68| DEPORTES

DIARIODEPONTEVEDRA|Jueves, 24 de enero de 2008

Decenas de jóvenes extranjeros han encontrado en Pontevedra el lugar ideal para vivir y competir

Hijos de Babel
[El reportaje] En la capital del Lérez estudian, trabajan y practican distintos deportes hijos de inmigrantes venidos desde diversas partes del planeta, desde los Estados Unidos a Bulgaria, pasando por Sudamérica o Ghana
DP|Javi Casal

PONTEVEDRA|Los protagonistas de

esta historia, por muy increíble que pueda parecer, tienen mucho en común. Aunque lo más probable es que no se conozcan entre ellos, la ciudad en la que viven y su amor por del deporte los convierten en gente especial. Jóvenes que podrían contar la misma historia con algún que otro matiz más o menos diferenciador. La ciudad de Pontevedra acoge actualmente a miles de inmigrantes. Personas que, por unas razones u otras, llegaron a la ciudad de A Peregrina con el propósito de empezar una nueva vida. Familias venidas de distintos puntos del mapa-mundi conviven en esta diminuta urbe. Por esta razón, cientos de jóvenes compaginan sus labores y obligaciones como estudiantes con el amor por el deporte. Actualmente, es prácticamente imposible no encontrarse con algún chico venido más allá de las fronteras de España en las distintas canteras de los clubes de Pontevedra. Casi todos llevan ya tantos años viviendo aquí que merecen ser considerados como pontevedreses de adopción. Muchos de ellos, además, aspiran a dar de qué hablar en los próximos años, cuando, si la suerte les acompaña, consigan hacer de su pasatiempo favorito, el deporte, una forma de vida. Pasión por el fútbol| A la hora de comprobar qué modalidades deportivas escogen estos jóvenes, el deporte rey se lleva la palma. Pontevedra respira fútbol por los cuatro costados, de ahí seguramente que la base del club más importante de la ciudad acoja en sus equipos de base a más de una docena de extranjeros. Así, en el equipo B juvenil del Pontevedra club de Fútbol, está el estadounidense Patrick Álvarez, que alterna su estancia en tierras

americanas con Pontevedra para conocer la lengua de Cervantes y, de paso, marcar goles en el Club Deportivo Lérez. En alevines, está el colombiano Yehison, quien ya tiene la nacionalidad española, y que combina sus estudios de sexto de primaria en el colegio de Salcedo con los guantes de portero. Su sueño, tal como afirma su madre, es llegar a ser como Iker Casillas. Algo que llama la atención, ya que el muchacho se declara seguidor del Barça. Yehison llegó con sus padres a Arcade a la tierna edad de cuatro años. Cuanto tuvo la edad suficiente, quiso probar suerte en el Pontevedra alevín. Tonino, explorador permanente de nuevos talentos, le dio la oportunidad y actualmente Yehison trata de emular a Iker en el Alevín A granate. El uruguayo Manuel Perdomo (Benjamín A), el marfileño Samuel Anshan (Cadete B) o el argentino Rodri Ojeda (Juvenil B), entre muchos otros, también son asiduos portadores de la vestimenta granate. Pero no todo son alegrías. El joven Mohammed puede dar fe. Moha, tal como lo conocen sus amigos y allegados, tiene 18 años y sus raíces están en el norte de África, en la zona de Sáhara. Tuvo la fortuna de escapar de la pobreza gracias a una familia de Caldas, que realizó los trámites necesarios para su adopción. Seguidor exigente del Real Madrid ("vamos primeros, pero podríamos jugar mucho mejor"), Moha lleva un año y medio sin prácticamente poder jugar al fútbol. Actualmente, tiene ficha en el equipo juvenil del A Seca, pero una rotura de fibras mal curada le impide echar una mano a sus compañeros en el campo. Como es lógico, echa de menos la competición. Pero la ‘morriña’ por el fútbol no le impide saber que lo primero es la salud.

