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DE HERACLITo Los FRAGMENToS AN G EL J. C APPE TLE TTI

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Heráclitopuede ser consideradocomo el primerrepresenclialéctante del pensamiento Hegel,en tico en Occidente. su , Historia de la Filosofía, afirmai "No hay una sola proposiciónen Heráclitoque yo no haya adoptadoen mi Lri" gica". l\'larx,por ,;u parte, éscribiendoen la GacetaRenana, sostieneque la filosoiía moderna no hace otra cosa tarea inisino c,rntinuarr.rna ciada por el filósdfode Efeso. En el presente ltbro se nos unq ver{u, por primerarvé2, , " ,',b

delgriego de todos sión directa - los tgdimonios bío-doxogiáficos y de todos los fragnrentos ¡: del mismo. A la traducción de los testimonios se rñaden y notas explicativas, extensas cada uno de los fragmentos , va seguido de la indicacióq de todas las fuentes, referen-\. s ue se hal l an c i a sy a l u s i o n eq en la- literaturaantiguav de algunás de las principales¡ex..1 plicaciones o cr,:nentarios 6ü6se puedenencontrarent;e los autoresmodernos.

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éstas,otros fuY1--'A aparte de éstas, atribuido, aparte No se le han atribuido, qlorrnos Ánisra.mas. q n^ oo..itno incluidos ,, t epigramas,ineluidos ser algunos no (ar e.critos, a :'b de los cuales " ñ ü Áitn91ooiá C7áecan.'(d'os I '-Aá. t t* Laercio') que, sin duda' Dióáenesrepi"¿"""

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Igual que Anaximandro y AnaxÍmenes antes, que parménides, Empédoclesy Anaxágoras desHeráclito llamó a su libro ÍÍepi Sticreas $ues, -(Sobre Ia Naturaleza) . Más tarde se lo de- 14, , también Moüo¿u (Musas)6. Este título //4/ 1 "o-inó

O Ange¡J. cappellett¡ Mayode 1972 porrada / VíctorViano por Ed¡torialArte tmpreso en venezuela

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r' . urr' Aristóteles, Retórica 140?b; DiógenesLaerf Cfr. Ár¡DvuüE'Z]'ri;2"\;i,*;lñ;;¿";;"riil,:""J¿1j-", cio' vi'das de los Fil al "libro" T"U:es-I-.332.8, todos'los cuales se refieren d" Heráclito (en singular). 2. J. Bernays, Die heraklitischen Briefe. Berlín' 1869. g. ,Cfu. Epístolas Pseuilo-heraclíteas. Rosario, 1960. Introducción. 4 . Anthologia Graeca VII 28. 5. Diógenes Laercio IX 16. 6' Diógenes Laercio IX 12'

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o'igen.en ,url,palai,q4-e,l tgvo-suen éo!í!!g=.de_ que este habla de las musas
J_onlcasde =_ la época alejandrina. el ingenio de gramáticos y comentaristas excogitó otros v¿rriostítulos para una obra que, de se prespor sí olrscuray plena de sugerencias, interpremás diversas las ¿r tirbl fírcilmcnte t¿rcioncs.Los siglos que no podían producir y¿r un lil¡ro como el de Heráclito, produjeron, ón camlrio,muchos comentariosy muchos nommuestras de concepbrcs para el mismo. Cl¿r¿rs así en los títulos hallamos blrrroco tismo ¿r1 escritor herzrclítico, según testimonio cl:rclos npóq de Diógenes Laercio: 'Axpr,Biq oia;xuop"a otá0r-tr¡vgiav (Cuid'adoso eramen pürü, Ia cond,ucci,ónd,e la aída); fvópr,ov fi06v (Reloi d'e eíq,t6v {upnrivtt:v costumbres); Tpórou xóop.og (Orden d,etmotjimíento, eI mísmo Ttura todos)8. El primero de ellos procede probablemente de Diódoto. Tanto este título eomo el segundo suponen una interpretación ética del libro del efésio. De ello cabe inferir que se originaron en un medio estoico o influido por el estoicismo. El tercero, en cuanto pone de relieve la unidacl de las leies cósmicai, parece haber surgido asimismo de algún eomentarista estoico,aunque no puede excluirse la posibilidad de un origen neoplatónico o neopitagórico. DióEenes Laercio nos informa, en el mismo lugar que el llepi. $tirreos estaba div-idido en : l)- S-ob.re trés ca-pítuloso'"discursos" O"ó1or) el Tod,ó (nepi toú navtóq); 2\ -Sobre.Politica y g) SoAre Teología (1eoloyt'rcóu)' (zral¿r¿rcóu)
7 . Cfr. Zeller-Mondolfo, La filosofía' dei. Greci' nel sailuppo storico 1, .I7. Florencia. 1961' p. 11. snto 8. Cfr. Diógenes Laercio IX 5'
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Schleiermacher, el primer editor moderno de Heráclito, ha negado inclusive la posibilidad de que el libro pudiera estar dividido en capítulos o secciones con un contenido temático diferente. Pero ya Schuster y, despuésde é1,Zeller consideraron indudable dicha posibilidad e. Si nos preguntamos, luego, sobre el origen y sentido de la tripartición referida por Diógenes, nos encontramoscon varias hipótesis. La primera, formulada por Schuster y Zeller, ¿o/" la vincula al título Mtnas, que, eomo vimos,'.zllevó el libro de Heráclito. Según estos historiadores, las tres partes de la obr¿ corresponderían a las tres Musas de que nos habla la mitología griega en su fase primitiva. i-"*-*-\ <^ .. Est*--hipótesis no pasa de ser unatconjetura -) I I {générica,)ya que no se puede demostrár ningtÉ iTr-deidíón simbólica entre las tres Musas y los tres temas desarrollados en la obra, según Diógenes. ,' Otra hipótesis al respecto ha sido presentada-ÍX por G. J. Kirk, en su notable obra Heraelitus-/ The Cosmic Fragmenús. Según é1, la tripartición sería obra de un editor alejandrino que se habría inspirado en la división de la filosofía admitida por los estoicos. Sabido es que éstos (como también los académicosy los epicúreos) dividían la filosofía en tres partes: Ia lógica, la física y la ética, que compararon en alguna f' j ocasión con la cáscara, la clara y la yema del huevo respectivamente. Ahora bien, si con la {' rnejor buena voluntad asimilamos el primer eapítulo, cuyo título es Sobr¿ el, Todo, a lz físiea, y el capítulo segundo que versa Sobre Polític,a, a la ética, todavía nos queda, como insalvable escollo, la lógica, la cual de ninguna
9. op. cit. p. 10-11. Cfr. Zeller-Mondolfo,

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eomienzos del siglo xvIII, una serie de fragEentos del efesio. Friedrich Schleiermacher, el eonocido autor de los Monologen y del aeber Of f enbarung und, Mutholosie, que también traduio a Platón, fue el"primero.qüe hizo una edición witiea de dichos fragmentos (de los cuales publicó va 72), ^ y les agiegó una serie de testimonios biodoxográfieos. Los fragmentos y testimonios apareóen, junto con un estudio en el que-se intenta uná reconstrucción de la filosofía heraclítica, como un todo orgánico y sistemático, en lq,na¡te III, volumen II de las Siimtüche Werke (Berlín, 1838, pp. L-146). Algrrnos años más tarde, Mullach publica una nuevá edición de los fragmentos del efesio, / notablemente aumentada (ahora son ya 95\, : gracias al descubrimiento de los libros-IV.-Ix'rAa áe \a Refutatio omüum hueres'íum d,e H:ipí-lito f, Romano. en un manuscrito del Monte Athos. í '' Dicho descubrimiento (realizado por Mynoides Mynas en 1842) fue objeto de u!a. edición realiiad.a en Oxford, en 1851, por Miller. De ella extrajo Mullach una serie de pasajes heraclíticos, citados por el apologista romano, en su refutación de- Noeto y de los patripasianos (F ragmenta Philo sophorum Graeeorum,.I. P oeseos phí,l,osophicaecaeterorumq,ue unte Socratem fuae supersunt. París, 1857). En 1887 el filólogo inglés I. Bywater publica una nueva edición crítica de los fragmentos de Heráclito, esta vez en número de 130. Les añade también los testimonios antiguos sobre vida, obra y doctrina- del filósofo y ñasta las E pístolas P seudoheracüteas. Acogiendo la tripaitición de la obra teferida por Diógenes Laercio, divide los fragmenlo¡, g,srqPánáolcs en tres-secciones:Sobr¿ el Tod'o,Sobre Pothti,eag Sobre Teologia. Esta edición (Hero- ,

manera podemos considerar desarrollada en el tercer capítulo, titulado Sobre teolngia. La hipótesis de Kirk resulta,-p-ues, tan inaceptablé como la de Schuster y Zeller. Sólo nos queda, pues' suponer que la t-ripartición mencionada- por Diógenes procede del propio Heráclito y que los títulos, si no fueron pueitos por él mismo, se originaron por 1o menos entré sus seguidoreso sedicentesdiscípulos, en una época no más reciente que la de Sóerates y Platón. La obra de Heráclito, leída y muehas veces eomentada en la Antigüedad, discutida, analizada, versificada, ataeada acerbamente y entusiastámente seguida por griegos y romanos hasta el período hélenístico 1o,cae, junto-con tantos otros'testimonios de la ciencia y de la filosofía antiguas, en un completo o easi completo olvido durante la Edad Meclia. De este naufragio sólo han llegado hasta nosotros poco más de un eentenar de fragmentos, recogidos por la filología moderna en las obras supérstites de autores griegos, romanos y cristianos. Ya en 1573, el ilustre humanista Henry Estienne (Henricus Stephanus) publica, con el título de Poesis philosoplt;ica, los restos de varios antiguos filósofos cuyas obras se habían perdido, y entre ellos incluy-e una- prigtera" colección de ios fragmentos de Heráclito. Juan Ñoé*o rá¡ricio, inlluye también en sa Bibliótheca Graeca, qlu'eve la luz de Hamburgo' a
10. Entre los que comentan, en l¡r-Antigüetlad'.-el .-^-¡r¡^-¡"titn éstán i<fín el ol gramátic-o oremá.fico Qjodoto Diodoto y v los filólibro de Heráclito, Laelcjo (Cfr. Diógenes Diógenes Ltrogenes Laercx Esfero (crr., Cleantes y sofos estoicos estoicos Cleantes v Esfero sofos vámbico Escitino lo versificó (Cfr Íf-isi El ooeta IX tX 15). nt Poeta Yámbic Poeta Diógenes Laercio IX 16).

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cüti Ephesü Rel,iquiae.Oxford) puede tenerse ya como casi definitiva. Si4 embargo, en 1901, Llermann Diels. autor dé-nüñé?osos €

f)eutsch. Berlín), que ha servido de base, en nuestro siglo, a la mayor parte de las tradueciones y de los estudios críticos. Dicha edición fue luego incluida en una obra más extensa, que recoge los fragmentos de todos los presocráticos: Díe Fragmente der Vorsokratiker, ilublicada en Berlín, en 1903. (Lleva ya nueve ediciones; a partir: de la 5'r con la revisión de I{ranz). Lo que Diels añade a los textos publicados por Bywater no es mucho, pero impone, en cambio, una nueva ordenación, más objetiva, a los fragrnentos, elimina algunos que son paralelos, seleccionacon mayor rigor crítico los testimonios, da una nueva versión alemana y, sobre todo, añade una serie de valiosas anotaciones filológicas. La edición de Diels no incluye las Eptístolas, pero sí algunas imitaciones (parte C). Para disponer los fragmentos usa como criterio el orden alfabético de los autores que sirven de fuente, aunque exceptúa de esta regla a los dos primeros fragmentos que, según atestigua Sexto Empírico, contienen las palabras con que Heráelito iniciaba su libro. Se propone desterrar así los criterios subjetivos que, partiendo de una "concepción básica" o de un supuesto plan, intentaron reconstruir, a través de ios fragmentos, el libro mismo del efesio. De esta manera desea superar no sólo las construcciones como la de Schuster, a quien ya había criticado Zeller, sino también las ordenaciones como la de Bywater (utilizado, entre 10

otros, por Burnet en la tradueción de los frysmentos que incluye en su Early Greek Philosophy). El criterio externo empleado por Diels resulta, sin duda, práctieo. Sin embargo, el presupuesto último del mismo parece inaceptable. t a '2 En efecto, Diels, igual que otros críticos y " 1 .: traductores de Heráclito, supone que el tribro de éste estaba constituido por una eolección de aforismos o sentencias, carentes de toda interconexión. l\faría Cardini Timpanaro (Eracl.íto'Frurn' menti e testimortíanze.Laneiano, 1919) sostuvo así el carácter asistemático de la filosofía heraclítica y negó toda secuencialógica entre los ^ ^

áitn"""i.Éfrabnentos.

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Más tarde, la hipótesis de Diels, aunque impugnada por muchos historiadores y filólogos, halló nuevamente apoyo en Gigon y Kirk. Este último ha expuesto una versión todavía más osada de la misma, pues supone que las sentenciasfueron, al principio, puramente orales, y que sólo en un momento posterior se las consignó por escrito y compiló en un libro. Según Kirk, habría pasado con los aforismos del Sobre tn Naturaleza de Heráclito algo parecido a lo que pasó con las sentencias y parábolas de los Euangelíos sinópticos y a lo que, segúrnel sinólogo H. A. Giles, pasó con el Tao rln xfug de Láo Tse 11. Pero, en primer término, contra esta conjetura, puede argüírse que no existe un solo testimonio en toda la biodoxografía heraclítica que pueda fundamentar la idea de una transmisión oral de la enseñanzaclel filósofo. Ni siquie11. "The remains of Lao-tzu". China Retñew. XfYllong Kong. 1886.

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ra puede suponerse, partiendo de la tradición antigua, que I{eráclito impartiera nunca una enseñanzaoral. En segundo lngar, puecle decirse que dicha hipótesis colicle inclusive con la biodoxoglafía: a) de un modo directo choca con la tradición que nos presentzr al efesio depositando stl escrito en el s¿rntuario de la diosa Artemisa 12; b) indirect¿rmente contradice el testirnonio de Aristóteles, quien hablando del estilo de Heráclito 13da por supuesto, al igual que el Pseudo Demetrio ", que el estilo del filósofo efesio es un estilo escrito y no oral. Por otra parte -y ahora no sólo contra Kirk sino tambiéi; contra Diels, Cardini, Gigon, etc., eabe afirmar que no tocla la obra clel efesio tenía un carácter aforístico. En efecto, el análisis de los fragfnentos que conset'vamosnos prueba que, aun cuando en la rnayor parte de los casos se puede atribuir una estructura aforística a los mismos, esto no sucede siempre, ya que, por 1o menos el fragmento primero, el cual, según Aristóteles y Sexto Empírico, corresponde al inicio de la obra, muestra la forma de una exposición más o menos extensa. De acuerdo con todas estas consideraciones podemos formular, pues, la siguiente hipótesis sobre Ia composición y estructura del libro de
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una cierta eonexión lógica y una cierta coherencia temática. Esto fue precisamente lo que hizo posible la división del libro en tres capÍtulos que, como dijimos, hizo el propio autor. Por encima de todo, sin embargo, debe advertirse que, como dice Fraenkel, apoyado aquí por Mondolfo 15, todos los fragmentos, aun cuando se los estudie aisladamente, conservan una íntima afinidad entre sí, en cuanto proceden de un pensamiento único y altamente coherente, de tal-manera que, con total prescindencia del orden en que sé los ponga, cada uno de ellos está unido y conectado con todos los otros mecliante un óomplejo de relaciones de sentido, que esclarecen y amplifican su particnlar significación. Entie los "disjecta membra" del antiguo cuerpo heraclítico fluye -aún una vida únicá. Y del pensamiento y los fragmentos de Heráclito puéde decirse lo que el Cusano y Bruno decían del Ser: que está todo entero, M presente, en cada uno de los seres. V El trabaio que entregamos aquí al lector y, sobre todo, al estudioso de la filosofía, l-o 9s una interpretación del pensamiento de Herá16, clito, que hemos intentado ya en otra parte sino una traducción española de todos los fragmentos, y de todos los testimonios antiguos !iobre la vida, la obra y la doctrina del efesio. Nos
15. Zeller-Mondolfo, op. cit. p. 15. 16. Véase mi libro, La filosofía ile Heró,alito de Efeso, Caracas, Monte Avila, 1971.

T 2, Cfr. Diógenes Laercio IX 6. 13. Retórica 1407 b. L4, Pseudo-Demetrio 192.

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hemos basado, para esta traducción, en el texto griego de Diels-Kranz, D'ie Fragmente der Vorsokratiker, Berlín, 1954. Pero también hemos tenido en cuenta la edición de R. Walzer (Eroclito-Florencia, 1939). La versión de los Testimoníos lleva al pie de página una serie de notas explicativas. A cada uno de los Fragmentos le sigue una nota en que se consigran las otr¿s fuentes del mismo, aparte de la señalada en el texto (cuando las hay) y también las referencias que al fragmento encontramos en diversos autores antiguos. Igualmente remitimos, en muchas ocasiones, a estudios interpretaciones o menciones significativas del respectivo fragmento en autores modernos, particularmente en filósofos e historiadores de la filosofía. No hemos traducido aquí las imitaciones que forman la parte C en la edición de Diels 1?,Por la misma razón que no incluimos las Epístolas pseudo-heraclíteas: creemos que merecen traducción y estudio aparte. Queremos aclatat, finalmente, que en la tradueción hemos trasliterado algunos términos griegos, comoKósmos y Lógos, para dejar constancia de su significado especial, intraducible mediante un solo vocablo castellano.

A. TESTIMONIOS

17. Véase Mondolfo, Eraclito-Iestimonianze taai.oni. Florencia. La Nueva ltali¿.

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Diógenes Laercí,o,IX, 1-7f , 't ly 1. hijo de Blosón o, según algu-Heráclito, nos, de Heraconte, efesio 2. Floreció alrededor de la sexagésimanovena Olimpíada a. Fue, más

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LET 8a 62. A

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de fe, corresponde a la Viilas d,e los Íitósofos de Diógenes Laercio, Este vivió probablemerite en el siglo rr 4espués de Cristo y escribió dicha obra para una dama llamada Arria. Allí recoge, con escaso séntido crítico y deficiente método, uná enorme cantidad de notieias so'bre la vida, la obra y las doctrinas de los filósofos griegos (Cfr. F. Leo, Die griechisch-rdmische Biograph.ie,nach ihrer litterarischen Form, Leipzig, Lgll.t Citado por 'Walzer). En este caso acepta toioJios ele-" mentos que configuran la leyenda_delleráclito, los cua-¿o les se originan en una deformación de las ideas expresadas en 7as ipsissima aerba del filósofo (Cfr. J. Burnet, Earlg Greek Philosophy, Londres, lgb8. p. 181;

biodoxográfico, que es t^^4' n.t-er testimoni-obién el más extensoy detallado, aun-que no'ef más digno

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padre dre de que-,,Blioe Heráclito, tleraclrto, parece meJor mejor atesliEuado ater 't n", usado por Suidas (A la) y por Clemente Alejanqór-r", (AB) . El nombre.'¿H.eracoúté',, drino ino (AB). nombre "Heraconte',, que qge Suidas (ibid.) ) transforma en "Heracino", correspbnlde tal vez, como opina-Walzer_ (Eraclifo, Florencia, 1989, p. 1i¡, si-

H. Fránkel, "A thought pattern in Heraclitús,' enft6 Anterican Jownal of Philologg, 5g). 2. El nombre "Blosón", que Diógenes Diógenes ?trib,ty.e^ afuibaye allKA afK/, 'Z

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s.Ii-9ij:.? f ..Il*:l fj' I eraklit .von'E^p he Áu i" tq<o ^4" uit". Socie-tatis P_hilolosicoeLipsiensis, 18?B; III; p. 9"^' áOZj,

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abuelo de Heráclito. DA t 3. Diógenes, ó, urogenes, cuya fuente es, en este caso, Apolodoro A á; que, a su vez, parece haberse atenido, como Zéller se- ty'l ñala, a Eratóstenes, sitúa el flourit de Heráclito en la sexagésimo novena Olimpíada, esto es, entre los años 504 y 500 a. C.

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t1 3. Habiéndose retirado luego al santuario de Artemisarl, jugaba a la taba'con los niños 12, { golno los efesios hicieran círculo en torno a é1, díjoles: ¿Por qué os asombráis, perversos? ¿Acaso no es mejor haeer esto que colaborar eon vosotros en el gobierno?l3. Y al final, habiendo abominado de los hombres ra y huido de ellos, pasaba su vida en los montes. E6ñiAdó . verüuras y ruerbas ^o. Pero, habrendo enfer11. La vida religiosa de Efeso giraba en torno al culto de una diosa de orlgenes prehelénicos, asimilada luego al panteón griego con el nbmbre de Artemisa. A dicho culto estaban vinculados, eomo hace notar Ramnou\ (Héraclite ou lhomme entre les choses et les mote, París 1959, p. 404-405), fuertes intereses económicos. !{edio milenio después de Heráclito, el autor de los Hechos de los Apóstoles relata (XIX, 24-40) que un tal Demetrio, junto con los plateros que forjabán-imágenes del templo y de la diosa, provocaron contra Pablo de Tarso y sus discípulos un alboroto, precisamente porque éstos, al combatir el culto de Artemisa (Diana), cegaban la fuente de sus ganancias. t2. Que Heráclito jugara a la taba (la palabra ostrúgalos significa "taba", de donde el verbo astragalizo, que quiere decir "jugar a la taba") y que 1o hiciera con los niños, parece ser una anécdota fraguada sobre las palabras, ciertamente nada claras, de B 62, donde se habla del tiempo como de un niño rey que juega a los dados, y sobre las de B 121, donde Heráclito declara que los efesios deberlan dejar su Ciudad en.manos de los impriberes (Cfr. B 70, B 79). 13. T.as duras palabras qug según Diógenes, dirigió el filósofo a sus compatriotas, condicen con la caracterización que el propio DiógenesTFffiño de é1, al decir poeo,más atrás (IX. 1) que "fue, más que otro ninguno, orgulloso y altanero". L4. Cfr. B 121. 15.. Las palabras_"pasaba su vida en los montes, co. miendo verduras y hierbas,, pueden haber eneontíado eco, tal vez, en aquellos versos de Calderón de la Barca (La aüa es suefto,Jorn. I, esc. 2): Cuentán de un_6*bio que un día tan pobre y rhísero estaba, que sólo se alimentaba de unas hierbas que cogía.

que otro ninguno, orgulloso y altanero., según Je colige por su libro, en el cual dice: "La erudición no enseña a tener entendimiento, porque en tal caso se lo habría enseñado a Hesíodo-y n' o piiego"us y aun a Jenófanes y a He-cateo" "Pues 1n una sola cosa consiste la sabiduría: el designio por el cual todo mediante en conocer -rigg" o. Dlio que "Homero es diguo de i"dó ;¿ y de ser expulúdo de lbs éertámenes p.úblicos 6. ser azótado, y Arquíloco lo mismo" extinguir.la 2. Dijo también que "es pre-qis.g r¡es ?' nrénotenóia más que un inCendio" y que por irreóiso que el pueblo luche por la ley como d. Recrimina ásimismo a los efei;. *;diúsii *iór oor haber desterrado @ ;"d;-", áuanao dice: "SefiiEEIo que todos los efesios púberes se estrangulasen y dejasen.la Ói;,i;a ütt *uttos de los impúberes, pues deste' rraron a Hermodoro, el varón más virtuoso que i""iu". diciendo: Entre nosotros -ni uno solo á"¡é i"" más virtuoso; si no, séalo en otro hñ" t entre otras gentes"-e. Como fuera elecon uiáo pot aquéllos -p^oiqo" para legislar, rehusóse a ya suieta estaba li ciudad fi.tp*é"io, 10. un régimen dePravado
Corresponde a B 40. Corresponde a B 41. 6. Corresponde a B 42. 7. Corresponde a B 43. 8. Corresponde a B 44. 9. Corresponde a B 1'2L. 10. Sobre lo que Heráclito entendía po-r "régimen denravado" encoritramos una interpretación cínica o cínico estoica en Epístolas pseudo-heraclíteas, YÍf, 4-10, que-"o-corresoonde, natuialmente, al pensamiento de Heráclito mismo. 4.
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mado de hidropesía 16 a causa de esto mismo, bajó a la ciudad y preguntó a los médicos, a módo de enigma 1?, si podían producir la sequedad a partir de la humedad extremals' i .omo éstos no lo comprendieran, enterrándose en un establo de bueyes, creyó que la humedad de su cuerpo se evaporaría por ei calor animal de la boñiga 1e.Pero, no habiendo conseguido nada aun así, acabó su vida a los sesenta años20.
16. La idea de que Heráclito enfermó y murió de hi¿roplsia ie ¡utá, titt duda, en el fragmento 7?, donde *o ái"" que "para las almas es ^placero.muerte,el humeiá¡re to¿o, en el fragmento 36: "Para las á;.;;;'i,-;, muerte transformarse en agua, etcéterat' (Cfr' ul*ua p;li;.- "tH¿;tilits Einheitslehre, Munich, 1885, p.. 3)' (Aceíca de Heráclito' véase tambren enfermedad la de -l,asaile, Die Philosophie Heraklei'tos d'es Dunklen F. oon Ephesós, Berlín, 1858, I, P. 16ó') L7. La expresión "a modo de enig-r.r-la"deriva de l¿ de Heráclito un filósofo obscuro y tradicion qo"'ht"" tenebroso (Cf". ¡ 1,6; A 4 a-c, etcétera)' 18. Cfr. Epístolas pseudo-heraclíteas,!T' 1-3; Hipó."iü".. SotrlTi régimbn,I. 15; Taciano, Disaurso a los griegos, 3. 19. La leyenda que atribuye a.Heráclito el extraño procedimientó de cubrirse con boñiga para-que se evaoo"u"u la excesiva humedad del cuerpo, se basa tal vez ü"'ü ialá áeát¿ el calor animal, que es un calor húmeáo, o ."u, una mezcla de f-uego-y-agua, resulta el medio patu qu" se realicJ eitránsito de la humedad "áL*á¿i (agua) a-la sequedad (fuego). 20. La noticia de que Heráclito vivió sesenta años piovenir de Arjstóteles, según se puede ver en "u"é.. dá niógettes Laercio (VIII, 5t) ' donde lee' 6'ü;;;Jrj" mos:'"Aristóteles dice que éste (Empédocles) y también ffó"a"liio murieron a ios sesenta años". Sin embargo, 3t"^"tr, i"g"i¿o por Cobet, propuso una corrección del ñióg"ttót, ponienáo "Heráclides" -en lu.gar de. ;;l;it ;ii"raáritJ;--tCli.' La filosofía dei Z"tt""-Mondolfo, Greci, IY, Florencia, 1961, P' 9).

