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LOS SANGURIMAS

José de la Cuadra
EDICIÓN DIGITAL TOMADA DE http://www.edym.com/books/esp/clas_ecu/cuentos/cuentos.html Y REVISADA POR MARCO V. MANOTOA B.
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Prólogo a esta edición

La novelina (que él llamara así, como a La Tigra) Los Sangurimas es de naturaleza bíblica, emblemática, sustancial en la creación literaria. Es novela casi cabalística, exigente de cierta iniciación para comprenderla; es catequizante, se queda en el espíritu del lector y lo caracteriza con algo nuevo, revelador e imborrable. Difícilmente puede dársele a quien no sea un verdadero creador literario la posibilidad de organizar el entramado dramático de una pieza a base de símbolos y que, sin embargo, ese entramado resulte ser una tragedia tan humana como las entrañas de una mujer, la mirada de un hombre o la descendencia de ambos. Los Sangurimas es un edificio levantado sobre efigies montuvias, un bosque de fósiles de selva, de torrentes y de tormentas, de naturaleza, en fin; pero un bosque fosilizado que toma vida a medida que De la Cuadra lo va rebautizando con sus nombres de seres humanos, impregnándolos de odio, de pasión, de avaricia, de apetitos, de vicios, de hermosura o de sensualidad. Así la Naturaleza y los hombres se funden hasta dentro de sus mismas raíces, se enredan en las ramas al punto de encarnar un género nuevo de seres, los montuvios Sangurimas, puros, endogámicos, abstraídos de una creación distinta, de un universo que, a buen seguro, el genio del novelista descubrió que existía dentro del caos que formaron las culturas andinas ancestrales y las culturas ibéricas conquistadoras. A muchos parecieron convincentes (y muchos otros no quieren admitirlas) las opiniones de ese extraordinario erudito peruano que es Luis Eduardo Valcárcel, autor del cuño Tempestad en los Andes, quien con su razón de historiador, antropólogo y sociólogo dice que el laberinto andino ha forjado, en su tempestad milenaria, una raza de indio genuina de rebeldía, acendrada en su resistencia a las adversidades y precoz en los límites extremos de la vida, en la transición en ambos sentidos de la vida a la muerte. La aguda inteligencia de José de la Cuadra comprendió este fenómeno en toda su profundidad, muchos años antes de que lo hiciera Luis E. Valcárcel; y comprendió de igual modo la aventura singular del mestizaje de la cultura extranjera en ese mismo laberinto. Los mitos y los símbolos arcaicos del solar andino y costeño se entremezclan en 1a fachada del edificio montuvio con los viejos blasones ibéricos, criollos, llegando incluso a la hibridación más compleja, aquella que con los genes gringos le da al montuvio patriarca sus ojos alagartados y su tez blanca. Si el mundo montuvio no
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hubiera existido antes de José de la Cuadra, lo recrea él con tal verosimilitud que después de su obra habría comenzado a ser real y verdadero.

Darío Herreros Valencia, España, 1993.

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tantos como troncos. espectral y misteriosa. cuya mejor designación sería: MATAPALO. Sus troncos múltiples. se hunde profusamente en el agro con sus raíces semejantes a garras. Un asociado. formidable.Teoría del matapalo El matapalo es árbol montuvio. y sus ramas tintinean con viento del sudeste. Recio. se curvan en fantásticas posturas. el matapalo es el símbolo preciso del pueblo montuvio. a las cuales. 4 . Tal que él. cierta vez. En las noches cerradas. gruesos y fornidos como torsos de toro padre. que es una reunión de árboles. Una unidad vegetal. c. prendiéndose con raíces como garras. De cualquier modo. un consorcio de árboles. el matapalo vive con una vida extraña. El pueblo montuvio es así como el matapalo. está sembrado en el agro. en esa congregación del campesinado litoral.a. mientras sus ramas recortan dibujos absurdos contra el aire asoleado o bañado de luz de luna. La gente Sangurima de esta historia es una familia montuvia en el pueblo montuvio: un árbol de tronco añoso. el pueblo montuvio. de fuertes ramas y hojas campeantes. en el gran matapalo montuvio. Acaso ejecuta danzas siniestras. sacudió la tempestad. Acaso dirija el baile brujo de los arboles desvelados.

sin casi poderme levantar de la hamaca.. los ojos rasgados de don Nicasio mostrábanse realmente hermosos. jodido. a lo menos. era de raza blanca. Y don Nicasio repetía eso. Guachapelí. verdadero o falso. O como la hierba recién nacida en los mangales. No le quedaba más 5 . Yo soy de madera incorruptible. en Santo Domingo de los Colorados. Tras los párpados abotargados. —Pelo como el fideo cabello de ángel. el abuelo. postrado. Solía decir: —Es que yo soy hijo de gringo. pero era cabello de hebra fina. como si por la cabeza le corriera siempre un travieso ciclón. cristalina. Le clavaba los ojos a una mujer. —Aquí donde me ven. El origen Nicasio Sangurima... denotaba su presencia remota la raza de África. Ahora no.PRIMERA PARTE El tronco añoso I. las canas estaban ausentes. cierta vez. en esa ausencia.. de un suave color flavo.. enrojecidos. Tenía su pelo azambado. a quien fuera a buscar para curarlo de un mal secreto. una india bruja le había dicho a don Nicasio: —Tienes ojos pa un hechizo. que le dijera la india bruja. plácidos y felices. como el de las mieles maduras.. casi puro. Esos ojos miran con lenta dulzura. que venden en las pulperías. Por ahí. y ya estaba. Su pupila verdosa. amigo. Y se envanecía con ello. revuelto en rizos prietos. Pero don Nicasio lo entendía de otra manera: —¿Pa qué canas? Las tuve de chico. Cuando joven. cuando mozo hacía daño. poseía el tono tierno de los primeros brotes en la caña de azúcar. ¡Cosa linda! De esa mata de hilos ensortijados.

. en ángulo poco menos que recto... Claro. atrayendo recuerdos perdidos. no gringo. Los gringos se mientan Jones. —Eran del partido de García Moreno. —Es que soy hijo de gringo. No aflojaban el machete ni pa dormir. Siempre andaban de acá pa allá con el doctor.. con el gesto tan brusco como podía. A pesar del sol y de los vientos quemadores. Gente de bragueta. Los amores del gringo Si ño Nicasio estaba de buen humor. pues. Gente de bragueta —Gente brava.. claro. III. amigo. Los tenían bien puestos.. ¿No creen? —¿Y cómo que se llama Sangurima entonces. quedaba en su piel un fondo de albura. amigo. amigo! . como es apreciable en los turbios de las aguas lodosas el fondo limpio de la arena.. Con los Sangurimas no se jugaba naidien. al nivel de la frente elevada. sobre la nariz vascónica. se extendía en largas charlas acerca de los amores de su padre con su madre. ¡vaina fuera! Hablaba.! II. ahí estuvieron. se mientan Juay.. pero Sangurima no.. —¡Ah.que templarse en el catre.! Yo era pa peor. donde deben estar. apreciable todavía bajo las costras de manchosidad. De los Sangurimas de Balao. Y su perfil se volteaba. —Que ustedes no saben. Cuando la guerra con los países de Colombia. 6 . Y por cualquier cosita.. ¡Qué monilla del cacao . ¡Hacía raya. ño Nicasio? Sangurima es montuvio. Fijaba en el vacío su mirada de ojos alagartados y melancólicos. además.. Me agarraron miedo.. Llevo el apelativo de mi mama. Mi mama era Sangurima.

De este jaez continuaba la narración.! —Claro que así es.? —¡Nada! Mi tío Sangurima se calentó. le fueron con el cuento... Pero usté sabe que la mujer es frágil.. A lo que contaba. —¿Y.. —Mi mama no era así. A mi mama diz que no le gustaba. Así son las mujeres. Cuando Mi papás'aprovechó de mi mama. —¿Y no siguió más el asunto? 7 . ño Nicasio. Al primero que regresó. Así es. que se hacen las remolonas pa interesar al hombre. —¡Barajo.—Mi mama era.. don Sangurima. qué alma! —Así es. el gringo aquel de su padre apretó tanto el nudo que al fin ató lo que quería. don cojudo.. lo topó solo. Mi mama era de otro palo. mi mama me atendió como pudo. nenguno de mis tíos Sangurimas estaban en la finca. ño Nicasio. Cuando nací. pero el gringo era fregao y no soltaba el anzuelo. —Su señora mama querría no más.... Y bien hecho. que colmaban de rabia al anciano. Mi mama no dijo esta boca es mía. buscó al gringo y lo mató. —Y ahí fue que me hicieron a mí. De veras no quería. como usté verá. Nací yo. No monte a caballo. doncella cuando vino el gringo de mi padre y le empezó a tender el ala. amigo. interrumpida por observaciones del interlocutor.. pero en cuanto se alzó de la cama se fue a mi tío. se acomodó bien y le tiró un machetazo por la espalda que le abrió la cabeza como coco. Los Sangurimas somoh así. —¡Ah. IV. Cuna sangrienta —Pero ahí no fue que paró la vaina. ¡Andaban de montoneros con no sé qué general. pues.! Igualitos eran a mi tío Ufrasio.. —Claro.. —Así es. Nada más.

se daban irremisiblemente a relatar las leyendas del abuelo. era ley de Dios. Pero donde más se trataba de él era en los velorios.. El ataúd lo estaban construyendo abajo. Leyendas De Ño Nicasio se referían cosas extravagantes y truculentas. —¡Vea que don Sofronio es bien éste pues! Con eso. contábanse acerca de él historias temerosas. en el portal. aludía al muerto por lo pacífico que era: —Vea cómo se ha muerto ño Vitorino. Reposando en la estera. la vieja significaba. más corta que el cuerpo muerto.—Hubiera seguido. al acercarse a la zona habitada por los Sangurimas. antes que le sirviera de lecho. Otra vieja.... V... tras la merienda. Los canoeros. la canoa donde sería embarcado para el gran viaje. VI. sabroso como el pan. tras la bocanada de humo sacado al cigarro dauleño. —¡Ja. En las cocinas de las casas montuvias. el difunto esperaba. ja! Bien éste pues. en sus palabras. entre el tiempo que va de la hora de la cena a la hora de acostarse. una multitud de adjetivos. pero el papás de mi mama se metió por medio y ahí acabó el negocio. Amistad de ultratumba Habían tendido el cadáver sobre la estera desflecada. Por la sala circulaban botellas de mayorga para sorber a pico. Porque lo que el papás de mi mama mandaba. cuyas extremidades alargadas sobresalían en las cañas desnudas del piso. ja. sobre la tierra talada.. Los madereros de los desmontes aledaños encontraban en los presuntos hechos del viejo Sangurima tema harto para sus charlas. bañadores de fruta desde las haciendas arribeñas. 8 . cara al cielo. a la hora del café vespertino.. unos cuantos amigos que eran dirigidos por el maestro carpintero del pueblo vecino. con apropiada tranquilidad de ultratumba.

. Ña Petita proseguía: —La tarde que murió ño Ceferino llegó al velorio ño Sangurima. —Así es.... ¿Ceferino? . —Claro.. No entendíamos pues. El se asomó a la ventana. en la sala y cerró las puertas. Pero eso es nada. con la cara josca. De repente oímos que también Ceferino hablaba y –se reía. no más hace que Juanito le bajara una palma.. que quiero estar solo con mi compadre. a pesar de lo malo que era. se quedó adentro. —¡Tan fregao qu'era ño Vitorino! —Así es. ño Sangurima?.. una vez en Pechicha Chico? —No.. dejá que cuente ña Petita. Y llegó ño Sangurima: Salgan pa juera. pues. Ahora a la palma le ha caído gusano..... juntos se emborrachaban. —Y ahora. pues.. Y agarramos y salimos. era bien amiguero. ¿que dicen que vivía con la misma mama? —Ése... Era bien amigo con ño Sangurima. Entonces oímos que se empezaba a reír y hablar despacito. —No interrumpáis. el viejo. asustados. ¿recuerdan? —¡Ah!.—¡Lo que semos. —Un día. Estábamos en el velorio bastantísima gente. —¡Lo que le gustaba al difunto la agüita de coco! —¿De veras? —Pocos días. en Chilintomo. —Es que la muerte da respeto. —Cuente. Porque Pintado. El finadito mismo quería subir.. Toditos nos bajamos corriendo. Y otra vez la seriedad de la muerte cautivaba la charla de las viejas. —¿Y ven ustedes lo que hizo Sangurima. —¿Qué hizo? —Se le había muerto su compadre Ceferino Pintado. y nos decía: 9 . dijo. abrazado. y de abajo preguntamos: ¿Qué pasa. con el muerto al lado.

—¿Y cómo fue ésa? —Ño Sangurima era liga del capitán Jaén. —Pero la que diz que hizo en Quevedo. Todavía tengo buena puntería. no la hizo jumo.. Ño Sangurima se despidió de él y.. Estábamos despidiéndonos. suban no más. Jaén? ¡Ahí verán.. 10 ... —Jumo estaría. En la cara tenía la mueca como si se riera todavía. compadre. Querían matarlo. Tiró por su caballo y se fue. El viejo Sangurima supo y rezó la oración del Justo Juez. ¿Cómo te zafaste. se oyó decir: —La que estaría juma sería ?a Petita. ¿se acuerda? Y la montonera de Venancio Ramos tenía preso a Jaén en un brusquero lejísimo. Ya voy a ponerlo en la caja otra vez a mi compadre. —Así es. Ño Sangurima se golpeó la barriga de gusto. Hay pa reírse. Se rió. Jaén! ¿No? —Ahá. Ceferino estaba en su canoa. Yo me creo que estaba jumo. pero ya se regresó a donde Dios lo ha colocado. apretándole la mano: Hasta la vista. donde escuchaban también. dijo. Bueno y sano que estaba. cuando entramos. —¡Bien hombre. Ño Sangurima preguntó: ¿Dónde le pegó la bala? En la noble. una bala que salió del monte lo mató. No Sangurima abrió las puertas y. VII.. dijo. Al otro día llegó a Quevedo el capitán Jaén. Esta bala le ha llegao al corazón al pelao Ramos. Ahora mismo el mallorca la ha mariado. VIII.No sean flojos. Vengan pa explicarles cómo es eso. le dijo. sacó el revólver y disparó al aire. pues! ¡Ni yo mismo sé! ¿Y qué es del pelao Venancio? Gusanera. pues. porque Jaén era de la rural y les metía a los montoneros la ley de fuga. Pacto con el diablo. Ya verán cómo se les afloja Jaén. que te vaya bien. Subimos. carajo. me creo que el corazón habrá sido. De esta laya eran las historias que se referían en tomo a la persona de ño Sangurima. Pero fuera de la sala. como a los comevaca. Después. El capitán Jaén No faltaba quien narrara de seguida otra historia del viejo.

. que fuera sembrador en la finca de ño Sangurima. —¿Máh que la sarna? —¡No arrempuje. haciendo vivir a ño Sangurima. Mi abuelo. Ño Sangurima quiere morirse. Y no le puede cobrar a ño Sangurima.. dicen. dicen.. —¿Y por qué. El diablo no lo deja morir. 11 . Pero se desquita.. porque no puede entrar al camposanto a coger el documento. le dice: Trae el documento pa pagarte. —Pero ño Sangurima está muerto por dentro. —¿Cómo? —Sí. Y el diablo se muerde el rabo de rabia. así se desquita el diablo. y escrito con sangre humana.! ¡Pero más que el matapalo grande de los Solises! —¡Ah .. Ahí estaba. Ahora ya no pasa. El precio Algún curioso interrogaba sobre el precio que tenían en este trato. En el cementerio del Salitre. —¡Ah! —¿Y dónde lo tiene guardado el documento? —En un ataúd. de una doncella menstruada. pa descansar.Los montuvios juraban que ño Nicasio tenía firmado un pacto con el demonio.! —El pacto estaba hecho en un cuero de ternero que no había nacido por donde tenía que nacer. Ño Sangurima se ríe del diablo. —Así ha de ser.. ah? —El diablo no puede entrar al cementerio.. Enterrado. lo vido. —Pero es que ustedes no saben. Cuando va por su alma. Ño Nicasio es viejísimo. —¿De ño Nicasio? —No.. es sagrado pa él. —¿De veras? —Claro —Eso sucedía en un tiempo antiguo. ha vivido más que ningún hombre de estos lados. de un ternero sacado abriéndole la barriga a la vaca preñada. o de qué iba la venta. ¡seguro! IX.

