LOS DEFECTOS DE CARACTER (7 Pecados Capitales

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por Pedro Bendito Romero (Notas) el lunes, 13 de mayo de 2013 a la(s) 18:52 Cuando nos disponemos a escribir el cuarto paso (12 pasos de A.A.) nos surge la necesidad de saber más a cerca de los defectos de carácter, algo que nos amplié el panorama el cual estamos afrontando, quisiéramos saber en que consiste cada uno de los defectos. Bueno, encontre algo acerca de eso. En la revista virtual “POIESIS”, está este artículo interesantísimo acerca de los “Defectos de carácter”, bien vale la pena leerlo completo...........

Introducción: En contraste con nuestra época, la ética medieval poseía claras delimitaciones. De esta manera el hombre medieval cuenta con una suerte de código de conducta que le señala claramente como debe ser su actuar. Esta codificación tiene su base, por un lado, en las llamadas “Virtudes Cardinales”, verdaderas llaves maestras que posibilitan el ejercicio de una conducta conforme con lo que es éticamente correcto. Por otro lado, los “Pecados Capitales” (denominados así por ser “cabeza” o principio de todos los demás pecados) muestran claramente la cuna de todo lo moralmente reprobable. Esta codificación moral, que si bien fue formulada en el medioevo tiene una sorprende actualidad, está cruzada transversalmente por una problemática ética fundamental: la posibilidad de acoger hospitalariamente al “otro”, al prójimo (el que está próximo) como una persona válida por sí misma. Dicho de otra manera el entender a los seres humanos que están frente a mí, cualquiera sea su condición, como un “interlocutor válido”, como un fin en sí mismo. Como veremos más adelante, Lo que verdaderamente constituye el mal moral es entender al “otro” como un “medio”, como un objeto que puede ser utilizado para el propio beneficio, en conformidad al principio del “amor a sí mismo”. Veamos a continuación una síntesis de la definición de cada uno de estos concepto, nos hemos basado en un antiguo pero esclarecedor “diccionario de teología” (se han alterado la redacción, la extensión y la ortografía castellana antigua en función de la comprensión, así mismo se han traducido algunas citas que en el texto original aparecen en latín)

Pecados Capitales 1. La Soberbia. Es el principal de los pecados capitales. Es la cabeza de “todos” los restantes pecados. Recordemos que por esta falta, según la teología cristiana, el hombre fue expulsado del jardín del paraíso. Es una ofensa directa contra Dios, en cuanto el pecador cree tener más

Pero cuando la violación del precepto no nace del desprecio sino de otra causa y considerando la materia y las circunstancias del caso. Según Santo Tomás la soberbia es “un apetito desordenado de la propia excelencia”. De la misma manera. para ello. consiste en la elaborada ostentación de todo lo que pueda conquistarnos el aprecio y la consideración de los demás. El Fausto: consiste en querer elevarse por sobre los demás en dignidad exagerando. en sus propias luces. La desobediencia: es la infracción del precepto del superior. La presunción: consiste en confiar demasiado en sí mismo. ciertos empleos que sobrepasan sus fuerzas o sus capacidades. hablándole con orgullo. en persuadirse a uno mismo que es capaz de efectuar mejor que cualquier otro ciertas funciones. “Dios abate a los soberbios y eleva a los humildes (Luc. con terquedad. sólo considerando los beneficios que les son anexos. no obstante el conocimiento de la verdad o mayor probabilidad de las observaciones de los que no piensan como el sujeto en cuestión. La altanería: Se manifiesta por el modo imperioso con el que se trata al prójimo. De la soberbia se desprenden las siguientes faltas menores:          La vanagloria: es la complacencia que uno siente de sí mismo a causa de las ventajas que uno tiene y se jacta de poseer por sobre los demás.poder y autoridad que Dios. es decir. cuando se apetece tanto la propia exaltación que se rehúsa obedecer a Dios. La ambición: Deseo desordenado de elevarse en honores y dignidades como cargos o título. a los superiores y a las leyes. puede ser considerada una falta menor. llegando más allá de lo que permiten sus posibilidades económicas. pues tal desprecio es injurioso al mismo Dios. Es pecado mortal cuando esta infracción nace del formal desprecio del superior. En general es definida como “amor desordenado de sí mismo”. el lujo en los vestidos y en los bienes personales. como la fama y el reconocimiento. los que se esfuerzan en conocerse a sí mismos para formar un recto juicio sobre sus capacidades y aptitudes. La pertinacia: consiste en mantenerse adherido al propio juicio. El remedio radical contra la soberbia es la humildad. se aplica al respeto y a la consideración que los subordinados le deben a las autoridades legítimamente constituidas. La hipocresía: simulación de la virtud y la honradez con el fin de ocultar los vicios propios o aparentar virtudes que no se tienen. con tono despreciativo y mirándolo con aire desdeñoso. Sin embargo. Esta falta es muy común porque son rarísimos los que no se dejan engañar por su amor propio. La Jactancia: falta de los que se esmeran en alabarse a sí mismos para hacer valer vistosamente su superioridad y sus buenas obras. y guardando las distancias. Se trata de renunciar a Dios en cuanto es Verdad y sentido conductor de la existencia e instalarse a sí mismo como Verdad suprema e infalible y como fundamento de la acción humana. no es pecado cuando tiene por fin desacreditar una calumnia o teniendo en miras la educación de los otros. Según el cristianismo. Así mismo. Se considera pecado mortal cuando es perfecta. 14) .

