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La pintura del

Quatrocento
Características de la pintura del Quatrocento

• Las raíces llevan a Giotto, s. XIV, pero desaparece ya el retablo


y con él la subordinación del tema a un conjunto: cada cuadro es
un mundo en sí, sin conexión con un ámbito exterior.

• El tema religioso puede ser tomado como tema profano.

• Destaca el paisaje, la belleza idealizada de los desnudos, el


volumen de las formas y el sentido espacial.

• Nuevas técnicas e instrumentos: pintura al óleo, lienzo como


soporte.

• Domina el dibujo sobre el color (desvela la personalidad del


autor: sereno Fra Angelico o nervioso Botticelli).
• Las líneas destacan los contornos, lo que da una apariencia plana
a las formas. La pintura es un arte en dos dimensiones y cada
elemento lo corrobora.

• La luz se maneja con creciente perfección, pero en general sirve


para resaltar los planos.

• Obsesión por captar la profundidad y la perspectiva.

• Utilización de la perspectiva lineal.

• El paisaje se cultiva con pasión, aunque carece de la minuciosidad


de los flamencos, sirve para encuadrar las figuras y obtener
efectos de profundidad.

• La composición es complicada, introduce varias escenas en un


solo cuadro o varias figuras principales.
Entrega de las llaves a S. Pedro, Perugino
Capilla Sixtina
Fra Angelico
• Enlaza con el gótico: sentido curvilíneo y dorados recuerdan al estilo
internacional y la escuela de Siena, pero es nueva su concepción del
volumen.
• Pinta Anunciaciones (una en el Prado) donde plasma su serenidad.
Paisajes, líneas y colores muestran el mismo equilibrio.
• Decoró con frescos el convento de S. Marcos de Florencia, donde vivió.

Maestà, Virgen
Entronizada
A la izquierda, Masaccio: La Trinidad, 1425.
Composición equilibrada, espacio verosímil a
través de una arquitectura clásica, jerarquía y
disposición exacta de las figuras, modeladas
por una tenue luz. Comparación de esta obra
con un fresco de Giotto (h. 1300).
Trinidad
Sta. María Novella,
Florencia
El Tributo
Frescos de la capilla Brancaci,
Iglesia del Carmine, Florencia
Bautismo de los neofitos
Frescos de la capilla
Brancaci,
Iglesia del Carmine, Florencia
Curación de los enfermos
(detalle) Frescos de la capilla Brancaci,
Iglesia del Carmine, Florencia
Adán y Eva, Masolino
Frescos de la capilla Brancaci,
Iglesia del Carmine, Florencia
Batalla de S. Romano, Paolo Ucello
National Gallery, Londres
Batalla de S. Romano, Paolo Ucello
M. Uffizi, Florencia
Influido por Massaccio, del que
este pintor del Cuattrocento fue
el discípulo más directo, Fra
Filippo Lippi dio a los temas
tradicionales una nueva
intensidad, en especial por su
concepción del espacio (utiliza
paisajes en lugar de fondos
planos, a fin de contrastar
figuras) y por su búsqueda de los
efectos de color, lo que lo hace
uno de los mejores expertos
coloristas de esa época.

Virgen con el Niño,


Filippo Lippi
Galeria Uffizzi,
Florencia
Adoración del Niño,
Filippo Lippi
M. del Estado, Berlín
La Virgen con el
Niño, San Jeremías y
Sto. Domingo
Filippo Lippi