. se hundirá la tierra de nuevo y saldrá el agua.. no más. Por eso la mentaban La Hondura. Vido pues.. —Así ha de ser.. ¡Tierra! .. Y enseguida empezó a secarse el pantano y a brotar tierra solita.. esperando. barranco alto todito. ¿saben en cuánto? . —Diz que cuando se muera ño Sangurima. en veinte pesos. X.. que vivía por estos lados hace un mundo de años. ¡Plata! . —¿Y cómo era? —Mi padre contaba que. que ser.. ¿Han visto? —¡Barajo! —Fue por arte del diablo. Terreno pa invernar.. —¡Ah. que le ha quedao de nombre.. ¡Mujeres! ¿Ustedes conocen cómo es ahora la hacienda de ño Sangurima. Sácala. Mismamente como cuando cría carne en una herida. cuando él era mozo... como todo. —Así tiene. —Cuando ño Sangurima se aconchabó con El Malo. La Hondura? Vega en la orilla. un día. Tengo una plata guardada. que en una mancha de guadúa ardía una llama... había otras leyendas..—¿Y cuánto le dio el Patica a ño Sangurima por el alma? —¡Uy! . Pero no es así.. eso no era más que un tembladeral grandísimo. Pero antes no era sí. —¿Y cómo fue eso? —Vea que ño Sangurima podía hablar con los muertos. Ño Sangurima dijo que bueno y preguntó 12 . —Claro que fue cosa del diablo también.. de que firmara el pacto. —Así ha de ser. entonces fue y le dijo a la candela: ¿Qué se te ofrece? La llama se hizo un hombre y le contestó mismo: Yo soy el mentado Rigoberto Zambrano.. Pa dentro. que está debajo. pues.. compró el tembladeral. pues.. El entierro De riquezas llegadas por causas extrañas. Lomiales. Aquí se trataba de un entierro que ño Nicasio habría descubierto. ¡Vacas! . no más.. Pa disimular él dice ahora que se lo dejó la mama.. que es para vos..

Pero la gente nunca quiso. como a los esteros pa coger pescado.que qué había de hacer. véndanmelo. —¿Y qué hizo ño Sangurima? —Pues se puso a buscar un chico así. a lo menos cien. Diz que era un platal grandísimo. De veras les taparía la boca. —A usté le han contado alguna pendejada. pues.. Y todo andaría mejor.. que era muchacha virgen. —¿Y la melada Jesús Torres. señor difunto?. —Así ha de ser. Y entonces fue lo gordo. 13 . amigo. El muerto le pidió que le mandara a decir las treinta misas de san Gregorio y las tres de la Santísima Trinidad. Igualito. con un mohín como de un chico travieso.. —Entonces ño Sangurima diz que agarró y dijo: Tengo que hacerlo yo mismo al chico. ño Sangurima lo llevó donde estaba el entierro. No se privaba de sonreír. pues. —Claro..? —Cuando supo. yo les pago bien. regó la tierra y sacó afuera el platal del difunto. ¿ Y qué más.. en plata bien gorda. dicen. Parió chico. y la hizo parir. —¡Ahá! —Se sacó a la melada Jesús Torres. El mala visión le dijo que para sacar el entierro había de regar la tierra encima con sangre de niño de tres meses que no hubieran bautizado. Yo no sé qué tienen los montuvios pa ser tan hablantines.. En el manicomio murió. Vea que él no tenía hijos ni mujer todavía. le averiguó. Estaba mocito. mismamente. a lo que ño Sangurima se conformó. qué hizo . le clavó un cuchillo a la criatura. Más que por un caballo de paso.. advertíase en su rostro un gesto de contrariedad. —¡Ah. hace años. XI. Y cuando el chico tuvo tres meses. Diz que le decía a la gente: Adiós.. La llevaron a Guayaquil. se volvió loca. —¿Cuántos? —Según mis cálculos. Rectificaciones Cuando se le averiguaba a ño Nicasio Sangurima por la melada Jesús Torres.

¡Buena sangre. encerrada en un cuarto de la casa grande de La Hondura. en el camino. al manicomio Lorenzo Ponce. XII.. Sus dos primeras mujeres murieron mucho tiempo atrás. ño Nicasio? —Yo me saqué a la melada Jesús. que era hija de un padrino mío. Es pa que no se acaben los Sangurimas. y le hice un hijo. que no había cómo quitárselo. lo que cuenta la gente inventora. don Nicasio? Si tenía a mano una mazorca de maíz.. Además. —Cuente los granos.. —Así es. Una noche le dio un aparato como que se iba a quedar muerto y yo lo agarré y corrí pa llevarlo a la casa de mi compadre José Jurado. ¿Ya los contó? ¡Esos! —¡Barajo. La melada que vido al chico muerto. Yo la mandé a Guayaquil. estiró la pata. el angelito. El muertecito ya apestaba y tuvimos que zafárselo a la fuerza.. en los alrededores y hasta muy lejos. —Y vea.. la mostraba. que era curandero. al preguntón. Dos días lo tuvo apretado. ño Sangurima. Y así fue que se volvió loca. don Nicasio se había amancebado un sinnúmero de veces. Y así fue que lo regresé donde la mama. lo malcomo y no quiso soltarlo. El chico era enfermón bastante. con las cosas puestas en su sitio! —¿Y cuántos hijos tiene mismo. amigo. Ahí rindió sus cuentas con Dios a los tres años de eso. no más.—Y vea usté que hay algo de cierto en eso. Mazorca de hijos El viejo Sangurima se había casado en tres ocasiones. pero no como dicen. se estuvo gritando un tiempísimo. y tenía hijos suyos por todas partes. amigo! ¡Gente de bragueta... don Nicasio! XIII. que no había quien la parara. pero. Entonces la melada se puso a gritar: Dame a mi hijo. La última vivía aún.. amigo. —Ah. —Hasta en Guayaquil tengo hijos. de por aquí mismo no más. —¿Y qué hay de cierto. Otras costumbres 14 . inválida. chochando.

Luego exhumó los cadáveres y metió los huesos en cajas adecuadas. mientras le fue posible hacerlo. XV. XIV. Por aquello del auxilio en el futuro. las pobres. —¿Por qué. Y las sobajeo. de noche. junto al hombre que fuera de ambas.. ño Nicasio? —Ahí que hay tanta gente. extraía los restos. Me acuerdo de cómo eran en vida.Conservaba don Nicasio una respetuosa –si se puede llamar así– memoria de sus dos esposas fallecidas. labrado en madera de amarillo. ¡Qué miedo les voy a tener a mis mujeres' No dirá usté que no las conozco hasta donde más adentro se puede. y me hablan. El ataúd que se reservaba para él. El río 15 . ahora no tienen más que huesos. saliendo de sus cajones. —¿Y no le da miedo eso. las guardaba bajo su cama. ¡Lo malo es que donde antes estaba lo gordo. la otra del otro... cerca de la casa grande. no. fríos. ¿cómo iban a encontrar sus osamentas. No había querido utilizar para sus cadáveres cementerio alguno. en la cama. Le ayudaba en esta labor. los cepillaba y los limpiaba con alcohol. elegante. fríos. las pobrecitas? ¡Cómo iban a poder valerse! Pues yo tendré que ayudarlas.. y que se acostaban en paz. su tercera y santa mujer. Apariciones Aseguraba ño Sangurima que sus dos mujeres muertas se le aparecían. Cada fecha aniversario de la muerte de una u otra. —Oigo chocar sus huesos. las tuvo enterradas un tiempo en una colina de La Hondura. pero a lo que se conoce. lo mantenía aforrado de periódicos. la una de un lado. al lado del ataúd vacío que se hizo fabricar expresamente para él. a la hora del juicio... don Nicasio'? —Uno le tendrá miedo a lo que no conoce. Me hacen conversación.

rompiendo cauce bravamente. Se hace menester. sus aguas por el Guayas al golfo de Guayaquil. Lo que se mide se muere o se acaba. terneros. Dicen los baquianos: El que sabe. para surcarlo. Curva. caballos ahogados. A través de una serie de confluencias. Si uno no sabe montar. se ven pasar veloces. lanza. El río de los Mameyes es muy poco navegable por embarcaciones de algún calado. ¡Y pa qué! Yo en eso. Se encañona.. y perros. inflados. —¿Por qué no lo ha hecho medir. Sin duda que es que por entonces el río Mameyes hincha sus cabeceras y se desparrama por la selva lejana. se ven también cadáveres de monos. Va por rápidos peligrosísimos. hacia abajo. soy como el samborondeño come bollo maduro. aguas abajo. de jaguares. para los llenos del carnaval y la semana santa. Lo mismo pasa con los potros. La tierra se le opone. Durante las altas crecientes. sabe. Forma cataratas y saltos anchos. Ni su propietario conocía su verdadera extensión. de madera gruesa y dura. hacia Guayaquil. amigo.. La Hondura se alargaba sobre el río de los Mameyes. que no era sabedor de ciertas creencias campesinas. el río de los Mameyes no pierde todavía sus ímpetus de avenida serrana. de osos frenteblanca y más alimañas de la selva. El río los Mameyes debe más vidas de hombres y animales que otro río cualquiera del litoral ecuatoriano. con alguna habilidad se logra recorrerle de la casa de la hacienda para abajo. cadáveres humanos. pero él sigue adelante. sobre todo. En una línea de leguas. No obstante. volviendo sobre su rumbo. ño Nicasio? Cuando le hacían esta pregunta. vacas. al océano Pacífico. para soporte de los choques frecuentes con las piedras del lecho y con los barrancos macizos. Así mismo es el río. procedía de alguien de ciudad. En cierta época del año. ha 16 . pero si sabe montar. ya en zona costeña. disponer de canoas de fondo plano y ancho. al fin. Se enreda en reversas y correntadas.La hacienda de los Sangurimas era uno de los más grandes latifundios del agro montuvio. El río de los Mameyes viene de la altura. Hay que saber cómo se lo monta. Esa ribera podía considerarse como el frente de la hacienda. resistentes. lo tumba el animal. no lo tumba. Es presagio pa terminarse. En la región de La Hondura. en busca de la mar.

Pero cuando está bien, canta el río una canción que le da a uno, de principio, gusto de escuchar; luego fastidia; hasta casi no darse cuenta que se la oye. La canción la hacen las aguas contra los pedruscos profundos.

XVI. Viejos amores
Acerca de esa canción del río, relatan los montuvios una historia pintoresca. Figura, en tal leyenda, una princesa india, enamorada de un blanco, probablemente un conquistador español. A lo que se entiende, la princesa se entregó a su amante, quien a poco la abandonó. La princesa india llora, hoy todavía, la ausencia de su dueño. En otros ríos de la costa –el Mameyes no es el único con tal leyenda– se oyen llantos de otras princesas enamoradas.

XVII. Tierra pródiga
A La Hondura la cruzan varios riachuelos y pequeños esteros, que se alimentan uno de otro, concluyendo todo por afluir, corno ya se ha dicho, al río de los Mameyes. Gracias a esta irrigación natural, los terrenos de la finca son de una fertilidad difícilmente imaginada y creíble. Diríase que se trata de tierra virgen, donde jamás cultivo alguno se hubiera ensayado y donde las vegetaciones espontáneas se vinieran sucediendo, desde los días remotos del paraíso terrenal, la una sobre la otra. Hay montaña cerrada, donde abunda la caza mayor. Hay cuarteles grandes para el ganado. Huertas de cacao y de café. Sembríos de plátanos. Frutaledas. ... Y arrozales. Don Nicasio Sangurima gustaba de decir, con todo su orgullo: —En La Hondura hay partes pa sembrarlo todo. Hace uno un hueco, mete una piedra y sale un árbol de piedras.

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Decían que en un bajial enterraron una vez a un muerto y al día siguiente lo encontraron parado de pie. —¿Había resucitado? —¡No! Se había hecho árbol. El árbol del muerto, le dicen. Ahí está; a la vuelta de los porotillos de Poza Prieta. —Se hizo de un cuerpo difunto. No es un árbol como los otros.

XVIII. Acuerdos familiares
El caserío de La Hondura era nutrido y apretado. Más de una docena de casas tamañas de madera, techadas de zinc, rodeaban el caserón mayor de la hacienda, el cual estaba habitado por el viejo Sangurima. En cada una de aquellas vivía la familia de uno de los hijos legítimos de ño Nicasio, que, en total, fueron dieciséis. Los demás hijos, si residían también en la hacienda, habían construido sus moradas por los sitios distantes. Se entendía, tácitamente, que el habitar cerca del abuelo Sangurima era como un derecho reservado a sus parientes de sangre que legalmente lo fueran. Empero, se sabía de antemano que todos los hijos, de cualquier calidad, tocarían a la herencia de la tierra. Ño Sangurima había dividido por anticipado la finca en tantas parcelas cuantos hijos tenía. Nada de testamento. La orden, no más, transmitida de palabra al hijo mayor – Ventura Sangurima– que era ya un sesentón. —¡Pa qué papeles! Si estuviera vivo mi hijo abogado, bueno. Pero de no... El hijo doctor en leyes había muerto tiempo atrás en circunstancias horribles. —Corno el pobre Francisco ya no es de este mundo ¿pa qué papeleo? Lo que yo mando se hace, no más... Ya sabes, Ventura... Cuando yo pele el ojo le das a cada uno de tus hermanos, o a las familias de los difuntitos, su pedacito igualito de tierra y un poco de vacas... Yo te diré, antes de irme, si queda plata, pa que la dividas lo mismo. Tú dejas que la viuda siga viviendo aquí en la casa grande hasta que Dios se sirva de ella... Entonces te vienes tú con tu manada... Más antes no. —Está bien.

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Esas eran las disposiciones testamentarias del viejo Sangurima. Si acaso añadía algo más, en voz baja. —A los que viven amancebados entre hermanos, me les da una parte de todo, no más, como si fueran una sola persona. ¿Me entiendes? Que se amuelen así, siquiera. Porque dicen que eso de emparejarse entre hermanos es de criminal... Dicen, a lo menos los que saben de eso...

XIX. La casa grande
Estaba situada magníficamente a la orilla del río. De sólida construcción, con maderas finas, escogidas en los mejores bosques de la misma Hondura. Hicieron la obra alarifes montuvios, siguiendo las instrucciones del viejo Sangurima. La casa era enorme, anchurosa, con cuartos inmensos, con galerías extensísimas. Las fachadas estaban acribilladas de ventanas, metiendo al interior aire y sol en abundancia; se estaba dentro como en campo abierto. Pero en las horas calurosas de los mediodías de invierno, el techo de tejas fomentaba un delicioso frescor en las estancias. Sólo el piso superior estaba dedicado a habitaciones. En cuanto a la planta baja, era de bodega para los granos y de patios empedrados y cubiertos para las cabalgaduras. Coronaba el edificio un elevado mirador, donde había también una campana. La campana llamábase Perpetua y tenía larga y tenebrosa historia, como casi todo en La Hondura: gentes, animales y cosas.

