LA APERTURA DEL HOMBRE A DIOS

El hombre es una criatura que biológicamente se clasifica dentro del reino
animal pero que a diferencia del resto de las animales, a lo largo de la historia se ha
encontrado con la necesidad de crearse estructuras de supervivencia, de creencias,
de pensamientos, tanto en su individualidad como en conjunto con los demás seres, y
de manera progresiva se ha planteado y replanteado su existencia; dando
paulatinamente respuestas que sustentan las interrogantes en su propio tiempo y
espacio. Esa característica específica lleva a algunos pensadores a definirlo como un
animal racional!. "ue una de las primeras definiciones que dieron de #ombre; pero en
esta rese$a, no pretendo dar una definición de hombre sino presentar como el hombre
en su desarrollo histórico va descubriendo fuer%as, entes que están mas allá de su
finitud y de su naturale%a. El hombre se da cuenta que no esta solo y busca una
explicación a ese invisible que lo acompa$a desde antes de su propio origen. &omo
respuesta al asombro ante acontecimientos inexplicables, y preguntas sin respuesta,
encuentra una explicación recurriendo a lo divino; la figura de un ser sobrenatural,
trascendente va surgiendo alapar de la historia de la humanidad.
'a primera manifestación de esa apertura del hombre a (ios, la encontramos
cuando recurre a los mitos, explicaciones ilusorias y fantásticas que el hombre mismo
va creando impulsado por una fuer%a desconocida para responder desde sus
limitaciones a las preguntas que se formula y a los acontecimientos naturales que
contempla en su vida. )odo se lo adjudican a esa divinidad, ven los fenómenos
naturales* el rayo, la lluvia, el sol, los terremotos, la guerra, la producción de la tierra,
la tierra misma, en hombre mismo, la propia vida, etc. como un actuar divino.
(esde este punto, surge como una necesidad la religión junto con el hombre,
así como la convivencia social y la cultura; se da cuenta que no puede vivir sin dios,
no puede vivir solo, necesita a los demás, como tambi+n se da cuenta que necesita un
grupo al cual pertenecer, con el cual identificarse. ,eg-n los estudiosos de la
antropología, no ha surgido en el mundo y en la historia una cultura, grupo o tribu que
no sea religioso y por ende tenga referencias a una divinidad a la cual rendirle culto,
de la cual no pude prescindir en cuanto que todo depende de +l. 'os egipcios rendían
culto a los dioses, los romanos tenias sus propias deidades, los hebreos creían en un
(ios creador de cielos y tierra, los griegos rendían culto a sus dioses, los maya,
a%tecas, los incas, adoraban sus dioses y rendían culto al (ios supremo el cora%ón
del cielo!.etc. (esde entonces, desde su origen, el hombre ha mantenido la apertura a
(ios, independientemente del nombre que le de a la divinidad en quien pone su fin
ultimo.
.sí nos lo presenta la historia* despu+s de la era mitológica, surgen los
primeros pensadores en el medio oriente, /recia; que cuestionaron las explicaciones
fantasiosas que los primeros hombres dieron a lo inexplicable; la figura y la idea de la
divinidad comien%a a dar un giro cuando la ra%ón se comien%a a imponer en la
humanidad, los fenómenos naturales encuentran una explicación lógica racional, pero
siguen la preguntas abiertas, 01ui+n soy2 0(e donde vengo2 0. dónde voy2 3 se da
origen a todo un sistema de pensamiento que busca responder pero queda corto
cuando no lo puede responder todo desde la ra%ón, porque se queda solo con lo
inmediato, con la materia, lo físico sin dar el paso necesario hacia lo trascendente, el
ambiente de (ios, el campo de la divinidad. 3 el hombre sigue vi+ndose en la
necesidad de abrirse a esa otra dimensión a donde la ra%ón no puede llegar, sino que
se llega solo y -nicamente desde la fe.
1 LA NATURALEZA DEL HOMBRE
a. El hombre: un ser libre
En cuanto al hombre por su trascendencia se halla en una apertura fundamental,
esta confiado y entregado a si mismo, conociendo y actuando lo cual lo hace sentirse
libre, libertad que esta mediada siempre por la realidad concreta del espacio y el
tiempo, de la corporalidad y de la historia del hombre; una libertad que no puede ser
en forma mundana, pues de ser así no sería libertad.
4
Esta libertad consiste en que el
sujeto se entrega a si mismo, a tal modo que dicha libertad en esencia fundamental,
tiene al sujeto como tal y como un todo. En la libertad real el sujeto se refiere a si
mismo, se entiende y pone a si mismo y no hace algo sin hacerse a si mismo.
'a libertad como autoexpresión y autorreali%ación del sujeto, no se da de
manera arbitraria en cuanto que el hombre puede disponer hacer una cosa o hacer
otra; sino que junto a la libertad, camina la responsabilidad, ambas concatenadas con
los resultados o consecuencias de los actos libres del ser humano. 5odemos decir
entonces que la libertad es la potestad que el sujeto tiene sobre si mismo, como una
unidad o un todo; esto quiere decir que la libertad desde esta concepción no puede
ser dividida en tro%os particulares, es decir no puede ser parcial en su aplicación al
sujeto, ni puede ser neutra en si misma, como tampoco desligada de una temporalidad
histórica meramente física, biológica y externa al sujeto, sino que se reali%a como tal
libertad subjetiva, pasando a trav+s de la temporalidad que la misma libertad pone
para ser ella misma. 'a libertad es libertad en y a trav+s de una historia espacio6
temporal y dentro de esta es precisamente libertad del sujeto para si mismo. En esta
dimensión la libertad tiene un carácter meramente sujetivo e individual, que se
convierte en objetiva cuando se plantea desde la libertad del creador y la relación
existente con la libertad del hombre.
(esde esta perspectiva la libertad del hombre tiene como punto de partida y
centro al mismo hombre desde su capacidad de elección, 3 es en esa capacidad de
poder elegir donde radica la libertad del hombre. (esde esta perspectiva, dentro del
gran marco temático de la apertura del hombre a (ios, vemos que (ios es
independiente del hombre, es el hombre qui+n se abre a (ios y al mundo, y (ios que
sale al encuentro de quien toma la decisión libre y voluntaria de a abrirse a su
revelación. (ios no es fruto del pensamiento ni de la experiencia sino que se da en el
pensamiento y en la experiencia!
7
y entra a formar parte de la vida del hombre en
virtud de su elección. El hombre no nace esclavo de (ios, sino libre en +l, ya que su
aparición no obedece a ninguna necesidad de orden divino; sino que es creado por
contingencia y no por necesidad, por lo mismo, (ios crea desde su misma libertad y
por ende tampoco queda sujeto al hombre haciendo a este tambi+n libre sin que tenga
que reclamar como due$o a su creador. Es misma libertad, crea el ambiente donde el
1
Cf. KARL, Ranher, Curso fundamental Sobre La Fé, Ed. Herder, Barcelona 19!, "". ##$#9
%
&'()* AL)+S), Adolfo, ,-os Ate-smo . fe, Ed. S/0ueme, salamanca 191%, ". %2
hombre puede optar por abrirse a la trascendencia o por serrarse a esa dimensión
atemporal y eterna, en la dimensión de lo absoluto; puede negar o afirmar a (ios en
cada acto de su libertad.
En cuanto el hacia donde y el de donde de la trascendencia no puede ser
indiferente para el sujeto como cognoscente, por la misma ra%ón de la libertad,
inevitablemente tiene que hab+rselas con (ios, pues la libertad es libertad del si o no
a (ios y en ello y por ello libertad par si misma. 'a apertura o no apertura del hombre
a (ios es fundamental para determinar la libertad definitiva como sujeto afectado en
su totalidad, pues la libertad es libertad del sujeto para si mismo en su carácter
definitivo y así el libertad para (ios aunque la relación con ese (ios sea pobre o rica.
Es así como el hombre desde su condición de libertad, puede negarse a si mismo en
la medida que niega a (ios, a (ios mismo no solo a un máxima intramundana de la
acción. Ese no a (ios de acuerdo con la esencia de la libertad, es originaria y
primariamente un no a (ios en la reali%ación una y entera de la esencia del hombre
con su libertad una y singular.
8
b. El hombre en su relación con el iem!o
,eg-n la teoría del 9ing 9ang, el universo inició su existencia en la historia
hace aproximadamente unos 48,::: millones de a$os, la tierra apareció hace unos
;,::: millones de a$os, qui%á fueron necesarios uno 7,;:: millones de a$os para que
aparecieran los primeros indicios de vida y unos 7,;:: millones de a$os para
completar la evolución de la vida hasta los primeros antepasados del hombre; son ;
millones de a$os los que nos separan de la aparición de los primeros seres vivientes
de los que habría derivarse el Homo sapiens, fueron ; millones de a$os los que
fueron necesarios para que el ser pre6humano se hiciera realmente humano.
<
la
conciencia del ser humano en el tiempo es relativamente nuevo, la evolución ha sido
lenta por miles y millones de a$os, a tal punto que en hombre mismo se percataba de
ello, con los datos que se han citado anteriormente, podemos afirmar con casi sin
lugar a duda, que la existencia del hombre concreto es insignificante ante los lapsos
inmensos que marcan las grandes etapas de la evolución del universo. ,olo hace
aproximadamente unos <: mil a$os, despu+s de una lenta pero constante evolución
del homo sapiens; aparece el primer #ombre semejante a nosotros; a partir de este
acontecimiento, la evolución se acelera en el tiempo; a solo 8:,::: a$os despu+s el
hombre descubre la agricultura y con ella se fija establecimientos duraderos; <,:::
a$os mas tarde se comien%an a formar los primeros imperios organi%ados y la
escritura ideográfica. .hora nos encontramos a <,::: a$os de .braham, a 8,::: a$os
de la escritura alfab+tica de los fenicios, y a solo 7,;:: a$os del descubrimiento del
pensamiento racional. )odo lo demás ha sucedido en un tiempo corto en relación con
el tiempo que transcurrió antes de estos acontecimiento que han marcado conciente e
inconscientemente la historia del hombre en su evolución.
;

#asta el siglo =>???, todavía la evolución era poco notable, pero se abría paso
al cambio acelerado que este siglo marca en la historia de la humanidad, donde se
2
Cf. )"$c-t. RA+HER, Karl, "". 1%1$121
!
Cf 3 C)&BL4+, Anton-o, Antro"olo0/a Cr-st-ana, Ed. 5aul-nas, Ar0ent-na 19#. 5". 121$12
#
Cf. 3 -b-d, 5". 126129
acelera entre 4,@:: y 4,A;: hoy no hay nadie que se libre del sentimiento de cambio!
B
es obvio el desarrollo científico, tecnológico, la conquista espacial, las grandes guerras
nucleares, los avances de la medicina, la ingeniería gen+tica, la química quántica, etc.
)odo esto nos hace palpable la velocidad con que la evolución y el desarrollo humano
caminan en nuestros días.
El tiempo humano no constituye una evolución lineal, sino que la humanidad en
la historia ha formado culturas y civili%aciones en torno a determinados centros, seg-n
su propio ritmo, son naturales* nacen y crecen, triunfan y fracasan; despu+s entran en
decadencia, unas subsisten otras desaparecen vinculadas con diversos factores que
las ponen en declive y sucumben sin importar su tiempo de desarrollo; toda cultura
esta propensa sin excepción alguna a ese proceso.
&ada cultura tiene su propio tiempo, cada civili%ación dispone de un n-mero
limitado de siglos hasta que algo corta su destino.
)odos los seres humanos están integrados en un ciclo de cultura, de civili%ación
y en un determinado tiempo y lugar, en rivalidad, nadie escoge el tiempo de
nacimiento, ni elige el lugar, esta determinado por el destino. 'a historia es algo propio
de la humanidad, del hombre, o al menos solo y exclusivamente +l tiene conciencia de
un pasado, de un presente y de un futuro y va cambiando constantemente el curso de
su historia; hasta hoy no se sabe de un animal que crea su propia historia, las
hormigas que hace miles de a$os vivían es sociedad y hacían diversas tareas de
sobrevivencia, muchos a$os despu+s, siguen haciendo lo mismo, y esto, es solo para
mencionar un ejemplo de que solo el hombre es artífice de su historia y es conciente
de ello.
'a historia de la humanidad en el tiempo se escribe partiendo de
acontecimiento que marcan su existencia, la existencia de grandes civili%aciones,
culturas, sociedades, familias, y del individuo mismo. Cecesariamente esta sujeto a
dos grandes acontecimientos* el hombre nace y muere, acontecimientos que están
vinculados a un envejecimiento progresivo, cada día que pasa, esta mal lejos de su
nacimiento y mas cerca de su muerte, un punto de partida y un punto de llegada; son
los dos ejes fundamentales de la vida humana y de todo ser viviente. 'a historia se
escribe basada en fechas importantes, sucesos y acontecimientos memorables,
ideologías, etc. ,e apoya en el pasado para examinar el presente y hacer sus
proyecciones hacia el futuro que materialmente culmina con la muerte, y así unos
mueren y dan paso a otros que nacen para continuar los proyectos comen%ados,
civili%aciones caen, imperios llegan a su fin, culturas desaparecen pero el tiempo
continua su curso.
,eg-n "ries, el tiempo no es algo que sobreviene del exterior del hombre, sino
que lo engloba en su totalidad. El ser humano vive en tensión del tiempo* entre el
pasado que desemboca en el hoy del presente, que fluye hacia el futuro que luego se
va a convertir en pasado, vivimos entre el recuerdo y la espera, y el encuentro de
ambos es lo que logramos estructurar en el hoy. no podemos considerar el tiempo
como el simple marco externo en que se despliega nuestra vida; el tiempo, es
determinación interna que nos posibilita el encuentro con nosotros mismos!
D
7
4b-d, 5. 129
1
5. Eduardo A0u-rre8 te9to de curso :Cuestión de Dios,; <uatemala %==%, F.&.&.
c. El hombre " su #i#encia en comuni$a$
El hombre como persona, es individuo, un yo interpelado por un tu, que tiene
identidad propia y que se posee a si mismo, pero al mismo tiempo esta relacionado
con otros, que no es +l mismo. Esto nos lleva a afirmar de forma radical que el hombre
es un ser comunitario, es un ser6con, un ser* unos6con otrosE existe sólo el individuo
concreto en su singularidad, y su esencia no cambia, se mantiene en la relación
consigo mismo, en la relación con la comunidad, con todos los que tienen rostro
humano; 5or lo tanto tambi+n existe el hombre en su pluralidad en cuanto a su
identidad con la comunidad. (esde sus orígenes, el hombre descubre que no puede
vivir aisladamente, sino que necesita de de una relación con los demás, con los otros.
@
El se descubre -nico en su individualidad en cuanto que es irrepetible, no hay otro
id+ntico a +l, es -nico en su esencia en cuanto sujeto, pero se da cuenta que hay
otros que comparten las mismas características, las mismas necesidades, los mismos
intereses, las mismas metas, parten del mismo origen y se encaminan hacia el mismo
fin* son los otros con los que siente la necesidad de crear la%os de comunicación y
correspondencia, de relacionarse entre si y es allí donde nace el nosotros, la relación
de el nosotros, supera la relación del yo F tu como individuos, pero siempre evitando
caer en la arbitrariedad que lleva a los extremos* del individualismo absoluto, o el
colectivismo absoluto.
El hombre en su relación con los demás, esta tentado a inclinarse por una de
las dos posturas o ideologías, la historia lo ha demostrado con las dos grandes
corrientes ideológicas6políticas del comunismo socialista, y el capitalismo liberal
individualista. En el comunismo, el sujeto es absorbido en su individualidad por el
grupo, a tal punto que queda eclipsado, ya no importa el individuo como tal sino el
individuo en y dentro de la sociedad. En el lado opuesto nos encontramos con la
supremacía del sujeto como individuo, donde lo más importante es egoístamente el
sujeto en su individualidad a tal punto que se pierde de vista la comunidad cayendo en
el individualismo y subjetivismo de las grandes estructuras capitalistas, sin sentirse
responsable de pertenecer a una comunidad.
En este contexto, el hombre tiene la posibilidad de escoger entre la soledad o la
muerte por la asfixia en la masa. Gna ves presentadas estas valoraciones nos vemos
obligados a buscar un punto de equilibrio entre las dos tendencias, ya que los
extremos nos llevan a olvidarnos de nuestra propia individualidad o a perder la
conciencia de la necesidad natural humana de de la comunicación y correspondencia
con los demás.
'a comunidad no puede construirse y existir sobre la ruina y disolución de la
individualidad de la persona, la plenitud de ambas realidades se consiguen cuando el
individuo acepta su propia responsabilidad de cara a los demás, ofrece lo mejor de si
mismo, y cuando la comunidad no se convierte en un fin en si misma a costa del bien
de la persona. .sí se evita el peligro de gasificación, que amena%a con destruir tanto
al individuo como a la autentica comunidad.
'a existencia humana es dialógica porque solo cuando el hombre sale de si
mismo y marcha al encuentro con el otro puede lograr la reali%ación de su yo personal
en el dialogo reciproco, en un intercambio de experiencias y de amor. 3 solo en una

4b-dem.
autentica comunidad de hombres libres y responsables es posible ese encuentro. En
esta coordinación entre individuo y comunidad, donde cada uno logra su reali%ación
sin división ni confusión, donde nadie es impedido o absorbido por el otro, sino que
precisamente así llega a ser +l mismo.
A
'a necesidad de la comunidad para la persona, se ve claramente en diversos
fenómenos como* la palabra que espera una respuesta, en la mirada que quiere ser
correspondida, en el amor, que pide y suscita amor, en el dar y en el recibir, en la
comprensión y en la alegría compartida, en la ayuda y en el sacrificio, en la vida con
sus caminos y sus destinos; en todo esto, cuanto mas rica es una persona, tanto
mayor es la fuer%a del encuentro y la profundidad de la comunidad que se vive.
$. El hombre como un ser reli%ioso
El hombre se descubre a si mismo, se da cuenta de su libertad, de su
individualidad personal, etc. 5ero junto a ello descubre sus limitaciones, su
insuficiencia, su afán de hacer cosas sin llegar a reali%arse, descubre su impotencia
ante muchas realidades, experimenta una carencia personal que le permite el logro de
muchas metas pero sin alcan%ar la satisfacción plena y absoluta; 'uego descubre a
los demás y se abre a ellos en una relación de comunidad, de sociedad; ya no se
queda encerrado en su peque$o yo!, sino que se abre al mundo, al cosmos y se
siente parte de el, se identifica con el, pero desconoce su origen. >e la vida, ve el
orden de la naturale%a, ve la armoniílla con que hombre y naturale%a conviven, ve a
los demás que se parecen a +l, se pregunta 0de donde vienen2 0#acia donde van2
(esde el siglo >? ..&. se hi%o un intento por llegar al origen del cosmos por
medio de la ra%ón, pero quedaron bacillos en la existencia humana, es decir la ra%ón
no responde a todo. . partir de ese misterio, lo desconocido; es que el hombre ya no
solo se contenta abrirse así mismo, abrirse a los demás, y abrirse al mundo, sino que
se encuentra en la necesidad de abrirse a lo absoluto, al creador del cosmos, a la
divinidad, a (ios.
"ries influenciado por CeHman, dice* el hombre es esencialmente relacional de
forma que perdería su dignidad humana si se queda encerrado en el círculo de su
propio yo; mas ese carácter relacional posee una dinámica profunda que tienen como
meta definitiva y absoluta el t- de (ios.!
4:
5or lo tanto podemos afirmar desde este
punto, que el ser humano es aquella esencia que existe por (ios y que se reali%a
solamente en relación con +l, la comprensión de la existencia humana sólo es posible
si se le contempla como una existencia ante (iosE el hombre y su creador.
&on lo que hemos dicho hacemos evidente que cualquier explicación del
hombre que deje a un lado su dimensión religiosa, es totalmente insuficiente; solo
cuando es contemplado a partir de esa relación con (ios, creativa y fundante, se logra
describir su autentica imagen, solo en la realidad de (ios se encuentra el hombre
consigo mismo; pues el hombre es por naturale%a religioso, capa% de creer, como lo
ha demostrado por milenios, en (ios encuentra la explicación de lo inconocible y en el
encuentra su propio orine, considerándose una criatura hecha por algo o alguien mas
9
Cf. +otas de clase del curso de> Cuestión de Dios , -m"art-do "or> 5. Eduardo A0u-rre,
1er, semestre, %==%
1=
?4&E+E* )R@4*, A. @eolo0/a fundamental, 5. 19 A
grande, mas fuerte y mas sabio que +l mismo, y que el cosmos, es en (ios donde
encuentra el principio y el fin de su existencia.
En su afán de b-squeda, el hombre se experimenta determinado por una fuer%a
creadora, es decir, depender de algo o alguien que no es el mismo, por ejemplo* el
nacer sin quererlo, el tener que morir, el no poder elegir el lugar y el tiempo donde
nacer, el no poder elegir la familia a la que pertenece, etc. 5odemos decir entonces
que no hay humanidad sin (ios en cuanto que el hombre no es su propia medida, el
hombre es la criatura, el ser limitado que no tiene en si mismo la ra%ón de su
existencia, sino que vive de la relación con el absoluto t-; (ios no es algo extra$o al
hombre, sino el fundamento ultimo de su esencia y existencia.
& LA 'ENE()( DE LA REL)')ON
'a religión surge de una experiencia del hombre con lo desconocido, relacionad
íntimamente con el misterio. 'os estudios de fenomenología de la religión, muestran
latente y universal el fenómeno religioso, desde siempre el hombre ha tenido ese
vinculo con la divinidad, lo podemos notar como com-n denominador en las cinco
grandes religiones universales. Esta misma experiencia con lo divino, naturalmente ha
llevado al hombre a ordenar su mundo en dos dimensiones* lo profano y lo sagrado; y
es en el ambiente de lo sagrado donde cobra sentido la religión como administradora
de lo sagrado; seg-n #. #ubert, lo sagrado es la idea madre de la religión!
44
viene
siendo como la categoría con la que se intenta expresar los rasgos comunes en las
distintas religiones y que solo partiendo de ellos se nos hace comprensible el mundo
de lo religioso.
En la religión, el hombre entra en contacto con lo sagrado, lo minucioso, o lo
divino, gracias a un sentido especial no racional pero con alcance cognoscitivo. 'o
sagrado se caracteri%a por ser una categoría que designa el orden en que se inscriben
los fenómenos religiosos y todos sus elementos* objetos, actos, persona y
acontecimientos de la vida; tal orden de la realidad no se identifica con ninguno de los
objetos presentes en +l.
El mundo de lo sagrado esta apartado de lo profano por una barrera invisible,
por un umbral que el sujeto debe traspasar; traspasando ese umbral el hombre no se
encuentra necesariamente con realidades nuevas pero ciertamente ha penetrado en
otro mundo. Ese paso del umbral exige o supone una ruptura de nivel existencial que
lleva al sujeto a penetrar en el orden de lo ultimo, lo definitivo, lo -nico necesario, lo
valioso por si mismo, (ios, los dioses, lo sobrenatural, lo divino, lo absoluto, la
potencia, lo invisible etc. atributos que el hombre a dado al due$o de lo sagrado.
a. la reli%ión: una necesi$a$ e*isencial $el hombre
'a necesidad religiosa existencial del hombre, lo manifiesta el simple hecho de
que no hay en el mundo entero un lugar donde no se rinda culto a (ios. El hombre
desde antiguo descubrió la necesidad de abrirse a si mismo, de abrirse al mundo, de
abrirse a los demás y de abrirse a lo absoluto, fue en un ambiente de religiosidad,
entendiendo este t+rmino como la manifestación externa e interna de una creencia en
11
AA. BB. Filosofía de la Religión, ed. @rotta, &adr-d 199!, 5. 12A
la divinidad. Es en la religión donde el hombre ha logrado expresar su experiencia
vivida con ese absoluto que es (ios. Esto quiere decir que por mucho tiempo el
hombre estuvo convencido de que no se puede vivir sin dios y movido por no pocos
elementos*
El temor y el miedo es uno de los factores que provocan en el hombre la
necesidad de reconocer el poder de la divinidad, así como la admiración y el asombro;
posiblemente el hombre primitivo, no se cuestiono el origen de la naturale%a,
maravillado por lo que veía, todo le provocaba asombro, y maravillado ante la
perfección y el orden del universo orden; cada cosa perfecta que aparecía provocaba
en +l aun mas asombro, miedo y temor ante +se desconocido que tenia la capacidad
de crear algo perfecto y eso lo llevaba a ofrecer sacrificios para mantener su favor; los
sacrificios, aparecen entonces, para tener a los dioses de su parte o para aplacar su
ira dependiendo de la manifestación fenom+nica que ellos percibían en la naturale%a.
,eg-n (avid #ume, la divinidad es la autoproyección del hombre* cuando
reconoce la fuer%a invisible del absoluto, comien%a por proyectarle sus capacidades,
cualidades, sentimientos, forma física, etc. 3 comien%an a surgir entre el mundo
religioso las imágenes de dioses a los cuales les atribuyen las características físicas y
cualidades que la humanidad misma posee, todas sus cualidades positivas y finitas las
convierte en infinitas y perfectas atribuidas a la divinidad, de allí surgen las ideas de
(ios con sus respectivas imágenes. &ada fenómeno natural es obra de un
determinado dios, hay un dios de la guerra, un dios del amor, porque no puede ser el
mismo constructor el destructor, es lógico que deben ser obra de dos deidades
diferentes, el dios de la vida no puede ser el dios de la muerte. Es como va surgiendo
de esta manera progresiva el politeísmo, es decir la creencia en una diversidad de
dioses que controlan a los hombres y a la naturale%a.
47

'a apertura del hombre a (ios se manifiesta en la religión, cuado el hombre
cree necesario la existencia de un ser que supera las capacidades humanas que
pueda y quiera mantener es cosmos en orden y en perfecta armonía; no se pude
pensar un hombre sin (ios porque le necesita para vivir y para sobrevivir. 'a divinidad
comien%a a ocupar un lugar insustituible en la existencia del ser humano, para amar,
para odiar, para cultivar, para ganar la guerra, para recoger sus frutos, para procrear,
para la lluvia, para el sol, en definitiva el hombre necesita de la divinidad par vivir y
para morir.
b. el !olie+smo, !rimii#a reli%ión $el hombre
Explorando la vida humana desde sus más primitivos comien%os, en su
dimensión religiosa, consideramos que el politeísmo debió ser la primera y más
antigua religión de la humanidad. #ace aproximadamente unos 4D:: a$os toda la
humanidad era politeísta, es lo que nos muestran los escritos que alcan%an el margen
del tiempo en la historia escrita; es decir desde donde tenemos constataciones
escritas, mas bien dicho antes de que apareciera la escritura; el politeísmo era el
credo universal de la humanidad, y es ilógico afirmar que antes de que aparecieran las
letras, las artes, y las ciencias, el hombre fuera monoteísta. 'as tribus salvajes de
.m+rica, del Ifrica y de .sia, eran idolatras hasta relativamente hace poco, cuando la
1%
Cf. H'&E, ,aC-d, Diálogos Sobre la Religión Natural, Ed. S/0ueme, Salamanca 191!, "". 2$!=
cultura europea se expande por casi todo el mundo. ,in embargo todas ellas han
tenido la concepción de un ser perfecto que estableció el orden de toda la naturale%a,
como afirmaban tambi+n que la divinidad se les presentaba como un puro espíritu,
omnisciente y omnipotente, antes de concebirla como un ser todopoderoso pero
limitado, con paciones, apetitos, miembros, y órganos humanos.
48

'os hombres llegaron a la concepción de un poder invisible e inteligente a
trav+s de la observación de las obras de la naturale%a. 5osiblemente jamás tuvieron
otra idea más que la de un ser -nico que confió existencia y orden a esta vasta
maquina y ajusto todos sus partes de acuerdo con un plan universal y un sistema
armónico.
5ara nosotros hoy toda la naturale%a, el cosmos, y el universo tiene una
explicación lógica, a veces científica, desde la ra%ón, o desde la fe con una explicación
teológica; pero partiendo de los fenómenos y acontecimientos muchas veces
contradictorias de la naturale%a, y rastreando las huellas de una fuer%a invisible en los
diversos y contradictorios acontecimientos de la vida humana, necesariamente
llegaremos al politeísmo y a admitir la existencia de varias divinidades limitadas e
imperfectas. 5or ejemplo. 'a tormenta y la tempestad destruyen lo que el sol nutre; el
sol destruye lo que nutre la humedad del roció y de la lluvia; la guerra pude ser
favorable a una nación y traer consecuencias de miseria enfermedad y muerte para
otras, etc. 5odríamos seguir con los ejemplos pero, estos son suficientes para afirmar
que la vida en muchos casos esta regida por una fuer%a de opuesto y podríamos decir
que cada cosa, o nación están sujetos a la voluntad de una divinidad tan variada como
los acontecimientos de la naturale%a y de la vida humana. Esta fue la conclusión a la
que llegaron posiblemente los hombres antiguos para creer en una diversidad de
dioses y con esta concepción los pueblos que abra%aron el politeísmo, las primeras
ideas religiosas no surgieron de la contemplación de la creación, de las obras de la
naturale%a; sino por el inter+s de los hechos de la vida y de las incesantes esperan%as
y temores que mueven la mente humana.
4<

Esto los llevaba a elevar sus plegarias y ofrecer sacrificios a dioses diferentes
en diferentes situaciones y circunstancias; por ejemplo* Juno era invocada en los
matrimonios, 'ucina en los nacimientos, Ceptuno recibía la plegaria de los marinos,
los labradores cultivaban su campo bajo la protección de &eres; etc. &ada
acontecimiento natural se suponía gobernado por un sujeto inteligente y nada bueno o
malo podía suceder en la vida que no pudiera ser objeto de una determinada oración o
acción de gracias. Es así como el hombre movido por esperan%as y temores comien%a
a dar los primeros pasos tras el rastro de la divinidad.
c. el monoe+smo
'a doctrina de un (ios supremo y -nico, autor de la naturale%a, es muy antigua,
se propagó entre grandes y populosas naciones y dentro de ellas fue abra%ada por
hombres de todas clases y condiciones sociales.
El monoteísmo supone un grado especial de madure% intelectual por la que el
hombre es capa% de superar las imágenes y representaciones de lo divino y captar su
12
Cf. 4b-dem, "". 21$2.
1!
Cf. 4b-dem. "". !1$!2
verdadero contenido universal. ,ustituye a las imágenes por el concepto y entiende al
absoluto como suprema realidad. #istóricamente la idea mítica pluralista de la
divinidad fue corregida muy pronto por la filosofía que ve en la esencia divina las
propiedades siguientes* incondicionalidad, infinitud, generosidad ilimitada,
omnipotencia, absolut+%, unidad y unicidad!
4;
. Co obstante, 'a figura de ser supremo
como principio y fin de todo lo que existe, es una figura original que ha constituido una
de las vías históricas de acceso a la divinidad. ,e distingue dentro del monismo dos
g+neros* monismo inmanetista K5anteísmoL y monismo teísta KMonoteísmoL.
El monoteísmo consiste en eso* en creer en un solo (ios hacedor de todo lo
que ha existido, existe y existirá, antes del tiempo, en el tiempo y despu+s del tiempo,
trascendente que supera el tiempo y el espacio. Gn (ios todo poderoso, omnipotente
y omnisciente. 'os mas celebres filósofos le llamaron ,EN, como .ristóteles, el motor
inmóvil! 5latón le llamo la idea suprema, el principio del cual surgen todas las cosas y
hacia la cual tiende, la causa causante no causada, etc. 'os judillos le llamaron
3.>#E yo soy!. Es en el seno de la religión judía donde se tiene por primera ve% la
concepción de un (ios -nico, el (ios de .braham, el (ios de ?saac, el (ios de Jacob.
Es indudable que el monoteísmo o la creencia en un solo (ios, surge de una
experiencia de encuentro con (ios, el pueblo Judío lo descubrió despu+s de un largo
proceso de relación con (ios.
#ubieron sin duda otras culturas que hicieron un intento de creer en un solo
(ios, tal es el caso de los Mahometanos, dice #ume; pero que fracasaron por las
contradicciones internas a esa concepción de (ios adornada de elementos extremos
que la desvirtuaron; pero es el cristianismo que hereda la concepción del (ios -nico
de los judíos, quien pude sin suda probar el origen divino mas que cualquier otra
religión que esta libre de contradicciones frecuentes en la naturale%a humana!
4B
es
decir que es el cristianismo quien tiene la concepción y la fe mas perfecta en un solo
(ios.
- .ON.E/.)0N RA.)ONAL DE D)O(
)ras el análisis teórico6crítico, que los primeros pensadores hicieron a la
mitología griega presentada por #omero y #esíodo, con una estructura po+tica
intentaban explicar el origen del cosmos atribuy+ndolo a los dioses quienes dominaba
los cielos y la tierra; es una religión eminentemente politeístas; hesíodo en su
geogonía cuenta el nacimiento de todos los (ioses, y muchos coinciden con partes del
universo, con fenómenos cósmicos, en una explicación mítico6fantástico de la g+nesis
del universo y de los fenómenos cósmicos; para los griegos los dioses son fuer%as
naturales personificadas y a cada una de ellas, se le atribuye poderes sobre campos
específicos del universo. (e allí surge el pensamiento racional, teórico conceptual de
los primeros filósofos, entre los siglos >? y el siglo > a. &. donde tiene lugar la
revolución racional que desmontó las ideas fantasiosas con que se explicaba el origen
del universo o del cosmos desde la mitología griega, y no solo los orígenes del mundo
sino tambi+n su comportamiento, orden y armonía con que se desarrolla y evoluciona.
Gno de los elementos de la cultura griega que preparan la g+nesis de la filosofía es la
1#
J. (E ,.#./OC, Dios, horizonte del hombre, 9ac, Madrid, 4AA@, p.8;
17
Hume ,aC-d, )" c-t, 5. 71
religión, el arte y la poesía. 'a religión aspira alcan%ar a trav+s de representaciones no
conceptuales y de la fe, determinados objetivos que la filosofía busca mediante los
conceptos y la ra%ón que abandonado la fantasía buscará mediante la ra%ón buscara
el primer principio de origen a todo.
'a filosofía se define como el estudio de las causas ultima seg-n la lu% natural
de la ra%ón; es el ejercicio del intelecto en la b-squeda de la verdad por la vía de la
ra%ón.
&uando hablamos de las -ltimas causas y los primeros principios, nos estamos
refiriendo al origen, al principio de todo lo que existe. . lo largo de la historia del
pensamiento, los diferentes pensadores de la filosofía dieron diversidad de
explicaciones racionales, lógicas, en la antigPedad, pero no encontraron con
propiedad el verdadero origen, de donde parte toda la creación* que es en (ios, qui%á
por la misma naturale%a del pensamiento todo se quedo racionali%ado y fue hasta en
la edad media con los padres de la iglesia donde se retomo el pensamiento de los
mas grandes exponentes de la edad antigua, que fueron 5latón y .ristóteles,
retomados por ,an .gustín y ,anto )omas en la edad media.
a. Los !resocr1icos
'os presocráticos en el siglo > a.&. fueron los primeros en revolucionar el
pensamiento, con las interrogantes de la vida 01ui+n soy2 0(e donde vengo2 0#acia
donde voy2 Ellos se pregunta el porque de las cosas y su origen, el cual lo
encontraron en la naturale%a misma, en lo físico.
)ales de Mileto, a$o B7<6;<B a. &. iniciador de la filosofía de la física,! para +l,
el -nico principio originario, causa de todas las cosas que son es el agua. )odo lo
existente necesita de la humedad, la desecación total terminaría con la vida; el agua
será el manantial -ltimo de la vida y de todas las cosas; todo proviene del agua, todo
sustenta su propia vida mediante el agua y todo.
4D
.naximandro* a$o B4: F ;<; a. &. encuentra el principio de todo lo existente
en lo indefinido, lo infinito de las cuales proviene absolutamente todas las cosa.
4@
.naxímenes de Mileto* a$o ;@; F ;7@ a. &. para +l el principio debe ser algo
infinito, pero hay que pensarlo como aire infinito, sustancia a+rea ilimitada. (ice* al
igual que nuestra alma sostiene y nos gobierna, así el soplo y el aire abra%an todo el
cosmos!
4A
.
#eráclito de Efeso* a$o ;<< F <@< a. &. 5ara #eráclito el principio que da
origen a todas las cosas es el movimiento, nada permanece estático, todo fluye y se
modifica sin excepción.
7:
5itágoras* a$o ;BA F <D: a. &. El principio o arg+ de las cosas, es el numero;
+l habla de la armonía cósmica, todas las armonías representan n-mero enteros, el
alma es inmortal y se transforma en otras cosas vivientes.
74
'os pitagóricos
identificaron lo divino con el n-mero como medida y armonía del cosmos.
11
Cf. Ant-serer-, ,ar/o, H-stor-a del "ensam-ento F-losDf-co . C-ent/f-co, Ed. Herder, 5. 21
1
4b-dem, ". 29
19
4b-dem, 5.!%
%=
4b-dem, ". !%
%1
Flores SEncheF, )scar F. F-losof/a, te9to de Clases
Jenófanes* con el se desarrolla una teogonía donde trata y objeta el carácter
antropomórfico de la divinidad, dice que el #ombre crea imágenes de (ios partiendo
de su experiencia y readjudica características y cualidades que son propias del sen
humano y acomoda a los dioses a su cultura, sus rasgos físicos y sus costumbre,
Jenófanes, desmitifica expresamente las diversas explicaciones míticas de los
fenomenitos naturales atribuidos a los dioses.
77
5arm+nides* para +l, el principio de todas las cosas es el ser, las cosas son y
no pueden no ser, la nada no se puede pensar.
78
Emp+docles sigue la lógica y el
principio de 5arm+nides, es imposible el nacer y el perecer, entendidos como un
porvenir de la nada y un ir hacia la nada, porque el ser es y el no ser no es.
5odríamos enumerar a cada uno de los filósofos presocráticos que crearon los
cimientos donde descansa todas las estructuras de pensamiento que procedieron, el
pensamiento es evolutivo como todas las cosas que existen en el universo, y paso a
paso se fue perfeccionando. 'as teorías o doctrinas de los primeros filósofos,
representan la desmitificación de la naturale%a y con ello se desvanece el poder
atribuido a los numerosos dioses de la cultura griega. 5aulatinamente se va pasando
de un percibir puramente material, al concepto para luego llegar a lo desconocido en
el pensamiento de los filósofos mayores de la edad antigua. ,e vislumbra una
trascendencia de lo físico a lo que esta mas allá de lo físico, de lo perceptible a lo que
no se puede ver, de lo material a lo puramente espiritual, del ámbito de los sentidos al
campo del pensamiento, las ideas y el cora%ón; el paso de lo concreto a lo abstracto.
b. (ócraes,
,ócrates nació hacia el a$o <D: y murió en el a$o 8AA a. &. no se registra
ning-n libro escrito con pu$o y letra propio, pero sus seguidores y discípulos han
escrito sobre su doctrina.
El primer punto de referencia sobre quien centra su reflexión +ste pensador es
el hombre, busca la naturale%a y la realidad ultima del hombre y su esencia. En ese
afán de descubrir la esencia pura del hombre, ,ócrates llega a afirmar que el hombre
es su alma! puesto que es el alma la que distingue al hombre de manera específica,
de las demás cosas. ya ,ócrates no esta embele%ado en la naturale%a física como los
naturalistas sino que +l ve mas allá de los que nos presentan los sentidos, el alma,
entendida por nuestro filosofo como la ra%ón y la cede de nuestra actividad pensante y
+tica; es decir, el alma es el yo pensante. (e ahí que ,ócrates relacione el
almaQra%ón, +tica y moralidad, como si una implicara o desembocara en la otra. Es
evidente que si el alma es la esencia del hombre, cuidar de si mismo significa cuidar
no el propio cuerpo sino la propia alma.
7<
,ócrates da un paso mas en el acercamiento a lo absoluto, la divinidad, (ios; la
concepción de (ios que tenia ,ócrates lo llevo a que sus enemigos lo condujeran a la
muerte. Rste filosofo concibe a un (ios6inteligencia ordenadora y lo sostiene con
argumentos fuertes que mas tarde van ha ser como una de las primeras vías al
%%
A+@4SER4, ,ar/o, )".C-t. ". #!
%2
4b-dem 5. #7
%!
Cf. 4b-dem, ". #$
conocimiento de (ios que llega hasta nosotros* aquello que no es mero fruto del a%ar,
sino que sino que se ha constituido para lograr un objetivo y un fin postula una
inteligencia que lo ha producido ex profeso. En articular, si observamos al hombre,
advertimos que todos y cada uno de sus órganos poseen una finalidad de modo que
no puede ser en ning-n caso ser explicados como consecuencia del a%ar, sino
-nicamente como obra de una inteligencia que ha concebido expresamente dicha
finalidad.!
7;
Ese dios inteligencia es invisible a nuestras percepciones, como invisible es el
alma, sin embargo el alma aunque no se ve es la esencia del hombre, y nadie se
atreve a afirmar que, dado que el alma no se ve, no existe; lo mismo sucede con (ios
no podemos afirmar que (ios no existe solo porque no lo podemos ver desde los
sentidos.
c. /laón
5latón nació en .tenas hacia el a$o <7D a.&. su nombre propio fue .tistocles y murió
hacia el a$o 8<D a. &.
En su filosofía habla de un mundo de las representaciones y de un mundo de
las ideas. Es en el mundo de las ideas donde aborda la concepción de la divinidad,
pues es el mundo de las ideas eternas, inmutables; para +l son las realidades
inteligibles que no son simples conceptos sino que son entidades, sustancias, son, el
verdadero ser, el ser por excelencia. 5ara 5latón las ideas son las esencias de las
cosas, es decir aquello que hace que cada cosa sea y constituyen el modelo
permanente de cada cosa, son el ser en plenitud y nada puede existir si no es por
participación de la idea.! &uya participación en el la idea suprema que el sumo bien y
que hace que todas las cosas sean buenas.
'as ideas puras y eternas son en si, para si, y por si, t+rminos que indican los
rasgos de no relatividad y de estabilidad, expresan el carácter de absoluto. .firmar
que las ideas son en si y para si! significa sostener que son puras y que se bastan a
si mismas que permanecen aunque lo visible cambie. En definitiva, las ideas son las
verdaderas causas de todas las cosas sensibles, las ra%ones -ltimas y supremas.
5latón escribe* la sustancia es la que realmente es, carente de color, sin figura e
intangible, y que solo puede ser contemplada por el timonel del alma, por el intelecto y
es el objeto propio del genero de la verdadera ciencia, que ocupa este lugar; porque el
pensamiento de un dios se nutre de intelecto y de ciencia pura!
7B
.l lugar supraceleste le llamó 5latón lugar hiperuranio! que significa lugar
sobre el cielo o sobre el cosmos físico; indica un lugar que no es en absoluto un lugar,
que es el lugar donde las ideas se encuentran y que solo son captadas por la parte
mas elevada del alma, es decir por la inteligencia y solo por +sta.
5latón hablo de una idea suprema, la idea de las ideas, la creadora de la que
emanan las demás ideas, puesto que cada cosa existente en el universo, son la
imagen de una idea. &omo dice Johann "i,&#', el posible que 5latón haya tenido en
la mente la idea de un solo (ios, creador y ordenador de todo; y es por ello que
presenta dos vías por las que llevan a +l* 46 todo movimiento procede de un alma, tras
%#
4b-dem, ". 9%
%7
A+@4SER4, ,ar/o )".C-t, 5.1%9
los movimiento ordenados del mundo hay una alma buena que lo mueve todo. 76 en la
c-spide de las ideas esta el bien, en que tiene su ra%ón de ser todo lo existente, pero
que está may allá de todo ser.
7D
$. Arisóeles
.ristóteles nació en Estagira hacia el a$o 8@< a. &. hijo de y murió hacia el a$o
877 a. &.
En su pensamiento habla de una filosofía primera y de una filosofía segunda;
+sta -ltima trata toso lo concerniente a la física, el mundo de lo sensible, y la filosofía
primera aborda todo lo referente a la metafísica, el estudio de lo suprasensible.
.ristóteles divino la Metafísica de cuatro maneras diferentes* 46 la metafísica indaga la
s causas y los principios primeros o supremos. 76 indaga el ser en cuanto se. 86
indaga las substancias. <6 indaga a (ios y las substancias suprasensibles.
7@
.hora
bien, como (ios es el fundamento -ltimo del ser, la filosofía primera puede tambi+n
llamarse teología!; solo ella entre todas las ciencias es fin en si misma, es la mas
divina de todas, en ella se actuali%a do forma mas noble el espíritu por el que el
hombre es semejante a (ios.
7A

En esa b-squeda de las primeras causas, .ristóteles establece cuatro causas
que corresponden al mundo del devenir* la causa formal, la causa material, la causa
eficiente, y la causa final. En este planteamiento entra la materia y la forma que
culmina con la finalidad a la que se encamina el devenir del hombre. .l acu$ar los
t+rminos de materia y forma, .ristóteles introduce tambi+n el concepto de sustancia
para designar lo que hace ser a la cosas; para el has sustancias sensibles y
sustancias suprasensibles, las sensibles son aquellas que corresponden al mundo
físico y que son evidentes al hombre porque poseen un cuerpo o materia; y las
suprasensibles son las que no tienen un cuerpo y no son evidentes a los sentidos, es
la esencia pura, la verdadera. 'as sustancias son las realidades primeras en el sentido
de que todos los demás modos de ser dependen de la sustancia. 'a sustancia es
incorruptible e incorpórea y eterna, como el tiempo por ejemplo; el movimiento se da
en un antes y un despu+s, pero hay un primer principio que es causa del movimiento
eterno, por lo tanto ese principio tiene que ser eterno, tambi+n ese principio tiene que
ser inmóvil y solo lo inmóvil y solo lo inmóvil es causa absoluta. Es así como
.ristóteles llega a la idea del MS)SN ?C>S>?'! que no es movido por nada pero que
produce el movimiento de todo el universo; Kese motor inmóvil es (iosL de ahí que
(ios por ser eterno, desde siempre ha traído como objeto de amor el universo, el cual
desde siempre ha debido existir tal como es.
(ios, dice .ristóteles* piensa la cosa mas excelente, pero la cosa mas
excelente es (ios mismo, es decir (ios se piensa a si mismo, es actividad
contemplativa de si mismo, es pensamiento de pensamiento. En conclusión, para este
pensador, la esencia pura que es (ios, es la causa causante no causada, es el fin
ultimo hacia el cual tienden y hacia el cual están ordenadas todas las cosas, es el
%1
Cf. F4SCHL, ?ohann, &anual de H-stor-a de la F-losof-a, ed. Herder, Barcelona 1991, 55. 19$=
%
A+@4SER4, ,ar-o, o". C-t, ".17!
%9
F4SCHL, ?ohann, )". C-t. 5. !
motor inmóvil que sin ser movido produce todo movimiento y orden de todo el
universo, en eterno, incorpóreo, incorruptible que se basta a si mismo.
8:
e. (an A%us+n
,an .gustín nació hacia el a$o 8;< en )egaste de Cumidia Kal norte de IfricaL
y murió hacia el a$o <8:; no sin antes haber dejado para el cristianismo un enorme
legado, su pensamiento, sus obras.
,an agustín recopiló la filosofía platónica y elaboró todas sus reflexiones tanto
filosóficas como teológicas teniendo en como base el pensamiento de 5latón. 5odría
decirse que el pensamiento de .gustín de #ipona, es la cristiani%ación del
pensamiento de 5latónico. En nuestro tema lo que nos interesa por ahora, es la
concepción que ,an .gustín tenia sobre (ios.
(entrote su tratado de verdad, este santo padre de la iglesia aborda el tema de
(ios colocándolo como la ultima redad, la verdad suprema. . tal punto que dice que a
(ios ya no es necesario demostrar su existencia pues esta ya contenido en todas las
ideas de nuestro espíritu. ,iempre que pensamos estas ideas eternas, tocamos a
(ios; puesto que (ios es antes que el mundo, axial las ideas eternas son el nosotros
anteriores a todo conocimiento. Es por ello que encontramos en nosotros la felicidad,
aun antes de ser felices; la sabiduría, antes de ser sabios; la verdad, aun antes de
haberla encontrado. Cuestro saber imperfecto supone el saber perfecto de (ios.
84
&uando habla de verdad suprema, esta coincide con (ios, y con la segunda persona
de la ,antísima )rinidad, dado que la verdad suprema no es inferior al padre, siendo
connatural a +l, por lo tanto (ios es >erdad.
.unque .gustín no consideraba necesaria una demostración de la existencia
de (ios, el presenta varias*
5rimero* los grados de perfección, anali%ando los rasgos de perfección de las
cosas y del mundo, se llega gradualmente hasta su artífice que es (ios la perfección
suprema de la que participan todas las cosas.
,egundo* consensus gentium; se encontraba entre los paganos, y consiste en
deducir que* todo ser humano con uso de ra%on, con algunas excepciones, toda la
especie humana confiesa que (ios es el creador del mundo.
)ercero* los diversos grados del bien, todas las cosas son buenas, unas mas
que otras unas menos, pero todo es bueno porque en virtud de la creación todas
participan del bien supremo que es (ios.
&uarto* el amor de Dios; .gustín no demuestra la existencia de (ios con un con
un propósito puramente intelectual, sino que lo hace, para go%ar de +l, para colmar el
vació de su alma, para poner fin a la inquietud de su cora%ón, para ser feli%.
87
2. (an Anselmo $e Aosa
2=
Cf. A+@4SER4, ,ar/o, )". C-t. 55.17$112.
21
Cf. F4SCHL ?)HA++, )". C-t. 5. 127
2%
Cf. A+@4SER4, ,ar/o, )". C-t. 5. 21$29
,an .nselmo de .osta constituye la máxima expresión de la corriente filosófica
platónica6agustiniana, y una de las cumbres del pensamiento medieval. Cació hacia el
a$o 4:88 en .osta, y murió hacia el a$o 44:A.
&on lo referente al tema de (ios, todo el pensamiento de san .nselmo se halla
dominado por la idea de (ios y nos presenta varias pruebas de su existencia. 5ara +l
una cosa es hablar de la existencia de (ios, y otra es hablar su naturale%a. ,e trata de
dos posturas distintas, una cosa es preguntarse si existe algo otra diferente es
preguntarse en que consiste. 5ara ello nos presenta las pruebas aposteriori y las
pruebas a priori o argumentos antológicos.
'a primera prueba aposteriori se basa en que cada uno se llega a adue$arse de
las cosas que ju%ga como buenas. 'a bondad, en virtud de la cual las cosas son
buenas, solo puede ser una y por lo tanto, si las cosas son buenas, existe la bondad
absoluta.
'a segunda prueba consiste en la idea de grande%a, no especial, sino
cualitativa, solo existe una grande%a suprema de la cual todas las demás no son mas
que una participación gradual.
'a tercera prueba consiste en la formulación de .nselmo* todo lo que es existe
en virtud de algo o en virtud de nada; por tanto, o se admite la existencia del ser en
virtud del cual las cosas son, o no existe nada.! 5ero, puesto que existe algo
entonces, existe el ser supremo.
'a cuarta prueba se extrae de la constatación de los grados de perfección, que
se basa en la jerarquía de los seres que exige que haya una perfección primera,
absoluta.
5ara los argumentos antológicos, .nselmo afirma que (ios es aquello de los
cual nada mas grande puede pensarse!. Esto lo piensa incluso un ateo cuando afirma
(ios no existe!, para negar a (ios, sabe que habla de un ser del cual no puede
pensarse nada mas grande. En otras palabras, si (ios es el ser del cual no se concibe
nada mayor, no es posible considerarlo como existente en el pensamiento, pero no
en la realidad porque de lo contrario ya no seria el mas grande.
88

%. (ano Tom1s
)omas de .quino, nació en el castillo de Noccasecca, junto a Cápoles hacia el
a$o 477; y murió en el a$o 47D<; constituye la cima de la escolástica medieval, y de
manera unánime se le considera el mas grande de los filósofos de la edad media. "ue
el qui+n cristiani%ó el pensamiento aristot+lico en pro del cristianismo. Entre sus
escritos, es históricamente reconocido por fundamentar la f+ desde la ra%ón en virtud
de las cinco vías para demostrar la existencia de (ios; 3 son*
La vía del cambio: en nuestro mundo algunas cosas cambian, por lo que, todo
lo que cambia está movido por otro, porque una cosa no cambia si no es en potencia
aquello en lo que acaba en cambio y por lo contrario provoca un cambio en la medida
en que es un acto. Es así como llega hasta el primer motor inmutable y necesario al
que todos llamamos (ios.
22
Cf. 4b-dem, "". !%9$!2!
La vía de la causalidad eficiente. Co hay en el mundo una cosa que sea causa
eficiente en si misma, porque entonces tendría que ser antecedente a si misma, lo
cual es imposible. En la serie de las causas eficientes no es posible llegar hasta el
infinito, porque en todas las causas eficientes ordenadas, la primera es la causa de las
causas intermedias y las intermedias son las causas de las ultimas; pero sin una
causa primera, serian imposibles las causas intermedias y las causas ultimas por lo
que es necesario admitir una causa eficiente a la que todos dan el nombre de (ios.
La vía de la contingencia. En la naturale%a hallamos cosas que es posible que
sean y que no sean, porque nos encont<ramos con que se engendran y se
corrompen, y por consiguiente, tanto les es posible ser como no ser. 5ero es imposible
que existan siempre, porque lo que puede no ser, en alg-n momento no es. ,i todo
pudiese no ser, en alg-n momento no habría existido nada. .hora bien, si esto fuera
verdad, tampoco ahora existiría nada, porque lo que no existe solo comien%a a existir
a trabes de alguien que ya existe, por necesidad; ese ente que posee en si mismo la
propia necesidad y que no la recibe de ning-n otro, sino que mas bien causa en otras
cosas su propia necesidad, es al que todos los hombres llaman (ios.
La vía de los grados de perfección. Entre los entes hay entes mas buenos y
menos buenos, mas y menos verdaderos, esto lo predicamos en relación a algo que
es lo máximo, de ahí que existe algo que es máximamente verdadero, noble, bueno, y
por consiguiente que es ser en grado máximo que es para todos los entes la causa de
su ser, de su bondad y de todas las demás perfecciones, y a esto se llama (ios.
La vía de la finalidad. )odas las cosas del universo se mueven en orden a una
finalidad, ahora bien, todo lo que no tiene conocimiento no pude moverse hacia un fin,
al menos que est+ dirigido por alg-n ente dotado de conocimiento e inteligencia como
la flecha está dirigida por el arquero. 5or eso existe un ser inteligente que dirige todas
las cosas naturales hasta su propio fin, a este ser nosotros le llamamos (ios.
8<
h. Emmanuel 3an
Tant nació en TUnigsberg hacia el a$o 4D7<, hijo de padres religiosos y
educado bajo la misma religión &ristiana; muró hacia el a$o 4@:<. dentro de
sus numerables escrito, sobre salen* la critica de la ra%ón pura, la critica de la
ra%ón practica y dentro de su obra dialéctica trascendental, aborda el tema de
(ios; que es nuestro tema de inter+s.
Tant dice, que la ra%ón ordena todo el material de la experiencia bajo
tres ideas* 46 toda la experiencia interior bajo la idea de alma. 76 toda la
experiencia exterior bajo la idea de mundo. 86 toda la experiencia interior y
exterior bajo la idea absolutamente suprema de (ios. .sí es como +ste
pensador moderno llega a las tres seudometafísicas* alma, mundo y (ios.
&on referencia a (ios dice* en teología fallan todas las pruebas que de la
idea de (ios, quieren hacer un ser rea.
rueba teológica. Co es cierto que todo est+ en el mundo ordenado a un
fin, si así fuera, podría ser tambi+n casual. (e ahí solo se podría concluir un
ordenador, no un creador; un (ios sabio y poderoso y no un (ios infinitamente
sabio y omnipotente.
2!
Cf. 4b-dem, "". !$!9%
rueba cosmológica. El que de la existencia del mundo concluye la existencia
de (ios, concluye una serie infinita de causas y salta del ultimo concepto al
(ios real, lo que seria antológico.
rueba antológica. )odas las pruebas de la existencia de (ios son
antológicas, pues todas pretenden probar por conceptos un (ios real. .hora
bien, la existencia no es nota de concepto, y, por lo tanto nunca es licito concluir
del concepto la existencia real.
.hora bi+n, si la existencia de (ios no se puede demostrar por
deducciones lógicas racionales, ninguna ciencia puede tampoco demostrar que
no hay (ios. 5or eso concluye Tant, hube de suprimir la ciencia para hacer
lugar a la fe.!
8;
4 .R)T).A A LA REL)')ON
a. El aeismo
,e puede distinguir dos tipos de ateismo* El ateismo práctico, que no tiene una
postura teórica, sino sólo se trata de vivir sin (ios, como que si +l no existiera, se
asume una actitud de indiferencia, donde no cabe la pregunta por (ios, que es la
indiferencia total, ignorando totalmente a (ios, este es la postura típica del mundo
contemporáneo, en donde el hombre quiso autoafirmarse, cayendo en un
egocentrismo, todo para sí y nada para (ios. En el ateísmo teórico hay una negación
sistemática que se hace de (ios, la problemática es (ios, entonces se trata de
convencer con afirmaciones lógicas que (ios no existe. ,u mayor afán es demostrar
la no existencia de (ios a trav+s de ra%onamientos y reflexiones sistemáticas.
En la perspectiva de un ateismo teórico6sistemático encontramos otros
planteamientos de carácter negativo. Estos son la filosofía analítica y el positivismo
lógico, sistemas que por emplear el m+todo de análisis lingPístico, desmantelan el
problema en su raí%. ,emejante actitud no se caracteri%a precisamente por la
b-squeda de la trascendencia; elimina el problema porque no cabe indagación sobre
la misma
8B
.
b. La cr+ica $e 5euerbach
"euerbach caracteri%a su evolución espiritual con diciendo* mi primer
pensamiento fue (ios, el segundo la ra%ón, el tercero y ultimo el hombre!. 5ara +l, se
entiende la religión partiendo del hombre; no creó (ios al hombre, sino que el hombre
se ha creado a (ios a su imagen y semejan%a, (ios no es más que la humanidad
personificada. ,i bien el individuo muere, la humanidad es inmortal, si bien el individuo
sufre, la humanidad es siempre feli%; si bien el individuo es imperfecto, la humanidad
es (ios. Es menester, por tanto, hacer bajar de nuevo a (ios del cielo a la tierra y
hacer al hombre, de camarero de (ios cuidando de la tierra. 0&ómo llegaron los
hombres en absoluto a la idea de un (ios trascendente2 El hombre se ve amena%ado
2#
Cf. F4SCHL, ?ohann, )". C-t. 5". 21%$21!
27
Cf. A,)LF). &'()*, ,-os, ate/smo . fe, S/0ueme, Salamanca, 191%, ". 1%1$1%#
de peligros, se enfrenta impotente ante la muerte; necesita un ayudador poderoso y
hasta omnipotente, y se inventó un (ios. el sepulcro del hombre es el lugar de
nacimiento de los dioses. 5or su miedo, por su ansia de felicidad, por su deseo de
inmortalidad, se forjan los hombres sus dioses!.
8D
'a confian%a en (ios, le ha quitado la confian%a en sus propias fuer%as y se le
ha enga$ado a vivir para el mas allá en ve% de mejorar el mas acá. 5or eso solo
seremos felices sobre la tierra cuando hayamos extirpado de ella la religión. El
hombre no go%ará de su sana sensibilidad hasta que no haya destruido todas la
ilusiones ultraterrenas; el hombre es lo que come!, en lugar de pr+dicas sin valor,
d+le al pueblo aliento sano, pues la comida se transforma en sangre, la sangre en
cora%ón, el cora%ón en cerebro, y el cerebro en espíritu interior.
c. El mar*ismo " la reli%ión
'as tres actitudes que han sido fundamentales para todo el marxismo* son
antirreligiosos, antimetafísicos, y antiindividulistas.
Marx tiene a la religión por responsable de la actual miseria social del
proletariado. En ve% de provocar a los trabajadores a la lucha abierta para mejorar su
miseria, se ha adormecido ese espíritu de lucha por la promesa en una recompensa
de ultratumba, la miseria religiosa es, de un lado la expresión de la mecería real; la
religión es el suspiro de la criatura atribulada, el cora%ón de un mundo sin cora%ón,
como es el espíritu de los estados sin espíritu. Es el opio del pueblo.!
8@
El crimen de la
religión esta en que, por la promesa de una felicidad en el otro mundo se le ha quitado
al hombre la dicha en +ste; la religión debe ser extirpada a fin de que los hombres
vean de una ve% sus cadenas de esclavos y se levanten contra sus verdugos.
5ara Marx, el individuo es caduco, frágil, necesitado de protección y sin
importancia. 'a especie hombre, es fuerte, indestructible y perfecta; es (ios que ha
descendido a la tierra.
.l parecer Marx no recha%a del todo la idea de (ios, ni la ataca directamente,
sino a trav+s de la religión, el esta en contra de la religión y de la manera en que se
presenta a (ios, y como es usada la imagen de (ios para adormecer la mente del
hombre.
$. La !osura $e Nie6che
El retoma la idea de (ios, pero la vincula al sentido de la vida, entendida como una
realidad radical que fundamenta los valores +ticos y socioculturales. El hombre no
reconoce sus propias facultades por miedo o por temor, por lo que desde una
incapacidad opta por la alienación, someti+ndose y dependiendo de un (ios que es
imaginario.
Ciet%sche calcula las consecuencias de la negación de (ios, que afectan a las
mismas bases del pensamiento y a los principios de la acción. ,i se prescinde de
(ios, quedan proscrito el ser, el lenguaje y la propia ra%ón, ya que todos ellos llevan el
enigma del (ios tradicional. Ciet%sche está convencido que (ios debe desaparecer
21
Cf. F4SCHL, ?ohann, )". C-t. 5. 2!2$2!!
2
F4SCHL, ?ohann, )". C-t. 5.2#2.
mediante el surgimiento de un nuevo tipo de hombre, el superhombre, como fruto del
lan%amiento a la conquista del infinito, como un vacío que hay que vencer. El
superhombre al identificarse con una ra%a, provocó el nacimiento del nacional
socialismo creyendo que desde +ste Knacional socialismoL se alcan%aba el
superhombre (ios ha muerto; queremos que viva el superhombre.! .caso el
superhombre nos traiga lo que buscamos de positivo y creador. tiene que aparecer, el
hombre salvador, el que devuelve a la tierra su destino, ese vencedor de (ios y de la
nada!.
,eg-n Ciet%sche cuando nos habla de la muerte de (ios, no nos podemos
librar de ese (ios, mientras creamos en la gramática, por eso dice que existe un
nihilismo que se muestra en la fe puesta en un (ios ya muerto, como una fe que no se
puede superar.
8A

.l hablar de +sta manera, no pretende hacer del superhombre un ser supremo,
(ios, sino comprender el ser como relación consigo mismo; relación que sólo tiene
cumplimiento en el hombre, porque sólo +l es la causa y el goce del eterno retorno de
las cosas; como vemos el hombre se ha creado a un (ios como proyección de sus
propias capacidades, porque +l no asume sus capacidades, primero por temor a ser
due$o de sí mismo, autor y protagonista de su vida; segundo por ser incapa%, y por
eso opta por la alineación, adhiri+ndose a un (ios que seg-n +l es imaginario, vivo,
infinito de posibilidades, el tener la idea de (ios, es consecuencia de una falta de
identidad, de una ausencia de conocimiento del 3o del ser humano, de su
protagonismo; para Ciet%sche lo -nico que puede rescatar al hombre de esta
alineación como hemos visto, es su famosa idea del ,uperhombre!, que es aquel que
asume sus propias capacidades, aquel que se lan%a, que quiere llegar al infinito, y que
trasciende.
e. .once!ción 2reu$iana
"reud en su teoría sobre el origen de la idea de (ios, tiene el propósito de
volver al ser humano a su estado original; seg-n "reud la fuente originaria de la
creencia religiosa se encuentra situada en la interpretación de los deseos e impulsos
que se hacen de la vida instintiva en la trama del psiquismo humano. 3a que seg-n +l
todo se reduce a la b-squeda del placer y al recha%o del displacer. ,eg-n +l la idea de
(ios se explica mediante una neurosis colectiva que tiene por fundamento el sentido
de culpabilidad y el instinto de protección, es decir que el ser humano una ve% que se
siente amena%ado, se siente d+bil psicológicamente, de tal manera que el hombre
proyecta sobre sí mismo una realidad trascendente todopoderosa que ejerce las
mismas funciones que el padre terreno.
<:
. Este padre terreno así nos plantea "reud,
es el que viene a remediar las necesidades y satisface los deseos, nos presta
seguridad y perdona las culpas, pero tambi+n marca la rectitud y exige
responsabilidades; mientras que por otro lado la figura del padre universal que es
(ios, es símbolo de poder, de la autoridad, del orden prohibido y de la acción
protectora, que constituye en este sistema el punto de articulación de la conducta
29
?AC)B) &'()*, +-h-l-smo . cr/t-ca de la rel-0-Dn en +-etFsche, Ed. @rotta, &adr-d, 199!, ". 2#7.
!=
Cf. CARL)S <)&E*, La Cr/t-ca freud-ana de la rel-0-Dn, Ed. @rotta, &adr-d, 199!, ". 29.
religiosa y moral de la persona humana. Esta idea del padre universal dotado de
caracteres divinos es más fruto de la imaginación anhelante y temerosa que del
discurso racional. 3a que su procedencia surge del psiquismo superior que es la
inteligencia y la voluntad, mientras que el psiquismo inferior no es más que la
afectividad y los sentimientos.
El (ios omnipotente y justo y la bondadosa Caturale%a se nos muestran como
magnas sublimaciones del padre y de la madre, o mejor a-n, como renovaciones y
reproducciones de las tempranas representaciones infantiles de ambos!. 'a idea de
(ios no es otra cosa que la ideali%ación del padre que cada persona ha creído ver o
hubiera deseado tener, ignorando que no son más que los rasgos de su propio deseo,
el individuo humano sublima los atributos paternos de autoridad, poder, justicia,
bondad y construye con ellos la figura de un padre ideal convertido en (ios.
2. El 'nosicismo
El agnosticismo lo podemos entender inicialmente como la teoría filosófica que
defiende la imposibilidad del hombre para poder conocer a (ios, tanto en lo que se
refiere a su existencia como a su naturale%a; tiene su raíces profundas en el
positivismo que pone como criterio de verdad la verificación experimental, y en el
criticismo Tantiano, que niega la cognoscibilidad de los objetos de la metafísica, como*
(ios, alma6no-meno, etc.
<4
Co se está negando a (ios, pero como si se hiciera,
porque no se puede conocer.
El hombre al ser limitado por su naturale%a corporal, no corta su conocimiento
sino su poder en cuanto a su capacidad intelectual. En cambio (ios trasciende todo y
hace al mismo tiempo que el hombre trascienda. 5or esta ra%ón nadie puede afirmar
una ausencia de (ios porque el hombre al negarlo, lo está más bien afirmando, no
solo en su ser sino tambi+n en el mundo y en la ra%ón humana. El sentido de la
cuestión agnóstica, seg-n su etimología, consiste en abstenerse del conocimiento que
se utili%a para abordar la cuestión de (ios, ya sea para negarlo o afirmarlo, porque
ellos consideran que está más allá de lo que puede tener el conocimiento.
El hombre actual, con tanta tendencia, vive una situación tan limitada que al
conocimiento le resulta, la cuestión de (ios, como inaceptable, y por ende queda
reducida a un ámbito privado, de sentimientos y opiniones. El hombre contemporáneo
tambi+n tiene sentimientos de amor, pero les da el carácter privado, parte de una
realidad personal que sirve sólo para +l y no para los demás, y en ese tipo de
religiosidad com-n en nuestro tiempo, muchas veces (ios queda reducido a un mero
sentimiento personal.
<7
El agnosticismo; es un conocimiento filosófico que se refiere a la negación del
conocimiento racional y el recha%o de las ideas metafísicas como irracionales y la
naturale%a de las realidades trascendentales Kcomo lo es (iosL no pueden alcan%arse
por medio de la ra%ón. Esta actitud solo propicia a las ciencias experimentales, una
tentación permanente del espíritu que se sit-a entre el dogmatismo y el escepticismo.
!1
AA. BB., Agnosticismo en> Enc-clo"ed-a ,-dEct-ca 'n-Cersal 4, Ed. B-blo0raf, Barcelona, 19=, "" 2!.
!%
5A++E+BER<, Golfhart, @eolo0/a S-stemEt-ca, Com-llas, &adr-d, 199%, "". !71
; EL HOMBRE EN (U A/ERTURA A UNA 5UERZA
DE(.ONO.)DA
a. La !osura $e Mauricio Blon$el
9londel dice que el hombre debe acoger el don de la Nevelación, porque le
permite el encuentro con (ios. ,i el cristiano se presentara como facultativo, si nos
fuera permitido rehusar impunemente el don divino que nos anuncia, entonces el
renunciamiento a una vocación más alta nos dejaría en el nivel en que el hombre se
eleva espontáneamente, entonces la idea de lo sobrenatural no plantearía ning-n
problema a la filosofía, y por eso el hombre debe acoger la revelación. ,i nos
preguntamos 0&uáles son las condiciones, gracias a las cuales podemos captar las
exigencias de la Nevelación2 9londel, manifiesta la necesidad de lo sobrenatural la
cual, no exige que (ios se revele; desvela simplemente el a priori gracias al cual
podemos captar y admitir las exigencias de la Nevelación.
&uando 9londel, buscando por el m+todo de la inmanencia las condiciones por
las que el deseo humano podría igualarse a sí mismo, cree descubrir en este querer
una necesidad, un apetito de lo sobrenatural, no imaginamos que +l crea leer en
nuestra conciencia, como al descubrimiento, una petición de lo sobrenatural. 9londel
quiere llevar al no creyente a trav+s de una reflexión a trav+s de una reflexión racional,
a la conclusión de que lo sobrenatural es postulado por el pensamiento y la acción!.
El m+todo de inmanencia aplicado a la acción lleva, piensa 9londel, al no creyente a
reconocer que quiere a pesar lo sobrenatural, y esto hasta el acto de lo que niega. 3
es el -nico camino por el que se remontará su acción
<8
. 'a acción la desarrolló 9londel
por partes*
'a primera parte de la acción la estableció mediante una crítica del
delatantismo que no se puede eludir el problema del destino humano.
'a segunda la demostró, mediante una crítica del pensamiento, que no basta
una solución. #ay algo. (e este dato consentido, surgirá por una secreta iniciativa
que aparecerá cada ve% con más claridad, todo el orden sensible, científico, moral y
social. 3 siguiendo hasta el fin el deseo del querer, uno sabrá si la acción del hombre
puede ser definida y limitada en este dominio natural.
'a tercera parte del fenómeno de la acción!. El t+rmino de la acción en el que
refleja, parece experimentar la necesidad imperiosa de suspenderse, es un absoluto,
algo independiente y definitivo que está fuera del encadenamiento de los fenómenos,
algo real fuera de lo real, algo divino!. "avorece a un dios a su medida y acaparar por
su sola fuer%a algo con que bastarse, es el fenómeno de la superstición.
En cuanto a la segunda etapa, la demostración ocupa la cuarta parte de la obra
titulada !l ser necesario de la acción. El hecho de que el hombre pretenda encontrar
su suficiencia en el orden natural y no lo logre, constituye para el una crisis. Esta no
aparece solamente en el cora%ón de sus diversos proyectos; es inmanente a su
condición misma, en efecto, el hombre ve, pero no ha querido ver; en lo que ve,
encuentra por todas partes el absoluto y el sufrimiento; en lo que hace se me%clan
debilidades incurables o falta de las que no puede reparar las consecuencias, al fin la
muerte viene a consagrar todos estos reveses. 9londel ha establecido la insuficiencia
del orden natural, en la primera etapa. Mientras en la segunda, la necesidad es la de
!2
Blondel, en la -nter"retac-Dn de &ons. A0u-rre. +otas del Curso Fenomenolo0/a de la Rel-0-Dn, %==%.
una hipótesis; pero esta hipótesis es el orden sobrenatural cristiano y lo que no
aparece en el primer plano es la necesidad absoluta de abrirse a la acción de (ios y
aceptar la Nevelación positiva de (ios.
En cualquier etapa el filósofo distingue en la g+nesis de las ideas de lo
sobrenatural y lo más importante no es la tercera sino la segunda!.
<<
7 LA AUTO.OMUN).A.)ON ONTOLO').A DE D)O( 83arl Rahner9
El #ombre es el evento de la absoluta comunicación de (ios mismo, la
autocomunicación de (ios es el concepto central de la teología de Tart Nahner. 'o
que pretende T. Nahner es plantearnos desde un plano meramente ontológico la
comunicación de parte de (ios para con el hombre. .utocomunicación de (ios
quiere decir que lo comunicado es realmente (ios en su propio ser!
<;
; para Nahner
existe una recíproca unidad entre la gracia y la comunicación de parte de (ios. 'a
importancia de esta reflexión, se concentra en torno a lo que el hombre es y su
desenvolvimiento en su entorno, es decir con el otro y con la naturale%a, su mundo; el
hombre como un ser libre, (ios se le comunica transmitiendo la gracia, como (on por
el cual el ser humano se abre a la bondad. El hombre por su naturale%a se
experimenta como el ente finito, categorial, que procede del absoluto trascendente
que es (ios, el cual no sólo procede de (ios, sino que se funda en el misterio
absoluto* El hombre es el evento de la autocomunicación absoluta de (ios!
<B
, con
esto entendemos que (ios no sólo se hace presente para el hombre en su
trascendentalidad absoluta sino que se comunica a sí mismo, (ios puede
comunicarse a sí mismo como sí mismo a lo no divino, sin dejar de ser la realidad
infinita y el misterio absoluto, y sin que el hombre deje de ser ente finito, distinto de
(ios. Mediante esa autocomunicación no se suprime o niega lo dicho antes sobre la
presencia de (ios como el misterio absoluto y esencialmente inabarcable!
<D
. (ios es
aquel que no depende de nada, es infinito, no se determina por ninguna cosa.
&uando hablamos de la autocomunicación de (ios estamos hablando tambi+n
de la gracia. 5ara Nahner hay una unidad entre estas dos órdenes, en donde (ios
como el infinito amor, se basta a sí mismo, se comunica porque +l así lo quiere, se
dirige a la creación. 'a gracia es la autocomunicación de (ios, es decir participación
de la naturale%a divina!, gracia increada!
<@
. 'a autocomunicación de (ios es el
fundamento de la creación, del mundo y de la historia, es el verdadero fundamento de
la esperan%a del mundo; la gracia es pues para T. Nahner 'a autocomunicación de
(ios a la criatura finita, es inmediate% del hombre con (ios, es dinamismo que lleva a
la participación en la vida del (ios que se eleva sobre toda criatura finita y mortal. Esto
significa que el hombre, a pesar de su finitud y de su culpa, está elevado sobre todos
!!
BL)+,EL. Blondel y el Cristianismo, &adr-d, 1977, "". 92$%72.
!#
K. RAH+ER, Curso fundamental sobre la fe, 4ntroducc-Dn al conce"to de cr-st-an-smo,
Herder, Barcelona, 19!, ". 1!9.
!7
4b-d., ". 1#1.
!1
4b-d., ". 1#1
!
Cf. HERBER@. B)R<R4&LER, Karl Raner, e!"eriencia de Dios, en su #ida y en su
"ensamiento, Sal @errae, Santander, %==!, ". %11.
los principados y poderes K"#chte und $e%altenL del mundo, incluso allí donde +l
sufre y muere
<A
.
'a gracia está siempre ofrecida a los hombres y no deja de actuar en ellos,
incluso allí donde el hombre se deja llevar por su pecado, a pesar de todo en la raí% de
su ser personal, el hombre está siendo llevado por (ios para unirse inmediatamente
con +l. (ios se encarna libremente en Jesucristo como la apertura total de su
autocomunicación, que se da y se abre a la bondad, como el amor infinito para estar
en el ser humano, para que tambi+n se abra a la trascendencia como esa
manifestación plena de la gracia en +l recibida por parte de (ios y es lo que lo le hace
ser verdaderamente humano.
LA REVELACION
1 .ON.E/TO DE RE:ELA.)ON
El t+rmino revelación debe su origen al griego apo&al'ptein que significa quitar el
velo!, hacer manifiesto. ,in embargo el uso que la teología hace de este t+rmino, no se
reduce a la terminología pues revelación la podemos comprender como el acto libre y
voluntario por el cual (ios comunica su misterio a la comunidad invitándola a compartirlo.
'a revelación constituye el fundamento de la fe y su referencia constante; la teología que
nace de la revelación intenta comprender su misterio a la lu% de la inteligencia.
;:
Es
evidente que a pesar de toda sublimidad divina, el revelarse de (ios y el conocer del
hombre, no divergen hasta tal punto que, la revelación por la que (ios manifiesta su
nombre, su poder, su obrar y su ayuda; sea un decreto, mas bien el manifestarse de (ios
no solo se refiere a su obrar en la historia y con los hombres, sino que es tambi+n
entendido por lo hombre que oyen.
En el antiguo testamento, la revelación se expresa preferentemente con la
expresión palabra de 3ahv+; seg-n la concesión judía nadie podía ver a (ios y seguir
viviendo, a el solo se le puede escuchar su vo%. En el Cuevo )estamento utili%a quince
t+rminos distintos para hablar de la revelación de (ios pero su regencia va hacer siempre
Jes-s de Ca%aret, su vida, sus obras y su persona. Cos damos cuenta que en la sagrada
escritura, tanto en el antiguo testamento como en el nuevo testamento, la revelación se
va a define con el hablar o el obrar de (ios fijado por escrito a favor de los hombres. En
el antiguo testamento no se piensa en (ios mediante categorías abstractas pues (ios
solo es conocido, si +l se da a conocer, si quiere revelarse, una revelación que posibilita y
hasta es vida real. En este mismo contexto, la revelación se haya significad o descrita
mediante verbos* descubrir, manifestar, aclarar un hecho a alguien, etc.
;4
Es tan excepcional ver a (ios como es com-n escuchar su vo%. 'a religión
veterotestamentaria es la religión de la palabra, pero como para todo lenguaje, la primera
reacción al decir! no es otro decir; sino el silencio y la escucha, esto nos lleva a afirmar
!9
4b-d., ". %1%.
#=
F4S4CHELA, R-no, :ReCelac-Dn; diccionario $eológico %nciclo"&dico, Berbo ,-C-no, Estela 1997,
".#9
#1
Cf. RA+HER, Kart, ReCelac-Dn en Sacrametum &und-, Ed. Herder, Barcelona 191, "". 1$1=2
que para un palabra dicha hay un oído que la escucha; +se es el esquema de la
revelación en la antigPedad antes de que (ios se manifestara de manera plena en
Jesucristo, ya no solo de oída sino de encuentro concreto con uno id+ntico a nosotros.
'a escucha no es consecuencia de una pasividad sino mas bien signo de una opción
libre del que se pone en la dimensión coherente con la revelación del misterio!
;7
. la
intervención por la revelación de (ios en la historia se describe como encuentro de una
persona con otra, de alguien que habla con alguien que escucha y responde, es un
dialogo* (ios que se dirige al hombre y lo interpela, y el hombre que escucha a (ios y le
responde por la fe y la obediencia. Esto quiere decir que la revelación se da entre dos
entidades, una que se da a conocer por pura voluntad libre y la otra que esta dispuesto o
inquieto a conocerle; para que haya una revelación es necesario que haya un misterio, de
lo contrario no sería revelación. Es precisamente lo que sucede con la sagrada revelación
o revelación divina, (ios que se da a conocer por medio de su palabra a un pueblo y el
pueblo que le reconoce en el misterio. la palabra revelada inspira, dirige y determina la
historia de ese pueblo que se deja transformar desde su organi%ación como tal, no se da
en el vacío, como ya hemos visto se da a un receptor especifico a un pueblo en concreto,
a un pueblo elegido como destinatario de esa palabra revelada. En este caso hablamos
concretamente del pueblo de ?srael, pueblo escogido por (ios para revelar su misterio.
(e los patriarcas a los jueces, de la monarquía al profetismo; la acción reveladora de
(ios es omnipresente y omnicomprensiva, no hay nada en la historia de este pueblo que
pueda ponerse fuera del hori%onte de esta hachón. a trav+s de la palabra de 3ahv+.
?srael conoce qui+n es (ios, porque para la cultura judía la palabra no se distingue en
nada de quien la pronuncia, la palabra identifica al emisor. Esta revelación, se presenta
como la experiencia de una potencia soberana que modifica el curso normal de una
historia y de a existencia individual, esta potencia, dialoga, explica, anuncia, manifiesta
un signo; (ios no se dirige a la masa ,?MS que elige a un pueblo, dentro de +l, elige a
intermediarios que transmitan su palabra y en su nombre pidan una respuesta.
5or la palabra (ios introduce progresivamente al hombre en el conocimiento de su ser
íntimo; la palabra de (ios dirige e inspira una historia que comien%a por su palabra
pronunciada en la creación y que termina con la palabra hecha carne. )ra%ar la historia
de la palabra de 3ahv+, es pues, bosquejar al mismo tiempo la historia de la revelación.
;8
& D)O( AL EN.UENTRO DEL HOMBRE
a. La re#elación en la hisoria.
,eg-n algunos filósofos de la edad media, el tiempo se inicia cuando el 'ogos,
el >erbo, la 5alabra; que habitaba en (ios y que era (ios! KJn. 4,4L, es pronunciada,
exteriori%ada para dar paso a la creación. &on la creación es introducido el tiempo, y
en le tiempo la historia. (e allí podemos afirmar que la primera manifestación de la
revelación de (ios, se da en la creación, en ese salir de si mismo para establecer la
plataforma o el escenario donde iniciaría su proceso de revelación de su misterio a los
hombres en la historia. 5ero como ya citaba en el inicio de este trabajo, Nen+
#%
Cf. F4S4CHELA R-no, 'ntroducción a la $eología Fundamental, Berbo ,-C-no, +aCarra 199,
"". 1$=
#2
Cf. LA@)'RELLE, René, @eolo0/a de la ReCelac-Dn, ed, S/0ueme, Salamanca 19%, "". 11$1.
'atourelle dice que (ios no se revela al vacío, sino en una realidad concreta, a un
pueblo concreto!; y que en este caso es el pueblo de ?srael, es en ellos donde por
primera ve% se reali%a el encuentro de la revelación en la historia, son ellos los
primeros destinatarios de la vo% de (ios; dado a que la revelación es un dialogo entre
dos fuera de ?srael no se encuentra la idea solidamente arraigada, de una sucesión de
acontecimientos temporales que abarcan el pasado, el presente y el futuro y que se
desarrolla seg-n una dirección y finalidad determinada. Stras culturas contemplaron
los acontecimientos de la naturale%a, pero su visión no llegó mas allá, al
reconocimiento, a la aceptación y a la respuesta al ser (ivino que se estaba revelando
en ello, se encerraron en la concepción del tiempo cíclico dirigido por la naturale%a
misma marcado en las estaciones del a$o. ?srael es el primero en romper con esa
concepción circular y ver el tiempo como algo perpetuo de forma lineal, que tiene un
principio y tiene un fin. 'a salvación se reali%a en la historia temporal* está vinculada a
una sucesión de acontecimientos que se desarrolla seg-n un designio divino y que se
dirigen hacia un hecho -nico* la muerte y resurrección de &risto!
;<
. Es obvio y evidente
que ?srael esta inmerso en la naturale%a pero su visión no se queda en ese inicio y
reinicio del siclo anual sino que pone su mirada en la historia y en acción de (ios en el
tiempo, lo que hi%o, lo que hace y lo que hará seg-n sus promesas. Es aquí donde se
funda la fe cristiana para el hombre de hoy que ve la revelación de los designios de
(ios antes de &risto, de forma plena con &risto en el presente y un futuro escatológico
que inaugurado por Jes-s de Ca%aret se proyecta hacia su plenitud en la resurrección,
en las bodas eternas del cordero!.
(ios se ha revelado en la historia en tiempos y espacios específicos, a
.braham que es el primer hombre destinatario de la vo% de (ios, que la historia lo
reconoce y lo coloca en un tiempo y un lugar específico* Gr de &aldeas; un tiempo
despu+s se da la alian%a del ,inaí con Mois+s donde (ios revela su nombre* yo soy
el que soy!, luego los profetas hombres distinguidos y elegidos por (ios para darse
conocer y a revelar sus designios y proyectos para con la humanidad, son situados en
lugares y tiempo específico; con &risto en quien cierra la primera etapa y al mismo
tiempo abre un nuevo hori%onte para la humanidad, todos han sido hombres concretos
en un contexto concreto.
Esta concepción en la historia tiene un doble efecto. >alora ante todo la historia.
,i (ios interviene en la historia para manifestar en ella su voluntad, los
acontecimientos históricos adquieren una dimensión nueva, se convierten en
portadores de las intenciones de (ios, dan a la historia un sentido y una dirección. 'a
idea de una revelación en la historia da tambi+n a la revelación un carácter intenso de
actuali%ación; (ios es aquel que puede intervenir en cada instante y puede cambiar el
rumbo de los acontecimientos* esta cerca, esta ahí, imprevisible en sus intervenciones
y en sus efectos. #ay que esperar siempre su venida.
;;
b. La re#elación como iniciai#a $e Dios " a!erura $el
hombre a ella.
#!
4b-dem, ". !2#
##
Cf. 4b-dem, "".!22$!#=.
5ara abordar el tema de la iniciativa de (ios en la revelación, en menester tener
varios postulados claros. 'a revelación es un dialogo reciproco entre un yo y un tu, es
el yo de (ios y el tu del hombre. En ese dialogo necesariamente tiene que darse un
encuentro personal, de lo contrario no puede ser posible. &uando se dirige una
palabra, lo que se espera es una respuesta y si no se da la comunicación esta fallida y
es aquí donde es necesaria la apertura del hombre a esa revelación de (ios, para
entrar en la dinámica de comunicación y encuentro.
,i revisamos de una manera general la ,agrada Escritura, es (ios quien toma la
iniciativa de darse a conocer, en cuanto que es (ios mismo quien elige a la persona,
el tiempo y el lugar para revelarse; no lo hace al a%ar ni al vacío. Nevisamos la escena
del primer encuentro de (ios con el primer hombre históricamente pronunciado,
.braham en Manbr+, K/n. 4@,4sL es (ios el que llega a casa de .braham para
anunciarle el nacimiento de ?saac, mas tarde 3ahv+ se le apareció de nuevo para
sellar con +l una alian%a, K/n. 4D,4sL; tambi+n ?saac y Jacob go%aron de apariciones
semejantes K/n. 7B,7; 87,7;, 8;,AL. . Mois+s, 3ahv+ se le apareció en una %ar%a en
llamas en el ,inaí KEx. 8, 76<L y es (ios quien inicia el (ialogo. En la alian%a del ,inaí,
es (ios mismo quien pronuncia su palabra revelando su voluntad divina y sus
exigencias morales. KEx. 7:,77L. El primero de los profetas, ,amuel era un ni$o
cuando le fue dirigida la palabra de 3ahv+ K4,am. 8,46@L, y desde ,amuel hasta todos
los profetas de ?srael fueron elegidos y llamados por (ios, de la misma manera para
que sean su interprete en un contexto determinado en la historia del pueblo elegido
por (ios. En 'c.4,7Bs, encontramos el texto de la anunciación y es (ios el que toma la
iniciativa de enviar a una virgen al ángel /abriel; con este mismo contexto, el hijo de
(ios se hace uno de nosotros para manifestar plenamente al 5adre, >ino a los suyos,
y los suyos no le recibieron! KJn. 4,44L.
'a revelación bíblica nace de la iniciativa (ivina, no es el hombre quien descubre
a (ios antes 9ien, es (ios quien se manifiesta cuando quiere, a quien quiere y porque
quiere. (ios es libertad absoluta; +l ha sido el primero en elegir, prometer y sellar una
alian%a!
;B
. 5ero si bien, (ios habla, el hombre debe escuchar; la revelación bíblica no
se recibe en una contemplación de la divinidad sino por la atención prestada a la
palabra. Esta fue la actitud de todos los personajes entes mencionados, ello oyeron a
(ios, tuvieron ese encuentro con (ios, se adhirieron a (ios haciendo caso de su
palabra y se deja llevar por +l. 'a primera actitud del hombre a la revelación de (ios
ha de ser una actitud de escucha, no de una manera pasiva material, sino con
disponibilidad activa, entrega total de la persona, cuyo modelo son* .braham, Mois+s,
los profetas, Maria, etc.
En la revelación, (ios se dirige al hombre, le interpela y le comunica la buena
nueva de la salvación. 'a respuesta del hombre es la f+, la obediencia y la adhesión a
su palabra y a su voluntad. ,olo en la fe se reali%a verdadera u plenamente el
encuentro de (ios con el hombre. ,olo entonces la palabra de (ios vivo es aceptada y
reconocida por el hombre, la fe es el primer acto libre del hombre como respuesta a
(ios. (ios por su palabra invita al hombre a entablar una amistad y el hombre por la fe
responde a esa llamada de (ios. &uando el hombre escucha a (ios, cree a (ios, cree
en (ios se adhiere a +l y a su palabra, y propicia ese ambiente de encuentro y dialogo
entre (ios y el hombre.
#7
4b-dem, ". !%.
- 5ORMA( DE RE:ELA.)ON
El primero en elegir, en prometer, en sellar una .lian%a es (ios, se manifiesta en la
variedad de medios para revelarse; medios de los cuales reconocemos* la naturale%a,
en la existencia humana y en la historia. 3 sus modos de comunicación serían en*
)eofanías, ,ue$os, 5resagios, &onsultas, Rxtasis y >isiones. En sus modos de
expresión, en los oráculos, en las autobiografías, en las reflexiones personales, en las
exhortaciones, en las descripciones como la trascripción de generación en generación;
esto tomándolo desde la reflexión sapiencial. En cuanto a las personalidades, se sirve
de los sacerdotes, de los profetas, de los sabios, de los reyes y tambi+n por medio de
sencillos pastores.
a. Mani2esaciones cósmicas
&uando hablamos de manifestaciones cósmicas, nos referimos a los
acontecimientos físicos de la naturale%a por medio de los cuales (ios se a revelado,
se a dado a conocer junto a la 5alabra, a esto es a lo que se le conoce como
revelación natural. )odo lo que existe, todo cuanto acontece y ocurre es y tiene no
solo una existencia, sino tambi+n un ser significante, un ser de signo y de revelación,
nos dic algo, permite ver algo, pues todas las cosas no se quedan en existencia
misma sino que a trav+s de ella se trasciende hasta lo que esta oculto a los sentidos.
'as manifestaciones de la revelación en la historia de la salvación las
encontramos contenidas todas en la ,agrada Escritura, tanto en el antiguo testamento
como en el nuevo testamento, y la primera manifestación cosmológicas de la
revelación la encontramos en los relatos de la creación, el pueblo tenia la conciencia
de que con la palabra (ios había creado el mundo, el universo y cuanto contiene. 5or
el cosmos, el pueblo de ?srael conoció a (ios desde sus inicios y las experiencias que
tubo de encuentro con (ios a lo largo de la historia.
;D

(e igual forma la iglesia tiene su fuente al igual que la revelación en la
naturale%a; los elementos de la liturgia se crearon en torno a los fenómenos naturales
como el equinoccio, las estaciones del a$o, etc.
;@
'a luna y sus fases, el sol, las
estrella, las aguas del mar etc. ,on manifestaciones del ser que las ha creado; como
canta el salmo 4@, los cielos exaltan la gloria de (ios, y el firmamento proclama la
obra de sus manos! nos confirma que la naturale%a, y toda la creación entera no es
más expresión de su creador.
i. signos naturales:
&uando hacemos referencia a la ,agrada Escritura, los hechos y
manifestaciones que en ella se nos narra, es menester que tengamos en cuenta que
la 9iblia no es un libro histórico, sino un conjunto de libros que narran la experiencia
que el pueblo de ?srael tubo con su (ios, en el antiguo testamento; y en el nuevo
testamento, la experiencia que la primera comunidad &ristiana tubo con el Nesucitado.
#1
FR4ES, Henr-ch, $eología Fundamental, Ed. Herder, Barcelona 191, ". 12!$12#
#
Co"-as del Curso, $eología de la re#elación ', 5adre S-lCano BelEsHueF, %==2
5artiendo de este postulado, podemos mencionar una enorme lista de
acontecimientos naturales que el pueblo hebreo interpreto como una obra de (ios,
una se$al, y hasta un milagro.
'a creación misma que nos narra los primeros dos capítulos del /+nesis, son
una manifestación de la obra de (ios, partiendo de la fe que se requiere para
responder a la revelación divina. En /n. 4@,78; encontramos la narración de la
destrucción de ,odoma y /omorra entonces 3ahv+ hi%o llover sobre ,odoma y
/omorra a%ufre y fuego proveniente de 3ahv+E!, la %ar%a ardiendo ante Mois+s El
ángel de 3ahv+ se presentó a +l bajo las apariencias de una llama ardiente, en medio
de una %ar%a! KEx. 8,7L 'as plagas de Egipto* el bastón convertido en serpiente, el
agua convertida en sangre, la plaga de las ranas, los mosquitos, los tábanos, la peste,
las -lceras, las langostas, el grani%o, las tinieblas, la muerte de los primog+nitos KEx.D6
4: y 47,7AssL. El paso del mar rojo KEx. 4<,74L, el maná y las codornices, KEx.4B, 486
4<L. El agua salida de la roca; KEx.4D, BL, la nube que acompa$aba al pueblo de día y
la columna de fuego de noche. Estos y otros muchos acontecimientos fruto de un
fenómeno natural, por la fe que el pueblo había tenido y por el contexto en que se
dieron, los llevó a interpretarlos como una intervención divina, como parte del proyecto
de (ios para con el pueblo, como una manifestación de los designios de salvación y el
cumplimiento de la promesa hecha a .braham.
b. Dios ;ue se comunica al hombre !or me$io $e la !alabra
En la revelación, el que se dirige al hombre es (ios mismo, pero no es un (ios
abstracto, sino un (ios vivo, el todopoderoso, el tres veces santo; quiere ser para el
hombre un yo que se dirige a un tu en una relación interpersonal y vital, en una
comunicación, en diálogo, en participación. 'a palabra que surge del mundo
trascendente de la vida divina, interpela al hombre y le invita a la obediencia de la fe
para vivir en comunión, esta palabra, está cargada del mensaje de salvación ofrecido
a la humanidad; el hombre es salvado, por el designio del amor querido por (ios
desde toda la eternidad, porque la palabra de (ios no solo dice e informa, sino que
obra; lo cual significa que cambia la situación de la humanidad; la palabra de (ios es
activa, efica% y creadora. 'a palabra de (ios es palabra de amistad y de amor; toda
revelación en la historia de la salvación de la humanidad se da como fruto del amor de
(ios, el simple hecho de que (ios mismo tome la iniciativa de dirigirse al hombre y de
compartirle su ser, su identidad, dándose a conocer a trav+s de la palabra, es una
muestra de amor.
Esta intención de amor aparece primero en el hecho mismo de la palabra; (ios
persona increada, por revelación se dirige al hombre, siempre criatura, se hace (ios
cercano, (ios con nosotros, el Emmanuel.
Ese gesto del que (ios sale de su misterio, condesciende y se hace presente al
hombre, no puede tener para +ste otro significado mas que el de amor, salvación y
amistad; en efecto, si (ios quiere revelarse, no puede hacerlo sino para establecer
con el hombre, la%os de amor y de amistad y para asociarlo a su vida divina.
;A
(ios se expresa y expresa se designio salvífico utili%ando todos los recursos de
la encarnación* la acción, los gestos, el comportamiento, si sobre todo la palabra, pues
#9
Cf. LA@)'RELLE, R. )". C-t. "". !=! $ !=9
es la palabra la que se hace carne, es la palabra la que toma forma humana y habita
entre nosotros. &risto explica el misterio de su persona y de su misión con palabras
humanas que el hombre puede oír y puede asimilar.
B:
'a comunicación de (ios, en
efecto tiene por objeto las verdades religiosas del orden natural, los secretos de la
vida divina; el misterio de la )rinidad que es el misterio por excelencia, el secreto de la
intimidad divina, conocido -nicamente por las personas divinas porque solo ellas lo
constituyen. 'a revelación de la )rinidad, nos invita a la intimidad mas sorprendente
con (ios, es pues, como un comien%o de participación en la vida divina y constituye
una donación de (ios al hombre.
c. El !ro2eismo
5rofeta es alguien que habla en lugar de otro, es quien act-a por encargo; es
alguien que se le suscita, se le separa, se le llama, y elige. En la cultura de ?srael,
tambi+n se le conocía como el vidente, el que ve!.
B4

