales de la actual Cataluña, sino que sus poderosos tentáculos se extienden por todos aquellos espacios en los que, según ellos, se habla la lengua catalana. El filólogo mallorquín Alcover nos cuenta que ni Prat de la Riba ni Fabra aceptaron un proyecto complementario de las normas que tratara de dar solución a los problemas ortográficos de la Región Valenciana y Baleares, y que no se habían tenido en cuenta para nada. La oposición de Prat de la Riba y Fabra nacía del temor de que un tortosino, ilerdense o valenciano pudiera elaborar unas normas distintas a las del IEC. Carreras Candi, en su obra “Geografía General del Reino de Valencia”, alude al comentario que hizo Alcover al respecto: “Els catalanistas s´hi són acostats massa poc devers València y no conocen el alma valenciana más que por la corbella y por damunt. Yo se lo avisé a los del IEC, pero no quisieron escucharme, creyéndose ellos que los de Valencia habían de recibir a genollons (arrodillados) lo que les dijesen desde Barcelona”. Y así nos encontramos hoy, con el valenciano genuino desaparecido de los circuitos culturales, y un estándar oficial infestado de fonemas imposibles con grafías antinaturales (TG, TN, TZ, TJ, TX…), o la pérdida de la CH y la Y, entre otras muchas aberraciones que el catalanismo ha provocado. Numerosas son las declaraciones de miembros y presidentes del IEC afirmando que “su labor investigadora sobrepasa el ámbito local”, “que las funciones del IEC se extienden a Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares y Aragón” o que “los estatutos del IEC aluden a que su jurisdicción recae sobre todas las tierras de lengua catalana”, dejando muy claro cual es el ámbito de actuación que se ha arrogado esta institución. c) Estrategias de penetración: sus antecedentes El catalanismo siempre ha encontrado en tierras valencianas a grupos y personas receptivas a sus postulados, bien por puro quintacolumnismo, bien porque a nivel literario eran acogidos con gran fervor cultural en tierras catalanas, en señal de agradecimiento a su receptividad. El catalán Víctor Balaguer encontró a Vicente Boix, un erudito valenciano que le era coetáneo. Jacinto Labaila también se dejó seducir, y le fue publicado un libro de poesía en Barcelona, “Flors del Túria”. Este poeta asistía a las clases nocturnas del Liceo Valenciano, donde daba clases gratuitas Vicente Boix, detalle a considerar. La polémica se suscitó por el prólogo al libro de Labaila, que corrió a cargo del catalán Balaguer: “Lo valencià no és més que una branca del català; una branca del gran tronc de la Llengua d´Oc”. Nos encontramos en 1868, en Barcelona, con motivo de los Juegos Florales, donde hubo una gran concentración de poetas. Desde Valencia, asistieron Teodor Llorente, Ferrer Bigné, Wenceslao Querol, etc, así como de Mallorca y Provenza. El asombro de la delegación valenciana fue encontrar a Labaila sentado entre los organizadores de los Juegos Florales catalanes, y observar que era el insólito mantenedor en aquella ocasión. En aquella polémica terció el periódico madrileño “El Figaro”, que tomó partido por los poetas valencianos, criticando a Labaila por “vender su alma por la publicación de un libro

y por un pergamino de una academia”. Ya en aquellas fechas, la polémica se planteaba sobre las bases lingüísticas que ocultaban el trasfondo político que encerraban. (J.L. León Roca, “Raço de l´Olla”, Levante-EMV, 1982). Nos parece necesario aportar estas citas, ya que ayudarán a entender mejor el problema que tratamos de exponer. Clarificador es el testimonio de uno de los valencianistas que vivió los avatares del nacionalismo valenciano y catalán de principios de siglo e incluso posteriores: el jurista Miquel Adlert Noguerol. Vinculado al catalanismo, de buena fe, repudió de éste en la década de los 70 del siglo XX, haciendo pública declaración y denunciando las intenciones del pancatalanismo: “El valencianismo nació sintiendo el catalanismo como su hermano mayor que, además, ha triunfado en la vida y ha alcanzado la prosperidad. Esto hacía que los valencianistas nos miráramos en los catalanistas como en un espejo que nos había de dar la visión de lo que había de ser nuestra imagen. (…) esto nos trajo un ansia de emulación, nos llevó a una auténtica emulación del catalanismo; lanzándonos a la protección de sus poderosos brazos, sin intentos identificadores sino fraternizadotes. (…) el nacionalismo catalán ha arrastrado en ansia unificadora a los valencianos caídos en el pancatalanismo” (M. Adlert, “Generalitat, no”, Levante-EMV, 1982). d) La trampa de Castellón 1932 es un año clave para entender todo el proceso seguido por el catalanismo en su estrategia de penetración en la Comunitat Valenciana. Pocos meses después de haber concedido a Cataluña el Estatuto de Autonomía, el 15 de septiembre de 1932, los pro-fabristas de Castellón y Valencia promueven una reunión en la capital de La Plana, con el único objeto de aceptar, para la Lengua Valenciana, la normativa del IEC inspirada por Fabra. Dos entidades culturales, ocho asociaciones valencianas, el Ayuntamiento de Castellón, un seminario, y cincuenta y dos personas, firmaron la aceptación de la neo-normativa catalana para el valenciano, acordado en unas bases ortográficas a las que, a pesar de reconocerles carácter unificador, estaban escrupulosamente redactadas respetando el léxico, la flexión verbal, etc, propias de la lengua valenciana, cosa que después se puede comprobar que nunca se ha cumplido. El único filólogo firmante de estas bases fue el Padre Fullana, al cual le reservaron el primer espacio con la finalidad de prestigiar el acuerdo, pero quien firmó en último lugar, dado que no estaba en línea con él. El acuerdo deja patente que “los firmantes mantienen sus puntos de vista científicos y dejan a las nuevas generaciones la misión de ir rectificando y mejorando el sistema”. Fullana firmó finalmente las bases añadiendo la coletilla de “atés lo seu carácter provisional”. Lo que se firmó como unas “bases”, con los años ha adquirido por arte de magia la categoría de “normas”. La realidad es que la mejora que se ha seguido ha sido transformar la multisecular lengua valenciana de nuestros clásicos en la inventada por Fabra. Así se

abrieron las puertas para la introducción del catalanismo literario, base de la posterior eclosión del catalanismo político entre los valencianos, fenómeno social que estamos sufriendo desde hace décadas. Después del acuerdo de las bases de 1932, hay toda una estrategia desarrollada, paso a paso, que va desde la buena fe de algunos escritores valencianos que, junto a los más pro-fabristas, fueron olvidando las bases para volcarse definitivamente en el barceloní sobre el que se fundamenta la normativa de Fabra. Hasta el título originario de las bases ortográficas ha ido evolucionando hasta el actual “Normes de Castelló”, con la clara intención política de que los naturales de la provincia las consideren como propias y las acepten, eliminando el concepto de “valencianas” con el que nacieron, jugando de esta manera a fomentar sentimientos de rivalidad entre las provincias de Castellón y Valencia: “dividet et vinces”, otra de las estrategias de desvertebración territorial que desarrolla el catalanismo, presentando a la ciudad y provincia de Valencia como “centralista” y receptora de toda la atención. Como se puede observar, toda una trama digna de Maquiavelo. e) La normalización: I Congeso Internacional de la Lengua Catalana (1906) Uno de los hitos más importantes en el proceso de trasvestismo lingüístico que sufre el idioma valenciano desde lejanas fechas, es sin duda el congreso celebrado en Barcelona en 1906, auspiciado por la Diputación de Barcelona, cuya presidencia ostentaba Prat de la Riba. Dada la importancia antes explicada de la lengua para el nacionalismo catalán, fue en este congreso cuando el catalanismo consiguió su propósito, al menos sobre el papel, de doblegar o subordinar al idioma valenciano a la categoría de variante dialectal catalana, a pesar de los intentos anteriores, que habían fracasado. Fue en este congreso donde se consiguió dar el nombre de “catalán” a las tres lenguas occitanas de España: valenciano, mallorquín y catalán, dando el nombre de una parte a un todo, y subordinando lingüísticamente (y culturalmente, ateniéndonos a sus simplistas silogismos) a baleares y valencianos bajo la órbita catalana.

f) La corriente historicista: la “teoría de la reconquista” Las razones por las que aquellos ínclitos señores, ajenos a las maniobras del catalanismo, aceptaron la denominación de “catalán” para las tres lenguas occitanas de España, aparte de su buena fe, sin duda debemos buscarlas en la corriente historicista que durante años ha subsistido y que por intereses partidistas todavía se sigue sustentando: la lengua en función de la reconquista. El problema de la lengua valenciana ha estado planteado durante muchos años, y aún se sigue manteniendo por sectores interesados, como fenómeno de la reconquista de

Jaume I en 1238. Esta hipótesis tiene su raíz en la interpretación del “Llibre de Repartiment” llevada a acabo por el catalán Próspero de Bofarull en 1856. El mencionado libro es el asiento donde constan las donaciones que el rey hizo a los señores que le ayudaron en la conquista de Valencia. El trabajo realizado por este historiador ha carecido siempre de rigor científico, al no ser contrastado con la documentación existente, y al haberse comprobado ciertas manipulaciones documentales, tendenciosos tachones y tergiversaciones interpretativas: el trabajo de Bofarull ha servido para establecer que los catalanes se asentaron en el litoral y los aragoneses en el interior del territorio valenciano, hipótesis establecida como otro de los dogmas de fe del sector catalanista, a pesar de haberse demostrado, por los trabajos de investigación de Amparo Cabanes, Antonio Ubieto y Leopoldo Peñarroja, la falta de fiabilidad de los trabajos de Bofarull. El bajo porcentaje de los asentados (en torno a un 5%) y la geopolítica de la Corona de Aragón, desmontan todas las teorías sustentadas sobre la implantación del catalán en el Reino de Valencia. Sirva como anécdota que, actualmente, ni la profesora Cabanes ni el profesor Ubieto están hoy en Valencia. A ambos se les hizo la vida imposible con ataques personales y amenazas, incluso de muerte, durante los años ochenta, por “defender la verdad sobre los orígenes del Reino de Valencia”. Ubieto falleció en 1990. g) Estandarización del catalán El diccionario de la RAE recoge sin ambages el significado de la palabra catalanizar. Esto es: dar a una cosa la forma catalana, o inculcar a una persona las costumbres o sentimientos propios de Cataluña. Es decir: convertir en catalán aquello que no lo es. Pues bien, hasta llegar a convertir en catalán a la lengua valenciana, hay todo un proceso que la estrategia nacionalista ha ido jalonando paso a paso. La estandarización del catalán fue requisito indispensable e importantísima pieza clave en el posterior desarrollo del proceso. Y no podemos omitir a las personas que fueron actores protagonistas en este devenir. Prat de la Riba, como presidente de la Diputación de Barcelona y posteriormente de la Mancomunidad, hizo uso de ambas instituciones, como órganos de poder político, para imponer la “lengua moderna”, y fue éste, con su visión pragmática, quien intuyó que sería Pompeu Fabra, ingeniero químico de ascedencia cubana, quien llevaría a efecto la transformación del idioma, actualizándolo y poniéndolo al día. Tenemos su testimonio: “El ideal que perseguimos no es la resurrección de una lengua medieval, sino formar la lengua moderna que habría salido de nuestra antigua lengua sin los largos siglos de decadencia literaria y de supeditación a una lengua forastera”. Blanco y en botella. h) El desarrollo del catalanismo político en la Comunitat Valenciana Muchos y variados son los factores que han incidido en la implantación, directa o indirectamente, del catalanismo, en la Comunitat Valenciana. Aún a riesgo de pasar por encima de algunos, nos atreveremos a citar los principales. Además de los históricos, culturales y lingüísticos, que sabiamente manipulados han actuado directamente, hay otros que indirectamente han sido eficaces en el posterior desarrollo del catalanismo entre los valencianos:

a) b) c)

