TEOLOGIA DE LA LIBERACIÓN EN AMERICA LATINA “Prójimo no es aquel que yo encuentro en mi camino, sino aquel en cuyo camino el amor me empuja

a situarme. Aquel a quien yo me acerco y busco activamente movido por los mismos sentimientos que tuvo Cristo Jesús”1 Para hablar de Teología en A. Latina debemos necesariamente pasar por la teología de la liberación, diríamos, que largo rato. Esta doctrina marcó un momento coyuntural importante, no sólo en la historia de las religiones, sino que marcó un omento en la historia latinoamericana, que impactito todos los órdenes de la vida nacional. Cómo surgió y creció. Cuáles fueron sus aportes principales? Porqué suscitó tanta controversia? Veremos, entonces, cuáles fueron sus verdaderos alcances y su desarrollo como cuerpo doctrinal, además de su alcance social, cultural y político. 1-COMO SURGIO: -Aparece el Concilio Vaticano II, y su llamado a abrir el mundo en el cual la Iglesia debe actuar como “sacramento de salvación”. El concilio traza un camino nuevo donde por primera vez en la historia reciente de la iglesia católica, se hace conciencia del papel de la iglesia en la sociedad principalmente en la del “ tercer mundo”. Al contemplar esta realidad nos encontramos cara a cara con la injusticia secular, institucionalizada, que somete a una gran mayoría de la población a una inhumana pobreza. “Tropezar a cada paso con esa injusta pobreza sacudió profundamente los corazones cristianos bien intencionados. Esta experiencia, aunque lejana en el tiempo, permitió acercarnos a la de Moisés ante la situación de sus hermanos israelitas en Egipto: ¡esa situación de esclavitud no podía ser la voluntad de Dios! Y desde la fe en el Dios de Israel comprendió su misión. El hecho brutal de la esclavitud y pobreza de las mayorías latinoamericanas empujaron excesivamente a reflexionarlas a la luz de Dios de Jesucristo y recomprender nuestra misión. Cómo anunciar y vivir la Buena Nueva del Reino implicó el adquirir una nueva conciencia del ser y quehacer de la Iglesia.”2 -LOS POBRE Y LA POBREZA: La década de los setenta fue escenario de un continuo debate sobre quién es el pobre y qué se entiende por pobreza evangélica. En nuestra ciudad se había destacado proféticamente la injusticia en que vivían pueblos enteros. Esta constatación abrió el corazón de muchos a la causa de los pobres, además de provocar el enriquecimiento de la fe desde la perspectiva de los oprimidos de la tierra. Pero también suscitó una reacción de desconfianza y aún de rechazo. Es más, se formó un clima de confusión y oscuridad que intentó nuevamente ocultar la realidad. Hacia el final de los años setenta todavía era frecuente escuchar que los pobres estaban en esa situación por ser flojos y viciosos; o que los ricos materialmente eran muy pobres en valores espirituales. Semejantes frases, al generalizar el mal y no distinguir causa y efecto, pretendían mantener, al menos, la conformidad ante las tremendas injusticias sociales. En Puebla y en Medellín se consolida este movimiento en manos de sacerdotes, obispos, laicos que habían participado en estos eventos de la iglesia católica .Toda esa injusticia social y económica de los países latinos sirve de trampolín para que las comunidades religiosas encontraran en estos planteamientos un camino novedoso para servir a los pobres y ayudar a las comunidades obreras y campesinas a sentir una solidaridad, si se quiere, más real de parte de sus guías espirituales.

1 2

-G. GUTIERREZ. TEOLOGIA DE LA LIBERACIÓN, PERSPECTIVA. SALAMANCA . 1972 -DOCUMENTO DE TRABAJO. SINODO DE PUEBLA. PAGS 23-34

