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PASIONES (“La ofrenda oblicua”) Jacques Derrida Traducción de Jorge Panesi, material de la cátedra: Teoría y análisis literario “C”

, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires.

Imaginemos un investigador. Especialista en el análisis de rituales, se ocupa de esta obra*, y nadie sabrá jamás que la ofrenda le estaba dedicada. En todo caso, la convierte en su objeto, cree reconocer en ella el desarrollo ritualizado de una ceremonia, hasta de una liturgia, y la transforma en un tema, un objeto de análisis. El rito, por cierto, no define un campo. Hay ritos en todas partes. Sin ritos no existe ni la sociedad, ni la institución, ni la historia. No interesa quién puede especializarse en el análisis de los rituales: no se trata de una especialidad. Ese investigador, digamos ese analista, puede ser también, por ejemplo, un sociólogo, un antropólogo, un historiador, un critico de arte o de literatura, puede ser inclusive un filósofo. Usted o yo. En cierta medida, por experiencia y más o menos espontáneamente, cada uno de nosotros puede representar el papel de analista o de crítico de rituales, y nadie se priva de ello totalmente. Por otra parte, para representar un papel en esta obra, para representar un papel en cualquier lugar, es necesario a la vez estar inscripto en la lógica del rito, y precisamente para conducirse bien, para evitar faltas y transgresiones, ser, hasta cierto punto, capaz de analizarlo. Es necesario comprender sus normas e interpretar sus reglas de funcionamiento. Sin importar la distancia o las diferencias, entre el actor y el analista las fronteras parecen inciertas. Son siempre permeables. Deben ser traspuestas para que haya análisis, pero también para que haya comportamiento apropiado y normalmente ritualizado. Pero un “lector crítico” (critical reader) con justa razón objetaría que todos los análisis no son equivalentes: ¿acaso no hay una diferencia esencial entre el análisis de quien con el fin de participar comme il fault de un rito debe consecuentemente comprender sus normas, y aquel otro que no busca ajustarse al rito, sino explicarlo, “objetivarlo”, dar cuenta de su principio y de su fin? ¿Y acaso no se trata, precisamente, de una diferencia crítica? Porque si en definitiva el participante debe analizar, leer, interpretar, también debe mantener cierta posición crítica. Y de manera “objetivante”. Inclusive si su actividad se encuentra muy a menudo cercana de la pasividad, cuando no de la pasión, procede según actos críticos y criteriológicos. Se requiere una discriminación vigilante de quien, con un título u otro, se convierte en actor del proceso ritual (el agente, el beneficiario, el sacerdote, el sacrificador, el utilero, y también el excluido, la víctima, el villano o el pharmakos, que puede ser la ofrenda misma, porque la ofrenda nunca es una simple cosa, sino un discurso, al menos la posibilidad de un discurso, la acción de una simbolicidad). El participante debe elegir, distinguir, diferenciar, evaluar. Debe proceder según cierto krinein. También el “espectador” (aquí el lector dentro o fuera del volumen) se encuentra en la misma situación. En lugar de oponer el crítico al no crítico, en lugar de elegir o de decidir entre crítico y no crítico, la objetividad y su contrario, sería necesario, por una parte, señalar las diferencias entre los críticos, y por otra, situar a los no críticos en un lugar que no sea ya oponible, ni tal vez exterior al crítico. El crítico y el no crítico no son, por cierto, idénticos, pero en el fondo, tal vez participen de lo mismo.

I Por consiguiente, imaginemos la obra propuesta (librada, ofrecida, dada) a un lector-analista, deseoso de objetividad. Este analista, no importa si es su destinador o su destinatario, puede estar entre nosotros. Podemos imaginar la situación sin otorgarle a ese lector un crédito ilimitado. En todo caso, el analista (elijo esta palabra, por supuesto, pensando en el uso que de ella hizo Poe[i] ) estaría seguro, tal vez por imprudencia, de encontrarse aquí ante el desarrollo codificado, previsible y prescrito de una ceremonia. Ceremonia sería, sin dudas, la palabra más justa y más rica para reunir todos los rasgos del acontecimiento. ¿Cómo, entonces, podría yo, cómo podrían ustedes, cómo podríamos nosotros, cómo podrían ellos no ser ceremoniosos? ¿Cuál es realmente el sujeto de una ceremonia? Entonces, en la descripción y en el análisis del ritual, en su desciframiento, o si ustedes quieren, en su lectura, inmediatamente surgiría una dificultad, una suerte de disfunción que otros llamarían crisis

a la primera hipótesis del analista. Más precisamente: sabe que debe hacer cosas contradictorias e incompatibles. Contradiciéndose o contrariándose a sí misma. sin responder verdaderamente a todos los restantes. secreto: la crisis se presenta como demasiado abierta como para merecer todavía el nombre de crisis) será éste o aquél (relativamente determinado. que haya sólo un deseo común a todos. a la cualidad discursiva de unos y otros. habría un doble deber. Y que tal vez ya estaría afectando el desarrollo mismo del proceso simbólico. lo que se llama “un secreto a voces”. si una dificultad crítica se produce en este caso y amenaza con perturbar los programas del rito y sus análisis. a manera de respuesta y como signo de infinito reconocimiento. Porque.(traduzcan: un momento crítico). que no gire en tomo de un secreto. y no revelarlo. por lo cual tendremos que decir el secreto. consolidado. suponiendo que haya sólo uno. un secreto que no es secreto para nadie. es decir. su pertenencia sexual -hay una sola mujer-. prima de seducción. por consiguiente. su pertenencia nacional. ofrecer (por razones que es posible analizar) al signatario supuesto de aquellos textos que están en el núcleo del libro (“yo” ¿no es cierto?) para que intervenga. pero que lo haga libremente. desde luego. diríamos nosotros. excluir su multiplicidad). sus publicaciones. ¿no es cierto?. Pero ¿la hipótesis de ese peligro va hacia el encuentro. en el libro). el desarrollo del rito corre el peligro de no ajustarse ya a su automaticidad. se habían puesto de acuerdo para reunirse y participar de un libro cuyo núcleo (relativamente determinado. a todos los que han tenido la generosidad de aportar su tributo en esta obra. de su tipo y su singularidad. universitarios procedentes de distintos países. la ceremonia se desarrollaría normalmente de acuerdo con el rito. y en primer lugar. porque al comienzo es imposible e ilegítimo. como se dice. aunque legal. para que. el fracaso de dicha ceremonia. jefe de protocolo o maestro de ceremonias. o que cada uno tenga un único deseo no contradictorio? Porque se puede imaginar que uno o más de los participantes. ornamentado o intensificado mediante la espera (deseo. desee. ¿Cuál? Ocupando un cierto lugar en el sistema. son conocidos y se conocen más o menos todos (aquí debería seguir una descripción detallada de cada uno. En la primera hipótesis del analista. Hay una segunda hipótesis. esta doble obligación amenaza con paralizar. y cuyos intereses no carecen. La dificultad se refiere a lo que se ha creído que debía pedirse. ¿no consistiría acaso en evitar precisamente a toda costa tanto el lenguaje del rito como el lenguaje del deber? La duplicidad. de interés). ¿Qué crisis? ¿Era previsible o imprevisible? ¿Y si la tal crisis concerniera también al concepto mismo de crisis o de crítica? Un cierto número de filósofos fueron reunidos en esta obra según procedimientos académicos y editoriales que nos resultan familiares. Pues de inmediato. en cierta medida. Subrayemos la determinación crítica del pronombre personal. se puede imaginar que no existe ceremonia. frecuentemente sobredeterminadas hasta el infinito.).. porque en esto reside la totalidad del problema. sugirió que el libro se abriera aquí mismo con un texto que. imposible en cuanto abierta: abierta a ustedes. ¿Qué? ¿De quién? ¿A quién? (queda por desarrollar). o en francés “un secret de Polichinelle”. relativamente identificable. a las tesis. el ser . sino que quizá lo habría confirmado. sus intereses. quiénes somos nosotros en realidad? Estos filósofos. en principio. Más o menos secretamente. lo que Freud llama Vorlust). si esta obra no se corresponde en nada con una ceremonia secreta. su estatus socioacadémico. ¿Quién es “nosotros”. Pero ¿qué pasaría en la segunda hipótesis? Es quizá la pregunta que. “contribuya” (lo que significa que aporte su tributo. yo tendría ganas de formular. pronunciarnos acerca del secreto en general. a las evaluaciones positivas o negativas. aun cuando no se trata siempre y “sin ceremonias” [sans façon] de un “yo”[ii] ) no sabe qué debe hacer. precisamente. no se refiere necesariamente al contenido. pero con el ejemplo de este secreto. indeterminado. aun la más pública y expuesta. a lo que traducen o a lo que realizan respecto de su relación con el título. Con la amistad y también con la cortesía. por cierto. etc. Acerca del grado de libertad tendremos que decir luego unas palabras. proponer. o al contrario. el pretexto o el objeto del libro. incluso si se trata del secreto de un no-secreto. aumentado. pudiera figurar con el significativo título de “La ofrenda oblicua” (An oblique offering). preludio. sus publicaciones. y que podríamos llamar. sus firmas. etc. ¿Qué es un secreto? Por supuesto. Dejemos “firmas” en plural. David Wood. El editor de la obra. por su trabajo. e incluso el maestro de ceremonias mismo. con desviar o poner en peligro la consecución feliz de la ceremonia. en definitiva. placer preliminar del juego. Por la iniciativa de uno de ellos (que no puede ser uno cualquiera. y alcanzaría su fin a través de un desvío o de un suspenso que no solamente no lo habría amenazado en absoluto. en cierta medida. uno de los elementos del sistema (un “yo”. su pasado. hacia el reencuentro del deseo de los participantes.

