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˜ ENSENANZA

REVISTA MEXICANA DE F´ ISICA 49 (1) 62–74

FEBRERO 2003

La obra de Galileo y la conformaci´ on del experimento en la f´ ısica
´ J.L. Alvarez G. y Y. Posadas V. Departamento de F´ ısica, Facultad de Ciencias, Universidad Nacional Aut´ onoma de M´ exico Ciudad Universitaria, Circuito Exterior, C. P. 04510, M´ exico, D. F., M´ exico
Recibido el 20 de junio de 2001; aceptado el 6 de septiembre de 2002 ´ ste basaba sus afirmaciones m´ Es muy frecuente encontrar comentarios y referencias a la obra de Galileo que sugieren que e as en un pensamiento l´ ogico que en observaciones. En este trabajo presentamos un an´ alisis de algunos .experimentos”que realiz´ o y que permanecieron in´ editos en los siglos XVI y XVII; en ellos encontramos una descripci´ on clara de la metodolog´ ıa que sigui´ o el cient´ ıfico italiano para alcanzar los resultados que presenta en sus obras formales, en particular en los Discorsi. A diferencia de la filosof´ ıa aristot´ elica, en estos folios Galileo adopta una metodolog´ ıa con la cual logra grandes contribuciones para la conformaci´ on moderna del m´ etodo experimental, fundando una metodolog´ ıa para el estudio del movimiento. Utilizamos este an´ alisis como ejemplo de las dificultades que se presentan en la conformaci´ on de la experimentaci´ on moderna y se˜ nalamos la necesidad de resaltar la importancia de la metodolog´ ıa cient´ ıfica en la ense˜ nanza de la f´ ısica. Descriptores: Folios galileanos; conformaci´ on del experimento; Galileo; epistemolog´ ıa galileana. It is very frequent to find comments and references to Galileo’s work suggesting that he based his affirmations on a logic thought and not on observations. In this paper we present an analysis of some experiments that he realized and were unknown in the XVI and XVII centuries; in they we find a clear description of the methodology that Galileo follows in order to reach the results that he presents in his formal work, particularly in Discorsi. In contrast with the Aristotelian philosophy, in these manuscripts Galileo adopt a methodology with which he obtain great contributions for the modern conformation of the experimental method, founding so a methodology for the study of the movement. We use this analysis as an example of the difficulties that are present in the conformation of the modern experimentation and we point out the necessity to stress the importance of the scientific methodology in the teaching of physics. Keywords: Galilean manuscripts; conformation of the experiment; Galileo; Galilean epistemology. PACS: 01.70.+w; 01.65.+g

1.. Introducci´ on
La conformaci´ on del experimento en la f´ ısica presenta m´ ultiples y muy variadas vertientes. Una es la obra de Galileo y todos los trabajos que se derivan directamente de ella y que fueron realizados por sus seguidores. Otra es la obra realizada por Tycho Brahe y Kepler en el campo de la astronom´ ıa. Tambi´ en habr´ ıa que considerar el desarrollo de t´ ecnicas e ins´ ptica que ampliaron la visi´ trumentos en o on macro y microsc´ opica del ser humano para contar con una nueva forma de interrogar a la naturaleza. Todo lo anterior dentro de la nueva concepci´ on cient´ ıfica que se estaba construyendo con la Revoluci´ on Cient´ ıfica de los siglos XVI y XVII. Una historia completa de la conformaci´ on experimental deber´ ıa incluir la obra de William Gilbert sobre el magnetismo y las primeras mediciones sobre la forma y dimensiones ´ reas de la Tierra. Tambi´ en habr´ ıa que considerar trabajos en a como son la medicina, la geof´ ısica y la biolog´ ıa, que se beneficiaron y al mismo tiempo contribuyeron en este proceso. Por ejemplo, podr´ ıamos mencionar la invenci´ on del bar´ ometro, que permiti´ o a los ge´ ologos determinar la altura de valles y monta˜ nas; as´ ı tambi´ en, la invenci´ on del term´ ometro, que facilit´ o a los m´ edicos conocer las variaciones de la temperatura corporal. Por todo lo anterior cabe se˜ nalar que la conformaci´ on del experimento en la f´ ısica fue un proceso que sigui´ o muchos y muy diversos caminos y se desarroll´ o de una manera muy desigual. En este trabajo nos restringiremos a los estudios de Galileo sobre el fen´ omeno del movimiento. Aun as´ ı,

limit´ andonos a esta vertiente, tendr´ ıamos que considerar la importancia de estos estudios en la elaboraci´ on de la nueva cosmolog´ ıa que surgi´ o como resultado de la Revoluci´ on Cient´ ıfica. As´ ı de rica y compleja es la obra del pensador italiano y aqu´ ı s´ olo abordaremos el estudio de los “experimentos” directamente realizados por Galileo y su influencia en la conformaci´ on del experimento. Galileo funda la ciencia de la cinem´ atica y con ello inicia la construcci´ on de la metodolog´ ıa experimental en la f´ ısica actual. La popularizaci´ on cient´ ıfica se˜ nala a Galileo como “el padre del m´ etodo experimental”. Sin embargo, como la mayor´ ıa de los revolucionarios dentro de la ciencia, se top´ o con dificultades de ´ ındole t´ ecnica para encadenar cabalmente los principios derivados de sus teor´ ıas con la realidad f´ ısica. No obstante, establece las bases de la f´ ısica actual y marca el camino a seguir para que otros autores verificaran, y en algunos casos refutaran, las afirmaciones galileanas en temas tales como el movimiento de proyectiles, la ca´ ıda libre, los movimientos pendulares y la naturaleza del vac´ ıo. As´ ı, podemos mencionar a algunos de los continuadores de la obra galileana (Mersenne, Riccioli, Huygens, Berti, Boyle, Maignan, Torricelli, etc.), quienes afinar´ an el corpus de la naciente f´ ısica con el fin de lograr, entre otros objetivos, la correspondencia entre la teor´ ıa y el fen´ omeno, vali´ endose para ello, por supuesto, de formas de experimentaci´ on nuevas y m´ as elaboradas, que ellos mismos se encargar´ ıan de consolidar. En la obra galileana aparecen los fundamentos de la nueva f´ ısica: el movimiento en el vac´ ıo, el movimiento como un

116v y 152r [2]. 107v. Ejemplos de los primeros son: verificaci´ on de alg´ un resultado te´ orico por medio de un dispositivo construido. a pesar de la importancia que estos folios tienen por s´ ı mismos. obteniendo una alta coincidencia entre los ´ ste y aquellos que se derivan de sus valores obtenidos por e reconstrucciones. y proposici´ on de los dispositivos adecuados y del modus operandi para confirmar la validez de la teor´ ıa en la pr´ actica (existencia del vac´ ıo).. insinuaci´ on (no confirmaci´ on experimental) del valor num´ erico de ciertas cantidades que son importantes en la extracci´ on de resultados cuantitativos de la teor´ ıa (constante de la aceleraci´ on gravitacional). nuevas hip´ otesis (folio 114). responsable de que los cuerpos “contin´ uen movi´ endose” pese a separarse de la “causa que produjo el movimiento” (folios 114 y 116v). existen otros aspectos que caen fuera de la experimentaci´ on moderna: postulaci´ on de principios. En el siglo XX. el principio de inercia. Galileo no construy´ o su f´ ısica solamente por medio de argumentaciones l´ ogico-matem´ aticas. total o parcialmente. uso de los resultados de experiencias precedentes como puntales para construir. la matematizaci´ on del mundo f´ ısico. Este planteamiento tuvo mucha influencia en las investigaciones posteriores de Galileo. 2. F´ ıs. Esta visi´ on simplista de la obra de Galileo ha sido una fuente inagotable de malos entendidos. para ser comprendidos. plante´ andose. reconstruyeron las situaciones experimentales insinuadas por Galileo en tales trabajos. por el contrario. no sintetizan lo que ahora estar´ ıamos tentados a denominar un experimento moderno. Autores como Stillman Drake. Analizaremos aqu´ ı la reconstrucci´ on de algunos experimentos realizados por Galileo en cinco documentos p´ ostumos: los folios 81r. tambi´ en realiz´ o experimentos. 107v. etc. Galileo intenta repetir la experiencia de Guidobaldo. la geometrizaci´ on del espacio. ´ stos resuelve tres problemas: la 114. as´ ı como la ausencia de algunos otros. Al mismo tiempo. mezcla de los discursos f´ ısico y filos´ ofico (los Discorsi). En ellas encontramos demostraciones puramente matem´ aticas y “expe´ ltimos se cree que no siempre rimentos pensados”.´ DEL EXPERIMENTO EN LA F´ LA OBRA DE GALILEO Y LA CONFORMACION ISICA 63 estado. que no han sido verificados. y en la obra galileana en general.. c´ omo se hallan algunos de sus elementos m´ as representativos. Esto es. comenzando con ello un estudio que nos obliga a reconsiderar dicho tipo de experimentos.1. 49 (1) (2003) 62–74 . En este sentido podemos afirmar que muchos de los principios establecidos en los Discorsi adquieren su fundamento emp´ ırico a partir de las investigaciones plasmadas en los folios mencionados. En e forma geom´ etrica de la trayectoria de un cuerpo que cae despu´ es de recorrer un plano inclinado. varios trabajos de Galileo –hasta entonces in´ editos– son sacados a la luz. formulaci´ on soterrada de un principio de inercia. para construir teor´ ıas cuyas consecuencias son de vital importancia en la pr´ actica (isocron´ ıa del p´ endulo). en cuanto al n´ umero de datos se refiere. fij´ andose en la proyecci´ on horizontal resultante una vez que la bola abandona el plano y cae al suelo (v´ ease la Fig. aspectos que. deben observarse dentro del contexto hist´ orico-filos´ ofico desde el cual nacieron y se fueron desarrollando. prueba “insuficiente”. Galileo necesitaba demostrar emp´ ıricamente algunas proposiciones que sirvieran de base a los principios con los cuales habr´ ıa de construir la nueva ciencia. la concordancia entre la teor´ ıa y la observaci´ on. correcto hasta cierto punto. el marqu´ es Guidobaldo del Monte sugiri´ o a Galileo un experimento capaz de revelar la forma de la trayectoria seguida por los graves al caer despu´ es de rodar a trav´ es de un plano inclinado [4]. Galileo Galilei Ammannati (1564-1642) es una figura central durante el periodo de transici´ on representado por la Revoluci´ on Cient´ ıfica de los siglos XVI y XVII. pero podemos ver en ellos. contienen resultados fundamentales que se encuentran expresados de otra manera en los Discorsi. El folio 81r: el establecimiento de la trayectoria parab´ olica para los graves que caen En 1603. Mex. de estos u responden a condiciones f´ ısicas concretas. 1). sin embargo. Bernard Cohen [1] se˜ nala que se nos presentan en nuestros laboratorios los experimentos decisivos del pasado tal y como los realizamos ahora y no como fueron realizados entonces. ex professo (folio 116v). es como sigue: se lanza una bola entintada a lo largo de un canal inclinado OP. traducida a t´ erminos modernos. Es el prop´ osito de este trabajo ayudar a comprender mejor la obra de un personaje tan mal conocido como Galileo. La propuesta de Guidobaldo. Las investigaciones reportadas en estos folios no representan elementos inconexos dentro de la obra galileana. 2. En la actualidad en nuestras escuelas y libros de texto se nos ense˜ na a repetir los experimentos realizados por Galileo y a deducir de ellos las leyes correspondientes. Los experimentos galileanos sobre el movimiento de proyectiles Para fundamentar su cinem´ atica. Alrededor de 1600. y prejuiciamiento respecto a una hip´ otesis. la proporci´ on entre los tiempos y los espacios para un cuerpo que se mueve sobre el mismo y la conservaci´ on del movimiento horizontal del cuerpo despu´ es de abandonar dicho plano. emplazado a una distancia h del suelo. Ronald Naylor. 114 y 116v). de alguna afirmaci´ on (folios 81r. Esta obra influy´ o en muchos de los experimentos proyectados por los coet´ aneos de Galileo. sino simplemente resaltar aquellos aspectos que de una u otra manera han pasado a ser algunos de sus elementos inseparables. El pro- Rev. tolemaico e copernicano y Discorsi e dimostrazioni matematiche intorno a due nuove scienze. mas no del modo en que lo afirmaron (y afirman) muchos historiadores o divulgadores de la ciencia [3]. Es decir. que en esto consiste la revoluci´ on galileana. Sus obras m´ as representativas son Dialogo sopra i due massimi sistemi del mondo. No obstante. Huelga advertir que en este trabajo no pretendemos definir lo que es el experimento moderno. David Hill y otros. sin tener las bases suficientes para hacerlo (carta a Paolo Sarpi). a partir de la d´ ecada de los setentas. impl´ ıcita o expl´ ıcitamente. Se supone que el primero utiliz´ o un plano de altura H e inclinaci´ on u. al parecer.

