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Las transformaciones que dieron nacimiento a las sociedades industriales se iniciaron primero en Gran Bretaña y luego en Europa, a mediados del siglo XVIII. Diferencias con la sociedad preindustrial: 1) En la sociedad industrial, el peso del sector primario se fue reduciendo y dejando lugar a la industria y los servicios. 2) A diferencia de la preindustrial que vive en el campo, la sociedad industrial se caracteriza por un alto grado de urbanización y por el incremento significativo del número de ciudades. 3) El mundo industrial se caracteriza por la aceleración del ritmo de innovación tecnológica, aumentando la producción y la productividad, y en consecuencia, la oferta de energía y de bienes y servicios. No solo creció la producción, sino también la población. Transformaciones sociales, políticas y culturales tuvieron lugar a través de nuevas formas de organización del trabajo, de la familia, nuevas clases sociales y de nuevas formas de actividad política. La ruptura con la sociedad preindustrial no fue repentina, sino que se dio a lo largo de un proceso, y tampoco fue total, conservando elementos de continuidad entre ambas sociedades. Según Landes, hay tres sentidos de “Rev. Industrial”: en minúscula, se refiere al complejo de innovaciones tecnológicas, que sustituye la habilidad humana por la maquinaria y la fuerza animal y humana por energía mecánica; se puede referir a cualquier proceso de cambio tecnológico rápido e importantes (en este sentido se puede hablar de segunda, tercera revolución industrial); en mayúsculas, se refiere a la primera situación histórica de cambio desde una economía agraria a otra industrial, que se inicio en Inglaterra en el siglo XVIII. Combinando diferentes definiciones podemos sostener que se trata de un proceso de cambio estructural en el que se combinan el crecimiento económico, la innovación tecnológica y organizativa, y profundas transformaciones en la economía y en la sociedad. 1 Resaltar el que la Revolución Industrial consistió en un proceso gradual (una evolución), no invalida el término “revolución”, ya que fue el punto de partida para el nacimiento de un nuevo tipo de sociedad. A) Las formas tradicionales de producción industrial: 1- Desde fines de la Edad Media se expandió en Europa la industria artesanal urbana, regulada por gremios. 2- A partir del siglo XVI, se desarrolla la “industria a domicilio”, los trabajadores eran campesinos que realizaban tareas industriales en los tiempos libres que dejaban las tareas agrícolas. La producción se regulaba con la demanda, los costos eran fijos y los salarios bajos, ya que era una actividad complementaria. Principalmente industria textil. “Protoindustrialización”, según Mendels, la primera fase de desarrollo industria, q se trató de la expansión del sistema de trabajo a domicilio. 3- “Protofábrica”, organización industrial en la que las actividades se llevaban a cabo de forma centralizada, y en unidades de dimensiones mayores (astilleros, minería, manufacturas reales en Francia). B) La industria fabril: Revolución industrial, nace el sistema de fábrica es decir la mecanización de la producción, el uso de energía inanimada y la presencia de trabajadores asalariados sometimos a una estricta disciplina. La Revolución trajo innovaciones muy importantes: el acceso a nuevas fuentes inorgánicas de energía calórica y mecánica, como la máquina a vapor o carbón como combustible (la máquina a vapor patentada por Watt en 1769). La difusión de la energía del vapor fe lenta y amplios sectores de la economía no se vieron afectados antes de mediados del siglo XIX. El aumento de la productividad, sin embargo, no se dio sólo a la utilización de maquinas y nuevas fuentes de energía, se dio también como resultado de las nuevas formas de organización del trabajo del sistema de fábricas y del nuevo tipo de empresa. Principalmente la intensificación de la actividad laboral consistió en un horario estricto y extenso, y una actividad intensa constante de los trabajadores, adaptándose al ritmo impuesto por las máquinas. Características de la fábrica: una nueva disciplina de trabajo que no era fácilmente aceptada por los trabajadores adultos, razón por la cual, en parte se recurrió al empleo de mujeres y niños. Para disciplinar a los trabajadores, además, los