El carácter de los valencianos: abierto, festivo, poco constante en lo profundo, amigo del humo y las carcasas, meninfot… Una burguesía incapaz de asumir el papel de mecenas de la cultura autóctona que la historia suele reservar a las clases más acomodadas. La emigración de cierta intelectualidad nativa, al carecer de mecenazgo local, en busca de apoyos morales y económicos en otras latitudes, y que generosamente se les ha brindado a cambio de favores e intereses. La comodidad colectiva del pueblo valenciano en su condición de español. Factores demográficos: la incapacidad de integrar plenamente la inmigración de españoles venidos de otras autonomías en busca de un mayor nivel de vida (hecho que no denunciamos ni juzgamos, simplemente constatamos). La carga emotiva que los partidos denominados “de izquierdas” han ejercido sobre las clases más humildes, y el daño colateral que éstos han originado al asumir, íntegramente, el dogma pancatalanista: el auge económico de los años sesenta dio como resultado una mayor afluencia de jóvenes a las universidades, que bebieron con avidez cuantas doctrinas vertieron sobre sus mentes. En posteriores líneas comentaremos cómo las universidades valencianas se posicionan desde entre entonces hasta hoy a favor del mito de los países catalanes. El nacionalismo catalán ha sabido envolverse falsamente con la bandera de la libertad, la democracia y el progresismo. Sólo así se puede llegar a entender que esta idea haya podido ser asumida por todo el espectro político de izquierda. También aparecen ya involucradas otras formaciones políticas que no son de izquierdas, pero renuncian a la etiqueta de la derecha, entendida ésta como tradicional y conservadora, y que vive alejada de ciertas “pequeñeces” que tanto perturban al sector más valencianista de la sociedad. La Iglesia valenciana, a pesar de seguir siendo un baluarte en la resistencia a los embates del catalanismo, también ha aportado en ocasiones su granito de arena a la causa del catalanismo, permitiendo que determinados elementos dentro de sus estructuras se hayan impregnado de ese barniz “progresista” y hayan utilizado los púlpitos y algunas publicaciones religiosas como la revista Saó en la propagación de las ideas y dogmas del catalanismo. El factor económico: la aventura independentista catalana necesita de unos condicionantes económicos que le aseguren su viabilidad. La Comunitat Valenciana y Baleares, con unos sectores turísticos y exportadores destacables, en oposición a la industria catalana de transformados, que desde hace siglos necesita de un desaforado proteccionismo, por ejemplo a la importación de sus materias primas, que ha conseguido casi siempre arrancar al Estado Español. Es curioso cómo el sentido soberanista de Cataluña en lo político se diluye cuando se trata de factores económicos: en ese aspecto se muestran rabiosamente centralistas. Nos remitimos a la historia y a los hechos recientes. Las universidades valencianas al servicio del mito catalanista: La universidad es un centro neurálgico de la cultura, donde se forman, humana y culturalmente, nuestras nuevas generaciones, que en definitiva serán los dirigentes de la sociedad. Lógico es, pues, que el punto de mira del catalanismo siempre haya estado en estas instituciones. La Universitat de Valencia ha sido catalanizada desde tempranas fechas: en la década de los cincuenta desembarcaron en ella un grupo de

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f)

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profesores catalanes y catalanistas (Reglà, Tarradell, Giralt, etc), que, apoyados por los nativos Sanchis Guarner, Fuster y compañía, se pusieron como objetivo primordial la catalanización de la institución. La semilla ideológica implantada por aquellos profesores arraigó en aquellos jóvenes, posteriormente dirigentes de partidos, sindicatos, editoriales, asociaciones… que enumeraremos ya en el siguiente capítulo, y cuyos efectos están siendo acusados por la sociedad valenciana, llenándola de confusionismo y alienación.

3. Sobre Círculo Cívico Valenciano Círculo Cívico Valenciano es una asociación cívica y cultural sin ánimo de lucro, de carácter constitucional y valencianista, nacida a finales de 2012 a partir de las inquietudes de sus promotores. CCV no está adscrita a ninguna marca política, y se rige por un decálogo fundacional de rigurosa aceptación por parte de sus ya más de 150 socios:
1. La apertura al debate y la recuperación del papel relevante de la sociedad como eje de la gestión pública. 2. La vertebración de mecanismos de control y auditoría de la gestión de la clase política al frente de las instituciones. 3. La des-ideologización de la gestión pública autonómica en materia cultural y lingüística, así como de las administraciones y del sistema educativo valenciano. 4. La eliminación de las subvenciones, no reconocimiento de capacidad de interlocución, y cese del apoyo mediático y económico con recursos públicos a personas, entidades y colectivos cuyas consignas, actos y pretensiones no guarden respeto al sentir mayoritario de los valencianos ni al orden constitucional y estatutario que regula la convivencia en la sociedad valenciana y española. 5. La promoción de un sistema educativo trilingüe, real, y único para todos los estudiantes en el ámbito territorial valenciano. 6. La defensa y puesta en valor de las señas de identidad regionales del pueblo valenciano, vertebrada en una Ley autonómica en la cual se contemple un marco sancionador hacia todas las personas, entidades o colectivos que no cumplan sus disposiciones. 7. Zanjar el conflicto lingüístico valenciano, promoviendo, en caso de haber la mínima posibilidad de hacerlo, la derogación de la Academia Valenciana de la Lengua y la devolución de las competencias en materia de normativización y normalización a la Real Academia de Cultura Valenciana. En otro caso, la sustitución inmediata de todos aquellos miembros de la AVL que a su vez lo sean del IEC, por académicos de la RACV y/o miembros de otras entidades culturales valencianas, derogando el actual dictamen de 9 de febrero de 2005, sustituyéndolo por otro que especifique de forma clara la existencia y singularidad del idioma valenciano como lengua propia de los valencianos e independiente de cualquier otra, y elaborando una nueva normativa basada en la tradición oral y escrita reciente, en los autores clásicos, en las Normas de la RACV de 1978, y en su actualización de 2003. 8. La promoción, apoyo e inspiración a la producción y expresión cultural de todo tipo en idioma valenciano, para contrarrestar los negativos efectos de tres décadas de desaparición del valenciano del mapa cultural e institucional y educativo. 9. El alejamiento ideológico de cualquier posición política de corte endogámico, excluyente y totalitario. 10. El sometimiento de todas las decisiones internas y acciones externas del Círculo a los más estrictos procedimientos de democracia interna y escucha de todas las opiniones y perspectivas.

En CCV somos conscientes de estar alineados con el sentir mayoritario de la sociedad valenciana. Según un artículo aparecido en el diario ABC de Alicante el 25 de febrero de

2013, firmado por el periodista Claudio Reig: “Una reciente encuesta de Metroscopia, dedicada a clarificar si se quiere más a papá o a mamá en la Comunidad Valenciana, reflejaba bien a las claras que el sentimiento regionalista convive armoniosamente con el de pertenencia a España. De hecho, el 85 por ciento de los ciudadanos consultados declara sentirse orgulloso de ser español, mientras que un 58% se define tan valenciano como español y un 18%, más español”. Estos datos de Metroscopia nos indican tres cosas: 1. Que estamos en el buen camino, ya que sintonizamos perfectamente con el sentir mayoritario de la sociedad valenciana. 2. Que las nuevas generaciones de valencianos viven momentos de confusión identitaria, gracias en parte a las indecentes cantidades de dinero público que el entramado asociativo - político - sindical catalanista recibe. 3. Que el Partido Popular debe escuchar a esa masa social que no cree en el mensaje importado del nacionalismo catalán que abandera la izquierda valenciana, y dejar de sufragar económicamente al movimiento. No esperen los populares valencianos captar votos de ese sector, y sí es muy factible que acaben perdiendo el apoyo electoral de esa mayoría regionalista que cada vez se siente más agraviada por unos populares que, cada vez de forma más evidente, nadan a dos aguas con la esperanza de no sabemos qué, o con unos complejos que no acabamos de entender. La societat civil valenciana, de forma majoritaria, segons enqüesta del CIS realisada entre 2000 i 2004, en un percentage del 64,4%, és conscient que el valencià és una llengua independent i pròpia dels valencians. 2/3 dels ciutadans valencians. A pesar de les indecents inversions en política llingüística catalanista i ingeniería social, i del control que el catalanisme ha eixercit en el sistema educatiu valencià durant els últims 30 anys.

Segons enqüesta del CIS en CCAAs en dos llengües oficials, publicada en 1996, de la qual afegim captura de pantalla, el 54% dels enqüestats valencians tenen com a llengua materna el castellà, el 39% el valencià, el 5% tenen castellà i valencià com a llengües maternes indistintes, i a soles un 1% dels enqüestats considera el català com a llengua materna. Esta última senya és molt indicativa: el dictàmen de l´AVL (eixe que parla de la "doble denominació valencià - català a lo llarc de l´història") és una gran falàcia política.

Vistes estes premises, entenem de necessitat que existixca una oposició social a l´imposició del català com a llengua cooficial. Sabem que l´AVL fon una condició política de Jordi Pujol a José María Aznar per a pactar la governabilitat d´Espanya en 1996, i que la seua creació i funcions no corresponen a una necessitat sociocultural valenciana (ya teníem la RACV per a normativisar el valencià), sino més bé a una imposició no consultada als valencians, al pagament d´un prèu polític a on una de les senyes d´identitat valencianes fon la moneda de canvi. Pero els valencians hem de reivindicar que aquella hipoteca ya està més que pagada, i que ara mos toca a mosatros decidir, per primera vegada en 30 anys, quina és la llengua que parlem, com s´anomena, qui la normativisa i com s´ha d´ensenyar a les novelles generacions. Patim constants agresions culturals des de l´esquerra, per definició, catalanista, i des del seu entramat associatiu, del qual són matrius Acció Cultural i Escola Valenciana. Pero el PPCV també té la seua part de culpa en esta història: incapaç de plantar-se davant les exigències de Génova en 1996, no ha fet atra cosa que mirar cap a un atre costat durant

tots estos anys, venent valencianitat en finalitat electoral, pero colaborant inclús activament en generoses subvencions en l´entramat associatiu i editorialiste catalaniste.

4.

El catalanismo en el sistema educativo valenciano

a) El catalanismo en colegios e institutos Una lamentable consecuencia de la Llei d´Ús i Ensenyament del “valencià” (LUEV) fue la entrada en el sistema educativo valenciano de toda una oleada de profesores licenciados en filología catalana, producto ideológico de unas universidades valencianas donde la infiltración catalanista era un hecho consumado desde varios años antes de la promulgación de la Ley educativa de 1983. Tampoco podemos ignorar el entramado editorialista y asociativo de corte nacionalista que se estaba preparando, y del cual la LUEV fue el combustible y empujón definitivo, y la excusa perfecta para el despegue económico y sociológico del catalanismo como corriente cultural y educativa. Entidades como Escola Valenciana nacen en este convulso momento educativo, y las adhesiones del profesorado mal llamado "progresista" se multiplican. Escola Valenciana es la entidad creadora de les "trobades d´escoles en valencià", entre otras ceremonias de confusión dirigidas al alumnado, en forma de certámenes literarios, pintura de murales, manualidades, o concursos audiovisuales.

Trobada d´escoles en "valencià", orgía catalanista de Escola Valenciana dirigida a la infancia y juventud valencianas.

Paralelamente, la permisividad y el colaboracionismo del entonces gobierno autonómico valenciano con la implantación de repetidores de la señal de TV3 en territorio valenciano por parte de Acció Cultural del País Valencià, también puso su grano de arena en todo este proceso de ingeniería social dirigido a acostumbrar a los valencianos al vocabulario, la morfosintaxis o la prosodia del idioma vecino. El bombardeo ideológico que los estudiantes y la sociedad valenciana en general iban a recibir en los siguientes años y décadas había sentado unas sólidas bases en el sistema educativo. Controlando y maleando a su antojo la educación, el catalanismo se ha asegurado el control ideosincrático de las sucesivas generaciones de valencianos que han ido pasando por las aulas.

Estudiante valenciana en la "trobada d´escoles en valencià" celebrada en Valencia ciudad en mayo de 2012. ¿Qué bandera es la que lleva pintada en la cara?

Hechos posteriores como la creación de la Academia Valenciana de la Lengua (AVL) por parte del gobierno del Partido Popular, la implantación del conocimiento del catalán normativo como requisito de mérito para trabajar en la administración pública, la homologación de títulos de profesorado de todos los territorios "de parla catalana" y, en general, la permisividad, el miedo al reaccionarismo y los complejos que los sucesivos gobiernos autonómicos han mostrado hacia todas estas y otras prácticas doctrinales y sociológicas, han contribuido a la implantación y el crecimiento del catalanismo como mensaje, actitud y posicionamiento social, político y cultural dotado de una aberrante "normalidad" en el seno de la sociedad valenciana. Los tentáculos del catalanismo no se han limitado a manejar a su antojo el sistema educativo, el mundo asociativo, la producción cultural... Todo ello debía ser aprovechado y extendido a otros ámbitos de la sociedad. La actividad sindical y la creación de opciones políticas catalanistas han actuado como una efectiva correa de transmisión ideológica que ha contribuido a la normalización sociológica del mensaje catalanista en ámbitos menos endogámicos y minoritarios de la vida cotidiana del ciudadano de a pie. Así, encontramos hoy en día agentes activos, apóstoles del catalanismo, o simplemente "tontos útiles" del movimiento, en comisiones de fiestas, asociaciones de vecinos, AMPAs, colegios profesionales, en el casino del pueblo, o como camareros del bar donde tomamos café. Tres décadas alimentando a un monstruo insaciable a base de permisividad, generosas subvenciones, y altas dosis de inacción y pasividad ante el avance de esta bestia doctrinal, están conduciendo a la sociedad valenciana y a la política a ser inexorablemente abducidos por los nuevos patrones colectivos de autoestima social, cultural y política que nos impone. Sirva como ejemplo: desde Círculo Cívico Valenciano denunciamos también en su día públicamente que la campaña política "enllaçats per la llengua" (catalana, por supuesto) desarrollada en común por todo el entramado asociativo catalanista de los inexistentes "paisos catalans", a instancia esta vez de las organizaciones baleares, no es más que una expresión de la voluntad del profesorado adherido a los sindicatos y entidades organizadoras de la campaña, consistente en imponer el catalán como lengua vehicular

exclusiva en la educación valenciana, balear y catalana, y en promover la paulatina transformación, en el caso valenciano, de las líneas educativas PIP, en PIL (líneas de inmersión lingüística), y posteriorente en PEV (líneas exclusivamente en catalán).

Utilizar a los niños en sus campañas políticas... Insano y fascista.