XX. Contemplaciones
Don Nicasio subía por las tardes, habitualmente, al mirador, a la hora de la caída del sol; cuando no prefería acodarse en la galería fronteriza que se abría sobre el río. Desde el mirador se gozaba de una vista hermosísima. Veíanse, como un rebaño vivo, agrupadas las casas menores en tomo a la casa allá, las covachas de la peonada, mayor y, más pegadas al suelo, disimulándose en los altibajos. Entre las casitas, árboles frutales ponían sus conos verdes y sus luces doradas en tiempo de la cosecha. Los caminos salían monte adentro, a los potreros, a perderse en el
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como ahora. 20 . le producía a don Nicasio Sangurima un plácido efecto. Además. allá abajo. su vida atrafagada.horizonte ensangrentado del sol atardecido. terminaba por ver transcurrir. Era una sabana inconmensurable que. En vez del paisaje. Desde el mirador veíase el río como una lista movediza de plata. XXI. Hacia un lado. —Como si me tragara una infusión de valeriana. trayendo consigo un caliente perfume de cacao. El viento sobre el río De ahí venía.. agitada y sacudida como la arena de los cangrejales. La mama Veíase chiquitín. amigo. acompañado de lluvias torrenciales. Entonces no era así La Hondura. contra el río. Cuando el viento soplaba desde el río había de tomarse cuidado.. las manchas cerradas de las huertas. constantemente o en amplias ráfagas. Memorias Este espectáculo de la Naturaleza engreída.. vanidosa. hacia el lado derecho. siempre monte adentro. oscuras. tenebrosas. prendido a la mano de la madre: una amorosa garra que se le ajustaba al brazo. salvándolo y librándolo de todos. XXIII. para llevarlo sorteando los peligros. Tampoco era el siniestro tembladeras que contaban otros fantasiosos montuvios. XXII.. de mangos para madurar. se arrugaba en unas montañías prietas. de café. lo ganaba siempre el recuerdo. pues solía desencadenar en tempestad y concluía en un soberbio juego de rayos y centellas. donde fijaban albergue esas fábulas que solían decirse.

pues. una covachita de caña. Arreglado esto. yo era mocetón. Escapaba por defender al pequeñín... no me opongo. Nicasio Sangurima. Al pie del algarrobo construyó. XXIV. murió santa. El sitio de La Hondura lo halló propicio. Al cabo. buscando la soledad agreste. en los terrenos aledaños se avecindaron otras gentes. Emparentaba así con los vecinos.. no más. Cómo ha cambiado todo l –pensaba don Nicasio. señora? Desde la primera. amistaba con los recién venidos. Formó una chacra y de los productos alimentaba al chico. hasta más allá. tratarían de herirla en lo que más dolor le podía hacer. la había sucedido en el dominio de La Hondura. antes que a ella misma. era un Sangurima enterito. enteramente: —Mía. Pero. saltara la venganza de los hijos del hermano muerto por ella. en cosecha o como quiera. temía que sobre el mandato del padre. Pasado mucho tiempo. Iban al pueblo lejano a bautizar a la criatura. De pleitos —Cuando mi mama me dejó pa irse al cielo. —Esa gente desgraciada creía que mi mama vivía con el padrino. Mi mama era una santa. imposibilitado ya.. Cuando fue de confirmar a Nicasio. claro. Se dejaba hacer comadre. Se llama La Hondura. sin que me faltara un pelo.. huronera y escondite. viva. escogió para padrino al más poderoso de aquéllos.La mama venía de fuga. así será. —Está bien. Si quiere. Pero tiene que pagarme. —¿Y cómo fue eso del pleito. no más. Año tras año vivió metida allí. y le preguntaban a la mujer solitaria: —¿De quién esta posesión. Me dije: Lo que es en ésta posesión naidien me ningunea. ella respondió sin vacilaciones. Y naidien me ningunió. Se hurtaba a los hombres como a las fieras y huía a los lugares poblados. ¿No ve? ¿No está viendo? Desde aquí hasta allá. pero ya sabe: tiene que pagarme el arriendo. Y su hijo. señora. Pero mentira. Enseguida empecé a mandar. Pensaba que sus sobrinos. papá abuelo? 21 .. con sus propias manos.

Aquí hay plata. —Ahá. Querían que me fuera a la cárcel y les entregara las tierras. pero el pobre era bruto de nación. dije yo. —¿Y quién fue ese abogado. quizás. —Mi doctor Lorenzo Rufo se murió después. —Ah. Vengan por ella.. Al fin. lo tiré al agua de nuevo. y entonces yo dije: No hay que darle de comer a un extraño... si a mano viene. casi me pierde el pleito..—Eso fue otra cosa. 22 . Y dije pa mí. y mandaron dos delegados del municipio. papá abuelo? Don Nicasio soltaba la carcajada destempladamente: —¡No.. Por la plata no le haga. A cada concejal le aflojé su rollo de billetes y. El hueso saldría a asolearse. me preguntaron.. papá abuelo? —El billete. Y seguimos el pleito.. Ahá. Quiero peliar de veras... que era un abogado grandote.. les contesté. Hicieron una sesión en que me reconocieron como dueño y todo. ¿Me entienden? —Ahá. papá abuelo? —¡Cómo no! Me metieron pleito... cuando ya había hecho hasta esta casa misma donde estamos ahora. empezaron a funcionar solitos. Y pa que no se insolara. quedito: Este hueso ha de ser de alguno de los delegados esos. —Yo bajé a Guayaquil y busqué a mi doctor Lorenzo Rufo. —¿Aquí en la casa. pa una creciente fuerte. Hice abogado a Francisco... diz que . Más mejor es que yo haga un abogado de la familia.... pues. Una vez... —Ahá. le dije. con el aceite. doctor. A los añísimos de estar yo aquí.. ahora ustedes tienen tierra pa enterrarse con las piernas abiertas. ¿Nos entriega a las buenas la hacienda?. —Y por esa mala maña y porque mis cosas están en su sitio. vide en la orilla un hueso de pierna.. como ya sabéis.. en el río! . cuando llegaron les di posada fresca.. Y se la pegaron. otro abogado lo ganó pa siempre. la junta parroquial del pueblo me vino con que era la dueña de estas tierras.. —¿Y el municipio no hizo nada. Y ahí están todavía. posando...

con la punta a lo alto. enjuto y larguirucho. 0 a lo más. Ventura jamás pensaba con su cabeza. su mentón se prolongaba en una barba encorvado.SEGUNDA PARTE Las ramas robustas I. Diz que a los primeros veinticinco azotes. en el fondo era un pobre diablo. de las que llaman pata amarilla. Se había casado Ventura con una dauleña. ¿Es que estoy cansado pues. con vientre enorme y la proliferidad del cuy. A Ventura Sangurima le decían El Acuchillado. el viejo Sangurima le hizo dar cincuenta azotes de un peón negro que servía en La Hondura. También le decían cara de caballo. El acuchillado El mayor de los hijos legítimos de don Nicasio. acaso soy peón? Por eso el viejo Sangurima le había mandado dar los palos. pero para hacer. preguntó a don Nicasio si cesaba en castigarlo. por tremendas que fueran. si el viejo Sangurima le hubiera mandado ahorcarse. No obstante su apariencia. se limitaba a obedecer las órdenes del padre. En lo más profundo de su memoria. Ventura conservaba la certeza de que el padre cumplía rigurosamente sus amenazas. El viejo Sangurima respondió así: Aflójale los demás despacio. Seco. habido en su primera mujer. pero ajústate al medio ciento aunque se muera. cuando él era un chiquillo. No tuvo tiempo 23 . era Ventura. en veinticuatro años. a pesar de que el negro se los había aplicado con mano floja. en último término. sin duda. un aspecto un tanto siniestro. lo que le daba. lo que el padre ordenara. por culpa de una profunda cicatriz que le cruzaba el rostro de arriba abajo. a tal punto que. ancha de caderas. Veinticuatro hijos le había obsequiado al marido. hubiera consultado antes con su hermano cura. Ventura cumpliría el mandato de quitarse la vida. ¿no fue cincuenta bejucazos que te mandé que le dijeras? Y la falta cometida por Ventura había sido tan corta como el no haber querido enlazar una yegua corretona para que montara el padre. En cierta ocasión. Ventura se desmayó. una mujercita retaca. compadecido.

Único en hacerle gastar era su hermano el cura. esto de trabajar se me ha hecho una maña. reprendía a los chicos si maltrataban a un animalico. encerradas en el colegio de las monjas marianas. pa que corra su suerte. por hacerse comparaciones zoológicas: Pa trabajar soy un animal. o soy una bestia de bueno. II. 24 . Nació en el segundo matrimonio de don Nicasio. con quien conservaba una estrecha amistad. El palomo anda cuidando al hijo grandote. que lucieran en la ciudad. estaban en Guayaquil. maña de burro. —Pa mis hijos hombres. esa agria virtud que es el ahorro. Practicaba. independiente de la segura herencia de su padre. siendo rico. Pero si alguien le reprochaba que trabajara tanto. No friegues a esa criatura del Señor. Ignoraba –o fingía ignorar– lo que se refería a sus hijos. los últimos. El peje hace al hijo y lo suelta en el agua. Ventura consagraba todas sus horas posibles a la labor. además. Vivían todos. Ventura ligaba todas sus esperanzas a las tres hijas. Se veían a menudo. Es más mejor ser como el peje. El padre cura Terencio era cura en San Francisco de Baba. y aun adelantaba. como una semillada. al lado del padre. respondía fastidiado: —Soy como el burro. Tres mujeres. la antigua aldea colonial. en el caserío de La Hondura se tenía en poca monta a Ventura Sangurima. yo soy como el peje y no como el palomo. pero no estaban presentes sino dos. los chicos se le volvían: Ya está Raspabalsa peliando con sus hermanos del Señor. Se alzaba de la cama a la hora en que las gallinas aburren el nidal y todo el día trabajaba. No obstante disponer ya de una considerable fortuna personal. era peor que su peón concierto. Por lo común. el mayor de los hijos del viejo. tres mujeres. Por eso trabajaba como una mula carguera. Pero cuando se liaba a palos con un perro que le molestara. Iba su existencia con el reloj de las aves de corral. únicas que había entre las dos docenas de hijos.para más. los demás se habían regado por el campo. Delirio sentía. Pretendía hacer de ellas damiselas elegantes. y aun siendo hermano de Ventura sólo de padre. hacía con él mejores migas que con nadie.

de no gustarle tres cosas: verija. baraja y botija. acaso porque lo fuera en alguna de las muchas montoneras en que estuvo. vinos y licores raros. Manuela y el diablillo lo recibían zalameros.Ora Ventura viajaba al lejano pueblo. una acusación susurrada contra el coronel. adquiriendo para su paternidad las más c aras zarandajas en las tiendas de los chinos. En ocasiones se decía que eran ahijados del clérigo. porque ningún hermano del cura los reconocía como hijos. del que se ignoraban qué nombre de pila le dieran pero al que se conocía por Perfetamente. —Vosotros mismamente no debéis llamarme papá. III. se desvivía por obsequiarlo. el padre Terencio tenía casa propia. es tan bueno como un cuaje podrido. pero concretada en nada efectivo: El coronel se comió esa corvinita espinosa. que es la parentela que tengo con vosotros a de veras. sino padrino. lo cual era en extremo curioso. El padre Terencio osó decir cierta vez. mirando al machete que le colgaba del cinto al coronel: 25 . De resto. Bien hecho que lo haygan muerto como lo mataron. apodado coronel. Cuando El Acuchillado armaba camino a Baba. y un demonio de chico. Cuando éste visitaba la hacienda. ora el clérigo venía hasta La Hondura. pues. Francisco era un hijo de puta. El abogado No se le pudo utilizar buenamente ni para ensayar el filo de un machete nuevo. –insinuar mejor– al oído de su hermano Eufrasio. Y ya en el pueblo. frecuentemente lo trataban de papá. Éste era un dicho entre el grupo familiar. De continuo habitábale en la casa una hermosa muchacha. llamada Manuela. como todos los demás Sangurimas. Los dos figuraban como sobrinos del padre Terencio. Mi hijo cura –decía don Sangurima– sería un gran cura. todo ello. Murió trágico en el sitio de Los Guacayes. estando en sus copas consuetudinarias. que corría por cuenta de Ventura. portaba grávidas alforjas con lo mejor de su campo para regalo de la mesa del hermano. gasto. Eufrasio Sangurima. sin perjuicio del gasto en cerveza. En La Hondura. solía decir de su hermano el abogado: —Con perdón de mi mama.

sin que se supiera por qué. montó oficina en Guayaquil. de boitachón y de hipócrita. Clarito. —Que el coronel no lo haiga matado. Y no soltaba el poder que le había dado el viejo.. Y lo mandó a matar con el coronel.. —Entonces el viejo diz que dijo: Yo no me jodo por naidien. Al regresar. —¿Y por qué? Se jalaban bien. era él quien hacía la 26 . ¿Por qué? —Porque ño Sangurima.. Pero la malicia montuvia anotaba ciertas tendencias e interpretaba ciertos detalles. El viejo. El doctor Francisco Sangurima había sido un hombre de extra as costumbres. —Así fue. que es el engreído del viejo.. que no había leído media línea siquiera ni del Antiguo ni del Nuevo Testamento –por la razón elemental de que no sabía leer ni escribir–... Yo hice este abogao y yo mismo lo deshago.. pues.. aún parecía como que la esperase.. el viejo. papás. ! El doctor estaba perdiendo un pleito gordo y ño Sangurima le había dicho: Déjame a mí ya.. cosa nada corriente en el genio militar. Pero pensando que su hermano se burlaba de él en alguna manera. bueno. socio con un colega que fue su compañero en las aulas de la universidad y que. una vez instalados. no se vio en él que le hiciera mayor impresión la tremenda noticia. Así que se graduó. El viejo fue que lo mandó a matar.. Hay que desaparecer al pendejo éste. quedó sin entender la alusión. dio abasto a murmuraciones campesinas. El coronel. ¿Y quién será que se lo ha comido. —Ah... Pero el doctor Francisco no quería.. De éste y otros hilos sacados. dos días antes de aquel en que probablemente fue asesinado el doctor... Por ejemplo. Diz que decía: Yo la gano. la cosa... el coronel Sangurima desapareció del caserío de La Hondura.. —¡Ahá! Vean pues... pues. no? Le valía tan poco el muerto que no se molestó en averiguar nada.. No te metas vos en nada. haciéndosele el gato bravo. —Ah. entre una sarta más de insultos obscenos. Ninguna causa aparente existía para acusar de la muerte del doctor Sangurima a su hermano el coronel. Pero él arregló la cosa.—Acaso esa arma sería la quijada del asno. lo mandó al ajo y lo trató de mujerona. —¿El padre? —¡Y mesmo.

