VIERNES 26 DE ABRIL DEL 2013

EL COMERCIO .A25

OPINIÓN
“El romper de una ola no puede explicar todo el mar”. Vladimir Nabokov (1899-1977), escritor de origen ruso nacionalizado estadounidense

FILOSOFEMAS

RINCÓN DEL AUTOR

Marx y el comunismo
- FRANCISCO MIRÓ QUESADA CANTUARIAS Director General

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entro de pocos días se cumplirán 195 años del nacimiento de Karl Marx, fundador del comunismo. Las razones que lo llevaron a crearlo fueron varias, pero la principal fue la inhumana explotación de los trabajadores por quienes tenían el poder. Marx denunció el hecho en varios libros que escribió, pero el principal es, a mí entender, “Das Kapital”. Desde su creación, esta obra ha sido empleada hasta hoy a favor o en contra. En el siglo XXI queda muy poco del comunismo, los únicos países que lo practican son Cuba, Corea del Norte y, en su organización política, China. Pero veamos las razones que indujeron a Marx a crear el comunismo. En su época, acababa de iniciarse la revolución industrial, con técnicas que eran muy superiores a las que se utilizaban en tiempos anteriores. Esto permitió enriquecerse de manera fabulosa a quienes tenían una buena situación económica, lo que les facilitó crear empresas poderosas, que funcionaban con un gran número de trabajadores. Estos eran explotados de manera que hoy nos parece imposible. El trabajo era de 14 horas al día y, en algunos casos, hasta de 16. Como se comprenderá, los trabajadores vivían en la más absoluta miseria. Muchos padecían de enfermedades como la tuberculosis y sus mujeres con frecuencia recurrían a la prostitución para ayudar a mantener con vida a sus hijos. Indignado por esta situación, Marx levanta su voz de protesta. Comienza a elaborar sus teorías. Trabajaba en Londres, pues fue en Inglaterra donde comenzó la revolución industrial. Era muy pobre, pero pudo sobrevivir gracias a la ayuda de su amigo Engels, que era millonario y tenía ideas socialistas. En la época de Marx, solo había dos clases: el proletariado y los ricos que acumulaban inmensas fortunas. Para superar esta terri-

ble situación, Marx sostiene que solo la lucha de clases podrá cambiarla. La lucha de clases terminará con la explotación del proletariado. Para difundir sus ideas, Marx, con la colaboración de Engels, publica el “Manifiesto comunista”, que tiene un enorme poder suasorio, y un estilo que es una joya literaria. En este manifiesto explica que el comunista no oculta sus ideas, que dice con franqueza y decisión qué es ser comunista, al contrario de los capitalistas, que tratan de disimular su riqueza, por miedo al escándalo. Marx observó que cada cierto tiempo se producían crisis económicas. Y sostuvo que serían cada vez más graves. Esto, a la larga, terminaría con el capitalismo. Pero había que ayudar al proceso para terminar con la explotación. Debilitado por las crisis, el pro-

letariado tomaría el poder. Al comienzo, para evitar que el capitalismo reaccionara, habría que imponer la dictadura del proletariado. Y luego, cuando el capitalismo estuviera incapaz de reaccionar, se tendría que esperar un tiempo, para que los proletarios aprendieran a gobernar. Entusiasmados por la libertad adquirida, trabajarían llenos de euforia y meCONTRA LA INJUSTICIA

Marx luchó para defender a los pobres y explotados. Sus acciones fueron producto de su indignación por la cruel explotación de los proletarios.

joraría la economía en el mundo. Hasta que por último se llegaría a la “sociedad sin clases” en la que cada cual haría lo que quisiera. Se habría llegado así a una sociedad perfecta. En la actualidad, en que el capitalismo funciona en casi todos los países del mundo, se ve a Marx con malos ojos. La lucha de clases es rechazada por la mayoría y se considera que quienes se declaran marxistas son peligrosos. La gran mayoría de quienes manejan el capital considera que Marx fue un mal hombre, que luchó contra el capitalismo por envidia. Pero quienes así piensan desconocen que Marx luchó para defender a los pobres y explotados, y que sus acciones fueron producto de su indignación por la cruel explotación de los proletarios. El viejo Marx debe ser visto de manera diferente de cómo lo vemos hoy.

