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EL CAMPO PEDAGÓGICO.

DISQUISICIONES EPISTEMOLÓGICAS Y CATEGORÍAS BÁSICAS Julia Silber Introducción Una nueva coyuntura histórica ha permitido que el tema pedagógico recobre interés. En efecto, se advierte una creciente preocupación en los ámbitos teóricos y prácticos por reivindicar a la Pedagogía como el saber específico sobre la educación. Ese reclamo epistemológico, responde a las demandas que provienen de las complejas prácticas educativas actuales, por lo que queda fuera de consideración en esta presentación, cualquier intento de acometer especulaciones pedagógicas que puedan considerarse puramente abstractas. La Pedagogía fue cumpliendo sus misiones históricas ligada sucesivamente a la filosofía, a las ciencias naturales y a las ciencias sociales; sometidas en sus reflexiones al poder político; utilizada siempre en sus intervenciones prácticas. Así, en cada época y en cada contexto fue respondiendo, a su manera, a las que se definieron como demandas educativas. Pero también supo ser discriminada por sus compromisos éticos y políticos, cuando logró apropiarse de una autonomía que le posibilitaba contrastar realidades y responder creativamente a los desafíos que proponía la búsqueda de una sociedad más justa. En medio de este cúmulo de demandas y tensiones, en la segunda mitad del Siglo XX entró en un proceso de debilitamiento que tuvo que ver con variados factores: el control social de la práctica pedagógica en las teorías tecnicistas; la negación de la posibilidad de una intervención pedagógica transformadora en las sociologías crítico-reproductivistas; la diseminación del campo educativo producto de su expansión y de su crecimiento científico fragmentado; la continuidad de una Pedagogía que con un criterio más enciclopedista que reflexivo acogía desordenadamente en su ámbito todo lo que se iba produciendo en materia de educación; la escasa producción específicamente pedagógica; y el renegar del valor de la teorización en posturas que se calificaban como progresistas desde una deformada interpretación de Paulo Freire, y que luego se anegarían en un peligroso practicismo. Por entonces, el significativo crecimiento de las ciencias de la educación dentro del paradigma empírico-analítico, condujo al análisis fragmentado de la educación y a la supremacía de la explicación por sobre la normatividad. Epistemológicamente implicaba el desarrollo, dentro de las ciencias humanas, de los estudios positivos que, al decir de Ferry, delimitaban y organizaban "...una esfera de investigaciones encaminadas a la comprensión del hecho educativo" desde diversas disciplinas, cada una con su campo conceptual y metodológico, sus enfoques y sus técnicas (Avanzini, pág.347). Incorporar las ciencias de la educación al paradigma de las ciencias naturales hacía necesario renunciar a los fines y valores como

En un primer momento se la vinculó con la filosofía. se produjo un progresivo desprestigio y olvido de la disciplina pedagógica. no puede ser ciencia. una vez rastreados los rasgos que la configuraron históricamente.[1] En este contexto y sin que se pretenda dar respuestas a los numerosos interrogantes pendientes. Sin embargo. se asistió al reemplazo del nombre Pedagogía por el de "Introducción a las Ciencias de la Educación". El carácter teórico-práctico de la pedagogía y su estatus epistemológico Como enunciamos al comienzo. estatuto epistemológico que reserva para la sociología de la educación calificada por otra parte. una sistematización de . como la ciencia de la educación. Desde entonces ha ido creciendo ya que las nuevas condiciones de desarrollo de la sociedad capitalista y las maneras de interpretarlas desde enfoques disyuntivos. la filosofía otorgaría la especulación normativa y las orientaciones prescriptivas.componentes de lo educativo. cuáles son las categorías que le otorgan especificidad y qué reflexiones pueden hacerse respecto del estado actual de la pedagogía. 1995). Cuando el interés se orientó a comprobar su cientificidad. desconocedores de que se encontraban seriamente afectados en su identidad profesional. qué clase de saber es el conocimiento pedagógico. Ese carácter teórico-práctico ha encontrado y continúa haciéndolo hoy. la pedagogía al ser una teoríapráctica de la educación. pero consiguió detener su desarrollo. eliminar lo subjetivo y lo ideológico.. Incluidas esas denominaciones en los planes de estudios terciarios y universitarios. en el fondo. Desde afuera. han posibilitado el reencuentro de los estudiosos de la educación con la pedagogía. y tecnificar y cuantificar la realidad educativa. que se expresa cuando le atribuyen a la pedagogía rasgos analíticos (teóricos) a la vez que propositivos (prácticos). En lo curricular.. una generalizada coincidencia en autores de dispares procedencias. y por lo menos en nuestro país. "Fundamentos de Educación". toda pedagogía es. “la pedagogía. las disquisiciones que siguen tienen que ver con pensar. la pedagogía ha pasado por distintos momentos históricos en los que su identidad fue percibida de diversas maneras. 1. cosificada durante varias décadas (…) manifiesta su propia lógica" (Puiggrós. "Teoría de la Educación". ya para Émile Durkheim. con la consecuente referencia irónica o ignorancia por parte de los mismos egresados de las carreras de formación docente. Esa alteración epistemológica no eliminó a la Pedagogía. Para Ricardo Nassif “. a partir del siglo XIX. A partir de los años ’80. Dentro de esos parámetros las visiones se acrecentaron con perspectivas que la caracterizaron como un conocimiento tecnológico o como una ciencia con fuerte impronta ética. se la quiso ciencia experimental o ciencia espiritual o ciencia crítica.