Quisimos evidenciar que la finalidad de toda esta campaña ikastolar es promover en el estudiante el rechazo hacia la educación en castellano y/o bilingüe, facilitando así el camino para predisponerlo hacia actitudes catalanófilas y de auto-odio, y modificar sus patrones identitarios y culturales para convertirlos en "cantera" y "mano de obra" útil a la causa del separatismo catalán y la construcción nacional de los países catalanes. Hicimos patente una vez más nuestro malestar al contemplar como desde las instituciones valencianas no se toman medidas para evitar este adoctrinamiento y manipulación que acarrean desde hace 30 años las aulas valencianas, verdaderas fábricas de adeptos al catalanismo, no sólo ya a nivel lingüístico, sino también cultural y político, y la manera en la que se contribuye a esta situación colmando cada año al entramado asociativo catalanista de indecentes cantidades de dinero público, especialmente a través de la catalanista Academia Valenciana de la Lengua (AVL), con el que prosiguen su actividad proselitista y ensalzadora de la catalanidad de todo lo valenciano y la ridiculización sistemática de todo lo que no se avenga a sus posiciones radicales, endogámicas y excluyentes.

Veamos ahora algunos ejemplos de libros de texto con los que estudian los escolares y universitarios valencianos, y que hacen que cualquier persona con un mínimo de sentido común se tire las manos a la cabeza:

El titular de esta noticia es lo que, desde CCV, lamentamos profundamente, y al cual al final de este capítulo del dossier propondremos las enmiendas que consideramos necesarias. Pero retomemos el tema y no perdamos la perspectiva: Un informe de Educación revela que el programa de inmersión lingüística obtiene peores notas. De las siete áreas analizadas, los escolares que estudian en valenciano son mejores en tres.

Titular de Las Provincias, en portada, 03/12/2012

Un informe de la Conselleria de Educación sobre un total de 90.000 alumnos de Primaria y Secundaria constata que los que cursan sus estudios con el castellano como lengua base obtienen mejores resultados en la evaluación diagnóstica que los que lo hacen con los planes en los que el valenciano tiene un peso mayoritario. El estudio, elaborado sobre un total de siete áreas repartidas entre alumnos de 4º de Primaria y 2º de Secundaria, establece que la línea de inmersión lingüística es la que arroja peores resultados, y que los alumnos del programa de incorporación progresiva, en el que el castellano es lengua vehicular, obtienen mejores datos que los del programa en valenciano. VALENCIA. Un informe elaborado por la Conselleria de Educación establece que los alumnos de 4º de Primaria y 2º de Secundaria que cursan sus estudios utilizando como lengua base el castellano han conseguido mejores resultados en la evaluación diagnóstica que los que lo hacen con los dos planes actuales donde tiene un peso mayoritario el valenciano. De hecho, de las siete competencias examinadas en las dos etapas los primeros se imponen en cuatro y los segundos en tres, que son la matemática de Primaria y la de valenciano y francés de Secundaria. Las conclusiones se han extraído tras relacionar los datos obtenidos en las citadas pruebas, realizadas entre los meses de mayo y junio, con los programas lingüísticos en los que está matriculado el alumnado. Se trata del Programa de Enseñanza en Valenciano (PEV), con la mayoría de asignaturas en esta lengua y pensado para valencianoparlantes (¿?), el de Incorporación Progresiva (PIP), que da prioridad al castellano, y el de Inmersión Lingüística (PIL), donde también se opta por el valenciano como lengua vehicular pese a tratarse de entornos donde el alumno no la utiliza de manera natural. Una de las conclusiones más destacadas es que en todas las áreas examinadas los PIL quedan en peor lugar, mientras que los otros dos programas, mayoritarios en las aulas de la Comunitat, alcanzan registros más o menos parecidos, con diferencias de pocos puntos, si bien es cierto que hay un ligero predominio del PIP. La diagnóstica evaluó a cerca de 90.000 estudiantes. En 4º de Primaria la media de resultados totales sumando todas las competencias se situó en 504 puntos para los alumnos matriculados en un PIP, en 499 para los del PEV y en 487 para los del PIL. En 2º de Secundaria, donde desaparecen los PIL (los estudiantes pueden continuar su aprendizaje en un PEV), la tendencia se invierte, aunque con datos semejantes. Los que estudian en valenciano logran 500 puntos de media, mientras que los que aprenden en castellano alcanzan los 497. Si en lugar de fijar la atención en los resultados globales por etapas se hace en cada una de las competencias evaluadas la diferencia es más clara. En las lingüísticas de 4º de Primaria se imponen los PIP (508 frente a los 494 del PEV), mientras que en las

matemáticas ganan los segundos (505 frente a 502). En ambos casos los PIL se quedan muy por debajo de los otros dos (483 y 493 respectivamente). En 2º de la ESO, de las cinco áreas examinadas en tres se imponen los que estudian en español: matemáticas (502 frente a 501), castellano (505-494) e inglés (504 frente a 497). Los PEV lo hacen, por su parte, en la competencia lingüística en valenciano (520 frente a 496) y también en la de francés, aunque el número de alumnos que se examinaron de su conocimiento en esta segunda lengua extranjera fueron muchos menos (377). El informe también evalúa a un grupo minoritario de alumnos que estudian en el programa básico, que es la excepción de la regla, pues se centra en zonas claramente castellanoparlantes y utiliza únicamente el castellano, si bien de forma voluntaria se puede impartir la asignatura de Valenciano. La estadística dice que en Primaria mejoran los resultados cosechados por los que están inscritos en el programa de inmersión, pero se quedan por debajo de los PIP y los PEV. En cambio, en Secundaria el rendimiento es bastante más bajo que en las dos líneas lingüísticas de la etapa. Los programas PIL, en valenciano para castellanoparlantes, no tienen un hueco específico en el nuevo decreto sobre plurilingüismo aprobado por el Consell, que simplifica los tres actuales en dos: Programa Plurilingüe de Enseñanza en Castellano (PPEC) y el basado en el valenciano (PPEV), que entrarán en vigor a partir del curso que viene y serán los que tendrán que elegir los alumnos que se incorporen al sistema educativo. El decreto dará flexibilidad, pues los centros, en función de sus recursos y el perfil del alumnado, podrá fijar las asignaturas que se imparten en cada una de las lenguas, aunque con unos mínimos y siempre con la autorización última de Educación. Las lingüísticas se darán en el idioma correspondiente (castellano, valenciano e inglés), aunque habrá que elegir una materia más en la lengua que no sea la base del programa. Es decir, los PPEC tendrán al menos dos en valenciano y viceversa, sin olvidar las dos asignaturas que obligatoriamente se vehicularán en inglés. Fuente: Las Provincias, edición 03/12/12 Después de leer este artículo publicado en primera plana de Las Provincias, desde CCV nos preguntamos: ¿Cómo se está llevando a cabo en la Comunidad Valenciana el supuesto bilingüismo integrador? Y concretamente, ¿cómo se están implantando los programas de inmersión lingüística contemplados en la legislación sobre “normalización lingüística” de la Generalitat? Y podemos afirmar sin temor a equivocarnos que los PIL y PEV son una imposición “a hurtadillas” de la inmersión lingüística en catalán. La Generalitat Valenciana contempla 3 programas de educación bilingüe: el Programa de Enseñanza en "Valenciano" (PEV), el Programa de Inmersión Lingüística (PIL), y el Programa de Incorporación Progresiva (PIP). Pues bien, en los últimos años estamos asistiendo a una sustitución progresiva de los PIP, en los que la lengua vehicular es el castellano, por los PIL, en los que la lengua vehicular es el "valenciano". Según reza la Consejería de Educación, el Programa de Inmersión Lingüística (PIL) está "diseñado para niños y niñas mayoritariamente castellanoparlantes, cuyas familias optan de manera ¿voluntaria? por una escuela en valenciano, porque así se integran lingüísticamente desde el inicio de la escolaridad".

Dejando de lado, por el momento, la falacia que se esconde tras el argumento de la “integración” lingüística (¿acaso el niño valencianoparlante escolarizado en "valenciano" sí está “integrado”, a pesar de desconocer el castellano, la otra lengua oficial de la Comunidad?), el aspecto clave es si realmente se está respetando la opción voluntaria de las familias por una escuela en valenciano. Y lamentablemente parece que eso no es así, al menos en una diversidad de casos. Valga como ilustración el siguiente ejemplo sumario, en el que a buen seguro se reconocerán multitud de padres de alumnos: 1) Un nuevo director recién nombrado impulsa la supresión del PIP (incorporación progresiva) y su sustitución por el PIL (inmersión). 2) Establece una consulta no vinculante al respecto con el Claustro de Profesores, que vota mayoritariamente en contra. 3) Consigue, por el contrario, el apoyo del Consejo Escolar, en el cual los padres de alumnos allí representados no se molestan en recabar la opinión del resto de padres de alumnos del centro (como si el puñado de votos con que fueron elegidos les legitimara para tomar esas decisiones que afectan a otros padres y a sus hijos). 4) El director sí consulta con los padres de los niños más mayores de Infantil que seguían ya el PIP (incorporación progresiva) con el propósito de cambiarles el programa, pero los padres prefieren seguir igual que hasta entonces. 5) Lógicamente, no se consulta con los futuros padres de los futuros niños de 3 años que se matricularan el curso siguiente, puesto que aún no están en el colegio, en su mayor parte (salvo padres que ya tienen un hijo en el centro y van a escolarizar al hermano pequeño, los cuales tampoco son consultados). A pesar de ello, se tramita la solicitud a la Consejería de que a partir del siguiente año, el programa de incorporación progresiva se sustituya por el de inmersión lingüística desde el inicio de la escolarización, a los 3 años. 6) Con posterioridad, y siguiendo una política de hechos consumados, se celebra una reunión informativa a la que asiste un técnico de Conselleria en la que se loan las virtudes de la inmersión lingüística y en la que se espeta a los disidentes que lo realizado es legal y que si no les parece bien matriculen a su hijo en otro colegio.

Ante lo expuesto, la pregunta central es obvia: ¿se ha respetado en todo este proceso la opción voluntaria de las familias por una enseñanza en valenciano? Evidentemente, no. Más bien, esta opción voluntaria ha sido escamoteada fraudulentamente por: a) Un director obcecado en su ideario nacionalista, b) un Consejo Escolar deficitario desde un punto de vista democrático, politizado por entidades como Escola Valenciana y cualquiera de los sindicatos (de raíz catalanista, no lo olvidemos) con presencia en la educación pública, c) una Consellería cómplice. ¿Es esto el bilingüismo integrador del que hacen gala los sucesivos Consellers de Educación? Y finalmente, ¿en cuántos colegios viene ocurriendo lo mismo o algo similar a lo largo de los últimos años en esta Comunidad Valenciana gobernada por el PP? ¿Dónde queda la aplicación del trilingüismo en el sistema educativo valenciano? b) El catalanismo en las universidades valencianas Los servicios de política lingüística de las universidades valencianas actúan como auténticos comisariados lingüísticos, al servicio de un catalanismo auspiciado por todo el entramado de entidades subvencionadas y agentes culturales infiltrados en las administraciones y sistema educativo valenciano. Estos servicios de catalanización y adoctrinamiento promovidos por las universidades, que cuentan con la colaboración a título gratuito de activistas militantes del mencionado entramado y de las opciones políticas más radicales y menos representativas de la sociedad valenciana, utilizan habitualmente el subterfugio de la cultura y el progresismo para atraer a sus posiciones a los jóvenes universitarios valencianos. Dichas posiciones, por mucho aderezo y maquillaje que quieran llevar, no son otras que la imposición del catalán en las universidades valencianas, y la inmersión lingüística discriminatoria del castellano. Carga ideológica nacionalista y transoberanista aparte, claro está. Pero, ¿qué les vamos a contar nosotros que ustedes no sepan ya? A poco que, desde su posición de responsabilidad política, observen el pulso de la calle, la actuación de partidos y entidades del mal llamado "sector progresista", y el problema del catalanismo cultural y político que su discurso lleva implícito, estarán de acuerdo con nosotros en que la sociedad valenciana sufre un grave problema de laminación causado por este entramado, por cierto favorecido por los poderes públicos en más ocasiones de las deseables. El problema puntual que deseamos denunciar es el siguiente: se está permitiendo a miembros voluntarios de esos comisariados lingüísticos universitarios la entrada en colegios e institutos de toda la Comunitat Valenciana, con el objeto de ofrecer charlas a los estudiantes preuniversitarios de último curso de bachillerato, en las que narran las "bondades" de estudiar en ese ideolecto de laboratorio importado desde Barcelona y oficializado por la Academia Valenciana de la Llengua (AVL) que llaman "valenciano" sin serlo realmente. Adjuntamos imágenes del folleto que se reparte en los colegios e institutos valencianos. En la primera imagen se encuentra el texto explicativo de las "ventajas" de matricularse en

catalán: demenciales argumentos, como que "la nostra llengua" es hablada por más de 10 millones de personas, que nos facilita oportunidades de empleo en Cataluña, Baleares y Andorra, o que los profesores de la Universitat que elaboren sus materiales docentes en catalán obtienen un incentivo.

¿Contra el paro y la crisis, estudiar en catalán?

Estudiar en catalán te abre puertas. En concreto las de Cataluña, Baleares y Andorra, según la Universitat de Valencia.

Para rematar, la cantinela de los tándems lingüísticos, una actividad promovida por ACPV.

