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Secreto de matrimonio

Kim Lawrence
ÍNDICE Después de tres años de matrimonio, Emily Lynch seguía locamente enamorada de su marido, el magnate de los ordenadores Finn Lynch, a pesar de que este era un adicto al trabajo. La única espina en el matrimonio era que trabajase tantas horas con su ex mujer, Maeve, la madre de su hijo. Además, en opinión de Emily, era demasiado misterioso sobre su relación con ella. Y el colmo de los colmos fue que pensaba darle una gran noticia durante su cena de aniversario, pero aquella noche Finn tenía que trabajar de nuevo con Maeve...

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ÍNDICE
Principio del documento CAPÍTULO 1 CAPÍTULO 2 CAPÍTULO 3 CAPÍTULO 4 CAPÍTULO 5 CAPÍTULO 6 CAPÍTULO 7 CAPÍTULO 8 CAPÍTULO 9 CAPÍTULO 10 CAPÍTULO 11 CAPÍTULO 12 CAPÍTULO 13 CAPÍTULO 14 CAPÍTULO 15 CAPÍTULO 16 CAPÍTULO 17 CAPÍTULO 18 CAPÍTULO 19 CAPÍTULO 20

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CAPÍTULO 1
ÍNDICE / Principio del documento - CAPÍTULO 2

-¿Puedo ayudarla? La delgada figura vestida con un abrigo hasta los pies no pareció oír al guardia de seguridad. El joven, recién incorporado a la empresa Lynch, se aclaró la garganta. -Perdone, señorita. ¡Señorita...! -la llamó, levantando la voz. En ese momento la diminuta figura se detuvo en seco. Cuando se volvió, la hermosa melena pelirroja rozó su pálida, su casi hermosa cara. -Señora -lo corrigió ella. Emily respiró profundamente. No podía culpar al pobre guardia de seguridad por no conocer su estatus marital cuando su propio marido lo olvidaba cuando le resultaba conveniente... y cada día parecía convenirle más a menudo, pensó con tristeza. -Señora, necesito ver su identificación. -Soy la señora Lynch -dijo Emily. Pero eso no pareció impresionar al guardia-. La esposa de Finn Lynch. “Tu jefe”, le habría gustado añadir. El genio, como lo llamaban en las revistas de economía; un hombre que, en diez años, había convertido aquella pequeña empresa de informática en una multinacional. -Voy a ver a mi marido. No se preocupe, está esperándome... -siguió diciendo entonces. Era una mentira pero pensaba que tenía derecho a mentir, dadas las circunstancias. ¡Y las circunstancias eran que su marido era un mentiroso y un falso! La expresión del joven guardia de seguridad se endureció. -Tendrá que inventarse algo mejor. El señor Lynch está arriba, pero la señora Lynch está con él... lleva toda la noche con él -dijo, con aire de triunfo. Otra vez la misma historia, pensó Emily, desesperada. Su marido había olvidado que iban a cenar juntos para celebrar su tercer aniversario, pero estaba tan eufórica que hubiera podido perdonarle casi todo... casi todo. En los tres años de convivencia se había acostumbrado al inusual concepto del tiempo que tenía Finn y, aunque llegaba tarde, consiguió mantener una sonrisa en los labios, anticipando su expresión de alegría cuando le diera la noticia. Pero tres horas después, cuando la cena que había preparado con todo su amor estaba helada, el rencor se clavó en su corazón como un cuchillo. Emily había llamado a su despacho, pero no contestó Finn. Contestó Maeve, su ex mujer. Y su refinado tono de voz convirtió el rencor en auténtica cólera. -Lo siento, pero debo pedirle que se marche -anunció el guardia de seguridad, interrumpiendo sus pensamientos. -Señora Lynch... ¿cómo está? Al volverse, Emily vio otra figura uniformada. Afortunadamente, era alguien conocido.

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preparándose mentalmente para lo que iba a encontrar en el despacho. tan embelesados estaban el uno con el otro. Porque sentados en el sofá. mostrando una bolsa donde había guardado los restos de la cena que nunca iba a celebrarse. No la oyeron entrar. ante la sorprendida mirada del joven guardia-. cariño -dijo ella entonces. vaciando el contenido de la bolsa encima de su marido. Alec. Emily respiró profundamente. Y había hecho bien. muy bien -sonrió Alec. Buen provecho. pulsando el botón del ascensor-. -Feliz aniversario. -Ah. 4 . Iba a subir al despacho de mi marido -suspiró. Maeve. Le he traído algo de comer -añadió. estaban brindando con champán.-Muy bien. Finn y su ex mujer.

Finn estaba guapísimo de cualquier forma. Finn nunca le había rogado nada. Sin embargo. elegante y muy atractiva. otra vez no! -exclamó él-.. -Ostras. mirando con declarada animosidad a su ex mujer. -No te vayas. Para Finn. Alta. Murmurando una disculpa. Era la oportunidad de decírselo. contuvo una exclamación. además de las largas pestañas y los increíbles ojos azules que había heredado de su madre irlandesa. sí? Qué considerado por tu parte llamarme para decir que no cenarías en casa. por favor -le rogó Finn. -¿Qué es esto? -exclamó. Tenéis un hijo y. Con un metro noventa de estatura y un cuerpo de atleta... -Has puesto a Maeve en una posición muy desagradable -la censuró Finn cuando la puerta se cerró. pero aquel día iba en vaqueros. que permitía ver el muslo desnudo de su mujer. pensó ella. me iré yo -dijo entonces.. para relajarse con Maeve. en lugar de parecer furioso tenía los ojos clavados en la abertura del abrigo. intentando contener las lágrimas. Maeve.. Pero ella ya estaba poniéndose un abrigo de piel. La única pena era que los zapatos que llevaba aquel día no fueran los carísimos italianos que solía usar. -Y tú a mí al seguir trabajando con tu ex mujer después de casarte conmigo. patatas francesas y. los trozos de comida cayeron sobre sus zapatos. pero lo que dijo fue: -¿Te acuestas con Maeve. ah. por favor! Maeve se levantó.. como una tonta enamorada que era. ¿Cuántas veces vamos a hablar de esto? No importa que tú y yo no podamos tener hijos. -Gracias. No espero que no la veas nunca más. pero ya he cenado. El corazón de Emily se encogió.. Una enorme antipatía nació en el pecho de Emily al mirarlo a los ojos. pero aquello era una auténtica provocación. Normalmente vestía con traje de chaqueta y corbata. que creía una mosquita muerta a la esposa de su ex. esbelta. Finn estaba por encima de esas cosas. pato a la naranja. -Será mejor que me marche. Emily sonrió... -Es que ha sido algo de última hora. -¿Ah. encantada.. -empezó a decir Emily-. le daba y le daba y le daba. Finn? 5 . Emily abrió la boca para darle la noticia. sino unos mocasines. sí. -¡Emily. Él exigía y ella. tenía el perfil italiano y la piel morena de su abuelo. aquella era una explicación muy elaborada.. profiteroles. sorprendido. -¡No. seguramente. -Ya veo -sonrió Emily. -Si no se va. su ex mujer salió de la oficina. La genética había sido amable con él. espárragos.CAPÍTULO 2 ÍNDICE / CAPÍTULO 1 . Tu cena favorita..CAPÍTULO 3 Cuando Finn se levantó de un salto.