'a mirada del profeta no se dirige primordialmente y ante todo al pasado, ni al
futuro, sino al presente inmediato. El profeta ve, conoce y dice la como va la causa de
(ios con su pueblo, con el rey con los sacerdotes. El profeta no se preocupa por la
apariencia sino que advierte mas allá de las fachadas externas el vació de fe y de
amor, reconoce las desgracias en medio de la prosperidad exterior que es la que
exaltan los falsos profetas, el profeta es el consolador del pueblo frente a las
tribulaciones el destierro y la desesperan%a. El profeta es el que con valentía y
autoridad dice lo que conviene a cada situación de la historia para mantener la fe viva,
la obediencia, la justicia y el amor, pro fuera es aquel que responde de su palabra y su
misión, estando dispuesto a sellar su palabra con sus obras y hasta con su vida.
.nuncia los oráculos de 3ahv+, los designios de (ios para con su pueblo, no separa
la palabra de la vida, y denuncia todo tipo de injusticia, de infidelidad, de inmoralidad y
de idolatría pero no lo hace en nombre propio sino en nombre de aquel que lo ha
elegido, lo ha llamado y lo ha ungido como su portavo%; es decir habla y act-a en
nombre de (ios.
Entre sus funciones inherentes, tiene el encargo de tutelar la fidelidad, la fe y el
amor a (ios, de consolar al pueblo, de abogar por +l, de recordar la alian%a hecha con
(ios y las promesas, de transmitir la palabra de 3ahv+, de interpretar los signos de los
tiempos y de advertir las consecuencias que podría traer consigo, el campo de la
acción de la palabra prof+tica, es la historia; la palabra prof+tica es creadora e
int+rprete de la historia. En defeco la revelación de (ios ha llegado a l pueblo hebreo
por la experiencia de la acción divina a favor suyo y por ello la religión bíblica es
esencialmente ciencia en los hechos divinos, en la intervención de (ios en la trama de
la historia humana.
. partir de estas características tambi+n es posible establecer algunos criterios
para distinguir a los profetas genuinos y verdaderos de los profetas falsos. 'a nota
mas importante del profetismo es la vocación convertida en una evidencia interna, y la
obligación de hablar y actuar en nombre de (ios, en el lado opuesto tenemos el falso
profeta que presenta sus sue$os como revelación y su propia voluntad cual si fuera la
7=
Co"-as del Curso, $eología de la re#elación ', 5adre S-lCano BelEsHueF, %==2
71
FR4ES, Henr-ch, )". C-t. ". 2=9
voluntad de (ios. el anuncio del que el verdadero profeta hace tiene un fiel
cumplimiento y mantiene una sintonía entre vida y doctrina, la obediencia a las
exigencias de (ios, la generosidad y la renuncia a cualquier oportunismo; KJer. 7@, 4A6
4;L. El falso profeta siempre tiene una respuesta apara todo, mientras que el profeta
por vocación a veces permanece mudo porque no puede disponer libremente de la
palabra de (ios, sino que debe aguardar la hora de la revelación.
B7
)eniendo en cuenta lo que un verdadero y genuino profeta es, lo que no es en
contraposición con los falsos profetas, podemos disertar sobre el tema del profetismo
como una forma de la revelación de (ios a la humanidad en la historia y en específico
al pueblo de ?rreal. &omo bien recordaremos, (ios no se revela a las masas! sino que
elige a quien revelarse cuando el quiere y porque el quiere; siempre fue así, .braham,
Mois+s, ,amuel, ?saías, Jeremías, y todos los profetas, comparten una misma
vocación, el ser transmisores de la palabra de 3ahv+ y acompa$ar al pueblo en
nombre de (ios. (ios al pueblo de ?srael mientras caminaba por el desierto, incluso
estando en Egipto, vieron la manifestación de (ios mediante signos, mediante los
fenómenos naturales que se ponían a su favor, pero cuando (ios se va a revelar por
su palabra, necesita los intermediarios que hagan llegar el mensaje de (ios al pueblo.
'a presencia misma de los profetas significaba la presencia de (ios en medio del
pueblo.
$. <esucriso
Jes-s aparece en el nuevo testamento como el cumplimiento de la promesa
hecha por (ios a trabes de la palabra en los profetas, &risto es la cumbre y la
plenitud de la revelación!
B8
. En el antiguo testamento, la revelación estaba velada,
prevalecía la escucha de la palabra, y la espera en el cumplimiento de la promesa;
con &risto, termina el misterio de (ios y se revela plenamente* en la sinagoga Jes-s
tomó el rollo del 5rofeta ?saías y dijo* hoy se ha cumplido este pasaje de la escritura
escuchado por vosotros! K'c. <,74L todo lo que se había oído acerca del Mesías, se ve
plenamente revelado por &risto.
(e ahí que decimos que Jesucristo ha sido, es y será una forma de revelación
de (ios, pues (ios 5adre ha querido darse a conocer ya no solo por la palabra, sino
de forma concreta y visible en su #ijo Jesucristo y su palabra es escuchada y
entendida por todos los hombres que le rodean. En los tiempos anteriores (ios se
revelo por medio de hombres elegidos y llamados a transmitir su palabra, al pueblo
porque (ios se dirigía al pueblo, pero no todo el pueblo podía oír su vo% sino por
mediación de los profetas, en &risto el verbo encarnado (ios se manifiesta y se hace
accesible a todo el pueblo y a todo aquel que viene a +l.
En esta forma de revelarse de (ios, entra el papel de la encarnación, la palabra
de (ios que toma forma humana y es dirigida a todos y para todos los hombres; por el
misterio de la encarnación se encuentra la naturale%a humana con la naturale%a divina
en un solo hombre, Jesucristo. de una manera fragmentaria y de muchos modos
habló (ios en el pasado a nuestro padres por medio de los profeta, ahora en estos
tiempos nos ha hablado por su #ijo K#b. 4,467L; &risto el #ijo de (ios hecho hombre,
7%
Cf. 4b-dem, "". 2=$21=
72
LA@)'RELLE, René, )". C-t. ".!#
es la palabra -nica, perfecta e insuperable del padre, en el lo dice todo, no habrá otra
palabra mas que esta.
B<
K&.). B;L. 'a revelación del 5are en Jesucristo no se da en
un solo momento, es decir en la vida fragmentada del Jes-s histórico, sino en su
conjunto desde el momento de la encarnación, su vida sus obras* los milagros,
sanaciones, resurrección de los muertos, sus acciones, etc. sus palabras, que lo
condujeron a su pasión, muerte y resurrección, su ascensión al &ielo y la venida del
Espíritu ,anto sobre los apóstoles, cada momento, cada dicho y cada acontecimiento
es una manifestación reveladora del 5adre en el hijo. Jes-s nos presenta el rostro vivo
de (ios. 'a revelación en &risto, es una revelación en poder y gloria, y para el hombre
significa contemplarle cara a cara, conocer quien es (ios y su esencia y su proyecto
cumplido de salvación, el reino instaurado y la esperan%a en su plenitud.
B;

i. signos sobrenaturales (milagros)
'a predicación de Jes-s fue acompa$ada por muchos signos milagrosos a lo
largo de su vida p-blica, los encontramos relatados por los evangelios sinópticos y el
evangelio de Juán. Marcos y 'ucas los llama milagros, Juán los llama signos, los dos
se refieren a los actos de poder que Jes-s reali%ó.
El t+rmino Milagro viene del latín, mirari,! que significa admirarse de...!,
5odríamos definirlo como el hecho que trasciende la capacidad y los poderes
humanos; las leyes de la naturale%a, y se presenta como el reflejo de una intervención
divina especial o de fuer%as sobrenaturales, es una intervención directa en el curso de
la naturale%a.
3a en antiguo testamento se nos presenta a Mois+s y los profetas de ?srael
reali%ando hechos milagrosos por orden de (ios. En el Cuevo )estamento, 'os
milagros son obra de Jesucristo, y de aquellos a los que el les ha trasferido el poder
de reali%arlos, ellos son algunos de sus seguidores inmediatos es decir a sus
discípulos, Jes-s, pues llamo a sus doce discípulos y les dio poder para expulsar a
los demonios y para curar toda clase de enfermedades y dolencias! Kmt. 4:,4L. 'os
milagros de Jes-s recogidos en los Evangelios, son una parte integral del texto
narrativo del Cuevo )estamento; siempre vamos a encontrar a Jes-s resucitando a los
muertos, transforma el agua en vino, alimenta a miles de personas con peque$as
cantidades de comida, exorci%a los demonios y curar a los enfermos y deformes;
vaya a contarle a Juán lo que han visto y oído* los ciegos ven, los cojos andan, los
leprosos son purificados, los sordos oyen, los muertos resucitan y una buena nueva
llega a los pobres! K'c. D, 77L El milagro más grande y mas importante del Cuevo
)estamento es la resurrección del mismo &risto, cambia el curso de la historia, el
cora%ón y el entendimiento de todo aquel que se encuentra con el resucitado.
'os milagros en el nuevo testamento son como el complemento de la
predicación de Jes-s, son como par afirmar su potestad sobre todo, ya en alguna
ocasión les decía si no creen en mi, crean en las obras que yo hago!.
5ara que un milagro se de son necesarios e indispensables los siguientes
elementos* 46 que haya una enfermedad; 76 la intervención directa o indirecta de
Jes-s, ya sea con acciones solo palabras; 86 la fe del destinatario, la fe es el
presupuesto para el conocimiento y aceptación de los milagros como signos y actos
7!
Catec-smo de la 40les-a CatDl-ca, +o. 7#
7#
FR4ES, Henrr-ch, )". C-t. ". 2!
de Jes-s; sin la fe los milagros pierden su función y valor orientativo,!
BB
<6 la curación
o efecto de la intervención de Jes-s, ;6 la reacción de los espectadores, puede ser el
impulso a creer en +l o a recha%arlo. El milagro es sello divino sobre el mensaje,
atestiguación de su origen divino, acredita al testigo y autori%a su palabra, es el si de
(ios a una palabra que se afirma divina.
e. La i%lesia.
'a revelación terminó con &risto y los apóstoles, sus testigos. (ios no nos
dirige ya otra palabra, sin que continua dirigi+ndonos la palabra pronunciada una ve%
para siempre; porque la iglesia, nacida de la palabra de &risto, la conserva, la
meditasen cesar, la relee, la explica a los hombres de todos los tiempos, es viva la
relación entre iglesia y revelación, la iglesia depende de la palabra y la palabra de la
iglesia.
BD
'a palabra de &risto que inicio a los apóstoles en los secretos del 5adre, fundó
tambi+n la iglesia, dándole el triple poder de predicar, santificar y gobernar. 'a palabra
de &risto confirió a los apóstoles la misión de invitar a los hombre a la fe y a la de
incorporados, por el bautismo a la sociedad del 5adre y del #ijo, en un mismo Espíritu;
una sola fe, un solo bautismo, un solo espíritu KEf. <, ;L. 'a iglesia antes de ser
comunidad eucarística y bautismal, debe ser comunidad evang+lica, es decir
convocada por la palabra, pues desde el principio la iglesia depende de la palabra que
la engendra y la alimenta.
En el lenguaje de los evangelios, la palabra de (ios funda el reino de (ios KMt.
48, 4AL en la parábola del sembrador, la palabra cae en los cora%ones de los hombres
para que la escuchen y la comprenda KMt. 48, 78L. 'os hechos de los apóstoles, nos
muestran la primitiva comunidad cristiana creada y alimentada por la palabra; por la
predicación de 5edro nace la comunidad de Jerusal+n que acoge la palabra y se
bauti%a K#ch. @, 4764<L. 5ara ,an Juan, &risto es el buen pastor que llana a sus
ovejas para que no haya sino un solo reba$o y un solo pastor KJn. 4:, 4BL. 'a palabra
convoca y engendra la iglesia pero no sola sino con el espíritu; desde 5entecost+s
hasta la parucía, la palabra y el Espíritu edifican inseparablemente el cuerpo de &risto.
5or la iglesia &risto interpela a los hombres de todas las generaciones, les da a
conocer su designio de salvación y les invita a la fe KMc. <, 4;L
B@
la economía
cristiana, por ser alian%a nueva y definitiva, nunca pasara ni hay que esperar otra
revelación publica antes de la gloriosa manifestación de nuestro se$or Jesucristo! (>.
<; sin embargo aunque la revelación est+ acabada no será completamente explicitada
corresponde a la fe cristiana comprender gradualmente todo su contenido en el
transcurso de los siglos!
BA
K&at. Co. BBL en otras palabras, la iglesia es cierva,
guardiana e interprete de la palabra, en cuanto que la hace llegar a los hombres de
todos los tiempos y lugares debe comprenderlos en su situación histórica, siempre
-nica, y resolver sus problemas, sus inquietudes, para llevarlos a (ios.
77
4b-dem, ". 272
71
LA@)'RELLE, René, )". C-t. ". #=#
7
Cf. 4b-den "". #=#$#=
79
CA@ES4S&) ,E LA 4<LES4A CA@)L4CA. +o. 77
2. caracer+sicas $e la re#elación.
'a Nevelación tiene una característica que es 5ersonal, en cuanto que se dice
que la manifestación es de alguien que se revela a alguien, es decir de (ios al
#ombre, en donde se establece la Toinonía, es decir la comunión con el #ombre.
)ambi+n es Nevelación 9íblica, en cuanto que nace de la iniciativa de (ios, no
podemos conocer a (ios, si Rl no se nos ha dado a conocer, y de ahí que (ios mismo
se nos ha dado a conocer, es Rl qui+n se nos manifiesta, cuando quiere, como quiere
y a quien quiere, lo -nico que existe para +l es la eternidad, en una libertad absoluta.
5or eso no depende de los juicios del ser humano, que Rl se nos haya dado a
conocer. 5ara #. "ries la características del contenido de la revelación en el .ntiguo
)estamento se articulan así* la primera característica es la re#elación como
!romesa!, en donde (ios se reveló como 3ahv+, como el (ios de ?srael, el ,e$or KEx
7:, 86B; (t B, <L, El (ios de ?srael se revela como el ,e$or de la historia de este
pueblo, y este dominio es la revelación de su gloria. .demás 3ahv+ se revela en esta
historia como el santo, por eso exige el derecho y la justicia, la obediencia, la
misericordia y el amor K'v 44, 4<L!
D:
. .quí 3ahv+ se revela como el creador,
sustentador, guía, es un (ios personal, porque act-a libremente, tiene rostro y
cora%ón, se compadece y tiene misericordia. Gna segunda característica es el
distanciamiento del pueblo con relación a su medio ambiente, es decir cuando el
pueblo aspira ser como los otros pueblos; lo que devuelve la identidad del pueblo de
?srael es precisamente lo que acontece y alcan%ará a todos, apuntando a la
universalidad. 'a tercera característica es; el seni$o escaoló%ico $e la !romesa,
el pueblo de ?srael se apoya en el pasado, no obstante en el presente act-a (ios, sin
embargo el futuro es mucho más característico, 'o que está por venir es más
importante que el pasado y el presente!
D4
.
'a cuarta característica es la es!era de lo que está por venir; con varias formas
de entendimiento, 46 el político* esperan la venida de un rey al modo de (avid,
superior a +l en gloria; 76 el salvífico, en donde el Mesías será príncipe de la pa%,
justo, misericordioso y amoroso KE% 8<6 el buen pastor; ?s <76 el siervo doliente de
3ahv+; (n D6 #ijo de hombreL. 'a espera mesiánica y las vinculaciones con motivos
políticos, religiosos y soteriológicos que se dan en ella constituyen una prueba de que
en gran medida la revelación de la antigua alian%a es una revelación en forma de
promesa!
D7
. Gna quinta característica es la $eerminación $el iem!o dentro de la
revelación, ya que un acontecimiento tiene lugar aquí y ahora, pero eso que acontece
es promesa de algo futuro, es decir que en lo nuevo hay encerrado algo de lo antiguo,
es tradición y continuidad hasta la plenitud de los tiempos.
'a revelación infunde esperan%a, que tiene como fin -ltimo la salvación y se
orienta hacia el futuro, hacia la plenitud que encuentra su lugar en &risto, la promesa
cumplida, esperada durante mucho tiempo por el pueblo de ?srael; puesto que el
esperar contiene en sí mismo la certe%a, en aquello que no se ve, en la garantía de al
salvación, adquiere un sentido de promesa, en la plena comunión con (ios. Stra
1=
A. ?4&I+E*, A. JIMÉNEZ, Teología fundamental, la revelación y la fe en Heinric !rie",
Salamanca, 19, ". %9
11
4b-dem, ". %9=.
1%
4b-dem, ". %9=.
característica ya en el Cuevo )estamento, es que a (ios 5adre revelado plena mente
en el evento de Jesucristo, ya no solo se le escucha, sino tambi+n se le ve con rostro
y naturale%a humana, por lo cual la humanidad tiene acceso a Rl. (e ahí que podemos
describir la revelación como la intervención graciosa y libre por la que (ios ,anto y
escondido se da a conocer por su vo% y de manera plena y concreta en Jesucristo, su
#ijo.
4 LA RE:ELA.)ON DE(DE LA (A'RADA E(.R)TURA
'a sagrada Escritura es considerada por la iglesia como una de las fuentes de la
revelación, pues en ella esta contenida toda la historia de la salvación, desde los
relatos de la creación, coronada con la creación de hombre, el primer .dán, por medio
del cual entro el pecado a la humanidad y con el pecado la muerte, desde allí,
comien%a todo un proceso de revelación de (ios a esa humanidad caída, dentro de un
proyecto de salvación, de redención para el hombre, de remisión de los pecados; esto
se concreti%a con el evento de Jesucristo, una promesa hecha a (avid, anunciada por
los profetas, concretada en &risto, y continuada por la iglesia en los apóstoles; una
iglesia que hace presente el reino de (ios inaugurado por el Mismo &risto, y que
peregrina se encamina hacia las bodas eternas del cordero.
a. La re#elación en el Ani%uo Tesameno
El antiguo testamento nos presenta una multiplicidad de formas con que (ios
se dio a conocer al hombre.
En el /+nesis se nos narra como 3ahv+ se apareció a .braham cerca de los
terebintos de Mabre K/n, 4@,4L le anuncio el nacimiento de ?saac, la destrucción de
,odoma, y se le apareció de nuevo para sellar con +l una alian%a K/n. 4D,4L. )odos
los patriarcas go%aron tambi+n, de apariciones semejantes, ?saac y Jacob, en sue$os,
y en apariciones.
'a alian%a del sinaí es el momento decisivo en la historia de la salvación. Co se
comprende sino a la lu% de todo el proceso histórico cuyo fin y perfeccionamiento
constituye. 5or la alian%a, 3ahv+ ha demostrado a ?srael su poder y su fidelidad
sacándole de la esclavitud de Egipto, se apropia de este pueblo y se hace jefe de la
nación. 'a alian%a esta vinculada a ciertos preceptos cuyas leyes son las palabras de
la alian%a o las die% palabras KEx. 8< 4@L las palabras del la alian%a son la revelación
de la voluntad divina, cuyo respeto o trasgresión trae bendición o maldición. 'a alian%a
he hecho de las tribus sacadas de Egipto una comunidad que tiene una ley, un culto,
una (ios, y una conciencia religiosa; ?srael se convierte en un pueblo gobernado por 3
su destino está vinculado con la voluntad de (ios, expresado y fundamentado en el
acontecimiento de la liberación.
El profetismo presenta una nueva etapa en la historia de la revelación de la
palabra. 3a a 9alaam se le considera como un profeta inspirado, aunque pagano
KCum.77, 78L; se considera a Mois+s como el prototipo de los profetas K(t. 8<, 4:647;
4@, 4;64@L anteriormente, ya Jos+ aparecía como confidente y portador de la palabra
de 3ahv+; pero el profetismo se hace frecuente a partir de ,amuelK4 ,am. 8, 4674L. En
la +poca de los profetas escritores, la palabra de 3ahv+ se impone cada ve% mas
como expresión de la voluntad de (ios y como potencia decisiva en la historia de
?srael; los profetas anteriores al exilio como* .mos, Ss+as, Miqueas, ?saíasE son los
guardianes y los defensores del orden moral prescrito por la alian%a, su predicación es
una llamada a la justicia, a la fidelidad a la alian%a, al servicio del (ios todopoderoso,
pero la palabra divina pronuncia la condenación y anuncia el castigo a todo aquel que
se aparta de la voluntad de (ios K.m. <,4; Ss. @, D64<; Miq. B,D; ?s. 4, 4:67:; 7@, 486
4<; 8A, ;6@L; la palabra aquí aparece como puro dinamismo,
D8
cae como una flecha y
surte sus efectos en etapas sucesivas. Jeremías ocupa un lugar importante en la
reflexión teológica sobre la revelación, porque ha querido determinar los criterios de la
autentica palabra de (ios; estos criterios son* el cumplimiento de la palabra del
profeta, la fidelidad a 3ahv+ y a la religión tradicional, el testimonio menudo heroico
que el profeta mismo debe dar de su propia vocación KJer. 4, <6B; 7B,4764;L; Jeremías
ha sido consagrado profeta con una especie de rito, (ios ha puesto en su boca sus
palabras como un sujeto material, aliento delicioso, fuente de sufrimiento, la palabra
de (ios le subyuga y le constituye como realidad objetiva y superior. 'a palabra cuyo
destinatario u órgano es el mismo profeta, esta en relación con la fidelidad que ?srael
debe a la alian%a; al igual que los demás profetas, exhorta, promete, amena%a, y
presenta la palabra como una entidad permanente dotada de dinamismo irresistible.
'a literatura sapiencial es una tradición que ?srael recoge del mundo pagano y
lo trasforma en instrumento de revelación. El mismo (ios que ilumina a los profetas,
se ha servido de la experiencia humana para revelar al hombre el hombre mismo
K5rov. 7,B; 7:,7DL. ?srael asume la experiencia humana, pero la interpreta y la
profundi%a a la lu% de su fe en 3ahv+, se$or de los hombres y de la vida.
D<
b. La re#elación en el Nue#o esameno
'a revelación en el nuevo testamento la vamos encontrar en los libros
evangelios sinópticos, el evangelio de Juan, los hechos de los apóstoles, los escritos
paulinos y las cartas apostólicas. )oda la revelación del Cuevo )estamento tiene su
centro y su punto de partida en el evento de &risto, como fiel cumplimiento de la
promesa y de la alian%a, y como la manifestación culmen del 5adre en el #ijo.
'os principales t+rminos que en la tradición sinóptica describen la acción
reveladora de &risto son* predicar, proclamar el evangelio, evangeli%ar ense$ar,
revelar, interpreta las escrituras con autoridad de maestro etc. En la opinión p-blica,
Jes-s es un profeta, un rabino, la palabra de (ios esta en su boca, pero +l es
conciente de ser el #ijo que condivide los secretos del padre.
5or influjo de los acontecimientos de la pasión, muerte y resurrección que han
descubierto su verdadera identidad, se abandonan los títulos antes dados tanto por los
apóstoles como por el pueblo, para reempla%arlos por los títulos de* el &risto, el
,e$or, el #ijo de (ios, etc. En t+rminos generales, en los sinópticos vamos a
encontrar a Jes-s ense$ando, predicando, sanando, expulsando demonios,
perdonando, resucitando muertos, etc. todas como manifestaciones de que el reino de
(ios que el mismo anuncia ya ha llegado.
12
Co"-as del Curso, $eología de la re#elación ', 5adre S-lCano BelEsHueF, %==2
1!
Cf. LA@)'RELLE, René, )". C-t. "".19$%.
'os hechos de los apóstoles presenta la acción que produce la reacción de esa
experiencia que los apóstoles y la primera comunidad cristiana tuvieron con el
resucitado. ?nsiste en dos t+rminos que designas la acción de los apóstoles, y es* ser
testigos y testificar la resurrección de &risto; los que han visto al resucitado dan
testimonio de su vuelta a la vida; dar testimonio es una acción que tiene valor religioso
y jurídico a la ve%, ser testigo es la palabra que designa a los apóstoles* K#ech. 4,@677;
8,4;* 7,87; 4:, 8A86<4L.
D;
(urante sus tres a$os de vida p-blica, Jes-s trató de darles
a entender quien era +l, pero no lo comprendieron, solo despu+s de su resurrección
son capaces de ver que era verdaderamente y ahora ellos predican lo que oyeron
decir a Jes-s, lo que vieron hace a Jes-s, ellos que tienen una experiencia directa y
viviente de su persona, han vivido una intimidad con +l, han visto y escuchado a
&risto. &risto no escribió ning-n libro sino que confió su palabra viva a los apóstoles;
por eso Juan dice* lo que hemos visto y oído os lo anunciamos!
,an 5ablo utili%a un esquema para penetrar en el cora%ón de la idea de
revelación y es el del misterio y el de evangelio. ,an 5ablo es apóstol para anunciar la
buena nueva del misterio revelado por (ios (ios eterno se dio a conocer a todas las
gentes para que se rindan a la fe, la gloria por los siglos de los siglos KNom. 4B, 7;6
7BL así pues en Jesucristo, un misterio antes escondido y tenido como secreto, se ha
descubierto, revelado y hacho manifiesto; el misterio se ha dado a conocer a las
naciones por el evangelio y la predicación, para llevarlos a la fe y a la obediencia
El misterio en su fase inicial, esta escondido en (ios* secrero lleno de sabiduría
K4&or.4,DL; rodeado de silencio por toda la eternidad, escondido en todas las
generaciones pasadas KEf. 8,;L. Mas el misterio oculto en otro tiempo, se ha
manifestado, revelado ahora KNom. 4B,7;L por la vida, muerte y resurrección de &risto,
el misterio ha entrado en su fase de reali%ación; en Jesucristo se reali%a y se
manifiesta al mismo tiempo el designio salvador d (ios. KEf, 4, D6AL
=. LO( /ADRE( DE LA )'LE()A
a. (an A%us+n
'a idea de revelación, ,an .gustín la cristali%a en &risto, camino y mediador. Rl
afirma que a (ios nadie le vio jamás, ni Mois+s pues lo que vieron fue signos
figurativo, criaturas con la imagen pronta de su se$or; por tanto cuando en el antiguo
testamento se dice que (ios se apareció a nuestros padres, hemos de entender que
las apariencias corporales en las que se ha manifestado fueron producidas por
ángeles que hablaban y obraban como si fuesen (ios en persona, o que tomaban de
las criaturas lo que no eran ellos mismos. 'o que conocemos acerca de la vida intima
de (ios nos viene por testimonio de &risto.
DB
El hijo que está en el ceno paterno,
manifiesta al 5adre a los hombres, es la sabiduría engendrada por (ios padre que
manifiesta a los hombres los secretos paternos. 'a revelación no es la comunicación a
los hombres de una verdad abstracta; está vinculada al tiempo y toma la forma de
historia reali%ada en una economía de encarnación, la revelación utili%a todas las vías
de la carne. &risto proclamó su evangelio tanto por las obras como por las palabras,
1#
Cf. 4b-dem, "". !7
17
4b-dem. ". 1#1
utili%a la palabra, el gesto y el signo sagrado; Jesucristo es el >erbo de (ios y toda
acción del >erbo será para nosotros una palabra.
'a palabra de &risto no es una palabra humana* tiene una dimensión doble,
exterior e interior, a causa de la gracia que acompa$a y vivifica la doctrina anunciada.
&risto predica pero el 5adre da al hombre el aceptar la palabra de &risto en virtud de
la atracción hacia el #ijo que produce en el alma pues la palabra de &risto no solo se
oye con los sentidos sino con el cora%ón. ,an .gustín insiste una y otra ve%* la
palabra que resuena exteriormente no es nada si el Espíritu de &risto no obra
interiormente para que recono%camos la verdad de la palabra oída. 'a fe responde a
la predicación del evangelio llevada a cabo por la iglesia! hemos oído el evangelio,
hemos creído, hemos creído por el evangelio de Jesucristo!; el mediador de toda la
revelación es Jesucristo, >erbo de (ios, #ijo de (ios, que vino a este mundo para
manifestarnos por sus obras y palabras el evangelio de salvación, pero este mensaje
no alcan%a plenamente su efecto sino cuando el hombre atraído por el 5adre abre su
cora%ón a la palabra oída exteriormente.
DD

b. (ano Tomas
,anto )omas llama a la acción por la que (ios hace partícipe de su
pensamiento al hombre; 5alabra de (ios!; hace notar que (ios revela de tres
maneras* por vo% sensible, presente en la vo% del bautismo y de la transfiguración; por
manifestación de su esencia, es la visión de los bienaventurados; y por palabra interior
que es propia de los profetas. 'a palabra, afirma santo )omás, es el medio por el cual
el hombre se comunica, pero abarca la palabra humana, ang+lica y divina.
(ios nos dirige por medio de los predicadores una palabra interior y nos habla
por una inspiración interior.
5ara ,anto )omás, la revelación inspirada por el amor libre de (ios, se lleva a
cabo con vista a la salvación del hombre por lo tanto, era necesario que (ios se
revelase, que se diese a conocer al hombre para manifestarle el fin al que está
destinado y los medios para alcan%arlo; el -nico medio para alcan%ar este fin, es
Jesucristo, pues a la medida en que nos acercamos a &risto, nos acercamos a la
plenitud de la revelación; la consumación ultima de la gracia fue reali%ada por &risto.
(ios queriendo manifestarse a los hombres, revistió de carne en el tiempo a su >erbo
concebido desde toda la eternidad; &risto es pues, por su humanidad, el camino para
llegar a l conocimiento de la verdad, y en cuanto (ios, es la verdad en persona.
D@
c. :aicano ))
El concilio >aticano ?? celebrado en el >aticano, del 44 de Sctubre de 4AB7 al @
de (iciembre de 4AB;; el 4@ de noviembre de 4AB;, aprobó la &SC,)?)G&?SC
(S/MI)?&. ,S9NE '. (?>?C. NE>E'.&?SC D!( )!*+,"! en donde aborda el
tema de ?nter+s para esta apartado.
11
Cf. 4b-dem, 55. 1#%$1#7
1
Cf. 4b-dem. "". 117$191
Este concilio comien%a diciendo* (ios en su bondad y sabiduría, quiso
revelarse a si mismo y manifestar el misterio de su voluntad! K(>.7L esta revelación se
da por mediación de &risto, >erbo hecho carne, por +l, el (ios invisible, por la
abundancia de su caridad habla a los hombres como amigos y entre ellos avita a fin
de invitarlos a la unión con el y hacerle participe de la naturale%a divina. 'a verdad
íntima que por esta revelación se nos da tanto acerca de (ios como de la salvación
del hombre, se nos esclarece en &risto, que es mediador y plenitud de toda revelación
K(>.7L. (ios habló muchas veces y de muchas maneras a los profetas, y antes de
ellos, se dirigió a los patriarcas .braham, ?saac y Jacob, por quienes se escogió una
nación para darse a conocer, luego se dirigió a mois+s y por el al pueblo de ?srael para
sellar con el una alian%a, luego se escogió a los profetas y por ellos se reveló al
pueblo para recordar y mantener viva esa alian%a con ellos; pero todo fue preparando
a lo largo de los siglos el camino del evangelio que se perpetua en &risto nuestro
,e$or. (e ahí que 'a economía cristiana, como alian%a que es eterna y definitiva, no
pasará jamás, y ya no hay que esperar nueva revelación p-blica antes de la gloriosa
manifestación de nuestro se$or Jesucristo K4)im. B,4<L, K(>.<L.
El mismo Jesucristo cuando andaba por este mundo, transmitió a los apóstoles
la potestad de prolongar el anuncio de su evangelio fuente de toda verdad saludable,
compromiso que fue fielmente cumplido por ellos, por todas partes, transmitieron lo
que ellos habían recibido bajo la inspiración del Espíritu ,anto; hoy las encontramos
contenidas en la sagrada tradición y de forma especifica en la sagrada Escritura que
sigue viva y actuante en la iglesia de &risto que tiene por sucesión apostólica el
encargo de interpretarla y de trasmitirla a todos los hombres de todos los tiempos.
DA

> <E().R)(TO: LA RE:ELA.)ON /LENA DEL /ADRE
&risto es el centro de la historia por ser la sima y la plenitud de la revelación, en
el esta la presencia ultima y definitiva de (ios; solamente +l es al mismo tiempo
revelador y revelación de de (ios, en una palabra, &risto es el acontecimiento -nico e
irrepetible mediante el cual (ios ha dirigido su palabra a los hombres!
@:

En Jesucristo, la palabra interior de (ios, en la que (ios se expresa totalmente
y conoce todo, se hace hombre y evangelio, palabra de salvación, para llamar al
hombre a la salvación. En Jesucristo, >erbo encarnado, el hijo está presente entre
nosotros y habla, predica, ense$a, atestigua lo que ha visto y oído en el seno paterno
en palabras humanas que nosotros podemos comprender y asimilar; &risto es la
cumbre y la plenitud de la revelación, es misterio inagotable, cuyo esplendor describen
las escritores sagrados, insistiendo cada uno de ellos en un aspecto diferente. 'a
tradición sinóptica describe sobre todo la economía de la manifestación histórica de
&risto y vincula su función reveladora al título de Mesías, doctor y predicador; la carta
a los hebreos compara la economía de las dos alian%as y celebra la excelencia de la
revelación traída por &risto; Juan por su parte, aborda la función reveladora de &risto
en su calidad de logos y de #ijo.
@4
'a teología contemporánea insiste frecuentemente en la necesidad de vincular
estrechamente la revelación con la persona de &risto. # de 'ubac, nos dice* en
19
Cf. :,E4 BERB'&; en> ,ocumentos com"letos del Bat-cano 44.
=
F4S4CHELLA, R-no, la Re#elación( e#ento y Credibilidad, %d) Sígueme, Salamanca *+,+, ")-*
1
Cf. 4b-dem, ". !#$!7
Jesucristo todo se nos ha dado y revelado a la ve%; '.M. (eHailly, dice que Jesucristo
es la palabra de (ios hecha carne, no solo nos trae la revelación sino que en su
persona misma, es la revelación de (ios. T. Nahner, por su parte nos presenta a
&risto como la epifanía existencial de (ios.
@7
&risto es la perfecta revelación de (ios,
por sus acciones, sus gestos, su actitud, su comportamiento y tambi+n por sus
palabras; en &risto, (ios se ha hecho presente de manera humana, manifestándose
como (ios; en Jesucristo y por Jesucristo, el que es en (ios la verdad y el amen del
padre, nos interpreta al padre con palabras y gestos humanos, la palabra eterna se
hace evangelio, lo que (ios quiere afirmar de si mismo, &risto lo dijo humanamente.
5artiendo de los aportes de los teólogos anteriormente mencionados, nos
aparece un dato que se logra percibir en el estudio del nuevo testamento, que es
donde se nos presenta de manera explícita la revelación personificada en Jesucristo y
es la autoconciencia que Jes-s tenía de ser la palabra -ltima y definitiva que (ios
pronunciaba a los hombres. 'a conciencia de Jes-s de ser portador de una revelación
definitiva, aparece en algunos momentos significativos.
El bautismo* Jes-s en las aguas del Jordán es el signo de la inauguración de
una nueva historia.
'a predicación* Jes-s recoge los mismos temas de definitividad y de
irepetibilidad; la predicación de Jes-s esta determinada por el cumplimiento de la
promesa que predicaban los profetas. ,u predicación es el anuncio del reino, su
misión hacer presente el renio de (ios en la tierra.
'a actuación concreta de Jes-s* su vida, su praxis, es una apelación a la
definitividad de la revelación. ,u vida fue dedicada a los pobres de 3ahv+, los
marginados, los enfermos, los pecadores, esto forma parte importante en la misión de
Jes-s. 'os milagros son se convierten en signos de la presencia de la salvación en la
persona de Jes-s, si hecho los demonios con el dedo de (ios es porque ha llegado
en medio de ustedes el reino de (ios! K'c. 44,7:L, con esta expresión reivindica el
poder y la autoridad de su obrar en cuanto expresión concreta del obrar del 5adre.
,u misma muerte, Jes-s tuvo conciencia de haber venido al mundo con una
misión salvífica que habría de reali%arse tan solo con su muerte. Esto nos lo testifica
los tres anuncios de su pasión que nos presentan los evangelios. Era obvio la muerte
de Jes-s, sus palabras y sus acciones lo iban conduciendo a ese momento culmen de
su misión, en otras palabras, la muerte de Jes-s son como el resultado de su vida, su
entrega, su doctrina chocante con la elite del poder de su tiempo, pero la muerte no la
podemos ver aislada de su pasión y de su resurrección, el evento pascual de &risto
donde se nos pone de manifiesto su divinidad plena, como su plena humanidad; el
#ijo revelación plena del 5adre.
@8

.sí como comprendemos a una persona por los gestos y sobre todo por las
palabras, así por la vida, gestos y ense$an%as de &risto, tenemos acceso a su
persona, al >erbo, y por +l al 5adre y al Espíritu; en +l conocemos los misterios de la
vida intima de (ios
@<
? LA( 5UENTE( DE LA RE:ELA.)ON
%
LA@)'RELLE, René, )". C-t. ". !#1
2
Cf. F4S4CHELLA, R-no, la ReCelac-Dn> ECento . Cred-b-l-dad, ed. S/0ueme, Salamanca 199, "". 71$79
!
Cf. 4b-dem, ". !#%$!#!
&uando hablamos de las fuentes de la revelación nos estamos refiriendo
estricta y exclusivamente a la ,agrada Escritura y a la )radición de la ?glesia, así pues
que entendemos por )radición como el proceso de encarnar o inculturar el evento de
la revelación dentro de una cultura o en una nueva +poca histórica. (e ahí que todo lo
que (ios había revelado para la salvación de los hombres debía permanecer íntegro
por siempre, el cual debía de transmitirse íntegro a todas las generaciones del mundo.
5or consiguiente, esta sagrada )radición y la sagrada Escritura de ambos
testamentos son como un espejo en la que la ?glesia peregrina en la tierra contempla a
(ios, de quien todo lo recibe, hasta que le sea concedido el verlo cara a cara, tal como
es! Kcf. 4Jn 8, 7L.
@;
a. La ra$ición
'a existencia de una tradición es un hecho com-n a todas las sociedades
humanas, es lo que asegura la continuidad espiritual en el paso de una generación a
otra, con sus ideas, costumbres, etc., para que todo se trasmita en forma completa.
5articularmente, desde el punto de vista religioso, creencias, ritos, formularios de
oración o de canto, etc., se trasmiten con una solicitud muy particular. En las
sociedades que rodean al mundo de la 9iblia y la tradición religiosa, están además
integradas con todo el conjunto de las tradiciones humanas que constituyen la
civili%ación.
Co cabe duda que bajo la antigua ley, en ?srael se da una transmisión de un
depósito sagrado, por tanto )radición. &onforme al estatuto particular que posee
entonces el pueblo de (ios!, este depósito abarca todos los aspectos de la vida, tanto
los recuerdos de la historia, como las creencias que en ellos arraigan, las fórmulas de
oración, lo mismo que la sabiduría que regula la vida práctica, los ritos y gestos
culturales y las costumbres y el derecho. 'a transmisión de este depósito es la que da
a ?srael su fisonomía particular y asegura su continuidad espiritual, desde la +poca de
los patriarcas hasta los umbrales del Cuevo )estamento.
,i este depósito es sagrado, no lo es por ser un legado de las generaciones
pasadas, como en las tradiciones humanas. 'o es ante todo, por ser de origen divino.
'a )radición del pueblo de (ios a sí definida en su relación con la revelación, que
constituye su originalidad, combina dos caracteres complementarios. 5or una parte la
estabilidad, sus elementos fundamentales quedan ligados en materia de creencias, de
derecho, de culto. 5or otra parte el progreso* la revelación misma se desarrolla a
medida que nuevos enviados divinos completan la obra de sus predicadores en
función de las necesidades concretas de su tiempo. Este proceso sigue naturalmente
la marcha de la historia y en esto afirma su originalidad la tradición de ?srael. En la
)radición apostólica, efectivamente en la ?glesia, se comprueba la existencia de esta
)radición definida en un vocabulario tomado del judaísmo. El hecho se nota sobre
todo en ,an 5ablo, que fue instruido en las sinagogas inicialmente como buen judío,
de donde hereda las t+cnicas de la pedagogía judía. . los )esalonicenses dio
instrucciones! de parte del ,e$or Jes-s, y ellos recibieron su ense$an%a!. 'es
exhorta a que guarden fielmente las tradiciones que han aprendido de +l, y observado
#
HE4+R4CH, Fr/es, :La reCelac-Dn;, en> &.ster-um Salut-s, Cr-st-andad, &adr-d, 191, t. 4, ". 212
en el, y eso es lo que deben practicar; y a los &orintios les dice* Ss he transmitido en
primer lugar lo que yo mismo había recibido!, eso es )radición
@B
.
b. (a%ra$a Escriura
'a revelación bíblica es esencialmente, 5alabra de (ios al hombre!. 'a
trascripción de la palabra divina, es expresión permanente y oficial de la acción de
(ios, de sus exigencias y de sus promesas, es sagrada como la 5alabra misma. 'as
Escrituras de ?srael son las ,agradas Escrituras!. 'a palabra no se haya todavía en el
.ntiguo )estamento; pero ya las tablas de piedra que contienen lo esencial de la 'ey
KEx 7<, 47L y son consideradas como escritas por el dedo de (ios!, y cargadas por su
santidad.
El Cuevo )estamento emplea ocasionalmente la expresión rabínica 'as
,agradas Escrituras!, pero habla generalmente de las Escrituras en singular, ya para
alegar o enfocar un texto preciso KMc 47, 4:; 'c <, 74L, ya para designar incluso el
conjunto del .ntiguo )estamento KJn 7, 77L. .sí se expresa la conciencia viva de la
unidad profunda de los diferentes escritos del .ntiguo )estamento que será traducida
en forma todavía más sugestiva por el nombre cristiano tradicional de 9iblia! para
designar la colección de los 'ibros ,agrados. 5ero la fórmula más frecuente es el
mero escrito! donde la fórmula impersonal designa a (ios sin nombrarlo, y que afirma
así a la ve% la ,antidad inaccesible de (ios, la infalible certe%a de su mirada y la
inquebrantable fidelidad de sus promesas.
En cuanto al cumplimiento de la ,agrada Escritura, es necesario que se
cumpla todo lo que está escrito de mí! K'c 7<, <<L es preciso que se cumplan las
Escrituras. (ios no habla en vano y su Escritura no puede ser abolida!. Jes-s al que
sólo una ve% se le ve en actitud de escribir, sobre la arena KJn @, BL no dejo ning-n
escrito, pero consagró solemnemente el valor de las ,agradas Escrituras, hasta el
más menudo signo gráfico* Gna sola tilde y definió su significado*
'a Escritura no puede borrarse permanece para siempre!, porque con las
Escrituras están las 5alabras vivas eternas de (ios!.
@D
c. el !a!el $el ma%iserio $e la i%lesia
El magisterio de la iglesia es un medio de expresión que sirve para unir, para
guiar, para santificar, para regir y para ense$ar. &risto en los apóstoles trasfirió a la
iglesia la triple misión de santificar, de ense$ar y de regir; en esta misma línea, la
iglesia ejerce una doble función* una definitoria y una orientativa.
(efinitoria porque recibe una asistencia especial de aquel que los hace infalible,
puesto que esta fundamentado en la sagrada escritura. En esta función se ejerce el
magisterio ordinario que se centra en las ense$an%as del papa, los obispos y los
sacerdotes con la función de interpretar, explicar la verdad de fe y aplicarla a las
diversas circunstancias a la lu% del Espíritu ,anto.
@@
7
Cf. Bocabular-o de @eolo0/a B/bl-ca, "". 91=.
1
'bidem)

Co"-as del Curso, $eología de la re#elación ', 5adre S-lCano BelEsHueF, %==2
,u origen está en el mandato del mismo Jesucristo* V?d y ense$ad a todos los
pueblosV KMt. 7@,4@L. (esde sus inicios la comunidad cristiana es consciente de que
son los apóstoles y sus sucesores los aut+nticos int+rpretes del mensaje del
evangelio. El magisterio se puede ejercer por distintas vías* cada obispo en su
diócesis, en comunión con el resto de obispos y el sumo pontífice; el colegio episcopal
reunido en concilio y presidido por el 5apa, y en, las ense$an%as del sumo pontífice.
Este -ltimo se considera infalible cuando proclama su decisión ex cátedra.
El magisterio de la iglesia tiene un carácter directamente normativo en cuanto
que es norma mormata!, el carácter normativo de la historia de al iglesia esta implícito
en el hecho de que la norma, aunque derivada de la 9iblia, nace de un encuentro
entre la iglesia y el mensaje bíblico; la norma de la teología sistemática es el
resultado de un encuentro de la iglesia con el mensaje bíblico, podemos considerarla
como un producto de la experiencia colectiva de la iglesia en cuanto que el contenido
es el mensaje bíblico que tiene las experiencias colectivas como individuales, como
medios a trav+s de los cuales el mensaje es recibido, coloreado e interpretado. 'a
norma crece en el seno de la experiencia pero es al mismo tiempo el criterio de toda
experiencia; ju%ga el carácter d+bil, fragmentado, deformado de toda experiencia
religiosa.!
@A
Co podemos pasar por alto el carácter de servicio que tiene el magisterio
de la iglesia a la comunidad, a la iglesia que seg-n la doctrina del >at. ?? es el pueblo
de (ios en una integración de fieles y pastores. 'a interpretación de la sagrada
escritura y de la tradición, tiene que estar en intima conexión con la realidad concreta
que son los destinatarios, y esa realidad es diferente en contextos diferentes; y es allí
donde entra la intervención de pastores locales en la aplicación del contenido de la
sagrada revelación sin perder su contenido primario, su contenido doctrinal. 'a función
magisterial de la iglesia s inserta cono instancia ultima en el proceso de unificación en
la diversidad; ella de modo efectivo querido por su se$or, para bien de todos unifica
definitivamente la comprensión de lo revelado.
@ EL METODO TEOLO').O
&omo sentido más restringido de la palabra, se entiendo como M+todo, un
procedimiento de investigación ordenado, repetible y autocorregible, de manera se
haga posible la obtención de resultados válidos. 5ara la teología, cobra significado
bajo el aspecto por el que +sta se configura como reflexión crítica, metódica y
sistemática de la fe de la ?glesia. El dominico Melchor &ano KW4;B:L fue el iniciador
de una metodología teológica, llamada gnoseología teológica!, M. &ano en su tratado
De locis theologicis planteó el problema de la invención de las fuentes del trabajo
teológico Kloci proprii, que constituyen e interpretan la divina revelación, loci aliendiL.
En los primeros siglos, la lucha contra el gnosticismo exigió la elaboración de criterios
concretos para la defensa de la fe
A:
. 'a historia nos presenta diversos modelos de
reflexión teológica, como el modelo gnóstico6sapiencial que es propio de la 9iblia y de
los 5adres, centrándose en el misterio de &risto, atiende a la historia de la salvación.
9
@)RRES J'E4R'<A, A. La ReCelac-Dn de ,-os en la Real-Fac-Dn del Hombre, Ed. Cr-st-andad,
&adr-d 191, ". !21
9=
Cf. &. SE&ERAR), :&étodo teolD0-co;, en> ,-cc-onar-o teolD0-co enc-clo"éd-co, Berbo,
,-C-no, Estella, 1997, ". 721.
El modelo escolástico, en sus diversas articulaciones y corrientes, empe$ado en la
profundi%ación del dato de la fe, extraído de la Escritura, de la )radición y de la vida
de la ?glesia, opera en un marco de pensamiento de inspiración filosófica aristot+lica;
el modelo postridentino de los manuales, caracteri%ado por la demostración
apolog+tico6histórico6crítica del dogma católico contra los protestantes, se elabora un
procedimiento teológico total basado en los principios de fe, por las que se deducen la
consecuencias, por medio de la especulación.
A.u1n$o se em!ie6a a re2le*ionar en orno a la eolo%+aB El estatuto
epistemológico es el contexto o el lugar dentro del cual algo cobra significatividad. El
estatuto epistemológico ha de entender la cultura dentro de la cual la reflexión
teológica adquiere significado. 'a temática teológica solo puede darse estrictamente
dentro del contexto de la fe, y en este sentido dentro de la cultura cristiana. Rsta solo
va a cobrar sentido dentro de la fe cristiana vivida por una comunidad católica en una
+poca determinada. 'a fe entonces se convierte en un componente que adquiere un
significado singular dentro del que hacer teológico.
A4
"uera del contexto de la fe, la
teología pierde el sentido y se convierte en un saber lógico. 'a cuestión básica de la
teología y por consiguiente, de su conocimiento, es el que se puede transmitir la
revelación de (ios al hombre de hoy. (ios tiene formas de comunicarse. 'a
respuesta de la teología es que (ios se revela en un contexto de fe, en una
comunidad creyente. (e .hí que la ,agrada Escritura, la )radición y el Magisterio
adquieran significatividad dentro del que hacer teológico. El m+todo teológico es la
ciencia de la fe, así lo describe ,to. )omás de .quino, el cual dice que no afecta a la
sentencia deductiva, sino a la deducción y a la formación del concepto teológico. ,on
los artículos de fe los que van a constituir el punto de arranque de la deducción
teológica, así tambi+n se suma la noción previa que los creyentes tienen. &uando
#ablamos del concepto de artículos de fe, decimos que tiene su historia, así nos lo
expone 'udHig #Udl. 'a expresión que se puede dar al artículo de fe científicamente
es que toda forma de expresión, toda presentación de una verdad de fe en la
revelación y en la predicación de la doctrina eclesial acontecida hasta hoy forma parte
del misterio de la fe.
A7

La eolo%+a en el NT.'os estudios críticos actuales han llegado a tomar
conciencia que en el proceso de la ,agrada Escritura nos remiten una serie de hechos
y acontecimientos desde la perspectiva de la fe. El mismo proceso que se hace en la
9iblia es el que se hace en la teología. &on ello no queremos decir que la ,agrada
Escritura sea teología, pero nos proporciona un prototipo teológico. 'a teología en la
,agrada Escritura se hace básicamente a partir del a reflexión sobre la base de la
experiencia de fe. (e ahí que la ,agrada Escritura tenga que ser sometida al análisis
crítico, ya que lo que nos dice es circunstancial. 'a ,agrada Escritura está escrita
dentro de un ambiente, dentro de una cultura, ello significa que la ,agrada Escritura
viene planteada por mediaciones y +stas presentan dos elementos* una mentalidad y
un lenguaje. #ay un hecho es interpretado desde la fe y se le da un sentido salvífico.
5ero ese hecho está mediado por lo que el ambiente ofrece y se expresa de acuerdo
a ese ambiente
91
Cf. <)@@L4EB SKH+<E+, :El "roblema del método teolD0-co;, &.ster-um Salut-s,
Cr-st-andad, &adr-d, 191, t. 4, "". 1=!7$1=!.
9%
4b-dem. ".#1
Existen hechos ordinarios que son interpretados como realidades salvíficas. (e
ahí que la ,agrada Escritura junto con la interpretación y la inerrancia sean muy
limitados por las mediaciones. 5odemos concluir entonces que la ,agrada Escritura
nos da un proceso meramente teológico, ya que parte de hechos que son
interpretados como hechos salvíficos.
En (an A%us+n.Gna de las tantas consecuencias del encuentro entre filosofía
y teología, es que va preparando la actitud del cristianismo hacia la cultura. ,i el
cristianismo tiene principios filosóficos y +l tiene la verdad, entonces el cristianismo
tiene que preocuparse de la res p-blica. ,urge entonces la preocupación por
desarrollar una nueva perspectiva que va a concluir con la declaración del cristianismo
como la religión oficial del imperio romano. El cristianismo tiene todas las respuestas
de verdad que busca la filosofía, y esto repercute en lo social, lo político y en lo
histórico. Esto era manejado basándose en principios racionales.
El m+todo teológico de ,an .gustín, tiene un trasfondo filosófico neoplatónico.
Ellos consideran que el 'ogos o la verdad no es cognoscible solo deductivamente,
sino que es más cognoscible intuitivamente. ,an .gustín va a utili%ar el m+todo
intuitivo. Rl cree que para llegar a (ios necesitamos la interiori%ación. El lenguaje nos
va acercando a (ios y lo va haciendo personal, así, el pensamiento agustino se va
desarrollando en una manera espiritual y simbólica, con ello ,an .gustín no pretende
presentar verdades sin sentir y percibir verdades. Este pensamiento lo plasma ,an
.gustín en la -ivitas Dei, para explicar la misión de la ?glesia como depositaria de la
verdad.
(e%Cn (ano Tom1s $e A;uino.>ive en el siglo =??. Es un momento en que
las universidades quieren excluir el saber teológico, dentro de las universidades se
respira el ambiente aristot+lico, pues era su pensamiento el que comen%aba a
conocerse. ,anto )omás comien%a a demostrar que los principios teológicos son
evidentes, y posee mayor evidencia porque la teología posee la certe%a de la
revelación. 'os principios científicos se fundamentan en lo racional, mientras lo
teológico se fundamenta en la evidencia divina que se da en la revelación
.
. Es ahí
donde la teología vuelve a tener su lugar en las universidades. ,anto )omás dice
que la evidencia humana puede equivocarse pero la divina no. . partir de +ste
proceso reflexivo se va llegando finalmente a considerar que la teología es la reina de
todas las ciencias, así la filosofía será la sierva de la teología. El m+todo en +sta
reflexión es deductivo, pues los principios son evidentes, y sus conclusiones serán
necesarias al pensamiento universal.
En el .oncilio :aicano )). )iene su preparación teológica mucho antes de su
convocatoria. )enemos una diversidad de m+todos teológicos que pueden enriquecer
la reflexión del &. >aticano ??* )eología Xerigmática de #ugo Nahner, que propone
hacer teología desde dos visiones, una hacer teología crítica o más teórica y el otro
hacer teología más Xerigmática, que vaya orientada a la espiritualidad y la experiencia
de (ios. #ugo Nahner llega a decir que una teología que no sea Xerigmática no
puede ser teología, puesto que debe partir de la fe e ir a la fe.
)eología trascendental de Tarl Nahner. Esta teología se va a caracteri%ar por
la reflexión filosófica de Tant. Tarl Nahner hace con la filosofía Xantiana, lo que ,anto
)omás hace con la filosofía aristot+lica, o lo que san .gustín hace con 5latón. 5ara
Nahner, la teología tiene que ver con la acción salvífica que (ios reali%a. El intento es
pasar efectivamente en el trasfondo que (ios act-a. El esfuer%o teológico que hace
Nahner es ver los rasgos fundamentales del (ios que salva y del (ios que se
manifiesta. 5arte de la revalori%ación de la dimensión económica de la revelación de
(ios, subraya que cuando (ios se revela se revela para salvar, la revelación de (ios
no es un acto que se da sólo para conocer.
&omo el concilio >aticano ??, es para la teología católica una fuente continua de
orientación e inspiración, el concilio enriqueció todas las ramas de la teología,
proporcionan cuatro impulsos para el m+todo de un teólogo* 4. 'a llamada inicial del
5apa Juan ==??? a reformular el patrimonio doctrinal, 7. la nueva comprensión por
parte del concilio de las fuentes teológicas, )radición, Escritura y del Magisterio de la
?glesia, 8. la adopción de la historicidad en las exposiciones doctrinales, <. la
estructuración de las doctrinas particulares de acuerdo con la jerarquía de verdades!
subordinas en la fe en &risto
A8
.
Meo$olo%+as eoló%icas $el :aicano )).El concilio >aticano ?? es el
acontecimiento teológico más grande del siglo ==. Necoge todas las innovaciones
teológicas que se habían venido desarrollando en los -ltimos cien a$os. (entro del
&oncilio >aticano ?? encontramos básicamente dos m+todos*
El primero lo encontramos en la Lumen $entium, nos presenta un m+todo que
luego la .ptatam /otius lo va a proponer como el m+todo más adecuado para la
formación de los futuros presbíteros, el m+todo de la Lumen $entium parte del análisis
del texto bíblico, de ahí pasa a la reflexión del desarrollo teológico y dogmático; en
esta reflexión se ven todas las implicaciones que tiene el mensaje de (ios para los
fieles. El otro m+todo lo encontramos en la $audium et 0pes, su m+todo parte de la
sensibilidad a los signos de los tiempos. Ello implica tener la vivencia de la fe, de ahí
se pasa a la reflexión 9íblico histórica, para saber que nos dice la revelación;
seguidamente se pasa a la acción, este m+todo del >er, ju%gar y actuar es
fenomenológico.
JESUCRISTO
&omo ya hemos mencionado en el tema anterior, &risto ocupa el centro de la
historia, sería imposible comprender los acontecimientos del nuevo testamento sin
antes comprender el antiguo testamento en su conjunto, pues toda la historia de la
revelación dada en el antiguo testamento es un antecedente de lo que sucedería en el
evento de &risto desde la encarnación, su vida y el evento pascual de la pasión
muerte y resurrección y su continuidad en la iglesia, en el Cuevo testamento. en el
estudio de la cristología hay que escuchar toda la tradición bíblica, tanto del .ntiguo
como del Cuevo )estamento, ya que se nos da toda entera como norma de la fe
cristiana!
A<
en consecuencia, hay que retroceder hasta las promesas hechas a los
patriarcas y que posteriormente introducidas a trav+s de los profetas, se extendieron
las esperan%as del Neino de (ios y del Mesías, y finalmente a la reali%ación de las
mismas en Jes-s de Ca%aret como el Mesías y el #ijo de (ios.
Es obvio que el eje fundamental en torno al cual girará nuestra reflexión es
&airo Jes-s, en su antes y despu+s del acontecimiento histórico; &risto es el de ayer
el de hoy y el de siempre. 5ara ello partimos del evento que tiene lugar en la historia,
92
Cf. ?ARE,. G4CKS, 4ntroducc-Dn al método teolD0-co, Berbo ,-C-no, Estella, 199, ". 21.
9!
?ACJ'ES, ,'5'4S, 4ntroducc-Dn a la Cr-stolo0/a, Ed. Berbo ,-C-no, +aCarra %===, ". #2
del Jes-s histórico hacia el resucitado con el cual tiene tienen una experiencia
específica los discípulos que les cambia su forma de ver y entender el evento de
&risto.
1 /RE/ARA.)ON EN EL ANT)'UO TE(TAMENTO
a. La !re!aración e*ra b+blica
)odo lo que sucede en los otros pueblos que esperan tambi+n a un Mesías,
solo que con otro nombre, como la filosofía griega, por ejemplo, estaba preparando el
camino para conocer la verdad. 'a filosofía pone los presupuestos y es por ello que es
muy fácil que la filosofía absorbiera a &risto como la verdad que buscaba, pero no
como concepto o simplemente doctrina, sino como una persona. Es por eso que el
t+rmino griego logos!, que significa palabra!, razón, pensamiento!.
'os filósofos como #eráclito, se atribuyó al 'ogos la función de principio de
realidad y de inteligibilidad de todo lo que existe. .sí tambi+n para los estoicos en
particular, era el concepto central del pensar y del hablar recto KlógicaL, la fuer%a divina
que anima al cosmos Klógos spermati&ósL, la fuente de las reglas de acción moral
Kórthos lógosL; para el KarchéL KEnn., ???, 8.<L, la forma racional de lo real, la realidad
que flu'e del nous, de la inteligencia raí% de toda la realidad K???, 7,7L!
A;
. Esta visión
greco6helenista sobre el 'ogos no es considerado como el humus lingPístico del 'ogos
de Juan, parece más bien estar en las especulaciones del judaísmo tardío sobre la
sabiduría y sobre la /or12le', en la doctrina filosófica religiosa de "ilón de .lejandría,
que concibe a la sabiduría divina como una realidad que está junto a (ios y gracias a
la cual (ios crea el mundo Kcf. 5rov 8,4A; @, 7768B; ,ab D, 7@; @, ;; A, 7; Eclo 4,464:L y
mora entre los hombres, aunque estos muchas veces le rechacen.
b. La /re!aración Es!ec+2ica
,e da en la promesa mesiánica. En )eología "undamental y en .polog+tica se
incluye a menudo bajo la r-brica de mesianismo todo lo que se refiere a promesa y a
la espera de la salvación, ya que todo esto preparó la venida de Jes-s.
AB
En el
.ntiguo )estamento junto a los textos que describen al mediador de la salvación
como rey y descendiente del linaje de (avid hay otros que presentan a (ios mismo
actuando en la historia K ?s <:,46@; B,B7L. En el (eutero ?saías, el mediador de la
alian%a y de la redención es el siervo de 3ahv+.
En la promesa mesiánica se dan dos elementos o dos vías*
la vía ascendente que le da ciertos atributos al Mesías como por ejemplo el
Emmanuel, el ,almo dice* )- eres mi #ijo....!. 'a vía descendente, donde (ios
9#
Cf. <. 4A&&ARR)+E, :lo0os;, en> ,-cc-onar-o @eolD0-co Enc-clo"éd-co, Berbo
,-C-no, Estella, 1997, ". #1.
97
F4S4CHELLA, R-no, :&es-an-smo;, en> ,-cc-onar-o teolD0-co enc-clo"éd-co, Berbo ,-C-no,
Estella, 1997, ". 7%1.
mismo habla, se da la personificación de la sabiduría. )ambi+n se habla de la venida
del #ijo del #ombre! en (aniel.
,eg-n N. "isichella, el mesianismo vienen del t+rmino Mesías, el arameo
meshiha y del hebreo mashiah, que significa ungido! que se tradujo al griego como
cristos!, se$ala a la persona por el cual se ve reali%ada la antigua promesa. .sí es
como se le promete a (avid por el profeta Catán K7 ,m D, 464BL, que su casa será
compa$era de la alian%a de 3ahv+. El #ijo del hombre en la visión de (aniel D, 4864<,
es una imagen para comprender el mesianismo. El Mesías que se reconoce en el C
), es &risto en qui+n se reconoce la promesa, es este Jes-s de Ca%aret en qui+n se
da el cumplimiento de la antiguas promesas y con +l mismo se hace visible la
salvación. .unque Jes-s nunca se autodefinió como Mesías!, son sus
contemporáneos quienes encontraron en +l la presencia de esa promesa...
c. /re!aración %enDrica: la alian6a
En el .ntiguo )estamento la alian%a KvertíL aparece claramente como el
fundamento de la vida social, moral y religiosa del pueblo de ?srael. 'os profetas
aluden indirectamente a ella para se$alar la singularidad de los vínculos que unen a
(ios con su pueblo y con la imagen de la alian%a nueva que alimentan la esperan%a y
la ilusión de un futuro de bienes, de pa% y de familiaridad profunda entre 3ahv+ e
?srael. (ios es el (ios de la alian%a, que pronuncia palabras de alian%a al pueblo de
la alian%a y hace culminar estas relaciones en una suprema alian%a! KJ. MuilenburgL,
la alian%a trae consigo efectos salvíficos, como la redención, perdón, solicitud,
providencia, misericordia. .sí tambi+n surge la necesidad de la adhesión libre del
hombre a la misma. Este encuentro trae consigo frutos de pa%, la salvación. En el
Cuevo )estamento, la alian%a Kdiathé&eL, asume un carácter de novedad, de plenitud y
de definitividad gracias al don del #ijo y del Espíritu. Es en la sangre de &risto en
donde se estipula el pacto nuevo y eterno que liga a los hombres con (ios,
haci+ndolos un pueblo nuevo, por eso es que la realidad de la alian%a encuentra su
manifestación histórica en la Eucaristía, sacrificio agradable que elimina el pecado y
restablece la comunión perdida.
'a alian%a es el inicio de un tipo de relación estable entre (ios y los hombres.
En +ste sentido el misterio de (ios se va expresando en categorías humanas, que
implica una participación de (ios en la historia concreta. ,e puede notar que mientras
los dioses de los reyes y creyentes paganos desaparecen de la historia, el (ios de
.braham seguirá siendo un (ios vivo; más a-n, siendo (ios personal, vendrá a ser el
(ios de un clan, de una nación y de un pueblo específico, ?srael. En la alian%a &risto
se va prefigurando porque la alian%a encierra una promesa, y esa promesa es la
plenitud de la fidelidad y de entrega tanto de parte de (ios como de parte del pueblo,
y esa plenitud se da en &risto.
'a alian%a que (ios pacta con su pueblo por medio de Mois+s va más lejos que
su asociación con los patriarcas. Esta alian%a se ha conservado en dos tradiciones*
una es el pacto de la alian%a en el ,inaí KEx 4A, 4. 7,4@;8<,7L; y la otra del #oreb KEx
4D,B;88,BL. 'a alian%a del ,inaí se presenta sobre todo como una comida sagrada en
presencia de (io KEx 7<,4A.AL y que ella es sancionada mediante un decreto del
,e$or. En el otro relato la alian%a se presenta más como un contrato sobre la base del
decálogo KEx 7:,464DL
AD
.
)ambi+n tiene gran importancia la monarquía para la alian%a. (avid en efecto,
instala en su palacio el arca de la alian%a que ocupa el lugar más sagrado en el templo
nacional que construirá su hijo ,alomón. En 7 ,amuel 78,; se dice ya a propósito de
la casa de (avid! 1ue (ios ha establecido para mí una alian%a eterna!.
&orrespondió a los profetas, en el ocaso de la monarquía, desarrollar todas las
virtualidades latentes en la alian%a mosaica. 5ero estaba comen%ando una crisis que
conduciría a la revelación de una nueva alian%a! despu+s de la ruptura de la antigua
. 'a una no negaría la otra, puesto que (ios es autor de las dos; sin embargo, de ahí
se seguirá una profunda mutación en la estructura del ?srael de (ios. .sí, los profetas
orientaron la teología de la alian%a hacia nuevos hori%ontes y sobre una nueva base.
Ella, más que un pacto, es un don gratuito de (ios; y está fundada no tanto en el
compromiso, cuanto en la promesa. 5ara E%equiel no será un rey cualquiera, sino un
nuevo (avid suscitado por (ios para pactar la alian%a de pa% KE% 8<, 7867;L.
d. El mesianismo !ro2Dico
(ios desde la eternidad había planeado la historia de su pueblo elegido,
teniendo en mente la vida terrestre de Jes-s, de tal manera que sus intervenciones
sobrenaturales en el mundo, significarían originariamente tipos o prefiguraciones de
nuestro se nuestro se$or, todo lo que se lee en .ntiguo )estamento esta ordenado a
&risto como eje central y fundamental de toda la historia de la salvación, como fiel
cumplidor de las promesas. El acontecimiento del resucitado ilumina el entendimiento
de todo el antiguo testamento como una expectación que prepara la venida el camino
para la &risto. (esde la ex+gesis bíblica, el contenido del .ntiguo )estamento es la
historia del pueblo que trata en gran parte los eventos, las necesidades de sus propios
tiempos, a lo largo de todo el relato se mantiene la expectación y la anticipación e la
venida de una sola persona poderosa que reinará en toda la tierra; esta persona
mucho antes de su venida, fue conocida como el Mesías, las profecías de su venida
constituyen la perspectiva mesiánica del .ntiguo )estamento. . lo largo del desarrollo
de +ste, nos encontramos con una gama de profecías, promesas, cuadros pintorescos
referidos a esa persona esperada por el pueblo en muchos siglos; a tal punto que
cuando llegamos al final del .ntiguo testamento, la historia completa de &risto ha sido
prescrita y prefigurada antes de su llegada.
A@
&omo ya mencionamos, toda la historia del pueblo de ?srael se da en clave de
alian%a, de promesa y de espera, es por ello que el mesianismo conforme se va
desarrollando en la historia del pueblo, basado en acontecimientos va teniendo
diferentes matices, diferentes rostros, y diferentes formas de entenderlo. (e forma
específica; se da un mesianismo real, donde se espera al Mesías cono Ney, un
mesianismo sacerdotal donde se esperaba un Mesías sumo sacerdote y por -ltimo se
da un mesianismo prof+tico bajo la figura del ,iervo (oliente.
91
Cf. <. &. SALBA@4, :Al-anFa;, en> ,-cc-onar-o teolD0-co enc-clo"éd-co, Berbo ,-C-no,
Estella, 1997, ". 2%.
9
C)54AS , CLASES, del curso :E9é0es-s de los L-bros 5rofét-cos;, Hna. L-nda Ganer, %==2
Gna de las ideas centrales que dominan todo el .ntiguo )estamento es la
esperan%a de redención, la primera promesa mesiánica explícita en la que el pueblo
de ?srael espera, es la promesa hecha a (avid; a uno de tu linaje pondr+ sobre tu
trono!, algunos de los profetas anuncian un renuevo hermoso y glorioso saldrá de la
familia de (avid! K?s. 44, 4ss.L de ahí que el pueblo espera al Mesías en la figura de un
rey salvador, de un rey restaurador del pueblo. Movidos por las infidelidades del
pueblo y de su rey, ante las fallas políticas, el pueblo trasfiere sus esperan%as a un rey
futuro; el dominio de este futuro rey seria vasto y pacifico, gobernaría desde el trono
de (avid fortalecido y sostenido por +l mismo con juicio y justicia por siempre.
AA
5ero
el mesianismo adquiere auge importancia en el tiempo d los profetas quienes tenían el
encargo por parte de 3ahv+ de oír su vo% y de hacerla llegar a los reyes, sacerdotes y
a todo el pueblo, a los cuales veremos con mas detenimiento.
i. Profetas mayores
Entre los profetas mayores podemos mencionar a* ?saías, Jeremías, E%equiel y
(aniel; los cuatro profeti%aron la venida de un Mesías ideal que todo el pueblo
esperaba con ansia.
?saías es el libro prof+tico por excelencia que sobresalta la gloria del reino del
Mesías; si confrontamos el capítulo 44 en sus primeros 4: versículos, encontramos
una de las profecías mas claras y relevantes, referentes a la venida del Mesías* un
renuevo glorioso y hermoso, saldrá de la familia de (avid, sobre +l se posará el
Espíritu de 3ahv+, Espíritu de ,abiduría e inteligencia, prudencia y valentía, no
ju%gará por la apariencia sino que hará justicia a los d+biles y dictara sentencia justa a
favor de los pobres! K?s. 44, 46<L en el capitulo D vers. 4864<, se anuncia por la boca
del profeta el nacimiento de un de la familia de (avid que nacerá de una >irgen.
.van%amos un poco mas en el cap. A vers, ; y B; se nos anuncia al ni$o nacido
consejero admirable, el h+roe divino, el príncipe de la pa%; porque nos ha nacido un
ni$o, nos ha sido dado un hijo que tiene sobre los hombros la soberanía y se llamara
maravilloso consejero, (ios fuerte! K?s. A, ;6BL ?saías proclama el triunfo sobre la
muerte, 3ahv+ que baja a la tierra en persona para salvar a los hombres.
?saías tambi+n se encarga de presentar la prefiguración pascual, personificada
en el siervo doliente, todas las características de este, los sucesos fueron vistos por
los escritores divinos del .ntiguos testamento reali%ados en &risto colgado de la &ru%,
el rey sufriente, el sirvo de 3ahv+, un varón de dolores entregado al sufrimiento,
llevado como cordero al matadero, para morir por expiación por los pecado. K?s. ;8L.
(e aquí en adelante la profecía mesiánica queda cada ve% mas clara como
prefiguración de &risto.
4::
El profeta Jeremías va en la misma línea mesiánica de ?saías, anunciando el
surgimiento de un reto$o de la estirpe de (avid KJer. 78,;; B, 78; 84,8468;L
El profeta E%equiel hace mención del renuevo de (avid y agrega que el reino
del príncipe venidero de la casa de (avid, hará un pacto eterno con el pueblo de (ios
KE%. 8<,88; 7<,8D; 7<,7;L.
99
R)+CER) &ARC)S, Ln0el, 4ntroducc-Dn a la Cr-stolo0/a, colecc-Dn teolo0/a . C-da, <uatemala 1992,
". 19
1==
C)54AS , CLASES, )". C-t.
El profeta (aniel presenta otro tema de salvación que se hay en el .ntiguo
)estamento. 'a expresión de uno cono hijo del hombre! para la +poca no dignifico
mas que un hombre, un individuo humano, se le dio el sentido de expectativa por algo
que debía de venir aunque no se conoce claramente su significado. En los tiempos de
&risto, significo directamente Mesías, puesto que es el título que se aplico así mismo
Jes-s, El #ijo del #ombre!
ii. Profetas menores
(entro de los profetas menores podemos mencionar a Joel , Yseas, .mos,
Jonás Miqueas, .bacuc, sofonías , .geo, entre otros; se le llaman menores por la
extensión corta de sus escritos, pero con gran contenido mesiánico.
.mos predice que los gentiles participaran del reino del Mesías que pasará su
ni$e% en Egipto, prev+ el levantamiento del reino perdido de (avid listo para regir el
mundo. K.m. A, 44,47;L.
El libro del profeta Jonás, es la prefiguración de la estancia de Jes-s en el
sepulcro, levantándose en la resurrección, y vislumbre sumisión hacia los gentiles.
Miqueas, menciona un gobernador universal, eterno que nacerá en 9el+n
KMiq. 7, 47L
El profeta .geo profeti%a la venida del deseado por toda la gente, será el día
en que sea coronado el hijo de (avid.
Malaquias profeti%a la venida del Mesías pregonado por su antecesor, un
mensajero semejante a Elías que preparará el camino delante de +l.
Es necesario se$alar que los títulos mesiánicos neotestamentarios que se le
adjudicaron a Jes-s como el Mesías escatológico, fueron desarrollados en un contexto
particular, y en el tuvieron un significado distinto al significado cristiano. 'as profecías
se fueron cumpliendo interpretadas en acontecimientos posteriores a corto pla%o de su
pronunciación. 5or otro lado, cuado hablamos del Mesías como #ijo de (ios, #ijo del
#ombre, siervo de 3ahv+, etc, son t+rminos que se empleaban para distinguir a os
reyes o a la reale%a del pueblo y posteriormente, a la lu% del resucitado, se vieron
reflejadas en Jes-s de Ca%aret, el &risto.
4:4
,olo colocando a &risto en el centro como el punto hacia el cual convergen
todos los radios de la historia, es posible comprender mejor todos estos hechos
históricos. #acia &risto se dirigen las esperan%as de ?srael, por +l suspiraba sobre
todo el verdadero mesianismo suplicando la llegada de la salvación, con la llegada de
&risto llega tambi+n la realidad y la reali%ación de lo anunciado en el .ntigua
)estamento, ya no como símbolo, anuncio o prefiguración, sino en &risto encontramos
la plenitud de ?srael y la plenitud de los tiempos.
& EL M)(TER)O DE LA EN.ARNA.)ON
a. La EDnosis
Jes-s en su estado Xenótico no puede entenderse fuera del evento de la
encarnación, es el punto específico y fundamental donde tiene lugar el abajamiento
1=1
4b-dem.
de la gloria divina. 'o resalta Juan en el prólogo del evangelio, y lo recalca 5ablo en
los himnos cristológicos de sus cartas. -risto a pesar de su condición Divina, no hizo
alarde de su categoría de Dios; al contrario se despo3ó de su rango ' tomo la
condición de esclavo, pasando por uno de tantos! K"il. 7, BssL. El himno de &ol. 4,476
7:; presenta a &risto en su rango divino y su obra redentora para con la humanidad.
'os dos himnos citados tratan de hacernos caer en la cuenta de la divinidad genuina
de &risto con su origen en el padre, que para reali%ar su obra salvífica tuvo que
rebajarse a la condición humana. 4l 5ue no conoció pecado se hizo pecado por
nosotros, para 5ue viniésemos a ser 3usticia de Dios en él! K 7 &or. ;,74L. 'a verdad de
la encarnación exige como condición, la naturale%a humana en un estado de
humillación, y no en una condición glorificada.
,anto )omás presenta la .sunción de una humanidad semejante a la nuestra
por parte de Jes-s, la cual se comprende solo bajo el principio de perfección* el
cuerpo de &risto es el cuerpo del hijo de (ios; y así como la filiación divina requiere la
perfección de la santidad, así tambi+n el cuerpo. ,i &risto quería suscitar la fe en su
verdadera humanidad, era necesario que tomase la condición actual del hombre;
puesto que solo puede hacerse imitable cuando acepta plenamente el juego de
nuestra condición histórica. (e esta manera el santo .ng+lico, manifiesta la ra%ón
ultima de de la T+nosis corporal de &risto.
4:7
Era preciso que &risto no solamente fuese perfecto en la caridad, que es lo
principal, sin que lo fuese igualmente en una condición de humillación, para poder dar
materia a la satisfacción por el pecado. Esta es la finalidad de la encarnación,
propiciar la corporeidad de la palabra, darle forma humana con todas sus
implicaciones. &risto no se somete a esta condición humillada como a una ley que
tuviese que obedecer necesariamente, sino que hace una elección voluntaria y libre
teniendo en sus manos, por su divinidad de #ijo de (ios, el poderse escapar de esta
condición humilde. 5or consiguiente, la aceptación de la condición corporal humillada
reviste para &risto un dignificado mucho mas profundo que para nosotros*
compromete toda su libertad en la renuncia al poder que posee de trasformar
radicalmente esta condición. &abe resaltar que &risto asumió toda la naturale%a
humana, pero no el pecado.
b. La unión hi!os1ica
'a unión hipostática es una unión personal, una persona divina que asume una
naturale%a humana. El problema en el siglo ?> era el de profundi%ar la unión en
t+rminos de naturale%a, lo cual fue un intento frustrado, porque esta unión se entiende
en t+rminos de persona. Gna lectura atenta a la definición de &alcedonia demuestra
que no describía a &risto como 5ersona (ivina. #ablaba de una #ypostasis que unía
las dos naturale%as, pero en ninguna de sus muchas palabras declaraba que +sta
fuera la persona divina preexistente del 'ogos. K1uedó para el segundo concilio de
&onstantinopla mantener e interpretar la unidad de sujeto en &risto identificando el
principio de unión como el 'ogos preexistenteL
4:8
. Co obstante, &alcedonia estuvo a
punto de identificar la -nica #ypostasis cuando pasó de afirmar la unidad de la
1=%
Cf. ,'J')C, Cr-st-an, Cr-stolo0/a, Ed, S/0ueme, Salamanca 191, 55. 1!#$1#2
1=2
Cf. <. C)LL4+S, La encarnac-Dn, Sal @errae, Santander, %==%, ". 19.
persona a hablar del -nico y mismo #ijo, el >erbo Gnig+nito de (ios, Ctro. ,e$or
Jesucristo.
,eg-n la doctrina de la Gnión #ipostática, una existencia plenamente humana
fue enhypostasiada en el >erbo. &risto no fue una persona humana, sino divina, que
asumió una naturale%a humana completa sin asumir la persona humana. 'a persona
divina del 'ogos se identificó con una humanidad completa hasta el punto de
personali%ar ese ejemplo particular de naturale%a humana. 5ara usar la expresión de
,anto )omás de .quino* la persona del #ijo de (ios se hi%o persona de la naturale%a
humana. Jesucristo fue y es hombre, un ser humano, y un ser humano individual, pero
no una persona humana. 05uede privarle esto algo que pertenece a la plena
humanidad2 0#ace justicia a su individualidad humana2 0puede ser perfecto o
completo en su humanidad y verdadero hombre sin ser una persona humana2 ,e
corre el peligro aquí de ir más allá de la reflexión legítima y hacer intentos
descabellados para describir y explicar claramente lo que es un misterio divino. ,in
embargo, algo podemos decir. 'a unión hipostática significa que la realidad humana
de Jes-s pertenece al #ijo de (ios de un modo personal y absoluto, pero no que +sta
humanidad quede en ning-n sentido disminuido por la ausencia de la persona
humana. 'a humanidad plena no está necesariamente identificada con la persona
humana o depende de su presencia. 'as características y perfecciones humanas
aparecen a nivel de naturale%a y cualidades de un individuo dado como ser humano. .
ese nivel, la persona como tal no contribuye nada. 0&uál es, pues, el papel de la
persona2 'a respuesta aparece si se entiende la persona como un ser, y un ser que
se manifiesta racionalmente. El #ijo de (ios tiene su ser personal en relación al
5adre. #emos de reflexionar sobre la autoconciencia primordial de Jes-s como un
yo! en relación con un )-! que es el 5adre. 'os evangelios nunca dan una pista de
diálogo entre los componentes divinos y humanos de Jes-s, digamos, entre Jes-s y el
>erbo. En /etsemaní Jes-s no exclama* debo ser fiel al >erbo. Mucho menos dice*
(ebo ser fiel a mi propia divinidad!. ,implemente ora* .bba, 5adre, aparta de mi este
cáli% pero que no se haga mi voluntad sino la tuya KMc 4<, 8BL.
En conclusión, Jesucristo fue y es un ser distinto e individual, que existió y
actuó en relación con otros y experimentó su identidad personal en esa existencia
racional, sobre todo en y por su relación -nica con .quel a quien llamaba .bba.
&omo persona divina, no tuvo centro independiente de conciencia y libertad, sino que
participó con el 5adre y el Espíritu en un mismo entendimiento y voluntad.
4:<
5ero por
su humanidad Jesucristo go%ó de su racionalidad y en libertad propia. 5or fin, su
existencia como #ijo de (ios dio a su persona una dignidad absolutamente soberana.
&onstantinopla ?? K;;8L anatemati%ó a todo aquel que no confiese que nuestro ,e$or
Jesucristo, que fue crucificado en la carne, es verdadero (ios, el ,e$or de la gloria y
uno de la ,antísima )rinidad. En una palabra, la fe cristiana ortodoxa sostiene que el
#ijo de (ios murió.
- EL <E(U( H)(T0R).O
1=!
Cf. <. 4A&&ARR)+E, :'n-Dn h-"ostEt-ca;, en> ,-cc-onar-o teolD0-co enc-clo"éd-co, Berbo ,-C-no,
Estella, 1997, "". 1==7$1==1.
a. el <esCs hisórico 8<esCs $e Na6are9
&uando hablamos del Jes-s histórico, automáticamente nos remetimos a Jes-s
de Ca%aret; el Jes-s 6hombre; en otras palabra a la dimensión humana de Jes-s. Tarl
Nahner parte de cuestionante* 0es el Jes-s histórico el &risto de la fe2 Es imposible
llegar al &risto de la fe sin antes pasar por el Jes-s de la historia, pues al evento
pascual de &risto solo se llega a trav+s de la vida, la s palabras y los hechos que
condujeron a Jes-s hasta la pasión muerte y resurrección de que lo convierten en el
Jes-s pascual, el Jes-s pospascual, el Jes-s de la "e. En esta reflexión podemos
hablar tambi+n del >erbo Encarnado, del #ijo de (ios hecho #ombre, quien compartió
toda la naturale%a humana menos el pecado y actuando como un hombre cualquiera
se sometió incluso a la muerte y una muerte de cru%! K"lp. 7,@L.
)eniendo en cuenta los presupuestos ya citados, podemos aterri%ar en el
conocimiento histórico de sucesos que han acontecido en un punto totalmente
determinado por espacio y tiempo. En efecto lo autentico del mensaje del cristianismo
esta precisamente en la afirmación e que este Jes-s, muerto bajo 5oncio 5ilato, no
puede ser otro que el &risto, el #ijo de (ios, el salvador absoluto. (e este suceso
histórico depende la salvación de todos los tiempos. El conocimiento histórico de la
salvación no recae en un acontecimiento histórico neutral, sino que está dado siempre
por la propia interpretación de Jes-s, cuya justificación a trav+s de las acciones
prodigiosas y de la resurrección solo pude aprehenderse en el círculo de la fe.
4:;
.un
los mismos discípulos no tuvieron otra concepción de Jes-s cuando el estaba en la
tierra humanamente con ellos, mas que la de un hombre con sabiduría; para ellos era
un profeta mas que predicaba, un maestro, un taumaturgo, com-n de sus +poca, es
solo despu+s del acontecimiento pascual cuando le logran ver como tal, logran ver en
el Jes-s que había caminado con ellos por toda la /alilea, que era el &risto y que en
+l se cumplían las promesas mesiánicas hechas a (avid y los profetas. 5ara entender
esto es menester tener presente que los evangelios no son los escritos mas antiguos
del Cuevo )estamento, que los evangelios no pretenden demostrar la historicidad de
Jes-s de Ca%aret, es decir, no se trata de un libro de historia; que los evangelios se
escriben partiendo de una experiencia de fe, despu+s del encuentro con el
Nesucitado. 'o que los evangelios pretenden es demostrar que Jes-s de Ca%aret es el
&risto, el Mesías, el #ijo de (ios. (e hecho los evangelios nos presentan una historia
o datos históricos continuos de Jes-s, mas, al margen de la oscuridad de la historia
de Jes-s, surgen ciertos rasgos característicos de su predicaciónEla cuestión del
Jes-s histórico es, con toda legitimidad, la cuestión de la continuidad del evangelio en
la discontinuidad del tiempo!.
4:B

El #ijo de (ios, asumiendo la naturale%a humana, no iba a sumir solo unos
aspectos sino que tendría que estar condicionado por su totalidad. ,ujeto a un cuerpo,
con sentimientos humanos, determinado por el espacio y el tiempo, inmerso en una
cultura concreta determinada 'a judía! se mueve en lugares determinados, sujeto a
unas reglas de convivencia social, política y religioso; y son estas características que
presentan los evangelios, los que contrastados con los hechos históricamente
verificables confirman la existencia histórica de Jes-s* lugares como /alilea, el
1=#
RAH+ER Karl, Curso Fundamental Sobre la Fe, Ed. Herder, Barcelona 199, " %1#
1=7
?ACJ'ES ,'5'4S, )". C-t. 5.2=
Jordán, el /et%emaní, palestina, etc. tiempos como* las fechas de las fiestas judías,
los censos históricamente escritos, etc. 'a relación con personalidades históricas
como )iberio, &aifás, 5oncio 5ilato, etc. Co deja lugar a duda, sin embargo a
continuación tratare de presentar algunas referencias históricas no cristianas que
respaldan y confirman lo antes dicho.
,in la existencia real de Jes-s, no habría lugar para la fe, pero aunque
comprobemos con documentos históricos su existencia, solo la fe personal podrá
hacernos ver en +l al #ijo de (ios!.
4:D

b. re2erencia hisórica cien+2ica
)enemos tambi+n algunos testimonios, generalmente anticristianos, acerca de
Jes-s. 1uedan pocos porque los escritos de los grandes historiadores romanos de la
+poca de &risto se han perdido con excepción de los escritos de ,uetonio y de
)ácito. (escocemos lo que dijeron o lo que pudieron decir otros historiadores
imperiales contemporáneos a Jes-s, pero desde 'ugo podemos pensar lógicamente
que la gran historia universal apenas se fijaría en Jes-s de Ca%aret o en los cristianos.
(ueonio: escribe hacia el a$o 47: sobre los sucesos de a$o ;4 y dice que el
emperador &laudio expulso de roma a los judíos porque, por la influencia de -resto
llegaron a ser causa permanente de desorden!; este hecho se relata tambi+n en #ech.
4@,7.
T1cio: El gran historiador romano, en un texto del a$o 44D, escribe a propósito
del incendio de Noma, ocurrido en el a$o B<; cuando ardieron las tres cuartas partes
de la ciudad y la gente lo atribuyo a Cerón que quería reconstruirla* 5ara acabar con
este rumor, Cerón tachó de culpables y castigó con refinados tormentos a esos que
eran detestables por sus abominaciones y que la gente llamaba &ristianos; este
nombre les viene de -risto, 5ue había sido entregado al suplicio por el procurador
oncio ilatos durante el principado de /iberio6 este es un dato histórico y fiable
puesto que el historiador citado no tenia ninguna influencia cristiana, ni era compatible
son sus doctrinas, sin embargo nos proporciona un dato que constata la existencia
histórica de Jes-s el &risto.
/linio el <o#en: Escribe consultando a )rajano en el a$o 44:Z447, una carta en
la que pide consejo al destinatario para proporcionar el castigo adecuado o merecido a
quienes confiesan ser cristianos definitivamente, y para aquellos que siendo cristianos
desisten a su fe maldiciendo a &risto, o aquellos que fueron cristianos pero que ya nos
lo son, que castigo dar a los hombre, o si son mujeres, si son menores o si son
mayoresEaquí el dato de inter+s para nosotros es F la existencia de un grupo
numeroso de seguidores de &risto F a los cuales +l les llama cristianos practicantes de
una superstición perversa y desmedida!
5la#io <ose2o: el -nico historiador judío de la +poca del que se conservan
escritos, nos habla en* antig7edades 3udías, a$o A< d. &; de Juan 9autista y en dos
ocasiones de Jes-s. 'a primera ocasión en la que nombra a Jes-s es hablando de
.nás el joven, sumo sacerdote; .nás en el a$o B7 d, &. convocó a los jueces del
sanedrín y trajo ante ellos al hermano de Jes-s, llamado &risto, su nombre era
1=1
CALB) Ln0el . R'4*, Alberto, 5ara Leer una Cr-stolo0/a Elemental, Ed. Berbo ,-C-no, Estella 1991,
"". !=
,antiago y a algunos otros! los acusó de haber violado la ley y los entregó para que
los lapidaran!. En otro párrafo nos dice* por esta +poca, vivió Jes-s un hombre
excepcional, ya que llevaba a cabo cosas prodigiosas! 5ilatos lo condenó a la cru%,
los que le habían dado su afecto no dejaron de amarlo, ya que se les apareció al
tercer día viviendo de nuevo. )odavía en nuestros días no se ha sacado el linaje de
los que por causa de +l reciben el nombre de cristianos.!
5udieron haber existido otros datos históricos a los que ,an Justino hace
refer8encia, pero se desconocen esos documentos.
4:@
c. la humani$a$ $e <esCs
>amos a partir de un enunciado* la experiencia de (ios que hay en las
religiones, los cristianos la encontramos vivo y concreto en un hombre; Jes-s de
Ca%aret, en su vida en sus palabras, en sus obras, en su muerte y su resurrección. .l
hablar de la humanidad de &risto, necesariamente tenemos que recurrir a la
encarnación, el lugar donde el #ijo de (ios asume en si mismo la humanidad, esto
nos remite a dos t+rminos* (ios! y hombre! que confluyen en la persona de Jes-s6
cristo. Estos dos t+rminos nos llevan a una conclusión* Jesucristo es (ios y hombre
verdadero. "ue trabajo de la iglesia antigua en los concilios cristológicos, clarificar esta
supuesto de fe y formular doctrinas que profesaran esta verdad dada en &risto.
4:A
'o
que aquí nos preocupa ahora es la naturale%a humana de de Jes-s, y sin duda alguna
hay que afirmar en Jesus algunas perfecciones a causa de su identidad personal de
#ijo de (ios. por otra parte no solo su naturale%a humana sigue siendo la misma, sino
que su existencia humana en la T+nosis implica que +l voluntariamente asumo las
imperfecciones humanas; en otras palabras, el #ijo de (ios, siendo (ios se hace
hombre sin dejar de ser (ios, y +l a asumir la naturale%a humana es (ios y hombre a
la ves, es decir las dos naturale%as no se me%clan ni se disuelve la una a la otra. Esto
es contenido del tema de la unión hipostática, pero es necesario traerlo a colación
para dejar sentada la humanidad plena de Jes-s que se manifiesta en el compartir con
la humanidad toda su condición, el sufrimiento y la muerte comprendidas; asumió
libremente las consecuencias del pecado que podía optar y transformar en
instrumento de salvación.
44:
'as perfecciones humanas de Jes-s son proporcionales a su estado Tenótico y
están en relación a su misión al igual, Jes-s durante su vida terrena poseyó el
conocimiento y las perfecciones humanas, necesarias para el cumplimiento de su
misión. (esde esta perspectiva, podemos decir que la humanidad de Jes-s se orienta
a su misión redentora de la humanidad, es allí donde adquiere sentido, que el sea uno
como tantos, con miedos, frustraciones, enfados, temores, tentado como cualquier
hombre, la humanidad de Jes-s es la que se asemeja a nosotros y nos permite
conocerle y confiar en +l; solo siendo uno de nosotros podía redimirnos, y para ello fue
necesario tambi+n que no conociera el pecado, de lo contrario no habría concluido la
misión para la que fe enviado.
1=
Cf. CALB) Ln0el . R'4*, Alberto, 5ara Leer una Cr-stolo0/a Elemental, Ed. Berbo ,-C-no,
Estella 1991, "". 2$29
1=9
Cf. 4b-dem, ".!2
11=
Cf. ?ACJ'ES ,'5'4S, )". C-t. 55. 91$%=1
d. la auoconciencia $e <esCs
La .onciencia $e <esCs.
'a conciencia mesiánica de Jes-s, se trata de lo que Jes-s pensaba de sí
mismo. Jes-s acepta la calificación de profeta!, pero recha%a el papel de líder
mesiánico!, por otro lado el reconocimiento del Mesías! K&ristoL se encuentra
estrechamente me%clados con los recuerdos de la actitud y de la acción de Jes-s. El
poder describir sobre la conciencia que Jes-s tuvo de sí mismo exige, que se pueda
separar la confesión de fe pascual! del testimonio histórico de Jes-s sobre sí mismo,
como el juicio de sus contemporáneos. Jes-s durante su vida terrena tuvo en su más
alto grado una perfecta lucide% sobre sí mismo y sobre su misión.
5ara poder dar una explicación de que sí Jes-s tuvo conciencia de sí, es
preciso partir a la lu% de los evangelio, sobre el testimonio que Jes-s pudo dar de sí
mismo; es importante retomar que los evangelios no son documentos históricos, sino
que son confesiones de fe, en ellos encontramos que los títulos que le fueron
atribuidos a Jes-s, ya +l de alguna manera los aceptaba como propios. El secreto
mesiánico! de Marcos nos responde a la inquietud de que Jes-s no ignoraba su
dignidad mesiánica* había sido confesada por 5edro en &esar+a KMc@, 7D684L +l
mismo la había confesado ante el sanedrín KMc4<, B46B8L. 'os demonios tambi+n lo
habían proclamado, a-n así Jes-s había impuesto el silencio por temor a que se
dieran malos entendidos en torno al Mesías!, ya que no era el Mesías que el pueblo
esperaba y deseaba. Esto es una explicación debido a la influencia de la comunidad
primitiva, a-n así este título no nos da la certe%a de poder llegar a la conciencia que
tuvo Jes-s de sí mismo. Stro título que causó pol+mica es el del hijo de (ios!, ya que
se dice que Jes-s no se designó de esa manera, pero en el texto de 'c 77, D:, en
donde los miembros del sanedrín le preguntan* 0Eres t- el hijo de (ios2!, Jes-s se
afirma que sí lo es, seg-n los comentaristas es un título que fue usado para la
comunidad primitiva de ahí que es caer en error de interpretación el que se aplique
este título a la identidad de un judío de aquella +poca; al no poseer pruebas
suficientes de estos títulos, no se puede justificar que hemos alcan%ado la conciencia
que Jes-s tenía de sí mismo.
5or su palabra va a atestiguar que no es un profeta clásico. la conciencia que
Jes-s tuvo de sí mismo se revela en la autoridad y en la libertad que tanto
impresionaron a sus contemporáneos!.
444
Jes-s se presenta a los ojos de sus
contemporáneos y de sus discípulos como una personalidad libre y con autoridad, que
ninguno se atrevió a reparar su actitud de su ense$an%a. Jes-s comenta sus actos
por medio de sus parábolas, aunque en ellas no se encuentra un título mesiánico en
donde históricamente se lo haya aplicado a sí mismo. 'os títulos son secundarios* lo
que hacen es interpretar y comentar su personalidad que se revela en su actitud, en
sus acciones y en sus palabras. El -nico testimonio que tenemos de Jes-s es lo que
+l dijo, lo que hi%o, con autoridad y libertad. 5ara (oquoc, 'a conciencia de Jes-s no
111
Cf. CHR4S@4A+. ,)J')C, Cr-stolo0/a, ensa.o do0mEt-co sobre ?esMs de naFaret
el &es/as, S/0ueme, Salamanca, 191, ". !.
deberá buscarse más que en donde se hi%o realmente visible* en su personalidad
libre!.
447

e. la conciencia $e Dios como /ADRE
(el modo en que Jes-s hablo sobre (ios y reali%o el ríen de (ios se desprende
con toda claridad que tenia una experiencia especial y original de (ios como ser
intimo, cercano y sumamente compasivo ante el sufrimiento y el pecado humano. en
esta experiencia encontró Jes-s un nombre para (iosa saber* abbá. En la 9iblia
hebrea, (ios es llamado ocasionalmente 5adre en algunos de los salmos y libros
prof+ticos. 5ero .bbá no significa exactamente 5adre. Es la palabra aramea que el
beb+ usaba para dirigirse a su padre o a su madre antes de aprender a hablar. &omo
tal, por tratarse de un balbuceo, se traduce en nuestras lenguas por papá o por otro
termino equivalente. En todas las lenguas existen palabras cortas que los ni$os usan
antes de saber hablar y que pueden emplear para llamar a los seres mas cercanos
con cari$o. 'a experiencia personal que Jes-s tiene del (ios cercano y compasivo le
llevo a llamar a (ios de este modo tan íntimo* .bbá. Esta palabra evoca el poder de
una relación muy intima entre Jes-s y aquel a quien invoca con ella. .demás Jes-s
ense$a a otros a llamar .bbá a (ios y les anima a confiar en (ios como los ni$os
confían en que sus padres cuidaran de ellos, serán compresivos con sus debilidades y
vigilarán contra aquellos que quieren hacerles da$o. 'a experiencia que Jes-s del
.bbá, es el cora%ón de su vida, el dinamismo que subyace a sus predicaciones del
reino de (ios y a su modo de obrar característico.
448

f. <esCs " la o!ción !or los !obres " mar%ina$os
)odos los relatos de la vida de Jes-s que nos narran los evangelistas no dejan
lugar a duda que Jes-s tuvo una opción preferencial por los pobres, los marginados,
los pecadores y los enfermos. 'a mayoría de los milagros los reali%ó a los pobres, su
predicación iba orientados a los pobres, toda su vida significó una esperan%a a los
pobres, los peque$os y los desamparados.
Entre los pobres de ?srael habían unos mas pobres, los que de alguna manera
eran discriminados; siempre vamos a encontrarnos con un Jes-s que sana leprosos,
K'c. ;, 4; 4D,44L considerados impuros entre los judíos, curando paralíticos,
devolviendo la vista a los ciegos, ellos eran mendigos que vivían al margen de la vida
social, comiendo con pecadores. >asta referirnos al texto de Mt. ;;, 84 y de 'c. A,7BL
el Juicio final! donde Jes-s mismo se identifica con los pobres; les aseguro que lo
que hicieron con uno de estos mas peque$os que son mis hermanos, conmigo lo
hicieron! KMt. 7;,<:L; la bienaventuran%as que narra Mt. ;, 4 y 'c. B, 7:; son el
testamento de Jes-s cuyos destinatarios son los pobres y los sufridos. El texto del
Joven rico vende todo lo que tienes, dáselo a los pobres, luego ven y sígueme! KMc*
4:, 4DL; la parábola de 'á%aro y el rico K'c. 4B, 4AL, nos presenta el contraste entre la
rique%a material y la pobre%a, mas la recompensa en el reino de los cielos. Jes-s
11%
4b-dem. ". 7#