Saltando hacia la gloria|Jean Marie Okutu nació hace 20 años en Ghana, pero hoy es un español más.
Llegó a la Gimnástica hace más de una década. Desde entonces, Okutu no se ha cansado de coleccionar títulos, convirtiéndose en una de las grandes promesas del salto de longitud español.|DAVID FREIRE

SUS HISTORIAS
Jean Marie Okutu,
estrella en ciernes
Jean Marie es un joven de origen ghanés de 20 años de edad que vive en Marín. Poco antes de llegar a Pontevedra, descubrió su pasión por el salto de longitud, ‘hobbie’ que poco a poco fue potenciando en la Gimnástica de Pontevedra, club cuyos colores defiende todavía hoy en día. Compagina la competición con sus estudios de Segundo de Bachiller. n

Sara Marinova
deslumbra en el Arxil
Cuando se supo en el mes de septiembre que el Arxil había fichado a una joven búlgara de 17 años, más de uno se llevó las manos a la cabeza. Sin embargo, en estos meses Sara Marinova ha demostrado con creces por qué se la considera una de las grandes promesas del deporte de la canasta en Bulgaria. La joven entrena y recibe clases de español.n

Yehison, el aspirante Mohamed ansía
blaugrana a ser Iker Casillas volver a jugar al fútbol
El colombiano Yehison, que desde hace tiempo cuenta con pasaporte español, llegó a Arcade cuando no tenía siquiera cinco años. Ahora, defiende la portería del equipo alevín del Pontevedra Club de Fútbol. Confiesa ser un acérrimo seguidor de Iker Casillas, aunque sus colores sean el azul y grana. Yehison estudia sexto de primaria en el colegio de Salcedo.n Moha, tal como le llaman sus amigos, lleva buscando solución a sus problemas físicos desde hace más de un año. El joven saharui, de 18 años de edad, estudió un ciclo superior de diseño de carpintería y actualmente trabaja en un almacén de una tienda de deportes. A pesar de que no puede jugar, este joven residente de Caldas todavía tiene ficha en el juvenil del A Seca.n

Jorge Arias, desde

Medellín a la ciudad del Lérez
Con tan sólo 24 años de edad, Jorge Arias decidió dejar su Colombia natal para vivir en Vigo con unos familiares. Allí comenzó a trabajar de camarero y supo que en Pontevedra había un club (CN Pontevedra) en el que podría practicar su deporte favorito, el waterpolo. Hoy Jorge no se cansa de coger el tren día sí y día también para poder entrenar con sus compañeros. n

DIARIODEPONTEVEDRA|Jueves, 24 de enero de 2008

DEPORTES |69 laotrahistoria
HQR!

Mientras busca a un especialista que ponga fin a su mal, Moha trabaja en una tienda de deportes, a la espera de que sus estudios en un ciclo superior de diseño de carpintería le ayuden en un futuro no demasiado lejano. Del trabajo a la piscina| Quizá una de las historias más llamativas de todos estos jóvenes es la de Jorge Arias. El colombiano defiende los colores del equipo de waterpolo del Club Natación Pontevedra, al que llegó por casualidad. El jugador, nacido en Medellín hace 24 años, se quedó a vivir en Vigo con unos familiares tras una gira realizada por la selección colombiana de Antioquia. La forma de vida prometía ser mejor en la ciudad olívica que en Colombia. Pero había un problema: Jorge no encontraba equipo, hasta que, gracias a Internet, dio con el CN Pontevedra (supo de él gracias al blog del club, waterpolopontevedra.com). Desde entonces, Jorge, que juega en la posición de boya, compagina su trabajo de camarero en un local de Vigo con los entrenamientos con el equipo (de lunes a viernes de 19:30 a 20:30). Su esfuerzo le roba tiempo y dinero, porque para venir a Pontevedra coge el tren todos los días. Sin embargo, su amor por el waterpolo y su lealtad hacia el club pueden más que estos problemas. Su sueño, además de jugar unos Juegos Olímpicos, es ser instructor de natación. Con su afán de superación (actualmente ha vuelto a su país por asuntos burocráticos), seguramente lo logrará. Todas estas historias no hacen más que demostrar que el deporte no entiende de razas ni nacionalidades. Es una torre de Babel. Y que Pontevedra, ciudad sobre la que ninguno de nuestros protagonistas tiene una mala palabra, cada vez acoge a más hijos de adopción. Por último, no demasiado lejos de la capital del Lérez, concretamente el Marín, el Peixe Galego concede oportunidades a jóvenes estudiantes venidos de diversos países de América del Sur. Los distintos acuerdos a los que la directiva del club ha llegado con diferentes entidades han sido fundamentales para que estos chicos estén en España. Uno de los más significativos es el convenio de colaboración con la ONG ‘Promundi Sport’, que facilita un seguimiento a jugadores en Latinoamérica con el fin de poder ofertarle una salida para Europa.n

