You are on page 1of 40

VIVIR ES LUCHAR

Oliver Botana

Mayo de 2013

Portada: Jaime Prisas Prólogo: Salvador Alcalde Xil

PRÓLOGO
Cuando mi joven amigo O. Botana me solicitó escribiese el prólogo a su libro de poemas, acepté gustoso su petición, pese a que no es cosa fácil para mí, ya por falta de tiempo, ya por la dificultad que representaba para mí juzgar una obra ajena. Sin embargo, lo haré evitando que mi sincera amistad no nuble mi recto juicio Pues bien, de O. Botana podemos afirmar que más que poeta, es un trovador de nuestro tiempo. Digo esto porque sé que está mejor dotado para la comunicación de masas a través de sus cantos en directo, que para versificar, aunque en cambio posee una prosa social directa, dura, diáfana por lo realista de su visión política y sociológica del mundo ante la cual nadie queda impasible, que provoca la meditación en sus oyentes, por muy indiferentes e insensibles que sean. Sus cánticos guerreros (como el antiguo aturuxo gallego, lo mismo que el antiguo grito de guerra griego, el peán), y movimientos corporales son contagiosos de tal modo, que su ritmo hace vibrar las cuerdas del corazón e intelecto de los espectadores. Nadie puede escapar al influjo de su pujante palabra. A mí no me cabe duda que O. Botana es un gran comunicador, un líder nato de masas cuya aguda palabra cala en lo más profundo del oyente. Su voz, cuando interpreta sobre el escenario, suena como el trueno en un día tormentoso, trueno suavizado o acrecentado por la música con que se hace acompañar, dulce pero dramática, cuando no trágica y exaltada. En cuanto a la poesía, puedo afirmar rotundamente que es un gran diamante en bruto, sin pulir, o como un fértil jardín sin cultivar, aunque aquí puede hacer una buna labor el tiempo, pues por su juventud éste es su mejor aliado. Debemos tener en cuenta, para ser justos, que es ésta su primera incursión en el campo de la lírica, su primer paso en la larga Maratón de la poesía. Veamos cómo inicia la primera estrofa del primer poema titulado: “Abordando mis Pensamientos:
Navego en un mar de fieras sobreviviendo a tempestades provocadas por carnívoros de escualos insaciables sobre los que surca mi idea en un dédalo de ideales.

O. Botana, ya aquí nos anticipa lo que vendrá a continuación, desde su particular modo de manifestar el papel que representa en este mundo de sanguinarios tiburones, inmerso en una red de ideales de los que se siente prisionero, pero consciente de su papel en la sociedad adormecida, cuya mente permanece en eterno letargo, y consecuente con sus humanas convicciones al precio que sea. También nos dice en el último verso, que son tantas las ideas que tiene para poner remedio a los males provocados por el ciego capitalismo, que a veces se pierde en su intrincado laberinto, pero está decido a no dejarse vencer ni perderse entre tanta idea. Una muestra de lo que digo lo confirma en la segunda estrofa del mismo poema.

Ellos me quieren ver muerto, antes de que mis cantares lleguen a atracar al puerto de aquellas mentes letales que dudan, de sus reales capacidades. Mi embarcación, ahí fuera, en la inmensidad del océano, ante la fiereza del oleaje es un barco tan pequeño a punto del abordaje, que se hunde en simas abismales si es que no le pongo freno.