112
?)H+S)+, El-Fabeth A. La Cr-stolo0/a Ho., Sal @érrea, Es"aNa %==2, "". 11$1%
mismo dice despu+s de tener la conversación con el Joven rico* es difícil que un rico
entre en el reino de los cielos!. 5artiendo de los textos bíblicos citados, Jes-s esta por
los pobres, vive con los pobres y les da esperan%as a los pobres, come con ellos, se
hace uno de ellos, pero eso no nos puede llevar a entender la pobre%a como algo a lo
que estamos condenados a resignarnos y esperar pasivamente la vida venidera para
superarla, sino que teniendo en cuenta que Jes-s inaugura el reino de los cielos aquí
y ahora, la felicidad ofrecida a los pobres debe comen%ar a reali%arse aquí en esta
tierra, para vivirla en plenitud en el reino de (ios.
4 EL .R)(TO DE LA 5E
a. La resurrección $e <esCs
&omen%aremos por eliminar la representaciones falsas con las que muchas veces se
entiende la resurrección referida a Jes-s de Ca%aret. Co se trata de una revivencia o
retorno a la vida anterior para disfrutarla con la misma calidad que antes; tampoco nos
referimos a la inmortalidad del alma o a cualquier otro tipo de inmortalidad espiritual o
simbólica., no lo podemos entender como un ser inmortal por la fama o el recuerdo de
los hombres.
'o que se atestigua es que Jes-s ha superado la muerte y la limitación de la
necesidad, para vivir en la libertad con una forma de vida plena en calidad y cantidad.
(ebemos tener en cuneta que la resurrección de Jes-s no es un dato estrictamente
histórico, científicamente comprobable, sino una proclamación de fe. ,in embargo los
apóstoles no proclamaban la resurrección del se$or como una mera convicción
personal suya o como una conclusión que todos ellos habían sacado de los
acontecimientos vividos; sino que la anunciaban como un acontecimiento real que le
había sucedido a Jes-s, y que probaba claramente que +l era el &risto. 5ero hay dos
modelos para hablar de Jes-s despu+s de su muerte empleados por la iglesia
primitiva* uno es el la exaltación o glorificación y el otro el de la resurrección.
)enemos los testimonios que nos afirman y reafirman la resurrección de Jes-s,
como un hecho, como un acontecimiento; encontrados en la sagrada escritura.
El se!ulcro #ac+o* la tradición del sepulcro vacío se debió formar en Jerusal+n.
'a predicación allí no hubiera sido posible si el cuerpo de Jes-s se hubiese podido
encontrar en el sepulcro. Cing-n adversario en pol+mica con los cristianos negó nunca
este punto. Gnos afirmaban que lo habían robado los apóstoles y otros mantenían la
teoría que lo habrían hecho los violadores de tumbas; de todas maneras, cualquier
forma de vida, incluso la de Jes-s resucitado implicaba la presencia del cuerpo. ,in
embargo, ning-n evangelista utili%a el sepulcro vacío como prueba de la resurrección
de Jes-s. Onicamente a partir de las apariciones concedidas a testigos escogidos, el
sepulcro es un signo o indicio que habla a todos y los invita a la fe, pero no conduce
todavía a ella. 'a fe en la resurrección no tuvo su origen el en el descubrimiento de
sepulcro vació ni en el testimonio de las mujeres sino en las apariciones a los
apóstoles.
Las a!ariciones: es imposible armoni%ar los distintos relatos de apariciones;
qui%á por ser tradiciones que circulaban de forma autónoma no puede ser unidas sin
una cierta violencia literaria. 'os relatos no pretenden ser una crónica periodística,
sino afirmar que Jes-s se ha dejado ver por sus discípulos. 'a palabra aparición
sugiere con facilidad algo fantasmal, cuando en realidad queremos decir que lo
apóstoles experimentaron un encuentro con Jes-s vivo despu+s de su muerte. Ellos
han tenido esta experiencia personal. Jes-s se deja ver y los discípulos solo les
queda reconocerle; aunque no podamos precisar el carácter concreto de esta
experiencia. En conclusión la resurrección nos dice que el rostro de (ios que presento
Jes-s es el autentico y que efectivamente su causa es la causa del hombre y, mas en
concreto, la de los pobres.
44<
b. La 2e $e los a!ósoles " la i%lesia naciene
&uando nos referimos a la comunidad cristina primitiva, nos referimos al grupo
de personas que comieron y bebieron con el maestro y lo dejaron todo para seguirle
KMt 4A, 7D y #ch 4:, <4L. Este primer grupo que tuvo fe y que autoconcientes en la
fuer%a de su palabra, se abrieron al mensaje salvífico, acogi+ndolo tambi+n se
esfor%aron para que ese mensaje fuera trasmitido hasta las generaciones de hoy. 'a
que profesamos hoy, es gracia a que los primeros cristianos tuvieron el coraje para
custodiarlo y transmitirlo. 5ues el acontecimiento Jes-s de Ca%aret y la fe de los
discípulos en su persona dieron vida a una tradición que permite constatar la unidad
entre aquel pasado fundamental y la fe de hoy.
'a comunidad primitiva al presentar a Jes-s como el #ijo de (ios, habrá
recordado además su ense$an%a en este sentido* cuando por ejemplo, al narrar las
parábolas de los vi$adores homicidas KMc 47, 4647L. 'os movía al verlo a +l mismo en
el personaje que el 5adre enviaba, por -ltimo a su #ijo predilecto! a quien tenían que
respetar y que, sin embargo, era asesinado y echado fuera de la vi$a.
'a fe de la ?glesia en el momento en que experimentaba la gloria de la
resurrección de &risto comprendía más la persona de Jes-s como #ijo de (ios. .sí
pues, los discípulos y la comunidad entera no les quedaba más que comunicar
fielmente lo que sus ojos habían visto, lo que sus manos habían tocado y su oídos
habían escuchado KJn 4, 46<L* el rostro de (ios impreso en el rostro irreconocible del
crucificado inocente, que se entregaba a la muerte para expresar la autenticidad del
amor del 5adre.
44;
El tema central en el Cuevo )estamento consiste en proclamar a Jesucristo,
que es el Mesías prometido en el .ntiguo )estamento; verdadero (ios y verdadero
#ombre, que se encarnó y murió por amor para la redención del mundo.
'os evangelios nos narran, los hechos y las palabras de &risto, las cartas y
escritos apostólicos explican su misterio. &risto es el Logos enviado por el 5adre, es el
'ogos mediante el cual fueron creadas todas las cosas y que se hi%o carne por
nosotros. &risto es el enviado de 5adre y ambos, a su ve%, envían al Espíritu ,anto.
(e este modo, la perspectiva del hombre a la llamada divina de la salvación se funda
en los dones divinos y en el 9autismo recibido en el nombre del 5adre, de #ijo y de
Espíritu ,anto KMt 7@, 4AL.
44B
11!
Cf. CALB) Ln0el . R'4*, Alberto, )". C-t. ". 1##$1#
11#
LA'@)'RRELE R. O R4+) F4S4CHELA. ,-cc-onar-o de @eolo0/a Fundamental, Se0unda Ed-c-Dn, San
5ablo, &adr-d 199%, "". %%9$%2=
117
<ran Enc-clo"ed-a R4AL5, @omo B4, &adr-d 19!, "". 11#
c. El criso $e la 2eF cenro $el anuncio Eeri%m1ico
'as características peculiares de la cristología del Xerigma primitivo se tratan de
una cristología pascual, centrada en la resurrección y glorificación de Jes-s por obra
del padre. ,u exaltación es una acción de (ios sobre Jes-s, a favor nuestro; es (ios
qui+n resucita a Jes-s de entre los muertos, quien lo glorifica y exalta, quien lo
constituye ,e$or y &risto, &abe%a y ,alvador. K#ech. ;,84L. 5or eso mismo despu+s
de la proclamación Xerigmática sigue la invitación al arrepentimiento, a la conversión y
al bautismo K#ech. 7,8D68AL.
.lgunos pasajes de las primeras cartas paulinas, o incluso de las cartas
apostólicas, testifican de alguna manera el Xerigma primitivo de la iglesia* 4 &or. 4;, 86
D, relativa a la paradosis! de 5ablo de la resurrección y de las apariciones de Jes-s,
la fórmula de fe de Nom. 4,86<; que, sin embargo comprende una cristología mas
elaborada en que la carne y el espíritu se refieren a las dos etapas del acontecimiento
&risto; y finalmente una pie%a de la hipnología primitiva presente en 4 )im. 8, 4B; e la
que la carne y el espíritu apuntan de nuevo a la X+nosis y a la glorificación de Jes-s.
)ambi+n se agregan las demás citas como* /ál. 4, 86;; 8, 467; <, B; Nom. 7, 4B; @, 8<;
#eb. B, 4. de estos -ltimos se puede ya deducir las siguientes características
importantes del Xerigma primitivo* el misterio pascual de la muerte y resurrección de
Jes-s constituye el centro del Xerigma. 'a resurrección se$ala el ingreso de Jes-s en
el estado escatológico, así como su exaltación como se$or. )odo esto se anuncia
como buena nueva, pues estando unido a (ios en todo su ser Jes-s nos ha abierto el
camino.
#ay otra vía por la que se puede recuperar de forma más directa la cristología
del Xerigma primitivo. ,e trata de los discursos misioneros de 5edro y 5ablo,
transmitidos en los hechos de los apóstoles* Khech. 7, 4<68A; 8, 4867B; <, 4:647; ;, 8:6
87L en forma de proclamación Xerigmática, y dirigidos principalmente a los judíos. Co
se tiene en consideración ni la predicación de pablo a los gentiles de 'istra, ni lo que
hi%o ante el areópago de .tenas. El Xerigma más antiguo. 5or el contrario, se dirigía a
los judíos y contiene muchas referencias a la fe de ?srael y a la espera mesiánica.
(ebemos encontrar en estos relatos citados, la primera forma específicamente
cristiana de presentar a Jes-s y su misterio.
44D
= LA .R)(TOLO')A EN EL NUE:O TE(TAMENTO
a. En los e#an%elios
El propósito de los evangelistas es presentarnos la vida de Jes-s, con el fin de
anunciar su mensaje de salvación, para dar testimonio de su fe en +l, como el Mesías
de (ios y así mismo a invitar a otros muchos a creer en +l. .hora bien es
fundamental reconocer que de los cuatro evangelios canónicos, tres son muy
parecidos en su disposición y contenido; de ahí que desde una visión de conjunto!
111
Cf. ?ACJ'ES ,'5'4S, )".C-t. ". 9#$1=1
KsinopsisL, encontramos que los evangelios de Mateo, Marcos y 'ucas, se les llama
Evangelios sinópticos!.
Marcos: Cos habla del secreto mesiánico. ,e nos presenta específicamente los
rasgos humanos de Jes-s, va revelando progresivamente que +l es el #ijo de (ios,
que tiene una fuer%a creadora, el Jes-s de Marcos es el de la 9uena Coticia, el #ijo
de (ios, este Jes-s más que hacer discursos act-a. 3 la 9uena Coticia empie%a junto
al Jordán Kla infancia no interesa todavíaL y acaba con la afirmación de centurión
pagano y la orden e volver a /alilea.
44@
)ambi+n nos presenta a Jes-s hablando con
autoridad!; su palabra acalla la tempestad, expulsa demonios, sana la enfermedad y
resucita a los muertos. .sí mismo el evangelista se complace en mostrar a Jes-s
incomprendido por los enemigos, los parientes y hasta por los suyos. ,erá entregado
en manos de los hombres, escarnecido, crucificado. Este Jes-s impone silencio sobre
su condición de Mesías y de #ijo de (ios a los demonios, a los enfermos que cura, a
la gente que le aclama. Jes-s debe de subir a Jerusal+n y desde allí dar su vida,
luego resucitará, pero no se puede confesar a Jes-s resucitado si antes no lo hemos
acompa$ado hasta la cru%.
44A
Marcos supone describir la relación existente entre la
doctrina y los hechos de Jes-s. ,us pretensiones y ense$an%a tienen el respaldo de
las acciones que reali%ó K7,4647L y los hechos descubren todo su alcance y
significado en las palabras que pronunció K8,46;L. 3 tanto los hechos como las
palabras ponen de relieve la dignidad de Jes-s, su autoridad y poder K4, 7DL. Marcos
nos presenta la vida de Jes-s desarrollándose en dos escenarios* /alilea y Jerusal+n.
.mbos escenarios están unidos por un viaje que va desde /alilea a Jerusal+n, conde
concluye su acción terrena. Co cabe duda de que el Jes-s de Marcos es el Jes-s de
la pasión.
Mateo: presenta a Jes-s como el nuevo Mois+s o Mesías, el esperado, el
anunciado por los profetas. ,in embargo el Jes-s de Mateo es tambi+n el que más
abiertamente se enfrenta con escribas y fariseos y más claramente rompe con el
judaísmo de su tiempo. El &risto de Mateo es el Maestro!, doctor que viene a
ense$ar a su ?glesia la nueva justicia! del evangelio, centrado en el amor. Jes-s
inaugura un nuevo pueblo, que debe superar los viejos planteamientos y las viejas
esperan%as. Es el Mesías, ,e$or de la ?glesia.
47:
Jes-s tambi+n es el !mmanuel!
K(ios con nosotrosL Jesucristo es el instaurador del Neino mesiánico, en El tienen
cumplimiento todas las promesas. El Emmanuel, el &risto es el que edifica y funda
la ?glesia;
474
Jes-s de Ca%aret es el Mesías prometido en el .ntiguo )estamento, y el
Maestro singular, porque ense$a con originalidad y con autoridad una doctrina que
trae la salvación. El titulo de ,e$or! se aplicaba exclusivamente a 3ahv+ en el
.ntiguo )estamento. El tema que ocupa mayor extensión es la doctrina sobre el
reino* &risto proclama su cercanía y su llegada. )iene una doble fase* terrena y
escatológica. 'as exigencias más radicales son la conversión y la entrega personal,
que ha de manifestarse en el seguimiento e imitación de &risto. ,e inicia con la
narración de la infancia para indicar que Jes-s es el nuevo Mois+s; y al final, la muerte
11
Cf. A. A+<EL. CALB), 5ara leer una cr-stolo0/a elemental, del aula a la
comun-dad de fe, Berbo ,-C-no, Estella, 1991, ". 2. ". 1=%.
119
Cf. AA. BB., ?esMs, el seNor, rel-0-Dn catDl-ca, Ed. S&, &adr-d, 199, ". 1.
1%=
Cf. 4b-d., ". 11.
1%1
Cf. A. CALB), o". c-t. ". 1=1
y resurrección se presenta como el cumplimiento de la Escritura, siendo los discípulos
enviados a todo el mundo.
Lucas: E"te tercer evangelio "e le atri#uye a $uca", com%a&ero de via'e de (a#lo
acia el a&o )*, este evangelista insiste en la bondad de Jes-s; para +l es el Jes-s
de la acogida y el perdón para todos, es el de las parábolas de la misericordia, así
tambi+n es el que más fuertemente se enfrenta con los ricos y poderosos, cuya ansia
de poder y de dinero desenmascara sin compasión.
477
&risto es el que posee el
espíritu. 'a acción de Jes-s tiene un carácter verdaderamente divina, su acción
salvífica se contin-a por el espíritu. &omo puntos centrales de 'ucas destacan* 'a
presentación de Jes-s como profeta KD, 4BL, lleno del Espíritu ,anto K<,4L, que a partir
del bautismo le encausa en su misión universal de salvación, que se extiende a
judíos y gentiles. 'a bondad y la misericordia de (ios manifestada en &risto aparecen
de una u otra manera en casi todas las páginas del Evangelio lucano, sobre todo para
con los pecadores, los enfermos, los afligidos y las mujeres, consideradas en aquel
entonces como personas de segunda categoría. El anuncio de la pa% y felicidad
mesiánicas son fruto de la salvación, de la bondad y de la misericordia de &risto.
b. En hechos $e los a!ósoles
5or los discursos de 5edro y 5ablo vemos que , igual que los evangelios,
anuncian a Jes-s como ,e$or y ,alvador. . la vista de la misericordia de (ios que
concede la fe en &risto tambi+n a los gentiles en el &enturión &ornelio. &risto es pues,
el ,e$or de todos! el designado como jue% de vivos y muertos; -nicamente en su
nombre puede salvarse la humani%adla adhesión a la fe en su nombre, el bautismo en
+l, es el -nico medio de salvación del pecado. el gran hecho que los apóstoles como
testimonio deben anunciar sobre &risto es que (ios le ha resucitado, y constituido
,e$or y salvador de toda la humanidad!
478
. En el anuncio de &risto en la primera
comunidad cristiana, es decir los doce; juega un papel importante, protagónico el
Espíritu santo, pues, despu+s de la venida del Espíritu ,anto en 5entecost+s, 5edro
recuerda a los judíos que todo lo que estaba sucediendo en la persona de Jes-s,
había sido anunciado en el antiguo )estamento,
.l predicar a &risto los discípulos insisten en el hombre que ha sufrido en la
cru%, es el mismo ,irvo de 3ahv+ o >arón de dolores que había anunciado el profeta
?saías. 'os discípulos para hablar de Jes-s glorificado por el 5adre, resucitado; a
menudo recurren a los textos prof+ticos del .ntiguo )estamento y la promesas hechas
a aquel pueblo; como preámbulo para introducir el acontecimiento de Jes-s y
anunciarlo como el se$or, el hijo de (ios, el resucitado de entre los muertos, el
cumplimiento y la plenitud de la ley mosaica, del templo, de su culto; hablan de los
patriarcas, de los profetas, de .braham, de Josu+, (avid. ,alomón, etc. 5ero como
simples preparadores, precursores del verdadero Justo, Jes-s de Ca%aret a quien
?srael traicionó y entrego a la muerte.
47<
Es obvio que la predicación de los apóstoles y
los primeros cristianos esta centrado en el Terigma, el primer anuncio del resucitado;
una figura importante en el libro de los #echos, es 5ablo, y su experiencia de
1%%
Cf. AA.BB., P?esMs, el seNor, Rel-0-Dn catDl-caQ, o". c-t., 1.
1%2
R)+CER) &ARC)S An0el, )". C-t. ". 1%
1%!
Cf. 4b-dem, 55. 11$17
encuentro fue con Jes-s resucitado, es al &risto glorificado a quien conoce y el al que
va a anunciar en todos sus viajes misioneros.
c. En las caras !aulinas
,on los primeros escritos del Cuevo )estamento, hacia el a$o ;4 d. &., lo más
importante de los escritos no es cuando se puso por escrito una tradición, sino su real
antigPedad, ya que se trata de acercarnos lo más posible a las fuentes y
especialmente a Jes-s de Ca%aret, el &risto.
,an 5ablo nos habla de Jesucristo como el mediador de la creación y que +l
mismo la sostiene, que ya antes de todo lo creado era la imagen perfecta del (ios
invisible, ,an 5ablo nos habla de &risto como el que ha liberado al hombre de la
esclavitud del pecado, en el que la ley lo hundía cada ve% más. (e ahí quien cree en
Jesucristo, es tratado como un justo, ya que Jes-s por ser (ios otorga así su gracia.
5ablo llama a Jes-s el #ijo de (ios! K/ál 7,7:; 8, 7B; 7 &or 4,4AL, lo que quería dar a
entender con el título de #ijo de (ios, es que quiere indicar que es igual a (ios! K"il
<@,4A; &ol 4,4;. 4D; 7,AL,
47;
5ablo afirman cuatro elementos* &risto #ijo de (ios,
&risto es el ,e$or, 'a preexistencia, &risto el culmen de todo lo creado.
'o que descubrió 5ablo en el camino a (amasco no fue el error o insuficiencia de
la ley, sino la gracia de (ios manifestada en &risto que le salía al paso; pero no solo
como un suceso personal, sino como el autentico acontecimiento liberador destinado
a todos los hombres. 5ablo utili%a el g+nero epistolar como un medio para cumplir su
tarea específica de apóstol. En ellas quiere presentar a Jesucristo como el portador
de la salud y el salvador del mundo. Ellas reflejan la concepción paulina sobre el
evangelio y la que el propio 5ablo tiene de su vocación. . trav+s de las cartas, es a
&risto el que se anuncia. El mundo &ristológico de 5ablo, se centra específicamente
en el Jes-s Nesucitado! para el hombre o la comunidad. En las cartas no se citan las
palabras o ense$an%as de Jes-s; no se relatan sus milagros, no se mencionan los
t+rminos claves que Jes-s empleó para designarse a sí mismo y su misión. 5ablo se
va a referir a un Jes-s despojado, es relevante se$alar que aunque 5ablo no
específica una cristología resalta así con mucha importancia el Jes-s Nesucitado!.
47B

7 DE(ARROLLO DO'MGT).O
&ada uno de los concilios se fueron desarrollando como respuesta a contextos
concretos, doctrinas cristologiítas que se iban dando desde interpretaciones y
reflexiones erróneas o equivocadas que se apartaban de la doctrina de la iglesia,
ense$ando lo suyo. El dogma &ristológico se ha desarrollado en el contexto del
encuentro del misterio &ristiano y la filosofía del ambiente hel+nico, sin que la doctrina
cristiana pierda su contenido esencial.
a. El concilio $e Necea
1%#
?)SE5H, F4@*&OER, :@eolo0/a "aul-na;, en> +ueCo comentar-o b/bl-co de San ?erDn-mo, +
@, Berbo ,-C-no, Estella, %==!, ". 1192
1%7
?. L. SE<'+,), La h-stor-a "erd-da . recu"erada de ?esMs de +aFaret, de los s-nD"t-cos a
5ablo, Sal terrae, Santander, "". 21!$21#.
Este concilio se celebro en el a$o 87;, como respuesta a la postura de .rrio un
sacerdote alejandrino que negaba la humanidad plena del #ijo, como tambi+n su
divinidad absoluta. 5ara +l la carne de &risto era un simple cuerpo inerte, sin vida, que
no poseía alma laguna que lo animara, hasta que el >erbo de (ios que no era (ios
sino la mas alta criatura hecha por dios; infundó la vida a aquella carne inanimada. Era
la palabra, el logos, hablada por (ios al mundo, la palabra por medio de la cual todo
fue hecho, pero +l no era (ios.
47D
El #ijo por tanto era inferior al 5adre, pues había
sido creado por (ios en el tiempo y se había convertido en el instrumento del que se
había servido (ios para crear el mundo. 5ara .rrio, no era verdadero (ios ni igual a
(ios; no era tampoco verdadero hombre, ya que la carne que el verbo le unió no
constituya una verdadera y completa humanidad.
Este es el problema ante el cual se enfrenta el concilio de Cicea y como
respuesta a la crisis arriana, afirma* la filiación divina que el Cuevo )estamento
atribuye a Jesucristo, ha de ser entendida en sentido estricto.
. pesar de la estructura trinitaria de la profesión de fe nicena, su segundo
artículo relativo a la persona de Jesucristo, adopta una perspectiva desde abajo, al
igual que lo había hecho .rrio; se haba directamente de Jesucristo, del que se afirma
la filiación divina. . la categoría bíblica del unig+nito del 5adre se a$ade, a modo de
explicitación, la des ser de la sustancia! del padre, la de ser engendrado no hecho y
la de ser de la misma sustancia del 5adre.
47@
Es claro que los padres sinodales están
utili%ando el mismo m+todo y la misma terminología hel+nica, para contrarrestar la
doctrina errada de .rrio, con sus mismas armas; reali%ando una continuidad entre el
lenguaje funcional y el lenguaje óntico del Cuevo testamento, preservando así la
integridad del significado bíblico de la filiación divina con (ios de Jesucristo. (e esta
manera el concilio respondiendo a la negación de igualdad en la divinidad del #ijo con
el 5adre, el concilio afirma directamente la identidad gen+rica del la naturale%a del
#ijo, lo cual llevará a proclamar que el #ijo de (ios es tan divino como el 5adre, e
igual a el en la divinidad.
5or lo que respecta a la condición humana de Jes-s, el símbolo de Cicea, para
contrarrestar el reduccionismo arriano, afirma que en Jesucristo el #ijo de (ios no solo
se hi%o carne!, sino que a$ade s modo de explicación* se hi%o hombre!. Esta
humani%ación del #ijo de (ios se ve en ana perspectiva soteriológica que prolonga el
motivo soteriológico de la cristología de los 5adres de la ?glesia. ,an .tanasio,
protagonista de Cicea, afirma con respecto a la salvación de la humanidad en &risto*
si Jesucristo no fue ni verdadero (ios, ni verdadero hombre, como afirma .rrio, no
sería capa% de traer la salvación o la humanidad no podría salvarse en +l!. Cicea
mostró así la estrecha unión que existe entre lo que Jes-s es para nosotros y lo que
Jes-s es en si mismo.
b. .oncilio $e .onsanino!la )
El primer concilio de &onstantinopla, es celebrado en Mayo y Julio del a$o 8@4, cuyo
tema &ristológico es* la negación del alma racional de Jesucristo; el concilio responde
1%1
R)+CER) &ARC)S, Ln0el, )". C-t. ". 129
1%
?ACJ'ES ,'5'4S, )". C-t. ". 129
a la herejía de .polinar, quien ense$aba una doctrina cristologiíta no de acuerdo con
la doctrina de tradición cristiana.
.polinar obispo de 'aodicea en ,iria, ense$a que en &risto el 'ogos divino
toma el puesto del alma, por lo tanto la naturale%a de Jes-s estaría privada de su alma
humana. .firma tambi+n que el 'ogos asume una naturale%a humana privada de su
alma racional; del Logos, u #ombre celeste!, viene &risto y se sirve de la humanidad,
reducido a un simple cuerpo, como un instrumento. (e ahí que toda la acción de
&risto depende del 'ogos, que domina por completo la naturale%a humana de &risto.
.polinar ha afirmado la unidad y la santidad de &risto, pero ha negado la integridad de
su naturale%a humana, privándola de su alma racional, no puede decidir ni actuar por
su propia voluntad, lo cual viene a falsear la obra de &risto. Epifanio, (iodoro,
/regorio de Cisa y /regorio Cacianceno, ante esta postura todos ellos parten del
principio patrístico que dice* lo que no se asume no se redime!, el cual &risto para
redimir al hombre, que tiene alma y cuerpo, asume las dos partes. &on el concilio de
&onstantinopla ?, con el símbolo niceno6constantinopolitano!, la ?glesia se opone a
esta herejía, presentando lo siguiente* se ha encarnado del Espíritu ,anto y de María
virgen!, se ha hecho carne!. El evento &risto no es considerado sólo en relación al
5adre, sino tambi+n al Espíritu ,anto y a María virgen.
47A
c. .oncilio $e .alce$onia
En el a$o de <;4, se lleva a cabo el concilio de calcedonia, enfrentando como
problema, la doctrina her+tica de Eutiques que negaba la doble naturale%a de &risto*
la humana y la divina. )ambi+n las definiciones de este concilio, fue o sirvió como
complemento de los temas que habían quedado con tendencia a la confusión, en el
concilio de Rfeso donde el tema central era la afirmación de la humanidad de Jes-s.
Eutiques, monte de &onstantinopla, que &risto era de dos naturale%as, pero
negaba la permanencia de la doble naturale%a despu+s del proceso de unión.
&oncebía la unión de las dos naturale%as a modo de me%colan%a mediante el cual lo
humano queda absorbido en lo divino, con el consiguiente resultado de que &risto no
es consustancial con nosotros en la humanidad. Eutiques terminaba con afirmar que
despu+s del proceso de unión en &risto hay una sola naturale%a, ya que la humanidad
fue absorbida por la divina. &on esto se ponía en peligro una ve% mas la realidad de la
-nica mediaron de Jesucristo entre (ios y la humanidad* porque la humanidad
quedaba absorbida en la dividid del >erbo, Jes-s despu+s de la unión ya no es
verdaderamente hombre. &omo respuesta a tal herejía, el concilio presenta como
definición la unión #ipostática! como tema central, el cual lo divide en dos partes*
En la primera toma como punto de partida la unión en Jesucristo de la divinidad
y la humanidad, en la cual se afirman la distinción de las dos naturale%as*! +l mismo,
es consustancial al 5adre seg-n la divinidad y a nosotros seg-n la humanidad;!
48:
la
naturale%a humana mantiene su integridad y autenticidad despu+s de la unión. 5ues
en &risto confluyen las dos naturale%as, sin que ninguna pierda su identidad y
originalidad; pues tiende doble procedencia* del 5adre antes de los siglos con
1%9
Cf. 5. S. BELA*J'E*, @e9to tomado en clase. Cr-stolo0/a, %==!, 44 semestre
12=
?ACJ'ES ,'5'4S, )".C-t. ". 1##
respecto a la divinidad, la y la virgen María en los -ltimos días respecto a la
humanidad.
En la segunda parte clarifica el lenguaje filosófico que aplico a la definición
dogmática de la unión hipostática; los conceptos de persona KhipostasisL y naturale%a
K5hysisL, aparecen claramente distintos. El mismo ,e$or y &risto, el #ijo de unig+nito,
es uno en dos naturale%as sin conclusión y cambio, sin división y separación. 'a
expresión en dos naturale%as! afirma la permanencia de la dualidad despu+s de la
unión* lo cual afirma que la unión hipostática del >erbo con la humanidad mantiene la
alteridad dentro de la misma persona, la humanidad no queda absorbida en la
divinidad, pues las dos mantienen las propiedades de cada una; sin división y
separación indica que las dos naturale%as no están una frente a la otra sino las dos
unidas en una misma persona.
d. .oncilio $e E2eso
Este concilio fue celebrado en Junio y Julio del a$o <84. la problemática que trata es
la unidad de las dos naturale%as (ios6hombre, en Jesucristo.
Cestorio, sacerdote de .ntioquía, planteo la verdadera unidad divino Fhumana
en Jesucristo, se preguntó* 0de que manera esta el hombre Jes-s, unido al #ijo de
(ios2 +l no negó la divinidad de Jesucristo, tampoco su humanidad, lo que no
concebía era unirlas enana misma persona sino que los significaba en dos sujetos
diferentes.
484
'e atribuyó de manera personal al >erbo de (ios los eventos de la vida
humana de Jes-s; en particular. El haber sido engendrado del hombre Jes-s no podía
referirse al #ijo de (ios. Esto significa presentar dos sujetos diferentes* el >erbo de
(ios, de un lado, y Jesucristo del otro.
#eleni%ando la fe cristología del Cuevo )estamento, ,an &irilo escribe una
carta como respuesta a Cestorio, K!ste concilio no elaboró una definición dogm1tica,
sino 5ue solo aprobó la segunda carta de -irilo a 8estorioL.
487
'a clave usada por
&irilo para explicar el verdadero significado de la encarnación del #ijo de (ios a
Cestorio fue KJn. 4,4<L, consiste en afirmar que el #ijo de (ios unió a si la humanidad
de Jes-s seg-n la hipóstasis; esto significa que la relación entre el >erbo y Jes-s es
de verdadera y concreta identidad, en el sentido de que el >erbo de (ios tomó
personalmente la carne humana concreta. El >erbo de (ios se hi%o hombre de forma
personal en el hombre Jes-s , entre los cuales hay un -nico sujeto concreto y
subsistente; el >erbo eterno unió a sí en el tiempo una humanidad que no hubiera
existido independiente y anteriormente a esta unión.
488
e. .oncilio $e .onsanino!la )))
El problema en este concilio gira en torno a la unidad6en6la6diversidad pasa del nivel
de las naturale%as divina y humana al de las dos acciones y voluntades que proceden
de las primeras. Esto tiene que ver con la existencia humana de Jes-s que marca un
retorno a la existencia histórica del testimonio de los evangelios. Jes-s ha distinguido
121
Cf. 4b-dem. ". 1!#
12%
Cf. 5. S. BELA*J'E*, @e9to tomado en clase. Cr-stolo0/a, %==!, 44 semestre
122
Cf. ?ACJ'ES ,'5'4S, )".C-t. ". !7$!1
la voluntad del 5adre, que +l ha venido a cumplir KJnB,8@; cfr Mc4;,8BL. ,i
&onstantinopla ??, en sus aclaraciones no pudieron prevenir una interpretación
monofisista de la voluntad y de las acciones humanas de Jes-s. 5or eso en cuanto a
las voluntades, era necesario afirmar dos voluntades en Jesucristo, la divina y la
humana, correspondiendo a las dos naturale%as, es decir dos modos diversos de
actuar.
Es ,ergio de &onstantinopla quien no hablando de dos voluntades, dice que en
Jes-s sólo había una sola voluntad!, más adelante esta teoría adquiere el nombre de
monotelismo. 'o que resulta aquí es poner en peligro la autenticidad de la humanidad
de Jes-s y de la realidad de la salvación de la humanidad en +l. El hecho de estar
privado de una voluntad y de un actuar aut+nticamente humanos, Jesucristo no sería
verdadero hombre como nosotros; así privado de una voluntad humana libre,
simplemente hubiese cumplido pasivamente una serie de acciones que la voluntad
divina le hubiese predeterminado. (e ahí que la salvación no hubiese procedido del
actuar humano libre de Jes-s que se auto6 ofrece en la cru%, ni tampoco hubiese
podido asumir con un acto humano voluntario y libre su pasión y muerte en fidelidad a
su misión mesiánica y en obediencia y sumisión voluntaria a la voluntad del 5adre. Es
el 5apa Martín ? en el 'aterano ?, que +l convocó, para condenar el monotelismo, el
cual sus afirmaciones las toma de Máximo el &onfesor, que es el protagonista de la
doctrina de las dos voluntades! en Jesucristo. &onstantinopla ???, va a ense$ar la
misma doctrina de 'aterano, retomando las dos afirmaciones de &alcedonia de las
dos naturale%as y agrega sobre las dos voluntades y las dos acciones naturales. (e
ahí que las dos voluntades y los dos modos de actuar están unidos en una sola y
misma persona, Jesucristo, sin separación, sin cambio, sin división, sin confusión!
K(%7A4L. El concilio explica que entre las dos voluntades no hay ninguna oposición,
porque la voluntad humana está en plena consentimiento con la divina, y esto para la
salvación del g+nero humano.
48<
> RE5LEH)ON ()(TEMGT).A
a. la consiución anoló%ica $e .riso
Este tema esta en íntima conexión con el tema de la unión hipostática, pues es
la misma problemática la que esta de fondo, la doble naturale%a divina6humana;
presentes en una misma persona que es Jesucristo. El problema fue resuelto en los
dogmas que generaron las corrientes her+ticas que negaban, unas la divinidad plena
de Jes-s, otras la humanidad, una que negaba tanto la divinidad y la humanidad plena
en Jes-s y .rrio que veía la divinidad y la humanidad en Jes-s pero dividía la persona
de Jes-s como sujeto.
&uando hablamos de la constitución antológica de &risto, nos estamos
refiriendo a la doble naturale%a como esencia, pues el es esencialmente humano y
esencial mente divino por su procedencia. 'a sagrada Escritura nos presenta a &risto
como verdaderamente #ijo de (ios y como verdaderamente #ijo de María;
filosóficamente esto se expresa diciendo que en &risto encontramos las dos
12!
Cf. 5. S. BELA*J'E*, @e9to tomado en clase. Cr-stolo0/a, %==!, 44 semestre
naturale%as* la divina por ser #ijo de (ios y la humana por ser #ijo de Maria.
48;
5ara
comprender un poco más lo expuesto, nos ayuda comprender el concepto de
naturale%a como aquello que hace que un ser sea lo que es y que se distingue a otro,
es decir naturale%a6esencia. 'a naturale%a puede ser específica en cuanto a lo que es
com-n a todos los seres de la misma especie; puede ser individual en virtud a
aquellos caracteres que hacen que un hombre sea no en abstracto, sino un hombre en
concreto; por ejemplo.
La naturaleza divina de Cristo* tiene su origen en (ios 5adre, es la segunda
persona de la ,antísima )rinidad. Es verdad de fe que solo la segunda persona de la
)rinidad se hi%o #ombre y como tal participa de de la misma esencia del 5adre y del
Espíritu ,anto, como afirma el credo de los apóstoles,!de la misma naturale%a del
5adre! consustancial al 5adre! engendrado no &reado! esto no lleva a constatar su
procedencia divina, como lo afirma el prologo del evangelio de Juan, y los himnos
cristológicos en las cartas de 5ablo. la naturale%a humana de &risto no fue asumida
en la unidad de la naturale%a divina, sino en la unidad de la persona divina!
48B
; la
naturale%a divina solo admitió la naturale%a humana, pero en esencia no le comunica
nada y eso se dio en la unión hipostática donde la persona de Jes-s asume las dos
naturale%as. El hijo es el >erbo eterno del 5adre, la expresión personal de su ser, el
personal trasunto de todas las ideas divinas, seg-n las cuales fue hecha la creación.
La naturaleza humana de Cristo* como hombre, &risto es una misma cosa
con el g+nero humano y hasta con el universo creado, del que es su verdadera
cabe%a, el >erbo en la encarnación asumo la humanidad plena con todas sus
implicaciones, el go%o, la alegría, la triste%a, el dolor, el sufrimiento y hasta la muerte.
En esta misma humanidad esta implicada la voluntad y la libertad de Jes-s, pues el
libremente quiso asumirla y desde su libertad quiso siempre hacer la voluntad del
5adre. En los relatos del evangelio podemos ver la humanidad de &risto cuando es
tentado, cuando ora en el /et%emaní, cuando clama al 5adre en la &ru% Dios mió,
Dios mió por 5ue me has abandonado! pues quien murió en la cru% fue la humanidad
de Jes-s, su humanidad concreta.
Es así como la iglesia concluye en profesión de fe que Jesucristo no en parte
(ios y en parte hombre, Jesucristo es verdadero (ios y >erdadero hombre, pues el
se hi%o verdaderamente hombre sin dejar de ser (ios! K&.). Co. <B<L.
b. La crisolo%+a en los /a$res $e la )%lesia
'os ataques her+ticos de los primeros siglos de la iglesia produjeron una
reacción apolog+tica en los padres apologistas que los llevo a hacer reflexiones serias
sobre la manera legítima de entender y presentar la realidad de Jes-s de Ca%aret. 3a
estaban surgiendo otras tendencias cristologiítas* el monofisismo y el nestorianismo,
que abordaban una reflexión &ristológica de manera herrada y equivocada, las cuales
había que contrarrestar.
(e aquí surge la escuela alejandrina cuyos exponentes son &lemente de
.lejandría y Srígenes.
12#
R)+CER) &ARC)S, Ln0el, )". C-t. 5. 171
127
A,A&, Karl, El Cr-sto de +uestra Fe, Ed. Herder, Barcelona 191%, ". %7
Orígenes* ahonda su reflexión en el misterio de &risto; pone en el alma
humana de Jes-s el punto de comunicación entre lo humano y lo divino. Esta alma
estaba tan unida al >erbo que constituía con +l un solo espíritu; mediante ella el >erbo
se unió a la carne.
5ara explicarnos esta unión que se lleva a cabo mediante el amor, Srígenes
usa la comparación de hierro metido en el fuego que se convierte completamente en
fuego. (e la misma manera la naturale%a humana de &risto queda toda transformada
en (ios; es lo divino en &risto lo que sume la humanidad y lo que garanti%a la unidad.
Co esta demás mencionar que este intento de defender lo divino tiene un peligro de su
valori%ar lo humano que pude hasta llega a quedar completamente absorbido por lo
divino. 'a escuela alejandrina salvaguarda bien la unidad entre lo humano y lo divino
en &risto, pero llevadas sus deducciones a sus -ltimas consecuencias compromete la
dualidad, la distinción de ambas naturale%as en el mismo &risto.
ertuliano* el problema central lo ve en la unión de ambas naturale%as y dice.
la naturale%a humana y la divina conservan sus características propias y tambi+n sus
actividades y operaciones propias; la unión de las dos naturale%as no es fusión, no
identificadas sino distintas!.
48D
la propiedad de una y otra sustancia esta de tal manera
salvaguardada que el espíritu en ella reali%ó sus obras, es decir, los milagros, las
virtudes y los signos* que la carne así mismo sufrió sus pasiones, padeciendo hambre
delante del diablo, teniendo sed ante la samaritana, llorando a 'á%aro, angustiándose
hasta la muerte, y por fin muriendo.! >emos que )ertuliano acent-a la distinción, la
dualidad de las naturale%as en &risto que es su punto de partida, mientras que la
escuela alejandrina esta interesada en subrayar la unidad, partiendo de la persona del
>erbo.
,e puede decir que toda la historia de la &ristología oscilará entre estas dos
tendencias; o acentuar la unidad o la dualidad. &ualquiera de las dos tendencias
llevará a la herejía cuando se toman en forma exclusiva.
48@
DIOS REVELADO
1 EL /RO.E(O DE LA RE:ELA.)ON EN EL ANT)'UO TE(TAMENO
a. El !a!el $e la sa%ra$a escriura
'a sagrada escritura como ya hemos mencionado repetidas veces que no se
trata de un libro, en el sentido estricto de la palabra porque es un conjunto de libros
inspirados; que no narran un colección de acontecimientos o hechos históricos,
porque no es un libro de historia, sino que su contenido es la experiencia que el
pueblo elegido ha tenido con su (ios en la vida cotidiana o en acontecimientos que
han marcado su vida y su historia, el (ios que camina con ellos a lo largo de la
historia. ,u codificación escrita se ha ido gestando en un largo proceso lento, ha
llevado siglos, qui%á milenios para poder plasmar su contenido; desde finales de la
121
Cf. R)+CER) &ARC)S, Ln0el, )". C-t. "". 122$12#
12
CF. 4b-dem, 5. 12#
+poca de la monarquía en el reinado de ,alomón, es cuando la tradición se comien%a
a poner por escrito. 'a codificación de la ,agrada Escritura da al creyente tres
elementos fundamentales* el creyente tiene acceso a ella, se puede meditar en torno a
la majestad de (ios, se puede contemplar el cumplimiento de las promesas.
'a ,agrada Escritura tiene dos autores, uno divino porque es inspirado por (ios
mismo y uno humano, porque (ios se vale de la mano humana para que su acto libre
y voluntario de revelación se plasme en la escritura. Es por ello que decimos que la
palabra escrita tiene un carácter de inerrancia, por su procedencia divina no tiene
lugar ni a duda ni error alguno; pero puede ser defectuoso por la participación
humanen cuanto que, la revelación divina escrita con pu$o y letra del hombre, esta
dirigida a un pueblo especifico, en un tiempo determinado y en unas circunstancias
concretas. 5or ende tiene lo propio del autor* g+nero literario, t+rminos, modismos y
costumbres propias de la +poca en que el autor sagrado ha escrito.
'a palabra de (ios da al creyente estabilidad, adquiere un carácter perpetuo,
de duración, en otras palabras; la palabra de (ios nunca pasa de moda, es actuante,
actual y actuali%ada en nuestro tiempo y nuestras circunstancias, permanece como
una palabra fiable. En la revelación se nos muestra el valor y el sentido que tiene la
palabra de (ios, lo que +l quiere comunicarnos; no es una idea expresa solo en
palabras abstractas, sino que esta cargado de significado, de contenido, de
automanifestacion de (ios en el pueblo. 'a palabra de (ios es una expresión de
intenciones y proyectos que tiene un valor dinámico, irrevocable con una potencia que
reali%a todo lo que significa; es como el discurso de la voluntad de (ios, es la
reali%ación de la salvación, es verdad y vida, es poder.
48A
'a revelación divina ha
tenido varias etapas, de las cuales mencionaremos algunas.
!evelaci"n c"smica* está referida a acontecimientos y hechos naturales o
sobrenaturales; la creación misma, fenómenos naturales que se dieron en el momento
exacto y que fuero interpretados por el pueblo como una intervención divina a favor
del pueblo como* las pestes de Egipto, el paso del mar rojo, el mana en el desierto, el
agua de la roca, etc. En cada acontecimiento ordinario o extraordinario, hablan y han
hablado del poder y la majestad divina y su relación con el hombre.
!evelaci"n hist"rica: (ios se ha manifestado, se ha revelado a trav+s de la
historia, desde .braham hasta Jes-s, con los hebreos, la ley es el libro de la
revelación, el hombre lo acepta o lo recha%a, vive o muere, es bendecido o maldecido
de acuerdo a como reaccione ante la propuesta de (ios.
!evelaci"n #rof$tica: (ios se ha manifestado desde antes y los profetas han
sido la explicitación de la manifestación de (ios en su obrar y en su hablar; es el canal
por el cual (ios se hace presente entre los hombres. 'as profecías, los oráculos de
maldición o de bendición, vienen de la experiencia que el profeta tiene con (ios. el
profeta no puede quedarse callado, lo que se le ha revelado +l lo transmite, lo
comunica al pueblo, un profeta se identifica con la revelación, toma conciencia de las
verdades conocidas; tiene una plena convicción de proclamar convirti+ndose así en
los labios de (ios, interpreta los signos de los tiempos, concretos, contextuales de un
momento determinado de la historia y lo comunica a los hombres como una
intervención divina.
4<:
129
Cf. C)54AS @)&A,AS E+ CLASE, ,-os uno . @r-no, 5. S-lCano BelEsHueF, %==#, 4 Semestre.
1!=
4b-dem.
b. El obIeo $e la re#elación
'a revelación tiene dos objetos*
4. es la revelación de (ios mismo, (ios que se revela como due$o y se$or de
todo desde la creación y todo lo que existe hasta su justicia y amor a toda su creación;
se revela como un (ios trascendente, revelado por los profetas, un (ios majestuoso
que pide una renovación interior del ser humano, es un (ios misterioso que sale de su
misterio al encuentro del hombre, y se comunica a +l; se da a conocer, se hace
accesible al ser #umano.
7. el designio salvífico de (ios* (ios se revela a si mismo pero no solo para que
el hombre lo contemple, se ilusione y solo se quede con ello, sino que para que el
hombre se salve, y salvándose lacase la vida eterna. (ios anuncia la salvación desde
el /+nesis, figurado en el castigo sobre la serpiente, con ello anuncia una nueva
alian%a, un nuevo reino, un nuevo reto sin importar la infidelidad del pueblo. (esde
una visión bíblica, no importa tener un encuentro visual con (ios, sino oír su vo%,
escucharla y abrirse a ella; lo podemos confirmar con la experiencia de los profetas
quienes recibieron la revelación solo de la palabra y que los impulsó a responder con
la obediencia, docilidad de conducta, y a concreti%arla en la justicia y el amor. 'a
escucha de la palabra exige una confian%a en lo absoluto, obediencia a la palabra y
una actitud de disponibilidad.
4<4
c. .aracer+sicas $e la re#elación
'a revelación tiene características muy específicas que la distingue de cualquier otro
tipo de conocimiento manifestado en la Escritura*
42 'a revelación es esencialmente interpersonal. Más que manifestación de
algo, es la manifestación de alguien a alguien. 3ahv+ es a la ve% sujeto y objeto de la
revelación, (ios que se revela y (ios revelado, (ios que se da a conocer y (ios
conocido. 3ahv+, el (ios viviente, entra en relación interpersonal con el hombre. ,ella
con +l una alian%a como un due$o con su servidor, y despu+s, progresivamente, como
un padre con su hijo, como un amigo con su amigo, como el esposo con la esposa. 'a
palabra de (ios introduce al hombre en una &oinonía, en una comunión con (ios con
vistas a la salvación del hombre.
72 'a revelación bíblica nace de la iniciativa divina. Co es el hombre quien
descubre a (ios. .ntes bien, es 3ahv+ quien se manifiesta cuando quiere, a quien
quiere y porque quiere. 3ahv+ es libertad absoluta. Rl ha sido el primero en elegir,
prometer y sellar una alian%a. . su palabra, en contradicción con los puntos de visa
humanos y materiales de ?srael, pone primeramente de manifiesto la libertad y la
continuidad de su designio. )ambi+n se manifiesta la libertad de (ios en la variedad
de medios por +l escogidos para revelarse* vía de la naturale%a, de la existencia
humana y de la historia; variedad de personalidades elegidas Ksacerdotes, sabios y
profetas, reyes y aristócratas o campesinos y pastoresL; diversidad de modos de
comunicación Kteofanías, sue$os, consultas, visiones, +xtasis, enajenaciones, etc.L;
1!1
4b-dem
diversidad de modos de expresión o g+neros literarios Koráculos, exhortaciones,
autobiografías, descripciones, himnos, reflexión sapiencial, etcL.
82 'a 5alabra da a la economía de la revelación su unidad. Esta primacía de la
5alabra no es un postulado de la fe, sino un hecho perceptible aun en el plano del
conocimiento histórico. 'as filosofías griegas y las religiones del período helenista
tienden a la visión de la divinidad. 'a religión del .ntiguo )estamento, por el contrario,
es la religión de la 5alabra escuchada. (ios revela y se revela por medio de su
5alabra. Esta primacía del oír sobre el ver constituye uno de los caracteres esenciales
de la revelación bíblica. (espu+s de la caída, (ios obra el retorno de la humanidad a
la visión por la fe en la palabra. (ios habla al profeta y le envía a predicar. El profeta
comunica los designios y las voluntades de (ios y el hombre queda invitado a la
obediencia de la fe. Co toda visión está, sin embargo, excluida ya que, en diversos
grados, la palabra corre el velo que oscurece el espíritu, e inicia ya la visión. .unque
no se llegue hasta lo más íntimo del misterio, la palabra da un cierto acercamiento al
mismo. .$adamos que si la palabra supone, por parte del hombre, más atención que
la visión, significa, por parte de (ios, un mayor respeto a la libertad humana.
4<7
& LA RE:ELA.)ON TR)N)TAR)A
a. La re#elación riniaria en el ani%uo esameno
En el .ntiguo )estamento se vislumbran indicios, prefiguraciones no explicitas
de la trinidad, sin embargo, como toda la ,agrada Escritura esta en orden al
acontecimiento de &risto, 3 &risto es el que hace accesible la )rinidad al hombre,
implícitamente encontramos datos que dejan entrever la revelación con un carácter
trinitario de (ios; pues la fe trinitaria es específicamente cristiana.
'os tratados clásicos sobre la )rinidad, com-nmente nos remiten a pasajes
bíblicos del .ntiguo )estamento, donde (ios en su revelación se dirige al externo de
sí mismo, como pluralidad, utili%ando la tercera persona plural nosotros!. En los
relatos de la creación, en la tradición 3avista, Di3o Dios: hagamos al hombre a
nuestra imagen ' seme3anza9! K/n. 4, 7BL es un texto, el t+rmino hagamos!
Cuestro!; nos deja claro que claro que (ios no está solo, junto a el está el verbo, la
palabra que será encarnada, esta el Espíritu* el !spíritu de Dios aleteaba sobre la
superficie de las aguas! /n. 4, 7L. Stro texto clave que nos da la pauta de que (ios
esta actuando junto aElo encontramos en el relato de la torre de 9abel pues bien,
ba3emos ' una vez allí confundamos su lengua3e96 K/n. 44, DL. :ahvé se presentó a
;braham 3unto a los 1rboles de "ambré9 ' vio 5ue tres hombres estaban parados
cerca de él9! K/n. 4@, 468L son referencias ocultas del misterio de la )rinidad divina.
Este procedimiento está prefigurado en la ex+gesis prosopológica del cristianismo
primitivo que entendía como un acontecer dialógico intratrinitario.
4<8
'a presencia del #ijo lo encontramos de manera implícita, oculta con un
carácter escatológico en toda la tradición prof+tica, vinculado con la promesa y el
anunció del Mesías, promesa que se ve cumplida con el evento de &risto en el nuevo
testamento. 'a presencia del
1!%
Cf. C)54AS ,E CLASE del Curso de Ecles-olo0/a8 L-c. HerCer LlCareF, %==#.
1!2
AA.BB. &anual de @eolo0/a ,o0mEt-ca, Ed. Herder, Barcelona 1997, ". 11%!
Espíritu santo, aunque muchas veces no es nombrado como tal, aparece en
toda la historia de la revelación, actuando de forma silenciosa en los reyes, los
sacerdotes, y en los profeta. 'os escritos mismos de la sagrada escritura están
inspiraos por el Espíritu santo. El dios de ?srael está cerca de su pueblo con su
palabra, su sabiduría y su Espíritu, los tres t+rminos designan medios de revelación,
con los que (ios se da a conocer y a experimentar en medio de su pueblo. Cos resulta
mas claro, la personificación de la sabiduría en los libros sapienciales, es el Espíritu
de 3ahv+ el que empuja a los profetas para que anuncien la palabra de 3ahv+.
Gna de las bases fundamentales como preparación al entendimiento del
misterio del la ,antísima )rinidad, es la concepción monoteísta del pueblo Judío,
desde los inicios (ios se le revela a .braham como un solo (ios, aunque ya lo hemos
visto anteriormente, manifestado en tres hombres, a Mois+s se le revela su nombre en
el sinaí, 3S ,S3 E' 1GE ,S3!, al pueblo de ?srael se le distingue por su fe en un
solo (ios creador del cielo y de la tierra y de todo lo que en ella habita; al (ios de
?srael se le conoce desde el principio como un (ios trascendente un (ios creador, que
camina con su pueblo.
4<<

b. Mani2esación !lena $e la rini$a$ en el nue#o esameno
El Cuevo )estamento hunde sus raíces en el subsuelo del .ntiguo )estamento.
)ambi+n en sus afirmaciones acerca de (ios los cristianos no piensan más que en
3ahv+, el (ios -nico de la revelación de ?srael. #ay tres diferencias entre la
concepción de (ios de las Judíos y la concepción cristiana*
4. 'o nuevo de la concepción cristiana acerca de (ios no representa una
evolución genuina del concepto de (ios en el .ntiguo )estamento; mas bien ha
surgido gracias a una revelación radicalmente nueva, una revelación que, a ju%garla
con criterios humanos, supera infinitamente todas las revelaciones precedentes
acerca de (ios* en Jes-s de Ca%aret, el #ijo carnal de María, descendiente del trono
de (avid, (ios habla y act-a en este mundo de modo tan directo que desde el
comien%o se llama #ijo de (ios! a ese Jes-s; ya la carta a los #ebreos comien%a su
meditación sobre la obra de Jes-s, con estas palabras* Muy fragmentariamente y de
muchas maneras habló (ios antiguamente a nuestro padres mediante profetas. En
estos -ltimos días nos habó por el #ijo, al que nombró heredero de todas las cosas,
por medio del cual, igualmente, creó los mundos y los tiempos. Rl es reflejo de su
gloria, impronta de su ser. Rl sostiene el universo con su palabra poderosa. 3 despu+s
de reali%ar la purificación de los pecados se sentó a la derecha de la Majestad en las
alturas! K#eb. 4, 468L.
4<;
7. 'a diferencia radical entre la imagen judía de (ios y la &ristiana está en que
&risto, #ijo de (ios! a introducido un rasgo totalmente nuevo en la imagen divina del
.ntiguo )estamento, llana a (ios* 5adre! y nos ense$a a llamarle siempre 5adre
nuestro!.
8. el propio Jes-s como #ijo de (ios, promete al final de su obra en este
mundo, el Espíritu ,anto, consolador, el espíritu de verdad, que procede del 5adre y
a quien el envía desde el 5adre o que el 5adre envía en su nombre; y cincuenta días
1!!
Cf. A'ER, ?)HA++, ,-os 'no . @r-no, Ed. Herder, Barcelona 19%, "". 127$1##
1!#
4b-dem. ".17%
despu+s de la resurrección de ese Jes-s de entre los muertos, ese Espíritu de (ios
se derrama de modo palpable y efectivo sobre los apóstoles y la naciente iglesia.
4<B
3a mateo escribe el mandato de Jes-s a los discípulos antes de su ascenso al cielo*
9auti%adlos en el nombre del 5adre, del #ijo y del Espíritu ,anto! KMt. 7@,4AL; así la
nueva existencia del cristiano descansa sobre un acontecimiento misterioso que en la
fe de la joven iglesia se articula ya en una formula triádica de (ios, en la fe en (ios
uno y )rino; el 5adre, el #ijo y el Espíritu ,anto.
'a primera afirmación decisiva sobre la concepción cristiana de (ios se funda
en la fe neotestamentaria de que en Jes-s de Ca%aret 3ahv+ no se ha manifestado
como en los profetas del .ntiguo )estamento, sino mas bien de un modo corporal en
el habita la plenitud de toda la divinidad corporalmente! K&ol. 7,AL, y san Juan presenta
este misterio fundamental de la fe cristiana cuando escribe en el himno al 'ogos, que
sirve de introducción a su evangelio* en el principio era el verbo, y el >erbo era
(iosE y el >erbo se hi%o carne y planto su tienda en medio de nosotros! KJn. 4,4ssL.
c. El miserio $e la rini$a$
5odemos decir que el misterio de la )rinidad, a pesar de que se ha revelado a
la humanidad, tal y como es, sigue siendo un misterio para el conocimiento humano
que busca descubrirle desde la ra%ón. 5ara los creyentes es una verdad de fe que la
iglesia profesa sin más cuestionamientos.
'o que es (ios en si mismo que act-a en la historia de la salvación, un (ios
trinitario, el .bsolutamente trascendente, es indisponible para la humanad; a un así,
sabemos que se ha revelado, se ha hecho cercano al sen humano en virtud de la
revelación; se ha hecho compa$ero de camino, se ha hecho descifrable,
comprensible, podemos hablar de +l. El misterio de la )rinidad no es una oscuridad
impenetrable, sino una sobreabundancia de lu%; el misterio de la )rinidad es el centro
de nuestra fe y de la vida cristiana.! Dios infinitamente perfecto ' bienaventurado en
si mismo, en un designio de pura bondad ha creado libremente al hombre para 5ue
tenga parte en su vida9 le llama ' le a'uda a buscarlo a conocerle ' a amarle
contadas sus fuerzas9 lo hace mediante su Hi3o 5ue envió como redentor ' salvador
al llegar la plenitud de los tiempos; en él el ' por el, llama a los hombres a ser, en el
!spíritu santo, sus hi3os de adopción ' por lo tanto, los herederos de su vida
bienaventurada.6 <-;/. =>
4<D

El misterio de la ,antísima )rinidad es el misterio de (ios en si mismo, es la
fuente de todos los otros misterios de fe, la trinidad es la lu% que ilumina la misma fe,
es la ense$an%a mas fundamental y esencial en la jerarquía de los valores de la fe, es
un misterio de fe en el sentido estricto, es uno de los misterios escondidos en (ios
que no puede ser conocido, sino son divinamente revelados, (ios ha dejado huellas
de su ser trinitario en las obras de la creación y en su revelación en el .ntiguo
testamento; en la intimidad de su ser como trinidad, constituye un misterio inaccesible
a la ra%ón, como fue inaccesible a la fe de ?srael antes de la encarnación del #ijo de
(ios y el envió del Espíritu ,anto.
4<@
1!7
Cf. 4b-dem. ". 172
1!1
Catec-smo ,e la 40les-a CatDl-ca +. 1
1!
Cf. C)54AS @)&A,AS E+ CLASE, ,-os uno . @r-no, 5. S-lCano BelEsHueF, %==#, 4 Semestre.
. la )rinidad se le puede llegar solo creyendo, solo creyendo se puede tener
acceso a al misterio de (ios y participar de la vida divina. 'a )rinidad es una verdad
de vida inagotable, experiencialmente es la vida misma de (ios; la )rinidad a la que
llegamos -nicamente mediante la fe, y solo cuando hemos accedido a ella en la fe,
podemos medirla con los conceptos de nuestra mente. Este misterio solo lo conocen
aquellos a los que +l se quiere revelar.
5ara que un misterio sea cristiano tiene que tener tres requisitos. 1ue su punto
de partida se a (ios; que se pueda conocer solo a trav+s de la revelación de (ios
mismo; que despu+s de ser conocido permane%ca en el misterio.
'a encarnación del #ijo de (ios revela que (ios es el 5adre eterno y que el
#ijo es consustancial al 5adre, es decir que es en +l y con +l, el mismo y -nico (ios. la
misión del Espíritu ,anto, enviado por el 5adre en el nombre del #ijo, como nos lo
presenta el evangelio de Juan 4<, 7B; y por l #ijo junto al 5adre KJn. 4;,7BL, revela
que +l es con ellos el mismo (ios -nico. &on el 5adre y el #ijo recibe una misma
adoración y gloria!, el Espíritu ,anto procede del 5adre en cuanto fuente primera y,
por el don eterno de +ste al #ijo; del 5adre y del #ijo en comunión! K,. .gustín, )ri.
4;, 7B,<DL.
4<A
5or la gracia del 9autismo, en el nombre del 5adre y del #ijo y del Espíritu
,anto!, somos llamados a participar en la vida de la bienaventurada )rinidad, aquí
abajo en la oscuridad de la fe y, despu+s de la muerte; en la lu% eterna.
- NO.)ON DE /ER(ONA EN LA TEOLO'JA TR)N)TAR)A
a. .once!o $e !ersona
'a palabra latina persona! seg-n la mas reciente investigación, procede del
etrusco fersu! significa primariamente cono traducción del griego rosopon!, cara, la
máscara del actor que se$ala su papel.
El primero en utili%ar el t+rmino persona en el ambiente cristiano, fue )ertuliano,
lo utili%a para asegurar conceptual y dogmáticamente la experiencia creyente de la
revelación del misterio incomprensible de (ios. ,eg-n la fe cristiana, en el interior de
la vida suprahistórica de (ios, la -nica naturale%a infinita, divina, como
verdaderamente id+ntica, se reali%a en tres relaciones personales distintas entre sí; el
-nico (ios eterno existe en tres personas* 5adre, #ijo y Espíritu ,anto.
5ara (uns Escoto; persona significa el acto siempre singular, total e indiviso,
inmediato e insustituible, la realidad, la existencia de una naturale%a espiritual. Esta
realidad es el hecho de poseerse a sí misma, y por lo tanto, de tener en sí su propio
fin; es la forma de realidad que presenta la libertad de un ser espiritual, en el que se
funda su intangible unidad. Es evidente que este concepto preferentemente formal de
persona, adquiere su contenido por la naturale%a del ser espiritual en cuestión. 'a
experiencia de la encarnaron sin reserva de (ios, y la significación absoluta e infinita
del hombre individual finito, en comunión de destino con los hombres en general;
ofrece la base para formar el concepto de persona como la realidad del ser espiritual
que dispone libremente de sí mismo y tiene importancia absoluta; y en ella está
1!9
@ER@) ,E CLASE, ,-os uno . @r-no, 5. S-lCano BelEsHueF, %==#, 4 Semestre
tambi+n legitimada la designación de (ios como persona, aunque +l, de principio a fin
sea siempre el misterio incompresible.
4;:
Nicardo de ,an >íctor definió el t+rmino de persona como un quien! que
reali%a su determinación objetiva en una independencia individual, de acuerdo con su
singularidad individuali%adota. 5or tanto el ser perdona incluye una singularidad
personal, que no es comunicable, la autocomunicación personal no puede referirse a
la propiedad incomunicable, pues de otro modo, las personas se identificarían
realmente entre sí. ,ólo que las propiedades no son necesariamente diferencias
esenciales, sino que pueden referirse en exclusiva a la manera en que una persona
recibe o tiene lo que posee por naturale%a. Nicardo recoge la individuación de la
persona mediante su modus obtinendi en la definición de persona, al introducir el
t+rmino existencia. El elemento etimológico* sistere designa el nodos ascendí que
significa la la manera de ser!, a saber; el estar en si y no el estar adherido a ninguna
otra sustancia. 'a palabra existencia indica que se tiene el ser en sí mismo y a la ve%
de alg-n otro. .sí la persona viene a ser alguien que existe por sí mismo con una
determinada manera singular de existencia racional.
4;4
b. Dios !a$re
. lo largo de la historia de la revelación, la concepción de (ios ha
evolucionado; en la historia de ?srael a (ios se le concebía como el &reado, el
)odopoderoso, etc. Era inconcebible la concepción de (ios como 5adre, tampoco se
tenía acceso a +l cara a cara, se le tenía como un (ios personal, y un (ios del pueblo
cercano a +l. Es Jesucristo el que nos presenta a (ios como 5adre. 'o decisivo de tal
evolución es que el 5adre aparece al lado de Jes-s, el #ijo, y a lado del Espíritu santo
en el lenguaje humano de la escritura, y por lo mismo para nuestra concepción
humana espontánea, ante todo como una aut+ntica realidad, al igual que el #ijo y el
neuma. &uando hablamos del 5adre en nuestra comprensión trinitaria, nos referimos
a la primera persona que se nombra en la formula bautismal, y la primera persona que
mencionamos en nuestra profesión de fe creo en un solo (ios 5adre )odo poderoso,
&reador del &ielo y de la )ierra!.
'a designación de la primera persona trinitaria como 5adre, es en virtud del
#ijo, esto quiere decir que no nos podemos referir a (ios como 5adre sin referirnos al
#ijo, pues en cuanto a sus condición paternal6filial, lo uno implica lo otro, así como no
puede haber 5adre sin #ijo, no 5uede haber #ijo sin 5adre. En los escritos del Cuevo
)estamento, se nos presenta a (ios como 5adre de Jes-s de Ca%aret, en el sentido
de que Jes-s es personalmente el #ijo amado unig+nito del 5adre. En los relatos de
evangelio Jes-s habló de un modo tan singular u resuelto de (ios como su 5adre del
cielo! y sus oyentes vieron en +l al unico #ijo de (ios; si bien es verdad que al
principio entendieron a &risto como #ijo mas bien el en sentido d Mesías, y solo mas
tarde, a medida que la fe y la comprensión de los apóstoles y de la comunidad
primitiva ahondaban en la realidad de Jes-s, lo entendieron de una filiación divina
esencial. 5ero Jes-s nos hace participes de esa filiación divina cuando dice mi adre!
1#=
Cf. &'LL4ER, &AR S HAL,ER, AL)4S, :5ersona; en> &-ster-um Salut-s, Ed. Herder, Barcelona 19#,
"". !!#$!##
1#1
Cf. AA. BB. &anual de @eolo0-a ,o0mEt-ca, )". C-t. 5. 11#=
y vuestro adre! KMt. B,DL sin embargo hay que hacer la distinción entre la filiación
divina de Jes-s, la filiación del la humanidad, Jes-s es esencialmente #ijo de (ios
5adre, y la humanidad es elevada a la condición de hijos de del 5adre en Jesucristo
mediante el bautismo.
4;7
Co hay un solo pasaje neotestamentario que se refiera a (ios de modo
inequívoco como el (ios trino en sus tres personas; como tambi+n hay una enorme
cantidad de pasajes en que (ios designa al 5adre como persona de la )rinidad. &omo
ya mencionamos anteriormente; con la confesión de fe en (ios 5adre! se entiende
desde el comien%o por (ios e la primera persona de la )rinidad y no desde luego, a un
(ios que est+ antes y por encima de las tres personas. )rento afirma* el 5adre es
(ios, el #ijo es (ios, el Espíritu ,anto es (ios!. Co obstante la representación de (ios
como creador y omnipotente, aparece desde el principio vinculada de un mido
especial a ese (ios 5adre! aunque todas la explicaciones posteriores aclaren que la
creación, como la redención y la santificación, por ser obra de (ios ad extra! no es
obra de una dola persona sino del (ios vivo y )rino.
En este contexto podemos confesar a (ios 5adre como origen en cuanto que la
referencia al 5adre, que subyace en el titulo de #ijo aplicado a Jes-s, hace pensar en
un origen; por ello la predicación paulina atribuye a &risto una existencia antes de la
constitución del mundo!K&ol. 4,4;; Ef. 4,<; "il. 7,Bss.L nadie ha visto jamás a (ios;
quien nos ha traído noticias de +l es el (ios unig+nito, el #ijo, que está en el seno del
5adre; KJn. 4<,4@L, &risto se entiende a sí mismo -nica y exclusivamente como el
enviado del 5adre. KMc. A,8DL, quien me recibe a mi, recibe al que me ha enviado KMt.
4:,<:L; en el concepto del #ijo, subyace el que sea engendrado por el 5adre, y por
tanto, que el 5adre sea el origen del #ijo. 'as tres personas de la )rinidad, cada una
de ellas es totalmente (ios, siempre el 5adre como primera persona conserva un
peso especifico y peculiar; aun en nuestra profesión de fe y mas aun es notable en
nuestras oraciones don dirigimos con peculiar atención al 5adre, a #ijo Jesucristo
como intercesor, y al Espíritu ,anto como el animador o vivificador, dador de los
dones.
c. Dios HiIo
&uando hablamos del (ios #ijo, nos referimos a la segunda persona en (ios,
es la denominación de quien en la historia humana aparece como Jes-s de Ca%aret.
'os escritos del Cuevo )estamento parten del supuesto de que Jes-s de
Ca%aret es el Mesías, el &risto Kcf. Mt. 4,4L los demonios en m-ltiples ocasiones
reconocen en Jes-s al Mesías, Juan cierra el evangelio afirmando* esta se$ales se
ha escrito para que creas que Jes-s es el &risto, el #ijo de (ios y para que creyendo
tengáis vida en su nombre! KJn. 7:,84L.
5ersonalmente parece que en vida, Jes-s solo de designó como hijo del
hombre! que en el Cuevo )estamento tiene un sentido mesiánico. En parte pertenece
a los anuncios de la pasión, y en otros pasajes designa una figura apocalíptica KMt.
7<,8ss; 7;,84L; en todo caso la expresión hijo del #ombre es un titulo de grande%a.
En Juan hijo del hombre! es simplemente un titulo mesiánico.
4;8
1#%
Cf. A'ER, ?)HA++, )". C-t. "". %7!$%77
1#2
4b-dem. ". %1%
El punto de partida para hablar del Mesías como #ijo de (ios es 7,am. D,476
4<; que 5ablo retoma en Nom. 4,8 y #eb. ?, 4;; la promesa del reino eterno del
descendiente de (avid, a quien 3ahv+ llama #ijo suyo!. En /al. 4,4B; 5ablo dice que
(ios le ha revelado a su #ijo y en Nom. 4,8ss; caracteri%a a la persona de Jes-s con
las palabras nacido del linaje de (avid seg-n la carne; constituido #ijo de (ios con
poder, seg-n el Espíritu santificador, a partir de su resurrección de entre los muertos!,
en los sinópticos solo se encuentra el título de el #ijo!, mientras que en Juan y 5ablo
se habla de el #ijo de (ios!.
Especial importancia reviste a este respecto la exclamación puesta en boca de
Jes-s por parte del Escritor cuando dice* todo me lo ha confiado mi 5adre. 3 nadie
conoce al #ijo sino el 5adre, y nadie conoce al 5adre sino el Jijo y aquel a quien el
#ijo quiera revelárselo! KMt. 44,7DL. Es Juan realmente el -nico que nos transmite la
manera de hablar de Jes-s cuando le hace decir en sus palabras de despedida* voy a
subir a mi 5adre y a vuestro 5adre, a mi (ios y a vuestro (ios! KJn. 7:,4DL.
En el .ntiguo )estamento es utili%ada el título hijo de (ios! en varios
contextos, pero con el mismo sentido de filiación entre (ios y su criatura, unas
relaciones de intimidad particular, por ejemplo tenemos el termino hijo de (ios
refiri+ndose a los Ingeles Kcf. (t 87,@L; refiri+ndose al pueblo elegido KEx. <,77L a los
hijos de ?srael y a sus reyes K7,m.D,4<L; se refiere a una filiación, pero no con el
sentido específico que adquiere cuando 5edro confiesa a Jes-s como el el &risto, el
#ijo de (ios vivo! KMt. 4B,4BL 5edro pudo reconocer el carácter trascendente de la
filiación divina de Jes-s el Mesías, porque +l lo dejo entender claramente.
4;<
'os
evangelios narran dos momentos solemnes donde Jes-s de Ca%aret es presentado
como #ijo de dios, y expresado por la vo% de (ios 5adre mismo, e son el momento del
9autismo en el río Jordán y la )ransfiguración en el monte )abor; Es (ios mismo
quien lo reconoce y lo presenta como #ijo suyo este es mi hi3o mu' amado
esc?chenlo! KMt. 8,4DL; Jes-s se designa a si mismo como el #ijo unig+nito de (ios!
KJn. 8,4BL. Esta confesión, cristiana aparece ya en la exclamación del centurión
delante de Jes-s en la cru% >erdaderamente este hombre era #ijo de (ios! KMc.
4;,8AL, porque es solamente en el misterio pascual donde el creyente puede alcan%ar
el sentido pleno del título hijo de (ios!. despu+s de su resurrección, su filiación divina
aparece en el poder de su humanidad glorificada* constituido #ijo de (ios con poder,
seg-n el Espíritu de ,antidad.
4;;
El prólogo del cuarto evangelio presenta a &risto
como el >erbo de (ios! que desde el principio, desde la eternidad está en (ios, mas
aun, que es (ios y que como palabra creadora esta al comien%o de la creación y que
ha venido a este mundo como palabra salvadora, como vida y lu% de los hombres. (e
la misma manera presenta pablo en los himnos &ristológicos la preexistencia del
>erbo que es &risto y que se ha hecho uno de nosotros para salvarnos.
$. Dios Es!+riu (ano
.sí como hemos hablado del 5adre y su infinito amor, ahora nos dirigimos
particularmente a la tercera 5ersona de la ,antísima )rinidad, El Espíritu ,anto. En la
,agrada Escritura, el Espíritu ,anto es llamado !spíritu de :ahvé6, @!spíritu de Dios!,
1#!
CA@. +o. !!1$!!%
1##
Cf. 4b-dem, +o. !!!$!!#
@!spíritu de Aesucristo6, !spíritu 0anto6. )ambi+n se reconoce que el Espíritu ,anto
es la persona más misteriosa de la ,antísima )rinidad, durante un tiempo se le
designo como el /ran (esconocido y olvidado por la teología y la fe. .hora el Espíritu
,anto expresa la invisibilidad de (ios, como su profundo secreto y su
incomprehensibilidad.
4;B

El Espíritu ,anto es el misterio más profundo de la vida )rinitaria, no obstante
se encuentra constantemente presente en todo el C ), como la venida de
5entecost+s, es +l el que impulsa, guía, dirige y anima la vida y las obras de la
primitiva comunidad cristiana; es +l qui+n inspira la predicación de ,an 5edro K#ech
<,@L. (e ahí que así como por medio de &risto de cómo se nos ha revelado el 5adre,
por &risto tambi+n se nos ha revelado el Espíritu ,anto, y así al mismo tiempo es el
Espíritu ,anto el que nos ha dado a conocer el misterio de &risto, y por tanto el
misterio de (ios KJn 4<,7BL. En el . ) en pocos casos recibe el apelativo de ,anto!,
de ahí que El primer diálogo entre (ios y el mundo tiene lugar en la creación; en
efecto +l da forma al mundo, dispone ordenadamente las fuer%as naturales, es creador
de los seres animados; al contrario la muerte significa el retorno del Espíritu a (ios.
5ero el Espíritu es protagonista de la historia de la salvación como guía '
revelador6.
=BC
El Espíritu ,anto por las palabras de &risto, procede del 5adre KJn4;, 7B67DL y
es enviado por el padre y el #ijo. Es cierto que no se dice nunca que procede del #ijo,
pero Jes-s dice claramente que nos enviara al Espíritu desde el 5adre KJn 4;,7BL. (e
+ste modo, pneuma se habla en masculino* 3 cuando El viniere! KJn4B, D6@L. Es
enviado por el 5adre y por el #ijo KJn4<,4B67BL. El padre, lo envía en nombre de
&risto* El Espíritu santo que el padre enviará en mi nombre KJn4<,7BL, y al mismo
tiempo &risto advierte que El tambi+n lo enviara.KJn4B,4D64@L, seg-n el discurso de
despedida en la Oltima &ena, Jes-s habla largamente del Espíritu ,anto, que es el
.bogado KaraclétosL, que estará siempre con los .póstoles, es enviado a los
discípulos y que los llevará hacia la verdad completa KJn 4<, 4B64DL.
4;@
.sí tambi+n en
el gran mandato misionero que dice* (d, pues, ' haced discípulos a todas las gentes,
bautiz1ndolas en el nombre del adre, el Hi3o ' del !spíritu 0anto6 KMt 7@,4AL, refleja
esta fórmula el misterio íntimo de (ios y de su vida divina, que es el 5adre, el #ijo y el
Espíritu ,anto. El Espíritu ,anto fue enviado al pueblo de (ios, pero el pueblo de
(ios existe con vista al mundo. El Espíritu ,anto es enviado al mundo entero para
reali%ar una nueva creación. 5odemos centrar el mensaje 9íblico sobre el Espíritu en
el mundo en torno a seis temas* la resurrección, el reino de (ios, la nueva creación, el
hombre nuevo, las naciones y la maternidad del espíritu.
e. Las !ersonas son realmene $isinas enre si
En la fe católica veneramos y adoramos a un solo (ios en la )rinidad y la trinidad en
la unidad, no confundiendo las personas, ni separándolas de las substancias; una es
la persona del 5adre, otra es la persona del #ijo, y otra es la 5ersona del Espíritu
1#7
Cf. L. &A@E)$SEC), Dios uno y trino, Ed. Eunsa, 5am"lona, 199, ". 1%!.
1#1
+. C4)LA, :Es"/r-tu Santo;, en> Diccionario teológico enciclo"&dico, Berbo ,-C-no,
Estella, 1997, ". 2%9.
1#
Cf. L. &A@E)$SEC), o". c-t., ". 1%#.
,anto; pero del 5adre y el #ijo y el Espíritu ,anto, una es la divinidad, igual la gloria,
coeterna la majestad. 'as personas divinas inseparables en su ser, son tambi+n
inseparables en su obrar. 5ero la -nica operación divina cada una manifiesta lo que le
es propio en la )rinidad, sobre todo en las misiones divinas de la encarnación del hijo
y el don del Espíritu ,anto.
4;A
(ios es -nico pero no solitario! KDides Damasi* (, D4L,
5adre, #ijo, Espíritu ,anto, no son simplemente nombres que designa modalidades
del ser divino, pero son realmente distintas entre sí* El que es el #ijo no es el 5adre, y
el que es el 5adre no es el #ijo, ni el Espíritu ,anto el que es el 5adre o el #ijo! K&c.
de )oledo =?, a$o BD;* (, ;8:L. 5or sus relaciones de origen son distintos entre sí* El
5adre es quien engendra, el #ijo quien es engendrado, y el Espíritu ,anto es quien
procede! K&c. 'etrán ?>, a$o 474;* (, @:<L. 'a unidad divina es la )rinidad!.
4B:
2. La rini$a$ es una
'a voluntad de (ios que se cumple en la misión y la actuación del #ijo y del
Espíritu ,anto, es la voluntad del #ijo y del Espíritu mismo del 5adre, de modo que
han de someterse a ella no como una voluntad ajena. Esa interpretación reciproca del
querer del 5adre, del #ijo y del Espíritu ,anto, se manifiesta en toda la historia de la
revelación como (ios trinitario. )al voluntad nos remite a una unidad esencial divina,
en la que el (ios uno y )rino, es el (ios -nico en el eterno estar rente, ser para estar
en, enana eterna comunión e interpenetración mutua de 5adre, #ijo y Espíritu ,anto.
KE ,chlinX, Dogmati&, D<DL. El planteamiento en la economía de la salvación parece
imponerlo así; pero con ello no solo se puede destacar que el 5adre #ijo y Espíritu
,anto no solo están unido, sino que son mas bien una sola cosa, aunque en la
economía salvífica de cada uno opere lo suyo. Es preciso mantener estrictamente la
unidad de la autorreali%ación divina, en ra%ón precisamente de la oi&onomia de la
autocomunicación divina.
4B4
Co confesamos tres dioses, sino un solo (ios en tres personas. 'a trinidad
consubstancial! K&c. &onstantinopla ??, a$o ;;8* (, <74L. 'as personas divinas no se
reparten la -nica divinidad, sino que cada una de ellas es enteramente (ios. El
5adre es lo mismo que el #ijo, el #ijo lo mismo que el 5adre, el 5adre y el #ijo lo
mismo que el Espíritu ,anto, es decir, un solo (ios por naturale%a! K&c. de )oledo =?,
a$o BD;* (, ;8:L. &ada uno de las tres personas es +sta realidad, es decir la
substancia, la esencia o la naturale%a divina!
4B7
4 EL M)(TER)O /A(.UAL .OMO E:ENTO TR)N)TAR)O
a. <esCs $e Na6are re#ela$or $el !a$re
1#9
@ER@) ,E CLASE, Dios uno y $rino, 5. S-lCano BelEsHueF, %==#, 4 Semestre
17=
CA@EC4S&) ,E LA 4<LES4A CA@)L4CA, +. %#!.
171
Cf. AA. BB) .anual de $eología Dogmática, )". C-t. 5. 111=
17%
CA@EC4S&) ,E LA 4<LES4A CA@)L4CA, +. %#2
,an 5ablo nos afirma que Jes-s es el -nico #ijo de (ios, mientras que san
Juan en su evangelio nos dice* KJn 8, 4BL )anto amó (ios al mundo que envió a su
#ijo -nico para salvarnos!; KJn ;, 77L El 5adre no ju%ga a nadie, todo se lo dio a su
#ijo como jue%!; K,al 7DL )- eres mi #ijo yo te he engendrado hoy!. #ijo esperado por
el pueblo de ?srael. El mismo Jes-s afirma ser el #ijo de (ios, y +l mismo tiene
conciencia de eso, aunque en ciertas ocasiones afirma que era el #ijo del #ombre,
t+rmino aplicado despu+s de la resurrección en la que la comunidad no duda que
Jes-s es el #ijo de (ios. Este título ya existía en el .ntiguo )estamento, ,iervo
elegido, predilecto, colectivo y de forma particular cuando se refería al rey Mesías.
)odo el Cuevo )estamento nos ense$a que Jes-s no sólo es el revelador del
5adre, sino que tambi+n es el portador del Espíritu ,anto, y así se ve la importancia
que tiene en toda la ?glesia como pueblo de (ios. En 'c D, se nos narra* que nosotros
participamos de su espíritu. El Espíritu se manifiesta en la sombra, momento de la
encarnación K'c 4, 8;L, +l mismo reconoce que es obra del Espíritu ,anto. Jes-s
mismo reconoce que por el Espíritu es llevado a la cru% K#eb A, 4<L. El -ltimo .dán
que da vida y lo hace en el momento de la resurrección K4&or 4;, <;L. 5edro afirma
que la noción de consagración en Jes-s se da por el Espíritu. 5ara los marginados es
el (ios de los perdidos, los que no tenían un hori%onte y es +l que les, anuncia a un
(ios de amor, un (ios cercano. 'a cercanía es lo que Jes-s anuncia y anuncia una
fraternidad nueva, enmarcada en una paternidad dotada de libertad. .quí Jes-s
experimenta ser amado por (ios, vive, act-a y trasmite amor.
4B8
Jes-s anuncia que (ios es liberador y anuncia tambi+n a un (ios transformador
tanto en lo político como en lo religioso. En su paternidad no es proteger al hijo en
cuanto (ios, sino proteger al ser humano. (ios no es alienante sino un (ios cercano
que esta en todo el g+nero humano. (ios como 5adre espera una respuesta libre,
madura y de amor de parte de todos los hombres, pues (ios interviene en Jes-s y lo
hi%o hasta que bebió el cáli% de la fidelidad K#eb ;, D6AL.
El elemento de Jes-s, el Mesías prometido K'c <, 4BL es Jes-s la plenitud del Espíritu
KJn 4, 87L presenta a Jes-s en todo su conjunto con la efusión del Espíritu. 'o que
Jes-s recibe del 5adre lo trasmite en plenitud KJn D, 8@L. El principio de la vida plena
se da en el momento de la cru%, allí estaba la nueva comunidad, Juan y la virgen
María. 5ara Juan el &risto resucitado es el que dona y se entrega en plenitud a los
discípulos. 5ara ,an 5ablo el 5adre glorifica al #ijo KNom 8, 46<L constituido con
poder, #ijo de (ios seg-n el Espíritu, Espíritu donado por el 5adre en plenitud.
b. <esCs el hiIo $e Dios " !ora$or $el es!+riu sano
Es espíritu de (ios es tambi+n el mediador permanente de la voluntad salvífica
de (ios en la historia de la humanidad. . lo largo de la historia de la salvación y de la
revelación, desde los patriarcas los reyes, sacerdotes y profetas, los escritores
divinos, el Espíritu ,anto ha estado presente en cada uno de ellos como inspirador y
revelador de la voluntad del padre. 5ero solo que la plenitud del Espíritu descansa
sobre aquel que había de aparecer como el redentor de los -ltimos tiempos, sobre el
Mesías. .sí habla el profeta del futro hijo de (avid* Neposará sobre +l el espíritu de
3ahv+, Espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de fortale%a,
172
Cf. C)54AS @)&A,AS E+ CLASE, Dios uno y $rino, 5. S-lCano BelEsHueF, %==#, 4 Semestre.
espíritu de ciencia y de temor de 3ahv+! K?s. 44, 7L. Justamente en este pasaje isaiano
aparece, como fruto de la acción de ese Mesías, el mundo en un nuevo estado
paradisíaco; el mismo Jes-s afirma su condición de portador del Espíritu ,anto cuanto
pronuncia aquel sermón en una aldea de Ca%aret, despu+s de haber leído el texto del
profeta ?saías* el !spíritu del seEor est1 sobre mi, por5ue me ungió para anunciar el
evangelio a los pobres; me envió a proclamar un aEo de gracia del seEor6 y luego
prosigue* #oy se ha cumplido este pasaje de la Escritura escuchado por vosotros!.
4B<
Jes-s esta lleno del Espíritu y por eso tenía conciencia que +l era el portado del
Espíritu ,anto.
Jes-s es el portador del Espíritu ,anto desde el momento de la encarnación,
pues dicho evento fue posible solo por obra del Espíritu santo* el espíritu ,anto
descenderá sobre ti y el poder del altísimo te cubrirá con su sombra; por eso tu hijo
será ,anto y con ra%ón lo llamaran #ijo de (ios! K'c. 4,8;L es el Espíritu ,anto el que
hace posible la Encarnación del #ijo de (ios, (el >erbo divino, en el ceno de María.
'os evangelios nos presentan otros pasajes importantes donde se nos muestra a
Jes-s de Ca%aret, el #ijo de (ios portando el Espíritu ,anto. Gn texto claro es el del
bautismo de Jes-s en el rió Jordán* el Espíritu ,anto bajó sobre +l y se manifestó
exteriormente en forma como de paloma. 3 del cielo llegó una vo%* )u eres mi #ijo, el
amado* tu eres mi elegido! K'c. 8, 77L. lleno del Espíritu ,anto, volvió de las orillas del
Jordán y se dejó guiar por el Espíritu a trav+s del desierto! con el poder del Espíritu
,anto expulsa los demonios, cura, habla; toda su vida se ve marcada por la obra del
Espíritu ,anto. En los capítulos finales de los evangelios Jes-s promete enviar al
Espíritu ,anto, que los consolará y los guiara y hablara por ellos. Es indudable que el
Espíritu haya acompa$ado a Jes-s durante su vida terrena, en la cru% y despu+s de
su muerte, pues es el espíritu el que lo impulsa sin alterar la voluntad y libertad de
Jes-s.
c. La rini$a$ " el miserio !ascual
'a muerte de Jes-s es la consecuencia de su trato, su actitud de confrontación ante
las fuer%as políticas y religiosas de su tiempo. ,u vida, obras, palabras, y gestos lo
conducen paulatinamente a la pasión y la muerte, una muerte como criminal, acusado
de revolucionario, de alterador y de blasfemar al llamarse rey y declararse #ijo de
(ios.
,u muerte fue vista como la de un criminal, de un maldito, fue colgado en la
cru% por haber violado los estratos religiosos K/ál 8,48; #b, 48,47L, +l descarta todo lo
que está en contra de la voluntad de (ios, y como consecuencia le viene la muere,
pero despu+s de la muerte viene la resurrección; y este es el aspecto teológico que
contiene el misterio pascual, en que el poder de &risto viene a ser un poder
permanente, esta es la -nica fuente de autoridad, teológica* el que quiera se grande
que e haga el -ltimo!, o bien 3a no les llamo siervos, les llamo amigos!, el se pone en
un mismo nivel, su autoridad es de servicio, de entrega KMc4:,<76<<L. 'a muerte de
Jes-s tiene un significado de Nedención, la cru% no es signo de dominio, sino como
signo de entrega, de ofrecimiento total,
4B;
(ios mismo se ofrece en la persona de
17!
Cf. A'ER, ?)HA++, )". C-t. "". %%$%2
17#
G. KER+, :&-ster-o "ascual;, en> Diccionario de teología fundamental, San 5ablo, &adr-d, 199%,
Jes-s, su #ijo, por medio del Espíritu ,anto, se da tambi+n aquí el abandono de su
#ijo. ,an 5ablo dirá la cru% es una locura, para los que creen es signo de salvación!
KNm @,87; /ál 7,7:; 4&or;,74LL. En la cru% se da un doble abandono, quien se ha
entregado se siente abandonado, se siente desesperado; el padre tambi+n sufre su
muerte. (e ahí que en la cru% el #ijo se ha hecho pecado, no pecador, se ha
identificado con nuestra situación de pecaminosidad, porque está cargando con el
pecado de la humanidad. 'a consecuencia más grande del pecado es la separación
de (ios. (ios en toda la trinidad sufre a tan sublime acontecimiento. 3a (ios en
muchas ocasiones lamentó la falta de su pueblo. Moltman nos dice que no podemos
pensar que (ios sufre, sino que debemos de pensar del sufrimiento )rinitario. En la
cru% se da la entrega mutua, del 5adre que se entrega y el #ijo que se entrega para
cumplir el designio de salvación. 9altasar tambi+n nos dice que con .braham (ios le
pide algo inconcebible, con el sacrificio de ?saac, pero la entrega del #ijo es un gesto
del abandono total de (ios, ya que el #ijo es entregado por todos. 5ero para ,an
Juan* las cosas que yo hago, las hago porque les son gratas a +l! K Jn @, 7AL. 'a cru%
es pues el cumplimiento en al historia y no fue una obediencia alienante.
5or otro lado es importante hacer entrever que la muerte puede tener una
dimensión .ctiva, como tambi+n puede tener una dimensión pasiva. En la dimensión
.ctiva surge cuando el ser humano la acepta como un acto de confian%a, de
abandono y de amor; la dimensión pasiva, es en cuanto que puede ser aceptada
como un acto de rebeldía, como una amena%a, como una alineación. )oda muerte es
vista como algo que tengo que afrentar como resignación. Es vista como una
manifestación en donde se expresa la libertad humana, se define el proyecto humano,
y que ninguna persona humana puede determinar nuestra muerte, todos la
afrentamos, la asumimos. El Cuevo )estamento presenta la muerte de Jes-s como
algo activo, que se da en el abandono, en la plena confian%a en (ios KMc4:,<;L, es
ofrecida como un acto de redención, el mismo Jes-s decía* que la ofrece
voluntariamente, y de igual forma la puede retomar de nuevo, ninguno se lo quita! KJn
4:,4DL, tiene conciencia clara de su muerte. 'a muerte de Jes-s se da como una
inmolación, un sacrificio, como entrega de la propia vida, y no se interpreta como un
día de condena.
4BB
En la dimensión antropológica, la muerte nunca pede ser un acto
de libertad, es un acto de amena%a, algo se sufre, es un límite, algo que se tiene que
superar, es una amena%a cuando esta ligada a la situación de pecado. 5ara el ser
humano la muerte no es nada material sino que esta relacionado con algo espiritual, la
muerte es una concreti%ación de la felicidad. En la cru% Jes-s experimenta el silencio
de (ios, el de ser un simple cadáver.
= DE(ARROLLO DO'MGT).O
a. Los concilios $e Nicea " .onsanino!la
.oncilio $e Nicea
". 997.
177
4b-dem. ". 99.
El &oncilio de Cicea K87; d.&.L es el que da respuestas a la tesis de .rrio,
presentando una nueva fórmula de fe, seg-n Eusebio de &esarea, habría sido el
símbolo bautismal de &esarea el que sirvió de base para que Cicea formulara está
fórmula; el que ostenta la representación de la sede de Noma fue Ssio de &órdoba.
En el 8@4, en el concilio de &onstantinopla ?, se a$ade a la frase nació del 5adre!,
antes de todos los siglos!, que es el contenido de la fórmula de Cicea que re%amos
en el credo actualmente.
&reemos en un solo (ios, 5adre omnipotente, hacedor de todas las cosas
visibles e invisibles. 3 en un solo ,e$or nuestro, Jesucristo, #ijo de (ios, nacido
unig+nito del 5adre, esto es, de la sustancia del 5adre. (ios de (ios, lu% de lu%. (ios
verdadero de (ios verdadero, nacido, no hecho, de una sustancia con el 5adre
Khomoo?siosL, por quien han sido hechas todas las cosas, las que hay en el cielo y en
la tierra, que bajó por nuestra salvación, se encarnó y se hi%o hombre y padeció y
resucitó al tercer día, subió a los cielos y ha de venir a ju%gar a los vivos y a los
muertos! K(% 47;L.
Este símbolo tiene la estructura )rinitaria y, en el primer artículo, confiesa un
solo (ios, en cuanto que se refiere al 5adre. El #ijo no ha sido creado de la nada, es
generado de la sustancia del 5adre, y por ello es (ios verdadero de (ios verdadero.
&on lo que respecta al t+rmino homoo?sios, es el más apropiado y adecuado que
usaron los 5adres para declarar la igualdad perfecta entre el #ijo con el 5adre en la
)rinidad. 5ara Srti% de Grbina, el t+rmino homoo?sios, significa afirmar que la
naturale%a del #ijo es divina como la del 5adre y que le es igual en todo. 5or otro lado
el t+rmino de h'postasis que se entiende como de la sustancia del 5adre!, tiene su
equivalencia al de ousía, que significa naturale%a o esencia, seg-n los 5adre
&apadocios tiene similitud con persona!.
4BD