H. y. ¿La raz´ on?: el deslizamiento influye. Y Y. aqu´ ı habr´ ıa que se˜ nalar. debemos se˜ nalar que. pues era la u ´ poca donde apenas se comenzaba forma de proceder en una e a reconocer la importancia de la abstracci´ on matem´ atica en la descripci´ on de los fen´ omenos naturales. F IGURA 1. una vez m´ as. Enseguida presentamos los resultados de tales reconstrucciones. que la bola o esfera rueda sin resbalar [6]. 4). (N´ otese que la bola deja el plano no s´ olo con velocidad horizontal. POSADAS V. Hill [8] realizaron –en forma independiente. etc. oc y od). F´ ıs. que el plano no est´ e muy inclinado. esto no entra˜ na ninguna dificultad que Galileo no haya podido resolver con los medios a su alcance. las deflexiones originadas respecto a la horizontal (Fig. ¿c´ omo sabemos si fue un experimento real o se trata de uno pensado? Puede buscarse una soluci´ on a esta pregunta realizando una reconstrucci´ on experimental del pro´ sta con blema y comparar los resultados que se deriven de e aqu´ ellos presentados por Galileo en este folio. ya que: 1) por una parte. Ahora bien. el genio especulativo de Galileo que le permite hacer abstracci´ on de las condiciones materiales presentes. (3) De manera que la reconstrucci´ on se reduce a proponer ´ ngulo de inclinaci´ los valores del a on (u) y el valor de la altura del plano (H). bola perfectamente esf´ erica) a una situaci´ on real (plano rugoso con fricci´ on.64 ´ J. Adem´ as. Galileo. 1 y 2) registr´ o los valores correspondientes de la proyecci´ on horizontal Dn . 2) no se pretende reproducir los experimentos galileanos tal y como los realizar´ ıamos en la actualidad. (2) ´ ltimo. pueden obtenerse mediciones precisas disponiendo de una buena regla y comp´ as [5]. 49 (1) (2003) 62–74 . Sin embargo. el cient´ ıfico italiano aplic´ o. vari´ o la altura hn desde la cual ca´ ıa la bola al piso despu´ es de abandonar el plano. Rev. 1. un an´ alisis matem´ atico ideal (plano liso sin fricci´ on.) En principio. Naylor [7] y D. Mex. En este punto no podemos decidir si fue suerte o intuici´ on de visionario. a pesar de no contemplar el deslizamiento existente de todo cuerpo que ruede a trav´ es de un canal inclinado. (1) Mientras que el tiempo de ca´ ıda Tn de la esfera desde el extremo inferior del plano hasta el suelo. 1). tendr´ ıamos que considerar otros factores tales como el ancho del canal que utiliz´ o realmente Galileo. debe resolverse de la ecuaci´ on 2 (V senu)Tn + (g/2)Tn = hn (n = 1. bola cuasi-esf´ erica) como en el dispositivo de ´ nica la Fig. ALVAREZ G. pero no es nuestro objetivo. una vez que se hubieran obtenido los datos. no conocemos exactamente las dimensiones de los aparatos usados por Galileo. una esfera de metal. 1). desde el punto P del plano. en muchos casos. esperar su llegada para medir su amplitud sobre la horizontal (v´ ease la Fig. en la actualidad no resulta dif´ ıcil darse cuenta de que. si se pretende efectuar a cabo una reconstrucci´ on experimental con medios similares a los que dispon´ ıan los individuos del siglo XVII. entre las cuales destacan que la bola y el canal no tengan imperfecciones muy notorias. la proyecci´ Por u on horizonta1 Dn . pudi´ endose sin problema obtenerse deflexiones horizontales de distintas magnitudes dejando rodar la bola desde la misma altura.L.un experimento consistente en dejar que una bola de bronce rodara a lo largo de un canal inclinado hasta abandonarlo. pero puede soslayarse –hasta cierto punto– si se cumple con ciertas condiciones. en el folio 81r. R. sus investigaciones de car´ acter experimental resultaron con un margen de error muy peque˜ no. y para dis´ ngulo u del mismo tintos valores del plano inclinado R y del a (v´ eanse las Figs. los materiales de su bola y de su plano inclinado. y 3) creemos que comparar los resultados experimentales de Galileo con otros que obtuvi´ eramos con t´ ecnicas m´ as complejas. Galileo pudo sortear esta dificultad y llevar a buen t´ ermino sus investigaciones de car´ acter experimental. 3. que los materiales sean los adecuados. una vez libre. ser´ ıa necesario considerar. etc. La existencia de fricci´ on entre la bola y el canal no re´ xito en present´ o ning´ un problema para que Galileo tuviera e un experimento como el que le fue sugerido por su amigo. Por otra parte. 2. se calcula con la siguiente expresi´ on: Dn = (V cosu)Tn . De no ser as´ ı. Regresando al experimento sugerido por el marqu´ es a Galileo.Reconstrucci´ on del dispositivo experimental sugerido por Guidobaldo a Galileo blema consisti´ o en soltar. Todo lo cual puede hacerse. Pensamos que lo anterior es cierto. para cada una de las alturas consideradas (oa. H. en caso de haber realizado experimentos. y medir. ´ sta abandoEstimar el alcance de una bola una vez que e na el plano inclinado tampoco representa mayor dificultad. puede demostrarse que la velocidad de una esfera que rueda a trav´ es de un plano inclinado cayendo una altura H es V = (10gH/7)1/2 . Es una opini´ on muy difundida que. pues recordemos que un cuerpo esf´ erico rueda gracias a la existencia de la fricci´ on y las condiciones se˜ naladas anteriormente se pueden cumplir f´ acilmente y de esta manera se puede realizar un experimento adecuado (hist´ oricamente hablando). ser´ ıa sacar tales experimentos de su contexto hist´ orico-filos´ ofico. Aunque Galileo no era consciente de la influencia de estos factores. ob.