dicho de otra manera. pflichtmässig (antes que por deber. la política. y por lo tanto. y también la invención sin regla. Axioma del cual no hay que extraer la conclusión de que sólo se accede a la amistad o a la cortesía (por ejemplo.con el gran filósofo de la crítica). sin duda. ser cortés por cortesía. responder totalmente por sí misma? Acabamos de decir “n’y allons pas par quatre chemins” [locución francesa casi intraducible que invoca la cruz o lo crucial. o como 1 + 2. es decir algo determinable por . Sería sin duda descortés Intentar la apariencia de un gesto. a la vez. Haría temblar. y citamos nuevamente la Grundlegung zur Metaphysik der Sitten de Kant. esta hipótesis alcanzaría para dar vértigo. en lo que él estructura en el orden de la cultura. Tampoco debe adquirir la forma de una regla. en la determinación aguda de este valor. para la cortesía. y esta es recurrente. nuestro “critical reader” ejemplar.. en todo discurso. y menos aún. semejante contra-deber? ¿Con qué? ¿Con quién? Tomada seriamente en su forma de pregunta. Suponiendo (volveremos sobre ello) que en esa situación se tuviera alguna vez la posibilidad de elegir. en contra de Kant. pero que no nos atengamos a ella jamás. y también paralizaría al borde del precipicio. por ejemplo. reside en que implica. la regla. Al hablar de discurso responsable sobre la responsabilidad. de una regla ritual. Sería vencido. Es descortés ser solamente cortés. Habría un concepto y un problema (acerca de esto o de aquello. Respecto del “se debe” de la amistad.el doble axioma comprometido en la hipótesis o en la pregunta por la cual ha sido necesario empezar.. diferenciadas ambas por un solo rasgo del comportamiento ritual. sin trampas y sin cálculo]*: se trata del concepto de [. Puesto que la hipótesis consistiría. roto. Su regla es que conozcamos la regla. es decir. el gesto de amistad o de cortesía se destruiría a sí mismo.doble de este deber. Esta implicación parece ineluctable.. a priori y por razones estructurales. sin rodeos oblicuos. La contra-regla es también una regla. de manera no oblicua. del rito. derrotado. se prescribe ir más allá de la regla. endeudados como estamos -por ser sus herederos. Pero ese deber de escapar a la regla del decoro ritualizado ordena también ir más allá del lenguaje mismo del deber. como todo concepto normativo del cual sería el ejemplo. y que no sabría. el derecho. se lo ligue o no con una u otra tradición cultural (occidental o no). de salvamos o de perdernos. toda lógica. sino que. toda retórica de la responsabilidad. y hasta qué punto. ni tampoco por deber (aus Pflicht) ? ¿En qué nos endeudaría semejante deber. Quizá un lector crítico se sorprenda al ver asociados aquí regularmente la amistad y la cortesía. como el de la cortesía. si. cada vez singular y ejemplar: manda actuar de tal manera que no se actúe solamente por conformidad con la regla normativa. e inclusive la economía (particularmente en lo que concierne a la relación entre la deuda y el deber[iii]). la cualidad o la virtud de responsabilidad. en efecto. se precipita en un abismo infinito. general. aus Pflicht.. No se debe ser amigable o cortés por deber. no se contabiliza como 1 + 1 = 2. Tenemos entonces una regla.]. allí donde se está solo. En el momento en que cediera a la necesidad de aplicar a un caso la generalidad de una prescripción.. la moral. o tampoco. estructural. Porque nos arriesgamos a no saber ya adónde podría llevamos -osamos decir. es poco decir que no debe ser del orden del deber.] y de saber si [. La contradicción interna del concepto de cortesía. pero no deja de ser desconcertante: ¿qué sería la responsabilidad. el cuatro y la cruz de la encrucijada (quadrifurcum). se puede confiar en lo que el concepto de deber ordena en todo discurso responsable sobre la decisión responsable. una falta más a la falta esencial: creerse irreprochable jugando con la apariencia allí donde falla la intención. ni conforme al deber como diría Kant (pflichtmässig). ese otro que en vano trataría de retenernos o precipitamos al vacío. Es decir. o hasta la demanda o la pregunta de un amigo) si se transgrede toda regla y se está contra todo deber. si se responde a una invitación por simple deber. Un gesto “de amistad” o “cortesía” no sería amigable ni cortés si obedeciera pura y simplemente a una regla ritual. implicamos de antemano que el discurso debe someterse a sí mismo a las normas o a la ley de las que habla. respondiendo a la invitación. y en virtud de dicha regla. que quiere decir: procedamos directamente. Tampoco sería amistoso responder a un amigo por deber. al contrario. ¿Qué supone una consigna tan imperativa? Que se pueda y que se deba abordar un concepto o un problema de frente. Vayamos sin rodeos [ny allons pas par quatre chemins]*: se trata del concepto de deber y de saber si o hasta qué punto podemos confiar en él. importa poco en este instante). por ejemplo. Nos aventuramos a semejante proposición. por la norma. totalmente solo o ya requerido por un cuerpo a cuerpo con el otro. del deber. No menos que responder a una invitación o a un amigo conforme al deber. por la rigidez regular de la regla. ¿Entonces habría un deber de no actuar según el deber. Esto agregaría. por mero respeto hacia ella. la norma. en un discurso consecuente que pretendiera demostrar que una responsabilidad jamás podría tomarse sin equívoco y sin contradicción? ¿Significaría que la autojustificación de una decisión es imposible. el cruce de caminos.

ates de que yo hubiera escrito una sola línea[viii].. de manera a la vez directa. en quien uno se disimula. Pensemos aquí en la pasión de Filoctetes. Siguiendo la semántica de problema se trataría también de un ob-sujeto adelantado como un salto. deberíamos proceder oblicuamente? Lo he hecho a menudo. una explicitación insuficientemente temática de la que se cree poder acusar a un filósofo? II ¿En lugar de abordar la cuestión o el problema de frente. a la vez testigo (testis) inocente. decíamos. una tradición de lo oblicuo en la que. entonces ya no podríamos. ofrecido: se ofrece en principio siempre por delante ¿no es cierto?. más tesis o más tematización. problema puede llegar a designar al que. y esto no afecta en nada su singularidad. ese “sobre todo no deber” que parece acompañar falsamente el problema. aquel que se pone por delante o detrás. Si hubiera una falta a la justicia tanto como a la lectura. un tema [sujet] bien propuesto (es decir. en Ulises el oblicuo -y en el tercero (terstis). suplementaria. incluso tética o temática. in front of you. nos parece a la vez lo más violento y lo más ingenuo. sino la que se debe tomar por otro. delante de un otro otro. sirve de cobertura endosándose la responsabilidad de otro o haciéndose pasar por otro.un saber (“se trata de saber si”) y que se encuentra ante ustedes. si todo esto desafiara el espacio del problema y no se atuviera solamente a la forma pro-posicional de la respuesta. Según este punto de vista. Problema dice también. la responsabilidad sería problemática en la medida suplementaria en que podría ser a veces. como se dice en francés. inapropiado o ilegítimo-.. o siempre. me ofrece titular estas páginas “La ofrenda oblicua” (An oblique offering). abordarlo de manera directa. a saber. y suponer que tenemos aquí la medida. frontal y capital aquello que se encuentra ante los ojos. ante una instancia a la vez crítica y jurídica. la boca. me encuentro inscripto. “En. Neptolemos[v]. Se la mantiene y debe temblar en el equívoco y en la inseguridad ejemplar de ese “como”. y una a-tematicidad. sobre todo no deberíamos. la que no se toma por sí mismo. si el “responder” de la responsabilidad ya no se anunciara en un concepto del que sería necesario “saber si. David Wood para invitarme. el proyecto. pero también otra cosa que tal vez nos interesaría aquí mucho: metonímicamente. un desfallecimiento en el rigor lógico o demostrativo. Se la ejerce siempre en mi nombre como en el nombre del otro. o todavía no es problemático o cuestionable. proyectiva..”. muy por el contrario (suponiendo. en ciertos contextos. “sobre-todono-deber-hacerlo” ante algún tribunal filosófico o moral. el niño problemático. en el lugar. pensarían algunos. ahí adelante como un objeto pro-puesto o pre-puesto. sino que fuera incluso más allá de la forma “cuestión” del pensamiento o del lenguaje. crítico. acaecería en todo caso desde el lugar en donde se querría hacer comparecer a semejante “no-hacerlo”. las manos (y no dé espaldas). al contrario. Si la experiencia de la responsabilidad no se redujese a la del deber o la deuda. que el imperativo del rigor. por otra parte. la tesis. Y ese “no hacerlo”. en el nombre de otro o de sí mismo como otro. incitarme o obligarme a participar de este volumen. la medida suplementaria”. Exigir más frontalidad. el tema. es decir. hablando en nombre de otro. a saber. ¿Se sabrá alguna vez si esta “ofrenda” es la mía o la suya? ¿Quién toma la responsabilidad? . en su propio nombre y ante el otro (la definición metafísica más clásica de responsabilidad). librado. lo innegable mismo de la ética. y de un otro del otro. instrumento y delegado que actúa por representación. como una falta al deber. y por ende. pero debemos ir más lejos: en la medida en que la responsabilidad no solamente no declina. entonces lo que de este modo ya no es más. para nada sería una falta errónea. una cuestión a tratar. la crítica. si se quiere. ahí (problema*). sino que. de alguna manera. a saber. actor -participante pero actor también a quien se le hace representar un papel. del más estricto rigor. esté al abrigo de todo cuestionamiento[vi]). y he llegado a reivindicar la oblicuidad bajo este nombre[vii]. stricto sensu. la cuestión. frontal. Pensando sin duda en esta fatalidad. directamente -lo que sería sin duda imposible. la excusa que se adelanta para esquivarse o disculparse. una armadura o un vestido de protección. o como el promontorio de un cabo[iv] . del orden de la decisión judicatíva. en principio). incluso confesándola. Incluso lo había impreso por adelantado en el proyecto de la Table of Contents del manuscrito general. ¿Cómo elegir entre la economía o la discreción de la elipsis en la que se acredita una escritura. puesto que se suele asociar la figura de lo oblicuo a la falta de franqueza o de rectitud). surge en una estructura que en sí misma es suplementaria. De esto surge la necesidad de abordar de frente o frontalmente.

siempre será difícil saber quién es lector de quién. de manera directa o desviada. en suma económico. creador y autónomo como para vivir solo y radicalmente desentendido de usted y de su nombre. Siempre me sentí incómodo con esta palabra que. Lo oblicuo sigue siendo la opción de una estrategia aún tosca. poderoso. (Alusión lateral al hecho de que un arco está a veces tenso. ¿Es posible una invitación? Acabamos de entrever en qué condiciones habría invitación. el objeto. no indiferente. Es. a qué vuelve? Una invitación nos deja libres. debes.Esta cuestión es tan grave y tan inabordable[ix] como la responsabilidad del nombre dado o del nombre que se lleva. quién el sujeto. el abordaje inmediato. un “lector autocrítico" (autocritical reader) (crítico de sí. la figura geométrica. X se desentiende perfectamente bien de usted y de su vida. otorgar un sentido unívoco al yo. a la vez dejar libre y tomar prisionero. para romper y no tanto para prescribir. de todo nombre y de todo título). Inclusive en su forma retórica y en esta figura de figura que se llama oratio obliqua. Las paradojas infinitas de lo que tan tranquilamente se llama narcisismo se perfilan aquí. Vuelve a su nombre. tanto utilicé. A la reflexión. en convivencia con el arco diagonal. no se podía no evitar la confrontación directa. el secreto del acto o la cuerda instrumental (neura). se transmite. y según las palabras de Baudelaire. A la inversa. habrá llevado su nombre parece lo suficientemente libre. este desplazamiento parece demasiado directo. over to). ¿Qué es una invitación? ¿Qué es responder a una invitación? ¿A quién. Doble golpe. lineal. que su cuerda está tiesa y dispuesta a lanzar el arma. de hecho. la hipótesis de que la totalidad de ese “lector crítico” (Critical Reader) sería. y quién ofrece qué -o quiena quién). (En la sintaxis “X: un lector crítico”. Traducción ingenua o fantasma corriente: usted dio su nombre a X. X se libera de él y se elige otro nombre. del nombre que se recibe o del nombre que uno se da. por una razón u otra. Cualquiera que . se libra. no importa. Es. un niño) lleva el nombre de ustedes. Para la pasión según Filoctetes: el niño es el problema. la posibilidad de desaparecer en su nombre. Un lector que se conduce por sí mismo y que sobre todo ya no tiene necesidad de “mí”. y tal como el nombre o el título. Nunca debería dejar que se sobreentienda: eres libre de no venir y si no vienes. de la respuesta a la invitación y de la respuesta en general. si la hay. handed on. la flecha mortal. no volver a sí. como tal. de todo aumento de sí. Pero la invitación debe ser apremiante. por lo tanto. es imposible disociar el mayor beneficio de la más grande privación. Supongan que X. una institución. lo oblicuo no parece ofrecerle la mejor de las figuras para los recorridos que traté de calificar de esa manera. su título. se da. “sans façon” [sin cumplimientos]. ¿a quién remitiría en este caso el reflexivo?). en consecuencia. sin embargo. la diagonal. En ambos casos de esta misma pasión dividida. Lo que habría que criticar hoy día en lo oblicuo es. a saber. la línea. en suma. obligada a apostar por lo más apresurado. sin duda. suponga que. y por lo tanto. siempre. golpe redoblado. ¿se presentaría alguna vez. del nombre). Olvidemos entonces lo oblicuo. y por ende. el texto. en línea recta u oblicua. pero también de toda expansión de sí. Debe. al secreto de su nombre. algo o alguien (una huella. ¿Será ésta una manera de no responder a la invitación de David Wood y a todos los que él representa aquí? ¿Debería yo responderle? Vaya uno a saber. con el ángulo recto entre la horizontal y la vertical. Por lo tanto. Imposible hablarle o hacerlo actuar como “yo”. una obra. por otra parte. Aun cuando la haya empleado siempre de manera negativa. llevó. suponga que X no quiera su nombre o su título. pero incluso si la hay. Sin la presión de cierto deseo -que a la vez dice “ven” y. imposible construir un concepto no contradictorio o coherente del narcisismo. por consiguiente todo lo que se dirige a X. para evitar o decir que se debería evitar. la invitación desaparece y se torna inhospitalaria. o que se ofrece. esta es la verdad. puede significar. se encontrará y por eso mismo mucho más enriquecido: lo que lleva. entonces su narcisismo. el compromiso ya pasado con lo primitivo del plan. un cálculo geométrico para desviar lo más rápido posible tanto el abordaje frontal como la línea recta: el camino más corto presupuesto entre un punto y otro. lo que constituye la condición del don (por ejemplo. entonces su narcisismo se encuentra a priori desposeído de aquello de lo que se beneficia o espera beneficiarse. sin embargo. es decir. de toda auctoritas. actualmente? Lo que entrevemos acerca de la invitación (pero también de la apelación en general) rige al mismo tiempo la lógica de la respuesta. Una invitación no debería nunca dejar que se sobreentienda: estás obligado a venir. para Filoctetes. le vuelve a usted como un beneficio de su narcisismo. a saber del lugar hacia el cual algo podría volver (como que aquí encontrarnos la definición y la posibilidad misma de toda huella. un yo que no necesitaría a nadie para formularse todas las preguntas o plantearse todas las objeciones críticas posibles. desdoblarse y redoblarse a la vez. el ángulo. es necesario. deja al otro en absoluta libertad-. sin lo cual se convierte en constricción. herido doblemente. para decir que. ni su título. pero ¿crítico de quién realmente?. Decir de un arco que está tenso. y también a la pasión de Filoctetes. Y por consiguiente. confesión o autocrítica: se debería sonreír ante la hipótesis de una hybris tan hiperbólica. operando así una suerte de servidumbre reiterada de la servidumbre originaria. Pero como usted no es su nombre propio. según los contextos.

