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La singularidad biocultural destaca al humano como especie única

La animalidad humana ha sido elevada a un nivel de realidad más complejo
El ser humano se ha entendido casi desde siempre como el centro del universo. Es el convencimiento que surge de las religiones, y sobre todo de la tradición judeocristiana. Pero el avance de los conocimientos científicos está erosionando las bases de esta singularidad humana. Sin embargo, tal como explica el profesor Carlos Beorlegui, ponente de la cuarta sesión básica de la Cátedra CTR del 2 de junio, los datos que aportan las diferentes disciplinas científicas hacen más plausible la versión humanista y antropocéntrica del hombre, que la naturalista y reduccionista, si bien este antropocentrismo es necesario hacerlo compatible con una progresiva atención y respeto hacia la naturaleza y las especies animales, especialmente las más dotadas y semejantes a nosotros. Por Juan Antonio Roldán.

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Singularidad humana. Diane Fenster.

Los avances más recientes dentro de las diferentes ciencias humanas (genética. como propuso Ch. Darwin a mitad del s. El evolucionismo nos ha mostrado nuestra pertenencia al mundo de la biosfera. etc. Diane Fenster. a su imagen y semejanza. La Biblia nos presenta al ser humano creado directamente por Dios. por tanto. Para muchos intelectuales. El ser humano se ha entendido casi desde siempre como el centro del universo. Dos niveles diferentes: ciencia y filosofía . o podemos seguir manteniendo la singularidad de nuestra especie. en la medida en que resulta más evidente nuestra común naturaleza con los demás animales. La pregunta y el reto con el que nos enfrentamos es. XIX. la realidad más valiosa de las que componen nuestro mundo. Pero el avance de los conocimientos científicos sobre la realidad y sobre el propio ser humano. dilucidar si todos estos datos que la ciencias nos aportan sobre la realidad humana avalan necesariamente una comprensión naturalista y reduccionista sobre el ser humano. biología molecular. etología. como el resto de las especies vivas. poseedor de un alma que le dota de cualidades específicas y de una dignidad ética que le distinguen claramente del resto de las realidades intramundanas. y una visión cristiana acerca de nuestra especie.) no harían más que confirmar este enfoque teórico. esto es. embriología.Singularidad humana. nacidos. y sobre todo de la tradición judeocristiana. sobre todo a partir de la teoría evolucionista basada en la selección natural. resulta evidente que de estas afirmaciones científicas se deduce incontestablemente una comprensión reduccionista del ser humano. Se habría erosionado para siempre esa pretendida singularidad de nuestra especie. están al parecer erosionando las pretensiones de singularidad que hasta ese momento había mantenido el ser humano. Es el convencimiento que surge de las religiones. una concepción humanista y antropocéntrica del ser humano. a través de un proceso similar al del resto de los animales.