Todo lo anterior nos lleva a pensar que no se trata de un “experimento pensado”.5 351. pudiendo reconocer que el movimiento parab´ olico de la bola. (1).9 Curva A ( R=307. Adem´ as.9 Dn 250 171 124 80 500 349 254 168.6 -2. Si los datos contenidos en este folio hubieran sido calculados en forma te´ orica. Por ello.5 -4.5 251. Ahora bien. Mex.3 +2.5 -2.4 +1. 49 (1) (2003) 62–74 . si Galileo hubiese derivado estos resultados en forma estrictamente matem´ atica. que considera el momento de inercia.5 750 533 380 250 % -0.2 -2. las discrepancias que obtendr´ ıamos ser´ ıan de ese orden. u=10o ) +2.5 257. principalmente.6 246. es conveniente recordar la sugerencia que recibi´ o de Guidobaldo tres a˜ nos atr´ as. Pero en el transcurso de los a˜ nos fue reelaborando las concepciones prevalecientes respecto a la trayectoria de los m´ oviles. probablemente. que el experimento contenido en el folio 81r s´ ı demuestra la realidad de la trayectoria parab´ olica –la cual Guidobaldo le hab´ ıa insinuado-. se mueve siguiendo una curva parab´ olica. Aqu´ ı conviene hacer notar que Galileo dedic´ o mucho de su esfuerzo a mejorar los patrones de medici´ on y a proponer y utilizar nuevos. Rev. para un experto en geometr´ ıa y t´ ecnicas de medici´ on como lo era Galileo.5 168.8 -1.5 79.5 -5. por ejemplo.5 -3.5 -4. en el a˜ no de 1603.4 -4. Esquema con los alcances horizontales para las curvas A. Comparaci´ on con los valores te´ oricos de los resultados obtenidos por Galileo y por Naylor y Hill en sus reconstrucciones. desde la ´ n.0 260. u = 20.5 106. (1). una l´ ınea semiparab´ olica.2 -3.7 126. naturalmente acelerado. es decir. al componerse de un movimiento “natural” de ca´ ıda y otro “horizontal” debido al plano. a trav´ es de su vocero Salviati. F IGURA 2.0 494.0 ∗1 ∗∗ Hill Hill Dn ∗ Error Galileo Error % o DT 252.6 +0.4 790.5 -4.3 -4. que la longitud de rodamiento R es demasiado grande. Naylor Error hn 329.5 183. F´ ıs. tiene una gran ventaja en cuanto al movimiento de la bola se refiere: debido a la poca pendiente del plano.”[11] De igual forma. s´ da sobre el plano y e ı se percat´ o de otros factores que pod´ ıan alterar el movimiento de aqu´ ella [10].5 Curva B ( R=2341 punti. geom´ etricamente. de aqu´ ı que podamos afirmar. hay algo que debe se˜ nalarse. construir planos de ´ 20 ˚ no era una tarea imposible. en estas circunstancias los efectos de deslizamiento son muy peque˜ nos (aunque nunca nulos).0 366.0 53.0 -3. N´ otese que (2) y (3) son las ecuaciones param´ etricas de una par´ abola (cuya variable dependiente es Dn ).8 +2. en los Discorsi no dudar´ boca de un ca˜ no a en afirmar que: “Un proyectil que se desliza con un movimiento compuesto por un movimiento horizontal y uniforme y por un movimiento descendente.8 -3.0 53. se ajustan a la trayectoria mencionada.5 -5. al abandonar el plano.2 punti .0 -3.0 +2. El error entre todos estos valores jam´ as rebasa el 6 % (v´ ease la Tabla I).2 164.5 183. tres d´ ecadas despu´ es nos describe en los Discorsi [9].0 177.7 -2.5 750 525.0 -3.5 106.5 124.5 106. Otra raz´ on que apoya la opini´ on anterior es la inclusi´ on del momento de inercia para calcular la velocidad de la bola rodando a trav´ es del plano.8 -4. pues Galileo no conoc´ ıa la Ec.5 183.2 punti. Galileo no pose´ ıa los elementos suficientes para afirmar que la bola. En todo caso. la fricci´ on puede ser suficiente para producir rodamiento puro.5 250. sino la f´ ormula para la velocidad de un objeto ideal cayendo sobre el plano [V=(2gH)1/2 ] las veloci´ ltima ser´ dades obtenidas con esta u ıan mayores en m´ as de un 18 % que las obtenidas con la Ec. Las distancias est´ an medidas en punti Utilizando las Ecs. con dicho movimiento. de ah´ ı el grado de precisi´ on en sus resultados.2 -0. las discrepancias observadas deber´ ıan ser mucho mayores.1 556. ya que en caso de no emplear la Ec.0 53.0 -5.4 518. si bien Galileo no era consciente de la existencia de fricci´ on entre la bola que rue´ ste. era equivalente al de los proyectiles arrojados. Antes de seguir. u=7o ) punti=0.8 -3.0 79.4 Dn 250 170 121 81 500 347. algunos ´ poca era muy dif´ cuantos metros.4 -1.´ DEL EXPERIMENTO EN LA F´ LA OBRA DE GALILEO Y LA CONFORMACION ISICA 65 en el folio 81r.2 Curva C∗∗ ( R=7021. dispon´ ıa solamente de una serie de valores que.5 160. C mostrando los valores obtenidos por Galileo en el folio 81r. a posteriori. (2) y (3) se han calculado los valores te´ oricos de la proyecci´ on horizontal (DT ) y se compararon con los obtenidos por Galileo en el folio 81r y con los obtenidos por Naylor y Hill en sus reconstrucciones.4 -5. un experimento acerca del plano inclinado. B.5 % -0.0 329. sino de un experimento realmente hecho.0 329. Si bien Galileo no dej´ o constancia de haber empleado un ´l plano inclinado para generar las trayectorias dibujadas por e TABLA I. Adem´ as.2 393.5 382. como tampoco elabo10 o rar canales de algunos cent´ ımetros o. Altura Valor teor.0944 cm se abstiene de realizar la reconstrucci´ on de la curva C argumentando. (1). Si bien en esta e ıcil –pero no imposible– construir un canal liso y pulido de tales dimensiones.5 ) 244 173. (1). describe.

la cuarta –que no aparece en el folio. ). As´ ı. un verdadero arte donde demostraban su ingenio y delicadeza. Mex. mientras que en la primera la serie corresponde a los cuadrados de aqu´ ellos. experimentos de este tipo no se realizaban con aceptables instrumentos de precisi´ on y con la minuciosidad a la cual estamos acostumbrados actualmente. OB’. se representa con una serie determinada de n´ umeros sin dimensi´ on f´ ısica alguna. OC’. es conveniente darle poca pendiente con objeto de que el movimiento de la esfera. Ahora bien. de manera que. o tiempo (distancia) arbitrarias. no se mencionan los dispositivos empleados que permitieron al arribo de tales resultados. bajo esta igualaci´ on. era. su forma se encuentra en desarrollo: se reportan resultados pero no se analizan matem´ aticamente (no excluimos la posibilidad de que Galileo lo haya hecho en otra parte). hay que asegurarse de dos cosas: 1) que la duraci´ on de todas las notas sea la misma. la tercera haya sido rechazada por Galileo. Una precauci´ on adicional se refiere a la unidad de tiempo a utilizar: su duraci´ on debe ser relativamente peque˜ na si lo que se pretende es obtener un n´ umero razonable de mediciones. ¿es factible sin disponer de un cron´ ometro? S´ ı. Los resultados alcanzados por Galileo (columnas 1. . La columna 3 contiene los valores de la distancia recorrida sobre el plano. no sea demasiado r´ apido y puedan detectarse sus distintas posiciones a lo largo del plano. en su opini´ on. Es l´ ogico que. ya sea que se cante una ´ sta con alg´ nota o se reproduzca e un instrumento musical. pero no es as´ ı. Este paso es una abstracci´ on: el tiempo real. midiendo los tiempos empleados por la esfera (t’. b) Medir mediante m´ ultiplos de tiempo los intervalos de distancia recorridos por el m´ ovil(ver texto). El folio 107v: en busca de la relaci´ on existente entre los tiempos y los espacios Entre los a˜ nos de 1603 y 1604. . pues la pendiente del canal tiene una extensi´ on limitada. Tarea nada complicada para un individuo con sentido musical. Adem´ as. ´ 3) consignar distancia (tiempo) en unidades de 2t. e puso de un buen reloj capaz de registrar un par de duraciones iguales entre s´ ı. Finalmente. De manera equivalente a las dificultades en la experimentaci´ on moderna podr´ ıamos aceptar que. a) Se fijan intervalos de distancia iguales entre s´ ı. t”’. debido a su dificultad. 2. t”. el tiempo y el n´ umero se toman como iguales (conceptualmente hablando). 3b). la segunda se presentaba como la m´ as adecuada. Deteng´ amonos en esto. Para los artesanos –influidos por el perfeccionismo renacentista. aunque existi´ o cierta pobreza en el dise˜ no de dispositivos experimentales lo suficientemente precisos. resulta. Este parece ser el objetivo del folio 107v. 3a y 3b): 1) pueden marcarse segmentos iguales (OA. En la columna 2 se encuentra representada la serie de los n´ umeros naturales. sabiendo generar dicha unidad y reproducirla cuando sea necesario. .encierra los valores de la columna 1 multiplicados por una constante: 33. entonces las propiedades que se descubran para uno de ellos se toman igualmente v´ alidas para el otro. a pesar de la relativa sencillez de sus medios de trabajo. Si bien es real el experimento. No es la ´ nica. F IGURA 3. BC. ello fue compensado con esa actitud renacentista que rayaba en lo art´ ıstico. ) a trav´ es del plano por medio de m´ ultiplos de alguna unidad de tiempo previamente establecida (t. manipulando matem´ aticamente la representaci´ on del tiempo. ´ ste disSi la anterior fue la manera de proceder de Galileo.2. AB. sino tambi´ en debido a su gran esp´ ıritu emprendedor y su anhelante deseo de conocer el nuevo universo de fen´ omenos que se abr´ ıa ante ellos. . el transcurso del mismo pudiera simularse mediante la sucesi´ on de los n´ umeros naturales.. en los albores del siglo XVII. emple´ o un plano inclinado de 60 punti de altura por algo m´ as de 2000 punti de longitud (1 punti=0. Es decir.L. As´ ı. Ahora bien. La unidad de tiempo m´ as sencilla de manejar (y reproducir) es la duraci´ on de una nota musical. POSADAS V. midiendo el tiempo que el m´ ovil tarda en recorrerlos(ver texto). . y 2) que la nota generada pueda ser reproducida inmediatamente despu´ es de terminada la anterior. .66 ´ J. Trocando igualmente el cuadrado de la distancia real que Rev. m´ as bien. 2 y 3) se presentan en la Tabla II. Antes de proseguir. se˜ nalaremos las tres formas que pudo emplear Galileo al efectuar el experimento (ver Figs. por lo tanto. la primera entra˜ u naba un serio problema a principios del siglo XVII: la falta de un reloj de precisi´ on. Teniendo aqu´ ı una muestra muy clara del ingenio galileano: elimin´ o la necesidad de un reloj mec´ anico sustituy´ endolo por un cron´ ometro musical [13]. 3t.el esquema experimental del folio 81r con el fin de averiguar. bastando. . si en un fen´ omeno como es el movimiento. Galileo retoma –bajo algunas modificaciones. Y Y. Se supone que para su consecuci´ on. 2) tambi´ en es posible registrar las distancias avanzadas (OA’. como Galileo [12]. As´ ı. Enseguida reconstruiremos este experimento. ejecutar siete “Fa” de un tiempo durante el movimiento de la esfera sobre el canal de pendiente u para poder registrar un n´ umero igual de distancias. ´ stos no contradicen el an´ pero e alisis de la teor´ ıa moderna. Disponiendo de un canal inclinado O’L’ (Fig. Galileo midi´ o el tiempo mediante unidades iguales. ) sobre la pendiente. f´ ısico.fabricar un plano liso y pulido (o una bola cuasiesf´ erica) no era una tarea imposible de llevar a cabo.0944 cm). una vez puesta a rodar. ALVAREZ G. equivalente a realizarlo en el tiempo mismo. F´ ıs. . 49 (1) (2003) 62–74 . la dependencia del tiempo transcurrido con la dis´ tancia recorrida por el mismo. los individuos dedicados a la naciente experimentaci´ on lo hac´ ıan no s´ olo por tener una habilidad especial para manipular los dispositivos que se precisaran. ) para recorrerlos. para un m´ ovil rodando sobre un plano inclinado.

