Nº246 Febrero 2013

Facultad de Ciencias Políticas y Sociales www.politicas.unam.mx/gaceta

IMPERIO
El 20 de enero, Barack Obama tomó posesión de su segundo mandato como presidente de Estados Unidos. La difícil situación económica del país, la búsqueda de leyes más estrictas en torno al control de armas y la reforma migratoria son algunos de los desafíos que Obama deberá enfrentar a lo largo de los próximos cuatro años. Las fotografías aquí presentadas forman parte de Imperio, ensayo visual del fotógrafo Tomás Canchola. Tras una visita a la ciudad de Nueva York, Canchola buscó plasmar la vida en esta urbe, “Bastión del sueño americano y la ‘tierra de la libertad’ que se yergue ante el mundo como un imperio que protege a sus súbditos pero al mismo tiempo les exige devoción”.

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l año político en nuestro país comenzó con el anuncio del Pacto por México, fruto de los acuerdos entre el Poder Ejecutivo y los tres principales partidos políticos (pri, pan y prd). Esta ambiciosa agenda de reformas legislativas y medidas de gobierno es examinada en este número por seis profesores de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Gaceta Políticas busca, de este modo, reafirmar su vocación de ser un espacio para el análisis crítico de la realidad nacional. A finales del año pasado, dos apreciados miembros de la comunidad de la Facultad, Gloria Ramírez y Jorge Márquez, recibieron, respectivamente, el Premio Universidad Nacional en el área de docencia en ciencias sociales, y la Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos, también en el área de docencia en ciencias sociales. Incluimos en este edición sendas entrevistas en las que los docentes hablan de su experiencia en la Facultad y expresan sus reflexiones sobre la labor que aquí realizan. Los profesores no son, desde luego, los únicos integrantes de la comunidad Políticas que tienen logros encomiables. Esta edición de Gaceta Políticas contiene también conversaciones con Vanessa Maldonado y Erik del Ángel Landeros, cuyas tesis —la de ella de licenciatura, la de él de maestría— fueron merecedores de reconocimientos que nos honran a todos. Juncia Avilés, profesora del Centro de Estudios Sociológicos, ofrece un interesante análisis cinematográfico sobre El premio, La víspera y No, cintas de temática política que se proyectaron en la Facultad en los últimos meses. Y como siempre, Gaceta Políticas es también el espacio donde hacemos un recuento de algunos de los eventos —pláticas, presentaciones de libros, talleres y conferencias— que hicieron que la vida académica de la Facultad fuera, en los meses recientes, tan vibrante y llamativa como lo será en este semestre. Fernando Castañeda Sabido

Universidad Nacional Autónoma de México José Narro Robles Rector Eduardo Bárzana García Secretario General Enrique Balp Díaz Director General de Comunicación Social Facultad de Ciencias Políticas y Sociales Fernando Castañeda Sabido Director Claudia Bodek Stavenhagen Secretaria General Gaceta Políticas Roberto Oseguera Quiñones Director Emilio Rivaud Delgado Subdirector Leticia Martínez Eslava Editora Diseño María Magdalena Sierra Romero Enrique M. Rodríguez Barrueta Unidad de Información Myriam Corte Cortes Roberto Erick Arceo López Gustavo A. Calderón Juárez Manuel A. Enríquez Salazar Cristian A. Estrada Medina Javier A. Hernández Navarrete Jessica A. Mejía Contreras Nestor I. Pinacho Espinosa Mariana Sánchez Cuazitl Noboru C. Yurugi López
Socióloga de la Facultad premiada por tesis La sre reconoce a joven internacionalista 26 27 Entrevista con Gloria Ramírez Entrevista con Jorge Márquez Noticias misceláneas 16 18 20 El Pacto por México Ambigüedad y retórica sobre derechos ¿Un pacto para qué México? Seguridad al inicio del sexenio La transparencia y la rendición de cuentas Las dificultades de la gobernabilidad democrática El Pacto por México y el mundo rural 3 4 6 8 10 12 14

Novedades

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Tríptico de cine

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El Pacto por México
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l 2 de diciembre, en una ceremonia realizada en el Castillo de Chapultepec, el presidente Enrique Peña Nieto y los líderes de los tres principales partidos políticos (pri, pan y prd) firmaron el Pacto por México. La firma fue atestiguada por representantes del Poder Legislativo, así como por los 31 gobernadores de los estados y el Jefe de Gobierno del Distrito Federal. Al reunir a las figuras máximas de la clase política, el evento fue a la vez un anuncio y una demostración de consenso. México ha conocido numerosos pactos en su historia reciente. Apenas en 2009, Felipe Calderón logró el Acuerdo Nacional a Favor de la Economía Familiar y el Empleo para Vivir Mejor. Vicente Fox encabezó un Acuerdo Nacional para el Campo. Salinas tuvo su Pacto para la Estabilidad y el Crecimiento Económico, y De la Madrid el Pacto de Solidaridad Económica. Todos fueron anunciados con bombo y platillo, con la promesa de cambiar radicalmente la realidad del país. Ninguno es considerado, en retrospectiva, un parteaguas en el desarrollo del país. El Pacto por México es producto de las negociaciones realizadas en una mesa tripartita conformada por Luis Videgaray, Miguel Ángel Osorio (del pri-equipo de transición), Gustavo Madero y Santiago Creel (del pan) y Jesús Zambrano y Jesús Ortega (del prd). En unas cinco semanas, las negociaciones se condensaron en 95 compromisos agrupados en cinco Acuerdos: para una sociedad de derechos y libertades; para el crecimiento económico, el empleo y la competitividad; para la seguridad y la justicia; para la transparencia, rendición de cuentas y combate a la corrupción; y para la gobernabilidad democrática. El Pacto por México se define, en su sitio web, como “el acuerdo político más relevante que se ha realizado en décadas en nuestro país”, y se augura a sí mismo un alcance que “puede ser similar” al de los Pactos de la Moncloa. Ajenos a cualquier ejercicio de futurología, en Gaceta Políticas nos hemos propuesto hacer un examen del Pacto a partir de una sencilla pregunta: ¿corresponden las propuestas contenidas en el Pacto con las necesidades y las condiciones del país? Cinco profesores de la Facultad —Iván García, Guillermo Farfán, Javier Oliva, Salvador Mora y Jorge Márquez— buscaron dar respuesta a esta pregunta, cada uno desde su área de experiencia académica. Un sexto articulista invitado, Sergio Sarmiento, examinó el Pacto desde fuera, buscando exhibir las partes de la realidad nacional que no están englobadas en lo que es, a final de cuentas, un acuerdo entre élites. Esperamos que este examen sea del interés de nuestros lectores, y fomente una discusión que no gire exclusivamente en torno al pacto en turno, sino, en general, a las formas en que se pueden atender los problemas, algunos de larga data, otros más recientes, que enfrenta el país.

Pacto por México:
ambigüedad y retórica sobre derechos
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a naturaleza del Pacto por México es ambigua. Un pacto es una cesión de derechos y obligaciones entre las partes. En el Pacto por México no hay derechos que ceder porque las partes que lo firman no tienen derechos sino facultades, y las facultades no pueden cederse. Tampoco hay obligaciones: hay compromisos, que no es lo mismo, y quienes firmaron el Pacto carecen de facultades para cumplir varios de ellos. Entonces, en sentido estricto no es un pacto, es una lista con propuestas de políticas públicas y reformas legales. En los Acuerdos para una sociedad de derechos y libertades, la dispersión y ambigüedad se manifiestan en la ausencia de una definición concreta con indicadores específicos de lo que es una “sociedad de derechos y libertades”. ¿La que hoy vive México no es una sociedad de derechos y libertades? ¿Cuáles derechos y cómo deben establecerse para ser ese tipo de sociedad? ¿A qué se refiere con “libertades”, concepto que no tiene asidero constitucional? ¿Cómo se miden, cómo se evalúan los derechos para determinar si se ha alcanzado esa sociedad? No hay en el Pacto un diagnóstico respecto a la situación de los derechos humanos en México que permita identificar las carencias en la promoción, respeto, protección y garantía de los derechos en México que motiven los acuerdos establecidos y no otros. La generalidad de la expresión “sociedad de derechos y libertades” utilizada en el Pacto es mera retórica y no un objetivo específico. Los acuerdos establecidos en el Pacto no aportan algo nuevo o sustancial al sistema de protección de derechos humanos establecido en la Constitución mexicana. La obligación de promover una sociedad de derechos no nace del Pacto por México, sino de la reforma a la Constitución mexicana que estableció los derechos humanos como el pilar fundamental de nuestro modelo constitucional. De ahí que el punto 1.5 del Pacto, que establece “defender los derechos humanos como política de Estado”, no es sino la reiteración de algo que ya está en nuestra Carta Magna y que es obligación de todas las autoridades del Estado mexicano llevar a cabo desde la perspectiva que plantea el artículo 1° constitucional en su segundo párrafo. La forma en la que el Pacto aborda el tema de los derechos humanos es un retroceso en el tema, pues carece de la perspectiva que obliga a ver los derechos a través de los principios de universalidad, interdependencia, indivisibilidad y progresividad. El Pacto divide tácitamente los derechos económicos, sociales y culturales (desc) de los derechos civiles y políticos (dcp): los desc como prestaciones que pueden cumplirse por medio de programas asistenciales y los dcp como aquellos para los que se establecen garantías de exigibilidad por medio de la creación de leyes.
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Iván García Gárate*

La Constitución mexicana no hace estas distinciones porque el principio de interdependencia e indivisibilidad de los derechos humanos implica que deben entenderse e interpretarse como un todo. Este entendimiento de los derechos por categorías divididas puede verse en otros puntos del Pacto por México. El punto 3, relativo a los acuerdos sobre seguridad y justicia, establece compromisos para la implementación de la reforma de justicia penal (que es una obligación constitucional desde 2008) y para la elaboración de una nueva Ley de amparo (que es también una obligación constitucional que viene de 2011). Estos compromisos deben interpretarse desde la perspectiva del derecho a un debido proceso, es decir, desde la de los derechos humanos. Sin embargo, estos temas no son incluidos en el apartado de la “sociedad de derechos y libertades”, sino entre los compromisos en materia de seguridad. Lo mismo ocurre con lo relativo a la transparencia y la rendición de cuentas (el quinto eje del Pacto), que no son vistas como parte fundamental del derecho a la información y los derechos políticos. Es importante mencionar también que varios de los acuerdos del punto 1.5 (Defender los derechos humanos como política de Estado) no son tampoco compromisos bien intencionados salidos de este Pacto, sino obligaciones constitucionales derivadas de la mencionada reforma de derechos humanos establecidas en sus artículos transitorios, cuyos plazos vencieron en junio de 2012: la Ley de reparación del daño, la Ley reglamentaria del artículo 29 constitucional, la Ley reglamentaria del artículo 33 Constitucional en materia de expulsión de extranjeros o la reforma a la Ley de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (compromiso por demás innecesario pues esta ley ya fue modificada en junio del año pasado para adecuarla al texto constitucional). Su presencia como compromisos en el Pacto no es más que un recurso retórico. Otra de las fallas del Pacto por México en materia de derechos humanos es la omisión de las obligaciones derivadas de tratados internacionales, recomendaciones de organismos internacionales y de sentencias de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que el Estado mexicano tiene que cumplir. Tampoco se habla en el Pacto de compromisos que impulsen el fortalecimiento del sistema internacional o interamericano de derechos humanos, que deben ser parte fundamental de una política de Estado para defenderlos. En la mayoría de los puntos se establecen una serie de medidas administrativas para la atención de necesidades básicas como seguridad social, salud y educación. Estos compromisos van encaminados a establecer políticas públicas para llevar be-

neficios a las clases sociales desprotegidas, pero lamentablemente no se establecen mecanismos claros de exigibilidad de esos derechos, por lo que parecen más políticas asistenciales que verdaderos mecanismos de protección de los derechos humanos. Algunos puntos en particular del Pacto son bastantes criticables. Por ejemplo, la creación inmediata de una instancia federal que permita dar seguimiento a la instrumentación de la reciente reforma en materia de derechos humanos significa crear una estructura burocrática que consumirá innecesariamente recursos públicos. Dicha instancia gubernamental no podrá tener facultades de ningún tipo para intervenir o presionar en el cumplimiento de los pendientes legislativos derivados de la reforma de derechos humanos, por lo que será ornamental e inútil. Otro de los compromisos criticables contenido en el punto 1.5 es el fortalecimiento de los mecanismos de protección de defensores de derechos humanos y periodistas. Lo criticable no es la atención que se pretende otorgar, sino la creación de una nueva instancia, cuando hace menos de seis meses se creó un mecanismo de protección a periodistas y defensores de derechos humanos, que actualmente está a cargo de la Secretaría de Gobernación. Otros de los acuerdos son reiteraciones del texto constitucional, y su inclusión como algo novedoso es mañosa: es el caso del compromiso de incluir la enseñanza sobre derechos humanos en la educación básica y media. Actualmente, el artículo 3° constitucional establece dicho principio respecto a toda la educación impartida por el Estado. Llega a tal la verborrea de estos Acuerdos que en ellos se pactaron reformas en las constituciones de los estados y del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal: un compromiso sobre el cual los firmantes no tienen ninguna injerencia pues no tienen facultades para determinar reformas a constituciones locales. Este compromiso atenta considerablemente contra el federalismo porque considera a las legislaturas de los estados y la Asamblea del D.F. órganos supeditados a la decisión del Presidente de la República y de los presidentes de los partidos. Es imposible que un pacto de naturaleza ambigua y de compromisos que se vuelven retórica pura sea el camino para construir una sociedad de derechos. En buena medida, la situación de los derechos humanos en México no requiere de reformas complejas sino de la voluntad de cumplir a cabalidad con la Constitución mexicana y los tratados internacionales que México ha ratificado. Son esos instrumentos, y no los pactos, los que desde hace tiempo buscan consolidar sociedades con derechos.