. 1944. Alfredo Furlan y Miguel Angel Pasillas dicen que la pedagogía “. Svi Shapiro. "Tal vez -dice Puiggrós. En esta concepción de ciencia. tampoco quiere producir verdades ni conciencia moral. 1995) 2. mejoramiento que está condicionado por la . (Shapiro. Para algunos autores ya es una ciencia de carácter hermenéutico y suelen manifestar cierta ansiedad por persuadir a otras ciencias de que realmente lo es.principios y de normas sobre y para la formación personal” (Nassif. 1982). la pedagogía constituye una índole de saber teórico-práctico que interviene en forma deliberada para mejorar las prácticas formativas. Una aproximación a sus categorías centrales: educación. lo cierto es que hoy no parece ser motivo de preocupación demostrar el carácter científico de la pedagogía. intervención y formación Más allá de su carácter científico o no. Más aún. sostiene que conocimiento y propuestas deberían ser rasgos propios de todas las ciencias sociales. y paradójicamente. Y dice también que el conocimiento debe tener un sentido de intervención y que en la realidad que tenga delante pueda reconocer espacios de intervención. Tal es el caso de Hugo Zemelman para quien la condición científica no se ve afectada por sus compromisos prácticos.18). Jorge Larrosa enuncia que su libro no es ni un trabajo sistemático ni tiene sentido práctico. hoy más ocupadas en explicar que en comprometerse con la realidad.es un campo con conocimientos y propuestas operativas que tiene el compromiso de mejorar la educación. propone una pedagogía social-intervencionista que en respuesta a los esquemas propuestos por el neoliberalismo. 2000) Si nos ubicáramos en una perspectiva preocupada porque la pedagogía tenga un estatuto científico. 1989).. p. imaginativa y esperanzadora. otros pensadores sostienen la necesidad de un compromiso de las ciencias con la realidad latinoamericana. pero que aspira a producir “efectos de sentido” en el sentido de iluminar y modificar las prácticas. (Zemelman.. la pedagogía estaría llevando la delantera por su histórico compromiso con la intervención.la imposibilidad de la pedagogía de constituirse en una disciplina científica represente para ella un peligro o esta imposibilidad es la que le ha permitido subsistir como ingrediente de vida de la comunidad". (Puiggrós.” (Furlan y Pasillas. en otros se trata de una deuda que necesariamente tendrá que saldarse en algún momento. en el prólogo a su texto Pedagogía profana. contiene una cara analítica y contrastadora y otra creadora. habría que recorrer el camino iniciado por Dilthey en su reconocimiento de objetos y métodos diferenciados para las ciencias naturales y espirituales... agregamos nosotros. (Larrosa. No obstante. Desde una epistemología crítica. 2004). Sin embargo. desde una posición posmarxista y en base a los aportes de Mouffe y Laclau. se afirma en su especificidad.