Si te matriculas en catalán, te ayudan a gestionar tu matrícula. Si no, búscate la vida

Desde Círculo Cívico Valenciano, entendemos que no es de recibo tolerar y sufragar prácticas fascistas (nos gusta llamar a las cosas por su nombre) de esta índole desde la educación pública valenciana. La Generalitat Valenciana tiene derecho a exigir que los fondos que las universidades perciben cada año sean utilizados con coherencia, responsabilidad y racionalidad. El fomento del catalanismo desde la educación pública no entra dentro de estos baremos que proponemos. La lengua, por otra parte, es una seña de identidad, y como tal, debe ser protegida y respetada por todas las instituciones públicas valencianas. Admitir y propagar la catalanidad de la Lengua Valenciana no es precisamente una buena forma de protegerla y respetarla. La habitual interlocución con la entidad filocatalanista (de la que hablaremos posteriormente) por parte de la sra. Consellera de Educación, y la sistemática cesión a sus peticiones, tampoco pensamos en CCV que sea el camino para solucionar el problema sociocultural y la laminación que sufre la sociedad valenciana a causa del catalanismo: Gracias a estas reuniones y cesiones por parte de los sucesivos gobiernos autonómicos, antes socialistas y populares de los últimos 29 años, existen numerosos municipios valencianos en los cuales es imposible matricular a un escolar en castellano, existiendo

sólo las posibilidades de líneas de inmersión total en catalán (PIL), o líneas de inmersión progresiva en catalán (PIP), contraviniendo el proyecto educativo trilingüe que el mismo PP valenciano dice promocionar, en uno de sus numerosos ejercicios de escaparatismo electoral.

En la foto, una de las últimas reuniones de la consellera Catalá con los representantes de la catalanista Escola Valenciana.

Últimos titulares en prensa, donde la sra. Catalá asegura al catalanismo el mantenimiento de las líneas de inmersión en catalán. Las líneas en valenciano se mantendrán con el nuevo decreto de Plurilingüismo El nuevo modelo permitirá la inmersión en valenciano

PROPUESTAS DE CCV AL PROBLEMA DEL CATALANISMO EN EL SISTEMA EDUCATIVO VALENCIANO: 1. El cese definitivo e irrevocable de las subvenciones a las entidades ESCOLA VALENCIANA y ACCIÓ CULTURAL DEL PAÍS VALENCIÀ, así como a todas sus redes clientelares y batiburrillo de siglas que dependen directamente de las primeras o nacen de las mismas, tanto de forma directa, como a través de la AVL. 2. El no otorgamiento de capacidad de interlocución en materia educativa o cultural a ESCOLA VALENCIANA. 3. La inmediata realización de una exhaustiva INSPECCIÓN ESCOLAR que dirima qué profesores y centros educativos participan en las campañas actos y campañas afines al catalanismo como “Enllaçats pel català”, “trobades” o “correllengües”, ceremonias de confusión dirigidas a los escolares donde abundan consignas catalanistas y símbolos que contravienen la Constitución Española y el Estatut d´Autonomia de la Comunitat Valenciana.

4. La severa aplicación al profesorado implicado en estas actividades políticas del régimen sancionador contemplado en el Estatuto Básico del Trabajador Público, en el que son faltas consideradas "muy graves", entre otras, las siguientes: a) El incumplimiento del deber de respeto a la Constitución y a los respectivos Estatutos de Autonomía de las Comunidades Autónomas y Ciudades de Ceuta y Melilla, en el ejercicio de la función pública. h) La violación de la imparcialidad, utilizando las facultades atribuidas para influir en procesos electorales de cualquier naturaleza y ámbito, en base a unos principios éticos (art.53), entre los cuales encontramos: 1. Los empleados públicos respetarán la Constitución y el resto de normas que integran el ordenamiento jurídico. 5. Se abstendrán en aquellos asuntos en los que tengan un interés personal, así como de toda actividad privada o interés que pueda suponer un riesgo de plantear conflictos de intereses con su puesto público. 11. Ejercerán sus atribuciones según el principio de dedicación al servicio público absteniéndose no solo de conductas contrarias al mismo, sino también de cualesquiera otras que comprometan la neutralidad en el ejercicio de los servicios públicos. 5. La ordenación de una exhaustiva revisión de los materiales, libros de texto y lecturas recomendadas, haciendo respetar la identidad valenciana y eliminando cualquier referencia a autores, entidades, partidos políticos o expresiones ideológicas asociadas al catalanismo. 6. Instamos a exigir a las universidades valencianas que abandonen las prácticas totalitarias desplegadas por los servicios de política lingüística, que gestionen sus recursos pensando en la calidad de la formación que imparten, por encima de ideología o política, en vez de actuar como comisarios lingüísticos al servicio del nacionalismo catalán, y asuman el respeto por las señas de identidad del pueblo valenciano. 7. La aplicación efectiva y real del trilingüismo en el sistema educativo valenciano.

5.

El catalanisme institucional

Per a mostra, un botó: adjuntem un extens reportage grafic d’imagens sobre numerosos mensagens que per mig de la marca “Valencià a la Dipu” es difonen tots els dies en Facebook i Twitter. Pàgina en Facebook https://www.facebook.com/ValenciaALaDipu Perfil en Twitter https://twitter.com/ValenciaalaDipu En estos perfils en rets socials, dependents de la Diputacio de Valencia, governada pel PPCV i el sr. Alfonso Rus, es parla oberta i directament de “catala” i pais valencià”. Algunes de les perles diaries de la Diputacio de Valencia: Celebrar els 100 anys de les normes ortografiques de la llengua catalana, Convidar-nos a que utilisem programes informatics en catala i catalanisar el nostre ordenador, Instar a recaptar fondos per a l´entitat catalanista Escola Valenciana, Instar a asistir a actes del Centre de Cultura Octubre de la catalanista Acció Cultural del País Valencià (ACPV) d’Eliseu Climent, Convidar a insultar “en bon catala” (no és broma, vore en relacio d’imagens), Educar als nostres chiquets en material audiovisual escolar en catala de l’Universitat Oberta de Catalunya (UOC), Sugerir tot tipo de webs de Catalunya i en catala, Convidar a llegir publicacions com els diaris catalans “Avui” o “Vilaweb”, etc. El catalanisme en estes rets socials de la Diputacio de Valencia, que supostament són per a “promocionar el valencià”, es tan habitual, diari, constant i reiterat, que resulta total i humanament imposible capturar tots els mensages d’este tipo, reproduint aci una chicoteta mostra d’eixemple. Una actitut brutal, oberta i fortament catalanisadora i adoctrinant que deixa ben clar el gran valencianisme i defensa de la cultura i la llengua valencianes que es fan des de la Diputacio de Valencia. Imagens al respecte:

Tots estos agravis a la Llengua Valenciana venen provocats pel personal del “Servei de Normalització Lingüística” de la Diputacio de Valencia, la major part d´ells contractats en l´etapa de govern autonomic del PSPV. Entre d´ells, els més destacats pels seus merits en la “defensa i promocio del valencià” són: Marc Granell: Poeta en catala, fundador de la desapareguda revista de poesia en catala “Cairell”, membre de la Associació d´Escriptors en Llengua Catalana. Vicent Berenguer Micó: Poeta en catala, ha participat en diverses antologies poetiques catalanes en noms tan tendenciosos com “Poesía catalana del País Valencià” o “Antología del poema en prosa en la literatura catalana contemporània”. Una de les seues obres,

editada com no en Barcelona, porta per titul “T´estimo. 100 poemes d´amor”. Publica algunes de les seues obres en la catalanista Editorial Bromera. Carles Palanca Lluesma: Ha escrit varios ensajos i cursos sobre sociollingüistica, per supost en catala. Eduard Josep Verger Hervàs: Poeta en catala. Amic de Marc Granell i co-fundador de la revista de poesia en catala “Cairell”. Colaborador en revistes catalanistes com El Temps o Saó. Premi a la millor traduccio en catala de l´Associació d´Escriptors en Llengua Catalana en 1987. Glòria Uchán Sanz: Traductora de catala, per a la Diputació i per a la catalanista Editorial Bromera. Elabora materials didactics i és jurat en els examens de la Junta Qualificadora de Coneixements de “Valencià” (JQCV). … i aixina fins a 11 persones. La questio que plantegem és la següent: 11 persones treballant en el “servei de traducció i normalització” de la Diputacio de Valencia, per a desenrollar en plena llibertat ideologica la seua llavor catalanisadora i alienant de la cultura i la identitat valencianes, i cobrant segur que generosos sous publics durant anys i anys, mentres la RACV y Lo Rat Penat, les entitats abanderades en el conreu, difusio i promocio de la cultura i la llengua valencianes, recibixen cada any exigües aportacions economiques, insuficients a l´hora de desenrollar la seua llavor i les seues normals funcions. ¿Per qué la Diputacio de Valencia, gestionada per el Partit Popular i els sucessius “valencianissims” presidents d´este organisme, manté un “servei de traducció i normalització” que catalanisa la llengua valenciana i contribuix a la cerimonia de confusio socio-cultural en la que el catalanisme porta decades sumint-mos, i no fa servir a la RACV i Lo Rat Penat, entitats dependents de dita Diputacio, per a eixos menesters? Més eixemples:

El presidente de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL), Ramon Ferrer, y el alcalde de Gandia, Arturo Torró, han materializado este lunes la firma de un convenio de colaboración para difundir e impulsar el uso del valenciano en la capital de La Safor, "una ciudad que siempre ha mostrado especial interés por la lengua propia y los clásicos valencianos", según ha indicado el ente normativo en un comunicado. (Europa Press, 28/01/2013).

El pleno de la Diputación de Valencia ha aprobado hoy una proposición presentada por todos los grupos políticos en la que se acuerda apoyar la declaración de Año Estellés, formulada por la Acadèmia Valenciana de la Llengua, con los votos a favor del PP, PSPV, EUPV y Coalició-Compromís.

El texto de la propuesta recoge adherirse y respaldar los actos del Año Estellés, organizados por la AVL y el Ayuntamiento de Burjassot (Compromís-PSPV), canalizados a través de la Fundación Vicent Andrés Estellés. Esta proposición surge de una moción presentada en la pasada comisión de Cultura por el diputado de Coalició-Compromís, Emili Altur, con el objetivo de colaborar con otras instituciones y entidades en la proyección exterior del poeta y de su obra, así como en la organización de un congreso o reunión científica. La diputada de Cultura, Maria Jesús Puchalt (PPCV), (falda azul, en la fotografía) manifestó en la comisión su acuerdo con esta moción y mostró su deseo de presentarla en el siguiente pleno provincial como una propuesta conjunta de todos los grupos políticos. Atre eixemple: És igual que els valencians posem el crit en el cel cada volta que sentim o llegim una paraula com "servei". És igual que la mateixa Academia Valenciana de la Llengua, (entitat catalanista creada pel PP que normativisa i normalisa el catala en territori valencià), recomane la utilisacio de la forma valenciana "servici" en lloc del neocatalanisme "servei". L´Ajuntament de Paterna preferix rotular els seus vehiculs de servicis municipals utilisant la paraula "serveis", a tenor de la fotografia que mos ha fet arribar un dels nostres colaboradors, presa en una avinguda de Valencia fa pocs dies.

Una mostra més: Rebuts de l´Ajuntament de Valencia, en catala:

Per ultim, unes opinions que mos deixen gelats:

Comentaris de l´ex presidenta de l´AVL en un conegut mig de comunicacio autonomic.

Sense comentaris.

Hem vist aci alguns eixemples d´actituts intolerables d´alienacio institucional que contrasten en habituals afirmacions de membres del Consell en torn al conreu i defensa de les senyes d´identitat valencianes i de la llengua valenciana. Des de CCV demanem COHERENCIA. Els sers humans som esclaus de les postres paraules. Paraules que no s´emporta el vent quan eixercim carrecs politics i publics. Exigim la supressio dels “serveis de traducció i normalització” d´ajuntaments i diputacions, un exces economic innecessari i impropi d´organismes gestionats per un Partit Popular que s´erigix com a defensor de les senyes d´identitat valencianes i promotor de la Llengua Valenciana, i la delegacio inmediata de les funcions de traduccio i normalisacio del valencià en La Real Academia de Cultura Valenciana i Lo Rat Penat. Tambe exigim l´eliminacio dels perfils d´estos “serveis” en les rets socials, per contribuir a confondre culturalment a la societat valenciana i a alterar els seus patrons identitaris. Com a entitat civica i cultural valenciana, no se conformem ya en paraules i pràctiques escaparatistes per part del PPCV, com la creacio de comissions inutils o la publicacio de manifests de ciencia-ficcio. La societat valenciana exigix ya FETS, no paraules. No és de rebut crear una comissio de senyes d´identitat i emetre manifests demagogics, mentres el govern valencià manté de forma oberta i manifesta dins dels organismes que gestiona, com en este cas concret les diputacions, organs que subordinen la cultura, la identitat i la llengua del valencians als dictats del nacionalisme catala.

6.