Cuando Oliver Botana dice “ellos” en el primer verso, sin duda se refiere a los esbirros capitalistas, a esos descastados esclavos que renuncian a su dignidad como seres humanos a cambio de una hogaza de pan para sí y los suyos; pero él persiste en la lucha con su claros desafíos a este injusto sistema de capitalismo salvaje, en el que los pastores se visten con piel de cordero para hacer estragos entre el dócil rebaño de las masas domesticadas. O. Botana, pese a su juventud da muestras de una inteligencia privilegiada, por eso a veces contiene su genio vehemente y cede, para ganar con sus argumentos a jóvenes nobles pero engañados, para sus causa, que es la causa del pueblo de los desheredados, cosa rara entre muchos jóvenes. Como sabe que la razón está de su parte, condesciende, lo que le da más valor a los ojos de cualquier intelectual humanista. Es por eso que, seguro de que le sobra la razón, a veces parte de ella se la da magnánimo a

sus ignaros interlocutores, para poder seguir argumentando, como haría un anciano docto, lo que hace que su alta y fornida figura se crezca ante los ojos del lector sabio. Su ansia, el más caro anhelo de O. Botana, se muestra en las últimas estrofas, ya que no se cierra en el fácil y vulgar chauvinismo españolista, pues su visión va más allá de nuestras fronteras, su íntimo deseo está en cambiar el mundo, imponer unas reglas más justas para mejorar el sistema de relaciones en el orbe, por eso menciona Argentina y el masacrado pueblo de Palestina por los sionistas y sus principales cómplices americanos. Podemos leer:
Ay, vi como a sangre fría sus cuerpos eran ejecutados, tiñendo de rojo la espuma que se propaga por los mares señalando al causante de sus males. No llores por mí Argentina, ya que un día todos nos vamos a defender a Palestina, ¡ya sea tarde o temprano! Mas contra viento y marea, va rompiendo el mar bravío como un martillo mi proa, salvando a pequeños navíos de las garras de las olas de los estatales esbirros. Es hora de que juntos formemos una escuadra que nos salve del tsunami en el que el pueblo naufraga, es hora de cambiar ya el rumbo hacia la justicia anhelada. Me tatué en el alma: ¡Ni agua al enemigo! Que nadie hable de tregua, fuego y espada, camarada, ¡tú conmigo y yo contigo!

Como vemos, esto es elocuente y claro de más, para que merezca mis comentarios. No obstante añadiré que el poema habla por sí solo, pues son como certeros dardos dirigidos al centro de la diana que marcan las inquietudes de O. Botana. Ya os dejo con la rica y variada lírica de mi amigo O. Botana. Después de leído el libro en su integridad, concluí que quizás algunos poemas (que no todos) adolezcan de la perfección clásica de la métrica y la rítmica, pero en cambio ganan al leer la clara exposición de sus ideas, por lo que podemos afirmar que una cosa compensa a la otra. De cualquier modo, siempre vale la pena abrir las páginas del libro y entregarse a la lectura del Poeta Civil, título bien merecido por su contenido.

S. Alcalde de Sobrán (Rinreiro) Vilagarcía, a 1 de Mayo de 2013

En el panteón de mi memoria
Calmo mi mente en campos abiertos, después de ver montañas de cuerpos, temo que el nuestro, sea beneplácito de ellos. No creo en el Pontífice ni en la salvación eterna, cuando el dolor de los caídos tiñe de Rojo nuestras Tierras. No habrán campos verdes ni niños felices, mientras hombres grises los visten, de azules o de verdes, Adornan sus manos con armas y vacían sus cabezas hasta tal punto, que en la muerte de nuestros camarada sea lo único en que piensen. No bastarán, las lagrimas derramadas en las que podríamos bucear sin ver más ecosistema que el dolor; pero hemos de luchar hasta agotar las fuerzas, a pesar de estar cansados debido al estrés del sistema y a nuestras incontables horas de trabajo. Hemos de apagar las llamas que solo dejarán cenizas a su paso; antes de que arrasen, con el futuro que se le promete a los que nacen.

