Como buscar la santidad sin complicarse la vida

San Francisco de Sales
San Francisco de Sales de vuelta en París donde ha tenido ocasión de tratar con almas excepcionales, recibe cartas de una joven novicia. La joven está inquieta y intranquila. “Estas tres cartas constituyen un conjunto que podría titularse: «¿Cómo equilibrar en una persona, joven aun, un deseo de perfección generoso, es cierto, pero revuelto e inquiero, sin arrebatarle ni siquiera atenuar, ese deseo de lo absoluto? En suma: el Santo se entrega a la educación espiritual de una novicia cuyos hermosos fervores hay que sostener, sin dejarla engañarse con ilusiones ni capitular ante fracasos y decepciones».Planteado el problema en la primera carta, se hace el discernimiento espiritual de los deseos en la segunda, para sacar consecuencias, con vistas al futuro, en la tercera.

. Como respuesta te diré. los buenos nos fortifican para rechazarlo. que pronto te diré lo que es. te veo aún totalmente desasosegada. Veo en tu carta una contradicción que haz puesto sin pensarlo. Los sentimientos buenos y malos Los sentimientos y dulzuras pueden ser del amigo o del enemigo. es decir. y consultarme lo que pienses para tu bien. Alabado sea Dios por ello eternamente. sin embargo. pues sin ellos languidece tu espíritu. no comiendo sino la salsa. entera confianza y libertad para escribirme. Me preguntas si debes recibir y adoptar sentimientos. porque pienso que Dios lo quiere. que no quisiera que uses palabra alguna de ceremonia o excusa respecto a mí. algo más tarde de lo que piensas y yo hubiera deseado. si el maligno se sirve de ellos para hacernos soberbios. Ten paciencia. De modo que la parte superior permanece humilde y sumisa en todo. y. y que. Dicho sea esto de una vez para siempre. he aquí mi opinión sobre tu consulta. ve nuestro gusto espiritual sin sazón. b) En segundo lugar. y nos envía un poco de salsa. desea que nos detengamos en ellos. He aquí únicamente algunos que bastarán. Amo tu espíritu firmemente. pues dices que te haz liberado de tu inquietud. por voluntad de Dios. del maligno o del mejor. nuestro estómago espiritual se debilite con ella y se eche a perder poco a poco. si me escribes sobre asunto semejante. pues. Con todo.CARTA 30: Los tres pilares de la perfección Mi queridísima y amadísima Hermana en Jesucristo: Dios solo sea tu reposo y consuelo. para más tarde realizar constantemente nuestra tarea y la obra que Dios nos ha encomendado. no puedes recibirlos sin sospecha y te parece debes rechazarlos. dándonos los sentimientos. sino para que nos animemos a comer la vianda consistente. Condesciende con nuestra debilidad. pero bastante a tiempo para darme consuelo al ver en ellas algún testimonio de la enmienda de tu espíritu. Ahora bien. y que. no para que la comamos únicamente. es buena señal. no entretenerse con tales sentimientos. porque lo veo aún débil y joven. pues el maligno. primeramente. y tiernamente. pues Dios nos los envía a veces para tal efecto. a) Cuando no nos demoramos en ellos y nos sirven únicamente como recreo. como sería hablarme de alguno de tales sentimientos que te habría infundido mayor sospecha para no ser acogido. pues sabré mejor así tu intención. antes al contrario. sin embargo. Otra vez. pues. He recibido tus dos cartas por el señor Presidente Favre. te profeso todo el afecto que podrías desear y no sabría impedirme de ello. los buenos sentimientos no nos sugieren en absoluto pensamiento de orgullo. se puede conocer de dónde vienen por ciertos signos que no te sabría decir enteramente. puesto que. Ten. dame ejemplo de la acción sobre la que me pides opinión. Buena señal es. en búsqueda de una precipitada perfección.