Es el siguiente: “Si un m´ ovil cae.4 1609. pudo ocurr´ ırsele que el movimiento sobre el plano inclinado y el movimiento de ca´ ıda libre son. Usando un dispositivo parecido al de la Fig.65 2. ahora no s´ olo conoce la forma de la trayectoria (folio 81r).85 4. un experimento destinado a verificar si era posible el procedimiento galileano para estimar el tiempo y la distancia de un m´ ovil cayendo a trav´ es de un plano cuya inclinaci´ on era de 1.3 -0.1 0. como los cuadrados de los tiempos. Pero la esencia de uno de los objetivos primor- TABLA III.0 -4.55 1. La cuarta y s´ eptima columnas representan las diferencias experimentales de aquellos autores con las de Galileo. Stillman Drake y Ronald Naylor [2] realizaron. En la tercera y sexta columnas se calcula el recorrido de la bola por el plano conforme transcurre el tiempo. el dispositivo experimental y el modus operandi no se encuentran se˜ nalados en forma expresa en el folio (pues en otros lugares de la obra galileana –los Discorsi.10 1.9 131. con un movimiento uniformemente acelerado. se acelera. en los Discorsi [14]. incrementar´ a paulatinamente su velocidad.es de un octavo de segundo [16].4 -0. preparando el terreno a un esp´ ıritu de matematizaci´ on generalizada que habr´ ıa de adquirir forma tanto en sus seguidores m´ as cercanos como en otros de sus coet´ aneos. ya que.0 +5. sino adem´ as la proporci´ on entre los tiempos y los espacios. le permitieron a Galileo establecer un principio muy importante dentro de su cinem´ atica. Esto significa que debe calcularse la distancia recorrida por la bola en dicho intervalo para tener una idea de la incertidumbre asociada a las columnas antes mencionadas. los espacios por e ´ l recorridos en cualquier tiempo que sea est´ an entre s´ ı como el cuadrado de la proporci´ on de los tiempos.0 +22.0 +2. Galileo tiene justificado derecho al afirmar que las distancias recorridas por el m´ ovil a trav´ es de un plano inclinado son como la segunda proporcional de los tiempos.7 821. Aunque en ning´ un caso ellas son mayores a 3 cm. Lo anterior lo expresa Galileo. la diferencia m´ ınima en tiempo que le es posible percibir a un director de orquesta –y en general a un m´ usico.55 1.” [15] Es decir. independientemente.6 +10. llegaron a los resultados de la Tabla III.0 +2. Mex. t2 1 4 9 16 25 36 49 64 ∗ Los t 1 2 3 4 5 6 7 8 d∗ 33 130 298 526 824 1192 1620 2123 D∗ 33 132 297 528 825 1188 1617 2112 Divergencia entre d y D 0 -1. Dado que la bola puesta inicialmente en un punto del canal parte del reposo y.5 1182. El reconocimiento de la equivalencia de ambos movimientos y el aumento de velocidad experimentado por la bola a trav´ es del plano inclinado. Pero tampoco es dif´ ıcil: basta realizar varios ensayos con el objeto de afinar la precisi´ on.5 +0. (Verificaci´ on del folio 107v).7 525.4 +2. Datos consignados en el folio 107v.40 Naylor 33 133 296 530 828 1190 1615 2101 0 -3. el problema se reduce a buscar una relaci´ on matem´ atica (o serie num´ erica) ´ sta y el tiempo. los tiempos est´ an en segundos.10 1. al descubrir que la tercera columna es proporcional a la primera.5 valores de d y D est´ an en punti.3 +2. La forma de medir las cantidades anteriores fue muy similar a la descrita l´ ıneas arriba. ¿Es v´ alido hacer tal extensi´ on? S´ ı. aunque de otra manera.5 +9.40 32. a diferencia del folio 81r. que la distancia y el tiempo se ajustaban tambi´ en a la llamada proporci´ on doble. es tambi´ en imprescindible conocer la precisi´ on del cron´ ometro musical. ¿Estamos en presencia de un experimento formal? A´ un no. Ello precisar´ ıa el estudio de la dependencia entre el tiempo y la velocidad. o lo que es lo mismo. no es suficiente disponer de una buena regla con la cual se midan las distancias atravesadas.65 2. El factor que m´ as deber´ ıa cuidarse se refiere a la destreza al momento de realizar los se˜ nalamientos sobre el canal inclinado.4 295.20 2. pero Galileo se encontraba a un a˜ no de demostrar.2 -0.1 +0.s´ ı tenemos insinuaciones de c´ omo pudo concretarse un experimento de esta ´ ındole). Folio 107v Distancia Drake 0.1 +0.4 +0. El intervalo de tiempo usado por Drake y Naylor (0.´ DEL EXPERIMENTO EN LA F´ LA OBRA DE GALILEO Y LA CONFORMACION ISICA 67 TABLA II.1 -1.2 +20. recorre el m´ ovil por otro conjunto de n´ umeros. 49 (1) (2003) 62–74 . equivalentes. Seg´ un S.7o . partiendo del reposo.0 -4. al abandon´ arsele. la validez de su precisi´ on se encuentra en funci´ on del intervalo de tiempo m´ ınimo que puede ser percibido por el experimentador.8 2103.85 4. La b´ usqueda galileana de principios matem´ aticos que describieran la realidad f´ ısica se iniciaba.0 Tiempo Distancia Diferencia Tiempo Distancia Diferencia 33 130 298 526 824 1192 1620 2123 Las distancias est´ an en punti.55 s.30 3.75 3. Rev.30 3. Finalmente. medido en forma exacta con un cron´ ometro actual) no ofrece complicaci´ on alguna. en cuanto a sus propiedades din´ amicas se refiere.3 +0.75 3. para el caso de la ca´ ıda libre. Drake. Experimentos de Drake y Naylor . F´ ıs. entre e Es por esta raz´ on que. 1.20 2. pasaremos a la reconstrucci´ on del folio 107v. incluso una persona sin facultades musicales ser´ ıa capaz de reaccionar cada medio segundo para marcar las distintas posiciones de la bola sobre el plano.

