miércoles, 23 de enero del 2008 | la voz de la escuela

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Anfibios al borde de la extinción
La comunidad internacional dedica el 2008 a este grupo de especies amenazadas
El fascinante grupo de los anfibios incluye ranas, sapos, salamandras y cecilias (también conocidas como culebrillas ciegas por sus hábitos subterráneos similares a las lombrices). Aunque habitan la Tierra desde hace más de 300 millones de años, ya en los años setenta del siglo pasado los investigadores observaron un importante descenso en sus poblaciones. En el año 2004, la Unión Mundial para la Conservación (IUCN) alertó de la gravedad de su situación, advirtiendo que unas 120 especies de anfibios habían desaparecido y que entre un tercio y la mitad de las 6.000 especies conocidas estaban amenazadas con la extinción. Según los expertos, esta crisis mundial de los anfibios podría ser el comienzo de una nueva extinción de especies, similar a la sufrida por los dinosaurios hace 65 millones de años. Como respuesta a la gravedad de esta situación, varios organismos internacionales implicados en la conservación de la biodiversidad pusieron en marcha diferentes iniciativas para la protección de los anfibios en sus zonas de origen. Entre ellas figuran actuaciones como desarrollar planes para la recuperación de sus hábitats, programas de reproducción, protección de áreas clave para la supervivencia, etcétera; todas ellas se incluyeron en el llamado Plan de Acción para la Conservación de los Anfibios (ACAP). Al comprobar que esto no era suficiente, pusieron en marcha otras actuaciones encaminadas a conservar, fuera de su entorno natural, aquellas especies cuyo hábitat estaba seriamente deteriorado. Para coordinar estos trabajos se constituyó el Arca de los Anfibios (Amphibian Ark), asociación internacional formada, entre otros, por la Asociación Mundial de Zoos y Acuarios (WAZA) y el Grupo de Especialistas en Anfibios (ASG).

> ACTIVIDADES

Estudio de la metamorfosis de las ranas
1. Cuando empiece a subir la temperatura ambiental, acércate a una charca próxima a tu casa o colegio y recoge un puñado de huevos de la freza de una rana. Coge, también, un puñado de plantas. Coloca todo en un acuario. Protege el acuario del sol directo y cambia el agua cada dos o tres días. Con el paso de los días podrás observar los cambios que se suceden desde el huevo hasta los renacuajos y de estos hasta las ranas adultas. Comprobarás que, además de cambiar de forma, los renacuajos cambiarán de dieta: primero se alimentarán de las plantas, pero en cuanto le salen las patas empiezan a comer carne (la comida de perro o gato es ideal). En cuanto los renacuajos pierdan la cola, debes devolverlos a la charca donde las recogiste.

STRINGER

Unos agentes de policía muestran varios ejemplares de ranas toro, víctimas del contrabando en la India

las personas y las instituciones. Para ello centrarán su atención en dos vertientes: En la social se realizarán campañas de información y concienciación sobre el estado crítico en el que se encuentran las poblaciones mundiales de anfibios. También se promoverá la adopción de actitudes en favor de su conservación. En la vertiente institucional se pretende coordinar todos los esfuerzos de los diferentes colectivos interesados en asegurar la supervivencia de estos animales (como zoológicos, acuarios, jardines botánicos, universidades y centros de investigación).

2008: AÑO DE LA RANA En septiembre del 2007, a iniciativa de la Asociación de Zoos y Acuarios Europea (EAZA) se puso en marcha la campaña «2008 año de la Rana» coordinada por el Arca de los Anfibios y apadrinada por el famoso naturalista británico sir David Attenborough (mundialmente conocido, por series documentales como Planeta Azul y Planeta Tierra). Con esta iniciativa se pretende llamar la atención sobre un grupo de animales, en general, poco apreciado y conocido por