bien puedo aconsejarte yo el espiritual para la espiritual. Y aun cuando fuerais la más perfecta del mundo. son mejores que el vino. Son comparables al vino porque regocijan. Y al partir el bueno no nos induce a buscarlo ni a mimarlo. no es necesario rechazarlos.1 . sino porque no busca tal. no nos deja debilitados sino robustecidos. ni afligidos. a condición de que estés dispuesta a rechazarlo si 3 Núm. sino a la virtud que nos procura. con esta sola condición: que estés dispuesta a no recibirlos. pues digo. estimándote debilitada del estomago espiritual. fragantes y perfumados de muy buenos ungüentos3 y bálsamos (Cantar 1. El malo nos hace creer que la virtud se va con él y que no sabríamos servirle bien nosotros solos. el cual sin estos pequeños consuelos.2s Cant 1. De modo que. 1 2 Por estas cuatro o cinco señales podréis conocer de donde vienen esos sentimientos. en cambio. precisamente desea ser amado sobre todo. no deberías rehusar lo que Dios te da. nos induce a creer que nos ha sido como recompensa y galardón. pero marchándose nos deja llenos de angustia. para cuyo avance nos había sido dado. El buen sentimiento. humillándose amorosamente ante su Esposo. no obstante la fiebre de imperfecciones que hay en ti. el malo nos induce e inquieta para buscarlo sin cesar. sino. que expande su bálsamo y perfume a fin que las muchachitas2 y almas tiernas como ella lo reconozcan. amen y sigan. que en su ausencia acariciemos. nos da cierta alegría al llegar. Concretando: el bueno no desea en absoluto ser amado. y está dispuesta a vivir sin ellos cuando te juzgara digna y capaz de tal cosa. Una vez pasado el buen sentimiento. con la preparación y resignación que te he dicho. el malo. nos recomienda. dice el Esposo a su bienamada.1). allí donde determinándonos el mal sentimiento. sino consolados. reconociendo que eres aún un pobre niñito. puesto que tu Médico te da vino. Recíbelos en nombre de Dios. Tus pechos. El malo por el contrario. no podría digerir los trabajos que le es preciso recibir.reconociendo que Caleb y Josué jamás habrían traído el racimo de la tierra de promisión para disponer a los israelitas a su conquista1 si no hubiesen pensado que su valor se había debilitado y necesitaban ser espoleados. la parte superior juzga y reconoce su debilidad. animan y hacen buena digestión al estomago espiritual. no porque no nos dé motivo para amarlo. pienso. en lugar de hacernos pensar en nuestra debilidad. Recíbelos. Pues. queridísima Hermana. y rechazarlos cuando conozcas por la advertencia de tus superiores que no son buenos para la gloria de Dios. He aquí mi respuesta harto clara. sirvamos y sigamos la virtud. quien por la compasión que te tiene hace aún el oficio de Madre. 21-28 Cant 1. a la que añado que no obstaculices jamás el recibir que Dios te envíe a derecha o a izquierda. viniendo de Dios. 13. y. no amarlos. si San Pablo aconsejó vino a su discípulo por su debilidad corporal. al partir. sino solamente que se ame a Aquel que lo da. toma la leche de los pechos de tu Padre. en lugar de estimarse en algo por el sentimiento.

