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EL REINADO DE DIOS Y EL PERDÓN DE PECADOS Pbro.

Samuel Gallegos OBJETIVO: Que los participantes constaten que una característica esencial del Reinado de Dios es el Perdón de pecados. PROPÓSITO: Procurar un criterio que nos permita saber que estamos en el camino de Jesucristo, en nuestras relaciones humanas. Hacer patente lo que él hizo totalmente claro en la cruz: que el perdón ha de darse a los demás aún en la peor de las circunstancias, cuando pidió al Padre por sus torturadores diciendo: “Padre, perdónalos, porque no saben lo que hacen”. EXPLORACIÓN: ¿En qué dinámicas de muerte le hizo pensar la sección PARA REFLEXIONAR DURANTE LA SEMANA? INTRODUCCIÓN: Juan el Bautista prepara la llegada del Reino de Dios, con un mensaje muy parecido al de los profetas del A.T. Llama la atención de éste mensaje que Juan el Bautista hace un llamado al arrepentimiento y dice: “¡Vuélvanse a Dios, porque el Reino de los cielos está cerca!” “Yo, en verdad, los bautizo con agua para invitarlos a que se vuelvan a Dios; pero el que viene después de mí los bautizará con Espíritu Santo y con fuego (Mateo 3:2,11)”. De forma parecida a la de Juan el Bautista, Jesús comienza su ministerio haciendo un llamado al arrepentimiento. Jesús dice: “Vuélvanse a Dios y acepten con fe sus buenas noticias(Marcos 1:15b)”. Lo importante de ambas presentaciones, es que ambos llaman a sus oyentes a la μετανοέιτε (metanoeite), es decir, a cambiar de rumbo, de mentalidad, de camino, de vida. Uno de ésos cambios, es el perdón. La más radical forma de expresarlo de parte de Jesús, es cambiando las sentencia de la ley y dándoles un significado nuevo. Por ejemplo, con respecto de la ley del “Talión”, que dice “ojo por ojo y diente por diente”, Jesús invita al cambio de mentalidad, diciendo que no se trata de devolver mal por mal, sino de hacer justicia, a la interpretación de la ley que decía “amarás a tu prójimo y aborrecerás a tu enemigo”, Jesús la transforma exigiendo amor al enemigo como una muestra de ser hijos de Dios y de vivir la perfección del Padre (Mateo 5:38-48). DESARROLLO: La enseñanza de Jesús profundiza el concepto de pecado. Para Jesús el que Dios otorgue el perdón del pecado personal, está en íntima relación del perdón que le demos a nuestro prójimo (Mateo 6:14). Hay una dimensión poco explorada en cuanto a cómo Jesús concibe el perdón de pecados, sobre todo porque hemos hecho un énfasis desmedido en que Dios perdona los pecados si uno cree en Jesucristo, solo que creer en Jesucristo para perdón de pecados, está condicionado e implica algo muy práctico y muy concreto, que no solemos decir: Dios nos perdona nuestros pecados si nosotros perdonamos la maldad que nos han hecho. Dicho de otro modo, creer en Jesucristo, implica un cambio de mentalidad tal, un arrepentimiento tal, que he de perdonar los pecados cometidos contra mí. Ésto lo ilustra Jesús con una parábola en Mateo 18:23-35. Podríamos decir que para Jesús el perdón de pecados tiene un resultado muy práctico, que no es precisamente la salvación en abstracto, sino el que perdonemos a los demás de corazón. Ésta es la manera como se entiende y se pide que se practique el perdón en el Reino de Dios. Por otro lado, el perdón de pecados que Jesús anuncia y que ofrece el Reino de Dios, tiene como característica que es un perdón accesible, está disponible para todos, no tiene condiciones rituales, religiosas o legales de ninguna especie. Tomemos por ejemplo el relato de la “Mujer adúltera (Juan 8:1 -11)”. Recordarán que después del conocidísimo enfrentamiento consigo mismos que les hace Jesús a los que quieren apedrearla y de la interpelación a los acusadores hasta lo más profundo de su corazón, que los hace irse uno a uno, Jesús le pregunta a la mujer: “Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? Ella contestó: „Ninguno Señor‟. Entonces Jesús le dijo. Ni yo te condeno; vete y no peques más.” El perdón que le da Jesús a ésta mujer, es un perdón que no exige nada más, que no volver a pecar. Y pecar en éste pasaje se refiere a no volver a cometer adulterio, que es de lo que estaba acusada. No la manda a hacer penitencia, ni a que se reúna a una sinagoga, ni la regaña, ni la hace sentir mal. Solamente la trata con consideración y amor. Ni siquiera le dice “te perdono”, le dice “no te condeno”, quiere decir “no te enjuicio”, eres libre, vete, no lo vuelvas a hacer. LEA MATEO 9:1-6. Considere lo siguiente:

