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PRINCIPAL TEXT DE HANS URS VON BALTHASAR AMB REFERÈNCIA A FERDINAND ULRICH (es troba a Herrlichkeit 3/I 954-957 i a Gloria 5 572-575) El capítol es titula: “El lugar de la gloria en la metafísica”, i l’apartat: “El milagro del ser y la cuádruple diferencia” 4. Las dimensiones de la diferencia señaladas hasta aquí, surgen necesariamente separadas. Yo me encuentro en un mundo en cuya necesidad objetiva mi existencia casual no se inserta como pars integralis. Pero todos los entes están en una situación análoga, no insertándose tampoco ellos –como partes y como mundo en su conjunto- en el ser como partes integrales. A esto se añade lo tercero: que el ser en su conjunto o el ser de toda la realidad no hace brotar de sí mismo las esencias reales, porque una generación responsable de formas supondría un espíritu autoconsciente libre. Por eso es imposible hacer oscilar, como hace Heidegger, la diferencia entre ser y ente como un misterio último que se apacigua en sí mismo; precisamente esta diferencia nos remite imperiosamente más allá de sí misma a la última y cuarta diferencia, la única que aporta una respuesta a la pregunta primordial. A través de la diferencia ontológica (que no se aleja esencialmente, en su alcance sistemático, de la distinctio realis tomista) la mirada debe tratar de penetrar hasta la diferencia entre Dios y el mundo, donde Dios es el único fundamento suficiente tanto para el ser como para el ente en su forma concreta. La pregunta primordial del ente que se encuentra a sí mismo como ser-existente (ser-ahí, Da-sein) arranca de la propia no-necesidad. Pero, como alternativa, primero la necesidad mayor del mundo y después la del ser universal no se demuestran lo bastante poderosas como para fundamentar definitivamente la oscilación del ser, ni para superarla mediante integraciones (Hegel): se muestra más bien que la tercera diferencia deja también al ser real suspendido en el aire, más aún, lo deja ahora

en la realidad un misterio que está más allá de la plenitud y de la pobreza. que no podría pertenecer ni al ser (en cuanto no-subsistente) ni a la esencia existente (en cuanto que ella se encuentra ya constituida en su entidad). Nada hay más rico y más pleno que el ser en su magnífico. por ello. vagaría como un fantasma sólo en planteamientos impensados del .2 del todo suspendido porque esta vez lo hace definitivamente. De este modo. sobre todo. por una parte. Si pues la diferencia ontológica debe ser reconducida. La consecuencia es que la fundamentación en Dios de este ser no reducible a ninguna necesidad nos remite a una última libertad. por otra parte. lo “glorioso” de su oscilación no quede anquilosado en una necesidad de tipo matemático (como en el fondo ocurre en Heidegger). sino que en cuanto acontecimiento de libertad absoluta y. de este modo. absoluto e inefable triunfo sobre la nada (sin esta plétora el ser no es realmente pensable. ya en cuanto duplicidad. cfr. en la que cada “polo” ha de buscar y encontrar su “salvación y plenitud” en el otro polo: el ser llega a sí mismo como subsistencia sólo en la esencia. entonces ella se descubre como el auténtico “lugar de la gloria en la metafísica”. la libertad del ser no-subsistente respecto de todos los entes sólo se puede garantizar en su “gloria” si a su vez se la fundamenta en una libertad subsistente del ser absoluto que es Dios. a condición de que. sólo si la validez de su figura puede ser reconducida a un poder soberano y absoluto. en su más profunda afirmación del ser. pues (aquí Balthasar se remite en nota a Ulrich: “Para lo que sigue. al igual que yo mismo me encontré suspendido (en el aire del ser). misterio que se expresa a través de cada una de ellas correctamente. 1961). de gracia. Ferdinand Ulrich: Homo Abyssus. permanezca en la oscilación abierta. procreación y perfección) sólo en la participación en el ser. Reina. la dignidad de la forma esencial deja de estar amenazada por el actus essendi universal y no queda devorada y consumida como un caduco gradus essendi. Das Wagnis der Seinsfrage. a un Único (como lo vio con exactitud y de manera definitiva Plotino). la esencia llega a su realidad (y así a la posibilidad de su crecimiento. pero de manera insuficiente.