si se conserva el sentido del deber y la responsabilidad. en no responder. pasividad/espontaneidad. suspendido. para servirse de otra figura.. En cierto modo. Advierten signos prometedores y cada vez más numerosos (algunas veces. el derecho de no responder. bajo su nombre (Opferung. y precisamente. Que nadie se apresure a decir que estas cuestiones o proposiciones ya están inspiradas por una preocupación que. por cumplir)? Por lo tanto. del interés secretamente “patológico”. al acontecimiento de una decisión sin regla y sin voluntad. etc. ¿no es esto preferible a la constitución de una euforia consensual. Indecidido. sería un concepto no “patológico”. quedar sin respuesta general y reglamentada. ¿la moral de la moral? ¿Qué es la responsabilidad? ¿Qué es en este caso el “qué es”?. Y preguntarse si “responder” tiene un contrario que consistiría. de la elevación de la ley. se puede llamar ética. no puede dejar de preguntarse qué quiere decir “responder” y “responsiveness” palabra preciosa para la que no encuentro un equivalente riguroso en francés. y por ende. de dar cuenta de la inscripción en un afecto (Gefühl). mucho más heroicamente todavía. la ruptura con la re-moralización de la deconstrucción. extrema. Y que nadie se apresure a decir que es en nombre de una responsabilidad más elevada y de una exigencia moral más inabordable que se declara muy poca simpatía (aunque muy desigual) por esos dos moralismos. Todo esto queda aún abierto. cuestionable más allá de la cuestión. o las figuras más exactas para semejante afirmación. Crítica de la razón práctica. cada vez más intensa. muy usado. en el sentido kantiano de pasión). con todo derecho. etc. en ciertos textos míos) que testimoniarían sobre una atención permanente. la pasión según mi entender. hacia ciertas cosas que creen poder identificar bajo los bellos nombres de “ética”. Evidentemente. programado por la naturaleza. Sería muy fácil. pero nada permite afirmar que los nombres más apropiados. Este concepto de ofrenda sacrificial. Se debe siempre ser libre de no responder a un llamado o a una invitación -y es bueno .que la no-respuesta es una respuesta. etc. intuitus derivativus/intuitus originarius. o en la sensibilidad. ¿Qué es la eticidad de la ética?. Algunos espíritus creyeron reconocer en “La” Deconstrucción -como si hubiera una que fuera la sola y la única. o peor aún. natural. la genealogía y también en los límites del concepto de responsabilidad. debo confesarlo.. “sujeto”. del sacrificio en general. e inclusive. Siempre se tiene. que extrae todo su interés de aquella paradoja inquietante adosada a una moral incapaz. seria necesario declarar de la manera más directa posible que. esta libertad que siempre se cree que debe asociarse a la responsabilidad.”). de todo aquello que no debe inscribirse en la sensibilidad. es siempre a partir de la afirmación de cierto exceso que se puede sospechar de la tan conocida inmoralidad. y en todo caso. reconciliados con el mundo en la certidumbre ética. si damos crédito al sentido común. éste ordenaría romper con los dos moralismos. sin otra respuesta que la que se liga singularmente. etc. responsable. III. la no respuesta. Ciertamente: hablando de esta manera (“que nadie se apresure. Antes de volver a la no-respuesta. supone el aparato completo de distinciones “críticas” del kantismo: sensible/inteligible. (problema muy conocido acerca del “respeto” a la ley moral. por ejemplo. Por otra parte. etc. con esas dos restauraciones de la moral. directa u oblicua. etc. por lo tanto. ¿Es posible una decisión sobre el tema del “responder y el de la “responsiveness?” Actualmente se puede asistir o participar en numerosos sitios de un simpático e inquietante esfuerzo: restaurar la moral. deben seguir siendo urgentes y no tener respuesta. Estas cuestiones son siempre urgentes. I.. siempre se podrá decir -y con razón. y sobre todo.: discurso demasiado conocido. la política.. no insistamos). cf. etc. sin excluir. por sí misma “causa” del respecto en sentido kantiano. cap. 1. sean las de la ética. a una comunidad de deconstruccionistas seguros. el sujeto. Es muy poco moral ser moral (responsable. o que sólo debe prescribir el sacrificio de todo cuanto obedezca a ese desliz sensible. que parece ser naturalmente más atractiva que aquello a lo que se opone. sostienen hoy lo contrario. se entregan armas a los funcionarios de la antideconstrucción.) porque se tiene el sentido de la moral.una forma moderna de inmoralidad. Lo mismo ocurre con el concepto de pasión: lo que se busca aquí. durante el transcurso de una nueva prueba de lo indecidible. totalmente aporético. de la hipocresía denegadora de los moralismos. de amoralidad o de irresponsabilidad (etc.medite en la necesidad. moral. llegado el momento. Aufopferung). “moral”. pero que corre el peligro incesante de reasegurarse para reasegurar al otro y propender al consenso de un nuevo sueño dogmático. se debería tener siempre. no. tranquilizar a quienes tendrían serios motivos para inquietarse por ella. al que es necesario -dice Kant.“humillar” ante la ley moral. otros más serios. Se sabe que el sacrificio y la ofrenda sacrificial se encuentran en el centro de la moral kantiana. Lo sacrificable siempre es del orden del móvil sensible. la buena conciencia. mejor dispuestos hacia La Tal Deconstrucción. en cada oportunidad. Desde luego. en todo caso. menos apresurados. pero inutilizable. ¿sería moral y responsable actuar moralmente porque se tiene el sentido (subrayemos otra vez esta palabra) del deber y de la responsabilidad? Evidentemente. y esta libertad forma parte de la responsabilidad misma. “responsabilidad”. la responsabilidad. la moral. asegurados. pero en suma. la satisfacción del servicio realizado y del deber cumplido (o.

Y. el trabajo y la ofrenda del otro.recordarlo. yo respondiese. sin duda he insistido bastante al respecto. Esta no es una Cena. en definitiva. y que han podido interesar a la deconstrucción. 2. el que se cree apto para responder a cada uno. aceptando las malas responsabilidades? ¿Qué faltas? 1. quien quizás era el perverso director de escena de un misterio. su estrategia singular. Se dirá probablemente que esta no-respuesta es la mejor respuesta. entre los cuales algunos serían mis preferidos. 3. etc. tomemos un ejemplo. uno entre otros. luego subrayando las palabras “oblique offering” y “pasión” en la carta de David Wood. tan generosa y tan poco complaciente a la vez. filosóficos o no. la de confirmar una situación. también de una exigencia de responsabilidad. Y en efecto: la “oblique offering”. desdoblado o redoblado. “tomemos este ejemplo. contando el número de participantes reunidos: justamente doce (¿a quién se esperaba entonces?). valga o no como ley. en tanto formo parte del grupo. una falta de respeto flagrante hacia el discurso. el decimotercero. ¿no voy a acumular faltas y por consiguiente. en efecto. y la irónica amistad que nos reúne consiste en saberlo. jamás tendremos la certeza de ponerle fin. A ese juego de niños tan viejo. ¿Qué ejemplo? Éste. cada cuestión. Los que piensan que la responsabilidad o el sentido de la responsabilidad son buenos. en medio de doce personas que hablan. En primer término. suscribirla. en esa seguridad . No nos apresuremos todavía. reiniciando el juego. una primera virtud. ni Jesús. para tratar de convencer más de prisa. descuidando así la estrategia tan sabia y singular. una cierta no-respuesta puede dar testimonio de esa cortesía (sin regla) sobre la que hablábamos antes. o inclusive el Bien mismo. en duodécimo o decimotercer lugar. Entrevemos. ante el otro o ante la ley) y que. es decir. reconstituir la obra y la trayectoria. En todo caso. revelaría una hybris y una ingenuidad sin fondo. malvados traidores en potencia? ¿Quién sería aquí Judas? ¿Qué debe hacer alguien que no quiere y no sabe ser (¿pero cómo estar seguro de estas cosas y cómo sustraerse a estas matrices?) ni un apóstol (apostolos. sin embargo. El ejemplo. del que se sirven todos los discursos. recordarse de la esencia de esta libertad. están también convencidos de que es necesario responder (de sí al otro. Evidentemente la ejemplaridad del ejemplo no es nunca la ejemplaridad del ejemplo. pero también. “Yo”. Tal vez. y ante todo. los motivos y los argumentos de cada uno. en esa complacencia. de “mí” o que se dirigen a “mí”.nunca podrá romper con la sublimidad del canibalismo místico): ¿el “este es mi cuerpo. a partir de los dos argumentos anteriores. y otros. tan sobredeterminada de cada uno de esos once o doce discursos? Hablando último. un enviado de Dios). que seria necesario releer todo. la tradición discursiva y los numerosos textos implicados. y hacerlo en algunas páginas. el este del ejemplo. que no era menos mía que suya. Por ello no hay ejemplo. ¿no aceptaré el riesgo insensato y la odiosa actitud que consistiría en tratar a todos estos pensadores como si fuesen discípulos. o bien a su favor? Apuremos el paso y. acerca de ejemplos diversos. su lógica. éste. me encontraría en la situación de alguien que se siente capaz de responder: el que tiene respuesta para todo. del respeto al otro. tampoco mediante la ficción performativa que consiste en decir. se os entrega. desborda su singularidad tanto como su identidad. como si yo encontrara en el fondo normal o natural tomar la palabra. una no respuesta constituye siempre una modalidad determinada en el espacio que abre una ineluctable responsabilidad. ni Judas? Porque la sospecha me acechó un poco tarde. Pretender que se puede hacer todo esto. No vería que cada uno de los textos aquí reunidos tiene su fuerza. al mismo tiempo que lanzamos una mirada estrábica con un “squinty eye” hacia ese canibalismo enlutado. tenía un dejo irónico. y hacer como si me encontrara cómodo en un lugar tan extraño. sarcásticamente eucarístico (ningún vegetariano -y yo conozco al menos dos entre los convidados. en tanto tal. respondo a la invitación que se me hizo para responder a los textos que se reunieron aquí. Si. por supuesto. y finalmente. por ejemplo. cada objeción o cada crítica. guardadlo como recuerdo de mí” no es acaso el don más oblicuo? ¿Acaso no lo he comentado a lo largo de años en Glas o en seminarios recientes sobre el “comer al otro” y la “retórica del canibalismo”? Razón de más para no responder. ¿No habría entonces otra cosa que decir que la no-respuesta? ¿Acerca de ella. aun cuando no haya más que ejemplos. o a su respecto. a la vez como conclusión y como introducción. pensemos en ese orgullo. que sigue siendo una respuesta y un signo de responsabilidad. Razón de más para no responder. o hasta como apóstoles. Si. en tanto yo no soy un ejemplo entre otros en la serie de doce. como si estuviésemos sentados a la mesa. digo mucho más y algo diferente. conducirme de manera irresponsable. ¿qué aspecto tendría si pretendiera comenzar por responder. que. y que me hacen el honor amistoso de señalar algún interés por ciertas publicaciones anteriores mías. digo algo que desborda el tode ti. precisamente”. que soy a la vez un duodécimo. por otra parte. cuando digo este ejemplo.