lo primero que hace no es sanarlo de su parálisis física. De hecho la expresión “Hijo del Hombre”. llama a una o dos personas más. Llama mucho la atención que Jesús. perdonar es una acto divino. habla con él a solas y hazle reconocer su falta. por ser el Hijo de Dios. afirmamos también que perdonamos a los que nos han dañado. si me hace algo malo? ¿Hasta siete?‟. Allí en donde perdonamos a alguien que nos ha ofendido. está capacitado para perdonar. nosotros solo a los que nos ofenden. Es decir. allí estoy yo en medio de ellos. se le da la autoridad para perdonar pecados. a cualquier ser humano que entra en la dimensión del Reinado de Di os. pero sí tenemos el poder de perdonárselos a los que nos han hecho mal y ésto lo entendemos porque Jesús nos ha perdonado a nosotros. nos da la autoridad y el poder para perdonarlos en su nombre. quien perdona pecados tiene la autoridad y el poder de Dios para hacerlo y que si alguien puede perdonar pecados es porque el Reino de Dios está entre nosotros. sino perdonarle los pecados. 2. al ser perdonados. entonces habrás de considerarlo como un pagano o como uno de ésos cobradores de impuestos para Roma. Así que. dícelo a la comunidad. Porque lo evidente y por lo que los amigos del paralítico seguramente lo llevaron. volverse a Dios. y si tampoco hace caso a la comunidad.1. y para perdonara hay que cambiar de mentalidad. Ésto hace enojar a los maestros de la ley y piensan „Lo que éste ha dicho es una ofensa contra Dios‟. también quedará desatado en el cielo. también quita la barrera que separa al ser humano de sí mismo. Ningún ser humano. estamos experimentando y hacemos experimentar al perdonado. pero quiere decir también que. no se trata de que tenemos el poder por nosotros mismos de perdonar pecados a cualquier persona. también quedará atado en el cielo. El que ha sido perdonado. Si te hace caso. Él es el que introduce en el mundo el perdón de los pecados. Si no te hace caso. Por éso Jesús deja a la Iglesia continuar éste ministerio y lo dice del siguiente modo: “Si tu hermano te hace algo malo. Sí. estamos diciendo que el Reino de Dios está presente. Éso es señal de que el Reino de Dios está entre nosotros. con restablecer la integridad del perdonado para que la gracia de Dios actúe en el corazón propio y en el de aquél a quien perdonamos. para que toda acusación se base en el testimonio de dos o tres testigos. en donde el perdón de pecados es anunciado por nosotros. que el Reino de Dios está entre nosotros. hijo. sin que la gracia de Dios permita comenzar de nuevo. fue por su enfermedad. puede acercarse o participar del Reino de Dios. Encontrarse con Jesús no puede ser de otra manera que en el perdón.‟ 3. tus pecados quedan perdonados. Jesús es el único que se los puede perdonar a cualquier persona. por medio del perdón de pecados.” Reunirse en el nombre de Jesús. Ésto no tiene que ser entendido como que sólo Jesús. es reunirse en el perdón de los que nos han hecho daño. pero lo que no entendieron es que. porque ésa es sólo una parte de la verdad. al ver la fe de los que llevaban al paralítico. Porque donde dos o tres se reúnen en mi nombre. ninguna sociedad en el mundo. Así que el perdón que Jesús ofrece y anuncia es un perdón liberador: no solo quita la barrera que separa al ser humano de Dios. Jesús ve lo que los demás no hubiéramos visto: su parálisis interior. Entiéndase bien ésto. Jesús le contestó: „No te digo hasta siete. volverse a Él. 7. . tienen razón. significa “el ser humano”. También me sorprende mucho la manera tan sencilla y directa con la cual Jesús lo perdona: „Ánimo. Si tampoco les hace caso a ellos. y lo que ustedes desaten aquí en la tierra. Entonces Pedro fue y preguntó a Jesús: „Señor. mi Padre que está en el cielo se lo dará. 4. ¿cuántas veces deberé perdonar a mi hermano. Si decimos que creemos en Jesucristo. Les aseguro que lo que ustedes aten aquí en la tierra. sino hasta setenta veces siete (Mateo 18:15-22). Marcos 2:7 agrega la afirmación por parte de los fariseos: “Sólo Dios puede perdonar pecados”. PARA REFLEXIONAR DURANTE LA SEMANA El perdón de pecados tiene que ver con restaurar las relaciones humanas. Ésto les digo: si dos de ustedes se ponen de acuerdo aquí en la tierra para pedir algo en oración. 5. 6. puede perdonar pecados. Es decir. ya habrás ganado a tu hermano.