LA SOBRECARGA DE INFORMACIÓN Y EL PROCESO DE CONOCIMIENTO EN LA SOCIEDAD DE LA INFORMACIÓN1 “En la Sociedad de la Información la Competencia se establece a partir del Conocimiento tácito”

La digitalización de los sectores verticales está modificando la percepción general del procesamiento de información y de la creación de conocimientos. El uso de TIC modifica los métodos que convierten la información en conocimientos y la comunicación en coordinación. Hay dos formas de conocimiento: el tácito (implícito) y el codificado (explícito) (Polanyi, 1962). Dentro del primero se incluyen las habilidades, los procesos habituales y las costumbres; es intangible y forma parte del ser interno de un individuo o una comunidad. Cuando el conocimiento se codifica, puede transmitirse (la codificación puede realizarse mediante el lenguaje, textos, imágenes, sonidos, aromas, etc.). En su forma natural, el conocimiento es tácito y se internaliza para poder divulgarse. Sin embargo, para transmitir un conocimiento de una persona a otra, es necesario codificar, lo cual quiere decir que debe hacerse tangible y estático. La codificación del conocimiento implica su transformación en información. Es un proceso de reducción y conversión, puesto que su objetivo consiste en expresar el conocimiento en un formato compacto y estándar. Es obvio que las TIC son incapaces de procesar el conocimiento tácito, pues no son más que una herramienta tecnológica creada para apoyar la transmisión y el procesamiento del conocimiento codificado (información) y para facilitar la interpretación de la información obtenida. Con el fin de satisfacer esta función, las TIC se limitan a procesar datos de forma que los seres humanos puedan aprovecharlos (a veces con la ayuda de algunas aplicaciones informáticas) para obtener información. El conocimiento se obtiene mediante la interpretación creativa de esta información. Al consumir con frecuencia conocimientos codificados, los procesos de aprendizaje facilitan la creación y el uso del conocimiento tácito.

El cambio de paradigma que están produciendo las TIC en el modo de procesar la información y en la obtención de conocimientos requiere un proceso de aprendizaje por parte del usuario (o de los grupos de usuarios). A menudo sucede que, como nuevos usuarios de este paradigma, no somos capaces de manejar correctamente este nuevo "funcionamiento/proceso". El resultado es una sobrecarga de información.
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CEPAL, 2003, Los caminos hacia una sociedad de la información en A.L. y el Caribe. Págs. 15, 57-58.

Los costos de transacción crecen en lugar de disminuir; la transparencia se convierte en confusión; el correo electrónico no solicitado (spam) inunda el ciberespacio y se pierde el objetivo central de la comunicación virtual. Indudablemente, una vez que se establezca una verdadera sociedad de la información, el procesamiento de esta información se convertirá en una parte más importante de nuestras vidas. Sin embargo, y hasta el momento, lo que sucede es que no se da una compatibilidad entre lo "tecnológicamente posible" y lo "humanamente factible". Ni del lado de la oferta (los creadores de contenidos digitales) ni del de la demanda (los consumidores de esos contenidos) se observa aún un manejo satisfactorio de la información digital. Esto suele plantear una situación paradójica: el uso de las TIC incrementa el costo y el esfuerzo necesarios para procesar la información, en lugar de reducirlo. Para resolver este problema, el primer paso consiste en aprender a manejar las nuevas formas de procesamiento de datos. Los estudios demuestran que los jóvenes suelen adaptarse más rápidamente a este nuevo tipo de "procesamiento de conocimiento", puesto que crecen en un mundo donde ello ya existe, y donde el desarrollo de esta habilidad resulta natural. Cuando los usuarios logremos tener control sobre lo "tecnológicamente posible", seremos capaces de implementar la visión de la “sociedad de la información”.

Base de datos e información: Jesús Téllez Espinoza, 2007. Tesis doctoral, (CEPAL, 106)