la acidia se identifica con el “aburrimiento”. La Acidia (Pereza). La desesperación de considerar que la salvación es imposible. en el corazón. los ejercicios de piedad y de religión. ver. sin ejecutar nada. La simple “pereza”. es pecado capital. Son efectos de la pereza:       La repugnancia y la aversión al bien que hace que este se omita o se practique con notable defecto. descuidar notablemente las obligaciones y deberes o si llega a hacernos desear que no haya otra vida para vivir entregados impunemente a las pasiones. de deseos y propósitos. Considerada en orden a los efectos que produce. esfuerzo que no es ni gratuito ni fácil. Una cierta pusilanimidad y cobardía por la cual el espíritu abatido no se atreve a poner manos a la obra y se abandona a la inacción. si la acidia es tal que hace olvidar el bien necesario e indispensable a la salud eterna. a la privación de los placeres carnales. desgano. nos entristecemos o sentimos desgano de las cosas a las que estamos obligados. abrigar voluntariamente. Es el más “metafísico” de los Pecados Capitales en cuanto está referido a la incapacidad de aceptar y hacerse cargo de la existencia en cuanto tal. La inconsistencia en el bien. entre otras. esfuerzo para actuar según lo que se debe. La vida nos exige trabajo. de los deberes de cada uno. En el fondo. Cuando no somos . Es también el que más problemas causa en su denominación. más aún el “ocio”. es sin duda pecado mortal. la observación de los preceptos divinos.2. oír. Concebir pues tristeza por tales cosas. si deliberadamente y con pleno consentimiento de la voluntad. frente al hecho de existir y de todo lo que esto implica. de una situación o de una persona en particular. la continua inquietud e irresolución del carácter que varía. el concepto de “acidia” o “acedía”. por ejemplo. Hemos preferido. la acidia es pecado grave porque se opone directamente a la caridad de Dios y de nosotros mismos. Bajo el nombre de cosas espirituales y divinas se entiende todo lo que Dios nos prescribe para la consecución de la eterna salud (la salvación). Tomada en sentido estricto es pecado mortal en cuanto se opone directamente a la caridad que nos debemos a nosotros mismos y al amor que debemos a Dios. Pero no con ese aburrimiento objetivo que nos hace escapar de una cosa. que tan pronto decide una cosa como desiste de ella. a menudo. a causa de los obstáculos y dificultades que en ellas se encuentran. como la práctica de las virtudes cristianas. de tal manera que lejos de pensar el hombre en los medios de conseguirla se entrega sin freno alguno a sus propias pasiones. por esto. al perdón de las injurias. Tomado en sentido propio es una “tristeza de animo” que nos aparta de las obligaciones espirituales y divinas. no parecen constituir una falta. el amor a las comodidades y a los placeres. la fuga de todo trabajo. aversión y disgusto por ellas. La ociosidad. La curiosidad o desordenado prurito de saber. De esta manera. que constituye la actividad casi exclusiva del perezoso. Más bien se refiere al “aburrimiento” que sentimos frente a la existencia toda.