*Profesor de Derecho constitucional en la FCPyS. Sus líneas de investigación abarcan: Teoría constitucional, Derechos Humanos y Poder Judicial. 7

¿Un pacto México?
Guillermo Farfán Mendoza*

para qué

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*Doctor en Ciencias políticas y sociales y profesor titular de tiempo completo de esta Facultad. Pertenece al SIN. Entre sus publicaciones recientes destaca el libro: Los Orígenes del Seguro Social en México, publicado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM. 8

os últimos doce años de gobierno han de considerarse, en materia de economía y de política económica, como un simple paréntesis entre los anteriores gobiernos priistas y el nuevo gobierno de Enrique Peña Nieto. Vicente Fox y Felipe Calderón serán recordados como presidentes que, en el mejor de los casos, le dieron continuidad al modelo económico salinista, para comenzar a agotarlo en medio de políticas económicas erráticas y titubeantes. Así, si queremos valorar los compromisos de Peña Nieto y del Pacto por México sobre la economía mexicana, debemos preguntarnos: ¿Cómo ha venido desarrollándose el modelo económico de este país? ¿Cuál ha sido la esencia de las políticas económicas que lo han acompañado? Y, sobre todo: ¿De qué manera las acciones del actual gobierno habrán de sostener o modificar estos componentes económicos? El gobierno de Miguel de la Madrid desbarató el modelo de industrialización por la vía de la sustitución de importaciones, en medio de la gran crisis financiera que experimentó este país. Desreguló la economía, desarticuló los instrumentos de protección comercial, retrajo la actividad del Estado mexicano, particularmente en el ámbito de la inversión pública y del gasto social; prefiguró el modelo de política económica antiinflacionario y austero que hemos vivido hasta la actualidad. Pero fue Carlos Salinas quien verdaderamente definió la esencia del modelo económico que conocen las actuales generaciones. En lo estructural, abandonó el modelo orientado hacia adentro y delineó una nueva economía abierta, cuya característica central es la exportación de manufacturas. No obstante las limitaciones y contradicciones que se le puedan achacar a este modelo, se logró transformar radicalmente el motor de la economía mexicana, sustituyendo la dependencia de las exportaciones petroleras. Igual de fundacional puede considerarse la política económica de esos años: se privilegió la lucha contra la inflación y el equilibrio presupuestal, se realizaron las reformas estructurales de primera generación y se optó por la inversión extranjera, directa e indirecta, como palanca del financiamiento para lograr el crecimiento económico. ¿Qué obtuvo la economía mexicana de esas reformas? Mucho ruido y pocas nueces. La estabilidad macroeconómica contrastó con episodios de crisis y recesión en años malos, y de lento crecimiento en los buenos. Crecieron las exportaciones manufactureras, pero al mismo tiempo se creó un déficit crónico en la cuenta corriente. Peor aún, se agravaron la pobreza y la desigualdad social. Pese a la crisis desatada en el marco del “error de diciembre”, el gobierno de Ernesto Zedillo no modificó sustancialmente las bases del modelo salinista. Pero lo peor estaba por

El éxito del actual gobierno dependerá de su voluntad por reformar el modelo de política económica que hemos conocido en los últimos 30 años.
venir. Los gobiernos panistas subsecuentes no resolvieron los problemas generados por los cambios estructurales de la economía, y al final de esta fallida alternancia gubernamental la economía retrocedió en lo ganado. Las exportaciones manufactureras se estancaron, la maquila ha ganando terreno a las exportaciones no maquiladoras, el petróleo se ha convertido nuevamente en la base de la estabilidad fiscal del gobierno; las divisas provenientes de los mexicanos en los Estados Unidos compiten y, a veces, superan a la inversión extranjera. Pero la estabilidad macroeconómica se mantiene, haciendo uso de los instrumentos de política económica heredados de los últimos gobiernos del PRI. Esta es la realidad a la que nos enfrentamos los mexicanos en el inicio del gobierno encabezado por Enrique Peña Nieto. No se trata de una reforma de la reforma impulsada por Vicente Fox y Felipe Calderón, sino del reencuentro del PRI con sus propios fantasmas. No es posible hacer el balance de las acciones de un gobierno que apenas comienza, tampoco es legítimo hacer augurios catastrofistas. Sí podemos, en cambio, plantear preguntas sobre algunos de los propósitos declarados de Peña Nieto, a partir del Pacto por México y sus Acuerdos para el crecimiento económico, el empleo y la competitividad. Nadie duda que una condición indispensable para abatir la pobreza es el crecimiento económico y el empleo, pero ¿y la distribución del ingreso? Las últimas décadas han desacreditado las teorías del “derrame económico”: está demostrado que una buena combinación de crecimiento económico con estrategias de distribución del ingreso da mejores y más rápidos resultados en el combate a la pobreza y a la desigualdad social.

Los próximos años anuncian un interés del nuevo gobierno en la creación de mercados competitivos. Este es un dato interesante porque la estrategia salinista le apostó a la creación de grandes empresas monopólicas de origen nacional para relanzarlas a la competencia internacional, así nació el emporio de Carlos Slim. Pero habrá que señalar con más precisión cuál será la estrategia a seguir respecto a los mercados en sí mismos. En las últimas décadas se le ha apostado todo al sector externo, soslayando el mercado interno tanto al nivel del consumidor como de las empresas. ¿Qué se propone este gobierno? ¿Dejará de poner todos los huevos en la canasta del comercio exterior? ¿Resurgirá el mercado interno y revivirán las miles de pequeñas y medianas empresas destruidas por el tlcan? Las posibles respuestas también atañen a la política agrícola, porque el otorgamiento de créditos a tasas preferenciales no es suficiente para dinamizar el campo ni para modernizarlo, la apertura económica y los mercados internacionales han arrasado con los productores nacionales y han impulsado la migración de los campesinos hacia el norte. La autosuficiencia alimentaria no pasa solamente por los mercados, implica la creación de modelos alternativos de producción agrícola. Estos son los verdaderos problemas estructurales, pero se insiste tanto en las llamadas “reformas estructurales” que se cree que al realizarlas la economía mexicana logrará recuperar lo perdido, cuando cedió su liderazgo económico ante países más dinámicos y menos fundamentalistas en su ideología económica como Brasil. Eso no significa, desde luego, que las reformas energética, fiscal o laboral sean menos importantes, pero nos preguntamos: ¿El liderazgo de países emergentes como los brics, es resultado de emprender dichas reformas estructurales? Habrá que responder que no exclusivamente. La reforma energética no pasa solamente por el problema del financiamiento a través de la inversión privada, sino que plantea retos de desarrollo tecnológico autóctono que no debe sustituirse exclusivamente con la inversión extranjera, salvo que se quiera repetir la experiencia de finales de los años 70. Tampoco es suficiente con incrementar el presupuesto para educación, ciencia y tecnología, se requiere además la creación de polos de desarrollo copatrocinados por el Estado y los particulares. La reforma fiscal que viene apunta principalmente a los impuestos indirectos, pero México tiene un rezago fiscal en los impuestos directos que lo coloca en los últimos lugares a nivel ya no digamos mundial, sino regional. Y la reforma laboral recién aprobada ¿Hacia dónde está encaminada? ¿A flexibilizar las condiciones laborales de los trabajadores mexicanos frente a la competencia de potencias exportadoras como China? ¿Se ha tenido presente que los costos laborales en este país ya están a la par o por encima de los mexicanos y que la actual etapa de competencia industrial pasa por la productividad tecnológica más que salarial? A nuestro entender, el verdadero éxito del actual gobierno para los próximos años no habrá de medirse por su capacidad de emprender solamente “reformas de Estado de nueva generación”, sino que dependerá de su voluntad por reformar el modelo de economía y de política económica que hemos conocido en los últimos 30 años.
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Seguridad al inicio del sexenio
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e acuerdo con los indicadores de percepción ciudadana del Inegi, hacia los últimos dos años del sexenio 2006-2012, las principales preocupaciones de la población eran el empleo y la seguridad. Por tanto, nunca fue extraño que estuvieran en el centro de las campañas electorales ni tampoco en el largo período de transición administrativa, una vez calificada la elección presidencial. Las expectativas de una mejora en cuanto a la restauración o recuperación de la paz pública en particular, eran y —ahora con mayor intensidad— siguen siendo una asignatura por cubrir. Durante su campaña presidencial, Enrique Peña Nieto fue enfático en pronunciar varios planteamientos. Por ejemplo, en el foro organizado por la Fundación Colosio, A.C., en la ciudad de San Luis Potosí, el 9 de mayo de 2012, cuya temática fue “El futuro de la democracia y la justicia en México”, se refirió por primera vez y de amplia manera a la creación de una nueva fuerza pública federal, con la denominación de Gendarmería Nacional. Nombre idéntico al de un cuerpo policial de larga vida en Francia y que se caracteriza por sus actividades tanto en zonas urbanas en situaciones de crisis, como en zonas apartadas en donde la presencia de las policías locales no alcanza a cubrir las necesidades de las comunidades. Con ese señalamiento, era evidente que se pretendía llamar la atención respecto de un ajuste en la forma en la que el gobierno panista de Felipe Calderón había abordado la lucha contra el crimen organizado, en particular contra las bandas de narcotraficantes. En los balances que usualmente se hacen al final de cada sexenio en torno a las diversas materias y actividades que se han caracterizado como prioridades, en este caso la seguridad pública, se han señalado los faltantes en programas y políticas que van desde una transformación en el sistema de administración de la justicia, así como las prácticas para la prevención en el consumo de drogas y violencia en general, como problemas que nos han traído hasta donde nos encontramos. Un Estado de derecho fuertemente cuestionado, activismo social mediante el establecimiento de medidas paralegales con cuerpos parapoliciales; la persistencia en recurrir a las Fuerzas Armadas como primera línea de confrontación y sometimiento de a la criminalidad y hasta un repunte en las tasa de violencia relacionada con el narcotráfico, son elementos del panorama actual. Una segunda alternancia en la Presidencia de la República en doce años (pri-pan-pri), evidencia las condiciones de madurez política e institucional de la sociedad y de nuestra democracia. Al ser desplazado un partido
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Javier Oliva Posada*

*Doctor en Ciencia Política por la FCPyS. Estudioso de los temas de Defensa y Seguridad nacionales.