es v´ alida la siguiente relaci´ on (v´ ease la Fig. y de esta proposici´ on deduce que la distancia recorrida es proporcional al cuadrado de los tiempos. la propuesta galileana se reduce a la siguiente relaci´ on: Vc /Vb = ac/ab. del cual deriva un resultado interesante. diales –la obtenci´ on de datos para proceder a su an´ alisis matem´ atico y observar su correspondencia con alg´ un modelo o hip´ otesis. F´ ıs. Y el principio es el siguiente: que el m´ ovil natural va aumentando de velocidad en la misma proporci´ on en que se aleja de su punto de partida. el “grado de velocidad” en los puntos B y C. (4). Mex. por construcci´ on. [el cual es] que los espacios atravesados por el movimiento natural est´ an en proporci´ on doble del tiempo y que. De manera que. haya llegado a esta conclusi´ on por un camino distinto. Y Y. (4) de sus investigaciones en el folio 152r. supongo que el grado de velocidad que tiene en c es al grado de velocidad que ten´ ıa en b como la distancia ac es a la distancia ab.”[17] Conviene aqu´ ı se˜ nalar que el concepto de velocidad que est´ a manejando Galileo es aquel que tiene lugar en el movimiento natural. A continuaci´ on reconstruiremos. su objetivo es encontrar proporciones matem´ aticas verdaderas entre la velocidad y la distancia recorrida por el m´ ovil. AD. cambio reflejado en una carta dirigida a su amigo Paolo Sarpi en donde le comunica haber encontrado (no dice nada del medio de que se vali´ o para ello) un “principio totalmente indudable”. dir´ ıamos que son como el segmento AB es al segmento BC. en su opini´ on. pues. Pero tambi´ en construye un tercer segmento. y al “grado de velocidad en b” como Vb .68 ´ J. que es igual a la media proporcional (media geom´ etrica) de los anteriores. Cabe aclarar que. . 2. Galileo analiza el movimiento de un cuerpo que cae en forma libre a trav´ es de la recta AD. p. la mera especulaci´ on para centrarse en el an´ alisis f´ ısico del fen´ omeno. . ALVAREZ G. 4). en t´ erminos modernos.L. Dos a˜ nos despu´ es. en la comprensi´ un documento u on de la g´ enesis del pensamiento galileano en este t´ opico.. pudi´ endose ahora formar dos ´ segmentos perpendiculares a la recta AC: BE y CF. La carta a Paolo Sarpi no es ´ nico. Deja. como es el de la ca´ ıda libre. . Galileo propone que la velocidad del m´ ovil es proporcional al espacio que ha recorrido.. (o (6) Y tal como se˜ nala en la carta que env´ ıa a Sarpi. . los espacios atravesados en tiempos iguales son como los n´ umeros impares [por unidad]. tendr´ a en d un grado de velocidad mayor que en c en la medida en que la distancia ad es mayor que la distancia ac. La pregunta es v´ alida: ¿porqu´ e Galileo pudo deducir un resultado correcto de un principio incorrecto? Es posible que nuestro autor. plasmando parte F IGURA 4.3. . . las distancias recorridas por el m´ ovil en dos tiempos diferentes (T1 y T2 .4): AB : AD :: AD : AC ´ AB/AD = AD/AC ) (o (5) Notemos que Galileo traza otra recta que intersecta a la trayectoria AEF en el punto E. en alguna de sus tantas investigaciones sobre el movimiento. .e. tan´ ste como en la carta.est´ a presente en la confrontaci´ on que hace Galileo de sus resultados experimentales con sus predicciones te´ oricas. ¿c´ omo son entre s´ ı los grados de velocidad en los puntos anteriores? Si seguimos el principio “natural y evidente” expresado en la carta a Sarpi. ni definitivo. Siendo as´ ı. Ahora bien. La carta a Paolo Sarpi (1604) versus el folio 152r (¿1606?): buscando la relaci´ on entre los espacios y las velocidades En los albores del siglo XVII. respectivamente). brevemente. Galileo ya no se pregunta (como to en e en su obra De Motu) acerca de las causas del movimiento. AB : AD :: BE : CF ´ AB/AD = BE/CF ). Galileo abandona la teor´ ıa del impetus –que estaba en boga– para explicar desde otra perspectiva las relaciones existentes entre los distintos factores (la distancia y la velocidad) que conforman el movimiento. la media proporcional es equivalente a la ra´ ız cuadrada del producto de dos cantidades cualesquiera mayores que cero. “(. si identificamos al “grado de velocidad en c” como a una velocidad Vc . el principio “natural y evidente” ser´ ıa m´ as una estrategia de convencimiento que una hip´ otesis fundamental en su demostraci´ on. 49 (1) (2003) 62–74 . supone que los segmentos de l´ ınea AB y AC representan. Estos representan. si un grave cae desde el punto a por la l´ ınea abcd. llegando a una variante de la Ec. ) que tiene mucho de natural y evidente. Algebraicamente. De esta manera entonces. Detalles esenciales del folio 152r. los razonamientos vertidos en el folio 152r (v´ ease la Fig. en ese orden. es un movimiento uniformemente acelerado. se trata de velocidad variando uniformemente. . en donde Galileo busca la relaci´ on entre los espacios y las velocidades Rev. y as´ ı. O sea. el pensador italiano retoma el mismo problema desde una perspectiva diferente. Adem´ as. esto es. POSADAS V. Mas Galileo decide probar con otro principio: los “grados de velocidad” BE y CF son como el segmento AB es a la media proporcional de AB y AC.

Galileo Galilei. la cual se encuentra –aunque algo embozada.en la antedicha. el folio no ofrece mayores detalles ´ stas posibleque las amplitudes de las semipar´ abolas. como AD = (AB AC)1/2 . una vez establecida la forma de la trayectoria A partir de los folios 81r y 107v. A diferencia del folio 107v. Una muestra m´ as del esp´ ıritu especulativo que aflor´ o en la obra de Galileo. Hill (1988) (v´ eanse la Fig. es posible demostrar que (AB/AC )1/2 = V1 /V2 . En el periodo 1606-8. Pero los experimentos de Galileo no apoyaban esas opiniones. Entonces. se “agotaba” al llegar a cierta altura y lo hac´ ıa declinar. (9) (10) lo cual significa que los espacios atravesados por un m´ ovil est´ an en proporci´ on al cuadrado de los tiempos empleados en recorrerlos. la tenemos en la expresi´ on (8). a´ un no estaba claro si el impetus suministrado al grave permanec´ ıa durante todo su movimiento. un aut´ entico lince. No obstante. 1 ) . o bien. si T1 /T2 = AB/AD. El folio 114: la relaci´ on entre la altura del plano inclinado y el alcance horizontal de la esfera. Arreglando un poco la Ec. disponemos de tres variables libres: ´ ngulo de inclinaci´ el a on (u). . Rev. De manera que le ´ sta y la altura ressea posible conocer la dependencia entre e pecto al plano (H) desde la cual se suelta el m´ ovil (v´ ease la Fig. 2 2 (T1 /T2 ) = AB/AC. nombrado miembro de la Academia dei Lincei el 14 de abril de 1611.al caso de la ca´ ıda libre. Detalles esenciales de los resultados del folio 114. Por lo tanto. Drake (1972). De este modo. a pesar de llevar a cabo el expe´ ltimo de ellos ha reportado sus resultados rimento. 1 ) . F´ ıs. AD : AC :: BE : CF ´ AD/AC = BE/CF ). (11) Ahora bien. Sin embargo. Bajo la contancia vertical de la base de e sideraci´ on anterior. Debemos aclarar que. 49 (1) (2003) 62–74 . principio que ha probado en el folio 107v para el caso de un plano inclinado. en donde Galileo busca la relaci´ on entre la altura del plano inclinado y alcance horizontal de la esfera. Hasta aqu´ ı el an´ alisis de Galileo. tenemos que la velocidad del m´ ovil es proporcional al tiempo transcurrido.5 y la Tabla IV) [2]. Galileo no logr´ o demostrar experimentalmente –hasta donde sabemos. Lo mismo que la relaci´ on (9). Mas extendiendo este principio –como lo hizo Galileo [18]. (o (7) 2. . el primero y el segundo t´ erminos del lado derecho de la Ec. se sigue que la relaci´ on (9) es correcta. El experimento efectuado por estos autores es en realidad una variante del abordado en el folio 81r. (8) Relaci´ on distinta a la expresada en la Ec. la diferencia entre ambos estriba en la medici´ on de una sola proyecci´ on horizontal para cada una de las alturas desde la cual fue soltada la bola. (11) son en realidad las velocidades medias (las cuales Galileo denomina como los “grados de velocidad”) que el cuerpo tiene en los segmentos AB y AC. Mex. (4) que ya no parece “tan natural y evidente”. (T1 /T2 ) = (V1 /V2 ). los otros dos se limitaron a consignar la proyecci´ on horizontal (DT ) calculada a partir de las ecuaciones de movimiento (1) a (3).. sino de una forma geom´ etrica definida. (5). la altura del plano (H) y la dis´ ste al suelo (h). (12). Drake y MacLachlan (1973) y D. Galileo regresa al experimento del folio 81r con la intenci´ on de medir las proyecciones horizontales de la esfera hasta el suelo (D). K. pero no fue obst´ aculo para que lo incluyera en su obra de madurez: los Discorsi [19]. no debe parecernos extra˜ na la existencia de las tres reconstrucciones efectuadas por S. Son dos las razones: 1) cuando la esfera abandona el plano inclinado no se detiene y reproduce la trayectoria de un grave cayendo en forma libre. F IGURA 5. Pregunt´ emonos: ¿qu´ e sucede si los tiempos de recorrido (T1 y T2 ) del m´ ovil son como el segmento AB es a la media proporcional AD? Es decir.4. s´ olo el u experimentales (DE ). para su reconstrucci´ on experimental (o te´ orica).´ DEL EXPERIMENTO EN LA F´ LA OBRA DE GALILEO Y LA CONFORMACION ISICA 69 Pero en virtud de la Ec. (10). Principio relativamente simple de obtener cuando ya se ha demostrado la expresi´ on (10). nos muestra que tuvo altos destellos de genialidad tanto al experimentar como al especular.la validez del principio involucrado en la Ec. siendo e mente generadas por un m´ ovil cayendo sobre un canal inclinado (v´ ease la Fig. tendremos que (T1 /T2 ) = (AB/T1 )/(AC/T2 ). (12) Siendo as´ ı. y 2) tampoco aqu´ ella contin´ ua con un movimiento rectil´ ıneo como una prolongaci´ on del que ten´ ıa sobre el canal. Galileo tuvo elementos suficientes para suponer que la trayectoria descrita por los cuerpos no era una curva de caprichosas caracter´ ısticas por el efecto combinado del impetus y la gravedad. era. pues. Redefiniendo a los “grados de velocidad” BE y CF como V1 y V2 . acad´ emico l´ ınceo por extensi´ on.