-Acabas de preguntarme si me acuesto con mi ex mujer -le recordó él-. -Además de ser la madre de Adam. A pesar de su rabia. Emily lo miró. -Eso es diferente. -También le hiciste esos votos a Maeve -señaló ella.? Emily se quedó boquiabierta cuando vio que su marido empezaba a desabrocharse la cremallera de los vaqueros. era un comentario desilusionado. En su opinión. -¿Por qué es diferente? -¡Porque lo es! -exclamó su marido. Debía intentar controlarse. -Vale. Emily miró a Finn a los ojos. el cuerpo atlético de Finn siempre podía hacer que se derritiera. muy bien. -No. Tú sabías eso cuando nos casamos. porque tú pones las reglas -replicó ella. -Esa no es una respuesta. apartando la mirada. -Interesarte por lo que hace tu pareja no son celos.CAPÍTULO 4 ¿Había dicho eso? Con la boca seca y el corazón acelerado. Sin decir nada lo vio quitarse la camisa y sacar ropa limpia del armario que tenía en el despacho. Emily. apretando los dientes. claro. mientras se bajaba los pantalones. beligerante. por supuesto que paso más tiempo con ella. pero seguía manteniendo la cabeza bien alta. en realidad. La gente evita dar una respuesta directa cuando tiene algo que esconder. La injusticia de aquel comentario dejó a Emily sin respiración. quitándose los manchados mocasines. -¡No puedes negar que la ves más que a mí! -exclamó. -¿Y cómo voy a confiar si te pillo tomando champán con ella cuando deberías estar celebrando nuestro aniversario? ¿Qué haces. pensó. -¿Y qué quieres que piense? -Qué los votos que hice el día que nos casamos los hice de corazón. ella había mostrado la paciencia de una santa durante aquellos tres años. Y una parte de ella que no debería empezó a calentarse. -Estoy emocionado por esa muestra de confianza -dijo él.. Para Emily aquello era una evasiva. pensó.. hasta aquella noche no había pensado que estuviera acostándose con Maeve. Ella se puso colorada bajo la irónica mirada del hombre. es una técnica de distracción. suficiente para condenarlo. La expresión de Finn se ensombreció. con la boca seca. Estaba portándose como una cría. el problema es que no confías en mí.CAPÍTULO 3 ÍNDICE / CAPÍTULO 2 . -¿Tú qué crees? -murmuró él. pero con gesto desafiante. Aunque. Quizá disfruto más de la compañía de Maeve -dijo Finn. es mi directora de márketing. ¿Cómo le llamas a eso? Maeve no es el problema. -Sí. -¡Y quizá yo me he cansado de hacer el papel de esposa fiel para un marido tan egoísta! -Disfruto de su compañía porque Maeve no espera que le diga dónde estoy o lo que hago todo el tiempo. 6 .

solo con los calzoncillos. 7 .Entonces. con voz ronca. Emily miró hacia abajo y vio que la tensión sexual no era solo por su parte. -¿Qué llevas debajo del abrigo? -preguntó él. se volvió.

sino que respondía con un entusiasmo y una falta de inhibición que lo volvieron loco. -No he olvidado que es nuestro aniversario. Una persona sincera y honesta. -Tu generosidad me abruma -replicó ella. Me lo puse pensando que. La voz ronca del hombre hizo que la temperatura de Emily se pusiera por las nubes y. Y no era muy buena. cuando la tocaba estaba perdida. Entonces sonrió.. que soy el insultado. estoy dispuesto a olvidar y perdonar. Finn sonrió.CAPÍTULO 4 ÍNDICE / CAPÍTULO 3 . Había sido una delicia descubrir que la seria y modosita maestra de escuela de la que se había enamorado a primera vista poseía un ingenio rápido y una naturaleza apasionada. divertido por el sarcasmo.. Solo quiero saber una cosa. Emily debía aceptar que su propia actitud había contribuido. llegarías a casa a la hora que habíamos quedado.. tú -sonrió él. por una vez. -¡Crees que el sexo lo resuelve todo! -exclamó ella. -Sí. -¿Por qué? Estás caliente. -Es una forma de resolver los problemas tan buena como otra cualquiera -sonrió él. -No hagas eso -murmuró. -¿Qué clase de idiota insensible pensaría en hacer el amor en un momento como este? -La clase de idiota insensible con el que te casaste.. ¿lo harías? 8 . cuando él empezó a desabrochar los botones del abrigo. me lo había puesto para ti. Cerrar los ojos era la única defensa de Emily. Y seguía siendo así. El problema era que. por fin. abrió los ojos. Emily.. levantando su barbilla con un dedo. sé que estás caliente. desde luego. Si te pido que despidas a Maeve. No solo no se asustaba de sus apasionados avances como había temido. Y si yo. por muy poco razonable que fuera su marido y cómo eso la enfadase. Y también despertó de nuevo la tristeza que sintió viendo pasar las horas sin que apareciese. -¿Te has puesto eso para mí? Sus roncas palabras despertaron de nuevo la ilusión que había sentido mientras se arreglaba para él aquella noche. -Supongo que mucha gente encuentra atractiva tu arrogancia. -No quiero explicaciones. Pero en ese momento el abrigo caía al suelo.CAPÍTULO 5 Emily apartó la mirada. -Al menos. pero Finn había visto el brillo sensual en sus ojos castaños. -¡Pues entonces es peor! -Hay una explicación. Finn había aparecido en su vida con su sonrisa matadora y sus perversos ojos azules y un lado sensual de su naturaleza que desconocía hasta ese momento había despertado de una forma feroz..

. La verdad es que. No estamos hablando de tener hijos. -A veces me tratas más como a una amante que como a tu mujer -lo acusó ella. elegantísima. -¿Qué? Emily movió la cabeza. claro. -No me gustan los chantajes. -¿Qué? -¡No te hagas el inocente! Sabes que no puedo pensar cuando.. no del todo -dijo entonces. Bueno. -No. ¿Porque soy un ser irracional? -Por favor. con su habitual sinceridad-. apartándose de un salto. -No me casé contigo para que me dieras hijos -dijo.. -Tú me preocupas cuando hablas así. Ese es mi estilo. deslizando la mano hasta su pelvis. -el crudo deseo que había en los ojos del hombre hizo que se le encogiera del estómago-. Finn respiró el delicado y excitante aroma. déjame ver. -¿Eso es un no? -¿Por qué te sientes tan amenazada? Emily lo miró. Y tampoco voy a soportar tus inseguridades -le espetó. te tengo atada a la pata de la cama. Finn. -¿Básicas? No te entiendo.. -Yo comparto cosas contigo. que me dejes compartir cosas contigo. adoptando una actitud de seria concentración-. Yo soy Emily. -Nuestro problema son las cosas más básicas. pensó Emily. Quiero saber lo que te preocupa. -¿Y eso es malo? -¡No estoy de broma! 9 . la tonta pelirroja que tienes en casa. El cabello rojo de Emily le rozó la barbilla cuando ella apoyó la cabeza sobre su pecho. -Por ejemplo. -¡No seas frívolo! Quiero estar involucrada en tu vida. -Sí. La sintió temblar al acariciar el interior de su muslo. Por no decir su primer amor y la madre de su hijo. Maeve siempre ha sido una empleada leal y un miembro importante de mi equipo.... Finn cambió por completo de expresión. Quien las comparte es Maeve. -¡Suéltame! -exclamó ella. Y ponte algo de ropa. que fue tu esposa y es la madre de tu hijo? ¿No te parece razonable que esté celosa? Mascullando una maldición. con frialdad-. ¿Lo preguntaba en serio? -¿Además de porque te he visto brindando con ella el día de nuestro aniversario? No sé. atónita. Finn la apretó contra su pecho. metiendo la mano por debajo de la falda corta del vestido... -¿No será más bien porque no te separas de una mujer que es guapísima. No se puede usar un hijo para arreglar los problemas de un matrimonio..CAPÍTULO 5 ÍNDICE / CAPÍTULO 4 .CAPÍTULO 6 En dos segundos. -murmuró.

un sacrificio. Si quieres. -No has oído nada de lo que he dicho -exclamó. Se sentía emocionada por lo que para él era. angustiada-. iré contigo para hacernos pruebas. Ella no sabía si reír o llorar. evidentemente. pero frustrada por su incapacidad de entenderla. -Sé que el asunto de los niños te importa mucho..Finn observó su expresión colérica con los dientes apretados. Emily. Y no te preocupes. porque estoy embarazada.. no hace falta que te hagas ninguna prueba porque. 10 .