“Comprobamos, pues, como el más devastador y humillante flagelo, la situación de inhumana pobr eza en que viven millones de latinoamericanos expresada por ejemplo, en mortalidad infantil, falta de vivienda adecuada, problemas de salud, salarios de hambre, desempleo y subempleo, desnutrición, inestabilidad laboral, migraciones masivas, forzadas y desamparadas, etc. Vemos, a la luz de la fe, como un escándalo y una contradicción con el ser cristiano, la creciente brecha entre ricos y pobres... Esto es contrario al plan del creador y al honor que se le debe. En esta angustia y dolor, la Iglesia discierne una situación de pecado social, gravedad tanto mayor por darse en países que se llaman católicos”. 3 2-GESTION, GENESIS, CRECIMIENTO Y CONSOLIDACION: A-Gestación (1.962-1.968). Sínodo regional de Medellín. Juan XXIII inauguró el concilio Vaticano II en 1962 para poner al día a la Iglesia y su misión. En aquel entonces los episcopados latinoamericanos, por su escasa participación en el Concilio, fueron denominados la Iglesia del silencio. Las preocupaciones y problemática de los grupos europeos dominaron la temática. Pero el Concilio abría puertas y ventanas para que las regiones e iglesias locales se preguntaran sobre cómo evangelizar desde su propia situación. Los teólogos en América latina, hasta el Vaticano II, habían hecho aportes muy escasos a la Iglesia universal. La fuerza y riqueza del empuje misionero en nuestros pueblos contrastaba con la exigua producción teológica. Sin embargo, la oportunidad de reunirse que el Concilio ofreció a los obispos latinoamericanos y algunos teólogos, y el clima eclesial de apertura, búsqueda y creatividad teológica, facilitó el que algunos de ellos se reunieran y empezaran a reflexionar a la luz de la fe, desde la originalidad de nuestra situación y cultura. Pablo VI recibió gustoso la propuesta de monseñor Larraín, portavoz del episcopado, de reunir la segunda Conferencia general del Episcopado en el año 1968 en Medellín. “Los años de 1966 a 1968 supusieron una eclosión impresionante de reuniones, declaraciones, documentos, ya sea a nivel nacional o regional, de diversos grupos cristianos situados en los diferentes estratos del pueblo de Dios. Contrastaba esta vitalidad y efervescencia con la anterior de una “Iglesia del silencio. El Sínodo regional de Medellín es un hito que parte la historia de la Iglesia latinoamericana en este siglo. De una Iglesia dependiente de Europa para su reflexión teológica y su pastoral, se pasa a una Iglesia con temas y elaboraciones propias, aunque sea en forma incipiente.”4 En la variedad de asuntos tratados en Medellín, los temas principales fueron: -Los pobres y la justica -Amor al hermano, y la paz en una situación de violencia institucionalizada. -Unida de la historia y dimensión política de la fe. Señalaron que el avance no consistía solo en conocer y denunciar esa injustica, sino, sobre todo, en trabajar para poner remedio a esta situación: la pobreza clama justicia, compromiso, solidaridad, esfuerzo, para el cumplimiento pleno de la misión salvífica encomendada por Cristo.5 Más adelante señalarán que allí donde se encuentran desigualdades sociales, se da un rechazo a la paz del Señor y

3 4

-PUEBLA YA CITADO 28 -HISTORIA BREVE DE LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN.ROBERTO OLIVEROS PAG. 7 5 -MEDELLIN- “POBREZA”.