.oncilio $e .onsanino!la
El concilio de &onstantinopla K8@4. a. &.L llega a distinguir entre ousía como la
sustancia, e h'póstasis como persona, que permite compaginar entre la igualdad del
5adre y del #ijo en la sustancia y la distinción de las dos personas. 'os .rrianos
negaban tambi+n la divinidad del Espíritu ,anto, ellos eran llamados
pneumatómacos!. &on 9asilio obispo de &esarea K8D:68DAL, reali%a una obra, un
)ratado del Espíritu ,anto!, en donde plantea que el Espíritu es (ios, +l afirma que el
Espíritu es de la misma sustancia que el 5adre. Gna ve% más se aborda la fe que se
profesó en el &oncilio de Cicea, de modo que se rechacen las herejías que han
surgido. Gna ve% más el &oncilio de &onstantinopla retoma el credo de Cicea, para
a$adir la afirmación sobre el Espíritu ,anto*
&reemos en el Espíritu ,anto, ,e$or que reino y vivifica, que procede del 5adre
y que con el 5adre y el #ijo ha de ser honrado y glorificado!. Gna ve% abordado la
tercera persona de la )rinidad, se redacta de nuevo el ,ímbolo niceno, dándole así
una mayor extensión, y la fórmula en torno al Espíritu quedó así* 3 creemos en el
Espíritu ,anto, ,e$or y dador de vida, que procede del 5adre, que con el 5adre y el
#ijo recibe una misma adoración y gloria y que habló por los profetas! K(% 4;:L.
171
AA.BB. .anual de $eología Dogmática, )". C-t. 55. 1121$112
b. El ): concilio $e Ler1n
(urante le siglo =?? la ?glesia se vio en la necesidad de reafirmar algunas veces la
proclamación de la fe en la unicidad de (ios para salir al paso de las diversas
tendencias maniqueas que defendían la existencia de un doble principio de la
creación, o de un (ios del .ntiguo )estamento y otro del Cuevo. )ambi+n fue
necesario reafirmar con cierta frecuencia la el misterio de la unicidad de la trinidad.
'a ense$an%a trinitaria del ?> &oncilio de 'etrán está relacionada con la doctrina del
abad Aoa5uín de Diore KW 47:7L.
En la teología trinitaria de Joaquín de "iore, en la que se percibía la influencia
del 5orretano, ro%aba una especie de triteísmo seg-n la cual, la unidad en (ios no es
ni verdadera ni propia, sino que, en cierto modo, se reduce a una unidad colectiva y
analógica. ?n fluido por todo esto, el &oncilio ?> de 'etrán hi%o su profesión de fe
trinitaria que se resume en el siguiente párrafo*
&reemos firmemente que hay un solo (ios verdadero, eterno e inmenso,
todopoderoso, inmutable, incomprensible e inmutable, 5adre e #ijo y Espíritu ,anto*
tres personas ciertamente, pero una solo esencia, sustancia o naturale%a
absolutamente simple. El 5adre no proviene de nadie; el #ijo proviene sólo del 5adre;
el Espíritu ,anto proviene juntamente de los dos* sin comien%o siempre, y sin fin, el
5adre que engendra, el #ijo que nace y el Espíritu ,anto que procede. ,on
consustanciales, iguales entre sí, igualmente omnipotentes y coeternos, -nico
principio de todas las cosasE!
4B@
c. Re2le*iones e;u+#ocas
'a reflexión sobre el problema de la )rinidad trajo consigo una serie de
planteamiento, y doctrinas que se apartaban de la fe de la iglesia, a inicios en el
segundo siglo de la era cristiana. Co hicieron falta las herejías como las respectivas
soluciones que los padres de la iglesia dieron como respuesta, y los concilios que la
iglesia reali%o para definir la fe de los cristianos en un solo (ios uno 3 trino* 5adre #ijo
3 espíritu ,anto. Entre las posturas equívocas que surgieron, las más sobresalientes
son las que trataremos a continuación, entre otras.
El a$o!cionismo
Esta herejía es conocida tambi+n con el nombre de "onar5uismos dinamístico
o adopcionista. 'a herejía se basa en que no se puede defender que el 5adre y el
#ijo sean (ios. Es el error de quienes niegan la divinidad de &risto, considerándolo
solamente como hijo de (ios por la gracia, de modo que &risto tendría con (ios una
relación análoga a lo que la gracia reali%a con los hombres. . finales del siglo ?? surge
)eodoro el curtidor diciendo que Jes-s, aunque nacido milagrosamente de una virgen,
no fue sino un hombre que habría recibido de (ios la misión de salvar a los demás
mediante el descendimiento en +l, en el momento del bautismo de &risto del Espíritu
,anto que le transfirió la facultad de hacer milagros.
4BA
'as otras formas de
adopcionismo dice que &risto es (ios, pero niegan que sea realmente distinto del
5adre; &risto es simplemente uno de los modelos en que el 5adre se ha revelado,
17
&A@E)$SEC), Lucas Franc-sco, Dios /no y $rino, E'+SA, +aCarra, 199. "". 22!.
179
Cf. L. )@@, .anual de teología dogmática, Herder, Barcelona, 1991, ". 1==.
idea central del monar5uismo modalista. 3 en la medida en que se afirmó esta idea se
llega a decir incluso que fue el 5adre el que padeció en la cru% KatripasianismoL y
que el Espíritu ,anto tambi+n es otro modo de manifestación, en esta corriente
encontramos a Coeto, 5raxeas y ,abelio.
El (ubor$inacionismo
&omo oposición al modalismo sabeliano, admite tres 5ersonas distintas en
(ios, pero reh-sa conceder a la ,egunda y )ercera 5ersona la consustancialidad con
el 5adre y, por tanto, la verdadera divinidad; dentro del subordinaccionismo se
destacan el .rrianismo y el macedonismo . &onsiste en afirmar que el Espíritu ,anto
y el #ijo no tienen la misma sustancia del 5adre, solo tiene ciertos atributos de (ios,
solo el 5adre tiene la esencia absoluta, divina. El #ijo y el Espíritu entonces están
subordinados al 5adre. .unque esta corriente condujo la explicación del misterio
trinitario hasta el extremo del triteísmo, por tanto del politeísmo. "ue en la pol+mica
con +l donde la formulación del dogma forcejeó con los obstáculos más serios. )uvo
una capacidad de pervivencia y una fuer%a de choques asombroso esto se explica en
-ltima instancia porqu+ en el se hi%o fuerte la teología racional del mundo griego,
llegando incluso a identificarse en ocasiones plenamente con lo cristiano.
4D:
El Arrianismo.
El .rrianismo tiene su base en la herejía de .rrio, un sacerdote de .lejandría
quie sostenía la postura de que sólo el 5adre es eterno y sólo +l es (ios, pues sólo +l
es ing+nito y sin principio, pero el #ijo -nicamente ha sido engendrado, por
consiguiente no era (ios. Ense$ó que el 'ogos no existe desde toda la eternidad, no
fue engendrado por el 5adre, sino una criatura, sacada de la nada antes que todas las
demás K(% ;<L. 5rácticamente niega la divinidad de &risto. (ios no ha sido siempre
5adre, sino que hubo un tiempo en el que estaba solo y no era todavía 5adre.
(espu+s se hi%o 5adre. El #ijo n existió siempre...#ubo un tiempo en el que no
existía. Co existía antes de nacer, sino que tuvo un inicio, el de la creación
K.).C.,?S, .ratio contra arr.BL! En .rrio &risto fue una criatura sacada de la nada
por obra del 5adre, de naturale%a distinta a la de la divinidad. ,eg-n +l, el #ijo es
-nicamente una criatura adoptada por parte de (ios 5adre, su sustancia no es igual a
la de (ios, no es consustancial al 5adre, el 5adre es extra$o al #ijo en cuanto a su
esencia, porque el 5adre no tiene principio. 5ara .rrio (ios es eterno y por eso es
engendrado, y si hubiera alguien que es engendrado, sería posterior e inferior al que
lo engendra, a lo que llega a no comprender la trascendencia material de (ios. #ay
una división en (ios en tanto a la generación. .rrio comprende que el texto de
Jn4<,7@ que dice* porque el 5adre es más grande que yo!; entendi+ndolo como el
que &risto sea una criatura del 5adre. Es importante tener presente que lo que lo llevó
a pensar así, es debido al legado que traía consigo, que es la herencia platónica,
especialmente en el demiurgo. (e ahí que para +l &risto fue creado como un
intermediario entre (ios y el mundo, como un instrumento en la creación, puesto que
seg-n +l, el >erbo creó el mundo, de ahí su instrumentali%ación que por +l se posibilita
la creación, de ahí que sólo consiguió por su virtud y sus m+ritos una impecabilidad
11=
Cf. AA.BB. &anual de @eolo0/a ,o0mEt-ca, )". C-t. 5. 177!
práctica, que pudo haber pecado pero no lo hi%o, el entiende que es el hombre el que
se hace divino, por la gracia de (ios.
4D4
El Trieismo
'a superación del monoteísmo estricto y del subordinacionismo, o sea la
victoria de la piedad del pueblo de (ios sobre la especulación fantástica de los
teólogos, dejó todavía un camino abierto para un nuevo equívoco* el triteismo. El
triteismo afirma las tres divinas personas; acepta al 5adre, al #ijo y al Espíritu ,anto,
pero como tres sustancias independientes y autónomas. Co se afirma la relación entre
ella ni la comunión como constitutivo de la persona divina. (e ahí que se afirme que
)rinidad significa la profesión de fe de tres dioses. ,e suman los tres divinos, como si
detrás de cada persona no hubiera un -nico, imposible de sumarse a los otros.
.demás el triteismo no piensa en la incongruencia de orden filosófico que implica la
afirmación de tres dioses. 'a coexistencia de tres absolutos, de tres eternos, de tres
creadores.
4D7
7 RE5LEH)ON ()(TEMGT).A
a. El ema $e la rini$a$ en los !a$res $e la i%lesia
'a reflexión sobre la )rinidad se dio desde los padres apostólicos que siguieron
la línea del Cuevo )estamento, en el siglo ? y ?? donde no se tenia una reflexión
sistemática, luego siguieron los padres apologistas, los padres de la iglesia hasta
desembocar en los teólogos de la iglesia moderna y los teólogos contemporáneos.
Los !a$res a!osólicos
,on los sucesores de los apóstoles y no tienen un tratado sobre la )rinidad de
forma sistemática teológica, sino que tiene un carácter pastoral siguiendo los
enunciados contenidos en los evangelios y cartas del Cuevo testamento; entre ellos
podemos mencionar a &lemente Nomano, ?gnacio de .ntioquia, yel 5astor de
#ermas. Ellos no hicieron una formulación trinitaria con tal, sino que hablan de un
-nico (ios 5adre, un Onico #ijo Jesucristo, y un -nico Espíritu ,anto. . (ios 5adre lo
relaciona con la &reación, al #ijo con la salvación. Es en la relación con el 5adre
como hablan tambi+n de la misiones del #ijo y del Espíritu ,anto. 'a afirmación de la
divinidad de Jesucristo no conduce todavía a la afirmación de una naturale%a com-n
entre el 5adre y el #ijo. &lemente Nomano aludiendo a la ,antísima )rinidad dice.
tenemos un -nico (ios, un -nico &risto y un -nico Espíritu de gracia derramado sobre
nosotros!; no se se$ala la unidad de los tres, sino la singularidad de cada uno, que es
-nico. En ?gnacio de .ntioquia aparecen formulas trinitarias cuando dice* poned
pues, todo empe$o en afian%aros en los decretos del ,e$or y de los apóstoles a fin de
que todo cuanto hiciereis os salga prósperamente, en la carne y en el Espíritu, en la fe
111
Cf. SAOES, ?osé Anton-o, La @rn-dad, &-ster-o de SalCac-on, Ed. 5alabra, &adr-d %===, "". %!7$%!9
11%
B)FF, Leonardo, La @r-n-dad, la Soc-edad . la L-berac-Dn, Ed. 5aul-nas, &adr-d 197, 5. 77
y en la caridad, en el #ijo, en el 5adre y en al Espíritu ,anto, en el principio y en el
fin!.
4D8
/a$res A!olo%eas
Entre ellos podemos citar a ,an Justino, )aciano, )eófilo de .ntioquia, y
.tenágoras. ,on quienes introdujeron a lo que posteriormente seria la teología de la
)rinidad, la terminología griega, en cuanto que su doctrina surge como defensa de la
fe y necesitaban explicar las desviaciones y confrontaciones racionales sobre la
)rinidad, que venían de ambientes filosóficos paganos.
,an Justino dice que (ios es el 5adre de nuestro se$or Jesucristo; reserva el
nombre de (ios solo al 5adre, aun cuando le confiere al #ijo atributos claramente
divinos. .firma que el 'ogos es decir el #ijo, esta con dios antes de las &riaturas,
afirma que el >erbo vino en la creación cuando (ios #i%o todas las cosas por medio
de +l. &omo podemos ver es notorio una subordinación entre el 5adre y el #ijo, al
Espíritu ,anto no lo trata pues parece que para +l no es considerado en el ceno de la
)rinidad. )aciano, discípulo de Justino; mantiene que la generación del #ijo no es una
separación en (ios y que por lo tanto, se mantiene el monoteísmo, l 5adre no queda
disminuido con esa generación. El Espíritu ,anto lo presenta como ministro y
mensajero del 'ogos, pero no se relaciona +ste Espíritu con el 5adre y el #ijo en el
seno de la vida divina; Junto al 5adre está el 'ogos personal, que participa de la
divinidad y de la condición espiritual de aquel. El Espíritu, legado del (ios que habría
en nosotros, no aparece directamente asociado a ellos!
4D<
)eófilo de .ntioquía; es el
primero en utili%ar el concepto de /rías KtriadaL para designar la terna divina; pero es
.tenágoras el que ya claramente habla de la )riada divina afirmando que la deferencia
se encuentra al nivel del orden de los tres. El #ijo aparece como el primer engendrado
por el 5adre, procedente de (ios para formar la idea y la energía de la creación. por
su generación con vistas a la creación del mundo ya no está concebida como un
momento constitutivo de su autonomía y de su personali%ación. Rste al salir del 5adre
tiene mas bi+n el carácter de revelación exterior de aquello que el #ijo ya era desde el
principio en el 5adre, como producto increado del mismo.!
4D;
(an )reneo
?reneo contrapone a la gnosis la doctrina de los apóstoles y la regula fidei de la
iglesia. 'a fe apostólica atestiguada por la iglesia es en un solo (ios 5adre todo
5oderoso, creador del cielo y de la tierra, en un solo se$or Jesucristo, #ijo de (ios y
en el Espíritu.
?reneo destaca la absoluta unidad de (ios, dice que (ios es uno y que una es
tambi+n la economía reveladora porque un mismo y -nico >erbo de (ios es el que
preside la revelación de (ios en ambo )estamentos. (ios es -nico y no existe un dios
inferior que sea el demiurgo. Mantiene pues, la unidad de (ios como fuente de todo
ser y de todo bien. +l es el -nico (ios, el -nico ,e$or, el -nico creador, el -nico
5adre, el -nico soberano de todo, el que da la existencia a todas las cosas!. .dmite
que en (ios hay una clara distinción entre el 5adre, el #ijo y el Espíritu, y aunque
se$ala que la generación del >erbo es eterna, rehuye entrar en mayores
112
Cf. ?. SAOIS, 0a trinidad misterio de sal#ación, 5alabra, &adr-d, %===. ". %%1$%%#
11!
4b-dem. 5. 12#
11#
4b-dem, 5. 127
especulaciones. ?gual que el >erbo, el Espíritu ,anto existía desde toda la eternidad y
ambos son como las manos de (ios, con las que el 5adre forja todas las cosas; el
>erbo revela al padre desde el principio de forma progresiva, educando a la
humanidad, en primer lugar, la con la disciplina exterior de la ley hasta la llegada de
&risto.
Teruliano
Es el primero en utili%ar el t+rmino )rinidad. ,eg-n su concepción sobre la
monarquía divina, &risto es solo la manifestación del 5adre -nico (ios, que se ha
encarnado y sufrió en la cru%. (ios es -nico y unipersonal, ambos mantienen la unidad
de sustancia en las diferentes personas. )ertuliano centra su mensaje &ristiano en la
fe den un (ios uno y trino, creador del universo, y en un -nico &risto que trae la
salvación al mundo y consumara la resurrección, y el -nico Espíritu que nos santifica.
'a trinidad de personas no destruye la unidad de (ios pues no hay más que un solo
(ios, una sola sustancia divina, pues el 5adre es el origen de la )rinidad.
b. Del $esarrollo $ocrinal
(an A%us+n.
El nos presenta una síntesis que se hace sobre el misterio de la )rinidad, en su
tratado De /rinitate6, en el siglo ?> y >, lo que hace es tratar de llegar a una
comprensión del dogma. 5ara ,an .gustín, (ios es la )rinidad, que es el -nico (ios
verdadero, su idea se mantiene en la unidad absoluta de (ios, es de la esencia -nica
de (ios. ,an .gustín nos dirá que sólo hay un ser en la )rinidad y las tres obran con
+l, manteniendo la igualdad de las personas en contra do todo tipo de
subordinacionismo. 'o que hace es emplear el concepto de Nelación*
Co todo lo que se dice en (ios se dice seg-n la sustancia, sino que en (ios se
habla a veces seg-n la relación Kad aliquidL. El 5adre se dice con relación al #ijo y el
#ijo se dice siempre con relación al 5adre. ?dentifica, lógicamente, los conceptos de
substancia y esencia como nombres aplicables a la naturale%a com-n de la )rinidad.
3 reserva el nombre de persona Kh'póstasis ' prósoponL a la relación.
4DB
5ara ,an .gustín (ios no puede ser accidente, porque es un ser inmutable, en
su ser absoluto es una misma cosa con la sustancia divina; por eso el ser 5adre y ser
#ijo es algo eterno e inmutable. 5or eso aunque sea distinto el ser 5adre y el ser #ijo,
no tienen una sustancia diversa. Mantiene la distinción personal sin desvirtuar la
unidad esencial. 5ara ,an .gustín, el #ijo proviene del 5adre por generación, así
explica la generación del #ijo y la procedencia del Espíritu ,anto recurriendo a la
analogía psicológica de la persona humana. 5ues de tal modo ha sido creado la
mente humana, que siempre se recuerda a sí misma, siempre se entiende y siempre
se ama! K(e )rin. 4<,4<,4@L.
(e ahí que dice que la mente humana que por la inteligencia, puede llegar al
conocimiento de sí misma y obtiene su información de sí por una procedencia de sí
misma; que no es más que la generación del >erbo. 5or otro lado lo que es el
conocimiento va a producir una semejan%a del cognoscente que se conoce a sí
mismo. 5or eso el #ijo, por la vía del conocimiento, va a ser la perfecta semejan%a del
117
Cf. 4b-dem . ". 177
5adre. .hora bien el hombre por medio de la voluntad, va llegar al amor de sí y el
cual es el modo de proceder del Espíritu; ya que la voluntad no produce semejan%a,
sino que va a ser la tendencia al amor de sí. El 5adre y el #ijo, por lo que es la
voluntad, van a llegar al amor mutuo que es el Espíritu ,anto, que no es más que la
comunión entre el 5adre y el #ijo, es especialmente dilección y amor* ,on tres
iguales en una caridad; uno Kel 5adreL ama al que es de +l; y uno Kel #ijoL ama al que
es el de +l, y la misma dilección. Esa dilección o amor mutuo es el Espíritu! K(e
)rin.B,;,DL. ,an .gustín nos dice que el Espíritu ,anto es la comunión inefable del
5adre y del #ijo. (e ahí que el Espíritu procede del 5adre y del #ijo por la vía, de la
voluntad y no de la inteligencia, en virtud de la cual el 5adre y el #ijo se aman
mutuamente. 5or eso el Espíritu ,anto es el amor mutuo del 5adre y del #ijo. ,i el
Espíritu procede del 5adre y del #ijo por vía del amor, va a proceder del 5adre el
principio de la divinidad el cual le da al #ijo que aspire el Espíritu ,anto, y por eso el
Espíritu ,anto en la )rinidad es amor y es don. En ,an .gustín lo que podemos
valorar de su teología de la )rinidad, es que pone en el mismo plano las )res divinas
personas, es decir que entre el 5adre, el #ijo y el Espíritu ,anto sean iguales, pero
que no sólo son iguales sino que son uno, aunque sean distintas entre sí.
(ano Tom1s.
,anto )omás es un fiel seguidor de ,an .gustín, retoma nuevamente la
esencia divina que se articula en las relaciones personales desde las analogías con la
mente humana, entre el pensamiento y el amor. El parte de la unidad de (ios para
diferenciarlas despu+s en sus relaciones, en tanto a las personas. 'o que ,anto
)omás va a explicar es la diferencia que hay en la )rinidad en tanto a las 5ersonas, el
cual se puede entender solamente partiendo de la analogía psicológica con la mente
humana que llega al conocimiento de sí misma mediante el concepto o palabra
interior, y al amor de sí misma mediante la voluntad. 5ara ,anto )omás la primera
procesión, es la tendencia del acto cognoscitivo
4DD
, que tiende a la reproducción y la
semejan%a, en tanto que la palabra interior o concepto, por el que la mente se conoce,
es una reproducción de sí misma, por lo que es una generación.
'a generación significa el origen de un ser vivo que proviene de un principio
viviente con el cual está unido. .sí pues, la procesión del >erbo en (ios tiene ra%ón
de generación, porque se hace por operación intelectual, que es operación vital; y
proviene de un principio que es está unido, conforme hemos dicho* y se encuentra en
ella la ra%ón de semejan%a, porque la concepción del entendimiento es una semejan%a
de lo conocido; y, por fin, es de la misma naturale%a, porque en (ios ser y entender
son una sola cosa.
4D@
,anto )omás dice que la relación que se da en la vida del hombre, es un accidente
cuyo ser radica en su referencia a otro, es decir que implica la existencia de dos
sujetos, en donde uno hacer referencia al otro, el fundamento aquí se basa en la
acción. 5ero dice ,anto )omas que cuando hablamos de (ios, no se puede decir que
las relaciones que se dan en su seno sean accidentes, ya que (ios es un ser
inmutable, de ahí que las relaciones son subsistentes, así pues la relación se puede
111
Cf. ?. &AR@4+E*, :@r-n-dad;, en> Diccionario teológico de santo tomás, te!tos de la 1suma2
"or orden alfab&tico, Ed-besa, &adr-d, %==2, ". 2#.
11
?. SAOIS, )". C-t. ". 1!.
considerar desde dos puntos de vista* como esse ad, es en la referencia que se da del
uno para el otro; y como esse in, como relación o subsistente. (e esta forma se
puede comprender el porque las cosas creadas tienen un ser accidental, en cuanto se
transfieren a (ios, pero que en (ios no hay nada de accidente, ya que lo que en (ios
hay es su pura esencia. 'a referencia de esse ad en la )rinidad se da en cuanto a las
relaciones distintas entre el 5adre que no es el #ijo, ni ambos son el Espíritu ,anto.
En (ios hay cuatro relaciones* la 5aternidad, la filiación, la espiración activa del 5adre
y del #ijo, y espiración pasiva Kdel EspírituL. En cuanto a las personas solo las
distinguimos mediante las nociones distintivas* la innascibilidad y paternidad que son
propias del 5adre; la filiación que es propia del #ijo. 'a espiración activa no es
propiedad personal, porque es com-n al #ijo y al 5adre. 'a innascibilidad no es
relación real. ,anto )omás nos dice que el Espíritu ,anto procede del 5adre y del
#ijo, ya que si no procediera del #ijo, no se distinguiría de +l. 3 que las personas
divinas sólo se distinguen entre sí por las relaciones.
c. La $ocrina $e las !rocesiones en la (an+sima Trini$a$
El tema de las procesiones al interno de la )rinidad está íntimamente
relacionado con las propiedades que le son suyas a cada una de la personas
trinitarias, y los envíos o misiones de cada una de ellas.
,eg-n Johann .uer, la fe ha de aceptar en (ios dos procesos vitales diferentes
entre si y que se designan con las expresiones generación! y 5roducción; sin
embargo el concepto de producción! como procesión o salida lo aplica la Escritura
tanto al #ijo como al Espíritu ,anto K&f. Jn. 7:,<7L; a partir de ,an .gustín ambas
procesiones se describen en analogía con el obrar del espíritu humano, como
distintas, en tanto acto del intelecto y cono acto de la voluntad.
4DA
'as tres personas mantienen una relación entre si en virtud de la comunicación
intratrinitaria, una relación de ser! o esencia, las tres personas son realmente distintas
pero participan de la misma esencia y por ende son de la misma esencia, de la misma
naturale%a. . fin asegurar por igual para la inteligencia humana la unidad del -nico
ser divino y trinidad de personas en el -nico (ios. la teología acabó por atribuir cada
ve% mas exclusivamente a las personas esos procesos como acciones específicas en
(ios. El hecho de que en (ios, como puro espíritu que es, no se pueda distinguir el
ser y el obrar al modo humano; el principium 5uod de los procesos divinos son las
personas, y al mismo tiempo es el -nico ser divino indivisible y propio por igual de las
tres personas.
'a iglesia occidental en su reflexión sobre la procedencia de las tres divinas
personas, con san .mbrosio, en el siglo ?>, llama al 5adre y al #ijo como fons vitae y
al Espíritu lo llama vita; dice que +ste procede de ambos. Esta doctrina comien%a con
san .gustín, el cual ense$a que el Espíritu ,anto procede del 5adre y del #ijo como
de un solo principio. (ice así* se ha de confesar que el 5adre y el #ijo son el principio
del Espíritu santo, no dos principios; sino que respecto del Espíritu ,anto son un solo
principio!, explícitamente es una doctrina que quedó descartada, y explícitamente en
el >i y =? concilio de )oledo.
119
A'ER, ?ohann, )". C-t. ". 2=%
Juan (amaceno dice* nosotros decimos que el Espíritu ,anto procede del
5adre y le llamamos Espíritu del 5adre, no decimos que el espíritu procede del #ijo,
pero le llamamos Espíritu del #ijo KNom. @,AL tambi+n confesamos que nos ha sido
anuncia do y comunicado por el #ijo KJn. 7:,7ALE como procede del sol la lu% y el
resplandor, y por la lu% nos llega el resplandor, siendo +ste el que nos ilumina y lo que
nosotros percibimos!.
4@:
'as procesiones y producciones en (ios son actos
inmanentes del ser divino. 3 así, desde el mismo (ios hay que distinguir las de los
envíos o misiones del #ijo y del Espíritu al mundo, y hay que diferenciarlas asimismo
de los actos divinos ad eFtra!, como son la creación, la redención, y la santificación
que son los actos propios por los que desde la trinidad económica podemos
diferenciar lo peculiar de cada una de la personas de la )rinidad. 'a generación del
#ijo no establece en (ios una nueva naturale%a, un nuevo individuo cono ocurre en la
generación humana, no, sino que las procesiones y producciones divina son en dios
actos eternos, como eternas son las tres divinas personas. (e ahí que las procesiones
divinas pertenecen al ser concreto del (ios viviente cono ser espiritual viviente y trino.
'as procesiones y producciones en (ios aparecen a nuestra inteligencia, que siempre
piensa el acontecer en el tiempo, como un cierto despliegue del ser divino. En si
mismo el ser divino es actus purus; puro ser como acto esencial, actualidad
supratemporal; por lo que las procesiones en (ios son eternas y no representan
ning-n desarrollo de ese mismo ser, sino que entran en la estructura esencial de (ios.
> TR)N)DAD E.ONOM).O K TR)N)DAD )NMANENTE
La rinidad inmanente es el ser antológico de (ios, es una característica que
pertenece solo a +l; la )rinidad tal como es en sí misma.
La rinidad %con"mica, son todas las manifestaciones, signos milagros, la
presencia misma de Jesucristo; la )rinidad tal como es para nosotros. 'a )rinidad
Económica es la trinidad revelada y manifestada en la obra de la salvación, como el
Cuevo )estamento nos lo presenta* la iniciativa del 5adre, la reali%ación de la
salvación en el #ijo, y ello que se manifiesta como algo interior en nosotros por le don
del Espíritu ,anto.
5ara 9runo "orte, (ios no se nos ha dado a conocer en otro lugar mas que a
partir de la historia de la revelación. 'a )rinidad tal como es en sí, se nos da a conocer
en la )rinidad tal como es para nosotros* uno y el mismo es el (ios en sí y el (ios que
se nos revela, el 5adre por el #ijo en el Espíritu ,anto.
4@4
'a relación entre la economía y la teología ha sido muy discutida en la teología
en los -ltimos tiempos. Scasión para ello ha sido la formulación por T Nahner del
llamado axioma fundamental de la teología trinitaria! la trinidad económica es la
)rinidad inmanente y viceversa!. (ios uno y )rino se revela en la economía tal como
es en su vida inmanente* a trav+s de la revelación de &risto tenemos un verdadero
acceso a la teología; solo a partir de la revelación acaecida en &risto tiene sentido que
hablemos del (ios trino. 'a )rinidad es una verdad de fe, solo a la lu% de la fe en
Jesucristo podemos mostrar con todo que el (ios uno y tino del cual todo procede no
está lejos de nosotros ni de nuestro mundo; . dios nadie lo ha visto, el #ijo unig+nito
1=
4b-den, 5. 2=!
11
@ER@)S ,E CLASE, ,-os 'no . @r-no, 5. s-Cano BelEsHueF, %==#, 4 semenstre.
que esta en el seno del 5adre nos lo ha dado a conocer! KJn. 4, 4@; 4)im. B, 4BL. 'a
revelación del misterio de (ios en toda su profundidad acaece -nicamente en Jes-s.
,olamente por la fe en +l tenemos acceso a este misterio, solamente si creemos en +l
como el #ijo de (ios podemos ver en +l al 5adre KJn. 4<,AL, esta revelación nos da
acceso al misterio de (ios en cuanto +l mismo es el misterio de nuestra salvación.
El >aticano ?? establece una clara conexión entre la revelación de (ios y la
revelación de la verdad salvífica, solo (ios es la salvación del hombre. El
conocimiento del (ios trino, en cuanto verdad de fe nos es accesible solo por tanto por
la revelación llevada a cabo por Jes-s, porque en +l es (ios mismo el que se revela.
Esto implica que el (ios que se nos revela, se nos muestra tal como es; sino no habría
una verdadera revelación. Esta revelación se lleva a cabo con las palabras y las
obras, especialmente con las de Jes-s* con el hecho mismo de su presencia y con la
manifestación que lleva a cabo de si mismo, con las palabras y con las obras, con los
signos y los milagros y especialmente con su muerte y su resurrección de entre los
muertos y finalmente con el envío del Espíritu ,anto, cumple y completa la revelación.
'a revelación de (ios, en cuanto revelación salvífica en si misma, acontece en la
reali%ación misma de nuestra salvación por obra de &risto; los dos aspectos no se
pueden separar. &onocemos la misteriosa y luminosa realidad del (ios trino por la
revelación salvadora que en &risto hace de si mismo.
4@7
(ios al interno de si mismo es uno y tres personas distintas pero un solo
principio; lo cual quiere decir que cuando (ios trino act-a lo hace unitariamente como
un solo (ios pero cada una de las tres divinas personas hace cada cual su trabajo en
la historia de la salvación, una muestra clara de esa unicidad y particularidad a la ve%
de la trinidad en su actuación hacia fuera, es decir hacia el hombre y el mundo; lo
encontramos en el evento de la encarnación. Co es la trinidad la que se encarna sino
-nicamente el #ijo, es el que toma forma y naturale%a humana, pero el #ijo es enviado
por el 5adre y engendrado por obra del Espíritu ,anto. 5odemos notar que las tres
personas de la trinidad tienen una actuación distinta* el 5adre envía, el #ijo se
encarna y el Espíritu ,anto hace posible la encarnación; los tres actuando
distintamente pero con un mismo principio que es el que los une en la unidad trinitaria.
5artiendo de este postulado, se nos hace evidente que es en el evento de Jesucristo
donde se nos manifiesta la )rinidad en si, tal y como en si misma, es decir la )rinidad
inmanente! que se nos revela concretamente en la trinidad Económica; lo que es la
)rinidad para nosotros, en su actuación al externo, la manifestación de (ios para el
hombre y para el mundo dado a conocer por Jesucristo en su vida entera, muerte,
resurrección y la efusión del don de su Espíritu. En esta manera de actuar se nos
muestra algo de su ser íntimo. (ios se ha revelado así en la dispensación salvífica; es
legítimo por tanto pensar que este modo de obrar corresponde a su modo de ser en la
plenitud de su vida intratrinitaria.
'a encarnación del #ijo nos ha traído la salvación y en el Espíritu ,anto nos
convertimos en hijos de (ios, por la actuación al externo de las tres divinas personas
somos hijos de toda la )rinidad. Entre la relación divina de Jes-s y la nuestra, en el
Espíritu ,anto, hay una relación intrínseca; la gracia! no es primordialmente un don
de (ios, sino el (on de (ios mismo, mas aun, la persona don!. En el obrar de (ios
con nosotros, se muestra la distinción de personas de la )rinidad, y a partir de ella
1%
4b-dem.
llegamos a descubrir las características propias del 5adre, del #ijo; y del Espíritu en la
vida interna de la )rinidad.
Esto nos lleva a afirmar la identidad entre la )rinidad inmanente y la )rinidad
económica, es decir* la trinidad económica es la )rinidad inmanente, en cuanto que es
(ios el que se nos da en si mismo, no nos da simplemente dones, sin no se nos diera
tal como es, no se nos daría a sí mismo; si no se manifestara como es, no se
revelaría. Esto se nos fundamenta de la sagrada escritura* el amor de (ios se
manifiesta en que nos ha dado al #ijo para la salvación del mundo KJn. 8, 4B, &f. 4Jn.
<; /ál. <,<L el 5adre envía el Espíritu del #ijo a nuestros cora%ones K/ál. <,BL, o
Jes-s resucitado nos da el espíritu del 5adre KJn. 4;,7BL, o el 5adre en nombre de
Jes-s KJn. 4<,7BL.
4@8
Es menester clarificar que la identidad que existe entre la )rinidad inmanente y
la )rinidad económica no implica que las dos se necesiten, puesto que la )rinidad
económica es la misma )rinidad inmanente en cuanto que la )rinidad que se revela es
la trinidad en si misma, pero eso no quiere decir que la )rinidad inmanente necesite la
)rinidad económica para ser tal, pues podría existir sin su manifestación económica;
en cambio la )rinidad económica si necesita de la )rinidad inmanente, de lo contrario
no habría una )rinidad para el hombre y para el mundo. #ay que acentuar que la
comunicación económica de la )rinidad inmanente es gratuita y libre y se comunica
libre y graciosamente en la economía de la salvación. 'a encarnación del >erbo es el
supremo acto gratuito de (ios, como es gratuita la creación, orientada de hecho a la
encarnación, en otras palabras, (ios no se perfecciona con ella, ni con la economía
salvífica. (ios uno y trino no necesita ni de los hombres ni del mundo. 'a )rinidad
inmanente no se reali%a ni se disuelve en la economía, tiene en si misma la plenitud.
4@<
LA IGLESIA
1 LA /RE/ARA.)ON EN EL ANT)'UO TE(TAMENTO
a. .once!o $e i%lesia
El t+rmino iglesia tiene su raí% griega eX Xalein! KEXXlesiaL que originalmente
significa asamblea política del pueblo, antiguamente se daba para elegir los
representantes del pueblo. (esignaba el conjunto del pueblo regularmente convocado.
'os traductores de los setenta hacia el siglo ??? a &, le dan al t+rmino un nuevo sentido
al traducir del hebreo al griego el t+rmino qahal de 3ahv+!, que significaba reunión
lit-rgica de 3ahv+, tomaron del griego la palabra !&&lesia y le adaptaron como
definición lo que significaba Gahal y con ello !&&lesia pasa a significar reunión
lit-rgica de ?srael o bien asamblea del pueblo de (ios.
'os cristianos contin-an con la misma connotación, pero aplicada a la
s'nagoge que significa asamblea local o casa del judaísmo! era el lugar de la reunion
12
Cf. 4b-dem.
1!
AA.BB. &anual de @eolo0/a ,o0mEt-ca, )". C-t. 55. 1177$1179
lit-rgica de ?srael o sea e&&lesia. Ellos tomaron el t+rmino eXXlesia en lugar de
synagoge, pero con el mismo significado asamblea lit-rgica reunida por &risto! con
un carácter universal. (e esta forma progresiva del significado, la iglesia se va
entendiendo como* la iglesia de Jesucristo como la comunidad de los creyentes cuya
fe se orienta a Jes-s, el &risto; vive de su palabra, se empe$a en seguirlo; la iglesia
es un signo de que el reino de (ios esta presente y cercano!.
4@;
El t+rmino EXXlesia emplea varios significados* asamblea lit-rgica, convocación
para celebrar la palabra, comunidad domestica de los cristianos que se re-nen en una
casa para celebrar con cierta periodicidad, la comunidad local que se llama eXXlesia
aunque no est+n reunidos, pueblo de (ios esparcido en comunidades por todo el
mundo; en este sentido, adquiere carácter universal.
4@B
,obre la base de esta noción
fundamental de pueblo de (ios la iglesia en el Cuevo )estamento se define como
plenitud de &risto, cuerpo de &risto, apóstol de &risto, y finalmente esposa de &risto y
madre de los fieles; en conclusión podríamos decir que la iglesia designa la
comunidad de Jesucristo, tanto local como universal, pero tambi+n designa el lugar de
reunión para la asamblea es decir el establecimiento.
(esde la perspectiva de la teología de la esperan%a, vamos a definir la iglesia
cono comunidad de &risto, es la esperan%a vivida en comunión! su vinculación con
&risto es el recuerdo que tiene de &risto en quien tiene su fundamento y su meta de
toda esperan%a y en quien está abierto al futuro de todas las promesas. 'a iglesia es
el pueblo peregrinante de (ios; y tiene una participaciones el movimiento de la historia
de (ios con el mundo por eso la iglesia no es ni un poder, ni una institución salvífica
que celebra la epifanía de (ios haci+ndole presente de una manera sacramental y
c-ltica. 'a iglesia es una fraternidad, es el vehiculo del evangelio de la libertad; no es
una maestra de los pueblos, tampoco es propietaria del evangelio, sino que el
evangelio se crea su pueblo.
4@D
'a iglesia como comunidad peregrinante adquiere por naturale%a un espíritu y
un carácter de +xodo cuya cabe%a y guía es &risto mismo que la libera y la conduce
hacia la celebración de las bodas del cordero. 5or eso, la comunidad sirve a la
difusión de la llamada de la libertad en el mundo y en tanto comunidad nueva, tiene
que ser ella misma la forma social de la esperan%a. 5or ello la iglesia no puede tomar
lugar de la esperan%a, sino que ella misma ha de ser una esperan%a.
'a iglesia es una iglesia al pie de la cru%; será reconocida allí donde los
cristianos toman la cru% sobre sus hombros en una lucha contra la inhumanidad, con
un com-n sufrimiento por la opresión y la persecución. .l participar así en la pasión de
&risto y en la pasión del pueblo, la iglesia hará patente la vida de &risto y su
libertad.
4@@
b. Nociones $el !ueblo $e Dios
(esde los primeros libros del .ntiguo )estamento, el pueblo de (ios aparece
constituido por la convocación de la palabra divina, la cual habiendo reunido el @5ahal6,
se hace oír en +l y crea la alian%a entre (ios y el pueblo. 'a palabra y la fe que suscito
1#
L. B)'OER, :-0les-a; en > Diccionario de $eología, Ed. Herder, Barcelona 192, ". 1#1
17
C)54AS @)&A,AS E+ CLASE de :Ecles-olo0/a;, L-c. Herber LlCareF, %==#, 44 semestre
11
FR4ES, He-nr-ch, $eología Fundamental, Ed. Herder, Barcelona 191, 5. !72$!7#
1
Cf. 4b-dem, 5. 1#1
entre los que la escuchaban se encuentra sellada en la ofrenda y el sacrificio que ella
misma percibe en virtud del la alian%a del sinaí, donde se proclama la ley KEx. 4A,
4ss.L. despu+s de la renovación de la ley en la predicación de los primeros profetas,
bajo la ley de Josías, el @5ahal6, se reunía de nuevo para la promulgación del
(euteronomio y la renovación de la alian%a en la celebración del sacrificio pascual
K7Ne. 78L; finalmente despu+s la prueba del exilio, el retorno de 9abilonia, la
reconstrucción del templo y de la ciudad; el pueblo se constituye en un tercer @5ahal6 o
pueblo de 3ahv+, en el que, en esta ocasión es leída la 9iblia del .ntiguo )estamento,
luego se renueva una ve% mas la expresión de su fe obediente en una plegaria de tipo
eucarístico, que preludia la continuación del culto sacrificial, en la consagración de los
fieles a la exigencias de la palabra KCeh. @64:L.
4@A
?srael es el pueblo de (ios por ser
el elegido de entre los pueblos con la vocación de los patriarcas* .braham, ?saac y
Jacob; es liberado de la esclavitud de Egipto donde el personaje que sobresale en la
historia de ese momento, es Mois+s con su vocación especifica de liberar al pueblo de
la opresión, y la alian%a del ,inaí. (ios los rescata de las manos de los egipcios por
medio de Mois+s, les entrega la tierra prometida y los separa de los demás pueblos de
&anaán, cuyas prácticas poco tiempo despu+s adoptan; y finalmente es separado del
mismo pueblo, el llamado, el resto fiel!, los pobres de 3ahv+, los .naHines de ?srael.
Este resto fiel de ?srael se va progresivamente refinando en la fe, la práctica y la
fidelidad K.m. ;,4;; ?s. <,768 y 44,4B; Jer. 78,7; E%. A,@ y 44,48L se refina
progresivamente a tal punto que aparece concretado en el -nico ciervo fiel, al que se
refiere la segunda parte del libro de ?saías, se descubre que el ,iervo reunirá en el
pueblo de (ios definitivo no solo a los dispersos de ?srael, sino que a todos los
elegidos de las tacones K?s. <A,;6BL.
4A:
Esto es lo que se reali%a en el nuevo
testamento, y así es como nace la concepción de la iglesia como pueblo de (ios en la
nueva y eterna alian%a. 'a elección de los doce en los evangelios se$ala la elección
de un -ltimo resto, y su envió al mismo despu+s de la resurrección, implicará la
reali%ación de lo que se refiere el profeta ?saías en la segunda parte de su libro
congregará a todos los elegidos del mundo!.
En conclusión podemos decir que el pueblo de (ios es el pueblo elegido, ?srael
es el pueblo escogido por (ios donde el se ha revelado a trav+s de la historia;
.braham es el germen de pueblo de (ios, luego (ios libera a ese pueblo de la
esclavitud de Egipto bajo la experiencia de pacto, alian%a y liberación, pero todo ello
como una prefiguración y como un preparativo para lo que en el futuro sucedería con
&risto y su ?glesia.
& <E(U( K LA 5UNDA.)ON DE LA )'LE()A
,i hablamos de la iglesia con conexión con [Jes-s terrestre, no puede tratarse
de la iglesia en su forma fija de una ve% para siempre en todos y cada uno de los
detalles como la que ha llegado hasta nosotros; sino de los comien%os y las bases de
la iglesia como comunidad de los creyentes, cuya fe se refiere a Jesucristo y cuya vida
se orienta por +l. 5or tal motivo la disputa a cerca de que si &risto fundo la iglesia o
19
L. B)'OER. )". C-t. "". 2%1$2%
19=
Cf. 4b-dem. )". C-t. 5. 2%9
no, puede convertirse sobre palabras ya que los mismos t+rminos Figlesia, fundación6
establecimiento6 poseen contenidos diferentes.
. partir de la problemática, 0&risto fundó o no la iglesia2... se desprenden dos
posturas o corrientes en diversos tiempos de la historia; con muchos teólogos y hasta
en el magisterio mismo de la iglesia, tenemos testimonios como un prescrito del papa
5io =, denominada 3uramento antimodernista, donde dice* creo igualmente con fe
firme que la iglesia, guardiana y maestra de la palabra revelada, fue próxima y
directamente instituida por el mismo, verdadero e histórico &risto, mientras vivía entre
nosotros y que fue edificada sobre pedro, príncipe de la jerarquía apostólica, y sus
sucesores para siempre!.
4A4
Gna segunda posición del magisterio de la iglesia en este
punto resulta mucho más adecuada y mati%ada. 'a encontramos en la constitución
dogm1tica sobre la iglesia del >aticano ??, y dice así. El misterio de la santa iglesia se
manifiesta en su fundación. 5ues el ,e$or Jes-s estableció el comien%o de su iglesia
al proclamar la buena nueva, la llegada del reino de (ios, que desde antiguo, estaba
prometido en las sagradas escrituras, se ha cumplido el tiempo y el reino de (ios está
cerca! KMc.4,4; y Mt. <, 4DL. 5ero este reino ilumina al hombre con la palabra, la obra
y la presencia de &risto!. (esde esta perspectiva, la los inicios de fundación de la
iglesia se ponen en conexión con la obra misma de Jes-s #istórico y el anuncio del
reino, Jes-s no funda una iglesia como la que conocemos ahora, si la fundación de la
iglesia parte del anuncio de &risto, y el anuncio del Neino de (ios no aparece solo va
íntimamente ligado a la vida #istórica de Jes-s, sus palabras y acciones, dichos,
predicaciones, y milagros, todo en su conjunto van armando el entramado de donde
surge la iglesia. 'a elección de los doce tiene un carácter indispensable para la
fundación de la iglesia, pues ellos son llamados, elegidos, escogidos, instruidos y
enviados, son ellos los responsables de difundir el mensaje de &risto por todo el
mundo. El mismo ritmo de su vida de Jes-s lo conduce a la cru%, y por la cru% a la
resurrección y con la resurrección y glorificación a su ascensión al cielo y la venida del
Espíritu ,anto. El reino s manifiesta sobre todo en la persona de &risto mismo, el #ijo
de (ios e #ijo del hombre, que ha venido para servir y dar su vida como rescate por
muchos KMc. 4:, <8L.
5ero cuando Jes-s fue resucitado, tras padecer la muerte de cru% por los
hombres, apareció como el ,e$or, el Gngido, y como el sacerdote constituido para
siempre; y derramó sobre los discípulos el Espíritu ,anto prometido por el 5adre. 'a
iglesia que ha sido dotada con los dones de su fundar y que guarda fielmente sus
preceptos de amor, humildad y negación de su mismo, recibe la misión de anunciar el
reino de &risto y de (ios y de fundarlo en todos los pueblos. Mientras crece poco a
poco, suspira en demanda del reino perfecto con todas sus fuer%as espera y anhela
reunirse con su Ney en la gloria!.
4A7
El concilio no habla de la iglesia como de una
realidad perfecta y terminada, ni tampoco de su fundación directa por el Jes-s
histórico, ni de su jerarquía, sino de su comien%o. .demás la iglesia se ordena a un
conjunto mayor, el de la historia de la salvación y del reino de (ios. (esde esa
perspectiva la pregunta de si Jes-s ha fundado o no la iglesia, pude conducir a una
solución* #ans TPng; nos dice que la iglesia no fue fundada por Jes-s, sino que surgió
191
FR4ES, He-nrr-ch, )". C-t. 5. !1%.
4A7
4b/dem. 5. !1%
despu+s de su muerte, reclamándose a +l como crucificado que sin embargo esta
vivo* es la comunidad de quien se ha entregado a la causa de Jes-s y se confiesan
como una esperan%a para todos los hombres. Tarl Nahner, dice que la frase Jes-s
ha fundado la iglesia! se ha de entender de una manera más mati%ada que como se
ha entendido hasta antes del >aticano ??, el >aticano ?? no habla de una fundación,
sino de un inicio de formación de la iglesia.
4A8
El planteamiento del tema de la fundación de la iglesia en su mayoría de
ocasiones se torna controversial, casi nunca los expertos en eclesiología teológica se
ponen de a cuerdo en este tema. Es una vía fácil tomar los textos del nuevo
testamento, los pasajes que nos narran los evangelios, como los textos de #echos de
los apóstoles y darles una interpretación a favor de la línea que defiende la fundación
directa e inmediata de la iglesia de parte de &risto, pero como lo hemos repetido
varias veces a los largo de este proyecto, que tenemos que tener en cuenta, que la
,agrada Escritura no es un libro histórico de crónicas a cerca de Jes-s de Ca%aret,
tampoco lo pretende ser, sabemos que los libros del Cuevo )estamento se comien%an
a escribir hacia el a$o <; de nuestra era y el primero en escribir el ,aulo de )arso
llamado despu+s 5ablo; ni siquiera son los evangelios, los primeros testimonios
escritos del Cuevo )estamento son algunas de las cartas de 5ablo. 3 los exegetas
bíblicos opinan que los evangelios no son escritos de la mano y pu$o de los apóstoles,
ni de los discípulos de estos, sino que fueron las comunidades que estos fueron
fundando mediante la evangeli%ación, el anuncio de Jes-s resucitado y glorificado, las
que escribieron, y por lo mismo es obvio que los relatos bíblicos care%can de
fundamento histórico, son la expresión de la experiencia que los primeros cristianos
tuvieron con Jes-s Nesucitado. 3 si reflexionamos los textos bíblicos, no vamos a
encontrar a los apóstoles fundando una iglesia como tal, ellos van fundando
comunidades, aun cuando el libro del .pocalipsis en su capitulo primero, hace
referencia a las siete iglesias de .sia, habla de iglesias, en plural, pero se refiere a las
comunidades cristianas que allí se habían fundado; son comunidades fundadas por
los discípulos de Jes-s o por los discípulos de los discípulos de Jes-s, no por Jes-s.
,i nos ponemos en sintonía con lo que dice el >at. ?? ya citado anteriormente,
que lo encontramos en el numeral ; de la constitución sobre la iglesia, podemos
afirmar que la iglesia )iene su origen en &risto y el anuncio del reino de (ios, y ahí su
fundamento y principio; pero si afirmamos que &risto fundo la iglesia entramos en otra
pol+mica, 0en que momento nace la iglesia2, 0es del costado de &risto colgado en la
cru%2, 0es en 5entecost+s2 0Es en el evento tal de &risto2 Esto lo abordaremos en
el siguiente apartado.
a. 'a g+nesis de la ?glesia.
Existen tres postural* 46 la postura clásica, que no marca separación entre el
Jes-s histórico y la iglesia, par los que siguen esta línea, Jes-s fue el que fundo la
iglesia y se fundamentan en el texto bíblico de Mt. 4@, 4@67:; el envió misionero de
Jes-s a los apóstoles. 76 la postura rupturista, dice que Jes-s anuncio el reino de
(ios y no la iglesia, por lo tanto no hay una continuidad entre Jes-s #istórico y la
fundación de la iglesia* se fundamentan en Mt. 7B, 4@ y 4@,4D; el anuncio del Neino se
192
Cf. 4b/dem. 5. !12$!1#
encuentra 4:: veces mencionado en los evangelios, mas la iglesia, solo tres veces en
todo el evangelio. 86 la tercera postura es la dial+ctica* afirma que la fundación de la
iglesia se da en un proceso continuo, es una continuidad descontinuada. 'a iglesia es
un constante #aciendo! sus inicios se dieron en 5entecost+s pero su elaboración
sigue hoy, y seguirá haci+ndose.
5or eso se puede concluir que el proceso de iniciación de la iglesia se da con la
vida de Jes-s; sus palabras, obras y hechos, estos acontecimientos de la misión de
Jes-s lo conducen a la pasión y muerte, luego a la resurrección y a 5entecost+s. &on
5entecost+s se culmina el periodo inicial de la iglesia, pero ella se sigue formando,
porque es el pueblo de (ios que se encamina hacia las bodas eternas del cordero.
(esde este punto de vista, encontramos la continuidad primera con los doce
apóstoles, la actualidad; es decir lo que tenemos ahora, una iglesia jerárquica
institucional, y la previsión futura, es decir lo que será la iglesia en el futuro.
4A<
En todo ellos tenemos un doble principio; la iglesia no procede -nicamente del
Jes-s histórico, sin la referencia al Espíritu de 5entecost+s; ni procede solamente del
Espíritu sin la referencia al Jes-s histórico. 'a fundación de la iglesia se da en una
procedencia priguesiva y continuada, del Jes-s histórico, al evento de 5entecost+s, y
de 5entecost+s a la comunidad, y desde la comunidad se da la institucionali%ación de
la iglesia; que a lo largo de la historia en virtud de su organi%ación ha ido consolidando
su carácter jerárquico institucional.

- E.LE()OLO')A( EN EL NUE:O TE(TAMENTO
a. Eclesiolo%+a en Marcos
#abla de la ?glesia como la comunidad del reino que anuncia a Jesucristo hijo
de (ios, como la presencia del reino y revelación del 5adre. ?nsiste en el carácter de
la misionariedad de la ?glesia, está llamada a hacer presente el misterio de &risto y a
incorporar dentro del reino a toda la humanidad. Marcos presenta su visión de la
?glesia por medio de la presentación de los discípulos, de ahí que para Marcos la
?glesia es una realidad escatológica, cristológica y misionera. &omo una realidad
escatológica es en cuanto que nace como signo del Neino que ya ha comen%ado con
la actividad de Jes-s y tiende a la participación plena de la salvación del Neino con
Jes-s. .sí tambi+n significa la presencia de la nueva familia escatológica, del ?srael
escatológico, que es posible porque (ios ya comien%a a reinar, perdonando los
pecados y ofreciendo a los hombres una nueva relación con +l.
4A;
'a ?glesia de
Marcos es una realidad eminentemente cristológica, porque se reali%a por Jes-s,
llama para ser sus discípulos, ser familia, haciendo la voluntad de (ios, en estar con
+l, compartir su vida y reconocerle como el cumplimiento de la promesa evangelio!;
en poder identificarse en su persona y su proyecto, siguiendo en su camino de servicio
en la debilidad. Gna tercera vertiente es la misionera, Marcos nos presenta a una
?glesia Misionera, que significa la presencia del Neino y las pretensiones mesiánicas
19!
+)@AS ,E CLASE, Curso de Ecles-olo0/a, L-c. HerCer LlCareF, %==#, 44 Semestre.
19#
Cf. A+@)+4). R),R4<'E*, :ECan0el-o de &arcos;, en> %#angelios sinó"ticos y ecos de los
a"óstoles, Berbo ,-C-no, Estella, 199!, ". 1!9.
de Jes-s, en donde los que están en ella deben obrar bien y dar buen testimonio, para
ello es importante que se sea testigo, puesto que no se puede ser misionero sin
conocer, convivir y seguir a Jes-s, viviendo en fraternidad.
4AB
b. Eclesiolo%+a en Maeo
En Mateo la iglesia es como nuevo y definitivo pueblo de (ios; el ?srael de
(ios. ?nsiste de una estructura, una jerarquía. Es claro que la ?glesia como comunidad
nueva y nuevo pueblo de (ios, llegara solo en un segundo momento a tomar
conciencia de sí mismo, pues la primera experiencia fundamental, la que une con
Jesucristo y con el Espíritu ,anto es demasiado intensa y absorbente. Naymond
9roHn nos dice que Mateo tiene una prioridad eclesiológica, es el -nico evangelio que
emplea la palabra iglesia!, de todos los evangelios fue el que mejor respondió a las
necesidades de la iglesia posterior, al referirse este evangelio de la ocho
bienaventuran%as refieren a un insondable numero de cristianos en el mundo,
tampoco separa la vida de la iglesia de la vida de Jes-s, pues como vemos Jes-s
contin-a con sus discípulos hasta el fin de los tiempos KMt 7@.7:L.
4AD
'a iglesia tal como Mateo la entiende y en la cual vive, es la iglesia del Mesías
Jes-s KMt. 4B, 4@L, no solo prometida por Jes-s sino ya iniciada con el de una manera
oculta, Jes-s promete la construcción de su ?glesia. ,abemos que para Mateo, la
?glesia surge tras el recha%o que ?srael ha reali%ado de Jes-s y de todos los enviados
divinos. 'a aceptación de Jes-s es la primera característica del nuevo pueblo de
(ios!.
4A@
3a esta fundamentalmente en acción por la proximidad del reinado
escatológico, el de (ios, del reino de los cielos, que es tambi+n el reino del #ijo del
#ombre. Esta proximitud del reino de (ios se da seg-n Mateo, en la persona de
Jes-s, es decir, durante su actuación y su vida. El reino de los cielos es sin duda
tambi+n para Mateo una dimensión futura, pensemos por ejemplo, en la segunda
petición del 5adrenuestro KMt. B, 4:L; >enga tu reino!. 5ero tambi+n se refiere a su
carácter futuro las metáforas, recogidas por Mateo, del banquete!, K@, 44; 7B, 7AL, o
de la cosecha!, K48, 8AL. .sí pues, seg-n Mateo el acontecimiento escatológico
fundamental consiste en que en la persona de Jes-s, en su actuación de palabra y
obra por el camino del sufrimiento esta cerca del reino de los cielos!, y sale a nuestro
encuentro en el hori%onte de la historia. #a acontecido en una presencia y esta
presencia son los discípulos de Jes-s a quienes +l llama mi iglesia! KMt. 4B, 4@L, con
la mirada puesta en el futuro. Es aquí donde se da y reside el reino de los cielos que
se nos acerca en la persona, la acción y la vida de Jes-s. 5ara Mateo el grupo de
discípulos de Jes-s es la preformación de la ?glesia. Muchas veces este grupo
aparece ya caracteri%ado con los rasgos de la comunidad posterior. En la mayoría de
los casos, estos rasgos se consideran como desfiguraciones, se da por supuesto que
el evangelista y la tradición que +l sigue incluyen con mas o menos ingenuidad,
sucesos acaecidos posteriormente dentro de las situaciones históricas, la cual
197
Cf. 4b-d., ". 1!9.
191
Cf. +A,M-N.. /+-0N, Las iglesias que los apóstoles nos dejaron, .e"cle1 de #rou2er,
/il#ao, *334,"". 171$179.
19
RAFAEL. A<'4RRE, :ECan0el-o se0Mn san mateo;, en> %#angelios sinó"ticos y ecos de los
a"óstoles, Berbo ,-C-no, Estella, 199!, ". %!1
supondría un falseamiento. 5ero Mateo hace las siguientes afirmaciones sobre la
iglesia* Es el discípulo universal de Jes-s, la ?glesia de todos los pueblos, Es la
?glesia en cuanto verdadero ?srael, que ha revelado al ?srael de las ovejas perdidas.
Es voluntad y obra de Jes-s crucificado y resucitado de entre los muertos, Mesías
exaltado con plenitud de poder en el cielo y en la tierra, #ijo de #ombre e #ijo de (ios,
Jes-s tambi+n en su centro misterioso hasta el fin, en el cual se manifestara como jefe
y jue%. Elementos constitutivos de la ?glesia son el bautismo y la doctrina, que le son
transmitidos mediante los enviados de Jes-s, por encargo suyo, los padres de las
tribus del nuevo ?srael son los doce!, designados tambi+n como los jefes y jueces
escatológicos. Este nuevo ?srael edifica sobre la roca, que es ,imón 5edro. En el
grupo de discípulos de Jes-s... está preformada la estructura de la ?glesia, con el
cual queda asegurada la continuidad, por eso en el grupo de discípulos pueden
advertirse ya las características esenciales de la ?glesia. Ellos se distinguen del
pueblo, en cuanto que son un circulo abierto formado por cuantos van tras de Jes-s,
la fraternidad de sus seguidores decididos de la cual se destacan a su ve%, los doce!.
'a iglesia prefigurada en el grupo de los discípulos de Jes-s. Es a trav+s de esta
?glesia que se da la presencia del reino escatológico de (ios, pues en aquel grupo el
reino está tan cerca que, aunque oculto se ha hecho experiencia histórica.
c. Eclesiolo%+a lucana
'a efusión del Espíritu ,anto sobre los discípulos y el prodigio del (on de
lenguas son acontecimientos de los -ltimos tiempos, que se reali%a en +l círculo de los
discípulos y creyentes de Jerusal+n. ,eg-n la concepción de 'ucas, en adelante la
función histórica6salvífica, de los doce consiste en transmitir la posición del Espíritu
,anto. En el tiempo de la ?glesia la posesión del Espíritu se comunica por la
imposición de las manos que hacen los apóstoles. (e este modo surge la tradición en
general, pues el círculo de los apóstoles se caracteri%a frente a los presbíteros y
obispos posteriores por su proximidad a los comien%os, así como por su singularidad
histórica. En #echos se va ha utili%ar el t+rmino iglesia! para designar a las iglesias
locales, así tambi+n la iglesia es una, santa, católica y apostólica, pues así se
caracteri%a.
4AA
5ara 'ucas la ?glesia esta siempre allí donde se transmite por tradición
lo recibido al principio en la convivencia con Jes-s y en la efusión del Espíritu. (e
donde se deduce claramente que para 'ucas el acontecimiento de 5entecost+s no es
el -nico que constituye la fundación de la iglesia sino solamente una etapa de la
misma. 5ara 'ucas el acontecimiento decisivo es la vocación de los discípulos y la
elección de los doce K'c. B, 48L, como la vocación de 5edro en 'ucas ;, 4644, se
describe seg-n el esquema 'ucano de la conversión y como en 'ucas los apóstoles
son aquellos que se caracteri%an por su fe K'c. 4D, ;; 77, 8:L, ellos aparecen como los
justos y los prototipos de &ristianos. 'ucas considera de hecho +l círculo de los
apóstoles como la iglesia. El germen que despu+s va desarrollando la vocación de los
discípulos es una llamada al estado cristiano Kelección y conversión que para 'ucas
son solamente actos que se corresponden del estado justificaciónL. Caturalmente,
con ello el tiempo de la iglesia se define por el hecho de que +sta s+ haya edificado
sobre el fundamento singular de los apóstoles. Gna característica fundamental de
199
Cf. RAO&)+,. BR)G+, )". C-t. ". #.
'ucas en su eclesiología es el sentido de continuidad, ya que los comien%os de la
iglesia se relacionan con el mismo Jes-s, luego despu+s de la resurrección serán los
líderes quienes seguirán dándole continuidad a la iglesia, despu+s será 5ablo y 5edro,
así sucesivamente ellos elegirán presbíteros en cada iglesia.
7::
". \. (anXer dice que
la Eclesiología de 'ucas tiene estas características, dice que cristología es
eclesiología y eclesiología es cristología, pues la comunidad y sus dirigentes son el
lugar de la acción de (ios, el protagonista, por el Espíritu!.
7:4

d. Mo$elos Eclesioló%ico !aulino
'a Eclesiología 5aulina como comunidad, tiene como punto de referencia aquellas
comunidades a las que el propio 5ablo se dirige, en la que trabaja arduamente y de
una manera concreta; que son sobre todo la comunidad de &orinto, la de )esalónica,
"ilipos y Noma. . veces pensamos que tiene su origen en los #echos de los
.póstoles, ya que por la parte segunda que nos presenta, nos remite a la actividad de
5ablo, en cuanto a que en las comunidades en las que +l personalmente fundaba iba
estableciendo ancianos, adoptando así la estructura de a comunidad de Jerusal+n.
&omo hemos ya aludido anteriormente a que verdaderamente es la comunidad
5aulina, estas comunidades fueron las primeras en el tiempo, se diferencia mucho de
la comunidad primitiva, de la de Jerusal+n que tiene como estructura jerárquica, ya
que los que la guían son los apóstoles y ancianos!.
7:7
&on lo que respecta la
comunidad de &orinto, seg-n #ans >on &ampenhausen, es el espíritu el que organi%a
la comunidad cristiana, y que no se necesita de ning-n ordenamiento determinado con
prescripciones y prohibiciones, ya que este espíritu no se rige y no act-a en el marco
ordenador o constitucional eclesial; lo que domina en la comunidad es la libertad, que
para 5ablo es la inmediate% de &risto y plenitud del Espíritu, sólo así la comunidad es
un cosmos vivo de dones espirituales libres, en donde se excluye toda violencia y toda
fuer%a autoritaria.
7:8

'a comunidad vive por el Espíritu, posee muchos dones, ya que hay amor y
está presente el espíritu, todo lo que se ordena y establece normas se rigen conforme
el espíritu, seg-n sus efectos y seg-n sus dones. Esto nos indica de cómo lo que
caracteri%a a la comunidad paulina es que hay una ausencia total de un ordenamiento
jurídico, la exclusión de cualquier ordenamiento formal dentro de la comunidad.
e. Mo$elo Eclesioló%ico Iu1nico
En ,an Juan podemos abordar su eclesiología en tres puntos* 4L 'a iglesia, misterio
de comunión; 7L 'a iglesia, sacramento de esa comunión; 8L El misterio de la iglesia
en la historia. 'a iglesia misterio de comunión: 5enetr+monos aquí en el cora%ón de la
teología juanica. )odo el evangelio de Juan, en un sentido puede resumirse en esta
%==
Cf. 4b-d., ". 7.
%=1
A+@)+4). R),R4<'E*, :La obra de Lucas;, )". C-t. ". 2!#
%=%
5f. +. /+-0N, o%. cit., %. 63.
%=2
5f. (. !A,NE$, La iglesia, Herder, /arcelona, *347, t. I, %. 38.
sola palabra* 'a &omunión, o tambi+n la vida. "uera de &risto nos dice Juan, solo hay
sufrimiento, esclavitud, tiniebla y muerte. )al es en verdad, el estado de un mundo
enteramente sujeto por su pecado a la esclavitud KJn. 4, 7:L. (e ahí el sentido de la
misión de &risto que viene a liberarnos manifestándose a nosotros y comunicándonos
su propia vida de #ijo de (ios KJn. 4, 47L. Esta obra de liberación y de santificación
desemboca en la instauración de la comunión mas estrecha y mas intima que puede
concebirse entre (ios y los hombres, lo que constituye la obra y el misterio de la
iglesia* 3 la gloria que me has dado yo se la he dado a ellos, para que sean uno,
como nosotros somos uno, yo en ellos y tu en mi, para que lleguen a ser consumados
en uno! KJn 4D, 77678L.
5ablo desarrolló la imagen del cuerpo, Juan en cambio atiende a la imagen
más clásica de la vid y el templo. 5uede así subrayar, a un tiempo, la continuidad y
la novedad inaudita de este misterio de comunicación por respeto al .ntiguo ?srael. 'a
vid, imagen clásica en el .ntiguo )estamento para evocar las revelaciones entre
3ahveh y su pueblo. (e ahí el inter+s de esta imagen recogida por ,an Juan* yo soy
la vid verdadera y mi padre el vi$ador. )odo sarmiento unido a mi que no da fruto lo
corta; y todo el que da fruto, lo poda, para que de mas todavíaE
7:<
5ermaneced en
mi, y yo en vosotros, como el sarmiento no puede dar fruto por si mismo sino
permanece en la vid, así tampoco vosotros si no permanec+is en mi... separados de
mi no pod+is hacer nada!. KJn. 4;, 464;L. Jes-s es la vid verdadera, como tambi+n es
el verdadero pan de vida KB, 8468;; ;;L, el verdadero pastor, la lu% verdadera K7, AL.
Cuestra unión con Jesucristo entonces propone, en primer lugar una naturale%a
com-n para +l y para nosotros, en segundo lugar, una intima unión hasta formar un
mismo cuerpo con +l; y tercer lugar, una influencia interior de Jesucristo sobre
nosotros. 5ara Juan como para los predecesores tampoco podría reducirse la iglesia
durante el tiempo de su crecimiento en este mundo a una comunidad meramente
mística e invisible. 'a iglesia para Juan tambi+n es el Cuevo ?srael reunido por &risto
con miras a reali%ar en este mundo el designio de (ios y esta dotado de una
estructura propia y visible KJn. 7:, 74, 7L. 5oder de perdonar y retener los pecados.
KJn. 74, 4;64DL. El poder que Jes-s le da a 5edro de apacentar las ovejas.
7:;

4 LA E.LE()OLO')A A LOLAR'O DE LA H)(TOR)A
a. /erio$o !ar+sico
'a eclesiología se ha ido construyendo un poco a la defensiva, si damos una
mirada al conjunto de la historia de la eclesiología, al declinar la edad apostólica,
cuado la iglesia no era sino un peque$o n-cleo agrupado alrededor de Jerusal+n,
como centro de gravedad, sobrevino la gran catástrofe que arranco definitivamente su
independencia al pueblo judío. 5rivada de su centro de gravedad, se dispersa y se
agrupa en peque$as comunidades por la vasta geografía del imperio romano, la
%=!
Cf. FEL45E. RA&)S, :La 40les-a en el mundo ToEn-co;, en> Diccionario del mundo 3oánico, &onte
Carmelo, Bur0os, %==!, ". #=!.
%=#
Cf. 4b-d., ". #=7.
iglesia se jugó su porvenir en las primeras d+cadas de su existencia con la tentativa
de perder su carácter de unidad y su identidad como -nico pueblo de (ios en la
dispersión de las naciones.
)%nacio $e Anio;u+a: expresa la ra%ón profunda de la unidad de la iglesia
cuando escribe* .llí donde está &risto, está la iglesia católica!; es la primera ve% que
aparece el t+rmino católica aplicado a la intima esencia de la iglesia, como expansión
en el espacio del -nico &risto. 5ara ?gnacio, es esta unidad de la iglesia el mayor de
todos los bienes sue$a en la unidad, no hay nada mejor que ella!. El tema central
sobre el que reflexiona ?gnacio, es sobre la unidad y solo por una ra%ón; el contexto de
lo que estaba sucediendo, la realidad de la iglesia en ese momento era la amena%a de
la desunión como consecuencia de la persecución de )rajano. ?gnacio reflexiona
sobre el mensaje del Cuevo )estamento en orden a la unidad amena%ada y no da una
primera síntesis eclesiológica, que representa en verdadero progreso dogmático;
enfati%a el pensamiento de 5ablo y de Juan.
Juan es el evangelista de la unidad, dice; pero insiste mas en el aspecto
invisible y vital que en función jerárquica. 5ablo, cercano a su muerte se muestra mas
preocupado por el aspecto de la organi%ación eclesiástica, como garantía de la
unidad. ?gnacio explica al uno por el otro y hace de ambos el alma de su doctrina.
7:B

.lemene Romano: aborda en su reflexión, tambi+n el tema de la unidad en
la eclesiología. ,u reflexión eclesiológica se debe a un hecho histórico que tuvo lugar
en &orinto* la deposición injusta de unos presbíteros por la asamblea de los fieles;
&lemente encontró la respuesta al problema reflexionando sobre la naturale%a de la
iglesia fundamentado en la institución divina de la jerarquía apostólica y en la ley de
sucesión. &risto fue enviado por (ios; los apostes por &risto, los apóstoles
conocieron por &risto los altercados que habría de surgir acerca del episcopado, y por
ello dejaron a sus sucesores que continuaran la obra de &risto!. ,eg-n esto la iglesia
mantiene su unidad sobre una base jurídica que &risto determinó. Esta unidad es una
unidad perfecta.
El /asor $e Hermas: 5ara +l, la iglesia es el centro del universo la ra%ón
ultima de la existencia de la oración* porque fue creada antes de todas las cosas, por
eso es anciana. 3 por causa suya fue ordenado el mundo!. Es constituida sobre las
aguas porque se salva por el agua del bautismo, y cimentada en la palabra de (ios y
en la virtud invisible del se$or. El 5astor reconoce la jerarquía, pero da más
importancia que a +sta, a los dones que el Espíritu ,anto comunica a los hombres de
(ios.
b. La eclesiolo%+a en el !erio$o escol1sico
)oda la reflexión teológica se reali%aba en medio de la ?glesia, de ahí que no era
necesaria una reflexión directa sobre sí misma, ya que la ?glesia estaba presente e
incluida en todas y cada una de las partes de la teología, como marco espacio y
marco vital, es por eso que para ,anto )omás la ?glesia está en el creer la ?glesia* ,i
se usa el in, que el sentido sea +ste* ]&reo en el Espíritu ,anto que santifica la ?glesia^;
pero es mejor que no se ponga el in sino que simplemente se diga* ]creer la santa
iglesia católica^! K,. )h., ??6??,q.4,a.AL. 'a iglesia es comunidad de vida divina, para
%=7
C)LLA+@ES, ?usto, 0a 'glesia de la 4alabra, BAC, &adr-d 191%, "". 9$12
,anto )omas como para todos los escolásticos de la +poca, es fundamental decirlo
de la iglesia. ,anto )omas lo dice casi en t+rminos explícitos* En la ley de la nueva
.lian%a, la gracia del Espíritu ,anto es el elemento principal aquel en que consiste
toda su fuer%a!. 3 tambi+n* 'a belle%a de la iglesia consiste ante toda su rique%a
interna. 5ero tambi+n contribuye a ella su actividad externa, en la medida en que
procede del interior y mantiene esa belle%a interior!.
7:D
En consecuencia, como
tradición de esta posición inicial, se destaca la importancia dada por todos los
escolásticos de la +poca a la tesis de la gracia capital fuente y causa de la iglesia,
subraya mejor la identidad profunda entre &risto y la iglesia; evidencia mejor el hecho
de que la vida y la constitución misma de &risto no tiene en definitiva otra finalidad que
convertirse en la cabe%a de la iglesia.
'a iglesia por naturale%a es sacramento en cuanto es cuerpo de &risto, y &risto
es el gran sacramento de la salvación. 'a iglesia no es solamente el don de (ios, sino
tambi+n el conjunto de los medios que nos comunican esa gracia y nos ayudan a vivir
de ella. En cuanto a la constitución jerárquica de la iglesia ,anto )omás la examina
largamente en el capitulo que consagra al sacramento del orden y no olvida ning-n
aspecto importante. )rata en efecto, de los poderes de orden y de jurisdicción, del
papado, del episcopado, del magisterio eclesiástico. Gna cita será suficiente para
resumir su doctrina, y evidenciar su orientación profunda* 'os apóstoles y sus
sucesores son los vicarios de (ios para el gobierno de la ?glesia, constituida por la fe y
los sacramentos de la fe; no les esta permitido transmitir otra fe ni instituir otros
sacramentos. 'a iglesia de &risto, en efecto, ha sido construida por los sacramentos
que manaron del costado de &risto suspendido en la cru%!.
7:@
Co todo es perfecto en la Eclesiología de los escolásticos y cabe deplorar el
hecho de que ciertas cuestiones no hayan sido tratadas por ellos con la amplitud y la
claridad necesaria. (esde este punto de vista, la elaboración de un tratado especial
tendrá evidentemente sus ventajas y constituirá un progreso innegable aunque sea
solo por el hecho de obligar a los teólogos a hacer el inventario de los diferentes
problemas y a subrayar mejor algunos vínculos. ?mplica riesgos, al querer reducir la
a este capitulo. 'a Eclesiología de ,anto )omas conserva su actualidad y se impone
siempre a la atención de los teólogos. ,e trata en efecto de una eclesiología
equilibrada, precisamente que no esta desgajada del conjunto del dogma.
c. La eclesiolo%+a en el :aicano ))
.quí se trata de estudiar el problema de la demostración científica de la verdad de la
?glesia católica, y por tanto la verificación de que el cristianismo católico romano esta
en continuidad total con las intenciones y la obra de Jesucristo, fundador de la ?glesia,
cosa que ya he afirmado anteriormente, pero que debemos poder argumentar. 'a
naturale%a de ?glesia Q ,acramento Gniversal de ,alvación predicada por el reciente
>aticano ?? de 4AB76B;, se fecunda para una orientación teológico6fundamental. En
efecto, se trata de una expresión que opera una descentrali%ación de la ?glesia
respecto a sí misma, ya que queda centrada totalmente en &risto. Este concepto
%=1
Cf. 5. FAO+EL, o". c-t., "". 19$199.
%=
4b-d., "". 4b-d., ". %=1.
muestra su doble valor* el interno, ya que la ?glesia, sacramento primordial, es raí% de
los sacramentos; y el eFterno, ya que visuali%a la misión y mediación significativa de la
?glesia para el mundo, unidos ambos en una complexa realitas! K'/ @L. )al afirmación
ya replanteada en los silogismos clásicos de las tres vías de demostración apolog+tica
de la verdadera ?glesia, puesto que manifiesta la dificultad! de captar su globalidad!
externo6interno por su mismo carácter sacramental, es decir, por ser signo! no
demostrativo!, sino indicativo y mostrativo, y, el máximo revelador del misterio Fsolo
perceptible a los ojos de la fe6.
. su ve%, el &oncilio >aticano ?? hace una referencia explícita a las notas de la
?glesia de esta forma* Esta es la -nica ?glesia de &risto que en el símbolo de fe Kel
&redoL profesamos como Gna, ,anta, &atólica y apostólicaE!
7:A
. Es necesario que
esta ?glesia, establecida y estructurada en este mundo como una sociedad, subsiste
en la ?glesia católica! K'/ @bL. &omo puede observarse, tanto el lenguaje como la
misma intención del texto recha%an toda exclusividad e identidad de la verdadera
?glesia concebidas de modo cerrado, mientras que se abre el espacio para la
positividad y el reconocimiento. En efecto, el subsistit Fque sustituye al texto primitivo,
que usaba el est6 subraya no tanto la exclusividad Fmás propia del es; 6cuanto el
carácter abierto y positivo. (e esta forma el subsistit tiene la intención y desempe$ar
la función de evitar una identificación incontrolada de la ?glesia de &risto con la ?glesia
católica romana, manteni+ndose abierto a la realidad eclesial presente en las otras
confesiones cristianas.
'a categoría testimonio ha aparecido de forma progresiva en el lenguaje
teológico y eclesial, especialmente a partir del >aticano ??, en el cual es difundido K488
vecesL. En los sínodos de los obispos sobre la evangeli%ación K4AD<L y sobre el
laicado K4A@DL, el tema se manifiesta con fuer%a, así como en las exhortaciones
apostólicas correspondientes como la !vangeli 8untiandi y -hristi Didelis Laici. En
esta perspectiva se convierte en signo eclesial de credibilidad y modelo para la
Eclesiología fundamental.
i. La i%lesia !ueblo $e Dios
El concepto que supuso inicialmente mayor
novedad fue el de 5ueblo de (ios. "rente a la visión preconciliar de la ?glesia, que
insistía unilateralmente en la jerarquía, se optó por presentar a la ?glesia como el
_5ueblo de (ios`, constituido por todos los bauti%ados. En un segundo momento se
exponen los servicios y ministerios eclesiales. ?ncluso se optó por incluir la función de
María dentro de la &onstitución dogmática sobre de la ?glesia KLumen gentiumL, frente
a otros planteamientos, que preferían dedicarle un documento aparte. 'a expresión
_5ueblo de (ios` pareciera que con el tiempo se hubiera desgastado. .lgunos
desearían que cayera en desuso!, se anota en la presentación de un artículo de 3ves
&ongar. Necogemos brevemente la doctrina del &oncilio con varias citas* )oda la
?glesia aparece como un _pueblo reunido en virtud de la unidad del 5adre, y del #ijo, y
del Espíritu ,anto`! KL$ HbL. "ue voluntad de (ios el santificar y salvar a los
hombres, no aisladamente, sin conexión alguna de unos con otros, sino constituyendo
un pueblo, que le confesara en verdad y le sirviera santamente! KL$ IaL. )odos los
%=9
Conc-l-o Bat-cano 44, Const-tuc-Dn ,o0mEt-ca Lumen <ent-um U .
hombres son llamados a esta unidad del 5ueblo de (ios, que simboli%a y promueve la
pa% universal, y a ella pertenecen o se ordenan de diversos modos, sea los fieles
católicos, sea los demás creyentes en &risto, sea tambi+n todos los hombres en
general, por la gracia de (ios llamados a la salvación! KL$ =JdL. 'a recuperación de la
noción bíblica de ueblo de Dios ha sido uno de los rasgos de la eclesiología católica
en el período 4A8D64A;D. El movimiento lit-rgico y la .& pusieron en boga la idea del
-uerpo "ístico. '. &erfaux demostraba a4A<7b que, para san 5ablo, el concepto
fundamental por el que se define la ?glesia es el de ueblo de Dios. 'os cristianos
serían el 5ueblo nuevo en continuidad con ?srael. ,an 5ablo llama -uerpo de -risto al
nuevo ?srael para expresar la unidad profunda en &risto de las comunidades o iglesias
y la existencia celeste de la ?glesia. 'a vuelta a las fuentes patrísticas contribuyó, por
su parte, a reavivar la teología del &uerpo Místico. .van%ando en el retorno a las
fuentes, bastantes biblistas protestantes y católicos KTcseman, (ahl, \iXenhauser,
&erfauxL hicieron notar que el concepto de &uerpo Místico tenía menos raíces bíblicas
que el de 5ueblo de (ios. El concepto de 5ueblo de (ios subraya varios aspectos
importantes sobre la naturale%a y misión de la ?glesia* 4L se afirma como valor primario
la condición de discípulo, la dignidad inherente a la existencia cristiana como tal y
luego, en el interior de esa realidad, se expresa la desigualdad orgánica o funcional de
sus miembros, reconociendo la estructura jerárquica de la ?glesia; 7L dicho concepto
introduce en la consideración de la ?glesia un elemento din1mico* ese pueblo tiene se
halla en marcha hacia el Neino de (ios; 8L sirve para traducir los valores de
historicidad y se$alar la necesidad permanente de reforma. ,aliendo al paso de
ciertas interpretaciones reduccionistas o sesgadas, el &ard. ,uenens explica el
sentido que se quiso dar al t+rmino _5ueblo de (ios` en el aula conciliar. Este título
del segundo capítulo de la '/ se ha repetido hasta la saciedad, mientras el contenido
resulta a menudo ambiguo y confuso. (emasiadas veces se tomó la expresión
_5ueblo de (ios` como equivalente de VlaicosV. El 5. ,ullivan, en el .sservatore
*omano del 4<.4:.4A@7, reiteró que esta interpretación es falsa... 'o que pretendía mi
propuesta, aceptada por el &oncilio, de invertir el orden de los capítulos, anteponiendo
el que trata del 5ueblo de (ios en su totalidad al de la jerarquía, era resaltar nuestra
identidad como bauti%ados, al margen de la diversidad de las funciones. . los laicos
se les dedica el capítulo cuarto, no el segundo. Esta aclaración es necesaria para
acabar con la interpretación VdemocráticaV, que no corresponde a su contenido!. &abe
preguntarse qui+nes son los miembros del pueblo de (ios. ,eg-n Tarl Nahner, todos
los seres humanos están consagrados a (ios ontológicamente en ra%ón de la
encarnación del 'ogos divino y, por tanto, son miembros del 5ueblo de (ios, aunque
es sólo una minoría la que pertenece a la ?glesia como sacramento. El &oncilio habla
de que (ios llama a todos a formar parte de su pueblo; pero sólo los bauti%ados
pueden considerarse como miembros del mismo, por constituir el nuevo 5ueblo de
?srael.
ii. La i%lesia cuer!o m+sico $e .riso
Este concepto se había desarrollado antes del
&oncilio. 'o expuso ampliamente el 5apa 5ío =?? en su encíclica V"'stici -orporisV. ,e
acoge en el &oncilio, reconociendo el carácter de misterio que envuelve la realidad de
la ?glesia. El fundamento -ltimo de la comunión eclesial está en &risto, &abe%a de la
?glesia, que la congrega y la nutre permanentemente.
. sus hermanos, congregados de entre todos los pueblos, ael #ijo de (iosb los
constituyó místicamente su cuerpo, comunicándoles su espíritu... (el mismo modo
que todos los miembros del cuerpo humano, aun siendo muchos, forman, no obstante,
un solo cuerpo, así tambi+n los fieles en &risto Kcf 4 &o 47,47L. )ambi+n en la
constitución del cuerpo de &risto está vigente la diversidad de miembros y oficios. Gno
solo es el Espíritu, que distribuye sus variados dones para el bien de la ?glesia seg-n
su rique%a y la diversidad de ministerios K4 &o 47,4644L. Entre estos dones resalta la
gracia de los .póstoles, a cuya autoridad el mismo espíritu subordina incluso los
carismáticos Kcf 4 &o 4<L... 'a &abe%a de este cuerpo es &risto KL$ CL.
iii. La i%lesia socie$a$ !er2eca
>arias veces se recuerda la descripción de la iglesia
como, estructura visible y social! o grupo visible K'./ no. @L, Kcfr. './. 4<,7:,78L,
iglesia terrena!, establecida y estructurada en este mundo como una sociedad!.
74:
,e trataba de la expresión que a partir de ,an Noberto 9elarmino K4;<764:74L
servirá propiamente para definir contra los reformadores que se da una sola ?glesia y
no dos, y que esta, la una -nica sociedad visible de creyentes unidos por una misma
fe, unos mismos sacramentos y por la sumisión a una misma jerarquía!, >aticano ??
liga toda esta concepción a la visión de cuerpo místico, tal como puede verse por las
notas que ilustran './. @, así como a la de sacramento.
= LO( R('O( DE LA )'LE()A
a. La uni$a$ $e la i%lesia
'a unidad de la iglesia ahonda sus raíces en la unidad de su fundador que es
&risto, ya lo confesamos en nuestra profesión de fe creo en la iglesia una! porque
uno es su fundador y toda comunidad reunida en un lugar es una con cualquier otra
comunidad reunida en cualquier otro lugar o en cualquier otra +poca. 'as
comunidades pertenecientes a +pocas u lugares distintos se reconocen entre si a
trav+s de su identidad en &risto y en el mismo Espíritu. 5or eso experimentaran y
harán visible esta identidad com-n a trav+s de la comunión y la amistad recíproca, de
esta manera se reconocerán a sí mismas como miembros de la comunidad de &risto.
de esta suerte, si padece un miembro, todos los miembros padecen con +l; y si un
miembro es honrado, todos los otros a una se go%an! K4&or. 47,7BL.
'a unidad de la iglesia ha de ser experimentada ante todo en la comunidad
reunida, la comunidad es congregada a trabes de la predicación y la convocación; se
re-nen alrededor del -nico bautismo KEf. <,;; 4&or. 47,48L y para participar en
%1=
9. (IÉ:NIN-T, o%. cit. %. 66.
comunión de la eucaristía K4&or. 4:,4DL. >iven en el Espíritu mediante el vinculo de la
pa%, hombres de diferente origen social, religioso y cultural devienen amigos en la
comunidad soportándose unos a otros con caridad KEf. <,7L.
'a unidad de la comunidad es una unidad en la libertad, no puede confundirse
con la homogeneidad en el conocimiento, el sentimiento o la +tica; no se puede
reglamentarla vida de nadie ni se puede obligar a adaptarse a las circunstancias
dominantes en la iglesia. &ada uno ha de ser aceptado tal como es, con sus dones y
sus funciones, sus debilidades y sus trabas. 'a unidad de la comunidad es una unidad
evang+lica, no legalista, la comunidad carismática da a cada uno el lugar que necesita
para vivir libremente con y para los otros puesto que es &risto el que los re-ne y el
Espíritu de la nueva creación, el que los vivifica, en ella no se debe reprimir nada que
sirva al reino de (ios y a la libertad del hombre. Es unidad en la libertad y en la
diversidad.
744
'a ?glesia es una y -nica porque (ios es uno y -nico en sí mismo, por eso los 5adres
de la ?glesia la presentaban como icono de la )rinidad al definirla como el pueblo
unido con la unidad del 5adre, del #ijo y del Espíritu ,anto. 'a unidad no es una
predicación baga. 'a )eología sobre la Gnidad nos dice que El estado de perfección
de la ?glesia se nos ense$a por medio de las Escrituras K.p 77, 768L. 'a ?glesia es una
y -nica porque (ios es uno y -nico KEf <, <6BL. 'a Gnidad se presenta en las
siguientes características* la "e y los sacramentos unifican y hacen de la ?glesia una
sociedad regida por un solo gobierno, el 5ontífice que es imagen de comunión con la
?glesia Gniversal. 'os mismos pastores son unidad de fe, están unidos por el culto y
por los sacramentos, y buscan tener tambi+n una unidad de vida social orientada y
gobernada por la caridad. 'a caridad como servicio y solidaridad K4)im ;, 44; Nom
4<, 4A; 45e 7, ;; Jud 7:L. 'a Dia&onía, como comunión y comunicación, son
participación en la vida de la comunión de todos los cristianos KNom 4:,4:L. 'a ?glesia
es una comunión, porque está unida por el vínculo del amor &ristiano.
'a ?glesia es una por su origen, es una debido a su fundador, Rl reconcilió a
todos los hombres con (ios por medio de la cru%. Es una, debido a su alma, el Espíritu
reali%a la comunión entre los fieles.
b. La i%lesia sana
El t+rmino santo! aparece en la profesión de "e de la iglesia, tanto aplicado a
la iglesia como a la comunión de los santos. 'a comunión de los santos puede
entenderse como una definición sint+tica de la iglesia y puede referirse, tanto a la
comunión con las cosas santas, como la comunión con los hombres santos y sus
m+ritos. 'a santidad de la iglesia se comprende en dos dimensiones* la santidad por
su origen lo que le da la dignidad de santidad; y en segundo lugar la santidad de todos
y cada uno de sus miembros.
'a iglesia es santa en su unidad y en todo sus miembros, no en si misma sino
en &risto* +l ha venido a sernos de parte de (iosE, santificación y redención! K4&or.
4,8:L, hab+is sido santificados en el nombre del ,e$or Jesucristo y por el espíritu de
nuestro (ios! K4&or. B,44L, 5ablo se dirige en sus cartas a las comunidades como* los
santificados en &risto Jes-s, los santos en &risto Jes-s. (e ahí partimos como
%11
Cf. &)L@&A++, ?Vr0en, 0a 'glesia Fuer5a del %s"íritu, Ed. S-0ueme, Salamanca 191, 55. 299$2=1
fundamento para afirmar que la comunidad es santa porque es santificada a trav+s del
obrar de &risto en ella. 'a santidad no designa aquí una esfera mas elevada de poder
divino, la santidad consiste en la santificación, donde el sujeto de la acción es (ios.
(ios santifica a su comunidad en cuanto que, a trav+s de &risto, llama a los impíos,
justifica a los pecadores y acoge a los extraviados. 5or eso la comunidad de los
santos es a la ve% la comunidad de los pecadores, y la iglesia santifica da es siempre
al mismo tiempo la iglesia pecadora. 5odemos decir entonces que la iglesia es santa
porque (ios la santifica por medio de su #ijo Jesucristo, y por su unidad a +l
permanece santa, pero a la ve% es pecadora porque la iglesia como cuerpo místico de
&risto, está formada por hombres inclinados y susceptibles al pecado* la iglesia es
santa y pecadora por sus miembros.
'a iglesia es santa porque (ios, a trav+s de la gracia de &risto crucificado se
manifiesta en ella como santo, la revelación de su santidad significa la salvación. En el
Cuevo )estamento un factor decisivo para la comprensión de la santidad es el Espíritu
santo, en cuanto primicia escatológica de la gloria y fuer%a de la nueva creación. 'os
que has sido llamados, escogidos, justificados y santificados a trav+s del evangelio
son movidos por el Espíritu ,anto! KNom. @,4<L. Gnificados por el Espíritu, son
vivificados por la abundancia de los diferentes dones espirituales, viven, sufren y
act-an por el Espíritu del fin de los tiempos. 5or eso, la comunidad de los pecadores
justificados es a la ve% la comunidad de los creyentes, que han sido llamados a servir
al reino de (ios por lo cual santificados, santifican al mundo.
5ar la iglesia en cuanto totalidad, esto significa que la comunidad pecadora
reconocida en la confesión de la culpa es su pasado y la comunidad santa creída en el
perdón de la culpa, su futuro. 'a comunión de los pecadores justificados que
confiesan ambas cosas es atestiguada a trav+s de una conversión continua desde el
pasado al futuro. 'a santificación de la iglesia le pone a ella y a todos sus miembros
en camino hacia la gloria universal.
El fin -ltimo al que nos lleva la pasión de &risto es una iglesia gloriosa, sin
mancha; esto solo se alcan%ará en la mansión eterna, no mientras estamos en camino
hacia ella. Esto nos lleva a entender la santificación no solo como reali%ación a trav+s
del servicio activo en el mundo, sino tambi+n y sobre todo, a trav+s del sufrimiento.
Es experimentada y sufrida a trav+s de la comunión con la pasión de &risto; los
dignos de la santificación de la iglesia y de sus miembros son ante todo los signos de
su sufrimiento, de su persecución a causa de su resistencia al mundo y de su pobre%a
basada en la esperan%a. 'os santos a quienes la iglesia venera de un modo especial
son los mártires que, a trav+s de la comunión visible con el &rucificado, dieron
testimonio de su gloria invisible. 'a iglesia es santificada cuando participa de la
humildad, la impotencia, la pobre%a y el sufrimiento de &risto.
747
c. .aolici$a$ $e la i%lesia
El t+rmino -atólico com-nmente es utili%ado para designar a los fieles de las
?glesias unidas a Noma y al mismo tiempo sirve para distinguir entre los protestantes,
los anglicanos, de los ortodoxos, pues todos somos cristianos!.
%1%
Cf. 4b-dem, "". !=9$!1!
'a catolicidad de la iglesia la vamos a entender tambi+n como la Gniversalidad,
la comunión de fieles KuniversalL donde está &risto Jes-s, allí está la ?glesia &atólica!,
pues a esta ?glesia que se extendió por el mundo, fue a la que &risto le hi%o esa
promesa de permanencia y asistencia perpetua. 'a estructura católica se manifiesta y
se forma ante todo en la misión evangeli%adora de la ?glesia.
748
'a catolicidad de la
?glesia presenta dos aspectos fundamentales* 5lenitud y Gniversalidad. El primer
aspecto de relieve por ,an Juan cuando afirma que de la plenitud de &risto que es de
gracia y de verdad que todos hemos recibido KJn 4, 4<64DL. (esde este punto de vista
la catolicidad de la ?glesia consiste en la posesión, conservación y desarrollo de la
verdad y de la vida recibida seg-n la medida de &risto y por la catolicidad de medios
que el ,e$or le ha confiado para recibir esta misión* 5alabra de (ios, ,acramentos y
Ministerios como el Sbispado, 5resbiterado y (iaconado. 'a Gniversalidad esta
sugerida en el mandato del ,e$or a los apóstoles enviados a fundar la ?glesia a todas
las naciones seg-n habían anunciado los profetas. 5ero la comunión católica no debe
confundirse con la uniformidad de los católicos en cuanto a formas de pensar, de
organi%ación de la comunidad cristiana y a estilos de vida.
El texto evang+lico de Mt 4B, 4867: al lado de los de 'c 77, 8468@ y Jn 74, 4;6
4@ es la base de apoyo de la tradición dogmática por lo que la estructura católica
tienen finalmente su punto decisivo de convergencia en la comunión de todas las
?glesias en la que el Sbispo, por su ,ucesión 5etrina Kde 5edroL encarga su carisma
de ser principio visible y fundamento de la unidad tanto de los Sbispos como de la
masa de los fieles!.
74<
>eamos algunos significados de lo que es y representa la &atolicidad en la ?glesia*
6Nepresenta una comunidad de "e, Esperan%a y &aridad; Es columna y
fundamento de la verdad, 'a ?glesia es constitutiva y ordenada en este mundo como
sociedad, /obernada por el sucesor de 5edro y los Sbispos en comunión con +l K'/ @
y 4:L, 'a ?glesia es católica porque anuncia la totalidad de la fe; lleva en sí y
administra la plenitud de los medios de salvación; es enviada a todos los pueblos, se
dirige a todos los hombres, abarca a todos los tiempos; es por su propia naturale%a
misionera K./ 7L. 'a ?glesia es católica Gniversal! porque &risto está presente en
ella. Es católica porque ha sido enviada por &risto, &ada una de las ?glesias
particulares es católica, porque está en comunión con Noma, 'a misión es exigencia
de la catolicidad de la ?glesia.
5or ser católica, todos los hombres están llamados a formar parte de la ?glesia,
sin importar su ra%a, cultura, posición social ni procedencia. 'a catolicidad de la
iglesia se da en dos sentidos* 46 es católica porque &risto está presente en ella allí
donde está &risto, está la iglesia católica! en ella subsiste la plenitud del cuerpo de
&risto unido a su cabe%a K&f. Ef. 4, 77678L lo que implica que ella recibe de +l la
plenitud de los medios de salvación K./. BL que +l ha querido* confesión de fe recta y
completa. 5or otro lado es católica porque ha sido enviada por &risto en misión a la
totalidad del genero humano.!
74;
)odos los hombres están invitados al pueblo de
(ios. por eso este pueblo, uno y -nico, ha de extenderse por todo el mundo a trav+s
de todos los siglos, para que así se cumpla es designio de (ios, que en el principio
creso una -nica naturale%a humana y decidió reunir a todos sus hijos dispersosEeste
%12
Cf. )@@, LudW-n, .anual de $eología Dogmática, Herder, Barcelona, 1991, "". !71.
%1!
0umen 6entium U. %%.
%1#
CA@ES4S4&) ,E LA 4<LES4A CA@)L4CA, +. 21
carácter universal que distingue al pueblo de (ios es un don del mismo ,e$or.
/racias a ese carácter la iglesia católica tiende siempre y efica%mente a reunir a la
humanidad entera con todos sus valores bajo &risto como cabe%a, en la unidad de su
Espíritu. K'/. 48L
d. (obre el 2un$ameno $e las A!ósoles
'a iglesia es apostólica porque esta fundada sobre los apóstoles, seg-n la
doctrina de la iglesia, en tres sentidos* 46 fue y permanece edificada sobre el
fundamento de los apóstoles, testigos escogidos, elegidos y enviados por el mismo
&risto. 76 /uarda y transmite con la ayuda del espíritu ,anto que habita en ella, la
ense$an%a, el buen deposito, las sanas palabras oídas a los apóstoles. 86sigue
siendo ense$ada. ,antificada y dirigida por los apóstoles hasta la vuelta de &risto
gracias a aquellos que les suceden en su ministerio pastoral* el colegio de los obispos
ayudados por los presbíteros, juntamente con el sucesor de 5edro y sumo pastor de la
iglesia.
74B
'a apostolicidad de la iglesia ocupa un lugar especial dentro de las cuatro
características, pues la iglesia que en &risto es una, santa y católica, solo encuentra al
hombre en la historia a trav+s del testimonio apostólico; sin el testimonio apostólico,
&risto permanecería oculto y solo es conocido verdaderamente sobre la base de este
testimonio!. 5or consiguiente desde el punto de vista histórico, las otras tres
características de la iglesia se hacen patentes y cobran autenticidad a trav+s de su
apostolado; pero por otro lado es la apostolicidad lo que sobre todo define
históricamente a la iglesia.
'a iglesia histórica puede ser llamada apostólica en dos sentidos* su evangelio
y su doctrina se fundan en el testimonio de los primeros apóstoles, es decir en los
testigos oculares de &risto resucitado, y ella existe a trav+s del ejercicio de la
predicación apostólica, de la misión. 5or lo tanto el vocablo apostólico! designa su
fundamento y su misión; significa que procede de los apóstoles, que se remonta al
tiempo de los apóstoles.
En relación a los ministerios y los carismas, la palabra apostólica!, fue utili%ada
para legitimar a los obispos como verdades sucesores de los apóstoles; así ,an
?reneo habla de* aquellos que fueron designados obispos de la iglesia por los
apóstoles y de aquellos que han sido sus sucesores hasta hoy!. .sí pues, al hacer
alusión a la apostolicidad de la iglesia, se reivindicaba la conexión ininterrumpida,
inalterable y autentica de la iglesia actual con los apóstoles, tanto en la fe como en la
praxis, en la predicación como en el ministerio. 'os apóstoles a los que se remite la
iglesia fueron los testigos oculares del resucitado, el apostolado de los primeros
apóstoles cristianos viene fundado a trav+s de las apariciones del resucitado. 'ucas
habla del círculo de los doce K'c. B,48 y #ech.4, 74L;
74D
5ablo habla de todos los
apóstoles y con ello no alude -nicamente al círculo de los doce; aquí lo que tiene un
papel constitutivo par el apostolado es, las apariciones de Jes-s resucitado, y la
misión otorgada por el resucitado a los apóstoles, y no solamente el hecho de ser
discípulo de Jes-s terrestre. En la apostolicidad de la iglesia tiene importancia y valor
%17
Cf. 4b-dem. +. #1
%11
Cf. &)L@&A++, ?Vr0en, )". C-t. !1!$!19
su fundamento sobre el sólido cimiento de los apóstoles, lo cual lleva implicado un
elección de parte del mismo &risto, una preparación en el disimulado, y un envió a
continuar la obra salvífica de &risto, el .mancio del reino y hacerle presente en todo el
mundo, a todas las gentes y en todos los tiempos. (e ahí que la iglesia encuentre su
espacio para considerarse apostólica en cuanto que contin-a la misión ministerial de
los apóstoles entregado a ellos por el mismo &risto, misión que ha permanecido por
mas de dos mil a$os y sigue siendo la iglesia que &risto fundo sobre los doce.
7 EL /R)MADO DE /EDRO
a. .onsiución Ier1r;uica $e la i%lesia $es$e .riso
&risto dio a su iglesia una constitución jerárquica, comunicando a los apóstoles
sus propias funciones de ense$ar, gobernar y santificar, Kmaestro, rey y sacerdoteL.
Esta base primera de la tesis es de fe, como demuestra el Cuevo )estamento.
Nesumiendo la doctrina de la Escritura al respecto, afirma el concilio >aticano ??. El
,e$or Jes-s, despu+s de haber hecho oración al 5adre, llamo a los que el quiso e
instituyo a doce para que vivieran con +l y para enviarlos a predicar el reino de (ios!
K&fr. Mc.8,4864A; Mt 4:,4<67AL. 'os envió primeramente a los hijos de ?srael, y
despu+s a todas las gentes KNm 4,4BL, para que participando de su potestad hicieran
discípulos de +l a todos los pueblos, y los santificaran y gobernaran K&fr. Mt 7@,4B6
7:;Mc 4B,4;;'c 7<,<;6<@;Jn7:,74678L, y así propagaran la iglesia y la apacienten,
gobernándola, bajo la dirección del ,e$or, todos los días hasta la consumación de los
siglos K&fr. Mt. 7@67:L.
74@
Esta voluntad de &risto de fundar sobre los apóstoles una
iglesia jerárquica se desprende de dos series de textos*
(e un lado, aquellos que expresan directamente el pensamiento y la intención
de &risto K&fr. Mt. 7@,4@67:L, se me ha dado todo poder en el cielo y en la tierra... K&fr.
Jn 7:,74677L, les dijo* &omo el 5adre me ha enviado, así tambi+n os envió yo...!. El
sentido de estos textos es claro* 'legó el momento en que &risto debe completar su
misión ascendiendo hacia su 5adre. .ntes de abandonar visiblemente a su iglesia, y
para permitirle ser en el mundo una institución sacramental de salvación,
74A
le hace
entrega de un doble don* un don interior, el Espíritu ,anto que seria su principio de
vida, y un don exterior, el cuerpo apostólico que suplirá la ausencia visible de su
humanidad.
'a actitud de los apóstoles constituye a la ve%, aplicación fiel y el comentario
vivo de la voluntad de &risto. &abe anali%ar del modo siguiente* en la unidad de la
iglesia, el colegió apostólico aparece como un grupo específicamente distinto. El
colegio apostólico constituye el elemento estructurante de la iglesia. 'os apóstoles
son, en efecto, los ministros del ,e$or.
b. El !rima$o $e /e$ro
%1
Cf. ?)HA++. A'ER, Curso de teolo0/a do0mEt-ca, la 40les-a, Herder, Barcelona, 197,
t. B444, ". %=%.
%19
Cf. ?'S@). C)LLA+@ES, La -0les-a de la "alabra, Bac, &adr-d, 191%, ". !#2.
El tema del prima do de 5edro aplicado al sumo pontífice, como sucesor de
5edro; es un tema discutido en la teología eclesiológica, en cuanto que dicha figura
como la conocemos hoy, ha sido fruto de un proceso histórico dentro de la misma
iglesia jerárquica, que ha respondido a problemáticas de su tiempo y que han quedado
re%agado como doctrina de la iglesia hasta nuestros días.
77:
En esta reflexión
trataremos de dar solo algunos puntos de vista para no entra en conflicto.
'a figura de 5edro en los evangelios como en los hechos de los apóstoles y
algunas cartas, es presentado como el personaje que sobre sale desde su fe y su
respuesta a Jes-s, y desde su labor pastoral despu+s de la experiencia del resucitado.
podemos citar algunos textos bíblicos que nos dan la constancia de ellos como* el
texto que narra la confesión de 5edro y la respuesta que da Jes-s; 3 ahora yo te
digo, )- eres 5edro, o se 5iedra, y sobre esta piedra edificar+ mi iglesia y las fuer%as
del infierno no la podrán vencer! KMt. 4B, 4@L como tambi+n podemos citar el pasaje de
la escritura cuando Jes-s resucitado se manifiesta en las orías del lago y la
conversación que Jes-s tiene con ,imón 5edro donde le da las tres recomendaciones
par con su iglesia, apacienta mis corderos! cuida mis ovejas! apacienta mis ovejas!
K&f. Jn 74, 4;64DL y en numerosos textos de #echos de los .póstoles donde aparece
5edro como la figura protagónica en diversos sucesos y acontecimientos.
5edro es la roca de la iglesia, el fundamento sobre el cual se construye el
edificio. &ullmann interpreta este postulado como una permanencia estática del oficio
de 5edro personalmente considerado en la plantaron de la iglesia. 5edro y no los
sucesores, seguiría siendo el fundamento de la iglesia colocado una sola ve% para
siempre, porque fue el primer testigo del Nesucitado, el primer predicador, el que rigió
la iglesia por medio de sus escritos. ,in embargo, no parece ser este el sentido del
conjunto de la promesa del primado. ,i 5edro es el fundamento ultimo de la firme%a y
unidad de la iglesia, es porque tiene las llaves del Neino de los cielos, porque tiene el
poder de atar y desatar en la comunidad terrestre de &risto, porque es el pastor
universal de las ovejas del ,e$or. Es decir que la iglesia no se concibe como un
edificio que se construye a trav+s de los tiempos, sino como una comunidad id+ntica a
si misma al correr de los tiempos. 5arece claro que la iglesia así concebida por &risto
habrá de permanecer intacta en su estructura esencial, tal y como salió de las manos
del Nesucitado* es decir dirigida por los mismos pastores a quienes &risto confió el
cuidado del reba$o y bajo la solicitud pastoral de un pastor supremo* 5edro.
774
'os documentos que manifiestan la sucesión apostólica de los obispos son den
verdad un antiguos. Co podemos decir lo mismo de la sucesión de 5edro en el obispo
de Noma; resulta difícil encontrar antes del siglo ??? ning-n documento en el que se
exprese de una manera explicita que el obispo de Noma tiene el cargo pastoral sobre
toda la iglesia por se el sucesor de 5edro. ,in embargo, hay al menos indicios y +stos
muy antiguos de la posición central que la iglesia romana ocupaba en el seno de la
iglesia universal.
777
c. (eni$o " 2unción $e la Ierar;u+a en la i%lesia
%%=
Cf. KX+<, 7ans, 0a 'glesia, Ed. Herde, Barcelona 19!, "". #%# $ #%
%%1
Cf. C)LLA+@ES, ?usto, )". C-t. "". #2= $ #21
%%%
4b-dem, 5. #!
Esencialmente, los miembros de la jerarquía son los representantes
ministeriales de &risto salvador y cabe%a de su cuerpo. En la persona de los obispos,
a quienes asisten los presbíteros, el ,e$or Jesucristo, 5ontífice ,upremo, está
presente en medio de los fieles. Estos pastores, elegidos para apacentar la grey del
,e$or, son los ministros de &risto y los dispensadores de los misterios de (ios
Kcfr.4&or. <,4L. 'a función de la jerarquía consiste, pues, en suplir la presencia visible
de la humanidad de &risto, sacramento del encuentro entre (ios y los hombres,
desde que subió a los cielos para prepararnos un lugar junto al 5adre!.
778
Stro
elemento constitutivo de la iglesia es el ser considerada como institución de salvación,
como consecuencia directa del aspecto interior. 5recisamente por ser la jerarquía el
sacramento viviente de &risto, capa% de hablar y obrar en su nombre, ella estructura a
la iglesia para que sea en el mundo una institución de salvación, y sacramento efica%
de los dones de (ios a los hombres. 'a ?glesia al establecer toda una estructura como
institución sacramental de salvación queda esencialmente constituida por cuanto
aquella le asegura oficialmente, si se permite la expresión, la comunicación de la
salvación. 'os hombres optan para participar, si lo desean, de la vida divina entrando
en contacto con &risto, camino, verdad y vida! KJn 4<.BL, y en armonía con la
jerarquía, sin la cual nada es seguro.
)res consecuencias importantes se desprenden del papel desempe$ado por la
jerarquía.
6 'a función jerárquica es esencialmente un ministerio al servicio de todo el
cuerpo, y consiste en hacer del conjunto del cuerpo, una nación santa, un pueblo
sacerdotal K#ech.4,4D.7;; Nm 44,48L.
6 'os miembros de la jerarquía son los representantes del conjunto del pueblo
cristiano, capaces de ofrecer a (ios la plegaria y el sacrificio de todo este pueblo.
6 'a función jerárquica es una función transitoria. .l igual que toda la institución
de salvación, dicha función esta esencialmente vinculada a la fase del crecimiento de
la iglesia. .l final del camino sólo subsistirá la jerarquía de la santidad, precisamente
aquella para cuya germinación y crecimiento ha sido constituida la jerarquía
funcional.
77<