puesto que tu Madre Maestra lo quiere. Tampoco hemos de contristarnos por ello puesto que no hay remedio. Pues bien. El deseo de perfección No inquietarse por nuestra imperfección. He aquí dos razones para ello: a) una. tan minuciosamente si te hallas o no en la perfección. No examines. Sabes que Dios quiere siempre que se le sirva. 22. sino estimarnos siempre imperfectos. puesto que jamás debemos vernos diversamente en esta vida. El apresuramiento. ni examinarla demasiado. puesto que conducen a Dios. aunque fuéramos los más perfectos del mundo. es por tu imperfección. 37-40 . pues ello es lo que te hace temer estos pequeños consuelos y sentimientos. ni en la agitación.11 Mt. Tan sólo sería preciso tener cuidado en no dejarse sorprender. donde no reside la perfección. pues con de 5 1 Re 19. pero que sea sin agitación. ni en estos fuegos. Me parece verte demasiado abrumada con grande inquietud en búsqueda de la perfección. como la madre imperfección de todas las imperfecciones. debes creer que cuando Dios te envíe estos sentimientos. pues. y no los sentimientos que sirven contra ella. Te diré ahora lo que te había prometido. tengo solamente un escrúpulo cuando me dices que esos sentimientos son de la criatura. puesto que. la agitación en el esfuerzo. no te entretengas en examinar y rebuscar minuciosamente cuál es la mejor manera. Nuestro examen no debe tender jamás a saber si somos imperfectos. amándolo sobre todo. Y. hacerlo materia de humillación. Tal cosa es una impertinencia propia de tu espíritu sutil y agudo. jamás debemos saberlo y conocerlo. y con todo no serían rechazables. a lo humano y en el tiempo. el deseo es bueno. en cambio. porque jamás debemos dudar de ello. según las reglas generales del uso de las creaturas. esperando hacerlo un día a lo divino y angélico y según la eternidad. lo haré con gusto y te ordenaré primeramente que. que tal examen es inútil. que es menester combatir. Sí. Pero hay que hacerlo de buena fe. de donde se sigue que no debemos admirarnos de vemos imperfectos. o por lo menos a Él se los conduce. de nada sirven.tal fuera su gusto. sino en este dulce y sosegado susurro de un viento apenas perceptible. te digo en verdad. como se hace en este mundo. teniendo una resolución general y universal de servir a Dios de la mejor manera que 4 puedas. Si deseas que te gobierne yo. En particular quiere que observes una regla: Esto basta. por lo que a ti te toca. Es la agitación lo que te prohíbo expresamente. y a nuestro prójimo como a nosotros mismos 5. como está escrito en el Primer Libro de los Reyes4: Dios no está en el viento fuerte. sin artimañas ni sutilezas. que quiere tiranizar la voluntad y gobernarla con superchería y sutileza. Déjate gobernar por Dios y no pienses tanto en ti misma. Sin embargo. pero yo pienso que haz querido decir que te vienen por la criatura.

buena. habrían hecho tantas pruebas y tanteos entre ellos que. sino míralos con mirada sencilla. Haz como las abejas. ni te admires de la diversidad de las imperfecciones.9 Mt 6. ve siempre valiente y confiadamente. chupa la miel de todas las flores y hierbas. todo lo demás no ha de importarte sino en la medida en que Dios te lo ordena y en el modo en que te lo ordena. b) La otra razón es que este examen. No verás jamás a 6 7 Dios sin grandeza y a ti sin miseria. y tu miseria objeto de su misericordia y bondad.22 Cant 1. Por ende. y verás su bondad propicia a tu miseria. no siendo excusables al no procurar su enmienda pero tampoco inexcusables al no hacerlo por entero. Marcha alegremente y con el corazón abierto lo más que puedas. porque la imperfección no es más imperfección por ser extravagante y extraña. se hallarían desfallecidos y exhaustos6. Para ti no existe más que Dios y tú en este mundo. quiero decir con mirada fija. cuando se hace con ansiedad y perplejidad. Análogamente. No huyas de la compañía de las Hermanas. O como músicos que enronquecieron a fuerza de ensayos para cantar un motete. mientras. Te suplico que no mires tanto acá y allá. y cuando llega el momento de obrar no puede más. El otro. Y si no siempre vas alegremente. dulce y afectuosa. con tal que de vez en cuando te eches en sus brazos y lo beses con el beso de caridad8. ve audazmente y no te admires de las pequeñas sacudidas y traspiés que cometas. Huye más bien de tu gusto. y quienes lo hacen se parecen a los soldados que. Tal es mi primer mandato. no inquieras casi qué hacen los demás ni qué será de ellos. adviertas que Dios te tiene sólidamente por la buena voluntad y resolución que te ha dado de servirlo. Mientras sienten que su madre los tiene por los puños. ni te enfades por ello. Pues el espíritu se fatiga con tal examen tan grande y continuado.2 . Simplifica tu juicio. No requieras de ellos mayor perfección que de ti. No mires más que esto. 8 Abandono Simplicidad en el juicio Sal 78. ten tu vista puesta en Dios y en tí misma. Mi tercer mandato es que hagas como los niños pequeños. dice el Salvador. sino discurre sencilla y confiadamente. llegando el momento de la verdad. aun cuando no sea de tu gusto. detenida y expresa. no hagas tantas reflexiones ni réplicas. andan audazmente y corren alrededor y no se admiran de las pequeñas contrariedades que la debilidad de sus piernitas les hacen cometer. pues no es lo mismo tener imperfecciones que pecados. preparándose para una batalla. no es sino pérdida de tiempo.esa manera repararemos nuestros defectos y nos enmendaremos suavemente. Tal es el ejercicio para el que nuestras imperfecciones nos son dejadas. todo tu cuerpo lo será7. todo lo demás de pasada. a continuación del primero: Si tu ojo es simple.