La confusión entre seguridad nacional y seguridad pública se mantuvo, se profundizó y practicó a lo largo del sexenio de Calderón.
político y con ello la alta burocracia federal, nuevos estilos y procedimientos, considerados mejores que los salientes, tienen, ante la expectativa del cambio, el beneficio de encaminarse a intentar resolver con atingencia las principales demandas, en este caso, la crisis de inseguridad pública. Pero es desde el comienzo de la anterior administración que se confundieron conceptos clave, y con ello y de manera proporcional, se construyeron programas objetivos que reflejaron esa ambigüedad e imprecisión. En efecto, la confusión entre seguridad nacional y seguridad pública se mantuvo, se profundizó y se practicó a lo largo del sexenio de Felipe Calderón. Hasta en la interlocución con las estructuras de seguridad nacional e interior de los Estados Unidos era un problema encontrar a los funcionarios que de ambas partes podían compartir atribuciones. Quizás el ejemplo más visible fue que el entonces secretario ejecutivo y vocero del Consejo de Seguridad Nacional, Alejandro Poiré, en sus presentaciones ante medios, sólo aparecía para anunciar acciones propias y exclusivas de seguridad pública. Una vez que tomó protesta como Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, Enrique Peña Nieto se dirigió a Palacio Nacional, para desde allí leer un discurso que procura sentar las bases de las acciones y objetivos de su gobierno. Se le llamaron las “Trece decisiones presidenciales”. La primera decisión, ni más ni menos, es: “He instruido a los Secretarios de Gobernación, de Hacienda, de Desarrollo Social, de Educación y de Salud, para la creación de un Programa Nacional de Prevención del Delito. Esta acción deberá reflejarse en la propuesta de Presupuesto de Egresos del 2013, que someteré a la consideración del Honorable Congreso de la Unión”. La siguiente decisión es la promulgación de la Ley de Víctimas, que al momento de redactar este breve ensayo, se encuentra en discusión para hacerle algunas reformas. Estos dos planteamientos significan un notable contraste, cuando no una profunda diferencia, respecto de lo que el anterior gobierno llamó, y nunca fue, una estrategia contra el crimen organizado, a la cual, al menos hasta el cuarto año, el propio Felipe Calderón llegó a llamar “guerra contra el narcotráfico”. Ninguna estrategia que se pretenda de alto contenido social puede considerar a la guerra como la parte medular de la misma. Varios analistas señalamos una y varias veces la gravedad de utilizar a la guerra como un concepto rector en la lucha por la recuperación de la seguridad pública. Poco después, el gobierno de la República dio a conocer, como parte complementaria de las “Trece decisiones presidenciales”, los cinco grandes ejes de gobierno. El primero se llama México en paz y contempla doce estrategias específicas, que a la vez, se desdoblan en 65 programas/obras/acciones. Dentro de ese largo listado destacan la presencia y participación de organizaciones sociales y comunitarias para la concepción, desarrollo y aplicación de políticas específicamente dirigidas a prevenir e inhibir las prácticas depredatorias de la cohesión social. Así, la percepción de un enfoque dirigido a las causas y no a los efectos, podemos verlo como el principal contraste entre la política de recuperación de la paz pública y el Estado de derecho entre uno y otro gobierno. Sin embargo, en su discurso del 4 de diciembre pasado, ante las Fuerzas Armadas en el Heroico Colegio Militar, Peña Nieto anunció que, mientras no se cuenten con las instituciones y recursos policiales locales y federales suficientes, los soldados y marinos seguirán al frente de la lucha contra la criminalidad. Y así ha sido. Mientras tanto, las reformas aprobadas hacia los últimos días del sexenio de Calderón Hinojosa, a la Ley de la Administración Pública Federal, que sobre todo confieren una serie de atribuciones a la Secretaría de Gobernación, contemplan, entre otros sustanciales cambios, la desaparición de la Secretaría de Seguridad Pública Federal y la creación de una Comisión Nacional de Seguridad que absorbería la mayor parte de las atribuciones y estructura de la anterior Secretaría de Seguridad Federal, incluida la creación de la Gendarmería Nacional. En el texto del Pacto por México, si bien destacan los puntos contenidos del 3.1 al 3.6, se puede observar que hay un importante énfasis en la Prevención, tal y como se anunció en la puesta en marcha el 12 de febrero en la ciudad de Aguascalientes del Plan Nacional de Prevención y Participación Comunitaria. También por lo que corresponde a las transformaciones en el sistema de administración de la justicia penal, se contemplan importantes cambios. Este será un reto mayúsculo, pues en buena medida es la impunidad el ambiente propicio que ha permitido el surgimiento de las denominadas policías comunitarias. Persiste sin embargo una gran interrogante: ¿Cuál es, al final, el principal adversario u obstáculo de la gran estrategia por la recuperación del Estado de derecho y la paz pública? Se puede contestar que el deterioro de la cohesión social. Por eso profundizar en las causas, aunque parezca lejano en el tiempo, es indispensable para retomar el rumbo del desarrollo con justicia social del país. Pero al mismo tiempo, en lo que corresponde a la aplicación de la fuerza física del mismo Estado, se requiere la presencia impostergable de corporaciones policiales apropiadas. En el conjunto de programas y políticas, ahora sí, se trata de crear una política y agenda de seguridad nacional. Es importante conocer y analizar sus prioridades y procedimientos. Ya la discutiremos.
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La transparencia y la rendición de cuentas en el Pacto por México
Salvador Mora Velázquez *

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a transparencia como mecanismo de sociabilización es clave para entender la relación entre gobernante y gobernado bajo un esquema virtuoso que garantice una efectiva rendición de cuentas. Sin embargo, lograr un modelo idóneo en México requiere de cambios constitucionales y culturales, para que no sólo la regulación sino también la sanción sean mecanismos preventivos de la corrupción y del establecimiento de gobiernos abiertos. Es así que el Pacto por México, en sus Acuerdos para la transparencia, rendición de cuentas y combate a la corrupción, propone reformas en torno a tres problemas centrales que requieren atención: a) Realizar una reforma en materia de rendición de cuentas contables en la que los tres órdenes de gobierno se vean obligados a responder a reglas comunes y mecanismos homologados que permitan que el ciudadano pueda disponer de información sobre el gasto público gubernamental; b) realizar una reforma constitucional que permita que el Instituto Federal de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos sea un órgano autónomo que tenga facultades ampliadas e injerencia en todos los poderes públicos federales, facultades de revisión de resoluciones de los órganos locales, así como contar con la facultad de atracción y, c) realizar una reforma que permita que los órganos de transparencia locales cuenten con autonomía, se organicen de manera colegiada y se especialicen en transparencia. Las propuestas y cambios La reforma en materia de rendición de cuentas contables está vinculada a los cambios que requiere la Ley General de Contabilidad Gubernamental. Dicha Ley se propone transparentar, mejorar la rendición de cuentas y detectar actos de corrupción que ocurran en el ejercicio gubernamental, pues los necesarios sistemas de control al interior de la administración pública requieren fortalecer la vigilancia en la asignación y uso de los recursos públicos. La creación de la Comisión Nacional Anticorrupción no debe desvincularse de esta reforma en materia de rendición, ya que perseguir la corrupción —así sea sólo para legitimar la imagen pública del gobierno— requiere de cambios que posibiliten enfrentarla con éxito en cualquiera de los órdenes de gobierno y en la administración pública federal. Sin embargo, hay que estar al pendiente de que la rendición de cuentas que se propone ataque las causas y no las consecuencias del uso indebido de los recursos públicos. Por eso, hay que
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atender los cambios a la Ley, los reglamentos y manuales que regulan el uso de recursos públicos para garantizar que los gastos del gobierno sean auditables, ya sea por su uso o su omisión. La segunda reforma requiere la adecuación del artículo 6º constitucional para convertir al ifai en un órgano constitucional autónomo de alcance nacional, así como para homogeneizar la legislación local con los cambios y adecuaciones federales, un paso requerido para blindar una cultura de transparencia y rendición de cuentas. Esta reforma también ofrece la oportunidad de contar con un instituto que tenga la facultad de atracción de asuntos de interés o trascendencia pública. Es así que el ifai se convertiría en garante de transparencia y rendición de cuentas, ya que sería un órgano de última instancia, que además establecería criterios nacionales en la materia. El ifai asumiría un papel clave para garantizar que actores no sujetos a la rendición de cuentas y la transparencia lo hicieran. La reforma está en sintonía con la iniciativa de Ley que en la Cámara de Diputados se discute, pues considera que sindicatos, partidos, personas físicas y morales, órganos autónomos, poderes públicos, fideicomisos, fondos públicos, en fin, todo aquel que se encuentre en uso de recursos públicos estará sujeto a la Ley. Se trata de una medida de alcance incierto, ya que hay límites para su ejecución, toda vez que los sindicatos, como consecuencia de la autonomía sindical, están en un supuesto de difícil solución. Lo mismo ocurre con los partidos, que no dejan de ampararse ante los tribunales especializados en la materia para evitar la regulación electoral, muy a pesar de que son reconocidos como sujetos de interés público. Lograr la transformación del ifai requiere que el nombramiento de los integrantes no recaiga en el presidente de la República. En la iniciativa que se encuentra en el Poder Legislativo se considera que con el voto de dos terceras partes del Senado se elijan a los comisionados a propuesta de los grupos parlamentarios. Los candidatos a ocupar el cargo de comisionados, esperarán la observación del Ejecutivo, quien sólo tendrá derecho de objetar hasta por dos ocasiones dicha designación. Lo interesante del cambio legal es que la sociedad intervendrá en el proceso vía una consulta amplia. La tercera propuesta de reforma es la más compleja de todas, ya que busca arrancar de las manos de los gobernadores los órganos encargados de la transparencia en los estados. El objetivo es claro: dotarlos de autonomía para que se transformen en órganos colegiados que asuman la defensa y protección de los

derechos ciudadanos en materia de transparencia. Bajo esta lógica el país romperá con un sistema de accountability que se ha organizado en beneficio y protección de una visión unívoca favorecedora del gobierno. Es recurrente la opacidad y/o reserva de información pública con que se evita contar con un mecanismo virtuoso de transparencia. Por eso, asumimos que lograr un esquema de autonomía hace posible un modelo de pesos y contrapesos que junto con la compleja articulación y participación de la pluralidad política, garantiza la existencia de una cultura política de accountability que México necesita impulsar desde los estados. A manera de conclusión La transparencia y la rendición de cuentas requieren un escenario idóneo de reproducción, para ello se debe remontar el desencanto social que tenemos con la democracia. En este deber ser, proponemos se superen las diferencias que existen en este importante tema entre el presidente de la República y los partidos, pues podemos ver que el Ejecutivo federal plantea un modelo centralizado de accountability con un objetivo básico: perseguir corruptos. De cierta manera, la debilidad del proyecto está en colocar al Ejecutivo un escalón arriba de los otros poderes. El resultado es la concentración, un poder ilimitado para atacar la corrupción. De esta manera, se politiza un tema de gran importancia para el país, pues creemos que primarían criterios políticos en la sanción por actos de corrupción. Mientras tanto, los partidos, así como los poderes formales —destaca el Legislativo federal—, buscan en los Acuerdos contenidos en el Pacto por México un proyecto colegiado que reafirma un modelo de transparencia y rendición de cuentas bajo un esquema de plena autonomía y constitucionalización. Pero al igual que el proyecto presidencial, la propuesta contenida en el Pacto por México, no va a la raíz del problema de la corrupción al no ocuparse de las causas que permiten y de cierta manera toleran la corrupción, es decir, estamos en presencia de un deficitario modelo de transparencia y de vigilancia, así como ante una débil cultura de rendición de cuentas efectiva, que cuente con los indicadores y mecanismos de vigilancia que la sociedad demanda.
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La debilidad del proyecto está en colocar al Ejecutivo un escalón arriba de los otros poderes.
*Profesor asociado B de tiempo completo adscrito al Centro de Estudios en Administración Pública de la FCPyS.

Las dificultades de la gobernabilidad democrática
Jorge Márquez Muñoz*

*Coordinador del Área de Estudios en Gobernanza y Globalización de la FCPyS. Profesor de tiempo completo adscrito al Centro de Estudios Políticos. 14

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ada la complejidad y dinámica de la sociedad mexicana es fundamental, para mantener la estabilidad e impulsar el desarrollo, que el gobierno cuente con instrumentos para llevar a cabo reformas profundas. A pesar de lo anterior, durante los últimos quince años, caracterizados por la pluralidad propia de los gobiernos divididos, las reformas estructurales han brillado por su ausencia. Este es justo el punto de partida de los Acuerdos para la Gobernabilidad Democrática, contenidos en el Pacto por México, anunciado el pasado 2 de diciembre de 2012 por los voceros de las principales fuerzas políticas de nuestro país. En reconocimiento a la falta de avances en la reforma política, el primer punto de los Acuerdos es un intento por hacer más productiva la relación entre los poderes Ejecutivo y Legislativo. La propuesta implica una transformación institucional: otorgar “al Presidente la facultad constitucional de optar entre gobernar con minoría política o gobernar a través de una coalición legislativa y de gobierno”. Así, la responsabilidad de la reforma, pero también el incentivo del reparto de los cargos y del mérito de la reforma misma, estará en más de una fuerza política. El peso de la suma de las fuerzas que estén a cargo del gobierno de coalición garantizará la ejecución del programa político. Para que este acuerdo se materialice será necesario dejar atrás el modelo de suma cero que define a nuestro sistema. La interrogante es si las condiciones de nuestra democracia hacen viable la propuesta o si inclina el sistema a nuevos contratiempos en la definición e integración de las agendas gubernamentales. El segundo punto de los Acuerdos es acortar el tiempo entre la elección presidencial y la toma de posesión del nuevo Ejecutivo. Aunque el Pacto no detalla la relevancia de esta reforma, es en realidad muy importante, dados los gastos —muchas veces poco transparentes— que la dilatada transición implica y el enrarecimiento del clima político que se produce por las expectativas de los miembros del gobierno futuro y las inquietudes del gobierno saliente. Sin embargo, resulta sorprendente que esta propuesta se haga para ser implementada ¡hasta 2024! Dejaré para el final el tercer punto, por razones que más adelante explicaré. El cuarto punto es la reforma del Distrito Federal. Sin duda se trata de uno de los asuntos en los cuales la parálisis es más notoria. Como producto de la pluralidad del sistema político y de las reformas electorales durante el sexenio del presidente Zedillo, la ciudad de México ha tenido enormes cambios políticos. Sin embargo, la transformación institucional del Distrito Federal no se ha completado, por falta de acuerdos. No se trata simplemente de convertir a la ciudad en un Estado más, pues su estatus de capital la convierte en una entidad especial. La cuestión es, como proponen los Acuerdos, discutir la

Los Acuerdos proponen una agenda audaz, un punto de partida conveniente para iniciar reformas trascendentes.