pero son razones de más para no responder. Semejante operación se expondría a las críticas más justificadas. nunca actuar simplemente según una regla. hasta circunscribirlo. ante todo. Sería también presumir que la deconstrucción pertenece al mismo orden de la critica de la cual deconstruye precisamente tanto el concepto como la historia. en efecto. primera injuria o injusticia. La pretensión de dominio o de sobrevuelo (meta-lingüístico. es más respetuoso del otro. finito. No se puede. a pesar de que la buena educación enseña a los niños que no deben “responder” (en todo caso. es capaz de responder de sí y de todo lo que ha podido hacer. la más vigilante. para no fingir que se puede responder al otro. entonces correría riesgos aún peores. por cierto la esencia misma del socius? 3. decir o escribir. No habría nada peor que sustituir una respuesta insuficiente con un discurso interminable. Este discurso simularía ofrecer en lugar de la respuesta o de la no-respuesta.). convertirse en obra de arte (performance o performativo literario. etc. resignado. explotar las “buenas razones” de la no-respuesta para hacer un uso estratégico del silencio. respondiendo elípticamente. Pero al seguir todas estas buenas razones. El que responde supone con tanta ligereza o arrogancia que puede responder al otro y ante el otro porque. cuando las personas mayores se dirigen a ellos. normas generales. situarlo. la más cortés. ¿Cuáles? 1. dar testimonio de una ingratitud inadmisible y de una indiferencia culposa hacia ellos. faltamos al principio de cortesía y responsabilidad que recordábamos antes: nunca creerse exento de alguna deuda y por ello. no-cuestiones o no-respuestas. la no respuesta como respuesta actualizada o respuesta elusiva. necesario y podría llevar una eternidad). y 2. conforme al deber. totalizarlo en una síntesis significante y coherente. hipercrítico y sobre todo del “deconstructivo”. errores morales. es más decente también. 1. Y con el pretexto de no sentirse capaz de responder al otro y de sí. seria aquí presumir de que se sabe todo lo que se ha podido hacer. meta-metafísico. Esta norespuesta sería además una forma respetable de cortesía y de respeto. “objetos”. Si sigo los cuatro argumentos precedentes. no respondiendo. Tal vez. En todo caso. ni tampoco por deber. yo evitaría errores (errores de cortesía. la forma discursiva. Con el pretexto de releer. ciertamente. firmarlo con un solo y único sello (sin importar el género. ¿no se reproduce. homogéneo y subjetivable de “tesis”. conocería todas sus premisas y todas sus consecuencias. Porque hay un arte de la no-respuesta o de la respuesta diferida que es una retórica guerrera. nos referimos aún a reglas. postular que el mismo “yo pienso” acompaña todas “mis” representaciones. no se debe no responder nada. y respetuosa -tanto del otro como de la verdad. la estrategia contextual. según el sentido y la tradición de las buenas maneras francesas). El deber y el poder están aquí extrañamente co-implicados. el más vulnerable cuerpo a los golpes más justicieros. etc. “relatos”. Ante todo. 2. confirmaría que no se puede o no se debe no responder. La presuntuosa impertinencia de la que nunca se librará toda respuesta no sólo consiste en que pretende medirse con el discurso del otro. como en sacrificio. el lugar o la fecha. pero que da testimonio de un esfuerzo sincero. es más justo. ante el otro y de sí. etc. más responsable ante el imperativo del pensamiento crítico.elemental que habría si se respondiese. modesto. Porque adolecería de un doble defecto. ofrecería su cuerpo. etc. o incluso la decididamente elíptica. les reprochan o critican. meta-lógico. que exige ceder lo menos posible a los dogmas y a los presupuestos. y sí. que a su vez forman un tejido sistemático. puede siempre resultar confortable y poner al abrigo de cualquier objeción. respondiendo oblicuamente. del que algún “yo” conservaría la memoria total e intacta. El silencio cortés puede volverse el arma más insolente y la más cáustica ironía. un performativo más o menos performante y más o menos meta-lingüístico acerca de todas estas cuestiones. una forma responsable del ejercicio vigilante de la responsabilidad. dar la impresión de no tomar lo suficientemente en serio a las personas y los textos aquí ofrecidos. una estratagema polémica. Justificando la no-respuesta con todos estos argumentos. 4. libraría. comprenderlo. decir o escribir. .). meditar y trabajar antes de responder seriamente (lo que será. no se les formulan preguntas. Como si yo me hubiera dicho: es mejor. acumularía dos faltas aparentemente contradictorias: 1. Responder de sí. “criticas” o “evaluaciones”. yo decidiese no responder. No nos apresuremos todavía. Se replicará: cierto. por cierto. Son tantas ingenuidades dogmáticas que nunca se las acallará. respondiendo así al otro y ante el otro. no responder. En todo caso. teórica y prácticamente. creyendo todavía que esta no-respuesta es la mejor respuesta. pero entonces esta no-respuesta es también una respuesta. menos aún “por cortesía”.). la más modesta. “temas”. Nada sería más inmoral y más descortés. Luego. el concepto de responsabilidad.

sino que tampoco querrían efectuar los gestos prescritos: se encontrarían detenidos ante órdenes contradictorias. y mantendremos en reserva muchas cuestiones acerca de la performatividad en general). un artificio. pero no sin algún ejercicio de alcance apofático* sobre la esencia la existencia de semejante secreto. al saber? Entre otras cosas. juego estetizante de un discurso del que no se esperaría una respuesta seria. aquél a quien dimos ese nombre. en tanto que ésta supone el orden (preferentemente circular) de la apelación.. Nos detendremos aquí por hoy. arte oculto en las profundidades del alma humana. de su trazado performativo (no diremos su enunciación performativa o su argumentación proposicional.como un estilo. No se trataría de un secreto como representación disimulada por un sujeto consciente. Ese secreto tampoco pertenecería al orden de la subjetividad absoluta. ni menos aún una ofrenda sacrificial. Digamos que allí hay un secreto [il y a là du secret]. precisamente: si hay que responder o no responder. de seguir describiendo la situación. esa disposición que se cree incomunicable. lectores) no solamente se niegan a actuar. a la verificación. inenseñable. Si. ni tampoco del contenido de una representación inconsciente. precisamente. Esta aporía sin fin nos inmoviliza porque nos ata doblemente (debo y no debo. posible o imposible. todos los agentes (sacerdotes. se trata de una situación normal: forma parte constitutiva del proceso que querría analizar. y para volver al comienzo de la escena. podría representar virtualmente todos los papeles del juego (es decir: también mimetizarlos[x]). III ¿Qué hacer entonces? Es imposible responder en este lugar. Ese límite otorga positivamente la condición de su inteligibilidad. Es imposible responder a la cuestión sobre la respuesta. por ejemplo? Ninguna pregunta. como todo testimonio. víctimas. ¿Qué puede escapar a esa verificación sacrificial asegurando así el espacio mismo de este discurso. de su lectura. ¿Pero cuál seria la condición de esa condición? Consiste en que el lector crítico se encuentra también a priori y sin fin expuesto a alguna lectura crítica. Digamos entonces: allí hay un secreto. y en el mismo dispositivo. de sus interpretaciones. Y no sería sólo una socialidad religiosa la que se encuentra amenazada así en su identidad. ninguna responsabilidad. sin contenido separable de su experiencia performativa. espectadores. No se trataría de un secreto técnico o artístico reservado a alguno -o a algunos. Tampoco se trataría de ese secreto psicofísico. pues no se deja de hablar. con miras a una historia de la metafísica que Kierkegaard otorga a la existencia y a todo lo que resiste el . sino también una socialidad filosófica. se encuentran las dos manos ligadas o clavadas. no puede describir u objetivar el desarrollo programado de un rito. y está muy bien así. para un testimonio cualquiera de asegurarse a sí mismo. des-mitificar. participantes. Testimoniemos: allí hay un secreto. aun cuando también la vuelve posible. si es necesario. en un sentido que no agotaría ni el martirio. en una palabra.. ¿Qué hacer? Pero también ¿qué ocurre. Otros dirán que la amenaza de disrupción no amenaza nada. en verdad la imposibilidad. enunciándose con la fórmula y la gramática siguiente: “Testimoniamos que. intransmisible. la pregunta y la respuesta.” Testimoniamos sobre un secreto sin contenido. es necesario y es imposible. a la prueba o a la demostración. Es imposible responder a la pregunta por la que nos preguntábamos. la firma del talento o la marca de genio. según el sentido poco ortodoxo. etc.ficción. Y lo que intentamos poner a prueba es la posibilidad. de intentar hacerse entender? ¿De qué naturaleza es ese lenguaje. obra). Hay un secreto. debo no deber. que siempre ha sido el origen institutor o constitutivo de la unión religiosa o filosófica. ni el testamento? ¿Y a condición de que. ninguna respuesta. del que habla Kant a propósito del esquematismo trascendental y la imaginación (eine verborgene Kunst in den Tiefen dei menschlichen Seele). jamás sea reducible. Muchos dirán que se trata del principio mismo de la comunidad el que se ve así expuesto a la disrupción. En un mismo lugar. verificamos que el analista. de la unión social en general: la comunidad vive o se alimenta de esa vulnerabilidad. pues ya no pertenece simplemente ni a la pregunta ni a la respuesta de la que todavía estamos tratando de verificar sus límites? ¿En qué consiste esta verificación que no se produce jamás sin cierto sacrificio? ¿Se lo llamará un testimonio. inimitable. Nadie ha querido representar el papel de víctima o de sacrificador. algún móvil secreto misterioso que el moralista[xi] o el psicoanalista podrían con su arte detectar. o dicho de otro modo. pensante o filosófica.). ni la atestación. en efecto. Lo apofático no supone aquí necesariamente la teología negativa. el analista encuentra límites en su trabajo de objetivación científica.