CAPÍTULO 6 ÍNDICE / CAPÍTULO 5 . -Sé que esto no es nuevo para ti. no había movido un músculo. incrédula. la verdad es que me he hecho tres. ¿Estás embarazada? ¡Embarazada! -exclamó.. -Yo no aparecí -terminó Finn la frase con expresión culpable-. Tu fertilidad nunca ha estado en cuestión. pensaba Emily. claro. Finn parpadeó. contento? Finn estrechó a su mujer contra su corazón y la besó en la boca. tomándola por la cintura. Es verdad.. ¡Dios! Qué maldita coincidencia. Contenta. Ella soltó una carcajada.. -Entonces.. cuando has dicho que era una coincidencia. De hecho. -¿No? ¿Quién más lo está? Sería estupendo tener a alguien con quien comparar notas. ¿estás contento? -preguntó Emily.CAPÍTULO 7 Uno solo puede contener el aliento durante unos segundos. -No habrías tenido que hacértelas -sonrió Emily-. pero al menos esperaba algún gesto de alegría. por eso estábamos brindando con champán.. Emily observó la sonrisa que iluminaba el rostro del hombre con un suspiro de alivio. que él hubiese cambiado de opinión. Tienes a Adam. -Maeve me ha dicho que Adam va a tener un hermanito. -empezó a decir. A menos. Pensaba contártelo durante la cena. Bueno. no es lo mismo saber que uno ha creado una nueva vida con la mujer que se ama. sintiéndose tontamente tímida. pensó. claro. Siempre me pasa lo mismo con la hora. Pero Finn no había dado saltos de felicidad al conocer la noticia de que estaba embarazada. ilusionada. por supuesto. Estoy fuera de mí.. -Antes. -Estás. para estar segura del todo.. tragando saliva-. en su corazón lo era. -¿Qué prefieres. Pero todo estaba solucionado. Ya tenía a Adam. Emily se apartó. -¿Sin palabras. -Me he hecho la prueba esta mañana. pero. le echó los brazos al cuello. un niño o una niña? -Sorpréndeme.. -Contento es poco. -Me he quedado sin palabras -dijo él.. ¿Qué hombre no se quedaría sin palabras al saber que estaba a punto de ser padre? Aunque pensaba en Adam como su propio hijo y. ¿Qué querías decir? -No eres la única que está embarazada. Emily se dio cuenta entonces de que su deseo de tener hijos con él había puesto mucha presión en su matrimonio. aliviado. -¿Aliviado? -Aliviado por no tener que someterme a humillantes pruebas médicas. estoy loco de alegría y.. -Sí. 11 . Una extraña sombra pasó entonces por los ojos azules de su marido. Quizá el niño satisfacía todos sus deseos de paternidad.

. -Eso parece. -¿Y quién es el padre? Finn observó los signos de tensión y hostilidad en el rostro de su mujer. -¿Necesita algo. no podía ser. -¿Por dónde se ha ido mi mujer? -¿Cuál de ellas? La mirada salvaje del hombre convenció al joven guardia de seguridad de que acababa de perder su trabajo.. 12 .. Pero dejó escapar un suspiro de alivio cuando la alta figura pasó delante de él sin decir nada más. intentando no mirar los pies descalzos de su jefe. Cuando Finn salió del ascensor en el vestíbulo. ¿Qué te pasa? -¿Cómo has podido hacerme esto. supo cuál era la respuesta.. o incluso los dientes. Por Dios. Finn? -¿Cómo he podido hacer qué? Pero no hubo respuesta porque Emily había salido corriendo del despacho. señor Lynch? -preguntó el guardia de seguridad. -No ha querido decírmelo.-¿Maeve va a tener un hijo? No podía ser.

-No. Y Finn entendía la desgana del niño. Y Finn no quería tener una aventura. mientras le mostraba un dibujo de su hijo-. Finn negó con la cabeza. así de simple. señor Lynch -le había dicho muy seria. A pesar del acuerdo. Inmediatamente después de conocerla. ella no es la clase de persona que mantendría una relación con un hombre casado.. ya que su poco convencional acuerdo había funcionado a la perfección durante cuatro años. se le metió en la cabeza que solo estaba con 13 . Finn se dio cuenta de que Maeve se quedaba helada. Debe estar orgulloso de él. esa mujer que no lleva alianza antes de hacer algo drástico? Quizá salir con ella. Desgraciadamente.. Finn pisó el acelerador y el poderoso motor respondió inmediatamente.CAPÍTULO 7 ÍNDICE / CAPÍTULO 6 . -¿Has mirado si llevaba alianza? Él asintió. Era algo que habían acordado hacer si alguno de los dos se enamoraba de otra persona. -¿Lo sabes solo con mirarla? -preguntó Maeve. a pesar de estar casado. -Desde luego. Eso esperaba. La expresión amarga se disipó un poco al recordar la primera vez que la vio.. Era suya. Una cosita pequeña de melena pelirroja. Emily! -masculló entre dientes. No habría amargas recriminaciones y todos los cambios se harían intentando alterar la vida de Adam lo menos posible. ojos castaños como los de un cervatillo y unos labios como para comérselos. pero había sido una batalla convencer a Emily para que saliera con él después del divorcio. La madre de su futuro hijo. tuvo que hacer un esfuerzo para soltar su mano. pensaba que. Finn había sentido atracción física antes. -¿Quién es? -le preguntó ella. La combinación lo había dejado paralizado.. También él estaba sorprendido. -Adam es un niño muy artístico. Lo cual era raro porque. aparentemente decidido.CAPÍTULO 8 Finn recordó de nuevo la expresión de reproche en los ojos de Emily y apretó los dientes.. -¿Y crees que está interesada por ti? -Eso espero. ¿Cómo era posible que no confiara en él? ¿Cómo podía dudar de su amor y su lealtad? -¡Ojalá nunca te hubiera conocido. -He mirado.. claramente encantado con su nueva profesora. nunca se había visto a sí mismo como la clase de hombre hecho para el matrimonio. Y no podía culparla. fue a la casa que compartía con Maeve y le pidió el divorcio. pero nada parecido a la exultante sensación de reconocimiento que experimentó entonces. Adam. -No sé su nombre. incrédula. Solo sé que no lleva alianza. -¿Y no crees que sería mejor conocer un poco más a.

Poco después detuvo el coche frente a la casona del siglo XVI que compartía con ella.. pensó.ella de rebote porque su matrimonio no había funcionado.. Aquello no iba a ser fácil. Había un taxi aparcado en la puerta. y Finn no podía decirle lo equivocada que estaba. 14 .