t ^^< LNu" aquél Hermiro.2tque Hermipo 4. 4. Cuenta Ü . . ,Cuenta. 9,1"_ ?^o^t1gl los rñédicos si alguno de ellos podía librarlo de

ó-,W1 a,t W l t ir4lTa .L € "\"% 21 preguntó,a

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,la humedad, evacuándole los intestinos, pero 'qoe, co-o éstos respondieran negativamente, se I iú:náiO al sol v ordénó a los niños22 que lo cu' lbriututt de boñiga23.Extendido, pues, de-esta , i manera, murió al siguiente día, y fue sepultado en el rlgora'?1.Neantes de Cízico ", Por !u palte, dicJque, no habiéndosele podido quitar de encima el estiércol, allí quedó, V QU €,como-no se le pudiera reconocer a causa de la transformación sufricla, vino a- ser devorado por los perros 3o. 2A?¿-?4aA--V-Z-7e /"/¿: 5. Fue excéntrico desde niño; cuándo era llegar a la joven solía decir que nada sabia, -al ódacl adulta, en cambio, que todo lo había com2L. Se trata de Hermipo de Esmirna, filósofo e historiador que vivió en la- segun{a mitad del- siglo ur qúe fue discípulo dJ Calímaco de Alejandría' ;. C. " serie de biografías muy utilizadas por los f-r"riüi¿'"nu autores de la época siguiente (Cfr. F. Leo, o¡t' cit', p. 12? sgs.). 22. La referencia a los niños se vincula, sin duda, a lo que áice poco antes ("jugaba a la- tab.a con los nirerños") y tiene iguales fundamentos e\ las xpsxsslrna' ba (Cfr. nota 12). 23. Cfr. nota 19'_--. \ ' fuera verdadera, indicaría que tt l\N los efesios estimaban en mucho a Heráclito, a pesar de N -- J los desaires que les había hecho. todos -;¡ñoE¿ñ=i vrvro { ósofo, vivió 25, Neantes de Urzlco, nrsEorlaoor y rlrosoro' durante el siglo rrr a. C. Escribió varias obras: Helét\ nica, Pitagórlca, Memorias d'el reE Atalo de Pérgamo, \ quedan fragmentos algunos sinb no lás cuales de tódas X (Cfr. Gigon, por O. antiguos au[ores otros recoEidos N' p. 133). 1935, Leipzig, Untársuchungen zu Heraklit, r \\' \ 26. La iclea de que Heráclito fue devorado Pqr.los perros tiene quizás su origen en una antojadiza inleriretación del'fragmento 0?, donde se dice que: "Los perros ladran contra lo que no conoeen".

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cía que se había investigado a sí mismo " y que todo . r 1i de sí mismo lo había aprendido. Soción2e, '" "n sin embargo, refiere que algunos lo consideraron discípulo de Jenófan €s30,V que Aristón 31en el libro Sobre Herá,cüto afirma que éste se curó de la hidropesía y que murió, en cambio, de otra enfermedad. Esto Io dice también Hipoboto 32.El libro que se le atribuye trata en geneval Sobr¿ la Nattnalez&g', y se divide en tres
27. Tal vez esta noticia se base en una arbitraria interpretación del fragmento 79, donde se dice: "El hombre parece nifio frente a1 genio, igual que el niño frente al hombre". 28. Cfr. B 101. 29. Soción de Alejandría fue un historiador del siglo rrr a, C. que escribió una obra titulada Sucesiones de los filósof os (Cfr. H. Diels, Dorographi Graeci, Berlin, 7929, p. 147). No se lo debe eonfundir con otro Soción de Alejandría, filósofo estoico, que vivió en el siglo r de nuestra era y fue maestro de Séneca. 30. Que lferáclito haya sido diseípulo de Jenófanes parece poco probable por razones de índole cronológica. En efecto. Jenófanes abandonó Jonia ante la invasión meda (540 a. C.), esto es, antes de que lferáclito naciera (Cfr. J. Burnet, op. cit., p. 131). Ello no significa, sin embargo, que el efesio no haya frecuentado las obras y el pensamiento del colofonio o que no haya recibido su influencia. El fragrnento 40 nos demuestra que conocía sus de Jenófanes lo suficiente como para criticar métodos, 31. Se trata probablemente de Aristón de Quíos, filósofo estoico del siglo nr a. C., que compuso, segrin parece, además de la obra Sobre Heró,cli¿o,una biografía de su contemporáneo Epicuro. 32. Hipoboto, historiaclor cuya patria y época se desconocen, fue autor de una Crénica da los filésofos, que Diógenes cita en otro lugar (T, 42), 33. Heráclito escribió en prosa, a diferencia de Jenófanes, Parménides, Empédocles, y como lo hicieron Anaximandro, Anaxímenes, Anaxágoras. Usó el dialec-

t'.r,,'prendido 2?.No fue diseípulo de nadie, pero de-

capítulos: Sobre eI Tod'o, Sobre Politi'ca y ,Sobre Teologíasa. 6. Lo depositó en el santuario de Artemisa, habiendo cuidado expresamente, según algunos, de eseribirlo en modo asaz obscuro, para que sólo accedieran a él los que fueran capaces dehaeerlo y para que no se viera manoseado por

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to -iónico (Cfr. Zeller-Mondolfo. op. cit., IV, p. 10) y su obia llevdba por título Sobie la Naturaleza. (PSfí las de casi todos los presocrátiPhgseos), al igual que proviene del mismo Heráclito. cos] DióÍro tltulo No así. en cambio, el título Musae con que también se la conóció en la ántigüedad (Cfr. Diógenes, IX. 12). Dicho título se originá en Platón (Sofista, ,242 d), .eo' mo sostiene Zellet (op. ciú., p. 11) contra Schuster -(op. cit.. p,329). Heráclito no'elcribió más que esta obra, segiñ pued-e inferirse del simple hecho de que los autores antiguos no le atribuYan otra. 34. Parece posible sostener, como lo hace Schuster (op. cit., p. 42r, apoyado por Zeller (op. ci't., p. 10)' (Heraldeitos iler Dunkle oon contra Schleiermacher 'fferke, III, p. 25 sgs.), que la Ephesos en Sümtliche obra tenía ya en su forma originaria diversas secciones, eada una ile las cuales llenaba una finalidad distinta. Más aún, ello resulta muy probable. La tripartición de que habla aquí Diógenes puede ser' pues,,. del mismo Heráclito. Si proviniera, como sostiene Kirk, de una edición alejandrina, en la cual se habrÍa seguido - la

mente por comentacores y t den externo (que no implica trucción del original),.aI d,!s pondientes al comienzo de la

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el vulgo 35. Al mismo se refiere también Timón 36.cuando dice:
35. Que lleráclito depositara su escrito en el templo de Artemisa resulta verosímil. Los motivos por los cuales lo hizo, suponiendo que este hecho fuera real, han sido interpretados de diversa manera. Decir, eomo Teichmüller (Neue Studien zur Geschichte der Begrif fe, v. II, p. I24), q.ue de ese modo el efesio quería que su obra fuera accesible sólo a los iniciados (Cfr, Taciano, Discurso a los griegos, 3), supone admitir la idea de que el mismo filósofo era un seguidor de los misterios en sentido literal. Pero decir, como Zeller (op, cit., v. IV, p. 12), que Heráclito puso allí su escrito simplemente para asegurar su conservación y utilización, supone una minimización del sentido del acto, que tampoco resulta satisJactoria. La deposición del libro tiene un significado simbólico, que se vincula con la interpretación que Heráclito da de la^ religión en general y de los misterios en particular. é escéptico del siglo ¡rr 36. Timón de Fliuntífilósofo a. C., fue discípulo de Estilpón de Megara y de Pirrón de Elis. Enseñó en diversas ciudades de Greeia y finalmente en Atenas, Parece haber sido un escritor muy fecundo, pues se le atribuyen nada menos que sesenta dramas, treinta comedias y ttagedias, varios diálogos y tratados filosóficos. Entre éstos había un escrito Sobre las sensaciones y otro Contro los /ásicos. En su obra SíIIoi, compuesta en hexámetros, satiriza a todos los filósofos que le precedieron, con excepción de Pirrón y de Jenófanes (autor también de SíIIoi satíricos). Esta obra. de la eual conservamos 150 versos, estaba dividida ei tres libros. Los dos últimos tenían forma de diálogo y sus interlocutores eran el mismo poeta y Jenófanes. En los versos que nos quedan, dice Robin (EI pensamiento gri.ego g'los orígenes ilel espíritu cientí. fico, Barcelona, 1926, p. 419) "se advierte la imitación de Jenófanes, con un humor más brutal, y tal vez también la misma nobleza de acento". De hecho, este defensor de Pirrón, a quien Sexto Empírico (Contra' los matemd,ticos, I. 53) llama "el profeta de las doctrinas pirrónicas", que critica inclusive al neoacadémico Arcesilao, está iejbs de demostrar hacia lleráclito la simpatía que sentirán después por él otros escépticos como Enesidemo (Cfr. Cappone Braga, "L'eraclitismo di Enesidemo" en Ri,ttista di Filosofia,, 1931, nQ 1, p. 3347). Sobre Timón de Fliunte cfr. V. Brochard, Los es' cépticos griegos, Buenos Aires, 1945. p. 98-114.

"Entre ellos, llorón, levantóse Eleráclito, despreciador de la plebe, enigmático" az. Teofrasto 38 sostiene que, a causa de su melancólico humor 3e, algunas cosas las dejó a medio eseribir y otras, plagadas de contradie37. Cfr. Diels, Poetae philosophi,g B 43. discípulo de . Aristóte,les, 38. IPs3g!9, -nació en Eresos cl-e-l,eSñs y murió en Atenas (388-288 a.C.). Sucedió a su maestro en la dirección del Liceo. a partir del año 322. Aunque no se puede aceptar la tesis de J. Zürcher (Aristóteles' Werk und Geisú, Paderborn, 1952), según la cual Teofrasto retocó e inclusive escribió la mayor parte de las obras atribuidas a Aristóteles que tienen carácter realista y no platónico (cfr, E, Elorduy, "El nuevo Aristóteles de J. Zürche!" ert Pensa,miento, ng 31, p. 325-356), la verdad es que aquél continuó y perfeccionó varias líneas de investigación iniciadas por Aristóteles. Así, en lóg:ica encontró nuevos modos y sólo en la primera figura pudo agregar nueve; trabajó en la teoría del silogismo hipotético y disyuntivo, etcétera (Cfr. I. M. Bochenski, La logique de Théophrasúe, Friburgo, 1947); en ciencias biológicas pasó del estudio de los animales, iniciado por su maeslro al de las plantas y llegó a set, por sus tratados de Historia de las plantas y Sobre las causas de las planúas. el verdadero fundador de la botánica (Cfr. W. Cai3otanik" en Pltilologus, 1910). La psicología empírica, iniciada por Aristóteles, se prolonga en una caracterología por obra de Teofrasto. En efecto, en su obra Caracteres describe treinta tipos humanos, dando muestras de un fino espíritu de o6servación (Cfr. G. Pasquali, Sui' caratteri' ili Teofrasto, Nápoles, 1919). Su escrito Opiniones de los importante para el conocifísicos es particularmente miento de la filosofía presocrática (cfr. M. Muehl, en Archia fiir Ges"Theo¡rhrast und die Voriokratikef' chichie iler Philosophie, 1923). Escribió además otras varias obras (de las que sólo quedan fragmentos) sobre psicofisiología (Sobre el aentido, Sobre los olores)-' so' ñre física \SoOre et fuego), sobre mineralogía (Sobyelas piedras\, sobre meteorología (Sobre los signos d'el tiempo, dudosa), etcétera, así como sobre metafísica y Etnik des Theophrast" éticü (Cft. F. Dirlmeier,'"Zur en Philologus, 1905, p, 248 sgs.). 39 Cfr. Plinio, Historia natural, VII. 79 sgs'; Séneca, Sobre lo, tranquóli'd,ad' d'el alma', XV. 2.

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ciones. Como muestra de su altanería refiere Antístenes a0en las Sucesiones, que renunció al leino en favor de su hermano a1. Su libro, por otra parte, adquirió tal renombre que hasta se formó en torno al mismo un grupo de secuaces, denominados "heraclíteos" 42. 7. En general, éstas son sus opinionesa3: Del Fuego provienen todas las cosas y en el mismo se resuelven; todas sucedensegún la fade los los medio de de la lransmuracron transmutación oe transmutación talidad y talldad v por Dor medro aa. Algo dijo también rno de almas y de genios
contrarios se integran los seres. Y todo está lle40. Antístenes de Rodas fue un escritor que vivió hacia el año 200 a. C. y compuso una .Efistori¿ de su propia época, mencionada elogiosamente por Polibio (cfr. F. Leo, op. cdú.,p. 83). 41. Una tradición que, como señala C. Rarnnoux (op. cit,, p, 62-63), no es necesariamente una leyenda, hace nacer a lIeráclito dentro de la familia real y sacerdotal XIV.3), los de los Androclidas (cfr. A2:Estrabón, cuales, al fundar la ciuilad de Efeso, habrían traído consigo desde el Atica un culto demetríaco, aunque tampóco es imposible que, originarios de Mesenia, hubierán importa-do cultoé predóiicos semejantes a los de Andania (cfr. Pica¡d, Ephése et Claros. Eecherchee sur les Sanctuaires et les Cultes d'Ionie du Nord, ?aris,1922'), Los descendientes de Codro y de Androclo de Heráclito la soberanla ni no'ejercían ya en tiempos -alguno, pero eonservaban aún tenlán podei político ciertas iuncionis sacerdotales'y-ciertos slmbolos honoríficos, que los distinguían dé sus conciudadanos. A esto párece haber renunciado lleráclito, de acuerdo con la presente noticia. 42. Uno de estos heraclíteos, el más conocido sin duda, fue Cratilo, el primer maestro de filosofía que tuvo Platón (cfr. G. Zuccante, "Platone: Cratilo eracliteo, primo maestro di filosofia" en Eit¡ista ü Filosofia, 1930, p. 289). 43. Lo que sigue es un resumen de Teofrasto, aun-que no reaiizado directamente sobre el texto original. 44, Cfr. Aristóteles, Sobre las pattes d'e los ani'¡na' las,645 a. Algo muy semejante atribuye el mi.smo Aristóteles (Sobrá eI llma, 4lL a) a Tales de Mileto (cfr. Platón, Leges,899b).

u" uff"1L"io,,"?n1"l.lfttur, toa?J .r so¡"u "r,la Kósmos y, por de pronto, que el sol tiene
magnitud con que aparecea5. Dijo además: "Andando no encontrarás ]os límites del alma, aunque recorras todos los caminos: tan profundo es su lógos" 46.Y afirmaba que "la opinión es una epilepsia y que la vista engaña" a?. Límpida y claramente se expresa a veces en su libro, de manera que hasta el más rudo con facilidad lo comprende y eleva su alma. La concisión y la profundidad de su estilo son incomparables. 8. He aquí 48,€il particular, sus doetrihas: el Fuego es el elemento primordial y todas las cosas son modificaciones del Fuego 4e, engenó0. Sin dradas nor rarefacción v condensación embargó,naffiaslas cosasse engendran pqcontraposició¡l y fluyen Et Todo en su totalidad a mánéie-mrffi es limitado y forma un solo Kósmos 52; el mismo naee del Fuego y otra vez a\ Fuego retorna alternadamente 63,según ciertos períodos determinados para todos los tiempos. Y esto sucede según la fatalidad. Entre los contrarios, lo que conduce al nacimiento llámase guerra y discor45. Cfr. Aecio, \T. 21, 4 -B 3 (cfr. Cicerón, Sobre los conf ines d,el bien g del mal, I. 6, 20). 46, CorrespondeaB4S. 47. CorrespondeaB46. 48. Los parágrafos que siguen, del 8 al 11, corresponden a un resumen del texto de Teofrasto (Cfr. K. Reinhardt, Parmenides und ilie Gescluichte iler griechischen Philosophie,Bonn,1916, p. 1?1 sgs.). 49, Cfr. B 90, 30, 31. 50. Cfr. A 5:Simplicio, Fisica,23, 33 Diels (:Teofrasto, Opi,niones de los físicos, frg 1, en Donograplti graeci, 4161. 51. Cf¡. B 72,9L, 49 a. 52. Cfr. B 30, A 5b. 53. Cfr. B 90,76, A 5c.

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dia; lo gue conduee' en cambio, 3! incendio, concordiá y pazía. La transmutación denomí5á, y nase camino hacia arriba y hacia abajo conforme a ella el Kósmos es engendrado. 9. El Fuego, al condensarse, se torna húmedo; al concentrarse, se hace agua; el agua, a su vez, solidificándose, se transforma en tierra. Éste es el camino hacia abajo. Después comienza a fluir, en sentido contrario, la tierra; de ésta nace el agua, y del agua las demás cosas, reduciéndose así casi todas a la exhala5u. ción del mar. Éste es el camino hacia arriba Las exhalaciones provienen de la tierra y del mar; las unas son brillantes y puras; las otras, tenebrosas. El Fuego se alimenta con las briIlantes; el agua con las demás. No explica en qué consiste la naturaleza de lo que envuelve al Résmos. Existen, sin embargo, allí, ciertas artesas cuyas cavidades están vueltas hacia nosotros: en ellas, al juntarse las exhalacionesbrillantes, origínanse esas llamas que vienen a ser los astros 57. 10. La llama más brillante y cálida es la del sol58.Los otros astros están más lejos de la

cuando las artesas se inclinan hacia arriba. Las fases mensuales de la luna se originan cuando la artesa gira un poco sobre sí misma. El día y la noche-,los meses y las eitaciones, las lluvias anuales y los vientos, y los fenómenos semejantes a éstos, se producen según las diferentes exhalaciones81. 11. La exhalación brillante, inflamada en el círculo del sol, produce el día; cuando domina, en cambio, la exhalación contraria, da lu-gar a la noche. Y el calor, alimentándose con la exhalación brillante, produce el verano, mientras la humedad, que abunda en la exhalación tenebrosa, es causa del invierno 62.De acuerdo con estos'principios, discurre sobre las causas de las tleinás cósas. Sin embargo' corr respecto a ni tamla tierra no explica en absoluto cómo-eq, poco en 1o que toca a las artesas 63.Y éstas son, ón definitiv:a, sus opiniones. Lo que se -refiere a Sócratesy a lo que éste habría dicho a-lconocer él Ubro, cuando Eurípides se lo-trajo, según cuenta Áristón 6a,lo hémos narrado en la parte que trata sobre Sócrates65. 12. Seleuco, el gramático 66, dice, poJ su narte. que cierto Crotón 67 cuenta, en e\ Buzo, s8 üue un tal Crates fue el primero en traer a
61. Cfr. A t2 e, A' 12 f, A 14 a, B 5?, B 106' 62. Cfr. B 67. 63. Todo lo contrario de Anaximandro' 410-11; Anaxímenes, A7, 20 y Jenófanes, B 28 Diels, según hace notar Walzer. 64. Cfr. nota 31. 65. Cfr. Diógenes,IÍ. 22 (:A 4). 66. Cfr. Maás, De biographis graecr.s, Berlín' 1880' p. 33 sgs. (cit. Por Walzer). 67. Escritor desconocido. 68. Personaje desconocido. No s,e lo puede identifiéo" J"i"ic-o Crates de Tebas, el marido 4e la bell.a "ut Hiparquía (cfr, Diógenes Laercio, VI. 6, 85), que vr'

Cfr. B 65, 80. Cfr. B 60. DO. Cfr. B 31. bl. C fr.A1 1 ;A L 2 . 58. C fr. B 9 4 ,9 9 . B 12 Diels. 59. Cfr. Parménides, 60. C fr.B3 ;B 6 ,8 9 4 .
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Grecia el libro y que éste dijo que sario ser un buzo

también menospreció a los atenienses, aunque entre ellos gozaba de grandísima fama 77,V Qü€, despreciado a su vez por los efesios, prefirió, sin embargo, la patria. También lo recuerda Demetrio Falereo enla Apología de SócratesTe, Muchísimos son los que comentaron su eserito, como Antístenes zs y Heráclides Póntico 80,

call que mismo Darío quiso de esta manera escribió /c@le / lsiguen las dos primeras Epístolas pseudo-heTaclíteas, a las cuales corresponden aquí los pat ,/ rágrafos 13 y 14) 76.