estaba allí. Se había hecho construir una casucha pajiza en el sitio abierto de Los Guacayes.. y ahí habitaba con un viejo peón que le daba servicios. en Yaguachi.. en forma exagerada. una manía. El doctor era de una acerba especie de cenobita. y gamonal montuvio. en cuanto quedó solitario. vio una mancha negra de gallinazas que voltejeaban sobre el techo y penetraban por las ventanas de la casa pajiza.. El doctor Sangurima se encargaba no más que de mandar clientes y se limitaba a cobrar la comisión de honorarios que pactaran. pedaceado. Y así había acabado sus breves días el doctor Francisco Sangurima. Su muerte se le presagiaba fatal. Prefería mejor vivir en pleno monte. temiendo siempre ser asesinado. por lo prestigioso que era en los campos y ser hijo del poderoso dueño de La Hondura. ¡Me lo arrancó de la boca! —A mi doctor Millán.. Terminó por cumplírsele. le pasó igualito. Los moradores de La Hondura comentaron. Era. Acaso lo mataron la misma tarde que el peón salió de compras.. buscando congraciarse con las gentes Sangurimas. de la soledad. pues se afirmaba que a esa soledad tenía horribles miedos. Se calculó que tenía ya dos días muerto. es muerte de abogao. alzó con su construcción y la trasladó a Los Guacayes. Gustaba. Disparó al aire su escopeta y las aves ahuecaron. A mi doctor Domingo Millán. medio comido..labor profesional. Cierta tarde mandó por víveres que su peón trajera del caserío de La Hondura. Los asesinos estarían espiándole tras los matorrales y. En el rellano de la escalera lo esperaba un cuadro horroroso: El cuerpo del doctor Sangurima. bastaba para que todos los montuvios de los aledaños.. abogado de los tribunales y juzgados de la república. Moró antes en el sitio de Palma Sola. Cuando regresó el peón. Su solo apellido. —Cierto. al recordarlo: Como que lo pedaceen a machete y se lo coman los gallinazos.. pero como otros Pobladores acudieron a instalarse en las vecindades. más bien. ni siquiera en la ciudad. al ser encontrados sus despojos. camino a la casa. Por su modo de ser había ganado algunas leyendas acerca de su naturaleza sexual. Se demoró el peón en el viaje más de la cuenta. El doctor Sangurima casi nunca estaba en él. desprendiendo olor a cadaverina. dijeron que el mayor de los hijos del coronel lo emborrachó contra su voluntad. Así. lo acometieron. —Eso mismo iba a decir. acudieran a sus servicios. 27 . el bufete producía dinero en abundancia.

virando los ojos en blanco y haciendo muequitas apicaradas con la boca. lo mismo un bagre cochino que un cristiano.—¿No? —Me creo de que no fue en Yaguachi –decía otro–. con su canto acompañado por la guitarra. el coronel era incansable.... amorosas o no. Allá.. además. a pesar de ser pueblo chico. 28 . en cuanto llega la noche. Cogen lo que cae. Si no lo hubiera hecho como lo hacía. coronel? —Verán. —Se me vienen pa encima. —¿Y cómo fue que se sacó a la pimocheña. no había mujer ante él que lo resistiera. hasta el cura se vuelve lagarto y salen toditos al río a pescar la comida. lo decía el viejo con toda la evidencia del orgullo paterno. IV. era el ojito derecho de don Nicasio: Es que eso es hombre. amigo. El coronel Sangurima era un tipo verdaderamente original. ondeado. El coronel El presunto asesino del doctor Francisco. pero ponía tal gracia en referirlas que siempre ganaba la atención complaciente de la audiencia. porque ustedes sí sabrán que Pimocha. Para narrar sus aventuras. Su aspecto físico le daba una singular prestancia de hermosura varonil. una voz admirable. Poseía. venido en tufos sobre la frente anchurosa. se parece a mí cuando yo era mozo. su carta brava en el amor. habría resultado insoportable. tenía facha marcial y bandolera y en todo él había un aire ruidoso de perdonavidas. Era fama que el coronel pulsara el instrumento y entonara pasillos tristones y valses lánguidos... me creo que más bien fue pa los laos de Juján. Pelo untoso. Ustedes saben que en la república de Pimocha....... el coronel Eufrasio Sangurima. como canoas que se les afloja el cabo en la correntada. Recortados por una misma tijera somos. La república de Pimocha.. es república independiente.. En esto residía mayormente su resorte con las mujeres a quienes les jugaba. él iniciaba la risotada que coreaban los oyentes–. —Tar vez. –a expensas de esta aldeílla fluminense.

hombre. ! Si no. pa que se calentara prontito.. a todo pescuezo: Hoy es el día de nosotros. la mancorné. Tales eran las historias interminables que contaba el coronel Eufrasio Sangurima. pa que no chillen. Pues un día en Pimocha. Entonces grité. ya se sentía aludido y llamado como inexcusable: Estoy con los de abajo –decía–. —Ah.. Anunciación Rivera. amigo. la chola me creo que tenía su compromiso y estaba más seria que burro en aguacero. También le atizaba aguardiente a la chola.... —El cholo Montero me hizo coronel en el campo de batalla. Expresaba con orgullo la deuda de sus charreteras al general Pedro José Montero. Fue en la revolución del año once.. como dijo mi comadre Manonga pa el incendio de Samborondón. y. En la casa armaron un griterío y entonces yo le dije a mi gente: Denles a esos pendejos una rociadita de bala.. Me dijo como que sí... ! ¡Claro! Entonces manotié el instrumento y me puse a jalar amorfinos. y fue que entró en el baile la cholita Josefina Rivera que me cayó en gracia. A boca chiquita. que murió en la refriega.. Así se dice en los cuarteles.. Creo que se jodieron unos cuantos. como dijo el gringo. Y le metí candela al baile y agarré y le dentré a la chola... me dije: Lo que es éste fundillo va a ser pa mí.Nuevas carcajadas.. pues... y aflojamos una andanada de fusilaría.—Pero hubo refriega. A ninguna revolución de los últimos tiempos había faltado de asistir el coronel Eufrasio Sangurima.. —¿Y por qué no le cantaba. Yo iba con todita mi gente. En cuanto llegaba a sus oídos la noticia de que algún caudillo se había alzado en armas contra el gobierno.. a los que no son del pueblo los largan pa fuera. Se callaron mismamente como cuando a un coro de pericos se le echa agua.. Lo que es la chola empezara a derretirse y ahí fue que le propuse.. —Por eso los bailes en Pimocha se hacen de día y en cuanto va a oscurecer. 29 .. ¡gud bay!. Ustedes recordarán. Todo el que está mandando es enemigo del pueblo honrado... no lo mentara yo. y antes que se arrepintiera la agarré del costillar. —¿Y es de veras eso? —¡Claro. pero nada.. la monté al anca del caballo.. yo estaba en la matanza de un puerco y andábamos bailando jumísimos. coronel? —¡Aguántese. coronel? —Es hablar de soldado. Del que sí sé es del padre de la china....

sin más consideración. a La Hondura. el coronel Sangurima regresaba. o simplemente los Sangurimas.. Se defendían a bala o machete. pasados los límites de la hacienda comenzaba el campo enemigo. para volver a salir con su gente. Más allá de los contornos. sobre todo si volvía en derrota. para que la recogieran sus deudos. la montonera del coronel la conocían como la montonera de los Sangurimas. Pero cuando lograba darles alcance y fomentarlas. para evitarse el encuentro con sus víctimas. y los montaba en buenos caballos criollos. salían obligados sin botín del asalto. todo se volvía confusión y espanto.. se botaban por los caminos del monte. gente amiga de tiros y machetazos y sin otro bagaje que el arma a la espalda. con él a la cabeza. Acaso sería una medida de conveniencia. iban sobre ella los demás montoneros. hasta donde se había proclamado su prestigio siniestro. Su paso quedaba señalado por huellas indelebles. Y esperaba que se incendiara una nueva revuelta. talaban sembríos. Por supuesto que en tales depredaciones no siempre sacaban para ellos las mejores consecuencias. lanzando vivas estentóreos al caudillo levantisco. Tan pronto como salvaba los linderos de La Hondura. No respetaban potreros ni corrales. Si trepaban una casa registraban cajas y baúles. que poseía en abundancia. Frecuentemente raptaban doncellas. abandonándola luego. muerta a medias. los Sangurimas anotaban bajas nutridas en sus filas y. en cualquier parte. jamás el coronel Sangurima regresaba por el mismo camino de partida. incorporándose a ellas. quemaban sementeras o graneros. a continuación. Los aprovisionaba de frazadas. A la vuelta de sus campañas. de vez en vez. indefectiblemente. Detenido en tales entretenimientos. 30 . si no del todo. Así que en el agro montuvio sonaba el aviso de que los Sangurimas venían. cargando de ella cuanto podían. Los montuvios no se sometían así como así. el coronel Sangurima casi nunca llegaba a reunirse con el grueso de las fuerzas revolucionarias que él saliera a apoyar. fusiles y machetes.Reunía en torno a sí veinte o treinta peones conocidos. Triunfadora o vencida la revolución. la montonera Sangurima iniciaba sus depredaciones. irritadas y dispuestas a la venganza y al desquite. Para el coronel. cuya flor era sacrificada por el jefe y. sus gentes peleaban como bravos y vendían caras sus vidas en las sangrientas luchas con las tropas regulares.

Se ha quedao así de una fiebre mala que le dio de chica. una bonita muchacha. modestamente. en muchos de los provinciales. Con algunos de sus veteranos de montonera. Felipe. En instantes de la máxima dificultad. tenía una cuadrilla de abigeos que él capitaneaba. iba él mismo a la cabeza de su tropilla. junto a su turba de hijos. Por ello rentaba con un fuerte sueldo fijo a un abogado de Guayaquil. padre e hija. aún se mostraba tranquilo. 31 . Después de todo. se llamaba. Las mujeres montuvias aseguraban que Dios la castigaba por su pecado de incesto. Todo esto se hacía en el más absoluto silencio. Generalmente. —Se me mojosea la gente –decía él. es el mejor abogado. planeaba el robo y los enviaba a ejecutarlo. como dice mi taita. apodado Chancho rengo. La marcha de los Sangurimas se hacía ahora bajo la noche. Es lo que decía el coronel de su hija mayor. definitivamente. el coronel Sangurima empleaba el mismo abogado que su padre. tal vez. el cual se entendía en defenderlo. desde que ella era mujer. La maldición de Jehová va a caer sobre esta hacienda. al padre. de las faenas de guerra. ya no sonaba como antes. no hay quien le puje. 0 amenazaba con el infierno o con el castigo de Sodoma y Gomorra. hacia la presa oliscosa y lejana. El billete. El padre Terencio no se atrevía a recriminar a sus hermanos incestuosos. contra el coronel y su gente se amontonaban juicios de abigeato. a la hora de la partida. como hecho público y notorio. pues sabía a lo que se exponía. de ella tenía varios hijos. el alarde gritón ni el zafarrancho de combate. Ahora. Retirado un día. se había dedicado al cuatrerismo. turbulentas aventuras. Sospechábase que convivían maritalmente. Pero no más. de tantas madres distintas: Cocinados en hornos diferentes. tampoco era una excepción entre los Sangurimas de La Hondura. se puso a vivir en el caserío de La Hondura. probablemente no sería verdad que el coronel Sangurima cohabitaba con su hija. De serio. pero con notable escasez de inteligencia. No le falla ni una. pero hechos con la misma masa. Con su nombre recordaría. Heroína. Sólo si se trataba de una vacada numerosa o la haza a le ofrecía peligros mayores. a más ya se impacientaba. a pesar de que la Santa Madre Iglesia lo condenara y a pesar de que él ocasionalmente intervenía en intimidades de la familia. En los juzgados de letras. amigo.A un mes y dos de la vuelta. cuando algún juez amenazaba condenarlo. vivía con su hermana Melania. juntamente con los suyos.

—Le hace lo que les hacen a todas las mujeres. —¡Yo qué voy a hacer! Yo no mando en el fundillo de naidien. y el resto de la semana trabajaban en sus labores campesinas. Gentes montuvias. casadas o ricamente amancebadas. Se emborrachaban sábado y domingo. Le habrá gustado esa carne pues. Así justificaba a Felipe. parían incontenidamente. bueno. aparentaba desenterado o salía voluntariamente de la cuestión.El viejo don Nicasio. y a Melania también. llenando de nietos al viejo. que se lo haga Chancho rengo. con los vicios y las virtudes de las gentes litorales y sin nada extraordinario. pues que se lo haga. por su parte. Las mujeres. Vegetación tropical. de noche a noche. 32 . Los demás hijos de don Nicasio eran montuvios rancios.

Cuando llegaron. y antes de trasladarse a Quito. coquetas. en esa especie de aldeúca que venía a ser La Hondura. El teniente político estaba sustituido por el patriarca. en el caserío de La Hondura regía un preciso sistema patriarcal de vida. a quien bien sabían acompañar en sus andanzas y secundarle en sus hazañas cuatreras. condicionado al mandato ineludible del abuelo Sangurima. María Victoria y María Julia. donde pensaba su padre internarlas en los Sagrados Corazones –a fin de completar allí la enseñanza superior–. y aun varios de los casados o comprometidos. Hijos y nietos establecieron allí negocios comerciales. Sobre bonitas. pasaron los meses de descanso en el campo. en nada pareciéndose a su dauleña madre pata amarilla y. cobró el poblado un inusitado aspecto. Eran de atractiva presencia. cuyos clientes eran la dilatada parentela y su numerosa peonada. Por más que era elemental su instrucción. Sangurimas puras. como el abuelo. por demás. cantinas donde se formaban grandiosos alborotos los sábados de tarde. botica. Manuel y Facundo seguían las huellas de su progenitor. Sin distinción. y las muchachas. les daba a ellas tono de exquisitez al lado de sus burdos y agrestes parientes. De todos los hijos de Ventura era padrino el clérigo don Terencio. las pretendieron de inmediato. las hijas de Ventura Sangurima de vacaciones al caserío de La Hondura. por ende. cantinas rivales entre sí. eran. pulpería. constantemente se vivió celebrando una fiesta popular. al lado de los suyos. los hijos del coronel Sangurima. además. llevaban a María en su nombre: María Mercedes. criaditas ya. tirando a blancas. Los escogidos fueron. sin embargo.TERCERA PARTE Torbellino en las hojas A pesar de todo. Habían concluido sus estudios en el porte o colegio de las monjas. auténticos gallitos del caserío. Muchachos valerosos 33 . Pedro. Carnicería. de cuya autoridad omnipotente nadie se atrevía a discutir. La innata gracia campesina se había refinado en ellas con los atisbos ciudadanos que pudieron aprender desde el convento cerrado. La Ganadora y El Adelanto. todos sus primos solteros.

Se hacían paseos de día entero a sitios distantes. y tras un breve reposo a la media tarde. Cuando don Nicasio supo de los amoríos de los Rugeles con las hijas de Ventura. 34 . pero así como los perros.. las fiestas en el caserío de La Hondura se sucedían una tras de otra. pero con el fondo canalla que se revelaba en ellos subidos de copas. Y después no te andes quejando. Ventura no le concedió importancia a la cuestión. Llegó un momento en que las muchachas se ilusionaron de veras. no. Por parte de la madre eran Rugel. Tanto se prevalecían de esta ascendencia suya que solían llamarse a sí mismos y hacerse llamar Los Rugeles. de paso. Maridueñas. Eran los Rugeles quienes provocaban los festejos. Sin solución de continuidad. llamó a éste a capítulo. o ellos mismos lo arreglaban por su cuenta. sacándolos de cuantos atolladeros en que se metían. Variaba en ocasiones el programa. porque el coronel. porque lo que es los Rugeles te las van a dañar. A más de bravucones. según la costumbre del campo montuvio... A caballo. eran los engreídos del viejo Sangurima.y arrojados. su padre. Incitaban a tíos y primos a que hicieran el honor a las huéspedes. Piedrahítas. a las cercas vivas de cerezos.. Por sus nietos había hecho el viejo sacrificios sin cuento. —¡Nos casaremos! –Resolvió Facundo.. ¡Bien hecho! Así hay que ser.. saludada con vasos de leche de tigre. a las manchas de mangos. porque donde uno se deja pisar el poncho. de los otros primos Sangurimas. Rugeles. Raspabalsa. para distinguirse. bueno –les dijeron las muchachas–. En canoa. y entonces fue que los Rugeles les propusieron salir a vivir con ellos. un paseo a pie a los cocoteros. está fregao. —Casarnos. ocurría el beneficio de una ternera y el almuerzo consiguiente. Tras el bailoteo que duraba hasta la madrugada. era el hijo predilecto de don Nicasio. Eran prejuicios fuera del alcance de sus primos.. En toda ocasión los Rugeles buscaban lucirse ante sus primas. —Ve que estos muchachos son jodidos –decía. y se enorgullecían de su apellido ligado a las gentes consagradas a la aventura montuvia. en su alto mirador: Cuida a esas muchachas. cosa más bien de diario. —¡Nos casaremos! –Repitieron como un eco los Rugeles.. No se dejan de naidien. vuelta a casa y vuelta al bailoteo.