Madera de cracks

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Talento búlgaro en el Arxil|La joven Sara Marinova juega en el Arxil Comervía, donde está dejando constancia de su gran calidad.|DAVID FREIRE

Ambición|Jorge Arias dejó Colombia para jugar en Pontevedra .|D. FREIRE

Futuro|El colombiano Yehison juega en el equipo alevín del Pontevedra .|DAVID FREIRE

De África|Freddy Owona dejó su África natal para venir a Galicia, con su madre suiza, y juega en el Celso Míguez (primero por la izquierda, fila superior).|GONZALO GARCÍA

ero no todo es fútbol. En este sentido, curiosamente los mejores proyectos de futuro se encuentran en otras modalidades deportivas. Sin ir más lejos, en la Gimnástica, factoría de atletas de gran nivel, se encuentra otro de nuestros protagonistas. Se trata de Jean Marie Okutu, un joven ghanés de 20 años de edad que, desde su llegada a Pontevedra, se ha ido acostumbrando a acumular trofeos y títulos de diversa índole. El salto de longitud no tiene secretos para él. Campeón de España juvenil, campeón gallego absoluto, experiencia en torneos internacionales, actual líder del Ranking Nacional Absoluto…Un palmarés envidiable para alguien que descubrió su amor por el atletismo por casualidad. “Antes de venir a Marín (lugar en el que reside con su familia), un amigo me aconsejó que lo probase, y me gustó”. Okutu llegó a Pontevedra hace 13 años de la mano de su padre, un pescador que quiso que su familia tuviese un porvenir mejor del que le esperaba en Ghana. Su elección parece acertada. No hay más que ver el La búlgara brillante futuro de su Sara Marinova hijo, que entrena y el ghanés prácticamente todos nacionalizado los días en el Estadio Jean Marie de la Juventud, Okutu son mientras completa futuras sus estudios de 2º de estrellas bachiller y sueña con hacer la carrera de Audiovisuales. "Aunque me gustaría poder vivir del atletismo", matiza. Desde luego, va camino de conseguirlo. Quien también parece decidida a hacer de su deporte favorito (el baloncesto) una profesión es la jovencísima búlgara Sara Marinova. Con tan sólo 17 años de edad, la escolta dejó su país el pasado mes de septiembre para venir a España. Aunque su estancia aquí tiene fecha de caducidad (mayo), Sara no desaprovecha el tiempo. Una beca le permite estudiar español y no perder comba con sus estudios de Secundaria. Las horas que le dedica al baloncesto (que son muchas, puesto que compagina entrenamientos y partidos con el Arxil Comervía, el Arxil Mafari e incluso el equipo júnior) no le impiden ser una experta en idiomas. La joven jugadora llegó a España sin tener ni idea de nuestro idioma. Pocos meses después, hasta se permite el uso de refranes.n