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El Arte de Escribir en veinte lecciones y La Formación del Estilo por la asimilación de los autores por Antoine Albalat

Digitalizado por Marcelo Choren

índice El arte de escribir en veinte lecciones Prefacio Lección i: cómo se llega a ser escritor Lección ii: los manuales de literatura Lección iii: de la escritura Lección iv: del estilo Lección v: la originalidad del estilo Lección vi: la concisión del estilo Lección vii: la armonía de las frases Lección viii: la armonía de las frases Lección ix: la invención Lección x: la disposición Lección xi: la elocución Lección xii: procedimiento de las refundiciones Lección xiii: de la narración Lección xiv: de la descripción Lección xv: la observación directa Lección xvi: la observación indirecta Lección xvii: las imágenes Lección xviii: la creación de las imágenes Lección xix: el diálogo Lección xx: del estilo epistolar la formación del estilo por la asimilación de los autores Prefacio Capítulo i: de la lectura como procedimiento general de asimilación Capítulo ii: asimilación por imitación Capítulo iii: el “pastiche” Capítulo iv: de la amplificación Capítulo v: asimilación del estilo descriptivo Capítulo vi: la imitación descriptiva a través de los autores Capítulo vii: el falso estilo descriptivo Capítulo viii: la descripción general Capítulo ix: ensayos de descripción Capítulo x: descripción acumulativa y descripción por amplificación Capítulo xi: asimilación del estilo abstracto por la antítesis Capítulo xii: la antítesis, procedimiento general de los grandes escritores Capítulo xiii: de algunos procedimientos asimilables Capítulo xiv: el estilo sin retórica prefacio el objeto de este libro He leído casi todos los Manuales y todos los Cursos de Literatura. Son buenas guías; pero ninguno enseña técnica y prácticamente el arte de escribir. No he encontrado en ninguna obra la demostración de los procedimientos de estilo, la descomposición del oficio de escribir, el análisis intrínseco y detallado de la ciencia de las frases. Los libros de teoría hacen admirar el edificio, pero no enseñan a construir. Bajo el título de El arte de escribir, el filósofo Condillac ha publicado una obra curiosa, pero que no es más que una tentativa de desarticulación gramatical, en la que estudia los recursos de la lengua sin examinar la producción literaria. Existe, con el mismo título, un libro de Antonio Rondelet, doctor en letras, que no es más que una serie de reflexiones sobre las diversas operaciones del espíritu, un conjunto de consejos generales sobre la manera en que hay que prepararse para el arte

de escribir. Sólo hablo para recordarlo, del libro de Eugenio Mouton, que trata de la impresión y de la corrección de un libro. Vienen enseguida los Manuales. La demostración del estilo no ha sido hecha por nadie. Es una laguna que yo he tratado de rellenar. Creo que se puede enseñar a tener talento, a encontrar imágenes y buenas frases. Creo que, con medianas aptitudes puede cualquier persona llegar a crearse un estilo. El objeto de este libro es demostrar en qué consiste el arte de escribir; descomponer los procedimientos del estilo; exponer técnicamente el arte de la composición; dar los medios de aumentar y de extender las disposiciones propias de cada persona; es decir, de doblar y de triplicar su propio talento; en una palabra: enseñar a escribir a los que no saben, pero que tienen en sí mismos lo necesario para saber. Los jóvenes, los principiantes, los estudiantes, todos los amantes de la literatura y que tienen el gusto del estilo, esperan con impaciencia una obra que les aporte la demostración clara de los procedimientos del arte de escribir. No se encontrará en estas páginas nada que recuerde la antigua rutina. He roto con los prejuicios de doctrina, las apreciaciones tímidas y los métodos consagrados. No hay que buscar aquí las viejas clasificaciones, las divisiones arbitrarias ni los ejemplos anticuados. El enunciado del Índice indica el plan y el objeto de esta obra, que podría titularse: La demostración del arte de escribir, estudiada del lado de los artistas. Aquí se entra en el oficio y no se sale de él. Todo el provecho de un curso de literatura debe consistir en el estudio del oficio y de los procedimientos, dos cosas que no se profundizan lo debido. Para terminar, advierto al lector que en la exposición de este trabajo y en la factura de mis frases no debe buscar ninguna pretensión de estilo. He tratado de escribir sencilla y secamente una obra que no es más que una tentativa de demostración, reservando mi esfuerzo de escribir para obras de pura imaginación o de crítica propiamente dicha. A. A.

lección primera ¿Puede escribir todo el mundo? — ¿Se puede enseñar a escribir? — Cómo se llega a ser escritor. — Primeras condiciones para escribir.

Una cuestión se presenta ante todo: ¿Se debe escribir? ¿No es hacer un flaco servicio favorecer a emborronar papel? ¿No hay bastantes escritores? ¿Es necesario aún alentar a los malos? Estamos inundados de libros; ¿qué será de la literatura cuando todo el mundo se dedique a ella? Enseñar a escribir, ¿no es impulsar a los demás a publicar tonterías? ¿No es rebajar el arte, colocarlo al nivel de todos, y no se le disminuirá al hacerlo más accesible? Yo mismo he protestado en una obra especial contra ese mal de escribir que nos invade y que ha terminado por desalentar al público. Evidentemente, hay en ello un peligro; pero el abuso de una cosa no prueba que sea mala. No se va a hacer todo el mundo escritor porque sepa escribir mejor. Todo el mundo habla, pero no todo el mundo es orador. La pintura se ha vulgarizado, pero no se hace pintor cualquiera, ni todos los músicos escriben óperas. Es excelente enseñar a escribir; tanto peor para los que echen a perder el oficio. Por lo demás, los que quieran seguir los consejos que se dan en esta obra tendrán que aplicarse a escribir bien, y los que se apliquen se verán obligados a escribir poco. Estamos, pues, al abrigo de todo reproche. Por otra parte, se puede escribir no solamente para el público, sino para sí mismo, por satisfacción personal. Aprender a escribir bien es, también, aprender a juzgar a los buenos escritores. Habrá así, ante todo, un mejor aprovechamiento de lectura. La literatura es un placer, como la pintura, el dibujo y la música; una distracción noble y permitida, un medio de embellecer las horas de la vida y los aburrimientos de la soledad. Otra objeción: Se me dirá: Sus consejos serán buenos para las personas que tienen imaginación, puesto que la imaginación es la facultad maestra; pero ¿dará usted imaginación a los que no la tienen?, y ¿cómo tendrán estilo? La respuesta es fácil. Los que no tienen imaginación se pasarán sin ella. Hay un estilo de ideas, un estilo abstracto, un estilo seco, formado de solidez neta y de pensamiento puro, que es admirable. Todo se reduce a buscar temas. Cada uno puede escribir en la medida de sus facultades personales; uno puede presentar discusiones abstractas; otro pintar la naturaleza, abordar la novela, dialogar situaciones. Si es usted capaz de redactar una carta, es decir, de relatar algo a un amigo, debe usted ser capaz de escribir, porque una página de composición es un relato hecho público. Quien puede escribir una página, puede escribir diez, lo que casi equivale a una novelita, y quien sabe hacer una novelita debe saber hacer un libro, porque una serie de capítulos no es más que una serie de novelitas. Por lo tanto, toda persona que tenga medianas aptitudes y algunas lecturas puede escribir, si quiere, si sabe aplicarse, si le interesa el arte, si tiene el deseo de expresar lo que ve y de pintar lo que siente. La literatura no es una ciencia inabordable reservada a unos

pocos iniciados y que exige estudios preparatorios. Es una vocación que cada uno lleva en sí y que desarrolla más o menos, según las exigencias de la vida y las ocasiones favorables. Muchas personas que escriben, escriben mal; y muchas que podrían escribir bien, no escriben ni piensan en ello. Personas ordinarias, intendentes como Gourville, camareras como la señora de Hausset, Julián, el criado de Chateaubriand, viejos soldados, Marbot, Bernal Díaz, etcétera, nos han dejado relatos vivientes e interesantes. El don de escribir, es decir, la facilidad de expresar lo que se siente es una facultad tan natural en el hombre como el don de hablar. En principio, todo el mundo puede contar lo que ha visto. ¿Por qué no ha de poder cada uno escribirlo? La escritura no es más que la transcripción de la palabra hablada, y por es se dice que el estilo es el hombre. El estilo mejor escrito es, con frecuencia, el estilo que mejor se podría hablar. Así lo entendía Montaigne. La gente del pueblo, para contar las cosas que ha vivido, tiene hallazgos felices de palabras, originalidades de expresión y una creación de imágenes que sorprende a los profesionales. Que una mujer de corazón, cualquiera que sea, escriba a alguien la muerte de una persona amada, y hará un relato admirable que ningún escritor podría superar, ya fuera un Chateaubriand o un Shakespeare. Alfonso Daudet y Goncourt han buscado en todas partes a su alrededor esa expresión de la verdad inimitable. Goncourt copiaba servilmente los diálogos que oía. Las más bellas frases de “Manon Lescaut” seguramente han sido pronunciadas. Yo he oído a un campesino comparar el ruido de un trueno al que hace “un pedazo de tela que se rasga”. Las antiguas canciones populares son la obra anónima de poetas oscuros. Pues si todo el mundo puede escribir, con más razón podrán hacerlo las personas de mediana cultura, los jóvenes que han leído y que aman el estilo, las jóvenes que hacen versos elegantes o anotan sus pensamientos en un diario íntimo. Hay muchísimas personas que, dirigidas y aconsejadas, podrían formar y aumentar sus aptitudes hasta llegar a tener talento. Muchos ignoran sus propias fuerzas porque nunca las han empleado y ni siquiera sospechan que podrían escribir. Otras, mal secundadas o disuadidas de su vocación, se desalientan al ver su mediocridad, por falta de una guía que las perfeccione. He conocido a tres mujeres que nunca habían escrito una línea y que sonreían de impotencia cuando les aconsejé que escribieran. Se creían incapaces de tener talento. Se decidieron a empezar un diario según preceptos y fórmulas técnicas, y hoy escriben descripciones notables, llenas de relieve, que sólo por exceso de modestia se obstinan en mantener inéditas. Las tres cuartas partes de las personas escriben mal porque no se les ha demostrado el mecanismo del estilo, la anatomía de la escritura, cómo se encuentra una imagen, cómo se construye una frase. Siempre me ha sorprendido la cantidad de personas que

Se insistía mucho. Moliére interrogaba a su sirvienta. Chateaubriand se sometía a Fontanes. por no tener quien las saque de las mantillas en que están aprisionadas. Destacar el filón. sino de aquellos que tienen una vocación ordinaria y que pueden duplicar su talento con el esfuerzo y los consejos. cuando se limitan sus palabras. se quedan estupefactos: “Nadie nos ha dicho nunca eso”. Mi experiencia personal seguramente vale poco. y que sería de provecho publicar lo que yo he aprendido solo. La necesidad de un guía es absoluta para las naturalezas medias. el estilo templado. Trate de escribir tan bien como ellos”. el estilo figurado. El resultado de mis años de trabajo y de lectura servirá a los que empiezan en el arte de escribir. tanto a los que se preparan profesionalmente como a los que quieren disfrutar de él como diletantes. Racine consultaba a Boileau. exclaman. sólido. que es bien de ellos y que ha quedado en el fondo del crisol después de esa operación. Se enseñaba a distinguir el género épico del género dramático. y es todo. plantas vivaces entre la mala hierba. cuando se abre paso a sus imágenes. la calidad de las imágenes. pues la admiración conduce a la imitación. también. brillante. — ¿Enseñan a escribir? — Las demostraciones técnicas. diciendo: “Fórmese usted estudiándolos. — Lo que deberían enseñar. Se pesaba y se discutía la fuerza de las expresiones. y se maravillan al ver el precipitado verdadero. Cuando se rehacen sus frases. lírico o didáctico. No nos ocuparemos de ello. He visto estilos experimentados desparramar perlas y oro por el suelo. no de futuros grandes hombres a quienes no se enseña nada porque ellos prescinden de todo. no de genios. y la imitación es un . Cierto que es una cosa excelente estudiar las obras maestras. — ¿Hay un estilo único? — ¿Cómo podemos conocer nuestras propias aptitudes? Los antiguos manuales de literatura perdían mucho tiempo en desarrollar las diferencias entre los distintos estilos. Sin embargo me ha parecido que podría ser útil a otros. lección segunda los manuales de literatura Los manuales de literatura. Flaubert escuchaba a Bouilhet. el estilo sencillo. escarbar el campo no es nada. o escriben mal. sacar el diamante. Todo esto no da ningún provecho. Se insistía sobre los caracteres de la oda o de la epopeya. cuando se pule su estilo. sobre el estudio de los modelos. porque aquí se trata. Yo he querido ser un guía para los que no pueden tener otro.podrían escribir y que no escriben.

pocos serían los hombres aptos para dicha enseñanza. así como a casualidades o a choques inesperados. el trabajo y la voluntad. Se nos perdonará la tentativa. y decir por qué son malas. el arte de las expresiones. Hay cualidades adquiridas y cualidades a adquirir. Claro está que . erudición. demostrar. “¡Enseñar a escribir! ¡Qué irrisión! ¡Es imposible enseñar a escribir! El estilo es un don. Se tiene o no se tiene. No deja de ser delicado querer enseñar a escribir cuando el que lo intenta no es un escritor consagrado por la admiración. Se admira con frecuencias bellezas que son debidas a combinaciones de palabras. Porque todo está ahí. Escribir es cuestión de inspiración. rehaciéndolo. y cómo se las convierte en buenas. No se enseñará a nadie a ser un Bossuet o un Esquilo. una ciencia técnica. En eso consiste toda la ciencia de escribir y donde hace falta un guía ilustrado. La creación de las palabras. Pero se señalaban demasiado las perfecciones y no lo suficiente los defectos. no veo por qué habría de privarme de publicar a mi vez un Manual práctico y técnico de literatura. formar un curso de lecciones provechosas. descomponer la sensación y la imagen. Los consejos pueden mantener el fuego sagrado. son cualidades innatas. El lector no discernirá qué es escribir hasta que se le haya expuesto qué es escribir mal. pero nunca podrá enseñarse a descubrir bellos pensamientos o frases originales. a habilidades de estructura. Las que pueden adquirirse superan tal vez a las que se poseen. Los resultados de una larga experiencia pueden. Como el lector está inclinado a escribir cosas mediocres hay que darle también el ejemplo de las cosas mediocremente escritas para enseñarle a huir de ellas. Muchas personas. sobre todo. si es que se piensa en la cantidad de personas que se constituyen en profesores de estilo. Cada uno siente como puede. impulsando su ejecución. Pero si tuviéramos que atenernos a eso. sacar músculo. Es preciso desarticular el estilo y los procedimientos. una especie de trabajo detallado y profundo que proporciona casi tantos recursos como la inspiración. preparar la cultura de las cualidades. ya lo sé.” En eso hay una confusión. Pues si eso basta para justificar su pretensión. claro juicio y gusto. pues.medio de asimilarse las bellezas de los demás. enseñar cómo se construye un período. pero en el arte de escribir hay una parte demostrable. y no puede enseñarse a tenerla. Solamente tienen lectura. algo de oficio de extrema importancia. No sospechan muchos el partido que se puede sacar de un trozo de prosa común. La mayor parte de los autores que emprenden esas demostraciones están lejos de ser escritores notables. los resultados que se pueden obtener por el esfuerzo. preparar hasta cierto punto el terreno productivo. declaran al arte inaccesible e indemostrable. perfeccionándolo. Es necesario mostrarle frases malas que pueden transformarse en buenas. ¡Cuántos manuales! ¡Cuántos consejos! ¡Cuántos cursos! ¡Cuántos volúmenes profesionales! Consúltense los catálogos de las librerías clásicas. ir al fondo.

y no trozos tomados de libros. pueden ustedes creer que hablo de Bossuet. no queremos obligar a nadie a adoptar tal o cual estilo. a mí. porque los deberes de alumnos contienen torpezas e inexperiencias que sólo en escaso número se hallan en los trozos impresos. Hay un arte común a todos los estilos. Bossuet no escribe como Fénelon. Los principios. Nos dirán también: Su pretensión de enseñar el estilo es quimérica. con frecuencia. Ese arte es lo que constituye la ciencia de escribir. Si es verdad que el genio no es más que una larga paciencia. Sí. queremos enseñar a cada uno a escribir bien en su propio estilo. pero es más difícil encontrar ejemplos.una parte del arte de escribir no puede enseñarse. preparar temas para correcciones. sea el que fuere. se ve perpetuamente a Montaigne detrás de Rousseau. más que un Guez de Balzac de genio. bien entendido. Michelet no escribe como Guizot. inventar faltas. Objeción especiosa. que he nacido para escribir en estilo cortado. Un buen estilo tampoco. de dar fórmulas seguras. El trabajo ayuda a la inspiración. no daría todo su fruto más que en el caso de que pudiéramos corregir personalmente composiciones hechas por los discípulos. ¿Qué estilo va usted a enseñar? No hay un patrón único de estilo. ¿Con qué derecho me impondría usted una forma más bien que otra? ¿Sabe usted si la que me impusiera convendría a mi temperamento? Me aconsejaría el estilo regularmente construido. y a no ser más que pálidos imitadores. digamos bien alto que el arte de escribir puede enseñarse largamente. los matices y las consecuencias de ese arte es lo que deseamos desarrollar. Pascal no es. el ángulo desde el que hay que verlo. él es quien la hace fructificar. Lo que aconsejamos es: . Por falta de trabajo es por lo que tantas personas escriben mal. recetas infalibles para escamotear las dificultades y encontrar bellezas ficticias. Se trata de descomponer la forma. Supliremos este inconveniente lo mejor que sea posible. Cuando hablo de Esquilo. No. pero otra parte sí. de analizar los giros y las expresiones. y sería absurdo querer imponer uno. Cada autor tiene el suyo. dar a los lectores la sazón verdadera del estilo. Aunque las mismas cualidades de escritura no sean las mismas en todos los autores. No es un estilo especial el que queremos proponer. un buen verso de Boileau es bueno por las mismas razones que un verso de Víctor Hugo. por él se llega a duplicar las propias fuerzas. La enseñanza que concebimos ganaría mucho si pudiera darse de viva voz. pacientemente. “Un buen verso no tiene escuela” decía Flaubert. hay tantos estilos como autores. reglas matemáticas. victoriosamente. Nuestras razones de admirar a los maestros son las mismas en todas las épocas. y. sin duda. Montesquieu no se parece a Chateaubriand. la elocuencia aparte. Es fácil señalar los procedimientos en una materia sencilla. No se trata. y daría usted Bossuet por modelo a alguno que tiene el temperamento de Michelet.

y luego formarse uno. ante todo. No triunfaremos siempre en las cosas que más nos agradan. como suele decirse. No eche a andar. para el diálogo. y la originalidad de la forma llegará por sí sola. a veces. la rectitud literaria. Si sus cualidades contienen en germen eflorescencias futuras. si tiene el gusto del colorido. y ha nacido para escribir. pues es general y lo domina todo. Hay asimilaciones pasajeras que . es la de conocerse. Creará por sí mismo el detalle. Hay quien se cree colorista y ha nacido para el análisis. Puede estar seguro el lector de que. ni a Chateaubriand escribir en sus Memorias páginas de un color y de una valentía en las que se encuentra el futuro pincel de Gautier. la temperancia. hay quien es marino. sin que lo note. su temperamento la modificará. A lo que hay que aspirar. pero. Una casualidad nos revela a nosotros mismos. hay una tradición de estilo: la tradición clásica. pero sepa que no hay desarrollo posible fuera del embrión ordinario. posible. la florescencia de su talento. Trátese primero de escribir bien. pues. ahogado y no aparece hasta muy tarde. si es demasiado estrecho para sus cualidades. Honorato de Balzac estuvo muchos años escribiendo novelas de aventuras. Rousseau. Nuestra imaginación tiene mirajes que nos engañan. a los temperamentos más difíciles. y para eso es preciso examinarse a sí mismo. a priori. Esa forma académica no ha impedido a Bossuet ser un incomparable creador de palabras. la probidad. como dice Horacio. Chateaubriand y Flaubert. por lo violento y lo rutilante. como Loti. y que romperá sin esfuerzo ese molde. por lo exagerado. si ha nacido para modificarla. con el pie izquierdo y no empiece por lo excepcional. déjelas brotar. Si tiene la vida en sí. qué peso se puede echar uno sobre los hombros. para la descripción? Nada es más difícil que conocerse a sí mismo literariamente. La primera condición preparatoria para escribir. hasta nuestros días. si tiene la vocación del epíteto. El verdadero germen está. He aquí. el dibujo. obras como Salambó y Tres cuentos. el matiz. tomando por modelo la construcción general de la frase tal como la han explotado varios siglos de excelentes literatos. saber. Sígase este patrón. necesario y lógico. para la poesía. Rousseau no comprendió que era escritor hasta los cuarenta años. esa forma que ha bastado a los autores más diversos. el molde regular y tranquilo. Saint Víctor y Goncourt. Gautier y los Goncourt se creían nacidos para la pintura. En todo caso.descomponer y asimilarse todos los estilos. ¿Cuál es su vocación? ¿Cuáles son sus gustos? ¿De qué es usted capaz? ¿Cuáles son sus preferencias? ¿Tiene usted aptitudes para la novela. en la que han escrito Fénelon. el epíteto le rebozará. creará el huevo. a la que debemos. lo que hay que alcanzar es la forma resultante del genio de la lengua. estudiarse. la forma prevista y sobria. la forma que es preciso proponer como modelo. Un Manual sobre el arte de escribir es. de Flaubert y los cuentos de Daudet. el color aparecerá. debe adoptar el molde clásico. la estructura académica y lógica.

Es necesario un esfuerzo. se traza un sendero en medio de esos diversos caminos. el que posee el espíritu de la conversación. violentarnos. el oficio. es necesario repetir los ensayos. volver a empezar las pruebas. Bossuet. El que vive en una aldea. Sería demasiado largo enumerar las diversas hipótesis que podríamos examinar para llegar al discernimiento de nosotros mismos. acaba por no distinguirlas y no se le ocurre expresar lo que mejor sabe. porque sucede casi siempre que lo que más amamos en nosotros son nuestros defectos. — Homero. El medio que nos dará más luz sobre este punto. “Se transfunde siempre . — ¿Cómo se debe leer? — Las fichas. — ¿Cómo se toman notas? — ¿Qué debe escribirse en las fichas? — La anatomía del estilo.no son más que engaños. el talento. Balzac. tiene probabilidades de llegar a ser orador más bien que escritor. Es necesario desde luego examinar la influencia del medio en que se vive. — Consecuencias de la lectura. — La lectura es una creación. lección tercera de la lectura De la lectura. — El verdadero análisis literario. El talento no se crea. es la lectura. y gracias a la intervención de un amigo. pasar de una lectura a otra. Sobre todo. pues es con frecuencia el medio el que precisa y desarrolla nuestras facultades. cambiar de ejercicio. — La asimilación por la lectura. a la ayuda de los consejos y los pareceres de un compañero inteligente. — El estilo. contrabalancear nuestras malas inclinaciones y dirigir nuestras disposiciones de inteligencia hacia el lado de nuestras cualidades. El que habla bien. y debe inclinarse hacia ese lado. — ¿Hay que leer muchos libros? — Los autores que pueden asimilarse. por último. se afirma una predilección. Las observaciones y los consejos varían para cada persona. “Nuestros conocimientos son los gérmenes de nuestras producciones”. tendrá probabilidades de ser apto para pintar las costumbres rústicas e incapaz de pintar las mundanas. sabemos. Rousseau. Saint Evremond. Para tener completa certidumbre de nuestra vocación. ha dicho justamente Buffon en su inmortal Discurso sobre el estilo. no hay que cegarse sobre sí mismo. Al fin. — Pastiches y comparaciones técnica. Es muy raro que uno tenga el discernimiento y el valor de ser pura y sencillamente lo que es. unos pasos hacia atrás para darse cuenta. — El falso análisis literario. Cuando uno está cerca de las cosas que ve. — Estudios de los procedimientos por la lectura. Debemos reaccionar. Montaigne. lo que queremos y lo que podemos hacer.

Los libros le harán recuperar la inspiración. casi siempre. porque nadie podrá negar que la lectura nos pone en guardia contra los temas y los procedimientos ya explotados. Se puede afirmar que el hombre que no lee es incapaz de conocer sus fuerzas. Pasan sucesivamente ante nuestros ojos escenas bien ejecutadas. con no menos justicia. La lectura disipa la avidez. ¿Escribe usted. ¿Quiere usted saber si tendrá talento? Lea. Sand que se improvisa escritor. nos revela los medios de ejecución. La inmensa lectura de Montaigne es proverbial. Es una larga creación. Para nosotros. Todos los grandes escritores proclaman la necesidad de leer y de leer bien. El talento no es más que una asimilación. la asimilación se opera. cuya personalidad vigorosa ha formado. no quiero leer nada. Flaubert. La lectura es la base del arte de escribir. Los libros se lo indicarán. Nunca se repetirá demasiado: hay que leer. nuestra imaginación está mantenida en un estado de inspiración. Después de una lectura es. descripciones fuertes. a fin de escribir para ser leídos. lea cuando sepa escribir. Ella nos los muestra puestos en práctica. Hay que leer lo que los demás han escrito. y siempre ignorará lo que puede producir. el nacimiento motivado y fecundo de nuestras cualidades nativas. pero se ve obligado a detenerse? Lea. leer siempre. una segunda naturaleza que se revela en nosotros. Escribía y hablaba el latín antes de abordar el francés. de transformar nuestras ideas. agrega. .por infusión”. había leído y releído a Montaigne y Plutarco. pues por ella es por lo que se abre nuestro espíritu a los múltiples recursos del arte de escribir. pero es preciso ararlo. Habrá excepciones. Bossuet poseía a fondo la Biblia y los padres de la iglesia. pero hay que atenerse a la generalidad. ejemplos de genio. las infinitas combinaciones de una ciencia aplicada por temperamentos diferentes. la lectura nos es necesaria con más razón a nosotros los principiantes y los mediocres que tanta necesidad tenemos de fortalecer nuestra inspiración. los efectos idénticos obtenidos por distintos arreglos. descrisalida la inteligencia y pone en libertad a la imaginación. los ejemplos de estilo más opuestos. lea cuando no pueda escribir más. de alimentar. Rousseau antes de escribir. puede producir. cómo se varían las expresiones. Chateaubriand confiesa que releía sin cesar a Bernardino de Saint Pierre. nos hace ver cómo se trata una situación difícil. Las delicadezas de nuestra inteligencia se despiertan. Desconfiad de los que dicen: “Yo no quiero conocer nada. cuando se manifiestan las vocaciones literarias. que lo había leído todo. los procedimientos del estilo. cómo se pone emoción en las frases.” Estos se exponen a no producir nunca nada bueno y a rehacer continuamente lo que ya ha sido hecho. un G. la naturaleza me basta. Provechosa para todos los grandes talentos. el campo de nuestra imaginación está baldío. las habilidades del espíritu. diálogos perfectos. de ayudar nuestra cultura y de extender. Lea cuando quiera escribir. activa las facultades.

y. sin tener en vista más que el oficio. sobre todo los que puedan aprovecharnos más directamente. Es una regla más prudente y conviene atenerse a ella. se necesita. las mismas vehemencias.Sé de literatos de mérito que nunca se ponen a trabajar sin leer antes algunas páginas de un gran escritor. leer la mayor cantidad posible de buenos autores. medio excelente para volver a encontrar la inspiración. lo mismo la lectura de un solo autor. creo. ¡Temo al hombre de un solo libro! Sí sin duda. y cree que querer leerlo todo es. desde la ortografía hasta la construcción de las frases. ¿Hay que leer muchos libros o pocos? He aquí una cuestión tan importante como delicada. Pero ¿a qué maestros? Vamos a tratar de indicarlos. el provecho inmediato que se pueda sacar de la lectura. vastas selvas inagotables en variedad y en profundidad. para formar nuestras aptitudes. como ha dicho Spencer. Lo enseña todo. Ante todo. pues una asimilación demasiado estrecha. Termina sus consejos a Lucilio invitándolo a hacer una elección entre los mejores autores. Las lecturas diseminadas son sin provecho. ni siquiera los más puros y los más sencillos. porque hay autores que son asimilables y otros que no lo son. exponerse a no hacer más que recorrer con la vista lo que se lee. Luego se eligen los mejores. es absolutamente necesario leer mucho. pero fuera de esas grandes obras. las mismas antítesis. Eso es lo que le ocurrió a Lamennais. mucha prudencia y mucho tacto para limitarse a la lectura de un solo libro. para despertar las facultades creadoras y las disposiciones imaginativas. del alcance social o moral. los que podamos asimilar. Se dice fácilmente: Hay que leer a los maestros. para tener un golpe de vista literario completo. si no se quiere caer en los inconvenientes que señalamos. no los primeros. con frecuencia. No se puede. entre éstos. la misma lengua. sino los que estén más en relación con nuestras inclinaciones. según él. Séneca no quiere que se lea demasiado. Por lo demás. . el arte de escribir. si ese libro es la Biblia u Homero. Esa es una distinción de extrema importancia para los que quieren aprender prácticamente a escribir y no ir a tientas durante años a través de los autores. en su Ensayo sobre la indiferencia. Ve una depravación de apetito en una curiosidad demasiado universal. Pero ¿qué autores elegiremos? En este punto difieren las opiniones. La lectura es el gran secreto. entrar en la sustancia de un autor más que por una frecuentación asidua cuyo provecho sólo se desprende a la larga. del valor filosófico o de la influencia de las obras. hace caer en el pastiche y nos transfunde los defectos de un escritor. en el que salta a la vista la imitación de Rousseau: las mismas frases. los mismos giros. sin preocuparnos de los temas. hay estómagos que engullen muchos alimentos y no digieren nada. El timeo hominem unius libri es un viejo adagio. mientras que otros absorben poco y lo digieren todo. en las que se encuentran todos los genios y todas las escuelas.

pero. los autores que nos dejan ver sus procedimientos. Vamos a él. pero cuya lectura creo sería sin provecho inmediato para la formación del estilo. Volveremos a ocuparnos de él al analizar sus descripciones. el molde de Boileau ha sido abandonado. Respecto a Moliére. A la cabeza de los autores que pueden ofrecer esa clase de enseñanzas. He aquí. desde el punto de vista del oficio. clásico. El modelo de energía y de sobriedad que nos ofrece. por la sencilla razón de que La Fontaine es inimitable. Quien no lea a Homero no sabrá nunca lo que es el realismo verdadero y el arte de describir. para la asimilación técnica y el provecho urgente. no se ve en la lectura más que modelos de elevación general señalados a la admiración del espíritu más que a la preparación de la facultad de escribir. es casi saber cómo hay que expresar. sincero. más objetiva que subjetiva. por la profundidad de su observación desconcertante y su diálogo eternamente humano.Se ha desdeñado demasiado hasta ahora ese lado de utilidad práctica. en él. que nadie podrá nunca descomponer ni apropiarse. . es necesario colocar a Homero. Pasaríamos años leyendo a La Fontaine. el arte no es estacionario. es de una perfección de ajuste y de concisión verdaderamente admirables. una chocarrería. que es aún el gran escritor de todos los tiempos. recto de pensamiento y de sentimiento. la preparación y el ángulo en que hay que colocarse para hacer resaltar las ideas. En cuanto a Boileau. La admiración que sentimos por Corneille es. Pero el lenguaje literario ha adelantado. es imposible saber cómo construía sus frases. aunque bajo contornos algo duros e incorrectos. etc. los artificios de estructura. la ciencia de la expresión. cuatro autores que nos enseñan hasta qué perfección se ha elevado el arte literario. se ha ensanchado. se ha llevado con él el secreto de su oficio. hay que leer. los detalles del estilo. cómo se obtienen la intensidad y el relieve. Se dice: Para formarse léase a La Fontaine. la habilidad necesaria para desdoblarlas. evidentemente. ha hecho tal vez con Corneille. vale más empezar por leer lo que sea sencillo. y saber cómo hay que ver. a Boileau. además. etc. En eso estamos de acuerdo. sobre todo. los versos más felices. para dar al gusto y a las ideas la rectitud y la claridad que son la base de las grandes obras. ya no es posible el verso clásico. por qué esfuerzo se encuentran yuxtaposiciones sorprendentes. Quien lo imitara caería en la aridez y la vetustez. aquellos en los que se puedan discernir los medios de trabajo. igualmente. En general. unos giros de espíritu tan originales. puro. ofrece un provecho de fondo más bien que de forma. él no viene a nosotros. a Moliére. más bellos y más inesperados de la lengua francesa. a Corneille. Saber ver es la clave de la escritura literaria. Pero. los ríos no remontan hacia sus fuentes. por qué genio. sin estar por eso más adelantados. Hay. En él se encontrará el primer modelo de la vida en la descripción. o a costa de qué trabajo (1) obtuvo esa concisión y ese relieve. podemos encontrarlo en otros autores.