por consiguiente al mismo Señor. Ante estas realidades se invita a transformaciones globales y audaces. B-GENESIS (1.969-1.971). Las instituciones, esbozos, artículos, simposios, las orientaciones de Medellín, las búsquedas y profundizaciones posteriores vinieron a cristalizar en el libro de Gustavo Gutiérrez: Teología de la liberación. El esfuerzo teológico de los sesenta encontró forma y cauce en este trabajo. En él se expresa con claridad el tema central de esta nueva propuesta a la que durante este período s3e han sumado líderes y sacerdotes de comunidades europeas y americanas. C- CRECIMIENTO:(1.972-1979). TEMORES Y ESPERANZAS: El fervor emanado del Concilio de Medellín encontró eco en muchos cristianos latinoamericanos. Estos se empeñaron en poner en práctica los compromisos evangélicos a que invitaban los obispos. Se abrieron experiencias apostólicas. Se reabrieron sendas y caminos que habían quedado cubiertos por el tiempo. Se presentó, entonces, la reacción bastante fuerte del sistema dominante, tanto jerarquía como gobiernos (como el de EEUU) que veían esta nueva tendencia como un naciente movimiento de izquierda. Mucha de la fuerza que más adelante, pierde esta teología, se debe al sinnúmero de acusaciones de estar comprometida con grupos de izquierda, comunistas, e incluso guerrilla. Fuertes sectores de las jerarquías eclesiásticas dieron la espalda al Concilio y a Medellín. Por otra parte, con el argumento de frenar el avance del comunismo internacional, muchos sacerdotes, religiosos, y aún algunos obispos, no sólo fueron vistos como sospechosos por su compromiso con el pobre, sino que fueron seriamente atacados y marginados en sus iglesias locales o congregaciones. a- Acontecimientos significativos: -El encuentro del Escorial (Julios de 1.972) : Reunión de teólogos europeos y latinos. - El encuentro en México (Agosto de 1.975) : Método teológico inspirado en el Vaticano II. -El encuentro de Detroit Agosto de 1.975) : Acercamiento y trabajo común con otras denominaciones cristianas. -El encuentro de Dar es Salaam (Agosto de 1.976): Una gran convención de teólogos de Asia, África y América Latina, con un denominador común: el colonialismo y la opresión. -La convocatoria y preparación de la conferencia de Puebla (1.977-78): Su fin era recoger y valuar el proceso eclesial de todo ese fenómeno radical propuesto en Medellín. “A aquel grupo de Segundo Galilea, J. L. Segundo, H. Assmann, Míguez Bonino, Gustavo Gutiérrez, etc., que ayudó a gestar la teología de la liberación, se sumaron en la década de los setenta, entre otros, varios teólogos de gran valía como Leonardo y Clodovis Boff, Raúl Vidales, Ronaldo Muñoz, Jon Sobrino, Pablo Richard, Enrique Dussel, Ignacio Ellacuría, etc. Con este conjunto de teólogos, y los que colaboran en torno a ellos, se avanzó en el tratamiento de los diversos temas teológicos.” 6 D- UN PASO ADELANTE: CONFERENCIA EPISCOPAL DE PUEBLA: FEB 1.979 El caminar de iglesias locales y grupos cristianos con su acento original e independiente, en el espíritu del Concilio, suscitó temores y esperanzas. En ese clima se vivió una verdadera efervescencia de experiencias y reflexiones, no sólo en el ámbito eclesial, sino en buena parte de la sociedad. ¿Qué posiciones asumiría la reunión de Puebla? ¿Qué diría sobre la misión de la Iglesia en el subcontinente?