Escola Valenciana (FEV) y Acció Cultural (ACPV), el germen del problema

La Generalidad catalana paga cada año 715.000 euros para la hipoteca de la sede de Acció Cultural del País Valencià (ACPV), según aparece en la edición de este viernes del Diario Oficial de la Generalidad de Cataluña (DOGC), que incluye una partida destinada a esta entidad presidida por Eliseu Climent en concepto de "financiación de la cuota anual del préstamo derivado de la compra del edificio ‘El Siglo’ -sede de esta entidad pancatalanista-, correspondiente al año 2012". El acuerdo de sufragar la hipoteca de la asociación, tomado aún con el tripartito -PSC, ERC e ICV- en el Gobierno catalán, se firmó en el 2008 con Josep-Lluís Carod-Rovira de vicepresidente. El convenio estipula el pago de 3,2 millones de euros en anualidades, entonces de 800.000 euros. Además, la Generalidad concede a ACPV 382.923 euros en concepto de "actividades culturales diversas durante el 2012". También ha recibido una subvención la Fundación Escola Valenciana para la "promoción del ¿valenciano? en la enseñanza y el uso social", por un importe de casi 103.000 euros. Fuente: Diálogo Libre, 23/02/2013

Ya en noviembre de 2012, la lluvia económica había regado a ambas entidades con cantidades similares:

El futur que el catalanisme mos vol preparar als valencians

El área de presidencia de la Generalitat catalana ha concedido a nueve entidades radicadas en la Comunitat Valenciana 1,1 millones de euros en subvenciones y transferencias «fuera de concurrencia pública» para promocionar el catalán en Castellón, Alicante y Valencia, al margen de otras ayudas que puedan conceder otros departamentos del ese gobierno autónomo. En esta noticia evidencia hui (21/11/2012) el diari Las Provincias la pluja de diners que ompliran les contes del catalanisme valencià en 2013, a banda de les cantitats, encara pendents de publicacio, que l´AVL donarà generosament de les boljaques dels valencians. El llistat de transferencies queda aixina configurat: a) Entitats dependents d´Acció Cultural del País Valencià (ACPV): 868.000 € 1. Acció Cultural del País Valencià (ACPV): 552.000 € 2. Fundació Francesc Eiximenis: 43.000 € 3. Fundació Josep Renau: 33.000 € 4. Fundació Ausiàs March: 90.000 € 5. Institut Joan Fuster: 65.000 € 6. Institut d´Economía i Empresa Ignasi Villalonga: 85.000 € b) Entitats dependents d´Escola Valenciana: 223.050 € 1. Fundació Escola Valenciana: 193.050 € 2. Institució Cívica Valenciana Tirant Lo Blanc: 15.000 € 3. Fundació Sambori: 15.000 €

Image d´una "trobada" d´escoles en "valencià" organisada per Escola Valenciana

L´adjucacio d´este subvencions ha sigut directa, sense concurrencia pública, per cert, circunstancia que evidencia el nepotisme en el que el quebrat i balafiador govern catala de Mas tracta les qüestions del foment exterior del catalanisme. Queda claro quién paga la fiesta al catalanismo en la Comunitat Valenciana. Si el gobierno catalán paga la hipoteca de la sede de ACPV, y además les sufraga las actividades que realizan, nos queda muy claro lo que los "comprometidos" socios de la entidad catalanista cubren con cuotas y derramas: nada. La verbena les sale todo el año por apenas el coste del bono-bus que gastan para acudir a los eventos que programa la entidad en su sede de Valencia, ésa que, según Climent, se encuentra ubicada "en el cor de la Valencia catalana". Lo de Escola Valenciana es igual de sangrante... o más. La capacidad de interlocución que el gobierno valenciano otorga por sistema a esta entidad en materia educativa, y las habituales reuniones de la consellera Catalá con los representantes de la entidad, organizadora de les trobades, nos hace pensar muy mal y nos siembra la mente de dudas e incertidumbres, especialmente en la hora en la que el PPCV lanza "manifiestos" en defensa del valenciano y a favor de su uso como seña identitaria diferencial. Pero no solo es el gobierno catalán el que financia a estas dos entidades radicales filocatalanistas. Sin duda, lo que más debe provocar la indignación de los ciudadanos valencianos, es el anexo de transferencias y subvenciones de la AVL en 2012: cerca de 700.000 euros (algo más de 100 millones de pesetas) destinados en 2012 a entidades y objetos del todo favorables al catalanismo más rancio, repulsivo y lesivo para la cultura, identidad, historia y lengua propias del pueblo valenciano. Las más sangrantes: 36.000 euros para promocionar el valenciano en los Centros Valencianos en el Exterior: sí, no sólo Cataluña mantiene embajadas en otros países. El Consell valencià también, por mucho que los disfracen de "oficinas de turismo". 54.000 euros para Cruz Roja Española, con el objeto de promover el uso del valenciano entre los inmigrantes.

21.000 euros a las universidades valencianas para la creación de lectorados de "valenciano" en universidades extranjeras: pero, ¿eso de regalar libros en catalán a discreción a universidades extranjeras no lo hace ya la Generalidad de Cataluña? ¿Por qué tenemos que apoyar eso con nuestro dinero? 9.000 euros a Escola Valenciana (los organizadores de les "trobades" escolares, cuyo lema es "pel nostre valencià, el català de tots") para el mantenimiento del "Voluntariat pel valencià". 20.000 euros a la Associació d´Editors del País Valencià, para la difusión de la literatura en catalán. 60.000 euros para medios de comunicación y publicaciones de ámbito local y comarcal... ahora entendemos de dónde salen muchos diarios gratuitos en catalán. 8.000 euros a Fundació Sambori, entidad catalanista organizadora de un certamen anual con premio en metálico de literatura escolar en catalán. 18.000 euros a la Fundació Bromera, entidad catalanista dependiente de la Editorial Bromera, una de las más prolíficas y rentables editoriales valencianas, productora de libros de texto y literatura recomendada por el profesorado catalanista. La finalidad de esta subvención es fácil de adivinar: financiar la campaña anual de acercamiento a la lectura en "valenciano". 30.000 euros a la Universitat d´Alacant para celebrar cursos, seminarios y conferencias sobre la lengua, literatura y cultura "valencianas" en universidades extranjeras. 5.400 euros a la ACV Tirant lo Blanc (sin h), entidad dependiente de Escola Valenciana que se dedica al fomento sociológico de la ideología catalanista. Con este dinero, pretenden dar cursos de "valenciano" a padres y madres de escolares valencianos para que colaboren en la formación catalanista de sus hijos. Vamos, que si no tienen bastante con manipular a los escolares, lo van a hacer también con los padres. 2.500 euros a Fàbrica de la Llum, entidad promotora del festival de cine en catalán "Inquiet". 30.000 euros a diversas editoriales valencianas para sufragar la presentación de libros escritos en catalán por autores valencianos vivos. El presupuesto de la AVL en 2013, alrededor de 3,2 millones de euros, a buen seguro destinará una cantidad similar (sobre 700.000 euros) a Escola Valenciana y ACPV. Un despilfarro intolerable ya de por sí el presupuesto de la AVL, entidad de la que hablaremos en el siguiente capítulo de este dossier, por cierto. Sobre la ACPV de Eliseu Climent, transcribimos un párrafo de un artículo del periodista Eduardo Alcalde publicado en Las Provincias el 29 de mayo de 2006, que aclarará conceptos: “Climent lleva viviendo de la sopa boba del catalanismo desde su más tierna juventud, si su aparato propagandístico de El Temps , Edicions del País Valencià, Institut Ignasi Villalonga, Institució Cívica i de Pensament Joan Fuster, Acció Cultural del País Valencià y algunas más tuvieran que competir en un mercado libre, estarían todas en quiebra, en su momento fue el representante político de Convergència i Unió en Valencia ahora sin solución de continuidad lo es de Esquerra Republicana de Cataluña, que en los

tres años que ha permanecido en el tripartito le ha dado algo más de cuatro millones de euros para que continúe haciendo apostolado del catalán en la Comunitat”. Más claro, agua. Y ya hemos visto quién paga la hipoteca de la sede de ACPV, el edificio “El Siglo Valenciano”, en la calle San Fernando de Valencia… “en el cor de la Valencia catalana”, como le gusta indicar al sr. Climent. Sobre Escola Valenciana, transcribimos el dossier completo que recientemente ha elaborado CCV y publicado en web y redes sociales para evidenciar la realidad de Escola Valenciana y sus auténticas intenciones: Introducción 27 de Setembre de 2012, el Parlament de Catalunya aprova una resolució per a "mamprendre les accions necessaries per a garantisar l'ensenyança en llengua catalana en el païs valencià en tot el sistema educatiu".

Esta declaració d'intencions, si be no supon una sorpresa, com be sabem els valencians, balears i aragonesos despuix de décades d'ingerència catalanista en l'àmbit cultural, educatiu, llingüístic i social, sí que desperta la més absoluta indignació per emanar directament de Les Corts Catalanes, una institució enrolada en un proyecte manifestament secessioniste i que de cap modo alberga competències per a votar i decidir sobre cap aspecte que pertany única i exclusivament al poble valencià. Esta vergonyosa extrallimitació de competències del govern català, supon una invasió flagrant i inacceptable cap a les senyes d'identitat i voluntat d'autogovern del poble valencià, arreplegat tot en nostre Estatut d'Autonomia, i supon un pas més cap a la construcció d'eixa entelèquia política a la que nomenen "païssos catalans". Per a que esta intenció del Parlament de Catalunya, que recordem és "garantisar l'ensenyança en llengua catalana en el país valencià en tot el sistema educatiu",

puga tindre efecte, i donat que és una clara extrallimitació de les seues competències, necessita 3 aspectes bàsics que garantisen el seu èxit: • Ingents cantitats de diners que donen soport a este proyecte d'imposició llingüística i laminació social del poble valencià. • Colaboracionisme i assunció d'objectius per part d'entitats radicades en la Comunitat Valenciana. • Capacitat d'interlocució, influència i decisió d'estes entitats en l'ensenyança en la Comunitat Valenciana. L'objectiu d'este dossier és expondre, de forma gràfica, el rol clau que porta eixercint l'entitat Escola Valenciana en eixe procés d'imposició llingüística, laminació social i confusió de símbols, al servici del govern català i son proyecte de construcció dels "païssos catalans", i com les "Trobades i Correllengües" que porta organisant en els últims 30 anys, no són més que autèntiques cerimonies d'adoctrinament i descàrrega ideològica cap als valencians més indefensos, nostres menors. 1. Quí finança Escola Valenciana La principal font de finançació d'Escola Valenciana i tota la seua ret clientelar d'editorials i associacions són les ingents cantitats de diners públics que reb, tant del govern català, com per desgràcia del govern Valencià a través de l'Acadèmia Valenciana de la Llengua.

Font: www.circulocivico.org

2. Quí dirigix Escola Valenciana Els últims dos presidents d'Escola Valenciana són personages vinguts del món del catalanisme independentiste radical present en la Comunitat Valenciana. 2010 – fins hui: Vicent Moreno

2002 – 2010: Diego Gómez

3. Simbologia i entorn d’Escola Valenciana A Escola Valenciana se li pot vore fàcilment, junt a l'entramat sindicaliste d'ultra esquerra, encapçalant manifestacions en defensa d'uns suposts "drets llingüístics" i en defensa de la "Llengua", en els que tota la parafernalia simbològica que embolica estes manifestacions està al voltant de lo mateix: Catalanisme/Independentisme.

4. La realitat de les seues “Trobades” Baix la falsa premissa de potenciar l'escola en "valencià", es dir, fomentar l'imposició llingüística del català, les "Trobades" que organisa Escola Valenciana són autèntiques cerimonies d'adoctrinament catalaniste, a on se desplega tota la descàrrega ideològica que embolica a Escola Valenciana, a sons dirigents i al seu entorn, sobre els menors valencians, en un llenguage i simbologia inequívocs.

5. Els referents culturals d’Escola Valenciana En els últims anys, Escola Valenciana dedica les "Trobades" a diferents figures de la cultura "valenciana", que, com no podia ser d'atra manera, són sempre personages de l'entorn cultural catalaniste, transmetent aixina als més menuts uns referents culturals que mai destacaren pel respecte a l'història i la cultura valencianes, sino més be, pel seu discurs anexioniste a favor dels "païssos catalans".

6. Atres activitats que organisa o a les que dona soport Escola Valenciana A part de les "Trobades", Escola Valencia participa activament en la promoció i finançació d'atres activitats en les que, de nou, els referents són grups musicals, centres excursionistes o reivindicacions que adopten el discurs catalaniste/independentiste.

7. Interlocució en matèria educativa No acabem d'entendre molt be la raó, pero Escola Valenciana porta molts anys fruint d'un altíssim nivell d'interlocució i influència en matèria educativa, estenent impunement el seu manual de simbologia i imposició llingüística per tot el sistema d'ensenyança públic valencià. .

Esta impunitat en la que Escola Valenciana campa pel sistema d'ensenyança públic valencià, li permet desenrollar ya no a soles les "Trobades", sino atres moltes campanyes reivindicatives d'objectius polítics, com ara la campanya "Enllaçats per la Llengua", realisada simultàneament en coleges de Catalunya, Illes Balears i Comunitat Valenciana el passat 9 de març, i a on se feu un us indegut i indecent de l'alumnat, en hores llectives, per a reivindicar l'unitat llingüística de mallorquí, català i valencià. Estes campanyes se realisen sempre i per desgràcia, en la connivència del professorat afí i valent-se de l'inacció permanent de la Conselleria d'Educació del govern de la Generalitat Valenciana.

CONCLUSIÓ

Nos remetem de nou a la segona d'este dossier:

Despuix de tot el material aportat en este dossier, queda demostrat que Escola Valenciana està complint a la perfecció el rol encomanat pel govern català, i per això exigim a la Conselleria d'Educació de la Generalitat Valenciana, es dir, a nostres governants: • La cessació immediata de totes les subvencions que, directa o indirectament, apleguen a Escola Valenciana i tot el seu entramat clientelar d'associacions i editorials. Els diners dels valencians no poden baix ningun concepte ser utilisats per a adoctrinar als nostres menors en ideologies que atenten directament contra nostre Estatut d'Autonomia i que fomenten l'auto-odi a tots els ítems culturals i identitaris del poble valencià. • Fi de l'interlocució, ya siga directa o indirecta, de la Conselleria d'Educació en Escola Valenciana, entitat quina finalitat, com ha quedat demostrat, se basa única i exclusivament en fomentar l'imposició llingüística del catala i la modificació dels patrons de conducta dels nostres menors en un procés d'adoctrinament vergonyant i inadmissible. • Depuració de responsabilitats cap al professorat afí per un us inadequat de la llibertat de càtedra.