René. lo personal y descriptivo. Los Sermones. formará el estilo mejor que los mejores tratados teóricos. si quedaran demasiado visibles. y. pero de un extremo relieve de pensamientos y de una armonía exquisita. Ninguna lectura puede reemplazar a la lectura de Montaigne. en tan alto grado. el mayor creador de palabras y de expresiones. cómo se desarrolla. acoplamiento de palabras. Saint Evremond están en Montaigne. la pintura y el color. despertará en nosotros los gérmenes del estilo y dará a nuestra facultad de escribir una ebullición permanente. más espiritual que elocuente. Hay en sus obras una parte anticuada. Ha fijado el estilo francés antes que Los Provincianos y antes que los Pensamientos de Pascal. Pero Homero no produce todo su efecto más que en una buena traducción. pues en él el error tiene el aspecto de la verdad. que se le ha acusado de no ser más que retórica. Se encuentran en él todos los géneros y todos los estilos. Pascal. otra parte permanece joven y no envejecerá. deben leerse. epítetos. Rousseau. un ropaje fulgurante con el que viste pensamientos colosales. en el que el talento llega a . sobre todo. En cada página nos enseña el partido que se puede sacar de un pensamiento. Razón demás para leerlo bien y asimilárselo.sepamos bien. el estilista más asombroso que ha tenido Francia. un autor eminentemente asimilable y al que se puede tomar in fraganti. después de usado y a quitar la marca a sus procedimientos. sobre todo. Después de estos autores. Es un deslumbramiento que brilla en cada página. y a sus Consideraciones sobre los romanos. cómo se le da todo su valor haciéndolo brillar en facetas. y Saint Beuve ha dicho que se le podía imitar perfectamente. la observación. Su estilo produce tal efecto. rompiéndolo en choques y en chispas. padre de todas nuestra escuela contemporánea y de nuestros más recientes escritores. Montaigne es también un tesoro de descubrimientos y de enseñanzas. la elocuencia. Verbos. Su lectura conmoverá la imaginación. sustantivos. Es el Malherbe de la prosa. descomponiéndolo. luego. como el color y la imagen son necesarios. que anuncian a Montesquieu. la humanidad. que nadie ha superado jamás a Homero. que aun es el eterno modelo del arte de escribir. Pero sería necesario no permanecer mucho en él y limitarse a algunas de sus Pláticas. es un curioso escritor. todo lo saca de su genio. Balzac. imágenes formidables. aconsejaremos la lectura de Chateaubriand. que ha envejecido. Aunque autor secundario y más peligroso por su preciosidad. Guez de Balzac es también muy útil. Todo se reduce. En él están los gérmenes de todas las escuelas. Atala. Sigue Rousseau. pero. más brillante que profundo. Los que lo han desdeñado lo han leído mal. como Los Natchez. Aunque insoportablemente precioso a veces. El estudio de este escritor. casi me inclino a recomendar la lectura de Saint Evremond. desde ahora. Nadie ha manejado el francés con más fecundidad. Conviene desconfiar de sus paradojas. a no quedarse en su molde. contiene la emoción. sus Memorias de ultratumba. Viene ahora el divino Bossuet.

la misma advertencia debe hacerse para las ideas.. la inteligencia se asimilará los pensamientos. es un libro que no se ha leído. Son algo insuficientes y ficticios.. pero ahora se presenta una cuestión importante: ¿Cómo se debe leer? El provecho de la lectura depende de la manera de leer. Copiar un buen trozo de un autor es un ejercicio útil para la ciencia de las construcciones y de los giros. cuántas bellas páginas se escribirían. He insistido antes sobre la necesidad de la lectura para crearse una forma y un estilo. Si tuviéramos que fiarnos de ella. Esos medios no nos parecen prácticos. halaga demasiado a la vista y causa ilusión. fijar lo que se entrevé. verlo desfilar todo.una intensidad extraordinaria. es como si no se hubiera leído. y el sentido estético mezclará los contornos. Es una perla sacada de un estuche y que se examina . localizar lo que flota! La memoria es cosa tornadiza. no habría sabios. Devorarlo todo.. Queda indicada la selección que conviene hacer entre los autores que debemos leer técnicamente para el aprovechamiento de la forma. ha dicho Goethe. “No hay obra mala. escrito a mano. se diría que acaba de escribirlo uno mismo. lo bueno y lo malo. Es el libro más hermoso del siglo pasado. Semejante trabajo tiene el peligro de caer en la manía. y de coleccionar agendas. las formas. La primera condición para leer bien. y sólo hay una manera práctica de tomar notas: Algunos autores aconsejan hacer recopilaciones de trozos escogidos para comparar los pensamientos de los escritores sobre un mismo asunto. La lectura de los buenos autores es indispensable para formar el estilo.. sino en tener a mano los medios de volver a encontrar. es un trabajo de Danaides que no conduce más que a la indigestión y a la confusión. Se dirá uno más tarde: “Yo he leído esto en alguna parte. Un libro que se deja sin haber extraído algo de él. de acabar por copiarlo todo. El estilo impreso se embellece.. si se pudiera precisar lo que agita la memoria. Los espíritus mediocres se imaginan que aprenden mucho copiando mucho. Es un error. ¿En qué libro fue?. de tal o cual escritor. los moldes. parece un deber de composición. la imaginación retendrá las imágenes. habría que volver a leer todo lo que se ha leído. El provecho es el mismo para el fondo. el mismo. sin detenerse en nada. produce un efecto distinto. en fijar lo que se quiere retener y tomar notas. ¿De quién es tal pensamiento?.. consiste.” Y por más que se escudriñe en la memoria no se halla lo que se busca. o una recopilación de pensamientos sobresalientes. La verdadera memoria consiste. ¡Cuántos cotejos curiosos. Leer sin tomar notas. pues. Dentro de seis meses no sabremos ya lo que contenía el libro. Pero ese trabajo de copia puede ser excelente si se hace con un fin técnico. Para obtener este triple provecho. en la que no haya algo bueno”. no en recordar. es absolutamente necesario tomar notas al leer. para saturarse de su espíritu y penetrar en ellos todo lo más posible.

basta leer las narraciones literarias que de ella se han hecho. en tarjetas o pedazos de cartulina. constituye un ejercicio cuyas ventajas comprobaremos día a día. En el orden intelectual o puramente artístico. se mezclan y no es posible adueñarse de ellas. expresiones estudiadas. en un momento dado. pero ¿cómo tomarlas? En fichas. Para leer bien hay que tomar notas. debe hacerse la anotación instantánea. Repitámoslo: leer sin emplear este método. se anotan los juicios de los autores. Todos los sabios las usan. Sin ellas no se retiene nada. o los libros de crítica. También puede anotarse en las fichas citas sobresalientes. dejar de recomendar un ejercicio tan útil. debemos llevar nuestra atención. Son el único medio. No se crea que. Escribir. En eso estará el provecho de la copia de los buenos autores. Gracias a ese sistema no es difícil ser instruido. reemplazará con nada la lectura de una obra. por fuerte que sea. Todos conocemos las innumerables llamadas de notas arrojadas al pie de las páginas en las obras de erudición. y. No es posible. la parte profesional del estilo. Hacer eso es acumular tesoros. los giros. ¿Qué pensamos de él? Si no lo escribimos en seguida. además. darse cuenta de todo. basta. leerla para recordar con toda claridad. además. Ningún crítico. las cosas que se relacionan. Citas sobresalientes. Hágase notar en la de uno (Michelet) el empleo de frases cortas para expresar lo que otro (Bossuet) dirá en largos períodos. cabalgan las unas en las otras. nuestros juicios. Estas fichas pueden tener tres objetos: Notas de erudición. en las fichas. comprobarlo todo personalmente. si queremos examinar y analizar a los escritores de nuestras fichas. pues. Volvamos a la cuestión. las asimilaciones y los recuerdos. Las fichas son indispensables a la erudición. frases típicas. son muy pocos los críticos que se preocupan de enseñarnos el lado del oficio. Una clasificación por orden de ideas da resultados confusos. nuestra crítica. Leemos un libro. lo olvidaremos. pues como son muy pocos los matices que separan. más tarde. La regla que debe dominar la preparación literaria. Es la única clasificación práctica. Los sabios no lo ignoran y por eso son modestos. para conocer una obra. es exactamente lo mismo que si no se leyera. los métodos y la anatomía del estilo. porque lo que diferencia a los autores son los procedimientos. A eso. Eso no es más que el resultado de un sistema de fichas larga y pacientemente acumuladas. por consiguiente. a medida que se lee. Es leer como todo el mundo. La transcripción de nuestros propios juicios. de recordar lo que se ha leído. extractos sorprendentes. y condenarse a no ser nunca alguien. Se resumen los temas de las obras.sobre el papel. Este procede por . es: verlo todo por sí mismo. arregladas en orden alfabético por nombres de autores.

. etc. El poeta nos pone la golondrina ante los ojos. el otro (Montesquieu) aprieta y anuda frases bastante cortas que hace chocar espiritualmente. caracterizar el estilo. y cuando todos los casilleros están encajados.. Hemos leído estas especies de análisis literarios propuestos por los maestros. Esta comparación está llena de oportunidad. narración. composición. La golondrina y los pajaritos. Este lenguaje es muy propio del joven presuntuoso.. A eso le llaman hacer resaltar las bellezas. señalar las bellezas.. Zola). premiado por la Academia. éste (Rousseau) maneja la antítesis con pasión. insignificante. por un patrón único.. Estos versos son encantadores... de Los animales enfermos de peste. Estas palabras son las propias de una persona de edad y prudente. apreciar el tema. exponer la acción. Escuchemos los argumentos de la golondrina.... resumir los asuntos. pero los ejemplos de análisis literarios que nos dan como excelentes están hechos con procedimientos de retórica tan superficial. Todo se limita a repetir apreciaciones como éstas: (Textual) “El plan está bien seguido. Este incidente es de un efecto encantador.. unidad de acción. Las expresiones están llenas de delicadeza. aquél usa la frase coloreada pero clásica (Chateaubriand. Estos ocho versos son un retrato. Se prueban las llaves una a una y cuando van bien a todas partes. y cuáles son sus efectos.. algunas palabras de contraseña: plan. desprender el plan..yuxtaposiciones (Taine. Como esos dos sueños no se parecen... El drama va a precipitarse.. etc. Flaubert). aprobadas por el profesor y publicadas en un Curso de literatura escolar. Con qué naturalidad y de qué manera tan conmovedora está pintado el carácter de los pajarillos.. Esta exclamación tiene una vivacidad conmovedora. Así es como se enseña a hacer análisis... exponer paralelas. He aquí otro.. en qué difiere la intención.. hecho el juego. Uno de ellos “anima la acción”. se ha indicado la diferencia que hay en su alcance y sus consecuencias. Este trabajo podría ser fructuoso.. o publicados en las recopilaciones de composición: análisis de la fábula La encina y la caña. reducir los desarrollos a la idea madre. carácter.. rapidez. examinar los caracteres..” Estas líneas están firmadas por un discípulo de retórica de un liceo de París. etc.. ¡Cuánta delicadeza y expresión hay en estos dos versos!. figura. Goncourt. si estuviera bien hecho. otro tiene la armonía y la majestad en la calma (Buffon). Muchos profesores aconsejan hacer análisis literarios. debido también a un retórico: Examen del sueño de Paulina y del sueño de Atalia. en el otro “la tragedia . obligar a los principiantes a torturarse el espíritu en una clase de estudio que no sobresale de los marcos de La Harpe. marcha general. Es perder tiempo. estrecho. estilo. ¡He ahí esos pretendidos modelos de análisis! Todo se reduce a una paráfrasis del autor. que es inútil aconsejar esos ejercicios.. se sigue la narración enguirnaldándola de reflexiones aprobatorias.. Le dan a uno dos o tres llaves. Es un retrato bien trazado..

agréguese la de un escritor contemporáneo. a su entender. se comprobará la diversidad de la ejecución. el talento y relegando a segundo término la apreciación de las ideas. Esto: “¿Qué piensa usted de ese estilo? ¿De dónde viene su fuerza? ¿Qué habría dicho en su lugar un escritor ordinario? ¿Por qué procedimiento de ejecución cree usted que el autor ha logrado la rapidez? ¿En qué consiste la concisión? ¿Qué serían esas frases si no fueran concisas? ¿Cómo y por qué hay vida en esa narración? ¿Qué es lo que constituye el relieve del estilo? Reconstituya los versos para demostrar cómo sería. ni consideraciones trascendentales. en vez de restringir su espíritu a un trabajo de ideología. la oposición de los estilos. el oficio. ambos excitan el terror y hacen nacer funestos presentimientos. Tómese la tempestad que termina en Pablo y Virginia y compárese a la tempestad de Chateaubriand en sus Memorias. el pasaje que ha sido más difícil de tratar? ¿Qué giro de ingenio prueba ese trozo? ¿De qué otro modo podría haberlo tratado?”. el pastiche o imitación. Todo esto precedido de un punto de vista sobre el papel de los sueños en el teatro. Nadie piensa en ello. un estudio hondo. Se podría enumerar un largo cuestionario de este género.. despojando el hueso “sin romper la médula”. esos clisés fáciles. esas puerilidades. Se le debe prohibir. y algunas reflexiones fuera de la ejecución de arte y del mérito literario. ¿Dónde está el color de esa narración? ¿Dónde está el movimiento? ¿Dónde cree usted que hay transiciones? ¿Cuál es. etc.entera rueda sobre ese sueño”. notas y análisis. Cuando en la lectura se . en El pescador de Islandia. Pedro Loti. sin embargo. a sus esfuerzos. ¿Con qué reemplazará usted este método? A esto contesto que es necesario dar otra dirección a las ideas del discípulo. precisamente. sino también otros muchos ejercicios aprovechables. teniendo en vista esencialmente el arte de escribir. examinando la casa en vez de abrirla. si no tuvieran relieve. el doble aspecto que puede tener un asunto. Renuévense esos ejercicios. etc. dando vueltas alrededor de la corteza sin atacar a la parte sólida. de los sentimientos y de los pensamientos. de un alumno. las ventajas que uno puede tener sobre el otro. necesaria y que también tiene su importancia. esos moldes listos para preparar pensamientos medianos. y para tener una clara idea de la evolución del lenguaje literario. como las comparaciones. que es. y la transposición. Comparando fragmentos parecidos tratados por distintos autores. porque nadie piensa en hacer crítica de oficio y se contentan con examinar los contornos de un libro. En ese sentido práctico es en el que habría que dirigir el juicio y las aptitudes de un alumno. ¿Qué se le debe preguntar? Es muy sencillo. lo que haría falta agregar. escribir esas vulgaridades de apreciación. Se me contestará: ¿Pero qué quiere usted exigir de un joven. a sus aptitudes de examen. etc. de un niño? No se le puede pedir un conocimiento profundo de las cosas. La lectura bien hecha comprende no solamente fichas.

Esta clase de extractos sería muy práctica. imposibles de reemplazar y se verá cómo con las palabras usuales de nuestra lengua se puede hacer alta poesía. se llega pronto a imitar ciertos estilos. de hacerlos nacer. Por la escritura. Saber imitar es aprender a no imitar. La transposición es también un modo de asimilación y de lucidez maravillosa. que hace sensibles nuestras ideas y nuestros sentimientos. Más adelante demostraremos la eficacia de esos ejercicios técnicos. El estilo es la expresión. — Lo que está bien y lo que está mal escrito. Poner en prosa lo que está en verso. No es solamente el don de expresar nuestros sentimientos. — La magia de las palabras. el orador. — Importancia de la forma. — El Discurso de Buffon. puesto que aun no tratamos más que de la lectura. y a hacer retratos calcados de los suyos. a Montesquieu. el arte de la forma. — El fondo y la forma. Se verá así que todas las palabras que forman los versos de Racine son palabras sencillas. Por la palabra. Cuanto más original es el estilo. también el arte de sacarlos de la nada. no rebuscadas.encuentren trozos ya tratados. El estilo es la marca personal del talento. completamente apropiadas. etc. (1) La Fontaine rehacía diez o doce veces cada una de sus fábulas. a Bossuet. comunes. todo es uno. el de los retratos de La Bruyére. por el momento nos basta con indicarlos como aplicaciones de lectura. — La forma modifica siempre la idea. poner en verso lo que está en prosa. más personal es el talento. — La forma de Homero. Cuando se tienen aptitudes de asimilación y un gusto de lectura reflexivo. es el medio de comunicación entre los espíritus. por ejemplo. el escritor. el . Lo mismo se puede imitar a Rousseau. ¿Qué es el estilo? El estilo es la manera propia de cada uno de expresar su pensamiento por la escritura o la palabra. porque es acostumbrarse a reconocer la imitación y a prescindir de ella más adelante. El pastiche es también un buen medio de prepararse al arte de escribir. El bailarín en cuerda floja usa balancín para dejarlo después. anótense para tenerlos a nuestra disposición y hacer con ellos el trabajo que aconsejamos. lección cuarta del estilo Del estilo. — La forma es lo que da vida. es. — ¿Qué es el estilo? — La creación de las palabras.

dice Chateaubriand. No sintiendo. El estilo es el arte de apreciar el valor de las palabras y las relaciones de éstas entre sí. no lo comprendería nunca. inteligentes. decía Racine. nace muerta. las sensaciones que resultan de sus combinaciones. ser incapaz de trazar una frase. “Lo que me distingue de Pradon. “Homero. En vano se grita contra esta verdad. una creación de forma por las ideas y una creación de ideas por la forma. Hay en los acercamientos y las combinaciones del lenguaje escrito por ciertos hombres. a la vez. Sería inútil intentarlo. hasta escritores. “Nada vive más que por el estilo”. La obra mejor entendida. ha dicho Bossuet. La mayoría de los lectores y hasta de los escritores no les piden más que sentido. El estilo es. más que por sus expresiones y por sus imágenes”. muy difícil de hacer brotar. sentir bien y rendir bien. Es necesario encontrar ese alma. porque el talento no consiste en utilizar secamente las palabras. mejor es el escritor. se sorprenden también cuando se les habla de ese misterio que ignoran. de palabras y de imágenes. “La gracia divina. de tono. sin embargo. engrandece lo sencillo. Cuando se le habla de eso. es. razona. Hombres instruidos. y se sonríen encogiéndose de hombros. En términos generales. de giros. puede. sino en descubrir los matices. Platón. He ahí una palabra tomada de una acepción nueva y que forma una imagen soberbia. todos pensamos poco más o menos las mismas cosas. grandes de . argumenta. El estilo es una creación perpetua: creación de arreglos.arte de fecundarlos y de hacerlos salientes. las imágenes. halla nuevos aspectos en lo vulgar. y llena de las más prudentes reflexiones. Lo mismo este otro pensamiento: “Dormid vuestro sueño. fortifica lo débil. ¡Qué importa! No lo saben. Es como hablar de música a personas que no tienen oídos”. La diferencia está en la expresión y el estilo. de expresiones. no sobresalen de los demás escritores. Virgilio y Horacio. niega. es que yo sé escribir”. llueve sobre el rico como sobre el pobre”. si le falta el estilo. Guy de Maupassant dice en alguna parte: “Las palabras tienen alma. Es necesario convencerse de que las cosas que decimos no impresionan más que por el modo de decirlas. pues. El escritor crea hasta palabras para indicar una relación nueva. Eleva lo común. toda la evocación de un mundo poético que el pueblo de los mundanos no sabe ver ni adivinar. grita y quiere que se le demuestre. pensar bien. se resiente. Cuanto más sensible es esa creación en la lectura. ha dicho La Bruyére. Las ideas simples que representan las palabras del diccionario no bastan para formar un escritor. que brilla y alumbra ciertos libros con una luz desconocida. El estilo comprende el fondo y la forma. Escribir bien. que aparece al contacto de otras palabras. El que conozca todas esas palabras.

y este otro: “Derramar lágrimas y plegarias sobre una tumba”. Hasta hay palabras de una vulgaridad técnica. La vivacidad de palabras. que por eso ha podido decirse con razón esta verdad: el estilo es el hombre. Sin eso. “Los pueblos de Oriente. puro y correcto. que producen grandes efectos cuando un artista les encuentra una aplicación imprevista. descendía sobre la cima indeterminada de las selvas”. la originalidad de la imaginación. hará encontrar un giro de frase. Los atenienses.la tierra”. habían aparecido en una tormenta de lluvia”. incoloro. coloreado. Saber muchas cosas no enseña a ser buen escritor. ni la erudición más inmensa. La palabra indeterminada. oficial. Las mismas diferencias pueden notarse hoy día entre el estilo de los franceses. corto. Por eso. se supone. se formaron un estilo claro. Hay hombres muy sabios que nunca serán escritores. Es difuso. El estilo es el reflejo del corazón. (Chateaubriand). nervioso. Refiriéndose a algo que no reposa. el estilo es independiente de la erudición. Otro habría podido decir: “Los chorlitos. por lo menos una mediana vocación y un gusto determinado. con relieve. habían aparecido en una tormenta de lluvia”. pálido. pueblo sutil y culto. abundante. Bajo la pluma de Chateaubriand. que se tienen aptitudes para el estilo. la manera que cada uno tiene de crear expresiones para manifestar su pensamiento. Ese sería un estilo de menos valor que el primero. sin brillo. y hay escritores brillantes que no . periódico. Puede ser largo. tenían un estilo pomposo y difuso. El estilo es. geométricamente empleada. los mismos giros de la conversación hablada. vivo. conciso. anunciadores del otoño. sino también en los pueblos. han recargado su estilo en todos los tiempos con figuras fuertes e hiperbólicas. del cerebro y del carácter. Los asiáticos. sin elocuencia. ¿Hay algo más incoloro que la palabra anunciador? Veamos cómo la utiliza Pedro Loti: “Los tristes chorlitos. todo eso se pinta exactamente en el estilo del hombre. por ejemplo. los españoles. en los buenos. los alemanes y los ingleses”. es una palabra cualquiera. su claridad gris perla. amigos del fausto y de la nobleza. Es tan completa la unión entre el carácter y el estilo de una persona. la energía de las concepciones. según los temperamentos. Eso no es solamente verdad en los individuos. La palabra reposaba es también una palabra cualquiera. dice Blair. cobarde. en los malos escritores. esos tristes pájaros que anuncian el otoño. bien entendido. va a alcanzar un prestigio que pintará todo un paisaje lejano: “La claridad de la luna. seco. al decir que es necesario leer mucho para ser capaz de escribir. se convierte en una palabra bellísima. “La luna reposaba sobre las colinas lejanas”. pues.

ni ha expuesto mejor las diversas operaciones del espíritu por las que se llega a hacer buenas frases. habré empleado una forma mejor que no habrá cambiado la idea. por verter lágrimas. la idea sufre siempre los cambios de la forma. Hay. En ciertos casos muy raros.” (Bossuet). Los unos los separan y los diferencian. todos los giros de que está compuesto el estilo. La idea se ha modificado según los matices de una forma nueva.” La modifico y pongo: “Nuestros corazones encantados del amor del mundo. el atractivo. Encantamiento dice otra cosa que embriaguez. en ese Discurso de Buffon una tendencia visible a aconsejar el empleo de los términos generales y a dar al estilo una especie de giro sintético y rígido. serán las únicas que pasarán a la posteridad”. que es la imaginación.. son cosas distintas. y amar al mundo no es lo mismo que sentir amor mundano. que no van siempre juntas. dice Buffon. por se oyó un ruido. el fondo son los materiales. pero eso es más bien una sinonimia que una modificación de forma. es decir. Villemain ha tenido razón al señalar el carácter demasiado personal de ese Discurso. Aquí interviene la famosa distinción del fondo y la forma. la vida. El saber y el arte de escribir. Trabajar la forma es trabajar la idea. sonó un ruido. el asunto. pero que no es todo el estilo. que es la concentración. Fuera de esta clase de correcciones puramente gramaticales. Escribo esto: “Después de la muerte veremos a Dios tal como es. como no se puede concebir una criatura humana que no tenga alma y cuerpo. por ponerse de rodillas. como no puede separarse el músculo de la carne. El orden. ¡Pero qué profundo sentido de la belleza escrita y cuántos consejos prácticos! “Las obras bien escritas. el cambio de la forma no altera la idea. que constituye ciertas hermosas partes del estilo. su fondo: el movimiento. su encadenamiento.. el traje. El Discurso sobre el estilo de Buffon contiene las mejores páginas que conocemos sobre este asunto. Es imposible expresar una idea que no tenga su forma. el movimiento. Así ocurrirá si yo digo: “Llueve” por: “cae agua”.. y del mismo modo. el revestimiento. el conjunto. la lógica de las ideas. los pensamientos. la forma. “Es estilo. no se les puede separar. Los otros dicen: El fondo y la forma todo es uno. Esta teoría es la verdadera y hay que atenerse a ella. dice Buffon. son otras tantas verdades tan útiles y tal vez más preciosas para el espíritu humano. el relieve. sin embargo. llorar. la sustancia. Nadie ha explicado mejor los procedimientos de un arte que puede considerarse como una ciencia. el orden. Yo escribo esta frase: “Nuestros corazones embriagados del amor mundano. Y agrega: “Todas las bellezas que se encuentran. La forma se pega a la idea. la forma es la expresión. arrodillarse. se cambia la idea. . Cuando se cambia la forma. es decir. que las que pueden formar el fondo del asunto”. la modificación de la idea arrastra a la de la forma.saben gran cosa. Son dos cosas aparte.. es el orden y el movimiento que se pone en los pensamientos”. el giro.

que constituye el cuadro y la vida. y que se pasearan a su alrededor”. Dios anonadado!” (Bossuet). ¿Se dirá que la ida no ha cambiado? Sí ha cambiado. El esfuerzo. La primera frase era conocida. . “Se las tomaría por las estatuas de sus templos. No es posible. La expresión es magnífica. la modifico y encuentro esta: “Después de la muerte veremos a Dios al descubierto. pero la forma es mala”. esa es nueva.. He aquí una frase con una hermosa imagen. Si yo grito: “¡Oh. la preocupación de la forma me ha hecho descubrir una imagen que. cae demasiado bruscamente. de pronto. Luego. puede hacerse sobre una página entera. pero la segunda. He aquí otro pensamiento. Jesús. las proporciones crecen. la idea ha cambiado. no. Se trata de decir que las mujeres romanas son tan bellas como las estatuas de sus templos. Trabajo esa forma. una significación distinta. porque es la forma la que le da valor al fondo. eso no significa nada. tiene otro aspecto. que solamente ha cambiado la forma y que la idea sigue siendo la misma. trabajando. Jesús. tres. Todos hemos podido comprobar que. pero. un epíteto que la redondeara y la clausurara. descendidas de su pedestal. sobre la noche en las soledades de América: “El genio de los aires sacudía en la noche su cabellera”.. Obtengo esto: “Se las tomaría por las estatuas de sus templos.. Esa frase no me satisface. porque es el valor de la forma lo que hace bueno al fondo. descendidas de su pedestal. Busco y encuentro: “¡Oh. quisiera encontrar una palabra.alumbrando a todos los hombres con su presencia”.” (Chateaubriand). y encuentro: “El genio de los aires sacudía en la noche su cabellera azul. por sí sola. pues. no mejorar más que la forma. quiero realzarla. embellecerla. es creada. creemos no cambiar nada... lo que da a la imagen todo su prestigio. este último período. pero que no me basta. (Bossuet).. Busco. Dios crucificado!”. las ideas se multiplican. tal vez. da una magia imprevista a la idea primitiva. es otra. En vez de hacer esta demostración sobre algunas líneas solamente. la idea también se ha modificado.. en general y de una manera definitiva. Y es precisamente. (Chateaubriand). la forma y el fondo todo es uno. y he aquí que todo se amasa. sí. la habíamos leído en alguna otra parte. Habría que decir: “El fondo podría ser excelente si la forma fuera buena”. Todo lo que agregue será un trabajo de forma sobre la idea. Pienso en el cielo azul. otro sentido. pero en esa forma se dice con mucha frecuencia. un encanto nuevo. otros matices. se presentan incidentes. empleo un estilo correcto. todo su efecto. ha brillado. tocar la una sin alterar la otra. Quiero pensar una forma mejor.” Hermosa imagen. etc. rehaciendo las frases.. sobre dos. iluminando todos los espíritus con los rayos de su faz”. Se me dirá. los párrafos aumentan. Cuando se dice de un fragmento: “El fondo es bueno.

Resumiendo: El estilo es el esfuerzo por el cual la inteligencia y la imaginación encuentran matices. El sabor de esta creación múltiple se evapora con frecuencia en la traducción. es también una creación. El cuidado de la forma es lo primero que debe preocupar a los que tienen gusto en escribir. precisamente porque constituye la esencia del estilo. la ordenación. el arreglo. Teófilo Gauthier. la energía. las proporciones. el golpe de luz. Se gana la inmortalidad poniendo de pie a las criaturas vivas”. Entre otros consejos notables. el equilibrio. que han repetido obstinadamente lo contrario. la creación de palabras. Chateaubriand. tanta verdad es que no puede tocarse la forma sin trastornar la idea. su combinación. no nos causan el mismo placer”. que la última encarnación de la forma llega a no ser más que la expresión de la idea pura. Hay en este trabajo del estilo (y es un trabajo considerable) una parte que es el orden. se alzó contra esta teoría. dijo. y que nunca se dignó perfeccionar su forma. un capítulo. y cuando la literatura francesa se cansó de la belleza sin colorido. que una obra sea viva. no siéndonos tan familiares como a ellos. el relieve. recomienda Buffon “que se agregue el colorido a la energía del dibujo”. La forma es tan inseparable de la idea. Hay también otra parte que es el movimiento. Chateaubriand y Flaubert. Emilio Zola. pues ella comprende también el fondo. una página. y que es necesario retener para formarse idea del estilo. La creación de esos seres vivos no irá a la posteridad como no esté servida por una forma irreprochable. Zola replica: “¿Podemos juzgar nosotros la perfección del estilo de Homero y de Virgilio?” Que Zola no pudiera juzgarla es muy posible. La forma es lo que cambia y pasa más pronto. el efecto. que no tuvo más que un don muy brutal de escribir. de imágenes. pese a Buffon. Esto es lo que hizo decir a Lamotte: “Un gran número de bellezas de los autores antiguos están adheridas a expresiones particulares de su lengua. Boileau. giros nuevos. el arte de colocar las palabras y de combinar las frases. y sólo puede ser viva con la condición de ser verdadera. ante todo. “No es verdad. la preparación de todas las piezas de ese tablero de ajedrez que se llama una frase. no es verdad que baste tener un estilo muy cuidado para señalar para siempre nuestro paso en la literatura. Hasta en la parte arreglo. y no es preciso haber hecho grandes estudios para leer a Virgilio en su texto. Es preciso. y es la que da valor a una obra. la corrección. o a relaciones que. lo que produce la intensidad. en las ideas y en las palabras o en la relación que tienen entre ellas. pero hay personas que pueden hacerlo. expresiones e imágenes. una tradición ininterrumpida de historiadores y autores antiguos nos dice que su estilo causaba admiración en su . expresa el deseo de que cada pensamiento sea una imagen. Nada más falso que eso.percibimos imágenes inesperadas. Quiere “que se dé a cada objeto una luz fuerte”. En todo caso. giros. Este último consejo es el que ha prevalecido cuando vinieron Bernardino de Saint Pierre.