para el cual sea todo honor y gloria. cuando te sobrevengan dudas en esta vida que haz decidido seguir. sálvame10. pues Dios te dará muchas bendiciones por mediación suya. No faltan padres espirituales para ayudarte. Mas voy a decirte dos o tres cositas sobre el asunto de tu carta. al contrario. enfermos 10 Gal 6. sino para que no pierdas tiempo. Todos los días te presento sobre el altar con el Hijo de Dios. sin ti y a pesar de ti. Dios te ha dado un padre temporal del que puedes tomar mucho consuelo espiritual. pues. Si supieras la enorme cantidad de asuntos que tengo y las dificultades en que me hallo con mi cargo tendrías piedad de mí y rogarías a Dios a veces 9 por Mí y Ello hallaría bien de su agrado. es tan grande y constante como sabes desearlo. no seas vencida y dañada por el enemigo. A Mademoiselle de Soulfur. Tu afectísimo y humilde servidor en Jesucristo. Alabado. y luego déjalo obrar. El me ha enviado su traducción de la Institución de Luis de Blois: la he hecho leer durante la comida y la he apreciado increíblemente. Te ruego digas con frecuencia a Dios como el Salmista: Tuya soy.94 Jn 20. porque lo merece. y como la Magdalena estando a sus pies: Rabboni: .. me traen consuelo y las deseo. te lo suplico. No puedo negar no estar muy consolado al ver la confianza que tienes en mi afecto para con vos. porque así. que la opinión que tienes de no recibir alivio de Dios más que por mí es una pura tentación de aquel que tiene por costumbre el hacemos tener en consideración los objetos alejados para impedimos usar de los que están presentes...Maestro11. la santa virtud de la paciencia y santa acomodación. en que intentas descubrirme el estado de tu espíritu. te ruego que la leáis y saboreéis. pues. pues estoy muy lejos para asistirte. te advierto que no esperes a llegar a mí. Annecy. Por lo demás. El hará en ti. Guarda sus consejos como de Dios. Ello te haría sufrir. y esperando e auxilio de tan lejos. dice San Pablo9. cumpliréis la ley de Jesucristo. Ama.. Y no se trata de que no quiera recibir tus cartas. Finalmente. que. 16 de enero de CARTA 31: Poner orden en los deseos Mademoiselle. sea Dios en ello y por todo. En cuanto a mis sacrificios. sírvete de ellos confiadamente. ciertamente. la santificación de su nombre. espero que agradará Dios.2 11 Sal 119. incluso con todos los movimientos y particularidades de tu espíritu (y lo dilatado de la presente te testimoniará suficientemente que no me canso en escribirte). mi queridísima Hija en Jesucristo: He recibido tu carta.cuando no sea el de la compañía de las Hermanas.16 . Es una enfermedad del espíritu propia de quienes. no dudes que no tengas parte en ellos perpetuamente. En primer lugar cree firmemente.