Según dicho de ellos. Pero se atrevió a hacerles comprender... en la cadera derecha de Facundo se delataba abultado el enorme revólver. una noche los Rugeles se presentaron en casa de Ventura.. mala la comparación.. Creyó haber dicho una ocurrencia tan graciosa como para sacudiese de risa. ¡pa qué decirle! Nosotros estamos relacionados con sus hijas. En poco tiempo que transcurrió después. ¡Cuando regresen. —¿Qué vela llevan en este entierro. casarnos como Dios manda. —Vea. Sabía de lo que eran capaces los sobrinos y temía darles negativa violenta. salió con frases insulsas.. Terencio.Sucedía cierta mañana. De sus cintos pendían los yataganes. tío. Las muchachas. corrieron a esconderse en sus dormitorios. pues. suficiente para sí y para sus hermanos. ostensiblemente entonados con aguardiente. –empezó con voz nerviosa Facundo–. que es el padrino. ¡Qué mejor! De la misma sangre. —¿Qué les parece pues si le tomamos parecer a don Terencio y al coronel? —Ah. venían también sobre las armas. —Nos casaremos uno con cada una. Facundo continuó. claro! se casan con ustedes. ah. —¡Se han echado el baúl encima! –Los recibió y embromó Ventura. Hizo Facundo un gesto de repulsa. seguro. a convidar al tío cura pa que nos case. Vamos. —A mí me parece bien. o mejor dicho. Lo quería pensar todo rápidamente sin ser capaz de atenerse a nada. Y ellas han de estar conformes. Por añadidura. silenciosamente acercadas a la escena.. Estaba mudo el tío y pensó Facundo que no se había explicado del todo bien.. Pero es que yo. Se van a ir pa Quito.. Las muchachas no pueden caer en mejores manos. bajo la sombra de los porotillos... Y queremos. claro.. Ventura estaba aterrorizado. quiere que completen estudios. Iban trajeados con lo mejor que tenían... el tío cura y mi papás? Ellos no son los que se van a acostar con las muchachas.. pero le horrorizaba acceder. a la orilla del río de los Mameyes.. Ventura no supo qué contestar.. El gesto de Facundo era ahora de franco disgusto. 35 . pues. ¿Qué le parece que nos casáramos el sábado? Tamos jueves.

volvieron a negarse.. De los Rugeles desaparecidos. después de reflexionar. Raspabalsa. hacia el sur. Contestaron ellas con un sí a todo... a la postre no acabaron de acuerdo. —¡No apriete la beta al toro. juraban habérselos topado por abajo. casi a la semana. No pudo Ventura conciliar el sueño en toda esa noche. le dijo a Facundo que ella aceptaba.. efectivamente.. A caballo también. Déjese de pendejadas y resuelva! Aunque se llevaron una hora en la discusión. María Victoria. —Vea. ¿Qué le parece? Ventura no encontraba apoyo en ningún lado... tío –volvió a cortarlo Facundo– ¿Pa qué mismo necesitan estudiar más? La mujer.Me la vas a pagar. hermano. —¡Cuidado se arrepiente. Todo eran datos contradictorios. se tragaba el llanto en un rincón.. Los Rugeles bajaron sin despedirse y con los rostros hoscos y amenazadores. —. en cambio. Como era de temer. a mí se me han perdido tres... 36 . Unos decían que los habían visto por los linderos septentrionales de La Hondura. a mí no me meta en sus cojudeces. pero Facundo no convenía en nada. ni de ella. añadió Facundo. nadie daba noticias.. tío Ventura! Razonó Ventura..—Déjese de vainas. ¿Y si yo le pidiera que me diga dónde están sus hijos? A usté se le ha perdido una. a parir aprende sola.. las tres Marías no cumplieron con lo prometido a su padre y. —. y se encontró a Facundo en el sitio que de antemano convinieron. otros. ¡Resuelva de una vez y no chingue... Ventura se había acercado al coronel a inquirir pero no había obtenido otra clase de respuestas como que. atreviéndose hasta lo impensable.. se entrevistaron de nuevo con los Rugeles.. ! Y más abajo. En el anca del caballo se la llevó por el campo aún anochecido. Ellos insistieron en sacarse juntos y aunque al principio las muchachas se sintieron inclinadas a acceder. en secreto. sus dos hermanos le daban escolta. su mujer. a la noche siguiente. y para si le oyera. pero ni este ofrecimiento tranquilizó al padre. Aconsejó largamente a las hijas y les recomendó no vieran para nada con los Rugeles... con que sepa cocinar. La cosa se supo tarde.Estos malalma son capaces de cualquier. y que bajaría de la casa a reunirse con él cuando cantaran los gallos a la mañana.. La dauleña pata amarilla. para sí. Bajó.

Con el hilo de voz que le quedaba. El padre Terencio constató el hecho bárbaro. le escribió al padre Terencio pidiéndole ayuda. andando día y noche. —Mi estado les dará respeto. dejó al descubierto un cuerpo desnudo de mujer. y en la parte superior. espantando las aves. —Acá no llegan reses –cortó el otro peón–. Por acá no hay pasto ni agua. Ahí hay mortecina. sobre el suelo sartenejoso.. —¡Alguna res! –Alcanzó a decir Terencio.. habían desaparecido todas otras huellas. Los Sangurimas se estremecieron. cuando la negra nube de alas se levantó. Entre la descomposición y los picotazos de las aves. hermano. los dos. muerto en estas mismas soledades. A un tiempo. un travesaño formando cruz la habían atado. –Le recordaba don Nicasio. —Así ha de ser. siguiendo enrevesadas informaciones y orientándose en huellas tardías.. Se le dificultaba la respiración. Cerca del sitio de Palma Sola. el clérigo y el padre. ¿Y por qué no les dejaste casar? ¡Más mejor hubiera sido! Por un propio que mandó a Baba. uno de los peones divisó una mancha de gallinazas. ¡Quién sabe cuánto y qué le habían hecho! Sólo quedaba ahí la sarcástica enseña de cruz. con los peones de más confianza.. en su sexo ya podrido y miserable. —Yo mismo seré la contestación. La cabalgata se acercó al lugar. y se estiró en el desmayo. A Ventura el corazón se le oprimía. Llegado a La Hondura salieron en busca de la muchacha. Rodó montura abajo. Meticulosamente recorrieron enorme porción de la hacienda. Ventura Sangurima balbuceó: —¡Es María Victoria! No pudo hablar más. Una rama puntona de paloprieto le habían clavado en el sexo a la muchacha. Estaba ahí la venganza de los Rugeles.. Junto al cadáver estaban las ropas enlodadas y manchadas de sangre. Salieron en procura de la perdidiza. Diz que dijo tan pronto recibió la carta.—Yo te dije: Cuida a las muchachas. —Mortecina –dijo.. Los dos hermanos se intercambiaron temor en las miradas. 37 .. a la altura del pecho.. volvieron a recordar al hermano común.

¡Pero quién sería que mató a la muchacha! . Yo digo de que la chica se haya extraviado de ellos y caído en quién sabe qué manos. Yo te manoseaba el consejo y vos no lo has oído. Los Sangurimas eran tratados por la prensa como una estirpe de locos. en La Hondura. pero no se atrevió a hacerlo. Aparecieron largos artículos. —Vos tiene la culpa. La noticia. pa que no friegue naidien. —Hay que enterrarla aquí mismo. y los gamonales de raigambre campesina auténtica tanto o más explotadores del hombre del terrón. Para estos. jefes de horca y cuchillo. Sabía que no contaba con el apoyo de su padre contra los Rugeles y temía de ellos más que antes. del montuvio proletario.. los Sangurimas estaban a ras de los crueles barones feudales. su genealogía bañada en sangre. Sé historiaba a las gentes Sangurimas. de tal asunto. transcendió a Guayaquil. por no cuidar a tus hijas. Se daba. En el agro montuvio – decían– hay dos grandes plagas entre la clase de terratenientes: los gamonales de tipo conquistador. en contra de la prohibición lanzada por don Nicasio. como si de una dinastía de salvajes señores se tratara. incluso aumentada. Tan explotadores los campesinos como los de base ciudadana. del siervo. que no contestó. la lista de sus horrores. Tal vez los mismos que comieron a mi hijo Francisco. ¡Sea como sea. nadie lo desestimó. 38 . con el cuerpo muerto de su hija.. redargüir. vesánicos. los blancos propietarios. que no se enteren las malas lenguas. pero lo cierto es que los periódicos porte os dieron con la cuestión en extenso. Ventura. que pesa mas todavía que la aristocracia importada. a cual supera en barbarie. sobre to! A pesar del llanto que le sacudía. No se sabe quién lo denunciara. que quería hablar a solas a Ventura. Ventura hubo de conformarse.Don Nicasio llamó a Ventura cuando éste estuvo de vuelta en la hacienda.. En verdad que él no estaba seguro de nada. a boca chica. Porque lo que es los Rugeles no han sido. a su modo particular. a pesar de la ley del silencio impuesta por el viejo Sangurima. Al cabo se movieron las autoridades para investigar el asunto y entró en funciones la gendarmería montada de la policía rural. que no dispone más que de su salario en fichas y látigo. Hubiera dado cualquier cosa porque estuviera allí el padre Terencio. anormales temibles. Los semanarios de izquierdas también se ocuparon. dueños de vidas y haciendas. habría querido oponerse.. hay que dejar la cosa quedita. seguro. Aristocracia rural paisana.

. el que iba de jefe llamó a grito pelao: —¡Don Nicasio! Hubo silencio y espera. Cada peón de los suyos agarraba el fusil o la escopeta y disparaba contra los policías.. Al mes y medio de ocurrido. Semana tras semana. la labor iba a ser infructuosa. —¡Barajo con el viejo vaina! —¡Es que cuando quiere. Se formó la escolta en cuadro y salió la noche cerrada. Odio por odio. De su casa había salido el coronel Sangurima con gente armada. entre las casuchas. pero jamás se llegó a presumir que los tuviera escondidos en la propia casa grande de La Hondura. en una aparente neutralidad. Las gentes de los Sangurimas se habían dividido en dos bandos: el que apoyaba al coronel salió a sostener el ataque de los rurales y el que tácitamente simpatizaba con Ventura permaneció sin intervenir. Habría seguido hablando el capitán. derribándolo del caballo. pero una bala salida de la oscuridad le atravesó el pecho de parte a parte. En breve se ajustó una batalla campal bajo las sombras de una escolta del regimiento. —Soy yo. Seguía el silencio. viejo del carajo. porque el montuvio aún teme más a la policía rural que a los asesinos y ladrones. Para los de este último bando fue una sorpresa extraordinaria el ataque policial. don Nicasio.. quiere! —Y a los Rugeles los quiere. enrumbando a la casa grande de la hacienda. o quizás hubiera ordenado fuego.. . fuera de las gentes de La Hondura. ! Usté tiene escondidos ahí a sus nietos Rugeles.. Entréguelos y no haremos más nada.. Una cincuentena de jinetes armados se metía por los senderuelos.. en verdad. de la rural.. Algo. tan largo que el capitán Anchundia amenazó: —Conteste. nadie suministraba información. pocos eran quienes se acordaran del suceso. Cosa de media hora duró el tiroteo. Y comenzó la búsqueda tenaz de los criminales. Llegada la cabalgata al portal..De Babahoyo salió un piquete del regimiento Cazadores de Los Ríos.. se había murmurado acerca de que don Nicasio sabía dónde estaban los Rugeles. Pero una noche el caserío despertó por un nutrido galopar que penetraba hasta en las alcobas. 39 . o le aflojo el fuego . el capitán Anchundia.

La policía esperaba refuerzos. con poca más dificultad.. a los tres Rugeles. cerca de la madrugada se escuchó un nuevo galopar por el camino real. se arrumbaron en rincones protegidos y disparaban desde allí. llegó un grueso destacamento de tropas regulares del Cazadores de Los Ríos. y momentos después sacaron atados con sogas. Posiblemente atemorizado ante las fuerzas. muy superiores ya en número y armamento.! 40 . dejando libre el acceso a la casa grande de La Hondura y evacuando el caserío.—Así es. el coronel Sangurima.. Se formó la escolta en cuadro y salió del caserío. pues no acendraban en la defensa. Los condujeron al palenque y los entregaron a una escolta del regimiento. ¡A la cárcel! —¡Ah. codo a codo. como tras murallas propicias. A poco. junto con los primeros clarores en el cielo ennegrecido. —Así es. En efecto. Penetraron los policías al edificio. pues. —¿Adónde los llevarán pues? —A Babahoyo pues. tras los macizos árboles o tras las cercas y empalizadas. se escapó con éstos. que dirigía a los suyos.

don cojudo! Habló el cura. que alguien lo veía llorar. ¿no? Ya se jalaron presos a esos muchachos inocentes. sí. destellaba un brillo de locura feroz. Se calmó. la primera vez.. papás! —Yo soy más macho que vos. papás? 41 . Y ahora dicen que nos seguirán juicio a todos. arrobado más por un rumor misterioso que escuchaba – mientras escuchaba al cura– y que parecía venir de abajo. Yo tenía otro plan. El comandante del Cazadores me dijo... no los alcanzo.. tal vez. Aún seguía mudo el padre Terencio. de donde había llegado siempre la canción del río de los Mameyes. Procurando el acopio de su escasa ciencia cristiana para la consolación de su anciano padre. Moriré antes. Pero Ufrasio no quiso.. en el que mordía las manos hechas puños y se desgarraba las ropas. —Ya estará contento tu compadre Raspabalsa –dijo nada más ver al cura–.. ahora más alagartados que nunca. pues. —¿Cuánto tiempo les caerá de prisión a los Rugeles. en sus ojos verdosos. y llegó cuando todavía don Nicasio se agarraba al catre en una explosión de rabia impotente. agarré y me dije: Debemos jodernos completos. Yo le creía más hombre al coronel. —¡Papás! ¡Hay que tener valor! ¡Hay que ser macho. —El pendejo de Ufrasio dañó todito. Y le propuse lo que le propuse. —¡Papás! ¡Papás! ¡Acomódese papás! Llanto tremendo... naidien puede entrar tampoco. —¡Ah. tan pronto se enteró de lo sucedido. La tropa nos tiene vigilaos por eso.. Era ésta la primera vez que el cura don Terencio veía llorar a su padre Sangurima.. Le gritó más el viejo: —¡Rebuzna algo.. Terencio? —Dieciséis años. por las muertes que ha habido anoche. ¡Más macho que todos! ¡Carajo! . —¿Y qué le propuso.. papás.. mujerona. Cuando vide la cosa perdida. Este le oía.Epílogo El padre Terencio acudió a la casa grande.. pues! . Infundía miedo su llanto. Naidien puede salir de La Hondura. acaso la primera vez que lloraba en toda su vida.

viviente sólo en su cabeza afiebrada. Los policías habrían aceptado sin desconfianza. Inició un gesto lento. Nos embarcaremos en la canoa grande de pieza. Pa mí las cosas son de .. aquí en confianza. Al llegar a la Revesa de los ahogados. En los ojos alagartados de don Nicasio. con la mano hacia lo alto: —Grande como un matapalo. —De tierra los peones hubieran dado bala a los rurales. la luz de la locura prendió otro fuego... Yo también quiero ir.. Claro. Pero... amigo. 42 ... lo que habría sido el epílogo verdadero y que era.. si no les alcanzara un balazo.. más mejor.Le explicó largamente don Nicasio el plan que no pudo llevar acabo. si Ventura es un pendejo.... Más abajo de La Hondura. don cojudo? —Habría sido otro crimen horrendo. Ahí nos habríamos jodido completos... Su alma mismamente se habría perdido... Los rurales se hubieran ido a pique. otro modo le voy a decir que pa mí... que estarían en el agua.. Habríamos acabado toditos. no más. Pa mí las cosas opongo. papás.. ahora. el río de los Mameyes da vueltas en una revesa espantosa: la Revesa de los ahogados. Dios habría querido que nos salváramos los Rugeles y yo. el epílogo imaginario.. pero yo no... pa eso se llama el punto la Revesa de los ahogados. ¿No le parece. usté es otro más grande. Y de salir mal.. Más grande. Más mejor que presos ellos y yo solo. habría mandado sacar la tabla falsa del fondo de la canoa y todos se hubieran hundido en dos minutos. —Usté lo creerá así. Don Nicasio hubiera dicho a los policiales: —Más mejor es que nos vayamos con los presos por agua..