somos una especie más.Resulta evidente en la actualidad la aceptación del hecho evolutivo: la especie humana ha emanado del entorno de la biosfera. una especial sistematización o estructuración de nuestro cerebro y de nuestra realidad. aunque especialmente dotada en muchos aspectos. del proceso evolutivo. siendo más significativos los rasgos que nos acercan al resto de los animales que los que nos diferencian y singularizan. que se reduce a la constatación de los hechos de la realidad (en este caso. Las únicas diferencias. Por el contrario. puesto que lo importante no es el dato cuantitativo. con una laringe que nos capacita para el hablar articulado. Esto nos muestra que la naturaleza es capaz de configurar realidades muy distintas a partir de muy pocas innovaciones en el ámbito genético. pero resultan especialmente significativos estos cuatro ámbitos: genético. morfológico. el conjunto de proteínas que van orientando los procesos y pasos a dar desde la base genética hasta la expresión fenotípica final de cada individuo: sus rasgos morfológicos y conductuales. pero si advertimos que esas diferencias nos permiten caminar erguidos. en la medida en que los humanos seguimos los pasos fundamentales de las especies cercanas a nosotros. pretender que la realidad humana se reduzca a esos rasgos. Además. pero no poseen el estatus de cientificidad. la pretensión de estos teóricos es que los datos científicos avalan rigurosamente sus afirmaciones. pero también estamos dotados de eso que denominamos mente (tradicionalmente lo denominábamos alma). parecería avalar las tesis reduccionistas el hecho de que el genoma humano no se distingue del de los chimpancés más que en un 1%. La ley que parece imperar en los procesos . que permiten al ser humano caminar erguido de forma permanente. lo que significa que hemos sido elevados y emergidos a un ámbito nuevo de realidad. la biología molecular nos está advirtiendo que no sólo es significativo. un cerebro de extraordinarias proporciones (tres veces mayor que el de un chimpancé) y habilidades. • Otro aspecto comparativo es el desarrollo embriológico que configura la ontogénesis de cada especie. son sobre todo: las extremidades inferiores y la cadera. embriológico y conductual. lejos de significar una realidad singular. La tesis que defiende el profesor Beorlegui en su Documento Marco de la Cátedra CTR es que somos y estamos constituidos por una específica y singular unidad bio-cultural. Por un lado. Lo primero que debe aclararse es que en sus planteamientos se advierte una insuficiente e incorrecta distinción entre el nivel científico y el filosófico. Además. la mano prensil. Pero en sí mismo ese dato no es muy significativo. Los parecidos son también notables. y atraviesa tres fases sucesivas: cigótica. manipular las cosas. en cambio. pensar y actuar libremente. y otra. veremos más parecidos que diferencias. embrionaria y fetal. en la configuración de un ser vivo. muy diferente. parecería que las tesis reduccionistas llevan las de ganar. Las tesis naturalistas o reduccionistas entienden. El proceso se inicia con la fecundación de un óvulo por un espermatozoide para formar la célula germinal. Si nos reducimos a una mera comparación cuantitativa. la estructura de la cara y de la cabeza. Pero las diferencias son muy significativas. etc. a través de los comunes procesos evolutivos. se reduce a ser una especie más entre las que la naturaleza ha ido creando. los rasgos etológicos. En ese sentido. • El aspecto genético se halla especialmente en el candelero de la actualidad debido a los datos que nos van aportando las investigaciones del Proyecto Genoma. las diferencias son suficientemente significativas como para que resulte más plausible la tesis de la singularidad. Una cosa es el nivel científico.). los rasgos específicos de la estructura genética o molecular de las diferentes especies vivas. o podemos seguir defendiendo para la especie humana un puesto especial dentro de la biosfera o el cosmos. pero muy significativas. hablar. es cierto. Cuatro ámbitos de comparación La comparación hombre-animales se puede hacer desde múltiples puntos de vista. que nos dota de especiales capacidades intelectuales y de libertad. que el ser humano. la visión humanista y antropocéntrica tiene la pretensión de que sus afirmaciones son más plausibles y más respetuosas con los datos científicos que las tesis naturalistas y reduccionistas. • En el aspecto anatómico-morfológico el ser humano tampoco parece diferenciarse demasiado de las especies más cercanas en el proceso evolutivo. Hemos nacido. Pero el problema está en decidir si es legítimo concluir de ahí que no somos más que una especie más. esto es. el conjunto del genoma. y sobre todo. Si comparamos los huesos y músculos de un primate y los de un ser humano. Es importante advertir al respecto que las tesis reduccionistas puede que sean verdaderas. sino también el proteoma. sino que están atenidas a la fragilidad de las afirmaciones filosóficas. ya que es evidente que ese 1% de diferencia genómica es el responsable de los elementos morfológicos y conductuales que nos sitúan en un nivel de singularidad cualitativa que vamos a mostrar.

