La familia amorosa

Armando Quiroz Adame www.vivaconcalidad.com

El amor auténtico vivido en familia debe alcanzar a la sociedad, la familia debe salir de sí misma y compartir esta vivencia profunda del amor entre ellos que es un reflejo del amor en eso consiste su trascendencia. Actualmente las Familias están tan saturadas con el trabajo, la educación de sus hijos y todas las actividades concernientes a la crianza y la manutención que rara vez tienen tiempo suficiente para conversar y convivir, mucho menos para ofrecerse períodos de calidad, y conversar con afecto. Entonces es crucial recomenzar para formar a los hijos en la afectividad y así ayudarlos a desarrollar su capacidad de amar. El amor se transmite en casa. La capacidad de amar es resultado del desarrollo afectivo que ha tenido el ser humano durante sus primeros años de vida, es un proceso continuo y secuencial que va de la infancia, hasta la vejez. El amor en la familia básicamente tiene los siguientes propósitos esenciales: Primero: Ofrece la oportunidad de educar en y con valores humanos fundamentales. El crecimiento, desarrollo, y mejora constante, permite a los niños gozar de un ambiente estable y estimulador. De esa manera propicia situaciones que desencadenan un pensar y una profundidad. Al reflexionar se ofrece el inicio de una vida en superación y autocrítica constante. El amor es reflexión, constancia y profundidad. Segundo: Orienta hacia el amor al trabajo, el esfuerzo es el motor del cambio, para ello se requiere de continuidad y tesón. Ambas cualidades no son posibles sin disciplina y sin conocimiento. Es en la acción y la ejecución donde las obras se replantean las veces necesarias siguiendo un camino de toma de decisiones. Se requiere de mantener el esfuerzo con ánimo dispuesto y permanecer orientado hacia la productividad y el quehacer responsable. Las metas, las estrategias y los planes se trazan trabajando. Esta actitud es crucial en el camino del éxito, la gratitud y la rectitud personal. Tercero: El amor es ser y estar bien. Es en la familia donde se empieza a ser y a estar, dependiendo de cómo se estimule esa potencialidad, la persona modelará su ser y conducirá su estar. Esta integración primaria es la base de la construcción personal, si el ser no tiene lugar donde estar no podrá desarrollarse adecuadamente. Cuarto: El amor familiar al trasmitirse a la sociedad genera un esfuerzo colectivo de ser mejores. La continuidad amorosa que da inicio en la pareja trasciende a los hijos y con ellos contribuye a mejorar la sociedad. En la familia se forja la voluntad y el corazón. Sólo de esa manera será posible contribuir en la posibilidad de una sociedad más preparada e íntegra.

Octavo: El amor necesita disciplina. el resultado será un adulto maduro equilibrado y seguro de sí y de lo que sabe. además de mejorarse a sí mismo. la responsabilidad. Noveno: La familia invita a ser creativos. Si se vive seguro. el respeto. es decisiva para toda la vida y para contribuir a la sociedad con personas íntegras y preparadas. es el lugar donde el amor engendra la vida y constituye el ambiente vital primordial que tenemos al venir al mundo. Es posible que algunas veces por amor a un hijo le generemos una frustración momentánea que en realidad lo prepara para un bien más grande. Doceavo: Una familia amorosa hace ver y sentir el respeto como guardián del amor. los diálogos y conversaciones contribuyen a fundamentar la reflexión consecuente y con ello generan responsabilidad y generosidad. la individualidad se desarrollará fuerte en la infancia. la honradez. La experiencia obtenida en él. especialmente a los hijos para que desarrollen todas sus capacidades y potencialidades con las que vienen dotados. la voluntad y el corazón. Amar es otorgar lo bueno y útil para el ser amado y no la complacencia momentánea. Los sentimientos más humanos son generadores de una actitud compasiva y de servicio. En la familia se aprende la virtud. Su base es la honestidad. Para ser creativos y cultivar la inteligencia. Onceavo: Amar a los hijos no significa evitarles el sufrimiento. quien obra así está sembrando irresponsabilidad y mentira. Sexto: El afecto estimula el aprendizaje y desarrolla la inteligencia gracias a la sensación de seguridad y confianza que otorga. el amor al trabajo y la gratitud. Pero todas estas cualidades requieren de orden. Séptimo: La familia amorosa es un centro de intimidad y apertura. el ingenio. tanto de honradez en el sentir como de la acción y la palabra. a cultivar la inteligencia. la niñez y la adolescencia. ahí se aprende a sentir y pensar con profundidad. En el seno familiar se cultiva todo lo humano. la generosidad. . el estímulo amoroso les impulsa para que logren alcanzar lo más posible sus objetivos en la vida. constancia y dedicación. Décimo: La familia es la escuela de amor y ese aprendizaje lo transmitimos a la sociedad. se requiere de un ambiente flexible y facilitador de situaciones donde se estimulen las capacidades y talentos particulares de cada miembro. contribuirá a construir una mejor sociedad.Quinto: El amor ayuda a cada miembro que integra una familia.

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