Por haberlo sido. más que de la pequeña sociedad de cinco jóvenes. Adolecido de algo violento. Pedro Jorge Vera.en el universo incalculable y oscuro.Joaquín Gallegos Lara (al que también se le acabó prematuramente la vida. Cuadra murió poco después de haber cumplido los treinta y siete años de edad. conocidos el móvil y el deseo de una instancia histórica y apreciada la circunstancia vital en que entonces nos movíamos. Era el mayor de los cinco entrometidos -con tan débiles armas. parte. de la mágica Esmeraldas. actor y espectador. cuya amistad fraterna habíase hecho y persistía por sobre la literatura. antes de cruzar la cuarentena. pude tener la certidumbre de que. 1958 Cuando en un día de febrero de 1941. Demetrio Aguilera Malta. de un síntoma de crisis colectiva. guardadas las distancias. de la misma capital montuvia. A estos cinco se dio en llamar "Grupo de Guayaquil". en su querida capital montuvia de Guayaquil. de una necesidad de cambio. como un puño. Años más tarde. de una causa reajustada por lo subjetivo del ánimo a los grandes problemas de la realidad social y humana que nos circundaba. ¡Fui uno de ellos!. del que no se alcanza jamás otro perecedero beneficio que el esfuerzo en sí por escudriñarle su inalcanzable sabiduría. Era el mayor. Enrique Gil Gilbert y yo. mas no por los años vividos sino por la maestría. julio. en pleno carácter de suscitador y como nunca de clara y poderosa su inteligencia). y acaso con pocas ganas de quedarse por aquí. Enrique Gil Gilbert exclamó ante sus despojos: Éramos cinco. en 1947. y Alberto Ortiz. se agregaron Ángel Felicísimo Rojas. Los otros éramos -duele emplear el tiempo de pretérito. todo en uno. se daba sepultura a José de la Cuadra. lo sé. el mayor de los cinco ALFREDO PAREJA DIEZ-CANSECO Quito. yo era parte. Pero sí hay quien diga que.SOBRE EL AUTOR José de la cuadra. que venía de la Loja sureña y lejana. pero así está dicha la verdad. Nadie va a decir aquí que el grupo creó obras extraordinarias. de una generación. es preciso reconocer 43 . en aquellos días grávidos de entusiasta creación.

la exageración y la proclividad por las escenas sexuales. el primer descubridor es quien realmente descubre. si se considera la validez de la época y si se esfuerza uno por comprenderla. Y cuando su instrumento estuvo presto y logrado. no hacía sino soñar como un adolescente. en todo caso. y valiente nobleza para denunciar el crimen social. un viejo y feo teatro guayaquileño. durante una fiesta lírica de beneficencia. la brevedad tajante de ciertas líneas en los edificios majestuosos y la verdad de un descubrimiento al que todos los ojos. enderezó pronto el fervor hacia el áspero territorio de la pasión humana: donde se tiene fe en alcanzar justicia en la convivencia. profundo y audaz de pensamiento. pero no hace al caso dilucidar 44 . No hubo presentación ni saludos. apto para recibir el mandato de eso que.de la España contemporánea. para el Ecuador y el menester de su cultura. Pero. se impone desde los desconocidos torrentes de la intimidad social. por manera que deja de pertenecer a los dominios del azar y se establece como una consecuencia de antecedentes no vislumbrados antes. en la historia de la sociedad. Digo pues que. Unid ambos ingredientes al sacudimiento crítico de pasar de una a otra edad histórica y sabréis muy bien por qué se hizo la literatura de esos años y a qué necesidades legítimas del alma respondía. de la libertad a la necesidad. claro está. Trópico encendido y rijoso. tanto en la Costa como en la Sierra. que. movidos por idéntico afán. Por otro lado. Fue en un teatro. andaría él rondando los veinte o veintidós años. Hasta cuando se equivocaba.que. la misma época y su pujante ansiedad por expresarse han de explicar a satisfacción el sobrante de factores externos. al comenzar su tarea de escritor. De la Cuadra. a veces inexplicablemente. conviene a los que hicieron literatura en esos años. de altas voces y malas palabras. más tarde o más temprano. como pasar de la casualidad a la ciencia. yo los quince o diecisiete. llegó a lo más alto que la técnica narrativa del cuento ha llegado en la lengua por estos lados de América y también -no será mucho atreverse. llenó su aire. Esto último. Caigo ahora en que tal vez no se trató de función de caridad sino de alguna velada estudiantil. hubieron de abrirse. es fácil explicarse la arquitectónica condición del lenguaje expresivo de José de la Cuadra. Bien puede que esto sea. Pues todo lo que dijo y todo lo que dejó escrito tiene la solidez de la piedra. limpio y terso de estilo. Así fue De la Cuadra. Cuando lo conocí. la generación de 1930 vale como un momento de lucidez en común. de esas que suelen organizar las señoras distinguidas para un puñadito de pobres.

cuentos del amor oscuro y de la decepción taciturna. mujeres y niños. sino porque sabía que De la Cuadra era un distinguidísimo estudiante de la Universidad de Guayaquil y que. La segunda. por manera que parecía que el aire no pasaba entre sus miembros al moverse o que el sigilo de estos era una forma más del aire. hombre y asunto. Hasta que se juntaron en una combinación admirable. en julio de 1925. salió a escena Pepe y recitó.el recuerdo de dos acontecimientos: una huelga de trabajadores en Guayaquil. se hizo la literatura que pudo comprender el fenómeno. con los pies juntos y la mirada soñadora. el paso en puntillas. hombre y poeta. De la Cuadra nació a la vida del espíritu entre esas dos fechas: 1922 y 1925.tan pequeña cuestión. Antonio Parra. no significaba condiciones antinómicas. es decir en el más 45 . que vivía soñando y contaba. y una revolución de jóvenes militares. Mostraba así un contradictorio apasionamiento por lo inmediato. como la insolencia se atreve a proclamar de vez en vez. en una cuestión de fuero militar. en broma de doble fondo para los jóvenes ideólogos de charreteras. hombro a hombro con mozos tan bien dotados como Colón Serrano. Recuerdo que aplaudí mucho. con suave lírica. entre himnos. la faz de niño -así la habría de conservar hasta que le fue cortada la vida-. Pues el hombre había partido primero y la literatura le seguía. él. pues fracasaron en la administración y fueron burlados por su inutilidad. en tanto pasaba de sus diecinueve años a sus veintidós años de edad. en una organizada matanza de más de un millar de hombres. conducta y vocación. el Ecuador entró en la modernidad. a la altura de esos señores tan jóvenes. en una ósmosis perfecta. muy ceñido de negro. del lánguido abandono y del spleen semi-importado de París. por cierto interés que hoy no debo explicar. glorificaciones y todo lo demás. por cierto. Ayudará a comprender el proceso de Cuadra -y con eso el que corresponde a todo el movimiento literario de su época. obvio es suponerlo. Pepe salió a escena. todo lo contrario. "los nuevos años". hacía literatura en revistas. En 1925. Lo cual. con un retraso que volvíalo apresurado. una simpleza de esas que tanto gustaba entonces a todos y que ahora siguen gustando a los cándidos. La primera terminó. pero quedaron por ellos abiertas las puertas a lo contemporáneo. complementarias. de otro. Pero entonces. sino. en noviembre de 19223. al mismo tiempo que propugnaba soluciones radicales a tremendos problemas sociales y políticos. Teodoro Alvarado Olea. como en una militancia vigilante. no sólo por lo adorable que me resultaban las cabecitas rubias y esquivas. De ambas naturalezas participaba su carácter: soñador y realista. en fin. Apresuradamente también. a lo que llamo. diremos. escribía de un modo y vivía.

Pepe se doctoró en leyes. absurdas. este prólogo. no siendo de este país. exceptuados sean Gabriel García Moreno. Siempre sin gobierno. pues gobernábase con las secuelas de novedad que dejara la revolución juliana. la elección. empecé a dialogar con Pepe.importante momento de la vida. 46 . Acaso ahora mi conversación con Pepe me repara más provecho. lo que es más difícil. al margen y especialmente para quien. y yo con otros más jóvenes fuera de ella. eligió bien: entró en la responsabilidad de su época con una valentía poco común. si cabe alguna vez. Y no he terminado aún ni terminaré de hacerlo hasta que me alcance a mí lo que a él llegó tan anticipadamente. fuerzas casuales y no causales. lea este libro y. Habría que añadir. y sin el orden y la armonía aparentes que el afán de la semejanza con el deseo les otorga por conveniencia. cuando desde la triste y arriesgada encrucijada de la adolescencia se arriba al camino ancho y duro de la responsabilidad. no han crecido a mayores las flores nocturnas y malolientes de la tiranía. con esa precoz estupidez con que se placen en proceder las fuerzas sin gobierno de la naturaleza. Pepe.uno de los buenos gobiernos de verdad que ha tenido el Ecuador en los últimos cuarenta años. capitaneábamos actitudes rebeldes contra cierta dictadura centralista. como se debe. Por cierto que lo de dictadura provenía sólo de que no había ordenación jurídica aún. que hoy nos parece -¿verdad. Y es aquí. dio la literatura ecuatoriana de ficción. ni a qué decirlo. pues los menudos incidentes y discrepancias han sido tragados por el tiempo. y lo del centralismo. Al paso de estas líneas. valga que diga que yo lo admiraba como a un campeón. Entre 1927 y 1928. Aquí llamamos dictadura. a la carencia transitoria del orden legal. incomprensibles para el entendimiento que nos ha sido dado a entender. especialmente desde 1930. mucho menos Veintimilla y el caso del primer Flores -que es otro problema-. y no principalmente por lo que escribía sino porque en la Universidad él. también a los vericuetos fáciles en los que se hace de todo por no hacer nada ni responder por nada. conviene añadir. Pepe?. a la que es necesario ver y rever si se quiere comprender como se debe el gran salto de fortuna que. que en el Ecuador. y sólo queda el monumento de su obra artística. de que se estaba procurando organizar el Estado con métodos modernos. No lo ha permitido nunca el pueblo. Dos o tres noches después de aquella de lirismo circunstancial.

en Guayaquil. a esa trabajada depuración. Esta fue su principal virtud: el fervor. complaciente o esquiva de favores. pues lo que se ha dicho no admite compostura. La gente habla muy fácilmente de la habilidad de los escritores. acaso. deslinde entre morir y amar. por eso mismo y con mayor razón. de la mecánica exacta. frente a un jarro de cerveza helada. de adentro hacia afuera. a encarnarse en ellas. veníanle malas palabras a la boca. a Dios gracias. nítidas ya. maldecía del estilo y estaba preso en él. Por esos años. por él comenzada a ser restablecida. y no me veía". y antes de que se diera a la renovación del tema y de la forma. Porque duro y hasta despiadado es el oficio. a meter con sus criaturas. ¡Y qué cosas y cómo las decía!. Y luego. y me pareció su condición de autor-personaje más auténtica. o sin duda. Poca gente. y cada vez más. una buena tarde. meditando. así solía Pepe trajinar por las calles. ley. muy joven él. así se va en él adelantando."Si el pasado volviera". Se estaba empezando. ¿Recuerda? Vivía usted en mi mismo barrio y pasaba siempre por frente a mi casa. Yo lo miraba. Todo hacer requiere de filtraciones y eliminación de substancias nocivas: ley de existencia orgánica. de la expresión hablada y escrita. en otros sin carne y sin huesos al alcance. La encontraréis en las mejores páginas de sus libros. un escritor fácil. De todos modos. Componía calculando (¿no consiste en cálculos toda magia?). más joven yo. éste ya de estructura noblemente conseguida. al último golpe de sol. tremenda aventura la de buscarla y someterla. merced. venían a nosotros sus cuartillas. buena musa intemporal. ¿Inspiración? Por cierto que todo esfuerzo sobraría sin ella. se angustiaba. leí su cuento -uno de los muchos que con tema de amor escribiera. Y la gente no sabe lo que dice. reducida sólo a medias sonrisas amargas. La cabeza inclinada. pero usted andaba siempre con la cabeza inclinada. Pepe no era. pisando levemente. como lo hacen los hombres y las mujeres en la realidad de todos los días. tarea a la que se consagró con admirable fervor. pues. cada vez que su demonio le movía las preocupaciones contra las exigencias profesionales y los diarios apetitos bastardos de la vida. y por el único medio que tamaña osadía puede ser acometida por un autor: sin que se le advierta intruso ni perorante. imagen física muy evocadora de cómo recogía el espíritu para abrirse a la creación. de la química pura. 47 . en el claroscuro de esta descripción que pone en palabras de su heroína: "Usted tenía veinte años. comenzaba a escribir y estudiaba jurisprudencia.Perdonada la disgresión. quisiera que se recordara a Pepe como organizador del primer intento de Universidad Popular. a ratos desnuda y terrible. amartilladas a párrafos secos como el buen trabajo en buena plata.

parnasianismo. apareció de él una selección de cuentos bajo el título del primero. se ha dado cuenta como De la Cuadra que hablar puede valer tanto como actuar. aunque a Cuadra no le tocara muy de cerca la tormenta romántica. al cumplir los veintisiete. después de Darío y los principales epígonos. llegado con retraso a incorporarse a lo nativo. pero qué fácilmente se le podía leer. porque. rindió tributo por estos sitios. multitud de veces.en una transversal de la Avenida Rocafuerte. cuando no era ni mas ni menos que los deshechos de un romanticismo trasnochado. Disponía para él solo de un cuarto grande. Y él entendía a la perfección que el estilo es el único medio de alcanzar la precisa correspondencia entre la intención. en ciertos círculos de entonces. es su mérito como estilista. después de todo y ante todo. Meciéndose en ella. sólo al enunciar un modo íntimo ya ha surgido el acto. casi enfermiza. de gran artista. Que superara la contradicción y salvarse de los excesos barrocos del tropicalismo. el único procedimiento para que forma y fondo sean lo que en sí mismos son por naturaleza: una sola gran unidad.es la verdad. de buena fábrica argumental. verbo y acción. Sonreía. En 1930. Cuadra no estaba en lo uno ni en lo otro: salía indemne del maleficio decadente. nos leía a dos o tres amigos sus últimas cosas.ni que se hubiera dado tampoco a la endeble. Habitaba Pepe un departamento de planta baja -¿1931?. durante esas tardes sofocantes de la canícula guayaquileña de febrero o marzo. y así recíprocamente. y tanto que al nombrar el uno ya se ha dicho la otra. De la Cuadra empezó a publicar -artículos. breves crónicas de amor. Son cuentos bien hechos. a un tiempo. lo cual no quiere decir que Cuadra fuera víctima de la ampulosidad verbal -mal llamada. consciente o no. pero no acababa tampoco de forzar la puerta de lo que su inteligente visión de la época 48 . muy colonias espirituales aún. trabados por restos de altisonancia adjetiva y de un sí es no es de afectación romántico-modernista. No. claro que no le había sido nada fácil hacerlo. ¿1932?. Goethe.a los diecisiete años de edad. sutileza a la que el modernismo. lleno de libros por todas partes y atravesado diagonalmente por una hamaca. y la expresión. Cuadra buscaba con mucho ahínco las palabras. Advertíasele la fatiga en el rostro. poemas. Hay formas en relatos de Pepe que tienen el sabor y el aroma de lo clásico. de una gran elegancia formal. pero todavía débiles y candorosos. Para cumplir con tamaño propósito. EL AMOR QUE DORMÍA. hasta de sugestivo poder narrativo. sí el barroquismo de nuestra cultura mestiza. Secreto. Dábase en él esa contradicción de la que tanto padeció y se aprovechó. me parece que hacia el barrio de Cangregito. ajustadas.

