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Agresividad y esquizofrenia

La agresividad se ha asociado con la enfermedad mental desde tiempos pretéritos, no obstante no debemos considerar que los enfermos de esquizofrenia sean más agresivos que el resto de la población. La agresividad puede definirse como una conducta abierta que incluye el intento de aplicar una estimulación nociva a otro organismo, o de comportarse destructivamente con objetos inanimados. Los seres humanos manifiestan tres subtipos principales de agresividad: verbal, física contra personas y física contra objetos. El comportamiento agresivo puede aparecer por multitud de factores, siendo tan importante identificar alguna enfermedad mental precedente como otras razones ajenas a la misma, sería el caso de: una ganancia de material, un status, un placer sádico, una venganza, causa religiosa o política... A si mismo puede ser este comportamiento la consecuencia fisiológica de una enfermedad médica que produzca un deterioro cognoscitivo y la reducción de impulsos. Entre los trastornos presentes en el DSM-IV-TR, los trastornos por consumo de sustancias son la causa más frecuente de comportamiento agresivo, no obstante también existe una asociación, aunque menor, con la esquizofrenia, el trastorno bipolar y otros trastornos psicóticos. La esquizofrenia puede considerarse como un grupo heterogéneo de síndromes de etiología desconocida que difieren en sintomatología, curso y resultado final; y cuyo diagnóstico descansa fundamentalmente en criterios clínicos (se cree que tiene una base genética debido a estudios en gemelos monocigóticos sobretodo, a su agregación familiar...). Es una enfermedad de gran complejidad en la que va a influir sobretodo el mal funcionamiento cerebral; Harrison y Lewis afirman que aunque no exista una neuropatología concreta es posible encontrar alteraciones en la citoarquitectura neuronal y en las sinapsis y dendritas, hecho que contribuye a explicar la aparición de alteraciones en el pensamiento, en el afectividad y en la conducta. Actualmente se define el trastorno esquizofrénico (DSM-IV) mediante una aproximación politética, basado en unos criterios: un criterio A basado en síntomas característicos (ideas

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comportamiento catatónico o gravemente desorganizado y síntomas negativos). Los resultados del estudio ECA (Epidemiologic Catchment Area) indica que el 47 % de todos los individuos que alguna vez en su vida han sido diagnosticados de esquizofrenia también han cumplido criterios para el abuso y la dependencia de 2 . alucinaciones. Entre un 10 y un 50 % de los pacientes con esquizofrenia son violentos en algún momento durante el trascurso de la enfermedad y un 3 % infringe la ley. Del mismo modo al tener menos conciencia de la enfermedad hay una menor adherencia terapéutica y rechazo de la medicación conduciendo a un mayor número de recaídas por intensificación de la sintomatología. esta es la circunstancia que favorece la aparición de un comportamiento agresivo. la implicación afectiva del sujeto y la calidad de las alucinaciones mandatorias). falta de perseverancia en el trabajo o colegio. lenguaje desorganizado. lo que puede a su vez suponer un mayor riesgo de conductas agresivas. agresividad. En la esquizofrenia podemos diferenciar una serie de conductas maladaptativas: deterioro en el aspecto.delirantes. agitación y negativismo. un criterio de duración de los síntomas (criterio C) y. falta de voluntad. Hay estudios epidemiológicos que demuestran que los pacientes con esquizofrenia. Además si el paciente no es consciente se la enfermedad y no identifica las ideas delirantes como síntomas de la misma puede aumentar el riesgo de violencia. que sufren trastornos relacionados con el consumo de sustancias presentan un riesgo mayor para la conducta violenta que los pacientes que solo sufren esquizofrenia. La agresividad se relaciona con la sistematización de los delirios referenciales o de perjuicio ( la temática de estos. tres criterios de exclusión de otros trastornos mentales que se consideren de orden jerárquico superior. por consiguiente y según lo que demuestran la mayoría de los estudios hay una asociación entre la sintomatología psicótica y la agresividad. por último. conducta repetitiva o esterotipada. un criterio de afectación en el funcionamiento sociolaboral como medida de la importancia de la repercusión en la conducta de la clínica (criterio B). en los que el paciente va a sentirse amenazado y dañado.

La agresividad por tanto no es el resultado de la fisiopatología se la enfermedad. Existen en la actualidad diversas escalas que evaluan la agresividad. 3 . un instrumento del alta sensibilidad y especificidad que establece la relación entre la severidad de los síntomas psicóticos y la severidad global de la agresividad en una población de pacientes psiquiátricos. cocaína. Los pacientes con diagnóstico de esquizofrenia mostraron una severidad similar en la agresividad al compararse con los que recibieron otros diagnósticos.sustancias. La esquizofrenia elevaba de forma muy significativa el riesgo para la dependencia del alcohol y de otras sustancias. fenciclidina o anfetaminas. sino que es consecuencia de la sintomatología de la misma y aparecerá sobretodo en la fase psicótica aguda de la enfermedad. una de ellas la Escala de Agresividad Explícita. lo que sustenta los hallazgos documentados en otros estudios en los que se establece que la severidad de la agresividad es independiente del diagnóstico. o bien en brotes y recaídas. Por el contrario los trastornos relacionados con el consumo de sustancias elevaban el riesgo para la esquizofrenia y la conducta agresiva en pacientes con esquizofrenia puede desencadenarse por los efectos de la intoxicación con alcohol.