15._Así ,ela gFte ho4rb¡e=aun,p"ara ggulque ey. DérnéEio dice en los Homón'ímos76
Figuras ilel tnunil.o liglo rv (cfr. E. Schwarz,'sgs.). Madrid, 1926, II, p. 36 Mucho menos con_ el platónico Crates de Atenas, que fue escolarca en la Academia hacia el año 2?0; ni cón el estoico Crates de Mallos, que perteneció también al siglo ur o con el neoacadémico Crates de Tarso, que fue del siglo.rr. ." 69. Los buzos de Delos eran famosos en la antigüedad poq su ?udacia. Véase una frase muy semejánte atribuida a Sócrates en Diógenes Laercio, -If. 22.'10. Cfr. nota 33. 7t. Cfr. nota 33. 72. A este Diodoto se refiere poco más adelante Diógenes (IX. 15). Tal vez se Io pueda identificar con el estoico que fue maestro de Cicerón en Rom¿. 73. Todos estos tlüulos, en opinión de Zeller {op. cit, p, 11), no son verdaderos títulos. (Cfr. J. Bernays, Ges_ammelte Abhand,lungen, Berlín, 1895, I, 8; cit. por Zeller). 74. Cfr. Plutarco, Sobre la chaúatanería, !7, p.6tt b (: A3b) . 76. Las Epístolas pseud,o-heraclíteas }ran sido editadas por J. Bernays, quien demostró asimismo, de modo definitivo, su carácter apócrifo (Dia heraklitischen Briete, Berlín, 1869). 76, Demetrio de Magaesia, gramático del siglo r a. C., compuso una obra titulada Sobre los homóú,moe da poetas g escritores. vió en el -_ antigtto,

Parfs, oeuare 1893, I, p. 19). ?8. Demetrio Falereo nació en Atenas en el año 345 a. C. y fue condiscípulo del cómico Menandro en el aula de Teofrasto. Orador famoso, estuvo al frente del gobierno de Atenas durante un decenio. En 307, ante la llegada de Demetrio Poliorcetes, huyó a Egipto,-donde vivió sus últimos años. Compuso numerosas obras, ninguna de las cuales ha llegado hasta nosotros. 19. Antístenes es considerado como el fundador de la escuela cínica. IIijo de un ateniense y de una esclava tracia, nació hacia el año 450 y fue primero descípulo de Gorgias. Antes de entrar en el círculo socrático parece haber escrito algunos "estudios inspirados por los discípulos de I{eráclito sobre la interpretación -a]egórica de los poetas" (A. Rivaud, Histoire de la PhilosoJ phie, París,1948, I, p. 152), y entre ellos, urr comenta¡io sobre el mismo Heráclito. ZeTler, aI seguir en esto a Brandis (Hanilbuch der Geschichte d.er griechische' rütnische Philosophie, Berlín, 1835, I, 164) -en contra de Schleiermaehér (Herakléitos d,er. Dunkle, Werke, III, parte II, p, 5), duda de que este AntíFtenes' nombradó por Oi¿genéé, sea el diicípulo de Sócrates, pero no tieni en euénta,-por cierto, él perlodo presocrático de la actividad litera¡ia del mismo. . 80. Heráclides Póntico, ctyo acmé se sitúa en el año 360 a. C., era originario de Bitinia.f En Atenas escuchó, según refiere Diógenes Laercio l(V. 86), a Espeusipo, a los pitagóricos y a Aristótelps. Escribió numerosas obras y entre ellas varias sobrd antiguos filósofos y poetas griégos (Sobre lo edoil ile A Heefodn' f.omero I

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y adgmás PauCleantes ", y Esfero el estoico 82, sanias. llamado el heraclitista tu; I\ift'ffiedléF-d4 y Dionisio 86.Entre los gramáticos, Diodoto 86, el cual afirma que el libro no era Sobre la Noturaleza sino Sobr¿ la Poktica 87,y eü € lo dicho sobre la Naturaleza se traía a modo de ejemplo.
Sobre Arquíloco E Homero, Sobre cosas contenid,as en Eurípides E Sófocles, Sobre los tres poetas tró,gicos, Sobre los pitagóricos, Sobre namaciones acerca d,e Demócrito y, también, Sobre namaciones acercu de Heró,clito) . 81, Cleantes nació en Assos, en la Tróade, en el año 331 a. C. En Atenas se vinculó a Zen6n, fue su diseípulo durante diecinueve años y Io sucedió como jefe de la escuela estoica, Hombre de ingenio lento y estrecho pero de gran capacidad para el trabajo (Diógenes Laercio, VII. 170), dejó numerosos escritos, casi todos breves. El más extenso de ellos parece haber sido precisamente el Comentario sobre Herúclito, que comprendía cuatro libros (Dtógenes, VII. 174). Su obra más eonocida es, sin embargo, el Himno a Zeus (cfr. Von Arnim, s, v. en Pauly-\Missowa). 82. Esfero fue discípulo de Cleantes. En Alejandría sirvió al rey Tolomeo Filopáter. Entre otros varios escritos (uno de ellos Sobre Licurgo g Sócrates y otro Sobre loe filósofos eretríacos) dejó también uno Soórs Heró,clito, dividido en cinco libros (Diógenes, VII. 1[). 83. No se sabe quién fue este Pausanias. Podría-suponerse que perteneció a ese círculo de heraclíteos constituido, no en torno a la persona del efesio (el cual no tuvo nunca discípulos), sino en torno a su libro (cfr. Diógenes, IX. 6, nota 42), pero parece más probable que haya sido un filólogo alejandrino, especializado en el estudio de Heráclito. 84. Escritor desconocido. 85. Escritor difícilmente identificable. Tal vez se trate de Dionisio de Cirene, que en el siglo r de nuestra era sucedió a Apolodoro de Atenas como jefe de la secta estoica. 86. Ctu. nota 72. 87. Zeller hace notar (op. cit., p.11) que si Heráclito hubiera concedido al tratamiento de cuestiones éticas (políticas) y teológicas la misma extensión que concedió a las físicas, la escasezde noticias relativas a 4?

16. Jerónimo es dice que además, Escitino, el poeta yámbico 8e, intentó poner en verso su discurso. Atribúyensele muchos epigramas e0y, entre ellos, también éste e1: ' Heráclito soy yo. ¿Por qué me traéis arriba-JL y abajo',, insiliéntei?

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vivió en Roma e influyó en Cicerón, Diodoto debía sostener que los deberes derivados de la comunidad humana importan mucho más que la ciencia pura (cfr. P. Barth, Los estoicos, Madrid, 1930, p. 37). 88. Jerónimo de Rodas, filósofo peripatético, discfpulo de Aristóteles, vivió, según parece, durante el reinado de Ptolomeo Filadelfo. Según este filósofo, que-Isupremo consiste en la ausencia de![olor. Niega -el_bien ptqtrr-=er iTÉ-sñrfh; @ A Mtr-CldssiódT Dñffonarv;-ñneva nórk, 1891" .pi 370). 89. Escitino de Teos. Una parte de su versificación de Heráclito ha sido conservada por Estobeo (cfu, Anthologia Lgrica Graeca,13, p.65 Diehl). 90. Véanse otros epigramas atribuidos a Heráclito en Anthologin Palo,tina, VII. ?9, VII. 479. Los que aquí cita Diógenes aparecen en la misma Anthologia, YII. 128; IX. 540. 91. Está fuera de toda duda el caráctet apócrifo de los dos epigramas transcriptos por Diógenes. 92. Cfr. B 60. 93. Cfr. Diógenes, IX. 6.

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Y este otro: Ot ti¡ro de Heráclito, el efesio, no lo enrolles, veloz, sobre el ombligo. Es un sendero, en verdad, muy poco recorrido. -e0.Pero si te Es obscuridad y tiniebla sin luz e?, luminoso más será iñiciado un introdujere que el sol resplandeciente' 17. Hubo cinco Heráclitos: el primero es éste mismo; el segundo,un poeta lírico-de quien se conserva'la Loa de los doce üoses,' el tercero, un halicarnasense,poeta elegíacopar-aquien escribió Calímaco. . . ; el cuarto, un lesbio, que óscribió la Historia'd'e Maced'onia; el quinto, un ñtó* ¡u"i.sco que cambió la eitara por ese género e8. L a. Suida,ses,Léu'ico *o Heráclito, hijo de Blosón o de Bautor 9, 101, efesio. Filósofo según alguios, he Heracino
94. .Cfr. B 49. ét' Ói"' Olimpiodoro, Comentario al "Gorgias" d'e Plató-n,8? (cit' pbr Walzer). Perséfone (Cora, lroser¡iná'f diosa de la veEetación' fue raptada por .Hluron, iuieú'ta condujo a su reino infernal (cfr. H' A' qIgIÉár,-fn" Uiths of Greece and' Rome, Londres, 1952, g7. Cfr. Taciano, Discurso a los griegos, S' 98. De los cuatro homónimos del efesio mencionados po"-biog"tt". sé sa¡e casi nada más de lo que aquí Diógenes. dice el proPio "ó coripilador del cual nada se sabe con 99' Suiáas, -(cft. H. Giegoire, "Le mystére de Suidas" en c"it"ra les étudbs classiques,VI, 193?, p. 346 y sgs')-'100. Este nombre, atribuidó al padre de Heráelito, , aparece en Suidas. sólo ior.- i'Heracino" es probablemente una corrupción de "Ileraconte" (cfr. nota 2).

físieo, que tuvo por sobrenombre"el JenebroÉste no aprendió de ninguno ldlós filóso" ro2. 6Tos. nero Dor iu nropio insenio v cuidado se inúrúvó'

no-Ilegó a un acuerdo con los médicos sosía, -+n bre los medios con que pretendían curarlo, mas, recubriéndose él mismo por completo de estiéry, mientras col, se tendió al sol para secarse10a yacia, la perras, acercándosele,lo despedazaron 105.Otros dicen que murió enterrado en la arena. Algunos sostuvieron también que había . sido discípulo de Jenófanes y de Hípaso, el pita,' górico 106. Vivió alrededor de la sexagésimano' "' 1 vena Olimpíada1o?, en los tiempos du_!glo, hijo de Hiitaspesí08,@ en estrlropoerlco.
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EstrabónLoe,XIV. 3, p. 632-633 Dice (Ferécides) 110que a la cabeza de la emigración jónica, y luego de la eólica, estuvo Androclo, hijo legítimo de Codro, rey de Atenas, *, Éfeso1l1.Por lo ffie -. oe la olnastrla cual se drce que allr se estraoleclo 2.
102. Cfr. Diógenes, IX. 6; Lucrecio, I. 639; Tito Livio, XXIII. 39; Cicerón, Sobre los confines d.el bien g del mal, II. 5, 15; Clemente de Alejandría, Tapices, 104. Cfr. Diógenes, lX. 3 (cfr. notas 16, 18, 19). 105. Este lúgubre detalle se encuentra también en Diógenes. Deriva probablemente de B 97. 106. Cfr. A 5. 10?. Cfr. Diógenes, IX. 1. 108. Cfr. Diógenes, IX. 13-14 (Epístolas pseudo-heraelíteas, T-II). 109, Estrabón fue un famoso geógrafo del siglo r a. C. 110. Se refiere a Feréeides de Atenas, logógrafo ilel siglo v, contemporáneo de Helanico y Herodoto, que escribió una historia mitológica en diez libros (cfr. .Fragmenta historicorurn graecorunl,,3 F 155). ,2lxr € 111. Cfr. notas 4L y 77,

v.50,2. i 103. Cfr. B 101.

p.[Pey sss). 98. Cfr. A 4.

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los jonios y que todavía ahora sus descendientes ion llainados reyes y gozan de ciertos honores: la preeedencia en los certámenes públieos; la púipura, signo de real estilpe; el bastón, que haóe la! veces de cetro, y las sagradas ceremonias de Deméter eleusínicat". f Taptces,I. 65 3. Clemente 113, ..4 (II. t+1,19 Stahlin) Heráclito, hijo de Blisón rre persuádió al tiEste rano MelancoÍta a renunciar al poder 115. mismo despreció al rey Darío que lo instaba a marchar a Persia 110. 3 a. Estrabón, XIV.35, P. 6lt'2 Nacieron en ella (en la ciudad de Éfeso) varones clignos de memoria. Entre los antiguos, HermoHeráclito, llamado el Tenebtoso117,-Y sol:re el cual aquél dice: "Sería justo doro 118,
1L2. Cfr, Diógenes, IX' 6 Y nota 41. 113. Clemente de Alejandría, filósofo platónico convertido al cristianismo, vivió durante los siglos- rr y r¡r v estuvo al frente de'la primera escuela teológica de ia cristiandad, fundada por Panteno. Su obra,-fapices, cvyo objet'o es preseniar una imagen del-"gnós-ticot' criÉtiano, incluye nlumerosos datos para la historia de la filosofía griega. 1.14. "Blisón" es una variante del nombre "Blosón" el cual se encuentra en Diógenes, IX 1. 115. Cfr. Diógenes, IX. 6. 116. Cfr. IX, 13-14 (Epístolas pseudo'heraclíteas, 11?. Cfr. A1 y nota 102. III, IV, VII' 118. Qfu. EpístoLas pseudo-herac.Iíteas, VIII. IX, El único luEar de las ipsissima aerba en qtte Heráclito habla de Hermodoro es B 121. Que llermodoro fue un político efesio de tendencia conservadora cierto. Todos los demás datos sobre el mismo Darece -"on. cambio. enteramente dudosos. La estatua, que "trunu t¡aéición (cuya fuente es tal vez Varrón) segitt

que todos los efesios púberes se e$trangulasen y dejasen la ciudad en manos de los impúberes, pues desterraron a Hermodoro, el varón más virtuoso que tenían, diciendo: Entre nosotros ni uno solb debe ser más virtuoso; si no, séalo en otro lugar y entre otras gentes" 11e.Parece que este varón escribió algunas leyes para los romanos 120. Historia natura), XXXIV. 21 PIín:¿o121, Hubo también en el comicio 122(una estatua) del efesio Hermodoro, intérprete de las leyes que los decemviros escribieron 123; (esta estatua) había sido oficialmente erigida. Sobre Ia airtud, F. I0 (Rhei3 b. Temístio12a, nísche Museum 27, 7872, 'P. 4'56 U sgs. Edíción Gililemeiste.r, a part'ír de la tra. ducci,ón siríaca).
se hallaba en el comicio, no era plobablemente de He¡modoro sino de un tal Heqmócrates, que fue embajador de Éfeso en Roma (cfr. Zéller, De Hermodoro Ephesio et de Het'mod,oro Platonis ilisciryIo, Marburgo, 1859; 'Wilamowitz, Norilion'ische Steine, Berfr, 1909). U. von 119. Corresponde a B l2t. 120. La Ieyenda de la intervención griega en la formulación de las Doce Tablas surg:e en la época helenística y, como observa Heinemann ("Briefe des llerakleitos"- en Pauly-Wissow a, R eaI E ncAclop iiil'ie d'er hlas' sisch,enAltet'tum.swissenschaf t, Stuttgart, 1931, supplementunr Y, p, 2291, era todavía desconocida por "Cicerón. 72t. Plinio el viejo, escritor romano del siglo r de nuestra era, fue autor de una Historta natural en 37 libros, dondó une una vastísima erudición con un elevado sentimiento de la grandiosidad de la Naturaleza. 122. Tulio Hostilio cercó en el Foro, frente a la Curia, una espacio denominado comitium, en el cual se ¡ealizában luego las votaciones (cfr. R. Lanciani, áaLondres, cíent Rome in-the light of recant d.i'scoaeries, s/f., p. 76). 123. Cfr. nota 120. 124. El filósofo y retórico Temistio vivió durante el siglo w de nuestra-era, fue maest¡o de Arcadio, hijo

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Los efesios estaban habituados a una vida regalada y placentera. Pero euando se declaró contra ellos la guerra, los persas sitiaron su eiudad. Aun así, ellos siguieron holgando, según su costumbre. Pero entonces comenzaron a faltat los alimentos en la ciudad. Cuando el hambre se hizo sentir con rigor, reuniéronse los ciudadanos a deliberar sobre 1o que era preciso hacer para que no faltasen los víveres. Mas ninguno se atrevió a aconsejarlesmoderaEn ocasión de hación en su vida regalada 125. llarse todos reunidos para ttatat sobre esto, un hombre llamado Heráclito, sentándose en medio de ellos, tomó un poeo de harina de cey-l¡r, comió. Y eso hada, mezclóla con agu.a726 fue una callada lección para e'l pueblo todo 127. Dice la historia que los efesios comprendieron al punto la advertencia y no tuvieron necesidad de ninguna otra, sino que se retiraron, pues verdaderamente se habían convencido de que era necesariomoderar un poeo su vida regalada para que.no faltasen los alimentos. Y tuando sus enemigos oyeron que habían aprendido a vivir ordenadamente y que regulaban sus comidas de acuerdo a la advertencia de Heráclito, se alejaron de la ciudad y, aun siendo vencedores por las armas, frente a Ia cebada de Heráclito se retiraron 128. Sobre la eharlatanerí,a, 77, f¡. 511 b Plutwco 12s,
del emperador Teodosio, y amigo de Libanio y de San Gregorio Nacianceno. \26. Cf.r. Epístolas pseudo-heraclíteas, VII. 5. 126. Cfr. B 125. 127. Cfr. Diógenes, IX, 12. 728. Cfr. B t26 a; Epístolas pseudo-heraclíteas, VIII, 3. 129. Plutarco, fitósofo e historiador griego, nació en Queronea de Éeocia hacia el año 50 y murió despué-s del iZO de nuestra era. Sus numerosas obras se divi-

aquellos-que simból,icamente, sin palalero 4as, expiesan lo que conviene ¿no son ensaly ádmirados el u¿arar ss es trr ca¿ Tal sobremanera? actmrraq.os soul.ernarler¿1 zaoos ados y so de Heráclito, el cual, habiéndole designado sus conciudadanos130 para que expusiera su opinión sobre la concordia, subió ¿ la tribuna yl tomando un vaso (de agua fría) disblvió en óÍla una torta de cebada, y después de haberla revuelto con una ramita de poleo, una vez que hubo bebido 131,se marchó, demostrándoles a aquéllos que el contentarse con lo que viniere y el no téner necesidad {9 grandes qaslos 132, conserva en paz y concordia a las c-iudades.

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den en dos grupos: Las Vidas paralelas de los-griegos g los romanós y las llamadas Obras Morales (Moralia), iasto conjunto-de ensayos filosóficos y ético-s,reunidos por vez piimera en rtn Corpus hacia fines del siglo xrrr.

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IX.3. 130. Cfr. Diósenes,

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II.

ESCRITOS

4.

Arístóteles, Retórica, III. 5, 14'07b 11

Es necesario que lo escrito sea en conjunto bien ]egible y bien comprensible: de hecho ambas cosas se identifican. Esto lo consiguen las conjunciones abundantes y no las escasas,ni aquellos escritos difíciles de puntuar, como los dé Heráclito. No es, en efecto, tarea fácil el puntuar los escritos de Heráclito, porque nb se sabe hacia qué palabra hay que inclinarse, -si a la que está antes o a la que viene después, como iucede al comienzo de su libro, donde dice: "De esteLógos que existe siempre los homPorque no rebres permanecen ignorantes" 133. sulta claro con cuál de las dos partes debe apar134. tarse la palabra <<siempre>>" Demetríorsí, Sobre la expresión d'el pensa,nxi,ento, 792 La claridad consiste en varias cosas: primero, en el uso del sentido propio; después, en el uso de las conjunciones. Un escrito comple133. CorrespondeaBl. I34. Cuando el autor d,e las Epístolas pseudo-heracli,teas responde por boca del propio Heráclito a una acusación de sus compatriotas, tiene en mente esta observación que hace Aristóteles sobre la, amblgua - pulttuación dei efesio. Dice así (IV,2) t "Herakléi t6 efe' sío... ouk Herakléito" ("A Heracles efesio... no a I{eráclito... inscribí yo sobre el altar, inscribiendo así a un dios en el númeio de vuestros conciudadanos"). 135. La obra Sobre Ia erpresión del pensami'ento fue atribuida a Demetrio Falereo, pero seguramente no le pertenece. 41

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tamente desarticulado y fragmentario resulta obscuro en su totalidad, porque no se ve el principio de cada parte, a causa de la frag¡nentación, según ocurre en la obra de Heráclito 136. A ésta, en efecto, la hace obseura, sobre todo, la fragmentación. Di,ógenesLaercio, II. 22 Se cuenta, que, habiéndole dado Eurípides a éste (Sócrates) rsz el libro de Heráclito, le preguntó: ¿Qué te parece? Y que el mismo respondió: "Las cosasque he comprendido son óptimas, creo que las que no he comprendido también lo son. Sólo que se necesitaría un buzo de Delos,,138.

III.

DOCTRINA 13'

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Aristóteles, Metafísica, I. 3, 981.a 7 É48%7ó> /4 t 1a0 y Heráclitg elgsro Hípasol metapontino ' (consideran como principio) al Fuego.r Simplicío, Física, 23, 33 Diels (:Teofrasto, Opiniones de los filósofos naturales, fragmento 7, en Doxographi graeci, p. 4.75) 14r Hípaso metapontino 1a2 y Heráclito efesio opinaron que el Kósmos es único r+e, ¡¡Syil raay

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'observación está tomada sin duda del pa136. La saje de Aristóteles antes transcripto (A 4a). 137. Eurípides, el famoso trágico, fue discípulo de Anaxágoras, lo cual prueba que se interesaba por la filosofía natural. También fue amigo de Sócrates. No obstante esto, la anécdota parece apócrifa. 138. Cfr. nota 69.

139. A los testimonios doxográficos que se dan a continuaeñn hay que añadir los que se encuentran mezclados con los testimonios biográficos, en Diógenes Laercio, IX, 7-11, cuya fuente es Teofrasto. 140. Hípaso de Metaponto, miembro de Ia escuela pitagórica, fue, según la leyenda, expulsado de la misma "por haberse atribuido la eonstrueción del dodecaedro regular o por haber revelado la doctrina de los irracionales geométricos, dos puntos que, de hecho, están íntimamente relacionados". Además habría actuado iiolítieamente eontra Ios pitagóricos y hasta habría publicado un "Iógos místico", revelando el simbolismo enseñado a los iniciados, con lo eual habría pasado a ser cabeza de los "acusmáticostt (P. Tannery, Pour I'histoire de la science helléne, París, 1930, p. 206). La doctrina del fuego en Hípaso se vinculaba, como indica Zeller. a la idea del fuego central (el altar de I{estia) y difícilmente se puede creer que haya influido en Heráclito. "" 141. Comparar con Diógenes Laercio, IX, 8. 142. La atribución de estas ideas cosmológicas a Ifípaso de Metaponto deriva probablemente de una falsa aproximación entre éste y Heráclito que hace Teofrasto, basándose en la frase antes citada de Aristételes. 143. Cfr. A 10 e. L44. Cfr. A 10 a; A 10 b.

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43

limitado 145pero consideraron al Fuego como principio fundamental la6 V del Fuego hacen provenir los seres por condensacióny rarefaciión, y en el Fuego de nuevo los disuelv €rl147, como que ésta sola es la naturaleza de Ia substancialas. Porque todas las cosas, diee HeráEstaclito, son transformaciones del Fuego 14e. blece también un orden y un tiempo determinaclo para la transmutasi-ón del Kósmos, según una especiede fatal necesidad150. Aecia'o' I. 3,ll (DoxographiGraeei,p. 2B3') creen que Heráclito e Hípaso metapontino 15e el Fuego es ei principio fundamental de las cocas 1n3.Dicen, en efecto, que todas surgen clel Fuego y en el Fuego aezbanlsa. Mientras éste se va extinguiendo, se forman orclenadamente En primer término, la parte todas la.scosas155. más pesada del misrno, concentrándose,origina la tierra; después,al disgregarse la tierra por la acción del Fuego, produee el agua; ésta, evaporándose, se ha.ceaire. Y de nuevo e\ Kósmos i los cuerpos todos son consumiclospor el Fuego, en el incendio 156.
IX, 8). DecÍr que el Kós145. Cfr. A 1 (Diógenes, es limitado suione afirmar que el Fuego, o -sea,el , ,?¿os "' llenanprincipio primordiál, lo rodea por todas P.a-1t-es, üo el óspacioinfiniio e ilimitado (tó periékhon). IX' 7-8). 146. Cfr. A 5 b; A 5 c; A 1 (Diógenes, ' 747. Cfr. B 30. 148. Cfr. B 30. l4g. Cfr. B 31: B 90. 150. Cfr. B 1; A 10 d. 151. Aecio, doxógrafo griego, usó como fuentes a Plutarco y Estobeo. Sus fragmentos aparecen recogidos en H. Diels, Donographi graeci. 162. Cfr. nota 142. 153. Cfr. nota 146. 154. Cfr. nota 147. 155. Cfr. nota 150. IX, 8); B 31; B 76; B 126. 156. Cfr. A 1 (Diógenes, 44

Galenor57,Sobre los elementos según Hipócrates, 1. lr (23, 1 Helmreich) Quienes igualmente (consideran como elemento) al Fuego t58, se basan en el hecho de que éste. al concentrarsey contraerse, se vuelve áii", y,'al'xer-áteCiado ¡odavia más'y comprimido con mayor vehemdncia, ag'ua, y, al concentrarse en sumo grado, acaba ,por transformarse en tierta 15e. ;i, 6. Platón, Cratilo, t+02arco Dice en cierto pasaje Heráclito que todo fltt¡re y nada permanece y, asimilando los seres a la coruiente de un río, afirma que no podrías ." .. introducirte dos veces en el mismo río 16'., graeci, (Doxogriphi s20) Aecio, I. 23,7 tt. Heráclito excluía de todas las cosas el reposo y la quietud, pues esto es propio de los muer1¡iro:. Átrinuial por el conlraiio, movimiento a todas ellag, eterno a las -eternas, transitorio a 1a3transitorias. i. Árltt¿teles, Metafísica, IV. 3, 1005b 23 as3 Pues es imposible que alguien crea que la misma cosa es y no es, según piensan algunos i.,i ' r. ,' ,,, : ' que Heráclito dice 164.
célebre médico nacido en Pérgamo en el año 130 y muerto en el 200 de nuestra era, 158. Cfr. nota 146. 159. Cfr. nota 156. 160. Mondolfo añade aquí (Herd,clito, México, 1966, p. 12-14) los siguientes pasajes: Platón, Crat'ilo,412c413c; Teeteto, 152 d-153d; Teeteto,160 d; Aristóteles, Sobre el cielo, 298 b y sgs.; Tópicos,104 b y sgs. 161. Cfr. B 12; B 49 a; B 11. 762. Cfr. B 725. 163. Aquí Mondolfo (op. ci,t., p. 15) agrega otros pasajes del libro IV de la Metafísica: cap. 4 (al com i e n z o ) ; 1 0 1 2 a 2 4 y s g s . ; ! 0 6 2 a 3 0 y sg s.; 1 0 6 3 b a 25 y sgs. 164. Cfr. Aristóteles, Metafísica, ÍY, 5, 1010 a 10; 7 , t 0 t 2 a 2 4 ; 8 , 1 0 1 2 b a 3 5 ; X, 5 , 1 0 6 2 a 3 1 ( ci ta d o por 'Walzer), -lB?Gteno,

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Aeci,o,I. ?, 22 (Doxographi graeci, p. 303) Heráclito afirma que el Fuego periódico (es eterno Dios) y que la fatalidad es el Zógos que plasma a los seres según el choque de los contrarios 165. Aecio, I. 27, 7 (Doxogxaphi graeci, p.322; según Teofrasto) Heráclito cree que todo sucede según la fatalidad y que ésta se identifica con la nece8. I. 28, 1 (Doxographi graeci, p. 323; se' Aéircio, gún Posídoni,o) Heráclito explicaba la esencia de la fatalidad como w Lógos que penetra la esencia del Todo. Ella es el cuerpo etéreo, semilla de la generación del Todo y del período según me:' dida ordenadaa6'. 9. Aristóteles, Sobre las partes de los animales, .I. 5, 6&5a 17 Del mismo modo que, según se cuenta, Heráclito dijo a los extranjeros que querían tener una entrevista con é1,los cuales una vez que se acercaron, al ver que él mismo se calentaba junto al hogar, se detuvieron (é1, en efecto, los exhortó a que entraran con confianza, ya qve también alli había dioses) r08, así también, cuando se trata de la investigación de cada uno de los animales, es necesario emprenderla sin repugnancia, como que en todos ellos hay algo de natural y de hermoso.
165. Cfr. B 6?. Mondolfo (op. cit., p. 10) añade aqul los siguientes pasajes: Varrón, citado por S-aq AgqsClemente de Alejandría, tin, Lá Ciudad-de Dios,YI,5; Prótréptico,5, 64 y sgs.; Tertuliano,-Contra Marción, I, 13. Walz'er'compari con Tales, A 23; Anaximandro, A,17, y Anaxímenes, A 10 Diels. 166. Cfr. Diógenes,IX, 7 (A 1). 167. El acenlo esúoico, coirlo dice Walzer, es evidente. 168. Cfr.B24; B 62, B 63.