No tenemos más que su fondo. Es preciso. — ¿Cómo puede reformarse el mal estilo? — Las expresiones vulgares. puesto que es precisamente la forma la que ha salvaguardado al fondo. y si su estilo hubiera sido mediocre. Por otra parte. — Procedimiento para adquirir la originalidad. separarlos. — Las frases hechas. precisamente. único en su género en España. que hay que mirar como verdades absolutas. las descripciones de Homero son tan vivas como cualquier página de nuestros mejores autores contemporáneos. no se puede dar más que una apreciación vaga del estilo. que la idea misma queda patente después que ha desaparecido el encanto del texto. Merimée es un gran escritor”. y sobre eso se puede disputar”. la forma está tan mezclada con el fondo. tan pegada a la idea. es una traducción. No existe obra maestra sin forma cuidada. Se cree hacer obra de enseñanza práctica descomponiendo. — La palabra sencilla y la palabra natural. un modelo de perfección escrita. Por eso. como dice Pascal. — El estilo de Merimée. Queda lo que puede conservarse. como se dice. exposiciones y análisis teóricos. — El estilo falso. Las buenas traducciones son las que conservan más. un modelo de estilo. Aquí es necesario. Se cree acertar cuando se dice al azar: “Esto está bien escrito. La mayoría de los tratados de literatura contienen. — Por qué varían los estilos. Otra objeción: “Cuando leemos a Homero. haber arreglado el reloj. cuando se trata de obras maestras. los elementos . y nosotros no tendríamos probablemente el fondo si la forma no hubiera sido perfecta. en una buena traducción. y es. Fénelon escribe bien. su obra no habría llegado hasta nosotros. no es su forma lo que leemos. es. Fuera de estos principios. y una obra mal escrita no puede vivir. y burlarse de aquellos cuya hora varía. en materia de estilo. que es un modelo de obra viva. puesto que se trata de una traducción. — La naturalidad y el trabajo. Diderot escribe mal. Nada más común que los juicios hechos. Si sus versos hubieran sido malos. — La originalidad y la vulgaridad.tiempo. “Hay un buen y un mal gusto. La forma pues. etc. Don Quijote. lección quinta la originalidad del estilo Falsa división de los estilos y de los pensamientos. por la razón de que no hay una mala que haya alcanzado hasta estos tiempos. esto está mal escrito. también. — Originalidad del estilo. El fondo y la forma se corresponden. si se quiere. esa superioridad de forma lo que los ha inmortalizado. sus contemporáneos no los hubieran aprendido. Al contrario. no se identifica con el fondo”. ha dicho La Bruyére. — El estilo inexpresivo.

Son invenciones que deberían desterrarse para siempre de la enseñanza. Así. la elegancia. la corrección. un pensamiento fuerte es también un pensamiento verdadero. qué es finura y qué es naturalidad. acaban por tocarse. que no es posible notar el paso de los unos a los otros. la sinécdoque. No hay estilo florido. la naturalidad. o tonos de estilo. luego la catacresis. No hay reglas para asegurarse del efecto de los colores que se emplean. Este libro no ha sido para enseñar qué es un pensamiento fuerte o un pensamiento fino. justos. ni un pensamiento sublime que no sea a la vez un pensamiento fuerte.del estilo y sus cualidades. debe ser siempre natural. sencillo o sublime. lo que significa: se debe escribir para hacerse comprender. la fuerza. eso es todo lo que se puede decir. verdadero. En todo caso. Boileau. la inspiración. Bossuet y la señora de Sevigné escriben con naturalidad. el asunto. la pureza. Nos imaginamos gustosos tener ideas absolutas de todas las cosas de que hablamos. hasta el momento en que hace falta alguna reflexión para notar que las palabras grandes y pequeñas no significan más que ideas relativas. la elipsis. la alegoría. 2°. cada uno juzga de distinto modo. finos. naturales. la claridad. Shakespeare lo empleó. y algunas veces varía con matices tan imperceptibles. varía en cierto modo hasta lo infinito. El estilo difiere según los asuntos y. el autor. en fin. es a veces sublime. como no hay tampoco estilo templado. Por más que se les distinga. estilo sublime. la riqueza. natural y justo. “El estilo. toda especie de clasificación. Que no se busque nada parecido en nuestra obra. Hay estilos apropiados al asunto. tenemos que tomar esa palabra en un sentido . la antonomasia. la pureza. Sin embargo. Lo mismo ocurre con los estilos. etc. Es superfluo enseñar que las primeras cualidades del estilo son: 1°. qué es claridad. la prosopopeya. cualidades particulares: la claridad. cuando decimos que Racine. pero los géneros tienen cierta tendencia a confundirse. según la elevación. tenemos pensamientos fuertes. Precisamente. Estas distinciones cargan la memoria. cualidades generales. No es verdad que sean numerados y clasificados en estilo sencillo. estilo templado. etc. y yo no conozco un pensamiento justo que no sea al mismo tiempo un pensamiento natural. El espíritu clásico no admitía el estilo familiar en las tragedias.. el pleonasmo. porque el estilo es sencillo. la magnificencia. según los géneros. la nobleza. la onomatopeya. Hay también figuras de palabras y figuras de pensamientos. y se debe escribir en buen francés. y con frecuencia cuesta trabajo dar razones de esos juicios. elementos particulares. Hemos evitado cuidadosamente todo lo que parezca una división ficticia. a veces. Porque. concluye Condillac. elementos generales. no enseña nada y son esencialmente arbitrarias. dos cosas bien evidentes. porque se juzga según las costumbres que se han adquirido. tonos personales. el objeto que uno se propone. sonidos diferentes.

tenemos una llave. Abramos la puerta. la general. Sabíamos bien que debíamos tratar de escribir como Bossuet (más o menos. La originalidad debe. Si debe usted escribir como todo el mundo. para el uso de todo el mundo. de expresar las ideas. bien entendido) y no como Fénelon en su Telémaco. ser considerada como la grande. sin llama. se desliza en el fondo del valle. sin color. en nuestra opinión: La originalidad. irreprochable y sin vida. He aquí una descripción de Nisard. pero ¿cómo hacerlo? Rondábamos alrededor de la casa sin poder entrar nunca. expresiones originales. cuyo autor es profesor de retórica. sin relieve. pero no nos lo enseñaban. cualidades que constituyen precisamente el estilo original. si hay un estilo vulgar. un arroyuelo. son. Se dice corrientemente: “Giros de frases originales. un estilo vulgar. que se arrastran a lo largo de la cuchilla y se pliega en todas sus sinuosidades. algunas grandes ideas. paralelamente al camino. un estilo burgués y correcto. un estilo muerto. desde ahora. en la manera de decir las cosas. un estilo clisé. Camino de Pau o Aguas Buenas. sin imagen. pues la originalidad es lo contrario de la vulgaridad. necesario. abandonar los prejuicios de escuela y formarse una idea nueva del estilo. algunos principios generales abarcan todos los demás. y creemos decir siempre lo mismo. En el colegio nos decían lo que debía ser. Con ese estilo no se debe escribir. por lo tanto. La originalidad reside. Hay . por lo que el viajero marcha siempre entre dos frescuras: la de la sombra y la de las aguas. de dar valor al fondo. sin lo imprevisto. pues. el estilo de los escritores que no son artistas. sobre todo. un estilo incoloro construido solamente con las palabras del diccionario. debe haber un estilo original. Pero. dominan la cuestión y deben guiarnos en el estudio de los diversos caracteres del estilo. La originalidad del estilo Hay un estilo hecho. Las tres cualidades que debe tener un buen estilo. gramatical e inexpresivo. La armonía. La concisión. Bajan bosques hasta el borde del camino. el que sorprende. Es.” Sin embargo. citado como modelo en un Curso práctico y razonado del estilo (10° edición). es inútil que tome la pluma. oculto bajo sauces. la esencial cualidad del estilo. el que tiene su marca personal. imágenes originales”. como si la naturalidad fuera la misma en todos los géneros. y que resumen las demás.absoluto. el que seduce. porque siempre empleamos la misma palabra. un estilo llano y elegante. Buena o mala. cuyas frases neutras y usadas sirven para cada uno.

luego se baja.también bosques sobre la montaña opuesta. tan pronto salir en codos. o Baedeker. cuando se le presenta como excelente lo que es detestable y se le propone como modelo precisamente aquello de que debe huir a todo trance? He aquí un ejemplo de vulgaridad auténtica. Nada más suave que los movimientos de esas dos pequeñas cadenas. Todo el mundo puede escribir así. y dejan ver el Pico del Mediodía. Veamos ahora una página de otro escritor. no una descripción. porque es el mismo cuadro de antes. es tan neto. Es una página de guía Joanne. una exactitud irreprochable en todo el cuadro. luego se sube. El profesor de retórica. se le juraría sin haber hecho el camino. con un extremo tocan las aguas del arroyuelo. que uno cree formar parte del viaje. Después de haber leído esta descripción. sin imagen. después de citar este fragmento dice: ¿No reúne ese trozo encantador todas las cualidades que se exigen más arriba a la descripción? Es tan claro. que pasa por admirable. pero en miniatura. etc. con el otro van a unirse a la linde de los bosques. por la precisión de los detalles. sin evocación. el camino cambia. etc. Era como esa serie de imágenes que aparecen y desaparecen en la ventanilla de un coche arrastrado sobre una vía férrea. Otra cadena de montañas forma esta garganta. tan pronto trazar una línea recta que rompen bruscamente por un rodeo. tan pronto las veis hundirse y como ahuecarse. se separan. Pregunto de completa buena fe: ¿Cómo se quiere que un alumno aprenda a escribir. Ese ejemplo de estilo vulgar es el que se encuentra en los más bajos peldaños de la escalera literaria. Pero así como en medio de la carrera más impetuosa. se acercan. dejáis el valle para entrar en una garganta. pues ellas se cierran. se tocan los objetos. se lo siente. sino una enumeración geográfica: a la derecha hay esto. os envuelven. Se ve. Es el triunfo del clisé: Todas sus ideas eran confusas y se sucedían con tanta rapidez que ella no tenía tiempo de detenerse en una sola (?). sin embargo. discernir el carácter general de los . otro río se desliza en el fondo. aquí se abren de pronto como una decoración de espera que ocultaba otra. reducen vuestro horizonte y vuestro cielo: así durante algunas leguas. que guarda sus nieves todo el año. y con diversidades maravillosas. no está pintado nada. no se ha adelantado nada. Más lejos. son sinuosas como el arroyo. no se ve nada. y que lo ha sido algunas veces. sin pintura. el hermoso camino blanco se contrae estrechándose y marcha aún en compañía con el río. viñas y praderas extendidas sobre la pendiente o el valle.. Tiene también el mérito de la sobriedad. pero esos bosques no bajan: se detienen en la falda. el ojo que no distingue todos los detalles logra. a la izquierda esto otro. Hay una verdad. sin color.

mientras se puedan reemplazar sus frases clisés por otras más exactas. Aunque ella no fue insensible al placer o a la vanidad de inspirar un sentimiento serio a un hombre tan ligero como lo era Max es su opinión. He aquí otro ejemplo de estilo vulgar del que es necesario huir. Ese amor databa de lejos. el ojo no distingue los detalles ni precisa más que el conjunto del mismo modo. tres en lugar de cuatro. Las personas que usted cita son escritores que se han hecho una reputación. pero no la . no se debe nunca escribir con frases hechas. No es posible reformar la lengua. Parecían una serie de imágenes desfilando ante la ventanilla de un coche de ferrocarril. Era como esa serie de imágenes que aparecen y desaparecen en la ventanilla de un coche arrastrado sobre una vía férrea. Que Max la amaba. pero hasta entonces no se había sentido alarmada. dos en lugar de tres. del mismo modo. en medio de ese caos de pensamientos. se elevaba una barrera infranqueable que la tranquilizaba antes. la señorita de Piennes sentía el espanto de ser arrastrada hasta un precipicio. están y estarán mal escritos. etcétera. pero hasta entonces no se había sentido alarmada. ese estilo será malo mientras se le pueda hacer mejor. ya no hay medio de escribir. Entre una devota como ella y un libertino como Max. La marca del verdadero escritor. no podía dudarlo. Que Max la amaba. Ese amor (ella decía: ese afecto) databa de lejos. Ese amor (ella decía: ese afecto) databa de lejos. en medio de ese caos de pensamientos que la asaltaban. sin embargo. discernir el carácter general de los sitios que cruza.sitios que cruza. la señorita de Piennes sentía una impresión de espanto y se sentía como arrastrada sobre una pendiente rápida en medio de precipicios horribles. ella no había nunca pensado que ese afecto pudiera llegar a ser un día peligroso para su tranquilidad. es la palabra propia y la creación de la frase. Entonces. en medio de ese caos de pensamientos que la asaltaban. tan rápidas que ella no tenía tiempo de retener una. Pero así como en medio de la carrera más impetuosa. En fin. Criticar es muy fácil. la señorita de Piennes sentía una impresión de espanto y se sentía como arrastrada sobre una pendiente rápida en medio de precipicios horribles. (¿Quién? ¿La rapidez?) Sus ideas eran tan confusas. como en medio de una carrera loca. mientras se pueda pones una palabra sola en lugar de dos. Vamos a poner el estilo a la derecha. Tomemos el último ejemplo. ¿Cómo se puede cambiar eso? Probemos. En la medida de lo posible. No dudaba que Max la amaba. Todas sus ideas eran confusas y se sucedían con tanta rapidez que ella no tenía tiempo de detenerse en una sola. del mismo modo. subrayando lo que es vulgar o inútil. se me dirá. no podía dudarlo. y la corrección que proponemos a la izquierda. Los fragmentos que acabamos de citar. Pero así. el ojo que no distingue todos los detalles logra.

Por violentar. Pero. por costumbre. Aunque ella no fue insensible al placer o a la vanidad de inspirar un sentimiento serio a un hombre tan ligero como lo era Max es su opinión. el pensamiento. inspirar confianza. una pasión. en que detrás de ella está la verdadera. la tranquilizaba. Este es un género de demostración que renovaremos con frecuencia en el curso de esta obra. ya empleada. ella no había nunca pensado que ese afecto pudiera llegar a ser un día peligroso para su tranquilidad. Más adelante explicaremos por qué autores como Merimée. consiste en que se la puede reemplazar por otra más sencilla.. Luis XIV reinaba en Francia. La serenidad reinaba en su rostro. cuando se escribe. Las frases vulgares Derramar lágrimas. Entre una devota como ella y un libertino como Max. o un paquete. La abundancia reinaba es sus estados. no es la de ser sencilla. de toda frase hecha. Provocar una discusión.. En cuanto a nosotros. de la frase hecha. que pasa por ser estilo. Feuillet. se nos dirá. Entre una devota como ella y un libertino como Max. provocar un duelo. aunque se haya dicho mil veces: Para decir: Llueve. Presa de una repentina resolución Por: bruscamente resuelto.. que encontramos en escritores contemporáneos muy renombrados. Precisamente. las que no pueden ser reemplazadas. huir del uso constante. Es que tenían otra cosa para compensar eso. Tendremos los defectos de los autores que señalamos. Inspirar un sentimiento. Llevar una acusación. Por: llorar. la que hay que poner a todo trance.. Por: acostumbrarse. provocar un incidente. debemos renunciar a la frase vulgar. Es necesario. Hacer violencia. no entran más que palabras comunes. antes. común. Verbo que sirve para todo: inspirar una resolución. sin estar seguros de tener sus cualidades. pero nunca seremos escritores. La tristeza estaba pintada en su semblante.. El rubor coloreó sus mejillas. han adquirido renombre aun conservando los vicios que señalamos. se alzaba un obstáculo que. podremos llegar a escribir como todo el mundo. Tomar la costumbre. o de conquistar) a un hombre tan ligero. si queremos saber escribir. seguramente. se dirá siempre: Llueve. ella no había pensado nunca que ese afecto pudiera hacerse peligroso. Sensible al placer de atraer seriamente (o de seducir. etc. Ídem. Sand. El orden reina en Varsovia. La tara del clisé.había alarmado hasta entonces. Como se lleva el fusil. las verdaderas palabras son las propias. Si nos permitimos ese estilo hecho. Esto debe ser un principio absoluto. la única. trabajo que es absolutamente imposible hacer en el estilo de Pascal o de La Bruyére. por lo tanto. en la refundición que usted propone. se elevaba una barrera infranqueable que la tranquilizaba antes. las palabras naturales. Por: se . la idea. Verbo que sirve para todo: provocar lágrimas. Al óleo. de toda expresión vulgar o toda la perífrasis por el estilo de las siguientes.

(Prestar oído.. Abrir su corazón. Las líneas armoniosas de su belleza. Alegría exuberante. Los principios que había abrazado. en el colmo de la miseria. sino en un espíritu. Ofrecer un espectáculo.. Estilo oficial. Abrazar su carrera.. en lugar de: sus ojos podían. Fraseología por decir: esa frivolidad ocultaba. Pinte en qué consiste esa decoración... Esas palabras revelaban toda la importancia que. en un cerebro? Adivinó instintivamente. Adorablemente bella. El conjunto de sus cualidades físicas y morales. Bajo esa frivolidad aparente se ocultaba.. Abandonarse a su dolor. El colmo de los colmos... Como un déspota tiene el poder. Lo que no quiere decir nada. Como se agota un manantial..... Aliviar de un peso. Estilo de todas las novelas. Abandonar a alguien a los rigores de su destino.. respirar aire puro.. imprimir un movimiento. Insignificante. Extenderse con complacencia. Ejecutar su resolución. a la esperanza. Respirar honradez.. Producir una impresión. efluvio de ... Grandilocuente y sin significado. Por uno de esos fenómenos bastante frecuentes. A ese primer sentimiento sucedió. Sus ojos tenían el poder. si no se dice otra cosa. Sustantivos idénticos.. insignificante. Por: hacer lo que había resuelto. inexpresivas y vacías. La nueva perspectiva que acababa de surgir ante sus ojos. Lo que es tímido es siempre dulce. Como Luis XIII a Enrique IV. Revelar la importancia.. como se revela un misterio o un secreto...ruborizó. y a sus padres. ¿Sobre un pensamiento o sobre una cama? Una atracción misteriosa.. Por instinto es por lo único que se adivina... Expresión dulce y tímida.. Por: impresionar. Fastuoso y prudhonesco. Presentar el aspecto. Ningún incidente venía a romper la monotonía. ¿Qué peso? ¿Y por qué uno solo? Agotar las conjeturas. Se hallaba en el colmo de la desesperación. ¿Cómo puede uno formarse una idea de ese conjunto? Ese proyecto que germinaba en su espíritu. Acoplamiento obligatorio. Grandes palabras. Ejercer una influencia. En el colmo de la dicha. Develar el estado del alma. Por: ese proyecto que pensaba. ¿Dónde puede germinar un proyecto. Imprimir la dirección de su vida. al destino. Una expresión de. Lenguaje abstracto. Por: su belleza armoniosa. se leía en sus ojos. Estilo abominable.. Redobló sus transportes. Protestar enérgicamente. Respirar amor. Insignificante. Estilo parlamentario. Tenía la clarividencia y la penetración del amor. Demuestre en qué. Sin eso. ¡Siempre! Un aire de distinción estaba como extendido sobre toda su persona. Como se presenta una manzana. Por: su persona era distinguida. y si se dice otra cosa. como se presta un billete de cinco pesos). Por: escuchar con atención. ¡Siempre! Manifestó la intención de. Todas esas cualidades constituían. es inútil. Imprimir una dirección. Como Luis XIV residía en Versalles.. la frase es huera y no demuestra nada. Un efluvio de pasión. Abandonarse a su desesperación. Como se ofrecen caramelos. El encanto de su cuerpo residía en. Como una puerta... Salón magníficamente decorado. ¿Cuál? Prestar oído. ¡Siempre! Era el complemento obligado de. Por: declaró que. Boca encantadora. La acogida que le estaba reservada. Como se ejerce una profesión.. imprimir un libro.

Defina esa expresión o no hable de ella.. Exigencias imperiosas. Torpeza penetrante. Tal vez no se comprenda en el primer momento toda la importancia que tiene el no emplear semejantes locuciones. Un enemigo implacable. Contraste odioso. se comprobará que está escrito en ese estilo. Una mirada fría y severa. (Siempre es instintiva). Impaciencia febril. Una expresión indefinible animó su semblante. Encanto penetrante. delicioso o encantador. encarnizado. Una emoción contenida. efluvio de deseo. Excesiva reserva. Pueden permitirse esas locuciones y se las encuentra en los . Pero ábrase un libro vulgar. por lo que no llama la atención y por lo que se le olvida en cuanto se ha leído. Expediente favorable. Etc. espectáculo encantador. y que es por eso. Dulzura singular. Mezcla singular. Un sordo rumor. ¿En qué? Esos epítetos son nulos mientras no se demuestre en qué es maravilloso. Cabellera abundante. Boca bien arqueada. (¿En qué?). Horror indecible.primavera. etc. Ejemplos de epítetos clisés e insignificantes La ironía amarga. Orgullo legítimo. nada más que por eso. Delicadeza nativa. Golpe de vista maravilloso. valle delicioso. Una tristeza grave. Recuerdo odioso. todos los epítetos que podríamos llamar obligatorios y con los que se cree indispensable acompañar ciertas palabras. Bondad verdadera (1). Desesperación suprema. Un dulce éxtasis. también. Cólera implacable Dulzura afectuosa. Hay casos en que son necesarias. Perversidad precoz. Rabia feroz. Una repulsión instintiva. Esto no quiere decir que deban proscribirse esas frases. Es necesario proscribir. Alegría inesperada. en que son muy bellas y en que nada puede reemplazarlas.

. etc. esa manía de la perífrasis. triunfa la palabra propia. la palabra . pero la continuidad en el uso de ellas es lo que crea la vulgaridad y el carácter incoloro de un estilo. Oír la voz del honor. Hoy. Con semejantes defectos.. pedestre.. El campo de las conjeturas. La aurora de nuestras libertades... un circuito de palabras. La corriente de la opinión.. que es una circunlocución. será inútil emplear elegancia. El conocimiento de Shakespeare y. por lo tanto. la condición primordial. El terreno de las hipótesis.... Para alcanzarla es absolutamente necesario evitar el estilo vulgar. Salir del recuerdo. que pueden reemplazarse por la frase justa. pues es más fácil escribir con el estilo de todo el mundo que tener un estilo propio. en nuestra manera de escribir actual. Primero en el “hablar por frases”.. flojo. sobre todo. que hacía estragos en los siglos XVII y XVIII y que hizo célebres a los Saint Lambert y los Delille. inexpresivo y sin relieve.. Si uno se las permite una vez... Acabamos de demostrar en qué consiste.. El horizonte político.. Arrojar una tea de discordia. Hemos perdido un poco. corrección y pureza. esencial del estilo. Caer en la severidad de la justicia.. Los desórdenes que devoran la iglesia... La originalidad es. el seno de la asamblea. Sitiada por un diluvio de herejías. Eso es a lo que el padre Bouhours llamaba “hablar por frases” como las siguientes.. se las permitirá dos veces. no menos peligroso: la perífrasis. pues no se obtendrá más que un estilo soso. y para evitarlo se precisa saber qué es un estilo vulgar. como: El seno de la Academia. El sol del progreso. El arsenal de las leyes.. limpio el terreno. en las frases hechas.. neutro. la revolución romántica inaugurada por Víctor Hugo. y luego no podrá detenerse en esa pendiente. tres.. Ese vicio conduce a otro. Frases embarazadas y ridículas que se emplean por no encontrar la palabra propia. que son algunas de las que él cita: Introducir el desorden en. fueron poco a poco desembarazando nuestra literatura de la obligación en que se creía de no llamar a las cosas por su nombre.mejores autores.. ficticio. y que conducen a frases puramente grotescas. para decir largamente una cosa que podría ser dicha con brevedad.. La hidra de la anarquía.

a menos que el pensamiento no gane en intención. no se podrá prescindir de ellas y es el empleo de esas palabras propias. Una montaña húmeda que se eleva en grandes borbollones sobre el lomo de un llano líquido. sencillas y exactas. Casimiro Delavigne. aunque el empleo de la perífrasis. es un galimatías. Se le compadece. Si hubiera observado esta prudencia. propias. (4). deben todo su lustre a ese gran mérito. más empleadas aún que una locución falsamente elegante. en espíritu o en color. pues. el brillo del estilo y su energía. por haber pasado tanto tiempo en hacer nuevas combinaciones de sílabas. Para nombrar al gusano de seda. Y alude así al queso y la porcelana: Vanves. sean las que sean. S’eléve a gros bouillons une montagne humilde (2).exacta. Fénelon y Montesquieu. pero no serán reemplazables. para no decir más que lo que dice todo el mundo”. exactas. Ciertos estilos. en cambio. como el de La Bruyére. aludiendo al confesionario: “Esos tribunales que justifican los que se acusan”. desde el principio. hablando de su coche de alquiler. Es cuestión de tacto. Et Sévres d’une main agile Vous pétrit l’albâtre fragile Où Moka nous verse ses feux. Burson tenía razón al decir: “No hay nada más opuesto a la belleza natural que el trabajo que se toman algunos para expresar cosas ordinarias o comunes de una manera singular o pomposa. no hay nada que degrade más al escritor. sur le dos de la pláine líquide. una soberbia perífrasis de Bossuet. La Rochefoucauld. Racine no habría escrito versos como estos: Cependant. La primera originalidad que se debe tener es: escribir con las palabras naturales. Esas palabras serán tal vez más conocidas. (3). Lebrun emplea ésta perífrasis ridícula: Je me plais a nourrir encore L’amant des feuilles de Tisbe. Lo que hay que evitar es el exceso. . Es. ha dicho: Duremente cahoté Sur les noble coussine d’un char numeroté. es legítimo y muy literario. lo que constituye la nitidez. Epaissir les flots écumeux. qu’habite Galathée Saint du lait d’lo d’Amalthée. Véase. evitar la frase y la perífrasis vulgares. (5). la corrección. en ciertos casos. necesario.

razón Condillac al decir que “la naturalidad consiste en la facilidad que se tiene de hacer una cosa. aunque bien escrito. La naturalidad se adquiere. Acisclo? ¿Es un mal tan grande ser entendido cuando se habla. Más adelante hablaremos de éste. y hablar como todo el mundo? No puede decirse mejor. Se diría que no ha sido buscada y que todo el mundo habría podido escribir igual. pues. pues ¿por qué no lo dice usted: hace frío? Quiere decirme que llueve o que nieva. según Montaigne. El inimitable La Fontaine es un creador de estilo incomparable. me contestará usted. No se llega a la originalidad más que por las palabras naturales o la expresión creada. porque no tenemos el instinto o el arte de desembarazarnos de él. como dice Pascal. quiere decirme que hace frío. La sencillez sola resulta con frecuencia sin color. Me encuentra de buen semblante. el estilo vulgar. Retocaba sin cesar y rehacía diez o doce veces la misma fábula. cuando después de haber estudiado el modo de alcanzarla. es casi . se logra. del que debemos huir. ¿Qué importa. porque lo tenemos metido en la cabeza. y cuando nos ponemos a hacerlo no encontramos más que el estilo hecho. Pascal o La Fontaine. tan uniforme de tono y sin relieve. por ejemplo. va al fondo de la idea.” El don de escribir con naturalidad no es una aptitud inconsciente. Está escrito con las palabras propias.Léase lo que dice La Bruyére y el ejemplo que nos da en su inmortal consejo: ¿Qué dice usted? ¿Cómo? No comprendo. Es necesario poseer ambas cosas para ser perfecto. no llego a la inimitable naturalidad de su estilo más que a fuerza de un trabajo obstinado. nieva. y desea felicitarme. La Fontaine. al fin. porque no sabemos. la expresión creada es en ellos siempre natural. Ambas cosas forman una sola en los grandes escritores. que “la elocuencia prescinde de la elocuencia”. Es el arte convertido en costumbre”. testigo: el Telémaco. He aquí un estilo sin frases hechas. El ideal es poseer la sencillez y el relieve. “Hay un arte. porque es la palabra que había que encontrar para caracterizar un matiz o un pensamiento nuevo. pálida. Nos imaginamos poder escribir como La Bruyére. las palabras que no pueden reemplazarse. sin estudiar más. ¿Por qué? Porque ese estilo es el que más hemos leído. y casi siempre se la obtiene por el trabajo. diga: le encuentro de buen semblante. Y La Bruyére predica con el ejemplo. y que el mejor estilo. dice Cicerón. Hasta puede decirse que la naturalidad es el resultado del esfuerzo. La naturalidad produce la impresión de que ha sido escrito sin mayor trabajo. Al fin adivino: Usted. Tiene. pues diga: llueve. ¿Quiere volver a empezar? Ahora lo entiendo menos. Pero. eso es muy claro y todo el mundo podría decirlo del mismo modo. de parecer sin arte. Acisclo.

Se notará un insoportable balanceo de epítetos incoloros. movimiento absoluto. La última Aldini). Vuélvase a leer ese fragmento. y rigor inflexible es un acoplamiento demasiado usado. adornada con diamantes. en decir enérgicamente. escribir otra cosa. de la gramática y hasta de la ortografía. en su impasibilidad y hasta en el ademán autoritario de su mano delgada. adoptar otro tono. en buscar la palabra propia. desde luego. (1) ¿Hay alguna dulzura que no sea afectuosa y alguna bondad que no sea verdadera? (2) Entretanto. Quien posea esa cualidad. a despecho de los cursos de literatura. en su boca fría y desdeñosa. probablemente. porque es lo mismo. en el desdén de su boca. en su ardiente pupila. rigor inflexible. Aún así no sería un párrafo muy bueno. (J. orgullo arrogante. pues todo eso equivale a decir: “Había arrogancia en su desdén y rigor en su impasibilidad”. siempre será escritor. lo que es bastante flojo y no quiere decir absolutamente nada.“hablado. verdaderamente soldadesco”. Tratemos de rehacerlo: Había en su cara morena. Consiste en decir mejor. en encontrar la imagen nueva. Primero: cara morena bastaría.” Eso es intolerable.. Su arrogancia. una arrogancia inflexible que yo jamás había encontrado. cada palabra tiene su adjetivo colgando al lado: “rostro amarillo moreno. impasibilidad podría reemplazar a actitud impasible. en su pupila negra y ardiente. Tomemos. sencillamente.. por ejemplo. mano larga y delgada. reemplazaría bien a la expresión de orgullosa arrogancia. encontrar otra cosa. por más que escriba de cualquier manera. pupila negra ardiente. en su actitud impasible y hasta en el movimiento absoluto de su mano larga y delgada. Sand. ¿Qué debe hacerse para evitar el estilo elegantemente vulgar y alcanzar el relieve? Lo indicaremos en el capítulo de la composición. Eso no es tan difícil cuando se ha adoptado el ángulo y cuando se ha entrado en cierto giro de espíritu. ademán autoritario. una expresión de orgullo arrogante y de rigor inflexible que yo no había encontrado jamás. ver la idea de otro modo. el movimiento absoluto (?) de su mano quiere decir. estas líneas de Jorge Sand: Había en su cara de un amarillo moreno. Es necesario. actitud impasible. pupila ardiente bastaría también. pues lo de amarillo es un matiz que se pierde en el camino. tomar. sobre el lomo del llano líquido . La originalidad es un esfuerzo incesante.