conocimiento y propuestas. resultando ser los componentes activos de las acciones intersubjetivas. también en la pedagogía aparece hoy una clara preocupación por distinguir “acciones para la formación” de “formación”. Ellas son: educación. le interesa profundizar en cuestiones relativas a las funciones de la educación en relación con la sociedad y de los sujetos en su vinculación con el contexto. Pedagogía hoy. Larrosa. en la cual se explicaría. y su diferenciación de las acciones de intervención. En base a lo expuesto. (Ferry. Reservamos el término educación para la faz más teórica de la pedagogía. de la que puede o no resultar modificada la práctica y. Mientras que la intervención es el intento de modificación de la práctica desde una acción consciente. Actualidad y desafíos para seguir pensando y haciendo Hemos intentado mostrar que la pedagogía pretendió constituirse como ciencia desde diversos paradigmas para validar su status en relación con las otras ciencias. y . mientras que la intervención y formación conformarían la faz más práctica. como en los informales. Pero este interés teórico que forma parte de la pedagogía no es contemplativo: tiene como finalidad práctica producir acciones y obtener resultados definidos como deseables. A la primera.. Aunque las tres se nombran como educación. describiría y reflexionaría sobre las prácticas formativas en toda su complejidad[2]. [3] Caracterizaría pues a la pedagogía una doble tarea de teorización e intervención. los tipos de educación que se dan tanto en los distintos ámbitos en los que muestra diferentes grados de formalización. tiene la intencionalidad de suscitar la realización de un proceso no determinable: la formación. la Pedagogía podría identificarse como una disciplina [4] que tiene como campo central de estudio la búsqueda de criterios de intervención que fundados en un estudio de la educación en toda su complejidad.perspectiva ideológica que se asuma (Furlan y Pasillas. 1994). que tal cometido intentó conciliarse con la peculiaridad de sustentarse como saber teórico-práctico a lo largo de su devenir histórico. los macro y micro procesos educativos y sus interacciones. lo ético y lo político. la educación. puede ensayarse una diferenciación que resulte útil en el contexto de esta exposición.. 3. de serlo. muestra la relevancia pedagógica que adquiere hoy su estudio. no necesariamente en el sentido esperado. la historicidad y las utopías. Lizárraga Bernal) La riqueza de las producciones actuales acerca de la índole de los procesos formativos. el término formación alude a los procesos de producción y transformación de la subjetividad en vinculación con dispositivos pedagógicos puestos en juego. intervención y formación. Esta caracterización posibilita reconstruir tres categorías que pueden reconocerse como específicas del campo pedagógico ya que reúnen concurrentemente teoría y práctica. Así como en la dimensión más específicamente didáctica se diferencian los procesos de enseñanza de los de aprendizaje.

sin que tal afirmación implique un recorte disciplinario al modo positivista. p. Encontrar el meollo de la cuestión pedagógica exigiría pues rever la complejidad de la educación. que analiza los procesos educativos en sus intrincados recorridos sociales. Las hay que cuestionan la reducción de la educación a los procesos de escolarización y realizan propuestas que tienen que ver con ampliar los alcances de la idea de formación. admite la diferenciación. McLaren).se le diluye en los pliegues de la historia de cada sujeto. procura engendrar estrategias viables para la construcción de una sociedad más justa. y que desde una elección de posible futuro. Pero también hemos sostenido que la pedagogía se afirma en su especificidad. Es una ciencia con sentimientos o un sentimiento que no aspira a ser ciencia. Otras ponen el acento en la institución escolar para analizar cuál es la índole de las vinculaciones entre docentesalumnos que puede contribuir.que finalmente hoy ya no es centro de sus preocupaciones determinar si resulta finalmente ser ciencia o no. convertidos en potenciales espacios educativos de configuración de identidades (Buenfil Burgos) Todas muestran que a la pedagogía le llega el vasto quebrantamiento de paradigmas epistemológicos que convierte a los conocimientos hasta ahora inequívocos. Sobre la base de una crítica a las condiciones de desarrollo del sistema económico dominante.desde la incerteza. la duda y la construcción permanente” (Barco. localizada en el espacio más reflexivo. La pedagogía se presenta todavía como un haz de pensamientos no practicados y de prácticas no teorizadas. Cornu). a la configuración de mejores ciudadanos (Meirieu. globalización y posmodernidad constituyen el marco dentro del cual se está reconfigurando la pedagogía. Pero ambas dimensiones están anudadas de manera indisoluble y sólo la finalidad de profundizar para su reconocimiento. algunas tendencias enfatizan las posibilidades de respuestas pedagógicas contrahegemónicas a situaciones de dominación (Giroux. en fuentes de interrogantes con enormes dificultades en la producción de respuestas. En este nuevo ciclo de desarrollo del sistema capitalista. desde la autonomía y la libertad de los alumnos. . Entendimos que dan cuenta de esa identidad tres conceptos claves: la educación. se sabe insegura e indefinible porque su objeto que es objetivo –formar. teórico y comprensivo de la pedagogía y la intervención y la formación en la dimensión más propositiva y esperanzadora. La reconstrucción del campo pedagógico se percibe entonces no como una estructura cristalizada sino esencialmente dinámica y contextualizada. Por eso es también desconcierto y certeza. Una pedagogía que al mismo tiempo que regulariza e interviene. sino extendida a la que se produce en la totalidad de los espacios sociales. 1988. 7). En ese marco es posible caracterizar también al saber pedagógico – tal como lo hace Susana Barco para la pedagogía y didáctica . redefinir la formación y elaborar criterios de intervención a partir de los avances que muestran las nuevas prácticas sociales-educativas. desencanto y esperanza. ya no limitada a la formación escolar.

