You are on page 1of 3

JORGE HERNÁNDEZ ¿Por qué se considera el Vaticano II un nuevo paradigma teológico?

Responder acerca de un nuevo paradigma teológico en la iglesia, supone aproximarse a la comprensión del anterior paradigma superado denominado Vaticano I, el cual respondió al igual que el segundo concilio a unas inquietudes fundamentales que le exigía su tiempo y su contexto. Sin embargo, sería muy dispendioso ahora abordar la justificación del surgimiento de un Concilio que mantuvo por varios siglos la iglesia católica. Por ello, vamos a intentar analizar una de las inquietudes que le preocupó a la iglesia en ese momento, a saber, la comprensión de Dios a través de la razón – racionalismo- y posteriormente el cambio de este paradigma por uno nuevo cuyo interés más particular es La Revelación. Es así que la iglesia del Vaticano I se interesó en superar el deísmo que desde el siglo XVII se fundamentaba en la reducción exclusiva de la razón para aceptar la existencia de Dios sin considerar la revelación ni la tradición, elementos fundamentales de la fe de la iglesia. Por tal razón en su Dei Filius expresa los límites de la razón y la necesidad de una revelación positiva y sobre natural que permita al ser humano conocer los misterios inaccesibles a la razón y los errores que resultan de una religión naturali. Comienza así una argumentación sobre el acceso a la Revelación a través de un buen uso de la razón pero también de una acción sobre natural de Dios sobre el hombre. No obstante la iniciativa de dicha revelación no recae sobre el hombre directamente sino por Dios mismo quien le facultó para poder acceder a él. “Plugo, sin embargo, a su sabiduría y bondad revelarse a sí mismo y los decretos eternos de su voluntad al género humano por otro camino, y éste sobrenatural, tal como lo señala el Apóstol: «De muchas y distintas maneras habló Dios desde antiguo a nuestros padres por medio los profetas; en estos últimos días nos ha hablado por su Hijo (Hb1,1s)»” ii. En estos términos Vaticano I plantea la existencia de dos niveles de conocimiento para captar la revelación –razón y sobrenatural-, sin embargo no profundiza con absoluta claridad en cada uno ellos, ni en la forma en que pueden estar relacionados. Del mismo modo ocurre con las fuentes de tal revelación -escrituras y tradición- las cuales resultan ser la transmisión de Cristo a sus apóstoles con una increíble y fiel permanencia hasta nuestros díasiii. Las implicaciones que tiene la elaboración de un concepto de revelación de esta forma tienen enormes consecuencias sobre la vida de la iglesia, su misión, su estilo de vida, su liturgia, su relación con los laicos, su proyección externa etc. Debido a que develan fundamentalmente la relación del Dios con su pueblo, concretamente con el hombre actual de cada época, es decir, supone una actualización de la presencia y forma de revelarse Dios en el espacio y tiempo. La importancia por tanto del método como se aborda la relación de Dios con el hombre es absolutamente decisiva en términos de revelación y comprensión a través de la

historia. auténtica y coherente con el seguimiento de Jesucristo. el Concilio Vaticano II surge como la necesidad de responder a estas nuevas inquietudes acerca de toda una construcción de iglesia a partir de un concepto de comunicación de Dios con el hombre que carecía de una respuesta más real y acorde a un contexto social y por ende a los signos de los tiempos. No obstante. . Este nuevo abordaje unido a un contexto socio-cultural evidente en todo el mundo. a tal punto de decir en Dei Verbum(No2): “La verdad íntima acerca de Dios y acerca de la salvación humana se nos manifiesta por la revelación en Cristo. La comprensión y profundización teológica de esta verdad implica un acceso del hombre a Dios ya no de forma misteriosa y sobrenatural. En este orden de ideas. Esta nueva perspectiva de fe y salvación revolucionó literalmente a la iglesia y le dio nuevos aires que aunque fueron nocivos para muchos al interior de ella. Las preguntas fundamentales se centraron pues. no en si es necesaria la revelación o no. han sido muchas las resistencias que hasta hoy no han permitido un pleno desarrollo y una total aplicación de dicho documento a la vida de la iglesia. sino qué significa la revelación y cuál es el papel principal de Jesucristo en dicha revelación. Uno de los cambios fundamentales a nivel pastoral del Vaticano II fue su proyección más real a un pueblo sediento de una fe más encarnada que les permitiera volver creer en las promesas de justicia y esperanzas que les anunció Jesús. permitió reconocer la importancia y relevancia que tiene la Encarnación de Jesús en la historia de la humanidad. Las repercusiones de tales profundizaciones no se hicieron esperar en todos los órdenes desde el cambio litúrgico con una participación real y amplia de los laicos hasta la misión de la iglesia más fiel. para otros fueron vitales y renovadores. a pesar del Concilio Vaticano II mostrar un derrotero a seguir y confirmar la presencia del Espíritu Santo en su elaboración. que es a un mismo tiempo mediador y plenitud de toda la revelación”. sino desde la interpretación del mismo con su razón desde la revelación.

VELEZ. EL MÉTODO TEOLÓGICO.i VELEZ. EL MÉTODO TEOLÓGICO Fundamentos. especializaciones. enfoques. ii http://www. 2008. 2008.org/docs/d000443/#fnb_0-p32 iii Cfr. 52 pp.multimedios. 50 pp. . Caro Olga Consuelo. Bogotá: Pontificia Universidad Javeriana Facultad de Teologçia . Caro Olga Consuelo.