UNIVERSIDAD NACIONAL DE CÓRDOBA FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS SOCIALES ESCUELA DE CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN

SEMINARIO DE NUEVAS TECNOLOGÍAS

TRABAJO PRÁCTICO N° 1

Internet: democratización y transformaciones en la socialización

Integrantes del grupo: Conti, Mariana - Mat. Nº 33.319.293 Leiva, Flavia – Mat. N° 33.574.654 Scagliarini, Marianela – Mat. N° 2002361230 Quinteros, Jorgelina – Mat. N° 33.587.514

E-mail de referencia: marcp87@hotmail.com

AÑO 2013

Área temática: Tecnologías de Internet y nuevas formas de sociabilidad en la sociedad actual. Ejes de reflexión: El paradigma de la Sociedad Red como nuevo escenario para las formas de sociabilidad e identidad contemporánea: ¿comunidades virtuales o individualismo en red? La cultura de Internet. Contexto de surgimiento y controversias acerca del potencial democratizador de Internet. Palabras clave: sociabilidad – identidad – democratización – internet – sociedad red Objetivos: Identificar los cambios producidos en las formas de socialización a partir del advenimiento de Internet. Ejemplificar con experiencias concretas estos cambios para poder analizar la complejidad de la comunicación en el marco de la Sociedad Red y el valor que le otorgan sus participantes. Exponer, comparar y plantear interrogantes sobre el potencial democratizador de Internet y su accesibilidad.

Sinopsis El desarrollo de Internet introdujo transformaciones en las formas de relación social e interacción en el marco de una cultura virtual que se extiende a diversos sectores sociales impactando en todos los aspectos de la vida, hasta los más íntimos y privados. Desde sus inicios, Internet estuvo ligado al intercambio de conocimiento y al trabajo en equipo. La comunidad de académicos tenía como objetivo producir redes para compartir ideas y experiencias con sus colegas. Más tarde, cuando el uso de Internet se popularizó, las personas siguieron formando comunidades virtuales, pero los objetivos comenzaron a diversificarse. Mientras la cultura hacker proporcionó los fundamentos tecnológicos de Internet, la cultura comunitaria configuró sus formas, procesos y usos sociales. La ponencia abordará las diferentes posturas y estudios en relación a los cambios en la sociabilidad, la participación ciudadana y la democratización de la información a partir de la noción de Sociedad Red y la cultura de Internet, considerando al ciberespacio como un nuevo escenario de desarrollo de la subjetividad y construcción de la identidad en la sociedad actual. Manuel Castells señala dos características fundamentales de este tipo de sociabilización: por un lado, la comunicación horizontal y libre, por el otro, la conectividad autodirigida, es decir, la posibilidad de encontrar (o crear) un lugar en la red específico para cada persona. Si bien se puede pensar que estas comunidades se relacionan como un espacio de expresión libre y contracultural, vale la pena preguntarse quienes pueden formar parte de esa comunidad cuando el acceso a Internet implica recursos técnicos y económicos que no todos los sectores de la población disponen. Por ende, es imprescindible incorporar al debate la cuestión de la accesibilidad cuando se hace referencia al potencial democratizador de Internet. Luego de la exposición y el contraste de las distintas posiciones, se presentarán algunos casos de análisis con el fin de ejemplificar e identificar los conceptos trabajados con experiencias concretas. Se analizarán casos de comunidades virtuales y medios alternativos de información online. En las primeras, se estudiará el tipo de relaciones y las características personales de sus integrantes, los intereses específicos que los identifican entre sí, etc. En el caso de los medios alternativos, se analizará el tipo de información que transmiten, quienes la producen y quienes la consumen, etc., que difusión tiene la información (redes sociales, otros medios, etc.). Finalmente, se realizará una conclusión interrelacionando los casos de análisis con el debate sobre las nuevas formas de socialización y construcción de identidad en el ciberespacio y las posibilidades de acceso y democratización de la información que genera y, también puede limitar, Internet.