Constitución del df. y revisar las facultades del Jefe de Gobierno, de la Asamblea y las delegaciones. El quinto punto es aparentemente muy sencillo: discutir la reordenación del marco jurídico de los fueros. No se explica en qué sentido ni por qué esto ocupa un lugar en el Pacto . Vayamos al tercer punto, que he dejado para esta última parte porque está relacionado con los incisos seis, siete y ocho, que son los últimos de los Acuerdos. Todos estos puntos son sobre partidos políticos y asuntos electorales. Se propone la creación de una Ley de Partidos orientada a la reducción de gastos, la mayor transparencia y la disminución de los topes de campaña (tercer punto); también se insta a reglamentar las candidaturas independientes, las iniciativas ciudadanas y la consulta popular (sexto punto), así como revisar la posibilidad de reelección de los legisladores (séptimo punto). No está explicado el beneficio de estos puntos ni tampoco cómo se pueden implementar. En mi opinión se trata de temas tan amplios que un sexenio no será suficiente para discutirlos, menos aún, para acordar sobre ellos. Respecto a las elecciones, los Acuerdos consideran la corresponsabilidad de los partidos, los medios de comunicación y los órganos electorales. Respecto a los primeros, se considera la necesidad de reducir los gastos de las campañas y nulificar las elecciones en caso de rebasar los topes de financiación, usar recursos al margen de la normatividad o comprar cobertura periodística. Acerca de los medios se propone una “revisión de los tiempos oficiales de radio y televisión” que permita elevar el nivel del debate en las campañas (tercer punto), así como transparentar, reducir y racionalizar “los recursos que el Estado invierte en publicidad en los medios de comunicación”. Todo ello estará vigilado por un escrupuloso órgano ciudadano autónomo (octavo punto). Respecto a los órganos electorales, la propuesta es la creación de “una autoridad electoral nacional y una legislación única”. Con ello, se intenta corregir las irregularidades en elecciones locales y federales (tercer punto). Pero no está claro si semejante centralización será conveniente para la complejidad de nuestro país. En general, los Acuerdos proponen una agenda audaz, un punto de partida conveniente para iniciar reformas trascendentes. Sin embargo, sus propuestas serán matizadas por los profesionales de la negociación política y atemperadas por los tiempos. Al final del sexenio podremos hacer una evaluación sobre los logros de este enorme esfuerzo de concertación entre las principales fuerzas políticas nacionales.

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El Pacto por México y el mundo rural
Sergio Sarmiento*

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l Pacto por México ha llamado la atención de muchos sectores de la población y particularmente de los analistas y quienes generan opinión pública en la escena política nacional. Si bien es cierto que sorprendió a muchos, también lo es que las firmas de pactos y acuerdos han sido parte de nuestra idiosincrasia política, y que en muchas ocasiones se quedan en el papel y rara vez se traducen en políticas públicas concretas. Tanto se ha dicho en la prensa nacional y los medios electrónicos, que pareciera que poco hay que agregar a los comentarios sobre dicho Pacto. En este texto quiero referirme a algunos ángulos que poco se han comentado y que tienen que ver con el fortalecimiento del Estado, los pueblos indígenas, el campo mexicano, el hambre y la pobreza. Antes de entrar de lleno a dichos temas, quiero referirme a un aspecto que está en la visión del documento y que de alguna manera guía el contenido del mismo: la influencia de los llamados poderes fácticos. En el documento se puede leer: “La creciente influencia de poderes fácticos frecuentemente reta la vida institucional del país y se constituye en un obstáculo para el cumplimiento de las funciones del Estado mexicano. En ocasiones, esos poderes obstruyen en la práctica el desarrollo nacional, como consecuencia de la concentración de la riqueza y poder que está en el núcleo de nuestra desigualdad.” Si nos atenemos a este planteamiento del Pacto, es entendible que el primer eje para democratizar al país sea el fortalecimiento del Estado mexicano. Pero de inmediato surgen varias preguntas: ¿El presidente se enfrentará al duopolio televisivo? ¿A sindicatos tan poderosos como elSindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, o al de Trabajadores Petroleros de la República Mexicana? ¿Su propósito de hacerle frente a los poderes fácticos llegará hasta las regiones y localidades donde han sentado sus reales los viejos y nuevos cacicazgos? Desde antes de que tomara posesión, Peña Nieto ya había dado indicios de cuál sería su proyecto hacia el mundo rural, pues continuando con las políticas neoliberales decidió eliminar la Secretaría de la Reforma Agraria y crear la de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano. La desaparición de la sra obedece a que terminó el reparto agrario y poco o nada había que hacer en ese terreno. La nueva secretaría se abocará a dar certeza jurídica a los hombres del campo, pero sobre todo promoverá el desarrollo habitacional y urbano del país. No obstante que en la visión del Pacto por México se reconoce la existencia de una sociedad plural, en la conmemoración de la promulgación de la Ley Agraria de 1915, el pasado 6 de enero, los organizadores del evento sólo invitaron a la Confederación Nacional Campesina, brazo campesino del PRI, haciendo a un lado a otras organizaciones campesinas independientes y
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que tienen una presencia nacional importante. Ante este hecho, Carlos Salazar Arriaga, integrante del Congreso Agrario Permanente, cap, y miembro de la Alianza Campesina del Noroeste, expresó su descontento y preocupación. En el documento del Pacto por México se sostiene que el gobierno impulsará una política consistente con la composición pluricultural de la nación como elemento de cohesión social. Además reconoce que el Estado mexicano tiene una deuda histórica con los pueblos indígenas, y que ha tomado decisiones en las que no ha considerado los derechos de estos pueblos, reconocidos en tratados internacionales de los que nuestro país es firmante, como el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo. Uno de estos derechos es el que tiene que ver con las decisiones que tomen los gobiernos respecto a los pueblos indígenas, esto es, el derecho a la consulta. Enrique Peña Nieto nombró a Nuvia Mayorga como titular de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, la cdi, sin previa consulta a los interesados. De manera inmediata, algunos líderes indígenas y generadores de opinión pública expresaron su descontento y sus dudas respecto a su conocimiento sobre la problemática indígena. La mayoría de las voces que cuestionaron dicha decisión señalaron que la nueva titular de la cdi es una tecnócrata que desconoce la situación de los pueblos indígenas: antes de su actual encomienda, Mayorga fue funcionaria de finanzas en el estado de Hidalgo, durante la administración del gobernador Miguel Ángel Osorio Chong, y diputada federal y presidenta de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública. Para algunos analistas, este nombramiento no es más que la continuidad de funcionarios de óptica neoliberal, administradores y figuras decorativas. Además, Peña Nieto tomó la decisión de transformar la Comisión para el Diálogo y la Negociación en Chiapas en Comisión para el Diálogo con los Pueblos Indígenas, designando a Jaime Martínez Veloz como su titular. No hay que olvidar que Jaime Martínez fue miembro de la antigua Comisión de Concordia y Pacificación, Cocopa. La designación de Martínez Veloz como titular de la nueva Comisión fue interpretada por algunos observadores como la parte complementaria de la directora de la cdi. Nuvia Mayorga se dedicará a administrar los recursos de la cdi y se encargará de lo que ha venido haciendo esta dependencia en los últimos dos lustros, es decir, construir carreteras, llevar agua potable, introducir energía eléctrica, etc., en aquellos pueblos que aún carecen de la infraestructura básica. Mientras tanto, Jaime Martínez hará política entre los pueblos indígenas. Ella será la administradora, y el político hará política.

Pero los políticos del “nuevo” pri parecen no haberse dado cuenta que los pueblos indígenas y la sociedad civil en el país han cambiado, y hoy conocen sus derechos y saben de su capacidad de movilización para exigir ser escuchados, pero sobre todo ser tomados en cuenta en el diseño de las políticas públicas que los afectan. Los pueblos indígenas se han movilizado y protestado ante la forma en que el ejecutivo federal ha nombrado a la titular de la cdi y la eliminación de la Comisión para el Diálogo y la Negociación en Chiapas. En los últimos días de 2012, el ezln inició una serie de movilizaciones para decirle al gobierno que ellos aún están allí y que nunca se han ido, además de poner en duda su política de atención a los pueblos indígenas y su Cruzada contra el Hambre, lanzada en enero. Los pueblos indígenas también se han organizado y tomado las armas para la autodefensa de sus comunidades ante la incapacidad de las autoridades municipales, estatales y federales para garantizar su seguridad ante la delincuencia organizada. Aglutinados en la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero, Upoeg, habitantes de varios pueblos han puesto en marcha una policía ciudadana que se ha dado a la tarea de colocar retenes y revisar a los automovilistas. Lo hacen con las armas en la mano y un pasamontañas para no ser identificados por la delincuencia. También se han propuesto enjuiciar a los presuntos delincuentes mediante un jurado popular. Los mismos pueblos de Guerrero se han opuesto a la designación del delegado de la cdi en la entidad, ya que consideran que

debieron ser consultados. Contra esa designación han tomados las oficinas de la cdi en Chilpancingo y en Ometepec. Ha sido en el estado de Guerrero donde se ha perfilado el “nuevo” indigenismo del “nuevo” PRI. Para calmar los ánimos de los ciudadanos armados, la titular de la cdi anunció una inversión de 707 millones en infraestructura. En su visita a Metlatonóc y Cochoapa el Grande, los municipios más pobres del país, los ciudadanos demandaron apoyo para la producción y el desarrollo y no solamente obras de infraestructura. El Pacto por México es un acuerdo de la “nueva” cúpula priísta que retorna al poder, y de las burocracias de los partidos políticos. Falta saber qué opina la sociedad civil organizada,que ya ha empezado a dar muestras de su inconformidad.

* Es investigador adscrito al Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM. Se especializa en movimientos indígenas. 17

“La educación en derechos humanos, una herramienta contra la violencia”: Gloria Ramírez

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cadémica y feminista, Gloria Ramírez Hernández impulsó, a través de su trabajo como coordinadora de la Cátedra Unesco de Derechos Humanos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, el reconocimiento constitucional de la educación en derechos humanos como una obligación del Estado a través del Programa Nacional de Derechos Humanos. Recientemente, la doctora Ramírez fue galardonada con el Premio Universidad Nacional en el área de docencia en ciencias sociales, y habló para Gaceta Políticas sobre su experiencia profesional.

cas, en la consecución de una política de Estado. Es un trabajo que hemos hecho con nuestros alumnos, y ese es el mayor mérito. ¿Cuál ha sido la importancia de la unam en su formación y desarrollo profesional? Es un lugar donde la libertad de cátedra tiene un sentido real y efectivo, donde hemos podido potenciar los recursos como la plataforma virtual con la que contamos, que está a la altura de cualquier universidad virtual. ¿Por qué decidió enfocar sus estudios en los derechos humanos? El estudio de los derechos humanos es el marco donde convergen mi formación y mi compromiso con la realidad social. Es el enfoque a través del cual mi propuesta disciplinaria se articula; da un aporte modesto, pero busca un compromiso social y no simplemente ser un contenido más en el currículum. Esto no tendría sentido si no logra impactar en una realidad como lo hemos hecho. ¿Qué es la Cátedra Unesco de Derechos Humanos? Es un espacio académico que articula un sistema de formación de enseñanza, docencia, investigación e incide en el marco de los derechos humanos. La Cátedra ha sido reconocida por la Unesco en el marco de un acuerdo de colaboración que se ha fortalecido y consolidado. En el área de docencia contamos con una plataforma virtual. Tenemos cuatro diplomados virtuales y estamos iniciando otro muy importante sobre la aplicación

del derecho internacional a raíz de la reforma constitucional. También trabajamos perspectiva de género, violencia, pueblos indígenas, derechos emergentes, empresa y derechos humanos. ¿Por qué es importante la educación en derechos humanos? Para mí la educación de derechos humanos es una herramienta contra la violencia, contra el miedo, contra el terror que significa el número de violaciones, las muertes que se acumularon en este país en el pasado sexenio. Es una herramienta de construcción de paz y democracia, porque no puede haber paz si no hay democracia, si no hay respeto a los derechos humanos. Toda sociedad ha tenido la preocupación de fortalecer el perfil de sus ciudadanos, es una obligación del Estado formar ciudadanos y es una de las vocaciones de las universidades. ¿Cuáles son los mayores problemas que enfrenta México en materia de derechos humanos? Son múltiples. Tenemos en el ámbito nacional una sociedad en luto, no sólo por el número de personas asesinadas, desaparecidas o desplazadas, sino también por la violencia de género que se ha multiplicado a pesar de haber sido retomada como un asunto de Estado. Ha habido retrocesos gravísimos en la legislación en los derechos de las mujeres, con modificaciones que obedecen a una ideología religiosa. En el campo del derecho a la educación seguimos manteniendo altos grados de deserción, de abandono escolar. Hay una gran cantidad de jóvenes que no tienen acceso a nada, ni a educación, y las

¿Qué significa para usted haber recibido el Premio Universidad Nacional? Es un honor que implica una gran responsabilidad, porque es un mérito que se logró en el campo de la docencia en educación en derechos humanos, que ha sido una de mis áreas sustantivas. Ha sido en la Universidad, donde tenemos libertad de cátedra, que hemos podido desarrollar no solamente un trabajo metodológico y de investigación en el ámbito de la enseñanza, sino que hemos hecho una serie de actividades para buscar impactar en las políticas públicas. De este modo hemos logrado transformaciones importantes en el país, como fue la propuesta del Programa Nacional de Derechos Humanos, un trabajo de muchos años que me da una gran satisfacción. El premio quizá va a significar una mirada retrospectiva de todos estos afanes, no solamente el número de clases, de alumnos, de tesis, sino, lo más importante, que buscamos incidir en el espacio universitario, en conjunto con numerosas organizaciones e instituciones académi18

mujeres tienen un mayor déficit. Tenemos un México complejo que sin lugar a dudas es un país de oportunidades, pero de múltiples retos. ¿Cómo visualiza el inicio del sexenio en esta materia? Desde luego lo veo con preocupación. El presidente de la república tiene en el ámbito de derechos humanos varias recomendaciones, por ejemplo, sobre el caso Atenco, que hoy está en litigio. No sé si vamos a presenciar, por ejemplo, una sentencia de la Corte Interamericana al nuevo gobierno. ¿Qué le gusta hacer en su tiempo libre? Compartir momentos con la familia. Tengo una bella familia con tres hijos y una hija, y busco estar con ellos el mayor tiempo posible. Incluso el trabajo lo compartimos, siempre he contado con su apoyo y han sido una parte esencial en mi vida. Además, disfruto leer, un atardecer, una copa de vino, un pedazo de queso, la vida, y sobre todo la tranquilidad de sentir que estamos contribuyendo a la sociedad, que estamos haciendo algo. ¿Cuáles son las mayores satisfacciones que ha tenido en el curso de su carrera? Desde luego, el Premio Universidad Nacional para mí ha sido una gran satisfacción. También el premio que recibimos de la Unesco por el trabajo de la Cátedra, que es un premio colectivo. Pero creo que lo más importante es la satisfacción personal de sentir que estás sumando un grano de arena a una lucha continua. Insistir en que las cosas sí se pueden transformar, seguir adelante aunque tengamos que estar construyendo y reconstruyendo todos los días. Por eso cuando logramos hacer un cambio lo potencializamos mucho, sentimos que caminamos, que avanzamos. Al mismo tiempo, no nos desmoralizamos con los retrocesos y con los tropiezos, sino que guardamos la esperanza.