Nassif. Debesse. Rosario. de 1973. E. As. Graciela. identidad y poder. 1988. Pedagogía. Furlan. Ediciones Novedades Educativa. Bibliografía: Antelo.As. Maurice: "Desafío a las ciencias de la educación".. Homo Sapiens. 1979 Barco de Surghi. Facultad de Filososfía y Letras-UBA. Laurence: “La confianza en las relaciones pedagógicas”. Conferencia pronunciada en el VI Congreso Internacional de Ciencias de la Educación. Bs. Madrid. Bs. Narcea. Nassif. Novedades Educativas. en Teoría de la educación y sociedad. Buenfil Burgos. Madrid.As. Estanislao (2005) “Notas sobre la (incalculable) experiencia de educar”. Reivindicar su nombre es poder recuperar la historicidad de sus teorías y de sus prácticas para alentar una prospectiva educacional comprometida con la formación individual y el desarrollo social. Bs. de la coherencia o del ejemplo) Por último. Mclaren.. París. Alfredo. Margarita y Korinfeld. 1994.: “Investigación y campo pedagógico”. Rosa N. Daniel (comps. la pedagogía vuelve a emerger como un saber particularmente complejo. Avanzini. Poggi. P. Tesis DIE 12. fluctuante y dinámico invitándonos a participar de su reconfiguración. H. nº 20. se vuelve necesario recuperar la disciplina Pedagogía y asegurar su exploración epistemológica con sus proyecciones prácticas en el diseño curricular de los profesorados. y Giroux. en Revista Argentina de ducación. Durkheim. Instituto Politécnico Nacional.Aunque siempre sosteniendo a la educación y la enseñanza a la vez que proveyendo y abasteciéndose de ellas. Centro Editor de América Latina. 1982. nº 12. en Revista Argentina de Educación. Ricardo: Pedagogía General. Jorge (2000). Buenos Aires. en Frigerio. 1958.: "El debate sobre el sujeto en el discurso marxista: Notas críticas sobre el reduccionismo de clase y educación".) (1999) Construyendo un saber sobre el interior de la escuela. del estante editorial. Miguel Angel. Ciudad de Buenos Aires. en Peter McLaren (1999). “Naturaleza y método de la pedagogía”. . Pedagogía profana. Notas hacia una redefinición”. 3-7 de sept. Kapelusz. y Pasillas. Bs. Cornu. Bs. Año VII.: “La formación de los maestros en una esfera contra-pública. Guy: La pedagogía en el Siglo XX. Dewey. En Educar: ese acto político. Cincel-Kapelusz. Durkheim. Larrosa.. Susana: Estado actual de la Pedagogía y la Didáctica. Asociación de Graduados en Ciencias de la Educación.. 1991 Ferry. Natorp. Pedagogía de la formación. Giles (1997). Ricardo: Teoría de la Educación. As. Asociación de Graduados en Ciencias de la Educación. México. del aburrido. As. De cara al nuevo siglo pero no de espaldas a la historia. la pedagogía se va recreando y redefiniendo en lo coyuntural y emergente pudiendo pluralizarse (pedagogías) sin dejar de conservar su identidad (pedagogías que se adjetivan como profana. Presentación.

calificación asumida independientemente de los títulos de grado -referido a las ciencias de la educación. Adriana (1995) Volver a educar. Taller de Epistemología Social-Institucional de Estudios Humanísticos. Zemelman. N” 2.y de posgrado. Universidad de Valparaíso. Meirieu. Vol. 1982) [3] Si bien es razonablemente discutible esta referencia acotada del término educación. nº 291. Editorial Alertes. Puiggrós. Alfonso (1998). 1998. ----------------------[1] Al respecto resulta llamativo que hoy en día. que en ningún caso son mencionados. “Formación humana y construcción social: una visión desde la epistemología crítica”.Lizárraga Bernal. Hugo: ¿En qué andan las ciencias sociales? Ponencia el 10 de Julio de 1999. XIII. Philippe (1998) Frankenstein educador. “A mitad de recorrido por una verdadera ‘Revolución Copernicana’ en Pedagogía”. [2] La Introducción de la Teoría de la Educación de Ricardo Nassif analizando a la educación en su carácter poliédrico y complejo. Santiago. cuyos usos avalan su diferenciación. 1989. no ocurre lo mismo con las otras dos categorías. web en el año 2004. la calificación de ‘pedagogo’ acompañe frecuentemente la presentación de destacados intelectuales argentinos. Shapiro. En Revista de Educación. Podría decirse también ciencia. saber. cap. discurso. [4] Utilizamos esta expresión por lo menos en el sentido de “disciplina de enseñanza”. Pero el objetivo aquí no es definir conceptos sino facilitar la comunicación entre quienes pensamos la educación. ilustra y legitima este espacio (Nassif. en Revista de Tecnología Educativa. Madrid. Publicado en pág. Buenos Aires. en el marco del Seminario: Epistemología y Sujeto en la Ciencias Sociales. Ariel. Svi: “Educación y democracia: Estructuración de un discurso contrahegemónico del cambio educativo”. Barcelona. ----------------------- . Chile.