puede que lleven puesto un conjunto completo de ropa -dijo. -Debo haberme dejado la cartera en los otros pantalones. Desde el principio era evidente que no estaba contándole la verdad sobre su divorcio. Y debía confesar que. claro. a menudo. créame. con su mejor tono de maestra de escuela-.. Los pezones de Emily se endurecieron al sentir la mirada penetrante del hombre clavada en sus pechos. fue la desagradable respuesta. -Mire. mirando el diminuto vestido de Emily y los pies descalzos de Finn... Aunque le gustaría. Entre los dos.. Si me empuja.CAPÍTULO 9 -Tengo dinero dentro -le aseguro Emily al cínico taxista. El taxista se pasó una mano por el mentón. 15 . Finn metió la mano en el bolsillo del pantalón. -Pero no tiene llave de la casa. las de acento refinado y vestidos caros eran las peores clientes. -A mí me parece que el señor tiene razón. ¿recuerdas? Emily fue la primera en volver la cabeza. Y pensar que había comprado aquel vestido para seducirlo. -Yo no tengo que creer nada -fue la lacónica respuesta del taxista-.CAPÍTULO 8 ÍNDICE / CAPÍTULO 7 . Vivo aquí. ¡Qué cara! Por su expresión. pero la sacó vacía. En su experiencia. -¿Y dónde está el abrigo? Ella dejó escapar un suspiro y el taxista se cruzó de brazos. cualquiera diría que él era el insultado. Son tal para cual. -Y yo creo que es usted un grosero -replicó ella. -¡No le haga caso! ¡Vete de aquí. puedo entrar en casa. yo no quiero involucrarme en una disputa doméstica. disfrutaba de los expresivos comentarios de su marido. En ese momento se abrió la puerta del taxi. incapaz de mantener la mirada de aquellos espectaculares ojos azules. -La ventana del trastero está abierta -dijo Emily entonces-. El taxista dejó escapar un suspiro de frustración. Subiré a la ventana yo misma. -¡Me lo dejado en la oficina de mi marido! Por favor. -¡No pienso irme con él! -respondió Emily. Su marido. señora. Solo quiero mi dinero. En la cama. -Es que me la he dejado en el abrigo. Finn! -No pienso irme a ninguna parte. Pero sea como sea tiene que pagarme la carrera. Aunque la culpa era suya.. -¿Crees que vas vestida para ello? -le preguntó su marido.. -Este hombre parece demasiado sensato como para involucrarse en un allanamiento de morada. sabía que aquella reacción física no era debida al frío sino al comentario de Finn. ¿Por qué no le había hecho caso a su instinto? “Porque estabas deseando meterte en la cama con él”. Mirándola con expresión furiosa. -Estupendo.

-¿Tú crees. querida? 16 .-Me parece que no estás en posición de juzgar nada -observó. levantando la barbilla.

cariño. la enorme cocina antigua. ¡Afortunadamente no lo hizo! -Lo siento mucho. pero no era así. -Y tú sabes que yo. Te has salido con la tuya. reconociendo su miedo más profundo. -Ya estoy muerta de frío -murmuró ella. bajando los ojos al recordar la primera vez que hicieron el amor.. tan poco precavido -dijo Finn.. todo el mundo lo sabía.. Aprendí a ser precavido en mis días de boy scout. Ella estaba mirando al techo. -Quiero que sepas que no siempre soy. De hecho. Finn se había quedado helado al comprobar que era su primera vez. pensó. O no quería saberlo. Emily sabía que su padre tenía una amante. -No sé por qué me miras así. levantando su barbilla con un dedo. -En la guantera del Jaguar. -Si pasa algo no tienes que preocuparte. lo he sido hasta ahora -sonrió ella..CAPÍTULO 10 Emily podía ver la ventanita del trastero y sí. de verdad. estaba abierta. al ver que estaba literalmente temblando de frío.. -¿Vas a quedarte ahí toda la noche? Emily se dio la vuelta. Ha sido precioso. Finn le mostró entonces un llavero y una cartera. Para subir por allí haría falta una escalera y alguien que no tuviera vértigo.. pensó ella. cubierto de sudor. -¿Y qué quieres que haga? -preguntó. ¿Cuándo podemos volver a hacerlo? La irritada voz de su marido la devolvió al presente: -Vamos dentro antes de te mueras de frío. No siempre. ¡Menudo beso de buenas noches! -Oh. Emily detuvo el torrente de disculpas con un beso. Entró en el vestíbulo que llevaba al corazón de la casa. en realidad no era pequeña sino muy pequeña y estaba más alta de lo que había creído. pero tenía lo segundo. abrazándose a sí misma. Pero su satisfacción duró poco. indignada. emocionada-. -¡Estabas demasiado guapo! ¡Eres maravilloso.. Debería sentirse alarmada por la idea de un embarazo no deseado. Y ella no tenía lo primero. estaba segura de que Finn habría parado. sintiendo los últimos espasmos de un orgasmo increíble. ¿Maeve y él habrían estado juntos entonces? ¿Habían dejado de estarlo alguna vez? Era igual que su madre. disgustada. con el corazón acelerado. Emily asintió. Finn! -susurró.. ¿no? -¿Qué quieres decir? -¿No he salido corriendo detrás de ti? -¡Yo no quería que salieras corriendo detrás de mí! 17 . Es que estaba demasiado. menos su madre.. encendió la estufa de leña para calentar la habitación.CAPÍTULO 9 ÍNDICE / CAPÍTULO 8 .. si no hubiera insistido en que se moriría si no seguía adelante. Dios mío -murmuró por enésima vez desde que él se había apartado de su cuerpo. y se sentó frente a la mesa comprada en una tienda de antigüedades durante un precioso fin de semana en Normandía. Finn.

claro. porque no pienso hacerlo. 18 .-Sí. con los ojos brillantes-. Pues lo siento cariño. ha debido ser una gran sorpresa. Y supongo que lo que debo hacer ahora es intentar convencerte de que el hijo de Maeve no es mío -replicó él.

Que mi esposa crea que voy por ahí dejando embarazadas a otras mujeres es sencillamente increíble. un rumbo que estaba mareándola.. su mundo se desintegraría. Y si nos vemos a la hora de comer para hacer el amor. -¿Estás diciendo que quieres. será porque no podemos esperar hasta la noche. pero así es. La única vez que no había parecido satisfecho fue cuando. ¿No había sabido siempre que eso iba a pasar? ¿No se había preguntado siempre por qué iba a quererla un hombre 19 . -Lo único que admito es que estoy harto de dar explicaciones -la interrumpió Finn-. -Si lo tenemos y no lo hemos compartido contigo. ¿Cómo te sentirías tú si yo viera a alguno de mis ex amantes todos los días? -Yo soy tu único amante -dijo él. Pero Maeve comparte tantas cosas contigo. Emily”. Ella se puso pálida. ¿La quería? Esa era la pregunta fundamental. Y no sé por qué. ella asintió. apoyando las manos sobre la mesa. prefiero ser tu último amor antes que el primero. le preguntó una vocecita. El niño se quedaba con ellos muchos fines de semana y le encantaba verlo jugando con Finn. No pienso limitarme a tocar a mi mujer solo cuando haya posibilidades de que conciba. Ya te he dicho que estoy harto de dar explicaciones -dijo su marido. Y Emily quería creer que sí. Tenía que creerlo porque si no fuera así.. apartada cuando Maeve está contigo. -Entonces. ¿no hay otra mujer? Quizá esa no era la cuestión. -Entonces admites que. Me siento excluida. Dime.. -Yo quiero mucho a Adam. ¿es que me porto como si nuestra vida sexual no fuera satisfactoria? ¿Es eso? Ella negó con la cabeza. Emily se llevó una mano a la garganta. que nos separemos? ¿Por qué tanta sorpresa?. que era un padre maravilloso. -Lo siento. tras meses de tomarse la temperatura y controlar la tabla de ovulación. -¿Entonces? -No es eso.. pero siempre tengo la impresión de que compartís un secreto.CAPÍTULO 11 Temblando de sorpresa y revulsión. Además. soy un hombre no una máquina. él entró en el cuarto de baño y tiró todo a la papelera. con expresión posesiva. No quiero que me raciones. -Estoy hablando hipotéticamente. -¡No puedes decir algo así y esperar que me quede tan tranquila! -protestó Emily..CAPÍTULO 10 ÍNDICE / CAPÍTULO 9 . Finn se encogió de hombros.. ¿Es por Adam? ¿O es que no puedes soportar la idea de que haya habido alguien antes que tú? Ella negó con la cabeza. -No hay otra mujer -suspiró Finn-. Sorprendida por aquel ataque de rabia y secretamente aliviada de poder olvidarse de todo. Aquella conversación había tomado un rumbo inesperado. debe ser por una buena razón. “Haremos el amor cuando nos apetezca. ya lo sabes.