> )N5AB)L)DAD E )NDE5E.T)B)L)DAD DE LA )'LE()A
'a infalibilidad es una cualidad espiritual que compromete a toda la ?glesia, y en
determinadas circunstancias de manera especial al colegio de los obispos y al 5apa;
en virtud de las mismas declaraciones doctrinales y costumbres están libres de error.
En el Cuevo )estamento no existe la palabra infalibilidad, pero si el convencimiento de
su realidad efectiva* se emiten las confesiones de fe en el convencimiento de que son
absolutamente verdaderas y válidas Kcfr. Nom. 4:,A; 4&or. 4;,8; /al. 4, 4@L. En las
%%2
5. FAO+EL, o". c-t., ". 221.
%%!
Cf. 4b-d., ". 2!=
iglesias antiguas se consideraban infalibles las decisiones de los concilios
ecum+nicos, desde la edad media se cristali%a cada ve% más la doctrina de la
infalibilidad del 5apa, contra la cual se al%a la protesta de los reformadores del siglo
=>?.
El >aticano ? es el que define dogmáticamente la infalibilidad del 5apa K(%.
4@8764@<:L. El >aticano ?? da la lu% de la doctrina de la infalibilidad de toda la ?glesia
K'/ 47, 7;L. 5recisiones más concretas sobre el carácter irreformable de los dogmas
infalibles se contienen en la declaración Misterium Ecclesiae, de la congregación para
la doctrina de la fe. .unque hasta ahora las iglesias no católicas no han podido
reconocer la infalibilidad de 5apa, aumenta el convencimiento de la necesidad de un
magisterio vinculante. (entro de la infalibilidad de la ?glesia se deben de reconocer
que es infalible cuando define en materia de fe y costumbres. $a infali#ilidad la vamo"
a entender como la im%o"i#ilidad de caer en error. 9e di"tingue entre infali#ilidad
activa y %a"iva. $a %rimera corre"%onde a lo" %a"tore" de la Igle"ia en el de"em%e&o
de "u mini"terio de en"e&ar, la "egunda corre"%onde a todo" lo" fiele" en el
a"entimiento al men"a'e de la fe.
.sí que el objeto primario de la infalibilidad son las verdades, formalmente
reveladas, de la fe y la moral cristiana Kde fe; (% 4@8AL, como un objeto secundario de
la infalibilidad son las verdades que no han sido formalmente reveladas, pero que se
hallan en estrecha conexión con las verdades formalmente reveladas de la fe y la
moral cristiana!.
77;
'a ?glesia desde el inicio de su historia se ha confiado en las manos de (ios, y
está segura en que (ios no le va a fallar. 3o estar+ con ustedes hasta el fin del
mundo!; la ?glesia en cuanto tal va a permanecer. En la ,agrada Escritura aparecen
tres relatos en los cuales se apoya la indefectibilidad. .unque no pare%ca clara
totalmente la conexión entre estos relatos, ahí está el colegio apostólico. . +stos
&risto les da el mandato de misionar por todo el mundo, KMt. 7@, 4@L junto a la
promesa de permanecer con ellos hasta el fin del mundo. Estos relatos van unidos
a la seguridad de que la palabra de los enviados ha de contar con la propia palabra
del 5adre Kcfr. Mt. 4:,<:L. Junto a este mandato les da su espíritu que a +l mismo lo
ha ungido. Este espíritu les ense$ará toda la verdad!. 'os padres de la ?glesia
defendían y creían en la indefectibilidad de la ?glesia. 5rueba de ello son los tesoros
de fe que la ?glesia ha recibido directamente de &risto. ,an .gustín dice* 'o que no
está en la Escritura, lo que hemos guardado por tradición, y lo que se mantiene en el
orbe de la tierra, debe entenderse y conservarse como tradición y definición que
procede o bien de los apóstoles, o bien de los grandes concilios; a quienes la ?glesia
les confía la autoridad en lo que respecta a las cuestiones de la salvación de las
almas!.
? M)()ONAR)EDAD DE LA )'LE()A EN EL MUNDO A.TUAL
%%#
5f. )@@, LudW-n, o%. cit. %. 6)*.
'a ?glesia, enviada por (ios a las gentes para ser 0acramento ,niversal de
0alvación! por exigencia íntima de su misma catolicidad, y obedeciendo al mandato de
su "undador, se esfuer%a en anunciar el Evangelio a todos los hombres. 'os propios
apóstoles, en quienes está fundada la ?glesia, siguiendo las huellas de &risto,
predicaron la palabra de la verdad y engendraron las ?glesias!. 'a obligación de sus
sucesores, el 5apa y los Sbispos, es dar continuidad a esta obra, para que la 5alabra
de (ios sea difundida y glorificada K7)es 8, 4L y se anuncie y estable%ca el reino de
(ios en toda la tierra.
Más en el presente orden de cosas, del que surge una nueva condición de la
humanidad, la ?glesia, ,al de la tierra y 'u% del mundo, se siente llamada con más
urgencia a salvar y renovar a toda criatura, para que todo se instaure en &risto, y
todos los hombres constituyan en Rl una -nica familia y un solo pueblo de (ios.
.nte esa necesidad de continuidad de la Sbra de &risto, el >aticano ?? expresa
su total disponibilidad con estas palabras* 5or lo cual, este santo &oncilio, mientras
da gracias a (ios por las excelentes obras reali%adas por el generoso esfuer%o de
toda la ?glesia, desea tra%ar los principios de la actividad misionera y reunir las fuer%as
de todos los fieles para que el pueblo de (ios, caminando por el angosto camino de la
cru%, difunda por todas partes el reino de &risto, ,e$or y escrutador de los siglos y
prepare los caminos para su venida!. 'a ?glesia, enviada por &risto para manifestar y
comunicar la caridad de (ios a todos los hombres y pueblos, sabe qu+ le queda por
hacer todavía una labor misionera gigantesca. 5ara eso, es siempre necesario
reclutar! a muchos más fieles, que seducidos por el buen testimonio de vida de los
que ya estamos al servicio del 5atrón, que es &risto; se sientan dispuestas a formar
parte de los obreros que harán posible la difícil Misión, conscientes por supuesto que
es el mismo Espíritu el que nos impulsará e iluminará para que se haga seg-n los
designios de (ios, no los nuestros.
,abemos que hay más de seis mil millones de hombres y mujeres en la tierra, y
el n-mero aumenta sin detenerse, muchos que sí creen en (ios a su manera, una
buena parte en Jesucristo, aunque de estos son bastantes los que no creen en la
?glesia, muchos otros con antiguas tradiciones religiosas. Muchos son tambi+n los que
no han escuchado a-n el mensaje de Evangelio del ,e$or que pose y ense$a la
?glesia, y que se convierten a veces en la mira de alguna de las otras grandes
religiones de mundo, que al igual que nosotros quieren conducirlos a lo que para ellos
es la verdad. Stros permanecen ajenos al conocimiento del mismo (ios, otros niegan
expresamente su existencia, incluso a veces la atacan. 'a ?glesia, para poder ofrecer
a todos el misterio de la salvación y la vida traída por (ios, debe insertarse y dar
testimonio bueno del &risto que salva y libera en todos estos grupos con el mismo
afecto con que &risto se unió por su encarnación a determinadas condiciones sociales
y culturales de los hombres con quienes convivió.
Esa es la Misión actual de la ?glesia, encarnarse en inicialmente en el
indiferentismo religioso ya presente en nuestra sociedad 'atinoamericana, para dar
luces de esperan%a a todos los que viviendo sin (ios, viven sin sentido un presente
sin futuro y simple. )ambi+n es reto del presente de la ?glesia, el dar una solución al
fenómeno de un cristianismo que cada ve% más reduce su religiosidad -nicamente a lo
afectivo, dejando de lado la verdadera espiritualidad. #ay mucho fanatismo dentro de
nuestra ?glesia que se ha filtrado de las denominaciones cristianas no católicas, y eso
la vuelve como muy temporal, parece que le quita su propiedad escatológica, porque
lo que se busca es sentir ahora la emoción, que no siempre es fruto del Espíritu, sino
del ritmo y manipulación psicológica. Este y muchos retos a superar dentro de la
misma ?glesia, mas los retos externos, son parte de la Misión actual de la ?glesia de
nuestro tiempo.
@ LA )'LE()A E.UMEN).A
Gn papel comparable a la de misión ha desempe$ado el movimiento ecum+nico
que ha creado nuevas realidades que ha de asumir hoy en el concepto teológico de la
?glesia. En el hori%onte ecum+nico la cristiandad pierde su carácter particularista. 'as
barreras parroquiales se desmoronan cuando una ?glesia se reconoce a sí misma en
otras iglesias del mundo y se entiende a si misma como un movimiento de la -nica
?glesia de &risto. El acercamiento ecum+nico de las iglesias separadas tiene su
comien%o en los siglos =>??? y =?=. 5ero han sido necesarias las terribles
experiencias de las dos guerras mundiales para abrir los ojos de las iglesias sobre las
limitaciones que suponen para ellas los estados nacionales, las culturas particulares y
las ideologías sociales. Estrechamente ligadas al rey y patria, ni siquiera pudieron
sustraerse a las propagandas de guerras a sus países respectivos. El (ios uno y trino
se convirtió en un olimpo de dioses tribales que combaten entre sí. El movimiento
ecum+nico busca la unidad visible de la ?glesia de &risto. &ontribuye a liberar las
iglesias de su vinculación a las iglesias burguesas y políticas de sus respectivas
sociedades. (e +sta manera contribuye a renovar a las iglesias llevándolas a la
unidad de la ?glesia de &risto. Co puede reali%arse la unión de las iglesias separadas
sin una previa renovación interior de cada una de ellas, ni es posible una renovación
sin una liberación. El fundamento interno del movimiento ecum+nico esta en la
plegaria de &risto* para que todos sean uno KJn 4D, 74L. El motivo externo radica en la
catastrófica situación del mundo, en la que la cristiandad solo puede atestiguar ante el
mundo la pa% de (ios a trav+s de la comunión ecum+nica reali%ada al interior de ella
misma.
,i las iglesias se incorporan al movimiento ecum+nico, la teoría de la ?glesia no
puede tener ya como finalidad la auto comprensión de la propia confesión y su
delimitación frente a las otras confesiones. 'a teología de la controversia tradicional
con sus teorías de la distinción, habrá de retroceder ante una teología de la
cooperación orientada hacia la comunión y la concordia. Esto no tiene porqu+ llevar a
una confusión o a una me%cla entre las distintas confesiones, ni tampoco a una
indiferencia teológica. Más bien lo que aparecerá en primer plano será la cuestión de
la verdadera ?glesia. (e la misma manera que se preguntan por la verdadera ?glesia
en la propia forma eclesial se preguntará tambi+n en las otras, pues la verdadera
?glesia es una e indivisible.
SACRAMENTALIDAD DE LA IGLESIA Y SACRAMENTOS DE
INICIACION
1 (A.RAMENTAL)DAD 5UNDAMENTAL DE LA )'LE()A
a. .once!o $e sacrameno
'a palabra sacramento viene del latín 0acramentum!, que expresaba
t+cnicamente la jura de la bandera! por parte de los soldados. (esignó tambi+n la
suma de dinero que se dejaba en lugar sagrado antes de comen%ar un proceso civil y
que en caso de perderlo, quedaba en dicho lugar para ser empleada. En ambos
significados* juramento militar y depósito con ocasión de un proceso, se fundan en lo
mismo, es decir, en la consagración p-blico6jurídica del juramento mediante una
automaldición para el caso de perjurio. 3a antes de )ertuliano era ya empleado este
t+rmino por los cristianos, y que se usó para traducir el vocablo griego m'sterion! en
los textos bíblicos, indicando el plan de salvación que (ios va revelando. Este t+rmino
se aplica tambi+n al bautismo y a la eucaristía y concretamente a las promesas del
bautismo comparándolas así con la jura de bandera de los militares. Es ,an .gustín
quien perfila el concepto de sacramento, que lo define como signo sagrado o palabra
visible. 'a 5alabra, como signo principal de comunicación entre los hombres, sirve
para explicar el papel de estas otras realidades cuyo mensaje se recibe por la vista
Kpalabra visibleL!.
77B
El sacramento es pues signo visible de una realidad invisible. En
cuanto a lo visible del signo hay una semejan%a con lo invisible. El signo sacramental
va a indicar dos cosas* primero como una actitud hecha ya realidad en el hombre, sin
la cual la reali%ación del sacramento carece de sentido, y una eficacia o fuer%a
salvífica comunicada por la reali%ación sacramental. En muchos siglos, la palabra
sacramento, usada como sinónimo de símbolo de lo sagrado, se aplica a centenares
de sacramentos. ,an .gustín enumera 8:< sacramentos. . partir del siglo =??, se
empie%an a destacar siete sacramentos, los que actualmente poseemos. Es en el
sínodo de 'yon K47D<L y en el concilio de "lorencia K488<L, la iglesia asume
oficialmente esta doctrina. 5ero es en el concilio de )rento en donde se definió que los
sacramentos da la nueva ley son siete, ni uno más y ni uno menos. 'os teólogos de la
actualidad, hablan de &risto como sacramento originario y de la iglesia como
sacramento raí% y tambi+n de los pobres como sacramento de &risto. En la expresión
misterio del griego m'sterion!, significó designio! o plan secreto! al principio;
despu+s se empleó para referirse a los ritos secretos de iniciación de las religiones
hist+ricas y de ahí paso a designar los ritos de iniciación cristiana, que son bautismo,
confirmación y eucaristía, que llegaron a ser sinónimos de símbolo y de sacramento.
'as realidades que hoy llamamos sacramentos fueron tambi+n denominadas signos,
pero en esta línea parece más apropiada la palabra símbolo!, del griego s'm2
ballein!, que significa reunir o juntar. Sriginariamente, símbolo refiere a cada una de
las dos mitades de un objeto partido Kanillo, ca$a, moneda, etcL que encuadraba al
juntarlas. (entro de este panorama se empleó como para se$alar los objetos o gestos
capaces de evocar realidades que no pueden ser enunciadas o definidas de modo
adecuado mediante conceptos o t+rminos abstractos. 5ero hay que entender que el
símbolo tiene siempre una semejan%a con la realidad expresada, que constituye la
base de la evocación y de la expresión. 'os sacramentos han sido llamados símbolos,
%%7
Cf. A+<EL CALB) C)R@IS,, 4ara leer una %clesiología elemental, Berbo ,-C-no, Estella,
1991, ". 11#.
porque expresan las experiencias fundamentales de la vida cristiana, que son
invisibles, inefables e indefinibles.
El catecismo Nomano, dice* @el sacramento de la 8ueva ;lianza es una
realidad sensible 5ue, por institución divina, tiene la virtud de significar ' obrar la
santidad ' la 3usticia6. El catecismo de la ?glesia católica dice* @son signos sensibles '
eficaces de la gracia, instituidos por -risto ' confiados a la (glesia, por los cuales nos
es dispensable la vida divina6.
77D
'os sacramentos como fuer%a que brota del cuerpo
de &risto, siempre vivo y vivificante y como acción del Espíritu ,anto que act-a en su
cuerpo que es la iglesia, son las obras maestras de (ios en la nueva y eterna alian%a!
77@
'a iglesia reconoce la existencia de siete sacramentos, y creemos que cada uno
fue fundado por Jesucristo, atribuido por su actividad en la tierra, en otros casos al
desarrollo ulterior de lo que se explicitó, implícito en su misión y ministerio. ,in
embargo, el significado de todos los sacramentos proviene de la inspiración que el
Espíritu de Jes-s dio a los apóstoles y a la iglesia primitiva. 'os que comen%aron a
hablar del n-mero septenario de los sacramentos fueron un grupo de canonistas del
siglo =?? que comentaron el Decretum de /raciano KEsteban de )ournai, Juan de
"aen%a, ,icard de &remonaL y otros teólogos que redactaron las 0entencias K5edro
'ombardoL. El n-mero siete tenía un simbolismo específico* era la suma de tres
Ksímbolo de la divinidadL y del cuatro Ksímbolo de lo creadoL, siete el n-mero perfecto,
el n-mero que une lo par y lo impar, lo cerrado y lo abierto, lo visible y lo invisible,
sinteti%a el movimiento y el reposo, significa la unión del hombre con (ios, el >erbo
encarnado. Es el concilio de )rento que afirmó taxativamente que los sacramentos
son siete, ni más ni menos, ya que son en la ?glesia principio o fuente de justificación,
tambi+n afirmó que los sacramentos fueron instituidos por &risto K(, 4B:4L.
b. Dimensión simbólica $e los sacramenos
Gna celebración sacramental esta tejida de signos y símbolos; seg-n la
pedagogía divina de la salvación, su significado tiene raí% en la obra de la creación y
en la cultura humana, se perfila en los acontecimientos de la antigua alian%a y se
revela en plenitud en la persona y la obra de &risto. En la vida humana signo y
símbolo ocupan un lugar importante, el hombre siendo un ser a la ve% corporal y
espiritual, expresa y percibe las realidades espirituales a trav+s de signos y de
símbolos materiales; como ser social el hombre necesita de signos y símbolos para
comunicarse con los demás mediante el lenguaje, gestos y acciones. 'o mismo
sucede en su relación con (ios!.
77A
'os signos son elementos externos, objetos, palabras, gestos y acciones que
nos ayudan a entender y comprender lo que no es perceptible por los sentidos; lo cual
no permita trascender lo puramente aparente. El signo lo podemos entender desde su
significación literal, como un objeto, fenómeno o acción material que, por
naturale%a o convención, representa o sustituye a otro. El símbolo, lo vamos a
entender como la representación sensorial, perceptible de una realidad;
teniendo en cuanta estos conceptos y significados, podemos entender la
%%1
CA@ES4S&) ,E LA 4<LES4A CA@)L4CA, +o. 1121
%%
4b-den +o. 1117
%%9
4b-dem , +Y 11!7 $11!1
definición los sacramentos como* signos sensibles por medio de los cuales (ios
comunica su gracia a los hombres!.
'os sacramentos son símbolos sagrados, de fe y eficaces por su propia virtud
que reali%an aquello que significan. Co son ritos mágicos, en los que a (ios se les
somete por medio de formulas eficaces por el mero son de las palabras. ,on signos
en los que (ios se nace encontradi%o con el hombre y en los que el hombre se abre a
(ios. ,ímbolos que principian o reanudan un dialogo salvífico entre (ios y los
hombres; el creyente se ha de abrir al símbolo y aceptarlo con fe sumicio:n a (ios,
para que en +l se realice, aquello que los símbolos significan y aquello que el creyente
acepta y cree que significa.
78:
Es menester tener en cuenta que el aspecto simbólico
de los sacramentos no solo se queda en el plano del mero signo como recuerdo de
algo, sino que opera en el ser humano que lo recibe de manera actuali%ada y
actuali%ante, por la gracia divina como medio de salvación. 'a recepción de los
sacramentos debe de ser un verdadero acto humano; el fiel ha de abrirse al signo, ha
de ir al encuentro de (ios en el signo. El fiel ha de querer recibir el sacramento y no
poner obstáculo a su efecto, por ejemplo* la confesión de un pecador sin
arrepentimiento es inválida, una ordenación donde el ordenando no quiera ser
ordenado, es inválida; o un bautismo de teatro o una consagración eucarística sin
intención, etc. 'a recepción de los sacramentos conllevan por naturale%a la gracia
efica% como don de (ios, pues (ios quiere que todos los hombres se salven.
& LO( (A.RAMENTO EN LA E.ONOM)A DE LA (AL:A.)ON
a. Dimensión sacramenal $e la sal#ación
)oda la economía de la ,alvación es sacramento. 'a misma creación tiene
carácter sacramental. Es signo de qui+n es (ios, cómo es (ios, el amor
misericordioso que (ios tiene. En la misma creación hay huella de sacramento. (ios
establece huella específica en hechos y palabras. ,e desarrolla en la medida que se
responde. &risto es el culmen de la sacramentalidad. ,ch+ller llama a &risto
,acramento 5rimordial del padre en sentido que no sólo nos da a conocer, sino
tambi+n da la capacidad para entrar en relación con el padre.
5or eso la historia de (ios con la humanidad tiene una estructura sacramental en el
sentido de que el movimiento que parte de (ios y que retorna a (ios, a lo largo y ancho de
toda la historia humana, va adquiriendo rasgos sacramentales cada ve% más precios que no
se apoyan sólo en la comprensión e interpretación humana, sino que están vinculados a la
promesa explícita y efica% de (ios. ,e vinculan así la dimensión fenomenológica, la
reveladora, la antropológica, la ontológica y la prof+tica.
784
'a ?glesia es sacramento de &risto en sentido que a trav+s de la ?glesia se nos
concede la gracia de &risto, y el hombre entra en el dinamismo de la salvación. 'a
iglesia ejerce su realidad sacramental a trav+s de la palabra, y por los siete
sacramentos. 'os cristianos en su actuar cotidiano tienen un carácter sacramental,
deben ser signo de la realidad de (ios. &reemos que todo el universo ha de adquirir
%2=
A+4@'A, Sant-a0o, Cristo, 'glesia y sacramentos, 4nst-tuto teolD0-co Sales-ano, <uatemala 19#, ". 119
%21
Cf. S. 54I$+4+)@, :Sacramental-dad> Categoría, ermen&utica y eclesiológica, San 5ablo,
&adr-d, %==1, ". 9#.
un sentido sacramental nuevo y más profundo que el implicado en la creación, porque
es fruto de la extensión del misterio de la Encarnación y Nesurrección de &risto.
b. <esucriso sacrameno $el !a$re
Jesucristo es el ,acramento del 5adre (ios. Es el primer sacramento, el
sacramento original, porque de +l dependen todas las demás realidades
sacramentales. 3 es así porque en +l se da la visuali%ación histórica más perfecta del
amor y la gracia de (ios para con los hombres; porque en +l ha aparecido y se ha
manifestado carnalmente la divinidad; porque siendo (ios y hombre al mismo tiempo,
se ha convertido en el lugar privilegiado de encuentro del hombre con (ios y de
comunión entre (ios y el hombre. En &risto culmina la sacramentalidad de la
experiencia preexistente de (ios; y de +l arranca y recibe su sentido la
sacramentalidad cristiana. 5or eso ,an .gustín llego a afirmar que no hay otro
sacramento de (ios sino &risto!. 5or eso tambi+n se le llama a Jesucristo con título
justo como* sacramento original. 5ero, más en concreto podemos explicar y decir que
&risto es sacramento por diversos títulos.
&risto es sacramento tambi+n porque con su vida, sus palabras y sus obras
esta manifestando visiblemente la presencia del misterio y del poder invisible de (ios.
El ser sacramental de la encarnación lo despliega, lo reali%a y lo concreta a lo largo de
toda su vida, a trav+s de sus palabras, sus actividades, sus obras y milagros, que
tiene en sí mismos fuer%a salvadora y posibilitan el encuentro real de los hombres con
(ios. &risto no sólo es sacramento, tambi+n aparece como tal ante los hombres. ,u
ser y su aparecer están en perfecta consonancia. Es aquí donde &risto aparece más
como sacramento para los hombres.
c. La i%lesia sacrameno $el HiIo
'a ?glesia es el ,acramento de &risto. 5orque Rl ha culminado su obra de
salvación entre los hombres con el misterio pascual. Cinguna salvación puede superar
la suya. Cinguna revolución puede igualar la reali%ada por la suya. Cinguna victoria
podrá compararse a la por +l conseguida. 5or su resurrección y glorificación ha sido
constituido en &risto y ,e$or, y nos ha dado el don escatológico del Espíritu. 5ero,
desde su ascensión a los cielos, ya no es posible el encuentro con (ios a trav+s de la
humanidad y corporeidad de &risto. 3, sin embargo, los hombres permanecemos en el
mundo y seguimos necesitando la mediación de lo corpóreo, visible e histórico, como
posibilidad de encuentro pleno con la salvación que ha conseguido &risto, sentado
ahora a la derecha del 5adre
787
. 'a respuesta a esta necesidad, la solución a esta
situación paradójica nos la ofrece &risto en la ?glesia. 'a ?glesia es el primer signo
sacramental, el primer sacramento intra6mundano de la gracia redentora, por medio
del cual se hace presente en visibilidad histórica el don escatológico de &risto
resucitado, y por el que se contin-a y reali%a la salvación para todos los hombres de
todas las +pocas y todo lugar, sin distinción de condición social. 5or eso
precisamente podemos llamar a la ?glesia sacramento principal!, porque toda
sacramentalidad infrahumana y cristiana se explicita desde la ?glesia, conduce a la
%2%
)@@, LudW-n, &anual de @eolo0/a ,o0mEt-ca, Herder, Barcelona, 1991, "". !9.
?glesia, y ha de entenderse en relación con la ?glesia. .hora hay que ver cómo reali%a
o tiene que reali%ar la ?glesia esta sacramentalidad que le viene de &risto, hay que ver
cuáles son las dimensiones por las que es y se manifiesta como sacramento. 5ara eso
hay que saber lo siguiente*
46 1ue la ?glesia es sacramento por su ser, por su misma realidad y
misterio, ya que de manera semejante a &risto, divina y humana a la ve%; está
constituida por elementos visibles y por elementos invisibles; dotada de formas
terrestres y de bienes celestiales. Esta doble naturale%a constituye su propio misterio,
como sucede con el mismo &risto, y hace de ella en su totalidad el sacramento
principal que muestra históricamente la salvación, el don escatológico del Espíritu.
76 1ue 'a ?glesia es y debe ser sacramento por su obrar, por su vida +tica,
por su testimonio en el mundo, por la coherencia de sus obras con su misterio. Co
basta con que se llame y se en verdad sacramento, es preciso que apare%ca como tal
ante los hombres y el mundo, por sus palabras, sus obras, sus compromisos, su
ordenación externa y sus instituciones. ,ólo así atraerá a los hombres a la salvación
de &risto, será sacramento de salvación y signo levantado en medio de las naciones.
Esta es una de sus grandes tareas y responsabilidades.
86 1ue la ?glesia es sacramento por los signos privilegiados por los que
muestra su sacramentalidad. ,i bien todas las acciones de la ?glesia son de alg-n
modo sacramentales, en cuanto que tienden a manifestar la salvación invisible de
(ios, hay acciones o signos en los que la ?glesia manifiesta y compromete de forma
especial su sacramentalidad* son la 5alabra y los sacramentos, a los que ha de unirse
la caridad y el ministerio. 5or ellos la ?glesia no sólo proclama la salvación, sino que
tambi+n la actuali%a, la reali%a prácticamente, y la promueve, porque ella administra la
gracia para alcan%arla.
Estos signos privilegiados son insustituibles y complementarios entre sí. 3, de alguna
manera, todos ellos entran en la celebración de cada uno de los sacramentos para su
reali%ación plena. Es, pues, dentro del gran sacramento de la ?glesia, comunidad de
creyentes, donde hay que situar los siete ritos sacramentales.
&omo aquí sólo se abordaran los sacramentos de la iniciación cristiana, es
importante saber que mediante +stos K9autismo, &onfirmación y EucaristíaL, se
asientan en la vida del nuevo cristiano, los fundamentos de toda su vida de creyente,
recibe la participación en la naturale%a divina, que todos alcan%amos como don
mediante la gracia de &risto. 'os fieles renacidos en el 9autismo se fortalecen en el
sacramento de la &onfirmación y finalmente son admitidos a la Eucaristía con el
mensaje de la vida eterna. &on los sacramentos recibimos cada ve% más los tesoros
de la vida divina y avan%amos hacia la perfección de la caridad.
5ero es muy importante comprender, que los sacramentos no son acciones
mágicas reali%adas por los ministros de cada uno de +stos. ,iempre es necesario el
creer en el poder depositado por &risto en ellos. &risto sana y salva al que se
abandona en su poder desde su fe. Cos que no sean poderosos, sino que nosotros
debemos poner nuestra parte.
- LA )N).)A.)ON .R)(T)ANA
5ara abordar este tema, partiremos con la definición que se tiene de la iniciación
cristiana, el cual se considera en general como aquel proceso por el que una persona
es introducida al misterio de &risto y a la viada de la iglesia, a trav+s de unas
mediaciones sacramentales y extasacramentales, que van acompa$ando el cambio de
su actitud fundamental, de su ser y existir con los demás y en el mundo, de su nueva
identidad como persona cristiana creyente.
788
'a iniciación cristiana parte de unos presupuestos* 46 la convicción; tan antigua
como la misma iglesia, de que la fe evang+lica no es un dato de la naturale%a, que se
adquiera automáticamente, por el simple hecho de nacer. &reer es un acto positivo de
la voluntad, un acontecimiento que sucede en la propia existencia y que tiene su
historia. 76 'a aceptación de que este proceso iniciatorio de la fe se manifiesta en
unas formas objetivas y sucede siempre dentro de una comunidad. 'legar a ser
cristiano es una aventura personal, pero no una aventura solitaria, sino un proceso
orientado desde el evangelio y hacia &risto, al que la iglesia da forma y estructura; por
lo tanto, dice )ertuliano* un cristiano no nace, se hace!, y este hacerse sucede en la
mediación de una comunidad cristiana.
78<

.aracer+sicas $e la iniciación crisiana
En primer lugar, 'a iniciación cristiana es una iniciación totali%ante; en cuanto se
dirige y abarca toda las esferas y dimensiones del hombre* la racional, emocional,
simbólica, espiritual, corpórea, existencia, y vital. Gna iniciación unidimensional no es
una verdadera iniciación cristiana. En segundo lugar, se trata de una iniciación
relacionante* porque es un proceso que conmueve y remueve todo el mundo
relacional; consigo mismo, con los demás, con el mundo, con (ios. la forma de
reali%arla deberá posibilitar esta nueva interrelación, a trav+s de las mediaciones
adecuadas* encuentros personales y comunitarios, oración y celebración, uso de los
bienes materiales. En un tercer lugar se trata de una iniciación dinámica, puesto que
se encuadra en un antes!, un en!, y un despu+s!; y porque aun teniendo un
comien%o y unos momentos significativos; no tiene un fin vital. El dinamismo de la
iniciación se manifiesta en su progresividad, en su tensión hacia el futuro, su contenido
y su verdad no se agota; siempre necesitamos una cierta reiniciación, porque nunca
llegamos a vivir plenamente el misterio al que fuimos iniciados. ,olo al final la lu%
nueva llegara con todo su resplandor.
Elemenos es!ec+2icos $e la iniciación crisiana:
Gno de los elementos es el lengua3e inici1tico; por el que se expresa el estado
itinerante de la iniciación, y las verdades fundamentales de la fe, los contenidos
centrales del evangelio, las costumbres y ritos de la vida cristiana. &onsiste en el
conocimiento elemental que debe tener todo cristiano para poder entenderse con toda
la comunidad de creyentes. El que quiere ser cristiano no se inicia a cualquier misterio,
sino al misterio pascual, ni a cualquier dios, sino al (ios de Jesucristo, ni a cualquier
vida nueva, sino a la vida nueva en el Espíritu.
Gn segundo elemento es el sistema simbólico o de significatividad; por el que se
propone y aceptan, se celebran y se viven unos símbolos o ritos , a trav+s de los
cuales se va expresándole proceso de cambio, el drama de la muerte para la vida, el
go%o del nuevo nacimiento. Este segundo elemento corresponde a las mediaciones de
%22
B)R)B4), ,-on-s-o, 0a 'niciación Cristiana, Ed. S/0ueme, salamanca %==1, ". 22
%2!
4b-dem, ". 2!
la iniciación; en el cristiano no se reali%a la iniciación por cualquier mediación
comunitaria, sino por la mediación de la comunidad de la iglesia, cuerpo de &risto y
templo del Espíritu, madre y maestra a la ve%. 'a iniciación sucede en la iglesia , por
la iglesia y para la iglesia ; la iglesia inicia al misterio, por aquellos ritos y símbolo que
manifiestan, contienen y reali%an el misterio de &risto.
(e igual forma se considerar como elemento com-n la duración programada; ya
que toda iniciación supone espaciación y progresividad que permiten en el nuevo
creyente la transformación, la asimilación, y la maduración. Este tercer elemento es la
actitud de fe evang+lica y de participación activa que se exige al propio sujeto iniciado,
una actitud de conversión personal y la adhesión firme a &risto y a la iglesia, como
contenido fundamental de la misma iniciación.
78;

Dimensiones ine%ranes $e la iniciación crisiana:
(entro de las dimensiones que integran la iniciación cristiana, podemos
menciona* 46 la dimensión teológica* es aquella que poniendo como centro de la
iniciación al personaje (ios, desarrolla y expresa de forma adecuada sus contenidos
esenciales* su iniciativa creadora, su intervención salvífica, su ser trinitario, su
revelación culminante en &risto verdadero (ios y verdadero #ombre, la centralidad del
misterio pascual, la continuación de su obra por el Espíritu, etc. 76 la dimensión
eclesiológica. Es aquella que se manifiesta por la intervención de la misma iglesia,
como mediadora y ala ve% como objeto de iniciación; esto hace que la iniciación sea un
encuentro de la iglesia con el iniciado y de este con la iglesia, la iglesia se convierte
para el iniciado, el lugar de aprendi%aje de la fe. 86 la dimensión personal* es aquella
que indica la intervención subjetiva y personal, es decir conciente, libre y responsable
del mismo sujeto iniciado. . la gracia de (ios y la mediación de la iglesia deben
acompa$ar la respuesta personal de la conversión y la fe como elementos constitutivos
e integrantes de la misma realidad sacramental de la iniciación. <6 la dimensión
sacramental* es menester que la intervención y el encuentro entre (ios y el #ombre se
exprese, se celebre y se haga visible, concreto, histórico, sacramental. ,olo entonces
tenemos certe%a de que lo anunciado sucede, lo creído toma forma y lo predicado se
reali%a. ;6 la dimensión histórica* es aquella que indica que la iniciación es proceso y
progresividad, duración e historicidad, desde y para una historia personal y social
concreta en la que el iniciado tiene que desarrollar su vida.
4 EL (A.RAMENTO DEL BAUT)(MO
El catecismo de la iglesia católica nos define el este sacramento así* el santo
bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana, el pórtico de la vida en el espíritu
y la puerta que abre el acceso a los otros sacramentos. por el bautismo somos
liberados del pecado y regenerados como hijos de (ios, llegamos a ser miembros de
&risto y somos incorporados a la iglesia y hechos partícipes de su misión! El
bautismo es el mas bello y magnifico de los dones de (ios, lo llamamos don gracia,
unión, iluminación, vestidura de incorruptibilidad, ba$o de regeneración, sello y todo lo
mas precioso que hay. (on porque es conferido a los que no aportan nada, gracia
%2#
Cf. 4b-dem, "". 127$129
porque es dado incluso a culpables, bautismo porque el pecado es sepultado en el
agua, unción porque es sagrado y real, iluminación, porque cubre nuestra vergPen%a,
sello porque nos guarda y es el signo de la soberanía de (ios!.
78B

El ritual del bautismo de ni$os nos lo describe de la siguiente manera* es la
puerta de la vida y del reino, es el primer sacramento de la nueva ley!; y el momento
sacramental primario de la iniciación cristiana. El bautismo es punto de partida y a la
ve% referencia de toda la vida cristiana, guarda una estrecha relación con los demás
sacramentos de la iglesia, en cuanto que estos son un despliegue situacionado de la
vida bautismal.
78D
a. La naurale6a $el sacrameno

b. El bauismo " su 5un$amenación b+blica
El significado del bautismo como iniciación en el Cuevo )estamento se da en
un ambiente religioso judío; los judíos tenían su propio rito de iniciación que designaba
y producía la pertenencia al pueblo elegido de (ios y la participación de la
benevolencia de 3ahv+, recibió de (ios la práctica de la circuncisión; a los ocho días
de nacido, todo varón era circuncidado.
El bautismo de Juan era un rito de iniciación bajo formas nuevas, tenía su
modelo en los ritos bautismales de los esenios como de la secta de 1umram, que
acogían mediante el bautismo a los miembros en su alian%a religiosa. este bautismo,
es de penitencia en orden al perdón de los pecados KMc. 4,<Les preparación para el
futuro reino de (ios y a la ve% una referencia al bautismo por el espíritu y el fuego, que
&risto nos proporcionara K'c. 8, 4BL; era conferido por Juan solo a los Judíos ya
circuncidados y solo se recibía una ve%. 'a iglesia ha considerado desde el principio el
bautismo de Juan como mera preparación para el reino de &risto, y su petición era
una anticipación al bautismo y santificación autentica en &risto.
Jes-s se hace bauti%ar por Juan KMc. 8, 4864D; 'c. 8, 74; Jn. 4, 7A68<L para que
se realice toda justicia, porque &risto ha tomado sobre si todos los pecados del mundo
como cordero de (ios. el bautismo &ristiano ha de estar configurado y preparado en el
bautismo de &risto. El bautismo que los apóstoles confirieron siguiendo el bautismo de
Juan, era igualmente un mero bautismo de penitencia, como el bautismo del
precursor.
78@
El bautismo de Jes-s indica sobre todo la nueva etapa de la llegada del
reino en +l, cumplimiento lo anunciado por su precursor; es el momento de su
investidura mesiánica, el momento de la proclamación publica de su misión prof+tica,
sacerdotal y real; momento de del cumplimiento de la misión trinitaria; en el bautismo
Jes-s acepta la tarea del ,iervo de (ios, que +l va cumplir la voluntad del 5adre y con
la fuer%a del Espíritu.
En varios momentos de su predicación Jes-s une el bautismo a su misterio
pascual* cuando la madre de los hijos del debedeo pide a Jes-s que sus hijos se
sienten uno a su derecha y el otro a su i%quierda, Jes-s responde no sab+is lo que
pedís; 0pod+is beber el cáli% que yo voy a beber, o ser bauti%ados con el bautismo
%27
Cf. CA@ES4S&) ,E LA 4<LES4A CA@)L4CA +o. 1%12 . 1%17
%21
B)R)B4), ,-on-s-o, )". C-t. ". !1
%2
Cf. A'ER, ?ohann, 0os Sacramentos de la 'glesia, Ed. Herder, Barcelona 192, "". 2=$2%
con que uo voy a ser bauti%ado2! KMc. 4:, 8@6<:; Mt. 7:, 7:678L; estas palabras
relacionan el bautismo como momento de tránsito y prueba, con la pasión y muerte de
&risto. ,i la muerte de &risto es su bautismo, ser bauti%ados en cristo es participar de
su muerte, como preparación para una nueva vida.
Jes-s en su encuentro con Cicodemo explica el sentido del bautismo como un
nuevo nacimiento, KJn. 8ssL el pasaje esta precedido por un episodio donde Jes-s
anuncia el cambio de alian%a, cambio de relación de los hombres con (ios, una nueva
alian%a en el Espíritu que supone una novedad de vida.
(iversos pasajes del Cuevo )estamento nos muestran que el 9autismo es fruto
de todo un proceso de predicación, fe, y bautismo. En #echos 7, 8D, <4; se$ala la
predicación Xerigmática de 5edro, en el vers. 8D aparece la respuesta de fe y
conversión de cora%ón, si crees de todo cora%ón es posible que seas bauti%ado!
K#ech. @, 8DL. En Mt. 4@, 7: y Mc. 4B, 4;64B; aparece Jes-s enviando a los apóstoles
id por todo el mundo! indica el acto evangeli%ador y la misión a todas las gentes. 'a
fe y la adhesión a &risto supone la disposición a creer en su mensaje, y a seguirle. 5or
el bautismo se expresa la salvación que viene de (ios 5adre, por el #ijo y el Espíritu
,anto el que crea y sea bauti%ado se salvará, el que no crea se condenará! KMc. 4B,
4BL.
78A
c. Desarrollo hisórico $o%m1ico $el sacrameno
El sacramento del bautismo en su desarrollo dogmático, ha sufrido una
evolución a lo largo de la historia, desde la primera comunidad cristiana hasta
nuestros días. .ntes de la institucionali%ación del cristianismo como la religión
imperial, la iniciación cristiana seguía todo un proceso de catecumenado que le daba
consistencia al verdadero sentido del bautismo; pero a partir de este hecho histórico
en la vida de la iglesia, el significado del bautismo va como perdiendo el sentido que
había adquirido en la primera comunidad cristiana y va sufriendo un cambio
fenom+nico en la entendimiento del sacramento, aunque esencialmente sigue
significando lo mismo, sufre un cambio de estructura o esquema del rito, se pasa del
bautismo de adultos y con un proceso catecumenal, al bautismo de ni$os con
formación despu+s de haber recibido el sacramento. 3 ese esquema, llega hasta
nuestros tiempos.
El (acrameno $el Bauismo se%Cn los /a$res $e la )%lesia.
.ntes de referirnos a los 5adres de la ?glesia, es importante que nos
remontemos a los primeros testimonios que tenemos del ,acramentos del 9autismo,
es decir la (idach+. El bautismo en este documento viene a ser de forma
circunstancial, como un hecho vivido en el interior de la predicación de la comunidad
cristiana, se trata de un ritual de desarrollo. 'a (idach+ es la doctrina de los doce
apóstoles* el documento viene a tratar de un ritual del bautismo, en la que se contiene
toda la ense$an%a catequ+tica sobre el camino de la vida. 3a Mateo nos hacía alusión
al bautismo bauti%andoEy ense$ando a cumplirE! KMt 7@,4@67:L. 'a fórmula que
encontramos en el documento es el siguiente* 9auti%ad en el nombre del 5adre, y del
%29
Cf. B)R)B4) ,-on-s-o, )". C-t. 55. #!$7=
#ijo, y del Espíritu ,anto! K(id. >???,4L. .sí tambi+n ,an Justino nos dice al respecto*
&uando se convencen y tiene fe de que son verdaderas estas cosas que nosotros
ense$amos y decimos y prometemos poder vivir conforme a ellasEluego los
conducimos al sitio donde hay agua, y por el mismo modo de regeneración con que
nosotros fuimos tambi+n regenerados, son regenerados ellos, pues entonces toman
en el agua el ba$o en el nombre de (ios, 5adre y ,oberano del universo, y de nuestro
salvador Jesucristo y del Espíritu ,anto! K 5/ B, <7:6<7@L.
7<:
En la tradición apostólica
de #ipólito, nos presenta un ritual completo de la iniciación cristiana, en donde lo
primero que nos presenta es la selección de los candidatos, se trata de una elección
que se parte de la situación familiar y social; seguidamente se advierte el deseo
preservar la identidad de la comunidad cristiana y de alejar a todo aquellos que tenga
relación con los pecados, como la idolatría, el homicidio y la fornicación. En esta
tradición se habla del catecumenado, en donde se imponen las manos que lo hace el
doctor!. Este texto ya resalta con mucha importancia la resurrección de la carne, el
bautismo viene a incluir ya unos ritos posbautismales confirmatoria, es comprendida
como un ba$o en la fe trinitaria!.
5ara los padres de la ?glesia, encontramos que para ,an /regorio Cacianceno,
como &risto, que nos lo ha dado, el bautismo recibe muchos nombres diversos.
Estas denominaciones provienen por una parte de la alegría que nos ofrece el
bautismo, como sucede con cualquier objeto que amamos apasionadamente* nos
complacemos en repetir su nombreE 'e llamamos don, carisma, bautismo, unción,
iluminación, vestido de incorruptibilidad, ba$o del nuevo nacimiento, selloE!.
7<4

'a explicación de ba$o, comprende el tema de la purificación, y al mismo la
sepultura, en cuanto a la inmersión. Esto da apertura a la imitación de la muerte de
&risto y de su resurrección, para purificarse del pecado original. 5ara ,an 9asilio, va a
emplear el t+rmino sfragís!, entendida como la alian%a divina perpetua contraída en el
bautismo entre el neófito y (ios. 5ara los padres el sello sacramental, es infrangible,
indisoluble e imborrable, aun así cuando el bauti%ado se declare sin fe, ese sello
permanece, la infidelidad tampoco borra esa pertenencia y (ios siempre lo considera
como propio. Existe entre los padres una unanimidad de interpretación que permitirá
una magnífica exposición comentada del ritual, es así pues como ya ,an .gustín nos
presentará el tema de competentes!, que se refiere a los catec-menos que se
preparan para recibir los sacramentos. 5ara &irilo de Jerusal+n, nos habla del tema
de la unción, que es total, desde los cabellos hasta todo el cuerpo, como una forma de
vincular al catec-meno con &risto, como olivo bueno.
i. (i%ni2ica$o $el bauismo !ara los re2orma$ores
'a doctrina de los reformadores sobre el bautismo ofrece una notable variedad,
a partir del pensamiento de Martín 'utero, que conviene tener en cuenta.
Martín 'utero afirma la sacramentalidad del bautismo y reconoce su importancia
eclesial. 5ero su posición general sobre la importancia de la palabra, la gratuidad de la
salvación, la justificación por la fe, la contestación del opus operatum! le llevaron
tambi+n a una determinada concepción bautismal. ,eg-n 'utero el bautismo es, si,
para perdón de los pecados, pero su eficacia depende no de la misma administración
%!=
Cf. ,. R. B'E+), 4adres a"ostólicos, &adr-d, 19#=, ". 71.
%!1
Cf. ,. B)R)B4), o". c-t. ". #7.
del sacramento, sino de la fe con que esto es creído. 'os sacramentos son
acontecimientos de la palabra, y tienen una fuer%a salvífica en virtud de esta palabra.
'os sacramentos no tienen una virtud casual, sino más bien dispositiva. ,olo la
palabra de (ios es portadora de gracia. ,olo la fe en esta palabra justifica; de ahí sus
afirmaciones tajantes non sacramentun, sed D(D!0 sacramenti iustifical6 o bien*
sacramenta no implentur dum riunt, sed dum creduntur6. lo esencial del sacramento
no es el mismo rito , sino la promesa de gracia de (ios, expresada en su palabra, y la
fe del sujeto. ,e trata de una fe subjetiva basada en la confian%a, que permite acoger
la promesa subjetiva de la gracia de (ios. para 'utero el bautismo es el agua tomada
por mandamiento de (ios y unida a la palabra de (ios, en agua en realidad no hace
nada, sino la palabra de dios que está con y en la palabra y la fe que se fía de esta
palabra de (ios en el agua. El bautismo obra el perdón de los pecados, pero esto no
significa la interna justificación ni la definitiva victoria sobre el mal, ya que el antigua
.dán tiene que ser en nosotros sofocado diariamente por el arrepentimiento y la
penitencia.! 5ar 'utero, el bautismo es el cumplimiento de una promesa objetiva de
gracia, expresada en la palabra, en una experiencia de fe subjetiva. 5ero ni el rito en
si, ni la fe del ministro tienen gran importancia mas aun la fe sola podría salvar incluso
sin el bautismo.
En cuanto al bautismo de ni$os, 'utero no lo cuestiona, pero pone los principios
que llevará a cuestionarlo. En consecuencia de los planteamientos de fe que presenta
'utero, 01u+ sentido puede tener el bautismo de los ni$os, incapaces de tener
ninguna fe2, solo en caso de los adultos, capaces de escuchar la palabra, de
convertirse y creer, de dar una respuesta confiada a la promesa de gracia, tiene
sentido el bautismo. En el bautismo de adultos, en si no es mas que una ceremonia
que corona el proceso personal del neófito quien, ya justificado por la fe, y
comprometido a vivir seg-n &risto, es capa% de dar con sus obras autentico testimonio
del evangelio, en la comunidad de creyentes y ante el mundo.
7<7
ii El Bauismo en el concilio $e Treno
el concilio de )rento en contraposición de la postura de los reformadores, trata
de reafirmar la doctrina de la iglesia; los puntos mas puntuali%ados son* la eficacia del
bautismo, aunque tambi+n recha%o de actitudes mágicas y supersticiosas;
disposiciones del sujeto, no como causa de eficacia sino como condición de
fructuosidad; importancia de la fe de la iglesia en el bautismo de los ni$os, pero
tambi+n de la responsabilidad de los padres y padrinos en el posbautismo, insistencia
en la doctrina agustiniana del pecado original, y en la necesidad del bautismo para la
salvación.
7<8
iii El bauismo !ara el :aicano ))
El >aticano ?? se refiere al bautismo en diversos lugares. En la 0acrosantum
concillium Co. B<6D: propone las líneas programáticas de la reforma del ritual; la la
Lumen $entium se refiere mas bien al sentido del bautismo en diversos lugares, entre
%!%
Cf. 4b-dem, "", 11#$111
%!2
4b-dem, 5. 11
los que cabe destacar el Co. 44* los fieles incorporados a la iglesia por el bautismo,
quedan destinados por el carácter al culto de la religión cristiana y, regenerados como
hijos de (ios, están obligados a confesar delante de los hombres la fe que recibieron
de (ios mediante la iglesia!
7<<
la ;postolicam actuositatem 8. J2K; se refieren al
bautismo, sobre todo en cuato es principio, fundamento y destilación al apostolado; el
deber y el derecho del seglar al apostolado deriva de su misma unon con &risto
&abe%a, insertados por el bautismo en el cuerpo místico de &risto y robustecidos en la
fortale%a del Espíritu ,anto, es el mismo ,e$or el que los destina al apostolado; son
consagrados como sacerdocio rial y nación santa para ofrecer ostias espirituales en
todas sus obras y para dar testimonio de &risto en todo el mundo!. 3 la unitatis
redintegratio 8. LL; insistirá por su parte en que el bautismo es sacramento que une y
exige la unidad.
$. 5un$amenos eoló%icos
'a reflexión teológica parte del evento de 5entecost+s con el bautismo de fuego
que prometió Jesucristo; y la predicación del evangelio, el anuncio del Terigma por
parte de los apóstoles. Gno de los elementos importantes para la iniciación cristiana,
arrancando con el bautismo, es la profesión de fe, que se sigue despu+s de la acogida
del mensaje evang+lico mediante la predicación de los apóstoles; el espíritu que
conmueve a los hombres mediante el anuncio del evangelio, la aceptación del
creyente y el bautismo. Este esquema de F predicación, aceptación y bautismo6 es el
mismo que encontramos en los pasajes que nos presenta el libro de los #echos de los
.póstoles y la primera comunidad cristiana y KMc. 4B, 4B; Mt. 7@, 4AL; lo que quiere
decir es que el bautismo es signo de la fe y de la buena disposición para convertirse.
El bautismo se reali%a en el nombre de Jesucristo, con ello se se$ala la
dirección y la meta de la conversión* esencialmente se trata de una adhesión a
Jesucristo como el Mesías; por lo tanto el bautismo es un movimiento hacia Jes-s que
establece una relación con +l y crea una pertenencia al mismo. como el bautismo
cristiano se designa con la formula en el nombre de Jesucristo! bien pude
considerarse esto como el acontecimiento fundamental del mismo* el bautismo es la
adhesión a Jesucristo!.
7<;

El acontecimiento representado y reali%ado por el bautismo se describe en la
Escritura y en la tradición con gran variedad de conceptos y de imágenes. El Cuevo
)estamento habla de la participación en el destino de Jesucristo, del don del Espíritu
,anto, del perdón de los pecados, del nacimiento a la vida nueva, de la unión con
todos los bauti%ados de la igualdad radical en la dignidad y de la obligación de llevar
una vida adecuada. ,an .gustín habla del carácter indeleble y de la destrucción y
desaparición del pecado original; y desde el periodo de la escolástica se habla de la
gracia santificante y de la infusión de las virtudes teologales.
9uscando converger todos estos aspectos, la afirmación se obtiene desde dos
caminos* 46 desde la iniciación, la afirmación se fundamenta así* el bautismo es un
%!!
4b-dem, ". %17
%!#
+)CKE, Frans ?. :,octr-na es"ec-al de los Sacramentos;, en > .anual de $eología Dogmática, Ed
Herder, Barcelona 1997, 5. #7
rito de admisión, que produce la corporación a la iglesia cristiana!. En la comunión
solidaria de la comunidad experimentan los bauti%ados la comunión de vida con
Jesucristo, la dinámica de su Espíritu. ,ostenidos por la fe, la esperan%a y la caridad
de los demás, experimenta el don de poder creer, esperar y amar, el perdón de lo
pecados y la liberación de las ataduras de la culpa originaria. En el bautismo se
mantiene un efecto fundamental que la tradición llama el carácter sacramental, cuyo
contenido es la irrevocable pertenencia a la iglesia como base permanente para la
reviviscencia de los otros efectos. 76 el sacramento no apunta directamente a la
iglesia; el gesto del agua lo interpreta la formula bautismal y +sta menciona el nombre
de Jes-s o, en la forma completa actual, el nombre de (ios trino. . partir de ahí se
impone la afirmación básica* el bautismo significa la adhesión a Jesucristo para vivir
en la comunión del (ios trino!. 'a adhesión a &risto dignifica una participación en su
vida, su entrega y su victoria sobre los poderes de la muerte. Mediante la unión con
&risto se supera la vida vieja, se vence al poder mortífero del pecado y se desarrolla el
don de creer, esterar y amar. En la unión con Jesucristo se da el don del Espíritu,
pues el Espíritu ,anto es el Espíritu de Jes-s, el Espíritu de (ios otorgado por +l. (e
la com-n experiencia de haber sido aceptado y de la confesión com-n surge la
comunidad como una comunión fraterna. (e ahí que el agua como purificadora y
vivificante simbolice en el bautismo, morir con Jesucristo, purificación y vida nueva en
la comunión son (ios.
7<B

e. Los e2ecos $el sacrameno $el bauismo
'os efectos del bautismo son cuatro* la justificación, la gracia sacramental, la
impresión del carácter en el alma y la remisión de las penas. En cuanto a la
justificación, se puede decir que consiste en la remisión de los pecados, en la
santificación y en la renovación interior del hombre Kcfr. (%. DAA, &atecismo, n. 4A@AL.
.l recibirse debidamente el bautismo, se consigue la remisión del pecado original y en
los adultos la remisión de todos los pecados personales, ya sean mortales o veniales.
En cuanto a la santificación interna, consiste en la infusión de la gracia santificante, de
las cuales se recibe las virtudes teologales, la fe, la esperan%a y la caridad, junto a ello
las los dones del Espíritu ,anto. (ios toma posesión del alma y dirige el movimiento
de todo el organismo sobrenatural, la ,agrada Escritura dirá* 9auti%aos en el nombre
de Jesucristo para remisión de vuestros pecados, y recibir+is el don del Espíritu
,anto! K#ech 7,8@; 77, 4B; 4&or B,44; Nom B,8ss; )it 8,;; Jn 8,;L. En cuanto a la
gracia sacramental, supone un derecho especial al recibir los auxilios espirituales para
vivir cristianamente, como hijo de (ios, &on El fuisteis sepultados en el bautismo, y
en El, asimismo, fuisteis resucitado por la fe en el poder de (ios, que lo resucitó de
entre los muertos! K&ol. 7,47L K&fr. &onc. >aticano ??, ,nitatis redintegratio, 77L. En
cuanto al &arácter bautismal, el bautismo recibido válidadmente imprime en el alma
una marca espiritual indeleble, que es el carácter y por eso este sacramento no se
puede repetir K(e fe, &onc. de )rento, (%. @;7 y @;D; &atecismo, n. 4474L. &on el
carácter se reali%a una semejan%a con Jesucristo que implica la incorporación del
bautismo al &uerpo Místico de &risto, que es la ?glesia, por eso es que todo aquel que
recibe válidamente el bautismo aunque sea haya bauti%ado fuera de la ?glesia católica,
%!7
Cf. 4b-dem 55. 1%$1!
se convierte en miembro de la ?glesia y es que no sólo se incorpora al &uerpo Místico,
sino que se participa tambi+n de sacerdocio de &risto, adquiriendo el derecho de
continuar con la misión salvadora y sacerdotal del Nedentor, 'a vocación cristiana es,
por su misma naturale%a, vocación al apostolado! K(ecreto .postolicam actuositatem,
del &onc. >aticano ??, n. 7; &onst. 'umen gentium, nn. 84 y 88L. En cuanto a la
remisión de las penas, ,an .gustín ense$a que el bauti%ado que partiere de esta vida
inmediatamente despu+s de recibir el sacramento entraría directamente en el cielo.
'os Efectos del 9autismo son pues* ,antificador, que a trav+s del bautismo se tiene
un nuevo nacimiento por la participación, en forma adoptiva, en la naturale%a divina. .
trav+s del bautismo se recibe o imprime el carácter* se es fiel cristiano y toda la vida
adquiere un carácter sacramental. ,e es hijo de (ios. ?nfunde la gracia y virtudes y
dones del Espíritu ,anto; se es 5urificador* 5orque perdona todos los pecados,
porque remite todas las penas, la culpa al infierno, y pena al purgatorio.
7<D
2. Minisro " (uIeo $el (acrameno $el Bauismo
El anali%ar quienes son el ministro y sujeto del bautismo, nos permite ver sobre todo la
importancia que tiene +ste como rito de iniciación tanto para la ?glesia como para la
salvación del individuo, y ayuda a tener respuestas a la problemática sobre la valide%
de todo bautismo adecuadamente administrado. #ay que saber que existe el llamado
bautismo solemne y el bautismo de emergencia o bautismo en caso de necesidad. El
solemne es el que se celebra de manera ordinaria en el templo y en presencia de la
comunidad, el de emergencia es que reali%a a petición del creyente con fines de lograr
la salvación que el mismo ,e$or Jesucristo posibilitó con su venida, muerte y
resurrección.
%l Ministro: El &oncilio 'ateranense ?> celebrado en 474;, decidió que* El
sacramento del bautismo aprovecha para la salvación tanto para los ni$os como para
los adultos, fuera quienquiera el que lo confiera debidamente en la forma de la
?glesia
7<@
!. ,in embargo desde el comien%o se distingue entre el ministro del bautismo
solemne y el ministro del bautismo en caso de necesidad. 'os ministros ordinarios del
bautismo solemne son el obispo, los sacerdotes Ken primer lugar los párrocosL y los
diáconos, en cuanto sus colaboradores. 9ien sabemos que el mandato de bauti%ar se
dirige a los apóstoles. 5ero los apóstoles no bauti%aron muchas veces por sí mismos,
sino que dejaron que lo hicieran otros K#ch 4:,<@; 4&or 4,4DL. El ministro del bautismo
en caso de necesidad puede ser cualquier hombre, la condición necesaria para ello
es* aL debe tener uso de ra%ón; bL debe guardar la forma de bauti%ar de la ?glesia; cL
debe tener intención de hacer lo que hace la ?glesia. ,i bauti%a un laico sin necesidad,
el bautismo es válido, pero el que administra viola las leyes de la ?glesia.
%l &u'eto: 5uede ser destinatario del bautismo todo hombre que no ha sido bauti%ado
todavía, pues (ios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento
de la verdad K4)im 7,<L, y el bautismo es la puerta de acceso al reino de (ios KJn 8,;L.
.l decir todo hombre se quiere poner en claro que no se puede bauti%ar animales.
%!1
Cf. )@@, LudW-n, &anual de teolo0/a do0mEt-ca, Herder, Barcelona, 1991, "". #%7$#%.
%!
Cf. CDd-0o de ,erecho CanDn-co, can. 1!% . ,S =%.
)ampoco se puede bauti%ar a los muertos, porque los sacramentos son para personas
vivas. 'a edad para recibir el bautismo es desde el mismo día del nacimiento o hasta
el mismo día de la muerte. 5ero si ya se es adulto y se va a recibir el bautismo
solemne, se debe hacer el proceso llamado catecumenado, tiempo para conocer la
doctrina de la ?glesia.
= LA .ON5)RMA.)ON
a. .onsiución $el sacrameno $e la con2irmación
.lgunos teólogos modernos han confesado que el sacramento de la
confirmación, es uno de los sacramentos más olvidados, y en la práctica menos
apreciado. Este sacramento, es el sacramento del Espíritu ,anto y de sus carismas,
resulta que es la consagración para el apostolado; dentro de ese clima presentamos
algunas ra%ones por las cuales &risto constituyó este sacramento* ,anto )omás dice
que &risto lo instituyó no usándolo sino prometi+ndolo como (on del Espíritu ,anto;
ya en el .ntiguo testamento* ,e prefigura en ?saías @*eposar1 sobre él el espíritu de
:ahveh: espíritu de sabiduría e inteligencia espíritu de conse3o ' fortaleza, espíritu de
ciencia ' temor de :ahveh6 K?s 44,7L* es el espíritu del ,e$or que llega. .sí mismo en
las promesas mesiánicas de Jeremías, y en E%equiel* pondr+ mi espíritu en sus
cora%ones y sellar+ una alian%a nueva!. En el Cuevo )estamento* Jes-s lo promete
como (on del Espíritu ,anto, 'o anuncia como .lguien que vendrá cuando Rl se vaya,
y en 5entecost+s se cumple la promesa del envió del Espíritu ,anto; en los #echos de
los .póstoles es el Espíritu ,anto el que hace 5osible la apertura a los samaritanos.
En #echos el Espíritu ,anto es administrado por los apóstoles.
7<A
5odemos afirmar
entonces que este es el sacramento del Espíritu ,anto, sacramento que lo siguen
administrando los sucesores de los apóstoles, los obispos.
b. 5un$amenación b+blica
En el Cuevo )estamento no es posible encontrar un rito para la colación del
Espíritu ,anto separado del bautismo como forma regular de la iniciación cristiana.
,implemente cabe buscar algunos elementos que ofrecen un punto de apoyo a la
práctica y la teología posterior de la confirmación.
5ara el Cuevo )estamento el don del Espíritu pertenece al acontecimiento
bautismal; seg-n los pasajes de #echos de los .póstoles, aparece en conexión con
una imposición de manos por parte de los apóstoles; en la carta a los #ebreos se
menciona sucesivamente como realidades autónomas las absoluciones y la
imposición de manos! K#eb. B, 7L. Gno de los elementos primordiales del sacramento,
se fundamenta bíblicamente en la imposición de manos que reali%aban los apóstoles,
cuando los paganos abra%aban la fe cristiana, eso lo encontramos en numerosos
textos del libro de los #echos, en las misiones de 5edro y de 5ablo, como de los otros
apóstoles; a la imposición de las manos, el nuevo creyente recibía el Espíritu ,anto.
Co está demás recordar que la imposición de las manos era parte del rito iniciatorio
del bautismo, no como un rito independiente, eso no permite reconocer ning-n rito
%!9
Cf. L. )@@, o". c-t., ". #21.
específico para la colación del Espíritu ,anto fuera del ba$o bautismal.
7;:
'a
imposición de manos la encontramos en la 9iblia como un gesto de entrega y
transmisión de vida, fuer%a, poder y autoridad, como bendición KMc. 4:, 4864BL; como
gesto de curación KMc. ;, 78L; la unción con el aceite es signo de reale%a, y de
sacerdocio que comprometía al ungido al servicio de los demás. En el Cuevo
)estamento la unción se asocia a la transmisión del Espíritu, aparece como imagen de
la donación del Espíritu que se cumple en el bautismo.
c. E#olución hisórica $el $o%ma $el sacrameno $e la
con2irmación
En el rito de la iniciación tal como se desarrolló en la iglesia antigua, entraban
varias imposiciones de manos y unciones, seg-n #ipólito, se seguía un rito diferente,
en las distintas regiones donde se había propagado el cristianismo, pero siempre con
ese carácter pneumatológico, aunque la imposición de manos nunca se separa del rito
bautismal.
(urante el siglo ?> empie%a en Sccidente a separarse la imposición de manos
episcopal de la celebración del bautismo. )res son los factores que contribuyeron a
ese desarrollo durante siglos* 46 el convencimiento creciente de la necesidad del
bautismo de los ni$os lo mas pronto posible, vinculado a la doctrina del pecado
original. 76 la acogida de herejes bauti%ados, que se reali%aba mediante la imposición
de las manos del obispo, pero sin nuevo bautismo. 86 la fundación de comunidades
filiales y desdoblamiento anejo del ministerio episcopal* los presbíteros bauti%aban y
mas tarde el obispo imponía las manos. 3 para la celebración de esa imposición de
manos se generali%ó el vocablo confirmación!.
7;4

'a teología escolástica considera la confirmación como un sacramento
propiamente dicho y fundamenta su carácter irrepetible en la propia característica de
firme%a que se imprime en el alma.
'as declaraciones del magisterio de la oficial de la iglesia hacen hincapi+, frente
a la práctica de la iglesia oriental, en que la confirmación es función ordinaria del
obispo, aunque admite excepciones que están oficialmente determinadas.
En el siglo ==, y como consecuencia de la renovación lit-rgica, la teología
católica ha dado y un renovado +nfasis a la idea de la iniciación unitaria, el
sacramento se celebra con toda la comunidad y desemboca en la celebración de la
eucaristía. En la incorporación de adultos, el bautismo y la confirmación suelen
celebrarse en el mismo acto comunitario; por ese motivo cada sacerdote delegado
para el bautismo de adultos tiene tambi+n por derecho jurisdicción para confirmar
Kcan. @@8. 7L. El sacramento de la confirmación se confiere mediante la unción con el
crisma en la frente, la imposición de manos y las palabras recibe el sello del don del
Espíritu ,anto!.
$. 5un$amenos eoló%icos
%#=
+)CKE, Frans ?. :,octr-na es"ec-al de los Sacramentos;, )". C-t. ". !
%#1
Cf. 4b-dem. "". 7$1
)oda teología de la confirmación supone una pneumatología y una eclesiología,
no como realidades yuxtapuestas, sino como realidades coordinadas e íntimamente
unidas. 'a iglesia es creación y don del Espíritu. El espíritu se da a la iglesia y a
trav+s de ella, por medio de la palabra y los sacramentos; entonces, 01u+ ra%ones
nos conducen a afirmar que la confirmación es unas sacramentali%ación especial del
Espíritu2, si alguna cosa aparece con claridad a lo largo de la tradición de la iglesia
respecto a la confirmación, es precisamente que +sta nos da el don del Espíritu
,anto.
7;7
'a confirmación se ha venido desarrollando efectivamente desde la
imposición de manos y la unción episcopal como el -ltimo acto de la liturgia bautismal
de la iglesia antigua. Ese acto era, como el sello en un documento, el sellado!, el
refrendo del acontecimiento bautismal. 3 exactamente eso podría decirse tambi+n de
una interpretación actual del bautismo y de la confirmación como elementos de la
iniciación cristiana* la confirmación es el sello, la ratificación y consumación del
bautismo. 'o que ha de completarse en el bautismo despu+s de la situación concreta,
en quienes han sido bauti%ados de adultos, la confirmación subraya especialmente el
aspecto de la plena incardinación a la iglesia con todos los derechos y obligaciones;
así como el aspecto de la delegación y fortalecimiento para el testimonio, en aquellos
que fueron bauti%ados siendo menores de edad; la confirmación que reciben a la
edad de adolescentes se convierte en signo suplementario de la decisión de fe
personal.
7;8

'os teólogos llegaron a afirmar que la confirmación era necesaria con
necesidad de medio, porque una vida cristiana que se posee radicalmente, pero que
no se puede desarrollar convenientemente, es tan solo media vida. pero prescindiendo
de estas sentencias y de su exageración, los argumento sobre los que se basan,
siguen teniendo valor. El concilio >aticano ?? no concibe un miembro inactivo; es est+ril
para si y para el cuerpo. 'uego todo cristiano tiene que poseer este Espíritu de
sabiduría y de fortale%a que le ense$e todas las cosas y le de facultad para
comunicarlas y fortale%a para llevar a cabo su apostolado como cristiano inmerso en el
cuerpo místico de &risto que es la iglesia.
7;<
i. E2ecos $el sacrameno
El efecto del sacramento es la efusión plena del Espíritu ,anto, como es sabido
el cuerpo es templo del Espíritu, y por lo tanto de la ,antísima )rinidad KJn 4<,78; 4&o
8,4BL, la confirmación nos pues confiere la plenitud de la vida cristiana y nos da de
manera especial el gran (on del Espíritu ,anto K&onfiere la plenitud del Espíritu
,antoL. .sí mismo confiere la fortale%a para vivir como &ristiano y defender la fe K&fr
(, 484AL, esto no es más que el derecho a las gracias actuales. .umenta la gracia
santificante, es decir que le confiere crecimiento y profundidad, la gracia santificante el
efecto propio en todos los sacramentos, es decir las virtudes infusas y los dones del
Espíritu ,anto, que se infunden juntamente con la gracia y que crecen con ella
proporcionadamente.
7;;
5or otro lado confiere tambi+n la gracia sacramental, que es
propia y específica de este sacramento, que no es más que la gracia confortante, que
%#%
Cf. ,. B)R)B4), o". c-t. ". !17$!11
%#2
+)CKE, Frans ?. :,octr-na es"ec-al de los Sacramentos;, )". C-t. ". 9
%#!
A+4@'A, Sant-a0o, )". C-t. 5. 129
%##
Cf. L. )@@, o". c-t., ". #!2.
va a fortalecer el alma para poder confesar valiente y p-blicamente la fe ante los
hombres y defenderla contra sus adversarios. ?mprime carácter! indeleble* se da una
mayor configuración con &risto y una mayor vinculación con la ?glesia, es decir que
qui+n lo recibe se hace soldado de &risto y recibe la potestad de confesar la fe de
&risto. Stros de los efectos de este sacramento es que nos introduce más sutilmente a
la filiación divina KNm @,4;L; aumenta así mismo los dones del Espíritu ,anto;
perfecciona tambi+n el vínculo con la ?glesia Kcf '/ 44L. 3 el efecto específico de la
confirmación es la consumación de la gracia bautismal.
e. Minisro " suIeo $el sacrameno $e la con2irmación
Minisro $e la con2irmación.
El ministro Srdinario de la confirmación es el Sbispo, así se determina en el rito
latino Ken Sriente es ordinario el presbítero que no sólo bauti%a, sino que +l tambi+n
da inmediatamente la confirmación en una sola celebración, utili%a el crisma que el
patriarca ha consagradoL, dentro de la ?glesia latina, se aplica la misma disciplina
especialmente en los bauti%os de adultos y en aquellos que son admitidos en
comunión con la ?glesia un bauti%ado de otra comunidad cristiana K&?& c. @@8,7L. El
Sbispo por ra%ones graves puede conceder a un presbítero la facultad de administrar
el sacramento K&?& c. @@<,7L. Es un oficio del Sbispo en cuanto que ellos son
sucesores de los apóstoles y que ellos han recibido la plenitud del sacramento del
orden K-atecismo n. 4848L. En caso especial puede un presbítero administrar el
sacramento, es decir cuando se está en peligro de muerte K&?& c. @@8,8L. El presbítero
debidamente autori%ado es ministro extraordinario.
7;B
(uIeo $el (acrameno.
Es sujeto del sacramento todo bauti%ado que no est+ confirmado y quiere
hacerlo K&?& c. @@A,4L, los sacramentos del 9autismo, &onfirmación y Eucaristía, los
tres juntos forman una unidad, estos tres sacramentos son los sacramentos de
iniciación, de ahí que los fieles en el tiempo oportuno tienen la obligación de recibir el
sacramento K&fr. &?& c. @A:L. Stra propuesta de la ?glesia latina es que todo sujeto
debe tener la edad del uso de ra%ón, con esto se tiene una excepción que refiere el
caso de peligro de muerte en donde pueden confirmarse los ni$os a-n si no han
al%ando la edad suficiente de ra%ón Kcfr. &?& cc. @A4; @@A, 8L. .sí mismo para la
licitud del sacramento se necesita estar en estado de gracia y tener la catequesis
preparatoria, la gracia bautismal es una gracia de elección gratuita e inmerecida que
no necesita una ratificación! para hacerse efectiva! K-atecismo, n. 48:@L. En este
sacramento así como para el 9autismo es necesario que el candidato deben de tener
un acompa$ante espiritual, aquí la importancia de los padrinos, de preferencia que
sea el mismo para ambos sacramentos.
7;D

f. Materia y forma del sacramento
%#7
Cf. 4b-d., "". #!7$#!1.
%#1
Cf. 4b-d., ". #!9.
La Materia: Co existe ninguna definición del Magisterio de la ?glesia sobre la
materia esencial del sacramento de la confirmación. 'as opiniones de los teólogos
están divididas en tres diferentes posturas y son las siguientes*
.L Gnos invocando a su favor el testimonio de la ,agrada Escritura K#ch @,4D; 4A,B;
#ebr B,7L, sostienen que -nicamente la imposición de manos es la materia esencial.
9L Stros, invocando a su favor declaran que -nicamente la unción con el santo crisma
es la materia esencial. &L Mientras que la mayor parte de los teólogos de la
actualidad, de acuerdo con la práctica seguida en la ?glesia, consideran como materia
esencial la unción de ambos elementos* la imposición de manos y la unción en la
frente. 'a imposición de manos pertenece al signo sacramental, como se prueba por
el claro testimonio de la ,agrada Escritura y la tradición. Es un rito por medio del cual
se está transmitiendo un poder o se delega una responsabilidad.
La (orma: Esta consiste en las palabras que acompa$an la imposición individual
de manos, imposición que va unida con la unción en la frente. >arios 5adres de la
?glesia K)ertuliano, &ipriano, .mbrosio, etc.L mencionan juntamente con la imposición
de manos, mencionan una oración pidiendo la comunicación del Espíritu ,anto. ,eg-n
#ipólito, el obispo recita primeramente una oración pidiendo la gracia de (ios,
mientras tiene las manos extendidas sobre los confirmandos* 'a unción que sigue
despu+s y la imposición individual de manos van acompa$adas de esta fórmula
indicativa* te unjo con el santo óleo en el nombre del 5adre, del #ijo y del Espíritu
santo!. (icho en otras palabras, la forma del sacramento es lo que se hace pero que
o siempre se ve, son en este caso, las oraciones que el obispo recita y que
lógicamente no vemos, solo escuchamos. (e manera que, unidas la materia y la
forma del sacramento y administrado por un ministro competente en el sujeto capa%
de recibirlo, el sacramento es válido y lícito.
7 LA EU.AR)(T)A
a. 5un$amenos b+blicos
'a eucaristía como celebración de la pascua de &risto, ahonda sus raíces en la
pascua celebrada en la tradición Judía, fiesta inaugurada en la primera pascua que los
israelitas tuvieron en las vísperas de su liberación de la esclavitud en Egipto, que a lo
largo de la historia se fue perfilando como la fiesta mas importante judía. Es en ese
contexto de fiesta donde surge la eucaristía así como nos lo narran los testos de los
evangelios.
)enemos cuatro fuentes que nos narran cómo instituyó &risto la eucaristía en
su -ltima cena* Mt 7B, 7B67A; Mc 4<,7767;; 'c 77, 4;67: y 4&o 44, 7867B, tambi+n se
a$ade a Juan, con la diferencia que este no narra directamente los gestos eucarísticos
de la cena, es en el capítulo B de este evangelio que nos presenta un discurso del
pan de vida!, en el cap. 48, el lavatorio de los pies y en el cap. 4; el simbolismo de la
vid. 'as cuatro fuentes tienen un aspecto literario, en donde se dan puntos de
coincidencia y diferencias, así mismo se toma en cuenta la historia de su redacción y
transmisión, más a-n sobre el sentido teológico que expresa la comunidad cristiana.
En cuanto al análisis literario de los relatos, tres van a situar la -ltima cena en el
conjunto de la historia de la pasión KMt, Mc y 'cL, en 4 &o 44, 7867B, nos presenta
como un argumento contra la falta de fraternidad en &orinto; a estas ra%ones se han
agrupado las cuatro fuentes de dos en dos, como dos tradiciones, la de Mt, Mc. y la
de 'c. 3 &or.
En cuanto al relato más antiguo algunos autores como Marxsen cree que las
palabras sobre el vino en 'c y &or. son los más antiguos, teniendo la alian%a en primer
t+rmino, mientras que las de Mc, identificado con la sangre, obedecen a una evolución
cristológica ulterior.
7;@
5ara 9enoit, Jeremías, (upont, 5atsch, 5esch; Mc. es el más
antiguo, mientras que para ,chPrmann 'c es el más antiguo; para 'eenhardt, 9et%,
Marxsen es &o; '+on6(ufour, considera que es 'c y &o. 9uscando al antigPedad de
los relatos, se tiende a relativi%ar, cayendo en un tono de escepticismo e impotencia
en los autores, 5atsch dirá que en cada relato hay estadios más antiguos y más
recientes; no se puede llegar a un proceso cronológico; no se puede llegar a las
ipsissima verba ?esu!,
7;A
no se puede llegar a reconstruir exactamente las palabras
concretas de Jes-s sobre el pan y el vino, más allá de su contenido. 'os cuatro
relatos van a describir la -ltima cena como una comida solemne, especial, de
despedida, dentro o en la cercanía de la pascua, a-n así existe la duda en cuanto a
una contradicción que existe entre los sinópticos y Juan, ya que Juan sit-a la pascua
en el momento en que Jes-s está ya en la cru% KJn 4@,7@L, los sinópticos afirman que
fue cena pascual he deseado comer esta pascua con vosotros!, es Jeremías quien
defiende que fue una cena pascual.
'os sinópticos, al hacer coincidir la cena de Jes-s con la pascual, parecen dar a
entender que la eucaristía cristiana es nuestra nueva cena pascual, y al hacer coincidir
la muerte de &risto con la fiesta misma de pascua F4; de Cisán6 quieren ver todo el
misterio de &risto a la lu% de la pascua. 5ero tambi+n en Jn podría verse una intención
teológica* interpretando la eucaristía como novedad radical, y no como nacida de la
cena pascual, y presentando a &risto como el verdadero &ordero pascual inmolado,
porque coincide su muerte con la hora en que eran sacrificados los corderos en el
templo.
7B:

En base a esto se concluye que si la cena, fuera o no un rito pascual, se
celebró en un clima muy cercano a la pascua, aunque con el sentido de la nueva
pascua centrada en Jes-s. )ambi+n es claro que si los sinópticos interpretaron en
clave pascual no sólo el misterio de al muerte de &risto; 5ablo y Juan lo hace
igualmente. En cuanto al paralelismo con la celebración de los judíos como memorial
del primer +xodo, la muerte de &risto es el nuevo +xodo Kcfr. Jn 48,4L y que +l es el
aut+ntico &ordero pascual que se inmola por todos Kcfr. 4 &o ;,D y Jn 4A,8BL. 'a
eucaristía pues se entiende como el equivalente cristiano de la cena pascual judía, del
que los sinópticos lo proyectaran hacia atrás, narrando que la cena de Jes-s es como
una cena pascual, aunque ellos no quieren decir que fue una cena pascual, sin que lo
es en sí, es una eucaristía cristiana.
Co solo tenemos los testimonios de los cuatro evangelios, aunque no haya
concordancia la narración de los sinópticos, con la de Juan, sabemos que, para que
los cuatro hagan +nfasis en el acontecimiento pascual de &risto, tubo que haber
sucedido en la historia. .demás tenemos los testimonios de los hechos de los
%#
Cf. ?. AL,A*LBAL, 0a celebración en la iglesia, sacramentos( la eucaristía, S/0ueme,
Salamanca, 19, t.44, ". %1=.
%#9
4b-dem, ". %11.
%7=
4b-dem, ". %1
apóstoles, donde nos narran la convivencia y la celebración de la eucaristía en la
primera comunidad cristiana; al igual que las cartas de 5ablo, y las cartas pastorales
donde ya se deja ver una estructura de la eucaristía, que nace con las cenas del
se$or, con sobre +nfasis en la ultima cena antes de su pasión, muerte y resurrección,
las comidas con sus discípulos ya Jes-s Nesucitado, que pasa a la primera
comunidad, y se trasmite como sacramento por excelencia de la iglesia de &risto que
se re-ne para conmemorar ese acontecimiento.
b. Desarrollo hisórico $el $o%ma
3a en el siglo ? se separa la acción eucarística del pan y del cáli% del banquete
com-n y se asocia con el servicio divino de la palabra, conocido por la práctica
sinagogal judía. 'a fiesta convival permite subrayar la acción de gracias sobre el pan
y el vino, la eu&haristía, que desde aproximadamente desde el a$o 4::, este termino
se convirtió en el nombre habitual de la celebración. En el griego profano la palabra
tiene un doble significado y designa tanto la acción ben+fica reali%ada como la
respuesta agradecida a la misma. (e manera similar, en el lenguaje eclesiástico el
sustantivo euXharistia, no solo indica el acontecimiento lit-rgico, sino tambi+n los
dones que estaban en el centro del mismo, como con el pan y el vino.
&on ello se hace hincapi+ en el carácter catabático de la liturgia* el servicio
divino cristiano es ante todo aceptación agradecida de la salvación que se otorga
desde arriba.
7B4

(an A%us+n. )iene un doble lenguaje, en unas ocasiones explica la eucaristía
en una clave simbólica!* que es signo, sacramento, y no la resipsa!. En este sentido
se distinguen del cuerpo eucarístico de &risto y su cuerpo histórico. ,ubraya tambi+n
la dimensión eclesial de la eucaristía, insistiendo en el aspecto dinámico de su
celebración, lleno de simbolismo y significado* la eucaristía está ordenada a construir
el cuerpo eclesial de &risto y es su mejor símbolo, )al ve% surja en algunos esta idea*
0cómo puede ser que este pan sea su cuerpo y este vino su sangre2 Estas cosas,
hermanos míos, llámense sacramentos, porque una cosa dicen a los ojos y otra a la
inteligencia. 'o que ven los ojos tiene apariencia corporales, pero encierra una gracia
espiritual! K,ermón 7D7; cf. ,olano, ??, 74:6744L.
7B7
,an .gustín no pone el acento en
la eucaristía en sí misma, sino en su relación con el receptor, es decir, en su finalidad
-ltima, la unión de los cristianos con &risto, como un concepto dinámico y
eclesiológico de la eucaristía. )anto así que para +l el cuerpo verdadero! de &risto
sería la comunidad eclesial, y el cuerpo místico! Ksimbólico, sacramentalL, la
eucaristía!.
7B8
En la e$a$ Me$ia. En los siglos ?= y =? se vivieron fuertes controversias
entorno a como explicar la presencia real de &risto en la eucaristía. 5or el que se
acent-o la tensión entre el realismo y el simbolismo. En el s. ?=, 5ascasio Nadberto
KrealistaL y Natrammo Ksimbolista!L; 5ascasio subraya la identidad entre el cuerpo
eucarístico de &risto y su cuerpo histórico, sin mirar la finalidad dinámica o simbólico6
eclesial del sacramento, sino que más bien al hecho de la presencia del &risto
%71
+)CKE, Frans ?. :,octr-na es"ec-al de los Sacramentos;, )". C-t. ". 9=9
%7%
Cf. ?. AL,A*LBAL, 0a celebración en la iglesia, sacramentos( la eucaristía, S/0ueme,
Salamanca, 19, t.44, ". %1!.
%72
4b-dem, ". %1#.
histórico en nuestra eucaristía. Natrammo por el contrario pensaba que el cuerpo
eucarístico de &risto no puede ser id+ntico al histórico, y que su presencia hay que
entenderla en las claves simbólicas y espirituales.
7B<
(e por medio se encuentran las
dos concepciones de ,an .mbrosio y la de ,an .gustín. En el siglo =? se repite la
discusión, 9erengario es el simbolista!, siguiendo parcialmente a ,an .gustín y los
escritos de Natrammo. El contrario es 'anfranco que es el realista!. El simbolismo de
9erengario se convirtió en antirrealismo, explicando la presencia real de &risto en
claves de figura! espiritual o virtual. 'anfranco hablan en una clave más bien física y
material. . 9erengario le exigieron que se retractara de sus ense$an%as.
7B;
Esta
situación provoca una gran reacción en la ?glesia, por el que la ?glesia escogió con
decisión el realismo, sin exceder, porque respondía mejor al dato bíblico. 'os teólogos
escolásticos a lo largo de los siglos =?? y =???, reflexionaron sobre el misterio
eucarístico, tratando de conjugar el realismo con otras dimensione de la eucaristía.
&on la ayuda de las categorías aristot+licas de substancia! y accidente!, se llegó a la
transubstanciación!, que es la conversión del pan y vino en el cuerpo y sangre de
&risto, que siguiendo el dato bíblico esto es mi cuerpo! se daba explicación a este
cambio. El concilio de 'etrán K474;L definió oficialmente esta doctrina. ,anto )omás
recha%ó el craso realismo popular!; &risto no se hace peque$o, no se esconde en el
pan, no es tocado y mordido, ,anto )omás inconforme dice que la presencia de &risto
es real, aunque sacramental; es sacramental, pero real; su línea es de clave
antropológico6sacramental, comprendiendo el misterio eucarístico como la
presenciali%ación del sacrificio de &risto en el memorial celebrado.
7BB

La re2orma " Treno. El &oncilio de )rento no dijo todo, no presentó un
tratado completo de la eucaristía, sino sólo lo que le interesaba para circunstancias
concretas de su tiempo, o sea para condenar los errores de 'ucero, &alvino y duinglio.
Cos interesan las sesiones =???, sobre la presencia real, en el período de 4;;464;;7,
la ==?? sobre el sacrificio, en 4;B7. los padres de )rento tenían el lenguaje que
habían recibido en su formación escolástica, lenguaje que no hay que absoluti%ar, por
ejemplo en cuanto a los t+rminos substancia, accidente, especies,
transubstanciación!, tenían en la cabe%a la distinción, para entonces aceptada, de la
eucaristía como sacrificio y como sacramento y la siguieron.
7BD

La eucaris+a en el :aicano )). Este &oncilio tomó más en serio la reforma de
la liturgia eucarística, en la ,& <D6;@, se se$aló las ideas maestras de la reforma* la
participación activa de los fieles, mayor rique%a de lecturas bíblicas, la importancia de
la homilía, la restauración de la oración de los fieles y de la concelebración, la
admisión de las lenguas vivas, la comunión bajo las dos especies.
7B@
El &oncilio
>aticano ?? dedica un capítulo de la ,& para referirse a la eucaristía.
El >aticano ??, siguiendo la línea de )rento, luego más bien olvidada, enfoca con
decisión la eucaristía en su relación memorial con la cru%* instituyó el sacrificio
eucarístico de su cuerpo y sangre, con el cual iba a perpetuar por los siglo, hasta su
vuelta, el sacrificio de la cru%, y confiar así a su Esposa, la ?glesia, el memorial de su
muerte y resurrección! K,& <DL, celebrando la eucaristía en al cual se hacen de nuevo
%7!
-b-dem, ". %2.
%7#
4b-dem, ". %!.
%77
4b-dem, ". %7.
%71
4b-dem, ". %1.
%7
Cf. 4b-dem, ". %91.
presentes la victoria y el triunfo de su muerte! K,& BL, unen las oraciones de los fieles
al sacrificio de su &abe%a y representan y aplican en el sacrificio de la misa, hasta la
venida del ,e$or, el -nico sacrificio del C), a saber, el de &risto, que se ofrece a sí
mismo al 5adre, una ve% por todas, como víctima inmaculada! K'/ 7@L. &elebrando la
eucaristía, renovamos continuamente la alian%a en &risto, actuali%amos y ejercemos!
el acontecimiento de la cru%* cf. ,& B.4:; 5S 48; '/ 8. )ambi+n se ven más
claramente ahora la íntima relación entre las categorías de sacrificio ' sacramento. Es
legítima hasta cierto punto la distinción, porque la presencia sacramental de &risto
dura a-n despu+s de la celebración sacrificial. 5ero, como hemos visto en la historia,
esta distinción se exageró, olvidando su mutua relación. 5or una parte se considera a
la eucaristía como sacrificio Ksobre todo en la consagraciónL y por otra como
sacramento Ken la comunión y en el culto posteriorL.
7BA
El papel activo y actual de &risto queda claro; es +l quien ofrece la eucaristía. El
cual los presbíteros son sus representantes, sus signos y sacramentos Kcf. 5S ;L.
c. 5un$amenación eoló%ica
'os rasgos fundamentales de este sacramento es la comunión convival o el
banquete compartido* se distribuye el pan y el vino, se pronuncian la palabra
explicativa de Jes-s en su -ltima cena y se invita. tomad, comed, bebed! KMt. 7B,
7BssL. 'a eucaristía cristiana, la cena del ,e$or, se funda en el convite israelita, que
une a los participantes entre si y con (ios, en las comidas de los discípulos de Jes-s
en la cual su preexistencia alcan%ó su entrega suprema frente a la muerte que ya se
cernía sobre +l, y en la experiencia de su resurrección y de su nueva venida, que se
les comunico a los discípulos al partir el pan! K'c. 7<, 8;L el banquete fue siempre
signo de alian%a, desde la que se estipuló en el ,inaí hasta la congregación de la
comunidad en la experiencia pascual* la alian%a de (ios con los hombres se reali%a en
la unión de los hombres entre sí. En la comida y bebida en com-n se recibe la vida y
se celebra la alian%a que hace posible esa vida.
&on ello la eucaristía se concierte en imagen y centro de la fe &ristiana* en el
encuentro interhumano se hace encontradi%o (ios. El punto culminante de esta
atención divina se alcan%a en su autocomunicación en Jesucristo; su consecuencia
+tica es la unidad de amor a (ios y al prójimo, y su representación simbólica es el
com-n y compartido banquete eucarístico.
'a eucaristía como banquete es tambi+n un lugar clásico de acción de gracias.
3 así figura tambi+n el centro de la celebración, la gran oración de acción de gracias
que es el cano de la misa. ,e dan gracias por los dones del pan y del vino , y tambi+n
por toda la historia de (ios con su pueblo, que se representa y se expresa en este
convite.
&risto viene en la eucaristía para incorporar al movimiento de su entrega
amorosa a los allí congregados, los cuales tienen que dejarse prender por +l en
incorporarse a la historia de su vida. de ese modo la participación en el banquete se
convierte en participación en la sangre de &risto K4&or. 4:, 4BL y el sacrificio de Jes-s
se hace sacrificio eucarístico de la comunidad celebrante.
%79
4b-dem, ". 2==.
'a eucaristía es la celebración central de la iglesia. &ierto que la iglesia no se
celebra a si misma, sino la historia a la que ella debe su existencia, la esperan%a que
la mueve, la venida del se$or por la que ella se deja transformar. pero en esa
celebración se representa a la ve% lo que ella es o lo que debe ser* una comunidad
que da testimonio de Jesucristo y del reino de (ios que +l predicó, intenta vivir ese
testimonio en el servicio al prójimo y en la celebración de la liturgia representa de una
manera simbólica ambos testimonios, el de la palabra y el de la acción!.
7D:
$. El car1cer $e memorial
Memorial: no es simple recuerdo sino es rememoración, que se hace nuevamente
presente y actuante lo que se reali%a. 'as renovaciones de la .lian%a en el .ntiguo
)estamento es ejemplo de esto. 'os judíos tenían sus liturgias tambi+n como
memoriales* era no sólo recordar sino re6actuali%ar la .lian%a y la presencia de 3ahv+.
&risto instituye la Eucaristía como memorial, el memorial eucarístico abarca dos
momentos*
6 L; !(-L!0(0* o petición de la venida del Espíritu ,anto. 1ue es en realidad el
que act-a y da eficacia al memorial.
6 !L "!".*(;L* consiste en la reubicación en el contexto de 'a -ltima cena y la
repetición de lo que se dijo entonces.
. trav+s del memorial, lo que se hi%o en la -ltima cena, adquiere nuevamente
eficacia. Esta, sin embargo, se actuali%a porque la -ltima cena era la anticipación de
la totalidad del misterio pascual, que ,E .&)G.'?d. EC E'. EG&.N?,)e.. 'a
Eucaristía ha sido instituida sobre todo como memorial del sacrificio de cristo!
7D4
e. .ar1cer $e sacri2icio
'a eucaristía es ante todo, el sacrificio del cuerpo y sangre del ,e$or, el
banquete pascual de su pueblo, la unión de la iglesia al sacrificio y a la obra salvadora
de &risto, el sacrificio de &risto total, de la iglesia y de su cabe%a. 'a eucaristía tiene
ese carácter de sacrificio, cuya victima es &risto mismo, que se ofrece como ofrenda
agradable al 5adre. El rito sacrificial es un rito simbólico en el que se ofrece a (ios un
don, que tiene relación con nuestra vida y la representa, como acto de homenaje a su
dominio supremo sobre la vida y la muerte con el deseo de que lo acepte y nos acepte
en +l y así se nos comunique.
El ritmo sacrificial in genere! es, +l mismo, un símbolo de nuestra propia
entrega. Co tiene en si más valor, que el que le da nuestro propio deseo de entrega
total al ,e$or. 'a muerte de una victima por un carnicero o el sacrificio, que se
representa en una película, pude tener los mismos elementos externos y la misma
solemnidad, que un rito sacrificial. 5ero no tiene el contenido interno de nuestra
entrega. 5or eso no valen nada religiosamente. 'a muerte, la destrucción de la
victima, el dolor, en cuanto tales no están en el plano religioso, sino en el plano
biológico o sensitivo. El valor religioso de la entrega está en un plano superior, y
%1=
+)CKE, Frans ?. :,octr-na es"ec-al de los Sacramentos;, )". C-t. ". 919$9%1 . 9%
%11
A+4@'A, Sant-a0o, )". C-t. 5.
supone en reconocimiento del dominio total de (ios sobre nosotros.
7D7
El carácter
sacrificial de &risto se da como una donación total a la humanidad, donación que es
ofrecida al 5adre, por &risto mismo presente la humanidad que se re-ne para ofrecer
ese sacrificio en la eucaristía.
(e ahí que no sea tanto la destrucción o la inmolación lo que constituye el
sacrificio, sino el don, el sacrificio no consiste en el dolor o en lo precioso de la víctima
que se destruye, sino en el reconocimiento de (ios, como ,e$or ,upremo y en
nuestra entrega total a +l.
El sacrificio eucarístico es la representación y reactuali%ación del sacrificio
-nico de &risto, y por ende, este sacrificio era, es y será el sacrificio de todo el cuerpo
de &risto; está claro tambi+n que la misa es el sacrifico de toda la iglesia y de todos
nosotros. El concilio >aticano ?? lo expresa claramente en su constitución sobre la
sagrada 'iturgia* realmente en esta obra tan grande, por la que (ios es
perfectamente glorificado y los hombres sacrificados, &risto asocia siempre consigo a
su amadísima esposa la iglesia, que invoca a su ,e$or y por +l tributa culto al 5adre
Eterno. &on ra%ón entonces se considera liturgia como el ejercicio del sacerdocio de
&risto. En ella los signos sensibles significan y cada uno a su manera reali%a la
santificación del #ombre, y así el &uerpo Místico de Jesucristo, es decir la cabe%a y
sus miembros, ejerce el culto p-blico íntegro.!
7D8


2. La ransubsanciación
'a primera ve% que se usa el t+rmino es en la &onstitución &.5G)
"?NM?)EN, del cuarto &oncilio de 'etrán. (espu+s del &oncilio de 'etrán se introduce
como signo de ortodoxia y 5ío >? en la &onstutición .utorem "idei de lD@B dice que
creer en la transubstanciación es una verdad de fe. &omo antecedentes históricos
para la formulación de la transubstanciación se considera que la idea de la
transubstanciación está implícita en la formula de institución de la Eucaristía, y en la
doctrina de los tres primeros siglos, basada en la fe en la presencia real de Jesucristo
en la Eucaristía. . partir del siglo ?>, los padres en unanimidad afirman que en la
consagración se da una &SC>EN,?YC y usan analogías; del alimento en sustancia
corporal, del agua en vino en &aná, de la vara de Mois+s en serpiente. 5ara que
suceda el cambio, antes de la rememoración de las palabras se invoca en la epíclesis,
la venida del 'ogos o del Espíritu ,anto para reali%ar la conversión. 'os Srtodoxos
adoptan la transubstanciación despu+s del &oncilio Gniversal de 'yon en el 47D<, y
especialmente despu+s del ,. =>??, ante la difusión de doctrinas calvinistas. ,anto
)omás insistía que para que se diera la presencia real se requería de un cambio de
toda la sustancia. )rento será quien acu$e con mayor peso del t+rmino, indicando
que la misma se reali%a cuando sobre las especies se pronuncian las palabras de la
consagración. &omo implicaciones de la doctrina respecto a la Eucaristía y la
transubstanciación, tenemos* 46 ,e trata de un cambio de sustancia, ni se aniquila la
anterior de pan y vino, ni se crea la nueva de &risto. 76 Co se trata de conducir el
&uerpo de &risto resucitado y glorioso a la hostia, sino sólo se trata de presencia
sacramental. 86 &risto resucitado, glorioso, no sufre mutación sino solamente el pan
%1%
Cf. 4b-dem. ".19 . 191
%12
Sacrosanto Conc-ll-um, +. 1
y el vino. <6 En los -ltimos a$os se ha tratado de explicar el cambio que se opera con
otras palabras* con transignificación cambia el significado, y con transfinali%ación
cambia el fin. &on frecuencia se considera que no son t+rminos suficientemente
adecuados para expresar la fe.
&omo ideas en torno al sentido de la presencia real de Jesucristo en la
Eucaristía se dice* 1ue &risto está presente en medio de los fieles cuando se
congregan en comunidad para la escucha de la palabra y recepción de la Eucaristía.
&risto está presente en la acción de la palabra, la predicación y la celebración de los
demás sacramentos. En la Eucaristía se habla de presencia real, no por exclusión6
que no sea real en las otras formas, fantástica6, sino por antonomasia, por excelencia,
porque se trata de una presencia de sustancias. 'a presencia de &risto es integral en
cada especie y en cada parte de +stas. 'a presencia real se prolonga desde la
consagración hasta que no se corrompan las especies, es decir, lo perceptible a los
sentidos como la extensión, el peso, la forma, el color y el sabor. 'a presencia real es
del &uerpo /lorioso de &risto, e implica su apertura a la totalidad del Cuevo &uerpo
del que es cabe%a y toda la nueva creación hace parte.
%. .elebración $e la eucaris+a " sus e2ecos