Cuando arrastren las olas
Si el mal se rebelase contra aquel que lo crea, y con la misma violencia, con la que genocidas masacran pueblos como Palestina sus vidas les arrebatasen, no serían más que cenizas volando hacia el olvido arrastradas por el aire. Si el mar se revolviese con la furia de Poseidón, y como humana reacción, hoy éste destruyese lo que la avaricia del hombre le robó, entre explanadas de cemento y urbanizaciones de lujo, entre clubes de campo, pistas de tenis, campos de golf y restaurantes, donde mafiosos con traje se alimentan de marisco y caviar a costa del sudor del trabajo del pobre que el capitalista esclavizó. Ahora pues, no es de extrañar, cuando sobre el asfalto veáis mis entrañas, cuando os digan: -¡Viva España, Nuestra Patria! y yo alce mi bandera allí caído, con el martillo y la hoz como emblema… ¡Cobarde el que se calla!

bajo el injusto castigo de albergar en su cuerpo la bala del fascismo. No les culpo, no culpo a los pobres ignaros, que al fin y al cabo son pasto del materialismo; mentes maleables, que procediendo de la clase obrera siguen soñando en su utopía de bienestar y riquezas, venden la amada libertad de sus áridos jardines, pues las flores no brotan allende de los confines donde existe la derrota de cuerpos que se pudren en las tumbas de los ilotas.

La voz de mis ideas
Hoy a mi me entristece que al ser se le desprecie por vestir con harapos, por dormir sobre cartones sin techo que le cobije bajo el frío de la noche, ¡otro cuerpo que no vive! Sólo será objeto de burla para el marqués adinerado que confiando en su fortuna se jacta de su estatus. Pero el dinero no compra valores como la humildad el respeto o la tolerancia, ni el materialismo la felicidad. El final del camino, al cual le llamamos destino es para todos el mismo, no descansaremos en mausoleos soñaremos en ataúdes, envueltos en olor a barniz y pino. Tal vez así encontremos la paz y bajo el silencio de los nichos nos llamemos hermanos, pero primero hemos de enterrar a la avaricia, sin llorarle al desprecio ni al avaro capitalista.

Pues hemos de abrir puertas que conduzcan al cambio pero no nos darán tregua aquellos que con su ejército de robots violentos silencian nuestra protesta. Miremos morir el capitalismo entre espinas de rosas negras. Solo así florecerá la libertad en antiguos campos inertes donde hoy se culturizan los cuerpos imberbes, serán vástagos del árbol que bajo su sombra les cobijó, serán su voz, la voz de sus ideas.

Camaradas Insurgentes
Camaradas insurgentes anunciad alto a las gentes cual es su destino, intentaran que nuestros pasos para el pueblo sea efímeros pues temen que sean seguidos nuestros labrados caminos. Hemos de avanzar unidos como un invencible ejército, de luchadores rebeldes activos en Resistencia donde la victoria será, nuestra única meta. Caminamos hacia la muerte es ese nuestro único destino, no nos colgarán galardones ni se reconocerán nuestros méritos, pero dejaremos plantada la semilla que germinara en Revolución. Hubo quien elegido a dedo, fue nombrado rey de España por Francisco Franco, llamado Don Juan Carlos, el Borbón campechano, con la misión de disfrazar la dictadura que aún vive, en una falsa democracia. Hoy, la publicidad anticomunista tacha de dictador a Stalin, son traidores como Trotsky nazis como Goebbels, censurando escritos de Lenin.

Hoy hay quien habla sin tener noción, sin saber del límite de la represión cuando libremente, habla de la libertad de expresión. Os hablo desde el recuerdo genocida de la Iglesia y la inquisición, de los campos de concentración, de la explotación del ser humano, ante la tiranía del adinerado. Pero seguiremos imperturbables luchando en primera línea, con las balas de las armas o con el don de las palabras, ya, no conquistarán más hectáreas. Camaradas insurgentes, seremos la voz del pueblo, la voz del poeta mudo que quiso y no pudo, seremos la revolución en la liberación del mundo.