Espesar las olas espumosas. (5) Duramente traqueteado sobre los nobles cojines de un carro numerado. pasarlo por un tamiz. La elocuencia no está en la cantidad de las cosas que se dicen. (3) Me complazco en criar aún Al amante de las hojas de Tisbe. La falta de concisión es el defecto general de los que empiezan a escribir y no se cuidan. Es el odio al estilo flojo. — Los equivalentes. con mano ágil Os amasa el alabastro frágil En el que moka nos vierte sus fuegos. . de Amaltea. ahecharlo. sino en su intensidad. La concisión es el arte de recoger. ya seamos un Chateaubriand o un La Bruyére. — Las transiciones ficticias. lo que quita a un estilo su fuerza y su efecto. Sabe de la leche de Io. hasta que ya no hay más viruta. Es preciso limpiar el estilo. — El exceso de palabras. (4) Vanves que mora en Galatea. Y Sevres. Léase a Pascal. de condensar los elementos de una frase en una forma cada vez más ajustada.Se eleva en grandes borbollones una montaña húmeda. Montesquieu. Agregamos que no puede estar terminada. — Locuciones viciosas. (1). lección sexta la concisión del estilo Procedimientos para adquirir la concisión. un genio más grande que nosotros. hasta que la fundición esté sin rebaba. Una gran causa de pobreza literaria. La concisión es cuestión de trabajo. Es lo que Flaubert expresaba de esta forma: “La prosa nunca está terminada”. cribarlo. — Condensación. quitarle la paja. amasarlo. Hasta no llegar a ese estado cuajado. el arte de encerrar un pensamiento en el menor número de palabras posible. En una palabra: es preciso que no puedan decirse de una manera más concisa las cosas que decimos. no estará a punto nuestro estilo. y se hayan arrojado todas las escorias del metal. es la difusión. — Acumulación y repetición de palabras. — Prolijidad. endurecerlo. Las tres cuartas partes de los autores se contentan con una forma que creen definitiva y que se rehace en la lectura. sólido. es decir. La segunda cualidad esencial de un buen estilo es la concisión. indestructible. Dónde nosotros nos detenemos. clarificarlo. puede precisarse otro. Las frases en que hay exceso de palabras no cautivan a nadie. de hacer salir la idea. — Sobriedad. La Bruyére. no se puede quitar una palabra de sus frases.

rondamos a su alrededor. Es necesario que las frases no parezcan injertadas. están contenidas en la originalidad del estilo. El lector común no puede decir por qué no siente atractivo al leer al leer esas páginas. Pero la concisión hará soberbia a esa idea si digo con el moralista: “Los grandes pensamientos vienen del corazón”. así como. o mejor dicho. tienen su origen y su fuente en el fondo de vuestro corazón”. Nuestros grandes escritores representan la expresión más alta del arte de escribir. reduciendo su número hasta el mínimo. sino también en el giro de las frases. la verborragia. según la compresión que se le dé. Empleamos exceso de palabras. cualidades que es un error querer demostrar por separado. ya no se puede ver el pensamiento más que con sus filamentos. Ese defecto universal es el que hace a las traducciones fastidiosas. porque el embarazo en expresar exactamente un pensamiento en el texto. las que aligeran el estilo en vez de hacerlo pesado. la acumulación de ideas secundarias que no agregan nada a la idea maestra y que no hacen más que debilitarla. Se hace necesaria una vigilancia incesante para notar que se falta de brevedad. la expresión. pero esa expresión no es la última. no yuxtapuestas artificialmente. Un estilo difuso y sin concisión se soporta un instante. y sacudir la tierra adherida a las raíces de la planta. el relieve. Por la concisión. los que ennoblecen y exaltan al hombre. la naturalidad. y cuando todas esas palabras están escritas. pero pronto fatiga. el amontonamiento. Hay que evitar lo superfluo. la riqueza. se obtiene la claridad. repetimos. El hombre del oficio ve en seguida lo que falta. No debe olvidarse que las frases están hechas las unas para las otras. según hemos visto. habría podido existir una más elevada. se hacen desgraciadamente. El vicio de falta de concisión es tal vez el más difícil de comprobar en el propio estilo. la corrección. la brevedad. Pero resultará sorprendente si decimos con La Bruyére: “Las mujeres son extremas. sino lógicamente deducidas.que vea más lejos y que realice una forma perfecta. la pureza. o son mejores o peores que los hombres”. y que su encadenamiento ajustado constituye una de las bellezas generales del estilo. Hay que observar la concisión no solamente en las palabras. inseparables de la idea. Algunos estilos carecen de elocuencia por ese desdichado defecto de difusión. la propiedad. Resultará flojo y difuso si decimos: “Las mujeres no tienen límites en sus sentimientos. la fuerza. El mismo pensamiento es débil o robusto. . pues están contenidas en la concisión. porque nos sentimos embarazados para expresar nuestra idea. sería necesario arrancar brutalmente lo que se quiere decir. empleando con preferencia las construcciones rápidas. unas veces valen más y otras menos que los hombres”. la energía. lo que está de más. Las mismas cosas serían sorprendentes si estuvieran más condensadas. sino engendradas. la sobriedad. No asombraré a nadie si digo: “Los pensamientos elevados.

Si el lector suprime todo lo que vamos a poner en bastardilla como similar. La brevedad es la última cualidad que se aprende en el mecanismo del arte de escribir. un clima más cálido. podar. es el empleo de ideas semejantes que se sobreañaden y se yuxtaponen en el fuego de la composición y en la falta de atención de la inspiración.obliga al traductor a emplear demasiadas palabras. para saber escribir. La obligación de ser concisos no significa que haya que cortar las alas a la fantasía y a la imaginación y a renunciar al color o a la magia de las palabras. verá que lo que queda del fragmento puede constituir un estilo bastante aceptable. terror. ninguna idea. ¡Sería tan bueno. Como dice Boileau. resultan inútiles y hay que suprimirlas. El invierno es riguroso. Cuando se cree haber escrito un párrafo definitivo. a lo largo de aquellos acantilados abruptos. áspero. es preciso decirse que eso es necesario y es preciso creerlo por anticipado. Su viejo amigo el doctor. un servidor del altar. vuélvase a leer. Su enfermo es un sacerdote. pues si son inexpresivas. pasión. En el mes de marzo de 1815. tormento. limpiar el estilo. una luz más tibia. Es preciso convencerse de que se debe siempre cortar. todo lo que sea un matiz idéntico. Esas fórmulas existen. una residencia más calmante. el arte de aislarlo y presentarlo en relieve.. todo lo que pueda quedarse en el camino. trátese de descubrir fórmulas más rápidas. tan reconfortante. mal hecha por culpa de una palabra inútil. pasé por esa carretera y tuve un encuentro que no he olvidado después. todo lo que carezca de relieve. hay que saber limitarse. furor. trátese de expresarlo con la menor cantidad de palabras posible. El arte de destacar su pensamiento. repetido o ya dicho. obligado a un servicio piadoso. corríjase. odio. de sacarlo de su embrión.. embriaguez. incoloras y vulgares. ningún matiz. Lo que con más frecuencia produce la difusión. desertar de su deber. en aquel frío país del norte. se trata de encontrarlas. un cielo más puro. El último ejemplo. Lo tomo de un autor contemporáneo que pasa por escribir bien. abandonar la casa de Dios donde sus ovejas . pero es necesario que esas palabras sean magníficas. mal genio. le aconsejó un aire más suave. Y lo que quede.. etc. La palabra después es inútil y queda en el aire. como: timidez. llama. un rayo de sol meridional! Pero el doctor hablaba fácilmente. que no puede abandonar su puesto. Quítese de una idea todo lo que no la fortifica. muy duro en las costas de Bretaña. No agrega nada. La carretera de Artois y de Flandes es larga y triste. sólo es difícil porque se emplean demasiadas palabras. He aquí una frase de Alfredo de Vigny.

pero repetir torpemente las mismas es debilitar el estilo de otra manera. Un “buen espíritu”. donde. a reunirse. antes de poner una palabra débil. a.van a agruparse. cuando son exactas. El límite de esa exigencia es cuestión de gusto. a calentarse. vivir en una habitación extraña. lógicas. Téngase muchísima atención. Hay también repeticiones disculpables. proscríbasele. o atenuar un pasaje. aventurar sus cabellos blancos en medio de esas colonias mundanas. las deja. ella. pero si se encuentra una palabra. al. afecta no preocuparse por las repeticiones. Las grandes reglas del arte de escribir son eternas. y. de animación y de frivolidad. empleados algunas líneas antes. luminosas y no pueden ser reemplazadas más que por expresiones más débiles. sentarse a las mesas redondas. en que cada uno hace alarde de lujo y frivolidad? Ciertos espíritus enamorados de oropeles y perendengues preferirán el primer texto.. inquietantes y dolorosos para un sacerdote! ¿Puede él recorrer los hoteles. Su enfermo es un sacerdote que no puede abandonar su puesto. oír las conversaciones insolentes. como el. en aquel frío país del norte. las ostenta. No hablamos de las palabras corrientes que no pueden evitarse. etc. que no busca más que el impresionismo en literatura. le aconsejó un aire más suave. alarmantes. un epíteto. de elegancia? Veamos lo que quedará una vez suprimidas las palabras en bastardilla: Su viejo amigo el doctor. Poner demasiadas palabras es un defecto grave. o demasiado aproximada. pues es muy dejar pasar sin verla una expresión ya puesta. un espíritu sano no vacilará. pero penosos para un sacerdote! ¿Puede él recorrer los hoteles. ¡Cuántos obstáculos para viajar! ¡Cuántos detalles imperceptibles para nosotros.. . En esto hay que ser implacable. Cierta escuela contemporánea. un verbo. pero es mejor pecar por severidad. pero penosos. aventurar su gran edad y sus cabellos blancos en medio de esas colonias mundanas en que cada uno hace alarde de lujo. pues no hay nada que revele tanto la pobreza de imaginación y canse más pronto al lector. Cicerón hacía notar que no hay absurdo que no haya sido dicho por los filósofos. Algunos autores como Chateaubriand y Flaubert han perseguido las repeticiones hasta no tolerarlas en la misma página. ¡Cuántos obstáculos y dificultades para viajar! ¡Cuántos detalles imperceptibles para nosotros. lo tiene a gloria. sentarse a las mesas redondas. ¡Sería tan bueno un rayo de sol meridional! Pero el doctor hablaba fácilmente. El invierno es riguroso en las costas de Bretaña.. que son necesarias a cada instante. es preciso mantener las repeticiones. Antes de cambiar el sentido de una frase. Habría podido extender su reflexión a la literatura.

es la marca. ahora bien. Es necesario proscribir también del estilo lo que yo llamaría los parásitos.Es lo que sintió Pascal cuando escribió estas líneas. la exactitud. Sólo protestamos contra el abuso. imaginada. esas conjunciones de que se abusa para llevar a las transiciones de frases. puede decirse que no hay sinónimos. pues. cualidades que me ha parecido inútil hacer figurar aparte. hay que dejarlas. la verdad es. indisolubles. Esos consejos. exacta. por la lectura de los escritores clásicos. etc. la fuerza. como: en efecto. etcétera. sobre todo. Deben ir lado a lado. a ese respecto. a decir verdad. son. etc. y no la palabra vulgar y la frase hecha. — Armonía . que es necesario emplear la palabra propia. pero hay también excepciones. Una discusión sobre los sinónimos no tendría ninguna utilidad. Hay casos. por un lado. por su parte. En la presente lección. es también evidente. se las encuentra tan propias que se echaría a perder el discurso. en las que él mismo da el ejemplo de una repetición que habría podido evitar: Cuando en un discurso se encuentran palabras repetidas y que. — Armonía imitativa. que es ciego y no sabe que esa repetición no es falta en ese sitio. y. en que esas conjunciones son indispensables y causan el mejor efecto. La concisión puede aprenderse no solamente a fuerza de trabajo. sobre todo en sus Tres cuentos. en la lección anterior. implícitamente la precisión. ciertamente. — Necesidad de la armonía. por el hecho. Estas son cuestión de tacto. por otra parte. — Armonía de las palabras. Pascal y La Bruyére. seguramente. (1) Hemos dicho. muy aprovechables. el brillo. al tratar de corregirlas. la naturalidad.. para lograr la originalidad. — Armonía natural. la temperancia. entre los más modernos. pues las palabras a que damos ese nombre no expresan las mismas ideas. abarcan. y dependen de las circunstancias. sin aparentar haber sido atadas. etc. y es la parte del deseo. Las reglas generales resumen los preceptos del arte de escribir. por lo demás. la claridad. por la fuerza del pensamiento. en relieve. sino. en definitiva. la corrección. Las frases deben ligarse no con ataduras ficticias. En absoluto. Para evitar las repeticiones se puede recurrir a los sinónimos. lección séptima la armonía del estilo De la armonía. pues no hay regla general. sino por la lógica de la idea. Gustavo Flaubert. bien entendido. que la concisión encierra en sí la sobriedad. hay reglas generales. Sí.

así. y no adquieren armonía más que . la armonía como una cualidad esencial del arte de escribir. Hay otra tan importante y tan necesaria: la armonía. No nos dejemos influenciar por esas declaraciones decadentes. pues. los mismos que se burlan. por lo menos una parte de ella. reside en la ordenación de las palabras.. que se escribe como cada uno lo entiende. hacer esperar al régimen y ponerlo al extremo de una frase. consiste en su sonido propio. el sentido musical de las palabras y de las frases y el arte de combinarlas para que sean agradables al oído. ningún sonido agradable. Hemos explicado sumariamente en qué consisten las dos grandes cualidades generales del estilo: la originalidad y la concisión. tan amado por los griegos. Hay ciertas palabras que. Los emborronadores de papel pasarán. no tienen ningún carácter. en cuanto a las palabras. La plus noble pensée Ne peut plaire à l’esprit quand l’oreille est blessée (1) En nuestro tiempo.. La armonía. Boileau ha dicho con razón: .pueril. acumular sus incidentes. Mantengamos. La armonía es tan necesaria a la prosa como a la poesía. El sentido del oído era. las obras maestras quedarán. La armonía. fuera de las condiciones de la vida”. en cuanto a las frases. el numerus de los latinos. el impresionismo sólo durará algún tiempo. que no hay orden lógico: que se pueden permitir todas las inversiones. es decir. consiste en su cadencia y equilibrio. Las frases mal escritas no resisten a esa prueba. La armonía está basada sobre el genio de la lengua. sobre las exigencias del oído. la anarquía de los procedimientos literarios. en una palabra. por sí mismas. la cadencia oratoria. En principio la armonía forma parte de un buen estilo. Es el ritmo. decía Guy de Maupassant. que tiene su gusto como la imaginación tiene el suyo. para Cicerón “un juez altivo y desdeñoso”. Se ha convenido que se escribe como se quiere. Sé que es buena cuando puede ser leída en alta voz. oprimen el pecho. no renuncian a ella y en cada página de sus obras se encuentran ejemplos de frases rimadas y de agradables enlaces de palabras. entorpecen los latidos del corazón y se encuentran. la extravagancia de los gustos estéticos ha traído una reacción injusta contra la arquitectura del estilo y la necesidad de la armonía... “Una frase es viable. cuando corresponde a todas las necesidades de la respiración. Todos los grandes escritores la han buscado. Toda la fuerza del estilo.

vigilándose uno a sí mismo. no haya razones de relieve.). largas y breves. a menos que. Es preciso. pues se la encuentra fácilmente. Todo esto. tienen una armonía propia que. Nuestra lengua tiene una armonía real. Puede expresar la rapidez por una serie de sílabas breves: Le moment oú je parle est déja loin de moi. latino o exótico. Hugo.. etc. el excesivo número de los monosílabos. Desde hace más de un siglo. etc. y llegar. Poco hay que agregar a palabras como silbar. Leconte de Lisle.. . Lo que hay que realizar. acopladas. murmurar. la prosa francesa ha sido manejada por artistas que la han amasado de una manera admirable y la han hecho producir sonoridades nuevas. de originalidad. no son todas igualmente llenas y brillantes. en prosa o en verso. para mantener esos sonidos o esas palabras. para obtener la armonía imitativa. etc. Hay palabras que pos su color antiguo. de toda disonancia marcada. Debe evitarse no sólo el predominio de las consonantes fuertes. (2) o la lentitud. a obtener bellos efectos. de todo choque. por una serie de sílabas largas: Traçât á pas tardifs pènible sillon. griego. La mezcla de lo suave y de lo rudo es necesaria para formar un estilo. (3) Es necesario un esfuerzo para leer este verso. Regla general: hay que abstenerse de toda rudeza en el sonido. es cuestión de gusto y no hay que caer en la afectación contraria. Todas las lenguas tienen los sonidos necesarios para producir un movimiento o una impresión física. dice Marmontel. Gautier. pues se caería en lo artificial y en lo pueril. producen durezas insoportables. chocar. Así. naturalmente. Flaubert. sino también rebuscar la fluidez musical. Sería un abuso rebuscar siempre la armonía imitativa. acostumbrar al oído al estilo armonioso. cuando se escribe. no solamente evitar los encuentros de sonidos desagradables y las disonancias desgraciadas. No hay que preocuparse por las dificultades que puede presentar la persecución de la armonía imitativa. u otros motivos de belleza literaria. “Las vocales. gritar. y las hay que. lo que hay que perseguir es la armonía general de las palabras por una acertada mezcla de vocales y consonantes. (Chateaubriand. Heredia. Corresponde a un oído experto distinguir todos los matices y evitar las palabras que producen un sonido desagradable y lamentable”.. realzadas con un buen estilo producen efectos maravillosos. mugir.por su enlace con otros sonidos. sino también la repetición demasiado frecuente de algunas vocales.

(3) Trazado a pasos tardíos un penoso surco. más apreciado que un estilo de corto aliento. Como hay una infinidad de maneras de construir las frases. — Disgresiones y desviaciones. sin embargo. que limitarnos a señalar algunos principios generales que expliquen la mayoría de los casos. después de haber leído frases majestuosas. producen una armonía general que domina el estilo. según sus sonidos y sus combinaciones. — El equilibrio.(1) . No hay gran utilidad en explicar las diversas formas que puede tomar un período. — ¿Cómo deben construirse las frases — Procedimientos contemporáneos. conservar la claridad y la lógica. Sólo la mezcla es lo que produce la variedad. — Los períodos. Una frase tiene cadencia. su modo definitivo. tenga ante sus ojos algunos . pues. Sin embargo. según las exigencias de la respiración. — La falsa armonía. El más noble pensamiento No puede agradar al espíritu cuando hiere al oído. debe hacerlos ir siempre en línea recta hacia el destino prefijado. — La proporción. también la construcción de las frases produce una armonía general que domina el estilo y le da su cadencia. ni un estilo de frases cortas. (2) El momento en que hablo está ya lejos de mí.. — La construcción. Cualquiera que sea el asunto que se trate. Tampoco debe adoptarse como norma un estilo de frases largas. y eso depende de los giros del espíritu personales. La construcción de las frases es el secreto del arte de escribir. Tenemos. lección octava la armonía de las frases Armonía de las frases. Es muy agradable descansar el espíritu en frases breves. un estilo amplio y sostenido. y cuyo sentido completo está suspendido hasta un último y perfecto descanso. Un período es una frase dividida en varios miembros (los que pueden subdividirse en frases e incidentes). no hay que creerse obligado a escribir siempre largos períodos. — Armonía por cohesión. cuando está construida y se desarrolla en un ritmo amplio. que las conoce tan bien como nosotros. que el lector. — Importancia de la armonía. sería muy difícil dar consejos detallados.. Así como las palabras. prodigando las imágenes a través de los estorbos del camino. El período constituye el mecanismo más sabio del arte de escribir. Es bueno. mantener los incidentes rebeldes. Es como un tronco de caballos. será siempre más agradable. el que guía no debe perder las riendas de ninguno de ellos. alinear bien sus regímenes. más elevado.

sino solamente frases enumerativas: Veréis en una sola vida todos los extremos de las cosas humanas: la felicidad sin límites lo mismo que las miserias. (Massillon). es la de observar bien la lógica. si la verdad y la virtud les fueran más queridas por los placeres. el equilibrio y la proporción. (Bossuet). Período de dos miembros sin incidentes Cualquiera que sea la indiferencia de nuestro siglo por los talentos que los honran —hace. todo lo más glorioso que pueden dar el nacimiento y la grandeza acumulados sobre una sola cabeza. que después se ve expuesta a todos los ultrajes de la fortuna. . cuando le place. la fortuna y los honores. Período de tres miembros Si la equidad reinara en el corazón de los hombres. justicia a los que ya no existen. grandes y terribles lecciones. por ejemplo: Dios ha dado a todas las criaturas humanas su gracia. Período de dos miembros con incidentes El que reina en los cielos. y de quien dependen todos los imperios. — Es necesario construir las frases según el orden natural de los pensamientos y de las reglas gramaticales: el sujeto. — pero que un padre tan ilustrado os haya demostrado esa confianza hasta el último suspiro — es el testimonio más hermoso que vuestra virtud podía alcanzar. la majestad y la independencia — es también el único que se glorifica de hacer la ley a los reyes y de darles. sino: Esa prueba ha parecido insuficiente a todos los filósofos. (Bossuet). La lógica. La primera condición para escribir una frase. el verbo y el atributo. Período de cuatro miembros Que un padre os haya amado — es un sentimiento que inspira la naturaleza. (Bossuet). nada podría alterar su dicha. Tampoco debe decirse: Esa prueba ha parecido a todos los filósofos insuficiente. es la marcha progresiva de las palabras y de las ideas.ejemplos de períodos con ayuda de los cuales podrá controlar al alcance de nuestros consejos. Hay frases largas que no por eso son períodos. cualquiera que sea su extensión. etc. al menos. una larga y apacible posesión de una de las más nobles coronas del universo. Lo que da encanto y brillo a un período. y a quien solamente pertenecen la gloria. No se dirá. sino: Dios ha dado su gracia a todas las criaturas humanas. (Thomas).

por ejemplo: Dios ha dado a todas las criaturas humanas su gracia divina y fortificante. alargando el miembro de frase censurado. habría podido decidirse sin anfibología: La caridad daba a sus caras más brillo que el del cirio que llevaban en sus manos. que dejará. Se creería que un cirio puede ser brillante de caridad. se puede emplear el mismo giro. Bossuet ha llevado al grado supremo ese don admirable. en fin. La falta de arreglo y de lógica produce el estilo mutilado que puede notarse en la siguiente frase de un autor contemporáneo: Estaba atacado de una de esas fiebres terribles. las que es necesario. como en este ejemplo: . Es preciso. etc. esa gracia en la que es pródigo. La prueba está en que. tanto en sus frases sencillas como en sus períodos complicados. en otros términos. haber tenido uno mismo. Es necesario que los incidentes o las proposiciones principales sean entre sí. — La proporción entre los miembros de frases es lo que forma el equilibrio y la armonía de un período. que la melodía vaya creciendo y ensanchándose. Construyendo mejor esa frase. que vaya creciendo hasta el fin de la frase y que ésta termine con los miembros más extensos y con las palabras más sonoras. de una extensión igual y que la frase termine con sonoridad. El equilibrio. de ser defectuoso. o mejor. Henry en su Curso de literatura: Trátese de que el sonido se sostenga. con bastante variedad en la cadencia para evitar la monotonía de estructura. aproximadamente. Véase esta frase de Port Royal describiendo una procesión de niñas: Estaban más brillantes de caridad que los cirios que llevaban en sus manos. Para obtener la armonía no hay mejor regla que el consejo que da A. Esa prueba ha parecido a todos los filósofos insuficiente y mal presentada. que todo se presente sin inconveniente para la claridad y la concisión.Esos complementos estaban demasiado lejos del verbo que los regla. entonces. defecto de lógica que es también un defecto de armonía. que haya de distancia en distancia pausas de sílabas. para darse cuenta de su violencia extraordinaria. En otros términos: es necesario que la construcción sostenga la voz sin fatigarla.

Se afecta desdeñar la forma para no ocuparse más que de la sensación. Sí. el equilibrio y la lógica son los que determinarán a priori la armonía de una frase. (Bossuet) “Que no haya nada duro ni brusco en la caída del período. hasta en el fondo del abismo la encontrarán: espectáculo horrible a sus ojos. han sido los más audaces desarticuladores del antiguo estilo. Los paréntesis perjudican igualmente a la armonía de las construcciones. con una conciencia a la que la crítica debe hacer justicia. es necesario que los accesorios no la disminuyan y no la hagan nunca perder de vista. como Flaubert ha sido uno de los últimos en hacerlo.. Sin embargo en un libro como el nuestro. los finales es como se obtendrá el efecto musical completo. . hablando en términos generales. sobre todo. y los finales de las frases deben terminar musicalmente. el estilo tiene algo de aventurado. a la armonía. La mayoría de los escritores de nuestra época han perdido el gusto de las bellas construcciones clásicas. Para ser fiel al sentido. Por disgresiones entiendo las desviaciones que puede tomar una idea principal pasando demasiado bruscamente de un objeto a otro. es la pausa del discurso”. ha dicho Quintiliano. Ese es el peor defecto. igualmente. a los procedimientos lógicos y clásicos del verdadero gran arte de escribir. si no a la verdad? Ella es la que se aparecerá a todos los corazones rebeldes en el último día. a la unidad. llama siempre devorante de sus entrañas. es el resultado de la evolución del arte de escribir desde hace tres siglos. a la tradición de la lengua. También hay que evitar las disgresiones y los paréntesis. el número de los verbos o adjetivos deben siempre responderse y corresponderse.. El estilo actual. Si no se hace así. pues vale más ser disonante que huero y vulgar. peso insoportable sobre sus conciencias. sobre todo. Una frase es un pensamiento principal. cada uno escribe como puede y como quiere. Por otra parte. Abusan de los incidentes de una manera deplorable. a la lógica. En resumen: la proporción. sabias fórmulas de la frase bien hecha. puesto que el estilo es la expresión individual del pensamiento. de indeterminado. ahí es donde el espíritu respira y descansa. dos o tres en el segundo. Cuando se quiere balancear el equilibrio de las palabras. existe el peligro de agregar palabras inútiles o inexpresivas. Los miembros de frases. Si en un primer miembro se han puesto dos o tres adjetivos. Los de Goncourt. es necesario poner. En vez de cuidar la arquitectura de una frase. prefiere hacer desfilar los incidentes de modo que las frases estén recargadas de palabras y resultan largas sin estar equilibradas. en un libro de teorías y de demostraciones es preciso aconsejar ir a la fuente.¿A quién corresponde llegar a los corazones. Tienen un defecto de proporción y una falta de lógica a los que cuesta acostumbrarse cuando se lee con frecuencia a los grandes escritores clásicos. y cuidando. todo lo han triturado.

Hemos examinado las tres grandes cualidades que debe tener el estilo y que. no se agregue nada a las frases. de la observación. la elección de las palabras majestuosas o musicales se produce instintivamente. que no se puede leer ni el elogio de la una ni la crítica de la otra sin indignación. Hay que colocar ante ella el valor de la idea y la cualidad de las palabras. — La sensación personal. Entonces se verá si la respiración es fácil y el oído queda satisfecho. Debe ser una cualidad. sentimiento que nada hace más vivamente experimentar que la suficiencia. pues no agrega nada. cuando no se puede suprimir una palabra de una frase y éstas están estrechamente ajustadas. Los autores cuya lectura será más provechosa a ese respecto son Chateaubriand. Para juzgar si se ha obtenido el equilibrio musical. digámoslo así. Es necesario tener presente que la armonía no es una cualidad más que cuando se la asocia a las demás cualidades del estilo. Debemos desear la armonía. en realidad. Esa armonía es el resultado único de la cohesión. La Bruyére y Pascal. En general. El don de l armonía viene a medida que se va teniendo y se relee. como en este ejemplo dado por Blair. de complemento. Vamos ahora a abordar el estudio de la composición. de la originalidad. Hay un segundo género de armonía propio de los escritores que no la buscan precisamente en las palabras y en la fisonomía de ellas. pero nunca a expensas de la vida de lo que escribimos. resumen todas las demás. Bossuet. cuando han terminado. La cadencia de una frase es asunto de construcción.Sobre todo. — Elegir asuntos verdaderos. Así escribieron Montesquieu. el estilo resulta armonioso por la única fuerza de la concisión. Hemos dicho cuáles son las condiciones fundamentales del arte de escribir. es inútil. Este último miembro está colocado para redondear la frase. la ordenación de los sonidos se hace a medida que se escribe. Ciertos espíritus presuntuosos conservan tan groseramente la poesía antigua. Buffon y Flaubert. hay que leer en voz alta lo que se ha escrito. debemos buscarla. . — La gestación. La armonía forma parte del gusto de escribir. según nosotros. El arreglo. para darle la preferencia a la poesía moderna. No es una cosa absoluta y matemática. del relieve. cultivarla. lección novena la invención Cómo se inventa.

Otros.La composición literaria puede definirse así: el arte de desarrollar un tema. una escena. Sólo entonces vendrá la verdadera inspiración. Estas tres operaciones no son rigurosamente distintas. Nada más fácil que sentir esos asuntos. Disposición. La necesidad de llevar mucho tiempo el asunto. atraerlo a nosotros. no pueden escribir más que después de haber pensado largamente. Con frecuencia. sino sentirlo. y pensar mucho tiempo. que sintamos la necesidad de librarnos de él. Hay que volver a pensar. en el mismo momento en que se descubre una situación. dicho de otro modo. o. La dificultad está en elegir un asunto extraño. sin embargo. desde el momento que se le examina y se le madura. nos llega la expresión. hacérnoslo familiar para poder explotarlo en todas sus fases hasta estar llenos. al contrario. lógica y natural: Invención. saturados. desbordantes de él. Lo difícil no es escribirlo. y si queremos describirlos. De la elección del asunto y de su incubación preparatoria depende el valor del trabajo. lo haremos excelentemente. es ya disponerlo y ordenarlo. narración o discurso. no pueden ponerse en ebullición más que sentados ante su escritorio. esa división es buena. como Chateaubriand. es una condición absoluta del don de escribir. De lo que resulta esta división. y se anota para no perderla. sea novela. Para descubrir un asunto y los recursos que comporta. de tal modo que se dijo de él que “su pluma hacía fuego sobre el papel”. Todo consiste en eso. Elocución. de arreglarlas y expresarlas. el arte de encontrar ideas. nos conmueve un episodio de nuestra vida. la primera condición es la de pensar en él y madurarlo. Los hay que. de modo que sus páginas estaban trazadas en su cabeza antes de serlo en el papel. Nos ocurre un accidente. la gestación. Cada uno. al contrario. en una palabra. Es un gran principio: no se escribe bien hasta que no se siente bien. descripción. Es necesario sentir el asunto. es por lo que un autor se ve embarazado para escribir”. Si las ideas no vienen es que el asunto no está bastante maduro. fábula. un dolor. no se las puede separar. asimilárnoslo. La elocución gana entonces terreno sobre la invención y sobre la disposición. dice Buffon. “Por no haber pensado bastante sobre su tema. tiene distinto procedimiento para prepararse. diálogo. De un modo general. La invención consiste en sentir un asunto y expresar la impresión que causa en nuestra imaginación y en . como Rousseau. hacérnoslo sentir a nosotros mismos. hasta que estemos en tal estado de efervescencia. Encontrar un asunto. como es natural. La invención La invención es el esfuerzo de espíritu por el cual se encuentra un asunto y los desarrollos que a él se refieren.