El ministro de la consagración es -nicamente el sacerdote ordenado válidamente
posee el poder de consagrar, el concilio de 'etrán K474;L hi%o esta declaración* Este
sacramento solamente puede reali%arlo el sacerdote ordenado válidamente! K(% 8<:*
cf. <7<L, esto porque los valdeneses, recha%aban la jerarquía y reconocían a todos los
fieles los mismos poderes. .sí tambi+n el concilio de )rento se pronunció contra la
doctrina protestante del sacerdocio universal de los laicos y definió la institución por
&risto de un sacerdocio especial al que está reservado el poder de consagrar K(% AB4,
A<AL. Es el encargo de &risto que hi%o a la ?glesia, específicamente a la constitución
jerárquica, #aced esto en memoria mía! K'c 77, 4A; 4&or 44, 7<L, que es
exclusivamente a los apóstoles y sus sucesores en el sacerdocio que son los obispos
y presbíteros, como los ministros de los divinos misterios.
7D<
El ministro de la
distribución corresponde al distribuidor ordinario de la eucaristía que es el sacerdote; y
el distribuidor extraordinario es el diácono, con la debida autori%ación del ordinario del
lugar que es el párroco, siempre tomando en cuenta una ra%ón de peso K&?&. @<;L.
'os efectos de la eucaristía es que como fruto principal de la eucaristía es la
unión sumamente íntima que se establece entre el que recibe el sacramento y &risto
K,ent. &iertaL, K(% BA@L, &risto prometió como fruto de la sagrada comunión es íntima
asociación espiritual con Rl, que tiene su prototipo en la unidad del #ijo con el 5adre*
1ui+n come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en +l! KJn B, ;BL. .sí
tambi+n la eucaristía como alimento del alma, conserva y alimenta la vida sobrenatural
de la misma Kcf. (% BA@L. .sí mismo la eucaristía es prenda de la bienaventuran%a
celestial y de la futura resurrección del cuerpo Ksent. &ierta; (% @D;L, El que come mi
carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna y yo le resucitar+ en el -ltimo día! KJn
B,;<L.
7D;
%1!
Cf. L. )@@, o". c-t., "". #7$#1.
%1#
Cf. 4b-d., "". #1$#2.
LOS OTROS SACRAMENTOS DE LA IGLESIA
1 RE.ON.)L)A.)ON
'a palabra penitencia es la traducción latina del griego metanoia6 que significa
conversión o cambio de mentalidad. El t+rmino reconciliación quiere destacar sobre todo
el perdón o indulto que los agraviados, en este caso la comunidad cristiana y (ios mismo
otorga al pecador.
. partir del siglo ?=, predomina el nombre de confesión!, que pone de relieve hasta
que punto la manifestación oral de los pecados destacaba por encima de otros aspectos
del sacramento. Stras diversas expresiones fueron usuales en la literatura patrística, tales
como* segunda penitencia Kel bautismo era la primeraL, bautismo laborioso, paF ecclesiae,
sacramento del perdón, etc. 'os cambios de nombre en el curso de la historia han sido
signo y manifestación de profundas transformaciones sufridas por el sacramento de la
reconciliación penitencial.
7DB
a. (acramenali$a$ $e la reconciliación
'a penitencia es sacramento verdadero y propio de la iglesia. Expresamente lo ha
subrayado el concilio de )rento frente a la negación de los reformadores. 5ara esto es
necesario que se realice la totalidad de la penitencia, tal como lo mostró la antigua iglesia
con la excomunión, la penitencia y reconciliación. a la penitencia como sacramento de la
iglesia pertenece por tanto esencialmente el perdón de los pecados, de negarse esto, no
existiría un sacramento verdadero.
'a sacramentalidad de la penitencia o reconciliación se expresó en la +poca de los
padres de la iglesia, especialmente por el paralelismo con el bautismo; a la penitencia la
llamaban el otro misterio junto al bautismo y a la eucaristía. ,an .gustín subraya
especialmente el signo efica% de la gracia de la reconciliación sacerdotal. &on #ugo de
,an >íctor, en torno al concepto de sacramento, la penitencia aparece desde el comien%o
en el n-mero de los siete sacramentos
.l adoptar los conceptos aristot+licos de materia y forma para una definición mas
concreta del sacramento de la penitencia se anali%ó sobre todo el concurso de los actos
humanos y de los actos de la iglesia. )odos estos elementos se dan necesarios para
constituir un sacramento* la institución por &risto mismo respecto del poder de perdonar los
pecados, la materia de los actos humanos del penitente, así como la forma del perdón de
los pecados de la iglesia y el efecto como reconciliación con (ios.
7DD
Los 5ue se acercan
al sacramento de la penitencia obtienen de la misericordia de Dios el perdón de los
pecados cometidos contra él ', al mismo tiempo, se reconcilian con la iglesia, a la 5ue
%17
CALB) C)R@ES, Ln0el . Ru-F ,. Alberto, 4ara 0eer una %clesiología %lemental, Ed. Berbo
,-C-no, +aCarra 1991, 5. 1#!
%11
Cf. A'ER, ?ohan, 0os Sacramentos de la 'glesia, Ed. Herder, Barcelona 1911, 5. 11#$117
ofendieron con sus pecados. !lla les mueve a la conversión con su amor, su e3emplo ' sus
oraciones!
7D@
.l sacramento de la penitencia se le denomina sacramento de la conversión porque
reali%a sacramentalmente la llamada de Jes-s a la conversión, la vuelta al padre del
hombre que se había alejado por el pecado.
,e denomina sacramento de la penitencia porque consagra un proceso personal y
eclesial de conversión, de arrepentimiento y de reparación por parte del cristiano pecador.
Es llamado sacramento de la confesión porque la declaración o manifestación, la
confección de los pecados ante el sacerdote es un elemento esencial de este sacramento.
En un sentido profundo este sacramento es tambi+n una confesión, reconocimiento y
alaban%a de la santidad de (ios y de su misericordia para con el hombre pecador. ,e le
llama sacramento del perdón porque por la absolución sacramental del sacerdote, (ios
concede al penitente el perdón y la pa%. ,e le denomina sacramento de reconciliación
porque otorga al pecador el amor de (ios que reconcilia* dejaos reconciliar con (ios K7&or.
;,7:L el que vive del amor misericordioso de (ios está pronto a responder a la llamada del
,e$or ve primero a reconciliarte con tu #ermano! KMt. ;, 7<L.
7DA
b. 5un$amenación b+blica e insiución $el sacrameno
5ara comprender profundamente los sacramentos no basta invocar las palabras
institucionales de Jes-s; por el que resulta mucho más acertado y fructífero comprobar que
un signo sacramental y la idea fundamental que lo sustenta, de ahí que comen%aron a
formarse ya en el .ntiguo )estamento. Es por eso que en el .) el pecado no es
primariamente un hecho concerniente a la relación privada entre el hombre y su (ios,
7@:
En
el .ntiguo )estamento, miseria y culpa están estrechamente relacionadas, lo mismo que
perdón y redención. .sí se ilustra ya en los relatos del pecado original en la historia bíblica
de los comien%os K/n 8, <, 464B; B6@; 44, 46AL, a los cuales confieren una estructura com-n
cuatro elementos que retornan una y otra ve%* los hombres pecan, experimentan la
consecuencias de su culpa y es (ios quien les da una nueva oportunidad, a-n sin que se
hable de conversión. 'a conversión y el perdón pasan a ser un tema apremiante en la
experiencia del fracaso. 'os profetas perciben con claridad la conexión entre la culpa y el
destino, los ricos de ?srael explotan a los pobres K.m B,DL. El pueblo por haber
abandonado a su (ios, la fuente de agua viva!, ?srael tiene que excavarse cisternas
agrietadas para poder vivir* )u propia maldad te castigará! KJer 7,48.4AL.
En E%equiel la transformación viene descrita con las metáforas de una purificación
con agua limpia, el don de un cora%ón nuevo, la apertura de las tumbas, la reunión de los
huesos muertos y la revivificación por obra del espíritu de (ios. )al transformación
constituye en cierto modo el lado interno de la redención entendida en un sentido político y
concreto* Ss voy a recoger de entre las naciones y a reuniros de todos los países, para
llevaros a vuestra tierra!. E inmediatamente despu+s enla%a la nueva relación con (ios* 3
ser+is mi pueblo y yo ser+ vuestro (ios! KE% 8B, 7<. 7@; cf. 8B, 7<68D,4<L!.
7@4
%1
CA@ES4S&) ,E LA 4<LES4A CA@)L4CA, +o. 1!%%
%19
Cf. 4b-dem, +o. 1!%2$1!%!
%=
Cf. H. B)R<R4&LER, :5en-tenc-a;, en> Conce"tos fundamentales de la teología,
Ed. Cr-st-andad, &adr-d, 1919, t. 44, ". 2!%.
%1
F$?. +)CKE, :5en-tenc-a;, en> .anual de teología dogmática, Herder, Barcelona, 1997,
". 92#.
Estos textos nos dejan claro que la nueva oportunidad de vivir es un (on de (ios,
3o curar+ vuestras rebeldías! KJer 8,77L, &rea, ,e$or, en mí cora%ón puro, y un espíritu
recto renueva en mis entra$as! K,al ;4, 47L. 'a conversión tiene que reali%arse en
acciones concretas. El .) conoce, acciones simbólicas, como la palabra* con la confesión
de culpa K7 ,am47,48; Esd A,B64:,7; ,al ;4, ;sL, el grito pidiendo compasión KJl 4, 4<;
7,4DL, la demanda que suplica la purificación de la inmundicia del pecado y un cora%ón
nuevo K,al ;4, <.A.47L. .quí entran las acciones simbólicas* como el ayuno KCeh A,4;Jl
4,4<L, el llevar vestidos penitenciales KCehA,4;Jl4,48L, el sentarse en ceni%a esparci+ndola
por la cabe%a KJer B,7B* E% 7D,8:; Jon 8,BL, la ofrenda, el sacrificio K'ev 4B, 464AL,
acercarse de los lavatorios rituales para la purificación de la impure%a cultural.
En el C) particularmente en los Evangelios aparecen los relatos de perdón de
pecados en estrecha conexión con las narraciones de curación. Esto pone de manifiesto
que el ministerio de Jes-s no apunta aisladamente a la liberación del pecado, sino a la
sanación de todo el hombre.
7@7
En Mc 7,4.47, se destaca la curación del paralítico, Jes-s
le perdona sus pecados. .sí en la oración del 5adre Cuestro, la petición del perdón divino
se asocia a la propia disposición para perdonar a los demás KMt B,47; B, 4<; 4@, 7;68;L.
Evidentemente existe un la%o interno entre el perdón de (ios y la reconciliación social* el
perdón de parte de (ios significa un cambio del pecador ,an 5edro confiesa en &esarea
de "ilipo la divinidad de &risto, le dijo el ,e$or* 3o te dar+ las llaves del reino de los
cielos! KMt 4B,4AsL, esto significa que a 5edro se le dio la suprema autoridad sobre el reino
de (ios en la tierra, así pues tiene la plena potestad de acoger de nuevo, mediante el
perdón, al pecador excluido que se arrepiente; cf. ?s77, 77; .poc 4,4@; 8,4D. Jes-s le dijo*
3 cuanto atares en la tierra será atado en los cielos, y cuanto desatares en la tierra será
desatado en los cielos! KMt 4B, 4AbL, esto significa en el lenguaje Nabínico, decisión sobre
la licitud o ilicitud de una acción, esto significa tambi+n el poder de perdonar los pecados.
En la tarde del primer día de la Nesurrección aparece Jes-s a sus apóstoles en la
sala cerrada, les saluda con el saludo de pa% y les muestra sus manos y su costado
diciendo* 'a pa% sea con vosotros. &omo el 5adre me envió, así os envío yo. (iciendo
esto sopló y les dijo* Necibid el Espíritu ,anto; a quien perdonareis los pecados, les serán
perdonados; a quien se los retuviereis, les serán retenidos!. &on estas palabras el ,e$or
confió a sus apóstoles la misión que Rl mismo había recibido de su 5adre y ejecutando
sobre la tierra. Esta misión consistía en buscar y salvar lo que se había perdido! K'c
4A,4:L.
7@8
.sí como Jes-s había perdonado pecados en su vida terrena KMtA, 7ss; Mc
7,;ss; 'c;, 7:ss; D, <DsL, así tambi+n hace partícipe a sus apóstoles. El poder de perdonar
los pecados no les fue concedido a los apóstoles como carisma personal, sino que fue
confiado a la ?glesia como institución permanente. (ebía pasar a los sucesores de los
apóstoles igual que el poder de predicar, bauti%ar y celebrar la eucaristía, porque la ra%ón
de su transmisión, el hecho mismo el pecado, hace necesario que este poder se perpet-e
por todos los tiempos; K(% @A<L.
c. Desarrollo hisórico " $o%m1ico $el sacrameno
%%
Cf. 4b-d., ". 927.
%2
5f. )@@, LudW-n, &anual de @eolo0/a ,o0mEt-ca, Herder, Barcelona, 1991, %. ;*).
El sacramento de la reconciliación o penitencia ha sido uno de los sacramentos que
quemas ha sufrido cambios a lo largo de la historia, al igual que los otros sacramentos,
tanto en su forma de celebrarlo como en el sentido o significado teológico, doctrinal y
eclesial, así como tambi+n se le ha dado variedad de nombres, pero que en esencia se ha
mantenido desde los orígenes, como manifestación de la misericordia de (ios para con el
hombre pecador que arrepentido vuelve al 5adre, con el propósito de conversión, y que el
,e$or a trav+s del sacerdote otorga el perdón y da una nueva oportunidad.
El gran cambio que ha experimentado la forma externa del sacramento de la
penitencia, nos lleva a advertir que hemos de presentar la concepción correcta de las
verdades dogmáticas esenciales.
i. La reconciliación en los or+%enes $e la i%lesia
.un cuando existían en el Cuevo )estamento testimonios claros y manifiestos
acerca del poder de las llaves y del poder de perdonar los pecados, queda sin embargo
oscuro en las fuentes cómo se administro este poder en la +poca apostólica. 'a meta fue
ciertamente al principio la conservación de la gracia bautismal K&f. #eb. B, <ss.L, pero
igualmente claro fue el hecho del pecado en la iglesia primitiva K&or.;, 4ss* 7&or. 47, 74L y
la purificación del pecador por la penitencia personal; a que debería inducirle la
excomunión al sectario, amonestadlo, primer ' segunda vez, ' después rech1zalo
teniendo en cuenta 5ue un individuo así 'a se ha pervertido ' peca estando 'a condenado
por si mismo6 ' de la que ha de salir perdonado por la reconciliación K7&or. 7, ;644L. &on
el perdón de los pecados esta vinculado el pecado contra el Espíritu ,anto, la apostasía
voluntaria así como el pecado de muerte; se consideran imperdonables, porque estos
pecados en opinión de la Escritura no llevan a penitencia. &omo mínimo habitual para el
perdón de los pecados que no lleva a la muerte, se ha de considerar la confesión general
de los pecados y la oración de la comunidad* en la comunidad confesarás tus pecados, y
no procederás a tu oración con mala conciencia!.
7@<
ii. /osura $e los !a$res $e la i%lesia sobre el sacrameno
'a fuente más importante de esta +poca en relación con la doctrina penitencial es la
del pastor de Hermas. El pastor promete a todos sin excepción el perdón de sus pecados.
El perdón tiene lugar claramente por la acogida en la iglesia visible, en la que se ha
cometido el pecado, pero la penitencia despu+s del bautismo solo es posible una ve%;
opinión que se propago universalmente en occidente y tuvo vigencia hasta el siglo >???. En
Sriente el carácter de irrepetibilidad de la penitencia solo se mantuvo en .lejandría. En el
siglo ?? se consideraron perdonables todos los pecados como atestigua Eusebio; seg-n
,an ?rene, la penitencia es cosa de la iglesia, en la que se encuentra uno, sin establecer la
suficiente diferencia entre la esfera sacramental y la esfera disciplinar.
7@;
(urante el siglo ?? &lemente romano en su carta a los corintios, exhorta a la
penitencia y a recibir la corrección de los presbíteros. )ambi+n ?gnacio de .ntioquía en sus
cartas recomienda la penitencia que aparece ligada a un cierto rito; 5olicarpo pide a los
presbíteros no ser demasiado severos en el juicio, ya que todos somos pecadores. 'a
%!
Cf. A'ER, ?ohann, )". C-t. 55. 1!7$1!1
%#
4b-dem, ". 1!
iglesia simboli%ada por una mujer, concede el perdón por mediación de los presbíteros, y
recomienda la penitencia bajo la guía de la iglesia.
'a penitencia canónica funcionó desde el siglo ?? y >? y tenia las siguientes
características* era p-blica, es decir, regulada por la comunidad canónicamente; -nica
para toda la vida y anterior al perdón. 5rincipalmente la idolatría, el homicidio y el adulterio
eran interpretados como una especie de negación de la conversión bautismal, por lo cual la
comunidad expulsaba de su seno a aquellos que negaban de esta forma su fe. ,i ellos
deseaban rectificar su actitud y beneficiase de la segunda penitencia, eran acogidos en el
grupo de los penitentes; ellos confesaban su pecado ante el obispo o su representante que
les fijaba un tiempo de penitencia publica cuya duración podía abarcar toda la vida o solo
unas semanas. ,e solía despedir a los penitentes antes de la eucaristía propiamente
dicha, y estos debían ayunar, llevar vestidos rudos. &umplido el tiempo de penitencia, en
tiempo de pascua, el obispo los exhortaba, les imponía las manos y pedía para ellos el
perdón de (ios.
7@B
iii. La !eniencia en la e$a$ me$ia
En el rito contenido en los penitenciales desde el siglo >??? los antiguos libros
penit+nciales eran mas o menos los siguientes* el sacerdote instruía al penitente acerca de
las verdades de fe mas importantes, para ofrecerle motivos de arrepentimiento, y le
preguntaba si creía, escuchaba la confesión, re%aba junto con el penitente arrodillado ante
el altar, largas plegarias penitenciales, el penitente prometía enmienda, y el sacerdote le
daba la penitencia con la imposición de manos y la oración. 5arece que al principio la
reconciliación estaba todavía de este acto y se exigía la práctica previa de la penitencia, o
al menos de una parte de la misma
(espu+s que en occidente, gracias a la práctica mencionada, se implanto la
penitencia privada como penitencia canónica en la iglesia, la gran teología de la edad
media asumió la tarea de aclarar las cuestiones teológicas.
(esde el siglo >??? fue objeto de controversia la obligación de confesarse, es decir la
cuestión del hecho y del tiempo en que el cristiano debía confesar sus pecados al
sacerdote. ,e exigió la confesión sobre todo al comien%o de la cuaresma y algunas veces
en oto$o.
7@D
'a penitencia se efectuaba de forma tarifada y se podía recibir todas la veces
que fuese necesario; además teniendo en cuenta la escasa preparación de los confesores
y los penitente, se confeccionaron los libros penitenciales o listas de los pecados mas
frecuentes, a la que iban unidos en forma de tarifa los actos de penitencia
correspondientes. 'a comunidad se había multiplicado y el perdón tenía que hacerse
privado e individual.
'a penitencia tarifada incluía* acusación de los pecados, imposición de la penitencia
seg-n la tarifa correspondiente, que había ser cumplida antes de la absolución, y por fin la
absolución o el perdón definitivo del pecado. En el siglo = se establece la penitencia
p-blica para los pecados p-blicos graves y la arancelaria para los ocultos. En el siglo
siguiente se multiplican las absoluciones generales y las indulgencias en cuanto perdón de
las obras penitenciales tienen aquí su origen. . partir del siglo =???, son tres los sistemas*
la privada, la p-blica solamente y la p-blica no solamente o peregrinación penitencial. En
%7
Cf. CALB) C)R@ES, Ln0el . Ru-F ,. Alberto, )". C-t. 5. 1#7
%1
4b-dem, 5. 1#$1#9
algunos lugares el obispo impone el cilicio y la ceni%a a los que voluntariamente lo han
pedido. &on el tiempo se tomaría tambi+n este rito para el mi+rcoles de ceni%a.
7@@
Es a
partir de esta +poca en que se establece la confesión personali%ada que llega hasta
nuestros días, con la acusación de los pecados y la absolución por parte del sacerdote
antes de la penitencia, y esta adquiere un carácter simbólico.
$. 5un$amenos eoló%icos $el sacrameno $e la !eniencia
El sacramento de la penitencia es un encuentro go%oso de reconciliación del hombre
con (ios, por la mediación de la ?glesia. En el nos encontramos con los tres personajes!
que intervienen siempre en la acción sacramental* 46 6(ios, que promueve y hace posible
la reconciliación plena. 76 'a ?glesia, que colabora y hace visible el encuentro de
reconciliación; 86 El sujeto penitente, que acepta y participa activamente en la
reconciliación.
'a reconciliación para un creyente, no es fundamentalmente una obra humana, sino
una obra divina, en la que interviene (ios como +l es* 5adre, #ijo y Espíritu ,anto
7@A
.
La iniciai#a $e Dios /a$re: (ios, nuestro 5adre, es la fuente de toda misericordia
y reconciliación. 5or voluntad suya hemos sido salvados en &risto de una ve% para
siempre. 5or su iniciativa, hoy, podemos actuali%ar esta reconciliación en el sacramento.
(ios es aquel que busca a sus hijos con entra$as de misericordia hasta que los encuentra.
5ara ofrecernos su amor no espera la respuesta del hombre, para concedernos su perdón
no necesita nuestros m+ritos. Cos confundimos si pensamos que el perdón es una
conquista de nuestras obras o una especie de compra6venta! por los m+ritos de nuestro
esfuer%o. ,i nosotros podemos volver! a (ios es porque (ios ha vuelto! primero a
nosotros, porque nos ha salvado por la muerte y resurrección de &risto.
La me$iación sal#a$ora $e .riso: &risto es el centro de la salvación de los
hombres. 5or eso, cuando los hombres y mujeres queremos reconciliarnos entre nosotros
y con (ios no podemos prescindir de lo que +l ha hecho por nosotros. El sacramento de la
reconciliación recuerda y hace presente el misterio de la muerte y resurrección de &risto. .
partir de este misterio comprendemos lo que significa reconciliarse* un proceso de lucha
contra el pecado, una entrega al servicio de los demás, un camino doloroso hacia la
creación de una relación nueva de amor.
(e diversas maneras el penitente expresa esto con sus actos* renuncia al pecado,
conversión, confesión, compromiso con la obrar de reconciliación en medio del mundo.
La reno#ación en el Es!+riu: &risto unió al don del Espíritu la misión y el poder de
la ?glesia para la reconciliación de los pecadores* Necibid el Espíritu ,antoE! KJn 7:, 776
78L. Mas a-n, el Espíritu es el que nos mueve a la conversión, nos transforma y nos
renueva en la fe y la gracia del bautismo. En la fuer%a del Espíritu, la ?glesia y cada uno de
nosotros podemos continuar hoy la obra de reconciliación de (ios entre los hombres.
)eniendo todo esto en cuenta, podremos comprender el sentido de la fórmula de
absolución! que dice el sacerdote y que ha sido renovada por la ?glesia y quiere expresar
esta intervención maravillosa y gratuita de (ios. @Dios, adre misericordioso, 5ue
reconcilió consigo al mundo por la muerte ' resurrección de su Hi3o ' derramó el !spíritu
0anto para la remisión de los pecados, te conceda, por el ministerio de la (glesia, el perdón
%
Cf. CALB) C)R@ES, Ln0el . Ru-F ,. Alberto, )". C-t. 5. 1#7$1#1
%9
+)@AS ,E CLASE, Curso de Sacramentos 444, 5. Rafael @EncheF,, %==1, 44 semestre
' la paz. : 'o te absuelvo de tus pecados en el nombre del adre ' del Hi3o ' del !spíritu
0anto6
LIM
.
e. Elemenos 2un$amenales !ara la reconciliación
,anto )omás dice que la materia del sacramento es la acción del penitente, es
reconocer sus pecados y arrepentirse. Este arrepentimiento obra ya una forma de retorno
a la gracia; el poder de las llaves act-a anticipadamente, pero se orienta a ser completada
en la expresión externa. 'a absolución constituye la forma del sacramento,
7A4
definida por
el concilio de )rento y son las palabras del sacerdote* yo te absuelvo de tus pecados en el
nombre del 5adre del #ijo y del Espíritu ,anto; 'a forma del sacramento de la penitencia
consiste en la palabras de la absolución K(% @AB; cf. BAAL.
,ólo el sacerdote válidamente ordenado es el ministro de la penitencia K&?& Co AB;L
es una verdad de fe definida en el concilio de )rento contra 'utero, que afirmaba en todo
bauti%ado la capacidad de absolver pecados. El sujeto de la penitencia es todo bauti%ado
que haya cometido alg-n pecado, mortal o venial.
2. Re2le*ión !asoral
En la actualidad, en un mundo seculari%ado, influenciado por un sin numero de
corrientes ideológicas, cargado con el problema del ateismo, el gnosticismo etc. &ada día
se hace mas difícil hablar de los sacramentos y de una forma especifica del sacramento de
la reconciliación, cuando en esta sociedad se ha perdido la conciencia de pecado y se han
adoptado posturas indiferentistas hacia todo culto o practica religiosa.
(e cara a una renovación aut+ntica de la celebración de este sacramento, es
necesario tener en cuenta la situación ambiental y la del cristianismo normal y presentar el
sacramento de la reconciliación como una accion de (ios mismo a trav+s de la iglesia y
sus ministros en pro de la salud y la cura del alma del ser humano que en su debilidad ha
fallado. En este sentido no se le puede dar +nfasis a la naturale%a pecaminosa del hombre
sino a la misericordia infinita de (ios y su amor que siempre lo lleva a perdonar y a abrir
los bra%os al pecador arrepentido.
En el mundo para el que (ios en la practica no cuenta, el pecado no como ofensa a
(ios en un sin sentido; en una iglesia con escaso grado de comunidad no es posible la
celebración comunitaria que, de interesarse, quedaría como mera colectividad. En unos
cristianos con su fe caso no personali%ada y superficial, es fácil la manipulación de la
conciencia el infantilismo narcisista y el cultivo morboso del miedo a la libertad y a la
autonomía personal, elementos que son sumamente necesarios para que un ser humano
opte por la confesión y el remedio espiritual del alma a trav+s de la penitencia y la
reconciliación. ,on solo tres puntos de los muchos que hay que tener en cuenta para la
revitali%ación del sacramento.
. nivel de expresión, no hay sacramento menos lit-rgico en su forma que la
penitencia. Co se tiene en cuenta, cuando el problema se plantea a nivel universal, el
hermetismo verbal de algunas culturas, la predominante expresión gestual y rítmica de
otras, ni siquiera los cambios en la comunicación verbal típica de occidente. Co es
%9=
FABRRE@), Bernardo, Ritual "ara sacerdotes y diáconos, Ed. San 5ablo, Caracas, %==%, "". !=.
%91
Cf. F$?. +)CKE, )". C-t. 5. 729
necesario decir que en la celebración y concepción del sacramento hay elementos
cambiantes y otros que son permanentes. 'a realidad de que (ios sale al encuentro del
hombre pecador a trav+s de &risto, que muere y resucita por nuestros pecados; que el
Espíritu se da en la comunidad presidida por los ministros calificados para salvar al hombre
mediante su conversión activa y responsable, ha de ser conservada como una constante,
pero el concepto de (ios, de pecado y de mediación eclesial puede cambiar y adaptarse a
tiempos y lugares como ya ha ocurrido anteriormente en la historia.
7A7
%. /eniencia " reconciliación en el concilio :a. ))
En la actualidad encontramos un nuevo planteamiento, el &oncilio >aticano ?? declaró* 'os
que se acercan al sacramento de la penitencia obtienen el perdón de la ofensa hecha a
(ios por la misericordia de +ste, y al mismo tiempo se reconcilian con la ?glesia, a la que
pecando ofendieron, la cual con caridad, con ejemplo y con oraciones les ayuda en su
conversión! K'/ 44L. 'o que se intenta aquí es sacar el concepto de penitencia de una
visión individualista.
En el aspecto práctico el concilio perseguía una nueva configuración lit-rgica del
sacramento. ,e le presentaba así a la dirección eclesiástica la tarea de valorar
teológicamente las celebraciones comunitarias de la penitencia que había surgido como
sustitución de la confesión individual sumida en una profunda crisis. .sí se hi%o en las
Cormas pastorales! de la &ongregación de la fe en 4AD7, y en un nuevo Srdo
5aenitentiae! de la &ongregación para la 'iturgia en 4AD8. Co se discute el sentido social
y terap+utico de las celebraciones de la penitencia. 'os decretos romanos sólo prev+n en
las absoluciones, que se hacen tras la confesión general de los pecados, verdaderas
absoluciones generales! de carácter sacramental para casos excepcionales. 3 prescriben
que el penitente tenga el propósito de recurrir a la confesión sacramental individual tan
pronto como le sea posible Kcf. &?&, c. AB4L.
7A8


h. Maeria " 5orma $el sacrameno
La materia del sacramento: se da en dos niveles; una materia próxima, que segura
)omas de .quino son los actos del penitente* dolor, confesión y penitencia; y la materia
remota es el pecado. El catecismo romano declara expresamente que los actos del
penitente son materia inmediata para la forma de la absolución. ,eg-n el &?&, la materia
del sacramento de la penitencia es el pecado, junto al arrepentimiento y el propósito de
enmienda por parte del penitente. &an. A;A.
La forma del sacramento: el concilio de )rento ense$o expresamente que la forma
de este sacramento son las palabras de la absolución contenidas en el ritual de los
sacramentos* @Dios, adre misericordioso, 5ue reconcilió consigo al mundo por la muerte '
resurrección de su Hi3o ' derramó el !spíritu 0anto para la remisión de los pecados, te
conceda, por el ministerio de la (glesia, el perdón ' la paz. : 'o te absuelvo de tus pecados
en el nombre del adre ' del Hi3o ' del !spíritu 0anto6. .un cuando solo estas palabras
%9%
Cf. CALB) C)R@ES, Ln0el . Ru-F ,. Alberto, )". C-t. 5. 1#9
%92
5f. H. <-+=+IM$E+, >(enitencia:%erdón?, o%. cit. (. %. 777
sean necesarias, no hay que prescindir por ello de las restantes palabras de la formula de
la absolución, seg-n el derecho eclesiástico. K&?& 4D! can. @;;L. 5ara el sacramento es
elemento decisivo no solo la forma del lenguaje, sino la intención del sacerdote y a trav+s
de ella la intención de la iglesia, expresada en la forma.
& UN.)ON DE LO( EN5ERMO(
El nombre que recibía este sacramento hasta el >aticano ?? fue de eFtremaunción!,
dando a entender con ello que se trataba de un sacramento para los que iban a morir. En
la misma línea encontramos la denominación ?ltimos sacramentos!. 'a designación
unción de los enfermos, pretende aclarar su función, aunque qui%á no sea mucho lo
conseguido en la práctica, dada la raigambre que tenia el anterior concepto en el uso
social. 'a unción de los enfermos es uno de los siete sacramentos de la iglesia instituido
por el mismo &risto mediante su praxis, sus gestos y sus obras; para su estudio está
clasificado en el grupo de los sacramentos de sanación dirigido a la cultura de la
enfermedad no como un sacramento solo para los moribundos, ni tampoco un
salvoconducto de entrada al cielo.
7A<
,ino para toda aquella persona que se encuentra
amena%ada por una enfermedad que lo pone en peligro de muerte. El sacramento de la
unción de los enfermos tiene como fin conferir una gracia especial al cristiano que
experimenta las dificultades inherentes al estado de enfermedad o veje%.
7A;
)ambi+n es necesario saber que el signo propio del sacramento, o unción con el
óleo, es una manera de expresar la asistencia y la solidaridad de la ?glesia. 'a unción nos
remite a su utili%ación bíblica como signo de protección y de fortalecimiento; nos recuerda
el comportamiento de &risto y de los apóstoles; y actuali%a el gesto del buen samaritano.
El signo de la unción es tambi+n aquel elemento material sensible por el que se expresa la
acción del Espíritu y el encuentro de la fe, del sujeto con la fe de la ?glesia. Sfreciendo y
aceptando el mismo signo reconocemos tener la misma fe.
En conclusión, el sentido del sacramento debe transmitirse, de modo que pueda
vivirse. Esta transmisión debe llegar al pueblo, a la comunidad, a los ni$os, los jóvenes y
los adultos, a trav+s de una pedagogía adecuada y de unos medios accesibles. Esto quiere
decir que en una comunidad responsable debe atenderse a los elementos más oportunos!
para reali%ar esta transmisión o educación, bien sea por la catequesis, la predicación, el
testimonio, la homilía, la visita a los enfermos, la comunicación a la comunidad de la
actividad de alg-n grupo al respecto. #ay domingos especiales en los que las lecturas de
la misa dan pie a una transmisión de este mensaje. Stro buen principio es incluir entre los
contenidos catequ+ticos alg-n tema o punto que explique de modo acomodado el tema. S
bien aprovechando la ocasión de la muerte de alguien, o mejor de su enfermedad, tratar el
tema. S pensar en el día en que se celebra la unción con ancianos enfermos!, u otras
personas en al ?glesia; el proponer una catequesis para la comunidad entera. ,ea como
sea, la comunidad debe venir a comprender y vivir este contenido desconocido de un
sacramento que hoy aparece como realmente marginado en la vida de la ?glesia.
a. 5un$amenos b+blicos
%9!
Cf. CALB) C)R@ES, Ln0el . Ru-F ,. Alberto, )". C-t. 5. 172
%9#
CA@ES4S&) ,E LA 4<LES4A CA@)L4CA, +o. 1#%1
El sacramento de la unción de los enfermos tiene su fundamentación y su
institucionalidad en la ,agradas Escrituras, de forma explicita y concreta en el Cuevo
)estamento, con la acción, palabras y obras del mismo Jes-s de Ca%aret, nuestro se$or
Jesucristo. 5ero la enfermedad no es algo nuevo en el mundo de Jes-s de Ca%aret, es
algo que ha coexistido juntamente con la vida del ser humano y que en cada momento y
lugar el hombre la ha experimentado de diversas maneras* el sufrimiento como castigo de
(ios, como prueba, como infortunio le hecha la culpa al destino o a la suerte, otros se
someten a las leyes de la naturale%a y creen que hay que soportarlo todo con paciencia,
otros ante la enfermedad han tomado la actitud de resignación ante la voluntad de (ios,
con ellos (ios tiene la culpa del sufrimiento; otros le atribuyen la enfermedad a la condición
humana, otros han visto la enfermedad como un medio de crecimiento personal, lo ven
como una oportunidad para mejorar, otros toman una actitud de defensiva prefieren ser
indiferentes, otros toman una actitud de minimi%ación, comparan su sufrimiento con el de
otros, y se consideran afortunados;
7AB
)ambi+n en la fe de ?srael la enfermedad va
estrechamente unida a la culpa, la destrucción de las raciones, la cólera de (ios y el
alejamiento de +l, y tuvo sus diversas concepciones respecto a la enfermedad hasta Jes-s
que le da un nuevo sentido a la enfermedad elevándola de dignidad como redención, esto
se ve al relacionar enfermedad con sufrimiento, y es sufrimiento se configura con el
sufrimiento de &risto que lo llevó hasta la cru% y de ahí la glorificación del signo de suplicio
y de sufrimiento.
i. La en2erme$a$ en el Ani%uo Tesameno
En el antiguo )estamento, el hombre vive la enfermedad de cara a (ios quien es se$or de
la vida y de la muerte y ante quien se lamenta por su enfermedad e implora curación K,al.
8@ y B, 48L. ?srael experimenta que la enfermedad, de una manera misteriosa, se vincula al
pecado y al mal y descubre que la fidelidad a (ios seg-n su ley devuelve la salud y la vida;
En esa experiencia de alejamiento, de castigo, de arrepentimiento, la enfermedad se
convierte en camino de conversión y el perdón de (ios inaugura la curación para el
enfermo. yo el ,e$or, soy el que sana! KEx. 4;, 4BL; el profeta ve tambi+n que el
sufrimiento puede tener un sentido redentor por los pecados de los demás, K&f. ?s. 78, 44L
finalmente el profeta ?saías anuncia que ha venir un tiempo para ,ión en el que perdonara
toda falta y curará toda enfermedad K?s. 88, 7<L.
ii. <esCs " los en2ermos $e su iem!o
En el Cuevo )estamento las numerosas sanaciones de Jes-s son signos y
reali%ación inminente del reinado de (ios KMt. 44, ;L, las predicaciones del reino de los
cielos y las curaciones de los enfermos mencionan a la ve%, casi de forma esteriotipada; el
cuidado de los enfermos como uno de los cometidos apremiantes de las comunidades
neotestamentarias K4&or. 47, BL; las curaciones forman parte del inmutable hori%onte
vivencial de la comunidad primera, afectados y testigos presenciales experimentan en ellas
físicamente la nueva proximidad del reino de (ios. la metáforas de la enfermedad y el
m+dico aparecen una y otra ve% no son los sanos los que necesitan el m+dico, sino los
%97
+)@AS ,E CLASE> 5astoral L-tMr0-ca, 5. <re0or-o, %== 4 semestre
enfermos! KMc. 7, 4DL. 'a imagen act-a como metáfora del trato liberador con los
aherrojados en la culpa, para poner así ante los ojos de forma plástica y patente la
curación de los enfermos físicos por el mismo m+dico.
En las narraciones de curación en el Cuevo )estamento se dan a menudo de que
Jes-s toca físicamente a los pacientes toma de la mano a la suegra de ,imón y la ayuda a
levantarseKMc. 4, 84L, extiende su mano al leproso y lo toca KMc. 4, <4L impone sus manos
a la mujer encorvada K'c. 48, 48L la curación del sordomudo que no podía captar el
lenguaje de las palabras, aparece acompa$ada de toda una serie de gestos* se lleva al
hombre a un lado, le mete los dedos en los oídos sordos, y toca con saliva su lengua muda
KMc. D, 8768;L, de modo parecido act-a en la curación del siego, para quien la gente ruega
expresamente a Jes-s que lo toque KMc. @, 7767;L; así se pude enumerar una lista enorme
de textos bíblicos que testifican la manera y el acercamiento que Jes-s tenia de manera
especial hacia los enfermos, Jes-s aparece como el medico, el doctor, el taumaturgo,
curando enfermos, expulsando demonios, poniendo parábolas sobre los enfermos, como la
parábola de 'á%aro y el rico, por ejemplo, y resucitando a los muertos, como lo narra los
pasajes de la resurrección de 'á%aro su amigo, la #ija de Jairo entre otros.
'a atención y la ayuda de Jes-s hacen que se experimente de una manera física la
proximidad del reinado de (ios, el contacto es algo más que un simple medico curativa, es
simultáneamente como la misma curación, una acción simbólica, un símbolo real de la
proximidad salvífica de (ios.
7AD
#ay dos textos neotestamentarios que hablan de una unción con óleos a los
enfermos. Marcos refiere de forma sumaria lo que hicieron los doce despu+s de que Jes-s
lo hubiera enviado a predicar* partieron pues, a predicar para que se convirtieran; y
arrojaban a los muchos demonios y ungían con aceite a los enfermos y hacían curaciones!
Kmc. B, 47L, una ve% mas se echa de ver que predicación misionera y curaciones van
estrechamente unidas, pero ahora la curación va asociada a una unción con óleos. En la
antigPedad el aceite era considerado un medio universal de curación y remedio,
empleándose para alivio de los dolores y para fortalecimiento del organismo. 'a carta de
,antiago tambi+n hace mención de la unción con aceite a los enfermos, como parte de un
rito en la primera comunidad cristiana 0está enfermo alguno entre vosotros2 #aga llamar
a los presbíteros de la iglesia y oren sobre +l, ungi+ndolo con óleo en el nombre del ,e$or.
'a oración de la fe salvará al enfermo y el ,e$or le hará levantarse; y si hubiese cometido
pecados habrá perdón para +l! K,ant. ;, 4<ssL
7A@
Es notorio que seg-n las fuentes bíblicas del nuevo testamento se menciona desde
Jes-s, el acto simbólico, la oración y la curación que va acompa$ada del perdón de los
pecados. En numerosos textos, las acciones curativas de Jes-s, van precedidas de un tus
pecados te son perdonados!, en los textos de las cartas, se habla de una oración, un
ungimiento, y un perdón de los pecados. (esde esta fundamentación bíblica, podemos
notar como se va perfilando el rito que conlleva la unción de los enfermos como
sacramento, y es ra%ón suficiente para afirmar la institución del sacramento por el mismo
&risto.
%91
Cf. FRA+* $ ?)SEF +)CKE, doctr-na es"ec-al de los Sacramentos, en> manual de @eolo0/a
,o0mEt-ca, Ed. Herder, Barcelona 1997, ". 977$97
%9
4b-dem, ". 979
b. Desarrollo hisórico $el sacrameno $e la unción $e los
en2ermos
Antes del s-0lo B los test-mon-os sobre la unc-Dn son escasos . "ocos se0uros. Es un fra0mento de la
Cers-Dn co"ta de la Dida3&, Hue cont-ene una breC/s-ma orac-Dn de acc-Dn de 0rac-as "or el ace-te,
"odr/a lleCarnos al s-0lo 44. El "r-mer te9to c-erto des"ués de Sant-a0o es una bend-c-Dn del ace-te
Hue trae la $raditio a"ostólica de H-"Dl-to, Hue "odr/a "ertenecer al s-0lo 4B. En el s-0lo B, los
test-mon-os se hacen abundantes, en "r-mer "lano encontramos al0unas bend-c-ones del ace-te8 la
fDrmula romana %mitte de los sacramentar-os 0elas-ano . 0re0or-ano, la fDrmula m-lanesa Domine
sancte gloriose Panter-or al s. 4RQ . la fDrmula C-s-0Dt-ca Domine 'esu Criste Pantes del s. 4RQ. Se
destaca una carta -m"ortante del "a"a 4nocenc-o 4 a ,ecenc-o, ob-s"o de <ubb-o, del 19 de marFo
!17, en el ca". de esta carta se menc-ona al m-n-stro . a los dest-natar-os de la unc-Dn.
%99
Al0unos
sermones de CesEreo de Arlés P#=2$#=!Q, te9to de Cas-doro P#!=$#1=Q, un sermDn de El-0-o de
+o.Dn P#9=$77=Q. Estos test-mon-os nos d-cen Hue la unc-Dn es un sacramento en sent-do fuerte Hue
consta de dos t-em"os> la bend-c-Dn del ace-te . la unc-Dn del enfermo8 la "r-mera Hueda reserCada al
ob-s"o. AMn as/ aHu/ la unc-Dn t-ene como m-n-stro al ob-s"o, mEs frecuentemente al sacerdote .
tamb-én a menudo a los m-smos f-eles. Se conf-ere en todos los casos de enfermedad . "ara toda
clase de males, s-n Hue se l-m-te a los casos 0raCes. +o se "-ensa en la muerte . los efectos Hue se
es"eran son el robustec-m-ento cor"oral . la curac-Dn f/s-ca, con "os-b-l-dad de "erdDn de los
"ecados.
En este "er-odo cu.os "r-nc-"ales documentos son una ser-e de r-tuales Hue "rol-feran en un
"r-mer t-em"o . Can s-endo lue0o "ro0res-Camente mar0-nados "or un "roceso de un-f-cac-Dn Hue
culm-na en el r-tual romano de 5ablo B, en Tul-o de 171! se d-st-n0ue "or subra.ar fuertemente la
d-mens-Dn "en-tenc-al de la unc-Dn . "or un concom-tante desl-Fam-ento de la "ra9-s del sacramento
%99
Cf. <. <)**EL4+), :'nc-Dn de los enfermos;, en> Diccionario teológico interdisci"linar,
S/0ueme, Salamanca, 192, t. 4B, ". #9%.
en d-recc-Dn a la muerte, hasta el "unto de Hue el sacramento es llamado :e9trema; unc-Dn o unc-Dn
in e!tremis . lle0a a const-tu-rse una tr/ada de -n-c-ac-Dn a la 0lor-a celest-al Hue com"rende, se0Mn el
orden deb-do, la "en-tenc-a, le C-Et-co . la unc-Dn. 5ero al m-smo t-em"o se as-ste a la formac-Dn de
un moC-m-ento hac-a la recu"erac-Dn de la -dent-dad de la unc-Dn como sacramento de la
enfermedad, Hue culm-na en el Bat-cano 44.
La teolo0/a se fue or0an-Fando "or los s-0los R44$R444, as/ la doctr-na de la unc-Dn se fue
com"letando en la 0ran escolEst-ca, Hue le conf-r-D un estatuto teolD0-co ca"aF de or-entar su curso
durante todo los s-0los s-0u-entes. Esta teolo0/a se basa en la "ra9-s C-0ente de aHuella é"oca. Sobre
la unc-Dn se seNala en el as"ecto "en-tenc-al, l-0ado a la "ro9-m-dad de la muerte. Este efecto
cons-ste, "ara la escuela franc-scana, en el "erdDn de los "ecados Cen-ales Hue todaC/a obstacul-Fan la
entada -nmed-ata en el re-no de los c-elos8 "ara la escuela dom-n-cana cons-ste en la remoc-Dn de los
:restos del "ecado;, o sea, de las "enas tem"orales deb-das al "ecado . de la deb-l-dad es"-r-tual Hue
Hueda des"ués del "erdDn de los "ecados. 5ara todos, la unc-Dn es :e9trema;, o sacramento de los
mor-bundos. +o se d-r-0e a la curac-Dn tem"oral, aunHue a Ceces esto es, cuando es Mt-l "ara el b-en
es"-r-tual ésta "uede real-Farse, s-no mEs b-en a la l-berac-Dn . "ur-f-cac-Dn del alma. La "ers"ect-Ca
de fondo no -ns-ste en la s-tuac-Dn :enfermedad;, s-no en la de :"ecado; o :restos del "ecado;. O la
unc-Dn se relac-ona d-rectamente con la "en-tenc-a. As/ "-ensan 5edro Lombardo, BuenaCentura,
,uns Escoto, Alberto &a0no. O as/ -nter"reta la unc-Dn @omEs de AHu-no, cu.as -deas fueron
reco0-das, aunHue como s-m"le -nstrucc-Dn "rEct-ca, "or el conc-l-o de Florenc-a P,F 12%!Q.
2==

i. la unción $e los en2ermos en la e$a$ me$ia " Treno
El Conc-l-o de @rento ded-cD al sacramento de la unc-Dn PnoC-embre de 1##1Q, un "oco obl-0ado a
rebat-r las ne0ac-ones rad-cales de los reformadores, el conc-l-o formula una res"uesta en cuatro
2==
Cf. 4b-d., ". 7==.
cEnones, con un "roem-o . tres ca"/tulos, Hue C-nculan la fe al hecho de Hue la unc-Dn es un
Cerdadero sacramento -nst-tu-do "or el SeNor, dest-nado a los enfermos 0raCes . "romul0ado "or el
te9to de Sant-a0o8 al hecho de Hue su real-dad cons-ste en una 0rac-a del Es"/r-tu Hue se traduce en
una mult-"l-c-dad de efectos es"-r-tuales . cor"orales "ara el b-en del enfermo8 . al hecho de Hue estE
l-0ada al m-n-ster-o sacerdotal. AunHue concede la "r-mac/a a los enfermos "rD9-mos a mor-r,
@rento no e9clu.e a los no mor-bundos como suTetos del sacramento. ,ef-ende c-ertamente la "ra9-s
romana, "ero lo hace con suma d-screc-Dn. O subra.a la 0rac-a de al-ento Hue rec-be el enfermo. As/
se coloca res"ecto a la teolo0/a med-eCal . la "ra9-s de la é"oca en una "ostura de consonanc-a, "ero
tamb-én de una ma.or a"ertura.
ii. la nue#a !osura eoló%ica $el :a. ))
Este concilio aunque no intentó dar una doctrina específica sobre el sacramento, propuso
así sobre +l algunas indicaciones fuertes. 'a denominación unción de los enfermos! se
reconoce como mejor que la de extremaunción! y es preferida sistemáticamente. &uado
se habla de los destinatarios, se está evitando toda contraposición entre sacramento de los
enfermos y sacramento de la muerte, y se dice por tanto que el tiempo oportuno para
recibir el sacramento comien%a ya ciertamente cuando el fiel, por su enfermedad o por
veje%, empie%a a estar en peligro de muerte! K,&, D8L, esta postura se mantiene en la línea
práctico6pastoral, dejando intacto el debate teológico.
c. 5un$amenación eoló%ica
'os cristianos creemos en el (ios de la vida; no quiere la muerte ni la enfermedad de los
hombres, sino la vida conjuntamente con todos los bienes que nos dan felicidad, lo que
(ios mas quiere es que sus hijos sean felices, es el anhelo profundo y la esperan%a de la
revelación bíblica. &uando se haga realidad el proyecto del creador, ya no habrá muerte ni
llanto, ni gritos ni fatigas. K.p. 74, <L.
Jes-s es portador del tiempo nuevo curando enfermos!. En la mentalidad de su
+poca se creía que la enfermedad era castigo por el pecado, a así los enfermos llevaban
junto con sus dolencias físicas, el sentimiento de culpa y caían en el pesimismo fatalista.
Gna soledad sin confian%a y una terrible marginación que rebasaba todos los marcos de la
humanidad en los enfermos de lepra. En ese ambiente, Jes-s ofrece confian%a* (ios
quiere que todos los hombres tengan vida y reali%a ya su voluntad* los ciegos ven, los
inválidos camina, los sordos oyen y los leprosos quedan limpios! Mt. 44, ;L. Jes-s envía a
sus discípulos para expulsar a los demonios y curar enfermos. 'a comunidad cristiana no
debe abandonar esta vocación, su objetivo y su misión no son la muerte sino la vida. la
iglesia se une al combate de (ios y al combate de los hombres por la vida en contra de la
enfermedad y de la muerte.
5or eso resulta significativo el cambio de nombre extrema unción! por Gnción de los
enfermos; no es un sacrameno ;ue !re!are a bien morir, sino a #i#ir bien la
en2erme$a$.
Jes-s es el verdadero cumplidor de las promesas mesiánicas de liberación de la
enfermedad y el dolor, son sus palabras y sus obras, con su vida, su muerte y su
resurrección; Jes-s es acogedor y amigo de los enfermos, a los que se acerca por los que
ora, a los que escucha y consuela por medio del sacramento de la unción de los enfermos
y sus ministros, Jes-s es medico integral que cura las enfermedades y libera del dominio
del pecado, por medio de gestos y sobre todo por el poder de su palabra. Jes-s es tambi+n
en la enfermedad, maestro que ense$a la verdad sobre la relación del poder del demonio,
el pecado y la enfermedad, Jes-s el verdadero salvador que, son su misterio pascual, no
solamente asume la enfermedad y carga con nuestros dolores sino que tambi+n descubre
de una ve% para siempre el sentido de la enfermedad y el dolor transformando su
oscuridad en lu% salvadora, a trav+s del amor y entrega a los demás. En la pasión muerte
y resurrección de &risto se manifiesta al mismo tiempo el misterio oscuro del sufrimiento, la
enfermedad y la muerte, su posibilidad redentiva y salvadora, su germen de vida
indestructible, su garantía de victoria y su esperan%a de resurrección.
8:4

i. La en2erme$a$ " el su2rimieno en el sacrameno $e la unción
'a enfermedad es un escándalo, un obstáculo, u ser y venir a menos, que,
afectando al hombre en su cuerpo, lo ataca en lo más profundo de su unidad existencial;
poniendo en discusión sus proyectos y el equilibrio de sus opciones fundamentales. 3 ya
que el cuerpo es para el hombre la concreción activa y pasiva de su ser con los demás y
para los demás en el mundo; al atacar la enfermedad el cuerpo, lo cambia de instrumento
fundamental en la fuer%a hostil que se opone a los deseos y proyectos de vivir del hombre.
Nompe por lo tanto las referencias más inmediatas y necesarias del ser humano. ,u
relación consigo mismo, con los demás, con el mundo y con (ios.
Es por ello una situación de crisis y negación y en íntima relación con el pecado. ,in
embargo, a pesar de este carácter negativo de la enfermedad, existe en ella algo que se
orienta a promover su ser humano. &uando es aceptada como medio de expiación y de
intercesión, puede venir de ella un resultado salvífico. &omo el establecimiento de una
relación trascendente con (ios, que respeta finalmente su trascendencia inviolable, la
purificación de los propios pecados; la expiación de los pecados ajenos, el testimonio de
los valores que pueden recuperar en y a trav+s de ella* absolute% de (ios y la consiguiente
relativación de las preocupaciones terrenas. 5ero debemos de tener presente que tales
resultados no nacen de la misma enfermedad, sino de la intima relación con &risto, es
decir, en virtud de &risto mismo.
8:7
ii. e2ecos $el sacrameno
2=1
Cf. @ER@)S ,E CLASES, 5astoral L-tMr0-ca, 5. <re0or-o, %==, 4 semestre.
2=%
Cf. @ER@)S ,E CLASES, Curso de Sacramentos 444, 5. Rafael @EncheF,, %==1, 44 semestre
Gn don particular del Espíritu ,anto* 'a gracia primera de este sacramento es una
gracia de consuelo, de pa% y de ánimo para vencer las dificultades propias del estado de
enfermedad grave de la fragilidad de la veje%. Esta gracia es un don del Espíritu ,anto que
renueva la confian%a y la fe en (ios y fortalece contra las tentaciones del maligno,
especialmente la tentación de desaliento y de angustia ante la muerte K#b. 7, 4;L. Esta
asistencia del ,e$or por la fuer%a de su Espíritu quiere conducir al enfermo a la curación
del alma, pero tambi+n a la del cuerpo, si tal es la voluntad de (ios. .demás si hubiera
cometido pecados, le serán perdonados! K,t. ;, 4;L.
'a unión con la 5asión de &risto* 5or la gracia de este sacramento, el enfermo
recibe la fuer%a y el don de unirse más íntimamente a la pasión de &risto* en cierta manera
es consagrado para dar fruto por su configuración con la pasión redentora del ,e$or. El
sufrimiento, secuela del pecado original, recibe un sentido nuevo, viene a ser participación
en la obra salvífica de Jes-s.
Gna /racia Eclesial* 'os enfermos que reciben este sacramento, uni+ndose
libremente a la pasión y muerte de &risto! K'/. 44L. &uanto celebra este sacramento, la
iglesia en comunión de los santos intercede por el bien del enfermo, y el enfermo a su ve%
por la gracia de este sacramento, contribuye a la santificación de la iglesia y al bien de
todos los hombres por lo que la iglesia sufre y se ofrece, por &risto a (ios 5adre.
Gna 5reparación 5ara el Gltimo )ransito* si el sacramento de la unción de los
enfermos es concedido a todos los que sufren enfermedades y dolencias graves, lo es con
mayor ra%ón a los que están a punto de salir de esta vida!, de manera que se le llamaba
antes del vaticano ??sacramentum eFeuntium6 el sacramento de la extremaunción; la unción
de los enfermos acaba por conformarnos con la muerte y la resurrección de &risto, como el
bautismo había comen%ado a hacerlo. Es la ultima de las sagradas unciones que jalonan
toda la vida &ristiana; la del 9autismo había sellado en nosotros la vida nueva, la de la
confirmación nos había fortalecido para el combate de esta vida, esta ultima unción ofrece
al t+rmino de nuestra vida terrena un escudo para defenderse en los -ltimos combates y
entrar en la casa del 5adre.
8:8
$. Re2le*ión !asoral
El concilio del >aticano ?? concreta la ense$an%a i orientaciones aplicando los os
principios de la reforma lit-rgica, sit-a este sacramento en la pastoral general de los
enfermos y en el nuevo contexto socio6cultural. 'o más importante del nuevo ritual
emanado de este concilio, avalado por la constitución 0agrada unción de los enfermos6
que lo introduce en la teología y espiritualidad del sacramento.
5ablo >? en la constitución antes mencionada, afirma la sacramentalidad de la
unción de los enfermos apoyado en los testimonios clásicos de la Escritura, en la tradición
viva y en el magisterio de la iglesia. .l mismo tiempo introduce elementos teológico
significativos* 46 nueva formula sacramental* por esta santa unción y por su bondadosa
misericordia, te ayude el ,e$or con la gracia del Espíritu ,anto, para que libre de tus
pecados, te conceda la salvación y te conforte en tu enfermedad!; 76 en cuanto al material
para la unción, como el aceite de oliva escasea en muchas regiones, se permite otro tipo d
aceite; con tal de que sea obtenido de plantas, por parecerse mas al aceite de oliva!; 86 el
sacramento puede ser celebrado de nuevo si el enfermo, una ve% recuperado, recae, o en
2=2
CA@ES4S&) ,E LA 4<LES4A CA@)L4CA, +o. 1#%=$1#%2
momentos mas agudos de peligro durante la misma enfermedad!.
8:<
'os sacramentos
causan significado, son símbolos que actuali%an la gracia, el encuentro entre (ios y el
hombre con una modalidad peculiar seg-n condicionamientos y situaciones humanas. .l
simbolismo de los sacramentos responde la celebración lit-rgica, que será el lugar
teológico par conocer la espiritualidad.
'a doctrina del concilio >aticano ?? que es la que esta vigente en todas la pastorales
de la iglesia universal, es rica en su contenido tanto teológico, espiritual, doctrinal y
pastoral. )oma en cuenta al enfermo como sujeto primordial para la recepción del
sacramento, el enfermo con todas sus condiciones reales, culturales, sociales, etc, no es
un sacramento para moribundos sino para todo aquel que lo necesite y cuando lo necesite,
una ve% lo hay solicitado.
'a pastoral de los enfermos ha sido una pastoral que se ha abandonado en la
acción pastoral de la iglesia, no se le da mucha importancia en una gran parte de las
parroquias, la cual debe pasar de ser una pastoral marginada a ser una pastoral valorada.
#ay algunas ra%ones para ello* los sujetos normales del sacramento son los enfermos
graves, seg-n el concepto actual de enfermedad, no los moribundos que ya han pedido
toda capacidad de percepción.
,ituado en este momento, el sacramento va recuperando su carácter de celebración
comunitaria, y además va recobrando toda su rique%a pastoral situado tanto en el marco
renovado de los otros sacramentos con en el interior de una pastoral de la salud. 'a
seculari%ación ha producido un efecto negativo, en cuanto que ha conducido a un
extra$amiento del aspecto religioso y de sus mediaciones rituales en la situación de
enfermedad, pero tambi+n ha traído consigo un efecto positivo, en cuanto que ha ayudado
a superar actitudes mágicas, extra$as motivaciones. 'a nueva situación del mismo
enfermo, en un mundo sanitario nuevo, esta exigiendo tambi+n la renovación de la pastoral
eclesial con los enfermos, si se quiere dar respuesta a los retos que plantea este momento,
como son* los centros sanitarios actuales son un complejo de medios y relaciones, los
avances de la medicina y sus t+cnicas con sus ventajas e inconvenientes, en campos
como la bio+tica, los trasplantes de órganos, la manipulación gen+tica; trae consigo el
decrecimiento de enfermos crónicos y la prolongación de la esperan%a de vida.
8:;
e. 5orma $e enen$er el sacrameno $es!uDs $el :a. ))
En los -ltimos siglos no prosperó la teología ni se renovó la celebración de este
sacramento, que ha seguido siendo para los moribundos; era como el ultimo arreglo de
cuentas, una ve% perdonados los pecados graves en confesión y recibido el viático.
5ero a partir de los a$os 4A;:, se fomenta el conocimiento de la tradición, y la
reflexión teológica prospera en dos líneas y con dos +nfasis* unos destacan la dimensión
escatológica del sacramento respecto a la unción bautismal, es como la ultima unción para
superar la lucha final y entrar en el mundo del resucitado. Stros destacan el objetivo de la
unción como fortalecimiento del enfermo para que de mantenga firme y viva con valentía
los dolores de la enfermedad; el sacramento tiene un valor terap+utico para la totalidad del
hombre.
2=!
ES5E?A, ?esMs, 4ara Com"render 0os Sacramentos, Ed. Berbo ,-C-no, +aCarra 1997, "". 1!7
2=#
@ER@)S ,E CLASES, 5astoral L-tMr0-ca, 5. <re0or-o, %==, 4 semestre.
.sumiendo el fruto de la reflexión teológica, el concilio >aticano ??, sin dar una
doctrina completa ni dirimir cuestiones discutidas, da pistas importantes para una
celebración renovada. #ay en primer lugar, afirmaciones sobre artículos importantes* 'a
unción de los enfermos es un sacramento propiamente dicho; con esa unción y la oración
de los presbíteros, toda la iglesia encomienda los enfermos al se$or!. Gn acontecimiento
en el que toda la comunidad empe$a, actuali%a y ofrece su vida de gracia. el sacramento
de la unción de los enfermos tiene una serie de ob3etivos: conseguir hablar de la
enfermedad ' de la muerte con serenidad; vivir 3untos la prueba ' la religad humana de la
separación inminente, especialmente la libertad 5ue hace posible perdonarse ' hasta
reconciliarse, abordar con la ma'or paz posible todo lo 5ue en una eFistencia 5ueda
inconcluso a causa de la muerte; vivir 3untos en la esperanza el término de una vida
recordando la muerte de Aes?s.6
El sacramento de la unción de los enfermos, es un sacramento para quienes están
en peligro de muerte por enfermedad o veje%, luego no para los moribundos ni para los que
sufren una enfermedad leve. &onsiguientemente, mejor que extrema unción, ese
sacramento debe ser llamado Gnción de los enfermos!. )ambi+n es importante la finalidad
o la eficacia de la celebración sacramental. En apretada síntesis, el >aticano ?? lo dice así*
este sacramento se celebra para que el se$or paciente y glorificado alivie y salve a los
enfermos; y para que +stos se asocien voluntariamente a la pasión y muerte de &risto y así
contribuyan al bien del pueblo de (ios!. Es el ,e$or paciente y glorificado, la fuente de
salvación y de alivio. 'a presencia de &risto resucitado es la oferta de la iglesia que
celebra el sacramento; pero el enfermo debe acoger y hacer suya esa oferta asociándose
libremente y por la fe al dinamismo pascual de &risto.
8:B

%. Minisro " (uIeo $el sacrameno
El minisro $e la Unción: 'a santa unción sólo puede ser administrada válidamente por
los obispos y los presbíteros. El cristiano, sano o enfermo y miembro de una comunidad,
sabe que en cualquier circunstancia de la vida, no está solo, que su dolor es compartido
por los demás.
'a presencia del ministro de la ?glesia, como aquel que preside la comunidad, es signo de
la presencia de la misma ?glesia, de su solicitud y cercanía en el tiempo de la enfermedad.
Co se presenta ante el enfermo como aquel que suplanta al m+dico o desempe$ando el
papel de curandero, sino ejerciendo un servicio al hacer presente la caridad de la ?glesia
entera.
El (uIeo $e la Unción: Este sacramento sólo puede ser recibido por los fieles que se
hallen gravemente enfermos
8:D
. 5ero es necesario que el mismo enfermo exprese su fe y
afirme su existencia en esta situación concreta ante la comunidad, para sentir su apoyo y
su ayuda. En el sacramento hace a los demás partícipes de su experiencia cristiana, de
testimonio ante los demás de su esperan%a, saca de la ambigPedad su fe y eleva sus
propias disposiciones al rango de la sacramentalidad de la ?glesia. 1uien recibe
dignamente el sacramento de la unción no sólo profesa p-blicamente la fe de la ?glesia,
sino que contribuye de un modo especial a su edificación.
2=7
ES5E?A, ?esMs, 4ara Com"render 0os Sacramentos, Ed. Berbo ,-C-no, +aCarra 1997, "". 1!#$1!7
2=1
Cf. ,F 91=.
h. Maeria " 5orma $e la Unción $e los en2ermos
Maeria $e la Unción: El Yleo consagrado es la materia remota de la unción de los
enfermos, +ste debe ser de aceite de oliva. 5or una antigua tradición, el óleo debe estar
bendecido por el obispo o un sacerdote autori%ado por la ,ede .postólica
8:@
. El empleo de
óleo sin consagrar o cuya consagración ha sido reali%ada por un sacerdote no autori%ado
permite dudar de la valide% del sacramento K(% 4B7@sL. 'a materia próxima es la unción
del enfermo con óleo consagrado, preferiblemente en la frente del enfermo.
La 5orma $e la Unción: &onsiste en la oración del sacerdote por el enfermo mientras le
aplica la unción. Existen más de una oración que se utili%an como formula de la unción,
una de ellas es esta* )e rogamos Nedentor nuestro, que, por la gracia del Espíritu ,anto,
cures el dolor de este enfermo, sanes sus heridas, perdones sus pecados, ahuyentes todo
sufrimiento de su cuerpo y de su alma y le devuelvas la salud espiritual y corporal, para
que, restablecido por tu misericordia, se incorpore de nuevo a los quehaceres de su vida.
)- que vives y reinas por los siglos de los siglos. .m+n
8:A
!.
- EL ORDEN (A.ERDOTAL
El orden sacerdotal es uno de los siete sacramentos de la iglesia instituido por el
mismo &risto en la cena pascual poco antes de su padecimiento, muerte y resurrección, en
la cual mandó a sus discípulos hagan esto en memoria mía!, la iglesia para su estudio lo
clasifica entre el grupo de los sacramentos de servicio.
'a palabra ordenación! viene del latín ordinario! t+rmino que era utili%ado en el
imperio romano para designar el nombramiento de un funcionario imperial, el sujeto en
cuestión entraba por este hecho a formar parte del orden; es decir, de la corporación de
funcionarios escalafonados. El t+rmino ordo! tenía por ello tambi+n la significación
secundaria de clase social o rango diferente del pueblo o plebe.
84:
El orden es el sacramento gracias al cual la misión confiada por &risto a sus
apóstoles sigue siendo ejercida en la iglesia hasta el fin de los tiempos* es pues, el
sacramento del ministerio apostólico. &omprende tres grados* el episcopado, el
presbiterado y el diaconado.
844
a. Naurale6a $el sacer$ocio como sacrameno
&on la ordenación sacerdotal la iglesia provee el servicio a la comunidad eclesial; lo
cual quiere decir que el orden sacerdotal como sacramento no se trata de una santificación
personal del candidato, sino de un servicio a la iglesia y para la iglesia. 5or tanto la
imposición de las manos como gesto, no solo expresan la transmisión de un ministerio o
cargo sino al mismo tiempo la petición del Espíritu ,anto. 'a imposición de manos y la
oración se reali%an en el convencimiento de que en tales acciones de la iglesia act-a el
2=
Cf. C4C 9!#.
2=9
FABERE@@), Bernardo, R-tual "ara Sacerdotes . ,-Econos, Ed. San 5ablo, Caracas, %==%, "". 91.
21=
CALB) C)R@ES, Ln0el . Ru-F ,. Alberto, )" C-t. 5. 179
211
CA@ES4S&) ,E LA 4<LES4A CA@)L4CA, +. 1#27
propio &risto* es +l quien toma al ordenando a su servicio y +l es quien le otorga su
Espíritu. 5or ello, por cuanto en el signo reali%ador de la iglesia es &risto en persona quien
reali%a su presencia efica%, se llama sacramento la ordenación. El orden sacerdotal es el
sacramento de la incorporación y el don del Espíritu a ese servicio.
&omo &risto no retira ni su encargo ni su promesa, tambi+n la iglesia se declara
permanentemente comprometida con ese ministerio, sin hacer depender su confesión del
comportamiento personal del ministro. Esa realidad se expresa en la doctrina del carácter
indeleble que la ordenación confiere. &on ella se destaca la fiabilidad objetiva, que viene
dada con independencia de la disposición subjetiva del ministro; la comunidad no tiene
que empe%ar por comprobar la sanidad del ministro para saber si la eucaristía es válida o
si la absolución es efica%. . quien (ios toma a su servicio demuestra a la comunidad ese
servicio salvífico divino, aunque +l fracase en el mismo por su condición de pecador!.
,in embargo, tampoco la persona del ministro permanece indiferente al don del
Espíritu; ciertamente que aquí, como en el resto de los sacramentos, el efecto de la gracia
no se da de una manera puntual, sino en un proceso de crecimiento, no de una manera
mágica, sino de con la reali%ación comprometida del servicio para el que está ordenando el
ministro. En este sentido el efecto de la ordenación va mas allá de lo funcional* la función
marca tambi+n a la persona. 'a sacramentalidad de la ordenación no puede, por lo
demás, interpretarse como un recha%o de los servicios que se dan en la iglesia. 'os
ministros precisamente tienen que descubrir los diferentes dones del se$or a su iglesia,
suscitarlos y crearles un espacio.
847
b. 5un$amenación b+blica $el or$en sacer$oal
i. .once!ción $el sacer$ocio en el Ani%uo Tesameno
El 5ueblo ele0-do Hue es 4srael, fue const-tu-do "or ,-os como :un reino de sacerdotes y una
nación consagrada; PE919,7Q. ,entro del "ueblo de 4srael, ,-os esco0-D una de las doce tr-bus, la de
LeC/, "ara el serC-c-o l-tMr0-co P+m 1, !$#2Q, aHu/ ,-os m-smo es la "arte de su herenc-a P?os
12,22Q. 'n r-to "ro"-o consa0rD los or/0enes del sacerdoc-o de la Ant-0ua Al-anFa. En ella los
sacerdotes fueron establec-dos :4ara inter#enir a fa#or de los ombres en lo 8ue se refiere a Dios,
"ara ofrecer dones y sacrificios "or los "ecados; PHeb #,1Q.
,e ah/ Hue -nst-tu-do "ara anunc-ar la 5alabra de ,-os . "ara restablecer la comun-Dn con
,-os med-ante los sacr-f-c-os . la orac-Dn, este sacerdoc-o de la Ant-0ua Al-anFa, s-n embar0o, era
-nca"aF de real-Far la salCac-Dn, "or lo cual ten/a neces-dad de re"et-r s-n cesar los sacr-f-c-os, . no
"od/a alcanFar una sant-f-cac-Dn def-n-t-Ca PHb #,28 1,%18 1=,1$!Q, Hue sDlo "odr/a ser lo0rada "or el
21%
Cf. FRA+* $ ?)SEF +)CKE, )". C-t. 5. 97 $ 91
sacr-f-c-o de Cr-sto. La l-tur0-a de la 40les-a Ce en el sacerdoc-o de AarDn . en el serC-c-o de los
leC-tas, as/ como en la -nst-tuc-Dn de los setenta :anc-anos; P+m11,%!$%#Q, "ref-0urac-ones del
m-n-ster-o ordenado de la +ueCa Al-anFa. Los test-mon-os del A @ sobre el sacerdoc-o su"one en
0eneral la s-tuac-Dn "oster-or al dest-erro P#== a. CQ, como resultado ha. Hue cons-derar la
concentrac-Dn de todos los sacr-f-c-os en el culto del tem"lo de ?erusalén. @odo lo Hue t-ene Hue Cer
con el sacerdoc-o . el culto t-ene su sede en el santuar-o central, es en el "er-odo de la monarHu/a en
donde se estructura una Cerdadera l-tur0-a sacr-f-c-al en torno a los 0randes santuar-os de los re-nos
del norte . del sur, 0rac-as sobre todo a los sacr-f-c-os cananeos. El sacr-f-c-o re0ular . d-ar-o PtamidQ
0arant-Faba la relac-Dn "Mbl-ca entre ,-os e 4srael, entre estos sacr-f-c-os estaban los sacr-f-c-os
"ersonales mot-Cados "or raFones d-Cersas, sacr-f-c-os como rescate en el nac-m-ento de los
"r-mo0én-tos PLc %,%%$%!Q. Con lo Hue res"ecta al acontec-m-ento e9"-ator-o, el hecho mEs
-m"ortante era la celebrac-Dn del 0ran d/a de la e9"-ac-Dn, el 9om Ki""ur. Era el d/a en Hue a"arec/a
el sumo sacerdote eTerc-endo su func-Dn mEs alta, sobre todo cuando en el santuar-o -nCocaba el
Sem am
e
"oras, el sant/s-mo nombre de OahCeh, lo Hue sDlo ocurr/a una CeF al aNo PLeC17,
2!Q.
212
En el "er-odo de 171 a. C . el aNo 1= d. C. Hub-eron 0ru"os Tud/os Hue cr-t-caron . se
o"us-eron al sumo sacerdoc-o :-le0/t-mo; de los &acabeos . al culto de tem"lo d-r-0-do "or el
"ont-f-cado de los esen-os en JumrEm.
ii. El sacer$ocio en el nue#o esameno
En el +ueCo @estamento se da en un "r-mer momento8 la sustitución del tem"lo "or la
muerte de :es;s, se d-o el reconoc-m-ento . confes-Dn del cruc-f-cado ?esMs de +aFaret, al Hue ,-os
hab/a resuc-tado de entre los muertos . conCert-do en el &es/as. El tem"lo .a no era la -nst-tuc-Dn
salC/f-ca n- es el lu0ar de la reconc-l-ac-Dn, s-no Hue ahora el nueCo :lu0ar de e9"-ac-Dn; es ?esMs
212
Cf. ?)SEF. BLA+K, :Sacerdoc-o$ob-s"o;, en> Diccionario de conce"tos teológicos, Herder,
Barcelona, 199=, t. 44, ". !==.
cruc-f-cado, esto no e9clu.D Hue los cr-st-anos cont-nuaran as-st-endo al tem"lo el lu0ar de la orac-Dn
P1Cor 1#,2$#8 Rom2,%#8 !,%#Q.
21!
'n se0undo momento es la &uerte de ?esMs . la cena del SeNor como nueCo centro
lit;rgico> se debe de seNalar Hue en la trad-c-Dn s-nD"t-ca de ?esMs n- el tem"lo n- el sacerdoc-o
desem"eNan n-n0Mn "a"el "os-t-Co8 es sDlo durante los Mlt-mos d/as en ?erusalén cuando acude ?esMs
al tem"lo, cu.a "ur-f-cac-Dn acomete P&c11, 1#$19Q. As/ tamb-én al0unas d-scus-ones . mu.
"robablemente "red-ce el f-n del santuar-o P&c 12,%8 1!,#b8 cf. ?n19,%%Q. El nueCo centro de la
l-tur0-a .a no estaba l-0ado a n-n0Mn l-0ar cMlt-co f-To, s-no Hue la cena del SeNor "od/a celebrarse en
cualHu-er casa.
21#

'n tercer momento es el 4ueblo de Dios sacerdotal, "ero sin sacerdotes8 la comun-dad
"r-m-t-Ca ten/a claro Hue ,-os :";blicamente "resentó a :esucristo como medio de e!"iación "or su
"ro"ia sangre, mediante la fe; PRom2, %#Q8 lo cual s-0n-f-caba Hue ahora se da en Cr-sto aHuel lu0ar
del hecho e9"-ator-o . reconc-l-ador Hue antes hab/a ocu"ado el tem"lo en el 0ran d/a de la
e9"-ac-Dn. Las e9"res-ones :sacerdote, sumo sacerdote, sacerdoc-o; se em"lean en el len0uaTe
cr-st-ano del +@ sDlo en un doble as"ecto> aQ "ara -nd-car el "ont-f-cado s-n0ular . escatolD0-co de
Cr-sto, cosa Hue ocurre "r-nc-"almente en la carta a los Hebreos8 ese sumo sacerdoc-o el-m-na el
"r-nc-"-o del sacerdoc-o Tud/o del A@ como el sacerdoc-o cMlt-co de los "a0anos8 bQ se em"lea
tamb-én "ara des-0nar el sacerdoc-o 0eneral de todos los f-eles P15e %,#.98 A" 1,78#,1=8%=,7Q. Se0Mn
esto, :sacerdotes; lo son Cr-sto . todos los cre.entes como :"ueblo sacerdotal de ,-os;. El +@
desconoce el conce"to de sacerdotes, "ara un sacerdoc-o m-n-ster-al . TerErHu-co. La e9"res-Dn
"resbíteros s-0n-f-ca :anc-anos; . rem-te a un :conseTo de anc-anos;, Hue en los "r-meros t-em"os
s-0u-D "res-d-endo la comun-dad cr-st-ana.
217

21!
-b-dem, ". !=1.
21#
Cf. 4b-dem, ". !=%.
217
Cf. 4b-dem, ". !=2.
'n Cuarto momento son los a"óstoles y otros ministros del Nue#o $estamento. Se seNala
aHu/ el a"ostolado, recalcando Hue des"ués del acontec-m-ento "ascual el c/rculo de los a"Dstoles, es
el a"Dstol el Hue "uede reclamar una a"ar-c-Dn de resuc-tado P1Cor9,1=8 1#,2$9, es el m-smo el Hue
rec-be el encar0o de "red-car PRom 1=, 1#$11Q. 5ero el desarrollo de una teolo0/a del a"ostolado se la
debemos a 5ablo P<El1,11$19Q, a su lado estE 5edro . el c/rculo de los ,oce, Hue se remonta al ?esMs
h-stDr-co, ellos t-enen el don de curar, sobre las tareas adm-n-strat-Cas . d-st-ntos dones . len0uas. En
5ablo los :ob-s"os;Pe"is<o"oiQ sDlo a"arecen en el encabeFam-ento de la carta a los F-l-"enses. Los
d-Econos "ara -nd-car a las "ersonas d-r-0entes del serC-c-o comun-tar-o, aMn no es un e"-sco"ado
monErHu-co.
'n Hu-nto momento 0os ministerios eclesiásticos en la 'glesia "rimiti#a, en las cartas
"astorales P1.% @-m, @-tQ en torno a las des-0nac-ones de los m-n-ster-os son el e"/sZo"os P1@-m2,%8
@-t1,1Q, 5resb/teros P1@-m#,1$%.11$198 @-t1,#Q8 . el d-Econos P1@-m2,$1=.1%sQ, aHu/ se "uede
reconocer un claro test-mon-o a faCor del e"-sco"ado monErHu-co, ellos t-enen como comet-do
"r-nc-"al el de enseNar.
211

c. Desarrollo hisórico $o%m1ico $el sacrameno $el or$en
&uando hablamos del desarrollo histórico del dogma, nos referimos al proceso que a
lo largo de la historia se va dando hasta la constitución del sacramento. 5ara ello nos
remontamos hasta los orígenes del cristianismo* hasta Jes-s d Ca%aret, que por su obra
mesiánica, es el sumo y eterno sacerdote. 5ara llegar a Jes-s de Ca%aret como institutor
del orden sacerdotal como sacramento, es menester tener presente los testimonios
evang+licos6escriturísticos, como son los relatos de los cuatro evangelistas, de los
apóstoles en las cartas, y en los testimonios de la iglesia naciente, con los padres de la
iglesia, hasta nosotros; en otras palabras, para remontarnos a la persona de Jes-s, en
menester partir de la fundamentación 9íblica y de forma especial del Cuevo )estamento,
para comprender el desarrollo del orden sacerdotal como sacramento de la iglesia; que a lo
largo de la historia ha sufrido una variedad de transformaciones externas, como
concepciones, ritos y significados hasta llegar a nuestros días, con una concepción actual
a partir del &oncilio del >aticano ??.
211
Cf. 4b-dem, ". !=#.
i. Or+%enes $el sacer$ocio como sacrameno
En los primeros dos siglos de de la iglesia las fuentes sobre la ordenación son
escasas, encontramos datos significativos sobre la historia de la liturgia del dogma en la
tradición apostólica de #ipólito* los obispos eran elegidos por todo el pueblo y a
continuación los consagraban los obispos de la iglesia limítrofes mediante la imposición de
manos; por la oración se le concedían los cometidos del obispo* dirigir la comunidad,
impetrar la gracia de (ios y presidir la celebración eucarística. ,e le otorgaban además la
potestad de signar los cargos, de remitir los pecados en el proceso penitencial etc.
En la ordenación de un presbítero, el obispo a una con los demás presbíteros
imponía las manos sobre el candidato pronunciando sobre +l la oración concecratoria. 'os
presbíteros eran vistos como ayudantes y asesores del obispo, y por la ordenación se les
confería algunas potestades competentes solo al obispo.
.l diácono le imponía las manos -nicamente el obispo, pues el diacono debe hacer
lo que +ste le encargaba.
84@
ii. El or$en sacer$oal en los !a$res $e la i%lesia
)ertuliano es el primero en emplear el termino Srdo! para caracteri%ar la posición
del clero en el pueblo de (ios que solo se puede explicar por un desarrolló de tipo
institucional. Srdo significaba una dignidad, un estado en la iglesia.
(esde &onstantino, los obispo, sacerdotes y diacono están encuadrados en el
marco rigurosamente jerárquico de los funcionarios del imperio. 5ueden ostentar los títulos
y distintivos de su rango, entre los que se cuenta el palio, la estola, las sandalias y
probablemente el manípulo. El siglo ?>, como la prohibición de las ordenaciones per
saltum! la obligación de observar intersticios y el principio de la antigPedad, parecen estar
inspirados en el código de ascensos de los funcionarios p-blicos.
En el siglo ?= se va poniendo de relieve la sacramentalidad del orden de los
servicios de la iglesia y se designan así al sacramento que confiere el poder de celebrar la
eucaristía. El acto ritual de acceder a este orden se llama desde entonces ordenación!.
9ajo el pontificado de ?nocencio ??? K4A@6474BL, el pontifical de la curia romana ratifica estos
modos de hablar y los canonistas lo desarrollan. 1ueda claro que este concepto de orden
no tiene origen bíblico; el adjetivo sacerdotal que se a$ade al sustantivo orden no solo
tiene constancia en el .ntiguo )estamento, sino que es de empleo com-n en muchas
religiones; sin embargo la palabra sacerdote! tiene un contenido cristiano distinto y
peculiar. En este contexto el sacerdocio cristiano es de otro tipo; no es primeramente
religioso ni cultual como en las otras religiones incluyendo la tradición judía, sino
carismático* es el orden de aquello que tienen el espíritu de servicio a la iglesia y +sta los
habilita para ejercerlo.
84A
iii. La !osura $e Treno sobre el sacrameno $el or$en
21
Cf. FRA+* $ ?)SEF +)CKE, )". C-t. 5. 9%
219
Cf. CALB) C)R@ES, Ln0el . Ru-F ,. Alberto, )". C-t. 5. 179
Lutero, rechaFD la conce"c-Dn fuertemente sacramental del m-n-ster-o, aHu/ tenemos al0unos
"untos "r-nc-"ales de su cr/t-ca> 1Q En la nueCa al-anFa no ha. mEs sacerdote Hue Cr-sto, cu.o
sacerdoc-o es -nC-s-ble. %Q S-n embar0o, "or el baut-smo todos los m-embros de Cr-sto son sacerdotes
en lo -nC-s-ble de la fe. ,esde el "unto de C-sta del sacerdoc-o ha. -0ualdad de derecho . "oderes en
la 40les-a entre todos los baut-Fados. +ad-e neces-ta de nad-e "ara entrar en relac-Dn salC/f-ca con
,-os. La d-st-nc-Dn entre sacerdotes . la-cos no es de -nst-tuc-Dn d-C-na8 "roC-ene de la amb-c-Dn de
unos hombres. 2Q El orden no es sacramento, "orHue :no t-ene "romesa de 0rac-a;. Es sDlo un r-to de
or-0en ecles-Est-co "ara hab-l-tar a c-ertas "ersonas "ara determ-nados m-n-ster-os o serC-c-os. !Q
Estr-ctamente, el m-n-ster-o es el m-n-ster-o de la "alabra. La -dea de un sacerdoc-o de /ndole
sacr-f-c-al es -ncom"at-ble con la un-c-dad del sacr-f-c-o . del sacerdoc-o de Cr-sto. #Q ,eTe de ser
m-n-stro Hu-en deTa de "red-car la "alabra. La doctr-na del carEcter -ndeleble es una -nCenc-Dn de los
escolEst-cos. 7Q La 40les-a se da a s/ m-sma los m-n-ster-os Hue neces-ta. 5ero, "or re0la 0eneral, "ara
la colac-Dn de los m-n-ster-os se s-rCe de m-n-stros .a ordenados.
2%=

El conc-l-o de @rento, en la ses-Dn RR444 P1#72Q, condenD los errores de los reformadores en
mater-a de m-n-ster-os. La conce"c-Dn Hue resulta de los decretos do0mEt-cos P,F 1172$111Q
adolece de la m-sma l-m-tac-Dn Hue "adec/a la conce"c-Dn escolEst-ca> contem"laba los m-n-ster-os
"redom-nantemente desde la cons-derac-Dn del "resb-terado . a "art-r del :"oder de consa0rar,
ofrecer . adm-n-strar el cuer"o . la san0re de Cr-sto . de "erdonar . retener los "ecados;. El
conc-l-o af-rmD> :1Q Hue la ordenac-Dn es un sacramento Cerdadero . "ro"-o, -nst-tu-do "or Cr-sto
P,S 1112Q8 %Q Hue da el Es"/r-tu santo e -m"r-me un carEcter -ndeleble P,S 1171Q8 2Q Hue e9-ste una
TerarHu/a :e9 d-C-na ord-nat-one -nst-tutam;, Hue consta de ob-s"os, "resb/teros . d-Econos P,S
1117Q;.
2%1

2%=
4. )(A@4B4A, 0a celebración en la 'glesia, sacramentos, ministerios eclesiales orden,
S/0ueme, Salamanca, 19, t. 44, "". 71#$717.
2%1
4b-d., ". 717.
i#. El sacrameno $el or$en !ara el :AT. ))
En al >aticano ?? hay dos afirmaciones importantes* una de carácter histórico el
ministerio eclesiástico, de institución divina, es el ejercido en diversos ordenes por aquellos
que ya desde antiguo vienen llamándose obispos, presbíteros y diáconos! K'/.7@L; y el
otro de carácter teológico* &risto ,e$or, pontífice tomando de entre los hombres, hi%o del
nuevo pueblo un reino de sacerdotes para (ios su 5adreE; el sacerdocio ministerial, por la
potestad sagrada de que go%a, forma y dirige al pueblo sacerdotal! K'/. 4:L.
'os movimientos bíblicos, lit-rgicos y ecum+nico dieron nueva perspectiva en la
interpretación de los ministerios ordenados. 'a revelación neotestamentaria declara que
toda la iglesia go%a de una dignidad sacerdotal y ha de ser testigo de (ios entre todos los
pueblos K45e.7, AL la categoría poder! es mirada con recelo y deja paso a la categoría
servicio!. El obispo ha ocupado de nuevo su lugar como signo de unidad en la comunidad
cristiana, y reafirma el carácter primordialmente funcional de los ministerios. 'a comunidad
cristiana como nuevo pueblo de (ios es el sujeto al que han de servir todos los ministerios,
incluido los jerárquicos. El ejercicio de los mismos debe proceder en base a la igualdad
fundamental que como hijos de (ios tienen todos los bauti%ados.
,in embargo hay que afirmar la existencia de estos ministerios ordenados que son
dones del Espíritu y capacitan a miembros del pueblo cristiano para que sean signo y
sacramento peculiar de Jesucristo. ,e declara la sacramentalidad de la consagración
episcopal con la función de santificar, ense$ar y gobernar; así como la colegialidad de los
obispos. El concilio pide que se renueve el diaconado permanente y se recuperan las tres
funciones del presbiterado* ministro de la palabra, de los sacramentos y eucaristía, y de
gobierno.
El vaticano ?? destaca un artículo importante de la fe católica* el sacerdocio
jerárquico es un don peculiar del Espíritu a la comunidad eclesial; no se identifica con el
llamado sacerdocio com-n de los fieles. 5ero el t+rmino sacerdocio aquí no debe ser
interpretado en marcos y categorías del sacerdocio pagano ni del antiguo testamento.
d. "undamentación teológica
i. 'os tres grados del sacramento del orden
H-stDr-camente se enumeran s-ete Drdenes sa0radas8 cuatro -nfer-ores o :menores;, Hue son>
ost-ar-ado, lectorado, e9orc-stado . acol-tado8 . tres su"er-ores o :ma.ores;, a saber> subd-aconado .
sacerdoc-o8 esta Mlt-ma com"rende> "resb-terado . e"-sco"ado Pcf. ,F 9#, 97%Q. Las cuatro Drdenes
menores . el subd-aconado no son sacramentos, s-no sacramentales. La const-tuc-Dn a"ostDl-ca
Sacramentum =rdinis de 5-o R44 P19!1Q faCorece C-s-blemente la o"-n-Dn de Hue sDlo el d-aconado,
el "resb-terado . el e"-sco"ado son Drdenes sacramentales al no tratar mEs Hue de estos tres Drdenes
P,F 2==1Q.
2%%
As/ tamb-én la doctr-na catDl-ca, e9"resada en la l-tur0-a, el ma0-ster-o . la "rEct-ca
constante de la 40les-a, reconocen Hue e9-sten dos 0rados de "art-c-"ac-Dn m-n-ster-al en el
sacerdoc-o de Cr-sto> el e"-sco"ado . el "resb-terado. El d-aconado estE dest-nado a a.udarles . a
serC-les. El orden del e"-sco"ado ocu"a el "r-mer lu0ar de los m-n-ster-os, ellos son los transm-sores
de la sem-lla a"ostDl-ca PL< %=Q. El Conc-l-o Bat-cano 44, :enseNa Hue "or la consa0rac-Dn e"-sco"al
se rec-be la "len-tud del sacramento del )rden. ,e hecho se le llama, tanto en la l-tur0-a de la 40les-a
como en los Santos 5adres, :sumo sacerdoc-o; o :cumbre del m-n-ster-o sa0rado; PL< %1Q. A la
consa0rac-Dn e"-sco"al se conf-ere, Tunto con la func-Dn de sant-f-car, las func-ones de enseNar . de
0obernar, aMn as/ con la -m"os-c-Dn de las manos . "or las "alabras de la consa0rac-Dn se conf-ere la
0rac-a del Es"/r-tu Santo . Huedan marcados con el carEcter sa0rado. Ellos en manera em-nente .
C-s-ble, hacen las Ceces del m-smo Cr-sto, &aestro, 5astor . Sacerdote. En cuanto a los "resb/teros,
son coo"eradores de los ob-s"os. Son los ob-s"os Hu-enes han conf-ando le0/t-mamente la func-Dn de
su m-n-ster-o en d-Cersos 0rados. Los "resb/teros "art-c-"an de la autor-dad con la Hue Cr-sto
constru.e, sant-f-ca . 0ob-erna su Cuer"o.
2%2
Ellos "art-c-"an de la un-Cersal-dad de la m-s-Dn
conf-ada "or Cr-sto a los a"Dstoles. Los d-Econos eTercen un serC-c-o, ellos "art-c-"an de una manera
es"ec-al en la m-s-Dn . la 0rac-a de Cr-sto PL< !1Q. Ellos as-sten al ob-s"o . a los "resb/teros en a
celebrac-Dn de los d-C-nos m-ster-os, sobre todo de la Eucar-st/a . en la d-str-buc-Dn de la m-sma,
as-st-r la celebrac-Dn del matr-mon-o . bendec-rlo, "roclamar el ECan0el-o . "red-car, "res-d-r las
e9eHu-as . entre0arse a los d-Cersos serC-c-os de la car-dad.
ii. El sacer$ocio $e .riso
,eg-n la carta a los #ebreos, no hay continuidad entre el culto y el sacerdocio del .ntiguo
)estamento, y el culto en espíritu y en verdad! inaugurado por Jesucristo el -nico
sacerdote de la nueva alian%a. &risto es el sacrificio y culto nuevo porque se entregó
2%%
)@@, LudW-n, o". c-t., ". 77!.
2%2
Cf. CA@ES4S&) ,E LA 4<LES4A CA@)L4CA, +. 1#72
totalmente a si mismo para secundar y llevar a cabo la voluntad del 5adre a favor de los
hombres! o en la construcción del reino!; así tambi+n es sacerdote. 5or eso cristo es el
-nico mediador de una alian%a fundada en mejores promesas! K#eb.B, BL.
87<
&risto en
virtud de la encarnación es constituido como ,acerdote mediador y llega a su máxima
expresión en la cru%. 'a esencia de su ser sacerdotal radica en su naturale%a (ios6
#ombre; en Mt. 7:, 7@; el aspecto de servicio de Jes-s lo hace manifiesto como sacerdote
en el sacrificio de la cru%, es en la cru% donde Jes-s se convierte en víctima y sacerdote a
la ve%, en cuanto que el mismo se ofrece en sacrificio por los pecados de la humanidad,
vence la muerte y abre las puertas la vida nueva y eterna; con su sangre, la sangre del
cordero se sella la nueva y eterna alian%a y nos consagra como nuevo pueblo de (ios. En
&risto se conjugan la triple misión de profeta, sacerdote y rey, en virtud de su condición
mesiánica, es la triple misión que es conferida a todos los que participan del cuerpo de
&risto mediante el bautismo, es lo que ahora conocemos como el sacerdocio com-n del
que participan todos los bauti%ados.
e. Re2le*ión !asoral
(urante las etapas diversas de la historia, el sacerdocio fue visto de diversas
maneras y cada una de esas imágenes fueron quedando gravadas en la conciencia de la
gente, en algunos casos se absoluti%ó una de las figuras o papeles del sacerdocio en su
determinada +poca, por ejemplo* un sacerdote paternalista, se vio al sacerdote como el
capata% de la parroquia, se vio como el due$o de un territorio, como el mandamás, etc. ,in
embargo la visión que nos presenta el concilio del >aticano ?? es de un sacerdote siervo de
(ios y al servicio de la comunidad.
i. El sacer$ocio como ser#icio a la comuni$a$
Es servicio del sacerdote es primariamente sercito personal para &risto y en lugar
de &risto. 'o que actualmente se reali%a en las diferentes tareas del servicio sacerdotal
como servicio cultual, incluso cono servicio de pastoral practica en la ense$an%a religiosa,
en la actividad de asistencia y administración, si ha de ser un autentico servicio sacerdotal,
debe tener su ultima raí% no solo en la dedicación pastoral del sacerdote a los hombres,
son mas bien en la relación personal del sacerdote con &risto el pastor y obispo de las
almas! K45e. 7, 7;L.
Es a partir de estos postulados apremiantes del orden sagrado, donde cabe la
comprensión de los diferentes servicios y ministerios dentro de la acción pastoral de la
iglesia que se ha venido desarrollando desde la +poca apostólica. El ministerio episcopal
como el ministerio presbiteral, radican primariamente en la relación personal con &risto,
aun cuando los otros ministerios como el diaconado, los ministerios menores etc. 5uedan
definirse por el servicio especial a la iglesia como cuerpo de &risto.
87;
&iertamente en
cualquier servicio cristiano todos los. Esto da mas peso al carácter de servicio que tiene el
orden sagrado en sus diferentes grados, puesto que es una personificación con &risto en
el servicio, y para el servicio, no se puede decir que se sirve a cristo si no se sirve a su
cuerpo que es la iglesia. El modelo de servicio viene del mismo &risto, que vino a servir y
2%!
ES5E?A, ?esMs, )". C-t. 5. 19%
2%#
Cf. A'ER, ?ohann, Los Sacramentos de la 40les-a, Ed, Herder, Barcelona 1911, 5. 271
no a ser servido, y en numerosas ocasiones Jes-s dijo* el que quiere ser el primero, que
sea el primero en servir a los demás.
ii. El sacer$ocio comCn $e los 2ieles
)odos los fieles mediante el sacramento del bautismo se hacen coparticipes del
sacerdocio de &risto, el que nosotros conocemos como sacerdocio com-n de los fieles,
recibimos la triple misión d &risto como profeta, sacerdote y rey. Esto conlleva el deber y
el derecho de unirnos a nuestros pastores en el que hacer pastoral de la iglesia, que tiene
que ver con el anuncio de la buena nueva, en la participación activa en los sacramentos,
de manera especial en la ,agrada Eucaristía, y el compromiso social de servicio, en pro de
aquellos mas necesitados y cubriendo las necesidades mas urgentes. Es por ello que
llevamos un proceso de pertenencia y de inserción dentro de la iglesia; en el bautismo, por
gracia divina recibimos el sacerdocio com-n de &risto, con la confirmación, recibimos los
dones del Espíritu ,anto que nos da fuer%a para asumir esa misión, y con la eucaristía nos
alimentamos constantemente para la lucha por el reino.
4 EL (A.RAMETO DEL MATR)MON)O
El derecho canónico define el matrimonio como la alian%a matrimonial, por la que el
varón y la mujer constituyen entre si un consorcio de toda la vida, ordenado por su misma
índole natural al bien de los cónyuges y a la generación y educación de la prole, fue
elevada por &risto Cuestro ,e$or a la dignidad de sacramento entre bauti%ados! K&?&.
&an. 4:;;. 4L. 'os protagonistas de la alian%a matrimonial son un hombre y una mujer
bauti%ados, libres para contraer el matrimonio y que expresan libremente su
consentimiento; ser libre significa que no obran por coacción ni están impedidos por una
ley natural o eclesiástica.
'a palabra matrimonio significa, seg-n san ?sidoro de ,evilla, oficio de la madre. 'a
institución matrimonial ha surgido históricamente en todas las culturas como regulación de
las relaciones sexuales, cobertura de la relación de la madre con los hijos, con la
participación responsable del padre y como punto de partida la para formar una familia por
exigencias culturales y económicas. 'a forma y funcionamiento de la familia están muy
condicionados por el ambiente, sociedad y cultura.
87B
a. El marimonio como sacrameno
En el evangelio no encontramos palabras especiales de Jes-s instituyendo este
sacramento. ,olamente dice que ya el amor vivido en gratuidad y fidelidad es obra de (ios
en el hombre KMc. 4A, 76AL. &uando esta presencia gratuita del amor se vive y se celebra
en la fe o espíritu de &risto, tenemos lo sacramental propiamente dicho. ,eg-n el concilio
de )rento, la sacramentalidad del matrimonio insin-a en Ef. ;; comien%a ese capítulo
recordando lo fundamental cristiano* sed imitadores de (ios como hijos queridos y vivid en
el amor como &risto os amó y se entregó por vosotros!; despu+s aplica este principio a la
conducta de los esposos* Maridos, amad a vuestras Mujeres como &risto amó a la iglesia
2%7
CALB) C)R@ES, Ln0el . Ru-F ,. Alberto, )" C-t. 5. 119
y se entregó a si mismo por ella! KEf. ;, 7;L. 3 refiri+ndose al matrimonio seg-n el /n.7, 7<;
dice finalmente* /ran misterio es este, lo digo respecto a &risto y a la iglesia!.
1uiere decir que la unión conyugal de hombre y mujer, presenta como buena obra
de (ios en la creación, alcan%a perfeccionamiento en la entrega de &risto por los hombres
para crear la comunidad que llamamos iglesia. Esa entrega del #ijo revela que (ios es
amor gratuito y hacedor de comunidad entre nosotros* los cónyuges cristianos, en virtud
del sacramento del matrimonio, significan y participan el misterio de unidad y amor fecundo
entre &risto y la iglesia.
87D
Es en este principio de donación de &risto por amor a la iglesia,
donde radica la sacramentalidad del matrimonio, aunque no se explícitamente mencionado
en las ,agradas Escrituras. 5ues fue elevado por &risto Cuestro se$or a la dignidad de
,acramento. (e esta forma la relación entre los esposos cristianos ya no son algo neutral;
explícitamente quedan integradas y debe ser vividas en el clima y dinamismo de la alian%a.
5or el amor de (ios manifestado y en Jesucristo y participado en el cora%ón de los
cónyuges, sus relaciones deben estar animadas por el nuevo espíritu de /racia.
,encillamente, lo peculiar del matrimonio cristiano es la fe que no limita sino que descubre
y dignifica verdaderamente lo humano.
b. 5un$amenación b+blica
%n el )ntiguo estamento: El /+nesis pone claramente de relieve tres valores que
dan sentido al amor matrimonial y a su fecundidad KsexualidadL. 'o masculino y lo
femenino son parte esencial de la semejan%a con (ios K/n 4,7DL. (ios es el amor en una
comunión tripersonal, tiene su reflejo en la referencia esencial entre el hombre y mujer y su
despliegue en la fecundidad del amor conyugal. El padre, la madre y el hijo muestran la
interrelación esencial de las personas divinas. 'a comunidad conyugal es tambi+n imagen
de la alian%a entre (ios e ?srael K?s ;:,4; ;<, ;; B7,;; Jr7,7;;,D; E%4B,77L. &omo no es
bueno que el hombre este sólo! K/n7,4@L, (ios le va a proporcionar una ayuda semejante,
el cual sólo así se puede reali%ar. (e ahí que el dicho de que no sea bueno! nos revela
que el hombre está orientado por su propia esencia más allá de sí mismo; es un ser que
hacer referencia a otro.
87@
.sí tambi+n supera su aislamiento cuando se da la fecundación
de su amor. &on ello el hombre cumple su tarea en el mundo, correspondiente al plan
divino de la creación.
El matrimonio con todos sus valores simbólicos, es atribuido a (ios, y su comunidad
el cual se considera como alian%a concertada ante (ios K5rov7,4D; Mal7,4<L e imagen de
la alian%a de 3ahv+ con ?srael, esto no excluye que sea una institución civil, de derecho
privado. 'a costumbre patriarcal, ofrece una ocasión de negocio a los cabe%as de familia, y
a-n cuado se respete el derecho de la libre aceptación, tiene ciertos caracteres que la
hacen aparecer como la compra de una cosa KEx77,4;s; /n4<,76B4; 8<,467<; (t 77,7@L. En
el primer plano se busca la procreación de descendientes K/n4,7@; 7<,B:;Eclo7B,4AssL, en
los cuales busca la familia consolidar su poder, preservarse para el futuro y mantener
abierta la posibilidad de que en su seno se realice la promesa mesiánica. )ambi+n se
valora la comunidad personal de los esposos, como lo prueban ya las concepciones
fundamentales del /+nesis. &on lo que respecta al sexto y el noveno mandamiento,
2%1
Cf. ES5E?A, ?esMs, )". C-t. 5. 112
2%
Cf. A. A'ER, :&atr-mon-o;, en> Conce"tos fundamentales de la teolo0/a, Cr-st-andad,
&adr-d, 1919, t. 4, ". 92
sancionan la comunidad matrimonial como ordenación divina KEx7:,4<.4DL. sin embargo
aparecen algunos defectos, es pues el patriarcalismo que no tiene sus raíces en un
precepto divino, sino que es un fenómeno histórico y un efecto del desorden causado por
el pecado K/n8,4B* )u marido te dominará!L.
87A
(esde esta perspectiva se puede valorar la
diversidad de la exigencias morales y jurídicas que se hacían al marido y a la mujer, sobre
la castidad prematrimonial, de fidelidad conyugal, de unidad e indisolubilidad que afecta
exclusivamente a la mujer K(t77,7:s; Cm;,44684;Jue@,8:L. 'os relatos de la poligamia no
representan una aprobación; incluso aparecen reprobaciones expresas de ello K4Ne44,8;
(t4D,4D; 'v4@,4@L. 'os preceptos legales del divorcio K(t7<,46<L. En tiempos de Jes-s, la
exigencia de la monogamia se ha impuesto de una forma general entre los judíos; por ello
Jes-s tiene que enfrentarse al divorcio.
%n el *uevo estamento: Jes-s es el portador del mensaje del reino de (ios,
exhorta insistentemente a los que viven en matrimonio a que velen aguardando la venida
del #ijo de hombre K'c4<,7:; 4D,7DL. El matrimonio no es una forma pasajera de vida* en
su forma presente no tendrá lugar alguno en el mundo futuro KMc47,7;L.
88:
El matrimonio
pertenece al orden básico de la comunidad humana impuesto por (ios, Jes-s intenta
restaurar su figura originaria. El divorcio, posible en el .), es presentado por Jes-s como
una concesión hecha a causa de la dure%a de cora%ón! de los judíos KMc 4:,;; Mt4A,@L.
Jes-s no admite en ninguna circunstancia un divorcio. 'a llamada cláusula de la
fornicación KMt;,87;4A,AL dice -nicamente que la parte inocente puede separarse del
cónyuge ad-ltero, pero sin que por ello recobre el derecho de contraer nuevamente
matrimonio. Jes-s por lo que se refiere al matrimonio, pone en primer plano el aspecto
restaurador de su propia actividad redentora.
,an 5ablo, quiere introducirnos en la esencia del matrimonio. En su doctrina se
encuentra la antigua concepción de que la íntima relación de los sexos representa
realidades superiores, ideales e incluso divinas, por lo cual la celebración de la alian%a
matrimonial contiene una alusión cultural.
884
5ablo dice* )osotros, varones, amad a
vuestras esposas, como también -risto amó a la (glesia, ' se entregó a sí mismo por ella
para santificarla! KEf;,87L. 5ablo quiere decir que el matrimonio cristiano, como comunidad
de fecundidad y de amor entre dos personas, es una alusión simbólica y a la ve% una
participación de gracias en la alian%a existente entre &risto y la iglesia. En 4 &orD hallamos
una exposición detallada acerca del matrimonio y del celibato. 5ablo dice tambi+n que la
mujer debe someterse a su marido K4&or4<,8<s; 44,864B; 4)im7,4464;; Ef;,7467<L. ,e
deben de tomar en cuenta los condicionamientos históricos6culturales de la +poca y del
lugar.
c. El marimonio en su $esarrollo hisórico $el $o%ma
Los #adres de la +glesia. En los s. ???6>??, es raro decir que en los escritos de la
+poca patrística raramente se abordan los temas matrimoniales; las referencias al
matrimonio se encuentran en los tratados sobre al virginidad o sobre la viude%. Es preciso
reconocer que en la +poca patrística al abordar el matrimonio se hace desde un carácter
2%9
Cf. 4b-dem, ". 9!.
22=
4b-d.,". 9!.
221
Cf. 4b-d., ". 9#.
paren+tico6pastoral, no es de inter+s el matrimonio! en la realidad abstracta, más que en
la vida cristiana, en la familia. 'a teología patrística predomina una consideración negativa
y rigorista en relación con la vida íntima de la pareja conyugal. ,e va aceptar la licitud del
acto conyugal, pero no sin determinadas reservas! al respecto. ,e va insistir en la
finalidad procreativa! de la vida matrimonial, no obstante se anota con detalles los vicios
contrarios a la castidad conyugal. ,e encuentra tambi+n en los escritos patrísticos un
esbo%o de mística matrimonial cristiana. ,in que se trate de una espiritualidad matrimonial,
presenta algunos elementos de inter+s. Es &lemente de .lejandría quien va ver el
matrimonio la presencia del ,e$or, proclama la igualdad del hombre y de la mujer; al
resaltar la vocación cristiana en el matrimonio, tra%a en sus escritos el esbo%o de una
mística familiar y matrimonial.
887
,an .gustín va a reconocer en el matrimonio el orden de
la caridad!, viendo en +l un amor más perfecto que el amor sexual. En el verdadero y
óptimo matrimonio, a pesar de los a$os, y aunque se marchiten la lo%anía y el ardor de la
edad florida, entre el varón y la mujer impera siempre el orden de la caridad y del afecto
que vincula entra$ablemente al marido y la esposa, los cuales, cuanto más perfecto
fuesen, tanto más madura y cuerdamente, y con unánime parece, comien%a a abstenerse
el comercio canal KDe bono coniugali* 5'<:, 8D;L.
%n la edad media: 'os s. =?, =?? y =??? van a constituir una etapa decisiva en la
concepción teológica del matrimonio. 5or ra%ones socio6culturales que dogmáticas, la
?glesia obtiene en el s. =? una competencia exclusiva sobre el matrimonio. Es a partir de la
segunda mitad del s. =?? en donde se tiene lugar la aceptación universal y la fijación
teológica del carácter sacramental del matrimonio. Esta importante precisión teológica
supuso un proceso lento en el descubrimiento de la sacramentalidad, a partir sobre todo de
la liturgia matrimonial y de la reflexión teológica sobre los t+rminos mysterium!,
,acramentum! y signum!. El reconocimiento de la sacramentalidad del matrimonio trajo
consigo y provocó una reorientación en todo el tratamiento teológico, jurídico y pastoral del
mismo. 'a dimensión +tica del matrimonio recibe un viraje y una reorientación de gran
importancia. .unque se prosigue una moral concreta de corte negativo en lo que respecta
a la vivencia de la sexualidad intraconyugal, se coloca la sacramentalidad como punto de
arranque de la moral.
888