no para conservar una palabra reservada o retirada. algo que se debería responder rindiendo cuentas y tematizando a plena luz. impasible como la jora. no corresponde. Por otra parte. ni siquiera negativa. pero que no se reducen a él. . el derecho. El secreto sería también la homonimia. El secreto no es místico. lo nocturno. Heterogéneo a lo oculto. platónica o neoplatónica). a lo disimulable. no responde: ni de él ni a nadie.sepámoslo. o el derecho no pueden aceptar el respeto incondicional de ese secreto. No-respuesta absoluta a la cual no se le podría siquiera pedir cuentas o dar a cuenta. como Jora. Este secreto no pertenecería a ningún estrato (estético. no se reduce a ellos. estratagemas siempre para arrastrarlo a un proceso filosófico. ni un contenido iniciático en una doctrina esotérica (por ejemplo. tanto en el sentido de Geschicte o de res gestae. es decir. Dondequiera se requieren una respuesta y una responsabilidad. por una vez. el secreto”. el derecho al secreto se convierte en condicional. secretos condicionales (el secreto de confesión. es lo que es. el secreto de Estado). Permanece secreto bajo todos los nombres y su irreductibilidad al nombre es la que lo convierte en secreto. Siempre se puede hablar de él. No pertenece ni a lo que inicia o revela una religión revelada (esto es: un misterio de la pasión). etc. Estas instancias están constituidas como instancias propias para exigir cuentas. Porque el secreto está en allí compartido y limitado por condiciones dadas. puesto que los vuelve posibles. el ser-ahí del secreto no pertenece ni a lo privado ni a lo público. Ni siquiera es un “efecto de secreto”. responsabilidades asumidas. aletheia). ético. y además. en todos estos casos. ni a la verdad dada. por lo tanto. Pero no se disimula. no hay secreto. pero esto no basta para romperlo. en relación con todos los secretos que llevan el mismo nombre. a cualquier epocalización.la filosofía. la ciencia y la técnica. temáticamente? Porque ese secreto no es fenomenalizable. aun cuando se cree haberlo revelado. el secreto militar. al orden de lo muy próximo o muy propio que aspira o inspira tantos discursos profundos (el Geheimnis o. En todo caso. ni a la verdad inaccesible. Permanece inviolable. sino solamente un problema. el secreto profesional. el inagotable Unheimliche). Simplemente excede el juego de velar/desvelar. Sin duda. porque el secreto muchas veces hace pensar en historias secretas y también proporciona el gusto por ellas. ético. Por supuesto. pero sin entregarse jamás. Por otra parte. extraña a cualquier historia. incluso cuando se hace la verdad respecto de él. excusas o “descuentos”. noche/día. Su reserva no pertenece al orden de la intimidad que gustamos llamar secreta. la política. Y el secreto permanecerá secreto. hasta a lo no-manifiesto en general. ni a la verdad prometida. ni una docta ignorancia (en una confraternidad cristiana que practique una suerte de teología negativa). mudo. Hay un secreto. la política. Puede y debe ser declarado bajo ciertas condiciones. pero jamás lo reducirá. jurídico. sino porque permanece extraño a la palabra. sino también la religión. sin siquiera que se pueda decir -sintagma relevante. el secreto de fabricación. extraño a la palabra” No responde a la palabra. a lo invisible. sino la posibilidad funcional de la homonimia o de la mímesis. en exigir que se rindan cuentas de todo. en una comunidad pitagórica. Pero el derecho al secreto. olvido/anamnesis. respuestas. es un secreto condicional. lo oscuro. admiten. Puede dar lugar o prestarse a ello. pactar descargas.“el secreto. ni ante algo o alguien. No más que la religión . porque el secreto es inabordable [intraitable]. a veces. El secreto es lo que se llama aquí secreto. tierra/cielo. Se calla.concepto de sistema o lo desbarata. La ética de la discusión siempre puede no respetarlo le debe respeto. la política. sucede a cada momento. Se puede hablar hasta el infinito. incluyendo la dialéctica hegeliana. incluso si esto parece difícil o contradictorio. a cualquier periodización. no dice “Yo. en apariencia (y lo hace siempre). religioso a o b) que distingue Kierkegaard No sería ni sagrado ni profano. según la expresión tan original de Agustín. ya sean encontrados o inventados. se podría decir este secreto mediante otros nombres. etc. ni a la verdad como memoria (Mnemosine. confesar. la moral. a la verdad ni a la verdad como homoiosis o adecuación. El secreto se convierte simplemente en un problema. en la palabra. no se puede develar. Ni fenoménico ni nouménico. poniéndolo. político. disimulación/revelación. proferir todos los discursos que posibilita y todas las historias que desencadena o encadena. como en el de saber y relato histórico (episteme. ¿Quién podría alguna vez evaluar el grado oportuno de una tematización para juzgarla al fin suficiente? ¿Y existe una violencia mayor que aquella que consiste en requerir la respuesta. es decir. El secreto no da lugar a ningún proceso. Su no-fenomenalidad no tiene relación. Allí hay un secreto. y no tanto un recurso oculto de la homonimia. declarar. con la fenomenalidad. historia rerum gestarum). Hay un secreto. Hay un secreto. No pertenece. Para esos saberes que no son solamente la filosofía. Pero si tenemos en cuenta lo que acabamos de sugerir. No es una interioridad privada que se debería develar. contar historias sobre él. No es que se oculte para siempre en una cripta indescifrable o tras un velo absoluto. el todavía mas rico. la moral.

Por lo que. todo esto corre parejo -políticamente. ni siquiera literatura. En lugar de un secreto absoluto. que debe testimoniar según la fe jurada ante la ley (“toda la verdad. de poder o deber responder.). a menos que sea a la inversa. La literatura es una invención moderna. se lo sepa o no. aunque fueran las de la ética. Y cada vez que una obra literaria es censurada. Pero esta autorización a decirlo todo erige al autor. Allá. filosofía. a la filosofía.). el secreto impasiblemente se mantiene a distancia. o acerca de las intenciones finales de un autor cuya persona no está ni más ni menos representada que no representada por un personaje o por un narrador[xii]. Pero si. ni porque la prefiera a cualquier otra cosa. por ejemplo. al espacio de la libertad democrática (libertad de prensa. secreto de Defensa nacional o secreto de Estado en general. allá. en el secreto ejemplar de la literatura. etc. secreto profesional del médico. también tarea teórico-práctica) para toda democracia por venir. en ningún caso. sin fondo e infinitamente. por la escritura literaria. Esta contradicción indica también la tarea (tarea de pensamiento. remite al otro o a otra cosa.con el derecho ilimitado de plantear todas las preguntas. de cuanto dicen las personas o personajes de sus obras. cuando es eso mismo lo que mantiene nuestra pasión en suspenso y nos retiene en el otro. Allí estaría la pasión. Muy bien se las puede no considerar como bienes incondicionales y derechos indispensables. porque. La posibilidad de la literatura. Ni uno. imputable. y por lo tanto. sin dudas. quiérase o no. llevaría conmigo libros de historia. religión. Ya se lo respete o no. cuando se trata del llamado de ese secreto que. derecho. etc. . no hay ya tiempo ni lugar. todo queda dicho y donde el resto no es nada -nada más que resto. allí. memorias. en el fondo. Y esas “voces” atraen o convocan.ninguna discusión se abriría ni se desarrollaría sin él. Hay allí una condición hiperbólica de la democracia que parece contradecir cierto concepto determinado e históricamente limitado de dicha democracia: el que la ata al concepto de sujeto calculable. Inclusive si el secreto no es secreto. amo algo en ella que no se reduzca sobre todo a alguna cualidad estética. como por ejemplo. la democracia está en peligro: todo el mundo concuerda en esto. según piensan los que no distinguen finalmente una de otra. puedo vivir fácilmente sin la literatura. incluso si nunca hubo un secreto. Tal vez haya querido nada más que confiar o confirmar mi gusto (probablemente incondicional) por la literatura. se inscribe en las convenciones y las instituciones. no se puede no respetarlo. eso estaría en el lugar del secreto. que debe decir la verdad ante. y más precisamente. nada más que la verdad”). Pero no se puede. Para concluir. este secreto. psicoanalista o abogado. libertad de opinión. y no hay literatura sin democracia. con la democracia como hiper-responsabilización aparente del “sujeto”) reconoce un derecho a la norespuesta absoluta. Cuando todas las hipótesis están permitidas. cuando ya no hay siquiera un sentido a decidir sobre un secreto cubierto tras la superficie de una manifestación textual (y es esta la situación que yo llamo texto o huella). donde sin embargo. y menos aún la filosofía. tal vez para hacer literatura con ellos. acerca del sentido de un texto. un solo secreto. que le aseguran en principio -para sólo mencionar este rasgo. paradójicamente. Esta autorización de decirlo todo (que corre pareja. una posibilidad de decirlo todo sin tocar el secreto. Ningún análisis sería capaz. es más heterogénea al origen y al secreto que las modalidades del poder y del deber. No porque me guste la literatura en general.). la ausencia de sospecha o de terror que ella inspira. ni siquiera ante sí mismo. entonces el secreto nos apasiona. Hay en la literatura. sin amar la literatura en general y por sí misma. y tampoco se privan de no respetarlas bajo cualquier régimen. Si tuviera que irme a una isla desierta. sin embargo. No hay democracia sin literatura. ciencias humanas o naturales. a alguna fuente de goce formal.el derecho a decirlo todo. Esta norespuesta es más originaria y más secreta. sin embargo. y los leería a mi manera. delante-. que debe revelar el secreto. con excepción de algunas situaciones determinables y reglamentadas por la ley (confesión. donde no sería cuestión de responder. En lugar del secreto: allí. pero no hay secreto sin esta pasión. secreto de fabricación. Siempre puede no admitirse ni la una ni la otra. la autorización que una sociedad le otorga. inclusive en las literaturas sin persona y sin personaje. y que lo mismo ocurra con otros libros (arte. una confidencia. etc. No hay pasión sin secreto. ante. responsable ante* responder. o de la política de responsabilidad. contable. Me ocurrió bastantes veces haber insistido en la necesidad de distinguir entre la literatura y las bellas letras o la poesía. fuera de todo alcance. La literatura une así su destino a una determinada no-censura. en autor no responsable ante nadie. por una frase poética o ficcional que se desgaja de su fuente presunta y permanece así en secreto. disociar la una de la otra. de lo que se supone él mismo ha escrito. En el fondo. No porque yo quiera reducirlo todo a ella. sospechar de todos los dogmatismos y analizar todas las presuposiciones.

Los participantes fueron Geoffrey Bennington. ni tampoco de ningún valor seguro sobre el testimonio. es el resto y la resta. el otro nombre del secreto. criptonimia. Michel Haar. Robert Bernasconi. esto es. A pesar de todo lo que los separa. John Sallis. No se reducirá jamás el uno al otro -es imposible. en principio. Irene Harvey. del que Heidegger analiza el testimonio o la atestación (Bezeugung. metonimia. o con la de una Jemeinigkeit del Dasein. De este modo se puede intentar asegurarse un poder fantasmático sobre el otro. paleonimia. según lo entiendo. engañar. es lo que no responde. y no hay que hacerlo. Desde entonces. hacerle decir cosas. Jacques Derrida Julio 1991 -------------------------------------------------------------------------------* Cierto “contexto” forma aquí el tema o el núcleo de estas reflexiones.el valor de un testimonio con el del saber o la certeza. ni al sujeto. dentro de la tradición anglosajona del “Reader”. USA. La obra comprendía doce ensayos. o una estratagema más. al nombre recibido.). ese exceso permanece [reste]. pseudonimia). la intuición directa no tiene ninguna posibilidad [chance]. Se lo puede alegar como recurso escurridizo. Christopher Norris. Como un “efecto”. La soledad. Incluso si los vuelve posibles. No más que una palabra. la huella. Manfred Frank. parecen replicarse mutuamente y tal vez se esclarezcan en el interior de una sola y única configuración. No lo excede tendiendo hacia alguna comunidad ideal. Sauf le nom y Khôra. Esto se produce cada día. lo resta*. y menos aún como un homenaje. David Wood (Ed. la existencia. cuya solicitud -nos dice Heidegger. sino a partir de las indicaciones del titulo. Sein und Zeit § 54 y siguientes). Siempre se puede racionalizar el secreto. o si se prefiere. sino hacia una soledad inconmensurable que no tiene parangón con un sujeto aislado. Desde que hay palabra. pero desde que hay huella.sigue siendo una modalidad del Mitsein. Jean-Luc Nancy. Se puede jugar al secreto. creo que hoy se justifica publicar simultáneamente en Éditions Galilée otros dos ensayos.¿Se puede acabar definitivamente con la oblicuidad? Si es que hay secreto. UK. Richard Rorty. la soledad absoluta de una pasión sin martirio. responder a los otros. Por lo tanto. 1992. por el ser-con. Basil Blackwell. Oxford. pero lo que vuelve posible no pone fin al secreto. no se puede negar la indirección destinerrante. y esto puede decirse acerca de la huella en general y de la posibilidad [chance] que ella es. El secreto no se deja arrastrar ni cubrir por la relación con el otro. dicho de otra manera. no pertenece a la conciencia. . seducir. sirviéndose de él. con un solipsismo del ego cuya esfera de pertenencia (Eigentlichkeit) daría lugar a alguna apresentación analógica del alter ego y a una génesis constituyente de la intersubjetividad (Husserl). Porque no se reconciliará jamás -es imposible. Simplemente no se ve. de ningún martirio (martyria). Los vuelve posibles. David Wood. y no hay que hacerlo. Se puede denunciar (y acabamos de hacerlo) la palabra “oblicua”. Sin embargo. no se expone a una doble visión o a una mirada estrábica. ¿Se llamará a eso la muerte? ¿La muerte dada? ¿La muerte recibida? Yo no veo ninguna razón para no llamarlo la vida. como el nombre lo indica. no se oculta en el trazado de un ángulo. ni al Dasein. Queda. Esté o no equivocado. si el simulacro testimonia sobre una posibilidad que lo excede. algunas indicaciones contextuales son más necesarias que nunca para la lectura de una “Respuesta” cuya versión original (ligeramente modificada) fue traducida por David Wood y publicada en inglés en una obra titulada Derrida: A Critical Reader. Se puede mentir. hacer creer que lo hay o no lo hay. cuyo testimonio sigue siendo todavía el simulacro. cf. Cambridge. ni siquiera al Dasein en su poder-ser-auténtico. Ninguna responsiveness. entonces. entre los cuales se encontraba éste. un engaño. como el lugar de una discusión crítica. o por ninguna forma de “lazo social”. inclusive si no se puede fiar aquí de un testigo determinable. John Llewelyn. sobre lo que le puede suceder al nombre dado (anonimato.. como si fuera un simulacro. este conjunto de trabajos no se concebía tanto como una introducción o un comentario. no responde. Tras la sintaxis móvil de los títulos se podría leer: “tres ensayos sobre un nombre dado”. Y no es lo contrario. Pero incluso el simulacro testimonia también sobre una posibilidad que lo excede. que debía.