EL HONGO ASESINO Los anfibios son organismos muy sensibles a la destrucción de su hábitat, a la contaminación y a los pesticidas. Por otro lado, sus poblaciones también se están reduciendo como consecuencia de su captura, ya que muchas se utilizan como alimento o para su venta como animales de compañía. Sin embargo, la causa más inmediata del descenso de sus poblaciones se debe a un hongo parásito conocido como el hongo asesino. La enfermedad causada por el Batrochochytrium dendrobatis —así se llama el hongo—, que afecta a la piel de los anfibios, se conoce como quitridiomicosis y carece de tratamiento. Las esporas del hongo se alimentan de una proteína (llamada que-

ratina) que forma parte de la piel de los anfibios. Como respuesta a la infección, el animal aumenta la producción de dicha proteína, lo que provoca un engrosamiento excesivo de la dermis. Esto resulta fatal para los anfibios, ya que su piel es el principal órgano de respiración y de excreción de sustancias. La muerte les llega a través de dos procesos que son simultáneos, la asfixia y el envenenamiento causado por la acumulación de las sustancias tóxicas que deberían expulsar (amonio). Por añadidura, los individuos enfermos apenas son capaces de buscar alimento, lo que finalmente les lleva a la muerte por inanición. La dispersión del hongo por todo el mundo, y por tanto de la enfermedad, se produjo durante los años treinta del siglo pasado. En aquella época se generalizó el uso de una especie de rana sudafricana (Xenopus laveis), portadora del hongo, para la realización de pruebas de embarazo en mujeres. La primera evidencia de su devastadora epidemia se remonta a 1974 en las Montañas Rocosas de Estados Unidos. En la actualidad, el hongo está disperso por todo el mundo. Y se ha demostrado que el aumento de las temperaturas debido al calentamiento global ha favorecido su rápida diseminación.

2. Si quieres observar la
influencia de la temperatura sobre el desarrollo de las ranas, solo debes dividir los huevos recolectados en dos acuarios y colocar uno en un lugar templado y otro en un lugar fresco.

3. Puedes apreciar, también, la influencia del yodo sobre el desarrollo de los renacuajos preparando dos acuarios iguales y añadiéndole, a uno de ellos, unas cuantas gotas de yodo. Este compuesto estimula el paso de renacuajo a rana. > PARA SABER MÁS http://www. amphibianark.org/. Web oficial de la asociación que coordina el «2008: año de la rana», con toda la información sobre la campaña y formas de colaboración. http://www.eaza.net/ Web de la Asociación Europea de Zoos y Acuarios, con información sobre la campaña y links relacionados. http://www.entelchile. net/familia/animales/ ranas/ranas.htm Pagina con la información más completa sobre el hongo asesino.

> Carlos García
carlos.garcia@casaciencias.org

Un indicador biológico de la calidad ambiental
Los anfibios desarrollan una acción muy beneficiosa para la agricultura, ya que se alimentan de invertebrados. Un ejemplo es el caso de la rana grillo («Acris crepitans»): una población de 1.000 ejemplares puede consumir 5.000.000 de invertebrados en un año. También son inmejorables indicadores biológicos de la calidad ambiental. Su característica piel, capaz de respirar y de absorber líquidos, los hace especialmente sensibles a los efectos de contaminantes agrícolas e industriales. Por otra parte, muchas especies de anfibios sirven para obtener compuestos precursores de analgésicos, antibióticos, estimulantes para víctimas de ataques cardíacos, tratamientos de la depresión, el alzhéimer, el cáncer... La rana arborícola australiana de ojos rojos («Litoria chloris») se está empleando para obtener una familia de compuestos capaces de prevenir las infecciones del sida. LA SITUACIÓN EN GALICIA El catálogo gallego de especies amenazadas («DOG» Nº 89, 9 de mayo del 2007) aunque no recoge ningún anfibio en su apéndice sobre especies en peligro de extinción, incluye ocho calificadas como vulnerables. Son la salamandra rabilarga («Chioglossa lusitanica»), la ranita de San Antonio («Hyla arborea»), el sapo de espuelas («Pelobates cultripes»), la rana patilarga («Rana iberica»), la rana bermeja («Rana temporaria»), el sapillo pintojo ibérico («Discoglossu galganoi»), el tritón ibérico («Lissotriton boscai») y la salamandra común («Salamandra salamandra»). Pero en las tres últimas solo son vulnerables las que habitan las islas de la comunidad. UN RAYO DE ESPERANZA En el año 2006 un equipo de investigadores de la Universidad de Colombia localizaron, en la región de Boyacá, algunos ejemplares de sapito arlequín negro («Atelopus ebenoides marinkellei»), supuestamente extinguido desde 1995 como consecuencia del hongo asesino. Este importante hallazgo, además de confirmar la supervivencia de la especie, tal vez pueda proporcionar valiosas pistas para investigar los fundamentos de una posible resistencia de las ranas al hongo asesino.