empresarios recurrían al control y a los castigos. Otra característica fue la intensificación de la división del trabajo : la 1 BARBERO- EL NACIMIENTO DE LAS SOCIEDADES INDUSTRIALES El significados de la revolución industrial. La “primera Revolución Industrial”: el nacimiento de la industria moderna. Barbero identifica tres revoluciones industriales, desde un paradigma técnico-económico: 1ra, a fines del siglo XVIII y mediados del XIX (fábrica, energía del vapor e hidráulica, carbón, industria textil y metalúrgica); 2da, fines del siglo XIX y Primera Guerra Mundial (nueva organización del trabajo y la producción, siderurgia, la química, industria de bienes de capital y de maquinaria); y la 3ra, en el década de 1970 (posfordismo, automatización, microelectrónica, informática, biotecnología,etc). introducción de maquinarias hizo que muchas tareas se simplificaran, permitiendo una mayor contratación de personal no calificado para actividades rutinarias; la máquina al reemplazar la fuerza humana facilitó la contratación de niños y mujeres con salarios inferiores y más sometidos a disciplina que los hombres adultos; además, se siguieron diferenciando las tareas entre trabajadores calificados y peones, y las máquinas introdujeron un nuevo tipo de trabajo especializado: los mecánicos. a) La Revolución Industrial en Gran Bretaña. “la primera nación industrial” ¿Por qué se dio allí? La economía británica durante el siglo XVIII: las mejoras técnicas de cultivo introducidas en Inglaterra durante el siglo XVII-XVIII (revolución agrícola: nuevos cultivos, alimentación del ganado en establos y supresión del barbecho), permitieron incrementar la producción y la productividad de la agricultura, y salir así de la “trampa malthusiana”. Este incremento de la producción agrícola dio como resultado el aumento de la población, y permitió que una proporción creciente de ella pudiera trabajar en otras actividades, incrementando así la oferta de mano de obra para la industria y los servicios. Además de esto, los cercamientos se multiplicaron a mediados del XVIII, y desaparecieron los campos abiertos, al tiempo que pequeños propietarios se vieron obligados a vender sus tierras. Así, la concentración de la propiedad generó mayor desigualdad social, a favor de nuevos propietarios. En paralelo al desarrollo agrícola, la actividad industrial creció durante el siglo XVIII, coexistiendo con la producción artesanal, el sistema de trabajo a domicilio y la manufactura centralizada. La demanda interna creciente de productos manufacturados, principalmente de sectores urbanos, junto con el acceso al mercado externo (principal potencia marítima mundial en el siglo XVIII), favorecieron la industrialización. Además, las barreras de movilidad social eran menos fuertes que en el continente y la distribución de la renta era más equitativa, situación que influía en las pautas de consumo y creaba más condiciones favorables para la producción de bienes de consumo masivo. El proceso de cambio tecnológico: se combinaron dos factores, los inventos y la iniciativa de los empresarios para adoptarlos. En Gran Bretaña del siglo XVIII la actividad inventiva se desarrolló mucho más que en cualquiera de los países del continente. Según Landes para la Revolución Industrial se diera era necesaria la conjugación de dos factores: por un lado, que las máquinas no sólo sustituyeran el trabajo manual, sino que impusieran la concentración de la producción en las fábricas; y por otro, la producción de una mercancía sujeta a una demanda amplia y elástica. Los sectores que experimentaron los primeros cambios en la tecnología y la organización fueron la industria del algodón, con el invento de la hiladora hidráulica y la del hierro. El sistema de fábrica no suplantó rápidamente a la industria doméstica, con la cual convivió por mucho tiempo; la mecanización de la industria algodonera concluyó hacia 1850. El vapor, comenzó a utilizarse a principios del siglo XVIII, en la minería, para bombardear el agua de las galerías. Además de utilizarse en la producción industrial, impulsó los nuevos medios de transporte: ferrocarriles y barcos. El carbón, decisivo en la Rev. Industrial inglesa, se utilizó como combustible de las máquinas a vapor y como fuente de calor y de transformaciones químicas en la industria del hierro. Por otro lado, la revolución