G ABRIEL Z A I D

UN AMOR IMPOSIBLE DE LOPE2 VELARDE
1. ¿Viejos y nuevos trovadores?

E1 tema del amor imposible, que viene de los trovadores, expresa una vivencia universal a partir de una singular. El trovador es un ser anómalo: ni labriego, ni clérigo, ni caballero, ni simple criado del castillo. Sube a las cortes por su talento, pero es un desarraigado de su medio, que por su cultura puede alternar con los señores y hasta enamorarse de las señoras, con un amor permitido como galanteo pero prohibido como consumación:
Quisiera encontrarla sola, durmiendo o fingiendo sueño, para robarle un tierno beso que nunca me atrevería a pedirle

E

dice Bernard de Ventadour a fines del siglo XII, y a principios del XX Augusto Cárdenas (1905-1932):
Yo sé que nunca besaré tu boca, tu boca de púrpura encendida. Yo sé que nunca llegaré a la loca y apasionada fuente de tu vida.

El tema evoluciona con los autores, con las sociedades y con las. prohibiciones. No todos los imposibles son sociales, pero muchos lo son. Aunque el subir haciendo méritos ya está en los trovadores (como puede verse en el Tratado del amor cortés de André Le Chapelain, también del siglo XII) y hasta en la Subida al Monte Carmelo de los trovadores a lo divino, en una sociedad donde (teóricamente) todos pueden trepar a todo, donde no hay posiciones imposibles para nadie, la prohibición se vuelve una dificultad superable con la acumulación de esfuerzos, de méritos, de créditos. Novelas, obras de teatro, películas, telenovelas, cuentan la historia de un protagonista (y, más recientemente, de una protagonista) que pasa noches oscuras, privaciones, pruebas, pero llega a la posición imposible. En las versiones menos burdas, una vez en posición de realizar su deseo, la amada o el amado o el amor o su consumación se esfuman, como para mostrar la irrealidad del tabú: su función de estímulo trepador. Un tema cercano (aprovechable por el feminismo) es el de los hombres que hacen méritos galantes para subir socialmente. En los castillos, los caballeros tenían que hacer méritos guerreros para quedar bien con el señor; los trovadores tenían que hacer méritos galantes para quedar bien

con las señoras. En las pirámides modernas, las líneas meritorias pueden cruzarse: los méritos galantes pueden servir para ganar posiciones ejecutivas y las posiciones ejecutivas para ganar favores galantes. También cercano es el tema de la perdición: la fascinación por el abismo que derrumba la carrera trepadora. Cuando el adulterio o el divorcio podían arruinar una vida, el tema era romántico. A medida que se han vuelto una vulgaridad, otros abismos van tomando su lugar para estremecernos de horror: las drogas, la homosexualidad, el incesto, el satanismo. Todo lo cual, naturalmente, puede volverse una banalidad: esa otra cara del amor imposible. En Kierkegaard, en Kafka, en López Velarde, el amor imposible se vuelve más moderno. El trovador no es el personaje romántico que desafía un No social para triunfar o para perderse diciendo No a la sociedad. La realización de la pareja no es el paraíso prohibido cuya negación provoca la autodestrucción o la autoafirmación, porque el protagonista se va a hacer méritos, hazañas, posición, dinero; se va a tierras lejanas a matar dragones, hacer la América, triunfar en la capital o sacar su doctorado: a conquistar el mundo para ofrecérselo a su dama, y volver por ella y merecerla, como en la Historia de un gran amor de Jorge Negrete y Gloria Marín, y tantas otras. Ninguna prohibición impide la pareja en estos escritores que mueren relativamente jóvenes y solteros (1813-1855, 1883-1924, 1888-1921). No se casan porque tienen que escribir. El No de los trovadores modernos se vuelve íntimo, vocacional. No es algo externo lo que impide la plena realización de uno en la pareja: es la pareja la que impide la plena realización de uno. Hoy es común ese imperativo íntimo. La mística del progreso seculariza la vocación religiosa del trepador a lo divino. Toda carrera se vuelve sagrada, digna de sacrificarle lo que sea. Dejarás a tu padre y a tu madre, te alejarás de tu Vuelta 110 / Enero de 1985

el puesto. lo hace en favor de un progreso más profundo. en general. 8 Vuelta 110 / Enero de 1985 . Con una lucidez cruel. la pone en el pedestal de Rosario. no la pone “a la altura del te”. cuando el sillón te mezca. hacer pintas en las bardas. en lo que Canetti ha llamado El otro proceso de Kafka yen un poema autobiográfico del joven López Velarde: NO ME CONDENES. Así. Todo por la misión. sin ponerla a distancia como “princesa y gran señora”. que sólo admiran lo distante. María se mostraba incrédula y tristona: yo no tenía traza de una buena persona. la pareja posible no se escamotea. cuya lucidez ennoblece el amor posible. Para la tradición romántica. aunque se nota menos porque no la expresa en primera persona. lector de libros de caballería. La novela puede leerse como una crítica del amor imposible. vivía en un suburbio. porque aspira a más. que sale a conquistar el mundo para merecerla. llegar a tiempo a un desayuno de negocios. que desconfiaba de la vocación religiosa. Un hidalgo solterón. La conciencia del progreso posible alimenta el amor imposible: la profunda melancolía de no ser más. una novia muy Pobre: ojos inusitados de sulfato de cobre. no parece siquiera darse cuenta de su realidad inmeata. de la búsqueda de una. El amor posible sigue sacrificado al imposible. En cambio. la obra.. Llamábase María. madrugarás para cantar maitines. la conciencia de que no hay a quién echarle la culpa: de que uno sacrifica ala pareja del amor posible. supo reírse de los sentimientos présbitas. y no hubo entre nosotros ni sombra de disturbio. por mayor plenitud de uno. y yo departía con ella bajo la limpidez glacial de cada estrella. sacrificarás a tu pareja y a tus hijos. pero con una inversión cómica: en vez de ignorara la criada. escamotea la pareja posible: no la tiene presente. demasiado inmediata. aunque escribe en El Quijote: Marinero soy de amor y en su piélago profundo navego sin esperanza de llegar a puerto alguno Z AID sintiendo vivamente el amor imposible. ese realismo se volvió muy difícil. El gendarme. renuncias a tus gustos. la carrera. Quedaba para una lucidez posterior. era diciembre. en circunstancias que parecían realizar ese progreso más profundo (al extenderse la libertad de elección de la pareja). Aldonza no es la criada escamoteada por Acuña.. correr la milla. ¿Olvidarás acaso. en cuya algarabía reforzábase el duro presagio de María. en tierra adentro. el trovador contempla sacrificada la plenitud posible de uno y otro. cuando ululen los trenes. que puede ser un cálculo banal. en Kafka. la más alta realización de uno también está en el deseo de los antiguos trovadores. remiso a mi intriga inocente. sentarte frente al piano o máquina de escribir. ¡Perdón. del amor imposible. y ¿qué noviazgo puede ser duradero entre campanadas centrífugas y silbatos febriles? El reloj de su sala desgajaba las ocho. Manuel Acuña le hace versos a Rosario. la prosperidad. pero está fuera del campo de visión de don Alonso: no puede verla con entusiasmo sino alejándola como Dulcinea y alejándose como don Quijote. parece haber tenido esa lucidez cruel. no a la criada con la cual se consuela. no me juzgues más pérfido que uno de los silbatos que turban tu faena y tus recatos. en Kierkegaard. el deseo desatado de profunda plenitud. Cervantes. en la vocación monástica de los trovadores a lo divino. no habla de ella.G ABRIEL ciudad natal. no puede enamorarse de “una moza labradora de muy buen parecer”. Pero el trovador tradicional tiene los ojos puestos en lo alto. no me condenes: cuando oscile el quinqué y se abatan las ocho. Por supuesto. Yo tuve. Acabamos de golpe: su domicilio estaba contiguo a la estación de los ferrocarriles. forzoso confidente. el acierto nativo de aquella señorita que oía y desoía tu pregón embustero? Su desconfiar ingénito era ratificado por los perros noctívagos. Aunque el romanticismo surge como una crítica del progreso. María! Novia triste. corazón forastero. que es otra forma de ignorarla. hubo de ser.nueva pareja y. al fin. en el adulterio trágico y en todas las vías que rompen con la pareja posible en aras de la imposible. en López Velarde. Esto. la causa. adquiere todo su sentido terrible en el Diario de un seductor de Kierkegaard. tomar el avión. cuando trabes los dedos por detrás de tu nuca. que continúa la trovadoresca.