La imaginación y la sensibilidad son las que. la noche. con la gradación. algunos gritos de pájaros. en una palabra. pero hay una obra”. quizás. la vista desde abajo. una unidad. el momento más doloroso. el sonido de la voz. el agua. la abolición del tiempo. las ideas y las imágenes que el tema contiene. la vida de las cosas que continúa afuera. el abandono de las fuerzas.. Se trata de verla. es preciso arrancarse del espíritu ideas que no existían y domar la apatía del cerebro. El arte no es más que una sustitución. el quid está en sentir de alguna manera. ese contraste con la angustia del hombre. Por el trabajo. Se trata. pronto se habrá dicho todo. una incubación más o menos larga. es decir. quienes. Piénsese largo tiempo. en eso consiste el don de creación. ¿Qué hará para eso? Se aislará. y ese es. en efecto. los llamados desesperados. Entre la elección de un asunto y su ejecución por la escritura. meditará. La evocación voluntaria dará esa sensación. evóquese esa situación. y si se tiene esa sensación. “Póngase usted en el lugar de ese hombre”. la sensibilidad y la imaginación se mantiene y fortifica la facultad de invención. de meterse en el pellejo de otro. El arte de escribir es un esfuerzo perpetuo. descubrirán las relaciones. algo sencillo. Si la imaginación y la sensibilidad no desdoblan esa idea. como se dice. también han trabajado enormemente. cavará la idea hasta que entre en ella. Hay aquí una espera y un malestar intolerables. ¿cómo voy a adivinar las sensaciones que ese hombre puede tener?” Sin embargo. todos los senderos. el hundimiento progresivo. sino según el temperamento de cada uno. de describir las sensaciones de un hombre caído en un pozo. Se tratará. El aislamiento y la concentración son necesarios para ese gran . media un lapso. hasta que descubra todas las consecuencias. Un asunto es una idea. de dar la ilusión del hecho en todas sus circunstancias. el cielo puro arriba. el interés. el silencio. por ejemplo. etc. según la persona. los movimientos inútiles del hombre que sobrenada y se hunde en cuanto se mueve. en el que ha permanecido durante veinticuatro horas. Es que. salvo para los grandes genios. por aplicación. describiendo los aspectos que puede tener y las formas que puede tomar. y váyase anotando las ideas que vengan: el frío. el eco. róndese alrededor del asunto. esos ruidos de piscina sonora. “Pero si a mí no me ha sucedido eso nunca. etc. Se trata. “¿Cómo ve usted esta escena? ¿Cómo la siente usted?” Se acostumbra preguntar. no según las reglas de un modo obligatorio. No viene nada.nuestra sensibilidad. Lo importante no es describir minuciosamente todos los detalles de un hecho. la extenuación lenta. la duración de las horas. y concentrándose sobre un tema. sino tener de ese hecho una sensación personal y viva. sin embargo. Yo no la veo. todos los lindes. los detalles vendrán por sí solos. la parte más penosa de la labor literaria. Le llevamos una idea a un autor dramático y exclama: “Aquí hay una obra. el crescendo doloroso necesarios al efecto.

por más o menos tiempo. léanse cosas que se relacionen con nuestro asunto. Si la visión tarda. pero siempre se puede aguzar. vemos un paisaje. aparece algo con más claridad. combinar escenas. por medio de nuestra lectura. Las de Chateaubriand. ¡Cuántas veces nos ha pasado estar fríos. La memoria entra por la mitad de la imaginación literaria. una orquesta. por la aplicación. una selva que ya no tenemos ante nuestros ojos? Leamos. Si nuestra imaginación permanece fría alimentémosla con excitantes. todo lo que hemos visto. el Viaje a los Pirineos de Taine. mirar bien lo . sin idea en el cerebro. ¿Queremos escribir para el teatro. Es un tesoro que se acumula sin cesar. por la concentración y no al azar y por fantasía. llevémosle por todas partes. llevémosle largo tiempo. la de los Goncourt en Manette Salomón. ¿Qué es la imaginación? El poder de representarse los objetos bajo forma de cuadros y con sus detalles. El cultivo de la imaginación es de extrema importancia. no hay que desalentarse. para prepararnos. Descríbase lo que se ha visto: se evocará por el recuerdo. indiferentes. seguido. un piano. Nuestro espíritu es un fondo fotográfico en el que queda pintado. Se la vuelve a tomar al otro día. necesario enriquecer cuanto sea posible ese tesoro. y de lo que se haya pensado la víspera. porque tiene la ventaja de adaptarse a nuestras exigencias y porque podemos elegir las páginas con que queremos ayudarnos. no es más que el arte de sentirse conmovido por la imaginación. Se vuelve a empezar y se va anotando lo que se presente. y de pronto las ideas se despiertan y la imaginación cambia de estado y disposición. desarrollar y perfeccionar. mantenido.esfuerzo. Llevemos con nosotros el asunto. ¿Queremos pintar un bosque. Hágase en pleno verano la descripción de una nevada. Bernardino de Saint Pierre. no hay ninguno mejor que la lectura. Se concibe que la inspiración sea siempre un esfuerzo. Despertemos. El numen viene. hasta el extremo de no saber si somos capaces de sentir algo! Pero oímos un organillo. puesto que es una creación. Cuanto más lejos esté el asunto de nuestras costumbres y de nuestro giro de espíritu. sin alegría imaginativa. Entre los excitantes y modificadores imaginativos. la descripción del bosque de Fontainbleau. etc. Una pequeñez basta para modificar nuestro estado mental o intelectual. Se tiene más o menos imaginación. por lo tanto. La sensibilidad misma. hacer dialogar personajes? Recurramos a los autores dramáticos y absorbámonos en su lectura. más trabajo y más voluntad necesitaremos. en La educación sentimental de Flaubert. Es. Debe ser permanente. y será la memoria la que entre en juego. nuestra imaginación adormecida. desde el punto de vista literario. Acabará por venir a nosotros. porque todo depende de la imaginación. ordinariamente.

cómo procederá. pues. a veces. está basada en una anécdota verdadera. la vida y la observación son las condiciones fundamentales de toda la obra literaria. Cuanto más difícilmente se asimile el asunto. pero. Manon Lescaut es la historia del abate Prévost. un retrato? Tomémoslo de entre las personas que conocemos. pues. Conviene. deben ser proporcionados a nuestras fuerzas. hasta donde sea posible. o tomemos un rasgo de una y otro de otra. observar el detalle. Su investigación ofrecerá un atractivo que nos alentará. No todos nos convienen. ya se trate de invención. vividas u observables. pintémoslas tal como son. el carácter conocido a priori salvará la dificultad. diciéndonos que es allí donde hay que sacar. La sociedad del hotel de Rambouillet fue llevada a la escena por Moliére. De eso dependen el valor del trabajo. era el relato de una aventura reciente. La Metromanía. no lo podemos embocar. La verdad. pero cuando lo intentamos. carácter. debemos pesar lo que puede hacerse. Las encontramos en todas partes. Escojamos. Desde el momento en que el personaje es conocido nuestro. para formar un todo. y a eso se debe el haber producido obras llenas de vida. almacenar y fijar las sensaciones de todo orden. de no haberlo pensado bien. ¿Buscamos un carácter. Hasta cuando inventemos debemos tener puntos de apoyo en la verdad de las cosas. Un carácter tomado de la vida es una llave que facilita los desarrollos. recurramos al auxilio de los ambientes y los seres que vemos y hagámoslos coincidir con los rayos de nuestra lente. La escena de los Litigantes de Racine. la excelencia del arte de escribir y el resultado final. elegir un asunto que hayamos vivido o que hayamos podido observar. Eso es culpa. entre Chicaneau y la condesa. Si estamos embarazados para describir una escena. también. Lo verdadero lleva en sí mismo una fuerza contagiosa. con frecuencia. poner circunstancias y contornos tomados de la vida real y que nos ayudarán a tratar el asunto. La elección de un asunto es de una importancia considerable. arte. naturaleza. nos imaginamos poder tratarlo. fueron tomados del natural. En este caso debemos reconocer nuestra incompetencia. de disposición o de elocución. sabemos cómo tomará la cosa. etc. anotar lo que nos impresiona. lo sentiremos más pronto. Los retratos de la comedia de Destouches. la observación sostiene la inspiración. y que todos esos elementos los combinará la actividad de la memoria bajo el nombre de imaginación. Moliére hizo su comedia Los fastidiosos observando lo que decían los maniáticos de la corte. nuestra capacidad. “no viene”. destacar las circunstancias. o hacer dialogar personajes. el talento que en él se ponga. más esfuerzos necesitaremos para llegar a sentirlo. la vida comunica la vida. No olvidemos que el mismo Luis XIV señaló a Moliére algunos modelos de Los fastidiosos. obra clásica de Piron. Tendremos cien veces menos trabajo en evocarlo. el desarrollo vendrá solo. cosas verdaderas. El maledicente. es porque no se ha hecho para nosotros. Así procedía Alfonso Daudet.que se ve. cómo . Nos gusta un asunto. no sale nada.

es. hablemos de nosotros mismos. ¿Meditamos un diálogo? Vayamos donde haya gente. en el otro la fuerza de las cosas vistas o vividas. sobre todo a las mujeres. en uno. a la que debemos ser fieles. las circunstancias y los matices del tiempo en que el hecho ocurre. Cualquiera que sea el asunto que se trate. es una obra que conviene leer con frecuencia para la pintura local. ¿Queremos escribir literatura imaginativa. no se alcanza el objeto propuesto si se choca contra la verdad. dándole la ilusión. construida? En este caso no sentiremos el asunto y no lo trataremos bien más que transportándolo. El secreto del talento de Alfonso Daudet y Pierre Loti es. La elección de un ambiente comprobado. Como no se describe más que por placer o por convencer. es decir los detalles. de La Fontaine. Verdad. Hágase la prueba y se verá la verdad de lo que afirmo. y el plan tomará cuerpo en seguida. de Flaubert. hizo una obra maestra el día en que escribió su propia historia en Manon Lescaut. Esta es una condición importante. Tales son las condiciones generales bajo las cuales se puede considerar la invención. exacto. lección décima la disposición . Uno de los más hermosos ejemplos de color local. Todo en él es imaginado y todo parece real. coloquémoslo en un ambiente conocido y no imaginado. idealista. Véase la inspiración que su Yo dio a Montaigne. también decisivo. como tono (pues el color local no consiste solamente en la pintura). De la descripción. Si tenemos el plan de una novela y hallamos dificultades para tratarlo. la observación rigurosa. romántica. v. conocido. ¿Necesitamos un paisaje? Pues vayamos a verlo y tomemos notas sobre el terreno. Si es nuestra personalidad el asunto que sentimos mejor. la apariencia de la vida. El abate Prévost. es necesario conservar siempre el color local. El Don Quijote es un ejemplo maravilloso. se encontrará en El campesino del Danubio. no tenemos más que elegir. escuchémosla.) ¿Deseamos una intriga? La vida está llena de ellas. el tono. vida observación.contestará. (Volveremos a hablar sobre esto. a menos que poseamos la suficiente memoria plástica para retenerlo. La mejor obra de Alfredo de Vigny es la que vivió personalmente. he ahí las tres cualidades que dominan el arte literario y a las que deben someterse todas las operaciones del espíritu. que escribió tantos libros. porque el ambiente en que lo colocamos es vago. Salambó. Servidumbre y grandeza militar. y recordemos su tono. la verosimilitud y la experiencia.

y respetar las reglas razonables y las exigencias de estructura necesarias al plan. Si la imaginación no es inflexiblemente dirigida. pero es una verdad absoluta. Todas las obras maestras están bien compuestas. de presentar las distintas partes proporcionadas por la invención. más se leen las obras de los maestros.De la disposición. descripción. Pero son necesarios los detalles. Conciliar la variedad con la unidad es cuestión de tacto y de gusto. — El plan y las reglas. sea lo que sea. un arte especial para ponderar todo eso. ¿quién puede saber dónde se detendrá? El mejor talento se deja arrastrar por ella. pues. Para escribir. muchas imágenes. el interés y la acción. porque las henos establecido por lucidez. la vista del conjunto según las proporciones. Un trozo de literatura. Con frecuencia no se ve en este consejo del profesor más que una exageración de método. — El plan. Esto no quiere decir que se caiga fatalmente en la confusión por el sólo hecho de no haber desarrollado el plan lo suficiente. — Importancia del plan. los incidentes agradan. Existe. es la base de una buena ejecución. Se entiende por disposición. y es propio de la inspiración caer en las disgresiones. por razón. como consecuencia. para distribuirlo y proporcionar su materia. la importancia. es inmenso. el interés y la acción. que la superioridad de ejecución corresponderá al que tenga su marco hecho. y más se adquiere la convicción de que un buen plan forma la resistencia y el valor de una obra tanto como el estilo. más se estudia. tan desarrollado como sea posible y del que no debe uno desviarse. por lo que debe tender a un efecto general. La composición es una señal de superioridad y de duración. El provecho que se obtiene no es inmediato. No debemos salir de las proporciones que nos hemos impuesto. carta o narración. no hay nada más serio. al que sepa lo que debe decir. lo que debe ponerse antes. “Todo depende del plan”. se hace en vista de una unidad. al interés y a la acción. discurso. Debemos ser rigurosos con nosotros mismos sobre este punto. en igualdad de forma y estilo. hay que sujetarse a un plan severo. repetía Goethe. todo lo que es necesario . el valor y la extensión de los diversos elementos de que se compone un fragmento. el arte de ordenar lo que se va a escribir. Sin embargo. de una manera progresiva. De la disposición dependen el plan. Se trata de reconocer la medida. una rutina de escolástica literaria. — El plan y la fermentación de las ideas. lo que debe colocarse después. Es que un buen plan. Cuanto más se escribe. encadenada. en efecto. una ciencia particular para dosificarlo. pero. en una palabra. cualquiera que sea. variedad. por lógica. es preciso que haya muchas ideas. lógica e interesante.

que era entendido en la materia: “No basta que una cosa sea bella. no sale a veces más que la espuma que se evapora.. es por lo que un hombre de espíritu se encuentra embarazado y no sabe por dónde empezar a escribir. Sin un plan meditado. y renúnciese a los detalles. Esa es la ciencia de la composición. el estilo quiere salir. de madurez. la inspiración está en ebullición. de reflexión necesarias a la buena ejecución de esa obra. tendrá que llevarla sucesivamente sobre ese primer rasgo. sin permitirle apartarse. y retrocederíamos. Se corre el riesgo de conceder importancia a un pasaje determinado y extenderse sobre él. Por abrir demasiado pronto el frasco. es . Para eso hay que ser inflexible. es preciso dominar plenamente el asunto. Creen poder dirigir los caballos sin tener las riendas. Cuando el asunto está aún en fragmentos. Sin eso nada queda en pie. la ejecución es problemática. cortar en nuestro propio campo. de su agrupamiento. es decir. y retocar. Es necesario sujetarse a saber construir. Si la elocución. que no concurran al conjunto y que no agreguen nada a la unidad. Los jóvenes no se forman una idea bastante clara de esta obligación. No conviene esperar a que la seducción de la forma nos paralice. La avidez de escribir los empuja. quítense esas perlas superfluas. Este trabajo parece árido a ciertos espíritus. y descuidar otro más difícil. Aunque hubiéramos sembrado perlas. es decir. detallado. y cuando haya tomado la pluma. del arte con que se colocará cada hecho en el sitio que más le conviene. hace falta mucho tacto y reflexión en la elección y la sucesión de las ideas. por no haber pensado bastante sobre el asunto. es cuando es necesario podar y seleccionar. ¿no? Las ideas no pierden nada por ser comprimidas. del orden y de la disposición. sin apoyarla muy desigualmente. Por lo tanto. podar. desde el primer momento debe rechazarse sin piedad todo lo que no sea de una utilidad absoluta. de su gradación. y formar en seguida una cadena continua. de la distribución de las materias. Tengamos siempre en nuestro espíritu las palabras de Pascal. No hay que tener debilidades. sin darle más movimiento que el determinado por el espacio que debe recorrer.. El sacrificio sería demasiado duro. en materiales. En todo trabajo literario hay una parte de preparación. No perdamos nunca de vista las palabras de Buffon: Por falta de plan. la forma. que prefieren fiarse en su fecundidad. El interés viene de la relación de las partes. porque resulta fácil. el interés y la acción dependen del plan. produce la magia de una obra literaria. por bellos que sean. Para escribir bien. en la que cada punto represente una idea.decir. pensar en él lo bastante para ver claramente el orden de los pensamientos. el licor que fermenta es mucho más fuerte. ¿Por qué esperar? Pues bien.

ante el blanco papel. las palabras. dar rienda suelta a la inspiración. los excesos de descripción o de análisis que se pueden cortar en cada página de una obra teatral o de un libro que estén componiendo. Hemos encontrado el asunto. Es el único medio de no repetir lo que ya se ha dicho y de evitar la vulgaridad. desarrollo. entran en juego simultáneamente todas las operaciones que constituyen el arte de escribir. — Las refundiciones. El plan está hecho. No hay que acostumbrarse a escribir en un primer bosquejo más que aquello que se crea bueno. de la misma manera. ¿Qué va a suceder? Todo depende del giro del espíritu. sabemos cómo vamos a empezar. lección undécima la elocución La elocución y la expresión. los diálogos. poco más o menos. de las buenas disposiciones en que uno se encuentra. nuestro plan está completo. y la imagen misma no es más que un pensamiento. Elegir bien lo que se va a decir. en fin. cómo hemos de concluir. Hay que tomar muy en serio esta necesidad de giros e ideas nuevas. — El relieve de las expresiones. a fin de decirlas de otra manera. no significa que deban decirse . hemos dispuesto la materia. — Primer bosquejo. Estamos con la pluma en la mano. en ponernos a la obra con la resolución formal de rejuvenecer las ideas. las escenas. ambiente. hacer luego una selección y dejar lo bueno para el segundo bosquejo.preciso que sea apropiada al asunto y que no tenga nada más ni le falte nada”. si ha meditado bien su asunto. — Cómo se da relieve a las ideas. sino de irlos inventando a medida que se realiza ese trabajo de elocución. se ordena. de la incubación anterior. — El segundo bosquejo. conclusión. puesto que es la fuerza de un pensamiento lo que forma su expresión. — El trabajo. Se crea. Es la operación más importante. se da color. se trata no solamente de expresar pensamientos. tratando de verlas de otro modo. todo está en orden: principio. Algunos profesores aconsejan escribir todo lo que se nos ocurra. tanto el bueno como el mal escritor proceden. de la actividad imaginativa. en cuanto uno se pone a escribir.. — Las ideas nuevas. Pero cualquiera que sea la aptitud de cada uno. — ¿Se debe improvisar? — Historia de un primer bosquejo. es economizar trabajo. Ese método es peligroso. Los que tienen la experiencia del estilo saben la cantidad de cosas inútiles. No dejar nada al azar. Por otra parte. Desde el principio debemos esforzarnos en no escribir más que pensamientos salientes.. — El trabajo y la inspiración. ahora se trata de escribir.

Es. evocar las cosas en las que se piensa. porque se quitarán muchas. el estilo y la elocución. ¿Qué se entiende por escribir en relieve? Escribir en relieve es encontrar cosas que no han dicho los demás. Si nuestro primer bosquejo es malo. pero. la ciencia del estilo no se ejerce. Buffon recopiló dieciocho veces sus Épocas de la naturaleza. no serán dos o tres más los que tendremos que hacer. indiscutible. tres. Pascal nos dice que ha rehecho hasta quince veces algunos de sus Provincianos. verdaderamente. y hay que adoptarlo a priori ciegamente. es crear inesperadas uniones de palabras. Y no era el único en hacer difícilmente versos fáciles. habría sido tan célebre como con los cincuenta volúmenes que ha dejado. es emplear giros imprevistos y . que retocar. Emilio Zola no habría podido escribir todos los años un volumen de quinientas páginas si hubiera corregido sus frases. es necesario decir muchas. Es necesario retroceder para poder juzgarse bien. renovar la vieja descripción por una visión personal e imprevista. Nadie ha trabajado su forma más que Boileau. buscando rasgos nuevos. Chateaubriand nos dice que ha rehecho hasta diez veces la misma página. El talento no es más que una aptitud que se desarrolla. Lo esencial es no arriesgar nada vulgar. han vuelto a empezar sus páginas muchas veces. La Bruyére sólo ha hecho uno que durará más que todos los de Zola. Debemos persuadirnos de que no hay nada definitivo en las páginas que escribimos. hacer sorprendentes las que han sido dichas. El novelista Balzac no corregía su estilo más que en las pruebas. pues. un nuevo que sea verdad. han trabajado. cuatro veces la misma página. han retocado. No es en autores como estos donde hay que aprender el estilo. es que se deben escribir en relieve pensamientos e imágenes nuevas. debemos escribirla con la mayor aplicación y el mayor relieve posibles. sin embargo. sino seis o siete. más que sobre una inspiración ya enfriada. Hay que modificar. Para llegar a este resultado es necesario trabajar y rehacer dos. Si Balzac no hubiera escrito más que dos o tres volúmenes perfectos de forma como Madame Bovary. la observación inédita. “Todos los días aprendo a escribir”. Un primer bosquejo no puede ser definitivo. sorprendentes. y decir de otro modo lo que ya ha sido dicho. han sudado. pues. Se puede adquirir dos o tres veces más del que se tiene. porque no se ve con bastante lucidez lo que se escribe. Y estos.pocas cosas. salientes. mediocre o incoloro. han pulido. Al contrario. para facilitarnos la tarea ulterior. el principio del esfuerzo del trabajo. quien agregaba esta verdad: “El genio no es más que una larga paciencia”. El principio que domina la composición. como sabemos. Esto puede desglosarse. sino en los grandes maestros de la forma. Hay escritores que han retocado poco o nada absolutamente. inatacable. La Fontaine no adquirió la naturalidad más que rehaciendo más de diez veces la misma fábula. decía Buffon. porque se está demasiado acalorado por el afán de empezar. La teoría es. Más vale pecar por exceso que por falta. del continuo retoque.

Es mejor la barbarie que la sosería. las tres cuartas partes servirán.. la proporcionará la lectura.... pero todo el mundo está obligado a no escribir vulgarmente y a hacer lo posible para escribir con relieve. Pruébense palabras inesperadas. Si hemos escrito: “Ahogó un sollozo convulsivo”. Hay que revolver todo eso para que la idea que queremos expresar se agite en una efervescencia constante. de sacar la idea de su envoltura literaria y retórica. de decir las cosas más crudamente. tomadas de sus sermones: Languidecemos en el amor de las cosas mortales. como están en un globo los números de la lotería. como las siguientes. no solamente para ser empleadas. Nuestros corazones encantados del amor del mundo.. Esa efervescencia. trátese de ser más brutal. en el espíritu. retocando. póngase: “Lloró convulsivamente”. sino también para hacernos descubrir otras. sobre todo en sus Sermones... Ténganse presentes. ¿Queremos decir que todo el mundo puede o debe escribir así? No. a veces dan efectos sorprendentes.. ¡Cuántos engaños! ¡Cuántas inquietudes enlazadas! El alma completamente sumida y completamente ahogada en los afectos sensuales. cámbiese el adjetivo en adverbio. Para expresar las mismas ideas de un modo más intenso. una multitud de palabras. “La dependencia”. El principal medio de obtener la variedad del estilo. Jesús! ¡Dios anonadado! Vuestra gracia más soberana y más destructora que todas las pólvoras y todos los tormentos.. ¡Oh. reconstruyamos la frase sustantivamente. “La inmolación precoz de su corazón”. en lugar de: “Se complacía en pensar”. consiste en refundir la materia por la sustitución de . Los mártires estaban animados por la avidez de sufrir. En Bossuet se encuentra el relieve en todas las páginas.. volviendo a empezare. sin perder de vista la concisión. Téngase la audacia de emplear las palabras salientes. en lugar de: “Inmolaba precozmente su corazón”. o de mejorarlo. esa afluencia de palabras y de imágenes. condición tan importante como la creación de las imágenes y la vivacidad de los giros. el verbo en sustantivo y recíprocamente. Si hacemos enumeraciones de verbos. una manera variada y cautivante. sobre todo. inténtese acoplar epítetos disparatados.vivos. lo que también nos dará: “Su servidumbre”. Su estado era un dolor mortal. buscando el relieve. En cada línea pueden encontrarse frases que seducen al lector.. y tendremos: “Las complacencias de su pensamiento”. que llame la atención por los estremecimientos de la idea y de la vida de las palabras. ¿Estaremos siempre encantados por el amor de esta vida perecedera? La muerte viene a sumirnos en la nada. un dolor insoportable y crucificante.. ¿Cómo puede lograrse? Trabajando. en vez de “Dependía”. buscando.

trapos que se secan. Pero lo que nos seduce con preferencia es que el viejo y clásico carromato. de la luz. Ese artificio del estilo. de un verde puerro. No haremos más que borrar lo que sea inútil e invertir lo que puede ser transpuesto. — Mal estilo rehecho. ver. y como tal lo consideraremos. — El tercer bosquejo. cambiar los indicativos en participios enumerativos y recíprocamente. de un verde de puerro. Texto impreso Texto rehecho Nada más interesante que la llegada de los carromatos de saltimbanquis. mal asentado sobre sus ruedas. — Ejemplo de refundiciones. — El esfuerzo y el trabajo. Podrá pasar como un primer bosquejo. se ven cortinas bordadas en las ventanas. Tomemos un fragmento de un escritor contemporáneo. eso da combinaciones agradables e inesperadas. mal asentado sobre sus ruedas. el que. Lo que seduce es el viejo y clásico carromato. se encuentra en él un sitio “mudo de luz”. teniendo sus postigos cerrados por un mal pedazo de calicó y sobre las varas cuelgan secándose algunos trapos. pasar por agua el filón. su cambio de lugar. Es necesario pensar en los millares de combinaciones que pueden proporcionar las palabras en sus encuentros. Entre esos vehículos. Los hay de un lujo inusitado: cortinas en las ventanas. En la delantera cuelga una jaula en la que una cotorra come lechuga. los hay que son de un lujo inusitado. — Corregirse sin cesar. En la delantera está colgada una jaula estropeada. interior reluciente de espejos y dorados. y en el interior todo es reluciente de espejos y dorados. diciendo una “claridad ronca”. los postigos cerrados por un mal calicó y en las varas. lección duodécima procedimiento de las refundiciones Procedimiento de las refundiciones. limpiar el estilo. los recursos que han empleado los brillantes escritores. sus choques. en la que hay una cotorra que desmenuza una hoja de lechuga. romper las frases largas.las palabras y la transposición de los epítetos. no es más que un cambio feliz de palabras que nuestros sentidos hacen entre ellos: la vista juzga del sonido diciendo: un sonido brillante. por la lectura. Nada hay tan interesante como la llegada de los carromatos de saltimbanquis. ajustar. Dante habla del “sol que se calla”. es el de la limpieza: cribar. desembarazarlo de todo lo que estorba. El primer trabajo que debe hacerse en un primer bosquejo. dice Rivarol. He ahí las correcciones hechas en un primer bosquejo. Ensáyese la inversión de las relaciones. soldar las frases cortas para hacerlas largas. una “claridad ronca”. a . la garganta.

calcúlense las expresiones. Vigílese la factura general. el brillo. por decirlo así. leámosle nuestra obra. No se abandone una frase hasta que se le haya dado toda la perfección posible por el ajuste. una frase es definitiva cuando no se la puede rehacer. le obligaba a ver que su trabajo no estaba a punto. el ajuste. Cada uno escribe según sus medios.su vez. la consagración de ese estilo. Por eso Balzac corregía su estilo en las pruebas. algo que aun no se haya visto o dicho. sometámosla a sus juicios. cuando la materia ya esté fría. que la obra retocada sea copiada por mano ajena. pero otro puede corregirla. el relieve. El mejor escritor no podrá mejorar el estilo de Pascal. Las operaciones del espíritu son las mismas para todos. un amigo clarividente. juzgaremos si no hay que hacer un tercer esfuerzo. Como la nitidez de lo impreso hace resaltar los defectos de ejecución. y esa perseverancia es la que constituye la piedra de toque del estilo. cualidades que no se obtienen más que por retoques y refundiciones sucesivas y por una poda continua. Una vez escrita la segunda inspiración es necesario dejarla reposar. Entonces habrá que examinar cosas más generales: el equilibrio del fragmento. sufrirá otras y otras. la naturalidad. Véase bien si. pero no todos tienen el mismo talento. Se puede desafiar a cualquiera a que agregue o quite una sola palabra. Un estilo es bueno cuando ya no se le puede retocar más. ahóndese la idea para ver si hay. Simplifíquense aún las fórmulas. muéstrese más vigor. Búsquese la palabra justa. Cuando ese trabajo esté terminado y recopiado. hasta llegar al mayor grado de perfección posible. la originalidad. Para saber si tenemos el derecho de estar satisfechos de nuestro trabajo. y no tenía más remedio que retocarlo. compruébense sin cesar las repeticiones. la fuerza. Entonces se hace en el segundo bosquejo la misma operación que en el primero. No hay que olvidar que lo que forma la magia del estilo es la condensación. la armonía definitiva. en el fondo de ella. escuchemos sus . La unanimidad de admiración y la impotencia universal para concebir otro estilo. Tener talento es comprender que se puede hacer mejor. y casi siempre sentiremos la necesidad de hacerlo. El límite de ese esfuerzo es evidentemente individual. busquemos un maestro esclarecido. son. para volverse ocupar de ella lo más tarde posible. para desorientar al autor. la fluidez. la variedad de los giros. en cada palabra. La exigencia se detiene donde termina el talento. revéase el conjunto. La característica de lo bello consiste en que es indestructible. Piénsese en el valor de los verbos y los sustantivos que engrandecen el estilo de Bossuet. No se aprecia bien un fragmento más que cuando en él no hay enmiendas ni tachaduras. Por eso es muy bueno. no se deje pasar nada de lo que pueda parecer vulgar. no se podría poner una locución más fuerte. Los verdaderos artistas no se desalientan. Mi prosa me parece excelente. y poseer los medios intelectuales de realizar la perfección que se sueña.

Sin entrar en el examen de las diversas especies de narraciones. en la gradación con que se prepara y aumenta la curiosidad del lector. El talento de narrar es el más seductivo. aunque la descripción es más bien una pintura. y se nota que están muy lejos de escribir como hablan. Pero se les da una pluma y se turban. etc. el sentido del oficio y la inteligencia. tiende principalmente a dos cosas: narrar y describir. La narración es un género de composición independiente. salvo los grandes genios. poéticas. No basta tener un asunto atractivo. Con otros sucede a la inversa. llega a verse a sí mismo. La elocución. Un crítico sincero es un tesoro precioso. — La narración rápida.. — La narración verdadera. No enseñaremos nada a nadie diciendo en el interés hábilmente distribuido. es más raro de lo que se cree. — Nada de disgresiones. Los mejores espíritus no están en condiciones de juzgar sus propias obras. exige. presentarlo con encanto y que tenga interés. Aunque todo el mundo lo practica. también. No seamos rebeldes a los “peros” que se nos pongan. de las que los manuales se complacen en multiplicar las divisiones arbitrarias: narraciones oratorias. en el atractivo de los acontecimientos que se exponen y en darle el deseo de llegar al desenlace. lección décimoterceraa de la narración De la narración. La narración y la descripción se confunden con mucha frecuencia.consejos y hagamos los cambios que nos indique. para la mayoría. Algunas personas son. — El interés en la narración. es preciso. Debemos considerarnos dichosos si lo encontramos. — El arte de narrar. y aunque es innato en algunos. maravillosos narradores que encantan a su auditorio. Se escucha con gusto lo que está bien contado. la parte relativa a la ejecución literaria. — La brevedad puede parecer larga. es decir. es un todo completo. La docilidad a los consejos de otros prueba la amplitud del espíritu. y la narración un relato. en la conversación. de . porque es la base del arte literario. la inspiración les falta. pues nada cuesta tanto como sacrificar lo que se ha escrito y cortar lo que se creía bueno. históricas. anecdóticas. mucha aplicación y cultura. es decir. hablaremos de las condiciones que convienen a todas y de las leyes generales que las rigen. La marca del talento consiste en la mayor o menor aptitud de distinguir los defectos que se nos señalan. Ningún escritor. El interés de una narración reside en la manera de tratar.