industrial inglesa contó con un sector empresarial dispuesto a adoptar las nuevas tecnologías e introducir nuevas formas de organización, siendo el motor de los cambios y corriendo los riesgos que ellos implicaban. Con la expansión del sistema de fábrica fue surgiendo un nuevo tipo de empresario: el capitalista industrial. En general, estos nuevos empresarios provenían de sectores mercantiles, incluyendo a los “comerciantes-empresarios” de la industria a domicilio. El impacto de la industrialización: La industrialización fue modificando profundamente la sociedad británica a través de un proceso largo y complejo, cuyos efectos se manifestaron a partir de mediados del siglo XIX. Modificaciones en las condiciones de trabajo: 1) nuevo tipo de disciplina, largas jornadas laborales con salarios bajos y gran inestabilidad. 2) trabajo femenino e infantil. 3) empeoramiento de las condiciones de vida de los sectores más vulnerables. Con el desarrollo urbano y la expansión de los servicios fue creciendo también la clase media urbana. La difusión del uso de energía del vapor provocó la localización de industrias en las ciudades y una creciente concentración de población en ellas. La cantidad de población empleada en la agricultura fue descendiendo desde el siglo XIX. La industria modificó el paisaje urbano: las nuevas ciudades se caracterizaron por el deterioro de la calidad de vida y del medio ambiente. Junto con las fábricas nación un nuevo trabajador: el obrero industrial. Los primeros procesos históricos de industrialización. b) La industrialización en la Europa continental. La economía europea en vísperas de la industrialización. La Europa noroccidental fue la primera en industrializarse, más se asemejaba a Gran Bretaña. Grandes diferencias entre distintas regiones, debido a las transformaciones agrícolas del siglo XVIII, las más modernas eran Holanda, Bélgica, Francia, Oeste de Alemania, en Europa oriental, seguían vigentes los antiguos métodos de producción y relaciones sociales feudales. La producción industrial se llevaba a cabo según los métodos tradicionales. El desarrollo de las industrias se había favorecido por el incremento de la demanda, la expansión del comercio y el avance de la urbanización. Además, la Rev. Francesa y las conquistas napoleónicas contribuyeron a la creación de condiciones instituciones favorables para la industrialización, aboliendo los residuos del orden feudal y garantizando las libertades individuales junto con la propiedad privada. Los procesos de industrialización: Gran Bretaña fue el ejemplo a reproducir, aunque no existió un camino único hacia la industrialización sino una multiplicidad de modelos. El papel del Estado: En Europa continental el papel del Estado fue mucho más activo que en Gran Bretaña. Los Estados estimularon el crecimiento industrial: 1) reestructuración de las instituciones sociales a través de la supresión del poder de las instituciones feudales, la abolición de aranceles internos y el mantenimiento de sistemas legales ordenados.2) la puesta en marcha de servicios como la educación técnica o los servicios de información oficiales. 3) Estimulación del desarrollo de la empresa privada, mediante subsidios. 4) el Estado mismo como inversor y empresario. Bancos y Capitales: Para la industrialización se necesitaba disponibilidad de capitales para la inversión, el origen del mismo puede ser diverso, entre otros, puede venir del sistema financiero. A medida que avanzó el proceso de industrialización, surgieron nuevas formas de crédito que respondieron a los crecientes requerimientos de capitales (tanto para la industria como para el ferrocarril). Así, una de las innovaciones del siglo XIX fue la creación de bancos especializados en la financiación de la inversión industrial. c) Los primeros países industriales. El caso francés. La industrialización francesa fue una industrialización sin “revolución industrial”, o al menos sin una etapa de despegue identificables. Se la califica como con el término de “dualismo industrial”, y se refiere a la coexistencia, y complementariedad, de formas tradicionales y formas innovadoras de la producción industrial, de la industria manual y la industria mecanizada. Las estructuras protoindustriales se prolongaron y desarrollaron hasta avanzado el siglo XIX, y acompañaron el surgimiento de la gran