DESARROLLO
Internet es un fenómeno que ha revolucionado la vida social de millones de personas. Cuando nos referimos al mismo, tenemos que considerar las distintas etapas que hicieron posible su desarrollo. Desde sus primeros pasos, en los años ’70, esta innovación tecnológica se fue enriqueciendo con el aporte de diversos investigadores, organizaciones y estados. Manuel Castells lo resume en lo que llama “la cultura de Internet”, formada a su vez por las culturas tecnomeritocrática, hacker, comunitaria virtual y emprendedora (CASTELLS, M.; 2001). Todas tienen en común una ideología de la libertad y cada cultura influyó en la configuración del resto. El vínculo clave, señala Castells, es el carácter abierto y modificable del software de Internet (CASTELLS, M.; 2001). La cultura tecnomeritocrática es de carácter académico y científico, su valor supremo es el descubrimiento y avance tecnológico, y se basa en el reconocimiento de tipo académico. La cultura hacker fue esencial en el desarrollo de Internet, gracias a las importantes innovaciones tecnológicas, fruto de un trabajo colectivo que busca tanto la excelencia en su materia como el disfrute personal. Un aspecto fundamental para esta cultura es la libertad y el trabajo en equipo. La cultura comunitaria virtual, que constituye uno de los ejes de esta ponencia, se convirtió en “…fuente de valores que determinaban el comportamiento y la organización social…” (CASTELLS, M.; 2001; 68). Este tipo de redes, que eclosionaron en los años ’90, renovaron y permitieron el desarrollo de otras formas de participación ciudadana y resultaron de gran importancia para la identificación grupal de miles de personas y sus formas de interactuar socialmente. Por último, la cultura emprendedora es la que le dio carácter mercantil a Internet. Si bien podría parecer una contraposición a la idea liberalizadora de la cultura hacker, fue este sector el que impulsó la expansión de Internet, permitiendo su difusión desde los círculos internos hacia la sociedad en general. Gracias a este cuarto ámbito, Internet se ha convertido en el medio indispensable y el motor de la formación de la nueva economía. La cultura comunitaria virtual es la dimensión social que se suma al surgimiento de Internet en un marco de cooperación tecnológica internacional transformando a esta tecnología en un medio de interacción social y de pertenencia simbólica. La posibilidad de la conexión en red condujo a la formación de comunas on line que reinventaron las relaciones sociales, expandiendo su alcance y sus usos. Esta cultura asumió los valores tecnológicos de la meritocracia y “…abrazaron la fe de los hackers en los valores de la libertad, la comunicación horizontal y la conexión interactiva en red, pero los utilizaron para la vida social…” (CATELLS, M; 2001: 77). • • Las características más destacables de las comunidades virtuales son: Surgen alrededor de un software específico.

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Fomentan una participación constante y activa. No son sistemas coherentes. Presentan una disociación de la idea de comunidad y localidad. No importa la ubicación de cada miembro. Se produce una escisión del tiempo y del espacio. Estas formas de comunicación no eliminan la sociabilidad a nivel local. Están centralizadas en el yo: el interés personal forma la comunidad. Acompañan una transformación de las identidades. Surgen en torno a una crisis en las formas de representación política.