pues no te faltarán ni la ocasión ni la materia. mas si es disminuida lo arruina. se irán multiplicando de continuo y entorpecerán tu espíritu. y veras que tales cosas te darán satisfacción. Por ello. Preciso es. desean médicos lejanos. No obstante. tocando tu mal con la mano. ejercítate mucho en la producción de tales efectos y deseos.del cuerpo. mas ésta es la pieza entera de la cual la otra es una muestra. Cuando el alma ha dejado las concupiscencias. Es sin duda una tentación semejante con la precedente. como una hambrienta se llena de tantos deseos y con tal avidez que acaba agotada. a fin que su humedad y jugo sean. se ha purificado de sus inclinaciones malas y mundanas y ha descubierto las cosas espirituales y santas. Pide los remedios a Nuestro Señor y a los padres espirituales que tienes cerca de ti. Tras ello. y toda su fuerza natural no la pierdan con la producción demasiado abundante de las hojas. fatiga siempre el estómago. te diré sin rodeos lo que pienso sobre ello y es que: si no comienzas a ejecutar algunos de tales deseos. si no ejecutas las que tienes a tu alcance. si hay en gran cantidad. humildad y otras virtudes. y. que son los que mayormente están en nuestro poder: por ejemplo. pero ahora está fuera de todo propósito. pues tales deseos son fundamentales. Mientras yo estaba ahí no hubiera rechazado esta persuasión. prefiriéndolos a quienes se hallan presentes. ejecuta fielmente los deseos de realizar actos bajos y humillantes de caridad. No basta creer que Dios pueda socorremos mediante toda clase de instrumentos. porque ellos. mas es preciso poner orden en los deseos y hacerlos salir en efecto. me parece que has dado con la causa verdadera de tu mal cuando me decís que piensas ser una multitud de deseos que jamás podrán ser satisfechos. cada uno según su sazón y tu poder. sin los cuales todos los demás son y deben ser sospechosos y despreciados. es preciso que tengas deseo de servir a los enfermos por el amor de Dios Nuestro Señor. por ende. conocerán bien qué remedio es necesario aplicar. pues en vano intentarías ejecutar cosas cuya materia no está en tu poder. venir a los efectos. suficientes para dar fruto. Mas ¿en qué orden? Es preciso comenzar por los efectos palpables y externos. antes de derramar el bálsamo de su contemplación sobre su Divinidad Bueno es desear mucho. Es necesario que Magdalena lave primeramente los pies de Nuestro Señor. Es bueno impedir tal multiplicación de deseos por temor a que nuestra alma se distraiga en ellos . de suerte que no sabrás cómo desprenderte de ellos. o está muy alejada. por ende. y que extienda el aceite sobre su cuerpo. los bese y los enjugue antes de conversar con él a corazón abierto en el secreto de la meditación. Se impide [con la poda] a los árboles el tener hojas. No hay que desear cosas imposibles ni edificar sobre las difíciles e inciertas. La multiplicidad de alimentos. debes ejecutarlos. más tarde. Por ende. y ejecutar algunos servicios viles y humillantes en la casa por humildad. hay que creer que no quiere emplear en medios a quienes aleja de nosotros y desea emplear a los que están cerca. Eso está enteramente en tu poder.

