54 - el observador

Sábado 1º de junio de 2013 - Perfil
La Legi sl a-
t u r a d e l a
Ci u d a d d e
Buenos Ai -
r es apr obó
el jueves una
ley basada en
un dec r et o
de necesidad
y ur genc i a
(DNU) del je-
fe de Gobier-
no porteño, Mauricio Macri,
sobre “libertad de expresión”.
Esta iniciativa (copiada lue-
go por el gobernador cordo-
bés José Manuel de la Sota)
es una rareza por múltiples
motivos: es tribunera, oportu-
na, conflictiva con principios
constitucionales y con leyes y
competencias vigentes a nivel
nacional, superpuesta y re-
dundante con Tratados Inter-
nacionales garantistas de la
libertad de expresión aunque
restringida al caso Clarín. Es,
además, tácticamente proacti-
va e inaplicable.
La eficacia del DNU y de la
ley se mide en función de las
discusiones que provoca, no
¿Libertad de expresión o
un gesto para la tribuna?
Martín Becerra analiza las contradicciones de la ley impulsada por
Mauricio Macri e imitada por José Manuel de la Sota para “defender
la libertad de expresión”. La opinión del Gobierno porteño.
La propueSta de Macri
en que su articulado se mate-
rialice. Por ello la calificación
de tribunera: como todo anun-
cio político (del oficialismo y
la oposición), el decreto y la
ley buscan, en esencia, im-
pacto público. A juzgar por la
reacción suscitada y por el po-
sicionamiento de Macri en el
tema, la jugada resultó eficaz.
Además, crea una instancia de
apelación para el grupo Clarín
cuando la Corte Suprema di-
rima la constitucionalidad de
los artículos suspendidos de
de distintas provincias. Pero,
a la vez, el decreto de Macri
explota lagunas históricas en
la relación Nación-Provincias
relativas a la libertad de ex-
presión. En paralelo al con-
flicto juridsiccional, el decreto
avanza sobre la defensa de la
competencia en forma rústi-
ca y desconoce las leyes de
Servicios de Comunicación
Audiovisual, de Concursos
y Quiebras, y de Defensa del
Consumidor, entre otras.
La ley es peculiar además
por sus citas textuales a la pro-
gresista doctrina del derecho a
la comunicación, reflejada en
Tratados Internacionales, en
la Constitución Nacional y en
leyes vigentes. Esta es una in-
novación conceptual en el es-
pacio político de Macri. Algu-
nos de los artículos de la ley y
el DNU podrían inspirar regu-
laciones sobre no-discrimina-
ción en internet, por ejemplo.
Sin embargo, el compromiso
con esa tradición garantista es
incompleto: Loreti halló una
significativa omisión cuando
se reproduce el artículo 13 de calco. De la Sota tiene también su ley para la prensa aprobada por la Legislatura cordobesa.
lEGISlaTURa. El macrismo debió negociar su proyecto, una verdadera rareza en el escenario político nacional, al que el kirchnerismo llamó el “decreto a favor de Clarín”.
fotos: cedoc perfil
la Ley de Servicios de Comu-
nicación Audiovisual.
DNU y ley son oportunos
para el espacio político que
lidera el jefe de Gobierno por-
teño. Las abundantes contra-
dicciones constitucionales,
legales y conceptuales en que
incurren tanto el DNU como la
ley son percibidas como daño
colateral por quienes conside-
ran que es preciso contener la
discrecionalidad del Gobierno
nacional en materia de medios
de comunicación. La oposi-
ción tiene ahora, además de
la queja, acción.
Especialistas en distintas ra-
mas del derecho como Eduar-
do Bertoni, Félix Loñ, Gusta-
vo Arballo, Lucas Arrimada
o Damián Loreti explicaron
que el DNU en que se basó
la ley es inviable en términos
constitucionales e invoca una
potestad que no le compete a
las provincias ni a la Ciudad.
Hay varios fallos de la Corte
Suprema limitando la inten-
ción regulatoria en medios
anUncIo. Macri presenta la iniciativa sobre los medios.
Martin
Becerra*
PERFIL - Sábado 1º de junio de 2013
EL OBSERVADOR - 55
El Gobierno nacio-
nal avanza, al mis-
mo tiempo, contra
los dos mayores
obstáculos que en-
frenta cualquier
autoritarismo: la
libertad de prensa
y la Justicia inde-
pendiente.
