El valor lógico de la Justicia (Sócrates

)
César Edmundo Manrique Zegarra La Justicia también puede ser concebida como un criterio lógico para juzgar la validez de los enunciados jurídicos. En los “Recuerdos de Sócrates”, Jenofonte trae hasta nosotros el relato de un diálogo habido entre Sócrates y el notable sofista Hippias, cuyo tema fue la justicia. Se perfila allí un criterio que cabría denominar el criterio lógico de justicia. Sócrates refuta el enunciado de Hippias quien asegura poseer una teoría irrefutable sobre la justicia. La conversación se desarrolla en los siguientes términos: “HIPPIAS.- … respecto a la justicia, opino que puedo ahora exponer tesis que ni tú ni ningún otro podríais refutar. SÓCRATES. ¡Por Hera! Afirmas haber descubierto algo extraordinariamente bueno, ya que los jueces cesarían de diferir en sus votos, los ciudadanos de mantener juicios contradictorios sobre la justicia, de pleitear y de intervenir en la lucha de partidos, las ciudades de disputar sobre lo que es justo y de guerrear. Por ello no se cómo podría dejarte antes de escucharte, ya que has de scubierto un bien de tal categoría.” (Jenofonte, Mem.,IV, 4.) La afirmación de una tesis o más propiamente la afirmación de una teoría irrefutable sobre la justicia conduce a las contradicciones señaladas por Sócrates en su respuesta porque él estima que la justicia constituye un criterio adecuado para evaluar la validez de los enunciados jurídicos, equivalente al criterio de verdad aplicable para evaluar los enunciados científicos. El razonamiento de Sócrates se desenvuelve sobre el supuesto de que el valor lógico de justicia es equivalente al valor lógico de verdad. Los enunciados pueden ser entonces verdaderos o falsos, justos o injustos. Si la “justicia” es estimada como un criterio lógico para calificar la validez de los enunciados jurídicos (que sostienen tesis sobre lo justo) entonces guarda una relación de equivalencia con la “verdad” que es asimismo otro criterio lógico para evaluar los enunciados científicos (que sostienen tesis sobre lo verdadero). En orden a ese razonamiento asegurar la tenencia de una teoría irrefutable sobre la justicia es tan contradictorio como asegurar la tenencia de una teoría irrefutable sobre la verdad. Sócrates infiere las consecuencias lógicas que se siguen de la afirmación de una tesis irrefutable sobre la justicia que son las que puntualmente relaciona en su respuesta. La afirmación de una teoría irrefutable sobre la verdad conduciría –siguiendo el razonamiento de Sócrates- al cese de toda discusión entre los científicos, quienes sabedores de la irrefutable teoría tendrían que abstenerse de elaborar otras teorías, y de confrontar las teorías existentes que serían falsas (si la contradicen) o vanas (si la corroboran); los ciudadanos por su parte dejarían de realizar afirmaciones contradictorias sobre la verdad puesto que hay una tesis irrefutable sobre ella que ellos mismo tendrían que acoger, además, perdería todo sentido investigar y explicar los hechos puesto que se sabe cómo son, y menos sentido tendría intentar cambiar la realidad que no podría dejar de estar ajustada a la irrefutable teoría. Una tesis irrefutable sobre la justicia o sobre la verdad implica afirmar la verdad de la verdad o la justicia de la justicia. Su refutación conduce a contradicción porque solo sería posible si se afirma la falsedad de la verdad o la injusticia de la justicia. La paradoja es similar a la del mentiroso. Para hablar de la irrefutabilidad de la verdad o de la justicia se requiere un metalenguaje en el cual los términos “verdad” y “justicia” antes que criterios lógicos para evaluar la validez de los enunciados, asumen el lugar de “sujetos u objetos” sobre los cuales cabe predicar respecto a su validez como criterios lógicos. (Sobre esto último: Tarski. Introducción a la Lógica.)