y como una “engañifa científica” propiamente francesa. [“Me sentí profundamente interesado por la menuda historia de familia que Dupin me contaba detalladamente. sin que por ello el secreto sea abordado en lo más mínimo. He makes. rue Dunot” [“in bis little back library. el narrador acerca del análisis y del análisis en La carta robada. En La carta robada. Locución más adelante comentada por Derrida.. sugiere que este último debería extenderse más allá del cálculo. de transcripción. 421-422. lo que no quiere decir que sepamos algo. Quizá sus compañeros. e inclusive más allá de la regla: “Calcular. aquí mismo. Rue Dunôt.En efecto. al nombre debido. haber aprendido a hablar francés. Como ellos. todos los proyectos de restitución o de reapropiación. con ellos. con la que se deben medir la eticidad o la moralidad de la ética). Esto es así porque se trata de huella. (. perhaps do his companions. or boookcloset n° 33. La moralidad pura debe exceder todos los cálculos conscientes o inconscientes. tal vez sin dictarnos nada.. que el secreto sea manifiesto. that the ingenious are always fanciful. p. debe no deber nada [il doit ne rien devoir]. a host of observations and inferences. cabe observar que los ingeniosos poseen siempre mucha fantasía. al menos del deber en tanto deuda: el deber no debe nada.It will be found. de inscripción.qui es le propre de tout Français quand il parle de ses propres affaires” (OC. Madrid. “lo propio de todo francés”? * “N’y allons pas par quatre chemins”. qu’ il me raconta minutieusement avec cette candeur et cet abandon -ce sans-façon du moi. (. 1970] [“Yet to calculate is not in itself to analyze. mientras que el hombre verdaderamente imaginativo es siempre un analista” [Edgar Allan Poe. nada nos obliga a darle crédito. indirecto análisis de lo que. nosotros estamos “en el secreto”. y en la huella se trata de discurso. y precisamente. no podemos abandonar un sentimiento del que es difícil saber si está o no condicionado por una lengua o una cultura. Madrid. eso es lo que hay (es gibt) y siempre quedará por traducir. [iii] On devrait ne pas devoir [difícil de traducir en inglés. [ii] “Je fus profondément intéressé par sa petite histoire de famille. de ficción. luego “una parte aislada y solitaria del Faubourg Saint Germain” [“in a retired and desolate portion of the Faubourg St. [i] ¿Qué sugiere.. dicho de otro modo. como se dice en francés. enraíza el deber a la deuda.y por lo tanto también. Germain”]). [T]. -traducción más apropiante que apropiada-. Ese mismo sentimiento nos dice. por un deber como tener-que-devolver lo prestado o tomado.que es propio de todo francés cuando habla de su persona”: Edgar Allan Poe. y en la literatura. in fact.. Germain”]. Antes de internarnos en eso. t. en el sentido de “deber de restitución”.. incalculable o incalculante. aunque sólo fuese por economía.. y en lo escrito. t. y en el discurso. bajo una forma escrita y publicada por Poe: dos veces se dice el secreto (incluso se da la dirección: “oscuro gabinete de lectura de la rue Montmartre” [“at an obscure library in the rue Montmartre”].. según la traducción precisamente tan personal de Baudelaire. no es en sí mismo analizar. luego “n° 33. T.]. entonces: no todas. Silencioso procede a acumular cantidad de observaciones y deducciones. lo que (nos) dice el narrador. y en la ficción. 1. Pero la habilidad del analista se manifiesta en cuestiones que exceden los límites de las meras reglas. que es necesario ir más allá del deber. But it is in matters beyond the limits of mere rules that the skill of the analyst is evinced. 11). con todo ese candor y ese abandono -ese sans façon del yo. pero lo hago a propósito: dejar el texto en francés: J. ya sea al sobrenombre como al nombre del deber (dar o recibir) [J. p. pues será nuestro tema. la aplicación del término “análisis” únicamente a las “operaciones algebraicas”. Que pueda declararse un secreto sin ser develado. en efecto. Alianza. Cuentos. Faubourg St.. I. pero sobre todo en las primeras páginas de Los crímenes de la rue Morgue? Para conferir la mayor agudeza posible al concepto no regular de análisis. sin reapropiación posible. sin embargo. 422.. Es al menos. para apropiarse de lo que es. ilimitada.D. pp. de literatura. etc.. de la narración puesta en boca de un narrador al que por todas estas razones juntas. Notemos desde ahora. Cuentos Completos.]. si se realizara por deber. So. in silence. en el sentido de la sensibilidad y de lo “patológico” del que habla Kant). Es sin duda más que un sentimiento (en el sentido totalmente corriente del término. ] “I was deeply interested in the little family history which he detailed to me with all the candor which a Frenchman indulges whenever mere self is the theme” ¿Alcanzaría con hablar francés. pero sentimos muy bien esa paradoja: un gesto seguiría siendo amoral (se mantendría fuera de la afirmación donadora. Alianza. al nombre del nombre. . en ciertas y determinadas áreas lingüísticas y culturales (ciertas.D. todos los propósitos. intentar la economía de un lento. en un “lugar secreto”. ni todas igualmente). and the truly imaginative never otherwise than analytic]). Dupin cita a Chamfort y denuncia como una “estupidez” la convención según la cual la razón matemática sería “la razón par excellence [the reason par excellence]. Hemos modificado en este caso la traducción de Julio Cortázar. ser o haberse convertido en ciudadano francés. sobré lo que se debe (dar o sacrificar) al nombre. trad. por un deber que se reduciría al pago de la deuda. 1970. -o si queremos seguir la convenciónde lo escrito. que esos intercambios entre el narrador y Dupin tuvieron lugar en secreto..

en la obra de estos autores. la determinación de la deuda y la culpabilidad en la metafísica kantiana del derecho. 1969. Se emplea debere. 7. Aunque el verbo muto no haya tomado este valor técnico. munus. París. por supuesto. pero en verdad muy cercanas -y más cercanas a nuestro tiempo. debeo debe interpretarse según el valor que toma del prefijo de. cancelar una deuda. capítulo 16: “Prêt. La designación técnica. aunque no constituye la restitución de una suma prestada.. Porque inmediatamente surge una dificultad: no se puede explicar la construcción con el dativo debere aliquid alicui. “préstamo”. “sacado a”: por lo tanto. tal vez demasiado. p. Evocaremos. en “deber la paga de la tropa”. la “mala conciencia” (“Schlechtesgewissen”) y todo lo que se le parece (“und Verwandtes”). el llamado (Ruf) y el “Schuldigsein” originario. no deber nada. hablando del jefe.. Pero si la deuda. cierto tiempo. Benveniste: “El sentido del latín debeo “deber” parece el resultado de la composición del término en de + habeo. París. su deber? Se anuncia aquí una discreta y silenciosa ruptura con la cultura y el lenguaje. un limitado número de páginas. debere es retener alguna cosa tomada de los bienes. Madrid. por otra parte. Cit. esto es. y es ése. Les représentations de la dette en Chine. que con sufijos diversos marca la noción de . los derechos de otro. 13. por ejemplo entre la determinación del deber en la Crítica de la razón práctica o Los fundamentos de la metafísica de las costumbres. Idas y vueltas accidentadas. la dirección que deberíamos. En virtud de su formación y de su construcción. pagar una deuda”. aun cuando no deban tener. “tener (habere) alguna cosa que se toma (de) a alguien”. jurídica de la “deuda” es aes alienum. Se puede “deber” alguna cosa sin haberla pedido prestada: así el alquiler de una casa que se “debe”. Debemos contentarnos aquí con referencias indicativas (aquí proporciona la regla: un lugar. pero en la que no podemos detenernos. y (por ejemplo) la Segunda disertación de La genealogía de la moral sobre “la falta” (“Schuld”). En latín. otra de Malamoud (Op. el origen del remordimiento y la conciencia moral. o de Charles Malamoud (Lien de vie. Tiene una formación y una etimología claras. la relación con mutuus es segura. la economía de la deuda. los sacrificios y matanzas que suponen. Una trayectoria muy accidentada daría idas y vueltas. 1988)-. El sentido de debere es otro. contrariamente a lo que podría parecer. y de ahí volveremos a encontrar una vasta familia de nombres. y tratar de disponerlas en forma de red. ¿diremos entonces que el deber ordena ir más allá del deber? ¿Y que entre esos dos deberes ningún territorio común debe resistir el suave pero intratable imperativo del primero? Ahora. el advenimiento de la ley fraternal (digamos: un cierto concepto de la democracia). Es la razón por la cual debeo no es en una etapa antigua el término propio para la “deuda”. cómo traducir un decir que nos dice que un deber no debe deber nada para ser o hacer lo que debe ser o lo que debe hacer. p. puesto que el perfecto en latín arcaico es aún debibui (por ejemplo en Plauto). pero sin haberlo pedido prestado. 186). composición que no arroja ninguna duda. Nietzsche recuerda (§ 6 ) el carácter cruel del imperativo categórico en el “viejo Kant”. El Freud de Tótem y Tabú no estaría lejos: las religiones del padre y las del hijo.8. hay una relación estrecha entre “deuda”. aunque se traduce también por “deber”. debere no constituye la expresión propia para “deber”. aunque solo sea de lejos que. cit. el tiempo y el espacio sometidos a la regla de una misteriosa ceremonia). si.debería.. por ejemplo. la última palabra. I. Dos citas explicarán mejor. Éditions de l’ EHESS. Una de Benveniste (Op. aunque de forma más oblicua. Cada una de ellas podría prolongarse extensamente. un deber. en todo caso. 185. ¿Pero existe un deber sin deuda? ¿Cómo entender. a prisión por deudas” Debere en el sentido de “tener deudas” es poco frecuente: sólo se trata de un empleo derivado. entonces. noeud mortel. La obligación de dar resulta solamente de que se detenta lo que pertenece a otro. En el mismo sentido. Taurus]. en el sentido de “tener una deuda”. entre todos esos textos que ya son canónicos y meditaciones de otro tipo en apariencia diferente. en tanto tales. “empréstito”: que se dice “mutua pecunia: mutuam pecuniam solvere. emprunt et dette” [Vocabulario de las instituciones indoeuropeas. un deadline. para decir “tener deudas. Por el contrario. será ése el deber. o de la provisión de trigo para una ciudad. tomar. ¿quién demostrará que esta obsesión de la deuda puede o debe inquietar el sentimiento del deber? ¿Esta inquietud no nos debe alertar indefinidamente contra la buena conciencia? ¿No nos dicta el primer y el último deber? Es que aquí son indispensables la conciencia y el conocimiento etimológico-semántico. el básico concepto moral “culpa” (zum Beispiel jener moralische Hauptbegriff “Schuld”) procede del muy material concepto “tener deudas” (“Schulden”). esto es. las proposiciones más recientes de Émile Benveniste (Le vocabulaire des institutions indo-eupéennes (I).. por ejemplo. “tomado de”. Minuit. Se deberían cruzar estas referencias entre sí. El adjetivo mutuus define la relación que caracteriza el préstamo. ¿Qué quiere decir debeo? La interpretación corriente es “tener alguna cosa (que se posee) de alguien”: es muy simple. Nietzsche comienza (§ 2) por recordar “la larga historia del origen de la responsabilidad” (die lange Geschichte von der Herkuñnft der Verantwortlichkeit) y pregunta (§ 4) si “esos genealogistas de la moral se han imaginado. la meditación de Sein und Zeit acerca del “testimonio” (Bezeugung). por ejemplo. Esta interpretación literal responde a un uso efectivo: debeo se emplea en circunstancias en las que se debe dar alguna cosa que retorna a alguien y que uno mismo posee. 14). continúa obsesionando todo deber. au Japon et dans le monde indien.