7.

La necesidad de reformar / derogar la AVL y promulgar una Ley de Defensa Identitaria.

a) Comentarios al dictamen de creación del la AVL

Comentaris fets al dictamen del 9 de febrer del 2005 de l'Academia Valenciana de la Llengua (AVL) en el que els seus academics catalanistes, sense necessitat alguna i sense que ningu s'ho demanara, han dictaminat que l'idioma Valencià i l'idioma català son els mateixos, anant en contra del sentir majoritari de la societat valenciana i de totes les manifestacions contraries a dita "unificacio" que al llarc de l'historia han segut vertides pels més prestigiosos escriptors i investigadors valencians i forasters. És més que evident que desde fa uns decenis la faena de catalanisacio que ve patint la societat valenciana a mans del sistema propagandistic i institucional pancatalaniste està donant els seus fruts i més encara despres d'introduir-se dins de l'Academia Valenciana de la Llengua desde a on desplega obertament i sense obstaculs la seua faena catalanisadora que te com a objectiu ultim l'assimilacio del poble i les terres valencianes dins del artificios i fictici proyecte politic conegut com els "Països catalans". "Dictamen de l’Acadèmia Valenciana de la Llengua sobre els principis i criteris per a la defensa de la denominació i l’entitat del valencià" (dictamen) Monestir de Sant Miquel dels Reis València, 9 de febrer del 2005 PREÀMBUL Normes de Castelló, l’any 1932...

...el sistema acordat seria, en el futur, «rectificat i millorat», «a base d’amples acords» superadors de punts de vista diferents... ¿A on estan eixos amples acorts que justifiquen la substitucio de les "Normes de Castelló" per la normativisacio catalana de l´IEC? L´AVL no utilisa actualment les "Normes de Castelló" (ya de per si catalanistes i mal fetes) sino un calc de la normativa catalana de l'Institut d'Estudis Catalans (IEC) sense que mai s'haja pres ningun "ample acort" entre els diversos sectors valencianistes que ho valide. ... la qüestió de l’entitat de l’idioma i de les implicacions onomàstiques que se’n deriven dista encara d’estar superada des d’una perspectiva sociolingüística, a pesar que, des del punt de vista de la ciència filològica, per una banda, i de la legalitat estatutària valenciana, per l’altra, el tema es puga considerar resolt. Sociollingüisticament està perfectament resolt encara que el dictamen de l´AVL diga lo contrari. La disciplina cientifica de la sociollingüistica determina de manera precisa que l'idioma Valencià es un idioma diferenciat i independent del català, per tant es mentira lo que el dictamen de l´AVL diu i eixa alusio es producte de la visio d'una "elit illustrada" pancatalanista que amaga lo que realment diu la disciplina cientifica de la sociollingüistica. ... Com és sabut, un sector de la societat valenciana considera que l’idioma propi dels valencians coincidix amb la llengua que es parla en altres territoris de l’antiga Corona d’Aragó, mentres que un altre sector considera que és una llengua diferent. La part que considera que l'idioma Valencià es una llengua diferent al Català es significativament molt més gran que la que diu que l'idioma Valencià es el mateix que l'idioma Català, lo que passa es que els pancatalanistes tenen darrere tot el sistema propagandistic català que magnifica i amplifica artificiosament eixes veus catalanisadores. DICTAMEN 1. ...la llengua pròpia i històrica dels valencians, des del punt de vista de la filologia, és també la que compartixen les comunitats autònomes de Catalunya i de les Illes Balears i el Principat d’Andorra... ...Els diferents parlars de tots estos territoris constituïxen una llengua, és a dir, un mateix «sistema lingüístic»... ...Dins d’eixe conjunt de parlars, el valencià té la mateixa jerarquia i dignitat que qualsevol altra modalitat territorial del sistema lingüístic, i presenta unes característiques pròpies que l’AVL preservarà i potenciarà d’acord amb la tradició lexicogràfica i literària pròpia, la realitat lingüística valenciana i la normativització consolidada a partir de les Normes de Castelló. La llengua propia i historica dels valencians es la que ara mateix tenim i parlem els valencians coma poble socio-politicament diferenciat i que desde una correcta perspectiva sociollingüistica se tracta de "llengua Valenciana", "Valencià" o "idioma Valencià", un idioma diferenciat i independent del Català o del que siga. Per atra part, ademes de desijable, es exigible a l´AVL que comence a substituir la

normativisacio catalanisaora de l'Institut d'Estudis Catalans (IEC) que ara mateix oficialisa per a la llengua Valenciana, per una atra propia i genuinament valenciana, algo que hauria d'haver fet ya fa molt de temps tal i com ho exigix el seu reglament. 2. El fet que una llengua es parle en diferents demarcacions polítiques o administratives no és una característica exclusiva del valencià, sinó la situació més habitual en les llengües del món... ...Així, el portugués es parla a Portugal i al Brasil;... ¿Per qué no presenten el cas del Gallec i el Portugues, el Chec i l'Eslovac, el Serbi i el Croata a on cada idioma es independent l'u de l'atre i conten en les seues normatives diferenciades i independents? Eixos tipos de casos tambe són molt habituals i no existix ningun problema en que dos idiomes que son molt pareguts vagen cada un pel seu cami, més encara si la societat que el parla ho vol majoritariament aixina (com es en el cas dels valencians). 3. La llengua és un vehicle de comunicació i de cultura. Compartir una llengua, per tant, equival també a compartir el llegat cultural que s’ha transmés en eixa llengua... ...francesos i quebequesos, que compartixen el francés; entre portuguesos i brasilers, que compartixen el portugués, o entre anglesos, irlandesos, nord-americans o australians, que compartixen l’anglés, etc... ...I això sense perjuí que cadascun d’estos pobles tinga la seua entitat política, social i cultural pròpia. Lo que l´AVL hauria de manifestar es que el poble Valencià no es producte d'una "implantacio catalana" tal i com subliminalment sugerix en alguns dels eixemples indicats. Per atra part les seues paraules convindria que les tingueren en conte tots els politics i institucions politic-culturals catalanes que de manera manifesta i declarada defenen uns "països catalans" politics a on claven sense ningun tipo de fonament a la Comunitat Valenciana. 4. En l’àmbit territorial de l’actual Comunitat Valenciana, la llengua pròpia dels valencians ha rebut majoritàriament el nom de valencià o llengua valenciana... ...la consciència de posseir una llengua compartida amb altres territoris de l’antiga Corona d’Aragó s’ha mantingut constant fins a època contemporània (annex 4). Per això, la denominació històrica de valencià ha coexistit amb la de català,... És completament fals que la societat valenciana tinga una consciencia de "llengua compartida". Ademes, la consciencia llingüistica d'un poble evoluciona i tota mida involucionista per tornar arrere té un component fasciste i anti-natura que en este cas amaga ambicions politiques imperialistes ("Països catalans"), hui en dia la societat valenciana no te ninguna necessitat de "compartir" la seua llengua Valenciana en ningun atre territori (entre atres coses perque els valencians sempre ham estat separats del catalans), lo que fa falta es que se regularise i normativise el Valencià segons les caracteristiques propies i genuines del parlar valencià (cosa que ara la A.V.L. no fa). Ademes es del tot fals el que els valencians considerem al nom "català" coma sinonim pera "idioma Valencià" o "llengua Valenciana" (sino que majoritariament es tot lo contrari.

5. La denominació de valencià és, a més, l’establida en l’Estatut d’Autonomia de la Comunitat Valenciana. Per tant, d’acord amb la tradició i amb la legalitat estatutària, l’AVL considera que el terme més adequat per a designar la llengua pròpia en la Comunitat Valenciana és el de valencià, denominació que s’ha preservat legalment, ja que és una de les principals senyes d’identitat del nostre poble. Este nom pot designar tant la globalitat de la llengua que compartim amb els territoris de l’antiga Corona d’Aragó ja esmentats, com també, amb un abast semàntic més restringit, la modalitat idiomàtica que ens caracteritza dins d’eixa mateixa llengua. Així mateix, és plenament vàlida la denominació de llengua valenciana, sense que este ús implique que es tracte d’un idioma diferent del compartit amb els altres territoris ja indicats. "Valencià" és el terme més adeqüat per a denominar l'idioma dels valencians. Tambe se considera valit el de "llengua Valenciana". Pero en ningun cas els termens de "Català" o "llengua Catalana" se mencionen com a valits per a ser utilisats com a denominacions de l'idioma dels valencians ("Valencià"). En este punt l´AVL resol que nomenar com a "català" l'idioma propi parlat pels valencians es una possibilitat que queda fora de la llegalitat vigent. Per atra part, com desde la disciplina cientifica de la sociollingüistica l'idioma Valencià si que es un idioma diferenciat i independent del Català no té ningun sentit que el terme "Valencià" puga ser utilisat per a denominar tambe l'idioma parlat en Catalunya o atres puestos. 6. És un fet que a Espanya hi ha dos denominacions igualment legals per a designar esta llengua: la de valencià, establida en l’Estatut d’Autonomia de la Comunitat Valenciana, i la de català, reconeguda en els estatuts d’autonomia de Catalunya i les Illes Balears... ...l’AVL considera necessari que els governs autonòmics implicats, en col•laboració amb el Govern espanyol, adopten les mesures pertinents...a fi que, especialment fora d’eixe àmbit lingüístic, s’harmonitze la dualitat onomàstica del nostre idioma amb la projecció d’este com a una entitat cohesionada i no fragmentada. Com des de la disciplina cientifica de la sociollingüistica l'idioma Valencià és un idioma diferenciat i independent del Català el nom a utilisar en "l'exterior" no pot ser atre que el de "idioma Valencià", "Valencià" o "llengua Valenciana". 7. En relació amb el model de codificació de la llengua... ...El que es proposa, per al conjunt de la llengua és, per tant, una codificació policèntrica alhora que convergent. Com desde la disciplina cientifica de la sociollingüistica l'idioma Valencià es un idioma diferenciat i independent del Català la codificacio de l'idioma Valencià ha de ser genuinament valenciana sense tindre que "convergir" en el Català o atres idiomes emparentats. Seria convenient que l´AVL substituira la normativisacio catalanista que ara mateix oficialisa per una atra propia i genuinament valenciana si es que de veritat tant li interessa salvar a la verdadera llengua Valenciana. 8. Partint d’estos criteris, en l’àmbit territorial valencià, la codificació s’ha fet i es fa d’acord amb un model que incorpora les característiques pròpies dels parlars valencians, tal com es reflectix en els acords normatius adoptats fins ara per l’AVL. Aixo es fals; l´AVL hasda ara ha fet lo que l'Institut d'Estudis Catalans (IEC) l'ha manat, deixant fora de la normativisacio de l'idioma Valencià moltes senyes propies i

genuines del Valencià i implantant artificiosament atres senyes catalanes forasteres a la llengua Valenciana. 9. Sense perjuí del que assenyala el punt anterior, en els usos oficials i institucionals de l’idioma que, amb un abast general, es facen fora del conjunt de tot el seu àmbit territorial, s’hauria d’utilitzar un model de llengua convergent. Com desde la disciplina cientifica de la sociollingüistica l'idioma Valencià es un idioma diferenciat i independent del Català, no te ningun sentit en fer un model convergent o "pastiche artificial" de Valencià i Català pera "l'exterior". L'idioma Valencià te el prestigi i l'integritat pera representarse per ell mateixa en l'ambit que siga. Si els academics de la A.V.L. son uns acomplexats o colaboracionistes dels catalans i no tenen la dignitat pera defendre el genui idioma Valencià aci i a on siga, lo millor que poden fer es dimitir i deixar a gent verdaderament valencianista que defenga en orgull la verdadera llengua Valenciana. - l’AVL...insta totes les institucions valencianes, les administracions, els poders públics i el sistema educatiu, així com els mitjans de comunicació, les entitats, els organismes i les empreses de titularitat pública o que compten amb finançament públic a ajustar les seues iniciatives en defensa de la denominació i l’entitat del valencià als principis i criteris continguts en el present dictamen... Be està que els que utilisen el terme "català" en conte d'idioma Valencià el substituixquen pel de "Valencià" (per eixemple l'universitat i les institucions catalanes) i que ademes utilisen una genuina codificacio valenciana en conte de la catalana. - l’AVL fa una crida a tots els parlants del nostre idioma perquè, amb la màxima generositat i flexibilitat, cooperen en la solució del denominat conflicte lingüístic valencià amb sentit comú i visió de futur. La "generositat i flexibilitat" no han de donar peu a l'irresponsabilitat o al "deixarse catalanisar". La perspectiva de futur que l´AVL li dòna a la genuina i verdadera llengua Valenciana en els acorts, normatives i codificacions que ara mateix oficialisa es prou curta. Per tant, si volem donar-li a l'idioma Valencià un futur més llarc, l´AVL tindra que descatalanisar tota la normativa que ara oficialisa, començar a pensar en clau estrictament valenciana i deixar de ser una mera comparsa de l'Institut d'Estudis Catalans (IEC).

b) Aspectos económicos de la AVL: La valenciana es la única academia de la lengua de España que paga sueldos a sus miembros. Cada académico valenciano cobra 59.112 euros anuales (2004) mientras el resto sólo recibe dietas.