En frente, el jefe
de Gobierno de la
Ciudad de Buenos
Aires salió en de-
fensa de la libertad
de prensa, con un
decreto para esta-
blecer un régimen
de resguardo de la
libertad de expre-
sión.
El Gobierno na-
cional ha buscado
por todas las vías
controlar el debate
público. El Gobier-
no, que en la dis-
cusión de la Ley de
Medios hablaba de
una “pluralidad de
voces”, es el mismo
que ha uti l i zado
groseramente al
canal público de
televisión como ór-
gano de propagan-
da partidaria; el
que ha dirigido la
publicidad oficial
para castigar a los
medios indepen-
dientes y para crear
grupos mediáticos
paraestatales; el
que ha prohibido a
hipermercados que
pauten en medios
independientes; el
que ha utilizado la
cadena nacional
como mecanismo
de publicidad par-
tidaria y el que ha
mentido con el In-
dec.
En este marco
de persistentes ata-
ques a la libertad
de prensa, se suma
el proyecto para
expropi ar Papel
Prensa y el rumor
de una interven-
ción al Grupo Cla-
rín. Papel Prensa es
el único productor
de papel para dia-
rios en Argentina,
de controlar a este
grupo (y como ya
controla el ingreso
de papel i mpor-
tado) el Gobierno
nacional podría de-
cidir quién puede
imprimir diarios en
el país y quién no.
Así de sencillo. Y
no cabe duda sobre
el papel que cum-
plen los medios de
comunicación en el
pulso cotidiano de
una república, en
la difusión de las
distintas formas de
pensamiento y en el
sano desarrollo de
un sistema demo-
crático.
La ausencia con-
junta de libertad de
prensa y de justicia
independiente es el
sueño de todo auto-
ritarismo, que deja
sólo una voz: la del
Gobierno.
Es por todo esto
que el Decreto de
Necesidad y Urgen-
cia, fi rmado por
Mauricio Macri,
es una señal clara:
no hay democracia
sin libertad de ex-
presión, ni libertad
de expresión sin
libertad de pren-
sa. Es importante
que el resto de los
gobernadores se
comprometan, e
impulsen medidas
similares que ga-
ranticen el derecho
a recibir y difundir
información libre-
mente, sin ser cen-
surados ni perse-
guidos por ningún
Gobierno.
Ya que el Gobier-
no nacional decidió
poner en peligro la
libertad en la Ar-
gentina, hay que
dejar en claro que
hay quien la de-
fiende. n
*Ministro de Desarrollo
Económico del
GCBA. Presidente de la
Fundación Pensar.
Defender la prensa
y la Justicia
francisco cabrera*
la Convención Interamericana
sobre Derechos Humanos y se
cita sólo controles “oficiales”
como fuente posible de abu-
sos que restringen el acceso
de terceros al “papel para
periódicos, de frecuencias ra-
dioeléctricas, o de enseres y
aparatos usados en la difusión
de información o por cuales-
quiera otros medios encami-
nados a impedir la comunica-
ción y la circulación de ideas y
opiniones”. En la Convención
figuran los controles “oficia-
les y particulares”, algo que el
DNU y la ley eliminaron.
Es que la doctrina es ajusta-
da a un solo objetivo: el grupo
Clarín. La operación resulta
vejatoria de la doctrina invo-
cada. La libertad de expresión
y el derecho a la comunicación
no son “trajes a medida” de un
conglomerado. La iniciativa de
Macri selecciona aspectos de
una tradición garantista para
defender una parcialidad que
tiene una posición dominante
en mercados fundamentales
de medios sin mencionar como
amenaza a la libertad de expre-
sión esa posición dominante
(lo que sí hace la doctrina).
El Gobierno de la Ciudad
podría regular su política dis-
crecional en publicidad oficial
(donde aplica la misma lógi-
ca que el Gobierno nacional
al premiar amigos y castigar
opositores con recursos públi-
cos), asegurar que los medios
estatales en la Ciudad no sean
gubernamentales y legislar
en consecuencia el mandato
de la Constitución local para
crear un sistema de medios
públicos; potenciar el acce-
so a la información pública
o conducir una investigación
seria sobre la represión en el
Hospital Borda. Esta agenda
tendrá seguramente menos
repercusión que la nueva ley,
pero ayudará en lo cotidiano
a ampliar el ejercicio de la li-
bertad de expresión, opinión
y relación. Además, luciría su
carácter original pues avanza-
ría allí donde el kirchnerismo
y otras formaciones políticas
no lo hacen. n
*Especialista en medios.