industria. a) La revolución de los transportes y las comunicaciones. Desde fines del siglo XIX comenzaron a construirse los primeros automóviles y los medios de transporte accionados por la electricidad. El descenso de los costos de transporte se tradujo en un incremento sostenido de la actividad comercial, de las comunicaciones, y el ferrocarril imprimió un gran impulso al desarrollo industrial. Los ferrocarriles pueden considerarse, también, las primeras empresas modernas. Por su parte, el desarrollo del transporte marítimo permitió la conformación de un mercado mundial. Otro de los elementos centrales de la revolución de las comunicaciones fue el telégrafo (1839). b) La segunda revolución industrial. Hace referencia al conjunto de innovaciones técnicoindustriales fundadas en el acero barato, la química, la electricidad, el petróleo, el motor a combustión interna, la nueva empresa moderna, y nuevos tipos de gestión del trabajo y organización industrial, que se da durante el último tercio del siglo XIX. “Revolución tecnológica”. El nacimiento de la empresa moderna. Se entiende como tal la gran empresa con una organización burocrática, administrada por agente asalariados, cuya forma jurídica más característica es la sociedad anónima. Se distinguieron de las tradicionales por sus dimensiones y las actividades que desarrollaron, son empresas que integran distintas funciones, combinando producción y distribución a gran escala. El desarrollo de la misma estuvo impulsado, además de las innovaciones tecnológicas, por la ampliación de los mercados (mercados de masas). El tamaño de las empresas se amplió, con estrategias de integración horizontal (unión de empresas independientes), o vertical (procesos hacia atrás, con el fin de controlar el abastecimiento de materias primas e insumos, y procesos hacia adelante, con la finalidad de controlar el proceso de distribución). Además, llevaron a cabo estrategias de diversificación, ampliando el espectro de bienes producidos. Las nuevas formas de organización del trabajo: taylorismo y fordismo: ambos se originaron en Estados Unidos a fines del XIX y principios del XX, y tienen en La industrialización en la segunda mitad del siglo XIX común la propuesta de una organización más racional del trabajo, con el fin de aumentar la productividad. Con el nacimiento del sistema de fábrica, el obrero fue dejando de manejar y dominar los instrumentos de trabajo, pasando a ser controlado por el ritmo de la máquina. El protagonismo de los obreros calificados en los procesos productivos permitió desarrollar una sólida base para la organización sindical por oficios. La llamada “organización científica del trabajo” se basa en sistematización de Taylor, orientada a lograr una mayor economía del tiempo, con el objeto de incrementar la producción y reducir los costos y precios de los productos. Desde las primeras décadas del siglo XX, se implantó otra forma específica de organización científica del trabajo, el fordismo, que se utilizó en las empresas que manufacturaban grandes series de bienes de consumo durables de naturaleza homogénea, para satisfacer un mercado creciente. Constituye el núcleo vital de la producción en masa y consiste en la fabricación en serie de mercancías estandarizadas (se apoya en la cadena de montaje). Los trabajadores pasaron a ser considerados como verdaderos consumidores potenciales: aumentar su poder de compra y reducir los costos de producción. c) Los nuevos países líderes: Alemania y Estados Unidos. La industrialización de Alemania: a principios del siglo XIX los mayores obstáculos a la industrialización alemana eran de orden institucional. Pero una vez superados esos obstáculos, contaba con ventajas que motorizaron el proceso de industrialización más exitoso del continente: disponibilidad de recursos naturales, una fuerte tradición en la industria doméstica y artesanal, y un sistema educativo avanzado. Importantes actores en el proceso de industrialización: el Estado, el sistema bancario, y el rol de las grandes empresas, que dominaron la actividad industrial. La industrialización de Estado Unidos: se vio favorecida por la disponibilidad de recursos naturales y por la existencia de un inmenso mercado interno, con un extraordinario crecimiento demográfico. Estos factores se combinaron con un proceso constante de innovación tecnológica