La plenitud como tal es. y en cuanto libertad que no se sustenta en sí (que no se concentra en una “esencia”). resplandece la libertad absoluta (como espiritualidad y personalidad de Dios): pero no en el sentido de que el Dios personal saliera al encuentro del hombre como un ente determinado al encuentro de otro ente. encerrarse en una circunscripción esencial. la existencia paradójica de algo “junto” al ser infinito que lo llena todo y que no necesita nada). que ya intuyeron Platón y Plotino. y su capacidad (de aprehenderlo como realidad y de refugiarse junto a él) a su Libertad inventiva y creadoraestán en disposición de participar de su Realidad. para después quizás. pura donación y amor.3 pensamiento). más bien. en una distancia infinita. desde el ámbito de la revelación bíblica. puesto que ella no tiene que afirmarse contra nada (dado que la nada es nada). pues él no conoce ningún aferrarse a sí. no-otro (Cusano): como quien envuelve a todos los seres finitos bajo el único manto de su ser indivisible hasta que ellos –como seres que no son él. sólo se hace transparente. El ser dado de Dios es a la vez plenitud (riqueza) y pobreza: plenitud en cuanto ser sin límites. saliendo de ahí. pobreza en el actus essendi regalado. y pobreza en Dios mismo en cuanto modelo. de cuyo libre querer brota. comunicarse más allá de sus confines (que no tiene). se entrega inerme (porque . saca finalmente a la luz el misterio de la creación. pero sólo una vez puede esta plenitud expandirse de manera absoluta: en Dios. cuando. tampoco necesita. que en cuanto dado. todo lo que puede ser querido. pura potencialidad activa (Cusano: possest). Dios es el totalmente Otro sólo en cuanto non-aliud. la “cuarta diferencia”. misterio que sólo él aclara la posibilidad del mundo (es decir. pero. pasando por encima del ser (como se podría creer interpretando sin filosofía alguna el Antiguo Testamento). sino que deben su posibilidad a su Poder. sino en el sentido de que la libre profundidad personal del ser absoluto que se da. Este mysterium de la autoirradiación expansiva del ser. sustentándose en sí (aferrándose a sí). libertad pura por tanto. como lo posible. sin embargo.

4 tampoco aquí se aferra a sí) a los seres finitos. en virtud de un éx-tasis de su propio ser cerrado. Precisamente no en el sentido de que lo finito se constituya “antes” como ser “cerrado” o sujeto (por la toma y recogida de la parcela de realidad que puede apropiarse del fluir del ser finito). llamada. 26-27). pobreza. glorificación (Rm 8. Pero también los seres creados son a la vez plenitud (riqueza) y pobreza: plenitud en la fuerza capaz de guardar y proteger en sí (como “pastor del ser”) el regalo de la plenitud del ser. ya que todo esto son modos del amor que fluye para todo el universo (Rm 8. aparece el rostro positivo de la analogia entis. y por tanto mediante expropiación y pobreza se hace capaz de guardar. e instruido precisamente por esta experiencia. la pobreza infinita de la plenitud misma del ser y. que hace de lo finito una sombra. en cuanto es sujeto. semejanza e imagen de lo Infinito. a través de la mayor desemejanza entre ente finito i ente Infinito. reconociéndola y afirmándola. entregar a otros lo superfluo. 18-25). comprende que su dejar circular al ser -como dejarlo ser y como dejarlo fluir. Aquí. en ella. santificación. aunque también siempre tan pobre por estar limitado. y de su doloroso ocultamiento (doloroso para Dios y para el mundo) en el manto del ser divino que lo cobija todo (Rm 8. justificación. Sólo en este plano y en esta mediación es posible que se realice el acontecimiento que la Biblia describe como proceso de la persona(-Dios) a la persona(hombre): predestinación. Sino por el contrario. elección. en último término como seguir regalándolo. 28-30). de nuevo doble. del Dios que no se aferra a sí mismo. para “después” (y quizá incluso como culminación de su propia perfección). ya se constituye como tal dejando ser al ser. huella. en cuanto que aquel que tiene el ser en su poder experimenta la insatisfacción de no poder agotar el mar en su pequeño cuenco. . en el sentido de que lo finito.es la suprema realización del ser finito.

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