-No te entiendo. no quiero que nos separemos. sugirió esa horrible vocecita. Una terrible profecía. Una voz que Emily intentaba ignorar.como Finn? Era como una profecía. Su madre sufrió con un marido infiel y la historia estaba repitiéndose. -No. “Por el niño”. cariño. 20 . No tenemos futuro hasta que empieces a confiar en mí. -El matrimonio es confianza.

no. Debes saber que tus celos y tus sospechas están separándonos. No. Pero eso era de esperar. autoritario. Los ojos de Emily se llenaron de lágrimas. tragando saliva. Deberíamos estar celebrando que vamos a tener un hijo -murmuró entonces. pero le resultaba imposible. Las inseguridades. se preguntó a sí misma. Finn. el pelo rozando la mesa. Quizá había estado tan preocupada por sí misma que no se paró a pensar en los sentimientos de Finn.CAPÍTULO 12 El eco de sus palabras resonaba en el cerebro de Emily.. miró las manos de su marido. Y no lo está haciendo muy bien. Inmediatamente recibió la mirada implacable que había esperado de su marido. El silencio se alargaba y. Ser objetiva. además. En ese momento. ese tipo de adjetivos era fácil de asociar con su marido.. arrodillándose para poner la cabeza sobre su vientre. exigente. pensó entonces.. grandes. Una táctica inconsciente para no enfrentarse con la cruda vedad. se dijo entonces.. -Tengo un problema para confiar en los hombres -fue lo único que pudo decir. Como resumen de objetividad y calma era un esfuerzo más bien patético... -Finn.. cariño. Este debería ser un gran momento para nosotros. Puede que a veces olvide llamarte por teléfono. Soy tu marido. -¿Puede? Él sonrió al verla sonreír.. Habría querido explicárselo todo. se dijo a sí misma.. sacudiendo la cabeza-. 21 . burlón-. decidió Finn. Precisamente ahora. Finn tenía unas manos preciosas.. el momento más feliz de nuestras vidas. -Deberíamos disfrutar cada segundo. Creyó en el amor que veía en sus ojos. desde luego -admitió. Puede que tome decisiones sin contar contigo. Ella contuvo el aliento al sentir la presión de sus labios por encima de la tela del vestido. le parecía más difícil hablar. ¿Qué hacía excitándose por unas manos cuando su felicidad y su futuro estaban en peligro?. es un hecho. Emily. -¿Antes de que me ponga gorda y fea? -Gordita y preciosa -la contradijo Finn en voz baja. con cada segundo. Un brillo de inseguridad que solo alguien que conociera muy bien a Finn Lynch podría detectar. -Yo no soy cualquier hombre -dijo.. Lo que la afectó de verdad fue el brillo de vulnerabilidad que vio en los ojos azules. Tenía que pensar. Con la cabeza inclinada. Emily supo que la quería. -Eso suena como un ultimátum. -¿Un ultimátum? -repitió él. contarle lo que había sufrido por la traición de su padre. Arrogante. Si alguna vez ponía la mano encima al hombre que la había hecho perder la fe en todos los de su sexo lo estrangularía. Porque era una cobarde. enfadada. seguro de sí mismo. con los dientes apretados-.CAPÍTULO 11 ÍNDICE / CAPÍTULO 10 . Razonar.. tenía que recuperar la calma. de dedos largos.

perpleja-.-No es que no quiera. -lo interrumpió Emily.. siempre he podido hacer lo que quería.. cuando quería. Quizá porque siempre he estado solo. es que no sé cómo hacerlo -admitió-.. pero no estaba preparado. Y eso era lo que quería. Sabía que mi vida cambiaría cuando nos casáramos. ¿Y los años que estuviste casado con Maeve? 22 . -Pero Finn..

no entendía nada. -¿Qué pasa? -preguntó. -¿Por qué te pones a la defensiva? -lo retó Emily. incorporándose. que se había vuelto pálida de repente. mirándolo a los ojos. Cuando Finn iba a darse la vuelta lo sujetó por la manga de la camisa. Aunque le habría gustado borrar los años que vivió con Maeve. sorprendido. -¿Por qué? Si pensaba que estaba buscando una comparación.. -Sí lo estás. El gemido que escapó de sus labios cuando cayó en los brazos de Finn lo alarmó aún más. claro. enfadada-. era diferente -dijo él. -Vamos a dejarlo. me ocultas algo. No es fácil pelearse con alguien que te saca dos cabezas. Parecían más brillantes que nunca en contraste con su piel. Si Finn no se hubiera dado cuenta.CAPÍTULO 12 ÍNDICE / CAPÍTULO 11 .. Pero la sonrisa desapareció al ver la expresión seria de su marido. -¿Qué quieres decir? -Que te sientes culpable y no puedes disimular. de modo que Emily descruzó los pies para levantarse.CAPÍTULO 13 Finn se quedó helado. -¡Por favor. Es que no quiero hablar de mi anterior matrimonio contigo. -Por muchas razones. ¿Por qué es diferente? -insistió ella entonces. ¡Y no te atrevas a acusarme de ser celosa! Está claro que ocultas algo.. -No quiero dejarlo. lo es. Sencillamente. Finn! ¡No estoy pidiendo detalles de tu vida sexual con Maeve! -exclamó ella. no podía aparentar que no existieron.. se equivocaba. -Ya sabes que no me gusta que seas críptico -sonrió Emily. -Sí. ¿Se le había olvidado? Emily estaba perpleja. 23 . cariño. No había querido decir eso. ¿Sabes una cosa? Tú no podrías jugar al póquer. Se me había olvidado. -No seas ridícula. habría terminado en el suelo. -Sencillamente. bueno.. Emily parpadeó. pero se daba cuenta de que su respiración había cambiado perceptiblemente. recelosa. -No te entiendo. sí. Era más diferente de lo que puedas imaginar. -Quizá es que tardo mucho en aprender. Estaba intentando hacerlo cuando se dio cuenta de que no sentía el pie derecho. Él no era médico. -Mi matrimonio con Maeve.. -Ah. -No estoy a la defensiva. La confusión de Emily aumentó cuando él apartó la mirada. -Cuatro años es mucho tiempo. era diferente. -Hablas como si nunca hubieras estado casado. Apartas la mirada.

no. -Pues a mí me parece que no estás bien -dijo Finn. Por fin. exasperada-. a una ambulancia? Dios mío. bobo! 24 ... -Es por ti. -empezó a decir..-¡Emily! -gritó.. idiota. ¿no será el niño? -No... ¿Quieres que te haga un dibujo? ¡No puedo mirarte sin que se me doblen las rodillas! ¡Estoy excitada. ella abrió los ojos-. el niño está bien. Es que se me ha dormido un pie. Emily se puso colorada hasta la raíz del pelo. cariño? ¿Quieres que llame al médico. porque. zarandeándola con delicadeza.. frunciendo el ceño.. ¿Estás enferma.