Gloria Ramírez. Foto: mcc

Nota: La versión completa de esta entrevista puede encontrarse en el Blog Políticas.
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“La UNAM es generosidad y conocimiento”: Jorge Márquez
Myriam Corte Cortes

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ntaño alumno y profesor adjunto de académicos como Lourdes Quintanilla, Luis Alberto Ayala y Fernando Pérez Correa, de quienes aprendió diversidad, pluralidad y sobre todo comprensión sobre las ciencias sociales, el doctor Jorge Márquez Muñoz, profesor de nuestra Facultad, director de la revista digital Razón Cínica, y jefe del área de Gobernanza y globalización del plantel, fue recientemente galardonado con el Premio Reconocimiento Distinción Universidad Nacional para jóvenes académicos en docencia en ciencias sociales. Con motivo de este reconocimiento, Gaceta Políticas platicó con él sobre su experiencia académica. ¿Qué significa para usted haber recibido el Premio Reconocimiento Distinción Universidad Nacional para Jóvenes Académicos? Un gran honor. Es el punto más alto de mi carrera académica, como investigador y profesor. Pero antes que nada me siento agradecido porque la Universidad es muy generosa. Sinceramente no he trabajado para ganar un premio: el trabajo se hace aquí con mucho afecto, con mucha entrega día a día, no pensando en un premio, y de pronto uno mira hacia atrás y se da cuenta que tiene suficientes méritos, no para ganar el premio, pero al menos sí para competir, y eso es increíble. Pero todo eso es posible gracias a la generosidad de la Universidad, la cual da las condiciones, pues me permite hacer este trabajo de formador de generaciones y estar cerca de los alumnos, dirigir sus
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tesis; me da espacio y recursos para poder escribir libros que son útiles para la docencia, y que a su vez son útiles para mis alumnos. ¿Cuál ha sido la importancia de la en su formación y desarrollo profesional? Antes que nada, es el encuentro con el conocimiento en un sentido muy amplio, porque hay grandes maestros, muy buenas bibliotecas y centros de información electrónica; hay muchas condiciones para tener acceso a mucho conocimiento. También se vive el conocimiento en el sentido de las relaciones humanas. Uno conoce gente maravillosa, uno está muy arropado por muchos amigos. El conocimiento no es nada más el libro o la clase en frío, sino es muy caluroso; uno siempre encuentra guías, buenos consejeros en todos los aspectos. En ese sentido, la Universidad es completísima. La Universidad permite tener puntos de vista más complejos y completos sobre una visión del mundo que es totalmente distinta a aquellos que no entraron a esta institución. Pasando por la fcpys uno acumula opiniones, conoce gente y hay tal cantidad de argumentos que uno no puede más que enriquecer su opinión. Y entonces uno se vuelve un poco más cauteloso, es una gran lección en la vida lo que se aprende en la Universidad.
unam

del plan de estudios de la Facultad, la cual va a ser muy difícil e intensa. Vamos a hacer el intento de que sea muy profunda, porque la Facultad tiene que aprender otras experiencias y tiene que ofrecer a nuestros alumnos mejores opciones de estudio. Tiene que ser una universidad moderna, adaptada al mundo de ahora, y nuestra Facultad en muchos aspectos necesita actualizarse. La segunda es el estudio que hemos hecho de algunos diagnósticos de universidades de otros países en donde se imparten las carreras que damos en México. Este análisis comparativo nos va a servir como un referente para saber qué hacen los demás y qué hacemos nosotros. En ese sentido, queremos fortalecer justo las áreas de gobernanza y globalización, porque nosotros creemos que ahí hay una gran oportunidad de trabajo para los estudiantes. Necesitamos especializarnos más en esa área, tenemos que meternos muy a fondo para ser una Facultad del siglo xxi. ¿Cómo ha sido el desarrollo de su publicación digital Razón Cínica? Es un proyecto que ha sobrevivido por nueve años. Arrancó como un pequeñísimo proyecto de amigos de la Facultad sin fines de lucro, con la finalidad de difundir el conocimiento, y fue la primera revista electrónica de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. La revista tuvo un arranque muy fulguroso, muy fuerte. Actualmente se ha vuelto más flexible, ya no podemos ponernos los grados de exigencia que nos poníamos al inicio. Con la flexibilidad que ofrece el in-

¿Qué es el área de Gobernanza y globalización? En esta área tenemos dos prioridades. La primera está relacionada con la reforma

Jorge Márquez. Foto: ncyc

ternet, ni siquiera hacemos números completos, sino que publicamos artículos en el momento en que los tenemos. Se puede difundir más rápidamente el conocimiento, y todo ha sido con buena voluntad, esfuerzo y auxilio de muchos amigos ¿Qué significa para usted la docencia? Incursioné en este campo porque yo mismo quería saber cosas, y la docencia es una forma de lograrlo. Las clases son también para mí, no sólo para los alumnos. La docencia es muy útil porque también es el encuentro de muchas generaciones. Uno aprende de lo que saben las diferentes generaciones y las otras generaciones aprenden algo de lo que yo sé.

¿Cuáles son las mayores satisfacciones que ha tenido en el curso de su carrera? En mis quince años como profesor, el Premio Universidad Nacional. Mi siguiente mayor satisfacción es ser profesor de tiempo completo definitivo. Fue, un concurso abierto, muy competido e interesante donde uno se enfrenta a un jurado íntegro y capaz. Haber ganado ese concurso es muy grato, porque cuesta mucho trabajo, le piden a uno muchas cosas, y no es para menos, pues la Universidad nos recibe con los brazos abiertos, nos apoya muchísimo, por ello, tiene que elegir muy bien a la gente que va a acoger.

En la etapa en la que actualmente estoy, contribuyo a un proyecto de Facultad con el área de Gobernanza y globalización. Creo que ésta es una de las etapas más importantes de mi vida académica. Es un momento importantísimo, quizá más que el reconocimiento que acabo de recibir, por lo que va a significar, ya que va a dejar una huella muy especial en el futuro de la Facultad.

Nota: La versión completa de esta entrevista puede encontrarse en el Blog Políticas.
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El periodismo, oficio violentado
Myriam Corte Cortes

Carmen Aristegui. Foto: jamc

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l fin de sexenio es una coyuntura compleja para la sociedad mexicana, que ha sido expuesta a una degradación caracterizada por la violencia, el abuso de autoridad y la falta de información y libertad de expresión. Tal escenario no es ajeno a la labor que día a día realizan periodistas en nuestro país, labor vulnerada por el crimen organizado y las autoridades omisas. Lo anterior fue expuesto en la conferencia “Periodismo e inseguridad humana”, impartida el 31 de octubre en el auditorio Ricardo Flores Magón por la periodista Carmen Aristegui y el doctor Edgardo Buscaglia, profesor e investigador visitante de la unam. Durante la conferencia, Buscaglia señaló que la guerra contra el crimen organizado es una “obscenidad que pudo haberse evitado”, y que está afectando a la población civil en el ámbito físico, colectivo, patrimonial, laboral y ambiental. Respecto a los periodistas, dijo, sus libertades civiles y económicas son violentadas, así
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como el libre ejercicio de su labor profesional, es silenciada por actores estatales y no estatales que buscan el ocultamiento de la información que difunde el reportero, conduciéndolo a la autocensura. En su intervención, Carmen Aristegui reforzó el argumento de Buscaglia al afirmar que el país “está frente a un colapso institucional”. Aseveró que el ejercicio periodístico se encuentra en condiciones de vulnerabilidad extrema, ante la absoluta ausencia del Estado. “No hay voluntad ni capacidad para resolver los casos de asesinato y desapariciones de periodistas, entonces ¿qué puede esperar la sociedad civil que se enfrenta a esta violencia?”, inquirió. Por ello, ambos ponentes apuntaron que se necesita una mínima presión social para que la autoridad “deje de ser omisa”, así como reflexionar sobre las condiciones de seguridad para ejercer el periodismo en México. Aristegui señaló que “necesitamos encontrar las claves para darle la vuelta a esta violencia”.

Otro punto que abordaron fue la hiperconcentración en los medios de comunicación. Explicaron que tanto el duopolio televisivo como la centralización radiofónica son ejemplos claros de la falta de democratización de los medios, y que tal contexto impide ejercer la tarea periodística con mayor libertad. Es un problema que no fue solucionado ni criticado con la apertura democrática originada tras los comicios de 2000, ya que “hubo cambio de partido pero no se dispersó el poder de los medios”. Finalmente, durante la ronda de preguntas y respuestas, la señora María Herrera, quien se encontraba entre el público asistente, expuso el caso de sus hijos Jesús, Raúl, Luis Armando y Gustavo Trujillo Herrera, desaparecidos desde hace más de cuatro años: un doloroso testimonio de la grave situación que se vive en México.

Primer encuentro de estudiantes de sociología
Myriam Corte Cortes

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l 3 de diciembre fue inaugurada en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (fcpys) la Primera Convención Latinoamericana de Estudiantes de Sociología, con el tema “América Latina frente a sí misma”. El encuentro se llevó a cabo con el fin de brindar un espacio de discusión, análisis e intercambio en torno a los diversos problemas que afectan a los pueblos latinoamericanos, favoreciendo, además, la consolidación de redes académicas entre estudiantes y profesores de las instituciones participantes. La inauguración estuvo a cargo de Fernando Castañeda Sabido, director de la fcpys; Massimo Modonesi, coordinador del Centro de Estudios Sociológicos, y José Manuel Esquer, secretario nacional de la Red Nacional de Estudiantes de Sociología-México. En su intervención, Castañeda hizo énfasis en la importancia de este encuen-

tro, cuya principal materia de estudio son los conocimientos que aporta la sociología para comprender el contexto de los pueblos en América Latina. Esquer, por su parte, enfatizó que los estudiantes de sociología tienen la responsabilidad de “ofrecer propuestas que brinden mejores condiciones de vida a los ciudadanos”. Tras la inauguración, el doctor Enrique Leff, investigador del Instituto de Investigaciones Sociales de la unam y profesor de posgrado de la fcpys, impartió una conferencia magistral en la cual abordó las repercusiones de los problemas ambientales en la sociedad. A lo largo de la convención, que finalizó el 7 de diciembre, se realizaron mesas con temáticas como dominación y control social, educación y tecnología, ruralidades y desarrollo, y diversos talleres y presentaciones de revistas.

Un espacio de discusión. Foto: jamc

30 años del CETMCS
Mariana Sánchez Cuazitl

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Mónica Guitián. Foto: jamc

30 años de la creación del Centro de Estudios Teóricos y Multidisciplinarios en Ciencias Sociales (cetmcs), el 22 de noviembre, Mónica Guitián, coordinadora del mismo, y Fernando Castañeda, director de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (fcpys), se reunieron con colaboradores del Centro para festejar la permanencia de un área que desde sus inicios ha sido importante para la vida académica de la Facultad. Los dos académicos recordaron cómo se formó el cetmcs, a partir de la necesidad de un área teórico-metodológica desde la cual se pudieran desarrollar investigaciones centradas en problemas de teoría social contemporánea. Esto dio origen a un seminario, que logró consolidarse en 1982 bajo el nombre de Cen-

tro de Estudios Básicos en Teoría Social. “Preguntas como ‘¿Cuáles son los niveles de investigación?, ¿cómo se relacionan con la elaboración de las teorías?, ¿cómo se forma un científico social?’, fueron resolviéndose en las diferentes áreas del Centro”, afirmó Guitián. En 2008, debido a la diversificación de las áreas estudiadas y a la suma de nuevas perspectivas y temáticas como globalización, posmodernidad, migración, religión, política y derechos humanos, el Centro adoptó su nombre actual. Los integrantes del cetmcs realizan sus actividades docentes en las cinco carreras que se imparten en la Facultad y forman parte de la planta de tutores y profesores del Programa de Posgrado en Estudios Políticos y Sociales.
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El arte del debate
Myriam Corte Cortes

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l 14 de noviembre, la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales fue sede del Segundo Certamen Universitario de Debate Alejandro Gómez Arias. Esta actividad académica, organizada por estudiantes del plantel, tiene como fin recuperar el ejercicio del debate sobre diversas problemáticas de nuestra institución. El acto inaugural estuvo presidido por Claudia Bodek, secretaria general de la Facultad, Rafael Robles Gil, secretario técnico, y el alumno José Luis Gallegos. Bodek señaló que el debate es un ejercicio interesante, divertido y creativo que incluye ciencia y arte. “En el debate se puede apreciar la capacidad de construcción, así como la calidad del contenido de los argumentos que se manejan. Por ello, la acción de debatir es una parte fundamental en la formación de los politólogos, administradores, sociólogos, comunicólogos y especialistas en relaciones internacionales de esta Facultad”, agregó.