capacidad de dar y de darse. como un fin en sí misma por el cual tendríamos que darnos. El pecado de la lujuria no considera al otro como una “persona” válida y valiosa en sí misma. y también el griego. “porque lícito es amar y desear las riquezas con fin . por no saber lo que se debe. Lo erótico es una consecuencia. la vida humana se transforma en un vacío que me causa “horror”. el incesto. La lujuria sería siempre un “pecado mortal” pues involucra directamente la utilización del otro. El “hacer el amor” como sinónimo de “relación sexual” es el mejor ejemplo de lo anterior. de esta forma. el sacrilegio. Para el cristiano el amor es “superabundancia”. en cambio. Decíamos que la acidia es el más metafísico de los pecados capitales parque implica no asumir los costos de la existencia. que no tiene en vistas la finalidad de la reproducción y que por esto pierde todo sentido. Hay en este pecado dos grandes principios en juego: el verdadero concepto del amor y la finalidad de la sexualidad. sin sentido. De hecho Dios mismo es identificado con el amor.Por otro lado. La casi sinonimia entre amor y sexo es producto de la modernidad. 4. como un medio y un objeto para la satisfacción de los placeres sexuales. De esta manera el amor implica un donarse. El otro pasa a ser un objeto una cosa que satisface la más fuerte de las satisfacciones corporales. una de las tres Virtudes Teologales.capaces de asumir este costo (este trabajo) y desconocemos aquello que debemos “hacer” en la existencia. Esta clara finalidad da también sentido a la existencia del hombre ordenado su acción en vista del amor de Dios. el pecado contra la naturaleza. desligado en su origen de cualquier tipo de sexualidad. La reproducción y la perpetuación de la especie. la sodomía y la bestialidad. Recordemos la segunda parte del único mandamiento que anuncia el Nuevo Testamento: “…amar al prójimo como a sí mismo”. La Lujuria. El cristianismo –y gran parte de la tradición clásica especialmente la griega–. está. del prójimo. La Avaricia. “caritas”. el adulterio. un plus totalmente prescindible. El concepto de amor tiene una importancia central en el cristianismo. el sujeto mismo que incurre en un acto lujurioso se convierte a sí en un objeto. en definitiva: caridad. El amor cristiano. única y clara. continua. que de alguna manera nadifica al hombre y lo aleja del Ser de Dios. Aun más. incluso de la corporeidad. se convierte en una acción bacía. un darse por el otro. La lujuria. de escapar constantemente de hacer lo que se debe. que olvida o suspende su propia dignidad. la polución voluntaria. entienden por “amor” algo muy distinto de lo que el mundo contemporáneo comprende. De hecho „aburrimiento‟ significa originariamente “ab horreo” (horror al vacío). La Lujuria sería entonces totalmente contraria al amor –y a Dios– entendido en términos cristianos. comprendiendo bajo esta última especie. para el pensamiento cristiano la sexualidad tiene una finalidad preestablecida. es desordenado. el placer sexual. La tradición cristiana subdividió este pecado en la simple fornicación. el estupro. se transforma en un vacío que me angustia y del cual escapamos constantemente casi sin darnos cuenta. Tradicionalmente se ha entendido la lujuria como “appetitus inorditatus delectationis venerae” es decir como un apetito desordenado de los placeres eróticos. 3. La teología cristiana explica el pecado de la avaricia como “amor desordenado de las riquezas”. el rapto. por el prójimo.