López Velarde efervescente: escribe poemas. donde se suicidó. S. López Velarde abogado (exento de examen profesional. más que posiciones hechas (seguramente el matrimonio al que iba su primogénito. parece razonable suponer que Madero se resolvió a tomar las armas en San Luis y en esos meses de cárcel.” No está de más recordar que por entonces parecía un imposible que Madero llegara al poder. se quedó a sacar el título. Madero (ya postulado como candidato presidencial) es arrestado en Monterrey y llevado a la cárcel de San Luis (para alejarlo de la frontera) donde toman su defensa legal Pedro Antonio de los Santos (quizá presidente del Centro) y Ramón López Velarde. Una cuñada joven de Salvador. el sacerdote asesinado años después por los villistas en esa ciudad. otro destripo como universitario. “por medio de la imprenta y conferencias de viva voz al pueblo”.UN AMOR IMPOSIBLE 2. contaba historias y genealogías. cerca de Jerez. luego tuvo éxito como empresario escolar hasta que (hostigado por un gobernador que estaba en contra de la enseñanza católica) cerró el Colegio Morelos. en San Antonio. se fue y nunca más se supo de él. socio de bufete y padrino político. literaria. libertad restringida y reflexión ante el fracaso de la vía pacífica. se hizo cargo de las propiedades familiares. y abre con estas palabras: “Este fronterizo vale. Texas (a donde Madero se fugó el 6 de octubre). artículos políticos. porque el país ya está maduro para una renovación democrática del poder. uno de los cuales ejerció el mayorazgo en forma autoritaria. A los catorce se reúne con la familia en Aguascalientes. años muy importantes en su vida y en la del país. Aguascalientes. 1911. Ramón viaja para estudiar desde niño. El Regional y su suplemento Pluma y Lápiz de Guadalajara. Madero sigue en la ciudad por cárcel. A los veinte. colega poeta. También es razonable suponer que López Velarde participó en esa reflexión. que logran su libertad bajo caución poco después de las elecciones (celebradas el 26 de junio y 10 de julio). donde muere a los 55. donde recuerda agradecido la simpatía de Susanita. electoral. El joven Lic. los ochenta años de Díaz y el Centenario de la Independencia. Madero da a la imprenta La sucesión presidencial en 1910. pero vigilado. otro acabo de bohemio porque no le importaba el dinero: simpático. de los veinte a los veinticincoaños: de 1908a 1914. Unos meses después. por las cuales hacía-remontar su propia sangre a negros (lo cual era cierto) y a una tentación de Gregorio López. Una vez libre. que será su editor. El abuelo materno (José María Berumen Valdés) era rico. típico matrimonio tardío del que hereda aspiraciones. José Guadalupe López Velarde (padre del poeta) trató de prosperar como notario y fracasó. se metió en negocios de minas y acabó muerto en una. pero no hay otra forma de leer “Susanita y la cuaresma”. desde donde lo apoya y casi lo adopta (le llevaba catorce años) el Lic. Madero presidente (6 XI). y que la gente sensata no se expresaba así: adulaba a Porfirio Díaz. (Nunca se ha dicho. se anuncia oficialmente la reelección de Díaz (primero de septiembre). Porfirio Díaz declara al periodista Creelman que en 1910 no volverá a reelegirse. 31 X). Correa lo anima a publicar en El Regional su primer libro y el poeta prepara una primera versión de Lu sangre devota (que se queda en proyecto hasta 1916). su padre (poco antes de morir) lo envía a San Luis Potosí para estudiar derecho. Abandona el estado de Zacatecas y se lleva la familia a Aguascalientes. sobre todo. 1908. aunque no escrito ahí ni en esa fecha. Ambas familias de Jerez. madre del poeta) y siete hijos (tíos del poeta) más o menos pródigos: uno se jugó a las cartas todo lo que tenía. de no haber muerto a los 33). a pesar de las cuales no sólo participa: queda como secretario del Centro Antirreeleccionista de San Luis Potosí. que adoptaron el Velarde como elegancia. se volvió borracho agresivo y acabó protegido y encarcelado por un primo en una bodega. a pesar de que soy secretario de un centro oposicionista. mensualmente. Su admirado Madero le cae del cielo. por su hombría. que había seguido..L. Sin embargo. que vivió en tierra de indios. Correa. fechado en San Luis. más que los políticos sin sexo de la ciudad de México. Muere su padre.“). No se había casado hasta asegurar su posición a través del Colegio. de fortunas medianas e inestables. arpista popular. a pesar de que en la cuaresma de 1910 “mis ganancias de pasante fluctúan. 1910. por sus buenas calificaciones. Pedro Antonio de los Santos (que era dos años mayor que él. se vuelve a fundar la Universidad de México (12 de septiembre) y (el glorioso 15 de septiembre) se celebran simultáneamente el día de San Porfirio. donde probablemente estaba su tío Inocencio.. Eduardo J. Los otros sentaron finalmente cabeza. donde termina la preparatoria. política. desde Vuelta 110 / Enero de 1985 9 . el 20 de noviembre. como su padre José Guadalupe López Morán y su abuelo Ramón López Díaz. Trabajarán entre otras cosas por la no reelección”. perdió. en un accidenteque pareció asesinato. Cultura y. respetuosa ante el dictador. porque en La Barca hubo un Velarde de riqueza legendaria) fue el primogénito de nueve hermanos que tuvieron siete tíos paternos y siete maternos.. de Aguascalientes. por lo cual se ha llegado a pensar que López Velarde tuvo que ver en la formulación del Plan de San Luis. Tierra adentro: Jerez. convencida de que el sistema seguiría por los siglos de los siglos. aunque no tomó las armas: prudentemente. sino poco después. Su primer artículo político se lo dedica a Madero. y al parecer ya lo tenía) sí las toma. seguramente frecuentado por sus defensores. en campaña (marzo). En aquella capital próspera y culta se incorpora a la vida profesional. Hay represalias de la policía. en El Debate de San Luis. López Velarde juez de primera instancia en el pueblo de Venado. pero ocho años mayor que Ramón. fue su primer amor imposible: Josefa de los Ríos (“Fuensanta”). Tuvo una sola hija (Trinidad Berumen Llamas. con una jovencita de 17. A los doce años.P. El abuelo paterno dejó propiedades agrícolas. al Seminario Conciliar de Zacatecas. Él mismo escribirá (25 VI 12) que ahí “se fijó el Plan”. prosas. a los 34 años. Nosotros de Aguascalientes. 1909. Francisco I. Hace política estudiantil: le pide a Correa publicar “cuanto antes” que “Varios estudiantes de derecho se han organizado para intervenir en su esfera de acción en el problema político del país. San Luis Ramón López Berumen (que se firmaba López Velarde. dos protegieron a su hermana viuda y uno de éstos (Salvador) sostuvo la carrera de Ramón. dos universitarios (uno abogado. otro sacerdote) y dos hijos más. Díaz renuncia (25 V). el famoso ermitaño del siglo XVI. cuatro hijas todas solteronas. entre treinta y cuarenta pesos. el 5 de octubre.