6

-HISTORIA BREVE…. OLIVEROS, YA CITADO. PAG. 10

¿Qué posición asumiría con respecto a Medellín? ¿Qué juicio haría sobre la inspiradora y ahora temida teología de la liberación? El eje central del llamado y de las orientaciones de la Conferencia de Puebla, son una evaluación crítica que se puede sintetizar en cuatro puntos: - Análisis de la realidad, visión pastoral y discernimiento. - Misión de la iglesia: evangelización liberadora - Reconfiguración y liberación de la iglesia y la sociedad - _Evangelización liberadora y opción preferencial por los pobres. E-CONSOLIDACION EN MEDIO DE CONFLICTOS (1.979-1.987)A la difusión de los documentos de Puebla se unió el avance y profundización en los grandes temas del quehacer teológico. Brevemente me limito a señalar la temática en que se va profundizando y algunos autores más importantes: Biblia (Carlos Mester), Cristología (Hugo Echegaray), Mariología (Leonardo Boff), Eclesiología (J. Sobrino), Antropología y Escatología (J. Comblin), Espiritualidad (G.Gutierrez), Historia de la Iglesia (Enrique Dussel). 3- EL FUNDAMENTO TEOLÓGICO: -“Hablar sobre Dios es hacer teología. En la experiencia de la teología de la liberación se ha redescubierto que hablar de los pobres es hablar de Cristo, es hablar de Dios: “lo que hiciste a ellos, a Mí me lo hiciste” (Mt 25, 40). Pero hablar hoy de los pobres es hablar de los hombres explotados del Tercer Mundo, es hablar de las mayorías latinoamericanas. En la solidaridad de Dios en Cristo con los empobrecidos de la Tierra se encierra el misterio del hombre. Cristo se encuentra y revela en los pequeños y olvidados a los ojos de los mundanos (Mt 11, 25-27).”7 -“El amor a Dios, que nos dignifica radicalmente, se vuelve por necesidad comunión de amor con los demás hombres y participación fraterna; para nosotros, hoy, debe volverse principalmente obra de justicia para los oprimidos, esfuerzo de liberación para quienes más lo necesitan. En efecto, no puedes amar a Dios a quien no ves, si no amas al hermano que sí ves; por ello, el que dice que ama a Dios y desprecia al hermano es un mentiroso (1 Jn 4, 20)... El Evangelio nos debe enseñar que, ante las realidades que vivimos, no se puede hoy en América Latina amar de veras al hermano y por lo tanto a Dios, sin comprometerse a nivel personal y en muchos casos, incluso, a nivel de estructuras, con el servicio y la promoción de los grupos humanos y de los estratos sociales más desposeídos y humillados, con todas las consecuencias que se siguen en el plano de esas realidades temporales”8 -Todos somos llamados a la opción por los pobres, a vivir la pobreza evangélica. La división entre ricos y pobres es un pecado. Esta división no es querida por Dios. Hay que denunciarla y superarla. Jesús y sus discípulos ofrecieron un modelo de vida proclamado como bienaventuranza (Puebla 1148). Los religiosos son llamados a vivir en radicalidad dicha pobreza, pero éste es patrimonio de todo el pueblo de Dios. Sin compartir los bienes, la fraternidad queda en simples y estériles buenos deseos. El que comparte los bienes entra en el Reino de los cielos (Mt 25, 31-46). La pobreza evangélica no es un nihilismo, ni escuela de ascetismo. La pobreza evangélica, que implica el amor al prójimo como vimos, es la roca donde se construye la hermandad. Esto no es algo utópico o lejano, sino tarea y empeño diario de una gran multitud de seguidores de Jesús.
7 8

-HISTORIA BREVE.. OLIVEROS PAG. 2 -PUEBLA , 327

-“El valor de lo humano, de la historia, de nuestras culturas, de nuestra materialidad, fue recuperado por el Concilio al afirmar que “El Hijo de Dios con su encarnación se ha unido, en cierto modo, con todo hombre” (GS 22). Y poco después en el mismo número, lo subrayaba al expresar: “Cristo murió por todos, y la vocación suprema del hombre, en realidad es una sola, es decir, divina”. Con ello se supera al maniqueísmos de considerar lo material y lo espiritual, o dicho bajo obra perspectiva, lo natural y lo sobrenatural, como dos realidades distintas y aún a voces opuestas, en las cuales lo temporal y lo natural no tienen peso salvífico y por ello carecen de valor cristiano.”9 -“La Revelación plena de Dios en la historia se dio en Jesucristo. Se manifestó en los pobres. Ese contexto, desde entonces, se hace el lugar privilegiado para conocer y recoger la experiencia del Dios de Jesús. Por ello, el lugar teológico privilegiado es el pobre y su causa de liberación. La pregunta sobre cuál es la perspectiva y compromisos fundamentales para hacer teología recibe, en la teología de la liberación y su método, clara respuesta: los pobres y su causa. El clima, el contexto, la perspectiva para teologizar al modo de Cristo son los pobres. En su vida se expresa privilegiadamente el Espíritu, son la palabra primera que nos invita a la fidelidad. La riqueza teológica y apertura del Concilio encontraron nuevo impulso al ser aplicados en América Latina. De acuerdo a la dinámica conciliar, el método teológico fue enriquecido en la teología de la liberación fundamentalmente con: - el pobre como lugar teológico privilegiado de manifestación de Dios; - la perspectiva del pobre y su liberación como óptica desde la que leer los acontecimientos y releer la historia; - el servicio de la teología como palabra segunda, como reflexión crítica del accionar humano y eclesial.”10 4- EVALUACION A LA LUZ DE LA BIBLIA: -La experiencia radical de la libertad cristiana (Gal. 5:1) constituye aquí el primer punto de referencia. Cristo, nuestro Liberador, nos ha librado del pecado, y de la esclavitud de la ley y de la carne, que es la señal de la condición del hombre pecador. Es pues la vida nueva de gracia, fruto de la justificación, la que nos hace libres. Esto significa que la esclavitud más radical es la esclavitud del pecado. Las otras formas de esclavitud encuentran pues en la esclavitud del pecado su última raíz. Por esto la libertad en pleno sentido cristiano, caracterizada por la vida en el Espíritu, no podrá ser confundida con la licencia de ceder a los deseos de la carne. - Las "teologías de la liberación" tienen en cuenta ampliamente la narración del Éxodo. En efecto, éste constituye el acontecimiento fundamental en la formación del pueblo elegido. Es la liberación de la dominación extranjera y de la esclavitud. Se considera que la significación específica del acontecimiento le viene de su finalidad, pues esta liberación está ordenada a la fundación del pueblo de Dios y al culto de la Alianza celebrado en el Monte Sinaí.(Ex. 24). -Por esto la liberación del Éxodo no puede referirse a una liberación de naturaleza principal y exclusivamente política. Por otra parte es significativo que el término liberación sea a veces reemplazado en la Escritura por el otro, muy cercano, de redención. - El episodio que originó el Éxodo jamás se borrará de la memoria de Israel. A él se hace referencia cuando, después de la ruina de Jerusalén y el Exilio a Babilonia, se vive en la esperanza de una nueva liberación y, más allá, en la espera de una liberación definitiva. En esta experiencia, Dios es reconocido
9

