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LAS DOS CHINAS

Una consecuencia de la segunda Guerra Mundial fue la existencia de los llama dos Estados divididos: Alemania, Corea, Vietnam y China. Las diferencias entre los antiguos aliados provocaron el mantenimiento del "status quo" en esos territorios, en el momento en que se hizo evidente la substituciÛn de la antigua lÌnea de confrontaciÛn por otra nueva De ellos, uno ha llegado a la reunificaciÛn: Vietnam, pero los otros tres contin˙an separados. Alemania, en la aparentemente estable (pero evidentemente inestable) divisiÛn en la Rep˙blica Federal de Alemania y la Rep˙blica Democr·tica Alemana, mas el absurdo de BerlÌn, partido en dos por el muro construido en 1961. Corea, dividida tambiÈn seg˙n la lÌnea de los acuerdos de PanmunjÛn, que siguen mas o menos el paralelo 38, en la Rep˙blica de Corea (Sur) y la Rep˙blica Popular Democr·tica de Corea (Norte). En cuanto a China, tras la victoria comunista que en 1949 obligÛ al Ejercito de Chiang Kai Chek a refugiarse en la isla de Formosa, detr·s de la Vll Flota Norteamericana, allÌ colocada poco despuÈs por Truman, se han ido configurando dos paÌses diferentes siguiendo modelos distintos: La Rep˙blica Popular China (continental) y la Rep˙blica de China Nacionalista (Formosa o Taiwan).

Cada uno de los dos gobiernos reclamo, durante muchos aÒos, la representaciÛn de la totalidad de China. En las Organizaciones internacionales, Taipeh consiguiÛ esa representaciÛn hasta 1971, y desde entonces, tras su derrota en la Asamblea General de las Naciones Unidas, seria PekÌn el que r·pidamente asumiÛ dicha representaciÛn, llevando a Formosa a un aislamiento creciente.

En el momento actual mientras PekÌn insiste, tanto en su papel de gobierno de la totalidad del paÌs, como en los propÛsitos de reunificaciÛn, por lo que esta dispuesto a pagar un precio polÌtico bastante alto, del gobierno de Sun Yuan-suan, primer ministro de Formosa, va abandonando ambas ideas, y a la reunificaciÛn le pone un precio que evidentemente equivale a una negativa bien clara: la transformaciÛn del rÈgimen comunista continental en una democracia pluripartidista. La verdad es que el de Taipeh no es un rÈgimen que pueda dar lecciones de democracia a nadie, pero eso sirve al menos de pretexto para sostener las propias posiciones.

Con el paso del tiempo, se han ido configurando dos paÌses realmente distintos, siguiendo modelos diferentes tanto de tipo econÛmico como polÌtico. Hay algunos datos b·sicos que subrayan las diferencias: la RPCh es pr·cticamente un continente, con sus 9 596,961 km2 frente a los 36,163 de la R de Ch en cuanto a la poblaciÛn, la RPCh ha pasado ya el cabo de los mil millones de habitantes, es decir, que de cada cuatro habitantes del mundo, uno es chino, mientras que la R. de Ch. anda por los 17 millones En el ·mbito econÛmico, las cifras son tambiÈn disimiles, aunque en otra clase, pues si la RPCh ocupa el 6 o 9 (seg˙n los diferentes c·lculos) en el orden de paÌses por la cifra de su producto nacional bruto, la R de Ch se queda en el numero 40. El panorama cambia si consideramos el PNB por habitante, que relega a la RPCh al lugar 138 y sube a la R. de Ch. al 65

La magnitud de la RPCh sin embargo, excita la imaginaciÛn, al pensar en las posibilidades de ese gigantesco paÌs: se calcula que sus reservas petroleras la llevan al noveno lugar del mundo, las de carbÛn al tercero, y el potencial hidroelÈctrico, que es de

un billÛn trescientos veinte mil millones de Kw/h (equivalentes a 300 millones de toneladas de petrÛleo al aÒo) hacen de ella el primer paÌs del mundo.

Esa disparidad en las magnitudes obliga al gobierno de Taipeh a darse perfecta cuenta de que cualquier tipo de proyecto de uniÛn, al final llevara a la absorciÛn pura y simple de Formosa, dentro del gigante continental y de ahÌ la reticencia que muestra ante todo intento de acercamiento por parte del gobierno de PekÌn, que prodiga sus tentativas y sus ofertas, sabedor de que tiene en sus manos todas las cartas. Desde invitaciones a asistir al entierro de la viuda de Sun Yatsen, hasta el plan de reunificaciÛn, expuesto el 30 de septiembre de 1981 por el mariscal Ye Jianying, presidente del ComitÈ Permanente del Congreso Nacional Popular Chino, hay toda una gama de gestos amistosos, tendientes a mejorar el clima entre la China continental y Formosa.

El plan de Jianying consta de nueve puntos: 1) iniciaciÛn de conversaciones; 2) facilitaciÛn de los contactos entre los habitantes de los dos Estados; 3) garantÌa de autonomÌa a Formosa, tras la reunificaciÛn; 4) mantenimiento del sistema socioeconÛmico de Formosa; 5) acceso de dirigentes de Formosa a puestos de nivel nacional en la China reunificada; 6) posibilidad de apoyo econÛmico por el gobierno de PekÌn a Formosa; 7) derecho de los habitantes de Formosa a establecerse en el continente, sin discriminaciÛn alguna; 8) invitaciÛn a los hombres de negocios de Formosa para que inviertan en el continente; 9) afirmaciÛn de que la reunificaciÛn es asunto de todos los chinos y peticiÛn a los establecidos en Formosa, individuos u Organizaciones, para que hagan las propuestas que consideren pertinentes.

La propuesta anterior fue rechazada, pero el gobierno de PekÌn ha tomado las cosas con calma, y parece dispuesto a esperar largo tiempo. Quienes no parecen querer esperar tanto son algunos pilotos de la Fuerza AÈrea de Formosa, que se han pasado a PekÌn con sus aviones, recibiendo a cambio un premio en met·lico y una posiciÛn en la Fuerza AÈrea continental Seg˙n ciertos datos, se habrÌan pasado ya 90 aviadores, llev·ndose consigo 40 aviones Aunque no fuera mas que por eso la polÌtica de PekÌn ya resultarÌa rentable Pero la reunificaciÛn; eso, esta muy lejos.