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conviAlgunas musas jónicas vlicilianas 16e nieron en que... es más seÉuro... decir que el Se¡ es múltiple y uno, y que se conserva por / el odiq y el amor. "Pues al divergir, siempre(cohvergé 1?0",dicen lás más rígidas de las mu'$¿grzr' pero las más moderadas atemperan esta A vesituación siempre igual de las cosas172. ces, según su turno, dicen, el Todo es único y sujeto al amor, por obra de Afrodita; a veces' en cambio, es múltiple y luc$a contra sí mismo, . a causa de cierta Discordia 173. Aristóteles, Sobre el cielo, I. 10, 279 b 72174 Por consiguiente, todos dicen que (el cielo) fue engendrado, pero algunos creen que fue engendrado inmortal; otros, en cambio, corruptible, igual que otro cualquiera de los seres mixtos; otros, que alternadamente a veces es de esta manera y a veces sujeto a corrupción, y que esto se lleva a cabo siempre así, como (9nseñan) Empédocles agrigentino y Heráclito efesio. Arístótetes, Física, In. 5, 205 a 3 Como Heráclito dice que todas las eosas alguna vez se convierten en Fuego 1?6.
169, "Musas jónicas": alude aquí a Heráclito; "sicilianas": a Empédocles. 1?0. cdffesitix{aé á 851 (cfr. B8). 171, Esto es, las "musas jónicas", Heráclito. \72. O sea, las "musas sicilianas", Empédocles. 173. Cfr. Empédocles, B 17. 774. Mondolfo (op. cit., p. 1?) añade aquí dos pasajes de Aristóteles: Sobre el ciela,1,10, 280 a; Física, IIi, 5,205 a (citado parcialmente por Diels y por Walzer, según lo damos en nuestra traduceión). 775. J. Burnet, siguiendo a Lasalle y Schleiermacher, niega, contrá Zéller, Diels y Gomperz, que haya en lleráclito una doctrina de la el¡purosis (conflagra-

10. Platón, Sofista, 242 d

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Simpltcio, Sobre eI cielo, 9&, l+ Heíberg También Heráclito afirma que a veces el Kósmos se incendia y otras veces se reconstituye de nuevo a partir del Fuego, conforme a ciértos períodos de tiempo, en aquel pasaje donde dice: "que según medidas se enciende y sqDe esta opinión vigún medidás se ápaga"176. los estoicos. también I después ñieron a ser II. 1,2 (Doxographi graeci, e- ZSf\ .A.ecio, "L Heráclito (dice) ...que e\ Kósmos es una solo. Aecio, II. It,3 (Doxographi graeci, p. 331) Heráclito (dice) . . . que el Kósmos es engendrado, no según el tiempo, sino según la inte-

-' Heráclito (afirma) ... que el sol es una antorcha inteligente que proviene del mar 1?8. leci,o, II. 22,2 (Doxographi graeci, p. 352) En forma de artesa, un poco curvadql Aeei.o,II. 2&,3 (Doxographi graeci, p. 354) (Que los eclipses se originan) por el giro de la concavidad en forma de artesa, de manera que la parte cóncava se vuelve hacia arriba; la parte convexa, en cambio, hacia abajo, hacia nuestra vista 1?e. Aeeio,11,27,2 (Doxographi graeci, lt. 358) Heráclito (dice que) la luna tiene forma de artesa. Aecio, II. 28,6 (Doxographi graeci, p, 359) Heráclito (dice que) el sol y la luna son afeetados por los mismos (fenómenos) porque, teniendo los astros en su estructura la forma de una artesa, cuando acogen los rayos brillantes de las exhalacioneshúmedas, se iluminan ante la vista, pero que el sol es más brillante, porque se mueve en un aire más puro, mientras la luna lo hace en uno más turbio y por esg aparece también más obscura 180. Aec'io, II. 29,3 (Doxographi graeci, p. 359) Heráclito... (dice que la luna se eclipsa) según las rotaciones de la cavidad en forma de artesa y según las inclinaciones. 13. Aecio, II. 32,3 (Doxographi graeci,,p.364) Heráclito (dice que el gran año consta) de diez mil ochocientosaños solares.
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Aecío, II. 11,4 (Doxographi graeci, p. 3l*0) Parménides y Heráclito (opinan) ' . .que el cielo es ígneo. 11. Aecio, II. 13,8 (Doxographi graeci, f¡. Sttg) \ Parménides y Heráclito (consideran) a los ¿,stroscomo bolas de fuego. Aecio,II. 77,4 (Doxographi graeei, p. 34.6) Heráclito (cree) ...que los astros se nutren 1?7. de la emanación que proviene de la tierra 12. Aeci,o,II. 20,l6 p.351)
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(Doxographi graeci,

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Corresponde a B 30. 177. Cfr. Diógenes, IX, 9 (-

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nim, 179. C f r . D i ó g e n e s , I X , 1 0 ( - A1 ) . 180. Cfr. Diógenes, IX, 9-10 (:A 1).

Compárese con Cleantes, fragmento

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por los vientos, al par que por el fuego. '2 f . Pues, en efecto, el fuego siempre vivo es domado por vientos enemigos, y el agua que abundantemente fluye tiembla ante el (Noto) que amontona nu.f El irascible (mar) desenfrenado [bes 186. las naves tiraniza y los muchachos que (allí) perecen.La materia empero la ley acata del odiado fuego 187. Escolios: "Servir": (equivale a) ser esclavo, estar sujeto, porque quienes sirven son los esclavos. Que el mar y el fuego son esclavos de los vientos -según una ley divina, claro estáesto también Heráclito y Menecrates188lo dijeron. "Que amontona nubes" (el Noto) : representa a los vientos. "Que fluye": (significa) que corre abundantemente, pues la letra alfa es intensiva 18e.Por medio de estos (ejemplos) Heráclito intenta también expresar que, según é1, todas las cosas son entre sí contrar.[¿s 1e0. "Las naves tiraniza": porque las 6ñ'6áIóácio- '"At nes están sujetas al mar y la materia, por su tz' "4 parte, al fuego. "Y los muchachos que (allí) perecen": (esto es), los que mueren en el mar.
186. El término argéstas, "que amontona nubes", se refiere sin duda al Noto, viento del qgdoeste.-quefreen cuentemente trae consigó nubes y llÑia-f-áünque ciertas épocas del año es seco y cálido, por lo cual t f l Horacio 1o llama (Sá,tiras, II, 6, 8) "el plúmbeo Ausro". tro". I *G?, La influencia estoica resulta clara a través de la oposición materia-fuego. 188. Menecrates, médico citado por Galeno, fue autor de unas ciento cincuenta obras, entre las cuales una Sobre la composición de los medicamentos. Vivió en tiempos de Augusto y de Tiberio. Sólo nos quedan de él unos pocos fragmentos, 189. El término griego es akhyneton, es decir, que fluye. 190. Cfr. B 84.

Censorinorer, Sobre el día del nacimiento, 18, 10-11 (p. 39, Hultsclt) Este año también es llamado "solar" por alaño de Dios... gunos,y por otros (¿Heráclit-o?)-, lf. .q,risfarco lo consideró de dos mil cuatroéientos ochenta y cuatro años; Heráclito y Lino de diez mil oehocientos182. 14. Aecio,III.3,9 (Doxographi graeci,p.369) Heráclito (dice que) el trueno (se origin-a) en una tromüa de vieilto y de nubes y en los embates de los soplos aéreos contra las nubes; los relámpagos, en la inflamación de los vapores; los ráyós ón los incendios y extinciones de las nubes 183. l4u. Nicqndrore+, Comidas envenenadas, 771 a sgs. sumergir (a dicho pájaro)''5 Y puedes -el piélago violáceo, amargo en al cual hace servir Enosigeo
181. Censorino, filólogo del siglo l-tt de nuestra era, diversas o'-bras, enlre las gue -sobresale autor de divérsas fue é-áutor 2-3Q (compuestaen a{9 2-3Q eir el a{9 nacimieú o (compuesta dil nacimiento ilel lrá-il-ad lourá'il-aúu-á"ái.á¿á u Q. Carelio). En ella se trata no sólo del á'e los hombres v de la extensión de la vida i";it"i;;i; de -músiea, de asttonohía, de t"-¡i¿" iiüiriiiá1"-ri"ó r"tieiO", etcétera. Una de sus fuentes principales es Suetonio. !82. Cfr. Aristóteles, Fragmen'tos, 65 Walzer' 183. Cfr. Diógenes, IX, 10 (: A 1) ; Séneca, Cues' tiones natttt'ales, fI, 66, 1. 184. Nicandro, poeta y médico griegg, nació en Claros y vivió durante el -siglo rr a. C' Sólo co,nservamos dos áe sus numerosas obrás: Triacas (Theríaka), poe' r"; J;"d¿ trala, a través de unos mil versoF' sobre los animales venenósos, y Comidas enoenenadit's (AIe+i, obra qu'e-óonsta de más de seiscientos hexálllr*á*"1
(¡lscuffe YErrt¡t( sobre venenos suur'e la cual éoi'i-¿it"orre v-antídotos v en tu ;;;;;;;á; metros p.5a8). Hemos traducido los 5a8). Hemos (cfr. W. S*ittt, op. cit', p. Smith, op. G?;-.-w". Éavánpfros en asonantados, asonantados' endecasílabos en endecasílabos h,exámetros

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185, Se trata de la gaviota.

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15. Aristóteles, Sobre el alma, I. 2, 405 & 241er También Heráclito dice que el principio fundamental es un alma, en cuanto es la exhalación 192de Ia cual las demás cosas se forman. Macrobiole3, Comentario al "Sueño de Escipión", 74,19 El físico Heráclito (cree que el alma es) una chispa de la esencia astral lea. Aecio, IV. 3, 12 (Doxographi graeci, Tt. 389) Heráclito (sostiene) que el aima del Kósm'os (es) una exhalación de las cosas húmedas que y que la de los animales (prohay en éste 1e5 rriéne), a su vez, de la exhalación externa -y de la que en ellos mismos (se da) como análoga (a la otra). 16. Sexto Emtrtíricoro0, Contra los matemátieos,VII. 126-131t 726. Heráclito, aunque, por el contrario, creía que el hombre se vale de dos instrumentos para él conocimiento de la verdad: la sensa191. Mondolfo (op. cit', p. 22) añade aquí un pasaje dc Platón que correspondea Fedón,95b. tgz. Cf;. B L2. Lá explieación, como anota Walzer, es confusa. Compárese con Diógenes de Apolonia' A 20 Diels. 19S. Macrobio, gramático griego que vivió en époc-a de los emperadoíes Honorio y Teodosio,-fue autor de varias obr^as,de las cuales se conservan Sobre los ban' quetes satuit¿al¿s, siete libros en forma de diálogos; Comentario al Sueño de Escipíón, en que interpreta un nasaie del libro sexto de 7a República, de Cicerón, y Sobie tas dilerencias g semejanzas d.el aerbo griego 1¡ Iatino. t94. Cfr. O. Gigon, Untersuchungen zu Heraklit, p. 144, cit. por Walzer. ' 195.' Estó parece contradecir lo que se dice en B 118. Es evidente. de todas maneras' la interpretación estoica de Heráclito. 196. Sexto Empírico, filósofo escéptico-del siglo rr¡ de nnestra era, aütor de Esbozos pirrónicos (en tres 5)

ción f la razón, considera, de modo parecido a los antes mencionados físicos, que entre aquellos (instrumentos) la sensación no es digna de fe y, en cambio, admite la tazón como criterio. Desprecia, pues, la sensación,cuando clice al pie de la letra: "Malos testigos son ojos y oídos para los hombres que tienen almas bárLo cual vendría a ser semejante a baras" 1e?. aquella (sentencia): "Es propio cie las almas bárbaras el confiar en las sensacionesirracionalest'. 127. I{anifiesta que la razón es intérprete de la verdad, pero no de una verdad cualquiera, y divina. Es necesario exsino de la cor.nin 108 plicar brevemente en-qué consiste ésta. Plácele, pues, a este físico suponer que lo circundante es algo dotado de razón y de inteligencia 1ee. 128. Mucho antes había expresadolo mismo Homero, al decir: 1 Tal es el pensamiento de los hombres que en tierra habitan cual lo encauzaa diario 200 oroses'"". nomnres y los dioses el Padqe radLe oe de los hombres

'l'ambrén Tambi6n Arqulloco Arquíloco dlce dice que los hombres sienten de un¿ manera determinada:

Según cómo es el día que Zeus les envía 201.
tt*s1 t C o'¡¿tra los matemú,ticos (en once libros) . MondóHó antepone a este fragmento otro, tomado de Ia obra de Teofrasto, Sobre la sensación,1 y sgs. 197. Corresponde a B 107. / 198. Cfr. B 2. /

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199. Cfr. B 113;B 41.

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200, IIíaila,'XVIII, 163. Hemos procurado traducir los versos de Homero y de los demás poetas aquí citados en versos castellanos. 201, Anthologia lErica, ftagmento 68.

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Atribúyese asimismo a Eurípides lo siguiente: Seas quien fueres, tú, el inescrutable, Zeus o fierza ciega de Natura ,S o espíritu del Hombre: yo te invoco x2,. frl7Y 129. En conseeuencia,al absorbei por la respiración esta Razón divina, llegamos a ser' según Heráclito, racionales. Y aunque en los sueñossomos inconscientes'una vez que despertamos (volvemos a estar) nuevamente dotados porque en los sueños,al cede comprensión 203; rrarse los poros sensoriales,el intelecto que en nosotros mora queda separado de su natural conexión con lo circundante, subsistiendo sólo, como vínculo con la Naturaleza, la respiración, la cual podría considerarsecomo una especiede raiz.EÁ efecto, al estar separado (el intelecto), pierde la capacidad de recordar que antes tenía. 130. Al despertar nuevamente, escurriéndose a través de los poros sensoriales, como por una suerte de ventanillas, y poniéndoseen contacto eon lo circundante, reviste la potencia racional. De la misma manera' pues, que los carbones, ,¡,1 acercarse al fuego, alterándose se encienclen,y al sepa::arsede é1, se apagan, así también la parcela que se hospeda en nuestros 2oa, euerpcs y que proviene de lo circundante se torna casi irracional por la separación, pero por la unión natural a través de un mayor número de poros se constituye en algo de la misma naturaleza que el Todo. 131. A esta Razón común y divina, por cuya participación llegamos a ser racionales, la denomina Heráclito iriterio de verdad' Por eso, lo

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202. Las troganas,886. 203. C fr. B1 ;8 7 3 ; B ? 5 ; B8 9. 204. Cfr. A 15b.

/ (oo"quu se recibe a través de la Razón común i y- divina) , pero lo que a uno solo se le ocurre por la causa i itebe reputarse como indigno de fe, i contraria. Al comenzar (el libro) Sobre Ia Naturaleza, el susodicho varón, refiriéndose también, en cierto modo, a lo circundante, dice: "De este Lógos, que siempre existe, los hombres permanecen ignorantes, antes de haberlo escuehado y aun despuésde que por primera vez lo escuchan; porque aunque todas las cosas según esteLógos se originan, asemejánseaquéllos,sin embargo, a los insipientes, pues tantean por medio de palabras y obras semejantes a las que yo empleo, cuando separo cada cosa según la Naturaleza y explico en qué consiste. Mas a los otros hombres se les oculta cuanto hacen despiertos, del mismo modo que olvidan cuanto hacen dormidos" 20é. L33. Habiendo establecidoexpresamentepor medio de estas (palabras) que todo 1o hacemos y entendemospor la participación en la Razón divina, después de exponer unas pocas cosas más, añade: "Por lo cual es necesario adherirse a lo (imparcial, esto es, azlo) común. (Pues lo común es imparcial). Pero, aun siendo imparcial el Lógos, viven los más como si tuvieran ,l un entendimiento particular" 206.Esto ilo €s, otra cosa que una explicación del modo en que está ordenado el Todo. Por eso, en cuanto participamos de la memoria de aquél (del Lógos), poséemosla verdad, pero en cuanto juzgamos según nuestro particular juicio, nos engañamos. de manifiesta oe aquí manrrlesta Asl, pues, tambren también aqur 134. 134. Así, la manera más explícita que la Razón común por

es el criterio (de verdad) v ffie ,0üc-1áSrñsa3.*

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205. Corresponde a B 1. 206. Corresponde a B 2.

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fe, en cuanto son interpretadas por la Raz6n , común, mientras las que aparecen a cada uno i en particular son engañosas. Serto Empírico, Contra los matemáticos, VIil. 286 Y, en verdad, Heráclito dice explícitamente que el hombre no es racional, que la Inteligencia sólo pertenece a lo circundante. Apolonio d,e Tiana207,Epístolas, 18 (fragmento 33, Bywater) El físico Heráclito decía que el hombre es irracional por naturaleza. 17. Aecio,IV.7,9 (Doxographi graeci, f¡.392) (Heráctrito dice que el alma es impereeedera) porque, al ingresar en el alma del Todo, se convierte en algo que es de Ia misma naturaleza que éste. 18. Aeei,o, V. 23 (Doxographi graeci, p. 4.3!t) Heráclito y los estoicos (opinan) que los hombres comienzan a estar maduros airededor de la segunda semana (de años), momento en que aproximadamente se pone gn movimiento ej jugb espermático2o8. 16 ¡!r$oS 19. Plutareo, Acerca de la falla de los oráculos, 77, 4.75e Los que leen "de los púberes" 200,siguiendo a Heráclito hacen constar la generación de
207. Apolonio fue un filósofo pitagórico, nacido el airo 4 a. C., en Tiana de Capadocia, que se hizo famoso como mago y taumaturgo. Su biografía fue escrita por Filostrato. 2 08 . Cf r . . A' 13: 419. 209. Expresión que hallamos en Hesíodo, fragmento 1?1, 2 Rzach.

treinta años, tiempo en el cual el progenitor presenta como progenitor al que fue engendrado por él 210. Filón, Fragmento Harrís, p. 20 Es posible que el hombre llegue a ser abuelo al trigésimo año, es decir, que llegue a Ia pubertad alrededor de los catorce años, edad en la cual siembra, al par que el nacido después de un año puede, por su parte, engendrar un ser semejante a sí mismo al décimoquinto año Censorino, Sobre el día del nacimiento, 77,2 '-ft

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'¿*- <* Un siglo es para la vida humanael lapsomás 61. 5¿ 7 '4 largo comprendidoentre el nacimiento v l" D4>-, muerte. Por eso, parece que se equivocaron
grandemente quienes consideraron de treinta años el siglo. Heráclito es el que empezó a llalañ-so. Y emoo en m Juan Liilo 213, Sobre los meses,III. 14 Por eso, no sin objeto Heráclito llama "generación" al mes 214

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2 7 0 . C f r . . A '1 3 ; 8 8 8 . 217. Cfr. A 18. 212. Cfr. B 88. 273. Juan Lido fue un escritor cristiano, nacido en Atenas hacia fines del siglo v, discípulo de Agapio, que, a su vez, habia sido discípulo de Proclo. Además de la citada obra compuso un tratado Sobre las señales y olro Sobre los magistrados del pueblo rornúno. 214. Diels y Walzet hacen notar que esta frase de Juan Lido es producto de una errónea interpretación,

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20. Calciüo zrr, Qomentario al "Timeo" de Pla10, Wrobel t6n, 257, p. 281r, Heráclito, en verdad, con el apoyo de los estoicos, conecta nuestra tazón con la divina, que rige y ordena las cosas del mundo 216:aquélla se torna eonsciente.a causa de esta inescindible y manifiesta llraltrtresL¿t racional, y decreto ragtorlalr inculación, üel del oecrelo vlnculaclon, *

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tieran lo agudo y lo grave, ni animales sin la hembra y el macho, que son contra¡iosoo._

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teos. Pues si uno de los contrarios fuera suprimido, todo desaparecería,haciéndose invisible. Por eso reprueba¡también Heráelito a Homero, que dice: "Que sdborre de entre diosesy hom- t/ / desa- ¡ | i bres la discordia". Pues todo -afirma" ' parecería. :-' r'4\4 /- I L' < ^^ ,>h4 ,a-,t *' , ' n ¡ /i r¿'í,:+F¿: 47,r" -t Numenio222,Fragmento 16 Thed,inga,(en Cal- 1cidio, Comentario al "Timeo" dePlatón,297) Numenio elogia a Heráclito que reprende a el aniquilamienHomero, el cual habría deseaclo to y la destrucción de los males de la vida, por no entender que al mundo le placería destruirse a sí mismo, si la materia, que es fuente de los males, fuese exterminada 223. IV. I0 23. Polibio224,
220. Cfr. B8; 851; B80. 221. Simplicio, filósofo neoplatónico, discípulo de Amonio y de Damascio, era originario de Cilicia y vivió durante el siglo Yt de nuestra era. Escribió comentarios a diversas obras de Aristóteles. 222, Numenio de Apamea, filósofo platónico-pitagórico, vivió en el siglo rt de nuestra era. Se esforzó por demostrar la concordancia esencial de Platón con Pitágoras y de ambos con los misterios persas, indios, egipc1os, judíos, etcétera, Sus escritos influyeron sobre Plotino y sobre Orígenes. 223. Interpretación evidentemente platónica (cfr. Plutarco, Sobre Isis g Osiris,48, p. 370). 224. Polibio, historiador griego, nació en Megalópolis de Arcadia, alrededor del año 204 a. C. - Llegó éomo prisionero de guerra a Roma y fue amigo de Escipión, a quien acompañó en su campaña contra Cartágo.'Visitó numerosos paises, desde España hasta

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No e s t a rá n d e a c u e rd o c u a n t o s p o n e n 1 o s -'-? con-f,,.,> (' trarios comoprincipios,los otros y los heraclí-

r -r. /-\ los acontecimientos futuros por medio de los ./'-ll, ! sentrdos. mrentras las almas clescansan. lje lo lug}{!s ares oe lugare cual lesuitra qüe aparecen tmagenes tr{i ,.(\r S yi?ir\t i'"'i ñ\r\¡ .ttrnfil-vivos

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u -üe-húmbreq /^N nq desconocidosy figúTás .défieñiÍé-éI .défieñiÍé'éI iiso-cl-eIá iiso-clélá iN \l i cfiño' müeTtds.-gt-mismo iS \ cfiño'ñüeTtds.-gt-mismo quienes quienes que que merecido merecido lo han han á-Alfiná¿i6n á-Alfiná¿;i6n ffiice i*dice - ^ - " - ' - - - - - - - "- - . ! \ ,ü {ü l\ \*

S Ur'. i:i^S;fJ.iidos tades 21 7 . I

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por obra de las divinas potes130 (II. 1.81t,6

21. Clem,ente, Tapices, II. Stahkn)

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Se dice que Anaxágoras clazomenio establece como fin de la vida la contemplación y la liberque de ella provieriq- Iléíá¿litó-éféSi-o;A t_adbienestar2l8. / t I a 22. Aristóteles, Ética a Eudemo, VII. 1, 12.15 poeta que dice Y Heráclito desaprueba al "que se borre de entre dioses y hombres la discordia" 2re.Pues no habría armonía si no exis21"5. Calcidio, filósofo neoplatónico, vivió durante el siglo rv de nuestra era, Tradujo parcialmente, al latin, el Tdmeo de Platón y le añadió un comentario. 21 6. C f r . A 16 a; B 1; 82; B 113; B 1 1 4 . 211. Cfr. B 93, La atribución a Heráclito de una doctrina filosófica de la adivinación puede hacernos pensar que la fuente de Calcidio es aquí Posidonio (Cfr. K. Reinhardt, Kosmos und, SEmpatlr'ie, Munich, 19 26 , p. 401) . 218. Cfr. Teodoreto, XI, 7. 2L9. El poeta que esto dice es Homero y el verso citado se halla en llíada, XVIII, 107.