Muchos teóricos sociales se alertaron ante tal revolución del orden comunicacional, cuestionando hasta qué punto esto incidiría sobre las relaciones por fuera de la virtualidad. Se preguntaron si un mayor uso de la conectividad aislaría a las personas, separándolas de su entorno diario y de sus relaciones personales, aquellas basadas en la proximidad física. Numerosos estudios han indicado que esto no ocurre. Un ejemplo es el de British Telecom, llamado “Aquí no pasa nada”, en el que se concluye que Internet no modifica los comportamientos de los sujetos. Es decir, quien tiene escasos amigos los tendrá tanto dentro como fuera de la red y viceversa (citado por CASTELLS, M. 2001). Otro estudio es el realizado por Barry Wellman (citado por CASTELLS, M. 2001) que indica que las comunidades virtuales también generan sociabilidad, pero no la misma que las comunidades físicas. Es importante recuperar la voz de los usuarios y sus percepciones sobre el uso de Internet como espacio para establecer vínculos sociales virtuales y su impacto en la vida cotidiana. Por lo tanto, solicitamos la opinión de algunos de ellos a partir de la realización de entrevistas breves utilizando las redes sociales. Notamos que todos ellos señalaron esta distinción. Destacaron que en los grupos “cara a cara” hay un mayor diálogo, se llega a conocer al otro en profundidad y se comparten más intereses. “En lo virtual no conoces a las personas como son realmente”, opina Sebastián, 27 años, empleado. “El alcance es mayor y te enfocas más en el interés en sí mismo, mientras que en persona conoces otros aspectos más rápidamente de las personas que pueden llevarte a otro tipo de intereses fuera del grupo original”, especifica. Castells explica que Internet es apta para desarrollar lazos débiles, pero no lo es para crear lazos fuertes. Según la mayoría de los entrevistados, el contacto es más o menos fluido, más esporádico y puntual (por ejemplo, para hacer una pregunta específica o participar en un tema que interesa), pero no siempre se mantiene y no con todos los miembros. En algunos casos se han conocido personalmente, pero no hubo continuidad en esos encuentros. La razón parece relacionarse con la cercanía que existe en cada tipo de relación. En este sentido, los entrevistados señalan que hay un involucramiento personal menor cuando se trata de relaciones en red: “El intercambio de temas es menos personal, son como temas más generales. Luego se hace necesario pasar a una instancia de

individualidad”, afirma Marcela de 30 años, estudiante. Otro usuario, Sergio de 35 años y trabajador independiente, señala que en la virtualidad “uno se maneja muchas veces muy pulcramente por así decirlo, porque puede disfrazar su imagen”, mientras que en el cara a cara uno está más propenso a equivocarse y eso genera relaciones de mayor confianza y comodidad. Otra característica de estas redes es que construyen lazos electivos, que no derivan de la coincidencia física en un mismo espacio, sino personas que se buscan especialmente. Esta formación de redes personales es lo que Internet permite desarrollar mucho más fuertemente. En este sentido, notamos que la mayoría de los entrevistados participan en grupos relacionados con su profesión y con algún hobbie específico (como el dibujo, la fotografía, la música, la moda, series de TV, juegos, etc.). Los buscan para ampliar su conocimiento sobre un tema, opinar sobre temas que son de su interés, acceder a cursos, intercambiar información, material o trabajos personales. Matías, un estudiante de 23 años, señala como ejemplo un foro en formato revista (Foroalfa.org) sobre comunicación y diseño que no sólo se difunde por internet, es decir que tiene alcance mundial, sino que sus artículos son publicados por personas desde diferentes puntos del globo. Escriben desde aficionados hasta diseñadores muy reconocidos en su ámbito. En su web señalan que todos los usuarios “pueden participar directamente, opinando en todos los contenidos publicados y proponiendo artículos y debates”. Este es un ejemplo de la horizontalidad en las comunidades virtuales. La idea de horizontalidad está ligada a la concepción de las comunidades virtuales como un espacio de libre expresión. Esto se relaciona con el proceso de identificación con otros miembros dentro de la comunidad. “Lo que me motivó a crear el grupo (de intercambio literario) fue encontrar un lugar donde sentirme identificada y compartir cosas que no sabía con quién compartir en mi pueblo”, especifica Florencia, docente de 25 años. Jorge, comerciante de 40 años, otro de los entrevistados, explica que muchas veces uno puede ser señalado como “extraño” en su entorno más cercano por sus gustos y formas de ser, si no coinciden con el de la mayoría, y encontrar esos espacios en la web permite una expresión más libre. “Acá a nadie le va a resultar llamativo tener muñequitos de StarWars o salir disfrazado a un estreno de Harry Potter”, destacó. Por otra parte, los foros de opinión, pueden favorecer la identificación del usuario con otros en su misma situación, especialmente cuando eso no ocurre con su grupo social habitual. Como es el caso de Marianela, docente de 29 años, quien inició su participación en un foro de búsqueda de embarazo, encontrando allí la contención y el interés que no existía entre su grupo de pares. En este caso “es tan fuerte el lazo que se crea entre los participantes que el vínculo trasciende Internet y el tiempo, y cinco años después el contacto perdura y nuestras vidas se entrecruzan al punto de considerar una amistad equiparable a cualquier otra, a pesar de las distancias geográficas” señala. Como menciona Castells, los valores, afinidades e intereses agrupan a los individuos y cuando estas prácticas se