más o menos densos. y también “estar en falta”. significaba. el frente (en el doble sentido de “frente” -por ejemplo. Minuit. la que a su vez se conecta con un verbo. Los análisis lingüísticos de Jacqueline Pigeot para el japonés. más o menos articulados. “deuda” y “falta”). en un estadio más antiguo de la lengua. y de Viviane Alleton para el chino. No ocurre exactamente igual con el sánscrito: no existe en esta lengua el verbo “deber” y no hay relación etimológica entre los diversos nombres para la obligación moral y el nombre para la deuda. de la capital. Agrupamientos de este tipo.. En la deuda se combinan el deber y la falta: conexión que es evidenciada por la historia de las lenguas germánicas : el alemán Schuld significa a la vez “deuda” y “falta”. Por otra parte. aparecen en un buen número de lenguas indoeuropeas.] [iv] Sobre esta “problemática” y la configuración semántica de cabo. influidos quizás por la ambigüedad del término (a la vez. 1991). pero con otro tratamiento. Schuld deriva de una forma gótica skuld. étude pour les desssins et portraits d’Antonin . los filólogos alemanes del siglo pasado. de ningún acontecimiento. El adjetivo mutuus indica a la vez “préstamo”. No es el resultado de un contrato. como ocurre en alemán. No designan siempre las mismas configuraciones. lo frontal y la frontera. donde Glaubiger significa a la vez “creyente” y “deudor”. que especializado hoy en la expresión del futuro. por otra parte.]. Que el hombre. sino que instala de entrada al hombre en la condición y el estatuto de deudor. El ejemplo más concreto. skulan “tener la obligación”. muestran con todos los matices del caso. la deuda nombrada por un término que designa tanto la deuda económica (comprendida la que resulta de un préstamo de dinero con interés) como la deuda moral. de manera más o menos perceptible para el locutor no etimológico. en el Evangelio. Pero la relación entre “dar crédito” y “creer” es menos fecunda ideológicamente que la que une “deber” a “estar en deuda” [. deriva del verbo “deber”: “la deuda es lo “debido”. Este parentesco se manifiesta ya sea en el hecho de que “deber” empleado en forma absoluta es el equivalente de “ser deudor”.. “estar en deuda” (traduce. Las configuraciones que subrayamos en las lenguas mencionadas no se perciben ni en japonés ni en chino. siendo participio pasado de debere “deber” se emplea en el sentido de “deuda”. que la esfera de la deuda moral es totalmente distinta de la de la deuda material. aparece entonces el estrecho parentesco entre las formas del verbo “deber”. [T. a la vez “culpable” y “deudor”. o en el nombre mismo de la “deuda” que. “deber” en sentido pleno. Forcerner le subjectile. La etimología es errónea. quisieron derivar rna del mismo radical indoeuropeo que el latín reus “acusado”. lo que se pone en el “débito”. Como la palabra sánscrita “deuda”. Malamoud: “En las lenguas europeas modernas que acabamos de evocar. y schuldig. seguido de La Démocratie ajournée (París.. nos lo ha proporcionado Hou Ching-lang. del frente militar o del “hacer frente” en el enfrentamiento y la confrontación--y del elevamiento hacia adelante del rostro.. Pero por otra parte. Sin embargo. Este estatus se concretiza y se diversifica en una serie de deberes o de deudas parciales.] * “Problema”: en latín. capital. con un complemento sustantivo que indica en qué consiste la deuda (“debo cien francos”. nazca “en tanto que deuda”. del mismo radical germánico *skal. Se trata siempre de dinero (pecunia) restituido exactamente como se recibió..“reciprocidad”. y también sería engañosa una similitud entre la deuda fundamental y el pecado original.. y podemos decir. cf. me permito remitir en particular a L’Autre cap. sigue el latino debitum que.. el forehead). y que esta deuda sea la señal de su condición de mortal. “culpable”. La deuda no es el signo ni la consecuencia de una caída. se presenta en el brahmanismo como el prototipo y el principio explicativo del deber [. el término francés “deuda”. * Los corchetes pertenecen a Jacques Derrida: [T.].. Sobre la figura del dique (jetée). que se invocan en los Códigos hindúes para justificar las reglas de derecho positivo que organizan el régimen de la deuda material [.]. según la determinación de la expresión. el verbo griego opheilo. “estar en deuda”. y cada situación particular exigiría un estudio atento [. ni. derivan el verbo alemán sollen “deber (hacer)” y el inglés shall. puede en ciertas ocasiones contaminarse con “falta”. la noción de crédito puede también prestarse a juegos polisémicos: basta con recordar que en francés “creencia” y “crédito” [croyance y créance] son en su origen una sola palabra. el mejor esclarecimiento de esta “conexión y reunión de los cielos y la tierra” que sería la deuda. que posee las dos acepciones). según el brahmanismo. al mostrarnos maravillosamente cómo el hombre compra su destino depositando en la Tesorería celeste la falsa moneda de un verdadero sacrificio”. no significa que la naturaleza del hombre esté determinada por un pecado original. ya se trate de la obligación propiamente dicha o de la obligación como probabilidad y de aquellas que significan “estar en deuda”. y que ni una ni otra tienen relación con los morfemas correspondientes del verbo “deber” como auxiliar de obligación o de probabilidad.].” II.

.. is neither to praise nor to bury Derrida. que no sea para ti nada más que un enfermo que apesta con su olor? ¿Cómo es posible que aún les tributen ofrendas a los dioses. luego de muchos desvíos y estratagemas. y su germen de pasión (“germ of a passion”): “Dear Jacques. Actuando siempre equívocamente. aut o vel.] He muerto ya hace tiempo por ti. 928. using my phrase “an oblique offering” to describe what you agreed would be the only appropriate mode of entry into this volume. entonces. 60 y sig. D. Tal vez yo haya pronunciado ya entonces la palabra “oblicuo”. Gray Carlson (eds. usa en forma suplementaria la palabra problema: el substituto. 1992). p. como un muerto entre los vivos! [. que ahora sea aborrecido por los dioses. El lector decidirá hasta qué punto esta carta (incluyendo el artículo “Oblique” del OED [Oxford English Dictionary] que solícitamente acompañaba el envío) habrá prescrito la lógica y el léxico de este texto.. y sin duda para dar la palabra a Shakespeare y al fantasma de Marco Antonio) la alabanza y el asesinato. [viii] Sin pedirle su autorización. me permito remitir al tratamiento conjunto del secreto. y “Some Statements and Truisms. Filoctetes conserva aún el secreto del arco de Heracles. ¿Cómo es posible. tras haber recibido una picadura de serpiente que le dejó en el cuerpo una herida maloliente.. I have taken you at your/my word. con la responsabilidad delegada o desviada.. especialmente p. as people would call it of. New York. that the most oblique entry into this collection of already oblique offerings would be the most vertical and traditional auto-critique. S. a distinguir (tal vez para asociar.. as a .. París.. en Du droit à la philosophie (París. Cardozo Law Review (New York). 934. pretendes alejarme de este promontorio adonde antes me arrojaste. con demasiada frecuencia. Filoctetes. the germ of a passion. lo que o el que se pone por delante para protegerse y disimularse: lo que o el que está en el lugar o en nombre del otro. 71 y sig. Kierkegaard’s A first and Last Declaration at the end of Concluding Unscientific Postscript: “Formally and for the sake of regularity I acknowledge herewith (what in fact hardly anyone can be interested in knowing) that I am the author.. que se les ofrezcan libaciones? ¿No era ese el motivo por el cual en otro tiempo se me excluía? (p. but. En el momento en que es abandonado por los suyos. Ya no me acuerdo dónde ni en qué contexto. disimulándote tras este niño [Neoptolemo] (labôn problema sautou paidia. como lo habíamos hecho antes y en la tradición de Gabriel Marcel. París.). Budé). en “Fuerza de ley” [“Force de loi”]: el “Fundamento místico de la autoridad” (publicación bilingüe en “Deconstruction and the Possibility of Justice”. la prótesis.Artaud. Se sorprende ante las ofrendas. que me recuerda tanto y tan poco a ti [. precisamente?).”)[. Ulises da la orden de que se apoderen de él... CL “Mes chances: au rendez-vous de quelques stéréophonies épicuriennes”. [v] El niño es el problema. Caroll (Edit.). 11 (5-6).. It is hardly surprising. en Glas. ¡que me hayas de este modo engañado una vez más y que me tengas preso en tus redes. el suplente. No porque sea necesario distinguir ahora. Galilée. Rosenfeld. Cornell. perhaps.. 1986. en la soledad. 1990). en el curso de la ceremonia. or leveling with the reader (see eg. y de manera muy insistente. New York. sois la presa de este hombre! Tu corazón no siente nada bueno ni libre. como se atreve. Hace muy poco. The States of “Theory”. Por el instante. Mazon y J.. por cierto.). P. Routledge. En la tragedia de Sófocles que lleva su nombre. Confrontation. Obviously. Más adelante.” (¿but what.” en D.). ] luego de haberme cargado de lazos. la Pasión y la Eucaristía en Glas. me creo en el deber de citar algunos fragmentos de la carta que me envió el 28 de mayo de 1991. Galilée. (el “loxos” de Tímpano) y. Sobre la inclinación oblicua del clinamen. julio-agosto 1990. Este es el fragmento de la carta del 28 de mayo de 1991. En Márgenes. sin hacerle nunca frente. Y el problema es siempre la infancia. Londres. Deconstruction and the Posssibility ofJustice. trad. 1990. en otra parte. Columbia University Press. se necesitan el arma y el secreto. edición G. M. mis manos (O kheires) como os tratan! ¡Estáis privadas de vuestro amado arco. trataremos quizá de distinguir el secreto y el misterio del problema. or confession. Fragmentos para compartir. ] This (and the whole sequence of thematization of the interleavings of texts that you Nave offered s) suggests to me that the problem of an oblique entry might not simply be a problem. de la palabra “oblicuo”. y David se atreve a hablar de “pasión”. París. primavera 1988. Irigoin. Como siempre. dice del libro. I would be equally happy (?) with something not yet published in English that would function in this text in an appropriate way: as a problematizing (or indeed reinscription) of the very idea of critique. sin patria. ya no reconoce a un niño y llora por sus manos: “¡Oh. y passim. but a stimulus. ). en el curso de una conversación anterior a la que David Wood se refiriera. incensar y enterrar. “to praise” y “to bury” (“Its remit. protesta o se queja. [vi] A propósito de esto. en todo caso. As you will see. p. sin amigos. la estrictura. que me era desconocido. Filoctetes acusa.. [vii] Me he servido con mucha. El misterio se relacionaría aquí más con una cierta problematicidad del niño. aut. 1974. 944-947.. un arco invencible del que se lo separará provisoriamente. Gallimard. 10081035. Traducción inglesa en D. el problema y el misterio.