cuando quería”. tan intenso. levantando su melena. Emily se quedó inmóvil y solo miró hacia abajo al sentir el golpe de aire fresco en los pechos desnudos. sí. Un simple tironcito lo envió al suelo. Emily. -¡Si estás intentando cambiar de tema. muy sexy.. cautivadora.. dándole un empujoncito cuando volvió a cerrar los ojos. Si tuviera una onza de carácter intentaría luchar un poco.. te advierto que no funciona! -Yo no he hecho nada -protestó él.. bajando la cremallera del vestido. -Haré algo más que eso -le prometió su marido. -¡Bésame. El problema era que. más pensaba que Maeve y él habían vivido vidas separadas. alguna -contestó Finn. algunas mujeres no quieren saber nada del sexo. mordiéndose los labios. Y ahogó un gemido sintiendo que sus entrañas se derretían con un anhelo tan dulce. -¿Qué haces? -Poniendo algo de mi parte -dijo él. -¿Eh? Ah.CAPÍTULO 14 -¡Supongo que estarás contento! -le espetó Emily antes de esconder la cara en la pechera de su camisa. -¿Tuviste amantes mientras estabas casado con Maeve? -le preguntó. Cuando observó que su respiración se había agitado. un escalofrío de excitación sexual la recorrió entera. Cuanto más lo analizaba.CAPÍTULO 13 ÍNDICE / CAPÍTULO 12 . Finn! -le pidió ella. Y otras. Desde el día que te conocí. Más tarde empezó a pensar de nuevo en lo que Finn había dicho: “ hacía lo que quería. sí? -murmuró Finn.. -Imperdonable -rio Finn. Desgraciadamente no estaba bien abrochada y se encontró con una piel bronceada y suave. Y no he dejado de hacerlo desde entonces -murmuró Finn. -¿Ah. Debía haber sido una especie de matrimonio abierto. El embarazo alborota las hormonas. medio dormido. dejándola con unas braguitas negras. -¿Qué? Ah. No tenía que hacerlo. -¿Estás despierto? -susurró. -Te deseé desde el primer momento. tomándola en brazos. 25 . Por lo visto. sí -dijo él. con voz ronca. obedeció. Su ya de por sí tumultuoso corazón se aceleró aún más y. con el corazón acelerado-. Cómo de abierto era la cuestión. dándose la vuelta. ¡Contéstame! -exclamó Emily. alargando la mano para bajar las hombreras del vestido. varias veces. Y lo hizo. que la impedía respirar. Muy masculina. a la defensiva-. con Finn. siempre había sido muy fácil. La mirada de Finn era ardiente. ¿Cuándo no lo había hecho? Emily vio su propio deseo reflejado en las pupilas azules del hombre. El suave material se abrió haciendo un ruidito suave. medias del mismo color hasta la mitad del muslo y tacones de aguja. -No es culpa mía -dijo Emily. -Mírame..

incrédulo. ¿eh? -La directora del colegio lo mencionó de pasada. no es la primera vez. Por supuesto. -¿Y yo no tengo nada que decir? En realidad se sentía aliviada. Y. Entonces se abrió la sala de profesores. si pretendía o incluso sugería que ellos podían llegar al mismo acuerdo. -Te estas portando como una cría. Pero no. demasiado débiles como para hacer nada.. ¿no? Ella hizo una mueca ante el sarcasmo. -¡Finn! ¡No quería que te llamasen! -exclamó. 26 .CAPÍTULO 15 Era evidente para Emily que. -¿Qué estás haciendo? -preguntó al ver que tomaba su abrigo. Emily hizo una mueca. -Eso me han dicho.. Lo sabía porque su marido se lo había dicho después de vomitar una mañana. pero no podía animar un comportamiento tan autoritario. -Hoy no. -¿De qué estás hablando? -Maeve no tiene náuseas ni mareos -dijo ella.. al ver a su marido. Aunque la respuesta la dejó sorprendida. No pasa nada. Finn le puso el abrigo sobre los hombros y Emily se percató de lo enfadado que estaba.. Qué raro. atónita. entendía que lo que Finn hubiera hecho antes de casarse con ella no era asunto suyo. -Te desmayaste -la corrigió él-. Finn no recordaba que le hubiera hecho esa pregunta.. sí. eso no iba a ocurrir. -Te lo han dicho. mordiéndose los labios. Otra profesora ocupará tu puesto. había decidido dejarlo estar. -Llevarte a casa. Emily habría disfrutado de la paz que hubo entre ellos a partir de entonces si no fuera porque empezaba a tener náuseas y mareos. Por alguna razón. pensaba que yo lo sabía. Finn la miró. -Creo que estás exagerando. -Me mareé un poco y tuve que tumbarme. Ni su respuesta. al día siguiente. -No puedo ir a casa.. Después de darle muchas vueltas al asunto. la verdad es que no quería parecer una de esas mujeres que se quedan en la cama durante todo el embarazo. ¿No se te ha ocurrido pensar que podrían ser algo más que mareos? ¿No se te ha ocurrido que podrías estar poniendo tu salud y la del niño en peligro? Emily miró a su marido.CAPÍTULO 14 ÍNDICE / CAPÍTULO 13 . Se le encogió el estómago al imaginar a Finn con otras mujeres. cuando tuvo que dejar el aula porque no podía mantenerse en pie. Tengo que dar clase. por lo visto. La enfermera del colegio le había hecho una taza de té y ella la miró con gesto de asco. Como aquella mañana. Pero.

-¿Y eso qué tiene que ver? Venga. 27 . ¡Y no me lleves en brazos! -protestó. Alan Martin está esperando en casa para examinarte. la cena de esta noche! -murmuró ella entonces. Maeve se ha ofrecido a ocupar tu lugar. -No pasa nada. -¿Por qué no? -¡Ay. al recordar que debían recibir en casa a unos clientes importantes. -¡Alan Martin! ¡No esperarás que un ginecólogo tan famoso como él vaya a casa de una paciente! -protestó Emily-. cuando Finn hizo precisamente eso.

-¿Y eso es malo? -preguntó Emily. Además. estaba segura.. Cuando lo miró a los ojos. aliviados. -¿Por qué dices eso? -Por la palpación yo diría que. especialmente con Finn.. especialmente cuando.. pero lo único que podía ver era a aquella mujer presidiendo la mesa que debía presidir ella.. Hasta que entró en la sala de profesores y la vio. De repente. Las mujeres sufren todo tipo de problema e incomodidad llevando en su vientre un niño durante nueve meses. sintió pánico. pero yo creo que podría ser un principio de anemia. Finn y Emily suspiraron a la vez. Pero una mirada a esos preciosos ojos castaños y la indignación desapareció como por arte de magia. supongo que no. 28 . cuando la dejó en el asiento del Jaguar. pero claro ya sabes que esto no puede confirmarse hasta que te hagan una ecografía -dijo el ginecólogo. iba dispuesto a darle una buena charla sobre su comportamiento. -¿Cuál es el veredicto. -Menos mal.. ¿Por qué no cierras los ojos y descansas un poco? Llegaremos a casa enseguida. preocupada. para ser reemplazada por un deseo de protegerla de todo y de todos.. encantadora con todo el mundo. sin percatarse de la ironía. -Supongo que ella estará divina...CAPÍTULO 15 ÍNDICE / CAPÍTULO 14 . Pero ese niño sería hijo único. -No. Resolver los problemas de salud de su mujer. -Pero estás agotada y tienes la tensión un poco alta.. Y más cuando le dijo que no era la primera vez que Emily sufría un desmayo en el trabajo. supo que podría soportarlo todo estando a su lado. -Supongo que Maeve no tiene mareos -dijo Emily.. Alan? -No hay por qué preocuparse. Es muy normal perder hierro durante el embarazo. -Sí. No pensaba arriesgarse a que su Emily volviera a ponerse enferma. Él se quedó en la habitación mientras el médico la examinaba y Emily sospechó que el silencio del distinguido ginecólogo lo frustraba tanto como a ella. -Probablemente. Algo le ocurría al niño. Necesitas hacer una dieta rica en hierro. Se llevó un buen susto cuando lo llamó la directora del colegio. un pánico terrible. tan pálida. ¿Seguro que has calculado bien las fechas? Ella asintió. la gente era muy frívola con los embarazos. Una cena de negocios no era una prioridad en ese momento. Emily cerró los ojos.CAPÍTULO 16 -Qué amable es Maeve. No entendía por qué no se lo había contado y estaba muy molesto. lo es -dijo Finn. en su opinión. -No necesariamente. hasta que Finn tomó su mano. cegador. sobre todo con Finn. sí.

pero lo sabía. pasándose una mano por el pelo. pero creo que hay muchas posibilidades.. -¡Oh. Emily no necesitaba una ecografía. dinos qué pasa de una vez! -exclamó Finn. 29 . Alan.-¡Por favor. -Pues que o vais a tener un niño muy grande o. Dios mío! ¡Mellizos! -repitió Finn-. vais a tener mellizos.. iba a tener mellizos. Debía ser el instinto maternal. ¿Estás seguro? -No estoy seguro. lo que fuera...