si no está aún enteramente liberado. sino a que Dios sea por ella glorificado. se ven seguidas de ordinario por varias recaídas. si no hallas otro remedio. Ten valor: Esta enfermedad no te llevará a la muerte. Cierto que el alivio es corto e inseguro. Las fiebres espirituales. No dudes en absoluto que no dejaré de recomendarte al Padre de Luz. que me hace alabar a Dios por haber dado alguna luz a tu espíritu. Lo hago con muy gran voluntad e inclinación. necesito mucho por hallarme embarcado en el lugar más tempestuoso y atormentado de todo el mar de la Iglesia [su sede episcopal. Amén ». si la mujer encinta quisiera producir dos o varios hijos a la vez. más por testimoniarte el deseo que tengo de tu bien que por pensar que sea útil para ti. espera que el sol se alce. Ginebra dominada por los calvinistas]. Mas. Haz como los que sienten los disgustos y desvíos del estómago en el mar. al igual que las corporales. y lo abrazan apretadamente para asegurarse contra el mareo que sufren. que no dependen de nosotros. unos tras los otros. y sentirás un gran alivio. que son útiles para quien sana por varias . los cuales. Yo inviolablemente y de todo corazón. en verdad. mas si tu vienes con humildad a abrazar el pie de la Cruz. en fin. «Eso es digno y justo». él disipará las nieblas. Nuestro Señor compara al alma ansiosa de perfección a la mujer embarazada que da a luz. Te he querido decir algo. no podría hacerlo sin morir. ten paciencia. tu afectísimo servidor en este mismo Señor.dejando durante este tiempo el cuidado de los efectos. vienen finalmente a abrazar el árbol y el mástil de él. canasta pequeña Señorita: Recibo por mi hermano una de vuestras cartas. CARTA 3: A vendedor pobre. mi queridísima Hija en Jesucristo. la menor ejecución es más útil que los grandes deseos de cosas alejadas de nuestro poder. no habrá que admirarse por ello. cuando dices: «Declaro ante Dios y ante Usted que no quiero sino a Él y no deseo servir sino a Él. Haz salir los hijos de tu alma. tras haber echado a rodar su cuerpo y espíritu por todo el navío para encontrar alivio. creyendo para consuelo mío que vos harás lo mismo conmigo. [pues] Dios desea mayormente de nosotros la fidelidad en las cosas pequeñas que pone a nuestro alcance que el ardor en las grandes. lo cual. Acabo suplicándote que perseveres en la resolución que me dices en la mitad de tu carta. pues. pues en verdad. puesto que el también El no quiere de vos sino a vos misma. si no encuentras descanso en tales remedios. es decir. Por eso es necesario es que salgan uno tras otro. los deseos del servicio de Dios. y todos al mismo tiempo. El cual. [Entre abril o mayo] de 1603. Madeimoselle. al menos hallarás allí la paciencia más suave que por doquier y la turbación más agradable. ordinariamente.

y otros buenos propósitos por el estilo. de mortificar los sentidos exteriores e interiores. muchos dan lecciones mas no suelen ejecutar tales actos. hija mía. como amenazas. y que es muy poco lo que podemos hacer.razones y. con paciencia. Tales son los deseos de cierta perfección cristiana. que los trabajos interiores que ha sufrido. multiplicó deseos inútiles. para alcanzar la perfección: sufrirla. me parece que ahora deberías tomar un poco de reposo. como para consigo mismos. advertirá usted fácilmente. procure usted cobrar un poco de aliento. si las recaídas. que puede ser imaginada. sin poder llegar a dar a luz. no se pueden realizar. imposibilidad de tal cosa. no tienen tanta necesidad de paciencia para con los otros. pero no amarla. Tenga usted por sospechosos todos los deseos que. para que no quede ni una brizna de ellos. de asistir al prójimo. según el dictamen de los buenos. quiero decir. de honrarle. ¿Y qué quiere decir la preparación de nuestro corazón? Según la santa palabra. Sepa usted que la virtud de la paciencia es la que nos asegura la mayor parte de la perfección . quedó como embarazada y con dolores de parto. también es necesario guardarla consigo mismo. y nuestro corazón más grande que todo el mundo: cuando nuestro corazón por sí ha preparado en su meditación el servicio que debe hacer a Dios. entonces hace . Mas. y por la consideración de los peligros de que ha escapado. y ocuparte en considerar la vanidad del espíritu humano. para hacer temerosa la recaída. “Dios es mucho mayor que nuestro corazón” (1 Jn 3. que está sujeto a enmarañarse y entorpecerse en sí mismo. se contenta con estos trabajitos nuestros. mas