Pero ¿de dónde obtenemos el concepto de Dios como soberano bien? Únicamente a partir de la Idea que la razón proyecta a priori de la perfección ética. por excelencia. el primer deber ¿no es aceptar esta iterabilidad o esta identificación iterativa que contamina la pura singularidad y la intraductibilidad del secreto idiomático? ¿Es por azar que si. permanece ante los ojos de Kant invisiblemente secreto y debe también someter su valor de ejemplo a la prueba de la razón moral. de la Pasión. etc. al abordar esta lógica. la responsabilidad. A quien veis? Ninguno es bueno (el tipo de Bien. la insuficiencia del ejemplo. an die Hand zu geben) en primerísimo lugar el concepto (den Begriff) de moralidad. traducción francesa p. al tercer capítulo de la Crítica de la razón práctica (“Sobre los móviles de la razón pura práctica”). la imitación no tiene ningún lugar. el secreto de la invisibilidad divina y la soberanía de la razón. Incluso. es decir.) Pero ningún ser finito podrá producir la economía de estas figuras. Es. as something that will faire trembler the “on” of writing on Derrida”. Dicho de otro modo: sólo existen “figuras” de legislador. Cristo. [La palabra castellana intratable (del latín intractabilis: “no tratable”. y a regirse por ellos [por los ejemplos]” (P. o como en esta nota. p. que da el mejor ejemplo de lo que no hay que hacer. “intratable” T. y 2. etc. la imitación.displacement of the presumed subject of the collection (“Derrida”). El mismo Dios no puede servir. No hay legislador figurable fuera de la razón. el Santo del Evangelio debe ser comparado. o cuya ley implacable no se deja conmover y permanece impasible ante el sacrificio exigido (por ejemplo la severidad del deber o el imperativo categórico). y es por eso que dije que se había impuesto. como del otro. el ejemplo y el respeto. un momento de la pasión sacrificial de Cristo. En otro sitio. intraducible). edic. a propósito del imperativo moral (Imperrativ der Sittlichkeit): “Solamente no hay que perder jamás de vista lo que no existe por ningún ejemplo (durch kein Beispiel). Bd. el rito. IV. el sacrificio. el mejor y el único ejemplo posible. la exhortación. francesa. Y sin embargo. la mímica. Sección 1. Kant cita. aquello cuyo rigor imperativo. legislador para sacrificar (Moisés. de ejemplo. zum Muster. por lo tanto. algún imperativo de ese género” (pág. la conformidad identificatoria no tienen ningún lugar en moral. y para toda singularidad intuitiva. el simple respeto de la ley. das Urbild des Guten). 419). 408. al suicidio): “No se podría rendir peor servicio a la moralidad que querer derivarla de ejemplos (von Bisptelen). que es en si misma intratable (por ejemplo. el deber. 397. ni de todo lo que la iterabilidad contamina. hay que remitir sobre todo. primeramente con nuestro ideal de perfección moral antes de que se le reconozca como tal.409. en particular. en suma. La moralidad. ist Pflicht”. El ejemplo es la única visibilidad de lo invisible. por supuesto. pero como contra ejemplo. trad. pero no puede en absoluto proporcionar (ofrecer. lo que se podría responder a cualquiera que nos invite. 18). Ponen bajo la intuición lo que la regla práctica expresa de manera más general. directa o indirectamente. 77-78). zu dienen). Subsiste el hecho de que el discurso y la acción (la pasión) de Cristo anuncian ejemplarmente. zum ursprünglichen Beispiele. la decisión. sensible. La mímica. el estímulo. suponen que se actúe sin regla. para que se sepa si es digno de servir como ejemplo original.] [x] Otros títulos para esa paradoja aporética: la mímesis. es también el tema de un discurso imposible: no se podría tematizarlo o formularlo. es decir. “sein Leben zu erhalten. a mi. ni de la mímesis en general. “inabordable”. no se lo podría tratar). y que se liga indisolublemente con el concepto de una voluntad libre. y por lo tanto empíricamente. porque se refiere al gran pensador paradójico de la imitación de Jesucristo (o de Sócrates). salvo Dios (al que no veis). nunca legislador proprio sensu. de modelo (ob es auch würdig sei. Lo que no se deja tratar (es lo imposible o inaccesible . la oportunidad de decidir si hay (ob es gebe). singularmente. Porque todo ejemplo que se me propone debe ser juzgado según los principios de la moralidad. d i. y el concepto de Dios como soberano bien es una idea de la razón. . De Gruyter. Sobre los móviles que actúan en secreto (ingeheim). los ejemplos sólo sirven para incitar (nur zur Aufmunterung). y también dice de sí mismo: ¿Por qué me llamáis bueno. y por consiguiente sin ejemplo: que no se imite jamás. ponen fuera de dudas la posibilidad de ejecutar lo que la ley ordena. No obstante. la enseñanza (Aufmunterung) son indispensables para todo ser finito. La referencia a Marcos (X. es sin dudas. esto es: darse como ejemplo? Porque solamente Dios. [ix] Si en otros lugares muy frecuentemente se impuso la palabra francesa intraitable. se encuentra detrás de ese pasaje de los Fundamentos de la metafísica de las costumbres que sigue de cerca la condena al suicidio (“conservar la vida es un deber”. pero no pueden nunca autorizar a desoír su verdadero original (ihr wahres Original) que reside en la razón. En síntesis. “insociable”) no recubre exactamente la significación del francés. Y la pasión es siempre ejemplo. puede decir a la vez: 1. según los contextos. 17) y a Lucas (XVIII. el ejemplo mismo de la pasión. es decir. Y la incitación. La referencia alusiva a Kierkegaard importa mucho aquí. 92) Proposición cuyo carácter radical es muy grave: ninguna experiencia puede asegurarnos acerca de ese “hay”-allí. a una ley pura cuyo concepto no obedece a ningún ejemplo. En moral. p. de dificil traducción. en suma. es decir. Lo mismo ocurre con la palabra intraitable. del testimonio y del secreto. hemos traducido.

de realizar esta “demostración” del secreto a propósito de La Fausse monnaie de Baudelaire (en Donner le temps. En cuanto al secreto ejemplar de la literatura. por . La impureza es inherente sobre todo a la pureza del deber. en todo caso. con la ejemplaridad de todo lo que ella dice o hace. o inclusive escribir estas palabras. sobre un yo cualquiera o sobre el yo en general. ningún sacrificio le otorgaría su justo sentido. A los ojos de Kant esta distinción es equivalente a la que opone letra (Buchstabe) y espíritu (Geist). también el comienzo del capítulo 3 de la Crítica de la razón práctica). la no-deuda con la deuda. es decir. Y doy un ejemplo de ejemplo. cuando yo hablo de alguna cosa (de la cosa misma. cada vez que hay huella (o gracia. Paidós]). por sí misma) o si doy un ejemplo. la pasión del secreto. 1991 [traducción al español: Dar el tiempo I. es “absolutamente imposible establecer por experiencia. [T. Esto vale para toda huella en general. Nadie podrá contradecirme seriamente si digo (o se sobreentiende.] [xi] Geheimnis. Barcelona. “autobiográfico”. * “Ante” y “debiendo” son homónimos en francés: “devant”. un goce y una frustración sin medida: siempre puede querer decir. con una certeza completa. Porque no tiene. elípticamente. y del más moral. I. pfaschmässig) con la no-mimesis constitutiva del otro (el “por puro deber”. el que creemos cumplir propiamente por deber (eigentlich aus Pfischt). No más que la ironía y otras cosas parecidas. París. esta disociación. aunque fuese infinito. dar más de lo que puede. sin tematizarlo) que no escribo un texto “autobiográfico”. es decir. el secreto entonces ya no se entrega a ningún desciframiento. de mi manera de hablar de alguna cosa. que su lectura es a la vez una interpretación interminable. enseñar. No más de lo que está permitido esperar de una depuración rigurosa entre el “conforme al deber” y el “por puro deber”. Porque si hay disociación entre yo y “yo”. el enunciado discursivo y su transcripción escrita. la de su recurrencia. y se suprimirá la posibilidad de la ley y del deber como tales. Por ejemplo: pongamos que yo diga “yo”. la literatura sólo es ejemplar en cuanto lo que sucede siempre. Esta homonimia permite homologar el sentido espacial y el de obligación. de ver si no hay un impulso secreto del amor propio (kein gheimer Antrieb der Selbstliebe) detrás del mayor sacrificio (Aufopferung). cuyo principio de iterabilidad relacionará siempre la mímesis constitutiva de uno (el “conforme al deber”. [xii] Trato. Que no tiene necesariamente que estar marcada en las palabras . la no-respuesta con la respuesta La depuración es imposible no en razón de algún límite fenoménico o empírico. o la legalidad (Legalitätt) y la legislación moral (Gesetzmässigkeit) (cf. de la cual este texto es un ejemplo. y tampoco termina con la mímesis. ni explicada con insistencia. la diferencia entre las dos funciones o los dos valores no tiene necesidad de ser tematizada (muchas veces debe no serlo -y es el secreto). aus reiner Pficht). la misma gramática pueden responder a dos funciones. un ejemplo de alguna cosa o un ejemplo por el hecho de que puedo hablar de alguna cosa. y por consiguiente. Pero ya lo he dicho. Ese secreto que nada podría confinar. como se dice. irónicamente. como lo querría Kant. de la posibilidad de hablar en general de alguna cosa en general.* Apofasis: Especie de ironía que consiste en negar lo que se dice o hace. aun la preverbal. o que escriba un texto. permítaseme agregar esta nota para concluir. o porque fuese indeleble. sino porque precisamente ese límite no es empírico: su posibilidad está estructuralmente ligada con la posibilidad del “por puro deber”. Suprímase la posibilidad del simulacro y la repetición exterior. u otros índices no verbales. Lo que acabo de decir de la palabra a propósito de alguna cosa. El secreto de la pasión. el gesto o el juego animal. otra cosa. sino sobre el “yo”. por ejemplo en el caso de un deíctico mudo. se mantiene como una diferencia pragmática y no propiamente lingüística o discursiva. un solo caso” en el mundo en el que se pueda reducir la sospecha de ese secreto (a saber: lo que permitiría discernir entre el “por deber” y el “conforme al deber”). Es porque la literatura puede todo el tiempo jugar económicamente. cada vez que hay algo en vez de nada. Burlar todas las oposiciones posibles: en eso consistiría el secreto. en otra parte. ni tampoco señalada por comillas visibles o invisibles. entre referencia a mí y la referencia a un “yo” a propósito del ejemplo de mi yo. que escriba en primera persona. Es precisamente a propósito del deber que Kant evoca a menudo la necesidad de penetrar hasta por detrás de los móviles secretos (hinter die geheimen Triebfedern). a su iterabilidad. proponiendo para ello un ejemplo: yo no soy más que un ejemplo o yo soy ejemplar. si como Kant lo reconoce entonces. en el orden de la sensibilidad “patológica”. La Fausse monnaie. mientras que se lo cumple solamente por conformidad al deber (pflichtmässig). . Hablo de alguna cosa (“yo”) para dar un ejemplo de alguna cosa (un “yo”) o de alguno que habla de alguna cosa. ésta. Galilée. Simultánea o sucesivamente.) que yo no escribo sobre mí. [chaque fois qu’il y a de la trace (ou de la grâce)]. etc. Pero. con esas marcas y no-marcas. quiero decir. Nadie podrá contradecirme seriamente si afirmo (o se sobreentiende. a saber. no espera la palabra. Las mismas palabras. la noresponsabilidad con la responsabilidad. geheim. como el no-deber con el deber. Algo de la literatura habrá comenzado cuando no haya sido posible decidir si. etc. que sólo podría semejarse a una diferencia entre “uso” y “mención”. sino un texto sobre la autobiografía.

si estos enunciados pertenecen a la filosofía a la literatura. ¿Son doce o trece. ella misma que. otra cosa diferente a ella misma. al derecho o a cualquier otra institución identificable. sino porque las distinciones a las que se prestan no se tornan rigurosas ni fiables. para poder simplemente. mi reserva incólume. permítaseme agregar lo siguiente: debido a esta estructura de ejemplaridad. por otra parte. mi pudor más vivo que nunca. se ensancha. sin razón. Es a partir de estas indecidilidades o de estas aporías.] . El “sentido estrecho”. No porque esas instituciones sean asimilables (esto ya ha sido señalado en abundancia y ¿quién podría contradecirlo?).. si le simulacre témoigne encore d’une posilbilité qui le dépasse.. ordenar. detener esta turbulencia. o de otro yo. estatutarias y estabilizables (a lo largo de una enorme historia. o por excelencia: la filosofía. o todavía más. por la estructura de ejemplaridad. permanecer y substraer: '”Dès lors. ce dépassement reste. no es sino eso. cada uno puede decir: yo hablo de mí “sin ceremonias” [sans façon]. de ustedes. en su doble sentido: quedar. Por ejemplo. o menos? Cada uno puede desdoblarse al infinito. a mi nombre. il le reste. salvo para dominar. a través de ellas. otra cosa diferente a sí misma. même si justement l’on ne peut se fier ici à aucun témoin déterminable. E incluso antes de todo speech act en sentido estrecho. de este “yo”. para poder decidir. de un yo cualquiera o del yo en general. testimonio). de ellas o de nosotros. Hablo siempre de mí sin hablar de mi. gratuitamente. entonces. por otra parte. Por eso no se pueden contar los convidados que hablan o se reúnen en torno de la mesa. dice. jamás han de saber si hablo de mí. Como esta última nota es una nota sobre las primeras a las que podría responder. de ellos. el secreto queda sellado. que se posibilita el poder acceder a la posibilidad rigurosa del testimonio. y si hay aquello que hay.” [T.cada vez que hay (es gibt) y que ello da sin beneficio de retorno. Es a partir de esto. mi cortesía intacta. es por esto. si lo hay: a su problemática y a su experiencia. a la palabra o al llamado que dice “yo”). que la literatura (entre otras cosas) es “ejemplar”: ella es. a la historia. respondo sin responder (a la invitación. il (est) le reste. * Juego con el verbo “rester”. de ti. hace otra cosa. digamos. por supuesto).