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Egipto. Murió a los ochenta y dos años, hacía el 122 a. C. Sn Historia, dividida en cuarenta libros, comienza en el año 220 a. C, (fecha en que acaba \a Historia de Arato) y termina en el año 146, con la destrucción de Corinto y el fin de la independencia griega. 2 26 . Cfr . A1; 840; 842; B 56; 85 7 ; 8 1 0 4 ; B 10 6; B 10 7.

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.4 (, l;fr':tfr'*íríco' contra los matemáticos'
De este Lógos, que siempre existe, los hombres permanecen ignorantes, antes de haberlo escuchadoy aun después que por primera vez lo escuchan; porque aunque todas las cosas según este Lógos se originan, aseméjanse aquéllos, sin embargo, a los insipientes, pues tantean por medio de palabras y de obras semejántéS'b las que yo empleo, cuando separo cada cosa segírn la Naturaleza y explico en qué consiste. Mas a los otros hombres se les oculta cuanto hacen despiertos, del mismo modo que olvidan cuanto hacen dormidos.
Otras fuentes: Aristóteles, Retórica, III. 5; Clemente, Tapices, V. 111, ?; Hipólito, Refutación ile todas Ias herejías, IX. 9, 3; Amelio, en Eusebio, Preparación eaangélica, XI. 19. Referencia en Filón, Quién es eI hereilero d:e las cosas diainas, 43, 214. Cfr. R. Mondolfo, Heráclito, MéIico, 1966, p. 130-1q1; 1-3-Q-13,7;.290Z:it O. Gigón, (Jntersuchungen zu Heraklit, Leipzig, rqlÉ I Í i' sbs.; *'ss : K. K- ReinhardtParrnenides and. d,ie p. 1 Reinhárdi, Parmenides 1935, . P hilo sophie, Bonn, 1916, p. r iechischen Philosophie, der o Geschicltte der-griechischen Geschiihte -Ramnoux, 21? y sgs.; i C. Ramnoux, Héraclite ou l'homme entre 'et 308-316; G. S. mots. París, París. 1959, 1959. p. 308-316;les ihosás les mots, Kitk. Heraclitus. The Cosmic Fragments, Cdmbridge' 195a, p. 33-46; E. L. Minar, "The Logos of H,eraclitus" en Clássical Philologg, 34,'p. 323-341; C. Mazzantini, Erael:íto, Turín, 1945, p. 29 y sgs.

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Por 1o cual es uecesario adherirse a lo (im-

4.) Alberto Magno, Sobre los vegetales,VI, '\¿' llt, lt07
(Heráclito decía que) si la felicidad consistiera en los deleites del cuerpo, podríamos llamar felices a los bueyes cuando encuentran arvejas para eomer. op.cit.,p. 302; Gigon, Cfr. Mondolfo, op. cit., p. LZl. 5. Arístócríto, Teosofía, 68

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es imparcial.) Pero, aun siendo imparcial el Lógos, viven los más como si tuvieran un entendimiento particular.

i ,;,.! '. Cfr. A. Patin, Heraklits Einheitslehre, M:u;nic}¡., /:'." :' 1Q85, {. '' p. 92 y sgs.; E.- Loew, "Das Fragment 2 des Heraklit" en Archio für Geschichteiler Philosophie,ZS, p.89-91; t, i." ( 'rl ,'. N. Hartmann, Das Problem cles geistigen Seins, Ber '/ ' / : lín, 1933, p. L57; B. Schwarz, Der lrtum in der Philo' ; ' t, t.¡ sophie, Múnster, 1934, p. 164, t97,198; R. Mondolfo, -\ , op. cit., p. 200, 203; Reinhatdt, op. cit',, p.216,220; t ''', Gigon, op, cit., p. 16,

dl 3l\ Aecio,II,21,4 (Doxographigraeci,p.351) (Sobre la magnitud del sol): que tiene la ¿lnchura de un pie humano.

a. Se purifican manchándose con otra san- ' gre, como si, entrando en el fango, con fango se lavasen. b. Si alguien sorprendiera al mismo hombre obrando de tal modo, lo tendría por loeo. E invocan a estas imágenes de la misma manera que si alguien conversasecon los edificios, sin entender nada sobre lo que son los dioses o los héroes.
Otras fuentes: Orígenes, Contra Celso,Yfl,62; Clemente, Protréptico, 4, 50, 4; Gregorio Nacianceno, Oraciones, 25, t6; Elias, Comentario a Gregor,io Nacianceno, 1; Apolonio de Tiana, Epístolas, 27. Cfr. Mondolfo, op. cit., p.303-304; 319-322, 326-327; Ramnoux, op. cit., p. 240-242; Gigon, op. cit,, p. 132; M. P. Nilsson, "Die Griechen" (en Chantepie de la Saussaye, Lehrbuch der Eeügionsgeschichte, Tubinga, 7926, II, p. 394); K. Buresch, Klaros, Leipzig, 1889, I, p. 118; P. Decharme, La critique d.estrad,itions religieuses chez les Grecs des origines au temps de Plutarque, París, 1904; H. Weil, Étuóles sur l'antiquité grecque, Paris, 1900, p. 104.

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Aristjóteles, Meteorológicos,II, 2, 355 a 13

Aristóteles, rt:tiea a Nieómaco, VIII, 2,
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El sol (no sólo, según Heráclito dice) es nuevo cada día (sino también siempre continuamente nuevo).
Otras fuentes: Alejandro de Afrodisia, Sobre los "Meteorológicos", p. 72, 37 Hayd,; Olimpiodoro, Sobre los "Meteorológicos", p, 136, 6 Stüve; Plat6n, República,, 498 a; Escolios a la "República,", 478 a; Plotino, II. L,2; Proclo, Sobre el "Titrneo",III, p. 310, 32 Dieh!; Olimpiodoro, Sobre el "Fedro", 237, 7. Probabld alusión: Demócrito, 8158 Diels. Cfr. Gigon, op. cit., p. 84; Mondo1fo, op. cit., p. 340-341; Reinhardt, op. cit., p. 177; K, Kerényi, Tiichter der Sonne, Zarich, 1944, p. 26 y sgs.; H. IJsener, Gitternamen, Bonn, 1896, p. 288; E. Meyerson, Id,entité et Eéalité, Paris, 1932, p. 425.

(Heráclito dice que) lo opuesto es concorde y (que) de las cosas discordes surge la más bella.armonía y (que) todas según la disputa
Se Offgfnan. -i l
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" " Cfr. Giorilano Bruno, De I'infinito, uniaerso e m,ondi ' p. 465 Gentile; Mondolfo, op. cit., p. t43-144;.146-749; G i g o n , o p , c i t . , p . 2 5 y s g s . ; C h e rn i ss, o p . ci t.,.p .9 L ; G. van der Leuw, L'Homme primítif et Ia religion,,París, 1940, p. 134-139; K. Axelos, Héraclite et Ia philo' sophie, París, 1962, p. 48-49; Mazzantini, op. cit., p. 61 y sgs.

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Arístóteles, Ética a Nicómaco, X, 5, 7776 a,3 (Pues diferente es el placer del caballo y el del perro y el del hombre, conforme a lo que Heráclito dice, (que) los asnos preferirían la paja al oro (pues la comida es para los asnos más agradable que el oro).
Otra fuente: Miguel, Sobre Ia "Ética a Nicómaco", p. 570, 20 Heylb. efr. Mondolfo, op. cit., p. 302-305; Axelos, op. ci.t., p. 82.

7.

Arístóteles, Sobre la sensación,5, 1t4.3 a 27

Si todas las cosas se volvieran humo, las narices podrían distinguirlas.
Cfr. Mondolfo, op. cit., p. 285-287; Gigon, op. cit., p. 57; Reinhardt, op. cit., p. 180; Ramnoux, op. cit., p. 126-130; Kirk, op. cit., p.232-236; Diels, Herakleitos oon Ephesos, Berlín, 1909, p. 18; H. Cherniss, Aristotle's criticism of presocratírc philosophg, Baltimore, 1935, p. 322.

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por medio de ellos, no de los semejhÍ -_t""¡Srq tes, lroduce lo acorde, de la misma manera que reunió, sin duda, al macho con la hembra, y no a cada uno de éstos con los de su mismo sexo, y dispuso por medio de los contrarios, y no de los semejantes, la armonía primordial. Parece que también el arte, ai imitar a la naturaleza, hace lo mismo. La pintura, por ejemplo, al mezclar los elementos de los colores. blancos y negros, amarillos y rojos, logró que las imágenes estuvieran en armonía con sus modelos. La música, al fundir las notas agudas y graves, largas y breves, consiguió, a través de divergentes sonidos, una única armonía. La gramá, tica, al juntar las vocaies y las consonantes, estructuró con ellas todo su arte. Esto era lo mismo que decía el tenebroso Heráclito: ) Articulaciones: entero y no entero; concorde, discorde; consonante, disonante; y de todas las cosas, lo uno; y de 1o uno, todas-Iál-óosáil-Otra fuente: Apuleyo, Sobre el mundo, 19. Probable alusión: Hipócrates, Sobre eI alimento,40; Séneca, Sobre el sosiego, S, 6. Cfr. Mondolfo, op. cit., p. 1461-49; 751-157; 160-161; 773-174; Gigon, op. cit., p' 2023; 44; Reinhardt, op. cit., p.209;216; Rammoltx, op. cit., p. 283-237; tr-itk, op. ci.t., p. L67-179; B. Snell, "Heraklits Fragment 10" en Hermes,76, p, 84 y sgs.; O. Hoffmann, Die griechische Dialekte in ihrem historischen Zusammenhange, G}ttingen, 1898, - III, p. 240; II. Diels. Diers,"Zwei Frasmente H;;;liitip Heraklits" ;en Sliii'í Sitzunsberichte st "r:¿ánt" "Zwei Fragme;tJ is cheis senschaf t en-P hilolo g Berliner Berliner Akudemie der W Wissenschaften-Philologischehistorische Klasse, 1901, p. 188 y sgs.; Axelos, op ci.t., p. 49-50; op, cit., cit.. p. 61 y sgs. 49-50: Mazzantini, Maz,zantíti. op.

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\ ¿(Zenón t /trz^-xt J;- ^ que, r ¡ ^ - i^ I:+ ^ ^ ,,^ según ^I alma ^dice Heráclito, es el -r*^ - ^ - i1, / L4" una exhalación sensibleporque cuando éste qui) so explicar que las almás riacett siempre détaW \/ w' das de inteligencia'a través de una exhalación, las comparó con los ríos, diciendo) : Sobre quienes penetran en los mismos ríos eorren aguas siempre diferentes; también las almas emánan de las aguas.
Otras fuentes: Plutarco, Cuestiones naturales,2, p. 9tB al Sobre Ia tardía aengdnzd,del dios,15; Simplició, Ia "l'isxcq,", ítJ, p. 1313, E Diels. cIr. Sobre La sobre 77; 30, 8 l_rlels. Cfr. Mon"Física", p. trt. 7'l; dolfo, op. cit.,p.'L66-778; Gigon, op. cit., p. 104 y sgs.; p. 61 ; cit., p. Kirk. Kirk, op. cit., ci.t.. p. 367-380: Reinhardt. Reinhardt, op. cit,, : Kirk, E, unil die Herakliteer, Her Bet Berlín, 1926, E, Weerts, Weerts. Heraklit und, p. 8 y sgs.; Ramnoux, olt. cit,, p.223-231; B. Bavink, Ergebnisse und Probleme d,er Natu,rtnissenschaJten, Leipaig, 1935, p. 181 ; G. Vlastos, "On Heraclitu.s" en American Journal of PhilologA, ?6, p. 338-344; O. Gilbert, Die metereologischen Theorien der griechischen Altertums, Leipzig, 1907, p. 453; A. Rivier, "IJn emploi archaíque de I'analogie. L'homme et l'experienee humaine dans les fragments de Héraclite" en Museunt, Helaeticum, 13, p. 144-164; G. Meautis, Plutarque. Les déIo,isde Ia Justi,ce üa'i,ne, Lausanne, 1935, p. 62; G. F. Nicolai, La miseria de Ia dia,Iécúdco, Buenos Aires, 1958, p. 21; Spengler, Heró,clito, Buenos Aires, 194?, p. L25; Axelos, op. cit., p. 50-52; W. K. C. Guthrie, A Historg of Greelc Philosophg. Cambridge 1967. I. p. 462.
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13" Ateni,goras, V, 778 E A Es necesario, pues (según Heráelito), que el /Ihombre digno no sea inmundo ni sucio ni se ¿{{f . deleite en el fango., / 13b Clemente, Tapices, I, 2, 2 (II, p. 4, 7 Stahli.n) Los cerdos se deleitan en el fango más que en el agua pura.
Otras fuentes: Clemente, Tapiaes, T. 221' II. 68, 3; Protréptico, 92, 4; Sexto Empírico, Esbozoó pi'rrónicos, I. 55 Plotino, I. 6. 6; Ostracon egipcio 12319, t2; Y{cente de Beauvais, Obras moral¿s, III. 9, 3. Cfr. MonDemokrits Ethik 65. und, Erkenntnislehre, Berlin, 1935, p.

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zu siudten u.-iri'á""báóu,áiitó,ie. i¿t, p.'soz-góa;.

Clemente, Protréptico, 2, 22, P (p.16,2t* Stahlin)
(¿A quiénes profetiza Heráclito efesio?) A Iqq que van errantes en la noche, a los magoB, á los bacantes, a la ménades.álóÉ iniciados en Ios mis-terios. (A éstos los aménaza con las cosá'sde ultrátúmba, a éstos les profetiza el fuego), porque los misterios que están en uso entre lo$Tombies impíamente se celebran.
Alusión: Arnobio, Contra las na,ciones, V. 29. Cfr. Mondolfo, op. cit., p. 326-327; Reinhardú, op. cit., p. 168: A. B. Cook, Zeus, Cambridge, 1914, I, p. 66?; L. Deubner, Attische Feate, Berlin, Lggz, p. 81 ; R. Eisler, Welten¡nantel und Hin¿melszelt, Munich, 1910, p. 364.

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15.

Clemente, Protréptico, Stahlin)

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16.

Clemente, Pedagogo, II, 99, 5 (I 216, 26 Stahlin)

Si no fuera en honor de Dioniso que celebran la procesión y entonan el canto fálico, obrarían con suma desvergüenza. Pero una misma cosa son Hades y Dioniso, por quien entran en.sagrado delirio y emprenden las danzas báqurcas.
Otra fuente: P1utarco, Sobre Isis A Osiris,28. Cfr. Mondolfo, op. cit., p. 321-327; Gigon, op. cit., p. 147 y sgs.; Reinhardt, op. cit., p. 100; Ramnoux, op. cit., p. 97-99: V. Macchioro, Zagreus, Florencia, 1930, p. 372 y sgs.; R. Pettazzoti, La religione nella Grecia antica fino ad Alessandro, Turín, 1953, p. 133; W. F. Otto, Diongsos. Mythos und Kultus, Frankfurt, 1939, p. 108; M, P. Nilsson, "Early orphism and kindred religious movements" en The Haraard, Theological Reoiew, 28, p. 222; A, Lesky, "Dionysos und llades" e¡ Wiener Studien,54, p.24 y sgs.; F. Grégoire, "Héraclite et les cultes enthousiastes" en Eeaue néoscolastique, 38, p. 43-64.

(Porque quizás pueda alguien ocgltarse de la luz sensible, pero en cuanto a la inteligible, esto no puede ser, o, como dice Heráclito): De lo que jamás declina ¿cómo podría uno octlltarse?
' Cfr. Mondolfo, op. cit., p. 239-241; Ramnoux, cit., p. 447-448; Gigon, op. cit., p. 130 y sgs. op.

/'\ ( 7V.' Clemente,Tapices, II, 8, 7 (II p. 777, 1

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Pues la mayoría de los que frente a tales cosas-Se encuentran no lás éntienden ni, hal biéndoles sido eñseñadas,las comprenden, aun-" que ellos creen que sí.
Referencias: Hipócrates, Sobre el régimen, I. 5; Demócrito, B64 Diels: Aristóteles, Ético' o Nicómaco, ll46b 24 y sgs.; Gran Etica, 1201.b 4 y sgs. Cfr. Mondolfo, op. cit., p. 293; Gigon, op. cit., p. l7; Reinhardt, op. ci.t., p. 214.

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'21.) -./ Clemente,Tapices,III,27, 1 (II tt.205,7 Stahlín)

Tapíces,II, 77, t, OI p. tp1, Ql"ry.tn_tg., 22 Stahlin)

Si no se espera lo inesperado, no se lo hallará, lueS es inhallable e inaccesible.
_ Otra fuente: Teodoreto, Curación d,e las enfermeilades.de^los gt'iegos,.L 88. Cfr. Mondolfo, op. cii., p.2g129 4; Gigon, op. . c it . , p. 2; Reinhar dt ,'o p . c i t . , p . 6 2 ; r,amn^oux, op.. ctt., p_. 422-425; W. A. Heidel, ,,On cer_ larn rragments of the presoeratics', en proceedings of the Ameriaan AcaiLemy_of _Arts and Sciences, 4'g, p. t90i_F. Schaef^fer,Die-piilosophie des A"rintít, lLifizjg-Viena, 1902, p. 113; J. Báruzi, Saint Jean' ile ia Croin et le problime de l'erperience mystique, paús, 1931, p.-531;-P. Laín Entralgo, La espára-g ia espe! ranza, Madrid, 1958, p. 29.

ensueño Muerte es cuanto vemosdespiertos, cuanto (vemos) dormidos.
Otra fuente: Clemente, Tapi.ces, V. 105, 2. Alusión: cit, L26 y sgs. Cfr. Mondolfo, Mondolf o, op. cit,, .16n,Sobre Sobre José,22, José,22, I Filón, p.294-297; Gigon, p.294-297; cit., p. 97-98; Ramnoux, op. cit., Gigon, op. , p.36-42; von Arnim, Quellenstudien zu Philon tson AIenand,reia, Berlín, 1888, p, 94 y sgs,; Mazzantini, op. cit., p. 48 y sgs.

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Clemente, Tapices, IV,I, Stahkn)

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C-Ieryt_gnte, Tapices, II, p/r, 5 (II p. 726, 5 Stahlín) Los que no saben escuchar ni.hablar.
Cfr. Ramnoux, op. cit., p. 52.
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de oro remuevenmucha tieLos buscadores rya v encuéntránpoco (oq.o).
Otra fuente: Teodoreto, Curaci,ón de las enfermedad,es de los griegos, L 88. Cfr. Axelos, op, cit., p, 82.
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24.

Clem_mte, Tapices, IU, 1lr, 1 (II ,p.Z07, ZS Sta,hlin)

Una vez nacidos quieren vivir y tencr su lote (o, en la bien, estar muertos) y de-vidapara más jan hijos que sigan teniendo sus iot-es.
Probable alusión: Enio, Telamón, BIZ. Cfr. Mondolfo, op. cit., p. 283; ?92: 826; Gigon, op. cit., p. 121 y sCs.í ttamnoux, op. cit., p, 90.

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Clem_ente, Tapices, IV, g, Z (II p. ZSZ, 91 Stahkn)

No conocerían el nombrede la justicia, si ta' les c6'Sas-no existieran.'
__Trobable referencia: Epístolas pseudo-heraclíteas, VJL Cff:,Mondolfo, op. cit., p.316-318; Ramnoux, o1o. cit., p. 37'l; Reinhardt, op. cit. p. 204; E. Bignone, .Erlr.pedocle, Turín, 1916, p. 1?b; kirk,'op. citl, p.'iZ4 y
SgS.

Otras fuentes: Teodoreto. Curación de las enfermedades d,e los gríegos, VUI. 39; Hipólito, Refuta,ción tle todas las herejías, V. 8, 42. Referencias: Filemón, Fragmento 96,7; Platón, Cratilo,398b. Cfr. Mondolfo, op. cit., p. 311-314; Gigon, op. ett,, p. t22-123; F"amnoux, op, cit., p. 109-113; V. Magnien, Les rnystéres d'Eleusis, París, 1938, p. 153,

Clemente,Tapices, 111,16,1 (II p. ZiS, S0 Stahkn)

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Ckmente, Tapices, IV, 1L1,1 (II yt. 510,

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Dioses y hombres honran a quienes mueren en Ia guerra.
Otra fuente: Teodoreto, Curación de las enfermedad-e9 d,e los griegos, VIII. 39. Cfr. Mondolf o, op. cit., p. 911-914; Gigon, op. cit., p. 125; Ramnoux, og. cit., p. 108-109.

El hombre se enciende en la noche una luz (al morir), cuando su visión se extingue. Vivo, se vincula con el muerto (al dormir), cuando su visión se extingue; despierto, se vincula con el dormido.

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Aguárdanles a los hombres, al morir, cosas que ni esPeran ni creen.
Otras fuentes: Clemente: Protréptico, 2, 22,7; Teodoreto, Curación de las enfermedades de los griegoe, VIII. 41 ; Estobeo, Florilegio, IV. 52, 49. Cfr. Mondolfo, op. cít., p.291-254; Gigon, op. cit., p.729; Ramnoux, op. cit., p. 134-135; Macchioro, op. cit., p. 405;

Los mejores prefieren una sola cosa a todas (las demás): la gloria eterna a las cosas perecederas_.La mayoría, sin embargo, se liarta como el ganado.
-Otra fuente: Clemente, Tapices, IV. 50. 2. Referencia: Anónimo de Júmbiico, SS, S, Z (Fragmente der Vorsokrati.ker) . Cfr. Mondolfo, op. 'cit.,'p. 8ó5_906 ; Gig9n,-op. cit., p.,720; Ramnoux, op, cit., p. ff3-ff6; nÁ. Heidegger, Einführung in der'Métapnúsi*, p. rc-AÉ.

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Clemente, Tapices, V, I Stahl;ín) (II p. 331, 7l

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C_lemente, Tapices, V, (il Stahlin)

p. 996, 6

El más honrado conoce lo que parece (ser verdad) y lo guarda; y la justicia se encargará, por cierto, de los inventores y testigos de engaños.
Referencia: Temistio, Pará,frasis de la "Física" d,e Aristóteles, III. 5, p. 86, 31 Schenkt. Cfr. Mondolfo, 9p. git., p.238-241; 292-293; Gigon, op. cit., p. 64; 127; Heidel, op. cit., p. 682; Kirk, op. cit., p. 335-337; Ramnoux, op. cit., p. 300-302; Reinhardt, o7t. cit., p, 236; B. Snell, "Die Sprache He¡aklits" en Hermes, 1926, p. 369.