no practicada. o por mejor decir. porque estoy seguro. y si es necesario tenerla con los otros. por aspirar a una perfección imaginaria: quiero decir. Los que aspiran al amor puro de Dios. que la imaginación de usted se había formado una idea de perfección absoluta. esto es. La humildad tiene su conservación en ese sufrimiento. producidos con gran tormento. cuando hace sus propósitos de servir a Dios. y de la cual. a la que nos inclinaríamos muy a menudo por demasiada licencia y libertad. que. Ahora. como zánganos y avispas se comieron la miel de la colmena. a la cual su voluntad quería levantarse. Conviene sufrir nuestra propia imperfección.20). mayormente. y mira con agrado la preparación de nuestro corazón. porque consumen los restos de los malos humores que habían causado la enfermedad. pero asombrada de la gran dificultad. Conviene confesar la verdad. digo. los ha causado una multitud de consideraciones y deseos. quedando los verdaderos y buenos deseos hambrientos de todas consolaciones. pues ya has escapado de los terribles pasos por donde andabas. ni quererla. y respirar un poco. pues. que es infinitamente bueno. no nos tirasen de las riendas para obligarnos a guardamos hasta que nuestra salud esté bien confirmada. Mas Dios. que somos unos pobres siervos. Y porque tal cosa nos trae a la memoria el mal pasado. Por esta causa. evitará los que de aquí adelante puedan sobrevenir.

cuando lo que urge es andar y dejar concluida la primera. y que es la primera jornada. Un espíritu. no conviene echamos ni revolcarnos en ella. Todo esto es muy bueno: en efecto. Bien puedo yo decir. para caminar bien. ¿ Será. son buenas preparaciones. Es necesario. en un día de esta vida mortal. voy a intentarla. nos quedamos muy cortos. ni tan absolutas. pero no tan perfectamente. Algunas veces nos ocupamos tanto con las ideas de hacernos como unos Ángeles. en la paciencia y diligencia! Y. hacerse unas simples aspiraciones que den testimonio de nuestro reconocimiento. turbar. Bien se puede mortificar la carne. Pueden. Aun debieran ser más. pero tampoco conviene pensar en echarse a volar. una humildad sin rastros de vanidad. ¿y por eso nos hemos de inquietar. una dulzura de conversación sin amargura. que es infinitamente mayor que nuestro corazón. toda esta preparación de ninguna manera es proporcionada a la grandeza de Dios. y no ocuparse con el deseo de andar la última. ¡ay! no tengo tanto fervor como los Serafines para servir mejor y alabar a mi Dios: mas no por eso debo entretenerme en formar deseos. Mire usted bien lo que le digo. me disgustaré. nos ejercitan en la humildad y menosprecio de nosotros mismos. y procure retenerlo puntualmente. no se cansa de hacerle grandes y maravillosas preparaciones: le prepara una carne mortificada sin rebelión. sin . No podemos andar sin tocar la tierra. diciendo: Yo la deseo. pero sí esta preparación es más grande ordinariamente que el mundo. que nuestras fuerzas y que nuestras acciones exteriores. y así de las demás. y vemos que estas perfecciones no pueden ser tan grandes en nosotros. una atención al rezo sin distracción.maravillas. y si no puedo remontarme a ella. pues. sí. que no haya alguna rebelión: nuestra atención se verá interrumpida muchas veces por las distracciones. porque nosotros somos unos pajaritos que todavía no tenemos alas. Lo que quiero decir. esto es. es que es necesario no desear llegar allá en un día. y dispone sus actos para un grado de perfección admirable: con todo eso. porque semejante deseo nos atormentaría sin provecho. aplicarnos a recorrer aquel camino que tenemos más cerca de nosotros. porque cuando se van a poner en práctica. Así como nos vamos muriendo poco a poco. acongojar o afligir?No por cierto. menester aplicar un cúmulo de deseos para excitarse a llegar a este término de perfección? – Tampoco. No por esto quiero decir que no convenga entrar en el camino que conduce hacia ella. que nos hacen reconocer nuestra miseria. hace preparativos. que por una parte considera la grandeza de Dios. su inmensa bondad y dignidad. pero al fin. para servir a Dios según nuestra obligación. conviene hacer morir con nosotros nuestras imperfecciones de día en día: ¡Pobrecitas imperfecciones. todo eso es necesario buscar quién lo haga. que dejamos de ser buenos hombres y buenas mujeres: nuestra imperfección nos ha de seguir hasta la sepultura. como si en este mundo debiese yo llegar a esta exquisita perfección.