Por su parte, José Luis Gallegos destacó que esta actividad fortalece la capacidad del alumnado para proponer soluciones a los múltiples problemas de nuestra Facultad. En el certamen se realizaron tres rondas de debate. Los equipos que alcanzaron mayor puntaje en sus exposiciones pasaron a la semifinal y final. Participaron alumnos de Comunicación, Administración Pública y Ciencia Política, quienes discutieron temas asignados al azar. En la ronda final, los alumnos Carlos Matienzo Zamora, Edwin Atilano Robles, José Luis Burgos Correa y Rafael de la Torre Rodríguez debatieron acerca de la suspensión de clases como una protesta social justa. El jurado consideró que la presentación, validez y estructura de argumentos, así como la capacidad de respuesta de ambos equipos, había sido muy pareja, por lo que declaró un empate en primer lugar.

Un ejercicio creativo. Foto: ncyl

Inclusión, no exclusión
Myriam Corte Cortes

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l Comité de Atención a la Discapacidad (cad) de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (fcpys), Con Nosotros, a.c. y el proyecto de investigación PAPIIT306411 Modernidades Alternativas y Nuevo sentido común, radicado en la fcpys, llevaron a cabo el 20 de noviembre las Jornadas sobre Discapacidad e Inclusión, con el fin de reflexionar, discutir y fomentar el tema de la discapacidad como objeto de estudio de las ciencias sociales. El acto inaugural estuvo a cargo de Claudia Bodek, secretaria general de la Facultad, quien recalcó que la fcpys es el lugar idóneo para “dar respuestas a la discusión sobre inclusión”. Además, celebró la diversidad de las actividades que conformaron dichas jornadas: conferencias, cine, talleres, tertulias y teatro, que
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permiten concientizar a los estudiantes sobre este tópico. Seguidamente dio inicio la mesa “La discapacidad: sus normas y sus representaciones”, con la participación de los especialistas Antonio Padilla, Alicia A. López, Benjamín Mayer y Ricardo Méndez, con la moderación de Márgara Millán. En sus exposiciones, los expertos deliberaron sobre la educación en materia de discapacidad. La sociedad, apuntaron, ha tendido a segregar a las personas con capacidades distintas al resto de la población. Por ello, disciplinas como la psicología, la pedagogía y la sociología se han dado a la tarea de analizar y diseñar nuevas formas de enseñanza, con el fin de construir una cultura que respete e incluya a esta población.

Discusión sobre inclusión. Foto: maes

XX Foro Nacional de Política Exterior
Myriam Corte Cortes y Nestor Isay Pinacho Espinosa

Jorge Eduardo Navarrete. Foto: ncyl

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éxico se encuentra en una posición respetable en materia de política exterior debido a sus más de doce tratados de libre comercio, así como por pertenecer a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico y a la Organización Mundial del Comercio. A

pesar de ello, aún quedan muchos aspectos en los cuales mejorar. Tales fueron las reflexiones de Jorge Eduardo Navarrete, diplomático de larga trayectoria que se ha desempeñado, entre otros cargos, como embajador ante China, Alemania, y las Naciones Unidas, durante su participación en la primera mesa del XX Foro Nacional de Política Exterior, celebrado en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (fcpys) del 6 al 8 de noviembre. El foro se inauguró en una ceremonia solemne en el auditorio Ricardo Flores Magón. Consuelo Dávila, Jefa de la División de Estudios Profesionales de la fcpys, ofreció un discurso de apertura donde destacó la importancia de estos foros para tratar temas tan relevantes de la agenda política del país. En la primera mesa de trabajo, “Política exterior y política interna”, Navarrete afirmó que el más reciente encuentro del G-20, realizado en Baja California, fue desperdiciado por el gobierno mexicano, que no aprovechó la oportunidad de cambiar políticas necesarias para el comercio del país a nivel global. “Es necesario trazar otro rumbo para la política externa que reduzca la dependencia y coloque a México como actor relevante a

nivel mundial […] este proyecto debe tener congruencia con la agenda interna y externa del país”, afirmó el también economista al referirse al plan a seguir en el presente sexenio. En la mesa “Crisis económica internacional y política exterior”, los especialistas Rosa María Piñón, Arnulfo Gómez y Antonio Gazol hablaron de los estragos causados por la crisis económica que inició en septiembre de 2008 con la quiebra de la destacada compañía financiera Lehman Brothers, y cuyas consecuencias —el aumento de deuda pública, el disparo del desempleo y el déficit fiscal— siguen sintiéndose en todo el mundo. Los expertos señalaron que la crisis financiera fue más notoria en la zona euro, aunque economías emergentes como los brics están sintiendo sus efectos, sin que se avizore una salida a corto plazo. A lo largo de los tres días que duró el Foro se trataron otros temas cruciales, como el crimen organizado y las relaciones de México con países de América y otros continentes.

Nuevo coordinador del Centro de Estudios de Opinión Pública
Myriam Corte Cortes

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l 5 de noviembre, el director de la fcpys, Fernando Castañeda, dio posesión a Felipe De la O López como coordinador del Centro de Estudios de Opinión Pública. De la O cuenta con una maestría en Administración Pública por la Universidad de Harvard, John F. Kennedy School of Government. Además, imparte la asignatura Teoría de la Administración Pública II en la Facultad.
Felipe de la O (izq.) y Fernando Castañeda. Foto: jamc 25

Activismo contra la discriminación
Javier Alexis Hernández Navarrete

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l 5 de noviembre se realizó el panel de discusión “Transgresión: actitudes, activismo y discriminación”, organizado por el Centro de Estudios Sociológicos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. En este evento se abordaron temas relacionados con las experiencias y los retos a los que se enfrenta la comunidad travesti y homosexual al ser excluida de las prácticas sociales cotidianas. El panel estuvo a cargo de los activistas Génesis López Ramírez y Victoria Huguette Vargas, y del doctor Rafael Salín. En la sala Lucio Mendieta, Victoria Vargas, miembro de la organización Colectivo Sol, describió las dificultades que enfrenta la comunidad travesti para conseguir trabajo y obtener servicios de salud, y la discriminación de la que es objeto incluso dentro de su círculo social. Por su parte, Génesis López exigió que “el gobierno ofrezca las facilidades para brindar las condiciones necesarias de ac-

Educación para la empatía. Foto: Wikimedia Commons

ceso a la salud y el reconocimiento de la ciudadanía para las y los transexuales”, tal y como lo estipula la Constitución de la oms. La perspectiva biológica sobre el fenómeno de la transexualidad la ofreció el coordinador de la Clínica de la Diversidad Sexual de la unam, el doctor Rafael Salín, quien explicó que la transexualidad podría tener su origen en el feto. Las hormonas del feto no hacen su trabajo en algunas áreas del cerebro que regulan la conducta sexual, básicamente en el hipo-

tálamo, de donde surge la glándula hipófisis o pituitaria, encargada de la producción de hormonas de casi todo el cuerpo, de la función sexual y reproductora. Los tres ponentes coincidieron en señalar la inmadurez de la sociedad mexicana para respetar la elección en la orientación sexual de las personas, y consideraron que mediante la educación y la empatía los mexicanos crecerán como individuos con un mejor criterio.

En aumento, la violencia contra mujeres periodistas
Leticia Martínez Eslava En la presentación, en la que participaron María Isabel Barranco Lagunas, profesora de la fcpys y miembro de la Agencia de Comunicación e Información de la Mujer (cimac); Anabel Hernández, autora de Los señores del narco; María Idalia Gómez, editora de la sección Justicia en el diario 24 horas, y Jaime Guerrero, coordinador de la Casa de los Derechos del Periodista, se dio a conocer que este informe es el primero que se realiza en México sobre la violencia vivida por periodistas en el ejercicio de su profesión, y en él se analizan y recaban datos sobre la agresión psicológica, física, económica, patrimonial y sexual de la que éstas son objeto. Al referirse a la importancia de este documento, elaborado por cimac, Lagunes señaló que la mayor parte de los reportes de organizaciones que denuncian la violencia contra periodistas no incluye a las mujeres o no desglosan los datos relativos a ellas, hecho por el cual reporteras, comunicadoras, investigadoras y redes feministas se han dado a la tarea de hacer visible esta situación y proponer medidas para prevenir, atender y erradicar dichas prácticas. El informe destaca que 11 mujeres periodistas han sido asesinadas entre 2005 y 2012. Durante las gestiones presidenciales del PAN se incrementaron las agresiones contra informadoras. Tan sólo en 2009 se tiene el registro de 13 mujeres violentadas psicológicamente mediante amenazas o difamación, y maltratadas físicamente, así como el caso de una desaparición. En 2010 aumentaron de modo alarmante los episodios contra comunicadoras, hasta sumar el 33 por ciento del total. En 2011 las formas de violencia se elevaron, además de que éste es catalogado por cimac como el año en que Veracruz saltó a la escena como una de las entidades de mayor riesgo para ejercer el periodismo.

Isabel Barranco Lagunas. Foto: jamc

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on un llamado a garantizar la seguridad para las periodistas violentadas, establecer medidas para salvaguardar su integridad física y emocional, así como asegurar la continuidad de su labor, un grupo de comunicadores presentó en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (fcpys) el Informe diagnóstico sobre violencia contra mujeres periodistas 2010-2011.
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Esencial, acercar a estudiantes a la investigación
Nestor Isay Pinacho Espinosa

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s fundamental acercar a los estudiantes de la Facultad a los proyectos de investigación que lleva a cabo el Centro de Estudios Políticos, afirmó el doctor Lorenzo Arrieta en el marco de la Semana de la Ciencia Política efectuada en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. En la conferencia inaugural, titulada “La investigación en el Centro de Estudios Políticos: temas y problemas”, realizada en la Sala Lucio Mendieta y Núñez, se contó con la participación de Francisco Reveles y Martha Singer, quienes discutieron los principales conflictos que surgen de la labor investigativa financiada por la unam. “Los egresados deberían poseer las herramientas para realizar lo que les soliciten, pero esto muchas veces tiene que ver con la investigación” dijo Arrieta al referirse a la falta de interés y a la dificultad que los

Herramientas para el estudio. Foto: maes

alumnos encuentran en las investigaciones durante los últimos semestres de su carrera. De los 55 profesores del Centro, sólo 21 cuentan con financiamiento, afirmó Martha Singer, por lo que se reiteró la im-

portancia de analizar las investigaciones independientes así como la creación de seminarios donde participen los estudiantes, para evaluar el avance de los docentes en sus proyectos de investigación.

La Facultad recibe a otra generación del SUAED
Leticia Martínez Eslava

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Educación a distancia. Foto: Víctor Jiménez

l 19 de enero, Fernando Castañeda, director de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, dio la bienvenida a los alumnos del Sistema de Universidad Abierta y Educación a Distancia (suaed) al ciclo 2013-II. En el auditorio Ricardo Flores Magón, el titular del plantel afirmó que en los últimos años el suaed ha recibo un apoyo renovado por parte de las autoridades universitarias, en respuesta a la creciente necesidad de instrumentar nuevas opciones educativas para los jóvenes, con un nivel académico a la altura de lo que requiere la nación. “La unam hace un gran esfuerzo para ofrecerles esta modalidad y esperamos de ustedes ese mismo compromiso en la realización de sus estudios”, precisó el director. Castañeda aseguró que las ciencias sociales son el mayor reto de la modernidad, ya que es un tipo de conocimiento que ayudó a consolidar todo lo que hoy es

parte de nuestra vida cotidiana. “No hay institución social que no haya sido tocada por las ciencias sociales, ni conocimiento que haya transformado tanto las relaciones humanas”, enfatizó. En este tenor, Castañeda felicitó a los alumnos de nuevo ingreso “por decidir estudiar un área de conocimiento desafiante, compleja e interesante”. Por su parte, Lourdes Durán, jefa de la División suaed, recordó a los alumnos que hace 40 años, cuando empezaron los primeros cursos del sistema abierto, había 15 alumnos; hoy se encuentran inscritos tres mil, lo cual habla de un crecimiento cuantitativo que también debe ser cualitativo, para lo cual se requiere del esfuerzo conjunto de estudiantes y profesores.