70 ´ J.0944 cm. Y Y. 1329 y 1460) (v´ ease la Fig. a diferencia del 114.9 % *Para este autor un punti equivale a 0. Pero. Galileo hab´ ıa probado dos cosas: 1) la trayectoria que siguen los graves al caer –¿previa “adquisici´ on de un impetus?.5 punti. como actualmente se har´ ıa. ALVAREZ G.. y 2) la distancia recorrida por el m´ ovil a lo largo de un plano in´ ste clinado no es proporcional al tiempo. muchas veces se conformaban con obtener uno o dos valores). A pesar de su alta correspondencia num´ erica. los cuales –seg´ un Galileo. Dado que el valor te´ orico de la proyecci´ on horizontal (DT ) resulta de haber incluido el momento de inercia de la esfera. 1340 y 1500). Rev. sino al cuadrado de e (folio 107v). POSADAS V.0938 cm. 1172. 828 y 1000) que probablemente correspondan a las alturas desde las cuales fueron generadas las cinco trayectorias dibujadas (v´ ease la Fig. de los factores esenciales involucrados en la investigaci´ on experimental. de los escasos “experimentalistas” medievales hab´ ıan intentado. adem´ as de las proyecciones horizontales (800. Enseguida presentamos la reconstrucci´ on del folio 116v [2]. Detalles esenciales del folio 116v. Pero se advierte su gestaci´ on: la b´ usqueda de una relaci´ on entre dos variables como la altura y la proyecci´ on horizontal. los valores de referencia (o iniciales) de las mismas variables.5. Divergencia promedio: 1.es una l´ ınea parab´ olica (folio 81r). Algo digno de atenci´ on es el hecho de que junto a los valores de las proyecciones horizontales se interponen otros (1131. no nos es posible decidir sobre alguna reconstrucci´ on en particular. Aparece tambi´ en un valor denominado expresamente como la altura de la mesa (828 punti).8 %*** ***Las divergencias se calculan respecto a los valores dados por Galileo.L. u=30 ˚ ) DT 261 344 398 456 499 542 574 H 87 173 260 346 433 519 606 Hill** (h=329. 6). 800. parece muy claro que los resultados vertidos en este folio tienen un origen de car´ acter experimental. u=26 ˚ ) H 100 200 300 450 600 800 1000 DT 256 339 395 454 499 543 579 H 100 200 300 450 600 800 1000 Drake y MacLachlan* (h=500 punti.5 ˚ ) DT 254 345 411 463 506 544 577 DE 253 340 405 453 495 533 564 Galileo folio 114v D 253 337 395 451 495 534 573 Divergencia promedio: 0. **Aqu´ ı un punti es igual a 0. (13) donde D es la proyecci´ on horizontal y H es la altura del plano. 2. F IGURA 6.deber´ ıan de haberse obtenido en vez de aqu´ ellos. Drake* (h=450 punti. en el orden anterior. est´ a se˜ nalada otra serie de valores (300. se reporta un experimento m´ as completo porque. se ha pensado que los obtuvo aplicando la RMP en la forma D = 800(H/300)1/2 . Hasta este punto. al no repor´ ngulos de inclinaci´ tar ni las alturas ni los a on. Mientras que 800 y 300 son. en donde Galileo confronta los valores de las proyecciones horizontales obtenidas emp´ ıricamente con otros derivados de un an´ alisis matem´ atico. 1328. u=12. El folio 116v: experiencia versus hip´ otesis En este folio. Mex. Partiendo de los c´ alculos realizados por Galileo en este folio. Esta afirmaci´ on no es gratuita: los ´ ltimos valores se obtienen de aplicar la llamada regla de la u media proporcional (RMP). nuevamente es altamente improbable que Galileo se haya servido de un procedimiento meramente deductivo para ´ ltima columna. Al carecer de una arribar a las cifras de la u formulaci´ on clara de c´ omo y en qu´ e condiciones fue llevado a cabo el experimento. 49 (1) (2003) 62–74 . no ofrece una relaci´ on detallada. ¿Qu´ e significa esto? Una cosa: la confrontaci´ on de los resultados de car´ acter emp´ ırico con otros derivados de un an´ alisis estrictamente matem´ atico. 6). 1306. Reconstrucciones sobre el folio 114.6 % Divergencia promedio: 0. TABLA IV. al ser muy similares –en cuanto a valores num´ ericos se refiere-. F´ ıs. y la “prueba” para distintos valores (que muy pocos. 600. El experimento es una sombra cuyos contornos empiezan a manifestarse. el experimento de Galileo a´ un es incompleto.

No existiendo discrepancia mayor al 4 % entre la teor´ ıa de Galileo y sus valores experimentales. 2) un se˜ nalamiento m´ as preciso tanto de las variables obtenidas como de aquellas que concurrieron en el experimento.8 2. el alcance horizontal D viene dado por D = Vterminal Th . Bajo las condiciones mencionadas.7 % menor a la que se obtendr´ ıa usando la Ec. Drake [2] reconstruy´ o experimentalmente los resultados del folio. Adem´ as. sobre todo. Dejando de lado las dificultades antedichas. Nosotros suponemos que fue una extensi´ on de la relaci´ on (8) bajo las siguientes transformaciones: 1)tomar las alturas del plano (H) desde las cuales rueda la bola a trav´ es del plano inclinado como si fuesen las distancias (ab ´ ac) desde las que se acelerar´ o ıa una bola cayendo en forma libre. As´ ı.6 1. 49 (1) (2003) 62–74 . del moderno principio de inercia [21]. La segunda se refiere al car´ acter de la hip´ otesis sometida a ´ ngulo de inclinaci´ comprobaci´ on: no depende del a on. presentamos los resultados de este autor en la Tabla VI.7 0. S´ olo diremos que se debe a Pierre Gassendi la formulaci´ on. (14) TABLA V. y 2) considerar que las proyecciones horizontales (D) ´ V2 ) son proporcionales a las velocidades alcanzadas (V1 o por una bola en la situaci´ on descrita anteriormente. Finalmente. Existen elementos que s´ ı posee. como si la componente vertical de la esfera que viene rodando fuese eliminada al finalizar su recorrido a trav´ es del plano. horizontal. En e na para hacer que la bola abandone el plano inclinado con movimiento s´ olo horizontal. promedio. Mex.20 %. como si indicase que el movimiento terminal procede de un segmento no-inclinado. Existen dos razones para suponer que lo descrito en el folio 116v no corresponde del todo a la situaci´ on mostrada en la Fig. sino en ponerla a prueba y extender sus consecuencias dentro del esquema de la naciente f´ ısica galileana. Con un dispositivo como el de la Fig. La correspondencia entre las columnas IV y V es buena. pues la precisi´ on con la cual fuera calculada repercutir´ ıa en la estimaci´ on de las proyecciones horizontales subsecuentes. F IGURA 7.porque fue la primera aproximaci´ on de la nueva f´ ısica en el problema de la conservaci´ on del movimiento [20]. El folio 116v.´ DEL EXPERIMENTO EN LA F´ LA OBRA DE GALILEO Y LA CONFORMACION ISICA 71 Obs´ ervese que (13) permite conocer. no se trata simplemente de un “experimento” cuyo objetivo se reduce a la verificaci´ on de la RMP. tales como: 1) la alta coincidencia num´ erica entre los datos de Galileo y los resultados derivados de las reconstrucciones contempor´ aneas.7 Los datos est´ an en punti. los resultados contenidos en el folio aparecen en la Tabla V. Pero su importancia radica. el mayor error porcentual no rebasa el 3 %. en este caso. No se sabe con certeza porqu´ e Galileo parti´ o de esta ´ l pudo ha“hip´ otesis” (existiendo otras m´ as simples que e ber descubierto). En modo alguno. Resultado importante –que Galileo intuy´ o pero no desarroll´ o. Lo cual s´ olo se lograr´ ıa agregando una peque˜ na cu˜ na CB que convirtiera el movimiento inclinado de la esfera en un movimiento cuasi-horizontal. la colocaci´ on de un segmento casi horizontal al final del plano inclinado modifica la forma de la trayectoria. de manera expl´ ıcita aunque no exclusiva. en que representa la culminaci´ on de una serie de experimentos que empezaron tratando de establecer la forma de la trayectoria Rev. El error promedio es de 2. la componente horizontal del movimiento no “se pierde” si se cambia su direcci´ on. Galileo tuvo necesariamente que efectuar al menos una medici´ on sin tener el respaldo de la RMP. donde Th es el tiempo de ca´ ıda de la esfera desde que abandona el plano hasta su llegada al suelo. S. (1). Y otros que no forman parte de aqu´ el. Dispositivo experimental utilizado por S. Siendo as´ ı. No abordaremos este problema. Debido al cambio de trayectoria –que provoca un movimiento de deslizamiento en la esfera que rueda sobre el segmento AB. Vale decir. no lograr´ ıamos una concordancia m´ as o menos aproximada como en los casos anteriores. Por lo tanto. debiendo hacerla con mucho cuidado. La primera se encuentra en el mismo: hay una l´ ınea paralela al nivel del suelo que sirve de acotamiento a las curvas. Drake para ´ ste se utiliza una cu˜ comprobar los resultados del folio 116v. la variable independiente D no s´ olo en funci´ on de H sino tambi´ en de dos valores que deben determinarse previamente. como la falta de una formulaci´ on inequ´ ıvoca que reduzca el espectro de interpretaciones al momento de reconstruir los resultados. y 3) la confrontaci´ on de una hip´ otesis con los valores emp´ ıricos.la velocidad terminal en la cu˜ na es. Altura del Proyecci´ on horizontal Proyecci´ on horizontal Error plano (H) 300 600 800 828 1000 experimental (DE ) 800 1172 1328 1340 1500 usando la RMP (D) — 1131 1306 1329 1460 ( %) — 3. ¿el folio 116v encarna lo que muchos estar´ ıamos tentados a denominar un experimento moderno? S´ olo en forma parcial. 4. Si intent´ asemos reconstruir los resultados de la segunda columna proponiendo los valores de h y u. 1. F´ ıs. 7.