Decir cosas en las que nadie quería creer es ya un atrevimiento. brutalmente revelada desde el subsuelo. que reparar en que. deformase en algo o en mucho la verdadera identidad del problema y el personaje. Demetrio Aguilera Malta y Enrique Gil Gilbert. inclemente y ríspido. excesivo y "feísta".presentía. magnífico y potente. pero inadecuada a los valores esenciales de la cultura en formación. como en cualquiera de los dominios del arte. los elementos formales son casi todo. Hay. correspondiese a la magnitud del exceso y. Con el libro de Cuadra -simultáneo o anterior. ha adquirido tal solidez de enunciado que ya puede afrontar el fallo histórico con entera tranquilidad. Con el de los jóvenes recién llegados nacía otra. a una distancia de casi treinta años4. por tanto. y por eso no puedo cotejar las fechas exactas. En la literatura. el pequeño libro de los tres. un exceso. de nuestra diaria condición vital. Decirlas con violencia. Y era obvio que la forma. Me diréis que la forma adoleció de quebrantamientos y debilidades que la disminuían. Era esto lo que el nuevo país reclamaba.con el mundo de todos los hombres. En el mismo 1930. sino advertencia de volver con otras cargas de sueños. cuentos de Joaquín Gallegos Lara.del libro de Pepe. una despedida que no fue propiamente adiós. Sólo que sin empezar no es posible recorrerlo. inmediatamente después -así debo suponerlo. sin duda. Por eso EL AMOR QUE DORMÍAes un libro en el que se despide de su primera forma de soñar. y nadie os lo discute. a la vuelta de un viaje. huidiza. y hay formas de formas e ideas de ideas: las unas sin las otras poco tienen que hacer en la vida terrestre o 49 . Yo leí los dos en 1931. Con todo. Desde luego. apareció uno terrible y arbitrario: LOS QUE SE VAN. bienaventurado "feísmo". cuya belleza no consistía en lo que normalmente suele consistir. gustase o no gustase a los melindrosos. En el pie de imprenta del libro EL AMOR QUE DORMÍAno hay sino el año y no sé concretar más la fecha de su publicación. empero. por mejor decir. no por pensar siquiera que deba hoy continuarse escribiendo como entonces. de bronca tipografía y mal hablado. Por cierto que habréis acertado en la crítica. como se ha dicho. pero no lo son todo. sino porque en haberlo hecho consistió el acierto de abrir el camino a la identificación de nuestra cultura -o de nuestro proyecto de cultura. el 11 de octubre. en esos días. sino en la profundidad casi heroica con que alcanzaba una parte de la verdad. poco importa en fin de cuentasdespedíase una literatura fatigada. Me diréis que abrir el camino no es haberlo hecho. bella.

Cuando la alfareada triunfó. de todos modos. conducida por un heroico y genial mestizo: Eloy Alfaro. la primera novela verdadera que dio el género en el Ecuador. Montero. Algo más tarde. y ya entrado en adolescencia el siglo. un montuvio suyo con todo derecho. a la trunquedad del pasado indígena. de Juan León Mera. no se tiene noticia.del líder mulato Pedro Montero. El Ecuador es un país mestizo. había empleado para destacar sólo individualmente y como casos de excepción. añadiéndole el 50 . con la tierra y el aire distintos.una vida a gran lirismo épico -válgame la expresión. Pero cuando el hecho. no obstante los ensayos afortunados anteriores. ni mucho menos ha de procurar convertirse en lo que nunca estuvo en su sangre ni en su deseo: un país de blancos. Ni LOS QUE SE VAN.en cualquier otra. Alfaro. si existen. ahora sí. un montuvio que vivió con suerte. si la idea que ha de vestir le es opuesta? No se trataba tampoco de un golpe de audacia que daba un grupo de advenedizos. realización concreta. espacio y hombre. la forma. es uno de los héroes hispanoamericanos de mayor estatura moral. ¿Qué podría ésta realizar. triunfante en 1895. ni los posteriores libros de Cuadra y de otros escritores de la generación treintista. Así ocurrió durante la Colonia. Tenía también proyectada -y creo que empezada. Veamos por qué. Poco después del triunfo liberal.aparece más corpóreo y conclusivo es en la gran revolución ecuatoriana. ya debido a la sangre de los rebeldes. ni lo quisiera. lo sabéis. Cuadra empezó a escribir una vida de Eloy Alfaro. No ha de volver. Si reparáis en la historia. de cuyos originales. advertiréis que las luchas que ha librado el Ecuador son luchas mestizas. un lugarteniente valeroso y de anécdota. La idea es territorio abstracto. ya a la influencia decisiva de una nueva naturaleza humana crecida y desarrollada en un paisaje inédito e insólito para el blanco. así en la República. pues nadie como él conoció y amó mejor a ese personaje inolvidable del litoral ecuatoriano. en dos o tres siglos. el mestizo comenzó a subir en el conglomerado social con una velocidad que contrastaba con el lento reptar que. apareció A LA COSTA -1904-. que es. entre los cuales necesariamente ha de contarse CUMANDA. nacieron por generación espontánea. a la indiscutible presencia de una mezcla del alma. sin padre y sin madre conocidos. preparado largamente por el fermento histórico -tiempo. empezaron a publicarse los relatos maestros del maestro José Antonio Campos (Jack the Ripper) cuyo humor y alegría perfeccionó Cuadra hasta el límite de lo posible. que pudo haber sido forastera.

la ironía. según propia confesión. LOS QUE SE VAN. EL AMOR QUE DORMÍA. "La Mala Hora"tomaran carta de filiación definitiva en el pequeño libro de los tres. de Pepe. el de José de la Cuadra. Y de la amenidad deliciosamente sencilla. Hace tres décadas. De la Cuadra es nieto. ellos son los hijos de la pujanza mestiza del acontecer histórico nacional. de Martínez y de Campos. al temperamento criollo de nuestro autor. ¿Pero qué decía el uno y qué el otro? Cuadra quiso contestarse la pregunta. muchas veces amarga. esa literatura dejó de interesar. de forma ya casi lograda con el virtuosismo que después adquiriera el autor. sino porque la capacidad de ironía -gran virtud de gran arte. Y bien pudiera ser que. donde el hastiado don Ramón quiere morirse. irónicos. Los hombres del treinta están más cerca de esos dos escritores de principios del XX que de los inmediatamente anteriores. y a poco.ingrediente que faltaba. Cuentos rudos.por el realismo naturalista de sus predecesores y buscado la corriente fácil de un modernismo simplificado. habían estado olvidados. un año después. y agrupados en el subtítulo de "Las Pequeñas Tragedias". muy vacilante. hubiera escrito Pepe de temas y valentías que luego -como un cuento de Leopoldo Benites. lo verdadero es que en REPISAS José de la Cuadra es ya. pero no matarse. Hay en este libro varios asuntos y varios métodos de realización. porque el ecuatoriano imitase al genial francés. Y. en 1931. Sobre una diferencia conviene insistir: el libro nuevo. Cuentos elegantes. melancólicos. antes de Campos. de un golpe. una rigurosa selección de los que hasta entonces eran sus mejores relatos. Es lástima que no sepamos la fecha en que escribió cada uno de ellos. por coincidencia más que por influencia. publicado en 1927.se acomodó. el maestro del relato breve ecuatoriano. en línea recta. Toda nuestra generación del treinta proviene de la semilla de estos dos abuelos grandes. del post-romanticismo o el parnasianismo. pues estos habían sobrenadado -muchos con altas virtudes y capacidades. no. Disgresiones y suposiciones aparte. antes de LOS QUE SE VAN. como "La Muerte Rebelde". y la inmersión decidida en el universo oscuro de aquellos personajes montuvios que. Casi al final de este libro. con el título de REPISAS. maestro. del simbolismo. hay unos cuentos que reproducen fielmente el temperamento contradictorio y la conducta 51 . publicó. un cuento muy a la manera noveladora de Anatole France. del mismo año. suscitador y campeador de nuestra literatura contemporánea. era formalmente deficiente. a su vez. claro está.

Canción". ni el autor de estas notas. entristecido por el agotamiento que debía producirle su íntima y dolorosa tensión. a más de la externa. y salían de su inteligencia cosas violentas. muchas veces.desigual que con frecuencia se advertía en Cuadra. La más grave censura. no depravada pero sí sumida aún en las fuentes naturales de la vida: incesto. casi inevitable. No obstante. vivieron cerca del montuvio. travesura constante y burla agria de la sensualidad. del primitivismo de la sociedad montuvia. su altanería de alma y su picardía. que ofrecer el personaje-acción de su batalla en la única forma en que se pueden hacer las revoluciones: sin transacciones.. La inclinación por el amor-sexo y el amor-violencia fue una característica general. Y tenían. Por otra parte. empeñados como estaban en el reto a la circunspección estéril e hipócrita. conocieron sus penas. excesivas. Sólo que el exceso tiene un precio: ciega un ojo y se ve con lo poco que resta del otro. y entonces su espíritu alcanzaba la clarividencia poderosa. Cuadra y los autores de LOS QUE SE VAN. la insistencia en lo sexual proviene. o se daba en olas sucesivas de ternura poética tan fina como en "Maruja: Rosa. resolvió el problema por la catarsis. De los escritores de entonces. más poderosa que la corriente literaria de esos días y servíale de contrapeso al entusiasmo que sentía por el relato de aventuras. inundado ya por un riego tumultuoso de sangre. aunque con desgarraduras profundas. Fruta. pues. de los primeros encauzadores de la literatura realista contemporánea. Fue. sin duda. no haya duda alguna. sus derrotas. el que penetró más en la vida interior de sus personajes. no llegó a ser todo lo realista que pretendió: faltábale. sus valentías.. Desde luego. se medía. amor con forzamiento. lucha física para el placer. como ya se ha dicho. debido al natural deslumbramiento de la parte terrible que de la verdad descubriera. Y la fragmentación de la verdad reclama luego un retorno a formas más equilibradas de la vida. Cuadra es. para ahondar más en ella y para empezar de nuevo con una nueva insolencia. Cuadra no había de ser una excepción. La fascinación de su pulcritud era. por eso. como "Chumbote". con declaración de guerra a muerte. Pero salía victorioso de esas luchas. A ratos. no exageró con la misma frecuencia que otros. ni nadie que las lea con buena propensión han de creer que se trata de reemplazar una cuestión de orden natural y vitalísimo por la gazmoñería gárrula de los santurrones. por tanto. que puede hacerse a la literatura treintista es la de que. el mayor de los cinco. la de adentro. 52 .

53 . Cuando volvía a Guayaquil. pasión cualquiera. descontento de sí mismo y de las cosas que le rodeaban. pero en las esencias. Ausentábase con frecuencia. amor. leíamos originales de cada quien y los censurábamos con franqueza provechosa. de la tierra campesina. entre lo malo y lo bueno. son categorías abstractas. Él era Vicerrector del Colegio Nacional Vicente Rocafuerte. Colimes. Mas. ¿qué diablos tiene que hacer un artista en el universo de lo abstracto. no son viejas. Balzar. Nada nuevo. pero ácidos. como no sea callar. Pero no haya quien piense en un recetario. original. que es el vaivén magnífico de la dulce y sagaz ignorancia en que se desarrolla la vida y nos alcanza la muerte. con las lógicas limitaciones del tiempo en que fue escrito. no cuentan principio ni fin.para recoger historias. sazonando la experiencia con su amor por Baroja y sometiéndola. cuando los cobraba. sí. Aprendía y enseñaba. no son nuevas. contemplar y acumular fortaleza para ponerse a revolver todo lo que al modelo inmutable se parezca? Cuadra sabía bien eso. Dolor. A partir de 1932 y 1933. por los mil ríos costeños. hasta la saturación. inherentes al corazón humano. al filtro depurador de France. sencillamente fáustico. en ese olor y sabor purificados. Vinces. Sólo para mojigatos quiso decir la Biblia que no hay nada nuevo bajo el sol. llanto. Cuadra ejercía de abogado. y las esencias no existen con verdad terrestre. y muy experto conocedor del oficio y de lecturas para que hubiese sido un imitador. y salían por fin sus magníficos cuentos montuvios. cómo debían hacerse las cosas algunos años más tarde.y luego se ponía a escribir. Casi siempre. conocer hombres de leyenda y hembras hermosas y bravías y mezclarse. una vez por semana. a sus queridos pueblos -Samborondón. mi amistad se hizo más estrecha con Pepe. se hacía para sí mismo su forma y oscilaba entre la esperanza y la angustia. entre lo blanco y lo negro. Paján. Daule. Tenía clientes montuvios a quienes defendía por pocos centavos. nos reuníamos en la buhardilla de Joaquín Gallegos Lara. bebíamos un poco de cerveza. Pepe era un artista de verdad. yo profesor de literatura hispanoamericana. en la única forma en que se puede serlo: remodelando ideas con propias inspiraciones. risa. dejaba sosegar por un tiempo su acumulación de historias ¿sorprendidas en otros? ¿vividas por él?. para eliminar residuos de mala materia.REPISAS es un libro en el que así lo demuestra y en el que apunta.

La Tigra maneja fusil y machete. De esta docena. de muy distinto.. "Pepe es genial y es bueno". el diablo. Aparecido en 1932. de vez en vez. La segunda. La primera edición contiene once relatos. Vivía en lucha consigo mismo. mas. toca guitarra.para preservarle la virginidad y evitar con ello una maldición. si así lo estimáis . lo cual parece indicar que fue escrito bastante más tarde. esta es la novelina fugaz de esas mujeres. Sin haber sido jamás un neurótico. doce. condición. es borracha y se acuesta con el huésped de que gusta. y Juliana.. diez son pequeñas obras maestras. No resisto a la tentación de reproducir el epígrafe que Pepe antepuso. acerca de su real existencia. Juliana síguela en el ejemplo y en la competencia por el hombre. de pronto soltaba un exabrupto. sólo el agua es mía. al relato: "Los agentes viajeros y los policías rurales no me dejarán mentir -diré. Un día era de un modo. la verdad. no se incluye en la edición de 1932. después de todo. "La Tigra". Es una hembra de mucho traer. fundamentalmente.. inseparable de los hombres. lo goza y lo despide. Están ellas aquí tan vivas como un pez en una redoma. la Tigra. no 54 . Ellos recordarán que en sus correrías por el litoral del Ecuador -¿en Manabí?. Juliana y Sara María. según sentencia del demonio dicha por labios de un brujo. gusto de todos. Escuchaba con benevolencia. pues la segunda impresión del libro es de 1940. El mejor de todos -gusto mío. Pero.. que son Pancha. como en el aserto montuvio-. acertaba y no era feliz. no les enderece la desgracia sobre ellas. que se presentaba así: "Aquí está en mi modesta persona un médico vegetal". el negro Masa Blanca. otro. bondadoso. decía de él. "La Tigra" es una novela corta. Pepe era un ser difícilmente precisable. Poseía rasgos geniales y era. cometiera pequeñas maldades humanas. es el mejor libro de literatura de ficción publicado hasta entonces en el Ecuador. tal vez-. Y la tercera es la prenda para que "el patica". hasta la saciedad. los agentes viajeros y los policías rurales no me dejarán mentir". HORNO es la prueba de fuego de José de la Cuadra. por más que. Pepe era un hombre difícil. el agua tras la cual se las mira. Demetrio Aguilera Malta fue de nosotros quien más cerca estuvo de él. ¿en Los Ríos?se alojaron alguna vez en cierta casa de tejas habitada por mujeres bravías y lascivas.Por eso mismo. una novelina con todas las exigencias del género. y que reaparece en la novela inconclusa del mismo autor. Yo. se equivocaba y enmendaba. como un pórtico lleno de gracia. Sara María vive allí secuestrada por la dos mayores -Pancha. ¿en el Guayas?. una veces más y otras menos. LOS MONOS LOCOS. Decía verdad. Bien. Se desarrolla en un pequeño fundo montuvio llamado Las Tres Hermanas.