La exposición hace conocer el asunto y los acontecimientos.coordinar. Debe ser preparado por todo lo que precede. “La narración. y una corta puede parecer larga. y la unidad es lo que produce el efecto total. de desarrollar la exposición. Cicerón ha dicho que la exposición debe salir del asunto como una flor de su tallo. abreviar los preliminares. no hay que prometer demasiado. La primera condición de un buen desenlace es la de no agregar nada. del exceso de episodios. pues de otro modo no tendría arte.. y buscar el vigor. ex abrupto. gracia. el diálogo. de alargar. variedad. sacrificar lo inútil y desdeñar los preámbulos. La rapidez y el movimiento son dos cualidades que deben dominar en la narración. El relato debe tener movimiento. las circunstancias. El desenlace es el punto en que el interés queda satisfecho y en que se resuelve la acción. Algunos se extravían al empezar. ya no tiene ganas de saber nada más. que fuera desagradable y escarpado”. la narración pierde su unidad. sin que pueda prever cómo terminará aquello. depende del talento que se ponga en la obra. Si el lector lo adivina. No nos extenderemos más sobre este tema. Más vale un principio dramático. no por ser corta debe carecer de gracias. sin embargo. Debe ser lo más rápida posible. se complica. Nuestros lectores aprenderán en los manuales de literatura que en la narración .. Todo eso. no hacer languidecer. ha dicho un crítico latino. en que los acontecimientos. ir derecho al bulto. Sígase este precepto de Boileau: “Que el principio sea sencillo y no haya nada afectado!. Las disgresiones de Saint Simon no aburren. se enreda. entrar pronto en materia. Racine se ha burlado espiritualmente de los narradores pretenciosos. fuera de los géneros y las reglas. los personajes. Una narración larga puede parecer corta. El nudo de la acción es el momento en que el interés crece. En materia de literatura. fatiga menos que un camino más corto. y no estando proporcionada la importancia del principio con los desarrollos que siguen. En la exposición debe tenderse a la sencillez. y no hacerse presentir nunca. que toman siempre las cosas de muy lejos y a los que hay que decirles: “Bueno. degenerar en sequedad. aunque sea largo. porque cuando el lector sabe lo que esperaba. pasemos al Diluvio”. la sobriedad y la rapidez: esas son las cualidades de la narración. Un camino alegre y unido. lo accesorio no interesa desde que lo principal ha desaparecido. Hay que ir derecho al asunto y huir de las disgresiones. bueno. como es natural. su curiosidad cesa y queda roto el encanto. de despistar al lector. que muchas precauciones que paralizan a fuerza de habilidad. el nudo y el desenlace. todo se mezcla y se fusiona con la intención de seducir. La concentración y la brevedad no deben. todo se reduce a este aforismo: “Tened talento”. cortar todo lo superfluo. de la demasiada extensión. sin subir de tono.

es decir. se leen palabras. Su razón de ser. por más que acumulen los detalles y embellezcan sus frases. La descripción es la piedra de toque del talento. Se puede saber escribir y no saber describir. — Descripción viva. — El relieve a todo trance. — ¿Hay inconvenientes? — La descripción sin vida. lo que está en juego. En una palabra. debe ser pintor y artista. los detalles. La descripción es un cuadro que hace visibles las cosas materiales. El objeto de la descripción consiste en dar la ilusión de la vida por la imagen sensible y el detalle material. materiales y tangibles. lección decimocuarta de la descripción El arte de describir. los seres. una sensación que se impone. cierta fuerza de resurrección que evoca lo que se ha visto. hasta cierto punto. La descripción es la pintura animada de los objetos. lo enseña a los ojos. en cambio. Otros. La descripción debe ser viva. Cuanto más relieve tengan los trazos mejor se verá. Dejaremos de lado los consejos y las consideraciones superfluas de los manuales de literatura. No tenemos la pretensión de decir lo que otros han dicho mejor que nosotros. las situaciones. su esfuerzo. Das la . Es que éstos saben y aquéllos no saben describir. su ambición son los de hacer vivir. Todo hombre que escribe algo que no sea filosofía. presentar vivos. debe tener un talento descriptivo personal. En algunos autores. o que crea lo que no existe. con algunos rasgos nada más. — Realismo y procedimientos de Homero. una visión que se ofrece. — Homero. — El verdadero realismo. no se ve nada. Hay buenos escritores que no son descriptivos. y diremos que la descripción se divide en la descripción propiamente dicha y el retrato. cuanto más nos acerquemos a la naturaleza verdadera. que es una especie de descripción reducida y de cualidad particular. El arte de describir constituye. Ella es la que distingue los buenos de los malos escritores. es la imaginación. Es su esencia. No se contenta con caracterizar lo que ve. sea paisaje o retrato. el objeto de la descripción es el de dar la ilusión de la vida. todo lo que es físico. No enumera.deben respetarse la verdad y la verosimilitud. más viva será nuestra descripción. el fondo mismo de la literatura. pero sin la menor emoción. Como es el arte de animar los objetos inanimados. — La descripción debe ser material. son evocadores admirables. y otros que son únicamente descriptivos. Aquí. traza el cuadro. — Copiar la naturaleza. sobre todo. — La descripción debe dar la ilusión de la verdad. — Telémaco. hace más que indicar: pinta. la descripción es casi siempre una pintura material. principalmente la naturaleza.

ninguna enseñanza literaria dice pro qué una descripción es buena. necesarias. es colocar ante nuestros ojos la visión misma de la naturaleza y suplirla por la evocación. desalentador. si representa las reivindicaciones de un procedimiento sobre otro. dentro de lo posible. Ningún manual. verdadera. Al realismo. desde Homero. no es más que la preocupación de interpretar lo verdadero por lo bello. hacerla palpable y tangible. que las tiene agradables y bellas. Este punto es sumamente importante. visible. es reducir el arte. lo que es irreal. lo quimérico. podría definirse así: Un método de escribir consistente en dar la ilusión de la vida verdadera. desde Homero. para atestiguar esta verdad: Una descripción es buena cuando es viva. objeto del arte. pero si no lo hemos visto. y por qué es mala. las cosas que se quieren pintar. sobre todo. Ese realismo. Si lo hemos visto. No ver de la vida y de las cosas más que el lado desagradable o feo. el propósito de no enseñar más que lo que es bajo. La realidad y el relieve son las dos cualidades principales. es caer en lo ficticio y lo convencional. dominantes. hacerla natural. material. Para eso es necesario. violento. lo que no está en la naturaleza. si lo tenemos presente en la memoria. El verdadero realismo. lo bello hasta el extremo. el de los maestros. como etiqueta de escuela. debe ser real. lo convencional. el heroísmo sin mezcla. es falsear la realidad misma. y lo honesto como cosas tan reales como lo feo o lo malo. con ayuda de la observación moral o plástica. la que no querría pintar más que lo romántico. debemos ir a verlo y describirlo sobre el terreno. la verdad en su exceso. viva. sean las que sean. La descripción. Ese noble realismo. material y en relieve. pues ahí están todas las obras maestras descriptivas. El realismo es un procedimiento por el cual deben tratarse según la realidad y conforme a la realidad. Esta confusión es la que ocasiona tantos malentendidos. y no es viva más que con la condición de ser real. lo no observado. repulsivo. ilusionante. es preciso copiar la naturaleza. que sabe ver los dos lados de la verdad. el lado real y el lado moral. Entonces es tan falso como la escuela opuesta. notar . lo ficticio. de la descripción. se me dirá: ¿es la descripción realista a lo que usted se refiere?” Y contesto: No hay más descripción que la descripción realista bien entendida. sobre todo. eso puede bastar.apariencia de la realidad a una cosa ficticia. debe ser considerado como el objeto mismo del arte de escribir y la base eterna de las literaturas. En materia de descripción. Se trata de pintar un paisaje. la voluntad imparcial de pintar lo bueno. se le puede recusar. el monopolio de la fealdad. Sepámoslo de una vez por todas y no lo olvidemos. Ya hemos dicho que para pintar un carácter. se debe buscar el original entre los conocidos. “Pero. para abreviar: es preciso copiar.

Por la observación indirecta. es.lo que nos llama la atención. tienen algo de Homero. puede decirse que es lo que más falta a los que empiezan en el arte de escribir. Goncourt. sintetizada. Todas las bellas descripciones en relieve recuerdan a Homero. como Zola. vacilantes aún en el estilo. hay que vivir. La imaginación no es más que una memoria evocadora. Tendremos que hacerlo todo al natural. ante todo. Si no se elige lo que hay que decir. El cerebro humano no es un aparato fotográfico y. la descripción no es una simple fotografía. ese parecido que se sospecha. Es imposible que haga pura y brusca fotografía. aunque quiera. porque. con brutalidad. es que no ha sido vista. la evocación. el arte no es una copia. El arte es. o que el artista no ha sabido ver. Al copiar la naturaleza. de la realidad. Flaubert. cualesquiera que sean su escuela y sus procedimientos. el tono. Para describir bien. han abusado de eso. hay que ver. No faltará quien diga: “No. su imaginación y su pensamiento. precisamente. comentada y presentada. prisioneros de la retórica del colegio. Insistimos una vez más en la necesidad de hacer las cosas en relieve. Póngase cualquiera ante un paisaje y descríbalo. Para sentir bien. para dar la sensación de la naturaleza. si bien autores realistas. es decir. si no se transforma. Es imposible. de la vida observada del natural y ofrecida tal cual es. aumentada o reducida. El valor de las buenas descripciones está en ese sentido de la verdad. embellecida o entristecida. la sensación. crudamente. nunca hará fotografía. pues se producirá por sí sola y con tanta mayor seguridad cuanto mejor hayamos sentido el asunto. una interpretación”. no debe preocuparnos la falta de interpretación. porque el alma humana mira con su unidad. sin movimiento y sin audacia. Los grandes pintores literarios. ¿No hacen lo mismo los pintores con su paleta y sus pinceles? ¿Han desmerecido algo Velásquez y Van Dyck por haber hecho retratos? Lo que más nos admira en sus telas. Cuando una descripción no resucita materialmente las cosas. a todos los que atados en perífrasis. es decir. No se tema hacer sólo un parecido. Su imaginación es un lente involuntario a través del cual no puede pasar la cosa vista sin transformarse. si no se transfiguran las cosas a través de nuestra sensibilidad. los detalles. con su sensibilidad. Hay una confusión de ideas. a los jóvenes que prueban su talento. Hay dos modos de pintar del natural: Por la observación directa. lección decimoquinta . sin ser interpretada. el cuadro será inexpresivo y carecerá de ideal. hay que pintar del natural.

nuestro estado de alma. sintética. que se ven. Nada vale la elocuencia. La observación directa Es la copia tomada sobre el terreno. aislándolas. que formen imagen y cuadro. nuestra melancolía. una figura. Vueltos a casa. Tenemos que pintar un paisaje. la intensidad de una cosa vista y anotada sobre el terreno. y la que acumula. que se sorprenden. inesperada. — Cómo se realza una idea o una imagen. — La intensidad. Pues vamos allá y tomemos notas. un carácter. pero es preciso quererlas fuertes. Teófilo Gautier. dándoles realce. sino la que da la sensación más fuerte. Hay dos clases de descripciones: la que condensa las cosas y se contenta con decir poco y elige los detalles más fuertes. al modo de Homero. los ojos entreabiertos. Emilio Zola. Cuando Turgueneff. pero no solamente notas fotográficas. nos describe el cadáver expuesto sobre su cama. El mismo procedimiento debemos emplear para un personaje. en ciertas ideas escogidas y en relieve. sino también la impresión que sentimos. En una palabra. y demos al croquis su significación total. empujándolas. Los detalles que debemos preferir. los más definitivos. Hay que elegir los rasgos en relieve que sean de una observación interesante. Esta es a la que se ajustan los procedimientos de los líricos. La intensidad está en la calidad y la elección de lo que se dice. y para que sean fuertes. Barbey d’Aurevilly. No se trata de acumular detalles. y que muestren lo más verdadero y menos notado. se tiene una sensación de la muerte tan profunda como si hubiera empleado una página entera en describirla. recopiemos y ordenemos las notas. se trata de dar los más salientes. hay que tratar de reforzarlas dándoles valor. una . general. No hay que buscar muchas. de los imaginativos: Víctor Hugo. La condensación y la sencillez producen más efecto que las amplificaciones sistemáticas. — Cómo se obtiene el relieve. un río. los más enérgicos. no basta con que sean observadas. lo más visible y lo más sorprendente. Se les compone recogiendo los rasgos que se oyen. con el lápiz en la mano. dependen de nuestro carácter y de la sensación que queremos dar. Una idea mediana. junta. con “una mosca que se pasea entre sus pestañas”. para expresar la inmovilidad de la muerte. el arte de describir consiste en la elección de ciertos detalles sorprendentes. la vista de las cosas y los colores. el escritor ruso que ha hecho tan admirables descripciones. una puesta de sol. — Búsquese la fuerza y no la extensión. un sitio cualquiera. multiplica desarrolla y amontona. La mejor descripción no es la que incluye más cosas. etc.la observación directa Descripción por la observación directa.

— Necesidad de evocar lo verdadero. ha reconstruido Flaubert una ciudad que ya no existe. — Idealizar lo verdadero. las batallas. — Demostrar imaginación no es escribir. los ejércitos y los campos antiguos sobre los cuales existe documentación. Evocar la vida o copiarla. lección decimosexta la observación indirecta Descripción por observación indirecta. — La fantasía conduce a la puerilidad. los aspectos actuales de ciertas ciudades de África. Pasemos ahora a la observación indirecta. Si hay pasajes. — La descripción de fantasía. similitudes de asuntos en la historia de los pueblos. y por un esfuerzo del recuerdo podrá describirse lo que ya no tenemos ante nuestra mirada. hay otros que no están ante los ojos. evocándolo. ciertos estados de civilización estancados. — Identidad de dos métodos. sitios conocidos. con la realidad. sitios y cosas que se pueden copiar sobre el terreno. En Salambó. se debe copiar del natural. — La fantasía es un engaño. Por un esfuerzo de imaginación podrá pintarse lo que no existe. pueden causar grandes efectos cuando se las sabe subrayar. es necesario hacer vivir. Pero hay cosas eternas. — Descripciones de recuerdo. — El abuso de la descripción. . hechos asimilables. adaptando a nuestro asunto lo que ya se ha observado. Tendremos que ir a buscar las ideas y las sensaciones en las situaciones análogas. En Homero es donde hay que preparar ese arte de preparar el relieve. descripción imaginada Si queremos pintar algo que no henos visto. Para describir bien. es el primer género de observación. y sobre la cual hay muy pocos datos. — Profusión y extensión. Para lograr eso es preciso observar bien. En este caso se observa con lo verdadero. o que ni siquiera existen. en nombre de lo verdadero.sensación común. tratando precisamente de dar a los demás la sensación de que no se ha imaginado y que debe ser así. sobre el terreno. siempre las mismas. ciertas reconstituciones análogas: la naturaleza que no cambia. Resumimos. pintar en relieve. — Describir lo que se ha visto. La observación directa. i. recordar todo lo que pueda relacionarse con nuestro asunto. y dar por verdaderas las apariencias de la verdad a lo que no lo es. — Flaubert. — La elección de las sensaciones. y para observar bien. tenemos que ayudarnos con lo que henos visto.

haciendo de ella el objeto de la inspiración y del arte de escribir. descripción de recuerdo Hay espíritus rebeldes a la anotación inmediata. No tendremos ya la visión inmediata. sobre el terreno. cuando la tengamos presente en la imaginación y la veamos. por decirlo así. en la composición ficticia y artificiosa. de que vamos a hablar. nuestros alientos. con los ojos del espíritu. rehabilitemos el ideal. La imaginación es una loca y hay que guiarla. Los detalles se nos presentarán sorprendentes. tendremos que evocarlo. nuestras aspiraciones imaginativas. pero descríbase con ese sentido de lo real y de lo verdadero. Todo les vuelve a la imaginación en cuanto las cosas o los paisajes no están ya ante sus ojos. lo bueno y lo bello?” Contestaremos: lo censurable es la elección del asunto. de momento. Descríbase lo que es bueno. pero seamos fieles a ese arte de describir exactamente. Una descripción no debe nunca parecer imaginada. Si no se copia rigurosamente la realidad. pero trataremos de resucitarla por la evocación y no la pintaremos hasta que la ilusión sea completa. pero no emplearla por sí misma. pues. lo bajo y lo repugnante. lo que es bello.La fuerza de las descripciones como la de Flaubert. en la evocación verdadera y real. la vulgaridad y la fantasía. el exceso de fantasía. utilizarla como un instrumento. o . fuera del cual nada es durable. Si no se la dirige se acostumbra uno a no escuchar más . Como los de la llamada escuela realista han aplicado este método utilizándolo para pintar exclusivamente lo trivial. la fantasía. despreciemos la bajeza y el vicio. Se nos dirá: “Usted aconseja la fotografía material. Sea por necesidad o por gusto. nuestras reflexiones morales. lo que es moral. ii. mejor dicho. se confunde este procedimiento con su escuela y se nos acusará de ser realistas. y sólo después recuerdan el aspecto y los detalles. el propósito de no tratar más que lo malo y lo vulgar. Entendida así. Pongamos en ello nuestro corazón. es decir. Ciertos cerebros son acumuladores que almacenan y guardan las impresiones. reside. que ha hecho de Pablo y Virginia una obra maestra de verdad. la moralidad. fotográficamente y en relieve. o que la descripción por recuerdo. lo que es elevado y noble. se corre el riesgo de caer en lo pedestre. Dos escollos deben evitarse en la descripción. desde el momento que ya no estamos ante el asunto de nuestra descripción. puede alcanzar el mismo efecto que la descripción sobre el terreno. que no saben retener ni elegir nada. con el relieve de una cosa vista en aquel momento. y un libro magníficamente ideal. sea por evocación o por la observación inmediata. la descripción por observación indirecta. Este es el gran principio. Pero ¿dónde quedan la imaginación. a que acabamos de referirnos. claros y destacados. contenerla.

— Necesidad de imagen. y El Evangelista son modelos de fusión descriptiva. Si. Es una transposición por comparación. habría hecho una comparación. no se llega ni siquiera a señalar lo que se describe. Se le reprocha a la descripción en relieve. La metáfora consiste en transportar una palabra de su significado propio a algún otro significado. Pinta a la iniquidad como un abismo al que el hombre desciende . Cuando Bossuet dice que los hombres “iban hundiéndose en la iniquidad”. La imagen es una manera fuerte de escribir. dice de una manera más fuerte. Evítese a todo transe ese género de descripción. La descripción larga ahoga las cosas en vez de hacerlas resaltar. hacemos una metáfora. La metáfora es una imagen resultante de una comparación tácita. sus Cuentos. no hace una comparación. Pero una imagen no es siempre una metáfora. decimos: Ese león se lanza. el verdadero camino del arte está en Homero. lección decimoséptima las imágenes Las imágenes. La descripción continua no puede admitirse más que en los relatos de viajes. se hacen fuegos artificiales. una manera de hacer más sensible un objeto. hacemos una comparación. el colocarlo todo en primer término. pintoresca. imágenes. Más vale caer en ese inconveniente que describir largamente. Es el defecto de Homero (si eso es defecto). y. en una palabra: se hace fantasía. si decimos: Condé se lanza como un león. Vamos a ocuparnos ahora de las metáforas. para poder brillar en la descripción. de las imágenes. si hubiera dicho: Vuestra palabra alumbra mis pasos como una lámpara con su luz. Pero. Sus Cartas de mi molino. hablando de Condé. que los hombres eran más malos cada día. en virtud de una comparación que se hace en el espíritu y que no se indica. — Las imágenes son las imágenes. Cuando el profeta rey dice al Señor: Vuestra palabra es una lámpara ante mis pasos. hace una metáfora. Alfonso Daudet puede servir de ejemplo en este punto. — Lo que es una — Imágenes preciosas e hinchadas. Imágenes demasiado seguidas. La verdad no está ahí. el no tener perspectiva. porque tiene todos los defectos de la imaginación y ni una sola de sus cualidades. instantánea. o más bien. porque la metáfora es siempre una imagen.que a ella. — — El gusto es la medida de las la magia del estilo. — Imágenes forzadas.

por grados. La ceguera del corazón. Embriagado de gloria. sino también al lenguaje. o de cualquier otro giro. Así es como un poeta llama al césped los cabellos de Ceres. La dureza del alma. tomadas de lejos. a la larga. Evítense las imágenes (o metáforas): Cuando son forzadas. He aquí algunas de las metáforas más o menos felices. más que una metáfora . La gran fuerza del estilo reside en las metáforas y. etc. otras imágenes. El invierno de la vida. No conviene abusar de las metáforas porque. su efecto. Cuando los términos metafóricos se emplean sin guardar relación entre sí. las que se toman de objetos nada parecidos a los que se quiere expresar. fatigan. Cuando están tomadas de objetos bajos o repulsivos. Volar al combate. quien ha dicho muy bien. ni la comparación bastante sensible. su vida. para simplificar. La rapidez del pensamiento. La ciencia de escribir no consiste toda en la imagen. Hay metáforas atrevidas. pero la magia del estilo. en las imágenes. Plantar una bandera. La flor de la edad. con frecuencia. sobre el estilo: “Que cada pensamiento sea una imagen”. Helado de espanto. Hablar con sequedad. y cuya relación no es bastante natural. también. El fuego de la juventud. y son. No se pueden hacer pasar semejantes metáforas como no sea con la ayuda de un: por decirlo así. este verso de Delavigne: “La vida es un combate cuya palma está en los cielos”. Al contrario. La penetración del espíritu. como si llamáramos al trueno la trompeta del cielo. su color. La primavera de la vida. su brillo. y hablando se hacen a cada instante. pero no debe tenerse el temor de multiplicarlas. están seguramente en la imagen. Esas son metáforas más o menos felices. y que oímos y decimos con mucha frecuencia: Ardiendo en cólera. El peso de los años. Abordar fríamente. La alegoría no es. Sígase el consejo de Buffon. como una ornamentación recargada. y es inherente no sólo al estilo. No se puede escribir sin hacerlas. La metáfora forma parte del estilo mismo. El torrente de las pasiones. es una imagen que encierra una comparación.

Estamos hoy tan acostumbrados a la necesidad de imágenes en el estilo. original. se ha traspasado todo límite y ya no se mira la calidad. — Cómo se encuentran y cómo se crean las imágenes. creada. La moderna Babilonia. y ni siquiera nos fastidia el exceso. brillar y apagarse pronto. pues podría hacernos caer en lo grotesco o en lo incoherente. después del genio natural. que las hacen descubrir. La imaginación es la que nos hace encontrar las imágenes. La imaginación ha sido emancipada. que deben empezar y terminar con la frase. La pérfida Albión. La primera condición de la imagen es. — Imágenes verdaderas. — Imágenes de fantasía. da sentimiento y acción a las cosas inanimadas. Una imagen es fuerte cuando encierra a la vez una imagen y una metáfora. Es necesario a todo trance tratar de evitar imágenes usadas que han servido a todo el mundo. en relieve. pero como es una desordenada. La metáfora personifica las pasiones. Se acepta todo y todo se admira con tal que sea una imagen. Las imágenes son como esos meteoros que embellecen las noches de verano y rayan en el cielo puro: deben ser numerosas. El torrente de la democracia. Por la metáfora o la imagen se da cuerpo y color a las cosas más abstractas y se presentan los objetos sensibles bajo los rasgos más enérgicos o los más graciosos. La tiranía (o la esclavitud) de las pasiones. La espada de la ley. como: La tea de la discordia. presta reflexión a los animales. cautivante. para el estilo. La claridad y la verdad de las imágenes dependen de la mayor o menor relación que exista entre un sentimiento o una idea y el objeto físico a que se las compara. y a darles realce cuando no lo tienen? Vamos a ver que el trabajo y la refundición son los dos medios. La antorcha de la sedición. la de ser nueva. que ya no podemos pasarnos sin ellas. . ¿Cómo puede llegarse a encontrar imágenes. no debemos dejarnos llevar por ella. lección decimoctava la creación de las imágenes La creación de las imágenes. Las tinieblas de la ignorancia.continuada por una serie de rasgos. La balanza de la justicia.

Puede ser que en el primer bosquejo pongamos pocas. en vez de solicitar la imaginación. Una imagen es una relación de comparación en la que hay que tener la presencia de espíritu de pensar. Segundo. y tal vez Heredia la ha recordado inconscientemente cuando ha escrito: “El sol. Uno de los frutos de la lectura bien hecha es el de proporcionar por transposición cosas similares a las que nosotros agregamos algo nuevo. Tal vez haya recordado. Empujando la idea se puede encontrar. Esa relación varía hasta lo infinito. según el cerebro que piensa y el ojo que mira. La luna abre en la onda su abanico de plata. que hay que demostrarse difícil en su calidad para evitar el mal gusto. será una hermosa imagen del género de las que se pueden encontrar con talento y disposiciones imaginativas. de Bernardino de Saint Pierre. lo que dice Chateaubriand cuando compara el sol poniente a “la araña que desciende cuando el espectáculo ha terminado”. es decir. de Víctor Hugo y de Leconte de Lisle será muy provechosa a este respecto. Si pinto un río en otoño y comparo los álamos envueltos en la bruma a las “arañas de la iglesia. pueden hacernos descubrir ciertas imágenes.La venganza divina. etc. metáforas que. pero rehaciendo el trabajo las iremos aumentando. se impongan a ella. Es un arte crear imágenes. . (V. Un procedimiento excelente para encontrar imágenes consiste en empujar la idea. en el desierto. sin querer. su originalidad y su vivacidad dependen evidentemente de la imaginación personal de cada uno. En resumen: en el arte de crear imágenes hay que recordar dos consejos: Primero. el estilo no será más que el vestuario de una retórica hecha jirones a fuerza de haber servido a todo el mundo. se lamentaban y lloraban a gritos sus grandes faltas.. pero el trabajo vale con frecuencia la inspiración. Loe ermitaños antes. A fuerza de comprender sus metáforas. La lectura de Chateaubriand. Para eso hay que leer a los escritores que emplean muchas imágenes. tal vez. se encuentran del mismo género o aproximadas. Hugo) He ahí una imagen que puede ayudar a muchos poetas. La aplicación del espíritu. En otros términos. los días de semana”. es preciso renovar las imágenes. aunque no tuvieran más que ese solo mérito. en exasperarla ex profeso. cierra las varillas de oro de su rojo abanico”. el esfuerzo del trabajo. que hay que acostumbrarse a no retener más que las imágenes verdaderas. pero hay una especie de imágenes que se puede acostumbrar a descubrir más fácilmente que otras. esta frase espontánea de Bossuet: “Rugían su penitencia”. porque sin eso..

pues los novelistas que han tenido buen éxito en el diálogo de sus libros. Feulliet. frases concebidas de otro modo. Aquello es retórica fría e inexpresiva. juguetón. en una conversación. la vida. — El bueno y el mal diálogo. la ilusión de la verdad si está escrito en el mismo estilo de la narración. Hacen falta otras frases distintas de las de un libro o de un fragmento literario. construido. nunca lo tuvieron en el teatro. Nada más opuesto al verdadero diálogo que los pretendidos Diálogos de los muertos de Fontenelle y de Fénelon. con sus giros imprevistos. El buen diálogo es lo último que se aprende. en el arte de escribir. de elegancia concisa. Dumas. ahora.lección decimonovena el diálogo Del diálogo. pues. por la razón de que. Hay en esto razones de ejecución que sería curioso estudiar en una obra especial. Hay dos clases de diálogos: uno literario. Exige cualidades de movimiento. — Diálogo de autor. febril. Nosotros no examinaremos. — El arte del diálogo. como Flaubert. que es la reproducción fotográfica de la palabra hablada. Salvo parlamentos necesarios y preparados. sin escribir para el teatro. más cortas. de rapidez. — ¿Debe hacerse diálogo fotográfico? — El diálogo hablado y verdadero. La cuestión del diálogo ocupa. casi tanto lugar como la descripción. Sardou. — El diálogo literario. que nos llevaría demasiado lejos y correspondería más bien al arte dramático. puestas por fórmula en boca de algunos personajes convencionales. Entendido que es un género. En general. la respuesta rápida es lo que forma el interés de un diálogo. — El diálogo convencional. una serie de frases literariamente escritas. cada uno quiere hablar y no escucha mucho tiempo a su interlocutor. fraseado. El arte del diálogo merece. Nada es más difícil que equilibrar esos dos extremos. más cortadas. el otro. Hasta puede tratarse un asunto completamente en diálogo. algunas reflexiones generales a falta de un estudio profundo. donde triunfaron Scribe. sigue siendo la calidad de las frases lo que producirá el movimiento y la diversión del diálogo. No hay nada más difícil que el diálogo. Aun concediendo muchas líneas a cada personaje. hijo. más que los medios para alcanzar la buena calidad del diálogo. que constituyen precisamente la vocación dramática. el diálogo no puede tener la vivacidad. Daudet. No es raro introducir en una narración personajes que hablan. — Cómo escribir un buen diálogo. Es necesario que cada personaje diga pocas cosas a la vez. Goncourt. — El diálogo escrito y el diálogo hablado. Augier. Es casi un don. . el movimiento de una acción depende por completo de eso muchas veces.

es necesario castigar lo más posible. una forma antigua de composición que permite desarrollar una tesis exponiendo razones en pro y en contra. Tales son los Diálogos de Platón. Halévy. buscar la concisión. es inútil escribir para el teatro. no el estilo narrado. hijo. sin palabras de autor. Si no se tiene la vocación del diálogo. es un diálogo que no reside más que en el esprit. Los autores realistas acusan al diálogo de teatro de ser ficticio y convencional. que es lo que forma al autor dramático. el Tratado de los deberes de Cicerón.una serie de fragmentos demostrativos que no tienen nada de común con la conversación hablada. Los diálogos de las novelas de Octavio Feulliet son modelos en este sentido. sobre todo Labiche. disposición para dar brillo a las respuestas y al espíritu escénico. pero los diálogos de autores dramáticos como Sardou. que es maravilloso en rapidez y naturalidad. eterno. que es lo único que se busca. En la fotografía pura y simple de la conversación hay que evitar un escollo: la tosquedad. preguntarse cómo se diría tal cosa en alta voz. la trivialidad. la rapidez cortada. Dumas. y el buen gusto es víctima del esprit. la viveza. con frecuencia. precipitada y mordaz que causa ilusión. con intención de elocuencia. tienen el movimiento. Moliére. despréndase la frase para dejarle la espontaneidad. que entre otras cualidades. humano. con estilo. y no por la verdad del personaje y la lógica de los sentimientos. Algo de verdad hay en ese reproche. expositivo y aplicado. la vida. En resumen: para tener buen éxito en el diálogo. En Moliére es donde se encuentra el diálogo verdadero. No debe haber nada de construcciones de frases. imitación de los famosos Diálogos de Luciano. y en el que se sientan las riendas sin ver la mano que las tiene. y deben leerse siempre. En general. se puede aprender a dialogar lo suficiente para escribir novelas. la bajeza. pero el diálogo debe ser manejado con tacto. Esas obras pueden ser comprendidas con el nombre general de diálogos filosóficos. el autor no se decide a interrumpir a un personaje y mantenerlo dentro de la naturalidad. He ahí el genio. nada de molde literario. Pailleron. Ábrasele al azar. el deseo de brillar perjudica al diálogo. Augier. la sátira y lo imprevisto de la réplica. Para eso hay que leer muchos diálogos de teatro y las obras de los buenos autores. Pero es mucha verdad que el diálogo de nuestros autores dramáticos contemporáneos no es. . colar las frases en el molde hablado. más que un diálogo de teatro en el que solo se busca el efecto. sino un estilo discreto. en el que la respuesta se produce por la última palabra del interlocutor. de todos los tiempos. poseía la réplica endiablada y la impetuosidad continua. variar los giros. Pero con trabajo y medianas aptitudes.