negaba el valor de la observaci´ on para la obtenci´ on del conocimiento. el nuevo modo de abstracci´ e on (y de ordenaci´ on) se consolid´ o. 2. as´ ı como tampoco no considerar el efecto de la fricci´ on. 3.2 +2.8 1144. ALVAREZ G. siguiendo. Y Y. como son el no considerar el momento de inercia de la bola rodando por el plano inclinado y hacer este experimento equivalente al de un bloque desliz´ andose sin fricci´ on por el mismo. entre los tiempos y los espacios. cuyas consecuencias son. . . cuyas bases son la sustituci´ on del espacio f´ ısico por el espacio euclidiano y de los cuerpos reales por los objetos geom´ etricos. pues. estar´ eis aplicando una esfera imperfecta a un plano imperfecto y. Mex. a fin de transformarlo en un objeto geom´ etrico. el objeto –tal y como fue concebido en su punto de partida. sino en el hecho de que [el experimentador] no sepa hacer bien [la diferencia entre una y otra]. al abandonar aqu´ el. trata de establecer la correspondencia entre la teor´ ıa y las observaciones. Mas. en particular de los Discorsi. “. vemos c´ omo aparecen algunas deficiencias y omisiones en sus experimentos. Reconstrucci´ on experimental de Drake del folio 116v.2 1344. consciente de que s´ olo abstrayendo las propiedades (matem´ aticamente hablando) de un objeto real. Es decir.0 +0. 116v (D) 800 1172 1328 1340 1500 horizontal horizontal en entre Las distancias est´ an en punti. Galileo se percat´ o de la diferencia entre lo abstracto y lo concreto. tanto en un movimiento “natural” como en uno “violento”. (DE ) 808.8 +1. . Galileo est´ a iniciando la construcci´ on del experimento moderno. concordantes con los resultados experimentales. todo lo que sucede en concreto acontece igualmente en abstracto (.de la proporci´ on que siguen los tiempos y las velocidades.0 Altura Velocidad Proyecci´ on Proyecci´ on Proyecci´ on exp.se pudiera re- elaborar. en gran medida. El esbozamiento –resultado del punto anterior. habr´ eis de decir que no se tocan en un solo punto. . en primera aproximaci´ on. Galileo especula de acuerdo con su convicci´ e on de que el movimiento se rige siguiendo proporciones geom´ etricas. F´ ıs. Sin tener el respaldo de los folios. ´ ltimo folio. Como siempre habr´ a una distancia entre el experimento y la teor´ ıa –y m´ as si consideramos las posibilidades t´ ecnicas y materiales de la ´ poca-. 5.. una vez cuantificado. siempre que apliqu´ eis una esfera material a un plano tambi´ en material.entre dos movimientos otrora distintos en esencia: el de ca´ ıda libre y el que tiene lugar a lo largo de un plano inclinado. entre otras. . Aqu´ ı cabe se˜ nalar que otra gran aportaci´ on de Galileo fue dar un gran valor a los datos de la observaci´ on y con ello haber roto con los prejuicios de la ortodoxia acad´ emica de la ´ poca que. seguida por un grave y terminaron por buscar relaciones matem´ aticas entre los elementos que conforman al fen´ omeno. En cuanto al terreno epistemol´ ogico: Rev. adem´ as. Los errores no residen . I del plano (H) 300 600 800 828 1000 2022 2860 3303 3360 3692 II terminal III horizontal te´ orica (DT ) 805 1139 1315 1338 1470 IV V VI Error IV y V ( %) -0.0 1321. una vez agotada la aportaci´ on de propiedades a ´ ste.8 el f.0 1476. se pod´ ıa adecuarlo para un an´ alisis de car´ acter cuantitativo. etc. ). .L. Aunque la fricci´ on y la resistencia del aire est´ an presentes en este tipo de movimiento. Vemos c´ omo a trav´ es de la epistemolog´ ıa galileana. ni en la abstracci´ on ni en la concreci´ on . hasta aqu´ ı. Pero yo os digo que incluso en abstracto una esfera inmaterial –que no sea una esfera perfectapuede tocar a un plano inmaterial –que no sea perfecto. El establecimiento de la proporci´ on seguida. 3. apelando a la filosof´ e ıa aristot´ elica. sino en parte de su superficie. 49 (1) (2003) 62–74 . el movimiento en el vac´ ıo y el movimiento como un estado. constituyendo as´ ı el lenguaje de la ciencia f´ ısica. La equivalencia –en cuanto al tratamiento matem´ atico se refiere. reflejando as´ ı tanto los elementos abstra´ ıdos como tambi´ en aqu´ ellos capaces de aportar nuevos elementos que. e un modo. una l´ ınea semiparab´ olica. 4. Atribuyendo su falta de correspondencia a la incapacidad para distinguirlos dentro del terreno que le es propio a cada uno de ellos. tal y como lo hace ver en los Discorsi.7 +2. . no se “encontraban” en el objeto real.72 ´ J. podemos tener una mejor y m´ as precisa imagen de su obra en lo que respecta a la conformaci´ on experimental en la f´ ısica. El m´ ovil que parte de un plano inclinado conserva la “componente horizontal” de su movimiento. . las condiciones bajo las cuales trabaj´ o se acercan a la categor´ ıa de ideales. lo cual se observa mejor en el u si bien no realiz´ o sus experimentos en el vac´ ıo (ni con materiales perfectos). A pesar del idealismo plat´ onico que algunos autores le ´ ste fue. de alg´ achacan a Galileo. TABLA VI. Galileo pudo soslayarlos [23] porque sus predicciones son. . Conclusiones Del an´ alisis de los folios y de las obras formales de Galileo. . pero supo igualmente reconocer las similitudes entre uno y otro. por lo tanto. Pero. muchos de los principios vertidos en los Discorsi aparecen como demostraciones de car´ acter l´ ogico-geom´ etrico: lo matem´ atico se impone y desplaza a lo real.”[22] Del estudio de los folios se debe destacar lo siguiente: En cuanto a la nueva f´ ısica que estaba gest´ andose: 1.no en un punto. POSADAS V. Para que. Porque. las velocidades en punti/seg.