Los componentes de la Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) son los únicos académicos de toda España que reciben un salario simplemente por ocupar su sillón. Los más de 59.000 euros (datos de 2006) que cobran anualmente no tienen parangón, ya que los catalanes, gallegos, vascos y los de la Real Academia Española sólo obtienen a cambio dietas. La AVL nos ha costado a los valencianos desde su creación casi 50 millones de euros. ¿Será que con un generoso salario, la mentira y la falsificación cultural se digieren un poco mejor? c) Aspectos académicos Las academias de la lengua, normalmente, ejercen una función descriptiva de la lengua a la que se atienen. En el caso de la AVL, la función es impositiva de un modelo lingüístico distinto al utilizado por los valencianohablantes, una neolengua creada por encargo en 1906 bajo el auspicio del nacionalismo catalán, necesaria para la construcción nacional de los ficticios países catalanes. Manuel Sanchis Guarner: “La unidad de la lengua no es un principio, sino una finalidad”. Y a esa finalidad se está colaborando desde las instituciones valencianas con dinero público a espuertas. Propuestas de CCV para valencianizar la AVL y solucionar el conflicto lingüístico valenciano, en el caso de la imposibilidad política de su derogación, derivada del blindaje estatutario que disfruta gracias al acuerdo de reforma estatutaria pactado entre PP y PSPV en 2006: 1. Incorporar a los 12 miembros de la sección de Llengua i Lliteratura de la Real Acadèmia de Cultura Valenciana (RACV), y a 8 miembros más designados por Lo Rat Penat, como académicos numerarios de la AVL, fijando así en 40 su número definitivo, más un presidente. 2. Determinar que las funciones de académico de la AVL serán ejercidas a título gratuito y honorífico, quedando sometidas exclusivamente a la percepción de dietas. 3. Promover desde las instituciones la promulgación de un nuevo dictamen de la academia, en el cual la Lengua Valenciana quede definitivamente desvinculada de la catalana.

4. Promover la sustitución de aquellos académicos que también lo sean del IEC por nuevos académicos, del entorno de la cultura y la literatura valencianas. 5. Establecer un marco de simbiosis y colaboración entre la nueva ALV, la RACV, Lo Rat Penat, el Consell Valencià de Cultura (CVC), el Institut d´Estudis Valencians (INEV) y otras entidades culturales valencianas. 6. Someter al Consell Valencià de Cultura (CVC) a un proceso de valencianización similar al de la AVL, para después fusionarlo con la nueva ALV, creando un único gran ente de promoción y difusión de la cultura y la lengua valencianas. 7. Instar a la Generalitat Valenciana, a través de la Consellería de Cultura, a realizar la solicitud formal del código lingüístico ISO, necesario para el reconocimiento literario a todos los niveles del valenciano, que actualmente está catalogado como variante dialectal del catalán bajo el código CA-VAL, así como del dominio de Internet .VAL. Para dar soporte legal a todas y cada una de las medidas que CCV propone para terminar definitivamente con el conflicto sociocultural valenciano, en CCV nos hemos permitido recuperar el texto del proyecto de ley que fue presentado en les Corts Valencianes en 2008 por la Coordinadora d´Entitats Culturals del Regne de Valencia mediante proceso de Iniciativa Legislativa Popular (ILP), y que desgraciadamente no fue ni tan siquiera admitido a debate parlamentario. Consideramos del todo necesario que las señas de identidad valencianas reciban la protección necesaria para dejar de ser vilipendiadas sistemáticamente por determinados sectores y grupúsculos del mal llamado “sector progresista”: bandera, denominación territorial, límites geográficos, ítems culturales, lengua… son el caballo de batalla del catalanismo valenciano, y el objeto de la alienación y sustitución de las mismas. Proponemos pues que este texto sirva de guía a lo que debería de ser una Ley de Defensa de las Señas de Identidad Valencianas.

ANEXO: LEY DE DEFENSA DE LAS SEÑAS DE IDENTIDAD VALENCIANAS INICIATIVA LEGISLATIVA POPULAR promovida al amparo de la Ley 5/93, de 27 de diciembre, reguladora de la iniciativa legislativa popular de la Comunidad Valenciana Preámbulo El Reino de Valencia, hoy denominado Comunitat Valenciana, ha sido el lugar de encuentro de distintos pueblos y civilizaciones. Iberos, griegos, fenicios, romanos, godos, visigodos, árabes, judíos, navarros, mallorquines, aragoneses, catalanes o castellanos, toda una suma de variadas lenguas y culturas que han anidado en las tierras valencianas y que han ido conformando el rico tesoro identitario valenciano. Jurídicamente el Reino de Valencia cristiano se creó en 1239, después de conquistar el rey de Aragón, Jaime I, la antigua Balansiya musulmana. La existencia de una cultura, religión, costumbres, lengua e identidad propia del pueblo valenciano, anterior a la llegada de Jaime I y en ocasiones mucho más rica y avanzada que la de los propios conquistadores, provocó que se creara una entidad de reino que pasó a formar parte de la Corona de Aragón, dependiente de la misma pero con una legislación, administración y conciencia de pueblo totalmente reconocida. Los Fueros del Reino de Valencia o Furs Valencians fueron jurados y proclamados por el rey Jaime I en el año 1251, y estuvieron plenamente vigentes hasta 1714, con su abolición por los Decretos de Nueva Planta, que pusieron fin a todo el sistema legislativo y político de los Reinos de Aragón y Valencia. En 1839 las Cortes españolas decretaron, y la reina Isabel II sancionó, la Ley de Conformación de Fueros en la que se confirmaban los fueros de las provincias Vascongadas y de Navarra, sin perjuicio de la unidad constitucional de la monarquía. En 1978 la vigente Constitución española establece en su Disposición Adicional Primera que “ampara y respeta los derechos históricos de los territorios forales. La actualización general de dicho régimen foral se llevará a cabo, en su caso, en el marco de la Constitución y de los Estatutos de Autonomía”. La Constitución española viene a garantizar la existencia de un régimen foral, es decir, de un régimen propio de cada territorio histórico de autogobierno territorial, esto es, de su foralidad. Por ello, la garantía constitucional supone que el contenido de la foralidad debe preservar tanto en sus rasgos organizativos como en su propio ámbito de poder, la imagen identificable de ese régimen foral tradicional. A pesar de este reconocimiento explícito a los territorios forales, de la existencia viva de una conciencia colectiva del pueblo valenciano de su foralidad y de pertenencia a una realidad denominada Reino de Valencia, la vía autonómica que la Comunidad Valenciana utilizó para acceder al proceso constituyente que se abrió en 1978 nos ha relegado desde un punto de vista legislativo, administrativo, financiero e identitario, en definitiva, de autogobierno valenciano pleno. Ni el Estatuto de Autonomía de la Comunidad Valenciana de 1982, ni la más reciente reforma estatutaria aprobada por el PP y PSOE, han sabido profundizar en la recuperación de una historia, de unas leyes y una autonomía acorde con lo que fuera el Reino de Valencia. Reducir la foralidad valenciana a una mera retórica circunscrita a la recuperación del derecho civil valenciano, tal y como realiza el vigente Estatuto de Autonomía, no sólo supone una manipulación de nuestra identidad como pueblo, sino una renuncia expresa de nuestro territorio histórico a su pleno derecho de autogobierno. El Estatuto de Autonomía debería llevar a cabo, pues, una labor de actualización del régimen foral valenciano que supondría, y haría posible, la integración de éste en la nueva estructura territorial española. Sólo desde un verdadero foralismo constitucional, la Comunidad Valenciana podrá avanzar en el pleno reconocimiento de su legislación y sus instituciones dentro de España. El foralismo es la máxima reivindicación de lo propia dentro del respeto al actual marco constitucional, es en definitiva, la única fórmula

con la que el histórico Reino de Valencia puede recuperar su prestigio y superar lo que fue una verdadera usurpación identitaria producida por el rey Felipe V y su Decreto de abolición de los fueros de Aragón y Valencia. La presente Llei de Defensa de les Senyes d´Identitat Valencianes pretende convertirse en un elemento dinamizador de ese espíritu de reconquista foral, indispensable para el pleno desarrollo de la Comunidad Foral Valenciana o Reino de Valencia. Las señas de identidad se convierten a través de esta Ley como el elemento vertebrador de la conciencia de pueblo de los valencianos, un instrumento a través del cual los ciudadanos que son y se sienten herederos del pasado histórico del Reino de Valencia, se configuran como autores de su presente y futuro. Los símbolos de un pueblo, especialmente su bandera y lengua propia, representan la identidad, la autoridad, la unidad, el respeto y el sentimiento compartido de sus ciudadanos. Si además, este hecho viene acompañado por una Ley de defensa, supone que la sociedad civil decide otorgarles un reconocimiento y protección superior. Además de la denominación, entidad territorial, lengua, himno y bandera, esta Ley también otorga la consideración de símbolos identitarios que requieren de especial protección al patrimonio económico-cultural valenciano, entre el que cabe destacar el campo y la industria tradicional valenciana, unos elementos que nos aproximan a las legislaciones europeas más avanzadas en este terreno, y que además, dan respuesta a las actuales situaciones de insolidaridad interregional que en materias como el Agua estamos sufriendo los valencianos o de indefensión frente a políticas excesivamente globalizadoras y nada proteccionistas de nuestra economía propia. Los redactores de esta Ley, confían que a partir de este impulso foralista, la labor del legislador valenciano se enfoque en la necesidad de articular los cambios precisos para que nuestra autonomía y su Estatuto se conviertan en un verdadero sistema de actualización del régimen foral valenciano, para hacer posible su plena integración en la nueva estructura territorial española. Título I De las señas de identidad Artículo 1.- Tienen la consideración de señas de identidad exclusivas de la Comunitat Valenciana la denominación y delimitación territorial, la Real Señera, el Himno de la Exposición Regional de 1909, la Llengua valenciana y el patrimonio económico-cultural valenciano. Artículo 2.- La denominación de señas de identidad es perfectamente compatible con el término de símbolos de la Comunitat Valenciana, ya que para el legislador ésta última tiene un contenido eminentemente administrativo, mientras que las señas de identidad hacen referencia a una entidad superior que el pueblo valenciano ha considerado importante su especial protección. Artículo 3.- Las señas de identidad recogidas en esta Ley simbolizan la historia, tradición y dignidad del Reino de Valencia y del pueblo valenciano, son signo de la identidad, la autoridad, la unidad, el respeto y el sentimiento compartido de sus ciudadanos, en definitiva, valores superiores que deben tener su protección a través de la Constitución española, el Estatuto de autonomía y toda su legislación. Artículo 4.- La presente Ley regula sus características, difusión y uso, así como las medidas de especial protección que garantizan el cumplimiento, respeto y acatamiento de lo aquí dispuesto. Título II De las características de las señas de identidad Artículo 5.- Nombre oficial. 1. El nombre oficial por el que se ha identificado históricamente al pueblo valenciano es el de Reino de Valencia.

2. El Estatuto de autonomía y el actual marco constitucional reconocen también como denominación oficial la de Comunitat Valenciana, que será compatible con la de Reino de Valencia y Comunitat Foral Valenciana, ambos términos que responden a una realidad histórica, de tradición foral y reconocimiento formal del pueblo valenciano. 3. Cualquier otra denominación, que pudiera haber sido oficial o no en el pasado, no tendrá la consideración de nombre oficial. 4. Será ilegal y contraria a lo expresado en esta Ley la utilización por la administración del Estado, administraciones autonómicas, Consellerías de la Generalitat Valenciana, diputaciones provinciales, corporaciones locales, administraciones públicas en general, partidos políticos, sindicatos, sistema educativo, medios de comunicación, empresas y asociaciones empresariales, entidades, organismos y particulares de cualesquiera otro nombre para referirse a la entidad territorial conformada por el antiguo Reino de Valencia. Artículo 6.- Delimitación territorial. 1. El territorio de la Comunitat Valenciana comprende el de los municipios integrados en las comarcas que configuran las provincias de Alicante, Castellón y Valencia. 2. El pueblo valenciano, históricamente organizado como Reino de Valencia, comparte su pertenencia a una estructura territorial compartida y delimitada en la Constitución española, una entidad que se ha conformado a través de un crisol de culturas y civilizaciones que han dado lugar a la existencia de España. 3. La mera propuesta de inclusión de la Comunitat Valenciana a cualquier otra realidad territorial o anexión a los inconstitucionales países catalanes supone una vulneración flagrante de la voluntad del pueblo valenciano, de su historia y de su identidad propia. Artículo 7.- La Real Señera. 1. La bandera de la Comunitat Valenciana es la tradicional Real Senyera compuesta por cuatro barras rojas sobre fondo amarillo, coronadas sobre franja azul junto al asta. 2. La Comunitat Valenciana promueve el uso, la difusión y la exhibición de su bandera oficial como expresión de la identidad del pueblo valenciano, de su unidad como Reino y de la solidaridad entre todos sus ciudadanos. 3. El uso público de la Real Senyera como distintivo se acomodará a lo establecido en la Ley 8/1984, de 4 de diciembre, por la que se regulan los símbolos de la Comunidad Valenciana y su utilización. 4. Queda terminantemente prohibido la modificación, inscripción, sustitución o suplantación de la Real Señera como símbolo identitario de la Comunitat Valenciana. 5. Los ultrajes y ofensas a la Real Senyera gozará de la misma protección jurídica que la bandera de España, con aplicación de los mismos casos y supuestos que éstas contemplan. 6. Todos los años, dentro de las actividades del Día 9 d´Octubre, se celebrará, promovido por las Instituciones de la Comunitat Valenciana, un acto de homenaje y exaltación de la Senyera Real y al Centenar de la Ploma. 7. Como ocurre desde el año 1391, el día 9 d´Octubre la tradicional Real Senyera, depositada en el Archivo Municipal, realizará una solemnemente procesión cívica por las calles de la ciudad de Valencia junto con todas las autoridades e instituciones de la Comunitat Valenciana, así como con los ciudadanos que deseen acompañarla. 8. La Real Señera, por privilegio otorgado en 1365 por el Rey Pedro el Ceremonioso y para ensalzar su rango Real, no hace reverencia a nadie y no se la debe inclinar nunca.