Funda La Nación. Ambos fueron candidatos a la gubernatura. con “un suntuoso entierro. Había secundado a Madero por vía pacífica. sin llegar muy lejos. Naturalmente. tuvieron puestos docentes y ambiciones políticas: además de jueces y funcionarios menores. y buscaron fuera de San Luis mejores oportunidades. pero del cual admira al “parnasiano que gusta del verbo bravo y rotundo y al artista que padece los males del día”. llegaron con sus huesos a la Rotonda de los Hombres Ilustres. Ambos fueron primogénitos. y recibí el bautismo de mi vida política en marzo de 1910. el PCN lo lanza por Jerez como candidato a diputado suplente. Desde México le escribe a Correa (8 IV): “estoy como siempre. uno fue diputado y el otro candidato a serlo. Othón había muerto en San Luis en 1906. Muchos en contra del gobernador de San Luis: Rafael Cepeda de la Fuente. sin detenerse más que lo indispensable en la experiencia prohibida. El 9 de febrero empieza la Decena Trágica. conservadora. por más que haya vivido entre nosotros familiarmente”: pide una estatua para Manuel José Othón. que la cultivó. A Othón le fue mejor (en vida). A pesar de lo cual. otro himno del paisaje publicado también a los 33. distanciándose netamente de cualquier identificación con el yo pecador. por cuenta del gobierno” (y tres días de luto en la Cámara de Diputados) que dispararon la cargada crítica a su favor y lo llevaron de inmediato al santoral revolucionario. que no le ofrece más que una plaza de actuario judicial.) 10 Vuelta 110 / Enero de 1985 . De ahí se va Montes de Oca en 1914. aunque de los Santos (y con él López Velarde) se sumó a Cepeda que. naturalmente. 1912. sí llegó a diputado. cuyos pasos parece haber seguido. Sus versos finales parecen un programa de investigación para López Velarde: -qué pavor en la conciencia y qué horrible disgusto de mí mismo! No hay que olvidar que la literatura católica (como luego el realismo socialista) no tematizaba la mala conciencia sino desde la buena. de mucha disciplina y oficio. Este deja Guadalajara para hacer política en la capital. naturalmente. entonces presidida por el obispo de San Luis: Ignacio Montes de Oca (“Ipandro Acaico”). paisajista. Tampoco llegaron a viejos: Othón murió a los 48 años. De junio a diciembre escribe en La Nación el 35% de sus obras completas: ante todo artículos políticos. a morir en el extranjero. que en 1911 coincidió con el Partido Antirreeleccionista en la postulación de Madero. El asesinato de Madero era lo único que le faltaba. poco antes de publicar “En el desierto.) 1913. a México. quizá para que la publique: “la voluntad decidida que siempre he tenido para el hombre fenómeno. El claroscuro de la conciencia y de la realidad no era tematizable: había que reducirlo a blanco y negro. y son presentados (se conocían de vista en San Luis). si se quiere. en parte porque tuvo más tiempo. que una de las satisfacciones más hondas de mi vida ha sido estrechar la mano y cultivar la amistad de Madero. donde esta tradición poética (que empieza con José Joaquín Pesado) termina. disfrazado de ferrocarrilero) y se levantó en armas el 20 de noviembre. Siente la injusticia al poeta que es “una cumbre. La abandona sobre todo en esto último. sin faltar a la verdad que las deja mal paradas). Como si leyera en Othón lo que seguía. como uno de los promotores del Partido Católico Nacional. Deprimido. de auténtica filiación maderista. porque Pesado surge de tierra veracruzana). a veces diarios. Ambos vivieron zozobras económicas. médico. Idilio salvaje”. también de viaje en México. perdieron a su padre (llamado José Guadalupe) en esa etapa de la vida (Othón al terminar la carrera. por fin. Santos. a menos que éste fuera la voz de la autocrítica. se graduaron como abogados a los 23 años en el Instituto Científico y Literario de San Luis. vanguardista. que preparó la fuga de Madero (por tren. según lo cuenta él mismo (“En el solar”). Le diré con franqueza. La rechaza. Vuelve a Venado. López. Carlos Pellicer. como órgano del PCN. aunque suplente y perdedor. hubiera tenido el mismo efecto. después de que los carrancistas atropellan y saquean su palacio episcopal. disfrutando de las migajas del festín”. coahuilense avecindado en San Luis. pero no los llamados “clásicos” o “neoclásicos”: los poetas bien vistos por la cultura católica. cuya capital era entonces San Luis. Quizá “La suave patria‘*. Pero a los 33 ya estaba en la Academia. El 7 de febrero publica un artículo contra el gobernador de San Luis: será el último de su pluma política. renovaría de manera insólita. quizá pasar de juez de pueblo a juez de la capital. su biblioteca. Ahí muere Othón en 1906. y en este diario ofrece a López Velarde su primera tribuna en la ciudad de México. gracias al celebrado “Himno de los bosques”. estudiaron en un seminario. Fue precisamente entonces cuando. a San Luis. las estepas y el desierto: la exploración del paisaje íntimo. ejercieron su profesión en pueblos de San Luis y sin embargo tuvieron acceso a las publicaciones de más prestigio nacional. amigo Correa. se rodeó de porfiristas. Pero los jerezanos lo tildan de “decadentista y apático”. maderista. en vez de gobernar con sus aliados. a diferencia del Lic. (El Lic. hay que añadir el haber hecho avanzar la cultura católica. militar.UN AMOR I M P O S I B LE donde escribe una carta (18 XI) a su amigo Correa. López Velarde se educó en esa tradición católica. y uno de mis más altivos orgullos haber militado como el último soldado del hombre que hoy rige al país”. después de la exploración de los bosques. la tradición del paisaje externo. la Revolución le hizo justicia. de manos del mismo hombre que acaba de libertar a México. destacaron por su inteligencia y buenas calificaciones desde la primaria. vuelve a San Luis. al llegar a gobernador. (Otro católico. su colección de arte. Por esos días. López Velarde a los 33. viajaron a la capital. Madero no supo serlo de López Velarde). Todavía no hace mucho se discutía en París si era posible ser católico y novelista (como se discutió si era posible estar a favor de las buenas causas. porque yo sí soy de abolengo maderista. Joaquín Arcadio Pagaza muere en 1918 (en Jalapa: otro cierre simbólico. Pero López Velarde murió por esos días. Lo que sigue. Pero Madero lo envía con el procurador de justicia. Volvió a tomar las armas después del cuartelazo y murió fusilado. López Velarde al empezarla). inspirado en Othón. Además. hicieron relaciones son gente de letras importante y con aspirantes a la presidencia de la república (Bernardo Reyes fue mecenas de Othón. es ir a verlo. Escribe prosas líricas sobre amores imposibles. y siempre. el modernismo ya tenía esa conciencia cómplice. Fracasa. A los méritos de este poema. al igual que Pedro Antonio de los Santos. coincide con María.