Escribiré
Escribiré otro poema para otro cuerpo, para otra mente, para otra musa. Escribiré un manifiesto como Engels, y me servirá de excusa todo amor y sentimiento, para escribir algo diferente. Perfilo cada palabra, con la delicadeza de un escultor su estatua, escribiéndolas indelebles para que perduren en el tiempo en mi pétreo cuaderno. El título de mi sonata esta noche está de luto, tornando escarlata el color indescriptible del dolor del mundo, de la crueldad disfrazada de amor del capitalismo inmundo. Escribiré versos de resistencia, aun cuando clandestinidad sea la cuna de mi domicilio, o la casa donde vivo, sean los fríos muros de una celda. La organización y constancia, la respuesta inmediata ante injusticias, ¡no serán silenciadas!, pues, recuerda, ¡el pueblo es la voz soberana!

Una derrota, sería retroceder sobre los pasos ya avanzados, sería perder ahora, los derechos conquistados por los antepasados que en fosas comunes fueron enterrados, por luchar, para alcanzar lo que hoy anhelamos. Escribiré desde el olvido para siempre recordar, a aquellos que no llevan insignias, pero lucharon en la guerra para conquistar la paz.

Le presto atención
Le presto atención a aquellas vidas sencillas, a aquellas miradas perdidas, a esas mentes conmocionadas que vieron existencias frustradas, separarse entre cuerpo y alma. Son el perfecto retrato de los devastadores efectos de una guerra que nunca ha sido nuestra y lo ha sido, sin pretenderlo siquiera. Soy soldado aguerrido y no deserto, me armo con y por el pueblo, y contra él no me rebelo. Amo al ser cual árbol a su tierra pero la élite que gobierna, hace de las montañas desiertos, de los manantiales oasis, de los parajes resorts donde el rico dice que conoce Cuba, pero el pueblo cubano, no tiene campos de golf. Veo homenajes a fascistas como Fraga o a traidores como Carrillo, en un país cegado por el materialismo y el nunca olvido al franquismo, donde no pagaron ni se sentaron en el banquillo, los responsables de grandes genocidios.

Mas aquel que manda y ordena no sentirá nuestro dolor ni de él se preocupa, mientras siga la conquista legado del dictador que ocupa los hogares del trabajador. El detonante fue una excusa, 3 millones de vietnamitas 60 mil americanos un gobierno dejando morir soldados, Rockefeller financiando ambos bandos con el vaticano. No quiero que mi vida dependa del dueño de un banco, ni del sueldo de un trabajo precario, no quiero vivir solo de sueños, quiero ser libre, quiero ser, Ser Humano.

No lo permitas
No permitas que las lagrimas nublen tus limpios ojos, ni que esas maquinas adiestradas por el estado, te priven de expresarte y enmudezcan tu voz. Rompamos las cadenas que a nuestra libertad apresa entre los barrotes ya oxidados del sistema y un estado que infundando miedo, le pide al de a pie respeto. Hoy escribo motivado por el dolor de un pueblo amedrentado; sé que a otros ya juzgaron antes por el mismo acto, y sin opción al perdón, fueron guiados frente al paredón. Se nos hizo tarde y nos cogió el tiempo, es hora de apagar el fuego que aviva el poderoso don dinero, es hora de alzarnos no de dormir el día entero. Si tomar las calles que nosotros mismo pagamos, si pedir que paguen quienes roban corruptos en su cargo se merece represalia, hoy incendio esta aletargada España.

Nos atarán las manos
Nos atarán las manos y acabarán con nuestras vidas entre rejas o fusilados, y a los que se opongan a los designios del Estado le volverán cenizas en un nuevo Calvario. Encierran la libertad en campos de concentración. ¿Dónde están los derechos humanos? Cuántos Guantánamo, se ven en esta nación… ¡Abrid los ojos, hermanos, o es nuestra perdición! Nos atarán las manos por escribir poesía, cantos de la adversidad de la sociedad, y no de la alevosía de la burguesía. Por sentir lástima cuando un civil cae cruelmente asesinado, y no sentir ninguna pena cuando matan a un guardia civil, ciego lacayo del sistema. Nos atarán pies y manos por honrar a aquellos héroes que otrora lucharon, hombro con hombro, mano a mano por su propio futuro, de su hijos y hermanos.