-Pero tendrás que cuidarte mucho -le advirtió Finn-. Eres un cielo. Finn miró su reloj. Asustada. -Te acompaño a la puerta. Y no saltes -dijo cuando ella empezó a dar saltitos de alegría en la cama. como si diciéndolo de nuevo la idea se volviera más real. -De eso nada -dijo su marido.CAPÍTULO 16 ÍNDICE / CAPÍTULO 15 . con una expresión tan posesiva que el corazón de Emily se aceleró. -¿Qué te parece? -No sé qué pensar. 30 . Ya nos arreglaremos. Solo me importas tú -anunció él. cerrando el maletín. Muchas mujeres tiene mellizos. -Soy un calzonazos -rio él. Bueno. Ojalá hubiéramos cancelado la maldita cena. quizá debería bajar a. Emily tenía una sonrisa en los labios que enterneció su corazón. ¿no? -Bueno. Imposible. Aunque es normal tener mareos en un embarazo de mellizos -sonrió Alan. Cinco minutos después. Si tengo demasiado tiempo libre lo único que haré será darle vueltas a la cabeza. Y antes de que digas nada. Estaba demasiado emocionada. ¿Cómo te sientes? -No lo sé. emocionada. Emily. Tú descansa un poco. En cuanto estuvieron solos en el pasillo. Finn se levantó. aunque no iba a dormir. -Mañana por la mañana puedes hacerte una ecografía. frunciendo el ceño.. volvía a la habitación. Y no lo olvides.CAPÍTULO 17 -Mellizos -repitió Finn. -Dime la verdad. Para complacerlo volvió a tumbarse en la cama. de acuerdo.. -Las demás mujeres me dan igual.. poco a poco se le fueron cerrando los ojos... necesito seguir trabajando durante un tiempo. sujetándola-. Emily apretó su mano para tranquilizarlo. -Debe ser Maeve. -Pero debes descansar. come poquito varias veces al día para evitar las náuseas. Dile que los aperitivos están en la nevera. -Da igual. Entonces sonó el timbre y. sus celos olvidados por la fantástica noticia-. -Muy bien. A pesar de todo. tomó a su amigo del brazo. Durmió tan profundamente que no oyó a Finn entrando en el dormitorio un par de veces para comprobar si estaba descansando. hablaremos cuando termine -replicó Emily. Alan -lo interrumpió Finn. con los cuidados médicos adecuado.. -Te aseguro que tendré cuidado.. -Un embarazo de mellizos significa más riesgo.. Emily sonrió. De verdad. Pero cuando el médico diga que debes dejar de trabajar tienes que prometerme que lo harás. -Desde luego. -No quiero que me envuelvas entre algodones. -No seas tonto.

miró el despertador y vio que era más de medianoche. Caminó descalza por el pasillo y se detuvo antes de bajar la escalera. Finn. Por favor. le estaba pidiendo a Maeve que no se marchase porque no podía vivir sin ella. sé razonable. -No puedes irte a diez mil kilómetros de aquí. 31 . en el salón. -James y yo lo hemos hablado. Y creemos que es una oportunidad que no podemos desperdiciar -oyó entonces la voz de Maeve-.La habitación estaba a oscuras cuando se despertó al oír voces. La discusión tenía lugar abajo. ¡No te lo permitiré! El mundo de Emily se vino abajo al oír esas palabras. su Finn. Finn. Alarmada.

Están hablando de matrimonio... Finn que casi nunca bebía. Emily corrió de nuevo a la habitación. -No enciendas la luz. -Maeve va a marcharse a Nueva Zelanda con el padre de su hijo. Era dramáticamente irónico encontrarse en la misma situación que su madre. oyó a Finn quitarse la ropa en la oscuridad. sin atreverse a respirar. Finn rio amargamente. Lo sintió temblar mientras le daba suaves besos en el pelo y besos no tan suaves en la boca... Emily la despreciaba porque eligió creer las patéticas mentiras de su marido en lugar de enfrentarse con su flagrante infidelidad. -Muy bien.CAPÍTULO 17 ÍNDICE / CAPÍTULO 16 . cariño. llorando. -No. hemos tenido una pelea. No sabía cuánto tiempo había estado tumbada en la cama. alargando la mano para encender la lamparita. sin importarle el ruido que sus pies descalzos hacían sobre el suelo de madera. ¿Qué tal la cena? -preguntó ella. se levantó de un salto. intentando contener la ansiedad en su voz. Finn masculló una maldición y Emily. -Bastante bien -contestó su marido-. -Nueva Zelanda está muy lejos -murmuró ella.. -¡Qué bien hueles! -suspiró. hecha un ovillo. Sabía a coñac. Finn apartó el edredón y se metió entre las sábanas. tensa como una cuerda de piano. y no quería ser igual que ella. Se tiró sobre la cama.. Emily! Va a llevarse a Adam al otro lado del mundo y no volveré a verlo nunca. -Dímelo a mí. Pero se dio cuenta de que la casa estaba en silencio cuando se abrió la puerta del dormitorio. Pero te lo contaré por la mañana.. Emily se apartó. -Lo siento. -Maeve y yo. -No estaba dormida. llorando hasta quedarse sin lágrimas.CAPÍTULO 18 Con una mano en la boca para no gritar. -Ven aquí -murmuró. Quizá no quería que viese su cara cuando le dijera. Por favor. ¡Es horrible. ¿Iba a meterse en la cama como si no hubiera pasado nada? La antigua cama con cabecero de bronce se movió entonces. 32 . -¿Vas a decirme qué pasa? Él apoyó la cabeza sobre la almohada. ¿El ruido te ha despertado? -He oído algo. cuéntamelo ahora -dijo. Tensa y nerviosa. Se negaba a aparentar que no había oído la angustia en la voz de Finn al pensar que iba a separarse de Maeve. como si se hubiera chocado contra ella en la oscuridad. No quería despertarte. Emily no se resistió cuando él la apretó contra su torso desnudo.. pero aunque podía esconder la cabeza en la almohada no había sitio para esconder su angustia.

Emily abrió mucho los ojos. dejando solo la pena de lo que sería vivir sin Finn. -No puede hacerlo -murmuró Emily. -Me gusta que seas así... Y la enfureció. -Lo haré. Haremos todo lo posible para que Maeve no se salga con la suya.. no creo que pueda. Una imagen de Finn y Adam jugando al fútbol apareció en su mente y tuvo que contener las lágrimas. a pesar de la angustia que sentía. -No. -La verdad es que puedo tener problemas -dijo. -¡Por favor. permití que Maeve se quedara con la custodia del niño cuando nos divorciamos. Lo último que tú necesitas en este momento es estar involucrada en una batalla legal.. parpadeando. por favor. -Finn metió la mano por debajo del camisón corto y apretó su firme trasero-. de poco más de metro y medio.CAPÍTULO 18 ÍNDICE / CAPÍTULO 17 . ¿Sí? Emily asintió con la cabeza. Pero tienes que entender que las cosas podrían ponerse feas... Finn la colocó encima de él.. Pero ahora mismo. preparada para luchar por él como una tigresa. el brillo beligerante en los ojos de su mujer. te lo aseguro -dijo él-. Cuanto más pensaba en Emily. -Pero no pensarás dejarla. no podía haber llegado en peor momento. ¿no? Legalmente. cariño! Debes hacer lo que sea para que Adam no salga del país. 33 . tomando su cara entre las manos. -¡Eres increíble. fascinado. -No puedes dejar que mi embarazo influya en tu decisión. Una expresión que no entendía cruzó el rostro del hombre... -Adam no es hijo tuyo y pensé que podría sentarte mal. se volvió hacia su marido. Tomándola por las muñecas. -¡No puede llevarse a Adam! No puedes dejar que lo haga. Finn observó. indignada. El brillo de angustia en sus ojos azules la entristeció aún más. -Tenemos que hacer algo.CAPÍTULO 19 -¡Adam! Por supuesto. yo preferiría que no. -¿Para el negocio? -No. Y eso que pareces tan buenecita. Era terrible que Maeve quisiera separarlos. -¿Por qué? -Desgraciadamente. absolutamente increíble! -exclamó. con expresión implacable-.... La angustia de Emily desapareció.. Entonces encendió la luz y. Había imaginado lo peor.. por no hablar de lo que sentiría el niño. con el ceño fruncido-. En este tipo de situaciones salen cosas que. Adam. Cuando la melena pelirroja rozó su pecho se excitó. más se emocionaba.. Tú eres su padre y tienes derechos. para nosotros. sin pensar en lo traumático que sería para él perder a su hijo. -Sí. Dios.. no pienso dejarla -la interrumpió Finn.