10

-J. COMBLIN. HISTORIA DE TEOLOGÍA CATÓLICA , SAO PAULO, 1.969 -G. GUTIERREZ. CONCILIUM., 96(1.974) PAG 345

como el Liberador. El sellará con su pueblo una Nueva Alianza, marcada con el don de su Espíritu y la conversión de los corazones.11 - Las múltiples angustias y miserias experimentadas por el hombre fiel al Dios de la Alianza proporcionan el tema a varios salmos: lamentos, llamadas de socorro, acciones de gracia hacen mención de la salvación religiosa y de la liberación. En este contexto, la angustia no se identifica pura y simplemente con una condición social de miseria o con la de quien sufre la opresión política. Contiene además la hostilidad de los enemigos, la injusticia, la muerte, la falta. Los salmos nos remiten a una experiencia religiosa esencial: sólo de Dios se espera la salvación y el remedio. Dios, y no el hombre, tienen el poder de cambiar las situaciones de angustia. Así, los "pobres del Señor" viven en una dependencia total y de confianza en la providencia amorosa de Dios (Sof. 3:12). Y por otra parte, durante toda la travesía del desierto, el Señor no ha dejado de proveer a la liberación y la purificación espiritual de su pueblo. - En el Antiguo Testamento los Profetas, después de Amós, no dejan de recordar, con particular vigor, las exigencias de la justicia y de la solidaridad, y de hacer un juicio extremamente severo sobre los ricos que oprimen al pobre. Toman la defensa de la viuda y del huérfano. Lanzan amenazas contra los poderosos: la acumulación de iniquidades no puede conducir más que a terribles castigos. Por esto la fidelidad a la Alianza no se concibe sin la práctica de la justicia. La justicia con respecto a Dios y la justicia con respecto a los hombres son inseparables. Dios es el defensor y el liberador del pobre. - Tales exigencias se encuentran en el Nuevo Testamento. Aún más, están radicalizadas, como lo muestra el discurso sobre las Bienaventuranzas. La conversión y la renovación se deben realizar en lo más hondo del corazón. - La pobreza por el Reino es magnificada. Y en la figura del Pobre, somos llevados a reconocer la imagen y como la presencia misteriosa del Hijo de Dios que se ha hecho pobre por amor hacia nosotros. Tal es el fundamento de las palabras inagotables de Jesús sobre el Juicio en Mt 25: 31-46 -Los que sufren o están perseguidos son identificados con Cristo (Mt. 25,31-46). La perfección que Jesús pide a sus discípulos (Mt 5, 18) consiste en el deber de ser misericordioso "como vuestro Padre es misericordioso" (Lc 6, 36). -Los ricos son severamente llamados a su deber (Sant. 5:1) Pablo, ante los desórdenes de la Iglesia de Corinto, Subraya con fuerza el vínculo que existe entre la participación entre el amor y el compartir con el hermano que está en la necesidad. -La Revelación del Nuevo Testamento nos enseña que el pecado es el mal más profundo, que alcanza al hombre en lo más íntimo de su personalidad. La primera liberación, a la que han de hacer referencia todas las otras, es la del pecado. -no se puede restringir el campo del pecado, cuyo primer efecto es introducir el desorden en la relación entre el hombre y Dios, a lo que se denomina "pecado social". En realidad, sólo una justa doctrina del pecado permite insistir sobre la gravedad de sus efectos sociales. -No se puede tampoco localizar el mal principal y únicamente en las "estructuras" económicas, sociales o políticas malas, como si todos los otros males se derivasen, como de su causa, de estas estructuras, de suerte que la creación de un "hombre nuevo" dependiera de la instauración de estructuras económicas y sociopolíticas diferentes. Ciertamente hay estructuras inicuas y generadoras de