Artículo 8.- Himno. 1. El himno oficial de la Comunitat Valenciana es el denominado Himno de la Exposición Regional de 1909, aprobado por los Alcaldes de los Muy Ilustres Ayuntamientos de Alicante, Castellón y Valencia en mayo de 1925. 2. El Himno Oficial de la Comunitat Valenciana está constituido por la música, obra de Don José Serrano Simeón, y por la letra compuesta por Don Maximiliano Thous Orts. 3. El Himno ha de ser interpretado al inicio o al final de aquellos actos oficiales de carácter público y especial significación organizados por las Instituciones de la Comunitat Valenciana. 4. En los actos oficiales de la Generalitat Valenciana se podrá interpretar el Himno, debiendo regirse por lo establecido reglamentariamente. 5. Se prohíbe la alteración y/o utilización del himno de la Comunitat Valenciana en actos, formas o versiones no oficiales que menoscaben su alta significación. Artículo 9.- Llengua Valenciana. 1. El Idioma propio de los valencianos es la Llengua Valenciana, que tendrá la consideración de lengua española y en la Comunitat Valenciana será oficial junto con el castellano. 2. El día 3 de marzo, se establece oficialmente como Día de la Llengua Valenciana. 3. La Llengua Valenciana constituye un sistema lingüístico propio desde un punto de vista filológico, histórico, jurídico, cultural, sociológico y político. 4. Ninguna administración general, administración del Estado, administraciones autonómicas, Consellerías de la Generalitat Valenciana, diputaciones provinciales, corporaciones locales, partidos políticos, sindicatos, sistema educativo, medios de comunicación, empresas y asociaciones empresariales, entidades, organismos y particulares podrán cuestionar la entidad idiomática y carácter diferenciado de la Llengua Valenciana. 5. Ninguna entidad academia, universidad o centro docente, ya tenga el mismo carácter público o privado, así como los miembros que las constituyan, trabajen o dependan de ellas en cualquiera de sus estamentos administrativos o docentes podrán cuestionar lo aquí expresado. Artículo 10. Patrimonio económico-cultural. 1. Tendrán la consideración de señas de identidad inmateriales aquellas expresiones económico-culturales que singularizan e identifican a la sociedad valenciana, con especial referencia al campo e industria tradicional valencianas. 2. El campo e industria tradicional valenciana han sido un motor dinamizador básico de la economía valenciana y un ejemplo de sostenibilidad territorial. 3. Todas las administraciones públicas valencianas deberán adoptar las medidas necesarias para que este patrimonio, desde su carácter intangible, siga sirviendo de equilibrio permanente y de enseña de la Comunitat Valenciana. 4. La Generalitat Valenciana reconoce la importancia y prestigio del Tribunal de las Aguas de Valencia, y garantizará su pervivencia en el tiempo.

Título III De su uso, promoción y difusión CAPÍTULO I. Día de les Senyes d´Identitat Valencianes. Artículo 11.- El día 23 de mayo, que tradicionalmente se ha tenido como día del Palleter o de los patriotas valencianos, tendrá la consideración de Dia Oficial de les Senyes d´Identitat Valencianes. Artículo 12.- Las administraciones públicas valencianas promoverán actividades para la difusión de la historia, cultura, significado e importancia de las señas de identidad de la Comunitat Valenciana.CAPÍTULO II. Institut de Defensa de les Senyes d´Identitat Valencianes. Artículo 13.- Se crea el Institut de Defensa de les Senyes d´Identitat Valencianes como Institución de la Generalitat Valenciana con las competencias, composición, régimen de funcionamiento y organización que se determinarán en una posterior Ley. Artículo 14.- El Institut de Defensa de les Senyes d´Identitat Valencianes es una Institución de carácter público, adscrita a la Presidencia de la Generalitat, que goza de personalidad jurídica propia y ejerce sus funciones con autonomía orgánica, funcional y presupuestaria para garantizar su objetividad e independencia. Artículo 15.- El Institut de Defensa de les Senyes d´Identitat Valencianes es la Institución que tiene por objeto desarrollar, cumplir y hacer cumplir esta Ley, defendiendo las señas de identidad valencianas, tanto dentro como fuera de la Comunitat Valenciana. Para ello tendrá como base fundamental de consenso, expresión mayoritaria del pueblo valenciano, voluntaria y libremente promovida a través de esta Ley, la realidad cultural e histórica genuina valenciana. Artículo 16.- Las decisiones del Institut de Defensa de les Senyes d´Identitat Valencianes, en el ejercicio de sus funciones, deberán ser observadas por todas las Instituciones de la Generalitat Valenciana, poderes públicos, resto de Administraciones Públicas, sistema educativo, medios de comunicación, empresas, entidades, organismos y particulares. Artículos 17.- Las entidades locales de la Comunitat Valenciana podrán constituir delegaciones del Institut de Defensa de les Senyes d´Identitat Valencianes, con los fines, objetivos y dependencia que se determinará en su ley de creación. CAPÍTULO III. Fomento en la cultura. Artículo 18.- El Institut de Defensa de les Senyes d´Identitat Valencianes y el resto de las Instituciones de la Comunitat Valenciana promoverán la convocatoria de concursos, exposiciones, audiciones, certámenes o competiciones de diversa índole para fomentar el conocimiento de las señas de identidad valencianas, igualmente, publicitarán la imagen corporativa de las señas de identidad valencianas en los medios de comunicación para sensibilizar a la ciudadanía en los valores de respeto a los signos del pueblo valenciano. Artículo 19.- El Institut de Defensa de les Senyes d´Identitat Valencianes en colaboración con la Real Academia de Cultura Valenciana fomentarán el conocimiento de las señas de identidad valencianas y su uso mediante la realización de estudios e investigaciones. Artículo 20.- El Institut de Defensa de les Senyes d´Identitat Valencianes en colaboración con la Real Academia de Cultura Valenciana desarrollará el trabajo que de cumplimiento a lo establecido en el artículo 22 de la presente Ley. Artículo 21.- El Institut de Defensa de les Senyes d´Identitat Valencianes en colaboración con la Real Academia de Cultura Valenciana impulsarán la creación de un premio anual denominado “Palleter” con el que se distinguirá a las entidades o particulares que se hayan destacado por su defensa de las señas de identidad valencianas.

CAPÍTULO IV. Fomento en la educación. Artículo 22.- Asimismo, todos los años, en las jornadas anteriores o posteriores al Día 9 d´Octubre y al día 23 de mayo, y coincidiendo con días hábiles de actividad académica, en todos los centros educativos, públicos, concertados o privados, de enseñanza infantil, primaria, secundaria y universitaria, y bajo la responsabilidad de la dirección del centro y del personal docente, se celebrarán sencillos actos académicos y culturales sobre el tema del valor y significado de las señas de identidad valencianas. Artículo 23.- En dichas jornadas o actos se entregarán, gratuitamente, a los alumnos que lo demanden, reproducciones de la Real Senyera, de un libro sobre la historia del Reino de Valencia, de un diccionario de la Llengua Valenciana o del Himno. Estas reproducciones habrán sido facilitadas a cada centro, gratuitamente, por el Institut de Defensa de les Senyes d´Identitat Valencianes a petición del centro o de su personal docente. CAPÍTULO V. Fomento en el ámbito local. Artículo 24.- Coincidiendo con las jornadas próximas al 9 d´Octubre y al día 23 de mayo, se fomentará que los Ayuntamientos y comarcas promuevan la entrega gratuita de la Real Senyera, de un libro sobre la historia del Reino de Valencia, de un diccionario de la Llengua Valenciana o del Himno a los vecinos. Artículo 25.- Se fomentará que, con motivo de las fiestas patronales de la localidad o de fechas festivas solemnes, los Ayuntamientos y comarcas puedan facilitar a la población material para engalanar fachadas y balcones con los símbolos identitarios de la Comunidad Foral Valenciana. Artículo 26.- El Institut de Defensa de les Senyes d´Identitat Valencianes proporcionará gratuitamente a los Ayuntamientos y comarcas ejemplares de la Real Senyera, de un libro sobre la historia del Reino de Valencia, de un diccionario de la Llengua Valenciana o del Himno para dar cumplimiento a lo establecido en los apartados anteriores, así como para engalanar las vías y plazas públicas. El gasto que origine se financiará con cargo a los Presupuestos Generales de la Generalitat Valenciana. Título IV Protección Artículo 27.- Las señas de identidad valencianas gozarán de la misma protección jurídica que las leyes estatales confieren a los símbolos del Estado, con aplicación de los mismos casos y supuestos que éstas contemplan. Artículo 28.- 1. Serán nulos de pleno Derecho los actos, resoluciones o manifestaciones de carácter vinculante realizadas por cualquier corporación, autoridad pública, funcionario adscrito a la administración central o autonómica que contradigan lo dispuesto en esta Ley. 2. La Generalitat Valenciana o el Institut de Defensa de les Senyes d´Identitat Valencianes deberán proceder a su impugnación ante la jurisdicción contencioso-administrativa. 3. Debido a la importante protección y contenido formal que posee esta Ley, cualquier entidad legalmente inscrita en el registro correspondiente podrá instar la nulidad de los actos contrarios a la presente Ley ante la vía contencioso-administrativa, teniendo plena legitimación activa para ello. Artículo 29.- La Generalitat Valenciana deberá garantizar el cumplimiento de lo dispuesto en la presente Ley y corregir las infracciones que se cometan contra sus disposiciones, restaurando el orden legal alterado. Artículo 30.- Se considerarán infracciones administrativas las conductas que supongan la violación de los preceptos contenidos en la presente Ley, que serán sancionadas conforme a la legislación aplicable. Artículo 31.- Si la infracción proviniese de funcionario público, ésta tendrá la consideración de falta muy grave, debiendo ser suspendido de inmediato de sus funciones, con la apertura del correspondiente

expediente disciplinario, conforme a la legislación aplicable. Artículo 32.- Estarán prohibidos, y la Generalitat Valenciana deberá velar por su retirada en el plazo de un año, todos los símbolos y referencias que contravengan esta Ley y están instalados o se refieran a edificios, calles o instalaciones dependientes de todo tipo de administración o de instituciones privadas, en especial aquellas que causen confusión pública o inseguridad jurídica, según se sanciona en el artículo 9.3 de la Constitución española. Artículo 33.- Las administraciones, diputaciones provinciales, corporaciones locales, partidos políticos, sindicatos, medios de comunicación, empresas y asociaciones empresariales, entidades, organismos y particulares que vulneren lo establecido en la presente Ley, e independientemente del resto de actuaciones que establezca la legislación aplicable, no podrán ser beneficiarios de partida presupuestaria, subvención, ayuda, bonificación o contratación pública dentro de la Comunitat Valenciana. Artículo 34.- La Generalitat Valenciana podrá paralizar, retirar y devolver las ayudas que provenientes de las instituciones comunitarias, terceros países, administración central española o resto de autonomías del Estado se pretendan destinar a partidos políticos, sindicatos, medios de comunicación, empresas y asociaciones empresariales, entidades, organismos y particulares, y cuya finalidad o actuaciones públicas o privadas sean contrarias a la presente Ley. Artículo 35.- La Generalitat Valenciana podrá instar la suspensión de las actividades de aquellas asociaciones o entidades privadas cuya finalidad sea contraria a la presente Ley, y tras el correspondiente expediente administrativo contradictorio, decretar el cierre definitivo de los mismos. DISPOSICIÓN ADICIONAL Única.En el plazo de un año desde la aprobación de esta Ley el Institut de Defensa de les Senyes d´Identitat Valencianes, la Generalitat Valenciana y las Diputaciones Provinciales procederán al seguimiento de su cumplimiento y desarrollo, de acuerdo con sus respectivas competencias. DISPOSICION TRANSITORIA Primera.En el plazo de tres meses desde la publicación de esta Ley deberá de elevarse al Consell de la Generalitat Valenciana para su aprobación definitiva de una Ley de Creación del Institut de Defensa de les Senyes d´Identitat Valencianes. Segunda.El Gobierno de la Generalitat Valenciana asignará la partida presupuestaria y los locales adecuados para el cumplimiento de los fines del Institut de Defensa de les Senyes d´Identitat Valencianes.DISPOSICION DEROGATORIA Única.Quedan derogadas cuantas leyes autonómicas o disposiciones de igual o inferior rango se opongan a lo dispuesto en la presente Ley. DISPOSICIONES FINALES Única.La presente ley entrará en vigor el día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Generalitat Valenciana.

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