SAN TA SAN G R E

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Edipo a la Mexicana
Habiendo vivido muchos años en la capital de México tuve oportunidad de estudiar los métodos de aquellos a los que se les llama «brujos» o «curanderos». Son legiones. Cada barrio tiene el suyo. En pleno corazón de la ciudad se alza el gran mercado de Sonora, donde se venden exclusivamente productos mágicos: velas de colores, peces disecados en forma de diablo, imágenes de santos, plantas medicinales, jabones benditos, tarots, amuletos, esculturas en yeso de la Virgen de Guadalupe convertida en esqueleto, etc. En algunas trastiendas sumidas en la penumbra, mujeres con un triángulo pintado en la frente frotan con manojos de hierbas y agua bendita a quienes van a consultarles, y les practican «limpias» del cuerpo y del aura...

Así inicia el libro Psicomagia, de Alejandro Jodorowsky; pero quiza también pudo ser utilizada para “prologar” la película de Santa Sangre en el momento justo en que la toma va evidenciando las entrañas de la Ciudad de México en donde fué filmada. Había escuchado mecnionar hace un par de lustros a Alejandro J. por una colega y un par de artículos cuya lectura me resultó interesante y el proceder de Jodorowsky osado, por decir lo menos. En el WIRIKUTA FEST (realizado el 26 de mayo de 2012) se practicó una psicomagia creada y enviada ex profeso por el mismo Alejandro (“Este día ha sido super especial porque se han unido muchos corazones con el fin de cuidar y proteger a nuestra madrecita (tierra), y uno de ellos es Alejandro Jodorowsky, quien nos mandó una bendición muy especial y nos pidió que la pusiéramos en práctica", afirmó el tacubo. Acto seguido, Rubén solicitó a los miles de asistentes que ya llenaban el escenario principal del Foro Sol, a que pusieran su mano derecha en el corazón y con la otra tomaran a la persona que se encontrara a su lado, para luego repetir la frese: " Wirikuta es sagrado"); me resulta difícil distinguir sin perjuicios entre una técnica psicólogica y la catarsis de un pensamiento mágico. Es precisamente rodeado de este tipo de pensamiento en donde se desarrolla la infancia de Fenix, protagonista del filme que nos ocupa (a quien por cierto le dan vida Adan Jodorowsky -niño-, y Axel Jodorowsky -adulto). Filme cargado de connotaciones psicoanalíticas y sociológicas que dejan ver el interior de todos y cada uno de los personajes, sobresaliendo el Complejo de Edipo (en este punto me permitiré jugar con una asociación de palabras para ejemplificarlo: padre jefe de tribu, miedo al padre, acto sexual, elefante sangrando, elefante muerto, la tribu destazando al elefante, sentimientos ambivalentes hacia la madre, fantasía de incesto, madre castrante, liberación ) y la psicosis desatada por la historia de vida tan compleja del protagonista; trastorno manejado tan magistralmente que la mayor parte de la película tuve la sensación de que absolutamente todo lo que le ocurría a Fenix (adulto) era real, sensación que terminó cuando el objeto de deseo desapareció. Todo lo anterior inmerso en una trama social-musical sumamente interesante, como el mismo México Surrealista del que habla Dalí ( No soporto estar en un país más surrealista que mis pinturas, Vanessa dixit) o el mismo André Bretón (México es el país surrealista por excelencia ). En lo personal, guardo esto último en mi equipaje: al parecer cada uno de nosotros tiene un destino manifiesto (o dicho de otro modo: un medio ambiente que nos espera al nacer y sobre el cual no tenemos gran capacidad de elección o reacción sobre el mismo) compuesto por la cultura, la idiosincracia, religión, tabús, educación, miedos, frsutraciones y un interminable etcétera que determinarán en mayor o menor grado nuestra personalidad futura... hasta qué punto podemos abstraernos de ese destino manifiesto?, podemos hacernos una completa transfusión sanguínea?, y si logramos matar a nuestros demonios... será que la sociedad estará lista para reprimirnos nuevamente? Mario.11junio12