11

-Jer. 31, 31:34. Ez. 36,26

iniquidades, que es preciso tener la valentía de cambiar. Frutos de la acción del hombre, las estructuras, buenas o malas, son consecuencias antes de ser causas. -La raíz del mal reside, pues, en las personas libres y responsables, que deben ser convertidas por la gracia de Jesucristo, para vivir y actuar como criaturas nuevas, en el amor al prójimo, la búsqueda eficaz de la justicia, del dominio de sí y del ejercicio de las virtudes. (Sant. 2: 14-26) -Cuando se pone como primer imperativo la revolución radical de las relaciones sociales y se cuestiona, a partir de aquí, la búsqueda de la perfección personal, se entra en el camino de la negación del sentido de la persona y de su trascendencia, y se arruina la ética y su fundamento que es el carácter absoluto de la distinción entre el bien y el mal. -El angustioso sentimiento de la urgencia de los problemas no debe hacer perder de vista lo esencial, ni hacer olvidar la respuesta de Jesús al Tentador (Mí 4, 4): "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios" (Dt 8, 3). Así, ante la urgencia de compartir el pan, algunos se ven tentados a poner entre paréntesis y a dejar para el mañana la evangelización: en primer lugar el pan, la Palabra para más tarde. Es un error mortal el separar ambas cosas hasta oponerlas entre sí. Por otra parte, el sentido cristiano sugiere espontáneamente lo mucho que hay que hacer en uno y otro sentido. -Y por último a modo de conclusión: En ciertas regiones de América latina, el acaparamiento de la gran mayoría de las riquezas por una oligarquía de propietarios sin conciencia social, la casi ausencia o las carencias del Estado de derecho, las dictaduras militares que ultrajan los derechos elementales del hombre, la corrupción de ciertos dirigentes en el poder, las prácticas salvajes de cierto capital extranjero, constituyen otros tantos factores que alimentan un violento sentimiento de revolución en quienes se consideran víctimas impotentes de un nuevo colonialismo de orden tecnológico, financiero, monetario o económico. La toma de conciencia de las injusticias está acompañada de un pathos que toma prestado a menudo su razonamiento del marxismo, presentado abusivamente como un razonamiento "científico". Nota: el último punto sobre Evaluación a la luz de la Biblia, fue tomado de: INSTRUCCIÓN SOBRE ALGUNOS ASPECTOS DE LA "TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN. Joseph Cardenal Ratzinger y Mitos y realidades sociológicas de la teología de la liberación en América Latina Malik Tahar Chaouch

BIBLIOGRAFIA -INSTRUCCIÓN SOBRE ALGUNOS ASPECTOS DE LA "TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN. Joseph Cardenal Ratzinger -MITOS Y REALIDADES SOCIOLÓGICAS DE LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN EN AMÉRICA LATINA Malik tahar chaouch -G. GUTIERREZ. CONCILIUM., (Digital) -J. COMBLIN. HISTORIA DE TEOLOGÍA CATÓLICA, SAO PAULO (Digital) -G. GUTIERREZ. TEOLOGIA DE LA LIBERACIÓN, PERSPECTIVA. SALAMANCA. 1972 -DOCUMENTO DE TRABAJO. SINODO DE PUEBLA. (Digital) -HISTORIA BREVE DE LA TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN.ROBERTO OLIVEROS (Digital) - MEDELLIN- “POBREZA” (Digital)