Hoy sobreviviendo sin trabajo no puedo reclamar digna vida, pues me pisotearán contra el suelo, los mismos a los que pagamos el sueldo ¡y nos llamarán terroristas! Hoy la lucha ya es un hecho, y ellos ya están armados, por los explotados por los de arriba, aprieta el puño, al camarada da la mano, es hora de que se ejecuten los disparos. Nos atarán las manos, los pies también si cabe, pero yo no quiero huir; moriré si hay que morir con la cabeza alta como Felip Puig Antich.

Por qué me pregunto
¿Por qué?, me pregunto, me gusta ausentarme plácido al calor de tus brazos, al sabor de tus labios, al dolor de tu ausencia añorando tu presencia. Me pregunto por qué la felicidad parece un sueño, por qué son tan efímeros los momentos cuando mi mente divaga contigo paseando por La Plaza Roja. Me pregunto si cambiaría a la personas, poder tener alas y alcanzar la libertad, en el aclamado firmamento donde todos desean llegar, pero ninguno probó a alzar el vuelo, Ícaro lo intentó y cayó al suelo. ¿Por qué?, me pregunto, el hombre mata al hombre como si de bestias se tratasen, bajo la máscara de la codicia imponen dictaduras genocidas mientras la ondas hertzianas proyectan un mundo de fantasías, crédulos caminan en su utopía. Me pregunto, ¿por qué, por qué debo callarme? Mi misión es ser la voz del silenciado, el vocero de unos ideales, el autor de mi vida que luchará, hasta la hora de la partida.

¿Por qué, me pregunto, la multitud no se convierte en uno y exige democracia proletaria? Golpeemos al estado, hasta que sus cimientos solo sean escombros y la pirámide sean cascotes derrumbados, y sus soldados, sólo hombres vencidos. ¿Por qué, me pregunto? ¿Por qué, me preguntan? ¿Por qué, te pregunto, por qué no luchas? por qué?, esa es la pregunta.

Voló
Me estreso en casa pensando en ti, me agobia la polis bajo su atmósfera contaminada. Emanará de mi aorta pura Sangre Roja, cuando ya no pueda liberarme de la soga que mi cuello ahorca. Matará mi recuerdo cuando sobre tu cuerpo toquen otra pieza y no sean mis dedos. Matará mi recuerdo una batalla perdida hoy solo seré migas, pasto de aves perdidas. Cavaré a las afueras una profunda fosa, bajo lágrimas de sauces espero a que llegue mi hora. Ahora burdeles no satisfacen cuando las sabanas fueron testigo de lo que fue nuestro romance, hoy siento que efímero, pero martirizarme no me place, la estrella voló, voló lejos de su alcance.

¡ Oh amada mía !
Otro poema por ti, otra triste noche fría la cual me hiela, hoy, falto de tu ausencia no se si dejar de existir. OH AMADA MIA!! Recordando que me faltas en mi cuarto me exilio, sufriendo en silencio los pesares que causa, la soledad de la distancia OH AMADA MIA!! Exhausto por la fatiga de buscarte angustiado, sin verte más que en sueños aquí me quedo, solo, anhelando tu recuerdo. OH AMADA MIA!!! Me abrazo con fuerza al sentir de tu aroma, que impregnando aún está cada metro de mi alcoba, me levantaré, no me socorras. OH AMADA MIA!!

Con callos en el corazón sin lagrimas en los ojos, cegado no se que escojo, si rosas que cultivé con amor al final se murieron, y fueron enterradas entre oasis de te quieros. OH AMADA MIA!!