la usura. 5. ardenter: cuando se como con extrema voracidad o avidez a manera de las bestias. por consiguiente. Cuando el deleite en el comer se reduce a un fin único y preponderante en la vida. comer y beber hasta saciarse por ese solo deleite que se experimenta”. más aun en privar a otros de sus bienes para tener más que retener. “esa pasión ardiente de adquirir o conservar lo que se posee. empero. laute: cuando se comen manjares que superan las posibilidades económicas de la persona. nada tiene de malo. de fin en sí. etc. el avaro pierde el verdadero sentido de su acción poniendo el fin en lo que debería ser un medio. Por una lado. El crimen de la avaricia no lo constituyen las riquezas o su posesión. el robo y el hurto.” En la avaricia se ven claramente los elementos comunes a todos los pecados. La Gula. en justicia. Lo que importa al cristianismo es que el prójimo reciba. Son “hijos” o faltas menores de la avaricia: el fraude. el dolo. de donde resulta que todo se refiere a la plata. en este caso la obtención y la retención de las riquezas. el privar al otro de sus bienes.” “La avaricia. Cuando es causa de graves pecados como la lujuria y la blasfemia. al contrario. que no se detiene ante los medios injustos. esa economía sórdida que guarda los tesoros sin hacer uso de ellos aun para las causas más legítimas. ese afecto desordenado que se tiene a los bienes de la tierra. nimis cuando se bebe o se come en perjuicio de la salud de la persona. Por otro lado. la religiosidad latina especifica estas faltas en: proepropere: comer antes de tiempo o cuando se debe abstener de comer. es también negar al otro en su calidad de persona. Como “uso inmoderado de los alimentos necesarios para la vida” es definido este pecado. es pecado mortal siempre que el avaro ame de tal modo las riquezas y pegue su corazón a ellas que está dispuesto a ofender gravemente a Dios o a violar la justicia y la caridad debida al prójimo. . la tacañería. si se las desea para cooperar más eficazmente con al gloria de Dios. Prohibido es. La avaricia es directamente contraria a la caridad en cuanto es un “no dar”. y no parece que se vive para otra cosa que para adquirirla. mediante la acumulación de riquezas. Se lo utiliza para satisfacer. La gula se transforma en pecado en los siguientes casos:     Cuando por el solo placer de comer se llega al hurto o se reduce a la familia a la mendicidad. por ejemplo en los días de ayuno señalados por la Iglesi. en el efecto de una providencia especial de Dios para que el hombre cumpliese más fácilmente con el deber de su propia conservación. el principio del amor a sí mismo. el perjurio. De esta manera. y retener estos bienes en perjuicio del otro. para socorrer al prójimo etc. muchas veces con malas artes. o a sí mismo. Cuando trasgrede los preceptos de la Iglesia en los días de ayuno y de abstinencia de ciertos alimentos. sino el apego inmoderado a ellas. La definición teológica se complementa con que “el placer o deleite que acompaña al uso de los alimentos.honesto en el orden de la justicia y de la caridad. la caridad que todos le debemos al menesteroso. como por ejemplo.