Este l(ósmos, el mismo para todos, no lo hizo rlinguno de los dioses o de los hombres, sino que siempre fue, es y será Fuego siempíe vivrente, que según med-idasse enciende y según medidas se apaga. '^t r- r' ^ ¿ - J' - - 17.o
Otras fuentes: Plutarco, Sobre' Ia procreación del alma en e]_"_Timno",b, p.'1014a; Sirirplieio, Com"n_ !gr!9 al "Sobre eI Cieloi, de Arístótetis, p.' Zg4, iB Heib.; Galeno, Sobr-e.eltgmlloy, VfI. 61?'K; Olinipio_ doto, Conxentario al "Fedro,,. de platón, 287,' 7 y sgs,; Heráqlito, Cuestiones homéricas, 2e. Báobables aluiiol nes^:_ E písto_las ps eudo-hera.clítea's, I ; Marciano Capéia, -ri}:I.. 92. j{". _$ondolfo, op. cit., p. 228-227, ZSS-ZSA ; 246; 248-250^;^ cit., p. b1 y s!s.; Reinúardt, 9iqo".,_9?. op. cxt., p._102-106;Kirk, op. ciú., p. 811-814; L. Rade_ macher, ":t'v tr. 30 Heraklits,, en Wiener Stuilien, 4g, p. 115; K..Axelos,. op. cit" p. gB-94; W. Kranz, ,,Kósl mos .als..philosophr',sshgp Begriff frügriechischen phitdo¡ophre" yt p. Hoffman, \41t9!ogt!s, 93, p. 480_4Bg; ;xnn und. Geschichte,.Mu¡ich, 198?, p. 69; O. Hamelin, !,e-sAsterne d'Aristote, parís, 1931, p, 292; tr. przel:rskyr "Les mages et les médes', en Retsue d,Histoire d,es lte.¿xgxons!722, p.-8F-101; V. I Lenin, Cahiers phü losophiques, París, 1955, p. 27t,

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o. (Que él opinaba que el Kósmos no sólo tiene principio sino que también ha de. morir, lo da a entender lo que despuésviene): lTransformaeiones del Fuego: primero, mar; dél mar, la mitad tierra y la otra mitad aire hurjacanado. (Dice que el Fuggo, a causa de su,'poder, por medio del Lógos rector y de Dios, transforma todas las cosas, a través del aire,' en humedad, la cual viene a ser simiente de la ordenación del Kósmos y a la cual denomina "mar". De éste surgen nuevamente la tierra, el cielo y cuanto ellos abrazan). b. (Que éste es otra vez asumido e incendiado, claramente lo manifiesta en las siguientes palabras): El mar se esparce y se rige con el mismo criterio que antes de transformarse en tierra.
Zenón, el estoico, Stoicorum aeterum Alusiones: fragrnenta, I. 102; Lucrecio, T.782-788. Cfr. Mondolfo, op. cit,, p.210-213-226-236; 248-251; Gigon, op. cit., p. 64 y sgs.; Reinhardt, op. cit., p. 1?0 y sgs.; Ramnoux, op. cit., p. 76-85; Kirk, op. eit., p.332; K. Deichgraeber, "Similia dissimilia" en Rheinisches Museum, 95, p. 40-51; N. Festa, GIi stoici antichi, Bari, 1932, I, p. Sg; ¡. Burnet, Earlg Greek Philosophg,.Londres, 1958. p. 148-149t R. Lenoir, "La doctrine des quatre eléménts et la philosophie ionienne" en Ret¡ue des Étud,es Grecques, 40, g, 1? y sgs,

Lo Uno, lo sólo sabio,no quiere y quiere ser denominado Zeus.
Cfr. Mondolf o, op. c,it., p. 185-191; Gigon, op cit,, p. 138 y sgs.; Calogero, "Eraclito" e¡ Giornale critico d.ella filosofia italiana, t7, p. 217; M. Untersteiner, La fisiologia del mito, Milán, 19¿[6,p. 192; Reinhardt, op. cit., p. 206; Ramnoux, op. cit., p. 244-245; A. Rostagni, Il uerbo ili Pitagora, Turín, 1924, p. 7; Kirk, op. cit., p. 392-400; R. Pettazzoni, op cit., p. 133; G. van der Lelrw, op. cit., p. 133; M. Solovine, Héraclite d'Ephése, París, 1931, p. 93.

Clemente, Tapices, V, 175, 1 (II p. ltllt,3 Stahl;ín)

También es ley obedecera la voluntad de uno solo.
Cfr. 'W. Jaeger, Paideia, México, 7942, l, p. 205,

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Los ignorantes, aun cuando oyen, parecen / sordos; de ellos dice el refrán: "presentes, au, ' sentes están".
Otra fuente: Teodoreto. Curación de las enfermedades de los griegos, I. 70.'Alusión: Cleantes, Himno a Zeus, 24. Cfr. Mondolfo, op. eit,, p. 327; Reinhardt, op. cit,, p. 62,200; Heidel, op. cit., p. ?00; I(irk, op. cit., p. 47; 203; Ramnoux, opt. cit., p.216-220; Gigon, op, cit,, p. ?-11.

Clemente, Tapices, V[,77, 1-2 (II p. tgS, 20 Stahkn) Para las almas es muerte transformarse en agua, para el agua es muerte transformarse en tier¡a; pues de la tierra nace el agua; del agua, el allna.
Otras fuentes: Filón, Sobre la eternidad det m;u,ndo, 2L, \!L; Eipólito, Refutación de todas las herejías, Y'. 16,..4; Juliano, Oraciones, V, p. 165d; Proclo, Sobre el."Time,o",22 d; Olimpiodoro, Sobre eI ,'Gorgias,,, p. {4-2, Q Noryin; Arístides Quintiliano, p. 64, 31 Jahñ. Cfr. Mondolfo, op. cit., p. 216-277; 267-268; 277-274; Gigon, op. cit., p. 101; Ramnoux, op. cit., p. 8?-89; E. Stemqlinber, Das Plagiat ,in der griechischen Literatur, Leipzig, L912, p. 73; E. Rohde, Psyché, París, 1928,

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C_lem-e.nte, Tapices, V, 7tn}, 5-6 ( I I p. l+2 1, 3 Stuhli,n)

p. B8G y sss.
37 .

Es necesario que los varones filósofos estén & , u , bien enterados de muchas cosas.
Alusión: Porfirio, Sobre Ia abstinencia, II. 49. Cfr. II. Diels, op. cit., p. 18; M. Ileidegger, op. cit., p. 101; Kirk, op. cit., p.232 y sgs.; Spengler, op, cit., p. 102103; Axelos, op. cit., p.81-82.

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Mod,erato Columela, VnI, l, I

Los cerdos se lavan con barro; las aves de corral, con polvo o ceniza.
Pr.otréptico, 18 (p. 19, 11 Kaibel). ^-Alug!ón:_ -G-aleno, .,Eín ,Cfr. Mondolfo,--op. ci.t., p. B0Z-B0B;-Wendland, Wort des l{erakleitos im Neue Testament,, en B'erl,iner Sitzungberichúe,1898, p. 291. h |f> A . .

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(Parece que [Ta]es] fue, según algunos, el que investigó los astros y preclijo los eelipses y las revoluciones solares, como dice Eudemo en 7a Historia de Ia astronomía. Por eso lo admiran Jenófanes y Herodoto y le sirven de testigos }Ieráclito y Demócrito).
Cfr. Zeller-Mondolfo, La filosofía dei greci nel suo suiluppo storico, Florencia, 1938, I-II, p. 10?; Mondol{o, op, cit,, p.330; Axelos, op, cit,, p. 107,

En una sola cosa consiste la sabiduría: en conocer el designio por el cual todo mediante todo se rige.
Otras fuentes: Plutarco, Sobre Isis g Osiris, T6. Alusiones: Cleantes, Himno a Zeu,s,30; Pseudo Lino, en Il¡lobe-o, I,. p. 119, 9 W. Cfr. Mondolfo, op. cit., p. 189-192; Gigon, op. cit., p. 143; Kirk, op. clt., p. áS6!9!; Reinhardt, op. cit., p.200; Ramnoux, op. cit., p. 242-247; T. S. Gregory, Das untsollendente Uniaersum, Einsiedeln, 1938, p. 36, 61.

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39.

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42 .

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En Priene nació Bías, hijo de Teutames, cuva fama es mayor que la de los demás. . i
Cfr. Ramnoux, op. cit., p. 297-300; Axelos, op. cit., P' 81-82'
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Homero es digno de ser expulsado de los certámenes pírbiicos y de ser azotado,y Arquíloco -áí{/ / ' io mismo. /
Cfr. Gigon, op. cit., p. 118; E. Drerup, Das Homerproblem der Gegenwarú, Wurzburg, !92{, p, 213; K. E. Qilbert y H. Kuhn, A historg of aesthetics, Nueva York, 1939, p. L-2.

r' -'10.',DIóganesLaercío, IX, I La erudición no enseña a tener entendimiento, porque en tal caso se lo habría enseñado a tr{esíodoy a Pitágoras y aun a Jenófanes y a Hecateo.
Otras fuentes: Ateneo, XIII, p.610b; Clemente, Ta1üces, I. 93; Juliano, Oraeiones, VIL 187 D; Proclo, Sobre eI "Timeo",I, p. 102,22 Diebl; Sereno, Florilegio de Juan Damasceno, II. 116; Aulo Gelio, Noches At'icas, Prefacio 12. Referencia: Demócrito, B 64 Diels. Cfr. Mondolfo. op, cit., p. 189-190; Reinhardt, op. cit,, p. 157; B. T. L. Webster, Greek art and literature 530.tta0 B, C", Oxford, 1939, p. 13; Spengler, o1t. cit,, p. 742.

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Di.ógenes Lacrcio, IX, 7

Is preciso extinguir la prepotenciamás que un incendio.
g6; Gigon, op. cit, p. 9fr._ Ramrroux, _op. c;i!., p. ll2; K, Deichgraeber, "Bemerkungen zu Diogenes Béricht über Heraklit" en Philologus, 96, p. 12-30; Axelos, op. eit., p. 157-159..o --

Andando, no encontrarás los límites del alrna, aunque recorras todos los caminos: . tan profundo es su lógos. g/>p/lrlg.^, A/
Otra fuente: Tertuliano, Sobre eI alma,2. Referencia probable: Sexto, ,Sezúencias, 403, Gildemeister. Cfr. Mondolfo, opt. cit., p. 217-2L8, 2F-:2,61; Gigon, op, cit., p. 199; O. Spann, Philosopl €nspiegel, Leipzig, t933, p. 274; Mazzantini, op. ci{, p.80. A

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Diósenes Laerc,ío,IX, P

Es preciso que el pueblo luche por la ley como por las murallas.
Cf¡. W. Jaeger, opt. cit., p. 128.

46.

Díógenes \aerei,o, IX, 7
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(Y afirmaba que) la opinión es uha epilepsia Y que la vista engaña.
Cfr. Kirk, oqt, cit., p. 363 y sgs.

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,^. Magno,7gB,zs {. F.} Etímotógico \t-l / / ""el nombre del areo es vida, pero su obra es / muerte.
_ O.tras fuentes: Eacolioe a la,,Ilíada),, A 4g: Tz €czes. Llré.gesis de la,,,Il;íad,a,,,, p, 101 Herm.;'Eustaélo, Soóre ta, "Iltad,ü", A 49. probable referencia: Hipócraies. So_ y" el alimento, 2t. Cfr. Calogero, op. cit., p. 204:206:. ftamnoux, op. ,cJ!.t p. B0E-806; Matranga, Anecdota gra.eco., Roma, 1950; p. 891 y sgs.
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Cfr. Gigon, opt.cit,., p. g7.

49a. Herd,glito, eI estoico,Cuestiones homéricas, 2l¡ En los mismos ríos (dos veces) entramos y no entramos, estamos y no estamos.
Otra fuente: Séneca, Epístolas, E8-28. Cfr, Mon!91-fo'_93t. 9i!., p. 166-1?8; Ramnoux, op. cit., p, ZZZ-281; 45L-457; C{9ge_r9, op. .cít., p. 2t5-Zt6;- ZSS-,¿{A1' Vlastos, op. cit., p. _338-344;. Rlyie¡, op. cit., p. t44-164; J. piaget, Introduction d, I'épistémologie- génétiquá, parís, 19.50, II,^p.-1f6;_Axelos, op. cit., p. E0-52;-Gigon, op'. ciú., p. 106-107; Kirk, op. cit., p. 86?-880.

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Refutación detodas lasherejías,

No a mí mismo sino al Lógos escuchando, es sabio confesar que todo es üno.
Referencia: I'i16n, Alegorías d.e las leyes, IlI.7. Cfr. Mondolfo, op. cit., p. 131,-L32; 198-199; Gigon, op. cit., p. 45 y sgs.; Reinhardt, op. cit., p.206-21.9; Ramnoux, op. cit., p. 242-244; Kirk, op. cit., p. 65-72; Rivier, op. cit., p. 153; J. Wahl, Étude sur le "Parmenide" rle Platon, París, 1926, p. 57; W. Theiler, Die Vorbereitung cles Neuplatonimus, Berlín, 1930, p. 727; R. K. Hack, God. in Greek Philosophy to the time of Socrcltes, PrÍnceton, 1931, p. 7A-7I; A. Tumarkin, "Der Begriff des Apeiron in der griechischen Philosophie" en Anryuaire de Ia Societé Suisse d,e Philosophie, 3, n .62 -63 .

El tiempo es un niño que juguetea, tirando los dados: del niño es el reino
Otras fuentes: Clemente, Pedagogo, I. 5; proclo, S-obre._eL "Timeo",I, p. 334, 1 Diehl;-Luciano, Subastá de aidas, 14; Platón, Leyes, 908 d; Filón. Vid,a de Moisés,.L 9, 31 ; Plutarco, Sobre la "e" de Deífos, 893 e; Gregorio Nacianceno, Versos, II, 1, 8b, 11. Cfr. B. Snell,-op. cit.,-p._373;O. Kern, Die griechischen Mgsterietz der klassiscltem Zeit, Berlin, lgT7, p. 85; G. Mehlis, L_ehrbuchlnr Reügionsphilosophíe, Berún, 1g1b, p. 336j 'ñilsson, V- .Ma_cchio-ro, cit., p. 391 y sgs.; M. p. -op. *Die Griechen" (en Chanlepie de la Saussaye, Lehrbuch der Relígionsgeschió.hie, Tubinga, 192-5,'II. p. 371); Mondolfo, op. cit., p. 1g6-7gg; Ramnoux,'op,'cii., p. 448-449; Gigon, op. cit., p. 74-75, 122; Solovine, op. cit,, p. 95; Axelos, op. cit., p. 34-35, 54.

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HipóIíto, Refutación de todas las herejías, IX, g, z

53.

tiende,comoIa del arco y la lira.

No entienden cómo lo discordante consigo mismo concuerda: armonía que hacia atrás se

Hipólito, Refutación de todas las herejías, IX, g,l,

L87a; -Plutarco,_.Sobre Isis g Osiris, ab, p. S6S Aí L Sobrc.Ia tranq,uilid,ad del almi, 15, 478'f; So'6re la pro:_ Z creación del alma en el "Timeo", 27, L0Z6b. Alusiones: Porfiri_o, Sobre el .antro de las ninfas, 29; Simplicio, S.obre las categorías, 472, 20 y sgs. Kalbfleischl Escitino, frag. 1 Diehl. Cfr. U. von Wilamowilz, piaton, Berlín, 1920, p. 367; G, Soury, La d"émonologied,e Plutq,rque, Paris, 1942, p. 149; K. Praechter, ,,Her¿klits Fragments 51 un die Aristoteleskommentatoren,', Philologqs, 88; J. Hessen, Das Kausalitiitsprinzip, Augsburg, 1928, p. 191; Mondolfo, op. cit., p. 148-152; Gigon, op. c1t,, F: 22 y sgs.; Macchioro, op. cit., p. 41? y sgs.; Spengler, op..cit,, p.114; Solovine, op. cit., p.-g4-g5i Axelos, op. cit., p. 49-50.

otras fuentes:Platón,Sofista.,n;{W"ff*"r%;

La guerra es padre de todas las cosas y de todas es rey, y a unos los mostró como dioses, t a otros como hombres; a unos los hizo esclavos, /y a otros libres.
_ Plutarco, ,Sobre Isis g Osiris, 48, p. BZ0 c; próclo, Sobre eI "Tirneo",20 d; Crisipo, en-Fitodemo.'Sobre l,á pi.edad,7, p. 81, 21 y sgs. Alusiones: Luciano. Cómo se ha de escribir Ia historia, 2; Icaromenipo, 8, Cfr. A. Liebert, _uniuersale. Humanismus, Zwích, 1g46, p. 774; R. -Der Mondolfo, op. cit., p. t40-I44; 248-250: C. Ráml_qul., op. c!t., p. 106-109; Gigon, op. ciú. p.-119 sgs.; 4irk, op. cit., p.-245-249; Spengler,-op. cit., p. f3b; T. Gomperz, Pensadores griegos, A.sunción, 1951;I. p. íOg104; M. Marcovich, Heruclitus. Mérida, 196?, p. i48.

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Refutación de todas las herejías, !_igtó!.ito, IX, 9, 6

, La armonía oculta es mejor que la evidente.
Otras fuentes : Hipólito, Eefutación de todas las herejías, IX. 10, 1; Plutarco, Sobre la procreación del alma en el "T'imeo", 27, 1A26 c. Cfr. F. Brentano. "Glück und Unglück", en Von Ursprung sittlichcr Er'. kenntnis", Hamburgo, 1955, p. 141 ; N. Hartmann, "Wie ist kritische Ontologie überhaupt móglich" ert Festschrift fiir P. Natorp, Berlín, L924, p. 1?0; Gigon, op. cit., p.28 y segs.; Reinhardt, op. cit., p. 179; Axelos, op. cit., p. 117.

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Confúndenselos hombres (dice) con respecto al conocimiento de lo evidente, d'e moclo semejante a Homero, que fue et más *u¡ió ¿" tos .helenos. Porgue a éste unos muchachos que 'mataban piojos lo confundieron, cliciendo: Lo que hemos ,visto-y cogido, eso lo'abandonamos:

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,r llet'amos a cuestas. "o"vi*of *Í ";

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Hiytólito, Refutación de todas las herejías, IX, g, 5
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',/ ' Lu* cosasde las cuales hay vista, oído, aprenclizaje, son las que yo prefiero.
Oüra fuente: Hipólito, Refutación a todas las herejías, IX. 10, 1. Cfr. Reinhardt, op. cit., p. 2\3; Gigon, op. cit., p. 17; Snell, op. cit., p. 362; Mondolfo, op. cit., p. 275, 347.

alusión: Hipócrates,Sobre ét régimlen,ii.-ót". n"in_ nardt, op..cit., p. 3781, Calog-ero, op, cit., p. 222; U. von Wilamowitz, Die t,i!s tlnd_-t{oníeyi Berlín, réiA, p. aBS; snell,_o?o. p.372; A. Pa-lm, ct.t., Studienzu hip,iokratis_ che.n-Schrílt "Peri Diaítes", Tubinga, 1989,'d.9g; Ii. Deic-hgraeber, "Qogthe u-nd -Ilippokiri"s; éi, -S;li"fi; der Miiizín, 29, p,--ei v ssJ.; 4y"ly¿l lür Geschichte p. Krgl-2, "Homer bei den Afrikánerí'; en li"iñél', 74, p, 222 y sgs.

_ Otra fuente: Pseu-do.-plutarco, Vicla, de HóÁe*o, 4. Referencia: Valerio Máximo, Ilfí, lZ, extr. g. pro¡á¡te

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detodas tashereiias,Tfu. fftfi,",r*efutación

_ Maestro de los más es Hesíodo. Creen que éste e¡tendió la mayor parte de las cosas,siéndo así que ni siquiera conoció el día y la noche; pues ambos son una'sola cosa.

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..Cfr. Beinhl{d.!,. op, cil, p.2B-3; T. S. Gregory, op. 2t!., .n. 61;^P Philipson, Thesalische MEthologil, Ziurich, L944,-p._181 ; Ramnovx, op. cit., p. 1-S; Kiik,'op. cit.', p. 155-161.

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HipóI;ito, Refutación de todas las herejías, IX, 70, 3 El bien y el mal son una sola cosa. Pues los médicos (dice Heráclito), que cortaf, queman y torturan ferozmente a los enfermos en todas partes, pretenden, aun sin merecerlo, recibir su paga de los enfermos, habiendo producido por igual la mejoría y los dolores.
Otras fuentes: Aristóteles, Tópicos, 159b 30; Fisico,, 185 b 11; Simplicio, Sobre la "Físicu" de Aristóteles", p. 50, 7, p.82,20 Diels. Referenciast Epístolas pseudoheraclíteas, VI, etc. Cfr. Gigon, op. cit., p. 26; Mondolfo, op. cit., p.307, 311; Reinhardt, op. cit., p. 204; Ramnoux, op, cit,, p. 354-357.

',69") lipólito,

IX, 10, I,

Refutación de todas las herejías,

El camino hacia arriba y hacia abajo es uno y el mismo
Otras fuentes: Cleomedes , Sobre el moaimiento circ.ular de cuerpos celestes.,,I. 11; Máximo Tirio, 41, -los 4.; Te_rtuliano, Contra Marción, II.'2g; Diógenes Laerj cio,.IX.. 1, 8_ (cfr. A 1); plotino-, IV. g, 1*; Jámblico, en,Estobeo,.I, p. 3?80, 20 W. Ref'erencias: ffipO""aies, sobre e¿ aLtmento,_ 45; Sobre eI régimen, I. 5; Filóni soore ¿d etern¡dad d.el mundo,21, 109: Sobre los sue'L ño-s., Ir_!,4, 156; Vida de Moiáés, 6,'81 ; Marco Au_ reli-o, VL 17; Epístolas pseudo-heiactítbas, y. Cfr. Mon_ dolfo,^op. cit,, p..160-165; Calogero, op.'cit., n. l{Z y sgs.; Giqon, op. c.it., p. :r0B; C. Pascá1,-Studi'ciitici s;t poeyla di Lucrezio, Roma, 1908, p. g0i Axelos, opt. cit,, p. 50.

/ fg1) HipóIí.to, Refutación de todas las herejías, IX, 70, t+ \-/ y e".t a-_Z¿. e nq\, En el batán el camino recto y el curvo son b l uno y el mismo (dice). (En el batán el movimiento de la pieza llamada "earacolillo" es recto y curvo, pues al mismo tiempo se mueve hacia arriba y en círculo).
Otra fuente: Apuleyo, Sobre eI mund.o,21. Cfr. Reinhardt, op. cit., p.239; Calogero, op. cit., p. 213; Mondolfo, op. cit,, p. I57-L60; Axelos, op. cit., p, 5A,

61.

HiTtólíto, Refutación de todas las herejías, ,' )r, IX, 10, 5

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El mar: el agua más pura y la más inmunda; para los peces potable y saludable, para los hombres imbebible y perniciosa.
Referencias: Sexto Empírieo, Esbozos pimónicos, I. f!; $-inógra,tes.Sobre el régimen, t0; Sobrb el alimento, 19.^C^fr.^T. S. Gregory, op. cit., p.61.i Mondolfo, op. cit,.', p. 304-306; W. A. Heidel, Hippocratic medibüie. ItÁ spirit. anil method, Nueva York,-lg4I, p. 110; Axelos, op. cit., p. 78.

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i62u " HípóIito, Refutación de todas las herejías, IX. 10. 6 Inmortales los mortales, mortales los inmor- tl tales, viviendo la muerte de aquéllos, la vida ,I tle aquéllos muriendo.
Otras fuentes: Máximo Tirio, 4, 4 h; Heráclito, Cuestiones homéricas, 24; Luciano, Subasta d.e oidas', 14; Clemente, Pedagogo, III. 2, 1; I.ilón, Alegorías de las leyes, I. 108; Sexto Empírico, Esbozos pirrónicos, IIL 230; Hierocles, Sobre los "Versos ó,u,reos",24. Alusiones: Hermes, en Estobeo, Églogas, I. 39; Poimandres, 12, p. 100 Parthey. Cfr. Mondolfo, op. cit., p. 266-271; 274-276; 278-280; Gigon, op. cit., p. L23 y sgs.; ReinhatrTt, op. cit., p. 179; Kirk, op. cit., p. t2l; 144; L11; 289; 309; 314; 391; 'W'. F. Jackson Knigth, Roman Vergil, Londres, 1945, p. 20; H. Lewi, ,Sobria ebrietas. Untersuchungen zur Geschichte der antiken MAstil:, Giessen, 1929, p. 703; Mazzantini, op. cit., p. 56 y sgs.

4A+ r/4 érá-.-" Kz'4*tu Hipól;í.to, Refutación todas las herejías,
IX, 70, 7 {e ¡ (diciendo:)-Todas las cosas las gobierna el rayo (esto es, las end.ereza, pues denómina rayo al Fuego eterno. Dice tan{biér, q* Fu"Ló y, que es la causa ".iL OeiorAenalnién?ó :.^ i1:i1"p] de todas las cosas).
b y sgs.; Filodemo, Sypy^t.a eig!a!,6 u- p. zó_C."óh1'uo"rr¿oTiói ort. cjt., p. 208-210; H..Leis-e_gahg, O¿ep7átiiá;;í;;; Otras fuentes: Cleantes, Himno a Zeus, p.

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Reinhárdt, óp; p. á¿i.,

línAUto, Refutación de todas las herejías, IX, 70,7

63. i

Hipókto, Refutación de todas las herejías, IX, 70, 6

llama) indigencia y exceso. (Según é1, ._-f.Lo rnqlgencla es el ordenamiento, y sacieáad, eÍ exceSo).
Otras fuentes: Filón,-álag,orías ile las leges, fIl. 7; Sobt'e las leaes esneciáIes, "I. 20g.- ¡l"riO"i"Él"tá""'o, Sobre Ia "e"-de Deifos,.s, áeé c. bJ".-uüáütro, op. cit., p. 287.-288; é¡sb", ,e. ;¿., ;;:";ü;^d¿i"h;;¡¿; lal-2al; op. cit., p, 784; T. S. Gregórv', op. é¡i., p.-éf .-

(Habla también de la resumección de esta carne visible, en la cual hemos sido engendratlos, y sabe que Dios es causa de tal resurreeción, pues dice así: ) Se levantaútn delante de él (allí presente) y, una vez despiertos, se convertirán en custqglipsde vivos y muertos. (Habla asimisnrtr-dñ-juicio d.él Kósmos y ae cuantos seres hay en é1,por medio del Fuego).
Cfr. Gigon, op. ci.t,, p. 125 y sgs.; Ramnoux, op. cit., p. 60-63; Mondolfo, op. cit., p, 275-278; Reinhardt, op. cit., p. 193; V. Magnien, op. cit., p. 112; P, L. Ciceri, "Le stelle soggette al giudizio universale' e¡ Atene e Eoma, XVI, p. 810 y sgs.; Solovine, op. cit., p.97. 9 L_.