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Socióloga de la Facultad es galardonada por tesis sobre el aborto
Leticia Martínez Eslava

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l aborto es un estigma social, sin embargo es una práctica que ha sucedido siempre en la historia de vida de la mujer. Es un hecho callado, que aun cuando trata de ocultarse, produce uno de los mayores impactos físicos y emocionales en quien se lo practica, así como una gran discriminación y rechazo por parte de una sociedad que todavía no reconoce que las mujeres son dueñas de su cuerpo y que pueden decidir sobre él. Identidad, ser mujer y abortar: una relación dialéctica (Ciudad de México 20082011), es el título del trabajo de Vanessa Maldonado, egresada de la carrera de Sociología de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, con el cual obtuvo el primer lugar en el Concurso de Tesis en Género Sor Juana Inés de la Cruz 2012, organizado por Inmujeres. En este concurso, cuya premiación se llevó a cabo en el Palacio de Bellas Artes el 7 de noviembre pasado, se recibieron 150 tesis de licenciatura, maestría y doctorado, con temas como discapacidad, identidad, ciudadanía y salud, entre otros. Vanessa, una mujer “enamorada de la investigación sociológica, apasionada, comprometida, alegre, mágica”, fue la ganadora en la categoría de licenciatura. En una aleccionadora conversación, esta joven expresiva y vivaz nos compartió que el objetivo de este estudio fue realizar un análisis del aborto como fenómeno social. Para tal efecto, a través de siete entrevistas, profundizó en las vivencias, experiencias y significado de este hecho en mujeres habitantes del d.f. “Me preguntas que cuál es mi principal aportación en este trabajo y te puedo decir que a lo que camino es a deconstruir los estereotipos de género que dañan a la mujer y a toda la sociedad. Yo estudié sociología porque quería transformar el mundo, hacer la revolución para mejo28

rar las cosas. Al llegar a la Facultad me di cuenta que aquí no me iban a enseñar a usar armamentos, pero sí me darían otras armas para cambiar las cosas. Me enamoré de la investigación sociológica porque pienso que tenemos una obligación con nuestra nación y universidad, justo de modificar las condiciones en las que vivimos. Aquí comprendí que hay trincheras de lucha y la mía es ésta, la academia, la palabra, la sociología”, dice Vanessa, y enfatiza: “El feminismo es una revolución que sucede en la interacción cotidiana, en la familia, en la escuela, y desde ahí podemos librar esta contienda”. “¿Qué cuáles son las principales bases de mi formación en la Facultad que me permiten ser competitiva y ganar premios como éste? En primer lugar el gran aprendizaje que obtuve de mis profesores sobre teoría social. En segundo lugar, las valiosas enseñanzas sobre el método para hacer estudios rigurosos. En tercero, el enfrentarme directamente a realizar trabajo de campo, el hacerme consciente que la sociología es fundamento teórico pero que su centro de estudio es la realidad social. Si a eso le agrego otros elementos como la curiosidad, la reflexión, la crítica y el compromiso inculcados por mis excelentes maestros, tengo perfectamente claro por qué de la mano de ellos me enamoré de la sociología”. Sobre el premio que ganó con su tesis, que consiste en un estímulo económico y su posible publicación, Vanessa asegura: “Cuando me dijeron que había ganado este primer lugar no lo podía creer porque el trabajo es muy crítico. El Inmujeres es un instituto de creación panista y mi investigación cuestiona a la derecha, a la Iglesia, a instituciones que fomentan la desigualdad de género. Después de eso me sentí y me siento muy contenta, muy orgullosa y con una necesidad de seguir trabajando el tema. Realmente me ena-

Vanessa Maldonado. Foto: jamc

moré de mi tesis porque tiene mucho de lo que soy, de pasión, de una imaginación sociológica permanente, de querer contribuir al cambio de alguna forma y de seguir haciendo cosas que sean reconocidas, porque el hecho de que valoren tu trabajo es muy importante”. A sus treinta años, Vanessa es profesora adjunta en la carrera de Sociología, en la materia Problemas sociales de la mujer; ayudante de investigación en el Centro de Estudios Sociológicos del plantel, donde colabora en un proyecto sobre trata de personas; docente titular en educación a distancia en la Facultad de Derecho, en la asignatura de Sociología general y jurídica. También participó en el libro La magia tuxteca, y prepara para su maestría un proyecto sobre los jóvenes pandilleros. Con una gran sonrisa reitera: “de aquí soy, la sociología es lo mío, quiero dedicarme toda la vida a la investigación y a la academia, no podría vivir sin esto”.

La SRE reconoce a joven internacionalista de la FCPyS
Leticia Martínez Eslava iene 27 años y ya es licenciado en Relaciones Internacionales y maestro en Historia. Recientemente, Erik del Ángel Landeros sumó otro logro de gran relevancia: la Secretaría de Relaciones Exteriores (sre) le otorgó un reconocimiento por su tesis de maestría en el marco del premio Genaro Estrada, uno de los más importantes otorgados a la investigación sobre la historia de las relaciones internacionales de México. El trabajo de Erik, distinguido en la categoría de Maestría, se titula: El regreso político de Victoriano Huerta en 1915: Entre la lucha de facciones del México revolucionario y el enfrentamiento germano-estadounidense durante la Primera Guerra Mundial. En la ceremonia de premiación, realizada en la sre el 26 de noviembre pasado, se destacó que este galardón se entrega “a estudiantes e investigadores que sacan a la luz documentos de gran valor testimonial y que nos recuerdan la utilidad y relevancia de las fuentes primarias y de los archivos”. En reconocimiento a su quehacer, hoy compartimos una plática con este internacionalista. ¿En qué radica la importancia de tu investigación y de qué manera puede incidir en la solución de problemas actuales en el país? Desde que cursaba la licenciatura en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales me interesó trabajar una línea de investigación que no es de las más desarrolladas en el plantel: la de la historia de las relaciones internacionales. En la maestría, misma que realicé en el Instituto Mora, ahondé en este tipo de temas, y el fruto es este premio. Lo relevante de este estudio es que en él se conjuntan dos áreas de conocimiento muy importantes, la historia y las relaciones internacionales, pero además, cada una de ellas requiere de una participación multi y transdisciplinaria, ya que prácticamente todas las ciencias sociales las cruzan. En esta investigación se traslucen enseñanzas de la historia que debemos apren-

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der. En 1910 Madero había despertado muchas expectativas que después no pudo cumplir y los mismos grupos que lo apoyaron se desunieron y se aglutinaron con sus opositores, de ahí el regreso triunfal de Huerta en 1913. ¿Eso qué me recuerda? Que en el año 2000 muchos mexicanos estaban ilusionados con el cambio político porque se suponía que la democracia por fin daría un gran paso, había muchas expectativas y se apostaba muy alto por cosas que al final tampoco se cumplieron. Mientras tanto, los defensores del antiguo régimen siguieron trabajando por el regreso y hoy están de vuelta. ¿Cuáles son las principales enseñanzas que obtuviste en la Facultad para concretar este estudio? Aquí aprendí historia, política internacional, me formé con excelentes profesores, di mis primeros pasos en la investigación histórica y en la docencia, ya que fui ayudante de profesor, pero además constaté que hacer historia desde las relaciones internacionales es muy rico y productivo. ¿Cómo evaluarías la gestión diplomática de los últimos años? En la actualidad existe una añoranza por la etapa de oro de la política exterior de México. Y a no se puede regresar a esos tiempos porque el mundo cambió, ya no hay Guerra Fría y los liderazgos son diferentes. Por tanto, para responder a esta realidad distinta se necesitan rearticular las tareas. Sin embargo, hasta el momento México no ha encontrado la mejor forma de hacerlo. Con el primer gobierno del PAN hubo un viraje de nuestra política exterior, se dio una mayor cercanía hacia Estados Unidos y se dañó la relación con América Latina. En la gestión que recién concluyó se subsanó este hecho y México volvió a sentarse con los países de la región, la cual es muy importante en lo cultural, histórico, político y estratégico, sin olvidar que en términos económicos también es un área crucial para el país.

¿Cuál es el principal significado del premio que te otorgó la sre? Realmente es una credencial muy importante porque este reconocimiento lo entrega un prestigiado Consejo Consultivo del Acervo Histórico Diplomático de la sre, pero además, a 12 años de haberse instituido, en la lista de ganadores están los grandes historiadores del país, y estar dentro de ese cuadro es muy valioso. Me da mucho gusto compartir este premio con mi facultad, porque aunque hice la maestría en otro lado, siempre me he sentido parte de esta comunidad y de esta casa.

Erik del Ángel Landeros. Foto: jamc

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Del 131 al #Yo soy 132
Myriam Corte Cortes

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el 131 al #Y o soy 132 es el título del libro coordinado por Leonardo Figueiras, académico de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (fcpys), que reúne seis interesantes colaboraciones que documentan el surgimiento y desarrollo del movimiento #Y oSoy132, así como su impacto en los comicios de 2012. “La obra nos ofrece textos frescos, con una lectura ágil como la crónica del periodista Jorge Meléndez que pone de manifiesto que el cambio político-cultural se encuentra en los jóvenes. Además, hay especial atención en el uso que los jóvenes hicieron de las redes socio digitales en este movimiento”, mencionó Martha Singer, durante su intervención en la presentación del libro, misma que tuvo lugar en el auditorio Ricardo Flores Magón de la fcpys. También comentaron la obra los periodistas Carlos Fazio, Jorge Meléndez,

la profesora Carola García y el coordinador del texto. Del 131 al #Yo soy 132 es un libro que propicia el debate sobre las condiciones en que surgen los movimientos sociales e invita a reflexionar por qué el #YoSoy132 surgió precisamente en la Universidad Iberoamericana y no en la unam, señalaron los comentaristas. “Esta obra colectiva que aborda un periodo breve del ámbito político, contiene el substrato de un cambio histórico, pues aborda el surgimiento de un movimiento juvenil contestatario que vino a evidenciar que el dinosaurio aún sigue ahí y la necesidad de la democratización de los medios”, recalcó Fazio. La presentación concluyó con los agradecimientos del coordinador de la obra, quien recalcó que la publicación de este libro fue un esfuerzo colectivo que nos ofrece “la visión y conciencia crítica de los jóvenes del #Y oSoy132”.

Frida visita Políticas
Diana Ramírez Luna

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l espejo de Frida Kahlo, de Martha Laura Tapia, profesora de Ciencias de la Comunicación en la Facultad, ofrece una visión de la obra de la pintora desde la perspectiva del psicoanálisis. La presentación del volumen, realizada en la sala Fernando Benítez, contó con la presencia del coordinador de la licenciatura en Ciencias de la Comunicación, Arturo Guillemaud Rodríguez, y de

los profesores Porfirio Toledo, Roberto Sánchez, Francisco Peredo, José Antonio González y la autora. El libro pone de manifiesto la forma en que la pintora sublimaba su dolor. Basándose en la teoría del estadio del espejo de Lacan, y descubriendo a través de la misma la devastación física y espiritual en la que Kahlo vivió, nos muestra un aspecto de lo que fue la vida de esta gran pintora. En la presentación, Miguel Ángel Ramírez, profesor de Sociología, dijo que la obra es un ejercicio crítico de reinterpretación, fundamental para entender el contexto actual del país, pues permite al lector conocer los orígenes del poder político ejercido a través de un marcado centralismo que ha degenerado en una gran desigualdad social. El autor contó que la idea del libro surgió al analizar las grandes contradicciones en la historia de México y encontrar características que los grupos de poder conservaban. Expuso el ejemplo de los “científicos” porfiristas, quienes seguían admirando el período juarista por haber sentado las bases de un gobierno en el que el actor principal era el presidente.

La herencia revolucionaria
Gustavo Adolfo Calderón Juárez

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erónimo Hernández Vaca presentó en la sala Lucio Mendieta de la fcpys su libro El Estado y la Revolución Mexicana. El texto detalla las similitudes entre los grupos de poder en México durante los siglos xix y xx.
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Publicidad y poder
Myriam Corte Cortes

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rupos de poder y construcción de agenda en la institucionalidad del Estado es una obra que expone cómo se construye la agenda publicitaria en México, de acuerdo con los intereses de grupos de poder tales como los partidos políticos y los medios de comunicación. Es una investigación que ofrece nuevas perspectivas de análisis para la Ciencia Política, la Administración Pública y las Ciencias de la Comunicación. El libro fue presentado el 18 de octubre en el auditorio Ricardo Flores Magón, con la participación de Fernando Castañeda, Carola García, Jorge Márquez, Juan Carlos León y el Arturo Rodríguez, acompañados por el autor, Gerardo Dorantes, profesor de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. La publicidad que día a día se exhibe en televisión abierta transgrede los principios de la Ley Federal de Radio y Televisión, ya que el tiempo de transmisión es excesivo y el contenido de los mensajes vulnera los derechos del televidente, dijo García. En su momento, Castañeda comentó que la obra aborda un tema fundamental

y complejo, ya que el mal uso que se le da a la publicidad en los productos de comida “chatarra” se ve reflejado en problemas de salud pública: “México tiene el primer lugar en obesidad infantil. El libro invita a discutir dicha problemática”. También mencionaron que el autor manifiesta una gran capacidad para articular el tratamiento teórico-conceptual y las bases empíricas de los temas relacionados con la comunicación, las relaciones de poder, la elaboración de políticas públicas y los complejos comportamientos culturales. Finalmente, Dorantes agradeció los comentarios de sus colegas y mencionó los objetivos que pretende alcanzar con la publicación de esta obra: “Con la hechura de un libro como este pretendo alcanzar, al menos, dos objetivos muy claros: primero, que la propia lectura de los temas abordados provea un mayor conocimiento y sobre todo un fácil entendimiento o comprensión de los conceptos básicos en relación con la construcción de la agenda publicitaria en México; y segundo, que

la lectura y el análisis de los conceptos estudiados sean lo suficientemente provocadores para impulsar el deseo de adquirir más conocimientos del tema, y de esta forma crear la necesidad de encontrar nuevas fuentes de conocimiento más avanzadas sobre la materia”.