estabilizan “…las redes on line pueden constituir comunidades, o sea comunidades virtuales, diferentes de las comunidades físicas pero no necesariamente menos intensas o menos efectivas a la hora de unir y movilizar…” (CATELLS, M; 2001:152). Se puede pensar a estas comunidades como un espacio contracultural y de expresión libre, sin embargo, es importante considerar que el acceso a las redes como señala Castells: puede ser controlado y sus usos pueden estar sesgados o incluso monopolizados por intereses comerciales, ideológicos, políticos (CASTELLS, M; 2001:307). Entonces, preguntarse por el potencial democratizador de Internet no es una cuestión menor. El surgimiento de medios de comunicación alternativos en Internet, la difusión de información a través de las redes sociales, la creación de espacios de opinión de los lectores y la audiencia en los medios masivos y el fenómeno de periodismo ciudadano apoyan la postura de los defensores de Internet como un espacio de expresión de la diversidad, donde se pueden escuchar todas las voces y todos pueden participar. Un ejemplo, es un colectivo internacional no comercial de medios y periodistas independientes que conformaron una red horizontal de contra-información, Indymedia. En su web nacional www.argentina.indymedia.org, señalan que funcionan como “un colectivo de redacción abierto y horizontal, manejándose por consenso y respetando la diversidad de opiniones y aportes. Y con una sección (…) abierta para que todos los que quieran publicar sus noticias, videos, fotos y discusiones puedan hacerlo”. Estos espacios contra-hegemónicos que pluralizan las voces en el discurso social y permiten un uso público de la palabra existen y se multiplican. “…Internet ofrece un potencial extraordinario para la expresión de los derechos del ciudadano y para la comunicación de los valores humanos…” (CASTELLS, M; 2001: 187). Mattelart categoriza a estas posturas como tecnoutópicas (MATTELART, A; Las "Tecnoutopías". Entrevista, 2008). Sin embargo, hay autores que nos permiten pensar con otra mirada el rol democratizador de Internet, una perspectiva que visibiliza los intereses comerciales y políticos en juego por el control de la red de redes y el acceso a ella. “…La dispersión y abundancia de mensajes, la preponderancia de los contenidos de carácter comercial y particularmente propagados por grandes consorcios mediáticos y la ausencia de capacitación y reflexión suficientes sobre estos temas, suelen aunarse para que en la Sociedad de la Información el consumo prevalezca sobre la creatividad y el intercambio mercantil sea más frecuente que el intercambio de conocimientos…” (DELARBRE, R.; 2001: 3) Este autor sostiene que la tendencia de desarrollo comercial de Internet se ha impuesto a los proyectos más altruistas. En este marco es indispensable la intervención de los estados para generar condiciones de igualdad en las que instituciones y actores diversos puedan ampliar las fuentes de la comunicación. “…A medida que Internet se va convirtiendo en la infraestructura dominante en nuestras vidas, la propiedad y el control del acceso a ella se convierten en el principal caballo de batalla por la libertad…” (CASTELLS, M; 2001:307)

