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¿Qué es la Inteligencia Emocional?

La Inteligencia Emocional es la capacidad sentir-percibir, entender, controlar y modificar las emociones propias y las ajenas.

Educar la inteligencia emocional de los estudiantes se ha convertido en una tarea necesaria en el ámbito educativo y la mayoría de los docentes considera primordial el dominio de estas habilidades para el desarrollo evolutivo y socioemocional de sus alumnos.
Ante esto, desde la Consejería de Educación, se traza un plan diseñado exclusivamente para nuestros centros, adaptándonos a sus características y necesidades, en el que se pretenden trabajar los pilares básicos de la Inteligencia Emocional: autoestima, control del estrés, motivación, empatía y asertividad.

Este proyecto entra a formar parte de una red de Escuelas de Inteligencia Emocional, que desarrollaran Programas de Aprendizaje Emocional. Trabajar en red es una actitud, no una tecnología; es un trabajo basado en comunidades de usuarios que crean y comparten contenidos. Una comunidad formada por familia, grupo-clase, profesorado, alumnos, asociaciones, voluntariado, instituciones locales. El objetivo final que nos planteamos con la puesta en práctica de este Proyecto es que los alumnos lleguen a trasladar las habilidades sociales y el manejo de las emociones a su vida cotidiana, aprendiendo a reconocer y comprender los sentimientos de los otros alumnos o profesores, empatizando con las emociones de los demás compañeros de clase, regulando su propio estrés y/o malestar, optando por resolver y hacer frente a los problemas sin recurrir a la violencia. El desarrollo de este proyecto seguirá una serie de fases, que comienza con un proceso de sensibilización en el que se organizará, movilizará y gestionarán los recursos materiales y humanos. Posteriormente, se analizará la situación y se establecerán las necesidades del centro para elaborar un proyecto que responda a las mismas. Todo esto tendrá un seguimiento y apoyo desde la Consejería de Educación. La implicación del profesorado en este proyecto podemos decir que es media, aunque siempre teniendo en cuenta que más de la mitad no son definitivos en el centro por lo que hasta el curso que viene este dato no será fiable. Aún así, señalar que la mayor parte de los tutores a los que les ha sido planteado el proyecto han estado de acuerdo en su funcionalidad y necesidad de ponerlo en marcha. De todas formas, la flexibilidad del mismo permitirá diseñar actividades en función de las necesidades que cada profesor detecte en su grupo-clase, siendo ésta la mejor estrategia para involucrar al grupo de profesores.