como se arrancan los tallos de las plantas débiles con guantelete de hierro”. ocurrida en 1908. que (según los criterios provincianos de entonces) ya iba para señorita quedada (tendría unos veinticuatro-veintisiete años). visto con ojos un tanto necrofílicos: En “Hoja de Otoño”. Por otra parte. Y una de las profundas dualidades de López Velarde era ser íntimo de ambos y comprender que pudieran odiarse “con buena fe”. se ven por última vez: Ramón se siente todavía tan ligado y obligado como para viajar a San Luis a darle el pésame por la muerte de su padre. Publica una columna semanal (Renglones Líricos) en el Eco de Sun Luis Potosí. Espero que usted. Hay ciertas contradicciones cronológicas de los informantes. sin sentar cabeza. de lejos. naturalmente. alcanzar la plenitud de cerebro y corazón. número 71. A los veinticinco años. Departamento de Bellas Artes del Gobierno del Estado de Jalisco.” Pero hay que “Arrancar los efectos con mano implacable. Para esta sección. se llama “A un imposible” y habla de que él renuncia (a su “pasión risible”) y se aleja. Empieza a cortejarla endiciembre de 1911. que iba para los treinta y tres. resulta que antes de tomar el tren López Velarde visita “la redacción de El Eco de Sun Luis.. como dijo en “La bizarra capital de mi estado”. También es posible que se viera en ella: como solterón. las-macetas rústicas y el son de las esquilas que te llaman a misa y a los rosarios vespertinos.. el licenciado López Velarde se va definitivamente a la capital. en un pasaje no reproducido.G AB R I E L Z A ID El primer poema conocido de López Velarde. el noviazgo dura unos cuantos meses: cuando mucho de diciembre de 1911 a principios de 1912. pero no lo dice.). La relación siete años más. “Nuestra casa hubiera sido un edén. como de niña que se asoma a un jardín de ilusión” y él (que en este caso vive el otro extremo de la diferencia de edad) siente “el afán provecto de un hombre que quiere echar raíces. Así se goza al aspirar la última onda de perfume de una rosa agonizante. Perdóneme estos renglones fúnebres. Tampoco vuelve a su cargo de Venado. está claro que todas representan un amor imposible. índices y notas de las Obras de Ramón López Velarde. si la ruptura se produce antes de la primera estancia larga en México. 1975. más adelante.” La carta (única salvada de una larga correspondencia de 1912 a 1921) y gran parte de la información se deben al poeta y crítico potosino Luis Noyola Vázquez. amiga que te consumes entre las palomas familiares. investigó en archivos parroquiales y estudió la literatura probablemente leída por López Velarde. busca “aligerarte el peso de los días grises y torvos de la primera cana”. al volver derrotado a San Luis. por el cráneo. le ha pasado por la cabeza “la representación de los esqueletos colgados de un tornillo. por su parte. al doblar el cabo de los treinta. López Velarde no puede hablar de la “reciente muerte de su padre”.“.) Quizá la cronología es la siguiente.. En “Rosa de claustro”. yo querría gustar del caldo de habas. ella es una monja. incapaz de asumir responsabilidades paternas. no puedo renunciar al sexo ni asumir sus responsabilidades. piense en mí y hágame justicia al ver cómo cumplo la promesa que en la última noche que hablamos le empeñé de escribirle inmediatamente. El noviazgo dura dos años. que parece referirse precisamente a María. aproveché ampliamente Las fuentes de Fuensanta. En “Hacia la luz. sin tratarla. que es del 29 de diciembre de 1913. Fondo de Cultura Económica.. López Velarde se enamora de ella como estudiante. y risa espontánea y un poquillo alocada. según me informa el profesor Noyola. como si éstas al morir les ofreciesen un presente de la más terrible emotividad.” En “Nuestra casa”. Su amigo que la quiere por la bondad de su alma y por el azul de sus pupilas. pero me asfixia una dualidad funesta que me impide integrarme. ella tiene “ojos grandes y contemplativos. La sección que sigue está tomada de dos capítulos de Noyola (“Génesis de un poema” y “El duro presagio de María”). En los primeros días de 1914. Creo que sus letras no tardarán. que habló con María y otros protagonistas de esta historia. diario del que eran responsables” (él y Vera) y “dio una última ojeada a su postrer artículo”. aunque sea el de un amigo un poco triste que ha pronunciado palabras melancólicas al oído de usted. donde me hallo a sus órdenes en la avenida Jalisco. la tarde que rompe con María. (Dicho sea entre paréntesis: los jóvenes licenciados y compañeros de escuela Melchor Vera y Pedro Antonio de los Santos. cronología. ella está enferma del corazón y su “frente ha de recibir el contacto de los gusanos en vez de la corona de azahar”. al doblar el cabo de los treinta”. como de doncella que sufre. Sin embargo. entre 1908 y 1911. el mismo año en que monseñor Montes de Oca se va a Roma. También. todavía tan obligado con María. No me ha abandonado el recuerdo de sus atractivos espirituales y de sus extraños ojos. ella tiene treinta años: “Mi soledad persigue la tuya inútilmente”. Vuelta 110 / Enero de 1985 ll . se dignará conservar cariñosamente mi recuerdo. Todo lo cual hace pensar que Vera (único posible informante sobre la escena de la ruptura) combinó recuerdos de distintos momentos. como para escribirle de inmediato (111 14): “Querida amiga: ayer en la noche llegué a ésta.. escrito a los diecisiete años. en las vitrinas de los colegios y museos”. eran la personificación misma de un “católico de Pedro el Ermitaño” y un “jacobino de época terciaria”. preparadas por José Luis Martínez. iQué anhelaba? Algo que no se compadece con la sinceridad de mi pesimismo: la edificación de una casa”. En “El secreto”. cuando ella no tiene más que catorce años y él entre veinte y veintitrés. la excelente edición. él está corroído “por el hábito del análisis”: al tomar de la mano a la amada que su “fantasía decora con los más finos y etéreos hechizos”. inmaduro como se pinta en el poema “Treinta y tres”: La edad del Cristo azul se me acongoja. Esa tarde no puede ser “la última noche que hablamos” de la carta a María: el 10 de enero de 1914. el 10 de enero de 1914. En abril de 192 1. En “Dichosa miseria”: “muchos románticos han gemido con sincera efusión al ver morir entre sus brazos a las idolatradas heroínas. edificar una casa y “echar raíces. Aunque de los textos se desprende que el tú no se refiere siempre a la misma Isolda. pero junto con ese dolor habrán experimentado un gratísimo halago (. respectivamente. Rompen cuando se va definitivamente a la capital. con un seudónimo significativo: Tristán (que además suena a tristón).. cuya belleza singular me ha dado una de las impresiones más gratas de mi juventud. ni haber logrado una posición. quizá también su aventura política le pareció risible. ella muere y él guarda “los marchitos azahares”. 1971. menos aún si esa tarde López Velarde habla del encumbramiento de su amigo Pedro Antonio de los Santos (arrestado con Madero durante la Decena Trágica). No es inconcebible que en ese momento se haya sentido responsable de ella.

