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Fases del Tratamiento del TEL Es importante mencionar que antes de iniciar cualquier tratamiento para la superación de un TEL

, es necesario hacer un correcto diagnóstico, de esta forma el profesional encargado del tratamiento podrá desarrollar y llevar a buen término dicho tratamiento.

Primera fase Al comienzo de la intervención el profesional, debe buscar que el lenguaje tenga una función incitadora, debe evaluar si es que el niño posee requisitos indispensables, tales como habilidades comunicativas de acuerdo a su edad cronológica y la intención comunicativa, dichos requisitos a considerar dependerán de la edad cronológica del niño, por ejemplo un niño de 3 años se evaluará si es capaz de favorecer el contacto visual (pedirle que nos mire a los ojos cuando habla), que comparta con otras personas, que mantenga un tema de conversación, respete turnos del habla, etc. Este profesional debe usar la técnica necesaria según el niño y su edad, ya que nunca serán iguales las situaciones de los niños, puede que uno participe de mejor manera viendo imágenes y otro niño lo haga a la repetición. Lo importante es que como lo mencionan muchos autores, el adulto es que inicia la actividad. El déficit de atención se da de carácter más frecuente en los niños con TEL. La intervención a llevar a efecto es estos casos se considera parte de las hipótesis de Curia sobre el tema, y el proceso de interiorización del lenguaje estudiado por Vigostsky. Desde esta perspectiva se considera la atención como el resultado final del proceso de controlar a través del lenguaje la propia actividad. En un comienzo el niño sitúa la actividad y el adulto colabora dirigiendo esta actividad. En esta fase, el lenguaje del adulto, según Aguado (2004), tiene una función incitadora de la actividad. Cuando el niño está realizando algo, el lenguaje dirigido hacia él lo incita a más acción.

Segunda fase Debido a las grandes dificultades de atención en niños con TEL, el lenguaje dirigido a ellos provoca más acción. Es necesario, entender que en ese momento, la obediencia es imposible. Lo primero es que el lenguaje tenga una función inhibidora, o sea el niño debe aprender a dejar de realizar sus actividades cuando escucha al adulto. Las palabras del adulto deben tener concordancia con la actividad del niño. Para esto, será necesario en algunas ocasiones impedir con firmeza, pero con delicadeza, que el niño persista en su actividad, sujetando sus manos, tomando su cara y dirigiéndola hacia el adulto. Posteriormente cuando se haya alcanzado una inhibición aceptable, el adulto rompe el esquema del niño. De esta forma el adulto comenzará a participar con el niño a través de la acción, en una

el profesor cada vez tiene menos participación verbal. ese lenguaje va perdiendo su forma social para hacerse interior. el niño es capaz de cambiar su actividad de acuerdo a lo que escucha del adulto. Esta acción debe tener un carácter lúdico proponiendo algo impensable o grotesco. Posteriormente. para una función de autorregulación. . pequeños cambios asumidos por el niño y adecuados al objetivo del área. modificando su actividad. Esta fase se inicia con el uso del lenguaje. en el sentido idiosincrásico predomina sobre el significado convencional. Cuarta fase Para terminar. aunque conservando la forma social. es audible y entendible. para casos el adulto adaptará su lenguaje a la actividad del niño preponiendo.primera instancia el adulto por ejemplo. el niño ha interiorizado el lenguaje oído y aprende a hablarse mientras actúa. para posteriormente hacer que el niño participe del juego en forma solitaria. se aplica al pensamiento mismo. el adulto sólo dirigirá a través de enunciados simples. La función de autorregulación. el lenguaje del niño. es decir ha alcanzado la función autorreguladora. es utilizado para dirigir su actividad. En esta etapa toman gran realce los enunciados de determinación expresados por éste incluyendo al adulto en acciones posteriores. sin que esto signifique que el adulto relega al niño. fundamentalmente predicativo. Se trata de ir dejando la dirección de la acción en manos del niño. participará del juego del niño. Tercera fase En esta fase trascurre la función reguladora. el adulto otra vez debe intervenir en la actividad del niño. Es ventajoso alargar en esta tapa. De esta manera se irá estableciendo la función reguladora del lenguaje. es decir. que antes tenía una función de comunicación social. siempre en primera persona del plural. y cuando se observe que el niño no emplea este lenguaje ni en voz susurrada.