Desnudando la despedida
Hiciste que plácido me durmiese, en el calor de tu regazo, que por un solo beso mi alma vendiese por una caricia tuya, al diablo, para poder yacer contigo. Me acomodaste, sí, tanto que aun cuando inconsciente yacía aletargado, después de hacer el amor, incansables nuestras almas, dejaste la mía al desnudo, sobre una cama de abrojos, desvestiste mi cuerpo, los despojos a la vista, fuiste desnudando la mía, bajo el cielo de sangre, rojo. Hoy deambulo en busca de tu calor, pero es otro día gris, que no se tornará en azul ni sobre un campo de clítoris, y tú, en quién pensabas realmente tú, cuando me arropaste para despedirme, entre lágrimas que no vi, sollozos que no escuché, supe que tras cerrar la puerta, tus pasos no volverían hacia mí.

No quiero
No quiero besos cuando el cuerpo deseoso de fantasías me pide sexo, y el susurro de un verso. No quiero pretextos cuando al fin recapacites -ves-, luchas para otros que pagan tus besos acepta que no eres libre, ¿Te gustan más esos? No quiero llantos después de dar comienzo el fuego abierto sin tregua, se alzará el popular levantamiento. No quiero más guerras donde se mate a la clase obrera; hay que adquirir conciencia de clase, social y no burguesa. ¡Sangre corre por mis venas, fértil, que es sangre guerrillera! No quiero ser un robot más, manejado cual títere por las manos del capitalismo movidos por los hilos del fascismo que siembra la libertad en un abismo. No quiero caer, en las garras de una España que no progresa,

aunque de progreso sean las promesas: ¡Humo, fábulas, quimeras que frustran toda empresa rompiendo la Unión obrera! Ay, que ya no quiero vivir en la represión de los 50, a las órdenes de un lacayo de la mafia banquera, que tanto trafican con armas que como asesinan a almas justicieras; PPSOE, ¿qué más da? Ambos la falsa moneda. No quiero perder el tiempo, no quiero ser otro borrego, mientras el ser humano no recupere el amor a la Igualdad y no esté ciego por el dinero.

Piensa y mira
Piensa una vida, mira, una madre, piensa una familia, mira, sin trabajo. Piensa un país, mira, es España, piensa en un banco, mira, más desahucios. Piensa una vida, mira, un obrero, piensa proletario, mira, no es esclavo. Piensa un país, mira, es de África, piensa, ¡cuánta sangre! Mira hoy es Malí. Piensa, una vida, mira inocente, piensa, son civiles, mira cuantas muertes. Piensa, un país, mira, es Siria. Piensa, un extermino oculto, mira, fue en Hula. Piensa, una vida, mira, entre las rejas, piensa es comunista. Mira, en la Audiencia.!

Piensa, un país mira, es en U.S.A piensa, el tío Sam mira, ¡resiste Cuba! Piensa una vida, mira, en continua represión, piensa en tus derechos, mira, la revolución. Piensa, un país mira, es Chile piensa, huelga estudiantil, mira la violencia del carabinero. Piensa, una vida, mira, ya no está. Piensa en Palomino, mira, fue el fascismo. Piensa un mundo; mira la sociedad, piensa qué puedes hacer tú, mira, vivir es luchar.

Abordando mis pensamientos
Navego en un mar de fieras sobreviviendo a tempestades provocadas por carnívoros de escualos insaciables sobre los que surca mi idea en un dédalo de ideales. Ellos me quieren ver muerto, antes de que mis cantares lleguen a atracar al puerto de aquellas mentes letales que dudan, de sus reales capacidades. Mi embarcación, ahí fuera, en la inmensidad del océano, ante la fiereza del oleaje semeja un débil cayuco a punto del abordaje que se hunde en simas abismales. Ay, vi como a sangre fría sus cuerpos eran ejecutados, tiñendo de rojo la densa espuma que se propaga por los mares señalando al causante de sus males. No llores por mí Argentina, que todos nos vamos a defender a Palestina, ¡tarde o temprano! Mas contra viento y marea, va rompiendo el mar bravío como un martillo mi proa, salvando a pequeños navíos de las garras de las olas de los estatales esbirros.

