 El modelo pedagógico y la formación docente.

Descripción: Lograr la calidad con baja accesibilidad: un reto posible. Autor: Juan Alonso Espinosa, Rector, Institución educativa Fortalecillas. Neiva.

En un artículo anterior nos referimos la práctica evaluativa del plantel basada en el desarrollo de competencias. En este artículo continuaremos dando respuesta a una pregunta que se nos hizo desde el proyecto Escuelas que aprenden sobre cómo nos hemos logrado ubicar en un nivel alto en los últimos cinco años en las pruebas Saber, a pesar de nuestras carencias en materia de planta física en infraestructura, necesidades que compartimos con las demás instituciones educativas públicas de Neiva, aunque en nuestro plantel esas necesidades son mayores. Una primera clave indispensable: el compromiso docente Los buenos resultados que de manera ininterrumpida ha venido teniendo el plantel se deben ante todo al compromiso incondicional del grupo de profesionales de la educación con que cuenta la institución. Nuestros maestros son conscientes de su papel de creadores de sociedad, y de que más allá de las exigencias oficiales de subir los puntajes de la prueba, de lo que se trata es de formar el futuro, las generaciones que van a administrar el Estado, la región y las comunidades. Nuestros maestros le apuestan a un país que ven representado en los 850 niños y jóvenes que forman en esta zona rural del municipio de Neiva.

Comprender la realidad de la mano de la teoría pedagógica
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Otro factor de mejoramiento ha sido la auto formación docente. Entendemos que el compromiso de los maestros debe ir de la mano del conocimiento y de la actualización permanente. En la comunidad educativa inicialmente elaboramos un diagnóstico que probablemente la mayoría instituciones educativas tiene y que se refiere a las enormes privaciones de nuestros educandos, a su pobreza, a la falta de colaboración de los padres, al problema de los valores y de la crisis moral de las comunidades y las familias, al poco compromiso formativo de los medios de comunicación o la falta de motivación de los estudiantes por la formación académica. Sin embargo, al hacer una reflexión pedagógica, encontramos que con un diagnóstico de este tipo estamos condenando al niño al fracaso, pues estamos asumiendo que son tantas las dificultades que poco tenemos que hacer. A eso podemos sumar la actitud del padre de familia culpando a la escuela. Concluimos entonces, que en lo inmediato, no estaba en manos de los educadores el cambiar la pobreza, la falta de compromiso social de los medios de comunicación y otros tantos factores que obstaculizan nuestra labor. Lo que sí estaba en nuestras manos era transformar nuestras prácticas pedagógicas, para lo cual necesitamos actualizar nuestros conocimientos sobre lo que estaba pasando en las familias, en la sociedad, en la pedagogía. De allí que la institución se dio a la tarea de hacer un análisis muy minucioso para replantear las prácticas pedagógicas, a tal punto de definir desde hace unos años el "Proyecto de actualización pedagógica" para el cual hemos organizado una biblioteca para los docentes, con cerca de 40 libros, algunos con varios ejemplares, a partir de los cuales hemos venido haciendo una reflexión sistemática sobre los modelos pedagógicos contemporáneos, retomando autores internacionales como Ausubel, Vigotsky, Gardner y Piaget, y también autores nacionales como Mario Díaz, los hermanos Miguel y Julián de Zubiría y Giovanni Iafrancesco. El desarrollo de una práctica pedagógica coherente iluminada por un modelo En este recorrido, tenemos ya un modelo pedagógico que resulta de una amplia reflexión que cruza la realidad de nuestros estudiantes con los aportes de los pedagogos contemporáneos, y que tiene en cuenta múltiples referentes como las inteligencias múltiples y en ellas la inteligencia emocional, las funciones psicológicas superiores, pero también el papel de la acción del estudiante y la mediación del maestro.
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En ese año, hemos programado jornadas mensuales de auto capacitación donde el profesor se convierte en el conferencista. Tomamos algunos de los textos, se apropia, se consulta y se amplía para luego elaborar un texto de preparación y luego socializar los hallazgos de la reflexión teórica en una jornada de capacitación institucional. Le apostamos a la idea de que el maestro es diferente antes y después de leer el libro. El texto no le dirá el problema pedagógico que pueda tener el maestro en un grado determinado relacionado con el manejo de los estudiantes como el manejo de los procesos de aprendizaje. Allí no encontrar una fórmula o receta. Pero lo que sí encuentra el maestro son los elementos que debe tomar para poder decidir de manera razonada el manejo de la situación social y cognitiva con sus estudiantes. De allí la importancia de que los maestros entendamos aceptemos que antes y después de leer la literatura pedagógica tenemos nuevos criterios para la solución de nuestros problemas en las aulas. Acumular nuestra experiencia y nuestra reflexión alrededor del modelo pedagógico El proyecto de auto formación pedagógica lo hemos encauzado no tanto para dar respuestas específicas al diagnóstico educativo mencionado antes, sino más bien para fortalecer el modelo o la propuesta pedagógica de nuestra institución, de manera que pueda ser materializada directamente en el aula, ya que una reflexión teórica tan amplia requiere que podamos concretarla en prácticas específicas referidas a la actuación con los estudiantes, los padres de familia, los compañeros profesores, el personal administrativo con el que compartimos nuestro trabajo y la comunidad misma. Es desde allí que hemos titulado nuestra propuesta pedagógica: "Oportunidad y decisión desde una pedagogía sistémica dialogante", que puede ser compleja de entender desde fuera, pero que para nosotros tiene pleno significado a partir de la reflexión hecha alrededor de desarrollos contemporáneas como la teoría de la complejidad de Edgar Morin, la teoría del caos, la teoría de las bifurcaciones, el principio de la incertidumbre, el pensamiento no lineal, retomando paradigmas que pueden orientar la educación del siglo XXI y permitir comprender mejor las necesidades y cambios de las generaciones actuales. Adentrarnos en esta reflexiones no ha sido fácil pero nos ha permitido ir configurando una base conceptual sólida alrededor de los procesos de mediación y concertación pedagógica, la negociación del discurso pedagógica en las aulas
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En ese orden de ideas, nuestro modelo pedagógico opta por asumir las oportunidades que nos brinda una sociedad cada vez más plural y el acceso cada vez mayor al conocimiento, para comprometernos con el cambio desde la perspectiva sistémica dialogante.

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