realista. lo hayan debilitado para resistir el enfriamiento nocturno (mal abrigado por las calles de Jalisco. Después de algunos meses. Sus amores ideales con Fuensanta hacían crisis por entonces. después del levantamiento de Obregón. Es ya otra la voz del cantor. López Velarde conoció a María en la casa del senador porfirista don Francisco Albíztegui. al dar paso la adolescencia a la juventud. que seguramente lo trató después. Mireya. cuya publicación tenía proyectada en el año de 1910. Empezaba a tener cierto renombre. órgano del partido católico que dirige el mismo abogado aguascalentense. hasta que el ascenso desembocó en tragedia. y esta vez con mayores esperanzas. por presentación que le hizo el entonces pasante de leyes don Manuel Gómez Morín. Aguirre Berlanga destacó durante la insurrección. cuando el presidente muere acorralado. con quien había de tener una muy larga correspondencia que abarca desde el año de 1912 hasta el de 1921 en que murió el poeta. trajes y sombreros. pero no descabellada: el mismo golpe que derribo a Carranza se llevó de paso a López Velarde. le promete la felicidad y se vuelve a México para seguir luchando. Esto es. vivió así intensamente la tragedia: por contagio amistoso y por las consecuencias. en San Angel. Hilo que dejo suelto. Ella por su parte continúa fiel a la memoria de su poeta.. el mismo día del golpe contra Madero. la pleuresía. fue la tragedia carrancista. En Zozobra no vuelve a aparecer y es sustituido por estos: María. Génesis de un poema “Al concluir su carrera y optar el consiguiente título fue nombrado Juez de Primera Instancia en el partido judicial de Venado. con ecos de González Blanco y reminiscencias . Es “partitura del íntimo decoro”. Genoveva.F. Era todo caso. que el poeta rechaza. una completa “deshumanización del Arte”. D. aunque salió ileso. San Luis. Pero es importante recalcar que ese nombre sólo figura en el primero de sus libros. ya que como se sabe. Ramón quedó vivamente impresionado por los extraños ojos de aquella muchacha. Por lo cual resulta irónico o maquiavélico (sabiduría “revolucionaria institucional”) que haya sido el golpista precisamente quien decretara su consagración oficial. parecía que López Velarde. Magdalena. que luego fue diputado de aquella legislatura coahuilense que “autorizó” al gobernador Carranza para levantarse en armas. como dicen los locos de hoy. en El son del corazón desaparece todo vestigio de nombres 12 Vuelta 110 / Enero de 1985 del santoral católico y sólo se menciona a Ligia y a Zoraida. a quien impuso el poético nombre de “Fuensanta”. en diciembre de 1911. Con el carrancismo. un trasfondo agravante del último año de su vida. que seguramente vivió como una repetición (nacional. por fin. y López Velarde da principio al cortejo. y evidentemente sin ninguna relación con mujeres reales y verdaderas. EL poeta lleva consigo todos los poemas de La sangre devota. y tiene que volverse a su juzgado de la aldea potosina. el alma mater). 3. hoy Alvaro Obregón): la neumonía. y el viaje a San Luis fue también para ver si había algo. asociado al bufete de don Eduardo J. El tono amatorio se vuelve impersonal y únicamente se hace referencia fetichista a objetos del vestuario femenino tales como guantes. y como periodista en La Nación. quedaba nuevamente del lado bueno.. la figura que destaca más netamente es la de María Magdalena Nevares Cazares. la asfixia que lo mató dos meses después del viaje a verla y cuatro días después de háber cumplido treinta y tres años. El primero. un demonio sarcástico maúlla y me devuelve al lodo. Todavía en abril. que recuerda a aquella doña Marta de Nevares. Anuncié entonces que al conocerse la correspondencia de López Velarde con su amada del Potosí. en la imprenta del periódico E l Regional de Guadalajara. compañero de leyes y hasta de casa de asistencia. el ánimo responsable de él y su desánimo ante la realidad. Concretando la atención a las mujeres que aparecen en Zozobra. López Velarde. se volvió secretario particular de su amigo el secretario de gobernación. regresivo de varias maneras (María. Cuando hizo conocimiento con María Nevares se encontraba un tanto deprimido a causa de no haber obtenido un puesto judicial que ambicionaba en la capital de la república. del que era director el licenciado Correa. Hipótesis excesiva. En el número dedicado a honrar la memoria del poeta jerezano por la revista México en el Arte. actuario o cosa por el estilo. tal vez recordando un poco a la heroína de El loco Dios de Echegaray. no ya el compás de las misas de Eslava oídas en provincia. “Al triunfo de la causa”. iba a hacerla: triunfaba nuevamente la revolución. publiqué sumarias apuntaciones sobre dicha edición nonata. como símbolos. quedó como perturbado. Correa. El le habla de sus deseos de gloria y fortuna. fue transitoriamente gobernador de Jalisco. ahora como postulante. bien se sabe que fue Josefa de los Ríos. fue uno de los defensores del señor Madero. personal) de la maderista. De estudiante. Había puesto un despacho en Madero 1 (dirección por demás significativa) con Francisco del Campo (también compañero de leyes y de casa). Le expresa una afección vehemente en la que ella no cree. que precedieron a su reproducción fragmentaria en facsímile. se formaría cabal idea del López Velarde natural y humano. La repetición: “Siempre que inicio un vuelo por encima de todo. la mujer que había de ser el segundo y más humano de sus amores.” Aguirre Berlanga. segundo gran amor de Lope de Vega e inspiradora de la mejor y mayor parte de las canciones amatorias del Fénix español. que acompañó a Carranza en la huida y durmió en su jacal la noche de Tlaxcalaltongo. El licenciado Vázquez Tagle le ofrece un puesto de ínfima categoría. A María Nevares se dirige indistintamente con los nombres de María y Magdalena. Por los mismos días vuelve María Nevares a San Luis Potosí. Como si fuera poco. se frustró el proyecto. y al que se juzgaba con derecho. diputado del congreso constituyente de 19161917 y finalmente secretario de gobernación del presidente Carranza: desde 1917 hasta el 21 de mayo de 1920. Ramón emprendió viaje a San Luis para expresar a la señorita Nevares su condolencia por la muerte de su señor padre. López Velarde se entrevista con el Jefe de la Revolución y éste le envía con su Ministro de Justicia para que le emplee. solicita licencia y se dirige a la ciudad de México. porque no acabe de investigarlo y por si algún lector me puede informar: Quizá estaba sin nada.UN AMOR IMPOSIBLE Tampoco es inconcebible que el desamparo de ella. desde donde envía la primera misiva a María Nevares. de momento. cuando éste estuvo preso por el delito de sedición en la penitenciaría de San Luis Potosí. había conocido a Manuel Aguirre Berlanga.. Al abandonar este la dirección del periódico. Finalmente.

espejuelos se refractaba la luz meridiana. pretensor de un cariño en consonancia con el suyo. Se trataba. de un joven abogado provinciano y pobre. la autenticidad de una pasión en la que los villanos de la farsa creían descubrir sólo el mezquino interés económico.. fealdad que embadurna la hermosura. “Fuente. En drama alguno de Echegaray el desborde lírico es mayor. La carreta de Tespis hundía sus ruedas morosamente en los ampos áticos lodosos de lluvia fertilizante. en cuyo repertorio figuraba El loco Dios. me pone frenético. en ambos casos.el teatro de Echegaray. que increpabar a una elusiva potosina: No eres ti la soñada. el diablo ridículo más mono que diablo. se presentó aquella vez Ramón López Velarde. en su almacén de la calle de Iturbide et San Luis. sincero y contrariao por el medio hostil. contestó C O I metáfora eléctrica. la soñada era dulce como una melodía y tú eres implacable como una maldición. esa comedia española de Echegaray y Zorrilla. y estrechado por el afectuoso cerco de pregunta! de su inseparable camarada Melchor Vera. Alfonso Zepeda Vuelta 110 / Enero de 1985 . Por eso no es de extrañar que el teatro dejara también su huella fascinadora. que aunque de la tierra impura brotas. y sobre todo estéticas que tenían prevalencia en cada una de ellas. en cuyo.. Ahora busca personalizarse. La soñada tenía como ninguna otra. Entre las compañías que visitaron San Luis se distinguió especialmente la de Tomás Boras. Rechazó la copa de Marie Brizard que el ibero le ofrecía. Acodados en el mostrador. En sus días de la provincia potosina el Teatro de 1a Paz era emporio de espectáculos escogidos. El conflicto medular que representa este raro drama en cuatro actos es muy semejante al que por entonces vivía nuestro poeta: demostrar a la amada. que se me pone a hacer gestos delante de la cruz y no me deja verla!” Y el planteo tajante que elude lo crematístico en busca de la igualdad amatoria: “Usted es rica. Y la eterna oposición del diablo con el símbolo cristiano: “Cuando la miro a usted el resto del universo me sobra me molesta. a quienes fúe tan deudora 1a dramaturgia othoniana. ópera. A la tertulia literaria que a diario presidía el abarroten Facundo Venegas. un tanto abatido. ya no tendrá usted para qué atormentar su espíritu con cavilacione! indignas de usted y de mí”. “que traía poco voltaje por la proximidad de su salida para la capital”. otros citaredas del parnaso local esperaban su turno: Jorge Adalberto Vázquez. piadoso el corazón. Todos los poemas de Zozobra revelan ese estado de vacilaciones y e inquietud psicológica de quien intenta emitir una voz no vulgar ni el eco de voces anteriores. yo no lo soy. Luego se dedicó a escucha: los versos de “El Mago” Medellín Espinosa. eres anta”. Es natural que en cada una de las fases de su desarrollo literarioel jerezano reflejaa las inquietudes mentales. mucho antes de que las trojes estuvieran colmadas y los lagares reventasen e mosto. ¡Ruido que rompe la armonía. madura y pudiente. buena zarzuela y sobre todo comedia. Voy a buscar la riqueza y cuando vuelva poderoso. juegos florales.