Reflexionar el presente de la política
Gustavo Adolfo Calderón Juárez

La política vive tiempos difíciles”. Con esta frase da inicio Los vértigos de la política: una revisión desde la modernidad, cuya presentación en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales corrió a cargo de Ángel Sermeño, de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, Arturo Santillana y Sergio Ortiz, profesor del suaed en nuestro plantel. Los altos niveles de rechazo a los líderes políticos, el aumento de los demagogos que únicamente cuestionan a otros políticos, además de un marcado abstencionismo en votaciones y desinterés ge-

neral por los asuntos públicos han generado una crisis en el ejercicio político en el mundo actual, sin importar ideologías. Ante ello, surge la necesidad de retomar a los clásicos del pensamiento político. El libro reúne ensayos en donde se resume a los principales exponentes de la filosofía política del siglo xiv al xix, desde Maquiavelo hasta Marx. Realizar un texto tan completo sobre las ideas de la historia política en tiempos de crisis es una forma de no quedarse cruzados de brazos, afirman sus autores. Para llevar a buen puerto las relaciones entre el gobierno y sociedad es necesario acabar con la incertidumbre de la sociedad actual sobre la política.

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Tríptico de cine: la política vista desde la trinchera cotidiana
Juncia Avilés*

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o largo del siglo XX la cinematografía ha sido acompañada no sólo por sus espectadores, sino por quienes tuvieron el privilegio de escribir sobre ella. En El cine mexicano a través de la crítica, Gustavo García menciona que “la escritura sobre el cine mexicano ha sido como su espejo compañero, su reflejo (en los dos sentidos: como réplica y como reflexión)”. Las tres películas de las que hablaré en estas hojas efectivamente resultan un reflejo peculiar e interpelador de la muy subjetiva historia latinoamericana a la que hacen referencia. Reunidas a modo de aquelarre cinematográfico en las tertulias cinematográficas de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, estas cintas se vinculan como diversos espíritus del presente y pasado frente a los cuales nuestra sociedad se trata de reconocer. Fundamentalmen-

te diversas, con temáticas vinculadas a la turbulenta década larga que fue de 1976 a 1988, las películas tienen elementos en común que permiten cuestionar las formas y los modos en que la cinematografía latinoamericana trata de hablar sobre su propia historia. El tríptico se conforma de diversos puntos de vista sobre el militarismo y la entrante tecnocracia a inicios de los años 80. Aunque en anacronía, parte de la subjetividad con que una niña argentina observa su vida en clandestinidad durante el golpe, sigue con la mirada intimista de un burócrata de la vieja guardia que espera regresar a la política mexicana, y finalmente salta a la visión expansiva con que el partido socialista chileno tuvo que impulsar una campaña de marketing para derrocar a Pinochet.

El canto del cisne: La víspera (Alejandro Pelayo, 1982)
La posibilidad de ver esta película en nuestros días es, a todas luces, un logro. Filmada de forma independiente (esto es, como señaló Armando Rosas, de manera “independiente al estado… un cine de tortas y chaparritas”), la cinta ha tenido una ardua vida. Grabada en doce días con mínimos recursos, es una cinta íntima al grado de la asfixia, filmada en una sola locación y con la magistral cámara de Federico Weingartshofer (uno de los estudiantes de cine que en 1968 filmó parte del material de El grito). La película fue musicalizada por el maestro universitario Ricardo Pérez Montfort y como asistente de sonido se alistó un muy joven Alfonso Cuarón. Fue estrenada en Canal 11 en la víspera de la toma de posesión de Miguel de la Madrid y, durante un tiempo, exhibida en cineclubes como una cinta de culto. Según Pelayo, Carlos Monsiváis la consideró como la película que mostraba “la otra cara de la política que contaba La
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La víspera: la espera.

sombra del caudillo”. El negativo desapareció poco después de la cooperativa que la produjo y la cinta quedó relegada al olvido. De aquí que el rescate y la reedición de la Filmoteca de la unam suponga una verdadera proeza para la cinematografía independiente nacional. Gracias a este esfuerzo por primera vez en su historia La víspera puede ser adquirida para exhibiciones privadas, en formato dvd. La historia gira en torno a un hombre que fue parte del gabinete de Adolfo López Mateos. El día en que el “presidente

electo” (presumiblemente De la Madrid) anunciará a su equipo de trabajo, el hombre se rodea de sus ayudantes y seguidores con el fin de esperar el nombramiento y posiblemente celebrar su regreso a la primera línea política. De acuerdo con la rememoración de Alejandro Pelayo, la cinta se planteó en tres tiempos: primero un allegro, filmado en los exteriores de la finca; en segundo un andante, enmarcado por los interiores de la casa y los viajes al pasado de la memoria; finalmente un adagio del personaje y su soledad.

La extrema teatralidad de la pieza funciona como perfecto contraste con su discurso, que señala cómo el político está acabado en la medida que los nuevos tiempos exigen sólo “gente joven, técnicos… pero no de los nuestros, sino que se están formando en el extranjero”. La víspera es también un adagio de los tiempos pasados. Funciona como un espejo que deforma los recuerdos y en el que la sensación de que antes todo funcionaba mejor se extiende hasta el punto de modificar la memoria. En este extrañamiento, la convicción terca de que ha habido tiempos mejores y que “lo único que se necesita es una oportunidad” para hacer bien las cosas, acaba provocando una verdadera alienación de la realidad: el hombre rechaza la compañía de sus allegados y, aunque aterrado de la soledad, se reafirma en la idea de que su papel es el de esperar, pacientemente, esperanzadoramente. La cinta cierra con una fantástica toma a media luz en la que el retirado transita de la tristeza a la locura. Fue realizada en una toma única y subraya ese espacio liminal entre el coraje y la esperanza en donde la víspera se convierte en la forma de vida del personaje.

Vida en las antípodas: El premio (Paula Markovitch, 2011)
Una niña que patina sobre la arena, que entiende que tiene que mentir pero que no sabe cúal parte de lo que dice es una falacia. El premio juega constantemente en la línea de lo seguro y lo mortal: teniendo al espectador como (inicialmente) único cómplice, Cecilia y su madre se esconden de la dictadura argentina en una casa abandonada frente al mar invernal. El padre está desaparecido, presuntamente en Buenos Aires, y la madre, en general catatónica de dolor, tiene la certeza de que al menos una prima ha sido asesinada por los militares. Cecilia vive dentro de una fábula, en la cual asiste a la escuela local y cuenta historias sobre una familia bucólica. Su mentira tiene límites y cuando no sabe qué responder se reconoce en su madre: contesta una y otra vez como autómata el cuento que se le ha enseñado. El conflicto está en el momento en que el ejército se interna en este segundo no-hogar, la escuela, y exige que Cecilia haga una redacción. Incapaz

de distinguir entre la realidad y la ficción, pero leal a su familia, pone por escrito lo que no puede decir. El premio radica, entonces, en las formas en que se puedan borrar las huellas de sus pasos y tratar de mantener un cuento que cada vez se desborra más rápido. El premio no es sólo una historia sobre los modos en que la infancia ve y juega a entender, con una sencillez descorazonadora, la vida y la memoria adulta. Su creadora, Paula Markovitch, llegó a México en una de las últimas oleadas de refugiados argentinos de la dictadura. Casi 30 años después, la directora decidió volver a San Clemente del Tuyú y grabar in situ su historia. Se dice que toda narración es autobiográfica; sin embargo, lo que nos cuenta Markovitch está hecho de una fibra mucho más fuerte. Es un autorretrato que narra con imágenes quién es realmente Cecilia, no sólo su vida. Es una historia sin datos duros, basada en las sensaciones y texturas que provoca la contraposición de la figura vital de la niña frente a un panorama físico y emocionalmente vacío, extendido al infinito, como el mar que no deja de amenazar el pequeño escondite.

El premio: huellas de la dictadura.

La revolución no será televisada: No (Pablo Larraín, 2012)
Adaptación fílmica de la obra teatral El plebiscito de Antonio Skármeta, la cinta cuenta desde un punto de vista inusual el referéndum que en 1988 sacó del gobierno al dictador Augusto Pinochet. Aunque considerada en inicio como una maniobra de la derecha para legitimar su poder internacionalmente, el ejercicio resultó un acontecimiento histórico en el momento en que en apretada mayoría los chilenos votaron porque el militar no continuara en el cargo. No observa esta encrucijada desde el punto de vista de quienes se encargaron de realizar la labor de convencimiento, utilizando la lógica del marketing al establecer una campaña publicitaria que rompiera con los estereotipos que la derecha había instituido sobre la izquierda. La cinta hace énfasis en una campaña donde el mensaje resultó tan importante como el medio. Curiosamente, la película no está realizada bajo esta idea. Fue filmada y editada con una estética ochentera, sin que esta textura agregue algún tipo de sentido o profundidad especial (Gabriel Lara Villegas, colaborador de Letras Libres, la calificó como “la primera película filmada enteramente en Instagram”). La obsesión por el vintage que ha permeado en ciertos ambientes sociales en los últimos años no se justifica en la cinta, y acaba resultando un elemento en contra de la misma, ya que llama la atención sobre la (falta de) veracidad de las imágenes que estamos presenciando. Es muy distinto dar el efecto de un falso documental que jugar a que estamos viendo uno sin que el creador y el objeto tengan ningún tipo de vinculación: resulta en una pérdida de sentido y un distractor para el tema central. Una vez más, si la cinta resalta la importancia que tiene la forma en que se dicen las cosas, una elección tan sencilla pero fundamental como el “formato” de la película no deja de dar una idea contradictoria sobre el discurso que desea transmitir el director.

No: el medio y el mensaje.

De la misma manera en que hace unos meses los partidos estadounidenses tuvieron que emplear una campaña de convencimiento de votantes “indecisos”, en el Chile de 1987-88 la estrategia política se enfocó en imágenes que en vez de recuperar el pasado persuadían sobre los beneficios de la democracia. Como bien señaló durante la presentación de la cinta la socióloga Márgara Millán, “el largometraje no narra una historia, sino que indaga en la manera en que algo sucedió y el papel de los medios de comunicación en 1988”. No obstante, más allá de subrayar la lucidez de los publicistas por crear una campaña completamente diferente a lo que se esperaba de la izquierda, la cinta demuestra el enorme vacío del actual espíritu conciliador: es inconcebible pensar que lo que acabó derrotando a Pinochet fueron los spots y jingles que vendían la deposición de Pinochet como si se tratara de un refresco. Ciertamente tuvieron su parte para convencer de la posibilidad de que el pueblo chileno entrara al neoliberalismo (fue el primer país latinoamericano que lo adoptó), pero la cinta no da cuenta de la profunda batalla que para que eso ocurriera tuvieron que pelear los partidos socialistas de Chile.

Como señalé en un inicio, las tres películas cuentan un periodo de importantes cambios en la política latinoamericana. Cada una lo hace desde puntos de vista y objetivos muy diferentes. Sin embargo, las tres enfatizan las formas en que una decisión política tomada desde los más altos rangos del gobierno afecta de formas muy distintas la vida de la población. Pese a que La víspera fue realizada hace más de 30 años, tiene en común con El premio y No el pertenecer a una nueva corriente de cine latinoamericano que trata de contar no sólo una historia politizada sino la manera en que esta es recibida y asimilada (o no) por quienes tienen que vivirla a diario. La cinta de Larraín narra cómo una decisión cuestionada desde todas las trincheras socialistas se convierte en la punta de lanza de una política nacional. Del mismo modo, la sencillez casi onírica de la cinta de Marcovitch encuentra un reflejo en los modos con que Pelayo describe la soledad aplastante de su personaje. En los tres casos los protagonistas se enfrentan a un panorama opresivo y alienante. Precisamente por ello, las tres cintas describen cómo ante semejante perspectivas lo único que puede cambiar sus circunstancias es la creatividad y la capacidad de reinventarse constantemente. Algo que ,en el fondo, es digno de una película.

*Estudia el doctorado en Historia del arte, con especialización en cine del 68, en la UNAM. Es profesora de asignatura en el Centro de Estudios Sociológicos de la FCPyS.

¿Quién construyó…?
“¿Quién construyó Tebas, la de las Siete Puertas? / En los libros figuran sólo los nombres de reyes. / ¿Acaso arrastraron ellos bloques de piedra?”. El poema de Bertolt Brecht da título y sirve como inspiración para un reportaje gráfico en el que Vianney Jiménez y Fredy Pastrana documentan la construcción de la Línea 12 del Metro de la ciudad de México. ¿Quién construyó…? podrá verse en la cafetería de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales hasta marzo de 2013.

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