Maeve. 34 . intentando no hacer ruido. se levantó de la cama y entró en el cuarto de baño.A la mañana siguiente. -Hola. Después. soy Emily. se sentó en el borde de la bañera y marcó un número en su móvil. Creo que debemos hablar.

Pero no sabe jugar al fútbol como tú -añadió. pero no parecía hostil. -Hola. 35 . Pasa. -¿Qué dirá tu madre si te manchas de barro en el parque? -No se dará cuenta. por favor. Maeve nunca había sido hostil con ella.. Debe estar enferma porque la oigo llorar por las mañanas en el cuarto de baño. sí? -Sí. -Hola. Tú tienes a Finn y no me digas que no harías lo que fuera para conservarlo. él no sabe que estoy aquí. tan parecidos a los suyos. -Claro que lo sé -murmuró. -Tiene gracia que tú vengas a pedirme cuentas. ¡Tú sabes cómo quiere a Adam! Maeve bajó la mirada. papá? -preguntó Adam. Pero vas a privar a un padre de ver a su hijo. Emily sacudió la cabeza. -¿Ah.. En realidad. -No. muebles que seguramente habían estado antes en la casa que compartió con Finn. -¿Te ha pedido Finn que vengas? Porque si es. -Ya me lo imaginaba -sonrió Maeve-. Finn sonrió.CAPÍTULO 20 -¿Podemos ir al parque. Puedes quedarte de pie. -¿Qué te he dicho sobre jugar con la pelota en la calle? -Perdona -murmuró el niño. Emily no siguió su ejemplo. revolviendo su pelo oscuro. Finn interceptó la pelota antes de que saliera despedida hacia la carretera y se inclinó para mirarlo a los ojos. Emily se asombró al ver las lágrimas en sus ojos-. -¿Qué te parece James? Adam arrugó la pecosa nariz mientras consideraba la pregunta.CAPÍTULO 19 ÍNDICE / CAPÍTULO 18 . Pero no quería pensar en eso. -¿Cómo puedes hacerle eso? -exclamó. con gesto contrito. botando la pelota en la acera. pero yo voy a sentarme. ¡Pero tengo derecho a vivir mi vida! -Nadie dice que no. Solo lo dejó creer que iba a pasarse la mañana en la cama. Emily llamó al timbre y Maeve abrió unos segundos después. La siguió hasta un precioso salón decorado con antigüedades. -No está mal -dijo por fin-. Estaba a la defensiva.. Era imposible enfadarse con Adam. apretando la mano de su padre.. -¿Te encuentras mejor? -No he venido para hablar de mí. Emily calmó su conciencia pensando que no le había mentido. Cuando levantó la cabeza. mirando a la otra mujer-. Y James dice que no está bien.

Al ver la expresión de Emily. Perdona. no pudo ser y yo tengo derecho a rehacer mi vida. -Es posible. -Entiendo tu posición pero apartar a un niño de su padre. bueno. pero ninguna de las dos pareció darse cuenta. 36 . El timbre sonó en ese momento. digan lo que digan los tribunales.. quizá más que un poco. -Cuando nos casamos no -admitió para asombro de Emily-. Olvida lo que he dicho.-Finn nunca me pediría que hiciera eso -dijo. pero Finn no es el padre de Adam -dijo Maeve. Pero es difícil vivir con Finn y no enamorarse de él un poco. Pero sigo sin entender. es una cosa horrible. En cualquier caso. con total convicción-... ¿es que nunca lo amaste.. Maeve? La rubia levantó la barbilla. se puso pálida-... no quería.

. Pero nunca habría pensado.CAPÍTULO 20 ÍNDICE / CAPÍTULO 19 . es verdad! Siempre supe que me ocultabas algo. -Pobrecilla. Finn asintió. ¿Cómo que no era el padre de Adam? Entonces Finn entró en el salón y Emily lo miró. -¿El que murió en un accidente? Su marido asintió. En una novela. levantándose. -Entiendo. -Entonces. Maeve dejó escapar un suspiro de irritación.. por eso salíamos con otra gente. que nunca habíamos compartido cama. pero empezaron a salir juntos en la universidad.. -La familia de Maeve y la mía eran vecinas en Dublín.. -Me pareció que era lo que debía hacer. Nadie lo supo hasta que Maeve vino a hablar conmigo al descubrir que estaba embarazada. Yo pensé que Maeve y tú seguíais. necesitaba un padre y Maeve no tenía dinero ni trabajo. pero se ha hecho una herida en la rodilla -explicó él. -¡Maeve y yo. Nos casamos por Adam y prometimos que nadie sabría nunca la verdad. mi hermano pequeño.. -Maeve me ha dicho que estabas aquí. Yo no soy un monje. El niño era un Lynch. supongo que os habríais enamorado. ¿Por qué has venido? -¿No ibas a llevar a Adam al parque? -Sí. horrorizada. pensó Emily. muy serio-. Habíamos acordado que si uno de los dos se enamoraba. -Eso es increíble -murmuró Emily. Te casaste con ella y dejaste que todo el mundo pensara que Adam era hijo tuyo. Y su padre la habría desheredado si supiera la verdad. claro.. Los siguientes minutos fueron un borrón para Emily. que se quedó de pie preguntándose si Maeve o ella se habían vuelto locas. ¿No eres el padre de Adam? Él respiró profundamente. Pero no si ella podía influir en el autor.. incrédula. -¿Nunca fuisteis amantes? -Nunca.Principio del documento -¿Olvidarlo? -exclamó Emily.. -La familia de Maeve es muy conservadora y tiene opiniones muy estrictas sobre el sexo fuera del matrimonio. -Tengo que abrir la puerta -dijo. -Tengo que hacerte una pregunta. -Emily sacudió la cabeza-. -¡Entonces. Maeve le está poniendo mercromina. nunca! -sonrió Finn-. -Me alegro de que lo sepas de una vez. No lo entiendo. Discretamente. -No queríamos que supiera que no estábamos enamorados. Liam y Maeve se conocían desde siempre. Finn. romperíamos el 37 . -Liam. Finn. Es algo que siempre ha estado entre nosotros.

Fin se volvió hacia ella. Me quiere y sé que se quedará. Pero yo no esperaba que ocurriese. Prométeme una cosa. el día que te conocí. le diré a James que no quiero ir a Nueva Zelanda. No puedo apartarte de Adam. Y me sentía terriblemente culpable porque estabas casado. -No me des las gracias a mí. -¿Qué te parece sellar el acuerdo con un beso? -sonrió él. ¿me perdonas? -¿Qué tengo que perdonar? -sonrió ella. -¡No sabía que lo decías literalmente! A mí me ocurrió lo mismo -reveló Emily entonces-. No más secretos. echándose en sus brazos-. con los ojos llenos de amor. Maeve entró entonces en el salón. dáselas a Emily.matrimonio. -Por mí no os preocupéis -dijo. Finn. al ver que la pareja se apartaba-. sonriendo-. -¿Y cuándo pasó? -Ya te lo he dicho. No estaba preparado. mi único gran amor -susurró. Creo que no he dejado de sentirme culpable hasta ahora mismo. Solo quería decirte que tenías razón. -Entonces. la verdad -suspiró Finn. Mi primer. FIN Principio del documento 38 . -Estoy deseando empezar -admitió. -Gracias -sonrió Finn.