¿A qué le tenemos miedo?
LIUBA KOGAN
Jefa del Departamento de Ciencias Sociales de la Universidad del Pacífico

as explosiones en la maratón de Boston ocurridas el 15 de abril deben haberle recordado a más de uno el temor que sentíamos en las calles limeñas durante la época de la violencia armada interna. Ese mismo miedo que sienten todos aquellos que viven en zonas de conflictos armados, guerras, ocupaciones o zonas donde la muerte inesperada acecha. Los riesgos y la inseguridad son cotidianos: crímenes violentos, agresiones sexuales, degradación de los suelos, contaminación ambiental y un largo etcétera. Pero lo peor de todo es que no sabemos con certeza cómo enfrentar eficazmente esos temores. Vivimos tiempos de miedos porque convivimos con la incertidumbre sobre lo que nos amenaza y cómo combatirlo. Hoy en día –a diferencia de otras épocas– los riesgos que experimentamos son mundiales: se pueden originar en cualquier zona del globo terráqueo y afectarnos a miles de kilómetros de distancia. Y estas amenazas y riesgos de escala global son amplificados por los medios de comunicación modernos al permitirnos saber lo que sucede en cualquier parte y en tiempo real. Por ello, la sensación de vulnerabilidad es tan vívida en la actualidad. Además, a diferencia de los animales –que frente al miedo escapan o agreden–, las sociedades contemporáneas nos compelen a ser valientes y contenidos en nuestras respuestas físicas, por lo que no nos queda otra cosa que vivir nuestros miedos. Así, si bien le tenemos recelo a muchos asuntos, podemos tipificar los temores en tres grupos.
TEMORES

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Hoy –a diferencia de otras épocas– los riesgos que experimentamos son mundiales: se pueden originar en cualquier zona del globo terráqueo y afectarnos a miles de kilómetros de distancia.

CAMAYCHICUY
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Sobre la invasión en Lomas de Carabayllo
Señor Director: El jueves 11 de abril se publicó en la página A6 la nota “Una invasión en Lomas de Carabayllo genera tensión entre vecinos y serenos”, en la cual se indica que traficantes de terreno se apoderan de tres hectáreas y media de terreno de la zona conocida como El Hueco. Señala la nota que un sujeto y 15 hombres armados instalaron una caseta en la zona. Además, según el gerente de Seguridad Ciudadana, Juan Carillas Zamora, el día de los hechos (domingo 7 de abril a las 7 horas) el titular del terreno llegó en compañía del doctor José Cerna Arguelles al predio en el cual se producía una invasión. Dice además que he presentado docu-

mentación fraguada y que matones encañonaron al jefe de los serenos delante de la policía, afirmaciones totalmente inexactas y falsas, ya que el suscrito no es ningún traficante de terrenos ni mucho menos tiene relación con personas armadas. Ese día ingresaron a mi predio cincuenta serenos de la Municipalidad de Carabayllo dirigidos por el gerente Varillas, presionándome y obligándome a retirarme de mi terreno cuya posesión ostento desde hace años, por lo que inmediatamente llamé a mi abogado el doctor José Cerna Arguelles, quien se apersonó al mediodía al lugar con todos mis documentos, observando los hechos para luego hacerse presentes los efectivos policiales, quienes constataron mi posesión y requirieron los documentos al jefe de los serenos. Estos no mostraron nada y se retiraron lanzando amenazas. El suscrito es posesionario de los lotes 12 y 13 de la antigua concesión minera Vasconia, ubicada en la

avenida El Triunfo s/n, distrito de Carabayllo, al haberlos adquirido mediante contrato de transferencia del 11 de setiembre del 2007, por lo que resultan falsas y calumniosas las afirmaciones vertidas en la información aludida y las de este mal funcionario municipal que no solo perturba las posesiones de vecinos del distrito sino que también realiza afirmaciones inexactas y agraviantes en medios de comunicación como el que usted dirige, dañando la imagen, el honor, la reputación y el prestigio profesional del suscrito. Por esto, al amparo de lo dispuesto en el artículo 2 inciso 7 de la Constitución Política del Perú, solicito la rectificación inmediata y proporcional de las afirmaciones agraviantes en mi contra en vuestro medio de comunicación. Atentamente,
JUAN RAMOS SOLANO