Para la reconstrucci´ on del folio 152r v´ eanse: S.91. bolas casi esf´ ericas y reglas para medir (todo lo cual se pod´ ıa fabricar en los albores del siglo XVII). Contienen experimentos reproducibles.298.. Isis 75 (1984) 279. “Dissecting Trajectories Galileo’s Early Experiments on Projectile Motion and the Law of Fall”. Para la reconstrucci´ on del folio 107v v´ ease: S. 9.sus asertos f´ ısicos. p. y 3) el del plano inclinado que le permiti´ o formular la relaci´ on entre los espacios y los tiempos. “Galileo’s Experimental Confirmation. en el terreno hist´ Por u orico: 11. ”. es muy dif´ ıcil que Galileo lo haya repetido por no ser muy acorde con su posici´ on de acad´ emico pisano. Hill.a aqu´ ella. Naylor. le sirvieron de s´ olido fundamento a su f´ ısica.supo adelantarse al experimento cuando no le era dable efectuarlo: haciendo similitudes para estudiar un fen´ omeno (p. “Galileo’s Discovery of the Parabolic Trajectory”. entre la raz´ on y la experiencia. . releg´ andola como simple puntal. Fueron un puntal decisivo en la confecci´ on de una de las obras m´ as representativas del pensamiento galileano: los Discorsi. . “Galileo and the Problem of Free Fall”. Wisan. Drake and J. en las siguientes d´ ecadas. W. Isis 77 (1986) 285. Respecto al primero. MacLachlan. que a su vez deber´ ıa circunscribirse –ya no imponerse. “Galileo’s Discovery. 7 (1974) 107.K. . Hill. . Isis 79 (1988) 646. ”. Chicago. Los resultados de los folios antes presentados parecer´ ıan favorecer a la primera opini´ on. Para la reconstrucci´ on del folio 114 v´ eanse: S. Agradecimientos Agradecemos a Jos´ e R. cit. cit.K. o bien. No obstante. “Galileo: Real Experiment and Didactic Demonstra- tion”. ya no era s´ olo “salvar los fen´ omenos” como se˜ nalaba la tradici´ on instrumentalista. 7. “Dissecting Trajectories. Drake and J. op. creemos que lo anterior no es del todo correcto. 1. S. El movimiento deja de ser tratado como un proceso (potencia-llegar a ser) para convertirse en un estado de los cuerpos. ´ ltimo. 663 y “Galileo’s Work on 116v: A New Analysis”. Galileo’s Early Experiments on Projectile Motion and the Law of Fall”. 1975) 102. Isis 79 (1988) 646. Drake. D. D. Isis 71 (1980) 550. “Ga2. op. Estas son: 1) que en efecto realiz´ o experimentos y no tuvo mayor dificultad en concretarlos. S. MacLachlan.H. 2) la deducci´ on de la isocron´ ıa del p´ endulo con base en sus observaciones de las oscilaciones de un candelabro. R. D. 105. p. Para la reconstrucci´ lileo’s Theory of Proyectile Motion”. p. . A Galileo se le atribuyen algunos experimentos que. As´ ı pues. entre los de mayor importancia: 1) el lanzamiento de objetos pesados desde una torre para contradecir la ´ stos caen m´ opini´ on aristot´ elica de que e as r´ apido que los ligeros. 10. on del folio 81r v´ eanse: R. B. Ejemplo de esto es que Galileo pudo resolver el problema del tiro de proyectiles –en un medio no-resistente. y al maestro Miguel ˜ ez Cabrera y al doctor Marco Antonio Mart´ N´ un ınez Negrete la revisi´ on del manuscrito. Dorantes su valiosa ayuda en la preparaci´ on tipogr´ afica de este trabajo. “A sense of history in science”. Cohen. . e. Drake and J.H.a la descripci´ on de la realidad f´ ısica. de alguna manera. Galileo at Works (The University of Chicago Press. 1978) p. Isis 67 406. adem´ as. apoy´ andose en ellos para construir –y eventualmente justificar. “Galileo and the Process of Scientifc Creation”. Scientific American 232 (May. En el segundo Rev. los Discorsi (1638) iniciar´ ıan. “The Role of Music in Galileo’s Experiments”. Para la reconstrucci´ on del folio 116v v´ eanse: S. Naylor. 8. MacLachlan. En el siglo XVII los contempor´ aneos de Galileo no conocieron las investigaciones de los folios. y especulando –con cautela. reflejan la interminable lucha entre la teor´ ıa y la pr´ actica. British for the History of Science. seg´ opini´ on m´ as generalizada. Mex.H. F´ ıs.. V´ ease I. la formulaci´ on de este experi´ l sino a Sim´ mento no pertenece a e on Stevin. “Galileo’s Experimental Confirmation of Horizontal Inertia: Unpublished Manuscripts (Galileo Gleanings XXII)”. un la 3. entre la ca´ ıda libre y el movimiento sobre el plano inclinado). un pro´ mbito acad´ fundo movimiento en el a emico que deriv´ o en la repetici´ on (o perfeccionamiento) de muchos de los experimentos sugeridos en esa obra. sugiriendo experimentos y proponiendo mecanismos que dilucidaran un problema determinado (como en el caso del vac´ ıo). “Dissecting Trajectories. R.. las investigaciones precedentes nos llevan a reformular la raigambre de las dos opiniones m´ as difundi´ das sobre la obra de Galileo.K. Isis 64 (1973) 291. el cual puede sustituir -dirigiendo.cuando el fen´ omeno rebasaba sus posibilidades experimentales (medici´ on de la constante de gravedad). entre la investigaci´ on pura y la investigaci´ on aplicada. ”.. 49 (1) (2003) 62–74 . American Journal of Physics 18 (1950) 143. Hill. Planteamiento de hip´ otesis sobre la realidad f´ ısica. pues s´ olo precisan de planos bien pulidos. cit. op. Scientific American 233 (1975) 98.de manera estrictamente geom´ etrica (v´ ease Jornada Cuarta de esta obra). MacLachlan. Reconocimiento pleno de la importancia del an´ alisis matem´ atico en la comprensi´ on f´ ısica de uno de los fen´ omenos m´ as complicados como lo fue el movimiento de los cuerpos. y 2) que la base de su f´ ısica no se encuentra s´ olo en la experiencia sino en el correcto an´ alisis matem´ atico. Opiniones que. Equilibrio en el naciente discurso cient´ ıfico: la especulaci´ on filos´ ofica se vio limitada por el pensamiento matem´ atico. Drake and J.´ DEL EXPERIMENTO EN LA F´ LA OBRA DE GALILEO Y LA CONFORMACION ISICA 73 6. Drake. Galileo –como buen estratega. Ellos son. Naylor. Sin embargo.L.

S. 12. a. cit. Galilei.38. Galileo es consciente de la influencia que puede presentar la resistencia del aire. op. cit. p. ). Ibid. . Galileo no sospech´ o la influencia de la fricci´ on en sus construcciones. 16. Ibid. 4. Galileo heredase el gusto y la aptitud musicales. aqu´ ellas se realizaban en un mismo tiempo”. Galilei. e. Discorsi. 8. 1981) p. Consideraciones y demostraciones. Gassendi. 646. ´ l mismo dise˜ ´ uno 5. Opere. V´ ease al respecto: G. (los Discorsi). Tomado de A. en la Jornada tercera de los Discorsi (op. 299. 19. cit.X. p. Discorsi. p. 15. 107v..76. V´ ease la Jornada cuarta de los Discorsi. p. Galileo no s´ olo dispon´ ıa de un comp´ as. Proposici´ on I. Galilei. cit..” (Tomado de S. en efecto. op.394. 18. Galileo Galilei. X.384. Estudios de historia del pensamiento cient´ ıfico. La u ıcita de Galileo. R. 300) propuso ´ ltimo procedimienotro m´ etodo. Settle. Le Operazione del Compasso Geom´ etrico et Militare. Jornada tercera (Teorema II. Naylor.74 ´ J. G. De manera que la imagen popular de que con “observar las oscilaciones de un candelabro. Firenze. ´ nica referencia expl´ 20. 49 (1) (2003) 62–74 . era un m´ usico cuya originalidad y capacidad pol´ emica fomentaron una revoluci´ on en la m´ usica al conjugar la pr´ actica y la teor´ ıa (. 302. sino determinando los espacios a intervalos iguales del tiempo. cit. op. p. Galileo at Works. Citado en A. Estudios galileanos. 23. Favaro & G. Es muy probable que Galileo fuese testigo de esos experimentos y los tuviese luego presentes cuando buscaba una regla para las velocidades variables de los graves. F´ ıs. P. Science 133 (1961) 19. G. G. 4a .394. p.H. Naylor. Koyr´ e fue uno de los primeros historiadores en reconocer que “. 114 y 116v. Le Opere di Galileo Galilei. Y Y. Experimentando con las longitudes y las tensiones de las cuerdas musicales. El padre de Galileo “. Galilei. V´ ease al respecto: A. ALVAREZ G. 6. Proceeding of the American Philosophical Society. cit. Koyr´ e. cit. “The Evolution of an Experiment: Guidobaldo del Monte and Galileo’s Discorsi Demonstration of the Parabolic Trajectory”. p.. Isis 79 (1988) op. en los Discorsi. Consideraciones y demostraciones matem´ aticas sobre dos nuevas ciencias. cit. 7. [Galileo lo hace] equivalente al de un cuerpo que se desliza (sin fricci´ on) sobre el mismo plano. Mersenne). es simplemente falsa. Jornada cuarta. 11. la afirmaci´ on galileana parece gratuita o resultado de una feliz especulaci´ on filos´ ofica-matem´ atica.. G. . “An Experiment in the History of Science”. p. Par´ ıs (1642). p. 276.302. . Citado en A. p. Nacional Madrid. 14. 1982) p. Ed. “Galileo’s Theory of Proyectile Motion”. Para los detalles del experimento sugerido a Galileo por el marqu´ es v´ ease: R. “Dissecting Trajectories. independientemente de la amplitud. sobre este principio de conservaci´ on del movimiento aparece en al Jornada tercera. D. Proposici´ on II) p. Drake. . Edici´ on (Edit. “An Experiment in Measurement”. De motu impreso a motore translato. Galilei. 2a . se pierde de vista una propiedad importante de las oscilaciones del p´ endulo: su anisocron´ ıa. . Sin tomar en cuenta los experimentos de los folios 81r. Drake.346. Koyr´ e. . 97 (2) (1953) 224. Estudios 17. op. Edici´ on (Siglo XXI Editores. Vassura.233. 294.. . M´ exico. G. “The Role of Music in Galileo’s Experiments”. op. p. Sobre la factibilidad de este u to v´ ease Thomas B. 41). cit. pero s´ ı de otros factores como la resistencia del aire. Koyr´ e. A pesar de la originalidad del procedimiento para medir el tiempo. POSADAS V. . Physics 16 (1974) 323. vol. 10. Galileo dedujo que. 196. gracias a la publicaci´ on de un manual en el a˜ no de 1606.115. Galilei. hab´ ıa descubierto una ley matem´ atica que contradec´ ıa el supuesto fundamental de la teor´ ıa musical tradicional. Padua (1606). op. Mex. op. En esta formulaci´ on Galileo se aproxima al moderno principio de inercia. e no y lo dio a conocer. En cuanto al tercero. Proposici´ on I) p. V´ ease Discorsi. Jornada tercera. (La anisocron´ ıa fue descubierta por M. Isis 71 (1980) 551. Rev. Hill. . Galileo’s Early Experiments on Proyectile Motion and the Law of Fall”. Escolio de la Proposici´ on XXIII. p. Jornada tercera. No es extra˜ no que siendo m´ usico su padre.H. . 13. Tercera Jornada. . p. (Teorema I.K. 21. Vincenzio Galilei. vol. Scientific American 233 (1975) 98.. The University of Chicago Press (1978) p. 22.L. ”. cap. llega a dicha relaci´ on pero no de la manera como lo har´ ıamos actualmente (midiendo tiempos y espacios en intervalos arbitrarios). 9. VII. el movimiento de una bola que rueda a lo largo de un plano inclinado.296. Koyr´ galileanos.