Los emprendedores peruanos surgen tras identificar oportunidades en el mercado

¿Cuáles son los posibles desafíos para seguir desarrollando el emprendimiento por oportunidad en el país?
UNIVERSIDAD DEL PACÍFICO
CENTRO DE INVESTIGACIÓN

SAMUEL MONGRUT*

Según el Global Entrepreneurship Monitor (GEM), en el 2011 el Perú obtuvo una de las tasas de actividad emprendedora (TEA) más altas de América Latina (23%), solo superada por la de Chile (24%). Esto significa que 23 de cada 100 personas entre 18 y 64 años están involucradas en una actividad emprendedora. De este grupo, el 25% fueron mujeres, proporción considerada también entre las más altas del ránking mundial. En los últimos 10 años, en el Perú la tasa de emprendedores por oportunidad – que identifican una necesidad del mercado y deciden explotarla– sobre emprendedores por necesidad –que se ven obligados a crear para sí mismos y los suyos un empleo para sobrevivir– pasó de ser menor de uno hasta dos y medio en el 2009 (GEM 2009). Es decir, se tiene casi tres emprendedores por oportunidad por cada uno por necesidad. En el otro extremo se sitúan economías como las de Dinamarca y Suiza, que poseen ratios de 12 y 14 emprendedores por oportunidad por cada emprendedor por necesidad. Actores y papeles ¿Quiénes deberían estimular la actividad de emprendimiento en el Perú? Los emprendedores, las incubadoras empresariales, los capitalistas de riesgo y el Estado, aunque todos muestran deficiencias en sus roles. En nuestro país, la edad promedio para ini-

ciar un emprendimiento es 36 años. Además, cerca del 40% de los emprendedores inicia sus actividades con un nivel de secundaria incompleta o completa, y cerca del 23% lo hace con educación superior (técnica o universitaria). En el caso de negocios establecidos, solo el 20% posee educación superior (técnica o universitaria). En cuanto a los giros de negocio, el sector predominante de las nuevas empresas está orientado al consumidor o sector comercial (62%), seguido por el de transformación o industrial (25%), el industrial extractivo (9%) y el de servicios (4%). Los emprendedores establecidos están enfocados más hacia este último, dejando de lado el sector comercial y la mayoría ve solo el mercado local (GEM, 2009).
CRECIMIENTO

tiempo. Por tanto, este capital cumple un rol poco activo en el desarrollo de nuevos emprendimientos. Finalmente, aunque el Gobierno Peruano apoya distintos programas de emprendimiento (Bono Emprende-Perú, programa Mi Empresa, etc.), falta un plan que los articule y estimule la participación activa de los diferentes actores. Desafíos para emprender Los desafíos por ser superados pasan por favorecer y estimular el desarrollo de emprendimientos en estudiantes y profesores de educación superior, invertir más en infraestructura física que conecte a las regiones y que permita la interrelación entre empresas (nuevas y consolidadas) a través de parques tecnológicos. También lograr una mayor creación de nuevos negocios con un componente innovador, estandarizar y monitorear la labor de incubación empresarial, lograr un mayor acceso a capital ángel y de riesgo por parte de los emprendedores en el Perú, estimular la orientación de las empresas incubadas a vender en mercados regionales e internacionales con nuevos modelos de negocio, y que la participación del sector público en el desarrollo de la actividad emprendedora sea activa y organizada. Este análisis es un resumen del capítulo 8 del libro “Cuando despertemos en el 2062. Visiones del Perú en 50 años”.
* Doctor en Ciencias Económicas y Empresariales, de la Universidad de Barcelona (España). Investigador del Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico.

TAREA. Se debe estimular el desarrollo de emprendimientos en la educación superior.
PROYECCIONES

En Perú se tiene casi tres emprendedores por oportunidad por cada uno por necesidad.
En consecuencia, faltan emprendedores que se inicien en su actividad empresarial más jóvenes, para que tengan más tiempo de quebrar empresas y, así, aprender; que tengan un nivel educativo principalmente superior y cuenten con más herramientas para reducir la tasa de mortalidad de sus empresas, y que creen emprendimientos innovadores. Sobre las incubadoras empresariales, contrariamente a los casos de Brasil y México, en el Perú han surgido por iniciativas privadas universitarias y no por iniciativa pública. Son muy pocas aún y están con-

Posibles escenarios del emprendedurismo peruano
Las fuerzas del entorno que pueden afectar la labor de emprendimiento en el Perú en los próximos años son el acceso al capital ángel y de riesgo, la educación emprendedora de nivel superior y el acceso a la infraestructura adecuada.
centradas en promover la cultura emprendedora. Luego hacen falta incubadoras empresariales cuyo desempeño se mida básicamente en términos del número de empresas suyas que continúan creciendo después de cinco o más años. Según el informe de la Asociación Latinoamericana de Capitalista de Riesgo (LAV-

El escenario moderado apunta a una desaceleración paulatina de la economía china y una recuperación de las economías estadounidense y europea (oportunidad de mercado); a la existencia de pocas incubadoras empresariales y localizadas princiCA, 2012), pese a que en el Perú operan al menos cinco fondos de capital de riesgo, es Brasil el que más inversiones de estos fondos ha recibido en los últimos 15 años, seguido por México, Chile, Colombia y Argentina. Los sectores más atractivos han sido salud y tecnologías de la información (Brasil), servicios financie-

palmente en Lima bajo la iniciativa privada (pobre incubación empresarial y centralizada); a una formación educativa que no estimula particularmente la iniciativa emprendedora y una lenta aunque insuficiente mejora de la infraestructura física a escala regional.

ros (México), retail (Chile), energía (Colombia) y agricultura (Argentina). ¿Qué hace falta para que las empresas peruanas atraigan este tipo de capital? Recuérdese que los ángeles inversionistas y de riesgo son empresarios que participan en las empresas como socios a cambio de una alta rentabilidad y por un cierto