DNI 06873914

En respuesta a la carta notarial enviada por el señor Juan Ramos Solano por

la nota publicada el jueves 11 de abril, este Diario recogió la denuncia realizada por los pobladores del asentamiento humano Tierra Prometida de Lomas de Carabayllo, del gerente de Seguridad Ciudadana del Concejo de Carabayllo, Juan Varillas, y de la regidora metropolitana de Lima, Mónica Erazo. Al respecto, en la nota se habla de un supuesto grupo de traficantes de terrenos, debido a las acusaciones vertidas directamente por las personas mencionadas. Además, este Diario intentó conversar con los involucrados y con las personas que se encontraban en el predio conocido como El Hueco, el martes 10 de abril, pero no pudimos acercarnos ante la alerta de los pobladores que nos afirmaron que los tres hombres que se encontraban en la caseta estaban armadas. La Procuraduría de la Municipalidad de Lima aseguró que iniciaría la denuncia ante la Fiscalía de Prevención del Delito por la invasión a una zona declarada como intangible, tal como se menciona en la nota.

El primer tipo de miedo es el que se produce por la amenaza a nuestro cuerpo y a nuestras propiedades. Por ejemplo, nos preocupan las enfermedades, el envejecimiento, la violencia corporal, las violaciones sexuales, los robos y los daños a nuestras propiedades debido a las fuerzas de la naturaleza. La segunda categoría se relaciona con el temor a perder nuestros medios de vida; esto es, no tener empleo o no ser capaces de trabajar y de sustentarnos económicamente. Y por último, las amenazas de perder nuestro lugar en el mundo. Es decir, el temor que podemos sentir al ser excluidos de la sociedad o desvalorizados, como cuando se le quita a un grupo social su ciudadanía, o somos considerados inútiles debido a nuestra edad, formación o invalidez. Sin embargo, no seamos del todo pesimistas. El miedo es útil porque nos mantiene alertas, nos permite defendernos de posibles amenazas y nos lleva a hacer cosas que nos pueden proteger del mal. Por ello, si bien los miedos nos acechan en el mundo complejo y violento en el que vivimos, no nos queda más que mirar cara a cara las amenazas con el fin de combatirlas. Tal vez entender por qué se produce la violencia –como en el caso de la maratón de Boston– sea útil para enfrentarla adecuadamente.

EL HABLA CULTA
- MARTHA HILDEBRANDT -

UN DÍA COMO HOY DE...

Extraditar. Significa ‘conceder un gobierno la extradición, o entrega, de una persona reclamada legal y diplomáticamente por otro Estado’. Extraditar se tomó, en el siglo XIX, del inglés to extradite; a su vez derivado regresivo de extradition ‘extradición’, neolatinismo acuñado antes en francés en el siglo XVIII. Extraditar, aunque aprobado ya por la Real Academia Española, no alcanzó a incluirse en la edición del DRAE 1984. Sí lo está a partir de su edición de 1992.

Las elecciones parlamentarias
Hemos recibido telegramas de diversas partes y, en líneas generales, los comicios se desarrollan con normalidad, aunque son inevitables algunas reyertas donde incluso se han utilizado armas de fuego. Podemos adelantar que, según los cómputos, el señor Juan N. Eléspuru tiene asegurada la senaduría en propiedad por Lima. Los señores Manuel E. Químper, Ramón Espinoza, Carlos Borda, Justo Casaretto y Rosendo Vidaurre serían diputados propietarios por Lima. En el Callao la senaduría propietaria la tiene asegurada Antonio Miró Quesada y la diputación propietaria, Alberto Secada. A última hora se nos informa que un grupo de individuos ha atacado con disparos de revólver la casa de Ramón Espinoza, virtual diputado por Lima.

1913

Director General: FRANCISCO MIRÓ QUESADA C. Director: FRANCISCO MIRÓ QUESADA R.

Directores fundadores: Manuel Amunátegui [1839 – 1875] y Alejandro Villota [1839 – 1861] Directores: Luis Carranza [1875 – 1898] -José Antonio Miró Quesada [1875 – 1905] -Antonio Miró Quesada de la Guerra [1905 – 1935] -Aurelio Miró Quesada de la Guerra [1935 – 1950] -Luis Miró Quesada de la Guerra [1935 – 1974] -Óscar Miró Quesada de la Guerra [1980 – 1981] -Aurelio Miró Quesada Sosa [1980 – 1998] -Alejandro Miró Quesada Garland [1980 – 2011] -Alejandro Miró Quesada Cisneros [1999 – 2008]