Le parecen ejércitos y no son más que sauces cortados pueden hacernos dar un mal paso si los miramos demasiado. Éstas son las virtudes que se ejercitan. y todos los días de nuestra peregrinación”. pues. el sufrimiento del prójimo. Y pasado mañana. con confianza y no dudéis en modo alguno que no responda fielmente. no te puedo ser sino poco útil. si se ve reducida a él. para que tenga un director. quien. No perdamos la costa. propias de nuestra pequeñez: que a vendedor pobre la cesta es pequeña. y cuando llegue el día de mañana. Mantengámonos a los pies de Nuestro Señor con la Santa Magdalena. la afabilidad. que me es tiernamente querida y bienamada. sino para apagar el ardor de la confianza que tienes en mí. me parece que una parte del mal que ha pasado ha provenido de haber hecho grandes preparaciones. y podremos pensar en él. la humildad. y viendo que los efectos eran pequeñísimos y las fuerzas insuficientes para practicar los deseos. Lo que le escribí no era para impedirle comunicar conmigo por cartas y conferir de tu alma. como no quiere que se desprecie la ayuda de sus servidores cuando se le puede tener. Le recomiendo la santa sencillez. Mas es únicamente en tal extremo. Mire hacia adelante sin fijarse en los peligros que ve lejos. suple Él a todo. cuando lo experimentaréis. No digo que no haya que ascender por medio de la oración. y después se han seguido desconfianzas. también se llamará hoy. lo mismo. le han dado zozobras. No sé con certeza si le escribo a usted a propósito. según me escribe. cuando nos falta. los propósitos y las ideas. practiquemos ciertas pequeñas virtudes. impaciencias. el cual.16-21 . pues en alta mar nos mareamos y suelen darnos convulsiones. aunque muy afectuoso y dedicado en Jesucristo. He puesto en el fondo de la carta lo 12 Ex 16. flaquezas. entre cuyos brazos pueda dulcemente depositar su espíritu. Dios tiene en cuenta la preparación de nuestro corazón. sin dudar de que también mañana volverá Dios a mandar maná 12. Pensemos sólo en hacer el bien hoy. inquietudes y turbaciones. por mi insuficiencia y tu alejamiento. el sufrimiento de nuestras imperfecciones y otras muchas pequeñas virtudes. y por eso son acomodadas a nuestras fuerzas: la paciencia. Apruebo infinitamente el parecer del Padre N. Escribidme. Tenemos que recoger maná solamente para el día de hoy y no más. más bien bajando que subiendo. Hagamos un firme y general propósito de querer servir a Dios con todo nuestro corazón y nuestra vida y luego no nos preocupemos por el mañana. Para esto es también necesario tener una gran confianza y resignación en la providencia de Dios. cuya fiesta celebramos hoy. pero me ha venido al corazón decirle esto. el servicio. Consuelo será si no tiene otro que el dulce Jesús. que es perfecta. aprenda usted de aquí en adelante. la mansedumbre de ánimo. Si es así. pero eso se hace paso a paso.embargo de ellas. abatimientos o desfallecimientos de corazón.

22 de julio de 1603. tu alma y tu vida. carga. Me debe tal caridad por las leyes de nuestra alianza y puesto que le correspondo con el recuerdo continuo que llevo de Ud. Es increíble cuan oprimido y comprimido estoy bajo esta gran y difícil. . al altar. se lo suplico. y mis débiles plegarias. Yo le ruego que sea vuestro tu corazón.que deseáis para que solamente sea para vos. A la misma. Bendito sea Nuestro Señor. Yo soy tu servidor. Rece mucho por mí.

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