Luego le explicó que María se mostraba dudosa acerca de la duración de su afecto. que publicó la entrevista en El Sol de San Luis (26 I 71). en una casa de la avenida Jalisco. aquí está mi retrato cuando tenía unos quince años. El piano color 14 Vuelta 110 / Enero de 1985 . El sastre. Una entrevista medio siglo después No hay que ser adivino para ver que el primer amor de María (y aparentemente el único) le plantó “aquella frase”. creo que de Heine. Pero aún no me reponía de la sorpresa. Agustín Vera. Al acercarse a las ventanas de María.. En el camino hizo comentarios sobre el triunfo del maderismo.. Pero el joven y caballeroso licenciado López nunca haría gala de esa técnica. el encumbramiento de su amigo Pedro Antonio Santos (con el cual había colaborado en la defensa del Apóstol y a quien acompañó a la estación unos pocos días antes). nunca me he pintado las canas. una tendera ojizarca de El Venado. sobre la reciente muerte de su padre en Aguascalientes. No ignoraba tampoco que “hacía el oso” a Genoveva Ramos Barrera. María se quedó para vestir santos hasta los ochenta años (¿1895-1975?). Se mostró informada de sus galanteos a Teresa Toranzo. Cómo quiere que esté. Por su parte el poeta introdujo la mano en la bolsa. cuando estuvo allá de juez. . y mostró un gran salero de cristal azul. Siéntese. Si fuma. Universidad Autónoma de San Luis Potosí. En la mejor tradición provinciana. El diálogo fue corto y al terminarse. el campanero y yo somos amigos. Instado a decir algo. que me sentí confuso. Melchor. En la antesala. que la explica en el Diario de un seductor: cómo le plantó a su prometida la iniciativa de romper con él. los pintores de enfrente. que ojalá no le dé Dios labios de profetisa. de corrosivas ironías. me siento feliz de verlo a usted. Yo era amiga de su mamá. cuando me enrostró aquella frase. Vivo sola. las macetas con camelias rojas. La señorita María Magdalena Nevares Cázares vive en la calle Julián de los Reyes 345. El texto (de sus P á g i n a s escogidas. y que para mi mal le cité yo mismo alguna vez. A mí siempre me gustaron las composturas. Al salir del telégrafo. lo tengo blanco. una de San Luis y otra de Jerez. las camelias blancas. . el relojero. fume usted. según ella prodigo en tentaciones. Mire. dos libreros rinconeros por donde se asoman el Año Cristiano y los versos de López Velarde.UN AMOR Winkfield. te confieso. De paso. que residía en México. muy chirisca. crítico y sacerdote potosino Joaquín Antonio Peñalosa. Mis vecinos son muy buenos. Las alacenas de cedro del comedor. En fin. anunciándole que llegaría al día siguiente. le preguntó Vera: -¿Qué te sucede. las ventanas se cerraron. aquel poema. Déjeme quitarle esos prendedores de la mesa. ¿Y aquella especie de amistad amorosa con las homónimas Susanas Jiménez. se secaron. siempre fui de pelo rizado. casi. El zaguán. el viejo reloj parado. ¿qué no sucedería en “un México”? -Ante información tan erudita. Megustaba tanto leer de muchacha. de color muy semejante al de los ojos de su amada. Melchor Vera se detuvo a conveniente distancia de los inminentes arrumacos. Al ver el rostro demudado de su amigo. que miraban al poniente. en la zona comercial de San Luis Potosí. con las que se carteaba? Y si eso era en ciudades chicas y pueblos rabones. Poco después. etc. ésta hizo reverberar su espejo contra la lumbre vesperal. Con la pena de mi hermana Patrocinio que murió hace tres meses. un biombo de terciopelo negro pintado por las manos de Mariquita. Nos veíamos todos los días en misa de siete en La Compañía. Ramón extrajo del bolsillo unos desmayados versos que concluían: . Mire. como Kierkegaard. los pocillos de porcelana. el padre Ortega que viene a verme seguido. pendiente de cuyo piano pasaba las horas en una de “Las Nueve Esquinas”. Pancho Sustaita. la clausura de un sueño virginal. por esa puerta me comunico a la casa de mi cuñada. En 1971 fue entrevistada por el poeta. 1983) es el siguiente: -Pase. ay. cuya casa estaba frontera a la termina1 ferroviaria. sobre que los poetas somos el primer amor de muchas y el último de ninguna. Pero estos ochenta años. lanzando sobre su novio la burlona agresión del “cardillo”. ni las primeras. colonia Roma.” 4. se despediría de su novia María Nevares. Ramón? -Hemos terminado.. la vajilla japonesa. El sopor ofidio de las cuatro de la tarde deglutió aunque sin masticarlo. se despidió para poner un telegrama a su familia. con ademán amenazante de sacar un revólver. pidió a Melchor Vera que le acompañase a la estación del ferrocarril a comprar su boleto para México. una vez incorporado al vivir metropolitano. acusando en el fruncimiento de sus visillos la caída I M P O S I B LE del telón y en la contracción pudorosa de los obligados caracoles. ahora ni el recuerdo. pase. Todos mis muebles son antiguos. se me olvidan las cosas. las señoritas que venden estambre.

llamándola a veces Magdalena. (En realidad la correspondencia abarcó desde 1912 hasta 1921). ha de haber sido mi mamá. ¿Por qué lo hizo? No Por molestarla. ahí tenía mi papá una tienda y teníamos casa propia. Mucho. Mariquita. Oye. me decía. ya pasó. Buenas como usted no se lo imagina. Soy de la Sierra Madre de Chihuahua. Un piano grande del año del caldo. era diciembre. El la quiere. Pero me vine muy chica a San Luis. Ese cuadro al óleo con flores. Platicábamos. Soy muy devota del Sagrado Corazón. la quería bien y hasta se sentía culpable de haberla ilusionado. Bueno. no soy potosina. porque mi hermana no: nos traía mi mamá. cerca del templo del Carmen. Qué seré. -No deje de volver. Ramón era muy estudioso. y su conversación muy agradable. Por eso se había extrañado y molestado de verse convertida en la “novia muy pobre” de Ramón. Vivíamos por la Estación del Ferrocarril. pero mi papá decía que eran verdes. donde encaja perfectamente (ella una joven de buenas familias. era hija de un minero chihuahuense que había hecho dinero y emigrado a San Luis. Yo dije. Entonces ponían sillas. Ramón siempre elogiaba mis ojos.. No más nos vimos. le decía Chanita. -Bueno. qué imagen guarda de él? -Alto. era todo un caballero. me gustaba la música. inalcanzable para el trovador: es la Vuelta 110 / Enero de 1985 15 . -Oiga. y no hubo entre nosotros ni sombra de disturbio(. se hizo de una tarjeta y se fue a comer. Ramón López Velarde amó a esta dulce ancianita. cuando la verdad era otra: el pobre era Ramón. de todo tomé clase. esas pinturas son mías. Era más bien serio. Tampoco por salir del paso en una rima difícil: le encantaba darse el lujo de resolverlas con gracia inusitada. quién es. Las señoritas Cabrera me dieron clase de pintura. el joven trovador aspira a más). se casaron. Eran cartas breves. Vicente Gómez Sologuren. de muy bonitas ideas. Esto sería como en diciembre de 1911. su hijo. por qué será que te quiero y tengo tus ojos toda la vida en el cerebro y no te los dejas ver. Mariquita. los ojos húmedos de luto. (Pero. que son mis hijas. Luego se quedó viéndome. Iba a casa de mi tía Donaciana.. Mariquita. Como Ramón supo que yo iba a ir. Mariquita. Las rimas. Cartas. Serían unas cinco o seis. Cosas de juventud. sino cuando ya me empezó a hablar de tú. Serían como las cuatro de la tarde.. menos yo. la pintura. Llamábase María. una huerta muy bonita. por el Exprés. Ya entró. Una vez mi tía le preguntó a Manuel. Un cristo lleno de blancura y de dolor. un hombre que le gustaba todo lo bueno. que fue maestro en leyes de López Velarde. entre azules y verdes los ojos inusitados de sulfato de cobre que el poeta evoca en su libro Zozobra. de gato.“) María. como las camelias marchitas del patio. Viajaba seguido a Europa. yo te quiero y se lo he dicho a mis familiares. Era muy platicador. López Velarde invierte la situación real. Porque. quien es ese joven alto que venía detrás de ti. -¿La visitaba Ramón? -Una vez me mandó regalar flores con un muchachito. él conoce a María desde San Luis y quiero presentártelo. según me informa el profesor Noyola. no nos dejaban andar en la Plaza. Aquí en la Plaza de Armas de San Luis Potosí. a mí se me hacía muy guapo. La cama de alto cabezal. Este que pasa y pasa. suelen ser difíciles. no al principio. Me trajeron a dar la vuelta a la Plaza. evidentemente. Siempre me di a respetar para darle a conocer mi carácter. No platicamos. Nunca me escribió con versos. ¿y por qué cree que Ramón se fijó en usted? -Cantaba. Este Crucifijo.. Eran los paseos de entonces. había música desde temprano. tocaba el piano y el arpa. ¿usted fue novia de Ramón? -Muchachadas: Así eran los noviazgos de entonces. La máquina Singer. Ramón pasaba seguido frente a la casa. era una voz de un joveneducado. lo tengo en todas las piezas. El decía que eran azules. Sus niños me dicen abu. noche. como discurso de una mala conciencia trepadora. Según me parece finalmente. Salió mi tía al balcón. Ramón vivía también en San Angel. la única explicación posible del adjetivo “pobre” es que lo exige internamente el Poema. hace tantos años. Adopté a dos niñas. ¿Cómo era posible? La famosa ‘*novia muy pobre” ¿no era pobre? “Era la típica ‘señorita educada’ de aquellas calendas”. agachadita de años. me visitaba con mucho respeto. me lo traje de Chihuahua. Mi papá me compró ese piano que está en la sala. Es un joven que se llama Ramón López Velarde. El llanto del verdugo Fue esa última frase del padre Peñalosa la que me puso a investigar. Trataba con mucha seriedad. me escribe el padre Peñalosa. una verdad profunda detrás de esa mentira biográfica (que biográficamente era un problema: ella se iba a molestar). había mucha gente. era muy formal. (Que también me dice: “El Lic. Esta inversión expresa una conciencia moderna: una autocrítica del trovador/trepador. Mi tía vio que se trataba de un hombre serio. -Tendría 14 años cuando conocí a Ramón. Mi madre se llamaba Florencia y mi padre José María. Yo tuve. -¿Conserva algún otro recuerdo? -Los dueños de un hotel de la calle Isabel la Católica. Ahí me conoció Ramón en la Plaza. sí. cómo no. Una vez me dijo. y yo departía con ella bajo la limpidez glacial de cada estrella. invitaron a comer a mis tíos. Ramón. me abre la puerta. juvenil y altiva. Pásalo. apoyada en su bastón. Mi tía era muy sociable. delgado. en tierra adentro.) 5. Religioso. para qué las guardo. mientras el poeta le pide: “No me condenes”. -¿Cómo era Ramón. él un joven trovador que todavía no tiene nada que ofrecerle). Un día salí y Ramón se fue detrás de mí. aunque no le tocó mesa. de Guadalupe y Calvo. a veces María. y no para hacerla encajar en el mito romántico. me contaba que muchas muchachas potosinas andaban a caza del inatrapable y apuesto poeta. era de las familias que figuraban. Tenía que haber más. ahí había casa de moneda. que anduviera con risas no. Rompí las cartas hace mucho tiempo. sino para invertir el mito (ella no tiene nada que ofrecerle. -No. Su voz. lo trataba con respeto. un joven sano. hasta que acabé armando esto. Yo abro las poesías de Ramón López Velarde por donde ella cruza. Mire. una novia muy pobre: ojos inusitados de sulfato de cobre. como algunas novias. Era muy inteligente. --¿Y qué pasó cuando Ramón se fue de San Luis Potosí a México? -Yo viajaba mucho a México. él era un hombre muy ilustrado. No más considere. le diré a usted. Tenían su casa en San Angel. A mi tía también le gustaba el canto. Isolda no es la prometida del rey.) El reloj de su sala desgajaba las ocho. vivía en un suburbio. Yo siempre las contestaba. blanca y fina como las camelias. pero platicamos. Si María no era pobre. Es un amigo. ella se apellidaba Nevares de Albíztegui.caoba con la cubierta adornada de flores que también ella pintó.