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Hi,ptótrito, Refutación de todas las herejías, IX, 70, 7 (Pues) a todas las cosas (dice) las juzgará y arrebatará el Fuego, cuando sobreviniere.
Alusión: HipóIito, Befutación de todas las herejóas, VI. 9, 3. Cfr. Mondolfo, oFt. cit., p. 236-241; 243-248; Gigon, op. cit., p. \29 y sgs.; Ramnoux, op. cit., p. 6063; L. Rademacher, Das Jenseits im MUthos der Hellenen, Bonn, 1903, p, 96; Reinhardl, op. tit,, p. 166
Y SgS.

/7-\. Comentario al ,,Co[67 a. $Iisdoso, el escold,stico, al 'Timeo' de Platón', de Calci_ 1-,zmentario dio (Cóüce, Pari.s,l, g62l.siglo XII,-f .l) . (Así el calor vital que del sol procede, da vida a todos los vivientés. De acueridocon esta opinión, expone Heráclito una excellnte ana_ Iogi4 entre la arañ,ay el alma,la tela de araña y ,el cuerpo). -Del migpo_ moáo que lá araña, (dice) que está en medio de la telal se da cuenta al punto cuando la mosca desbaráta aiguno de sus hilos y rápidamente acude, como doiiéndosé d-el corte del hilo, el alma del hombre, cuando alguna_parte del cuerpo es herida, corie, veloz, como si no tolerar la herida del cuerpo -pudiera al cual está firme y proporeionalmente unid-a.
. Referencias: Crisipo, Sobre el alma terum,-tra!.nxenta, Il,.829) ; Tertuliano, -r4. urr. GrEon. oo. cit. p.-118 y-sgs.; P hs si cs o¡ I h e' S ti ics, ío'n dreq ís lí,i. (stoicorunl ue_ Sobre el alma. S. Sambursky, ái_ll.

67 .

Hipóli.to, Refutación de todas las herejías,

IX ,7o,8

6agfa4,

El Dios: día-noche,invierno-verano, guerra-'1 2. paz, saciedad-hambre (todas las cosas corylra/ | iias: éste es el entendimiento), se tranSfolffi { totro' (el Fuego) cuando se mezcla con perfu- { el aroma de cada uno ). mes; se cienomina segírn rle eilos. 4 ,(
Otras fuentes: Hipólito, Refutación de todas las J herejías, Y. 21, 2i X. 11, 3; Filodemo, Sobre la piedad, 6 a, p. 70 G. Cfr. Mondolfo, op. cit,, p, 1?9186; Ramnoux, op, cit., p, 377-381; Davidson, "i[eracliti fr. 36 Byw", en American Journal of Philologg, 5, p" 503; W. Nestle, "Bemerkungen zu den Vorsokr¿tikern und Sophisten" en Philologus, 67, p, 531-581; H. Fránkel, "Heraclitus on God and the phenomenal World" en Tc"ansactions of the American Philological Association, 1938, p. 233-234; H. Leisegang, Die Gnosis, Leipzig, 1924, p,99; L. Brunschvicg, La raison et la religion, París, 1939, p. 68; Gigon, op. cit., p, 146-147; Parls, 1939, p. 68; Gigon, ort. cit,, p. 146-14?, Reinhardt, op. cit., p. zl1- y sgs.; Calogero, op. cít,, p. 218219; Diés, Autour de Platon, París, 192?, p, 74-'15.

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-ñ_ '\J dmbíLico (68 .' , Sobre los misterio s, I , 77 (Y por esta causa evidentemente los denominó Heráclito) .remedios (puesto que servirán para apacrguar los teruores y para rnmunlzar a las almas contra los males derivados del nacimiento).
Cfr. Gigon, op. cit., p. 112.

__ (¡Cuánto más acertadamente juzl Herá_clitoque) las opiniones humanad gos de niños!

pues. ,-'

Alusionesprobables: platón, Leyes, 644d, g0Bc.

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Jambilico, Sobre los misterio s, V , 75 ra

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fufarco Aurelio, IV, t O
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Establezco así dos clases (de sacrificios): ios de los hombres enteramente purificados, los cuales se dan en raras ocasiones,por parte de alguna persona aislada, (como dice Heráclito), o de unos pocos y bien contados varones, (y los sacrificios materiales, etcétera).
Probable referencia: Sexto Empírico, Contra los'matemú,ticos, VII. 329. Cfr. J. Geffcken, Der Ausgang des g r ie chi sch-r iimis chen H eid entums, Ileidelberg, 1920, p. 284.

Hay que acordarse también de aquel oue olvida a dónde conduce el camino.
op. cit., p. _Cfr. Mondolfo, op.. cit., p. 2OO;/Cigon, " 136; Ramnoux, óp.-cit., p. iOS. 'l

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Del Lógos con el cual continuamente conviven, del que todo lo gobierna, diserepan en gran manera, y las cosas que les salen al paso cada día, éstas mismas les parecen extrañas.
Cfr. Ramnoux, op. ait., p. 212-276; Beinhardt, op. cit., p, 220; N. Hartmann, "Das Problem des Apriorismus in der platonischen Philosophie" en Sitzungsberichte d.er Preussischen Akailemie der W'íssenschaftenPhilologische historische Klasse, Berlín, 1935, p. 8 y sgs.; Gigon, op. cit., p. L8.

dición).
Otra fuente: Meleagro, Anthologia Palatina, !If. 49. Referencia: Anthologia Palatina, VII. 479. Posible alusión: Apuleyo, Apología, 39. Cfr. Headlam, The Classical Reaieto, 15, p. 401 ; Rendall, The Classical Reaiew, 16, p, 28; Gigon, op. ciú., p. 113.

ñ( fg. ) Murco Atnelio, IV, 4a No se debe obrar y hablar como cuando es.,, tamos dormidos; (porque también entonces ' ereemos obrar y hablar).
Cfr. Gigon, op. cit., p. 10; Ramnoux, olo. cit,, p.294295.

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(Heráclito, ereo, diio que) los que duerm W044n, "n son operarios y colaboradores de las eosas que I | . ' en el Kósmos suceden. I

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Cfr. Mondolf o, op. cit., p. 2SS-2óf; Breithaupt, De Mwci, Au.relü Antonini commentarüs quaestiones selectae, Glttirtgen, 1913, p. 2I y sgs.; Glgon, op. cit., p. 11; 52; Reinhardt, op. cit., p.237; Kirk, op. cit., p. 44; Ramnoux, op. cit., p. 294-295; Axelos, op. cit., p. 65-68.

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77.

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Numenio, Fragmento 35 Theünga (en Porfi,rio,'sobrsla gruta de las ninfas, f 0)

Vive el Fuego la muerte de la tierra y el aire vive la muerte del Fuego; el agua vive la muerte del aire; la tierra, la del agua. b. . Plutarco, Sobre la "e" de Delfos, 78, p. 392c

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(Por lo cual también Heráclito dEe q'r9) 7\ paia las almas es placer o muerte el humede-r té"*". (pu"s les carisa plu."" la caída e-nel curso de lá generación). (En otro luga,r dice que) nosotros-vivimos la muerte de aquéllas y aquéllas viven nuestra muerte.
Otra fuente: Olimpiodo¡o, Sobre el "Gorgias", 9' ; EC+142.8 Norvin. Cfr. Móndolfo,op. cit., p.270-271 áe. cü., p.86-89; Gis'on,op.'clt., p. 109; Kirk, "ó"k, op. cit., p. 116, 259,940,

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La muerte del Fueg:o es el nacimiento del aire y la muerte del aire es el nacimiento del agua. c. Plutarco, Sobre el primer ftio, 70, p. 949 a

La muerte del Fuego es el nacimiento del aire. d. Marco Aurelio; IV, lt6, 7 I ¡

ts A' VI, 72 (II, 82, 78. Orígenes,Contrrtü¡u,
,,-í posee conocimien ' lu -X La condición humana t tos; la divina, en cambio, sí. Cfr. Ramnoux,o9t.cit., p. t2L-122; \Jr\. 9r-. "l1t' cit., p. 136; Reinhardt' p. áe5-s-8?; cigoá,-op. 3gs-e'Sz;
op. ait., p. 201.

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Que la muerte de la tierra engendra el agua y la muerte del agua engendra el aire y la del aire, el Fuego, y viceversa.
Cfr. Ramnoux, op. cit., p. 7L-75; Mondolfo, op. cit., p. 280-231; 267-268; B. Snell, op. cit., p. 361; Gigon, op. cit., p. 98 y sgs.; Kirk, op. oit,, p. 144; 806; 341344; Spenglet,op. cit., p. 132.

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Orígenes, Contra Celso, VI, 12

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hombre parece niño frente al genio, igual -gt que el niño frente al hombre..
Referencia: Eusebio, leofanía, p. 74, I Gressmann. Cfr. Gigon, op. cit., p, 135 y sgs.; E. Petersen, Hermes, 14, p. 304.

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35t,

p.351, 5?,62; I, col. Fíloilemo,Retórica,

(El saber de los retóricos encarnina a esto todas sus reglas y, según Heráclito, es) inventor de la cuchillería.

Orígenes, Contra Celso,Vl,42 (11,711,8 Koetschnu) -_...,u ,. ; Es preciso comprender que la guerra es algo eomún, que la justicia es discofclia y que todas las eosas se producen según la discordia y la necesidad. ¿. . ,/
Otra fuente: Filodemo, Sobre lo pieilail, p. 29. Cfr. Mondolfo, op. cót., p.742-147; 335-336; Gigon, opt. cit., p. 238-244; R. Philipson, "Zu Philodems Schrift über die Fromigkeit" en Hermes, 65, p. 254: Ramnoux, op. cit., p. 80.

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I 1.

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Escoliosa la "Hécuba" de Eurípides,l3l

("Cuchillería" llamaron otros a las artes de la palabra, y también Timeo, que de este modo escribe: "Se demuestra así también que no es) Pitáeoras el inventor de la (verdadera) cuchilléría (ni el actsado por Heráclito, sino que el mismo Heráclitote-un fanfarrón).
des, 131 ; Etimológico Magno, p. 529, 25. Referencia: Clemente, Tapices, I. 21. Cfr. Reinhardt, op. cit., p. 233 y sgs.; Gigon, op. cit., p. 128; H. Diels, Archint fiir Geschichte der Philosophie, S, p. 454.

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"Héruba" ile Eur6pü

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82.

Platón, Hipias mayor, 289 a

84. Ploti,no,IV,8, t

El más bello de los monos es asquerosocuando se lo compara con el género humano.
Otras fuentes: Plotino, VI, B, 11. Referencia: Aristóteles, Tópicos, t'l7b 17. Cfr. Reinhardt, op. cit., p. 237; Gigon, opt. cit., p. 136; Mondolfo, op. cit., p. 303; 338; Tf. Zitles, "Zt einigen Fragmenten Heraklits" en Rheinisches Museum,62, p. 54-60.

)r* a. (El Fuego) transformándose,rcposa.f trabajar siemprepara los mis- io," t b. Es penoso por ellos. mos y ser dominado "; .' :

Otra fuente: Jámblico, en Estobeo, I. 378, 20 W. Referencia: Eneas de Gaza, Theophrastus, p. 9' 11 (Patrologia gro.ec& 85, col. 88?-881). Cfr. Reinhardt, opt.cit., p. 194; Gigon, op. cit., p.94; Mondolfo, op. cit,, p. 280; Axelos, op. cit., p. 102.

Plntón, Hipias mayor, 289 b C^{..! t:'" Comparado con un Süog el más sabio de los hombres parece un mono, en sabiduría, en belleza y en todo.lo demás.
en American Journal of Philologg, dolfo, op. ciú., p. 303, 338.

83.

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Plutarco,coriolano, Xg+ c -' w-¿ //a

Difícil es luchar contra el deseo, porque lo que quiere lo compra al preClo del alma.
Otras fuentes: Plutarco, Sobre la represión de la ira,9; Am,atorio, Tl; Aristóteles, Etica a Eúdemo, L223 b 22; Etica a Nic&maco, 1105a 8; Política, 1315a 29; Jámblico, Protréptico, p, 172, 29 Pist. Referencias: Demóerito, B 236 Diels; Anónimo, Sobre Ia sublimiilail, 9. Cfr. Réinhardt, op. cit., p. 196; Mondolfo, 9F. cit., p. 314-316; Ramnóux, op. cit., p. 89-90; J. T. Shotwell, Historia d.e la historia en el mund'o ontiguo, México, 1940, p. 186.

Cfr. II. tr'ránkel,"A thought pattern in ltreraclitus"
59, p. 315; Mon-

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Plutarco, Coriolano,38,p. 232 d

Pero la mayor parte de las cosas divinas, (según Heráclito) escapan al conocimiento por incredulidad.
Otra fuente: Clemente, Tapíces, V. 88, 6. Cfr, Reinhardt, op .cit., p, 63; Mondolfo, opt, ctt., p. 293-294; Leisegang, op, ci,t., p. 99.

i88.¿ Plutarco, Consolacióna Apolonio, 70, e. 106E .Y) /-( '- ¿ (t'l v
6Lo mismo (y uno solo) : vivo y muerto, despierto y dormido, joven y viejo; pues estas cosas, transformándose, son aquéllas, y aquéllas, de nuevo transformándose, son éstas.
Otra fuente: Sobre Ia "e" de Delfos,18, 392c. Referencia: Meliso, B 8 Diels. Cfr. Mondolfo, op. cit,, p. 268-2'10; 34L-342; Reinhardt, op. cit,, p. 2q3; Zgli 9jgon, op. cit., p.90 y sgs.; Ramnoux, op. cit., p. 33-36; Kirk, op. ctt., p. 135-168.

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87.

Plutarco, Sobre el modo correcto de escuchar, 7, ft. 41 A

El hombre timorato suele quedar boquiabierto ante cualquier palabra.
Otra {uente: Plutarco, Sobre cómo ilebe el adoles' cente escuchar los obros poéticas,9.

g0 h4. Plu.tarco, Sobre l/suferstición, 3, p.166 C

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/ (Dice Heráclito) que para los clespiertos existe un munclo único y comÚln,pero que cada uno de los dormidos se aparta hacia e!- suyo particular.
Cfr. Reinhardt, op. cit., p. 776, 216; Gigon, op. cit.. p. 10-11; Mondolfo, op. cít., p.287-289; Ramnoux, op,'cit., p. 5?-60; N. Hartmann, Das Problem des geistigen Sáins, Berlín, 1933, p. 159; C. A. Enge, "Das métaphysiche Grunbestand - Erste Ideen uber seine Struktúr" en Dem Gediichtnie an René Deacartes, Bev lín, 193?, p, L7t-172; Axelos, op. ett., p. 66-68'

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Plutarco, sobre la "e" de Delfos, 8, p. 388 E

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,i Todas las cosas son trueque del Fuego y el r Fuego lo es de todas, del mismo modo que las , mercancías lo son del oro y el oro de las mer. cancías.
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Otras fuentes: Simplicio, Sobre la "Física" de Aristóteles, 23, 33, Diels; Diógenes Laercio, IX. 8; Filón, Alegorías de las leges, IIf. 7; Heráclito, Cuestiones homéricas,43; Luciano, Subasta d,e lidas, 14; Plotino, .. IV. 8; Jámblico, en Estobeo, I, p. 378, 2l W.; Eusebio, Preparación eoangélica, XIV. 3, p. 720 c. Probable rer1 , , r ' i {' ferencia: Hipócrates, Sobre el régimen, I. 5. Cfr. Beinr" , t i, i hardt, op. cit., p. L79i Gigon, op. cit., p. 47; Mondolfo, t-" i op. cit., p. 243-246; 250-26L; H. Diels, "Zwei Fragmente Herakhts" en Sitzungberichte Berliner Akademie des W is senschaf ten-P hilolo g is che-historisch e Klasse, 1901, p. 128 y sgs.; K, Marx, Le Capital, Patis, 1948, I, p. 114; C. Astrada, "El río de Heráclito" en Humanitas, 15, p. 16; Axelos, op. cit., p. 228; Splengler, op. cit,, p, L20.

No es posible penetrar dos veces en el mismo río, (según Heráclito), ni tocar dos veces una substancia perecederaen un mismo estado,más ésta, por la fuerza y la velocidad del cambio, se dispersa y de nuevo se concentra o, mejor dicho, no de nuevo ni otra vez, sino al mismqr tiempo, se concreta y fluye, se avecin-a y se aleja.
141. Probable alusión : E pístolas psezrdo-heraclóteas, YI,z' Cfr. Reinhardt, op. cit,.,p.207; Glgon, op. cit., p.706107; Ramnoux, op. cit., p.212-223; 231-233; Mondolfo, op. cit", p. 166-178; Kirk, o¡0.cit., p.367-380; K. Kerényi, "Mnemosyne", en Die Geburt der Hellena (Albae aigili,ae), Zurich, 1945, p.95; Hürth, De Gregorii Nazi,anzeni orationibus funebribus, Estrasburgo, 1907, p. 5?; Spengler, op. cit,, p. 124; T. Gomperz, op. cit,, p, 97-99; Axelos, op. cit., p.50-52.

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Referencia:GregorioNacianceno, Versosmorales,tr'

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92. Plutarco, Sobrelos oráculosde la pitonisa, 6 ,p.s97A
(¿No ves... qué gracia tienen los cantos sáficos, que seducen y fascinan a quienes los escuéhan?¡. La Sibila, por su parte, con frenrStica boca, (según Heráclito) al hablar de cosas que no son graciosas ni ornadas ni aromátlc4s, liega con su voz a los mil años, por virtud del dios.
Otra fuente: Clemente, Tapices, I. ?0, 30. Refereneias: E pístolas pseudo-heracllteas, VIII ; - Jámblico, SoCfr' M. P. Nilsson, op. cit., bre los-misteriis. IIf.8, p, 365; T. Dempiey, The Delfic oracle, Oxford, 1918, p, 1; Axelos, op. at., P. t42-t43.

94.

Plutarco, Sobre el exilio, 17, F. G|l A

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El sol no traspasará sus límites; si no, las k Erinias, defensoras de la justicia, volverán-s{-\ a encontrarlo. "/
Otras fuentes: Plutarco, Sobre Isis g Osiris, 48; I,IipQlito, 4efutación de tod,as las herejías, yI. 26, ti Jámblico, Protréptico, 21 ;. E pístolas pseudo-heraclíieas, IX; Filoderro, Sobre la pied,ad,6 a. Cfr. Gigon, op, cit.', p._86; Mondolfo, op. ci,t., p. 218-233; 243-244; 248-250; !,hi!!fsgn, op. cit'., p. 180; T. S. Gregory, op. cit., p.36:' K. Kerényi, Tiichter d,er Sonne, Zurich, 1944, p.39; A. D. Nock, Sallustius concerning the gods and. the uniaerse, Cambridge, 1926, p. LIII; F. J. Dólger, Die Sonne der Gerichtigkeit und der Schutarze, Munster, 1g19, p. 99; Spengler, op. cit., p. !43,

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de la pitonisa, Sobrelos oráculos 93. Pl,utarco, 21, p. 40I D
El príncipe, cuyo es el oráculo de Delfos, ni dice ni oculta, Pero indica.
Otras fuentes: Jámblico, Sobre los misterios, TTI' Eglogas, If' 2, 5; lli Epístola a Deripo, en Es-tobeo,Estobéo, Florilegio, I. 199. Referencia: Luciano, s?¿Dosta ile oidas, 14. Cfr. Gigon, op. .cit., p. 7.6; ^Ramnoux, up. cit., p.'302-304; Snell, op. c!t., P. 371; Gigon' b.oktrates,'Éernz, 7941, p. 1?5; Axelos, op. cit', p' 14l2-74:J'

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Plutarco, El banquete de los siete sabios, 111,1,669 A

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t, I La ignorancia es mejor ocultarla, (pero esto resulta difícil en la orgía y ante el vino). (95 b. ) Estobeo, Florilegio, I, 775 py;.,f" \- -' it, &."t Ocultar la ignorancia es mejor qué sacarla ¿ arelucir. ' '
Otras fuentes, blútu".o. Sobre cómo d,ebeet ailoles' cente escuchar las obras póéticas, 12; Sobre s'i Ia airtud se puede enseñar 2; Sobre si también se ha d,e educar a la mujer, fragm. XXII. 1; Estobeo, Florilegio, IÍ1, !, t75, Cfr. T. S. Gregory, op. cit., p. 60.

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Plutarco, El banquetede los siete sabios, IV, 4, 3, P, 669A

99. Plutarco,si esmásttt@
,/ Si no existiera el sol,. por lo que toca a "ds otros astros, habría noche.
Otras fuentes: Plutarco, Sobrela fortuna, S; Clernente, Protréptico, 11. Referenci¿: Macrobio, Comentario al "Sueño d.e Escipión", f. 20,3. Cfr. Reinhardt, op. cit., p. 180-182; Gigon, op. cit., p.78-79; Fránkel, op. cit,, p. 326; Mondolfo, op. cit., p, 260-261.

7, p, 957 A

Los cadáveres han de ser arrojados fuera más que los excrementos.
Otras fuentes: Estrabón, XVI. 26; Pólttx, Onomús' tico, Y. 163; Orígenes, Contra Celso, Y-,-14; Juliano, Oraciones, VII, p. 226'c. Referencias: Filón,- S-obre-Ia la'tnaención,61; Plotino, V.-1,2. Probable aluÍuga A *Cicerón, Tusóulanas I 104. Cfr. Gigon, op.-ci.t., Áiói: p. fSSl Macchioro, op. cit', p. 400; F. Copleston, Histo-, iia de'la Filoaofía. Barcelona, 1969. I. p' 66.
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Plutar6o, Si un anciano, T, P. 787 c nada por i "p t-<2? a**r>f¿**4 perros contra lo que no conocen' ladran Loa ^ , , , 97 .
Cfr. Gigon, op, cit., p. 133; Mondolfo, op. nt', 380. p.

C.e-fr'+¿ v/ n'/ éF": la rebri¡lica debe ser gober-

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platónicas,8, I, p. Plutarco, Cuestiones 1007D

...Períodos, de los cuales es el sol guardián e intendente, definiendo, juzgando, consagrando, estableciendolas transmutaciones y las horas que todo lo arrastran, (según Heráclito).
Referencia: Plutarco, Sobre Ia caída en d,esuso de los orá,culos, 12. Cfr. Mon{olfo, op. cit., p. 220-221.

98.

Plutarco, Sobre la cara que aparece en el disco lunar, 28, P. glt? E

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Las almas huelen conforme al Hades.
Cfr. Reinhardt,, op. cit., p. 195; Mon-dolfo,op-. att', p.1g¿-zsz; Solovíne,op. eit., p. 98-99; Mareovich,op' cit., p. 393-394.

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{f OL' Plutarco, Contra Colotes,20, p. 7778c '-Me investigué a mí mismo.
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, {fOZ,1 Porfiri,o, Cuestiones homéricas, Sobre \-/ IV,I Para Dios todas las cosas son bellas. buenas y justas; pero los hombres a algunas las consideran justas; a otras, injustas.
Referencias: Hipócrates, Sobre el régimen, L !l; Cleantes, Himno a Zeus, V. 15. Cfr. Reinhardt, op. cit., p. 136-137; Ramnoux, op. cit., p. 376-377; Kirk, op. cit., p. 180-183; Fránkel, op. cit., p.243; Mondolfo, op. cit., 310, 318; J. Chevalier, Historia del pensamiento, Madrid, 1956,rI. p. 73.

Otras fuentes: Juliano, Oraciones, VI. 185a; Aristónimo, en Estobeo, Florilegio, III. 21, 7; Suidas, en el término "póstumos"; Dión Crisóstomo, 38, 1; Taeiano, Discurso a los griegos, S; Diógenes Laercio, IX. 6; Filón, Sobre José,22,727; Plotino,IX. 5. Cfr. Reinhardt, op. cit., p. 220) Gigon, op. oi,t., p. LLL; Mondolfo, op. cit., p,260-261;329; Ramnoux, op' cit., p, 76; JaeEér. op. ciú., I. p. 176; W. Theiler; Die Vorbereitung áes'Niuplaionésmus, Berlín, 1930, p. 58; Cherniss, op. c,iú.,p, 333; Mazzantini, opt. c'i,t., p. ?9-80.