. Hay que escribir como se habla. Ningún tema es. Son felices en la elección de los términos. — Las cartas de mujeres. sino con abandono. tal vez. menos naturalidad. cualquiera que sea su clase y condición. Debe ser natural. por la razón de que siempre se expresa bien lo que se siente. “Ese sexo. de lo que pueda denotar trabajo. — Consejos generales. dice La Bruyére. en las cartas. con la condición de hablar bien. al escribir esas líneas no pensaba en la señora de Sevigné. Los que han tenido en sus manos mucha correspondencia femenina. en general. me atrevería a decir que las cartas de algunas de ellas serían tal vez lo mejor escrito que tenemos en nuestra lengua”. Ellas son las que podrían enseñárnoslo a nosotros.lección vigésima del estilo epistolar El estilo epistolar. va más lejos que nosotros en ese género de escribir. en nosotros.. Si las mujeres fueran siempre correctas. pero puede asegurarse que todos saben escribir cuyo tema sienten. esfuerzo del período. Siendo la carta una conversación por escrito. de la ciencia del estilo. pues. — La carta es una sensación individual. Exprésese sencillamente. pues lo saben por instinto. En estas condiciones sólo se puede dar un consejo: leer muchos modelos. “Me dices. escriben superiormente sus cartas. Los hombres tienen menos delicadeza. espontánea. las convertirías en piezas de elocuencia. exige cualidades de buena conversación y naturalidad por encima de todo. pues las cartas de ésta fueron publicadas después de la muerte de aquél. no son con frecuencia más que el resultado de un largo trabajo y de una penosa búsqueda. Es evidente que La Bruyére.” . Sólo la lectura de cartas enseña a escribirlas. pero la carta es algo especialísimo y personal. no con negligencia. Guárdate de hacerlo. No hay que enseñar a las mujeres el estilo epistolar. ingenua. que creerías quitarme algo puliendo tus cartas. No nos extenderemos mucho sobre el estilo epistolar y la carta. encuentran ellas en sus plumas giros y expresiones que. que. por conocidos que sean tienen el encanto de la novedad y parecen estar hechos únicamente para el uso que ellas les dan. Se concibe la enseñanza del estilo en general. porque nos es personal. hasta es conveniente escribir un poco mejor de lo que se habla. que colocan tan acertadamente. más inútil desarrollar. Hay centenares de mujeres cuyas cartas merecerían ser impresas y asombrarían al público. La prueba es que todas las mujeres escriben admirablemente las cartas. escribe la señora de Sevigné a su hija. Húyase. — Escribir como se habla. saben que las mujeres.

En las cartas de la señora de Sevigné puede encontrarse elocuencia. Basta que sean correctas y estén escritas sin períodos ni cadencia. Hemos tratado sumariamente los dos últimos capítulos. háblese en alta voz y la expresión llegará sola. Estoy precisamente como el médico de Moliére. bien debe saber lo que quiere decir. Recuerdo que mis rivales y yo. nos entendemos perfectamente. grandes compositores de nada. Cuando uno toma la pluma para escribir a alguien. La gran máxima que resume nuestros consejos epistolares. más extensamente. no hay que preocuparse. hablando de su vejez: Por más que golpeo con el pie. (Voltaire). es que hay que dejar correr la pluma y que ella exprese lo que sentimos. Volveremos a tocar los temas a que se refieren. de Sevigné). Cuando decimos algunas veces: No hay nada que arruine como no tener dinero. éramos muy poca cosa. La señora de Sevigné dice. (Sra. con la facilidad del corazón.Nada desagrada tanto en una carta como el deseo de querer brillar. (Sra. para aprender a escribirlas. En resumen: hay que leer muchas cartas. que se secaba el sudor por haber devuelto la palabra a una muchacha que no era muda. no sale nada más que una vida triste y uniforme. de Sevigné). En verdad. la gracia. Las cartas no deben ser adornadas. tengo mucha pena. sin rebuscamientos. pesando gravemente huevos de mosca en balanzas de tela de araña. cuando estaba en París. Fin . En el arte epistolar la frase de Buffon es más verdad que nunca: “El estilo es el hombre”. la anécdota. en nuestro próximo libro: La formación del estilo por la asimilación de los autores. A veces rivaliza con Bossuet. Déjese venir sólo el espíritu. hasta la más sublime. En cuanto a la manera de expresarlo.

La Formación del Estilo por la asimilación de los autores .

Más de diez mil ejemplares de esa obra vendidos en dos años. No se trata de enseñar el arte de escribir en sí. El carácter nuevo de ese trabajo. A. Las obras de enseñanza literaria. extraerlos de los autores célebres y demostrar su aplicación: tal es el objeto de este libro. ya sea en el estilo descriptivo. pero no todos dicen cómo debe hacerse esa asimilación. . Para seguir mereciendo esa benevolencia. no me quedaba más que preparar concienzudamente la obra que hoy presento al público.prefacio En mi estudio anterior: El arte de escribir enseñado en veinte lecciones. He tratado. estudiando y asimilándose los procedimientos de los buenos escritores. ni lo que es necesario asimilar. Descomponer esos procedimientos. como en el estilo abstracto. A. de demostrar cuáles son los principios esenciales que dominan el arte de escribir. me ha valido la simpatía de la prensa. He tratado de llenar esa laguna. y frases de aliento de los profesores más competentes. que es el contrasentido de todos los Cursos de literatura. me han probado que mis esfuerzos habían satisfecho al público. en él. he tratado de dar un método práctico de estilo. haciendo la más exacta que me ha sido posible la difícil demostración del arte de escribir. se trata de exponer cómo se puede aprender a escribir. de acuerdo con reglas y procedimientos generales. recomiendan la asimilación como método de formación del estilo. y que la aplicación de esos principios puede engendrar y desarrollar el talento individual.

Por la lectura nacemos a la vida intelectual. pues no creo que se saque siempre provecho leyendo lo que se prefiere. despierta las ideas. la recopilación de pensamiento notables. Nos revela a nosotros mismos. más que por la necesidad de las cualidades que se buscan. Leer. Según ellos.” Un libro es un amigo con el que se puede contar siempre. La lectura es la más noble de las pasiones. Nutre el alma. He aquí el principio que se debe adoptar para leer con provecho: Hay que leer a los autores cuyo estilo puede enseñar a escribir y dejar a un lado aquellos cuyo estilo no enseña a escribir.” Alfonso Karr ha llamado a la lectura: “Una ausencia agradable de sí mismo”. Será. — ¿Que autores leer? — Resultados generales de la lectura. — Desarrollo del gusto. Los grandes escritores han pasado la mitad de su vida leyendo. Es necesario leer los primeros con preferencia a los segundos. esos consejos no enseñan el oficio de escribir. la lectura en alta voz. refiriéndose a Haudson Lowe. — La verdadera lectura. la recopilación de frases y expresiones escogidas. se debe leer a tal o cual autor. Esa clase de consejos no tienen ninguna utilidad práctica. que interrumpía sus paseos—. Los engendra y los resume. Los Cursos de literatura proponen muchos métodos: el análisis. la lectura el principio general del método expuesto en este libro. — ¿Se debe leer mucho? — Objeto de la lectura. Desgraciadamente no dan más que consejos superficiales. Después de una lectura es cuando uno se siente escritor. es estudiar línea por línea una obra literaria. pues. crea y sostiene la inspiración. ese carcelero debería saber que el ejercicio es tan necesario a mis miembros. y otros de los que no se puede asimilar los procedimientos. como la lectura a mi espíritu. El peligro de esa elección está en dejarse guiar por la pendiente de los defectos que se tienen. nos las hace descubrir. etc. Tal vez se ganaría más tratando de saborear aquello que no atrae. La mayoría de los Manuales de Literatura insisten sobre la necesidad de la lectura. “Ese carcelero —decía Napoleón en Santa Elena. como enseña la gramática y la ortografía. . como el pan nutre el cuerpo. La lectura puede ser considerada como la fuente misma de todos los procedimientos de asimilación del estilo. según la inclinación que se sienta hacia tal o cual género. La lectura forma nuestras facultades. Enseña el arte de escribir. Además. En otros términos: Hay autores de los que se puede. — La lectura y el talento. “Nunca he tenido un pesar —dice Montesquieu— del que no me haya consolado un cuarto de hora de lectura.capítulo i de la lectura como procedimiento general de asimilación ¿Cómo se debe leer? — Falsos métodos de lectura.

que no eran más que frases hechas. el género de bellezas que se admira. cuando más. Hacemos notar que ese trabajo ya está hecho en las tablas analíticas que completan ciertas ediciones clásicas. digno de ser estudiado. la lectura en alta voz. es decir. Horacio. Debe tender a la descomposición del talento y de los medios de ejecución. Copiar frases. que serían incapaces de dar pruebas de talento como escritores. el procedimiento íntimo y oculto. La recopilación de frases escogidas es también un error. crear en nosotros las cualidades que notamos. y lo encontramos a través de la forma y por la forma misma. aun las más originales.Por el análisis puede uno darse cuenta de lo que ha leído. pero eso no enseña a escribir. para comprender bien un texto. Hay muchos críticos notables. Lo que hay que buscar es asimilarse el tono. una verdadera transfusión. por una recopilación de consideraciones y de puntos de vista. no hace a nadie capaz de producir. que hacen encontrar. es necesario saber subrayar las entonaciones. Virgilio y Tácito podían proporcionarnos ejemplos de un lenguaje pintoresco. el valor. no basta. Ya veremos en qué medida. madurar la inteligencia. sólo podrían servir para imitar un latín artificial. Otro peligro de los cuadernos de expresiones. Habría sido mejor un catálogo de frases originales. “Quién no sabe traducir de viva voz los pensamientos y . que la lectura sea una impregnación general. El objeto de la lectura es. para desarrollar las disposiciones literarias. hemos visto cómo debe hacerse el análisis literario para que sea de alguna utilidad. es que esterilizan la inspiración. los giros. por esa razón que el arte de leer supone al arte de sentir. por lo contrario. Lo que buscamos es el fondo. etc. en una palabra. Me parece tan esterilizante como el antiguo cuaderno de frases. fecundarnos. El saber apreciar es un arte. y algunos Manuales proponen reemplazarlos por extractos de pensamientos selectos. dar talento. precisamente. Juzgar la producción de los demás. Se les dice a los jóvenes que lean con el lápiz en la mano y anoten lo que les admire. Uno de esos Manuales propone un sistema consistente en copiar lo que han dicho los grandes escritores sobre un asunto dado: la gloria. ¿Será capaz de inventar pensamientos equivalentes cuando haya copiado los de los mejores autores? Otros libros recomiendan. la virtud. Estamos lejos de querer asimilarnos exclusivamente la parte artificial del estímulo. por lo tanto. producir una acción refleja. Es otra manera mecánica de amueblar la memoria. La mayoría de los profesores los condenan. Debe. la sensibilidad. puros clisés que. para enseñarnos el latín. En nuestro libro anterior: El arte de escribir enseñado en veinte lecciones. Es preciso. Nos preguntamos qué provecho puede sacar un alumno de ese herbario filosófico. No creo en la eficacia de ese método. Lucrecio. expertos en matices literarios. y porque. se nos imponían recopilaciones de expresiones escogidas. el tener estilo es otro arte muy distinto. Antes. acostumbrando el espíritu a una manía de coleccionador superficial. los valores y el tono.

los sentimientos de los grandes maestros y hacer sensible a todos los oídos la armonía de su poesía o de su prosa, prueba que no los entiende, que no los siente: el mejor lector, como el mejor actor dramático, es el que discierne mejor las bellezas del autor. Para interpretarlo hay que empezar por haber escrutado toda su profundidad y distinguido todos los matices”. Esa teoría es insostenible. El arte de leer es un talento especial. Se puede leer mal y sentir profundamente las bellezas de una obra. La timidez impide ser buen lector. Muchos serían lectores, actores, cantantes y oradores, si tuvieran aplomo y si no se avergonzaran del sonido de su voz. ¿Se puede decir de ellos que no sienten lo que pueden expresar? Por otra parte, ¡hay tantas maneras de leer! La lectura monótona puede ser tan atractiva como la lectura matizada. “Para leer bien un libro —nos dicen también— hay que recogerse, ver si hay una idea general que resuma la obra; trátese en seguida de desprender las ideas secundarias, a fin de precisar el plan; véase si los desarrollos son naturales, si están lógicamente deducidos; examínese cada capítulo, cada página, para ver la calidad de los pensamientos, su valor y su profundidad”. El consejo es bueno, a condición de no esperar de él ningún resultado. ¿En qué puede formar el estilo ese método? Examínese un Rubens con ese procedimiento; despréndase el pensamiento dominante, el plan, la composición, las proporciones, los desarrollos, los detalles. ¿Se habrá aprendido a pintar? De ninguna manera. El diletante, el filósofo, el crítico leerán con fruto de esa manera. El que quiere aprender a escribir tendrá que leer de otro modo muy distinto. De cualquier manera que se encare la lectura, es indispensable una cualidad: el gusto. El gusto es la facultad de sentir loas bellezas y los defectos de una obra. Esta facultad no ha sido otorgada a todo el mundo, y rara vez se la posee completa. Tiene sus excesos, sus arideces y sus irregularidades. Literatos como Teófilo Gautier, no sienten admiración por Moliére. Otros, como Lamartine, no comprenden a La Fontaine. Otros, como Flaubert, no comprenden a Lamartine. Buenos escritores han detestado a Racine. Un poeta me ha dicho que Bernardino de Saint Pierre escribía mal. Esas lagunas son frecuentes en los autores que no admiten más que su método y sus procedimientos. En cierta época, la literatura francesa repudiaba a Shakespeare y admiraba a Campistron. El gusto supone sensibilidad, imaginación, espíritu, sentimiento y, sobre todo, delicadeza. Con razón ha dicho Diderot: “Hay mil veces más personas en estado de comprender a un buen geómetra que a un buen poeta; porque hay mil personas de buen sentido contra un hombre de gusto, y mil personas de gusto contra una de gusto exquisito”. El gusto ha tenido sus tiranías; ha impuesto leyes, reglas, un ideal de arte estéril a toda una generación de artistas.

Para leer con discernimiento, es necesario tener gusto. Solo el gusto ilumina la lectura y enseña las bellezas y los defectos. Pero, si bien es necesario al principio, no hay que olvidar que la lectura, a su vez, lo aumenta y lo transforma. “El gusto, dice Rousseau, se perfecciona por los mismos medios que la sabiduría... El gusto es, en cierto modo. el microscopio del juicio; es él quien pone los objetos pequeños a su alcance, y sus operaciones empiezan donde se detienen las del último. ¿Qué es, pues, necesario para cultivarlo? Ejercitarse en ver, lo mismo que en sentir”. Ese ejercicio, es a la lectura a quien hay que pedirlo. Para eso la lectura debe ser variada. Es necesario conocer el arte en todos sus aspectos para huir de las teorías exclusivas y de los prejuicios de escuela. Debemos persuadirnos de que no hay realismo ni idealismo, ni asuntos buenos ni malos, y que, aparte de la moral, condición primordial de toda obra, la gran cuestión es ésta: “¿Hay talento en una obra? ¿Por qué lo hay? ¿Cómo puedo aprovecharlo?” Si nos cuesta leer un libro reputado como bueno, hagamos un esfuerzo. Acostumbrémonos a comprender lo que no amamos, a fin de llegar a amar lo que no habíamos comprendido. El espíritu tiene sus injusticias, sus parcialidades, sus alejamientos instintivos. El libro que no podíamos sufrir hace diez años, lo apreciamos hoy; y el que admirábamos antes, ahora nos parece insípido. La lectura superficial, incompleta, es un verdadero azote. Los verdaderos lectores hablan gravemente, hasta de los libros que les desagradan. Sólo los falsos lectores hacen los lectores difíciles. No olvidemos nunca la frase de Goethe: No hay una obra mala que no contenga algo bueno. Las bellezas literarias son fijas. Pero hay que reconocerlas a través de las formas variables. Las costumbres de espíritu, los prejuicios de escuela, nos crean resistencias injustas. Para comprender bien a un autor; para apreciar, por ejemplo, a nuestros escritores contemporáneos, hay que penetrarse de esta verdad: que el estilo evoluciona como el idioma, y que el arte está siempre en marcha. No se puede escribir hoy día como se escribía en el siglo XVIII; ni en éste se escribía como en el XVII. Algunas personas leen por pasar el tiempo y no desean más que entretenerse. Esas están fuera de cuenta. Los eruditos leen para documentarse. No tienen más que un objetivo: clasificar fichas en las que anotan observaciones, extractos, textos, fechas, etc. A esos les es indiferente el valor literario. El verdadero literato debe leer como artista, para lo cual tiene que abandonar las ideas que dan los Manuales. El gran principio es éste: Hay que leer para descubrir, admirar y asimilarse el talento. Una sola cosa debe preocuparnos en un libro: Se trata de saber si hay talento. Un libro en el que no hay talento es indigno de atraer nuestra atención. El interés, la vida, la emoción, el movimiento, dependen del talento que se haya puesto. Pero, ¿en qué consiste el talento? Y ¿cómo reconocerlo?

Evidentemente el gusto nos lo dirá; pero para ello, hacen falta también puntos de comparación, es decir, lectura. La educación del gusto existe. Y algunas veces es muy lenta, como la educación del oído en música. Ahora se presenta esta grave interrogación: ¿Deben leerse muchos autores o pocos? En otros términos: ¿Qué autores deben leerse? Según Plinio, es necesario leer mucho a los autores, pero no muchos autores, lo que significa que no deben leerse más que libros excelentes. Dice Spencer que hay estómagos que absorben mucho y digieren poco, y otros que, con poco alimento, se lo asimilan todo. He aquí nuestra conclusión. Para formar el gusto, para adquirir juicio, imparcialidad crítica y un discernimiento seguro, hay que leer muchos autores: los de primero, de segundo y de tercer orden. Esa es la condición de una educación literaria completa. Un médico adquiere su seguridad de diagnóstico viendo muchos enfermos. Para la asimilación, es decir, para la creación del talento propio, es preferible limitarse a algunos escritores superiores. No a uno solo —según el adagio: Temo al hombre de un solo libro—, que podría llevar a la imitación servil, sino a los que difieren entre sí, todo esto sin salir de los mejores. Queda entendido que Homero, la Biblia, Don Quijote y Shakespeare, son más que libros únicos, pues contienen todo el arte, todo el ideal, toda la verdad humana. Lo mejor sería leer primero las obras buenas. Servirían luego de criterio para juzgar a las demás, que podrían entonces leerse sin peligro. He aquí, pues, el principio: formarse por el estudio de los escritores superiores, un cuerpo de doctrinas que permita juzgar a los demás escritores. Par aprender el arte de escribir por el estudio de los modelos, no es necesario leer muchas obras, lo importante es leerlas buenas. Un hombre que no lee, sigue siendo un ignorante. Un literato que no lee, pierde la mitad del talento que podría tener. La lectura mantiene la inspiración, y la vuelve a dar cuando se la ha perdido. Es un contagio al que nadie escapa. Los que buscan el estilo entran, por ella, en ebullición productiva. Juzgan, comparan, rivalizan, descubren recursos y procedimientos. El eco de la palabra escrita no los abandona jamás. Los hombres leen para sentir. Los sabios leen para instruirse. Los literatos leen para saborear el talento. La ficción basta a los primeros. Los segundos buscan la erudición. Sólo los últimos se asimilan al arte. Esta tercera manera de leer es la única buena para formar el estilo. El estilo es un esfuerzo de expresión que se desarrolla sin cesar. El contacto de nuestra inteligencia con una obra superior crea una fuente de lecciones y de ejemplos, un campo de belleza y de análisis inagotable.

los medios empleados. La lectura debe dar una impresión total. resumo la obra en una ficha que lleva el nombre del autor. Otros recorren un libro para tener una idea del conjunto. depende de la continuidad de la lectura. Terminada la lectura. Esas comprobaciones se nos han impuesto al cabo de veinte años de lectura. de los procedimientos del estilo. y luego lo releen. a Víctor Hugo. Cuanto más hemos reflexionado. indico los pasajes a citar o a estudiar. de Chateaubriand. el movimiento. ofrece un nuevo sabor. del trabajo . preferiría la lectura lenta. bien entendido. del estudio atento de los autores. La manera de leer depende del temperamento personal. entre los franceses. la importancia capital que hay que conceder al plan. luego a los grandes escritores del siglo XIX. Me contento con marcar con el lápiz los pasajes que deseo conservar como anotación o admirar estéticamente. a los clásicos de ese idioma. Esas cualidades priman sobre las demás. más nos han parecido resumir los principios del arte de escribir. la vida. Avanzar poco a poco en el conocimiento de un autor es un placer eminentemente provechoso. Esto no impide. el objeto de la composición. tomar notas. ¿Queremos saber si una obra es buena? Volvamos a leerla al cabo de algunos meses. El fondo es antes que la forma. que no por eso exime del deber de releer. a su unidad de ejecución y al encadenamiento de las partes. y muchas personas no emplean otro. Comprobaremos que el tono peculiar a tal o cual autor proviene de los giros de frase. En todo caso es siempre necesario volver a leer. y estoy muy satisfecho. ante todo. El procedimiento me parece bueno. lo estudian. Sólo después se puede examinar la fuerza del conjunto. pues se caería en los inconvenientes de los extractos de trozos o frases escogidas. La relectura es la piedra de toque del talento. El método es bueno. Lo primero que nos llamará la atención en una buena lectura es. La sensación que se pueda tener de una obra. Lo esencial es no interrumpirse. No se siente deseos de releer las cosas mediocres. no se soporta le relectura. el talento y las cualidades de ejecución.Digamos ahora cómo se debe leer. Luego. el relieve de los detalles. se desprenderán principios fecundos. Entre los autores que pueden leerse. para pronunciarse en seguida gravemente. Sin embargo. a la composición de la obra. que se transfunda en nosotros precisamente porque es total. escribo mi impresión crítica. ¿a cuáles conviene elegir? Incontestablemente. es decir. De una buena lectura. Nunca leo con la pluma en la mano. Creo que hay que abstenerse de aprender nada de memoria. Lo que seduce en seguida es el interés. si es excelente. reflexiva y total. Algunos hojean a la ligera. Por mi parte. para que no pueda desanimar esa primera lectura. se desprenden ciertas comprobaciones con las que formaremos las divisiones de esta obra. he tomado la costumbre de leer lentamente. Esos no entran en cuenta. aunque sea al cabo de varios días. Si es mala.

los primeros capítulos de una teoría de la formación del estilo: asimilación por imitación. y en qué medida hay que asimilárselos. y no la parte material del oficio de escribir. Veremos que nos viene una gran facilidad. luego en sus diversas manifestaciones: pintoresco. Luego preguntaremos cómo se pueden asimilar los estilos. sin querer. el estilo sin retórica. con procedimiento de esfuerzos secundarios: pastiche. De este primer capítulo sobre la lectura saldrán. pero que esos giros de frase. se puede evitar el pastiche servil y permanecer en la buena imitación. una asimilación posible por la imitación. cuáles son esos estilos. amplificación. Examinaremos el estilo descriptivo en su fuente de origen. las divisiones de este libro: Asimilación por imitación: imitación. Asimilación del estilo descriptivo. Acabaremos por admitir una primera y gran clasificación de los estilos: el estilo descriptivo y el estilo de ideas o abstracto. lo que se debe tomar de ellos. la descripción general y la amplificación descriptiva. imitamos el estilo que nos apasiona. pues. Nos convenceremos. la mitad del arte de escribir. Asimilación del estilo abstracto. pues. imágenes. también. y nos sentiremos capaces de desarrollar ampliamente lo que encontramos indicado en otra parte. En cuanto al estilo abstracto. Por último. El falso estilo descriptivo.. resumiremos este trabajo en el último capítulo sobre el aticismo del estilo. pero comprobaremos también que. Notaremos también que. luego la asimilación del estilo abstracto. o de ideas: la antítesis considerada como procedimiento general del estilo de ideas. La verdadera descripción y la unidad de imitación descriptiva a través de los autores. las expresiones de un autor se transfunden en nosotros. y que. A medida que vayamos leyendo. os giros del espíritu. De eso nace el método de amplificación. He aquí. Hay. pues. el estilo en apariencia inadmisible. de que el arte de desarrollar. que consiste en dar valor a las cosas que ya han dicho otros. vida intensa. es por sí solo. amplificación. realidad. un gran deseo de pastichar esos estilos preferidos. Los autores que han escrito ese estilo son numerosos y forman la mitad de la literatura francesa. etc. sin procedimiento y sin retórica. es decir. o de ideas. nuestra facultad de inspiración adquiere una fuerza nueva. observando. La lectura comparada de los autores nos enseñará que cada estilo tiene su sabor. . despierta por la lectura. lejos de ser el resultado de un método artificial. pastiche. lo son de la sensibilidad interior. y que esa sensibilidad es la que hay que apropiarse. Tendremos que estudiar la asimilación del estilo descriptivo. Por último. notaremos que el gusto.de ejecución. llegaremos a la conclusión de que su procedimiento más general y más fecundo consiste en la antitesis.

Boileau. un medio mecánico de hacerse la mano. Está consagrado por la tradición. La imitación consiste en transportar y explotar en nuestro propio estilo. — Formación por la imitación: Virgilio. — La imitación en los grandes escritores. — El ejemplo de Lamartine. es necesario que ese arte se aprenda en alguna parte. que la poesía es un arte que se aprende. Imitar no es copiar ni pastichar. que el talento (y algunas veces el genio) no se crea solo. sabía mejor que nadie que la asimilación del talento de los demás es un excelente método para adquirir talento uno mismo. incontestables para todos los que han estudiado los orígenes y la filiación de los autores. La buena imitación consiste en apropiarse una parte de las concepciones o de los desarrollos de otro y aprovecharlos de acuerdo con nuestras cualidades personales y nuestros giros de espíritu. Horacio ha dicho: El negro pesar se instala detrás del jinete. No debemos. en los autores de la antigüedad. En cuanto al plagio. pues. — Formación por la imitación: Chénier. La Fontaine. se refería a la falsa imitación. que debía tanto a los griegos. a la copia inerte. Procedimientos de Virgilio. y también por la imitación se forman los talentos individuales. El pastiche es la imitación estrecha y servil. La imitación es el procedimiento general. Moliére. el más corriente en el arte de escribir. no ha impedido a La Fontaine ser el más personal de todos los escritores franceses. como dice Teófilo Gautier. Hay que partir de este principio. Racine. El . La expresión modifica completamente las ideas. las ideas o las expresiones de otro estilo. Si es verdad. a la paráfrasis fría. — En qué consiste la buena imitación. Él. La Bruyére. — La imitación. tomando sus temas y con frecuencia sus desarrollos. Por la imitación ha nacido la literatura francesa. ¿Quién pretenderá que Boileau no ha sido original al decir a su vez: El pesar sube a la grupa y galopa con él? La imitación de Fedro. es el robo desleal y condenable. lejos de suprimir el mérito individual. Es. de Esopo y de los antiguos fabulistas. todos los clásicos franceses han bebido en las fuentes de los clásicos. como veremos. las imágenes. Corneille. burlarnos del verso paradojal del poeta: ¿A quién podré imitar para tener genio? Cuando Horacio denunciaba el servil rebaño de los imitadores. el más eficaz.capítulo ii asimilación por imitación ¿Que es la originalidad? — La originalidad por la imitación. sirve para crearlo. un ejercicio de estilo. salida de la literatura griega y latina. La originalidad reside en la forma nueva de expresar cosas ya dichas. Este procedimiento.