dejó. digamos. Pero no se trata simplemente de que en la primera parte hable una conciencia y en la segunda otra. Habla de pronto para sí misma y luego ante la pobre que se quedó escuchando los silbatos del tren que no tomó. Me faltó personalidad. Nos identificamos con el personaje que va en el tren del progreso con la cara vuelta hacia atrás: llorando todo lo que. pero sin engañarse. A partir de entonces hay alguien que puede hablarme de arriba a abajo. que en este instante rezarás o coserás: si eres expiable. naturalmente. hoy que parece un derecho (y hasta un deber) la más alta realización de uno. egoísta y necio. en realidad. a costa de quien sea. Hasta en 16 Vuelta 110 / Enero de 1985 . Mi iniquidad rayó tu horóscopo diamantino con una estría de duelo. la confesión tiene cierto regodeo de Don Juan situado en la superioiidad de la capital (“tierra adentro”). mi único pecado. y llora. donde María es la víctima de un abandono. En las efemérides de mi flaqueza. no ante ella. Casi no se quejó. el poeta y el prosista. No puede decir: me voy a destruir las barreras que nos separan. De la interferencia de nuestras vidas. va a dejar que se le vaya el tren. que quizá me despreciaría. en una relación que no pasó del noviazgo respetuoso. del No que impide la pareja. (Sin hablar de lo más extraño para una conciencia convencional: él se siente culpabilísimo por haberla ilusionado. que en este instante cantarás dentro del vaho de la tarde lluviosa: conserva en rehenes mi deshonor. para quedarse a departir con ella. Pero la voz se quiebra. En el prosema. Viejo pecado. La supuesta pobreza de Maria está exigida por la inversión del mito.UN AMOR IMPOSIBLE. En ambos. la sociedad. aunque en la primera parte contraponen y en la segunda suman sus presencias. El problema de López Velarde es que no puede asumir la figura de los antiguos trovadores: está corroído ‘por el hábito del análisis”. ventana de por medio). Nada externo impedía la pareja. al público. aunque “no hubo entre nosotros ni sombra de disturbio”. Por eso invierte la realidad y el mito romántico. Hoy. no a ella sino. que suscita sentimientos de culpa. ¿vienes a confesarte o vienes a presumir? Es la mala conciencia de tematizar la mala conciencia. sino las ambiciones del joven provinciano: los silbatos febriles del progreso. Viejo pecado. él la contempla desde una “siniestra imparcialidad”. prometida del trovador que le impide ser rey. En apoyo de esta observación (aunque María no fue la segunda hija de un notario). tiene una lucidez cruel que le Impide engañarse. sino ante mí mismo. que pudiéramos llamar autobiográfica. en vez de ir a su plenitud. Allen W. hay una mala conciencia que resulta doble: la primaria. Que la imparcialidad sea siniestra parece extraño. La segunda mala conciencia está implícita en el tono de la confesión. Tristán se identifica con ella como víctima. me confieso traidor. bajo la limpidez glacial de cada estrella? El patetismo del poema está en los sentimientos de culpa que nos hace compartir. En el poema. castigándome la cuerda los dedos. las campanadas centífugas que lo llamaban a la capital. sabiéndose el verdugo de aquella señorita que se quedó soltera. quizá ante otros compañeros de copas. Las dos están presentes de principio a fin de los textos. Quiero hablarte siempre desde abajo. No puede culpar a Dios. la dignidad de su martirio me echa en cata la más hueca de mis faltas.) En la primera parte del poema. pero no se engaña: él mismo es el verdugo que separa a la pareja. contrasta el patetismo del culpable con la gratuidad y aun banalidad del mal: él la abandona. Desde la siniestra imparcialidad con que estoy mirándola. “vivía”) de una aventura provinciana. sino la forma de tratar el mal y la mala conciencia: Por zurdo cálculo me acerqué a la segunda de las hijas de aquel notario. Philips (Ramón López Velarde. INBA. es ella. Pinta a la primera como diciéndole en el confesionario: Hijo. la saqué del calor de mis entrañas y la solté sobre el invierno. Lancé su corazón con la ceguera desalmada con que los niños lanzan el trompo. y otra que surge frente a la primera y que pudiéramos llamar poética. La aproveché mientras duró la comodidad de mi conciencia. Y ¿qué noviazgo puede ser duradero entre esos pérfidos silbatos? ¿Quién. como la parte que se queda. habría que señalar no sólo la vehemencia autocrítica de ambos textos. que se interrumpe en un final patético dirigido a ella. En el sol y en las estrellas he indagado por una reparación. Es congruente con el resto del poema. también que el abandono carezca de motivo y sin embargo estremezca. Mas la noche y el día me esconden el emblema de la expiación. 1962) ha señalado la afinidad de “No me condenes” con “Mi pecado”. con un dejo burlón (noviazgo entre campanadas y silbatos) y folclórico (el gendarme. salí deshonrado. que pueda escribir como nadie. se veían. Al sentirme incómodo. me voy a conquistar el mundo para merecerte. el destino. En ambos textos hay una confesión. te ofrezco mi voluntad de permanecer inferior a ti. porque sabe que no es cierto. La pobre de María lo es como parte mutilada de una pareja posible. que habla como el superviviente (“Llamábase”.