Entre la batalla anímica. vienen a la memoria cosas pasadas". el indio ofendido y vengador se contenta con arrojar a la casa del patrón. empero. una contradicción. se le había dado de alta en el registro cantonal de defunciones". interesada en que no haya mujer sin parir en este mundo. que hace decir -¿a la hembra bravía y enamorada?. aunque hay demasía en señalar el lado negro de la conciencia. sino fuera intencionalmente provocada para desafiar al lector. debiera hacerlo así.regresamos en este momento comisión ordenada su autoridad . De truculencia innecesaria acusaría yo a "Merienda de perro".un gendarme y tres caballerías resultaron muertos ruégole gestionar baja dichas acémilas en libro estado respectivo . pero también una burla de las predestinaciones de la divinidad. como tampoco recuerdo nada que se haya escrito aquí que de con más fidelidad la imagen del baile montuvio. Debiera dejaros solos con la inquietud y el deseo por leer la magnífica invención de Cuadra. "Ayoras falsos" es una descripción acertada de la vida interior y la conducta del indio serrano. pues. porque. a la verdad: un telegrama al intendente de Policía.he leído nunca en literatura nativa una mejor presentación de la conducta femenina sadomasoquista ni tan bella ni tan magistralmente conseguida. dirigido por el jefe de un piquete de gendarmes rurales comisionado para dominar al trío de hembras. 55 . contra la tapia. Al final. ¿al autor?-: "La marea ha de estar subiendo en el río. en este instante. ¿Para qué? Antes bien.intendente . huésped indemne de la casa del encanto. y ajustado. una piedra y luego rápidamente esconde la mano bajo el poncho. terriblemente bella.peonada armada hacienda tres hermanas ataconos balazos desde casa fundo .Guayaquil .enero 28 de 1935 . dulcifícase la tensión con la historia de un músico. dice el informe telegráfico: "De Balzar . pero no me contengo en acabar con dos asuntos: que el diablo condena a una mujer a doncellez eterna. Derrotada la tropa a bala limpia por las dos mujeres y los peones. y una contribución al placer competidor de las hermanas. de las propias e íntimas fuerzas de la vida.espero instrucciones atento subalterno . pues el secuestro de la menor había sido denunciado por quien quería tenerla en matrimonio. como cuando refluyen las basuras.firmado jefe piquete rural" Del gendarme no se solicitaba baja alguna en ningún libro. lo cual es una venganza al revés de las caóticas fuerzas naturales. Y el final casi increíble. brutal y primitiva.señor comisario herido pulmón izquierdo sigue viaje por lancha "bienvenida" . en la cual se encuentra la perfecta transposición del tropo y la metáfora del idioma a la sabiduría del montuvio.

Hombres dispares. Gran unidad humana del hermoso relato."Banda de pueblo" es. como fuera posible. súbita. "La soga". y así también. así como el viento del azar los juntó. Cornelio. "Olor de cacao" es nada más una nota. desaparece y deja el triste olor de la tierra enfangada. "Banda de pueblo" es un relato de realización técnica colmado de dificultades. No es un cuento largo. estremecida. muchacho tristón y silencioso que odiaba cargar el enorme instrumento cuando tenía que aliviar la fatiga del padre. los hizo andar juntos y hacer la música de los pueblos olvidados en los caminos. todo lo que tenía en la cabeza y el corazón se le alivió. y también con la hipérbole de predicador encubierto que es la característica inevitable de la literatura de la época. por más que sea corta. con mucha fortuna. se han rendido. supliendo. hecho y conducido con dominio de personajes y situaciones. echados aquí o allá a vivir. todo lo supo. música en común. cuyo detalle no conseguiría ni acentuarlas ni hacerlas más patéticas. Cuadra nunca quiso o nunca pudo escribir con latitud: le daba la gana de hacer. el grito que revela mil pasiones del alma. atando y desatando historias. más novela corta que cuento. Es una novela. suave y terrible. Aguilera Malta. Cuestión de temperamento y de ansiedad. con brevedad febril. ¡qué profundidad. afortunadamente resueltas. Historia de músicos trashumantes en la que cuando llega la tragedia con la muerte del tocador de bombo. Muchas veces me dijo que no le gustaban morosidades pero sí el destello. aquella en donde todo lo dio. otro alegato más por la justicia. "Honorarios" es un alegato en favor de la justicia -toda la obra de Cuadra lo es-. a cuyo sortilegio todos. de una manera tranquila. a las exigencias benigna y malignas de la vida. puso el cuento en teatro. el joven hijo del difunto. trabajo en común. es un breve cuento en el que la peripecia llega y se precipita como una tormenta tropical. como llevados por el aire sombrío de la noche. un relato de lo que es morir. sueño en común. gozar y largarse. la llama que de una sola vez ilumina. involuntariamente. LOS SANGURIMAS es la gran obra de José de la Cuadra. como "La Tigra". se levanta de pronto y se pone a acompañar con él la sinfonía. Ramón Piedrahita. 56 . una mancha dulce. por fin. menester es afirmarlo categóricamente. vagando por cualquier lado. destinado a la antología de nuestro idioma. muerte en común. qué juego más sobrio en blanco y negro y qué desgarrante intromisión en el sosegado terror de ciertas almas de hombre! Hay en ello. una breve y primorosa acuarela. Una novela completa.

un consorcio de árboles. Un asociado en esta organización del campesinado del litoral. el viejo pícaro replica: "Mi mama no era así.". donde la cauta y vigorosa repetición de los temas profundos y ligeros. se extiende.. que mata. Lo cual podría comprobar que Pepe no estuvo en la verdad completa y que hubiera podido detenerse apenas un poco. Así empieza la versión artística -transusbtancia de realidad en símbolo. cierta vez. Don Nicasio. gente de bragueta". Esto es lo que yo creo. Empero. Pepe. "El pueblo montuvio -dice Pepe. Cosa de gustar o no gustar. de muchas raíces.A. de los Sangurimas de Balao. de indio y de alguna travesura gringa. que es una reunión de árboles. y darnos otras novelas. más que de verdadera frustración. prometen y comprometen un desarrollo final caudaloso. ser y condición hechos de nuevo por 57 . y un epílogo. un momento más. aún se debate en herir y derribar a otros árboles. Empieza con unas palabras acerca de la "Teoría del Matapalo". hiere. de las mejores que el género americano. Es "El tronco añoso" la obertura y la primera parte.viven una gloriosa sinfonía tres partes. tres grandes tiempos. dicenle que no puede ser de sangre gringa. árbol montuvio.Sí. muere y resucita de mil modos arbitrarios. que todo se lo va comiendo. Lo cierto es que la forma. pero Sangurimas no". C. don Nicasio Sangurima. majestuosos y efímeros. se mientan Jones. exuberante. Quisiéramos ver extenderse hasta las consecuencias. cuya mejor designación sería: MATAPALO. y él responde: "Es que yo llevo el apellido de mi mama.. sin perder el humor. como el matapalo. todo en uno. en el gran matapalo montuvio. secreto ontológicamente verdadero de la buena literatura. todo esto es porque Cuadra es cuentista y no realmente un novelador. Y a la alusión de intimidades no santas. ave de presa vegetal. En apenas un centenar de páginas -siempre tu prisa. abatido por la tormenta o la ancianidad. Cien veces abuelo. la técnica. anticipadas en los arranques orquestales del primer movimiento. una coda brillante que. emancipado de leyes que no le cuadran. don Cojudo". gran fornicador bíblico. aparece con ojos de hechizar a mujeres. cumplía antes del vencimiento. sacudió la tempestad. hispanoamericano. La gente Sangurima de esta historia es una familia montuvia en el pueblo montuvio: un árbol de tronco añoso. la osadía y el símbolo hacen de LOS SANGURIMAS una novela típicamente española de América. Tal vez. de fuertes ramas y hojas campantes a las cuales. mestizo de español. Una unidad vegetal. ha producido. LOS SANGURIMAS es una novela. tantos como troncos.es así como el matapalo. porque "los gringos se mientan Juay. Pero De la Cuadra. ya lo sabemos.

Don Nicasio. los hijos más queridos y cercanos: Ventura. como el árbol increíble.la energía creadora-. dador de vida y muerte con sus mil tentáculos nutricios. Sí y no. de jugar con lo macabro. claro. el segundo gran tiempo de esta novela. con más fertilidad que en cualquier oro lado. y en el placer cada minúscula fecundación va en compañía de un estertor. nunca dejó. como el matapalo. por mejor reputar la burla tremenda. Nicasio. pero siempre poderoso. pero también -montuvio. El incesto y la ilegitimidad. donde. por ejemplo. Todos los hombres han querido burlarse del demonio alguna vez. además. uno y otra. pues que lo orgiástico no se alcanza sino al llegar al filo paroximal de la muerte. Y el pobre Nicasio. pero necesariamente vital e histórica aunque parezca de naturaleza opuesta a ciertas formas civilizadas de la coexistencia. la versión del fondo histórico mestizo de una región ecuatoriana inmensa. al "patica". Y supo hacerle trampa al diablo. como el viejo solía decir. por lo menos entonces. de la muerte crece el fermento del amor y de la vida. por sorna. Argumento. Y Sangurima el viejo está sembrado en un lugar donde "los muertos se convierten en árboles". "un grandísimo pendejo". 58 . porque en el drama goethiano la trampa la hace Dios desde el comienzo. hombre de muchas hembras y muchos hijos. a la verdad. don Terencio. por dentro hueco y carcomido. La segunda parte. "tantos como granos de maíz". Y bien. todavía en gran parte primitiva. hace creer que el descanso es lo único que ansía. con el propósito de explicar los designios del Creador y la razón por la cual el demonio y el mal son indispensables al juicio teológico de la vida. tacaño y servil. pues. pues. Sangurima el viejo se ha metido y ha engañado al diablo por su propia cuenta. que tanto gusta de vivir y engendrar. hace tiempo que está completamente muerto por adentro. y tanto que. de El Fausto. que se administraba grandes borracheras con el hermano Ventura. de mote Raspabalsa. para afirmarse.ladino. El montuvio tipifica. el viejo. pero tampoco. pronto a doblarse si el viento lo ataca. Todos han querido lo que él ofrece sin pagar el precio justo y convenido. violenta y pesarosa. Amor y muerte son amigos y se necesitan. y por culpa de sus tratos con el maligno. era un valiente. cura de San Francisco de Baba. deja contar a la gente que el desquite del demonio ha consistido en no dejarle morir nunca. apaleado cierta vez por orden de don Nicasio y. como ningún otro poblador nuestro. una operación de espíritu y de cuerpo de mancomún hecha. el mestizaje fragoso e indómito de los comienzos de la formación cultural. prodiga y. el doctor Francisco. El matapalo vive también de trampas. de fecundar. está compuesto por "Las ramas robustas".

Aquí todo se funde y se prepara el acto final de la tragedia. o truculentos como "Shishi la chiva" y "Sangre expiatoria". como el padre.. como "Candado". Lo último que publicó Cuadra en relato de ficción fue el libro GUÁSINTON. llenos de humor trágico. pero hechos con la misma masa". se enamoran de tres hijos del coronel Eufrasio.. Quisieron casarse. Tres hijas de Raspabalsa. muy cerca de "Banda de pueblo". que cohabitaba faraónicamente con su hermana Melania. Se ha de destacar "Galleros". pero Raspabalsa se negó a dar las hijas. En "Guásinton" ensaya De la Cuadra 59 . oficial del general montuvio Pedro Jota Montero. una de las muchachas se fuga con Facundo Rugel. saqueador. presunto asesino del hermano abogado. Este es el epílogo y se titula "Palo abajo".. el Coronel Eufrasio. "ojo derecho de don Nicasio. casi imposible de reproducir. cuento que yo colocaría entre los más logrados. militarote de montonera. la coda.. Una vez leída. son presos. a la que vienen condenados los Sangurimas. pues que se lo haiga hecho.abogado. por venganza contra el orgulloso y temeroso padre de ella. El matapalo va a morir. no obstante los pocos años que vivió. Y otros. Por primera vez se lo ve llorar y sacudirse con un llanto que infunde miedo. donde la trama se conduce con habilidad junto a un personaje tan difícil como Ña Macaria. y sigue.. por la madre de ellas. terrible y fáunica.. bueno. capaz de todo y. de origen desconocido. Y los Rugeles.". lo impide. excepto en los sitios en que determinado tabú. epiléptica.. bonitas y coquetas. Al cabo. autor de muchos hijos "cocinados en hornos diferentes.. Que se lo haiga hecho Chancho Rengo. con razón. y turbulentos como el padre y el abuelo. según presume. Hay batalla sangrienta. Entonces. Vienen los rurales. es asesinada de forma pavorosa. guapo. los Rugeles. Jorge Enrique Adoum. Luego. al ser interrogado para que pusiera remedio: "Tenían que hacerle (a Melania) lo que les hacen a todas las mujeres. LOS SANGURIMAS. a LOS SANGURIMAS. llamados. por vosotros y por mí. La obra de Cuadra es fecunda. llamado "Chancho Rengo". hablillas tal vez de las que el viejo Nicasio decía. mujeriego. ¿no es cierto?. de maestría técnica. Escribió otros relatos hermosos. el brillante y vivaz final con fuego y largas cadencias viriles. poco nos queda por decir. ni a distancia. Felipe. pero que no llegan. un llanto de loco. por fin.. en el que se encuentran varios temas de distintas fechas. título del primer cuento del volumen. asesinado misteriosa y salvajemente. Así fue la vida montuvia. "Torbellino en las hojas" llámase la tercera parte.

es vivir. pero. Cuando nos llegan momentos de desaliento y se abren ante la fatiga los abismos insondables de la inutilidad. terriblemente enfermo. Yo vendía productos de farmacia. como Pepe. Joaquín Gallegos Lara. maldita. ¿qué podemos hacer con ella si su maleficio gozoso se nos metió muy adentro en los misterios de la sangre? Al fin y al cabo. abogado. hizo muchas cosas que le privaron del tiempo para escribir.el personaje animal. un gran lagarto cebado. de tanto como le dolían. Enrique Gil Gilbert daba clases en un colegio de segunda enseñanza. Fue profesor universitario. y se murió. Demetrio Aguilera Malta fabricaba fideos y galletas. escribir también. Así fueron los cinco. Pepe. librero en cierta ocasión. Pedro Jorge Vera. Alberto Ortiz. que ama y odia y sabe luchar con una valentía y astucia casi humanas. Cuadra era abogado. desempeñó altos cargos públicos. maestro. Sí.. paralítico de ambas piernas. a costa de heridas y dolores casi físicos. era capitán de un camión que cargaba piedras. funcionario. 60 . y sembrador de banano. El mayor de los cinco está en nosotros vivo. oímos su exclamación desafiante: "¡Maldita sea la literatura!". Ángel Rojas. dime. pero fue fiel con la vocación. La mayor parte de su tiempo estuvo dedicada a ganar para vivir en tareas diversas y hasta opuestas a la literatura. con quien compartiera el estudio profesional. para su pena y sufrimiento.. los escritores ecuatorianos. Y después. viajó por el Sur del Continente. No pudo soportar la tensión. de mil oficios para ganar la vida. así tienen que ser.

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