y dejarse aconsejar por sus semejantes más expertos. y entre nosotros por J. Así. La especie humana no tiene ambiente. por P. sino que poseen amplias capacidades cognitivas y comunicativas. al que se hallan subordinados y sometidos. Pero la animalidad humana ha sido elevada a un nivel de realidad más complejo. porque cada grupo humano ha construido la suya. y por ello poseedores de derechos para defender sus intereses. concretado en el Proyecto Gran Simio. como consecuencia de su indigencia biológica. La continuidad es evidente: somos animales. el ser humano es la síntesis de biología y capacidad psíquica (ámbito cultural) que le dota de una especial forma de comportarse y de desenvolverse en medio de la realidad y de sus compañeros de especie. Las ciencias del comportamiento animal nos han ido descubriendo la enorme variedad y complejidad de los comportamientos animales. y liderado. Pero otra cosa muy distinta es justificar esta praxis y estas obligaciones desde una ampliación del concepto de persona y de humanidad. sobre todo en aspectos como el maltrato y utilización en investigaciones. Cada especie animal tiene su ambiente. por muy importantes que sean. que se conforma y reproduce por idénticos procedimientos. consecuenci a del tercero y especialmente significativo. los grandes simios. entendiendo que personas no son sólo los humanos inteligentes. y hablar de derechos de los animales en el mismo sentido que los derechos humanos. con la defensa y el mantenimiento de nuestra singularidad ontológica y ética. necesitados de una mayor protección y ayuda materna y social. las culturas. La singularidad específica de la especie humana Tras el recorrido realizado por los diverso aspectos comparativos. en la medida en que están dotados de una especial sensibilidad para sufrir y gozar. • El cuarto punto de comparación. Pero todas estas cualidades. especialmente con las especies más cercanas a nosotros. ¿Ampliación de la humanidad y del concepto de persona? Mientras el planteamiento naturalista y reduccionista pretende situar al ser humano en el ámbito de la biosfera como un animal más. advirtiéndose una persistencia de rasgos juveniles o fetales (neotenia). se da en cada especie animal una estrecha correlación entre sus capacidades y el entorno ambiental. Hay que saber conjugar adecuadamente el respeto y cuidado que debemos tener con el mundo de los animales. no puede dejarse llevar por sus tendencias innatas. Es cierto que su conducta no se reduce a meros mecanismos instintivos. mostrando que se hallan dotados de forma innata de los elementos necesarios para la lucha por la supervivencia. De modo que en el modo de habérselas con la realidad. se refiere a laestructura comportamental. nicho ecológico. Esta pluralidad de culturas es lo que confirma nuestra singularidad. así como de cara a regular su modo de vida para evitar su desaparición. es decir. estamos hechos de la misma pasta biológica. como para ponerse en cierta medida en el lugar del otro y estar dotados de una cierta “mente maquiavélica” (pueden mentir). de una necesidad de pensar antes de responder a los estímulos del entorno. siendo el resultado de todo eso la cultura. en cambio. y de elegir libremente entre las diferentes propuestas que se le ofrecen ante él. otros autores se hallan empeñados en ampliar la idea de humanidad a los grandes simios (el movimiento de liberación animal y defensa de los derechos de los animales. entre otros. que somos una especie de prematuros e inmaduros. juegos y costumbres culturales. La estructura comportamental del ser humano está configurada. somos prematuros que han tenido que poner en marcha todos sus recursos para sobrevivir. El ser humano. incumple y rompe esta lógica: el proceso embriológico se detiene y el recién nacido se parece más bien al “feto de un mono”. Por tanto. . Reagan. Se da en él una clara continuidad. sino que tiene que pensar y elegir. debido a la deficiencia biológica a la que hemos hecho referencia. sino también los componentes de las especies más cercanas a nosotros. una realidad artificial que ha tenido que construir para seguir viviendo. pues. que nos hace ser animales de otro modo cualitativo. Eso significa que nacemos antes de tiempo. Singer y T. se advierte que el ser humano es una síntesis de familiaridad y de diferencia respecto al conjunto de los demás animales. y poder construir una cierta “cultura” y hasta estar dotados de una incipiente autoconciencia. sino mundo. Mosterín).embriológicos de todas las especies animales les empuja a nacer en el momento en el que se habría completado la maduración morfológica y fisiológica como para desenvolverse con facilidad y suficiencia en su entorno ecológico (nicho ecológico de cada especie). pero el complemento de ello está en que nuestro cerebro nos dota de una gran capacidad de aprendizaje y de adaptación al entorno cultural. Así. Beorlegui considera que la sensibilidad ecológica posee aspectos muy positivos y dignos de tenerse en cuenta de cara a legislar determinadas obligaciones de los humanos en relación a los animales. la supervivencia. no suponen más que un apuntar de modo embrionario (similar a un niño de dos o tres años) a lo que en el ser humano se da de una forma extraordinariamente compleja. porque le va en ello la vida. al tiempo que una ruptura cualitativa. especialmente en los grandes simios.