es muy exacto. como si estuvieran en el limbo y. En el poema de Sabines. Renovó la poesía católica con Ejercicios para las bestezuelas de Dios (1959) y otros libros recogidos en Un minuto de silencio (1966). Joaquín Antonio Peñalosa nació el 16 de agosto de 1923 en San Luis Potosí. Los cauces poéticos de Manuel José Othón (1958 y 1962). contesraba todas tus cartas y estaba puestísima: le hubiera encantado ser la señora López Velarde. Enrayo biográfico de don Luis de la Rosa. insólito para un poeta que decidió no irse a la capital. b). Desde 1950. Doctorado en letras por la UNAM y académico de la lengua. Tiene inéditos Periplo intimo (sonetos). muy rizado): Unos ojos verdes. la exactitud. Hace entrar todo en resonancia: las sílabas resonantes. Sabe que el texto no repara el daño: lo perpetua. Publicó Cancel (poemas. docenas de reediciones). sino con perfección y exactitud categóricas: no puede haber otro adjetivo posible. el quiebre desemboca en hablarle de tú al tema. además del estudio José Manuel Othórn. Hay una solución parecida en el tema de los ojos. con ballet y poesía coral. después de patetismo. como su padre. Historia crítica de Ia literatura mexicana y la recopilación de sus ensayos en Letras Potosinas. en vez de darle la absolución. 1975). adjetiva la conciencia (digamos poética. ha sidosumamente productivocomo investigador. Estudio crítico sobre Concha Urquiza. estaba a unos cientos de kilómetros. Fundó y dirigió la revista Letras Potosinas (1942-1945). tercera. y se toma quince sílabas para decir mucho menos que López Velarde en catorce. y pasa a la inmortalidad. segunda edición aumentada. son esos ojos del amor imposible. la conviertes en materia prima de un poema. Velarde ( 1988). c) de tematizarlos. en el momento de escribir el poema (1916). la abandonas: la sacrificas nuevamente a tu vocación de escribir. de pálido sol boreal. como los ojos de María. pero convierte en tema el mismo malestar: el malestar de convertir al otro en tema. Y como se refiere a unos ojos que enamoran y juzgan. viendo la televisión y conversando estoy esperando la muerte de mi padre. pintaba. la dejas allá tematizada para siempre. Así descubrió la gota categórica. Dirigiéndose a la victima. La belleza es doble: hace entrar en resonancia la referencia a la gota que cae y la autorreferencia al adjetivo que cae con una música y exactitud que reproducen la gota. El adjetivo inusitados tiene esa triple perfección. y como su abuelo.G A B R I E L Z A ID esta confesión de abandono. Diego José Abad y Luis de Mendixábal. Pero no se engaña. Vida. guardar el poema como un crucigrama no resuelto. El primero. oa-oia) y exactitud perfecta. y en el mismo acto adjetiva su propio acto de presencia (es autorreferente. Aunque enemigo de explicar sus procedimientos.* Notas Luis Noyola Vázquez nació el 24 de agosto de 1916 en San Luis Potosí. en particular. Editó el Epistolario de Ipandro Acaico y el Epistolario de Joaquín Arcadio Pagaza. Este suprime Unos. cantaba. no tiene la redondez prosódica del alejandrino. con. tenía unos ojos preciosos. analizado como poema. así como la mejor edición de su Poesía completa (Editorial Jus. Cien mexicanos y Dios. Por eso es siniestra la “imparcialidad con que estoy mirándola”. Una centuria de politica internaciotial de México. 14 III 49) señaló la fuente en Amado Nervo (el primer verso del poema “Dominio”. 1974). que resultó un bestseller (1973. Le debemos un cuaderno inédito de poemas adolescentes de Manuel Jose Othón (Ensayos poéticos). Es decir: el adjetivo inusitados adjetiva unos ojos (digamos biográficos. Vuelta 110 / Enero de 1985 17 . dejar en blanco el espacio para el adjetivo que buscaba. sin estrenar). con prólogo de Enrique González Martínez. Publicó la revista Estilo (1945-1959). b) se refiere a unos ojos de color inusitado c) y también a una forma inusitada de llamar a ese color (sulfato de cobre). según me dice el padre Peñalosa. seguramente leídos por López Velarde: no están en la memoria de nadie. novelista olvidado. imprescindible antología en cuyo primer volumen (siglo XX) me enteré de que el famosísimo himno guadalupano (“Mexicanos volad presurosos / del pendón de la Virgen en pos”) es nada menos que de José López Portillo y Rojas. color (el 40% de las sílabas) a cambio de un adjetivo (inusitados) que lo cambia todo. La ascención de López Velarde ( 1947. sin embargo. López Velarde dejó dicho cómo podía pasarse mucho tiempo buscando un adjetivo. Fue funcionario público de su estado ( 19391944). En los textos de López Velarde. acusándose. a). pasión y muerte del mexicano. Suena muy bien. También ha publicado libros sobre los poetas Ignacio Montes de Oca. de pelo castaño oscuro. donde fue ordenado sacerdote en 1947 y fundó el Hogar del Niño (que sigue a su cargo). Estudió en la Escuela Nacional Preparatoria y en la Universidad Nacional (leyes. Entraña poética del himno nacional. ella tenía veinte años o poco más. que fue compañero de López Velarde. después de escribir: De las nueve de la noche en adelante. Hablas de ella como si hubiera muerto. convertida en objeto. poema sinfónico. mientras él ocupaba las suyas en fotografiarla. como si así fuera posible negar que ella está ahora convertida en objeto. Escribió el libreto de la última obra de Miguel Bernal Jiménez (La Pastorela. ¡Maldito el que crea que esto es un poema!) verdes. la segunda conciencia entra como un aparte teatral que se dirige al público. Jaime Sabines introduce una segunda voz que dice entre paréntesis: (Me avergüenzo de mí hasta los pelos por tratar de escribir estas cosas. color de sulfato de cobre. En “Algo sobre la muerte del mayor Sabines”. con siniestra imparcialidad. que volvió memorable del segundo alejandrino: ojos inusitados de sulfato de cobre Alfonso Méndez Plantarte (El Universal. dos interesantes libros socio-literario-religioso: Vocabulario y refranero religioso de México. 1914) (por cierto que María. Es como la imparcialidad de un fotógrafo que tematiza su naufragio. unos rizos rubios. compañero de Othón). Algún editor debería pedirle una versión ampliada de sus Fuentes de Fuensanta para el centenario de López Este quiebre de voz no es tan explícito en López Velarde. fotografiando la mano que no alcanzó a subir al bote. Francisco González Bocanegra. como en un gran final de violín y piano. la conciencia de esa exactitud. tocaba e1 piano. Pero hay que hacer una referencia erudita para recordar estos versos. Fuentes de Fuesanta. que no sólo cae con perfección prosódica (go-go. ta-te. las dos malas conciencias entran en resonancia patética y se funden. era blanca pero no rubia. del libro Serenidad. Ambrosio Ramírez. es profesor de literatura. 1946). y sus artículos periodísticos le han dado un público nacional. La mala conciencia poética se suma a la mala conciencia biográfica. pero además: a) es inusitado. 1971. lo que se queda en la memoria. Está compilando para la Editorial Jus Flor y canto de poesía guadalupana.

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