y organizativa. La situación productiva agraria colonial (agrícola y de escasa industria a domicilio), cambió con la revolución de la independencia, que liberó al territorio del mercantilismo británico y le dio la estabilidad política necesaria para la expansión comercial. En Estados Unidos, la industrialización en el siglo XIX se basó casi exclusivamente en el mercado interno, requisito para el desarrollo de la producción y distribución en gran escala. d) Los países de industrialización tardía. En la segunda mitad del siglo XIX, la industrialización se fue difundiendo hacia regiones de la Europa “periférica”. Podríamos decir que contaron con laventaje de dispones de modelos externos y de poder recurrir a la tecnología y los capitales extranjeros, pero también la desventaja de tener que competir con países de lo que los separaba un brecha cada vez mayor. En los procesos de industrialización tardía, el rol de Estado fue muy activo, con el fin de compensar las debilidades de los mecanismos de mercado y cerrar la brecha entre países industrializados y no industrializados. Con la industrialización se atenuaron las fluctuaciones de los rendimientos agrícolas, desaparecieron las hambrunas periódicas, y nacieron nuevos tipos de ciclos particulares. a) El ritmo de crecimiento y los ciclos económico. Ciclos largos Kondratief, ciclos intermedios, ciclos Juglar, ciclos menores o Kitchin, y las variaciones estacionales. La primera gran oleada de la industrialización generó un rápido y enorme crecimiento económico mundial entre 1850-1873. Entre 1860-1875 surgió progresivamente un sistema mundial extensivo de flujos de capital, trabajo y mercancías, prácticamente sin restricciones, que constituyó el régimen de librecambio. Al mismo tiempo, la adopción general del patrón oro simplificó las operaciones en un solo sistema mundial de comercio libre y multilateral. La crisis de 1873 puso fin a la época del librecambio y en su reemplazó renació el proteccionismo económico. Volvía el neomercantilismo, la confluencia entre la economía y autoridad política. Después de 1890, buscando la forma de ampliar el comercio, las potencias europeas se lanzaron a ganar nuevos mercados, y a principios del siglo XX, la economía mundial estuvo muy integrada en un sistema multilateral de intercambios y libre circulación de mano de obra y capitales. b) El crecimiento demográfico y la urbanización. Durante el siglo XIX, altas tasas de natalidad, tasas decrecientes de mortalidad, debido a tres causas: aumento de recursos alimenticios, progresos de la medicina y la higiene, y difusión de la educación. A medida que crecían el sector secundario y los servicios, se fue produciendo el éxodo rural en dos direcciones: emigración al extranjero y emigración hacia las ciudades. Con el desarrollo de las ciudades industriales, el El crecimiento de la economía mundial hasta 1914 espacio urbano se transformó: en el centro tendieron a concentrarse las actividades comerciales y financieras, y surgieron nuevas zonas en las que se desarrollaba la industria, y alrededor de ellas, se fueron poblando los barrios obreros. c) La emigración transoceánica. Fenómeno característico del siglo entre 1815-1914. De los destinos americanos, Estados Unidos recibió el mayor número de inmigrantes, seguido por Argentina, luego Canadá, y Brasil. La cadena migratoria, es un mecanismo de migración parental y aldeano, que provee los dos instrumentos básicos para tomar la decisión de emigrar: información y asistencia. d) Hacia una nueva sociedad. Una de las características de la nueva sociedad industrial fue la difusión de las relaciones de mercado y de los principios del laissez faire. La abolición de los gremios contribuyó a la desarticulación de los viejos mecanismos de solidaridad. Con el tiempo las nuevas asociaciones dieron origen a los sindicatos modernos. Desde mediados de siglo, el movimiento obrero comenzó a irrumpir en la escena política. Junto a los trabajadores de “cuello azul” (obreros), fueron creciendo los de “cuello blanco” (empleados). El largo siglo XIX, suele ser denominado “siglo de la burguesía”, de la cual no forman parte nobles, clero, campesinos ni sectores bajos urbanos y rurales; se compone por la burguesía económica, y la burguesía culta, ambas principales beneficiarias de la industrialización, y de la expansión económica.