teniendo que decidir el ideal de persona que queremos llegar a ser. Bilbao. autoconciencia. La psique es la estructura dinámica del cerebro y de la realidad humana. por eso. Artículo elaborado a partir del documento marco y aportaciones del profesor Carlos Beorlegui. pero nuestro sentir está elevado y configurado por una estructura nueva: se trata de un sentir inteligente. cuando se trata de una diferencia conceptual. Somos. siguiendo el ejemplo que aporta Chomsky. frente a los dualismos y los monismo fisicalistas. y teniendo que hacer de nuestra vida una interminable tarea de perseguir con nuestros actos libres dicha meta. para el profesor Beorlegui. hasta los diversos saltos de estados y de nueva sistematización que se producen en el mundo físico y en la biosfera. para su presentación el 2/6/06 en la mencionada cátedra. sentimientos y voluntad libre. que nos dota de nuestra específica forma de habérnosla con la realidad y de comportarnos ante ella. de las cuales unas son biológicas y otras psíquicas. concluir que los datos que las diferentes disciplinas científicas nos aportan. que no está reñida con su entroncamiento en el proceso evolutivo. siendo todas ellas necesarias para la conformación del conjunto de la realidad humana. y también al diálogo con el absoluto. Especificidad único psico-orgánica En resumen. en una doble dimensión: trascendencia intrahistórica y trascendencia escatológica. sentimos como ellos. Somos animales y. Así. a considerar que entre un largo salto del ser humano y la capacidad de volar de las aves hay sólo una mera diferencia de cantidad. Catedrático de Antropología de la Universidad de Deusto. y abiertos de forma permanente a trascender nuestra propia realidad. sino de apelar a un proceso emergente de los muchos que encontramos en la historia del universo: desde la emergencia de la vida. avalan y hacen más plausible la versión humanista y antropocéntrica del hombre. pues. antropocentrismo que es necesario hacerlo conjugable y compatible con una progresiva atención y respeto hacia la naturaleza y las especies animales. no de modo solipsista y autosuficiente sino entrelazados con los demás componentes de nuestra especie. razón. libertad y responsabilidad. De ahí que seamos una singular y específica unidad psico-orgánica. pues. pasando por la emergencia de cualquiera de las especies. especialmente las más dotadas y semejantes a nosotros. la estructura esencial de la realidad humana está conformada por un conjunto de notas o características. lo que nos obliga a hacernos cargo de nuestra propia realidad. . Estamos. como lo confirman la teoría de las catástrofes y las ciencias de la complejidad. pretender basarse en los aspectos que tenemos en común con los demás animales para concluir de ahí la mera diferencia cuantitativa con ellos. pero suficientes) que han posibilitado la formación de un cerebro especialmente desarrollado y dotado de capacidades extraordinarias: pensamiento abstracto. equivale. Es razonable. apertura a la pregunta por el sentido y el fundamento. vertido a la realidad de un modo no cerrado y determinista sino libre y responsable. Juan Antonio Roldán es miembro de la Cátedra CTR. por tanto. Todo este conjunto de características es lo que nos permite defender una concepción singular y cualitativamente diferenciada del ser humano. lenguaje. que la naturalista y reduccionista. dotados de unas diferencias genéticas (muy pocas.No se trata con ello de echar mano de un procedimiento milagrero.