Es hora de que juntos formemos una escuadra que nos salve del tsunami en el que el pueblo naufraga, es hora de cambiar ya el rumbo hacia la justicia anhelada. Me tatué en el alma: ¡Ni agua al enemigo! Nada de tregua, fuego y espada, camarada, ¡tú conmigo y yo contigo!

*Poema en colaboración con Salvador Alcalde Xil

El motor de la urbe
Se para el corazón de la urbe, bajo nuestro cielo solo hay nubes, malos tiempos, me lo supuse. Bajo el humo negro, que inhalo, procedentes de las fábricas que ya no dan trabajo, donde se fabrican ilusiones para los obreros parados. Ilusiones que se condenan, vidas perdidas que se encadenan por un plato de lentejas que poner sobre su mesa, a cambio de ser, sólo robots. Y nosotros los obreros el motor de este sistema, seguimos tan varados, paralizados por el miedo de perder un simple puesto... La revolución de las máquinas, la fabricación en cadena, los puestos que se pierden, familias rotas por el hambre a causa de los llamados ERES.

Cuál es nuestra función bajo el dominio del terror en un Estado coercitivo, miedo y confusión siembran, y tu, solo serás basura sino eres productivo. Yo, no quiero ser una simple nómina reducida a la mitad en una multinacional que dice tener su política de empresa, como en McDonal´s y matan el eco cuando gritas que se cumplan tus derechos. Los sindicatos no ayudan, lacayos del empresario por cheques en blanco, manifestaciones de pega contra recortes de plantilla, y nosotros los de siempre, sobreviviendo de rodillas.

Quiero un mundo
Quiero un mundo justo, un ser humano humilde, un hombre que no dice, ser dueño de otro hombre que en el fondo maldice. Yo quiero un mundo alegre, sin guerras por petróleo sin muertes por el oro, sin victimas inocentes a causa del beneficio de otros. Yo quiero un mundo donde los niños jueguen y aprendan en la escuela, algebra e historia, y no cómo se hace la guerra. Yo quiero un mundo libre, donde el color de la piel, el idioma o la bandera no sean una barrera, fronteras de papel. un mundo, donde no se indulten penas, al que no mancha sus manos una vez dictada su condena, por unos jueces sicarios de mafiosos armados. Quiero un mundo de hermanos, Pues, apaciguada la reyerta, nuestros campos serán floridos y no sólo en primavera.

Índice

-. Prólogo................................................................................................ 3 1. En el panteón de mi memoria........................................................... 7 2. Cuando arrastren las olas.................................................................. 8 3. La voz de sus ideas........................................................................... 10 4. Camaradas insurgentes..................................................................... 12 5. Escribiré........................................................................................... 14 6. Le presto atención............................................................................ 16 7. No lo permitas.................................................................................. 18 8. Nos atarán las manos........................................................................ 19 9. Por qué me pregunto........................................................................ 21 10. Voló................................................................................................. 23 11. ¡Oh amada mía!............................................................................... 24 12. Desvistiendo la despedida............................................................... 26 13. No quiero......................................................................................... 27 14. Piensa y mira................................................................................... 29 15. Abordando mis pensamientos......................................................... 31 16. El motor de la urbe.......................................................................... 33 17. Quiero un mundo............................................................................ 35

Poeta:
Poeta, no finge en su hoja, Poeta, prescinde de lujos, Poeta, expresión sin tapujos, Poeta, si llueve se moja. Poeta, reta a la represión, Poeta, también en prisión, Poeta, una meta, una misión, Poeta, ¿si o no? ¿si o no?. Pipe Díaz

Oliver Botana 01-05-2013