De esto ultimo se desprende que habría una ira “buena y laudable” si no excede los límites de una prudente moderación y tiene como fin suprimir el mal y reestablecer un bien. Cuando se auto infiere grabe daño a la salud o sufrimiento a si mismo y a los que lo rodean. cuando se desea el castigo al que no lo merece. se trata de ponerse por sobre lo otro. Debe ser entendida como un mal menor si el fin por el cual se realiza no es sólo la anulación del otro sino que persigue fines legítimos como la conservación de la vida propia o de terceros. En el leguaje. y por consiguiente la ira es pecado. Además de lo dicho por la teología tradicional. Hay también pecado en la aplicación de la venganza. El asimilar. mediante la ofensa o el improperio. reducir todo lo otro a sí mismo. De la definición anterior se desprende que la ira es el uso de una fuerza directa o verbal que trasgrede los límites de la legitima restitución de un bien ofendido. con esto. contrario a la razón. Es importante hacer notar que el uso de la fuerza en contra del prójimo no siempre es un mal moral. De esta manera la ira se convierte en pecado gravísimo porque vulnera la caridad y la justicia. o si se le desea mayor al merecido. el bien del otro. en conformidad con el principio del amor a sí mismo. La violencia. ingerir todo el universo. Son hijos de la Ira: el maquiavelismo. se pretende evidentemente la nadificación del otro. El que cae en las tentaciones de la gula. evitando de esta manera un daño mayor que el dolor que se infringe. que el apetito de venganza sea desordenado. el universo en general y al prójimo en particular a sí mismo es la más radical negación del otro. es claramente una anulación del otro. es decir. por consiguiente. por ejemplo. no sólo quiere consumir comida. “El apetito de venganza es desordenado o contrario a la razón. el clamor. de alguna manera. si es desmedida. o que se le infrinja sin observar el orden legítimo. un “apetito desordenado de venganza”. reducir. encontramos también el deseo de perjuicio e incluso de nulidad del otro. que no corresponde a la legítima defensa. La gula es la manifestación física de un apetito más profundo y significativo. . objetivarlo y hacerlo suyo. cuando uno se deja dominar por ciertos movimientos inmoderados de la pasión. “Que se excita –continua la definición latina– en nosotros por alguna ofensa real o supuesta. entendida como el uso de la fuerza. “Appetitus inordinatus vindictae” es decir. En este sentido la gula se mimetiza estrechamente con la lujuria. Asimilar. Si no entraña este desorden no será imputado como pecado”. El uso de la fuerza se justifica también cuando se procura. la indignación. Tal es el caso de la “guerra legítima” que procura evita la propia muerte o la privación de la legítima libertad a mano de un invasor. De esta manera el “glotón” se transforma en el único centro de referencia. todo lo exterior. aunque esta sea legítima. la gula tiene un aspecto que no debemos dejar de considerar. la legítima defensa. la contumelia.  Cuando se provoca voluntariamente el vómito para continuar el deleite de la comida. La Ira. la blasfemia y la riña”. 6. para que la ira sea pecado. reducirlo. hacer suyo. o sin proponerse el fin debido que es la conservación de la justicia y la corrección del culpable. En el asesinato. Requiérase. Quiere.

en cuanto este bien se mira como perjudicial a nuestros intereses o a nuestra gloria: tristia de bono alteriusin quantum est diminutivum propiae gloriae et excellentiae” De esta manera. si esta constatación nos muestra el tiempo y las oportunidades perdidas y alienta nuestro propio sentido de superación. desbordando todo límite dictado por una justa sentencia. por nuestra impotencia. este deseo de ver privado al otro de sus bienes nos puede conducir a procurar. Otras veces. no tanto de lo que el otro posee como del hecho de que nosotros carecemos de ese bien. el oportunismo entre otras faltas se desprenden de esta tristeza frente al bien ajeno y a nuestra propia incapacidad de acceder a tales bienes. es necesario investigar el verdadero motivo que produce la tristeza que se siente frente al bien que posee el prójimo. . potestad o bienes materiales alcanzado por quien no los merece y podría hacer mal uso de esa autoridad causando grave daño a sus semejantes. no hemos logrado conseguir. nosotros. para saber si la envidia es una falta moral. La Envidia La envidia es definida como “Desagrado. cuando nos incomoda y angustia a tal grado el bien o los bienes materiales del otro. del bien ajeno.La ira se convierte en pecado gravísimo cuando nuestro instinto de destrucción sobrepasa toda moderación racional y. De esta manera la envidia no es pecado cuando    Nos entristecemos por el cargo. que se concibe en el ánimo. Sentimos insatisfacción por los bienes que posee quien no los merece y en vista de que nosotros le daríamos mejor fin. nos entristecemos. la intriga. el que abunda en riquezas haciendo mal uso de ellas: los avaros que no hacen uso de sus bienes ni para beneficio propio ni para el de los demás. la traición. Por ejemplo. que aquel no debería poseer lo que posee. 7. que deseamos verlo privado de aquellos bienes que legítimamente a conseguido y al que. tristeza. De esta manera. pesar. La envidia es falta gravísima. por todos los medios. se desea sólo la inexistencia del prójimo. La mentira. a efectivamente quitarle esos bienes o de hacer ver. con el uso del chismorreo.

1450 – 1516) Pintura flamenca (siglo XV) (museo Del Prado) . El Bosco (ha.MESA DE LOS PECADOS CAPITALES Hieronymus van Aeken Bosch.

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