Edgardo Poe. por lo menos..” El caso de Andrés Chénier es. que poseía al igual de los más grandes espíritus. limitándose algunas veces a traducirlos. dice Becq de Fouquiéres. ¿Acaso no pasamos nuestra vida queriendo hacer lo que aprobamos en los demás?. El que encuentra procedimientos de imitación y sabe aplicarlos y desnaturalizarlos. es no copiar el modelo.” Lo importante cuando se imita. dice: Las estrellas chisporrotean de frío. en “Una noche de Noél”. no sólo en el plan. sentimientos. muy interesante. sino realzarlo. escritor de indiscutible originalidad. Se sabe que el gran movimiento literario del renacimiento fue una renovación de la literatura grecolatina. nada puede ser más útil que tomar ejemplo en lo que ha sido bien inventado. o. “No hay duda posible.. dice Flaubert. Chénier renueva esa tentativa. no se hace imitador de los antiguos más que para convertirse en su rival.” Y Fox decía: “Admiro a Virgilio más que nada por esa facultad que tiene de dar originalidad a sus más exactas imitaciones.. Saber leer y saber pensar. A Teócrito lo ha imitado aún más de cerca. si la más esencial ha sido inventar. de igualarlos en su propio terreno. Ronsard fue el rey de esa imitación hasta el extremo. creador y profundo.. Silio Itálico. también. pues si la primera cosa.talento. No hay. Daudet ha escrito: El viento aviva las estrellas. preliminares indispensables del arte de escribir. Virgilio ha imitado asiduamente a Horacio. escribía Quintiliano: el arte consiste en gran parte en la imitación. una sola comparación en la Eneida. en su estilo exquisito. que no esté en la Ilíada o en la Odisea. ha imitado a Teócrito en sus Bucólicas. Lucano. . Los que le sucedieron: Claudio. Cuadros.” “Pero no lo arrastra a sus numerosas lecturas un deseo confuso de erudición. El genio de Virgilio consistía en su lenguaje. un cuadro. fijo. Es preciso encontrar otra cosa. de todo se apodera. “Virgilio. sino un objeto lógico. quizás. El caso de Chénier es el ejemplo más concluyente y más instructivo que pueda darse de nuestra teoría. Una de las cualidades de Andrés Chénier. ese es un hombre de genio. se trasfunde siempre por infusión. dice Benoist. o decir de otro modo lo que ya se ha dicho. Se ha empleado el centellear de las estrellas. Tal vez no haya en Chénier una obra. y Maupassant. Se encuentran en Virgilio sus propios temas. y ese objeto nos lo revela él mismo. una escena que no hayan sido tomados a los antiguos. Le ha tomado versos y desarrollos enteros. sino hasta en la expresión. sino también en los detalles de su estilo y de su versificación. La obra y el talento de Chénier se explican por la imitación. tratando de vencerlos. decía que la originalidad era cuestión de aprendizaje.. lo imitaron como él había imitado a sus predecesores. pensamientos. La expresión y el estilo son de un gran poeta. sus mismas imágenes. sirviéndose del lenguaje de Racine. llevada al estado de asimilación perfecta. no sólo en la elección de los temas. profundícese la idea y póngase: la palpitación de las estrellas. “Chénier. en su espíritu melancólico..

lo que ha sido visto y comprendido por otros. Imitar a un autor. Servil. generosa y llena de libertad. Absolvía el plagio cometido contra los griegos. El rasgo es excesivo. Los latinos imitaron a los griegos. Recordemos el consejo de Séneca: “Ocultemos con industria lo que hemos tomado y no hagamos aparecer más que lo que es nuestro. Es necesario. Los griegos explotaron sus tradiciones y sus leyendas nacionales. las narraciones. el avaro no habla de tres manos. lo registra. Se imita con mayor libertad cuando se bebe en fuente extranjera. pues. embellecer sus pensamientos. sus imágenes. dice el avaro: ¿y la otra? Aquí. para traducirlo de otro modo. y. su movimiento. le ordena que abra la tercera. está tan ofuscado por su pasión. las ideas..era una rectitud de juicio verdaderamente notable. Después del examen de las dos manos. que cree que sólo ha examinado una. las imágenes. La pasión más fuerte no puede cegar hasta el extremo de hacer olvidar que el hombre no tiene tres manos.” La buena imitación es una cuestión vital para la formación del estilo. Lamothe Le Vayer pensaba que era más loable tomar las bellezas literarias a los antiguos que a los modernos. estudiar sus procedimientos de estilo. Se transmiten las inspiraciones. pero quería que sus contemporáneos fueran respetados. y después de haberle hecho abrir las dos manos. o tomar éste sin tocar aquello. bien entendida. reducirlos a su verdad natural. Hay un fondo de ideas que pertenece a todo el mundo. apropiárselos. Cuando en los autores extranjeros se encuentran pensamientos exagerados. es preciso. para buscar las menos conocidas. que es la avidez. es. Todas las literaturas han vivido de imitación. las más raras. pero se necesita buen gusto para no caer en el escollo de la traducción. debe hacerse de una manera noble. Los temas de la mayoría de las fábulas de La Fontaine se remontan hasta Fedro y Esopo. por el giro que se les dé. lo crea y lo aumenta. mata al talento. en cuanto sea posible.” No se puede decir mejor. La buena imitación es una continua invención. transformarse en el modelo. Siempre se puede ver y comprender de otro modo. dice muy bien Laveaux. sin tomar el pensamiento. la originalidad de sus expresiones.. el avaro se cree robado por su esclavo. Es apropiarse. La manera de expresarlas y desarrollarlas es lo que constituye el valor literario. la naturaleza misma de su genio y de su sensibilidad. Moliére saca mejor partido de esa idea. enriquecer lo que se les tome y dejarles lo que no se pueda enriquecer. las más curiosas. La imitación puede consistir en tomar el giro y algunas expresiones de un autor. dejando a un lado lo mediocre. Esas deben dejarse. todo lo bello. pero al practicar eso debe tenerse mucho tacto y mucha prudencia. Por ejemplo: en Plauto. en ciertos autores. por decirlo así. Hay. Es una exageración admisible. “La imitación. Si se reconocen en una obra . imágenes y expresiones que han sido imitadas con mucha frecuencia.

excelente medio de formar estilo. de su forma. que Voltaire. pensar en la descripciones de los grandes maestros. También Bossuet escribió una fábula latina que hizo circular bajo el nombre de Fedro. en cierto modo.algunos rasgos de un autor al que estimemos particularmente. porque no se llega a sorprender su manera. y la combinación de esos elementos digeridos es lo que desarrolla la originalidad personal. la verdadera. como decía Dacier.” La asimilación por imitación es la base de todos los procedimientos literarios. y. y que conduce al pastiche. es decir. del que hablaremos en el capítulo siguiente. es una impregnación general. el de imitar a los grandes escritores o a los que así se llama. sin embargo. son inimitables. El pastiche es la imitación artificial y servil de las expresiones y de los procedimientos de estilo de un autor. si hablamos. — Opinión de Hompsy. los giros del espíritu de un autor. es un consejo ridículo.” Debemos siempre tener ante los ojos los grandes modelos clásicos. — Caracteres del pastiche. El pastiche no puede ser más que un ejercicio de gimnasia . en las frases bellas de los mejores historiadores. en los versos más hermosos. en los movimientos de elocuencia de los grandes oradores. si describimos. La otra. que sea un parecido de hijo y no el retrato. los que tienen contornos característicos. Los ejemplos de pastiches son numerosos. Consiste. Pero la imitación no es tan fácil como puede creerse. Marmontel cuenta. Resumamos. capítulo iii del “pastiche” El pastiche es un buen ejercicio. y no se sabe cómo han hecho para tener genio. que acaban por ser asimilados. si somos poetas. de orden privado. pues el retrato es una cosa muerta. de su estilo. son los más fáciles de pastichar. como La Fontaine. Otros. en poner su espíritu en el tinte de un autor. si hacemos historia. Los escritores originales. cuando dice: “Si el consejo de la retórica. Este es el método de la imitación. Hay dos clases de imitaciones: Una de ellas consiste en un ejercicio literario individual. logró hacer pasar una fábula de Lamotte por una fábula de La Fontaine. en su juventud. Es el conjunto de las ideas y de las imágenes. preocuparnos continuamente de su pensamiento. La buena imitación conduce a la asimilación y se confunde con ella. el de asimilárselos sería un consejo serio. Estamos completamente de acuerdo con Ernesto Hello.

incapaces de estilo. Se le recomienda en la enseñanza clásica. llegan a imitar admirablemente el estilo de los demás. La verdadera amplificación es el arte de desarrollar un asunto insuficientemente presentado.literaria. encontrar las antítesis de un pensamiento. La amplificación consiste en desarrollar las ideas por el estilo. Cuanto más se saborea un autor. Dice el marqués de Roure que el pastiche es fácil. En suma. Los pastiches son casi siempre fríos: cierta ilusión que da la forma. pues. involuntaria y. utilizándolo en la dura confección de los versos latinos. Longin la define así: Un aumento de palabras. De una idea hacer dos. Fruto natural de la lectura. Tal es el objeto que hay que proponerse en la amplificación. “El pastiche. falta la chispa interior. con frecuencia. El pastiche es un don que cualquiera puede tener. fecundar las arideces. porque es muy cómodo atrapar los defectos de un autor.” capítulo iv de la amplificación La amplificación. es. desdoblar los puntos de vista. en fin. Tomar el modo de un autor prueba el provecho que se ha sacado de su lectura. dándoles más belleza. más tentaciones se tienen de pasticharlo. por lo común. agregar rasgos salientes. se detiene en ese contorno exterior. Se llega casi a pensar como él. aumentar el detalle evitando la prolijidad. se echa de menos la inspiración personal. No hay. irresistible. Se puede ejercer la amplificación sobre una frase de un autor o en nuestras propias frases. generalmente. más expresión o más fuerza. siempre que se tenga la prudencia de no convertirlo en costumbre. — Opinión de Voltaire. dice Carlos Asselineau en un artículo sobre Baudelaire. el pastiche es. aplicar y variar todos los recursos del arte de describir. una regla de educación que casi todos practican. razones para desterrarlo del aprendizaje poético. No es bueno. pero la semejanza. porque los discípulos no poseían más que . en general. el producto de una facilidad inconsciente. más que porque es corto. Escritores del montón. — La amplificación y la sobriedad. como la copia y la imitación. el pastiche no puede ser más que un ejercicio literario momentáneo. procedimiento general del estilo. Es un excelente procedimiento para formar el estilo. Escritores comunes han hecho excelentes pastiches. La identificación de la sensibilidad interior es la que hace encontrar la similitud de expresiones. No tiene valor más que como un recurso del oficio y no tiene en sí ningún objeto. Antes se abusaba de ese procedimiento. Este método daba malos resultados.

enseñando lo que se puede encontrar con más atención. — Procedimientos descriptivos de Homero.superficialmente el genio latino y carecían de inspiración para encontrar los desarrollos. En otros términos: hay buena y mala amplificación. practicando el estilo es como se descubrirán los numerosos recursos que proporciona la amplificación. que es una bella figura retórica. es caer en la prolijidad y en la difusión. una descripción de dos páginas puede ser tan bella como una de veinte líneas. — Principio fundamental de la descripción. un cuadro. Pero debe entenderse que uno o dos rasgos explicativos no constituyen lo que se llama verdaderamente la amplificación.” Esas líneas resumen nuestro capítulo. pero luego excita las ideas. no es menos verdad que la amplificación es un excelente procedimiento y que el arte de desarrollar un tema es un arte que existe. Cicerón ha quedado como el rey de la amplificación. Ocupémonos ahora de la materia misma que constituye el estilo. si se amplifica. etc. es exagerar y aburrir. dice. Cuando se ha dicho todo lo que se debe decir. Sin embargo. un pensamiento. Hemos estudiado la lectura. Sin embargo. y uno se enorgullece de encontrarlo. Desarrollar un asunto que no tiene necesidad de ser desarrollado. es agregar. Presentar a los jueces una buena o mala acción en todas sus fases. Desalienta al principio. y cuando se ha dicho. Una manera muy provechosa de amplificar consiste en comparar lo que ha escrito uno mismo con lo que los autores buenos han escrito sobre el mismo asunto.. En nuestro libro El arte de escribir enseñado en veinte . como métodos generales para formar el estilo. no tienen valor más que por la condensación. “Se pretende. la imitación. un paisaje. Un cuadro. no es amplificar. no se amplifica. La amplificación no es lo contrario de la sobriedad. la amplificación. tal vez tendrían más razón si la llamaran un defecto. se dice demasiado. diluir ideas sencillas y recargar inútilmente su estilo. Todo estriba en la manera de tratarlos. Escribiendo. capítulo v asimilación del estilo descriptivo El estilo descriptivo y el estilo abstracto. La amplificación era para Cicerón el arte de agrandar o adornar un asunto. un retrato. de la que hizo el gran principio del arte oratorio. Es un excelente ejercicio. y siente crecer sus fuerzas con esa emulación. un argumento. Los temas no significan nada. A Voltaire le gustaba la amplificación.

filosofía. o estilo de ideas.. la descripción no se limita a caracterizar su objeto. en dos divisiones que comprenden. La descripción forma el fondo mismo del estilo descriptivo. hemos explicado el giro de espíritu que es preciso tener para sentir y hacer interesante lo que se quiere pintar. la lengua viva. De todo lo que hemos dicho resulta este gran principio. ahora. Hemos dado consejos para aprender a ver las cosas. Hemos definido la descripción como: Un cuadro que hace visibles las cosas materiales. los que hablan a los sentidos y quieren conmoverlos por la evocación directa de las cosas visibles. Examinemos sumariamente en qué consiste el arte de describir y de pintar. 2° — Estilo abstracto. a repetir lo que ya hemos dicho. los que se dirigen sobre todo a la inteligencia buscando el razonamiento. pero que pueden mezclarse.” Es preciso. según su naturaleza.. El estilo abstracto vive sobre todo de ideas. cuadro. y tratemos de describirlo tan crudamente como si lo escribiéramos según esa pintura. psicología. la magia plástica de las palabras. moral. la vida representativa y física: descripción. de giros. que todos los detalles sean pintados. Ya hemos tratado la descripción en nuestro precedente libro. como el arte mismo de describir y pintar. por lo tanto. todos los géneros: 1° — Estilo descriptivo. No volveremos. observación. sino como una facultad general. y los escritores de imágenes. Puede haber descripción y color en historia. la descripción debe ser material.. En otros términos: la descripción es la pintura animada de los objetos.” Esos dos estilos no tienen nada de incompatible entre ellos. detalles. Son dos modos de escribir distintos. Nos queda. seca y abstracta. de intelectualidad. Se le puede igualmente clasificar.. Si la descripción no coloca su objeto bajo los mismos ojos. “En poesía y en elocuencia. trátese de . El estilo descriptivo supone el color. enseñar el provecho de asimilación que se puede obtener por la imitación del arte descriptivo tomado en los autores antiguos o modernos. que debería inscribirse en grandes letras en los Manuales de literatura: Para ser viva. o estilo de color. no es ni oratoria ni poética. de relaciones. dice Marmontel. distinguía dos clases de escritores: los escritores de ideas. lo mismo que puede haber psicología abstracta en una novela descriptiva. aproximadamente. máximas. crítica. el relieve. metafísica. Consideraremos aquí la descripción. de comprensión. Preguntémonos qué sería ese cuadro si estuviera pintado al óleo. la imagen. dice Renard. de matices: historia. “Balzac. pues. la imaginación. retratos. hemos dividido el estilo según sus cualidades. dibujados con contornos netos. presenta el cuadro en sus detalles más interesantes y con los colores más vivos.lecciones. no como una porción limitada de un género literario.

es la sobriedad en el detalle y el rasgo material. o de una escena de la naturaleza. “Imitarás los efectos de la naturaleza en todas las descripciones. dice Ronsard en el prefacio de la Franciada. siempre realista. El maestro inmortal de la descripción material. particularizada. la materialidad de las escenas y de los seres. el gesto. siguiendo a Homero”. — Asimilación del color descriptivo. es también sobre todo. no es solamente viva y material. es la naturaleza. como Virgilio. No quedará más que aplicar en seguida ese género de pintura en relieve a las cosas modernas. por lo tanto. es crear la individualidad misma de esa descripción. Sentamos como principio este hecho: no hay más que una sola clase de descripción: la descripción homérica. como en la tela. de lo contrario no existirían. Particularizar la descripción por la elección de las circunstancias. Lo que hay que imitar en Homero es la realidad. el plano y la importancia de las perspectivas. entre los modernos. el movimiento visto. — La filiación descriptiva. El paisaje. y sobre todo. Los detalles no tienen relación más que con lo que describe. especializada. concurren al fin propuesto. en Homero. pues sólo las circunstancias son las que le dan la fuerza. bien entendido. — El color descriptivo. La descripción. de visión inmediata empleadas después de él y explotadas por los grandes poetas. capítulo vi la imitación descriptiva a través de los autores Cómo imitar a Homero. recuerdan la descripción homérica. y más tarde por Bernardino de Saint Pierre. en sus Memorias de ultratumba es donde es preciso estudiar la descripción viviente. En Chateaubriand. de sensaciones físicas. Todas las buenas descripciones de los buenos escritores. — Procedimientos descriptivos de Chateaubriand. Pero el autor de las Memorias de ultratumba ha traducido esa fotografía con una magnificencia incomparable. por Chateaubriand. es Homero. .una escena animada. tanto en Chateaubriand como en Bernardino de Saint Pierre. La marca de la descripción homérica. conservando siempre. etc. circunstanciada. el detalle verdadero. En sus obras se encuentra el germen de todos los procedimientos de evocación en relieve. las gradaciones. la actitud tomada del natural. ofrecida por la fotografía homérica. el rasgo circunstanciado. ser los libros de cabecera de todos los que quieran formarse un estilo descriptivo. La Ilíada y la Odisea deben.

hacia el fin de su vida. Marchangy y el vizconde de Arlincourt han sido célebres por su pésima imitación del mismo autor. que es necesario hablar categóricamente para poner en guardia a los talentos inexpertos. Es esencial señalar ahora la falsa descripción. Así como Flaubert es un ejemplo de la buena asimilación de Chateaubriand. El autor de Salambó declaraba. Fénelon era un excelente escritor sin ningún talento descriptivo. capítulo vii el falso estilo descriptivo La mala descripción. Semejante imitación es la esterilidad misma del arte de escribir. son aquellos que han hecho la descripción viva. Obra de estilo frío. Déjese decir a los amantes de la rutina literaria y trátese de hacerles corregir una copia de estudiante. la que cree pintar y no muestra nada. La enseñanza profesional lo proponía como modelo. O no tendrán la menor noción de lo que es estilo. formado por la asimilación de Chateaubriand. Cuando se compara Telémaco con las descripciones de Homero. capítulo viii . — Telémaco. Digámoslo bien alto: nunca llegará a crear un estilo descriptivo quien tome el Telémaco por modelo. Chateaubriand no habría escrito su poema en prosa de Los Natchez y Los Mártires. El libro que encarna la descripción artificial es Telémaco. falsa imitación de Homero Los autores a quienes conviene imitar. queda uno estupefacto al ver que un hombre que ha sentido tan profundamente la antigüedad. El prejuicio es tan tenaz. porque está hecha de imaginación y quiere hacerse pasar por realidad. Es necesario proscribirlo. que daría todas sus obras por dos líneas de Chateaubriand. Flaubert ha explotado el lado vital de Chateaubriand mostrándose siempre realista en todo. Contentémonos por el momento con denunciar a Telémaco como la negación del arte descriptivo y de toda pintura viva. Telémaco ha hecho mucho daño a nuestra literatura. inexpresivo e incoloro en una mitad por lo menos.Después de Chateaubriand. por más que Fénelon sea un excelente escritor. o se verán obligados a censurar en el estudiante las vulgaridades que aprueban en el original. ahoga su talento en una retórica tan glacial. Esta descripción artificial está aún en boga en ciertos Cursos de literatura. viene inmediatamente Gustavo Flaubert. Sin Telémaco. vista y circunstanciada.

in abstracto. de desprender más que el lado general? Un país. sino el tipo general femenino. ¿no haré. una descripción general? Yo quiero pintar un conjunto. Hay solamente tempestades. pero es un asunto. La verdadera descripción general es la que está hecha con generalidades. moral o físico. Usted dice. frescura de la tez. se deben estudiar las descripciones que otros autores han hecho del natural y aplicar en seguida al asunto artificial los procedimientos de la factura verdadera. El asunto es más vasto. salidas de sol. la aurora. una inundación? Hay confusión de palabras. mala. una comarca no pueden describirse al menudeo. . una descripción general? No. clisés. ni lugares comunes. etc. tienen también los ojos brillantes. el cuadro de lo que puede ser una tempestad. ¿No tengo el derecho a exponer en sí. Pintar un país no es hacer su descripción general. precisamente. o no. un cuadro total. pero nunca con generalidades. por ejemplo. los adolescentes y muchos hombres. cabellos negros. si los detalles de su cuadro. que es encantadora. una batalla.. la salida del sol. Pueden pintarse asuntos generales. Su descripción será general. no tienen realidad en sí. Es el único medio de dar apariencia de vida a lo que es imaginado. se nos dirá. que la mujer tiene los ojos brillantes. que no tiene nada de común con un retrato individual. el huracán. si yo quiero pintar la mujer como tipo opuesto al hombre. no habrá demostrado nada. sin querer. Pero. que de su persona se desprende un encanto indefinible. nos conduce a resolver la cuestión. se refieren exclusivamente al tipo de mujer. y su descripción no será buena. la noche. talle flexible. Lo peor es describir artificialmente y con generalidades asuntos que no existen. si se refieren a otros tipos que no sea el tipo mujer. Cuando se quiere pintar una cosa que no se ha visto. noches. auroras determinadas y particulares que deben presentarse como tales. ¿No soy libre de separar. porque los niños. Si un escritor que tiene que pintar una mujer se contenta con decir que tiene bellos ojos. es decir. huracanes. ¿Hay. Se llama impropiamente general la descripción de un conjunto o de un país. porque se aplicará a miles de otras mujeres no definidas.la descripción general ¿Hay una descripción general? — ¿Cuál es la verdadera descripción general? Lo que hemos dicho de la descripción superficial y vulgar. La tempestad. Eso no significa nada. si sus rasgos son generales. y porque el autor no tendrá ante sus ojos una mujer.

— Procedimientos. si un autor saca un efecto de tal detalle. observemos y peinemos lo real. para ser buena. y no traduce directamente los objetos. Julio Lemaître ha expuesto muy bien esta teoría: “Pasamos. De todo lo que precede. Pero no es eso sólo. dice. y se escribe: alegre canto. ¿Por qué? Porque con ella se expresa no el primer momento de la percepción sino el último. aunque ambos se hayan visto el uno y oído el otro. por último. sobre todo.” Y agrega más adelante: “Se trata de encontrar combinaciones de palabras que evoquen en el lector el objeto mismo tal como el artista lo ha visto con sus sentidos. escribirán: El ave hacía oír. se pone a un lado el follaje y al otro el canto del ave. resulta que la descripción. se trata de expresar. hasta el punto de partida de la impresión. se separa la de la vista de la del oído. No es una pintura. cerca de un árbol en el que canta un pájaro. o digámoslo de otro modo.” Todo eso es de una gran exactitud y prueba que los verdaderos no tienen otros principios que los que nosotros enseñamos. Hay que remontarse. bajo el follaje. su efecto depende de la grandeza. La descripción demasiado larga resulta monótona y aburre. y de hacer notar lo que el ojo distraído no ve. su alegre canto. La mayoría de nuestros clásicos y todas las mujeres. Busquemos la verdad por la originalidad. capítulo ix ensayos de descripción Una teoría de Julio Lemaître. el excelente consejo de Voltaire: “En cuanto a los pintores. el sentimiento de placer que produce. Sigamos. sino los sentimientos que despiertan en nosotros. al mismo tiempo. Después de haber analizado la percepción personal. encontremos rasgos similares a los que admiramos. o evocadas. sino un análisis. Esa frase no es pintoresca. pues ese es el único medio de comunicarlo a los demás. sin exceso.” El escollo del arte descriptivo reside en su misma naturaleza. según la naturaleza.. del brillo y de la manera nueva de ver un objeto. con su temperamento particular. dice. debe estar hecha con detalles de las sensaciones y de las percepciones observadas del natural. se descompone la percepción.Para alcanzar esta intensidad esforcémonos en no decir lo que los demás han dicho. Y por eso la frase no es viva. — Desarrollos. Ante todo. capítulo x . salvo una o dos.. saquemos nosotros un efecto parecido de tal otro detalle. por decirlo así.

igualmente. — La amplificación descriptiva es. con menos base real. capítulo xi asimilación del estilo abstracto por la antítesis Descomposición de la antítesis. es más difícil emplear bien el talento que tener talento. La descripción acumulativa consiste en amontonar inútilmente los detalles. 1° — Descripción acumulativa. En la acumulación. — La amplificación descriptiva. — Su mecanismo. desdobla las metáforas. pero más ficticio. 2° — Descripción por amplificación. es el interminable procedimiento de acumulación y de amplificación. y no se logra más que el aburrimiento. La amplificación. multiplica las comparaciones. agota los epítetos. Lo que forma la intensidad descriptiva no es la extensión. — La antítesis verdadera. Debe evitarse también el continuo empleo de la descripción de fantasía. — Antítesis fáciles. Sus libros no son más que un amontonamiento de detalles. — Procedimientos artificiales. Lo que hace a una descripción insoportable. La amplificación explota la retórica escrita. Es su procedimiento. un procedimiento de acumulación. La acumulación consiste en la abundancia de los detalles yuxtapuestos. Esos son los dos azotes del arte descriptivo. la salsa es lo que la alarga. — La frase antítesis. cuando se toma la intemperancia como una cualidad. — Valor de la antítesis. permítase la palabra. Hemos estudiado en los capítulos precedentes los procedimientos . se prepara el plato con una enorme cantidad de cosas pequeñas. La descripción por amplificación. Emilio Zola es el prototipo de esa manía de describir. tan próxima a la descripción cargada. Se cae en esos excesos cuando se da rienda suelta a una imaginación demasiado abundante. varía las imágenes. en la que cae Dickens con tanta frecuencia. cuando no se limita a mirar sobriamente y a pintar del natural. sino la fuerza. Se busca el efecto. Se dicen demasiadas cosas.descripción acumulativa y descripción por amplificación Descripción acumulativa.

” Es insuficiente.” Lo que equivale a decir que consiste en oponer los pensamientos. Es necesario romper con esa rutina. Se la puede emplear conjuntamente con la descripción. No se les concede más valor que el paralelo. y bendecimos. de desdoblar y de explotar ideas. para darles valor. eso es la antítesis. nos persiguen. Cada segundo pensamiento está contenido en el primero. porque eso no es necesariamente una antítesis. que oponen a las figuras de palabras. Marmontel la llama “una relación de oposición entre dos objetos distintos. Son los escritores de estilo abstracto o estilo de ideas.de imitación por los cuales se puede adquirir el estilo descriptivo. la razón generadora de la mitad de la literatura francesa. Tomemos esta antítesis de Montaigne: “Los príncipes me dan mucho. que no es un medio artificial de estilo. pero es necesario precisar si se quiere comprender bien esa manera de escribir. así. Definir la antítesis es algo muy difícil. si no me quitan nada. y me hacen bastante bien. . De un modo general. La antítesis no debe ser considerada como un simple y ocasional artificio de pensamiento. La antítesis es la clave. a la alusión. el color. los unos a los otros. y sufrimos.” Como puede verse. porque reviste mil formas. o en un mismo objeto. en cierto modo. la imagen. También es inexacto. Los cursos de literatura se contentan con presentar la antítesis como una figura de pensamiento. si se quiere. Pero hay autores que no se proponen describir escenas o pintar cuadros. desde Montaigne. sino. la explicación. nos dicen injurias. procedimiento que se aplica a todo el estilo abstracto. hasta Víctor Hugo. En otros términos: la antítesis es el arte de sacar de un pensamiento lo contrario de ese pensamiento. La Bruyére ha definido la antítesis: “Una oposición de dos verdades que se dan luz la una a la otra. del estilo francés escrito por los mejores autores. a la perífrasis o a la hipérbole. una cultura y una costumbre del espíritu. y de engendrar. La síntesis es la fuerza del estilo abstracto.” Ahí hay dos pensamientos “que se oponen el uno al otro”. El padre Bouhours la compara a la mezcla de sombras y claros en la pintura. y por el cual se puede tratar cualquier asunto y dar relieve a cualquier serie de frases. cuando no me hacen ningún mal. San Pablo nos ha dicho: “Nos maldicen. una manera de engendrar. el relieve. Es un procedimiento de escribir. una serie de contrastes y de oposiciones. pero la antítesis es más que eso. Es un método de creación de ideas por las contrarias. y contestamos con plegarias. entre sus cualidades o sus maneras de obrar. o. el segundo pensamiento está engendrado por el primero.

han formado su estilo en el de los latinos y los griegos. cuando no forman cuerpo con la idea.” Su empleo es tan importante en el arte de escribir. de todo lo que acabamos de decir en los dos últimos capítulos. la de la yuxtaposición de ideas. procedimiento general de los grandes escritores La antítesis en los buenos escritores. cuando su desarrollo está previsto y es demasiado fácil. en general. cuando responden a simetrías insignificantes. — Los adjetivos. Lo que hace sospechosa la antítesis a muchos autores. ciertos autores han dividido conciso. la segunda. Su empleo. y en su lugar se habrían podido encontrar otras verdaderas. Bossuet. capítulo xii la antítesis. es que.El don de la antítesis es la primera de las asimilaciones que debe adquirir quien quiera formar su estilo. “Los grandes pensamientos. y el hilo conductor que une a los grandes escritores de estilo abstracto. la tercera. — Los adjetivos vagos. Se puede ser cualquiera de estos dos estilos. Sería excesivo aconsejar a los lectores el estudio de los autores griegos para aprender los procedimientos de antítesis. toman habitualmente la forma de la antítesis. Las antítesis son malas cuando son rebuscadas. La avidez es un buen escritor con . Montesquieu y Rousseau como los mejores. En resumen. Nos atendremos a los franceses que. la del período. que los griegos dividían la historia de su retórica en tres épocas: la primera. Desde el punto de vista de la estructura las frases. es fácil. dudosas y sin consistencia. y no naturales. y cuando son vagas. Recomendamos sin reservas a Montaigne. capítulo xiii de algunos procedimientos asimilables Estilo amplio y estilo conciso. hacer valer su talento y multiplicar sus medios de inspiración. la de la antítesis. y de la arquitectura de el estilo en amplio y amplitud. Su elección. en su mayoría. resulta que la antítesis es uno de los medios más seguros de inspiración literaria. Pascal. La difusión es el defecto de la el defecto de la concisión. dice Marmontel.

la energía. Lo mejor es mezclar los dos géneros.Los procedimientos de concisión no garantizan siempre la prolijidad. no debe nunca encontrar sitio. En otros términos: se trata del estilo sin retórica. Uno de los puntos interesantes de la composición literaria. Entiendo por aticismo la justeza del conjunto. la corrección. da la sensación del estilo francés eminentemente espontáneo y clásico. y que no figura sensiblemente en un período. la variedad. pastiche. antítesis. imitación. la elegancia. y uno de los más importantes es la calidad de los adjetivos y de las imágenes que sacan todo su mérito de su novedad y de su verdad. A esta cualidad la llamaremos aticismo. ese aire de facilidad sin esfuerzo. una sola palabra presenta toda una escena a la imaginación. al terminar. que tiende a la claridad más que a la profundidad. o viceversa. Los escritores sin retórica censuran la preocupación de los . por su parte: “Todo adjetivo que no es necesario para la claridad. El sustantivo reina como dueño absoluto en el estilo de Bossuet. decir algo sobre la construcción y lo que nuestros padres llamaban giro de frases. Hemos expuesto cuales son los métodos generales con ayuda de los cuales se puede formar el estilo: lectura.. hay una particular de Bossuet. Se le debe proscribir lo mismo que a un pleonasmo innecesario. La naturaleza guía al gusto. al gran poeta. Hay una gran calidad de estilo que no rechaza la antítesis pero no la busca. el color o la armonía. (conservando a la palabra retórica su sentido de demostración práctica).. Voltaire es quien resume ese estilo sin retórica. dice. sobre todo. “Los adjetivos significativos son el talento que distingue al gran escritor y. Me refiero a la frase sustantiva. que causa gran efecto y que ningún Manual ha mencionado hasta ahora. la naturalidad. descripción.” “Un adjetivo afortunadamente elegido forma a veces una imagen bellísima. simplificación. — El estilo y sus procedimientos. capítulo xiv el estilo sin retórica El estilo sin retórica. que dan la claridad. Entre las variedades de giros con que abunda el arte de escribir. por la naturalidad y la sencillez. el esprit.” No estaría de más. — Las fórmulas del estilo. No hay razones para aconsejar el estilo de frases largas con preferencia al de frases cortas. Nos queda una palabra por decir.” El abate Manry. y que.

del que los autores mediocres se aprovechan y se sirven. poniendo el cachet de su debilidad ambiciosa. si hay oposiciones que duplican los efectos. es porque existen procedimientos y una retórica del estilo. El fondo de las cosas tiene menos importancia que la forma. Es la ejecución quien la hará otra.” Si es verdad. El lenguaje. Para eso no hay más que un medio: ir a los clásicos. pues. si hay construcciones o inversiones que tienen más fuerza que otras. por la ciencia misma de la expresión. si hay un arte de presentar el pensamiento. No admiten más que su propia manera de escribir. Sus cualidades son una parte del estilo. que el objeto del estilo es obtener la mayor cantidad de sensaciones posibles a la vez. y porque encuentran naturalmente la naturalidad. si hay combinaciones infinitas en la manera de presentar una idea. necesario crear el estilo por el estudio de la forma tal como es explotada por los buenos autores. niegan que se pueda adquirir por el trabajo. que el público admira inconsideradamente. Nunca el arte de escribir ha sido tan fácil como ahora para la mediocridad.procedimientos. en presencia de una jerga “en la que los hombres superiores imprimen el sello de su talento. La materia no habrá cambiado. fin . no olvidemos que sólo el arte de escribir los hará brotar. como dice Beccaria. seducido por los unos. el gusto. Estamos. Resumiendo: la naturalidad y la retórica deben formar una sola y misma cosa. Pero hay otras. Si el cambio de una palabra crea un matiz. rechazado por los otros. Es. Nuestras fórmulas de estilo están tan gastadas que la inspiración no tiene ya el valor de adaptarlas. pero que se desarrolla por el estudio de los que han sido y serán los maestros de la literatura. nunca ha sido más raro el verdadero talento. la naturalidad desaparecen en esa producción tan recargada. como se ha dicho justamente. mientras que algunos jueces sólo saben discernir en esa mezcla viciosa los principios de bien y mal. y que ese arte de escribir es un don innato. Cinco pintores de talento pintarán diferentemente el mismo paisaje. Están equivocados.