101a. Políbio, XII,27,l

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. ( f Oa J Porfirio, Cuestioneshoméricas, Sobre

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(Teniendo nosotros, por naturaleza, algo asi como dos órganos por cuyo medio todo 1o ave' riguamos y muchas cosashacemos,el oído y la vista, y siendo la vista en no pequeña medida más vetaz, según Heráclito: ) Porque los ojos son testigos más fieles que los oídos.
Cfr. Ramnoux, op. cit., p.217; R' von Scala, Stuüen des PolEbios, Stuttgart, 1890, I' p. 88.

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Común es el principio y el fin en la circunfeReferencias: Hipócrates, Sobre los lugares en hqmbre, l,; Sobre el régimen, lg; Sobre el alimento, Cfr. Eeinhardt, op. c!t., p. 217-212; Gigon, op. cit., 100; Ramnoux, op. cit., p, 123-724; Axelos, op. cit., 50. el g. p. p.

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Proclo, Comentario al "Alcibíades I" de Platón, p. 525, 21 Cousin 106 a. Plutarco, Camilo, 19 _ (Sobre los días nefastos, si es preciso consi_ dglar a algunos como tales'o si coñ razón Uerá_ clito censuró a Hesíodo que a ciertos días los hacía buenosy a otros desgraciadoü éomo quien rgnora,que) la naturaleza de todos los díás es una sola, (en otra parte se ha discutido). b. u Séneca, Cattas, 1p, 7 Un día es igual a otro cualquiera. t ,. "
Cfr. Reinhardt, op...eit., p. \77; Gigon, op. cit., p. 132.-133; Kirk, op. ctt., p. 1b?-160; Axelos, op. cit., p. 108.

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¿Cuál, es pues, su inteligencia o su discernimiento? Se dejan persuadir por juglares y tienen como maestro al vulgo, no comprendiendo que "los más son perversos y los buenos, Pocos".
Otra fuente: Clemente,Tapices,V. 59, 4. Cfr. Gi gon, op. cit., p. 17, Escolios homéricos A T.: Sobre la llíal,a,

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(Héctor tenía un compañero fPolidamas]: la misma noche habían nacido. De ahí que Heráclito llame a Homero) astrólogo, (y también por aquel pasaje en que éste dice; ninguno de los hombres logró escapar al destino).
Otra fuente: Eustacio, Sobre la "Ilíada", p, 114, 2, 5. Cfr. W. Capelle, "Alteste Spuren der Astrologie bei dem Griechen" en Hermes, L925, 60, p, 3?3-375; Axelos, op. cit., p. 107.

f 107.') SentoEmpírico, Contra los maternáticos, vII.1s6 \-J sonojosy oídospara los hom_ . Malostestigos bres que tienen almas bárbaras.
Otra_fuente: Estobeo, Florilegio, III. 4,54. Alusión: Gnomologio oaticano, ¡it Sterñ. irobabíe-referencia: República, E83 d. Cfr. namnoüx, á1r.clt., [.-76i ll*tgl, 173-774; 218; A. Liebert, p. li;'8. Sótwr"", 9p. cit., ,ialete' o?. !jt., p. 197-198; G. Calii, Da' al. ,,Menone'i d.z r¿atone, Turín, p,_ 2Z-; Reinhardt, op. cit., p, 21^B; -Fránkel, op. cit., ó. stt-SiZ.

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Alusión: Apolonio de Tiana, en Eusebio,. Prepdta' ción euangélicá, [V,13. Cfr. Mondolfo, op, cit., p. 193195: Reinhardt, op. cit., p. 205; Gigon, op. cit.' p. 138; Ramnoux, op. cit., p. 247-249; Heidel, op' cit'' p. 704 y sgs.; Kirk, oP. cit., P. 398-400.

(De Heráclito: ) De todos aquellos cuyas palabras he escuchado, ninguno llegó a esto: a comprender que la sabiduría está de todas las cosas separada. ,, ., :

I u GD ñ\ tU W 126 . \-/' ' ' . No es mcjor para los hombres que se les cum_ , .. Pla cuzrntodese¿rn. / ,/¿
Cfr'. (iigon, tryt. rit., p. 111. | ''e"L ,'

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109.

(Es igual al fragmento 95).

^ . Cfr. Reinhañt,"'o{'óít., !:_Z-Sl; Gigon, op. cit., 1116Mondotf o, ob. iit., p. ilg-zta. cit., p. , op.

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Véa se not aaB95,

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@ 1,778 Estobeo, Florilegio,
El entender es la virtud suptema y la sabiduría consiste en decir la verdad y en obrar según la Naturaleza, confotmándose a ella.
Cfr. Reinhardtc, op. cit., p. 233; Mondolfo, op. cit., p' 295; Calogero, op. cit., p. 198; Ramnoux, op. cit., p. 294295; Axelos, op. cit., p. 117; Kirk, op. ciú., p.390; Heidel, op. cit., p. 704,

(lllt / l,l:¡lntlntn, .\V. ZS,p. qlrg \-/ l.ir,r'lrr .jrrslo r¡rrr.i.odoslos efesios púberes se cxlt'rrlr¡i rrlrrrr,rr.y rk'.i;rsen la Ciudaden manos de Irx trrr¡ltlrr,t'(,s, l)ucsdesterrarona Hermodoro. r,l v,rr'on rr¡¡is virtuoso que tenían, aiciendo:' l,llll rl nr¡riol t.os rri uno solo debe sór más ta luolo; ¡ri lrr,, srirrlocn otro lugar f_!$qg otras
g l r r l l l 'r . \I )l f¡rf! I'r¡r.¡¡l,t's: I)iógenes T,aer^cio, IX. 2; Cicer?n-, 'l'ttart.lultt.ttt, V. ltfi, 105;_Musonio, fraám. iX, i¡. 4? Hen_ xo; JÁrrrlrlir.o, l/iút. de .Pitdgoraó, SO;I72. Éu?""*.iá., f ,rrr,irrrrrr, ,\ulntsl.tt tle uidas,14_; Ér"uao ni¿Senes, tt¿s: tot.t..il, i'.h, rii .l')¡tístolas pseudo_heraclíteas,If.. Cfí. 'IVfonrfoff i,. r,r,. ttt.. D. 314:, L.-Klages, Die psgchologischen trtt¡¡, I,).r't ttsthnItan Niéizsche^s,Leiipzig, íSiD,'p. 116; T. ( i rrtrr¡,r, rr¡r.,cif p. g3-g4 ; O. Spairn, G r r setbia r'2,, -, ¡litihri', L ( , r p z r t Tl,f ) ; 1 0 ,p . 1 6 7 .

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Estobeo, Florilegio, I, 779

Común es a todos el entender.
Otra fuente: Plotino, VL 5 10. Cfr. Reinhardt, opt. ;i.' cit., p. rroi éisó", i: t2; K. Riezler. Parmep. 23. nides, Frankfurt, 1934, "¿L,

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suirtas,Léxico

( lluliiclito usa la palabra),.acercamiento',.
(lfr'. Cigon, op. cit., p. 118; Axelos, op. cit., p. 6g-?0.

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5, p. 69 Discurso, Temi,stio,

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Teofrasto, Sobre los torbellinos, 9

(Según Heráclito,) la Naturaleza gusta de ocultarse.

Hasta el brebaje se corrompe, al no ser agi_ tado.
Alejandro _de Afrodisia, problemas. _,_Otras_,fuentes: III. 42 üsener; plutai.co, Soür¿ ie;"";;;;¿ü;";;;;; ;; to.s estoicos,84j -MarcoÁú""iiá, i\r. zi." néé"ur,.iu, r,o_

Ótra fuente: Proclo, Sobre la "Repttblica", ll, p, 707, 5, Referencias: F'il6n, Cuestiones sobre el "Génesis", IV. Ii Sobre los sueños, I. 2, 6i Sobre las leges especiales, IV. 8, 51 ; Juliano, Oraciones, VTI, p.-2_16-c-; Mánilio, IV. 869; Séneca, Cuestioies naturdles,-Vll. 39' 4. Qfr, Gigon, oi. cit., p. 101; Jaeger, La teología d'e Ios primerós iil¿lofos grlegos, p, L22; Spengler, op. cü, p. 112; Axelos, op. cit., p. 117.

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: I24;

Teofrasto, Metafísica, 15, p. 7 a 10 Asener (p. 16 Ross-Fobes)

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(También parecería irracional que el cielo entero y cada una de sus partes estuvieran dispuestos según orden y tazón, formas, potencias y períodos, si al principio no hubiera habido nada semejante sino que, según dice Heráclito,) el bellísimo Kósmos fuese como basura arrojada al azar.
Cfr. Gigon, op. cit,, p. 52. Reinhardt, op. cit.' p. 223; Fránkel, op. cit., p. 319; Mondolfo, op. ait., p. 334-336-; J. B. McDiarmid, "Note on Heraclitus fragment 124' en American Journal of Philologa, 62, p. 492-494; T. Bergk, Kleine philologische Schriften, II,-p. 302-; J. D. Garóíá Bacca,-"Elerác1ito y el indeterminismo", á8ornante, IIf,2, p.5-8; Axelos, otr¡.cit., p.94.

88 \-,r'Aristófanes, (A Plutón lo representaciego,comocarente - virtud_y de cómplice¿e la máio-áA."iio, to cuat tambiénHeráctifoefesio,matAióiónAoL tos efe_ sjos y no bendiciéndotos, dij;;i ;ñó os aban_

*l::!^1'.qyli?: 9\ seáis convictos perversamente, oorar !

efeÁios, i'ti"

áe que,ar
Cfr.

. I.

. Referencia: Epístolas pseud.o-heract¿teas, VUf. Axelos, opt. cit., b. f5f.

Escolios para la exégesisde la !3_9tzgs, "Ilíada", 71, p. 7pb

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o /129-. ) Diógenes Laercio, VIII. 6 l ./ ^, Yitago"as, hijo de Mnesarco, se dedicó a la investigación más que todos los demás hombres, y habiendo espigado en dichos escritos, se confeccionó su propia sabiduría: erudición, arte de perversidad
Cfr. Rathmann, Quaestiones pythagoreae, empedocleae,Halle, 1933, p. 93. orgthicae,

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, ". 126a. Anatol:ío, Sobre los diez primeros números'P' 36 Heibers l;:* I la sepcompútase Segúnla ley de los tiempos, tena por la lúna y se divide p-orlas Osas,emblemas, ambas, d-ela inmortal memoria.
Cfr. Diels, Festschri'lt für T. Gornpera,1902' p' 10'

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Anónimo, Comentario al "Teeteto" de Platón, 71, 72 a, P. 152 E (Epicarmo, que había seguido a los pitagóricos eir algunás-otras cosas' concibió un extraraciocinio sobre el crecimiento' ordinario Argumenta según aquello de Heráclito: ) -De mandra crece siempre cada cosa ha--' -.-> diférente cia aouello que le falta. (Si, por consiguiente, j nada heja dó fluir y de alterar su forma, las substanéius se originan cada vez de diferente manera, de acuerdó con el incesante flujo) '
Véase Epicarmo, B 2 Diels' '

Gnomologio de los monjes latinos, f. J9 (Cecili,o Balbo-Wiilffkn p. 18)

No convieneque seaschistosohasta el punto ,,'"/ mismo, en objeto de risa, ,,', {e_..co1ye{irte,.tú (dijo Heráclito).
Cfr. Axelos, ogt.cit.,. p. 162.

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Gnomologio Vatican4, bach,

749, n. 314., Stern-

La educación es otro sol para los educados. p. 81-82. op.c'i.t., Cfr. Axelos, Gnomologio Vaticano, 743, n.315, Sternbach | ' ' t ¿, (Decía que) el camino más breve hacia Ia fama consiste en hacerse bueno.
Referencia: Jenofonte, Memorablet, l. 7, t.

Estobeo, Églogas físicas, I. 5, 75, p, f g, 11 / (Escribe, pues: ) Ya que las cosasestán enteramente sujetas a la fatalidad. . .
Cfr, Mondolfo, opt. cit,, p, 257.

Códice Parisiense 1630, Siglo XIV, fol;í,o 191

(Del filósofo Heráclito, sobre la vida: ) eué senderode vida tiene uno que seguir, etiéteia.
.Pa,lati,na, IX. 86g; Estobeo, IV. ^.Yéase_Ant_hologia 34, 57 (Posidipo, Epigramas,2\, p. ?g Schott).

FT\ f 136.] Escolios a Epieteto, p. LXXI,

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Schenkl de los códices de astrólogos ll?9.7Cutálogo griegos, IV. Se, VII 106 \--,-

(De Heráclito:) Las almas arrebatadas en la guerra son más puras que (las que perecen) por las enfermedades. g[{E
Cfr. Mondolfo, op. cit., p. 277; Axelos, op. cit., p. 150 y sgs.

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(Del filósofo Heráclito:) Ya que, dicen algunos,los astros rigen los principios... hasta que su hacedorlo desee.
Cfr. Th. H. Martin, Edición de Theon

parís,1849, n.t 9,.g lc{¡q 4y €. ?-rÉái

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Estobeo, Florilegio, I, 779

Los que hablan eon inteligencia es necesario que se hagan fuertes en ló que es comrin á todos, como Ia Ciudad en la ley, y aun mucho más firmemente. Pues todas lai ióyes hu-anas se nutren de la única divina, ya que ésta domina cuanto quiere y a todas las áüxifia y tas abaréI.

fria- / lJfu /),/-at ob
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Y!"::'^"?:! YfenTtryip,.Hamburgo, L.nsaAos soore ta historia espiritual de Occidente, San_ jnue, 1960, tiago de Chile, p, r05; ry6u, p. 10b: 0. tOb: O. Spengler, Snensie* op. iÁ. cit,, n¡t. p. n Snen 148, I54: Jaeser. La teolooíá d.c Los InÁ p,rlrneroS nt pr-imeroi Lq ue d,e loi - ::l -"='-:.-\6o",ly,ovvovg lgeger, La_teologíá Í¡l¿sé¡ii JxIoSoloS grxegos, México, 1952, p. 117; Axelos, op. cit,) p. t25127.

op.-gr!.,-p:213; op. ci t., p. 213: Gi Gigon, eon. olt¡jt.,_n. op. ci t.. n - 1l : Mondnl f¡ , nm t 11; Mondolfo ;i: ni ¿ü-.', p. 136-137; 199-204: 816-81?; Ramnóux, oi. cit!,í.'iiá': W..Theile:, 9n. cit.,.p. 48; F. Brentano, fói-t rsprwng üitf¿ilii.-É,t'tr;;;;l;'rí;Á 1gb{,p.sz; ¡.""eruns , Millas. litittaí

tarcá,.-soiit j,ií.ú"o;;,i:,13?iieí\""T1f *!';t'#'ü:,?;"í"t:i{::Wíqíi:b?g"dg,tüIll; 5,l,lJ¿t

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El alma tiene un lógos qae a sí mismo se acrece*
el régimen, I. 6. Cfr. Gigon, op. ciú., p. 105; Ramnoux, op. iit., p.'116-121; Mondolfo, op. cit., p.259-2_61;HeidóI, op. óit., p. ?00 y sgs.; J. Russo Delgado, Luces ile Eerd,clito el Oscuro, Lima, 1958, p. 10.

Epidemias, VI. 5, 1; Sobre Alusiones:Hipócrates,
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Estobeo,Florilegio, III. s, r I fli) \/ \ft hombre,cuandoestá ebrio, es conducido por un muchaeho imp_úber, dando tumhos, sin saber hacia dóndese dirige, puestiene éi át*" húmeda.
^_Cfr..Gigon, 274; Ramnoux. op..9i!_n.gr; r. h:+T"ú'itéi,,-áá. cit., p. tL; Mázzántini,' ip. til."ni., i. \ (\ EstobeorFlorilegio, III. 5,8 Et I , (nggplgldorceqgr-el alma más sabia y excelente). Alma seca: la más sabia y exéelente. Otras fuentes: tilón,,en Eusebio, preparación eoansética, YIII. !4; _Mqso¡io, XVIII a j pluiarcq Soiil'ál corner ca,rne. 1. 6;_Galeno, Escritos m.enores, If. 47, g Müller ; He_riniás,'S obr e el',,F eár ;,; : e:."ii, 28 Couvreur : utemente, fedagogo, LI. Zr2,29; porfirio, Sobre eI an'tl'o de tqs ninfo.s, 11; F_ustasio, 1411, 81 ; plutarco, op. cít.,.p. 10g; llondo{fo, op. cit., p.278_

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lil,5,6 Florilegio, f rro.,l Estobeo,
A todos los hombres les es dado conocerse a sí mismos y ser sabios.
Cfr, Gigon, op. cit,, p. 16; Heidel, op. c'ít., p. 702; Mondolfo, op. cit,, p. 195: O. Crusius. "Heraklit und Pindar" en Bliiter für das' bagerische gymmasial S chulu)essen, 49, p. 2281 Mazzantiri, o1t. cit., P' 80-81.
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9\, 432 f; Aristides Quintiliano, II, p. 64, 29 ]ah". di;: Gigon, op. 9it., p. 11b; Burnet, op.- cit.,' p. 1Bg: Ram_ noux, op_ cxt.,.p. 90_91 ; Mondolfo, op. cii., p, án: g, fgply-,_ La demono¿ogtede plutarque, parís, 1942. p. 163-165; 196; Ugo dá como, umatiisti det s¿',e;to-y'ivi', Bolonia, 1928, p.- 126-126.

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Otras fuentes: Plutarco, Cuestiones platónicas, I. 2; Alejandro de Afrodisia, Sobre el dest@o, 9. Beferencías: i)picarmo, B 1?'Dieis; Demócrito B--170-DieLs; -F 1?1 Dieis; Epíétolas pseuiló-heraclíteas, IX.-Cfr. Snell, op. cit., n. SOS; Axeloi, ogt.cit,, p. 192-194; Jaeget, Paid,eia, I, p. 66; 202; 2'16,

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Estrabón, I. 6, p. 3

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(Más acertadamente y también más de acuerdo con Homero, dice Heráclito, mencionando la Osa, en lugar del círculo ártieo:) De la aurora y eÍ crepúseulo son fronteras la Osa y el lináero del-sereno Zeus, que frente a la Osa está. (Porque el círculo ártlco es el límite del occidente y el oriente, y no la Osa).
Burnet. on.'cii.. p. í95: Mondolfo, op- cit-, p. 186-18?; wt. Ú"ie"iteineí,'op. cii., p. 111; K. Meistet Die homeils"ñe Kunlt"píaahe, Lérpzig,, 1922, p. 206; Solovine' op. cit., p. 99.

BDITORIAL CIUDAD

ARTE, BN LA DE CARACAS

o1c. cit,,,p. L8!; Cfr. Diels,óp. cit.,p. a6; R-elr¡hardt,

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Estobeo,Florilegio, I, 778

{114.

Estobeo, Florilegio, I, 1fg

El entender es la virtud suprema y la sabiduría consiste en decir Ia verdad y en obrar según la Naturaleza, conformándosea ella.
Cfr. Reinhardt, op, cit., p. 233; Mondolfo, op. cit., p. 295; Calogero, op. cit., p. 198; Ramnoux, op. cit., p, 294295; Axelos, op, cit., p. 117; Kirk, op. ciú., p.390; IIeidel, op. cit., p. 704,

Los que hablan con inteligencia es necesario que se hagan fuertes en ló que es común a todos, como la Ciudad en la ley, y aun mucho más firmemente. pues todas laé i.yu, Lo*urrus se nutren de la única divina, ya que ésta Aomina cuanto quiere y a todas las áúxilia y tas áfárca. 21 y3¿.,_¡. 11; MondoHo, ;i : ¿ü-] I i p json, .9n - 2i!.,-p: 1s9-29!i 116,-1.?7 sr6-gr?.; Ramnóux, oe.itt., p. z$í R; ¡ op. ctt., p.-_49; w, r'nerler,
Refelencias: Cleantes.: Himno a Zeus,2O y sgs.; plutarco,, Sobre Jsit.a Osiris,.4b, 869 u- b]"."n8i"úu-"¿t, op.

1773.j Estobeo, Florilegio, I, 779 \-/ Común es a todos el entender.

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Otra fuente: Plotino, VI. 5, 10. Cfr. Reinhardt, op. cit., p. 110; Gigon, op. cit,, p. 12; K. Riezler, Parmenid,es, Ftankfurt, 1934, p. 23.

Brentano, Von Ursprung -F. sjttlicher Erkenntnii, Hamburgo, fqtq, U sá-;l. lüifui EnsaEossobre Ia hisioria esplllíuat áLbüá"ntl,Sail Chile, 1960,p..10i; p. Spengier,--ip.ótt., p. li1s".9: 14ó, rb4; La teologíade los primeros filósófos -Jaeger, gTlecos,ivléxico, 19b2,p. 117; Axelos, op. cit., p. tb6L27.

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genio para el hombre.

-(Heráclito dijo que) el temperamento es un
Otras fuentes: Plutarco, Cuestiones. plat'ónicas, 1' ReferenZ; Áiejandro de Afrodisia, Sobre e.Id.9stiyo.t-6^' s rz Dieis; Demócrito 8170 DielF; -P ;i;;-É;i;;"mb-. Ei¿ítolas pseudó-heraclíteas, IX. Cf r' Snell, llt'niáá:.ie. l¿i., p! s?5 ; Áxeloi, op. cit., p. 192-194; J aeger, Paid,eia, f, p. 66; 202; 276'

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p. 619 Estuabón, xv. 25,

Sería justo que todos los efesios púberes se estrangulasen y dejasen la Ciudad en manos de los impúberes, pues desterraron a Hermodoro, el varón más virtuoso que tenían, diciendo: Entre nosotros ni uno solo debe ser más virtuoso; si no, séalo en otro lugar y- e4!rg otras gentes. \
Otra$-Juentes: Diógenes Laercio, IX. 2; Cicer?n, Tusculanas, V, 36, 105; Musonio, fragrn. IX, p. 47 IIense; Jámblico, Vida de Pitágoras, 30, L72. Referencias: Luciano, Subasta de aidas, L4; Pseudo Diógenes, .Opístolas,28, 6; Epístolas pseudo-heraclíteas, IX. Cfr. Mondolfo, op. cit., p. 314;.L. Klages, Die psAchologischen Errungenschaften Nietzsches, Leipzig, 1930, p. 116; T. Gor,rperz,op. cit., p. 93-94; O. Spann, Gesselchaftslehre, Leipzig,1930, p. 167.

120.

Estrabón, I. 6, F. 3

(Más acertadamentey también más de acuerdo'con ttomero, dice Héráclito, mencionando la Ó.u, -eÍ .tt lugar del círculo ártico-:) De la aurora v crepúiculo son fronteras la Osa y el liná"ió áut-*et"no Zeus, que frente a Ia Osa está' ipo"qoé el círculo ártico es el límite del occidente-y el oriente, Y no la Osa).
op' cit', p' 782-; Cfr. Diels, op. cit., p. 5-; R-elqhardt, eui;"t, áel'ci¿.,p. ís6; Móndolfo, opt 9it', p' 186-187; wf. Ú"i""it"ineí,-op' cii., p. 7l!; K. Meister. Die homeLéipzie, L922, p. 206; solovine' ;;;tl;'-K;;-;t'[iorh", op. cit., p. 99.

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sui.d,as,Léxico
(Heráclito usa la palabra) "acercamiento".
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Cfr. Gigon, op, cit., p, 113; Axelos, op. cit., p. 69-70.

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(El mismo [Heráclito] dijo a los egipcios:) ^. Si.son dioses.¿porqué los lloráis? y silos llo- ¡ ráis, no debéis de ningún motlo ccnsiderarlos.' dioses.
Probable referencia: Ion, B 4 Diels, Cfr. Reinhardt. op.^9i!--p.2?a yrsgs.; Zeller-Mondolfó, op. cit., p. l-lli p..316-311 648; Burnet, op. cit., p. 97,'Li4; Axeios, op. cit., p. LlB.

(131/ Gnomologio Parisiense, n. p09 Sternbach \-/ llamaba a) la presuncÍón, regreso d,,qel ,(Heráclito progreso. Cfr. Mondolf o, ogt. ci.t.,p. 278;Axelos,op. cit, p. 162.

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Gnomologio Vaticano, 7i3, n. S7p,Sterw Los honores esclavizana diosesy hombres.

f tZa\ Arístócrito, Teosofía, Tt¡ \/ (Que Heráclito, viendo a los griegos rendir honores a los genios, dijo: ) Invoéan á las estatuas de los genios, que no oyen, como si oyeran; que no dan nada, así como nada piden.

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133. Gno_mologio Vaticano, ?IS, n. gI3, Sterw ba,ch Los hombres malvados son enemigosde los veraces.
lCfr. Axelos , o\t. cit.,p. 162. 'l L.,. |'6L €*VD

Cfr.Axetos, op.ait.,p. 188.

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