Este es el desafío político que enfrentan los gobiernos junto con la promoción del acceso de la población a la red y fortalecer el rol de Internet como espacio educativo, cultural e informativo con fines no comerciales. “…La fragua de políticas públicas en tecnología tiene en su raíz una tensión entre planificación vs. emergencia en un contexto de gobierno en red. Esta prospectiva por lo tanto no debería ser fruto sólo de un gobierno centralizado. (...) Será el resultado de un conjunto de acciones de actores diversos, públicos y privados…”. (Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación Productiva; 2009: 27) Es necesaria la intervención estatal elaborando políticas que regulen la tecnología, a sus usuarios y proveedores en un contexto cambiante donde hay otras prioridades relacionadas con desigualdades en la satisfacción de las necesidades básicas de una sociedad. Mattelart señala que “las tecnoutopías quieren imponer el discurso de que la tecnología es la solución a todos los problemas” (MATTELART, A; Las "Tecnoutopías" Entrevista; 2008). Autores como Raúl Trejo Derlabre, afirman que es inevitable que Internet reproduzca las desigualdades sociales. (DELARBRE, R.; 2001; 3) El problema está en la exclusión de determinados sectores al acceso a la red de redes, dividiendo el mundo entre personas conectadas y desconectadas y transformando la desconexión en una forma de marginalidad. “…Esta exclusión puede producirse por diversos mecanismos: la falta de una infraestructura tecnológica; los obstáculos económicos o institucionales para el acceso a las redes; la insuficiente capacidad educativa y cultural para utilizar Internet de una manera autónoma; la desventaja en la producción del contenido comunicado a través de las redes…”. (CASTELLS, M, 2001: 307) La brecha entre conectados y desconectados se está acortando y América Latina es la zona de mayor crecimiento. Según Trejo Delarbre, en el 2000, el 3% de los argentinos tenía acceso regular a Internet. (DELARBRE, R.; 2001) En el 2011, las conexiones hogareñas crecieron un 53,36% más que el año anterior (Fuente: Encuesta de Proveedores del Servicio de Acceso a Internet elaborada por el INDEC). Las residencias con conexión constituyen el 67,47% de los hogares totales de Argentina, tomando como referencia el Censo de 2010. Es importante considerar que quedan fuera de esta estadística las conexiones a dispositivos móviles, por lo tanto este valor debe ser mayor si éstos se tienen en cuenta. Sin embargo, señala Trejo Delarbre, se está a punto “…de llegar a límites creados por la desigualdad económica que serán muy difíciles de superar porque el desarrollo de ese recurso, ha quedado (…) supeditado a (…) las pautas impuestas por el interés mercantil de las empresas interesadas en hacer negocio en y con la red de redes…”. (DELARBRE, R.; 2001: 8), por lo cual a pesar de haber un crecimiento en la cantidad de conexiones, no se garantiza el acceso de forma tal que podamos considerar una democratización del uso de esta Tecnología.

CONCLUSIONES
Internet es un fenómeno que revolucionó los últimos años de vida de la humanidad: transformó las formas de interacción social, redefinió la idea de comunidad y diversificó los espacios de participación y expresión trascendiendo las fronteras de intercambio material y local que se conocían hasta el surgimiento de esta tecnología. Por lo tanto, exige el desarrollo de nuevas habilidades para utilizar esta herramienta: capacidad de búsqueda y selección de información, desarrollo del sentido crítico, uso pertinente y responsable y una fuerte conciencia sobre los derechos y deberes ciudadanos (en el marco de una tecnología diversificada en usos y usuarios pero no siempre acompañada por legislación acorde a las circunstancias). “El desafío para el futuro es desarrollar políticas independientes y nuevas soluciones en ciencia, tecnología e innovación. (…) Los cambios necesarios sin duda incluyen la construcción de redes, nuevas relaciones de cooperación, multi e interdisciplinariedad, como factores de éxito cada vez más importantes…” (Ministerio de Ciencia Tecnología e Innovación Productiva; 2009: 33) La posibilidad de fortalecimiento de estas redes virtuales está en la construcción de nuevas redes, nuevos lazos que unan a los actores públicos y privados a nivel mundial para trabajar por un desarrollo de Internet no con fines comerciales sino sociales, educativos, políticos y culturales. La comunidad virtual no es un espacio libre de intereses y controles, sin embargo abre las puertas a nuevas tipos de intercambio y construcción de identidad en un mundo que estandariza cada vez más la vida. Conectar recursos entre países y organizaciones para fortalecer un Internet que favorezca conexiones solidarias y horizontales y reducir los problemas de acceso a una tecnología que puede modificar la vida de la gente y su papel en la sociedad global transformándolos en ciudadanos del mundo, es el desafío que presenta el futuro y que vale la pena afrontar con políticas de estado, legislaciones internacionales, infraestructura y desarrollo técnico, organismos de regulación de los proveedores del servicio, programas de educación y capacitación, etc. Puede parecer extraña la noción de comunidad cuando parece que en Internet lo individual ocupa un lugar preponderante. Redes sociales, perfiles personales, blogs, la búsqueda de visibilidad personal, la explotación comercial de la imagen y la ruptura entre el ámbito de lo público y lo privado reflejan el uso con intereses particulares, a veces hasta egoísta o narcisista, que realizan los usuarios de Internet. Sin embargo, hay otras posibilidades de participar en la red de redes. Estar conectados en comunidades que, escindidas de su realidad material y su localidad física, se erigen como un espacio de encuentro de gente que busca formar parte de algo más grande que ellos mismos. Construir un sentido de pertenencia, empatía y afinidad con grupos de personas que están a la vuelta del mundo y poder expresarse con libertad es lo que hace que Internet sea un espacio comunitario por el que vale la pena luchar para que sea realmente de todos y para todos.

BIBLIOGRAFÍA
• CASTELLS, Manuel: La galaxia Internet. Barcelona, Ed. Plaza & Janés, 2001. Disponible en: http://es.scribd.com/doc/21180746/Castells-M-La-Galaxia-Internet-2001 / • CASTELLS, Manuel. Internet y la sociedad red. Conferencia de lección inaugural del programa de doctorado sobre sociedad de la información y del conocimiento en la Universitat Oberta de Catalunya, España, 2001. Disponible en: http://www.uoc.edu/web/cat/articles/castells/castellsmain2.html • CONTI, MARIANA. Entrevistas realizadas a usuarios de Internet utilizando las redes sociales, Argentina, 2013.

MATTELART, Armand. Las "Tecnoutopías". Entrevista con ALFIN, Argentina, 2008 Disponible en: http://alfinenargentina.blogspot.com/2008/09/las-tecnoutopas-entrevista-alfilosofo.html

• MINISTERIO DE CIENCIA, TECNOLOGÍA E INNOVACIÓN PRODUCTIVA. Libro Blanco de la Prospectiva TIC. Proyecto 2020. Buenos Aires, 2009. Disponible en: http://www.mincyt.gov.ar/admin/multimedia/archivo/archivos/Libro_Prospectiva_TIC_ 2020.pdf • TREJO DELARBRE, Raúl. Vivir en la Sociedad de la Información. Orden global y dimensiones locales en el universo digital, México, 2001. Disponible en: http://www.oei.es/revistactsi/numero1/trejo.htm • VELOSO, CARLOS. Estadísticas de hogares argentinos con computadora y acceso a Internet. Datos obtenidos de la Encuesta de Proveedores del Servicio de Acceso a Internet realizada por el INDEC. Argentina, 2012. Disponible en: http://blog.claudioveloso.com.ar/2012/06/estadisticas-de-hogares-con.html

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