Para el ,aticano ++: El concilio nos se$ala en la $audium et spes <B6<D, que el
matrimonio es una realidad radicalmente humana y profundamente socio6cultural. (esde
una concepción más personalista del matrimonio* las tesis personalistas tuvieron amplia
acogida en el >aticano. (e ahí que las expresiones persona humana!, relaciones
interpersonales!, comunidad conyugal!, comunidad de amor!, reali%ación!,
comunicación! K/, <D6<@; NM ;, B, @, 7@L. Cos indica que el aspecto dominante desde el
que se estudia el matrimonio no es el jurídico sino el antropológico, no es el institucional
sin el interpersonal, no es el objetivo sino más bien el subjetivo!.
88<
'a centralidad del amor
conyugal, se deduce que el amor es el centro o la esencia, como el principio fundante y
animador del matrimonio, como el fundamento exigitivo de las cualidades o compromisos
matrimoniales* unidad, indisolubilidad, fructuosidad. 5or amor interpersonal en el
matrimonio se entiende ese movimiento oblativo6captativo de comunicación, donación y
22%
B. &ARC4A+), :&atr-mon-o;, en> Diccionario de &tica teológica, Berbo ,-C-no, Estella, %===,
".219.
222
Cf. 4b-d., ". 2=.
22!
Cf. ,. B)R)B4), La celebrac-Dn en la -0les-a, sacramentos, matr-mon-o, S/0ueme, Salamanca,
19, t.44, ". #!=.
aceptación recíprocos, que abarca a la persona total en sus dimensiones espiritual,
psicológica, corporal y sexual, que hace posible el encuentro, la comunidad y la comunión
de vida, en la b-squeda de la reali%ación personal y la mutua felicidad. El amor conyugal
es, pues, el centro de la relación interpersonal, la base de la sacramentalidad, el
fundamento exigitivo del compromiso matrimonial, de su permanencia y duración. 'a
sexualidad, es un elemento positivo del matrimonio, el >aticano valora la sexualidad como
un verdadero don, que abarca a la persona entera, es expresión y reali%ación del amor, y
constituye en su ejercicio un verdadero acto humano K/, <AL. En el matrimonio, el sexo, el
eros! y el 1gape! deben ser integrados debidamente, de manera que se apoyen,
completamente y sirvan a la reali%ación del mismo amor conyugal.
88;
En cuanto al misterio
de la relación &risto6?glesia esencial del sacramento* se considera que la fuer%a simbólico6
mist+rica radicaba en su referencia al misterio de la unidad y del amor de &risto y la
?glesia* En efecto, llegada la plenitud de los tiempos, el matrimonio de los cristianos es por
voluntad de &risto el sacramento que actuali%a y manifiesta de manera permanente, la
unión inefable, el amor fidelísimo, y la entrega irrevocable de Jesucristo, el Esposo, a su
esposa la ?glesia! K/, <@L. El sacramento del matrimonio es la continuación de la historia
salutis, su misterio es en relación a su coherencia en el dinamismo de la historia salvífica,
cuyos tres hitos más importantes son, la creación, la alian%a y los esponsales de &risto con
la ?glesia K/, <@.;:L. El matrimonio como alian%a y oblación de amor, consiste en que de
una visión jurídica del matrimonio como contrato se pasa a una visión más personalista,
eclesiológica y mist+rica K/,<@; NM;7,4:4L. El matrimonio, es sacramento y liturgia
permanente; es decir que no es sólo un vínculo permanente, es un sacramento
permanente.
$. 5un$amenación eoló%ica
(esde la aceptación amorosa; lo específico de la comunión matrimonial es su
carácter totali%ador. Esto significa que el matrimonio no es tan solo un lugar de com-n
esfuer%o y de comunicación espiritual, sino tambi+n un encuentro físico que implica la
totalidad de la persona; el matrimonio no significa simplemente una comunión de intereses
limitada, sino una comunidad de destino* en los días buenos y en los días malos!; el
matrimonio no expresa solo un pacto para un tiempo limitado, sino un proyecto para toda la
vida. 5or eso hablamos de aceptación amorosa para una comunión de vida total.
(esde el signo de la eficacia; la sacramentalidad del matrimonio quiere decir que en
la aceptación amorosa interhumana se representa y reali%a la aceptación amorosa de los
hombres por parte de (ios. El origen de todo es la alian%a de (ios con la humanidad, que
se concreta en la alian%a que para (ios y para ?srael se convirtió en la historia de una
comunidad de destino y que los profetas presentan bajo la imagen del novio que elige a su
esposa y estipula con ella el pacto aunque sintiendo en lo más vivo la infidelidad de ella, a
la que sin embargo no abandona KE%. 4BL. .lian%a que &risto renueva con la iglesia y de la
cual hace participes a los novios que contraen matrimonio.
(esde el signo de la fe; el #ombre y la Mujer no se casan de ordinario para recibir
un sacramento, sino porque desean iniciar una vida com-n. 5ero esa comunión de vida es
un sacramento seg-n la concepción católica. 3 en ning-n otro sacramento están tan
aperadamente entrela%ados la acción profana y el signo de la fe. El matrimonio no pierde
22#
5f. I#id., %. )6*.
su condición mundana, ni se cambia y dedica aun fin superior, sino que es precisamente el
matrimonio pagano el que como tal se convierte en el lugar de (ios. &on mayor fuer%a que
ning-n otro sacramento, el del matrimonio habla a favor de la estructura encarnacionista de
la gracia a favor de la unidad del amor a (ios y al prójimo.
88B
El primer fin del matrimonio es la reali%ación del hombre y de la mujer en plenitud.
Es claro que el hombre recibe una misión de creatividad, de co6creación y dominación del
mundo K/n4, 7@L, está llamada a cumplir con el trabajo, la cultura y el progreso,
precisamente desde su ser6a6dos creativo.
88D
Es justamente en esta creatividad en donde
se deben de incluir la procreación. (e ahí que aunque la fecundidad del encuentro entre el
hombre y la mujer no es la -nica finalidad del matrimonio, pero que sí es el resultado más
importante de la intercomunión humana, la colaboración más grande a la obra de la
creación. Esto significa que crear a los hijos conlleva la finalidad de que ellos tambi+n sean
creadores.
El ser humano es un ser con los demás en un cuerpo, pero en un cuerpo sexuado.
El carácter intersubjetivo del hombre es que encuentra su expresión en el hecho de que el
hombre existe como varón y mujer. 'a base está en la diferenciación sexual* el hombre
que es masculino o femenino. 'a totalidad se encuentra en lo femenino6masculino, por
eso la sexualidad es fuente y llamada permanente a la interrelación!.
88@
'a sexualidad
comporta un conjunto de rasgos anatómicos, fisiológicos, psicológicos, que son los que
determinan la existencia diferenciada del hombre como varón y mujer, así tambi+n se
constituye el elemento fundante de una b-squeda del otro, de un encuentro interpersonal
juntos hacia la plenitud. 'a diferencia sexual no es algo secundario sino fundamental, es un
elemento esencial estructural del hombre y la mujer, es un elemento constitutivo de la
persona humana. 'a misma estructura humana plural de los hombres se basa en su
estructura bisexual, la realidad sexual no es una sección del todo humano, sino una
impregnación del ser humano completo, que abarca toda su persona, toda su vida, y no se
reduce a la posesión de unos órganos genitales y al ejercicio de sus funciones. El ser
humano no sólo tiene sexo, sino que es sexo. 'a humanidad sexual se manifiesta de
forma excelente en su destinación y orientación hacia la relación interpersonal, en su
necesidad de complementariedad; así tambi+n al sentido de la sexualidad pertenece
tambi+n la fecundidad.
e. (imbolismo $el sacrameno $el marimonio
El signo sacramental reside en el contrato, en la manifestación exterior y sensible
del consentimiento mutuo de los esposos. 'a bendición sacerdote no forma parte del signo
sacramental; además del sentido inmediato y obvio que tiene el ,?! mutuo de los
contrayentes como expresión de su decisión de unirse en matrimonio, en el caso de los
bauti%ados significa la voluntad que sus relaciones sean reflejo de las existentes entre
&risto y la iglesia. ,e comprometen a ser signos vivos de los que se pueda decir* así ama
&risto a su iglesia, así ama la iglesia a su ,e$or!; en definitiva se pretende manifestar la
actitud de amistad que (ios tiene con la humanidad y con cada hombre en concreto.
227
Cf. FRA+* $ ?)SEF +)CKE, )". C-t. 5. 1==7$1=1=
221
Cf. ,. B)R)B4), )". C-t. ". #1
22
Cf. 4b-d., ". #19
El sacramento es un símbolo que actuali%a la fe o experiencia de la iglesia, como
sacramento el matrimonio esta dentro de un marco ritual que la iglesia a trav+s de la
historia ha formulado para celebrarlo, anillos, velo, arras, cadena; todo acompa$ado de
palabras significativas que dan sentido a lo que se asume en el matrimonio. 'os signos
ayudan al ser humano a comprender los designios de (ios para con la nueva pareja que
se dispone a compartir un nueva vida de amor de entrega, de felicidad, de lucha hasta que
la muerte los separe.
&on la experiencia del amor interpretado desde la fe cristiana, los novios quieren
celebrar su matrimonio en un acto p-blico. 'o hacen mediante símbolos elocuentes*
dándose la mano, se prometen felicidad; luego explicitan ese compromiso
intercambiándose los anillos y sobre todo comulgando del mismo cáli%.
88A
El símbolo
supone, actuali%a y hace presente una experiencia; en el matrimonio cristiano, la
celebración incluye dos artículos necesarios* que hay verdadero amor entre hombre y
mujer; que unan su amor al amor de (ios manifestado en Jesucristo. En la medida en que
los novios tengan esta fe o experiencia, el sacramento será verdadero y efica%.
2. Re2le*ión !asoral
(ado a que el matrimonio forma el n-cleo de nuestras comunidades, ya el >at. ?? lo
denominaba como ?glesia domestica! el primero en educar a los nuevos hijos de (ios
ba$ados con el agua del bautismo. 5or lo mismo es menester una preparación profunda y
resistente a las parejas que contraen matrimonio. 'a iglesia se encuentra en ese deber de
exigirlo. (ionisio 9orobio propone una formación con talante catecumenal que prepara a
los cónyuges para el sacramento, en el sacramento y despu+s de la celebración del
sacramento; y para ello se habla de una preparación remota, una preparación próxima, y
una preparación pos sacramental.
Entendemos por preparación remota! aquella que se da a lo largo de la vida, desde
la ni$e% hasta la juventud adulta, y en la que se van conjugando experiencias,
conocimientos y testimonios en la línea de los valores del matrimonio. 'os responsables de
esta preparación son la familia Kexperiencia y testimonio de vidaL, las instituciones
educativas Kinstrucción y orientación humana y psicológicaL y la misma ?glesia Kvalores
humanos y cristianos del matrimonio por la catequesisL.
En segundo lugar, hay que insistir en la preparación próxima!. Esta preparación fue
exigida siempre por la ?glesia de una u otra forma. El mismo (erecho &anónico podía un
examen! o interrogatorio previo Kcanon 4:7:L, que hoy explica de forma más adaptada el
nuevo &ódigo. Esta preparación es tanto más necesaria cuanto que han cambiado
radicalmente las circunstancias y actitudes de quienes piden el sacramento. 'a
preocupación se centra seg-n esto, no tanto en los impedimentos!, cuanto en el
impedimento!* la falta de fe y la incapacidad para asumir los compromisos del matrimonio
cristiano.
5ara la ?glesia la catequesis de preparación sacramental no es una a$adidura al
sacramento, es parte integrante del mismo proceso sacramental, por el que los creyentes
orientan dinámicamente su vida hacia ese momento culminante en el que el compromiso
se hace gesto lit-rgico, lo creído se expresa, y lo vivido se hace fiesta en al comunidad,
cobrando pleno sentido en la celebración. Es evidente que los contenidos y medios para
229
ES5E?A, ?esMs, )". 5. 11%
esta preparación pueden ser diversos seg-n las circunstancias. Cormalmente deben
suponer el encuentro personal y el encuentro o proceso en grupo. 5or regla general, se
trata de los llamados cursillos prematrimoniales!, o encuentros de preparación al
matrimonio!, con una duración de siete días. ,ería necesario en algunos casos, si ello es
posible, proponer un proceso catecumenal!, que diera mayor espacio y tiempo a la
preparación, que distinguiera diversas etapas, y que integrara de modo adecuado palabra6
símbolo o celebración y acción. ,ea como sea, deben tenerse en cuenta estos contenidos
centrales* amor humano y matrimonio; sexualidad, Eros y ágape con el matrimonio;
matrimonio, bautismo y fe; sacramentalidad del matrimonio; misterio y sentido del
sacramento; cualidades esenciales del matrimonio* unidad, indisolubilidad; matrimonio y
compromiso social; celebración del sacramento del matrimonio.
'a ?glesia, despu+s de haber acogido a los novios a una preparación conveniente,
se alegra de poder celebrar con ellos el sacramento, sabedora de que por +l no sólo
consagra el vínculo matrimonial de dos de sus miembros elevándolo al rango de la
sacramentalidad eclesial, sino que tambi+n ella misma crece y se edifica en el amor
conyugal hacia &risto, su Esposo. &uando existe esta fe, lo lógico y normal, lo coherente y
exigido es la celebración* el matrimonio cristiano exige por norma una celebración
lit-rgica, que exprese de manera social y comunitaria la naturale%a esencialmente eclesial
y sacramental del pacto conyugal entre los bauti%ados!
%. Maeria " 2orma $el sacrameno
'a materia remota son las personas mismas de los contrayentes. El &?& c. 4:;;.4,
nos amplia el objeto esencial del contrato matrimonial, pasando de la simplicidad del
derecho sobre los cuerpos, en orden a la generación, disponiendo que en virtud de ese
contrato el varón y la mujer constituyen entre sí un consortium omnis vitae Kconsorcio de
toda la vidaL y, por tanto al dar su consentimiento se entregan y se aceptan mutuamente en
alian%a irrevocable para constituir el matrimonio K&?& c. 4:;D.7L.
aL 'a materia próxima son los signos o palabras con que manifiestan esa entrega;
bQ 1ue la forma es la aceptación mutua de la entrega, manifestada externamente.
8<:

h. Minisro $el sacrameno $el marimonio:
En cuanto al ministro y sujeto del matrimonio podemos
decir que los mismos contrayentes son los ministros del sacramento* ,on los
esposos quienes, como ministros de la gracia de &risto, se confieren mutuamente el
sacramento del matrimonio, expresando ante la ?glesia su consentimiento!.
8<4
'a asistencia
del sacerdote tiene la categoría de ser un testigo calificado, y es imprescindible por exigirlo
así el (erecho de la ?glesia. En los cánones 44:@.4.7; 4447.4, nos dicen que son válidos
aquellos matrimonios que se contraen ante el ordinario del lugar o el párroco, o un
sacerdote o diácono delegado por uno de ellos para que asistan, y ante dos testigos, de
acuerdo con las reglas establecidas en los cánones que siguen...El que asiste al
matrimonio estando presente pide la manifestación de los contrayentes y la recibe en
nombre de la ?glesia. En donde no #ay un sacerdote ni diáconos, el obispo diocesano, con
2!=
Cf. R4CAR,). SA,A, %l sacramento del matrimonio, Ed. &-nos, &é9-co, 199#, ". 111.
2!1
CA@ES4S&) ,E LA 4<LES4A CA@[L4CA, +o. 17%2.
el previo voto de la conferencia Episcopal y obtenida licencia de la ,anta &ede, puede
delegar a laicos para que asistan a los matrimonios. Kcf. &?&, c. 44:@.4L. En cuanto al
sujeto podemos decir que los protagonistas de la alian%a matrimonial son un hombre y una
mujer bauti%ados libres para contraer y que expresen libremente su consentimiento.
E2ecos $el sacrameno $el marimonio:
El efecto de este sacramento, en cuanto institución natural, es el vínculo entre los
cónyuges, con sus propiedades esenciales de unidad e indisolubilidad, seda tambi+n el
aumento de gracia santificante, la gracia sacramental específica, que consiste en el
derecho de recibir en el futuro las gracias actuales para cumplir debidamente los fines del
matrimonio. Esta gracia propia del sacramento del matrimonio está destinada a
perfeccionar el amor de los cónyuges, a fortalecer su unidad indisoluble, 5or medio de esta
gracia se ayudan mutuamente a santificar con la vida matrimonial conyugal y en la acogida
y educación de los hijos!.
8<7
EL HOMBRE CREADO Y REDIMIDO
1 LA .REA.)ON
'a sagrada Escritura nos presenta la creación como un obrar de (ios, un acto de su
voluntad; distingue entre el crear y el hacer, este segundo termino desarrolla una analogía
entre el obrar humano y el divino. 'a creación es la reali%ación de un designio de divino.
,eg-n Moltmann, (ios para ser creador no tendría necesidad de decisión
especifica, pues su vida seria creativa desde siempre; esta doctrina limita por un lado la
actividad de la trinidad, pero Moltmann fundamenta su ense$an%a en una autolimitación
interna de (ios, de la que brotaría una fecundidad hacia fuera, partiendo del hecho de que
la misma vida trinitaria es un obrar. (ios no tiene necesidad del mundo para obrar, pero su
obra es acto puro de amor. Ese (ios de amor, es actividad en sus relaciones trinitarias;
sale de si mismo en el acto libre de su amor para dar vida a algo que es distinto a +l.
En este obrar suyo, (ios act-a de forma nueva y diversa, por lo que la creación
pertenece al obrar eterno. El obrar divino distinto de +l, es una realidad histórica que se
mueve en el tiempo pasado, presente y futuro; dinamismo que no pertenece al obrar divino
sino al mundo que ha sido creado por (ios.
En este sentido se puede decir que bajo el aspecto del obrar divino, el cumplimiento.
En este sentido se puede decir que bajo el aspecto del obrar divino, el cumplimento
pertenece a la creación. En t+rminos teológicos, la creación no comprende solo la
proctología sino tambi+n la escatología. El obrar divino va más allá del hori%onte temporal y
espacial, guarda la relación con la historia en su conjunto y para ello con su principio que
es (ios, y su fin que es (ios mismo.
8<8

a. Tiem!o $e la creación
2!%
-b-dem, n. 17!1
2!2
C)54AS ,E CLASE> 4roctología, 5. Eduardo Barrera, %==!, 44 semestre
5robablemente toda persona con uso de ra%ón, puede afirmar que todo lo que
acontece sucede en el tiempo, hasta los ni$os tienen conciencia de un ayer que pasó, de
un hoy que está pasando, y de un ma$ana que pasara. 'a historia se escribe en el tiempo
y el tiempo seg-n ,an .gustín comen%ó con la creación. #ubo un tiempo en que lo que es
no era, y llegará un momento en que dejará de ser. &uando (ios pronuncia exteriori%a la
idea, surge la creación y con ella el tiempo, pues todo lo creado ya existía desde la
eternidad en la mente de (ios. )odas las cosas creadas son pasajeras, cambiantes, y
perecederas, todo lo que surge tiene un proceso de existencia hasta el momento que deja
de existir y esto lo podemos medir gracias a la categoría* tiempo. En +l se mide el pasado,
el presente y el futuro; pero el tiempo permanece, no cambia, no deviene, y es en ese
carácter permanente del tiempo donde podemos comprender las cosas devinientes y sin lo
transitorio no podríamos entender lo permanente; el acontecer y el tiempo son
inseparables, no puede haber tiempo sin acontecer, como no puede haber acontecer fuera
del tiempo. )oda cosa creada está marcada por la finitud y por ende gobernada por ese
principio de inseparabilidad con el tiempo; dice Tant, que el tiempo no transcurre sino que
los diversos acontecimientos son experimentados a trav+s de +l.
Muchos filósofos hicieron grandes construcciones conceptuales a cerca del tiempo y
su relación con las cosas creadas, 5arm+nides con su postulado el ser es y el no ser no
es! planteaba el tiempo como un permanente presente, asociado con lo divino eterno e
inmutable, en cuanto que lo pasado ya no es, y lo futuro aun todavía no es; solo es lo
presente. (e ahí que el tiempo sea visto como un eterno presente, y las cosas creadas,
mutables, cambiantes y perecederas, son solo mientras existen en el tiempo presente.
8<<
Co es el tiempo el que fluye, sino que todo cuanto sucede, fluye en el tiempo; siguiendo el
pensamiento de 5arm+nides el sentido del tiempo no es la percepción de la historia, sino la
actuali%ación del pasado y del futuro en el presente eterno de la ra%ón y del que
comprende.
,an .gustín por su parte ve el tiempo como la sucesión de pasado presente y
futuro, esto constituye un elemento esencial del mismo. 5ara +l, el tiempo existe desde que
existe el mundo, la temporalidad supone la existencia del mundo, y la existencia del mundo
se da en el tiempo. 'a creación viste desde la perspectiva del hombre, de la criatura, no
puede existir ni concebirse sin la sucesión de los momentos temporales, como en sentido
inverso, el tiempo no puede existir sin la creación.
8<;
.l hablar del tiempo de la creación, nos podríamos referir a los relatos del /+nesis,
el tiempo que se llevó (ios para crear el universo, uno nos presenta seis días y al s+ptimo
descanso, el otro un tiempo indefinido. 5aralelo a estos relatos encontramos la teoría de la
evolución, iniciando con el 9?C/ 9.C/, la dispersión de gases y energía, la formación de
los planetas, el enfriamiento planetario, la aparición de la vida, las plantas, los animales y
los humanos; mediante una evolución de especies. #aciendo un estudio profundo sobre el
tiempo, las dos posturas no se contraponen, el tiempo bíblico, es figurado, el momento de
la creación es el tiempo de (ios, y (ios trasciende el tiempo y el espacio, el no esta
determinado por ello, mil aEos en tu presencia son un a'er 5ue pasó, una vela nocturna!E
dice el salmo; esto quiere decir que los días que menciona el texto bíblico, no se refiere a
veinte y cuatro horas; un día para (ios podrían ser millones de a$os, el tiempo que se llevó
la formación de las estrellas, los planetas, el enfriamiento, la aparición de la vida etc. #asta
2!!
Cf. &)L@&A+ ?Vr0en, Dios %n 0a Creación, Ed, S/0ueme, Salamanca 191, 5". 1%!$12%
2!#
Cf. <A+)C*O, Ale9andre, Doctrina De 0a Creación, Ed. Herder, Barcelona 197, 5. 11#
la aparición del hombre. (esde todo lo dicho, podemos concluir diciendo que el tiempo no
puede ser una categoría de la eternidad, sino que tiene que convertirse en una
determinación del ser creado en su diferencia respecto del ser eterno de (ios; la creación
esta determinada por el tiempo, y en la eternidad de (ios no existe cambio alguno.
b. Es!acio $e la creación
,i entendemos la creación como el conjunto de todo lo existente, es decir de las
cosas creadas; los entes materiales e inmateriales; así como dijimos que se da en el
tiempo, la creación tambi+n necesita un espacio.
5ara hablar del espacio de la creación, primero debemos delimitar lo que
entendemos por espacio; hay numerosos conceptos así cono hay especiali%aciones en la
ciencia. 'o podemos definir como la exención que contiene toda la materia existente;
como la parte que ocupa cada objeto sensible, podemos comprenderlo como el transcurso
de tiempo entre dos sucesos, puede ser el espacio que ocupa todo cuerpo; como tambi+n
el espacio vacío entre una cosa y otra; pude ser un intervalo de tiempo, puede ser un
espacio físico, como pude ser un espacio abstracto como categoría, etc. 5ara la
.stronomía el espacio, es el espacio exterior! es decir el espacio fuera de la atmósfera
terrestre, para la geografía el espacio es un lugar determinado para algo, Etc.
5ara Mircea Eliade, los espacios son siempre espacios de vida y de dominación de
determinados sujetos, ya sean animales, personas humanas, dioses espíritus o demonios.
,on entornos y campos de fuer%a de estos sujetos que los llenan, los dominan y los
habitan; y desde esta perspectiva se pueden hacer la diferencia entre el espacio sagrado y
el espacio profano.
8<B
Cosotros vamos a considerar la concepción de espacio como espacio de vida6
concretamente al entorno al que esta referida una determinada vida, en cuanto que
confiere a +sta las condiciones que necesita para vivir. 'a estructura del entorno y la de
percepción se corresponden y son como los dos semicírculos de vida circunscrito. El
salmo 4:< al nombrar las obras de la creación, indica en primer lugar los grandes espacios
cósmicos del aire, tierra y mar. ,e le conoce y describe teniendo presente lo que (ios hace
en ellos y lo que vive en ellos. 'as fuentes y los ríos abrevan a todas las plantas y a los
animales, el sol y la luna ordenan los tiempos, los árboles y las plantas dan alimento, el
oc+ano es el espacio para un sin numero de animales, etc. El autor del mundo percibe en
el mundo el campo de las condiciones constitutivas de la existencia de todos los seres
vivos, tanto animales como hombres.
El relato sacerdotal de la creación sigue una estructuración en la que se va de los
ámbitos más amplios hasta los campos mas estrechos del hombre. El espacio existencial,
el cielo es la patria de las estrellas y de sus funciones para las otras criaturas; los espacios
vitales* el mar, aire, y tierra tienen una referencia a los seres vivientes creados en ellos y a
la vida de esos seres; el entorno tierra para las plantas, el entorno mar para los peces, el
entorno aire para los pájaros. 3 solo despu+s de haber sido creadas las condiciones
ambientales viene la creación de los animales y de los hombres, que deben alimentarse de
las plantas. K&f. /n.4, B67@L
El hombre es una criatura de (ios, y como tal esta tan determinado por el entorno
como loa animales que fueron creados al mismo tiempo que +l, pero que el hombre,
2!7
Cf. &)L@&A+ ?Vr0en, )". C-t. 5. 1#1
gracias a su condición de imagen de (ios; característica -nicamente del hombre, esta
abierto al mundo por encima de su entorno respectivo. En la medida en que concuerda con
(ios, creador de todos los entornos ambientarles, participa de la relación que (ios
mantiene con el mundo y con el medio ambiente. El entorno de (ios es su creación, el
mundo. &omo represtación y plenipotenciario de (ios en la tierra, el hombre esta abierto al
mundo como suma de todos los entornos de los vivientes.
8<D
c. Dios crea$or
'a primera afirmación que se desprende de una larga reflexión teológica acerca de
la creación es* (ios es el creador del universo!. 'a ciencia se ha encargado de elaborar
teorías acerca de la misma, y llega hasta la explosión del bing bang, precedido de una
larga cadena evolutiva en la formación del universo, pero no ha podido responder a la
pregunta 01ui+n creó esa masa diminuta que condensaba gran cantidad de energía para
que se produjera dicha explosión2, la respuesta solo la podemos obtener desde la fe, y
aunque la ciencia y la corriente atea no lo acepte, debió haber alguien que antecediera ese
acontecimiento natural, es mas que lo produjera y que lo permitiera para que se diera paso
la formación de todo lo que existe y lo que va a existir; ese ser es (ios el creador.
'a expresión (ios ha creado el mundo!, pone de manifiesto y acent-a la
autodistinción de (ios respecto del mundo* (ios ha querido el mundo; y por consiguiente,
+ste no es de esencia divina, tampoco es una emanación de su ser eterno, sino el
resultado concreto de su decisión voluntaria. &omo resultado de la actividad creadora de
(ios, los cielos y la tierra no son divinos ni demoníacos, tampoco son eternos como (ios
mismo, ni carentes de sentido o vanos. ,on contingentes; son su buena obra en la que +l
se complace, nada
8<@
más, pero tampoco nada menos.
(ios es creador y es el -nico que puede crear y lo hace de la nada. ,eg-n los
relatos bíblicos de la creación, dios da una orden, fque se hagag 3 se hi%o; con la creación
inicia el tiempo en el principio! indica el origen de todo lo creado y marca un espacio en el
que el evento se llevara a cabo. El tono de absolute% de la expresión en el 5rincipio!,
significa el requisito previo absoluto para todo suceso en el tiempo, mas bien en el principio
del tiempo. El tiempo creatural comien%a en el nacimiento de la lu% y del ritmo de día y
noche. )odas las obras de la creación hechas por el creador siguen una secuencia
consecutiva como muestran las expresiones 3 dijo (ios!. &uando decimos que la creación
es contingente, queremos decir que (ios no tenía ninguna necesidad de crear, +l había
estado ahí desde la eternidad; no existe necesidad exterior alguna que motive su actuación
creadora, ni coacción alguna que la determine. El mundo no ha sido creado de una
materia preexistente ni de la esencia divina; fue llamado a la existencia mediante la libre
voluntad de (ios. Es (ios el que se determina a si mismo a ser creador de un mundo antes
de llamar a la creación a la existencia.
8<A
'ibre y voluntariamente solo por amor.
,i (ios crea el cielo y la tierra, es porque ha decidido previamente a convertirse en
creador del cielo y la tierra; la creación deriva de su voluntad de crear y +sta afecta tanto a
(ios como a su creación. Esa decisión es un acto de voluntad con una vertiente hacia
dentro y otra hacia fuera. 'a vertiente interna de ese acto precede objetivamente a la
2!1
Cf. 4b-dem, 55. 17% $ 177
2!
4b-dem, 55. 1$
2!9
4b-dem 5. 9=
vertiente externa de la acción de (ios. .ntes de proceder a la creación del mundo, (ios
toma la decisión de crear, de convertirse en &reador; se capta esta autodeterminación en
la estructura reflexiva de la decisión voluntaria existencia y en la decisión personal* (ios se
decide a crear el mundo.
$. Dios en la creación
,eg-n la concepción cristiana, la creación es un acontecimiento trinitario* el padre
crea por el #ijo en el Espíritu ,anto; por consiguiente la creación ha sido reali%ada por
(ios, conformada por (ios, por medio de (ios y existe en (ios. (ios crea por medio de la
palabra que es el #ijo, y el espíritu ,anto se encarga siempre de llevar a t+rmino la
actuación del 5adre y del #ijo; es decir que (ios uno y trino inspira su creación sin
interrupción alguna; )odo cuanto es, existe y vive del permanente aflujo de las energías y
posibilidades del espíritu cósmico. El Espíritu ,anto es derramado en toda la creación; ese
Espíritu crea la comunicación de todas las criaturas con (ios y entre ellas, y la convierte en
aquella comunión de la creación el la que todas las criaturas se comunican con (ios y
entre si cada una a su manera. 'a existencia, la vida, y el tejido de las relaciones
reciprocas subsisten en el Espíritu, pues en el vivimos, nos movemos y existimos.
8;:
El
Espíritu de (ios act-a introduci+ndose en el mundo, produce la cohesión del mundo sin
confundirse con +ste; el Espíritu cósmico contin-a siendo espíritu de (ios y se convierte en
nuestro espíritu en la medida que act-a en nosotros como fuer%a que da vida; en efecto la
actuación del Espíritu es* creadora, conservadora, renovadora y consumadora de la
creación.
Esta perspectiva pneumatológica de la creación da espacio para caer en un
panteísmo, creer que la naturale%a es (ios mismo, porque el espíritu de (ios habita en +l,
pero hay que tener en cuenta que (ios es (ios y la naturale%a o creación es la creación,
(ios es el creador y la naturale%a es la criatura; no podemos concebir a (ios como algo
mundano, ni al mundo como algo divino en si mismo. (ios al crear, imprime su sello divino
en todas las cosas creadas y las hace participes de el, pero no se convierte en ellas; la
creación sigue siendo una obra de sus manos!, una criatura de (ios. para poder
comprender esta postura, es necesario hablar y entender la inmanencia de (ios en el
mundo!* (ios el creador del cielo y de la tierra, está presente en cada una de sus criaturas
y en su comunión con la creación mediante su espíritu cósmico, (ios no es solo el creador
del mundo, sino tambi+n el Espíritu del Gniverso. Mediante las fuer%as y posibilidades del
Espíritu, el creador habita en sus criaturas, las vivifica, las mantiene en la existencia y la
conduce al futuro de su reino.
8;4
'a doctrina trinitaria de la creación, no arranca de una contraposición de (ios y del
mundo para describirlos como contrapuesto el uno al otro, para presentar a (ios como no
mundo y +ste como no (ios. por lo contrario, parte de una tensión inmanente en (ios
mismo* (ios crea el mundo y al mismo tiempo entre en +l. 'o llama a la existencia y se
manifiesta a la ve% mediante la existencia de ese mundo; +ste vive de la fuer%a creadora
de (ios y (ios vive en +l. El (ios que trasciende el mundo y el (ios que es inmanente a
ese mundo es el mismo y -nico (ios.
2#=
Cf. 4b-dem 5. %% $ %!
2#1
Cf. 4b-dem, 5. %1$%
e. Los relaos $e la creación
)enemos dos tradiciones que el redactor del /+nesis ha unido entre sí, los cuales
son* la 3ahvista! y la sacerdotal!. En la narración yahvista K/n 7,<b6<.7B; B,46@*D,46;6
4Bbs.77s; @,B647,7:ss; A,4@67B; 44,46AL procede del tiempo de la monarquía hacia los a$os
4:::6A:: a. &., el 3ahvista elabora unos materiales míticos y antropomorfos, ofreciendo
unos modelos ejemplares del ser del hombre, para el pecado y para la gracia del creador.
En cuanto al código ,acerdotal K/n 4,467.<h; ;,4687; B, A677; D,B64Bh. 4@674.7<; @, 46;.486
4A;A,464D;4:,4687;44,4:687L empie%a con una confesión de (ios cuya creación es -nica e
incomparable. (ios crea por medio de su palabra, el verbo que se usa para esto es baraN,
indica no sólo la creación del mundo, sino tambi+n otras obras creadoras.
8;7
En la tradición
sacerdotal (ios crea en el lapso de seis días, nos lo narra todo el primer capitulo del
/+nesis, y el s+ptimo día descansó. El libro del /+nesis contiene en los primeros
capítulos los textos fundamentales de la concepción bíblica sobre el origen del mundo y del
hombre K4,467, <h; 7,<b67;L.
Este es la fuente 3ahvista más antigua, no contiene un relato de creación del
mundo, sino del hombre. El relato 3ahvista comien%a con la creación del hombre y +ste
existe en 7 estados* El hombre en un estado de ?nocencia, alegría, pa%. 3 en hombre en un
Estado de pecado pero dentro del mismo se da la esperan%a de salvación.
En esta narración yahvista (ios crea al hombre del polvo, lo modela y no lo crea con
su palabra. (ios al hombre le sopla el aliento, el espíritu, de esta forma la narración
yahvista no pone una diferencia sustancial entre el resto del mundo y del hombre.
8;8
'a reflexión teológica sobre el /+nesis en los primero dos capítulos, presupone la
critica textual, la investigación sobre las fuentes y el genero literario del texto, las cuales se
han visto notablemente enriquecidas en los -ltimos tiempos. El /+nesis narra de dos
maneras diversas el origen de la humanidad y de todo lo existente* en la narración
3ahvista, más antigua, el hombre es formado de la tierra y vivificado por el soplo divino; la
mujer es sacada del cuerpo del hombre. 'a descripción Eloísta, mas reciente, presenta a
(ios que, despu+s de una deliberación, crea con su palabra al hombre y a la mujer seg-n
su imagen K/n. 7, <67<L. .l teólogo le toca resolver la cuestión de cual es lo afirmativo en
estos textos que pida nuestro asentimiento de fe. El problema tiene que resolverse con el
análisis gen+rico literario de las dos narraciones. El genero literario de este texto entra en
la categoría mítica, pero es inconveniente que a estas narraciones se le pueda llamar mito,
porque mito designa ordinariamente las fábulas po+ticas referentes a las aventuras de los
dioses y d los h+roes, carentes de toda verdad, lo cual no se puede decir evidentemente
de nuestro texto. 5or lo contrario, para los estudiosos de la etnografía religiosa, mito
significa mas bien una narración dramática, a trav+s de la cual se quiere expresar una
verdad meta6histórica!, una verdad que vale en todas partes y en todos los momentos.
5ues bien los primeros dos capítulos del /+nesis han sido colocados como proemio de un
libro en donde se nos refieren las gestas de (ios a favor de ?srael, a trav+s del tiempo y del
espacio, para centrar la historia en su punto de origen y explicarnos de esta manera la
situación humana actual. ,in embargo, el medio de una revelación directa, hecha al
hagiógrafo. )ampoco podemos pensar en una permanencia de la revelación primitiva. 5or
2#%
Cf. <A+)C*O ALERA+,RE. , :Creac-Dn;, en> Diccionario de conce"tos teológicos, Herder,
Barcelona, 199, t. 4, 19!.
2#2
Cf. ?. L. R'4*, Antro"ología teológica fundamental, Sal @errae, Santander, 19, ". %1
consiguiente las narraciones genesíacas son una etiología sapiencial, por medio de la cual
se explica la condición actual de los hombres a trav+s de una reflexión que se remonta a
las causas. ,e trata de un genus miFtum!, que re-ne diversos aspectos de los g+neros
literarios mítico, etiológico, sapiencial e histórico* con +l los sabios de ?srael en el destierro,
como respuesta a las cosmog+nesis mesopotámicas, pretenden expresar el futuro de su
reflexión.
8;<
2. El hombre, ima%en $e Dios en la creación
En la Escritura el hombre aparece, al igual que todo lo demás, como criatura de
(ios, a-n cuando la posición singular del hombre en el mundo responde un relato sobre
la singular manera de su formación por parte de (ios. El 3ahvista presenta la creación del
hombre en estos t+rminos que responden a la concepción del circulo cultural babilónico*
Entonces 3ahv+ (ios formo al hombre del polvo de la tierra, insuflo en sus narices
aliento de vida y fue el hombre ser viviente. 5lantó 3ahv+ un jardín en Ed+n, al oriente, y
puso allí al hombre a quien había formado. K/n. 7DssL.
El hombre aparece coma la primera criatura formada por (ios, y para +l se dispone
el resto del mundo. El autor del código sacerdotal, presenta la creación divina del hombre
en otra forma.!(espu+s de las grandes separaciones la 'u% y tinieblas, de cielo y tierra, de
mar y tierra firme. (ios creo con su palabra imperativa primero la vegetación sobre la tierra,
despu+s los astros del cielo y los animales del agua, del aire y de la tierra; "inalmente, de
una manera solemne, al hombre como lugar teniente de (ios sobre ese mundo así creado
y dispuesto* (ijo (ios* hagamos al hombre a nuestra imagen u semejan%a y domine los
peces del marE. 3 creo (ios al hombre a imagen suya* a imagen de (ios lo creó* varón y
hembra los creó!. K/n. 4, 7BssL.
&uando hablamos del hombre como imagen de (ios, aquí nos referimos a lo que
nos dice el /en 4, 7B hagamos al hombre a nuestra imagen y semejan%a!. .lgunos dicen
que el hombre es imagen de (ios con relación con el cuerpo de &risto, con respecto a
esto dice los 5adres /riegos, que el hombre seria una anticipación de lo que cristo seria
posteriormente, dice ,an ?reneo, por otra parte, los padres latinos dicen, que el alma, el
hombre es imagen de )rinidad, el hombre es semejan%a de (ios. El alma humana con su
capacidad de intelecto,, sentir el hombre tiene cualidades como las de (ios* por la
capacidad de amar, de la libertad.
'a carta a los hebreos dice que el hombre entero es imagen de (ios no solo su
alma. ,an 5ablo, dice que el hombre es imagen de (ios porque es el -nico que puede
entrar en diagnostico con (ios, en sintonía y plena reali%ación con (ios.
& EL HOMBRE AL)ENADO /OR EL /E.ADO
a. La e*!eriencia $el mal
2#!
Cf. FL4CK, &aur-c-o8 * ALS*E<HO, Antro"olo0/a @eolD0-ca, Ed. S/0ueme, Salamanca 1911,
55. 11$12
El mal es la situación que experimenta el hombre como contraria a una positividad
concreta Kel bienL, que resulta ausente, a pesar de que podría y debería resultar presente.
&omo tal, el mal es desde siempre el problema del hombre. 'as culturas ha intentando
durante siglos ofrecer diversas explicaciones de la presencia del mal en el mundo
hombre* teológicas, mitológicas, filosóficas, cósmicas, antropológicas, sociales o
sociológicas, científicas, etc. , hasta llegar a pensar en la presencia simultanea del bien y
del mal como divinidades, como realidades presente en el hombre debido a un
acontecimiento primordial Klos dualismos de las filosofías y de las cisiones religiosasL; se
ha intentado conciliar, la presencia del mal con la afirmación opuesta de la existencia de
(ios; o bien se ha atribuido el mal a la condición oscura y misteriosamente del alma
humana, viendo en la b-squeda del bien y la finitud angustiosa del hombre que vive una
vida in aut+ntica y absurda, cuya -nica perspectiva verdadera es morir a esa existencia.
'a 9iblia sigue un recorrido alternativo excluye a priori que el mal puede tener
origen en (ios de amor y de bien. (ios ha creado el mundo y el hombre sin el mal; la
ra%ón de ser de este mal s+ encuentra, por el contrario, en la condición creada, pero
degenerada, del hombre que ejerció de manera profundamente equivocada su condición
de criatura libre.
8;;
'a etiología de /+nesis 768 afirma que todo el mal del hombre y su
misma inclinación a obrar el mal tiene su fuente en el pecado del hombre, a partir de que
se difundió en todos los hombres, haci+ndolos destructibles y presa mortal del pecado es
decir, suscitando la situación universal y objetiva del mal.
05or qu+ existe el mal2 #ay mal físico y mal moral. El mal físico, es la ausencia de
alguna cualidad* desastres naturales, enfermedades, muerte. 3 el mal moral, no es más
que el fruto de la acción deliberada del ser humano en contra de la voluntad de (ios*
rebeldía, destruir la comunión, la armonía.
El Srigen del mal* 'a 5ostura dualista* afirma que hay dos principios creadores*
origen del bien y origen del mal.
'a 5ostura cristiana* nos ense$a que hay un solo principio, solo creador, (ios crea
el mundo en un proceso hacia su perfección m-ltiple y eso significa que (ios crea no
como acto cerrado, sino lo deja abierto para que todos alcancen por sí mismo.
.hora la fe cristiana que dice sobre el origen del mal moral se origina como fruto
del pecado, y el pecado es fruto de la acción inteligente y libre tanto de los Ingeles, como
de los seres humanos. &oncretamente es la revelación contra la voluntad de (ios. El mal
existe y puede ser eliminando por el poder de &risto.
b. El !eca$o ori%inal
'a expresión pecado original! tiene sus raíces del latín. ,an .gustín tuvo mucho
que ver con este t+rmino. 'os teólogos hacen notar que el pecado original durante muchos
tiempos ha sido una pie%a maestra en la teología católica. El dogma del pecado original y
de la redención formaban los dos polos en torno a los cuales gravitaban la mayor parte de
las otras cuestiones. .ctualmente el tema de pecado original ha sido silenciado. 'a
sociología y la psicología intentan desenmascararlo como ilusión o como complejo. El
(erecho intenta cada ve% arreglarse sin el concepto de culpa. 'a 8e% ;ge contempla al
2##
?. &)RALES, %l misterio de la creación, Eunsa, 5am"lona, %===, 5. %11$ %1%
hombre como ignorante y con bajos niveles de conciencia!, pero nunca pecador.
8;B
.nte
esta realidad nos planteamos la pregunta 0,e puede seguir hablando de pecado original2
En relación al misterio del pecado original, se puede aplicar bien la conocida expresión
mariológica* 8um5uam satis! Knunca se dirá lo suficiente!L. El hombre es pecador, no sólo
porque personalmente peque, sino porque se encuentra incierto en una historia de pecado
que, los relatos bíblicos, nos describen al principio el pecado. 'a doctrina del pecado
original nos presenta el aspecto negativo de la solidaridad de los hombres con &risto;
presuponiendo que el hombre ha sido creado por (ios en la gracia!, del cual desde el
primer momento (ios le ha ofrecido su amistad, el pecado es pues una ruptura* ruptura de
la alian%a con (ios, de la comunión con +l.
8;D
las dimensiones que están en juego en el
tema del pecado original son las siguientes* Dimensión -ristológica, comprendiendo la
unidad de todos los hombres en &risto y en la necesidad de la mediación salvadora -nica y
universal de &risto; Dimensión eclesiológica, desde el misterio del pecado original, y
desde la condición de pecadora de la humanidad, se contempla la ?glesia como misterio y
sacramento de salvación; Dimensión antropológica, para llegar a conocer al hombre, y su
naturale%a, más allá de psicologismos, sociologismos, filosofismos; Dimensión etiológica,
para entender el sentido del mal moral, su origen y sus manifestaciones; en este sentido
(ios no es culpable del mal, sino el hombre; Dimensión espiritual trinitaria ' mariológica,
nos ayuda a comprender las claves de una sana espiritualidad de salvación trinitaria, que
pasa por estas claves* gracia original, pecado, X+nosis divina, purificación, solidaridad y
glorificación, se comprende la lucha contra el mal e igualmente se comprende la figura de
María, la llena de gracias; Dimensión escatológica, desde la teología del hombre caído, a
la lu% de la salvación operada en Jesucristo. El mundo, se encuentra en espera de su
consumación final y definitiva de su cristificación total.
c. Di#ersas !osural $el !eca$o ori%inal
'. 'adaria nos dice que son importantes dos momentos fundamentales en la historia
de la doctrina del pecado original* ,an .gustín y la crisis pelagiana, y el concilio de )rento,
cuyo decreto de peccato originale!. El primero se debe a la denominación de pecado
original!. "rente a la minimi%ación de la fuer%a del pecado por parte de los pelagianos, que
veían en .dán sólo un mal ejemplo, ,an .gustín insiste fuertemente en la realidad del
pecado en todo hombre a menos que no sea librado de +l por el bautismo. 'a lectura final
de Nom ;,47 viene a refor%ar la postura de ,an .gustín y dice* en el cual K.dánL todos
pecaron!. )ambi+n los ni$os son pecadores, porque si no lo fuesen &risto no habría
muerto por ellos. (ado que no han podido pecar personalmente, es el pecado de .dán el
que contraen con la generación. (e este pecado libra el bautismo, que tambi+n se aplica a
los ni$os para la remisión de los pecados!. Gn punto muy importante es la unidad de la
humanidad, que tiene en .dán su cabe%a, y de ahí la unidad en el pecado que proviene de
.dán. &on la negación o la minimi%ación del pecado original, )rento se encarga afirmar
que la naturale%a humana, aun herida, se mantiene íntegra en lo sustancial, y debe afirmar
2#7
Cf. RA\L BER*)SA, 4ara com"render, la creación en cla#e cristiana, Berbo ,-C-no, Estella,
%==1, ". 1%7.
2#1
Cf. L'4S. LA,AR4A, 'ntroducción a la antro"ología teológica, Berbo ,-C-no, Estella, %==!,
5". 1=#$1=1.
la transformación intrínseca del hombre justificado y la realidad de la justificación del
pecador. El pecado original no puede identificarse con la concupiscencia, que permanece
en el bauti%ado, pero que nada da$a al que lucha contra ella con la gracia de (ios Kcf.
(%4;4:64;4BL. (esde un nivel cristológico* se afirma que no hay salvación para los
hombres más que por Jesucristo, que vale para aquellos que no han pecado
personalmente, &risto es necesario para la ,alvación.
En )rento se trata tambi+n la situación del hombre actual. Es el &anon 8 por el cual
se centra esta afirmación. Stro nivel es el ecleisiológico6sacramental, en donde la
salvación de &risto se reali%a por medio de la ?glesia y en ella, en la que se entra mediante
el sacramento del bautismo por el que nos insertamos en &risto. El tercer nivel es el
antropológico, tratándose del estado de la humanidad en cuanto que no está incorporada a
&risto es de alejamiento de (ios y, por tanto, de pecado, de carencia y privación de la
santidad y la justicia en al que (ios ha creado al hombre, y ello ha producido que el
hombre, en su cuerpo y en su alma, haya sido cambiado a peor. Gn cuarto nivel es el
etiológico, que trata de la causa de la situación de miseria en que se encuentra la
humanidad. )ratándose de una acción pecaminosa del hombre, que se coloca al comien%o
de la historia, y que no ha da$ado sólo a .dán sino a todos los hombres; por este echo
todos son pecadores.
8;@
,an .gustín impulsa una doctrina del pecado y recoge tradición
que lo precede. 'a iglesia se ha pronunciado a trav+s del magisterio, y afirma* el pecado
original se transmite a todos los seres humanos por generación, excepto a la >irgen María,
lo define el 4B &oncilio de &artago, y 4B de Srange. )rento repite lo dicho por los concilios
anteriores* el pecado es p+rdida de santidad y justicia originales, marca ruptura con (ios,
sujeción a ,atanás y deterioro del cuerpo y del alma.
$. El !eca$o como acción L o!ción humana
El pecado no existe en si mismo, sino que es la manifestaron de una acción humana
libre y voluntariamente elegida y optada; por lo tanto podemos decir que el pecado no
existe, existe el pecador que libremente opta por una acción, esto nos lleva a afirmar que el
pecado es una opción del hombre respaldada por una intención, y conducido a la acción.
'a intención la vamos a definir como un proyecto fundamental de opción.
)oda la hachón humana no puede separarse de la historia del ser humano, están
íntimamente ligadas; por lo mismo no podemos cosificar el pecado, sino que el pecado se
ve conjuntamente con el devenir histórico de la persona, no se puede ver por separado; lo
que para uno es pecado, para otro es una acción natural, seg-n lo marque su historia.
)oda la vida se ve unificada y proyectada por esa elección que queda determinada
en una dirección determinada, sin embargo esa determinación es progresiva y nunca es
totalmente plena y definitiva. Esa opción que viene llamada como opción moral
fundamental, es tambi+n lo que conocemos como cosmovisión, el hombre se descubre en
el mundo, para coordinar sus acciones con el fin de asumir o recha%a los valores que ese
mundo le está presentando.
Es mas conveniente considerar la opción fundamental como un proyecto existencia
que act-a en cada momento y se va efectuando en virtud de cada opción libre de la
persona y en cada opción libre que se hace, el proyecto se va aclarando aun cuado sea
2#
Cf. LA,AR4A, Lu/s, )". C-t. "". 11= $11%
conocido y claro, este proyecto esta siempre abierto e indeterminado a tal punto que a
cada opción libre y voluntaria el proyecto va siendo determinado, renovado. Este proyecto
existencial de ser considerado como un estilo de vida para no subjetivarlo, pues el estilo de
vida revela lo interior pero tambi+n en relación con lo exterior.
El pecado lo reali%a la persona que se hace existir de forma equivocada y egoísta.
Esa toma de posesión de pecado del hombre consiste en la negación de (ios, de si
mismo, de los demás y del mundo.
El pecado es una realidad eminentemente religiosa que afecta a la persona en si
misma en el interior pero tambi+n tiene efectos negativos en sus relaciones externas.
8;A
e. El hombre $i#i$i$o en si mismo
El concilio >aticano ??, califica el contenido de este tema como la división del
#ombre! son muchos los elementos que se combaten en el interior del hombre, por ser
criatura el hombre experimente m-ltiples limitaciones; se siente sin embargo, ilimitado en
sus deseos y llamado a un vida superior; atraído por muchas solicitaciones, tiene que
elegir y renunciar! K/,. 4:L. En el hombre hay tendencias espontáneas e imposibles de
suprimir que contrastan con otras tendencias y con el curso inevitable de la naturale%a.
,eg-n una división tradicional, podemos considerar tres aspectos de este conflicto que hay
en el cora%ón humano* el tema de la muerte, la inclinación al mal, y la inevitabilidad del
pecado que mancha la existencia humana con un sentimiento de culpabilidad. Cos
detendremos en este tema, en el hecho de esta triple división del hombre.
'. MGEN)E* es una etapa inevitable del proceso biológico de la vida, provoca un
horror instintivo por parte del hombre que la siente como algo contrario a su ser. El
mensaje cristiano no insiste en el terror de la muerte, a no ser en cuanto que el padre por
&risto les ofrece a los que creen en +l la victoria sobre este terror. 5ero precisamente ese
anuncio repetido de que< (ios nos libra de la muerte colectiva e individual, muestra que al
fe presupone la reaccion normal del hombre sano frente al enigma de la muerte.
Efectivamente, no le podria consolar la esperan%a cierta de la resurrección, ei el hombre
espontaneamentre no se contristase por la esperan%a cierta de la muerte. 'a permanencia
del temor frente a la muerte es compatible con la teología de la muerte ya que la muerte
como final de la existencia terrena, es un hecho percibido experimentalmente y por eso
mismo vivido con una notable carga afectiva, mientras que la muete, como comien%o de
una nueva vida, es objeto de fe la que corresponde todo lo mas una persuasión firma.
'. ?C&'?C.&?SC .' M.'* En el antiguo )estamento, por muchas veces se observa
que el cora%ón del hombre esta inclinado continuamente al mal desde la ni$es K/C. B, ;; @,
74L; el hombre encuentra dificultad para caminar en simplicidad delante de (ios, de una
manera espontanea e instintiva se ve inclinado a buscar la satisfacción inmediata,
individual, terrena y temporal, independientemente de toda norma superior. En el nuevo
)estamento, conoce el impulso espontaneo licitado por el Espíritu ,anto en el cora%ón de
los fieles hacia el bien, pero habla tambien de los impulsos espontaneos hacia el mal que
existe en el hombre, en cuanto carnal y animal, esto es en cuanto que no está animado por
el Espíritu KNom. 4, 7<; /al. ;, 4B64DL. El que todavía no ha sido regenerado, esta
sometido al dominio de la concupiscencia K4)es. ;, BL, el hombre que ha sido insertado en
2#9
C)54AS ,E CLASE> :Sacramentos de sanac-Dn;, 5. Rafael @EncheF, %==1, 44 semestre
&risto se ve libre de este dominio, pero tiene que seguir luchando continuamente para
mantener su libertad KNom. B, 47; &ol. 8, ;L.
8B:
'. ?CE>?).9?'?(.( (E' 5E&.(S* , i confrontamos el /+nesis en el cuarto
capitulo, vamos a ver que la humanidad desde sus inicios, sus primeras generaciones, se
vio arrastrada por el pecado. 'a multiplicación de los pecados se explica por la debilidad
intrínseca de los hombres; y entorno a ese hecho se despliega la elección de (ios a
hombres justos, de los pocos que quedan, la predicación de los profetas, y hasta la entrega
de su propio hijo para redimir al hombre de su pecado, y dotarlo del bien y de la vida en
&risto Jes-s.
2. La causa $e la $i#isión
9uscando la causa de la división del hombre, establecemos en primer lugar que la
actual miseria humana es explicada por la fe mediante el pecado, que ha perturbado el
orden del mundo, creado bueno por (ios. (e ahí nos planteamos hasta que punto la
revelación nos informa sobre este pecado, que es el origen de la división del hombre* 0Es
un pecado que arrastramos desde los orígenes del primer hombre2 o 0es el pecado del
mundo2
,an .gustín despu+s de haber descrito las miserias que oprimen al hombre,
concluye diciendo* 01u+ es lo que queda como causa de estos males, sino la injusticia o
la impotencia de (ios, o el castigo de un primer pecado anterior2 5ero, puesto que (ios no
es ni injusto ni impotente, solo queda que este pasado suyo no pesaría sobre los hijos de
.dán si no hubiese existido de antemano el dem+rito del pecado original!
8B4
5artiendo de las diversas miserias humanas ya mencionadas anteriormente, no es
posible concluir con certe%a que este o aquel mal sea necesariamente consecuencia de
alg-n pecado; en efecto, ha sido condenada la proposición de 9ayo* (ios no habría
podido crear al hombre tal como ahora nace.
)iene mayor fuer%a persuasiva la argumentación que toma como fundamento el
complejo de males, especialmente la incapacidad para evitar el pecado, en esa forma
concreta que puede observarse en ciertos ambientes y en ciertos individuos, y que llega a
veces hasta una total insensibilidad ante los valores morales.
El argumento se hace mas decisivo cuando la condición humana se pone en
comparación con la descripción de (ios, que nos ofrece la revelación. 5odemos concluir
por tanto, con el concilio del >aticano ??* El hombre, en efecto, cuando examina su
cora%ón, comprueba su inclinación al mal y se siente anegado por muchos males, que no
pueden tener origen en un santo creador! K/,. 48L
- EL HOMBRE NUE:O
a. El hombre en su $imensión eolo%al
&uando el hombre quiere descubrir porque le conviene adherirse a (ios con
confian%a absoluta y completa obediencia, se va mas allá de la condición particular de
cada uno y al trascender la categoría del hombre elegido, se llega al hombre en si mismo,
27=
FL4CK, &aur-c-o, * ALS*E<HO, )". C-t. 55. 1%#$1%
271
4b-dem, 5. %#=
en cuanto que depende totalmente de (ios en su actuar y obrar. (ios mismo lo ha elegido
como destinatario de la revelación, desde el momento de la creación, y como destinatario
del amor de (ios, el hombre llega a saber las ultimas consecuencias* quien es en si
mismo. 'a verdad revelada es verdad de salvación y es ella quien nos dice quien es el
hombre, y nos da a conocer a que esta llamado como destinatario de la revelación salvífica
de (ios.
El aspecto mas acentuado de la imagen cristiana del hombre es su dimensión
teologal, es decir su destino par entrar en dialogo con el (ios personal. El dialogo con
(ios, cuya importancia en medular, la palabra de (ios se manifiesta en la revelación, con
que (ios quiso comunicarse y manifestarse a si mismo y los decretos eternos de su
voluntad acerca de la salvación de los hombres. Esta revelación se reali%a con hechos y
palabras intrínsecamente conexos entre si, a la lu% de la revelación, todo lo que existe y
sucede se presenta como un llamamiento de (ios a la respuesta libre del hombre. 'a
revelación anunciada por la predicación eclesial penetra en la interioridad del hombre por
medio de una acción divina, descrita por la escritura como unción, atracción o
amaestramiento interno. 'a respuesta del hombre a la iniciativa divina de dialogo consiste
en la obediencia de la fe, por la que el hombre se confía totalmente a (ios, prestándole
homenaje del entendimiento y de la voluntad, y asintiendo voluntariamente a la revelación
hecha por +l.
8B7
'a respuesta a la palabra reveladora se reali%a connaturalmente, de forma
verbali%ada, en oración, entendida en todos sus aspectos, como doxología, como acción
de gracias, y como petición. 'a respuesta del hombre a esa vocación religiosa a la que
(ios lo llama, impulsa al hombre a un acercamiento personal con (ios, y una unidad
comunitaria. 'a dimensión teologal no solo establece la relación vertical con la divinidad
sino tambi+n una relación hori%ontal con los demás hermanos en la comunidad.
'a dimensión teologal del hombre esta contemplada en el mensaje cristiano desde
dos puntos de vista* el hombre que tiene necesidad del encuentro con dios y (ios que sale
en b-squeda de diálogo con el hombre. El hombre como criatura necesita de (ios su
creador, necesita del mundo y necesita de los demás, por lo mismo el hombre no se
reduce al aspecto teologal, sino que posee una dimensión social comunitaria, una
dimensión cósmica, como parte de la creación que es, y una dimensión histórica, el
hombre escribe su propia historia en el tiempo dentro de la misma creación.
b. El hombre ane Dios.
(ios desde le inicio crea al hombre libre, dotado de libre albedrío!, capa% de elegir
entre el bien y el mal. El hombre desde sus inicios figurado en la persona de .dán, libre y
voluntariamente opta por el mal, el pecado y la muerte; pero (ios en su infinita misericordia
tiene un plan para su rescate, para liberarlo y devolverle la dignidad que por el pecado
había perdido. 'a iniciativa redentora es de (ios, no del hombre, pero infunde en su
cora%ón el deseo de volver y hacerse merecedor de la misericordia y del perdón divino, el
hombre desde su libertad, tiene la capacidad de conversión, la decisión es suya, (ios esta
siempre aguardando su regreso.
'a teología del .ntiguo testamento nos presenta claramente la conciencia
pecaminosa del hombre, por un lado, pero por el otro, muestra el rostro amoroso de (ios;
27%
FL4CK, &aur-c-o, El Hombre en la @eolo0/a, Ed. 5aul-nas, &adr-d 1911, 55. =$2
en un dialogo entre El creador y la criatura, y ante esa oferta de (ios hacia el hombre, +ste
no le queda otra que depositarse confiadamente en la manos de (ios como respuesta y
endere%ar su camino. El hombre pecador precisa de la moción divina para ponerse en el
camino de la conversión; ning-n pecador puede liberarse por si mismo del peso de la culpa
aunque te blanquees con salitre y te des cantidad de lejía, se tenota la culpa en mi
presencia! KJr. 7, 77L; por eso 01ui+n puede decir purifiqu+ mi cora%ón, estoy limpio de mi
pecado2 K5r, 7:, AL. Gna contrición de cora%ón es el primer paso para la conversión, pues
(ios lo que ve es el cora%ón del hombre. 5uede decirse que incluso ese primer paso
humano hacia la conversión es ya efecto de la acción divina y no iniciativa unilateral del
#ombre. El hombre del antiguo testamento comparece ante (ios, intensamente persuadido
de su miseria y por ende, enteramente entregado a la misericordia divina. Gna ve% el
hombre se hace receptivo a esta iniciativa divina, el paso siguiente no se hace esperar*
(ios obra la cancelación del pecado y la renovación interior del pecador; el hombre viejo
muerto en el pecado alcan%a la vida de gracia por el perdón de sus culpas. Esto lo
encontramos plenamente en el carácter redentor de &risto, que convierte al hombre viejo
en un hombre nuevo participe de una vida nueva.
8B8
c. el hombre, uni$a$ cuer!o " alma
El ser humano no es una dualidad, cuerpo y alma separadamente, sino en su
integridad cuerpo6alma. ,anto )omas de .quino dedica su pensamiento al la unidad del
hombre individual desde su realidad antropológica. ,u pensamiento parte del pensamiento
de .ristóteles, materia y forma para explicar la unidad integral del ser humano en su
dimensión corporal y su dimensión espiritual6intelectiva.
En este sentido, el cuerpo no es solo una potencia pasiva que la recepción; confiere
al alma* actualidad y expresión. (e todas formas en ning-n caso es el cuerpo, una carga,
impedimento o pasión del alma en el tramo terrestre de su existencia destinada a lo
celestial, como lo sugirieron algunos filósofos como 5latón, por ejemplo; en realidad el
hombre no se compone de dos sustancias parciales, alma y cuerpo, de tal manera que
ambas pudieran o debieran estar separadas en una existencia anterior o en la vida eterna.
El hombre seg-n santo )omás es alma en su totalidad y cuerpo en su totalidad; es unidad
cuerpo y alma. En el hombre son naturales la existencia terrestre y la resurrección
corpóreo6anímica.
8B<
'a corporalidad se extiende al universo sensible, pero el alma es
tanto racional como sensitiva, apetitiva y vegetativa. 'a sensibilidad es como un símbolo
material de la unidad de cuerpo y alma, y figura entre las facultades del alma que act-a
gracias a ellas y a trav+s de ellas.
'a /,. Escribe con sentido totalmente bíblico la naturale%a del hombre desde la
perspectiva de sus ser orgánico y material* en la unidad de cuerpo y alma, el hombre por
su misma condición corporal, es una síntesis del universo material, el cual alcan%a por
medio del hombre su mas alta sima y al%a la vo% para la libre alan%a del creador! K/s. 4<L.
3a en este sentido conviene hablar de dignidad* lo animal de la criatura racional participa
de ella y todos son llamados a glorificar a (ios en su mismo cuerpo. Co debe por tanto el
hombre despreciar la vida corporal, sino que , por el contrario debe tener por bueno y
272
Cf. R'4* ,E LA 5E(A, ?uan L. antro"olo0/a teolD0-ca es"ec-al, Ed. Sal térrea, Santander 1991,
55 %%7$%%9
27!
Cf. <A+)C*O, Ale9andre, )". C-t. "". 127$12
honrar a su propio cuerpo, como criatura de (ios que ha de resucitar en el ultimo día! K/,.
4<L. .quello en lo que hemos sido creados iguales a los animales ha sido incorporado por
Jesucristo, como representante nuestro, a la eternidad de (ios; +l es el primog+nito de
toda criatura! y así podemos creer en la resurrección de la carne y el alma en su
totalidad.
8B;
$. la reali$a$ $el hombre nue#o: <esCs A$1n $e2inii#o
El hombre sin mas; y que todo ser humano es una especie de antiguo testamento de
&risto, de tal modo que la novedad humana de &risto, hecha por su trascendencia, deviene
la clave de comprensión de nuestro ser hombres, como el nuevo testamento es clave de
comprensión del antiguo. 'eonardo 9off, dice así de humano solo puede ser (ios!.
Esta intuición a hallado su expresión en la formula paulina de que Jes-s es el
segundo .dán, el ultimo .dán, el .dán @&ata pneuma6, .dán en hebreo significa
simplemente hombre!. .l hablar del segundo o ultimo .dán, se nos está diciendo que la
relación del #ombre a los hombres no es platónicamente vertical, sino una relación de
segundo a primero.
8BB

5artiendo de los textos bíblicos, es 5ablo el que aborda el tema de .dán como el
primer hombre por el cual entro el pecado y con el pecado la muerte, y lo relaciona con
&risto el nuevo .dán definitivo por quien fue purificado el pecado, el cru% y vencida la
muerte por su resurrección. .hora bien, por un solo hombre el pecado había entrado en el
mundo, y por el pecado la muerte y luego la muerte se propago a toda la humanidad ya
que todos pecaron! KNom. ;, 47L; pero otro .dán, superior a +ste había de presentarse!
por quien se reparó la caída del hombre, +ste es un solo hombre* Jesucristo. &on la
inserción del hombre en Jesucristo mediante el bautismo se muere al hombre viejo y se
hace a un hombre nuevo, pues con +l se inicia una nueva creación. .dán simboli%a al
primer hombre creado pero tambi+n a la humanidad en su conjunto, y por lo mismo dice
que todos pecaron, pero el hombre nuevo en el nuevo .dán esta vinculado de una forma
directa con la resurrección y desde este punto, lo nuevo del hombre adquiere una
connotación escatológica pero que al igual que el reino se inicia aquí y ahora.

e. la #i%encia $el hombre nue#o !ara nosoros
'a confesión de &risto como #ombre nuevo aparece en vinculación un estrecha
tanto con la existencia espiritual vivificante, del resucitado como con la forma de
personalidad corporativa, es decir el hombre en su dimensión corpórea. Esto significa
claramente que la proclamación del resucitado como hombre definitivo tiene una
repercusión y una vigencia inmediata para nosotros* su humanidad nueva es el espacio
abierto a una nueva humanidad.
'os escritos del nuevo testamento para nosotros presenta la realidad del nuevo
.dán como envolvente de toda la existencia humana* el segundo .dán es el hermanador
de la comunidad humana, la promesa mesiánica de la historia vivida, es ,e$or de la
27#
4b-dem, 5. 1#
277
Cf. <)+*ALE* FA'S, ?osé, La Human-dad +ueCa, Ed. Sal @errae, Santander 19!, "". %%2
historia por vivir el recapitulador universal de toda la realidad. En efecto la confesión de
&risto como primog+nito y hermano nuestro coloca al #ombre Cuevo en el punto mismo de
arranque de toda la historia, introduciendo así el tema de la preexistencia. 'a doctrina
paulina de la recapitulación de todo en &risto se$ala a la humanidad nueva como meta y
fin de la historia. 5or -ltimo, ente el comien%o y el fin, la confesión de Jes-s como ,e$or y
Mesías, marca la vigencia del #ombre Cuevo para nosotros a lo largo de toda la historia.
8BD
4 EL HOMBRE BA<O EL ()'NO DE .R)(TO
a. El hombre crea$o en .riso se%Cn el Nue#o Tesameno
5ara esta reflexión vamos a tener en cuenta el himno &ristológico que presenta ,an
5ablo en la carta a los &olosenses en el capitulo uno versículos del doce al veinte;
haciendo una ex+gesis de las palabras ?magen!, 5rimog+nito! primero en todo! y
5lenitud!.
(e la ex+gesis emergen los siguientes temas* El 5adre; invisible cuya -nica
perfección esta dinámicamente presente en &risto. &risto, en virtud de la plenitud recibida,
principio dinámico de la creación y de la re6creación. El mundo, no solamente como una
multitud de cosas diversas, sino como un todo que tiene su principio fuera de si, y que
tiene necesidad del influjo continuo de este principio, bien sea para permanecer en el ser, o
bien para tender hacia su cumplimiento final, donde &risto es llamado esperan%a de la
gloria. 'a &reación, es entendida por una parte como una operación efica% divina, y por
otra como el universo estructurado, correspondiente a esta operación y resultante de ella.
b. La unión con .riso, 2uene $e la sal#ación
El contenido de este tema, presupone dos postulados. Gno que el hombre esta
inclinado al mal y se siente abnegado por muchos males, cuyo origen no puede estar en el
creador K/,. 48L; y por otro, que &risto con su muerte destruyo la muerte y nos dio la vida
para que, hijos en el #ijo, clamemos en el espíritu* .bba, 5adre! K/s. 77L
Estos dos aspectos contrarios del misterio del hombre* pecaminosidad universal y
redención; alcan%an su síntesis en la afirmación seg-n la cual el hombre encuentra su
salvación en la unión con &risto, unión que nos se sit-a solo y -nicamente en el plano
individualista.
En el .ntiguo )estamento se prepara el terreno para recibir al Mesías al cual
esperaron incesantemente, los privilegiados son el pueblo de 3ahv+, descendientes de los
patriarcas. 'legado el fin de los tiempos con Jes-s de Ca%aret, los primeros en unirse a
Jes-s son los discípulos y toda la gente de su entorno, con todas las exigencias que
implica unirse y seguir a Jes-s, seguir a Jes-s supone unas exigencias bastantes serias
que las encontramos expresadas en Mt. 4:, y 'c. B, ;D6B7, todo el que sigue a Jes-s es
necesario que tome su cru%, lo cual implica despojo, entrega y disponibilidad. Gna ve%
cumplida la misión terrena de Jes-s, despu+s de la resurrección manda a los apóstoles por
todo el mundo para hacer discípulos por medio del bautismo KMt. 7@, 4@L; la unión de los
discípulos con &risto resucitado, com-n a todos los bauti%ados, no lleva solo consigo la
aceptación de las ense$an%as y de los mandamientos de Jes-s, sino tambi+n su presencia
271
4b-dem, 5. %#1
en medio de todos aquellos que, por haberse convertido en discípulos suyos están
reunidos en su nombre. 5ara 5ablo, toda la vida cristiana, desde el bautismo hasta la
gloria, es una unión progresiva con &risto; ser justificado es unirse con &risto, en efecto
todos los que han sido bauti%ados, se ha revestido de &risto K/al. 8, 7DL.
'os santos 5adres admiten que el hombre se salva por el hecho de unirse a &risto
mediante el bautismo y que esta unión va creciendo progresivamente a medida que
avan%a la vida cristiana. En sus doctrinas, pueden distinguirse cinco aspectos de la unión
con &risto* 46 &risto ha asumido la naturale%a humana, la unión deriva de la encarnación.
76 por el mero hecho de participar &risto de la naturale%a humana, es cabe%a de todos los
hombres y por eso su obediencia pertenece a cada uno de los hombres. 86 la unión
neumática con &risto, se obtiene por el hecho de que el Espíritu ,anto dado en el
bautismo, imprime carácter y comunica la semejan%a con &risto. <6 de esta unión
pneumática con &risto se deriva la unión con +l en la acción. ;6 la unión con cristo tambi+n
se establece en virtud de la eucaristía.
'a iglesia ha ense$ado que los hombres quedan justificados al renacer en &risto, la
justificación se describe como el paso del estado, en que el hombre hace hijo del primer
.dán, al estado de /racia y de adopción de hijos de (ios por el segundo .dán; Jesucristo
salvador nuestro. El >aticano ??, repite la doctrina sobre la unión salvífica con &risto,
sirvi+ndose de la expresión bíblica, o aplicándola a resolver diversos problemas
eclesiológicos y antropológicos. 'a salvación que se le ofrece a los hombres consiste en
llegar hasta el padre, mediante la participación de la naturale%a divina K(>. 7L la salvación
se le ofrece a los hombres, muertos en .dán en atención a &risto redentor K'/. 7L. &risto
por su encarnación, muerte y resurrección redimo al hombreE y lo transformó en una
nueva criatura y a sus hermanos, congregados de entre todos los pueblos, los constituyó
místicamente su cuerpo, comunicándoles su espíritu K'/. DL.
8B@
c. Resiución $e la semeIan6a con Dios
El concilio >aticano ?? en la &onstitución pastoral sobre la iglesia y el mundo, ilumina
el misterio del hombre con relación al >erbo encarnado y dice lo siguiente* +l, que es
imagen de (ios invisible, es tambi+n el hombre perfecto, que ha restituido a la
descendencia de .dán la semejan%a divina, deformada por el primer pecado! el hombre
cristiano, conformado con la imagen del #ijo, que es primog+nito entre muchos hermanos,
recibe las primicias del espíritu, las cuales le capacitan ara cumplir la ley nueva del amor!
K/,. 77L. 5or consiguiente, el hombre, que por medio de &risto tiene acceso hasta el
5adre, tiene que ser necesariamente distinto del hombre sin (ios y sin &risto; no puede
concebir, efectivamente, una nueva relación con (ios inmutable, sin que el hombre
cambie; ese cambio es efecto de la acción divina y fundamento de la nueva relación
personal que el hombre establece con la trinidad en Jesucristo. 'a renovación de una
semejan%a divina tiene que ser considerada gajo dos aspectos* por lo que ata$e al ser,
significa que el hombre se hace participe de la naturale%a divina o, cono dicen los padres,
queda divini%ado; por lo que se refiere al tener, significa que el hombre posee las primicias
del Espíritu, esto es, la gracia creada.
(esde la sagrada escritura, )ito 8, <D; nos habla del ba$o de la renovación, esta
renovación es la consecuencia del favor de (ios, que derrama el Espíritu ,anto y
27
Cf. FL4CK, &aur-c-o, * ALS*E<HO, )". C-t. 55. 2%1$ 2!2
transforma de esta manera al hombre, dándole la posesión al actual de la salvación
mesiánica, en virtud del bautismo, por medio del cual nos adherimos a &risto muerto y
resucitado. 5ero esta renovaron exige la colaboración del hombre para poder conseguirla
en toda su plenitud; durante su vida el cristiano tendrá que renovarse continuamente KNom.
47, 7; Ef. <, 78; &ol. 8, 4:L. ,in embargo, la mutación personal, progresiva y continua es
posible en la medida en que (ios, dándonos su Espíritu, lleva a cabo en el hombre una
transformación óntica que puede ser llamada 8ueva creación!; 5ablo supone que esta
nueva creación ha tenido ya lugar en todos aquellos que se han reconciliado con (ios* El
que esta en &risto, es una nueva creación; pasó lo viejo, todo es nuevo! K7&or. ;, 4D64@L.
'os padres apostólicos hablan con frecuencia de la renovación radical que va
implícita en el condición cristiana; esta transformación es considerada como la raí% de una
vida nueva. El hombre en &risto adquiere una afinidad especial con (ios, una semejan%a
con el, inaccesible a la criatura por sus propios medios.
8BA
$. La acción $e la %racia en la Iusi2icación
En la descripción b+lica de la acción con que (ios justifica al hombre, nos
encontramos con dos afirmaciones principales* la primacía absoluta de la misericordia
divina que, con su libre iniciativa llega hasta el pecador indigno; y la eficacia de esta acción
por la que el pecador queda realmente justificado. 3a en el .ntiguo )estamento,
encontramos a (ios obrando con cada uno de los hombres y conducido hacia la salvación
mesiánica, como miembro del pueblo elegido. En el Cuevo testamento, los evangelios
ponen de relieve como el proceso de la conversión tiene su origen el una vocación divina.
Jes-s ha venido a llamar a los pecadores KMt. 7, 4DL; toma la iniciativa en la obra de su
salvación, lo mismo que hace el pastor con la oveja extraviada y la mujer que se pone a
buscar la moneda perdida K'c.4;, 8ssL. 5ablo nos ense$a que (ios se anticipa de hecho a
toda iniciativa humana en orden a la salvación y muestra tambi+n la necesidad y el motivo
de esta intervención divina.
El vaticano ?? en la constitución dogmática sobre la iglesia, acent-a en+rgicamente
aquellos aspectos del misterio cristiano que supone la llamada de cada uno de los
hombres a la salvación y así se describe el dialogo con (ios como una exigencia de la
existencia humana en el orden actual de la providencia K/s.4AL. &risto es considerado
como principio de salvación para todo el mundo K'/. 4DL, ya que el #ijo de (ios, por su
encarnación, se ha unido en cierto modo a todos los hombres K'/. 74L. )ambi+n en la
eclesiología se subraya la misión de la iglesia a todos u a cada uno de los hombre* en
efecto, &risto ha constituido a la iglesia, para que sea para todos y cada uno un
sacramento visible de la unión salvífica en &risto K'/. B; cf. ?M. 8L. 9asándose en estos
principios, el concilio ense$a que nadie está excluido de la llamada a la salvación, ni
siquiera aquellos a los que no ha llegado la predicación del evangelio K'/. 4BL.
Efectivamente debemos creer que el Espíritu ,anto ofrece a todos la posibilidad de que, en
la forma de solo (ios conocida, se asocien a este misterio pascual K/,. 77L. 3 esto vale no
solamente de los hombres que vive despu+s de &risto, sino de todos absolutamente,
incluso de aquellos que vivieron antes de su venida* el padre eterno, por una disposición
lib+rrima y arcana de su sabiduría y bondadE, decretó elevar a los hombres a participar de
la vida divina, y como ellos hubieran pecado en .dán, no solo los abandonó, antes bien les
279
Cf. 4b-dem, 55. !=1$ !1%
dispensó siempre los auxilios para la salvación, en atención a &risto NedentorE de tal
modo que en la etapa escatológicaE todos los justos desde .dán, desde el justo .bel
hasta el ultimo elegido, serán congregados en una iglesia universal en la casa del 5adre!
K'/. 7L.
8D:
'a vocación universal a la salvación no pude deducirse de los atributos divinos; aun
suponiendo la elevaron de toda la humanidad a la participación de la vida divina, pus del
pecado original la redención sigue siendo gratuita y no se puede demostrar que sea
absurda la limitación de la redención a una parte d la humanidad, el abandono divino de
aquellos hombres que, al multiplicar sus pecados personales, han resistido a la gracia que
(ios les ha ofrecido.
e. La coo!eración humana en la Iusi2icación
'a gracia que justifica ala hombre es descripta en las fuentes como impulso que
excita, mueve y ayuda al hombre en su camino hacia la unión con &risto. 'a sagrada
escritura nos ense$a que el pecador puede y tiene que disponerse a la justificación,
consintiendo libremente en la llamada de la gracia y cooperando con ella. Neaccionando
contra la reforma, el concilio de )rento especifica que el hombre pecador conserva la
libertad, y de esta forma pude cooperar con la gracia, el concilio determina además cuales
son los actos que constituyen esta preparación para la justificación. 'a controversia con el
agustinismo heterodoxo de los siglos =>?? y =>??? precisó la doctrina de )rento sobre la
libertad de la cooperación humana con la gracia. 'a reflexión especulativa de la teología
contemporánea explica con mayor claridad cual es la relación que hay entre la preparación
humana y la justificación, que es el t+rmino de esta preparación.
8D4

En toda la Escritura los pecadores son exhortados a la conversión para reconciliarse
con (ios; exhortaciones, promesas, amena%as, etc. 5roponen la conversión como un
comportamiento posible y necesario. 'a vuelta a (ios incluye varios actos libres,
suscitados por la gracia, entre los cuales encierra especial importancia la esperan%a del
perdón KMt. A, 7L. 5ablo nos ofrece una singular aportación a la teología de la cooperación
humana a la gracia justificante; al polemi%ar con los judai%antes, que exageraban la
importancia de las obras humanas en orden a la justificación, lo encontramos mas
explícitamente en las cartas a los /álatas y a los romanos, desarrolla una teología de la fe,
que es raí% de la justicia. Co explica en que consiste la fe justificante; se trata
evidentemente de un modo específico de ser y de obrar del hombre, cuya noción se
supone ya en los lectores.
El concilio >aticano ?? son ense$a como hemos de valorar la doctrina sobre la
necesidad de las disposiciones para la justificación; se trata del evangelio que responde a
las aspiraciones mas profundas del cora%ón humano. 'a necesidad de la colaboración
humana y la necesidad de la gracia para la construcción de una existencia en &risto
ilustran, por consiguiente, una ley fundamental de la economía cristiana, por el hecho que*
en esta misma ordenación divina la justa autonomía de os creado, y sobre todo del
hombre, no se suprime, sino que más bien se restituye a su propia dignidad y se ve en ella
consolidada K/,. <4L.
8D7
21=
Cf. 4b-dem, 55. !27$!29 . !7%$!72
211
Cf. 4b-dem, ". !12
21%
Cf. 4b-dem, !99$#==
LA VIDA EN GRACIA I
1 EL O5RE.)M)ENTO 5UNDAMENTAL DE LA 'RA.)A
a. El ser humano como $esinaario !aricular $e la %racia
En la historia de la salvación, la /racia es la acción libre y amorosa de (ios por la
que establece una comunión personal con el hombre para que +ste alcance su plenitud.
Esa donación personal, libre y amorosa de (ios al hombre le permite a +ste esperar el
don específico de la salvación. Es (ios quien toma la iniciativa en una bondad
desbordante, llegando a una alian%a en el amor y la lealtad, es permanente, KEx. 8<,BL.
1ue se destina a toda la humanidad, tiene un carácter perpetuo, y es sellado en Jesucristo.
'a bondad desbordante de (ios se manifiesta en las obras de la creación, en la liberación
del pueblo de ?srael Ksal.8BL. 'a compasión de (ios y su misericordia se dejan sentir en el
perdón de la culpa al pueblo de la alian%a, como ciudadano o miembro del pueblo. 'a
proclamación de la gracia de (ios constituye un elemento esencial de la predicación
bíblica. 'a gracia expresa la relación fundamental de (ios con el hombre, en la que (ios
le ofrece su acción salvífica para que ingrese a la nueva creación. &omo don gratuito se
da el Espíritu ,anto para lograr una filiación adoptiva. 'a gracia es don del Espíritu ,anto
que viene a da la participación en la vida divina.
5ero esta donación personal del Espíritu al justo es la inhabitación del Espíritu en +l,
que se constituye por su expresión en +l. Esta expresión del Espíritu consiste en la
manifestación entitativa del característico ser personal del Espíritu en +l; la cual está
constituida y contenida por y en el amor de identificación, que reali%a la unión volitiva entre
la gracia fundamental Kexpresión del 5adreL y sus manifestaciones particulares y concretas
Kexpresión del #ijoL expresando así al Espíritu ,anto que es la unión volitiva KamorL entre el
5adre y el #ijo.
8D8
Es una realidad totalmente gratuita. ,anto )omás, en ,egunda ,entencia, &ap. 4@,
46; sección segunda, Cos dice* Co hay problema en que la criatura alcance el t+rmino
sobrenatural que la naturale%a no tiene porque la creación y nueva recreación son una
-nica acción que se contin-a. 'a recreación la hace el don de la /racia para que la
persona alcance su plenitud para la que fue creada. 'a gracia hace que se adquiera un
nuevo ser, por lo que en la persona se hace presente la ,antísima )rinidad como principio
operante llamada gracia creada, por ella la persona act-a.
'a gracia santificante es el don sobrenatural de (ios que regenera y dignifica al
hombre. . trav+s de la gracia se reciben virtudes infusas* teologales como la fe, la
esperan%a, y la caridad, y los siete dones del Espíritu ,anto. . trav+s de la gracia
recibimos capacidad de voluntad e inteligencia y capacidad para actuar de acuerdo a la
nueva .lian%a. "orma parte del concepto el elemento básico de la elección que (ios lleva
a cabo sin intervención del hombre, a lo que el elegido ha de ajustarse, organi%ando su
vida y su conducta para estar en camino hacia (ios Kcf./n. 47, 46<L. 'a respuesta radical y
212
?. <AL4+,), Com"endio de la gracia, Ed-ce", Balenc-a, 1991, ". 22%.
total del hombre a la llamada de (ios tiene que reali%arse en la entrega personal del
hombre a (ios por la fe.
b. La %racia en la (a%ra$a Escriura
i. %n el )ntiguo estamento
El .ntiguo )estamento no responde explícitamente con la idea de /racia!; el
t+rmino le es desconocido.
8D<
.-n su conocimiento se pone de manifiesto al explorar dos
realidades que son* la identidad de (ios como un (ios salvador y la posibilidad de
conversión del hombre En el ..) la expresión decisiva de la revelación de (ios a Mois+s
para renovar la alian%a con ?srael y la entrega de los mandamientos es 3ahv+ (ios
misericordioso y clemente, lento a la cólera, rico en misericordia y fiel! KEx. 8<,BL. Esta
imagen de (ios lo muestra como ,e$or fiel de la alian%a, soberano y clemente.
>eterotestamentariamente, todos los conceptos que puedan incluir la gracia expresan la
donación personal de (ios a su 5ueblo. 'a gracia de (ios es una actitud fundamental de
benevolencia, un sentimiento de amor, de acción basado en la esencia del (ios de la
revelación que sella una alian%a con ?srael, que le perdona todos sus pecados, que
concede vida y fecundidad, que acompa$a a ?srael por la historia de su peregrinar, es
expresión de su gracia.
8D;
/emas principales de la ;lianza, 5ara Sseas, la historia de ?srael
es la historia de amor que (ios le tiene a pesar de su ingratitud e infidelidad. El profeta
compara ese amor de (ios con el amor de la esposa o del padre. 'a gracia es (ios es el
amor de 3ahv+ por su pueblo, que es fuente de m-ltiples beneficios espirituales y
materiales, es el principio de renovación profunda de los cora%ones, la gracia los purifica
del pecado y les da fuer%a para cumplir la ley de 3ahv+. 'a transformación espiritual del
hombre se da a trav+s de* !l !spíritu* por lo general los anuncios mesiánicos en los
profetas predicen una regeneración espiritual en la comunidad y en las personas, cuya
fuente misteriosa es el Espíritu de (ios. Es el espíritu el creador de una nueva alian%a, y
que para Jeremías esa alian%a consiste en la renovación de los cora%ones KJer. 8,8468<L.
5or otro lado tenemos la justicia salvadora, que en el deuteroisaias se convierte en
sinónimo de gracia y de salvación. 'a justicia no es solo para el profeta, es para liberar a
los cautivos y restituirlos a su condición de personas libres. 'a justicia es comunicación de
la gracia y la gloria de (ios. El marco de la alian%a se ha ampliado, pues la justicia será no
solo para los israelitas, sino para todos los pueblos K?s. <;,@; ;4,;L. La .ración* 'os dones
de la gracia en los profetas aparecen como beneficios de la era mesiánica, reservados a
un porvenir remoto. ,alomón ora para alcan%ar la sabiduría en el presente. 'a gracia en
el .ntiguo )estamento no es objeto de la esperan%a de los profetas o de la reflexión de los
sabios, sino que es el centro de la piedad del pueblo judío. El (ios de los salmos es el
(ios todopoderoso que creó el cielo y la tierra; es el (ios de nuestros padres, de
.braham, ?saac y Jacob, es el (ios de al alian%a.
ii. %n el *uevo testamento
21!
Cf. ?. L. R'4* ,E LA 5E(A, %l don de Dios, antro"ología teológica es"iritual, Sal @errae,
Santander, 1991, ". %=.
21#
Cf. ?. <AL4+,), Com"endio de la gracia, Ed-ce", Balenc-a, 1991, ". %7!, ". 7.
,i el .ntiguo )estamento reconocía ya a (ios como amor misericordioso y
perdonador, la revelación de este amor estaba ya reservada para el Cuevo )estamento, es
con &risto con qui+n se puede comprender cual es al anchura y la longitud, la altura y la
profundidad KEf. 8, 4@L del designio de salvación. ,on los grandes teólogos del C) como
5ablo y Juan, quienes con amplitud y profundidad nos hacen saber cual es el mensaje de
Jes-s. En los evangelios la /racia es el mismo Jesucristo como la manifestación
escatológica del amor gratuito de (ios, que se comunica a sus criaturas sanándolas y
plenificándolas.
8DB
'a palabra más frecuente para significar la gracia es 3aris!, que aparece
sobretodo en ,an 5ablo y los autores que dependen del +l. En una primera instancia se ve
que esa palabra se asemeja al hen! y hesed! del .) que significa, misericordia y
benevolencia. ,in embargo es expresivo el t+rmino 3aris! que va a significar dones y
bienes que (ios nos otorga gratuitamente, y que se hacen realidad en nosotros y
agradables a +l. 'a gracia pues pasa de ser algo externo al hombre a algo interno al
mismo hombre, para el C) la gracia es vida.
8DD
El t+rmino está tomado del griego profano y
religioso. >iene de los setenta en que es traducido ordinariamente. El t+rmino gracia es
bastante extra$o en los evangelios, propiamente en Mateo y Marcos, mientras que en
'ucas está ocho veces y die% y siete en los #echos de los apóstoles. En 'ucas se
encuentra uno de los temas esenciales de la doctrina de la gracia, el don del espíritu.
'ucas subraya particularmente su acción en la iglesia primitiva, acción no sólo carismática,
sino tambi+n santificante K#ch. 7,8@L. En Juan el t+rmino gracia aparece tres veces en el
prólogo. vendremos y haremos morada en +l! Juan 4<,78. .l parecer en el ambiente
cristiano el t+rmino gracia fue introducido por 5ablo. (ios mismo es la gracia, por lo que
estar en estado de gracia es go%ar de su favor, de su benevolencia. El hombre es el
objetivo de la benevolencia de (ios, (ios lo transforma internamente. 'a gracia de (ios en
&risto no obra en los individuos como tales, sino en cuanto forman parte de la comunidad,
la gracia es esencialmente eclesiológica. ,ólo &risto es la manifestación escatológica
irrevocable del amor de (ios escondido, y que se desvela y comunica desde un misterio
inaccesible, y que es accedido aquí en la tierra desde la fe.
'a ense$an%a que nos dan los ,inópticos sobre la gracia se centra en torno al
Neino de (ios!, que seg-n muchos autores dicen que es el con3unto de bienes gratuitos
sobrenaturales concedidos por Dios a los redimidos por su gracia!.
8D@
El cual se puede
comprender esta configuración de la gracia por el Neino de (ios, por ser una incardinación
de la gracia al mismo ser del hombre, por ser tambi+n gratuita. El reino de (ios es una
realidad presente y escatológica, interior y exterior. En los sinópticos el aspecto interior
del reino corresponde a la gracia. El anuncio del reino es el anuncio de la llamada de (ios
padre a todos los hombres y mujeres a la filiación divina, a ser hijos en su hijo muy amado
Jesucristo, pues toda su vida, predicación, su muerte y su ser mismo revela la paternidad
misericordiosa de (ios hacia los hombres y mujeres, de quienes espera una entrega total.
c. Teolo%+a $e la 'racia en san /ablo
217
Cf. ?. L. R'4* ,E LA 5E(A, %l don de Dios, antro"ología teológica es"iritual, Sal @errae,
Santander, 1991, ". %2!.
211
Cf. ?. <AL4+,), Com"endio de la gracia, Ed-ce", Balenc-a, 1991, ". 7.
21
4b-dem, ". 1=.
5ablo es el expositor por excelencia de la doctrina bíblica de la /racia. . +l se le
debe la acu$ación del t+rmino -h1ris. Es el concepto central de su comprensión de la fe
cristiana. 5ablo pone junto a la gracia el concepto de la justificación. (epuse de su
experiencia en (amasco, 5ablo reflexiona acerca del misterio de la vocación cristiana. En
continuidad con las ideas del .), afirma que los creyentes han sido objetos de una
elección K4 )s 4,<; 7 )s 7,4<; Nm @,7@L, esa elección en 5ablo es gracia de nuestro (ios!
K7 )s4,47; cf. 4&o8,4:;4;,4:L, es don de consuelo eterno! K7)s4,47L, es recipiente de
barro! que pone en evidencia la fuer%a divina, y no humana! K7&o<,D*cf. 47,4:L. 'a /racia
es pues en 5ablo don de (ios! KEf7,@L. En 5ablo (ios no se reservó ni a su propio #ijo,
antes bien le entregó por todos nosotros!, lo que le permite estar seguro! de que nada ni
nadie podrá separarnos del amor de (ios manifestado en &risto! KNm@,8468AL; el mismo
5ablo nos dirá más adelante, todos pecaron y están privados de la gloria de (ios y son
justificados por el don de su gracia en virtud de la redención reali%ada en &risto! KNm8,786
7<L.
8DA

El sentido totali%ante que 5ablo otorga a ch1ris se comprende mejor si se advierte
que para +l los contenidos concretos del t+rmino se identifican, en -ltima instancia, con la
persona de &risto. 'a ch1ris paulina no es algo, sino alguien. ,eg-n 5ablo, no basta con
decir que hemos obtenido el acceso a ella por -risto KNm ;,7L; hay que decir además que
el don es -risto mismo* +l es, en efecto, lo que nos ha sido dado graciosamente KNm@,87;
verbo charídsomaiL. 'a vida entregada de &risto es la gracia por antonomasia y es lo
agraciante por antonomasia. 'a salvación por gracia consiste en un ser vivificados y
resucitados con -risto KEf7,<6BL; el don gratuito de (ios es la vida en &risto! KNmB,78L.
8@:

En el Cuevo )estamento es 5ablo el heraldo de la gracia de (ios. 5ablo vive la
experiencia de elección por la gracia de (ios que es una llamada a la fe y al ministerio
apostólico. 5ablo vive la revelación de la gracia de (ios en Jesucristo como una potencia
personal que se interfiere profundamente en su vida. (esde la experiencia de 5ablo se
deduce que se tiene acceso a la gracia de (ios por Jesucristo KNom. ;,7, que invita a ser
testigos del resucitado K4 &or.4;,@L. ,eg-n la carta a los romanos KNom. ;,@L (ios
manifestó su amor hacia los hombres que siendo pecadores, &risto murió por ellos. Esa
incomprensible acción salvadora significa la justificación del pecador ante (ios y en
consecuencia, el acceso a la gracia KNom. ;,7L. 5or la obediencia del nuevo .dán, &risto,
cabe%a de un nuevo linaje, se comunica la vida nueva. &on el t+rmino gracia, 5ablo se
refiere a la donación personal de (ios como salvador en Jesucristo. 'a gracia de (ios
penetra en el ámbito de la persona por el hecho de que la comunión con &risto hace
posible una nueva vida, y el acceso al mismo (ios. !l Don del !spíritu. 'a identificación de
los creyentes con &risto se reali%a por el Espíritu. KNom. @,AL. 'a persona de &risto y del
Espíritu constituye un solo y mismo espíritu de vida espiritual, pero, siendo dos personas
distintas, no son de la misma manera. 5rimeramente, &risto resucitado envía el Espíritu
,anto, cuyo poder nos transforma K)ito 8,BL, en segundo lugar, la acción del Espíritu ,anto
nos une a &risto. 5or la acción del Espíritu ,anto el hombre viejo se convierte en una
persona nueva. 'a acción liberadora del Espíritu se profundi%a en la soteriología de 5ablo,
seg-n +l, &risto opera la redención de los hombres cumpliendo primeramente en sí mismo
el paso doloroso y misterioso de la existencia en la carne, a la existencia en el Espíritu, de
la T+nosis a la gloria de la resurrección y se$orío K"il. 7L. 5or la encarnación, &risto se
219
Cf. ?. L. R'4*, o". c-t., %!9.
2=
4b-d., ". %#=.
hi%o hombre verdadero como nosotros, menos en el pecado. 5ablo opone humillación y
glorificación de &risto, cuyo punto de vista marcará la teología paulina de la gracia. ,e ha
de participar en la muerte y resurrección con &risto, pues el hombre nuevo tiene por
condición que desapare%ca el hombre viejo K7 &or. ;,4DL. 'a gracia es vivificante al ser
liberadora KNom. @.7L; la gracia es una liberación de los poderes del mal, pues el hombre
nuevo se edifica sobre las ruinas del hombre viejo que hay que destruir y desarraigar K&ol.
8,;L. El don del Espíritu ha de interiori%ar la ley judía, pues sus preceptos a-n valen para
el cristianismo, pero el que guiado por el Espíritu practica la caridad observa toda la ley
K/ál. ;,4<L.
$. /osura $e al%unos !a$res $e la i%lesia
En la teología patrística de la gracia se puede distinguir una corriente joánica y otra
paulina. 'a corriente joánica de la gracia divini%ante o, como dirán más adelante los
escolásticos, de la gracia relevante, predomina entre los padres griegos. La corriente
paulina o de la gracia liberadora ' sanante* está representada por ,an .gustín. 'a gracia
joánica divini%a al hombre liberándolo de las tinieblas del pecado y de la muerte; la gracia
paulina no es -nicamente una fuer%a opuesta al pecado que ella destruye, sólo triunfa de
+l porque es una vida en &risto. .l hablar de la divini%ación del hombre por la encarnación
del verbo, los padres griegos no separan nunca +sta encarnación del acto redentor de
&risto, y tienen presente que la humanidad divini%ada es una humanidad caída que
necesita ser arrancada de su estado de decadencia.
8@4
'os padres de la iglesia nos dan a
conocer su doctrina sobre la gracia concedida por los sacramentos de iniciación y de la
penitencia.
(urante el siglo ??, &irilo de Jerusal+n, ve en la remisión de los pecados y en el don
del Espíritu ,anto los dos aspectos fundamentales de la gracia bautismal.
5or el bautismo, el hombre creado de nuevo por la acción del Espíritu ,anto, hace
del hombre un ser perfecto y espiritual, lo vivifica, hace de +l un hijo de (ios, lo torna
espiritual, semejante al #ijo, y al 5adre, en espera de la plenitud de todas estas gracias en
la vida eterna, goce de incorruptibilidad. 'a unión con el Espíritu es inseparable de la
unión con el 5adre y el #ijo.
,eg-n .rígenes, la gracia bautismal consiste en la liberación de la servidumbre del
demonio, en la remisión -nica y total de los pecados. En el bautismo el Espíritu ,anto,
como fuego, destruye todo lo material y terreno. ,e es hombre nuevo
,an .gustín fue providencialmente preparado para mostrar en la gracia de &risto,
un principio de acción. ,an .gustín dirá que el hombre caído es esclavo de la
concupiscencia y del pecado y ha perdido la libertad o el poder para amar el bien y
practicarlo. 'a gracia de &risto al justificar al hombre caído, le devuelve la libertad; es decir,
el amor al bien o a la complacencia en la justicia.
8@7
'a justificación es la acción de (ios
que convierte al pecador suscitándole la voluntad buena con el consentimiento. 'a
operación divina libera progresivamente al hombre de la concupiscencia carnal para
instaurarlo en el reino de la caridad. .sí pues, la gracia de la justificación es la deleitación
en el bien espiritual, o de la caridad. 'a gracia hace que la voluntad sea nueva, capa% de
21
Cf. ?. <AL4+,), o". c-t., ". 1==.
2%
Cf. ?. L. R'4*., o". c-t., "". %11$%19.
ejecutar acciones verdaderamente buenas. 'a gracia de &risto renueva al hombre
interiormente, destruye el pecado y le devuelve su libertad perdida; lo recrea a imagen de
(ios, hace de +l un hijo adoptivo y templo del Espíritu ,anto.
5ara ,anto )omás de .quino, el fin -ltimo del hombre es aqu+l cuyo camino mostró
en su persona Jesucristo, y nos conduce por la resurrección a la vida eterna. El pecado
original no cambió en nada la vocación sobrenatural del hombre. El pecado original en el
hombre causó la privación de los medios que le hubieran permitido tender a (ios
efica%mente y en la plenitud armoniosa de su libertad; la gracia y la integridad. El hombre
caído es un ser herido al que la gracia de &risto tendrá que sanar y elevar. ,anto )omás
habla de la gracia sanante o medicinal, recoge y precisa lo dicho por ,an .gustín sobre la
impotencia del hombre caído para hacer el bien sin la gracia y la justificación. ,e funda en
la oposición entre naturale%a íntegra, la de .dán antes del pecado, y la naturale%a caída,
despu+s del pecado de desobediencia. En los dos estados, la situación del hombre es
id+ntica en cuanto a que el hombre tiene siempre necesidad del auxilio de (ios que lo
mueva al bien, y para cumplir el bien sobrenatural y meritorio que sobrepasa las fuer%as de
la naturale%a, el hombre necesita recibir de (ios una virtud gratuita, un don habitual que le
permita ejecutar acciones proporcionadas al fin sobrenatural, al que debe tender
efica%mente. 'a gracia es un principio de salud moral para el hombre caído, pero la ra%ón
fundamental de su necesidad es la vida eterna. ,anto )omás elabora una teología de la
gracia creada porque tiene conciencia de la trascendencia creadora del amor de (ios y los
bienes que de El emanan para el hombre. El amor de (ios es esencialmente creador de
valor porque toda gracia deriva de la humanidad glorificada de &risto.
8@8
e. Enen$imieno $e la %racia !ara los re2orma$ores
'a cuestión de la gracia en los reformadores parte de la justificación. 5ara ellos, la
justificación es una declaración de justicia en una sentencia judiciaria. Más, cuando es
(ios quien declara justo al pecador, lo hace efectivamente justo. En los siglos =?> y =>, la
teología nominalista de la justificación contribuyó a preparar el pensamiento de 'utero. 'a
antítesis de la naturale%a y de la gracia en el doble sentido histórico y ontológico de estos
t+rminos, es decir, la doctrina de la gracia medicinal y de la gracia elevante, había recibido
en la síntesis de ,anto )omás una solución armoniosa y equilibrada. 'a teoría protestante
de la justificación está dominada por una antropología en la que impera la noción
particular del pecado original, en donde este es identificado con la concupiscencia que el
bautismo no borra la naturale%a que irremediablemente quedó corrompida.
8@<
El hombre
caído es pecador en su ser mismo y en todas sus acciones, por lo que no puede
justificarse a sí mismo, ni hacer nada para prepararse y disponerse para la justificación.
En efecto, todas sus obras son malas. 'a gracia de (ios lo hace todo y ella obra. 'a
condición necesaria y suficiente de la justificación es la fe, como acto formal de voluntad,
un acto de confian%a en la misericordia de (ios que me perdona los pecados.
8@;
&risto es
nuestra justicia formal. 'a justificación permanece por ende, exterior al hombre. 'os
demás reformadores tuvieron una doctrina más firme que la de los luteranos. 5ara duinglio,
22
Cf. ?. A. &AR@4+E*, :<rac-a;, en8 Diccionario teológico de santo tomás, Ed. Ed-besa,
&adr-d, %==2, ". 277.
2!
Cf. ?. L. R'4*, o". c-t., "". %7$%.
2#
Cf. 4b-d., ". %9=.
la justificación va de la mano con las obras como necesarias. En &alvino justifica la fe, no
las obras. 5ero la justificación no se da sin obras.
& LA O/.)ON 5UNDAMENTAL DE LA /ER(ONA
'a gracia actual, Ksuficiente y efica%L, libertad y principios del actuar cristiano. Juan 4;,
<6; expresa la nueva vida a trav+s de la vid y los sarmientos representando como el
creyente se inserta en &risto. /álatas 7,7: manifiesta que es &risto quien vive en mí,
somos hijos de (ios por recibir el Espíritu ,anto. . la presencia activa del Espíritu ,anto
en el creyente la ?glesia la ha llamado ?nhabitación. 5or la /racia #abitual se da la
justificación reali%ada en nosotros, que nos convierte en #ijos de (ios y templos del
Espíritu ,anto, gracia para vivir en comunión con (ios. en lo humano, por esta gracia
alcan%amos ciertas cualidades, pero la persona es libre de decidir si sigue o no lo que la
gracia le dice. 5ara hacer cada acto bueno no basta la gracia habitual, es necesario una
gracia actual que impulsa a querer hacer el bien y evitar el mal. 'a gracia actual act-a en
dos fases* &omo gracia suficiente* (ios da la gracia necesaria para traer a la persona al
bien, se es invitado, no obligado. &omo gracia efica%* consiste en la gracia que (ios da
para hacer el bien, una ve% que uno opta por lo que (ios quiere. Es la operabilidad de la
gracia en medio del libre albedrío de la persona para forjar el futuro personal y reali%arse a
sí misma. En el actuar libre para reali%arse como persona en comunión con un (ios que es
5adre, es donde el actuar cristiano encuentra su fundamento y apoyo moral. 'a gracia
permite la libertad humana para que el hombre y la mujer opten por (ios, lo que implica un
compromiso de la persona y una actitud completa de la libertad personal en preferir el
beneplácito divino a las propias inclinaciones. 1uien ha optado por (ios, no sólo ha
cambiado su modo de obrar, sino que ha reali%ado una transformación completa de su
modo de ser. 9ayo y Jansenio se equivocan al creer que la gracia suficiente se igualaba a
la gracia efica%, obviando la libertad del hombre, y la salvación sería mera cuestión de
predestinación.
8@B
'a gracia act-a en el ser humano de la siguiente manera* recreando a la
persona, para adquirir libertad y poder para obrar el bien. 5ara actuar la libertad se
requiere de voluntad. 'a gracia es un don gratuito que nos libera de la esclavitud del
pecado y capacita a actuar como hijos de (ios. 'a acción de sanación, de transformación
y de divini%ación de la gracia asume la libertad humana, no la anula* concede un nuevo
principio vital que act-a en la persona si el hombre responde. 'a gracia infunde el amor,
principio motor de nueva vida; bajo el imperio de la caridad toda la vida humana se
divini%a. ,anto )omás de .quino en perfecta consonancia con san 5ablo ha dicho que la
ley no podía justificar al hombre, porque no era un amor. Cecesaria fue la ley del Espíritu
que vivifica al hombre. 'a acción de la /racia obra en nosotros, lo que hacemos como
causa primera, que act-a sobre las causas segundas. 'a /racia infunde la virtud de la
caridad, la cual asume el papel de principio motor de la nueva vida del hombre. 9ajo el
imperio de la caridad toda vida humana se divini%a.
a. La !reeminencia $e la moral
27
Cf. ?. L. R'4*, o". c-t., ". 2=#.
El progreso de la humanidad no sólo debe medirse por el progreso de la ciencia y de
la t+cnica, que hace referencia a la relación del hombre con la naturale%a y su capacidad
de explotación, sino a una convivencia armoniosa, y la justa distribución de los bienes
materiales que sirven al hombre. 'as acciones de unidad ponen de relieve la
subordinación natural de lo material a lo espiritual, de la naturale%a a la ra%ón, de lo físico
a lo lógico racional, y de la ciencia a una conciencia +tica o moral, porque el hombre está
inclinado a encontrar en (ios su propia reali%ación, como fundamento de comunidad y
convivencia.
b. La conciencia moral
'a conciencia es norma de la moralidad y capacidad del hombre de tener presente
la ley y de examinar nuestros actos a su lu%. &omo los estados de la conciencia pueden
ser m-ltiples Kverdadera, falsa, cierta, etcL, es necesario tener en cuenta una serie de
principios para determinar cuando un juicio de conciencia es realmente regla de moralidad.
,ólo la conciencia cierta es regla de moralidad, pues quien act-a en contra de esta
conciencia peca necesariamente porque contradice la norma moral conocida.
8@D
.demás
de cierta, la conciencia debe ser verdadera o invenciblemente fuera de error para ser regla
de moralidad. 'a norma de moralidad es la ley natural, y sólo la conciencia que se aplica
rectamente al caso particular, en sentido más estricto, puede ser regla legítima de la
moralidad. 'a conciencia invenciblemente errónea es tambi+n regla de moralidad. ,anto
)omás suele decir que es regla de segundo lugar, porque obliga mientras dura el error y
de modo accidental, porque no obliga en cuanto errónea sino en la medida en que el
hombre la considera verdadera. 'a conciencia venciblemente errónea no es regla moral
legítima; no se puede obrar en contra de ella, pues obraría lo que se ju%ga malo, pero
tampoco es lícito seguirla, ya que la acción consiguiente es error culpable, exige por tanto,
salir del error antes de obrar. Co es lícito actuar con conciencia dudosa, y positiva, porque
el que así obra, peca.
c. 5ormación $e la conciencia moral
'a gradualidad y perfectibilidad de la conciencia moral exige un conocimiento de las
etapas morales por las que atraviesa la persona humana. '. Tohlberg nos presenta los tres
niveles de la formación de la conciencia moral* el nivel preconvencional Kel ni$o responde a
las normas y valoraciones culturales del bien y del mal el cual las interpreta por las
consecuencias inmediatas de premio o castigo, de placer y de disgustoL, aquí la conciencia
se sit-a en el nivel de la anomía, todo se debe a un inter+s;
8@@
el nivel convencional Kel
sujeto considera valioso responder a las expectativas de la familia o del grupo social, con
independencia de las consecuencias obvias e inmediatasL, la conciencia aquí es
heterónoma o sociónoma, se busca menos la utilidad inmediata;
8@A
el nivel
posconvencional Kse desarrolla en el sujeto, ya en su etapa adolescente o juvenil, se
esfuer%a por definir los valores y los principios morales válidosL, con independencia de la
21
Cf. &. B4,AL, :Conc-enc-a;, en> Diccionario de &tica teológica, Berbo ,-C-no,
Estella, %===, ". 1=.
2
Cf. ?)SI. R. FLECHA, $eología moral fundamental, Bac, &adr-d, %==1, ". %11.
29
Cf. 4b-d., ". %11.
autoridad de los grupos o personas. 5redomina, en principio, una etapa bastante
relativista, en la que se apela al contrato social. 'a conciencia aquí reivindica la autonomía
y se guía por sus opciones fundamentales.
8A:
Co siempre la edad cronológica de la
personas coincide con la edad +tica y la maduración de su conciencia. 'a conciencia es
regla moral de nuestros actos, y de ellos depende nuestra felicidad eterna. 5ero la
conciencia depende de disposiciones morales de la persona; virtudes y vicios. Entre las
virtudes morales resaltan* la sinceridad y la humildad, que son importantes en la formación
de la conciencia; una sirve para reconocer las propias equivocaciones y la otra para pedir
consejo a personas prudentes. Es de destacar tambi+n la importancia de la templan%a,
que nos ayuda a no confundir el bien con el placer y el mal con el dolor. El conocimiento
del bien y del mal en la acción concreta no requiere -nicamente de la agude%a del
intelecto, sino tambi+n de una recta disposición de la afectividad, sin la cual la ra%ón no
puede desempe$ar su función rectora de la conducta. 'a conciencia puede estar
habitualmente deformada por el descuido habitual de los medios para la formación de la
conciencia, el influjo de las pasiones, los pecados personales, sociales, originando
distintos estados de conciencia, como la conciencia laxa, que sin fundamento alguno quita
la ra%ón del pecado, y puede ser cauteri%ada, si por la repetición de un determinado tipo
de pecados, llega a no conocer malicia alguna en ellos; o puede llegar a ser farisaica, que
hace a la persona muy sensible ante algunos actos exteriores, pero que permite pecar sin
escr-pulo alguno en materia grave. 'a conciencia escrupulosa es la que sin motivos
fundados teme haber cometido alg-n pecado. 'a característica principal del escrupuloso
es el infundado temor y la ansiedad desproporcionada, y que se distingue de la conciencia
delicada que advierte faltas peque$as, llenando de pa% el alma.
$. Los acos humanos " la moral $e o!ciones
El acto moral es la expresión concreta y parcial de la actitud y mediante el cual se
reali%a la opción fundamental. Existen diversos actos, seg-n su mayor o menor
profundidad; de ahí que en la vida del hombre existen actos instintivos Kactos del hombreL,
actos refle3os Kgestos rutinarios o dependientes de la educaciónL, actos normales Kentro lo
rutinario y lo decisivoL y actos2cumbre Kmomentos decisivoL. El .cto moral perfectamente
humano. Es aquel cuyo verdadero due$o es el ser personal. Esto supone* pleno
conocimiento Kadvertencia y deliberaciónL, y decisión personal mediante una actuación de
la voluntad libre!.
8A4
'os actos humanos son actos morales porque expresan y deciden la
bondad o malicia del hombre o mujer mismo que los reali%a. ,an /regorio Ciceno dice
que los seres humanos estamos sujetos al devenir y no permanecemos id+nticos a sí
mismos, sino que pasamos continuamente de un estado a otro mediante un cambio. El
hombre es su mismo progenitor, moldeándose como quiere y con su propia elección,
dándose la forma que quiere. 'a opción fundamental se comprende desde el significado
antropológico que es la orientación o dirección de toda la vida hacia el fin -ltimo
8A7
. . la
opción fundamental tambi+n se le conoce como intención fundamental!, decisión
fundamental!, orientación fundamental!, motivo fundamental!, sentido fundamental!;
mediante la o. f., la persona expresa su ethos, es decir, el dinamismo +tico de su vida en
29=
Cf. 4b-d., ". %11.
291
&. B4,AL, :Acto;, o". c-t., ". 1!.
29%
Cf. 4b-dem, :o"c-Dn fundamental;, ". !2=.
cuanto sujeto responsable.
8A8
El obrar es moralmente bueno cuando testimonia y expresa
la ordenación voluntaria de la persona al fin -ltimo y la conformidad de la acción concreta
con el bien humano tal como es reconocido en su verdad por la ra%ón. En este sentido, la
vida moral posee un carácter teológico esencial, porque consiste en la ordenación
deliberada de los actos humanos a (ios, sumo bien y fin -ltimo del hombre.
e. Decisión 2un$amenal " $e la #i$a
'as grandes decisiones manifiestan y afectan profundamente la opción fundamental
en las que el hombre se entrega +l mismo en una alian%a a la comunidad y a la persona
particular KmatrimonioL. &uando se toma una decisión profunda, con conocimiento básico y
libertad que permita ser fiel al compromiso contraído, se puede hablar de una decisión con
plenitud de sentido moral. ,e$alamos decisiones fundamentales tales como la opción
personal de fe en Jesucristo, y en la misión en la vida de la ?glesia, tomada por un adulto o
por un adolescente que haya alcan%ado ya el estadio necesario de identidad personal. 'a
valides de la opción fundamental se anima, debilita o cambia a tenor de las decisiones
básicas de nuestro compromiso con los semejantes, de nuestra integridad personal, o de la
responsabilidad respecto del mundo que nos rodea. 'as grandes decisiones que se
relacionan con nuestra opción fundamental la afirman y fortalecen, y a la ve% estas
decisiones han de ser sostenidas y refor%adas.
2. Una moral crisiana
'a teología moral tiene su fundamento en el acontecimiento de la persona de
Jes-s, lo que plantea el cuestionamiento 0en qu+ modo la fe cristiana puede establecer un
mecanismo de diálogo entre el acontecimiento &risto y la criatura humana2 'a tradición
teológico moral ha tenido en cuenta que el ser humano es un ser moral porque su
conciencia es por naturale%a realidad de la ley natural, porque (ios ha impreso su ley, su
amor en el cora%ón. 'a problemática dentro de la teología moral y la tradición moral gira
en torno al hombre y el campo específico de cada una. &uando se habla de compromiso
asumido desde los principios cristianos, el problema se enmarca en 0cuál es lo específico
de la moral cristiana2, 0se encuentra a nivel de contenidos, es decir, a nivel de formas de
conducta2, o por el contrario, 0 se encuentra en el ámbito de intenciones, o de
orientaciones a trav+s del hori%onte de sentido2 5or otro lado, 0se trata de una
contribución cuantitativa, o a nivel cualitativo hacia la ra%ón moral2 'a reforma de la
teología moral se da en el planteamiento de que para el cristiano las opciones morales que
reali%a, las hace no de cara a una norma, sino de cara a la persona de Jes-s, porque El
es la norma a seguir, y por lo mismo, el precepto antes de ser ley norma, es un don. En la
reflexión teológico moral surge un cierto fundamentalismo bíblico que ve al cristianismo
como una ley que se impone, y ello no es posible porque sería reducir a &risto. &risto es
el acontecimiento del amor del 5adre presente en el mundo. 'a sagrada escritura presente
una insuficiencia de contenido moral en cuanto a la presentación de un código moral, pues
su discurso es más paren+tico KexhortativoL* vivan de acuerdo al espíritu!. 5ara
profundi%ar en el acontecimiento &risto se debe tener presente que la teología moral tiene
292
Cf. 4b-dem, ". !21
su punto de partida en &risto Jes-s como fundamento de toda opción y seguimiento que
reali%a la persona.
- /R)N.)/)O( DE L A.TUAR .R)(T)ANO
a. El >erbo encarnado como fuente de vida
b. &omunión con y en la trinidad
4 LA( :)RTUDE( TEOLO'ALE(
a. Naurale6a $e las #iru$es eolo%ales
Gna virtud es un poder! KvirtusL en el sentido literal de la palabra. Es la posibilidad
Khabilidad, capacidad, facilidadL de reali%ar el bien moral. 'as virtudes son potencialidades
arraigadas en la presencia de (ios, en la gracia; &risto es el modelo de todas las virtudes
8A<
. Existe la distinción entre virtudes teologales y morales. 'as primeras tres, fe, esperan%a
y caridad, tienen que ver inmediatamente con nuestras relaciones con (ios Kpor eso se
llaman teologales; th+osQ(iosL. las segundas son* prudencia, justicia, fortale%a y
templan%a, tienen que ver con nuestras relaciones mutuas
8A;
. .quí nos centramos
específicamente en las virtudes teologales. 'as virtudes teologales son aquellas que el
hombre tiene como don de (ios por infusión del Espíritu ,anto. 'as virtudes teologales
son la base de todo el obrar cristiano. 5ara entender la naturale%a de las virtudes
teologales, se debe anali%ar porque son tres, y que se pretende al tenerlas como virtudes.
,obre las virtudes teologales se encuentra su +nfasis en el Cuevo )estamento, donde
5ablo siempre está hablando de las tres virtudes; en su mente hay una relación -nica
entres las tres. 'as virtudes son potenciales que se activan plenamente en la persona que
encuentra a &risto, si no hay encuentro con &risto, no hay virtudes. 'as virtudes son
esenciales en la persona, pues el ser humano ama, tiene fe y esperan%a, la naturale%a
humana es fe, esperan%a y caridad. 'a fe, la esperan%a y la caridad son tres aspectos del
desarrollo del espíritu humano. 'a fe es el proceso de entregarse a (ios, pero ese abrirse
a (ios es amar a los demás. 'a fe no es solamente una creencia espiritual, sino acción de
la voluntad. 'a fe tiene un contenido intelectual, pero es la acción profunda de abrirse a
(ios a un nivel más profundo que la mente. 'as tres virtudes teologales son diferentes de
las otras virtudes, porque el hombre por sus propias fuer%as no las puede cultivar. 'as tres
virtudes vienen de la comunicación de (ios. (ios se nos ha dado y por ello podemos
amar. ,i (ios no se nos hubiera comunicado no sería posible tener estas tres virtudes
como respuesta a (ios. 5or la gracia (ios posibilita las tres virtudes, llega al hombre, y
+ste responde a (ios. En la comunidad donde existe fe, esperan%a y caridad está
presente el Neino de (ios.
= LA :)RTUD DE LA 5E
a. 5un$amenos b+blicos
29!
Cf. KARL. +E'FEL,, 4roblemas y "ers"ecti#as de teología dogmática, S/0ueme,
Salamanca, 191, ". 197.
29#
Cf. 4b-d., ". 191.
i. La 2e en el Ani%uo Tesameno
5or la aceptación se tiene un punto de referencia a (ios en un proceso donde (ios
toma la iniciativa, (ios llama y promete. En /+nesis 4D,4 hay un punto fundamental en
cuanto a la opción de fe* (ios le cambia el nombre a .braham por el de .braham* la
opción por la fe es una renuncia a otras posibilidades, a un pasado y penetrar en el
misterio, en la iniciativa de (ios; implica una opción personal de la fe* sal de... y ve a...
(ios ordena y hace una promesa
8AB
. 5or la fe se comien%a la relación entre (ios y el
hombre, e implica una entrega total a El. (ios hace una alian%a con su pueblo... pero pide
un camino de seguimiento, pide salir, ponerse en marcha, el pueblo ha de hacer la opción
de dejar su seguridad; y en medio de la fidelidad de (ios a su proyecto, el pueblo ha de
ser peregrino al encuentro con (ios, a la tierra prometida
8AD
. En cuanto al culto, el pueblo
ha de hacer la opción comunitaria de la fe ante los dioses de &anaán. Rxodo 7: y (eut.
B,4< muestran que por la fe se da una respuesta exclusiva a (ios, es ir en camino,
renovación continua. 'as contradicciones a la opción de fe tienen la finalidad de darle
firme%a al acto de fe, a las exigencias de (ios; el sacrificio de ?saac, su hijo, para .brahán.
5ero la salvación proviene de (ios, y a la actitud de la gracia de (ios corresponde la
actitud de la fe. 5ero cuando se deja de confiar en (ios, se cae, se adora a otros dioses,
C-m 7:,4644; (t. 4,87; A,78; 4 Neyes 4D,@64@; ,almo D@,@.4A.77.87 y ,almo 4:;,B6D
muestran la incredulidad y suerte que se corre cuando se pierde el punto de referencia,
(ios. Esta incredulidad se origina por la duda, olvidar que es (ios quien llama, que toma
la iniciativa. .nte la p+rdida de (ios como punto de referencia que llama, surge en el
cora%ón del hombre la puesta en marcha hacia (ios* Yseas dirá hemos pecado, volvamos
a (ios. la opción de fe es un cambio total, radical del cora%ón, metanoya. Es tomar en
serio las exigencias incondicionales de (ios. 'a opción de fe abarca la totalidad existencial
del hombre. En la sinceridad íntima delante de (ios se decide la relación con los demás.
5or la fe se tiene una experiencia de elección divina; Jeremías 4* su vocación. 'a fe
supone renunciar a todo tipo de autosuficiencia e idolatría, para confiarse totalmente en
(ios. El mensaje de los profetas. 'a fe implica una confian%a total en (ios, que act-a, a
trav+s de su 5rovidencia* la temática de los salmos.
ii. La fe en el *uevo testamento
En el C) donde se opera en Jesucristo la fusión de la historia de la salvación y del
>erbo de (ios encarnado, el objeto de la fe se define de forma más condensada y se
impone la importancia de este proceso de forma más explícita. 'a fe, como exigencia
primera de Jes-s, es la condición suficiente para la salvación
8A@
. 'a confian%a y la
esperan%a son elementos integrantes de la fe en el C.), no como intervenciones de (ios,
nuevas o futuras, sino a la manifestación de la plenitud de la salvación que tiene lugar en
&risto. Encontramos cinco partes en el C.) que nos fundamentan la fe. 46 Jesucristo es el
que nos revela a (ios como 5adre.7.6 'a fe no es simplemente doctrina, es intimidad,
297
Cf. H. FR4ES, o". c-t., ". !.
291
Cf. 4b-d., ". 7.
29
<. LA+<EB4+, :Fe;, en> Diccionario de teología fundamental, San 5ablo,
&adr-d, 199=. ". !1%.
confian%a, abandono total en (ios. 86 5ara Juan, por la fe se entra en la vida eterna, se
pasa de la muerte a la vida. <6 5ara 5ablo, la fe es el don del Espíritu ,anto, lo que implica
la justificación,
Cueva vida, posibilidad de agradar a (ios. ;6 En el .pocalipsis, la fe es un compromiso
total de entrega ante las pruebas, implica la perseverancia y el dinamismo.
'a fe no sólo se circunscribe a una palabra y a un concepto, sino que se expresa en
todo a un campo lingPístico como confian%a y seguridad, no temer, recha%ar la angustia y
la preocupación, y sobre todo en el precepto de amar a (ios con toda el alma y con todas
las fuer%as!, la fe se encuentra en la misma forma, es decir, sin complemento, en conexión
con los relatos de curación evang+licos* si crees... serás sano, serás curado, recibirás
ayuda. 'o cual quiere decir que la salvación y curación del hombre comien%a por la fe en
estar abierto. ,olamente cuando se vive esa fe, se reali%a una curación de la existencia, de
todo el hombre, siendo su signo la sanación eterna* )u fe te ha salvado!
8AA
. Marcos
4B,4< presenta la aparición de Jes-s Nesucitado con un aspecto glorioso, pero los
discípulos no creen que Jes-s est+ vivo!. 'a fe pascual se confiesa en &risto muerto en la
carne, pero al resucitar muestra la gloria que tenía junto al 5adre; la fe pascual en el
evangelio de Marcos Kel evangelio del EspírituL presenta la acción del Espíritu ,anto al
Nesucitar a Jes-s de entre los muertos, y junto con 5ablo proclamar que Jes-s ha sido
constituido ,e$or, jue% de vivos y muertos. Jes-s Nesucitado vive eternamente, y tiene la
capacidad de transmitir esa vida a quienes crean en El* el que crea en Mí, aunque est+
muerto vivirá! KJuan 44,7;L. (esde la fe el hombre vive ya en la Eternidad de (ios. 'a fe
pascual se ilumina o se confirma en que con la resurrección de &risto, El es partícipe de la
vida de (ios. 'a vida nueva de &risto es una vida en donde se manifiesta* la operación del
Espíritu, el poder de (ios, y el nacimiento de un #ijo de (ios. 'a Nesurrección de &risto
inaugura una nueva vida y una nueva era* de su plenitud recibimos gracia tras gracia. 'a
fe se consolida con la resurrección de Jes-s que ha vencido la muerte, y lleva al anuncio
Xerigmático de los apóstoles en la propagación de la fe cristiana* Nomanos 8,4< Gstedes
lo mataron, pero (ios lo ha resucitado, y nosotros somos testigos!.
iii. La fe en los escritos #aulinos
5ara 5ablo la fe es un don del Espíritu, que conlleva la justificación de la persona y
una nueva vida, subraya la interioridad de la conversión que permite agradar a (ios* la
temática de las cartas a los Nomanos B,4<674; ;,; F @, 4<64B; y /álatas<,B.7@ F 84; ;,
4.48. En Nomanos 4:,4: por la fe, 5ablo establece una relación del hombre con &risto* 'a
fe es una correspondencia a la gratuidad divina; 'a fe es un acto de impotencia por
salvarse por si mismo* es el acto del hombre que se reconoce peque$o, y que se abre al
misterio infinito de (ios. Es un reconocimiento absoluto de (ios presente en Jesucristo.
'a fe es la renuncia radical a la autosuficiencia; el que se gloríe que lo haga en &risto. 'a
conversión del cora%ón es una actitud permanente que implica la reali%ación de obras. En
la perspectiva de Juan, por la fe se entra en la vida divina, se pasa de la muerte a la vida,
se entra en los tiempos escatológicos. 5ero la opción de fe se hace en una situación
dramática, pues se hace en medio de dos alternativas* la vida y la muerte; la verdad y la
mentira; la lu% y las tinieblas; (ios y el mundo; El amor y el recha%o; /loria de (ios y gloria
humana; ,alvación o perdición.
299
Cf. H. FR4ES, o". c-t., ". 1.
iv. La fe en la #rimera comunidad Cristiana
En los #echos no se requiere nada más que la purificación de los cora%ones y la
acogida de la salvación, en #echos y en 5ablo, la persona misma de Jes-s, >erbo hecho
carne, lleno de gracia y de verdad, de ahí que para estos dos autores la fe procede de esa
acción escatológica de (ios que es la resurrección de Jes-s y la predicación que la
anuncia
<::
. 'as cartas de ,an 5ablo y los #echos de los apóstoles K'ucas, autor de los
#echos, y fiel discípulo de 5abloL nos muestran que las primeras comunidades cristianas
confiesan su fe a partir del anuncio del Terigma* el anuncio de un Jes-s que ha muerto
pero que ha resucitado; es la Nesurrección de Jes-s el fundamento de la fe; 4 &or. 8,4;;
#ch. 47,48. 5ablo mismo afirma que es mediante la proclamación y el anuncio que todos
pueden llegar a -onocer! que &risto es ,e$or y ,alvador, 4 &or. 4;,86;. 'a fe de ,an
5ablo tiene su base en!La roclamación!. 3o les transmito lo que a mi ve% he recibido...!
Jes-s es sepultado pero luego resucitó al tercer día. 1ue se apareció...significa que Jes-s
está vivo. 'a fe implica el compromiso del anuncio. 'a fe en las cartas de ,an 5ablo tiene
su fundamento en la fe pascual. 'a fe tiene una implicación activa en el ser humano* la
conversión es la consecuencia fundamental del acto de fe, #echos 8,4;. los gentiles están
llamados al don que (ios ofrece. En #echos 8,48 el acto de fe es arraigado en Jes-s. 3 en
la perspectiva de teología, la fe no solo implica 0alvación!, sino tambi+n -onversión!,
K#ch. 7,8@6<:L* la intervención de (ios no es solo porque quiera intervenir o darse a
conocer, la intervención de (ios siempre es para ,alvar!, a lo que el hombre ha de
responder desde la fe ' el cambio de corazón, la conversión; el irse crucificando con &risto
para tener vida en el #ijo del #ombre que nos amó y se entregó por nosotros.
b. el e#eno $e la resurrección $e <esCs " la 2e crisiana
,i &risto no hubiera resucitado, vana sería nuestra fe, sin &risto la fe sería nula.
)odo el mensaje es el contenido de la expresión de la fe. )oda la predicación de 5ablo es
experiencia de la Nesurrección; +l muere al pecado, a su rebeldía, a su revolución, y
resucita a una vida nueva, se da La -onversión! en 5ablo. 5ablo es el apóstol de la
palabra y propagador de la fe cristiana* se adhiere al &risto Nesucitado que le sale al
camino, lo interpela, y le muestra su poder y ,e$orío. En la Nesurrección de &risto
aguardamos, al final de los tiempos, nuestra resurrección para participar en la gloria de
(ios.
c. elemenos im!lica$os en el aco $e 2e
En el concilio >at. ?, Dei Dilius, recuerda* la fe es esencialmente sobrenatural, libre
y firme, dada con la ayuda de la gracia, a las verdades sobrenaturales, a las verdades que
(ios revela!. ?mplica que la fe abarca aceptar un cuerpo de verdades* Dides Guae! de una
doctrina. 'as verdades se aceptan por un acto de la voluntad, y es que el que decide
aceptar las verdades lo hace desde un acto personal. 'o que fundamenta el acto de
voluntad por el que se acepta la verdad es la gracia que act-a en tres momentos* atracción
!==
Cf. <. LA+<EB4+, o". c-t., ". !12.
interna* como principio de b-squeda, y parte de la gracia suficiente. ;n1lisis* la gracia
act-a con la capacidad para anali%ar las verdades reveladas. 'a gracia se da como gracia
actual, suficiente y eficiente. 'a gracia lo que hace en la persona es crear la confian%a en
la veracidad de (ios KDides GuaL, y gracias a la Dides Gua, el creyente acepta Dides
Guae.
$. !roceso !ara el aco $e 2e
El proceso del acto de fe implica los siguientes pasos*
$ la credibilidad de la fe surge ante el análisis de los datos que ofrece la revelación, por
la apolog+tica, como primera parte de la teología de la revelación, dispone a creer, su
propia opción de creer
<:4
; lo que qui%á el hombre busca, el cristianismo lo plantea
como hipótesis.
$ 'a confian%a en los testigos que la revelación presenta, a trav+s de la presentación del
mensaje por la predicación y el testimonio, KcredendidadL.
$ El desarrollo de una confian%a en (ios que se va percibiendo. >iene el momento de
confiar, mediante una decisión libre y firme, gracias a la acción de la gracia eficiente.
$ 5ero el acto de fe no es la conclusión de una demostración racional. 'as ra%ones para
creer garanti%an al hombre solamente la rectitud humana de su decisión de creer!
<:7
.
El hombre puede comprender que, si (ios habla, habla como (ios, y lo hace por su
palabra, de ahí que la fe que le hombre pone en +sta palabra no es un salto en el
vació!, sino en el misterio mismo de (ios como palabra. El acto de fe es un misterio
para el mismo creyente, un misterio vivido por +l en la decisión misma de la fe* el
creyente se ve a sí mismo en comunión de vida y diálogo personal con (ios!
<:8
. El
acto de fe se funda en el misterio de la palabra de (ios en &risto bajo la inefable
atracción de su gracia y la libre respuesta del hombre, su certe%a es absolutamente
-nica, paradoxalmente la certe%a más firme y la más amena%ada!.
<:<
.sí pues el acto
total de la existencia se reali%a continuamente y progresivamente en la decisión, fiel a sí
misma y siempre nueva de la fe.
e. $imensión eclesial $e la 2e
El tema de la eclesialidad de la fe, es abordada por "ries, en donde seg-n +l la
?glesia es la comunidad de los creyentes, es contenido de la fe, y sujeto de la fe, madre de
la fe. 'a verdad de la fe, como expresión de la revelación, está indisolublemente ligada a la
historia, sostenida +sta por la tensión escatológica entre el origen normativo, el presente
del creyente y el futuro!.
<:;
,eg-n "ries la fe es un camino, por donde la ?glesia entera
reflexiona sobre el misterio de &risto; así mismo el magisterio que está al servicio de la fe,
ejerciendo la autoridad adquirida por &risto, expone, defiende, testimonia fielmente la fe de
la ?glesia, en ciertos momentos declara como infalible una verdad de fe
<:B
. 'os creyentes
en la eclesialidad confiesan su fe en la misma ?glesia, deben de reconocer su
!=1
Cf. ?. ALFAR), Fe cristiana y ermen&utica, 5aul-nas, &adr-d, 1979, ". 21.
!=%
4b-dem, ". 2%.
!=2
4b-dem, ". 2#.
!=!
4b-dem, ".27.
!=#
A. ?4&I+E*, o". c-t. ". !92.
!=7
Cf. 4b-dem, ". !9!.
misionariedad. 'a fe es Dides !cclesiae!. 'a fe se da como fe compartida por todos los
fieles en todos los tiempos. (e la ?glesia se recibe la fe porque la ha predicado, ha dado
testimonio y nos ha administrado los sacramentos. En la ?glesia se vive la fe, y la
comunión con (ios y con los hermanos, por la vida sacramental, la caridad, y la doctrina
compartida. 'a fe constituye la ?glesia, pues la ?glesia nació de la comunión de aquellos
que recibieron el don de la fe. En la ?glesia se formula el dogma que ha de asentirse como
don de fe.
2. el esimonio $e la 2e
5rimeramente recordemos que los símbolos de la fe son la expresión, en sentido
objetivo, de lo que se cree. 'os símbolos de fe son reglas de fe y reglas de lo que creemos
K Dides GuaeL. ,i se ve la historia, desde el principio, se han elaborado símbolos de fe, p.e
el credo de los apóstoles. 'a necesidad de es +stos símbolos viene para fijar las verdades
de fe, para asegurar la identidad cristiana individual, Kdistinguir al bauti%ado del no
bauti%adoL, distinguir creyentes de los no creyentes, para refor%ar la unidad católica,
transmitir y ense$ar la fe, satisfacer la necesidad de inteligencia, en lo que es objeto de
nuestra fe. 'a formulación de los símbolos de fe sirve para consolidar meditar y
contemplar los misterios del cristianismo. 'a confesión de fe lleva al martirio, y supone
coherencia entre lo que se cree y se vive, hasta las -ltimas consecuencias. 'a confesión
de la fe ha de hacerse siempre y en todo momento. Co es lícito negar parte de fe alguna,
porque sino se cae en el pecado de apostasía. 'a negación de la verdad de fe es herejía.
.djurar, o sea negar la fe es apostasía, y la separación de la fe, se llama cisma. !ntre los
ob3etivos de la fe est1n: 'a vida eterna...salvación; Nemisión de los pecados; Nemontarnos
a los orígenes; )iene el objetivo de consolidar la firme%a cristiana; El agradecimiento a
(ios; 5retende hacernos hijos de (ios.
7 :)RTUD DE LA E(/ERANZA
'a esperan%a del cristiano consiste en la confian%a en un futuro más allá de este
mundo, en un futuro prometido por (ios la esperan%a mantiene la alegría del cristiano en
medio de las dificultades. El cristiano sabe que puede confiar en las promesas de (ios. 3
por eso, siente confian%a en el futuro. 3o, solo yo, s+ los planes que tengo para vosotros,
dice (ios a Jeremías en los sombríos días del destierro* planes para traernos prosperidad
y no desastres, planes para hacer que llegue el futuro que esperáis
<:D
.
'a resurrección de Jes-s es el gran fundamento de la esperan%a del cristiano. 5or
su gran misericordia K(iosL, no dio vida nueva, resucitando a Jes-s de entre los muertos!
K45e 4, 86BL. Esta esperan%a es confirmanda por el don del Espíritu ,anto, quien es la
garantía de la resurrección futura del cristiano.
'a Esperan%a por la que aspiramos al reino y a la vida eterna como felicidad nuestra,
poniendo nuestra confian%a en las promesas de &risto y apoyándonos no en nuestra
fuer%a, sino en los auxilios de la gracia del Espíritu ,anto. 5or la virtud de la esperan%a
deseamos y esperamos de (ios con una firme confian%a la vida eterna y las gracias para
merecerlas. 'a respuesta al (ios que se revela llama, presupone una confiada espera en
que +l nos de &apacidad para amarle y actuar en conformada d con esa gracia &uando
!=1
Cf. ?er %9, 11.
(ios se revela y llama al hombre este no puede responder plenamente al amor divino por
sus propias fuer%as. (ebe esperar que (ios le de la capacidad de devolver el amor y de
obras conforme a los mandamiento de la caridad.
'a esperan%a es aguardar confiadamente la bendición divina y la bienaventurada visión de
(ios es tambi+n el temor de ofender el amor de (ios y de provocar su castigo
<:@
.
'a virtud de la esperan%a responde al anhelo de felicidad puesto por (ios en el cora%ón de
todo hombre, asume las esperan%as que inspiran las actividades, de los hombres* 'as
purifica para ordenarlas al reino de los cielos. 5rotege de desaliento; sostiene en todo
desfallecimiento, dilata el cora%ón en la espera de la bienaventuran%a eterna. El impulso
de la esperan%a preserva del egoísmo y conduce a la dicha de la caridad.
a. La es!eran6a en el ani%uo esameno
'a esperan%a, en el ..) tiene una raí% en com-n con la fe* el apoyarse y
abandonarse en (ios, Haman6, @Heemin6. Esperan%a tiene una raí% griega* +atah6 es
tener confian%a; Hasah6 es estar seguro, refugio, confiar; Ha%ah6 es confiarse,
entregarse a alguien
<:A
. ,e confía en la /racia de (ios KHesedL, en su fidelidad K!methL,
y en su palabra. $a%ah, Ha&ah, y :ahal orientan a una espera perseverante porque
estas virtudes no son abstractas, tienen un soporte humano y un hori%onte y fundamento
en (ios. 'a esperan%a fundamenta y caracteri%a todo el dinamismo del ..). porque (ios
ha hecho una promesa. 'a aceptación de la promesa que funda la esperan%a se hace
porque (ios tiene dos rasgos fundamentales* es fiel ' misericordiosoM. ?nicialmente la
esperan%a se centra como espera de una descendencia* esperan%a biológica
<4:
.
5osteriormente como esperan%a se tiene la entrada en la tierra prometida. Esta va siendo
alimentada por todos los signos que se dan en el +xodo. ,u cumplimiento depende de la
purificación de la persona y de la confian%a total en (ios. 'a promesa mesiánica
constituirá el resorte que impulsará la vida de ?srael en el milenio precedente a la venida
de &risto. 5rogresivamente se va purificando esta esperan%a, de una realidad
prevalentemente política, a una promesa eminentemente escatológica. En este contexto
se desarrolla la idea de que para que se cumpla la promesa y se realice la esperan%a, hay
que abrirse al dolor* la figura del siervo de 3ahv+ y, posteriormente la existencia de los
anahHines. .quí la esperan%a adquiere un carácter escatológico* se trata de la venida del
Neino de (ios. &uando en la sagrada escritura se habla de esperan%a, se habla de una
actitud y no de una creencia. 'a actitud transforma la muerte en vida, porque Jes-s es el
misterio de la esperan%a. 'a esperan%a como actitud viene de la experiencia, y no
solamente de la ense$an%a. ,i la esperan%a cristiana está basada en la resurrección de
&risto, este hecho tiene que ser tambi+n una experiencia personal. En la sagrada
escritura, la esperan%a es experiencia de liberación de la impotencia y del fatalismo, abre
a un futuro desconocido, tal el caso del +xodo del pueblo judío, como sinónimo de la vida
de (ios presente, y que va llevando al pueblo a la tierra prometida
<44
.
!=
Cf. CA@4C +o. %=11.
!=9
Cf. 5. H)FF&A++, :Es"eranFa;, en> Conce"tos fundamentales de la teología, Cr-st-andad,
&adr-d, 1919, ". !#9.
!1=
Cf. BER+AR,. )L4BER, 0a es"erana cristiana, 5aul-nas, Bo0otE, 197%, ". %%.
!11
?]R<E+. &)L@&A++, %l e!"erimento es"eran5a, S/0ueme, Salamanca, 1911, ". !#.
b. La es!eran6a en el nue#o esameno
i. La es#eradaza en los evangelios
&omo ya lo sabemos, el mensaje &ristiano se ha centrado en la llegada del Neino de (ios,
en la 9uena Cueva de la ,alvación
<47
, en esta nueva promesa se sienta la nueva
esperan%a. ,e trata de un mensaje de esperan%a, que proclamaba la anticipación presente
del futuro de (ios. Jes-s mismo ha vivido de esta esperan%a. 3 en la invitación del futuro
de (ios. Jes-s mismo ha pedido la apertura del cora%ón al evento del reino* de hecho el
Neino ha llegado para todos K para los pecadores, para los pobre, para los oprimidos,
para los que sufrenL la hora de la salvación prometida.
5ero la novedad de la 9uena Cueva anunciada por Jes-s no se reduce solamente a
la llegada del Neino de (ios, porque esta llegada comprende tambi+n la vinculación del
Neino a la 5ersona misma de Jes-s* el nuevo acto de gracia, anunciado y esperado por
los profetas, se esta cumpliendo en la vida de Jes-s. 'a confian%a en la potencia de (ios
se dirige hacia Jes-s mismo. 5recisamente en la fidelidad a su misión de anunciar el
evento del Neino Kel acto nuevo de la gracia absoluta de (iosL, Jes-s supero la tentación!
de un mesianismo mundano. Esta actitud delante a la soberanía de (ios y de &onfian%a en
su palabra lo ha llevado a la muerte KMc @,88; Mt 4B,78L. En su muerte, Jes-s ha vivido
del modo más radical la esperan%a del hombre justo en (ios, confiable incondicionalmente
al 5adre. 'a carta a los #ebreos subraya tambi+n este abandono y confian%a de Jes-s
en (ios en el momento de la &ru%
<48
.
En los escritos de san Juan no encontramos una terminología propiamente dicha de
la esperan%a, sin esperan%a, sin embargo en el texto de 4Jn 8,7 encontramos la
formulación más explicita de todo el C) sobre la expresión ya pero todavía no! de la
escatología y de la esperan%a cristiana; .hora somos hijos de (ios y aun no se ha
manifestado lo que seremos. ,abemos que cundo se manifieste, seremos semejantes a Rl,
porque lo veremos tal cual es!.
Esta es la tensión entre el ahora de la filiación y el 'a pero todavía no de la plenitud
futura, que se encuentra justamente en el concepto típicamente juaneo de la salvación* la
vida eterna! que designa una realidad que no es propiamente exclusiva del presente, ni el
futuro, sino dial+cticamente de presente y de futuro es decir, de anticipación de la
salvación futura. En su plenitud ultima la vida eterna! juanea pertenece al futuro o mejor
dicho al futuro como don de (ios y &risto; y la actitud delante de ella no puede ser otra
más que el de la espera confiada, es decir, de la esperan%a de esta actitud de esperan%a
en el evento glorioso de &risto.
Nesumiendo podemos decir que en el evangelio nunca se usa +l termino !lipis
<griego> que significa esperan%a. ,in embargo todos los textos están inundados en la
espera del Neino de (ios. 3 esto consiste en la espera de ser adoptados como hijos de
(ios dentro de la actitud, del espíritu de las 9ienaventuran%as; el que es pobre de espíritu
par ellos es el reino de los cielos. #ay que saber que san Juan nos habla de la esperan%a
especialmente en torno a la -ltima cena. ,obre todo allí se explica el sentido y el contenido
de la esperan%a que consiste en la entrada en intimidad con el 5adre. 3 esa intimidad se
puede encontrar solamente con la persona del #ijo, bajo la acción del Espíritu ,anto.
!1%
Cf. &c 1, 1!, 1#.2.
!12
Cf. Heb %, 1%$128 #, 18 1%, #$1.
,an 5ablo, es el que mejor explica el termino elpis, le da su verdadero contenido,
pues con +l la esperan%a adquiere diversas connotaciones 4&or 4;; 7&or < y ;, explica
que el objetivo fundamental de la resurrección en &risto es asegurar la resurrección de
todos los creyentes, cristo ha resucitado y todo aquel que muere en +l, tambi+n resucitara
en +l, es decir, la esperan%a consiste en que finalmente el cristiano podrá participar en la
plena gloria de &risto.
Cuestra esperan%a es &risto, pero el &risto vivo, el resucitado
<4<
. .quí, el autor
sagrado nos habla de la triada de los que nosotros conocemos como las virtudes
teologales* "e, Esperan%a y &aridad; son elementos absolutamente inseparables. ,an
5ablo dice que la esperan%a implica no solo la espera de la resurrección, sino la vida en
&risto
<4;
. 'uego en Ef 8, 7 la esperan%a es la confian%a en el cumplimiento de la promesa
(ios. .sí tambi+n 4)im B, 44 ense$a que la virtud de la esperan%a junto con la fe y la
caridad hacen que se mantenga la paciencia en medio de la prueba y adversidades. 5or
-ltimo .pocalipsis se le llama el libro de la esperan%a cristiana, porque en este libro la
esperan%a es vista como el soporte de la paciencia. El .pocalipsis tiene la finalidad de
robustecer y de consolar en la fe a todos los creyentes.
ii. La es#eranza en la teología #aulina
'a esperan%a cristiana ocupa un lugar relevante en la teología paulina. (e hecho la
existencia cristiana se condensa en la fe6esperan%a6caridad! 77:. 'a esperan%a
caracteri%a a los cristianos como la falta de ella a los paganos KNom 47,47 4)es <,4L.
El designo salvífico de (ios se ha cumplido definitivamente en la encarnación,
muerte y resurrección de su hijo KNom 44, 48, /al < , < Ef 4, 864<; 8, <648 &ol 7, 8 4BL por
eso nuestra esperan%a es &risto K Ef 4 , 47; 8, 47.4B &ol 4, 7D ; 4h )im 4, 4L es decir, total
de &risto* su venida al mundo en nuestra condición mortal, su muerte por nosotros , su
resurrección como primog+nito de toda la humanidad.
'a resurrección ha agraciado a todo el evento de &risto, el carácter de Gna ve% para
siempre!, es decir, del -nico e irrepetible KNom B, A64:L. El evento de &risto lleva en si
mismo, la dimensión del -ltimo y definitivo* el Escatón. ,u venida al mundo en nuestra
condición mortal se cumple en la cru% para alcan%ar su momento definitivo en la
resurrección.
Mediante el Espíritu el hombre recibe la comunión de vida con &risto como
.nticipación de la participación futura de la gloria del resucitado. 778. justificación en la
fe quiere decir, ,alvación en la esperan%a K Nom ;, 4 ; @, 7<L, porque la presencia
del espíritu esta en el creyente, no solo como garantía y posesión inicial de la resurrección
futura, sino tambi+n como principio vital de la ella K Nom ;, 44 ; 4<, 4D /al <, B6D B, @ L Es
decir que la esperan%a cristiana anticipa la futura plenitud en la resurrección K&ol 7, 47; 8,
4 Ef 7.4BL.
'a terminología paulina hace visible los diversos aspectos de l esperan%a cristiana,
por ejemplo* a6 'a espera de la salvación futura KNom @, 78.7; 4&or 4,DL. 96 'a confian%a
en la promesa de (ios cumplida en &risto KNom <, 4@; ;, 76; @,7<; 4&or 4;,4A; 7&or 8,<6
47; Ef 8, 47L. &6 'a constancia paciente y perseverante en la adversidades K Nm ;,;; @,
!1!
Cf. Col 1, %18 Rom 1, 1$%8 <al #,#$7.
!1#
Cf. Fl" 1,%=.
7<; 47, 47 7&or 4, B; 4)es 4,7L. (6 'a actitud de apertura a (ios y de audacia valiente en
el confiarse solamente a su gracia, dando a +l toda la gloria, liberándose así de la
autosuficiencia humana KNom ;,7; @,4;.4D; Ef 8,47; "il 4,7:; /al ;,4.48L.
'a confian%a en la gracia de (ios a trav+s de &risto y la esperan%a perseverante
de la salvación futura constituye la unida vital dela esperan%a. En ella ,an 5ablo subraya
la renuncia a toda autosuficiencia Ka todo intento de salvarnos nosotros mismos, a toda
seguridad de la cual el hombre puede disponerL, para tener confian%a solamente en la
fidelidad y la potencia de (ios revela en la resurrección de &risto. 5recisamente en esta
actitud de abandonarse al amor de (ios en &risto recibe el hombre la gracia de su
liberación del pecado y de la muerte, es decir, que es salvado anticipadamente en la
esperan%a.
,an 5ablo presenta estrictamente unida la fe y la esperan%a. Justamente en el texto tan
importante de Nom, <, 48677 en el cual califica su pensamiento sobre la relación
justificación F fe en el caso concreto de .braham, e +l subraya fuertemente la presencia
eminente de la esperan%a en la fe!K .brahamL creyó esperando contra toda la esperan%a
K humanaL* (elante de la promesa de (ios no respondió con incredulidad, sino saco
fuer%a de su fe, dando gloria a (ios, en la persuasión que +l tiene, en la potencia de poder
cumplir todo lo que ha prometido.!
<4B
.
c. Dimensión comuniaria $e la es!eran6a
5ara poder comprender la dimensión comunitaria de esperan%a es preciso
comprender lo que entendemos por Esperan%a trascendente y Esperan%a inmanente. Este
tema nos sit-a ante el futuro que el hombre mismo crea por sus propias fuer%as, y el futuro
absoluto que está en las manos de (ios. (ios al hacerse hombre introduce en la historia
su reino y el futuro absoluto, se posibilitan las tres virtudes al entrar (ios en el mundo. 'a
naturale%a humana esta orientada hacia un futuro desconocido, pero que en medio del
mundo y de la historia, va forjando un futuro que no existe, y que la presencia de (ios va
equilibrando ese futuro nuevo. El cristianismo es la religión de un futuro absoluto, porque
el anhelo de la persona humana está orientada hacia el futuro absoluto. 'a esencia
humana está abierta a lo perfecto, a lo trascendente de (ios, porque (ios es su creador, y
sólo en (ios el hombre es feli%. 'a ?glesia desde sus orígenes, en la perspectiva histórico6
teológica, seg-n 'a tradición más antigua del Terygma apostólico muestra que el evento
de la muerte y resurrección de Jes-s ha sido entendido desde la fe de la ?glesia primitiva,
como el cumplimiento de las promesas del .ntiguo )estamento., es decir, como el acto
salvífico definitivo de (ios K4 &r. 4;,86<L. 5ero el vocablo arameo "aran atha, que 5ablo
inserta con sus propias manos al final de la 5rimera &arta a los &orintios K4B,77L,
demuestra que la ?glesia ha comprendido la muerte y resurrección de Jes-s como el
evento6cumplimiento y evento6promesa* El Nesucitado es aqu+l que vendrá al final de los
tiempos. 'a esperan%a cristiana surge y se fundamenta en el evento salvífico definitivo ya
cumplido y por lo mismo anticipado anticipativo del evento futuro de (ios. 5ara ,anto
)omás K&f. ,uma )eológica, ??6??, q.4D, a.7L la esperan%a es la expectativa de alcan%ar la
vida eterna, es decir, la plenitud del conocimiento y del amor de (ios, fundada en la ayuda
de (ios. (urante la historia surge el quietismo, que consiste en afirmar que cuando el alma
llega a altos estados místicos, le basta con abandonarse pasivamente en (ios Fimplicando
!17
Cf. <al 2, 1$%1.%%8 Ef 2,1%.
como que se puede prescindir tanto de la fe como de la caridad6. )anto ?nocencio =? como
?nocencio =?? lo condenan. En nuestro tiempo se es especialmente sensible a la cuestión
de la esperan%a, habiendo desarrollado diversas formas de )eología de la Esperan%a,
"olltmann.
− consiste en identificar la esperan%a escatológica como criterio interpretativo de todo el
mensaje cristiano y del compromiso cotidiano.
− es vista como una alternativa a las posturas seculares que ponen como criterio la
utopía y otras alternativas hermen+uticas de este tipo.
− aquí la esperan%a es vista como criterio e impulso para el compromiso cristiano en
medio de las realidades temporales.
− en algunos casos existe la tentación de que se piense que, con las meras fuer%as
humanas y el compromiso secular, se pudiera alcan%ar la reali%ación total de la
esperan%a cristiana. Esta interpretación no es aceptable.
− en cambio es aceptable el hecho de que, tomando la esperan%a escatológica como
criterio hermen+utico, se puedan plantear formas de compromiso concreto que puedan
guiar al hombre al compromiso para la transformación de las realidades temporales.
Es en Efesios <,<6B en donde comprendemos de mejor manera la dimensión
comunitaria de la esperan%a. #ay un solo cuerpo y un solo espíritu, como una es la
esperan%a a la que habeís sido llamados. #ay un solo ,e$or, una sola fe , un solo
bautismo y un solo (ios, padre de todos , que está sobre todos, por todos y en todos!K Ef
<,<6BL. 5ablo está haciendo una constante exhortación a la vida de unidad y caridad entre
todos los cristianos, porque todos formamos un solo cuerpo que es la iglesia, sociedad
visible y vivificada por un solo Espíritu, el Espíritu ,anto; y una sola es nuestra esperan%a*
la posesión de (ios en la vida eterna. 'a ?glesia como cuerpo o sociedad tiene un solo
se$or que es su cabe%a, y todos los miembros estamos ligados a ese cuerpo mediante la
profesión de una misma fe, y ligados a El por la recepción de un solo bautismo que nos
constituye a todos en hijos del Onico y mismo (ios. El amor y la unidad hacen que los
cristianos superemos las discordias mientras vamos peregrinos a la casa del 5adre.
$. Relación enre muere " es!eran6a
'a persona es un espíritu en el mundo, un mundo que no es su lugar definitivo. 3
una esperan%a personal en este mundo es importante para que la fe trascienda. El ser
humano, mientras se encuentre en este mundo, estará en un constante amar y esperar, y
sólo así trascenderá las fronteras de la muerte. 'uego, es el (ios de la trascendencia
absoluta el que inspira nuestras acciones en este mundo, para hacernos partícipes de su
reino, de su amor perfecto, invitándonos a perfeccionar todo lo que existe, y que perecerá.
.nte la pregunta 0por qu+ surge la muerte2 El hombre está llamado a familiari%arse con
+sta, porque sólo con la muerte hay un crecimiento que no sucede durante la vida terrena.
#ay que educar al hombre respecto a la muerte, desde una actitud esperan%adora y de
encuentro con (ios, aunque muchas veces las circunstancias en que muchos hombres y
mujeres se encuentran con la muerte son dolorosas e inhumanas. El misterio profundo de
la muerte nos permite la fe y la apertura a (ios, pues no hay misterio tan profundo como la
muerte.
> LA :)RTUD DE LA .AR)DAD
a. (i%ni2ica$o $el ermino
'a &aridad como virtud, Nichard 5. Mc9rien nos dice que esta virtud, amor es una fe
vivida y una esperan%a vivida, de ahí que si apartamos una virtud de las otras sería
incompleta, muerta
<4D
. El t+rmino amor, tiene un triple significado !ros, agapé Kamor de
amistadL y philia
H=O
, el griego utili%a cuatro palabras. !pith'mía que significa deseo, con
una cognotación pasional; es el amor sexual. !ros es el impulso hacia la unión con los
demás que llevan a la autorreali%ación. hilía es amor afectuoso, como el que existe entre
los hermanos y amigos. Pgape que es la entrega y devoción total al bienestar del otro, a
costa del sacrificio personal
<4A
. 'a virtud como amor para los cristianos es la que significa
Pgape6, y en este sentido es sinónimo de caridad, ágape en latín es c1ritas! o caridad.
'a caridad es la mayor y más importante de todas las vitudes K4&o 48,48L, Dios es amor!
K4 Jn <,@L, y Jes-s hace de la caridad un mandamiento nuevo !ste es el mandamiento
mío: 5ue os améis unos a otros como 'o os he amado! KJn 4;,47L.
b. La cari$a$ en el ani%uo esameno
El .) para expresar el concepto de amor! se sirve de la raí% Qhb y de su derivado,
Qahabah. Este sustantivo, como el verbo, aheb, se utili%a para indicar en sentido positivo ya
sea las relaciones familiares y de amistad, ya las relaciones entre el hombre y la mujer.
(esde un significado religioso, se alude a la imagen del matrimonio entre 3av+ e ?srael.
Stra raí% usada es rhm, com-n a todas las lenguas semitas, de la cula deriva el apelativo
rah?m, que significa misericordioso!, reservado exclusivamente a (ios. ,e conoce la idea
del amor de (ios al hombre, la del amor del hombre a (ios y la del amor del hombre al
prójimo
<7:
. (ios se presenta fundamentalmente como un (ios de .mor, que es contrario a
una atracción. En Sseas 4 y E%equiel 78 el autor compara el amor de (ios por su pueblo,
con el amor de la esposa, que, aunque es infiel, (ios la ama y es fiel hasta lograr su
transformación. En el ..) el amor es referido a (ios como 5adre. Exódo <,77; (t. 77,B. El
amor es la norma por excelencia para un israelita; (t. B,<. 5ara .mós e ?saías, el amor es
justicia ante el prójimo, regla que (ios utili%a para ju%gar el amor de los hombres. 'a
caridad es darse al otro en alian%a. 'o relevante de una experiencia religiosa del pueblo de
?srael es vivir el amor de (ios en tres momentos* -reer !n Dios* pone de relieve la
donación y el abandono en las manos de (ios. Gn &ora%on Cuevo* la /racia de (ios
ilumina el interior del hombre para que se de la transformación de su n-cleo, el cora%ón, y
na%ca una respuesta. (ntimidad Del Hombre -on Dios* nos la muestran los salmos B8, 786
7@; 44B, 46A. #ay una exigencia a vivir la alian%a* fidelidad en el amor y servicio a (ios, y
vivir la justicia para con el prójimo.
c. La cari$a$ en el Nue#o esameno
!11
Cf. K. HE'FEL,, o". c-t., ".%=9.
!1
S.5. BE+E,4C@) RB4, Carta encíclica, Deus caritas est, San 5ablo, <uatemala, %==7, ". .
!19
Cf. K. +E'FEL,, o". c-t., ". %1=.
!%=
Cf. &. SBAFF4, :Car-dad;, en> Nue#o diccionario de es"iritualidad, San 5ablo,
&adr-d, 1991, ". 1#!.
En los sinópticos, el fundamento del amor se encuentra en la paternidad divina; Mt.
; 8@6<@L. 'a perfección es vista como amor hacia todos. El n-cleo del evangelio es vivir
amando
<74
. 5ara 5ablo, el fundamento y el sello del amor de (ios es el amor de &risto
que murió por nosotros, Nomanos ;,@. Cuestro ser hijos de (ios se manifiesta en la
medida que nos amamos como +l nos amó. El don del Espíritu ,anto en nuestros
cora%ones es para ense$arnos a amar, y ese amor de (ios en nuestros cora%ones ha de
manifestarse en la caridad hacia los demás, Nomanos ;,;; 4 &or. 48, 4648. 5ara Jes-s, el
encarar el amor humano implica reali%ación concreta, y esta será la medida de la religión.
5ablo cuando escribe a &orinto, quiere cambiar tres ideas del pensamiento gnóstico* aL la
sabiduría no viene de lo intelectual, sino de la cru%, pues &risto murió en la cru% por amor.
bL para los gnósticos libertad es libertinaje, para 5ablo, libertad es amor, porque el hombre
libre quiere el bienestar para la persona amada; cL para los gnósticos la persona espiritual
es quien tiene experiencias espirituales, para 5ablo, la espiritualidad es amor, 4 &or. 48
describe en que consiste vivir el amor. En todo el Cuevo )estamento, (ios responde por
amor al clamor de liberación del hombre, y por amor llega a la humanidad, porque (ios es
amor. Nesaltamos tambíen el #imno de ,an 5ablo a la caridad K4 &or 48L, en donde se
afirma que sin la caridad, los más altos valores de la vida cristiana pierden sentido y no son
aut+nticos
<77
.
$. La cari$a$ en los escrios Io1neos
En estos escritos el amor se concibe como una energía primordial de la vida, un mode de
ser, una reali%ación de (ios en este mundo. Juan presenta el amor en su sentido absoluto
K4Jn8,4<.4@;<,D6@.4AL y su aspecto de amor fraterno K4Jn7,4:;8,4:;<,7:L, tambi+n lo
presenta com el cumplimiento y el sello de autentiticidad de toda la vida cristiana. 5ara
Juan el amor es la piedra angular del reino de &risto, que se va reali%ando en la crisis del
mundo KJn8,4BL
<78
. ,ubraya el amor del #ijo a aquellos que el 5adre le ha dado como
amigos! KJn4;,4<64;L. Juan insiste en el amor a los hermanos, que tiene en &risto su
modelo y su fuente KJn48,8<; 4<,4;; 74,4;ssL. Exhorta a los hermanos al amor recíproco
K7Jn;6BL
<7<
. 4Juan <,4B nos muestra que (ios es amor. El amor de (ios para Juan es que
(ios entregó a su #ijo para que +ste se entregara por nosotros, Jn. 8,;;. El amor viene
de (ios y el que ama está en (ios, 4 Juan <,D. El mandamiento nuevo es amar como
servicio FJuan 48,;6, y como entrega de la propia vida FJuan 4;, 4764< !ste es mi
mandamiento: amaos unos a otros como 'o os he amado. 8adie tiene amor m1s grande
5ue el 5ue da la vida por sus amigos!. El amor que podemos dar es fruto del amor que
primero (ios nos ha tenido K4 Juan <,4AL.
e. La aciu$ social " reli%iosa $el hombre
'a actitud religiosa del hombre ha de ser aut+ntica, no hipócrita, sencilla, no
orgullosa o enaltecerse, y de confianza, no autosuficiencia frente a (ios; no legalista ni
!%1
Cf. 4b-dem, ". 1#.
!%%
Cf. 4b-dem, ". 1#9.
!%2
Cf. 4b-dem, ". 1#.
!%!
Cf. 4b-dem, ". 1#.
hipócrita, como la de los fariseos. 'a actitud religiosa del hombre ha de ser como la
relación de un hijo con su padre; (ios respeta la autonomía y libertad del hombre. En la
dimensión social del amor, se expresa la actitud ética del hombre frente a otro hombre. !l
otro frente al otro significa fraternidad, posibilidad de realización como hi3os de dios ' como
personas. Aes?s hace novedoso el mandamiento del amor. Es Mateo 77, 8< 6 <: en
donde nos presenta las tres novedades que Jes-s nos trae en relación al amor a (ios y el
amor al prójimo. .mar a (ios y al prójimo como a uno mismo. Gnifica lo que ya existía;
(t.B,<; amar a (ios como a sí mismo; 'ev.4A,4@; 4 Juan <,D674 amar a (ios y al hermano;
y presenta la síntesis de B48 mandamientos de la 'ey. 'os dos mandamientos los coloca
en un mismo plano* la autenticidad de la relación con (ios se mide en la relación que se
tiene con el hermano, Mt. 7;, 846<B. 5arábola del buen samaritano. Jes-s explica que
el prójimo es todo ser humano que está cerca, que sufre, y no solamente el connacional.
2. La cari$a$ como Don
El amor es un don de (ios a la humanidad, al igual que las otras virtudes. Este don
de (ios comien%a con la liberación de la persona para que pueda responder a ese amor de
manera positiva. El amor cristiano ama al que no es amado, ama a quien no merece ser
amado. El amor como don de (ios se inclina a actuar por el bienestar espiritual de las
otras personas. El amor de (ios es dado para cultivarlo en comunidad de creyentes. En
comunidad de creyentes se ama y se descubre la esperan%a escatológica que se
plenificará al final de los tiempos. El amor como tal nunca cambiará, qui%á cambie la
manera de expresarlo en las diferentes culturas, porque el amor tiene como principio a
&risto. Es en la comunidad donde al amor se vuelve una realidad operante, porque
transforma las personas y las hace comprender el significado de la muerte y la
resurrección de &risto, para amar y servir a su medida, y dar la vida por los amigos.
%. Relación enre cari$a$ " oras 2orma$ $e amor naural
'a caridad no elimina la tendencia natural a la simpatía, la atracción, a la amistad, sino la
purifica de las tendencias posesivas, y las llena de un carácter oblativo. El amor a si mismo
no es eliminado, sino lo que hace el evangelio es poner en su lugar al cinismo. 5ara el
evangelio, el amor a sí mismo no es autoafirmarse autónomamente uno, sino destruirse a
sí mismo. 5ara abrirse a la plena reali%ación es necesario abrirse a la comunión con (ios
y con los demás, sólo así se justifica la entrega de la propia vida. Co por falta de aprecio a
sí mismo sino como camino de plena reali%ación
<7;
.
'. >?(. EC /N.&?. ??
1 LA :)DA DEL .R)(T)ANO
!%#
Cf. @ER@)S ,E CLASE, B-rtudes @eolo0ales, 5. S-lCano BelEsHueF, %==#, 44semestre.
a. ANue es la moralB
El t+rmino moral, etimológicamente, proviene de la palabra latina VmoresV que
significa costumbres, cuyo objeto material es las costumbres y la conducta humana y como
objeto formal, el conjunto de leyes que deben informar y orientar la actividad humana,
desde la dimensión individual y personal que repercute los efectos de su obrar en la
convivencia colectiva, por lo tanto la moral abarca al hombre en lo individual y en lo social
o relacional la vamos a comprender como el conjunto de valores que dan determinada y
orientación la conducta y a la vida de cada individuo y de cada grupo social. Entre los
valores que rigen el bien vivir de la humanidad tenemos* los valores est+ticos Kla belle%aL,
los valores jurídicos Kla justiciaL, los valores del conocimiento puro Kla verdadL, espirituales
y religiosos, entre otros.
Es un hecho que nos se$ala nuestra propia experiencia es, que en determinadas
circunstancias, expresamos valori%aciones morales. 'os contenidos de nuestros juicios se
refieren a categorías opuestas* de bien o mal.
.sí hablamos de actos nobles, heroicos y desinteresados, están en la esfera del concepto
de V9ienV.5ero si hablamos de actos infames y egoístas, los que están en la esfera del
concepto de VMalV. En el primer caso, hablamos de actos morales positivos; en el
segundo, de actos morales negativos.
En ambos casos, al valorar dichos actos, tenemos conciencia que la valoración que
hacemos no depende de nuestro antojo. Más bien, es el acto mismo que nos exige
determinada valoración; nuestra valoración tiene un carácter objetivo, es decir, que se rige
por el objeto que verificamos (icha objetividad nos permite formar juicios morales de
valide% universal; de aquí que la valoración moral propiamente dicha la aplicamos
solamente a las acciones humanas. V&uando efectuamos una valoración moral, siempre
tenemos en vista seres humanos, es decir personas y solo ellas se puede referir la
moralidad. .nte ello &abe la preguntarnos* 01u+ es lo que valoramos en las personas
cuando las valoramos moralmente2 >aloramos las acciones. Esto hace que el contenido
de nuestra valoración moral no es teórico, sino práctico. El objeto de la valoración moral no
es el pensar y el conocer sólo, sino, a la ve%, el querer y el actuar.
<7B
Co todas las manifestaciones vitales del hombre están sometidas a valoración
moral. 'as funciones vegetativas y animales no admiten ning-n juicio moral. El hombre
tiene en com-n con el animal esas funciones, pero el animal es incapa% de acciones
morales. ,ólo los seres racionales son capaces de reali%ar actos morales. 5or otro lado,
son actos morales sólo los que reali%amos conscientes y voluntariamente, y por ello se
inscriben en la Rtica -nicamente las acciones reali%adas a sabiendas que por la libre
decisión tienen carácter moral.
b. La o!ción 2un$amenal
El concepto de opción fundamental se sit-a en el marco de la renovación de la
teología moral deseada por el &oncilio >aticano ??. &on +l se pretende mejorar la
comprensión del acto moral, incluyendo la valoración del mismo y su carácter de profunda
implicación personal. 'a opción fundamental tiene como punto de partida la vocación a la
que (ios ha llamado ser al hombre y que desde su plena libertad +l esta llamado a
!%7
WWW.0oo0le.com3moral3funcamental3art3Car..
responder de la forma que mas este convencido a (ios. su respuesta marcara
definitivamente su propio ser como persona, su destino y su reali%ación como persona. ,i
su opción es buena, sus actitudes y acciones serán buenas, pero su respuesta es
negativa, sus actitudes y acciones serán negativas.
&on las m-ltiples opciones y acciones de que consta la vida de una persona,
instruimos en concreto nuestro destino. 5ero todas estas acciones se inscriben en un
hori%onte, requieren una orientación que las organice, las dote de un sentido. )al hori%onte,
orientación y sentido lo abre la opción fundamental. Rsta puede ser descrita inicialmente
como el ejercicio primero y global de la respuesta personal a esa llamada a ser inscrita en
el ser mismo del hombre. En ella se trata fundamentalmente de ser, de la reali%ación de sí
mismo, de b-squeda de coincidencia con ese más allá de sí mismo con el que el hombre
está dotado, del que está permanentemente surgiendo. 'a opción fundamental será, pues,
la respuesta originaria a la radical inquietud que provoca en el hombre el hecho de ser, el
de ser iluminado por la verdad sin ser capa% de identificarse con ella, el de ser atraído por
el bien sin conseguir identificarse plenamente con +l. ,i a este movimiento lo llamamos el
deseo radical del hombre 6deseo que, más que acto del hombre, es el impulso que le
mueve a ser y a actuar6, y si a su t+rmino lo llamamos la felicidad, la opción fundamental
será la respuesta de la persona a la tendencia a la felicidad que la constituye. .l
identificarla con la felicidad, nos referimos al contenido de la opción con la palabra que más
universalmente ha sido utili%ada para designarlo. 5orque es un hecho que todos los
hombres, en todo lo que desean, desean la felicidad. 5ero basta intentar llenar de
contenido esta palabra mágica para ver que sólo responde a lo que promete cuando la
realidad que la procura se identifica con la verdad, el bien y la belle%a; cuando reali%a la
plenitud de ser que nada mundano reali%a y por la que el hombre suspira sin poder
alcan%arla. Es decir, que la felicidad sólo es objeto de la opción fundamental en cuanto es
otro nombre para la trascendencia real que los creyentes identifican como (ios. _'a opción
fundamental, dice 9londel, subyacente a toda acción es implícitamente una opción referida
a (ios que trabaja al hombre en su interior`. (e ahí que la opción fundamental no sea una
simple acción referida a un objeto, sino la decisión que crea la apertura que origina las
m-ltiples acciones. Co es un acto del que el hombre disponga por entero. Es siempre
respuesta a una invitación anterior que la origina, a un hecho fundante que la hace posible.
'a opción fundamental, la respuesta radical del hombre a la invitación a ser que le
constituye, precisamente por ser respuesta a una invitación y no resultado necesario de un
conjunto de factores, comporta la libertad del sujeto y puede ser reali%ada de formas
diferentes.
'a primera puede ser el intento de ocultamiento de la presencia que reclama la
opción, el acallamiento de su vo% en lo más hondo de la conciencia. En esta primera
respuesta el hombre intenta desentenderse de la necesidad de optar. ,e propone
renunciar a la opción. 9ien bajo la forma de la instalación en la indiferencia más radical que
se muestra insensible a los requerimientos que comporta la condición humana, o bajo la
forma de la dedicación obsesiva a la acción o la distracción que procura el olvido total de sí
mismo. .parentemente, el indiferente o el distraído consiguen evitar la opción. 5ero sólo
aparentemente. 5orque el no querer ser es, en definitiva, un querer no ser K9londelL, una
opción por el vacío, más que una renuncia a la opción. Ci siquiera con el suicidio escapa el
hombre a la necesidad de optar, ya que ese intento de aniquilamiento constituye más bien
una manera negativa de opción.
'a segunda posibilidad abierta a la opción es la de recha%ar la invitación a ser,
presente en el fondo de uno mismo.
<7D
'a tercera forma de opción radical, de respuesta a la invitación a ser que nos habita
y nos origina, es la actitud teologal que los cristianos designamos como fe6esperan%a6
caridad. Rsta no consiste en la simple afirmación racional de la existencia de la realidad
fundante. &ontiene como rasgo central la acogida y el reconocimiento de la fuer%a que
hace ser, la _aceptación de sí mismo` K/uardiniL como don de la realidad que nos envía a
la existencia, la confian%a absoluta con que nos entregamos a su impulso creador. 5or ella
el hombre acoge y hace suya la realidad de su propio origen trascendente. ,u ejercicio
supone, en primer lugar, saber o, mejor, aceptar y reconocer la propia finitud* no soy todo;
no soy la medida de todas las cosas; no soy el due$o ni el pastor del ser, sino que vivo a
su lu% y de su impulso. ,upone reconocer que soy, sin disponer del acto por el que soy.
5ero supone, además, un radical descentramiento, producido por la aceptación de ser
desde otro, sin disponer de la propia existencia. ,in tal descentramiento es imposible el
reconocimiento de la realidad suprema, -nica capa% de sostener mi ser vacilante. .
'a opción fundamental del cristiano es la respuesta positiva a la vocación para la
que ha sido creado, es la configuración con Jesucristo, lo cual implica vivir en el amor, la
justicia y la verdad, en total apertura hacia los demás como medio de reali%ación como
persona y como cristiano.
<7@
El hecho de que la opción del cristianismo tenga como t+rmino la revelación
personal de (ios en Jesucristo como sacramento del encuentro con +l confiere a esa
opción un acento personal inconfundible que se traduce en expresiones como* _hemos
creído en el amor`, _sólo t- tienes palabras de vida eterna`, _hemos visto al ,e$or`,
_,e$or, 0qu+ quieres que haga2`... En ellas se manifiesta cómo la 5alabra de (ios, el
amor de (ios que mora en cada hombre, permite al cristiano reconocer en la 5alabra de
(ios encarnada en Jesucristo, y en su .mor manifestado en la vida y en la muerte de
Jes-s, la respuesta a las aspiraciones, las nostalgias y las preguntas que la presencia de
(ios siembra en el cora%ón de todos los hombres.
c. La conciencia moral
El acto humano se presenta como expresión del misterio de la persona, y la vida
moral como un modo cuyo significado se comprende en el marco complexivo del proyecto
y de la autorreali%ación personal. En este contexto la conciencia como vo% y centro de la
persona, recupera tambi+n la centralidad en cuanto fuente ultima de la opción humana y
lugar determinante de la decisión moral. 'a conciencia se convierte en el criterio decisivo
para la valoración del comportamiento humano. Esta perspectiva puede caer en el peligro
de llevara a un subjetivismo e individualismo de la persona; por lo que siempre hay que
tener en cuenta que la persona humana no se reduce a individualidad, sino que es
interioridad, pero tambi+n relación, es decir intimista y dialógica íntimamente
compenetradas. 'a conciencia en cuanto expresión de la totalidad de la persona, es una
realidad compleja en la que convergen los distintos aspectos de la experiencia personal.
!%1
BELA*C), ?uan &art-n, :"rofesor de teolo0/a en el -nst-tuto "astoral de &adr-d.
WWW.0oo0le.com3o"c-on 3fundamental3...
!%
BELA*C), ?uan &art-n, &oral fundamental, sal @errae 199!, !. "E0s. %#1$%72.
El problema de la relación entre objetividad y subjetividad replantea el problema de la
relación entre la norma moral y la conciencia.
'a conciencia como expresión de la persona, viene a ser como su misma
interioridad que se proyecta hacia (ios y hacia los demás seres. 'a persona ju%ga el bien y
el mal no solo con la inteligencia, sino tambi+n con la voluntad, con el sentimiento, con el
inconciente; y en su juicio entra además su entorno social, entran los otros, sobre todo,
(ios. &iertamente la persona ju%ga por la ra%ón, pero la inteligencia se encuentra en un
sujeto que tiene además* voluntad, afectividad, y otros muchos condicionamientos
psicológicos. 'a conciencia es el juicio que reali%a el entendimiento práctico sobre la
moralidad de los actos que la persona se propone hacer o ha hecho. 5or lo tanto la
conciencia es la misma persona en su dimensión hacia la plenitud de su ser; es el n-cleo
mas secreto y sagrado del hombre, en el que +ste se sienta a solas con (ios, cuya vo%
resuena en el recinto mas intimo de aquella. K/,. 4BL.
<7A
'a conciencia como norma de acción, no solo testimonia, tambi+n ju%ga y valora,
orienta y compromete a la acción; es mediación de (ios, sagrario y recinto en el que
resuena su vo%, por ello la conciencia se convierte en medida y norma de acción, es la
norma interiori%ada de la moralidad. .firmar el carácter normativo de la conciencia
significa afirmar que ella es la norma por donde pasan todas las valoraciones morales de
los actos humanos, ninguna acción humana puede considerarse buena o mala sino es en
relación a la conciencia. 3 no es que la conciencia cree la bondad o la maldad, la
conciencia solo manifiesta lo bueno y lo malo, en virtud de su función de mediadora entre
(ios y el obrar libre del hombre.
$. La Dica b+blica
'a 9iblia no es un tratado de moral como para tomarla literalmente en este tratado,
pero contiene los criterios que fundamentan la reflexión sobre la forma de vivir de todo
cristiano, y en general de toda persona. En el ámbito de la moral es necesario evitar el
peligro de interpretarla con nuestras palabras. &omo ya lo hemos mencionado, la 9iblia no
contiene un código moral sino una reflexión de la +tica y principios que se deben de
asumir. Co podemos hablar de una +tica de la 9iblia sino de etos bíblico! es decir de
pautas de conducta, como el código de la alian%a por ejemplo, donde (ios se revela al
hombre y no +ste a (ios.
(ios es el mismo de la .ntigua .lian%a y el de la Cueva .lian%a, por consiguiente en
la sagrada escritura encontramos una misma moralidad bíblica. ?srael reconoce a (ios
como el absoluto y el que gobierna al pueblo, la moral esta íntimamente relacionada con la
religión, pues el pueblo busca quedar bien con (ios mediante su practica moral, luchando
por obrar rectamente como respuesta a la alian%a, los judíos reconocen a (ios en los
demás. En t+rminos generales, la moral del .ntiguo )estamento es una moral para agradar
a (ios. (e ahí que el bien social es una de sus preocupaciones, tanto en el decálogo como
en los discursos prof+ticos, tenemos el caso de Sseas y de .mos. 5ara los israelitas los
derechos tienen una estructura piramidal con (ios en la c-spide.
&omo postulados del .ntiguo )estamento hemos de acentuar el inter+s por el
individuo que es considerado como miembro de la comunidad. Cos encontramos con una
concepción antropológica del mundo* el hombre ha sido puesto por (ios al frente de toda
!%9
@ER@)S ,E CLASE :@eolo0/a &oral 4, L-c. Al-l-ano <ameF , %==!, 44 semestre=
la creación y es distinto de los animales, su característica principal es que ha sido creado
a imagen y semejan%a de (ios. la moral del antiguo testamento gira alrededor del
cumplimiento de la ley, entre mas apegados a la ley están y son fieles cumplidores,
tendrán mas el favor de (ios.
El papel de los profetas es denunciar las infidelidades que se cometen al
cumplimiento de la ley, denuncian la injusticia y la infidelidad a la alian%a. El mensaje moral
de los profetas se conceptuali%a en el marco de la tradición de ?srael, interpretan la
violación a la ley y lo relaciona con la bendición o maldición como juicio de (ios a favor o
en contra del pueblo. Ellos exigen llevar los ritos cultuales a la practica de la vida diaria,
expresados en la solidaridad, y la caridad hacia los mas necesitados seg-n la ley K?s. ;D;
.m. 7, BL veían la alian%a como algo jurídico legal, no así los profetas que la veían como
pertenencia, fidelidad, libertad y lealtad; Sseas insiste en el bienestar para los pobres y
sencillos. 'os profetas son portadores del mensaje de (ios, que llama a la santidad, y la
relación con el pueblo hebreo, el +nfasis en el pecado y el llamado a la conversión y el
retorno a (ios.
e. /ra*is moral $e <esCs $e Na6are
El judaísmo contemporáneo a Jes-s, había tomado mas importancia a la ley de
forma totali%ante, escrita y oral; lo que mas importaba era el cumplimiento de la ley, esta
valía aun mas que la propia persona a tal punto que el fin no era agradar a (ios sino que a
la medida que se cumplía la ley uno era mejor religioso, es ante esto contra lo que se
pronuncia Jes-s, y con su vida, sus palabras y sus obras cambia el sentido y el significado
de la moral, y es esta la que seguirán los &ristianos.
'a moral de Jes-s de Ca%aret, es una moralidad de fe y obediencia a la voluntad del
5adre. (t. B,<6;; 'ev. 4A, 4@; Mc. 47, 7@68<; Mt. 77, 8<6<: y 'c. 7;, 7@L. &risto interpreta la
ley del antiguo )estamento en su totalidad e interioridad, nos presenta la imagen de
verdadera de (ios, exige un cambio rotundo y radical de vida basada en el amor, cuya
compensación apremiante será el reino de (ios, exige obediencia, desprendimiento y
coherencia de vida; estas muchas mas son las exigencias que implican el seguimiento de
Jes-s y que marcaran la moralidad del cristiano, ya no como cumplimiento sino como un
estilo de vida, fundamentado en la convicción interior manifestada en la practica del
amor.
<8:
'a moral de Jes-s, es la que despunta en la primera comunidad cristiana, y la
podemos notar en el libro de los #echos de los .póstoles y las cartas. 5ablo es el que mas
exhorta a llevar una vida integra basada en los principios evang+licos, como buenos
cristianos; basados en la pa%, armonía con los demás hermanos y con uno mismo, vivir en
pa% es estar en la verdad; la misericordia con uno mismo y con los demás, ju%gar con el
cora%ón para comprender el estado de los demás.
,e pasa de una observancia de la ley como fiel cumplimiento, a una opción por
&risto en la nueva alian%a basada en el amor, la fe y la esperan%a.
& MORAL DE LA :)DA
!2=
C)54AS ,E CLASE :@eolo0/a &oral 44, L-c. At-l-ano <ameF , %==!, 44 semestre
a. El $erecho a la #i$a
(entro de la +tica fundamental el valor de la vida humana, presenta muchas
lagunas. 'a moral católica subraya con notable +nfasis el valor de la vida. 'a vida humana
es un bien personal, de ahí que quitar la vida propia o quitar la vida a otro es ofender a la
caridad, así mismo es un bien de la comunidad, puesto que quitarse la vida y la vida de los
demás se es una ofensa contra la justicia.
<84
'a vida del cristiano se resume en la moral
del sermón de la monta$a. Mateo ; insiste en la pobre%a de Espíritu como actitud
fundamental para vivir en la beatitud cristiana. 'ucas B enfati%a la pobre%a material, en el
premio a los pobres y recha%o de los ricos. En ambos textos se pueden sacar
conclusiones comunes de la radicalidad de la moral cristiana, que se manifiesta en* 5oner
toda la confian%a en (ios. (escubrir un orden de valores inverso al que el mundo, bajo el
signo del pecado que busca el placer. Este orden de valores se traduce en las acciones
prácticas y actitudes como la confian%a total en (ios, la misericordia, la actitud pacífica, la
pure%a de cora%ón, la generosidad y el amor descritas en las bienaventuran%as. (el
sermón de la monta$a resulta una moralidad que pegunta su radicalidad es conciliable con
la situación concreta de los hombres que viven en la tierra. 5or otro lado es una
equivocación creer que estos valores o actitudes se refieren solamente a un tipo de
personas como los de la vida consagrada; a sí mismo es equívoco pensar que la
radicalidad se debía solamente al hecho de que se esperaba inminentemente la parusía.
Co se puede pensar ni aceptar que Jes-s pone preceptos inalcan%ables, para que el
hombre tome conciencia de su impotencia y espere la salvación solamente de (ios. Es
limitado pensar que sólo se trata de poner la confian%a total en (ios sin que se defina o
delinee una moralidad específica. 5or lo tanto, es importante deducir y concluir que el
sermón de la monta$a se dirige a la conducta específica del hombre, pero que no se
pueden tomar como reglas mediatas de conducta, que suponen cuestiones muy concretas.
,e trata de las presensación de las actitudes que (ios espera de los que creen en Rl y de
la manera como hay que conformarse con la voluntad de (ios. El fundamento de la vida
es que la misma es una participación en la vida divina, por lo que la vida terrena del
hombre ha de ser una preparación
b. el aboro
,e entiende por aborto la expulsión del feto del -tero materno antes de que haya
llegado a la etapa de viabilidad; es decir, cuando no puede subsistir fuera del seno
materno.
<87
(esde tiempos antiguos hasta el presente se ha recurrido al aborto como un m+todo
de control natal. 1uien así obra alcan%a su objetivo no impidiendo la concepción sino
matando la vida ya concebida. 'as actitudes referentes a su moralidad variaron mucho en
las culturas antiguas. 5latón y .ristóteles estuvieron de acuerdo con el aborto como
medida preventiva contra el exceso de población en las peque$as ciudades de /recia. ,in
embargo .ristóteles se opuso al aborto despu+s del movimiento! del feto, o su
concepción. El juramento hipocrático, incluye la promesa de no asistir o tratar a una mujer
!21
Cf. &. B4,AL, .oral de actitudes, moral de la "ersona y bio&tica teológica, CoCarrub-as,
&adr-d, 1991, ". 229.
!2%
Cf. 4b-dem. 2!#
embara%ada para provocar el aborto. 'as actitudes judías y cristiana han sido siempre
unánimes contra el aborto, y de igual modo se comporta la legislación civil de occidente en
la era cristiana hasta nuestros días. 'a ?glesia frente al aborto se pronuncia desde una
condena irrevocable. ?nocencio =? en 4BDA condena la postura de que la animación
comien%a en el primer acto de inteligencia, K(d 44@;. 'eon =??? en 4@@D K(d 4A4:L
condena la opinión de Nosmini de que la animación se hace hasta que el ni$o reali%a el
primer acto de inteligencia. En la actualidad, algunos dicen que la vida humana se da
hasta que el cerebro está desarrollado para actuar humanamente. Esto es arbitrario, no
tiene fundamento sólido, la ?glesia ha ense$ado que el embrión go%a de todos los
derechos de persona desde el momento de la concepción, por lo que dice no al aborto
desde su concepción. El 5apa Juan 5ablo ?? se ha pronunciado sobre la ilicitud del aborto*
#ay otro aspecto a-n más grave y fundamental, que se refiere al amor conyugal como
fuente de la vida* hablo del respeto absoluto a la vida, que ninguna persona o institución,
privada o p-blica puede ignorar. 5or ello quien negara la defensa a la persona humana ya
concebida aunque todavía no nacida, cometería una gravísima violación de orden moral,
nunca se puede legitimar la muerte de un inocente.
<88
'a ?glesia en consideración a la
gravedad criminal del aborto, castiga con la pena de excomunión no solo a la madre y al
m+dico, sino a toda persona que colabore con +l. 'a &orte ,uprema de Justicia o ,enado
de una nación pueden legali%ar el aborto pero no puede cambiar el carácter moral porque
es moralmente ilícito por naturale%a. ,e except-a lo relacionado al aborto terap+utico
cuando está en grave peligro la vida de la madre; la ra%ón moral en estos casos, aunque
sea inculpablemente, el feto se convierte en atentado contra la vida de la madre, por lo que
se mueren los dos, o se rescata uno.
Esta eventualidad es aceptable solamente en los casos en que haya certe%a de que
de no hacerse el aborto, ocurriría la muerte de la madre y la ciencia no pueda hacer nada
para rescatar a la nueva vida. 1uedan excluidos de aborto terap+utico los casos en que la
madre simplemente corra peligro, pero no haya certe%a de que sin la intervención moriría.
?gualmente quedan excluidos los casos en que se tenga gran probabilidad o incluso
certe%a de que el feto tiene malformaciones, debido a causas de diferente índole. En estos
casos se tiene responsabilidad moral de llevar a t+rmino el embara%o y de tener todos los
cuidados con la nueva vida que ha nacido.
c. la !ena $e muere
'a moral tradicional defendió su licitud, se basó en argumentos sacados de la ra%ón
y no de la fe, los cuales fueron* aL la intimidación, que supone el miedo a la pena de
muerte reprimirá a los posibles culpables; bL la reparación, que busca la compensación de
un mal y desequilibrio social dando la muerte al delincuente que antes la ha causado
voluntariamente a otro hombre, cL la legítima defensa con la que la sociedad se defiende
de sus enemigos
<8<
. 'a sociedad actual opina que dicha pena debe de ser abolida, las
cuales presentamos las siguientes ra%ones* aL es in?til Kporque se ha demostrado que su
permanencia o supresión no influyen en la proporción de delitos cometidosL; bL es inmoral;
cL es innecesaria; dL es pesimista; eL es in3usta Kuna sociedad competitiva y consumista,
!22
WWW.0oo0le.com3aborto3C-dahna3art....
!2!
Cf. &. B-dal, :5ena de muerte;, )". C-t. ". !#7.
que educa a sus miembros en la lucha por el +xito cuesto lo que cueste, engendra
violenciaL; eL es anticristiana K(ios es el origen de la vida y por ello, toda vida es sagradaL .
$. la mani!ulación %enDica
En este contexto entra toda la cuestión actual de la manipulación gen+tica y de los
experimentos para obtener vida humana en forma artificial, constituyendo uno de los
problemas más discutidos, y se refiere a cuestiones como* 'a generación in vitro; 'a
clonación; 'a experimentación con embriones y c+lulas madre; 'a manipulación gen+tica;
'os asuntos implicados con el genoma. 'a moral de la ?glesia se ha pronunciado
explícitamente en este campo. &omo valoración mora de la manipulación gen+tica
presentamos las siguientes* (esde un sentido restringido, corresponde a la falta de
criticidad por parte del manipulado, la manipulación es un contravalor +tico. El que
manipula act-a sin consentimiento del manipulado. En un sentido más amplio, no tiene
necesariamente esa connotación moral negativa. .mpliamente es moralmente neutra, en
cuanto que puede ser buena o mala, por el sentido de que el hombre es un ser del
futuro.
<8;
e. el homici$io
5or el valor de la vida humana como creación de (ios y como medio a trav+s del
cual se está destinado a alcan%ar la salvación, es incompatible con la moral cristiana poner
fin a la vida del hombre por iniciativa propia. El homicidio es voluntario cuando el acto
homicida es directamente pretendido por el sujeto. 5ude ser por omisión, al no evitarse una
muerte teniendo la posibilidad de hacerlo. ?njusto, es decir cuando no procede por orden de
la legítima autoridad, o en legítima defensa, o en caso de guerra. El homicidio involuntario
sobreviene cuando se produce la muerte de un individuo por imprudencia o descuido. El
homicidio como se encuentra castigado en casi todas las legislaciones del mundo, con
penas privativas de libertad, a las que habrá que a$adir con frecuencia la obligación de
reparar el da$o moral causado a los familiares de la víctima. 'a vida no es solo un valor
para uno mismo, sino tambi+n para los demás. El homicidio es un pecado gravísimo,
pues se causa a la victima un da$o irreparable, la muerte.
En la ,agrada Escritura es uno de los pecados que (ios abomina y condena más
severamente Kcfr. Ex 74,47L. 'a vida humana es un bien muy importante y fundamental, no
es lícito destruirla arbitrariamente, ni exponerla a graves peligros imprudentemente. El
-nico caso en que es aceptable el homicidio es cuando se da de forma indirecta,
concretamente en caso de una legítima defensa; asesinar a alguien que amena%a matar a
veinte personas inocentes. .quí se toma en cuenta la pena de muerte, pues >aticano ?? no
la acepta y dice que alguien que es un riesgo para la sociedad, puede dejar de serlo sin
quitarle la vida, y aplicándole un castigo sustitutivo. El homicidio se conecta la legitimidad
del trasplante de órganos, que supone su extracción cuando alguien está muerto
clínicamente, pero biológicamente a-n tiene ciertas funciones vegetativas, mantenidas
artificialmente. .quí, moralmente la cuestión se vuelve aceptable bajo dos condiciones*
1ue la vida efectivamente se est+ manteniendo -nicamente por medios artificiales y que,
!2#
Cf. &. B4,A, :&an-"ulac-Dn;, en> Diccionario de &tica teológica, Berbo ,-C-no, Estella, %===, ". 271.
por lo mismo, est+ condenada inmediata e ineludiblemente a la muerte y que con el
trasplante se vaya a salvar la vida.
2. la euanasia
El t+rmino eutanasia procede del griego eu6thanatos! que significa buena muerte!,
teniendo como significado disminuir y aliviar los dolores; una muerte fácil, buena, sin dolor;
esta expresión cambia y actualmente es la aceleración de la muerte por un sentido de
humanidad y misericordia! o acción u omisión que, por su naturale%a, o en la intención,
causa la muerte, con el fin de eliminar cualquier dolor!, esto seg-n Juan 5ablo ?? KE> B;L.
'a eutanasia es la práctica m+dica que procura la muerte o acelera su proceso, para evitar
grandes dolores al paciente, puede ser a petición del paciente, de sus familiares o por
iniciativa de otros. .ctualmente se acu$a el t+rmino distanasia6, para designar algo
contrario, que consiste en la prolongación exagerada de la muerte de enfermos
moribundos, sin esperan%a de recuperación, el cual es ilícito evitar que la muerte lleve un
proceso natural. 'a .rtotanasia!, significa la muerte en el momento oportuno, que implica
la muerte digna del hombre y el derecho a la propia agonía y a morir humanamente, es la
que acepta la doctrina de la ?glesia
<8B
. 'a Eutanasia, o muerte sin dolor, desde un punto
de vista jurídico es la muerte provocada por propia voluntad y sin sufrimiento físico, en un
enfermo incurable, a fin de evitarle una muerte dolorosa. 'a práctica consistente en
administrar las drogas, fármacos u otras sustancias que alivien el dolor, aunque con ello se
abrevie su vida. &aen fuera de este concepto las muertes causadas a enfermos ancianos,
enfermos mentales, y otros, que se estimarán simples homicidios e incluso asesinatos. .l
no existir regulaciones específicas en los códigos penales, si la eutanasia se practica sin
el consentimiento de la persona, la mayoría de los ordenamientos la consideran delito de
homicidio, y si se lleva a cabo con consentimiento del enfermo, se cae en el delito de
auxilio al suicidio. Gn m+dico puede, sin embargo, decidir la no prolongación de la vida de
un enfermo desahuciado e incurable, a un minusválido o a un anciano, administrándoles
una droga que les aliviara el sufrimiento, aunque les acorte la vida. Jamás es lícita
cualquiera que sean las ra%ones que se adu%can para la aplicación de la eutanasia. El
problema que suele plantearse es cuando la víctima se encuentra imposibilitada para
prestar el consentimiento y no había manifestado nada al respecto con anterioridad. 'a
eutanasia, inventada por la piedad pagana, no es otra cosa que un asesinato encubierto
que la moral cristiana reprueba. Juan 5ablo ?? en su discurso a los obispos de Estados
Gnidos dice* la eutanasia o la muerte por piedad es un grave mal moral..., la muerte es
incompatible con la dignidad humana y la veneración a la vida.! Marciano >idal nos
presenta los argumentos que condena toda acción que tiende a abreviar directamente la
vida del moribundo* aL (nviolabilidad de la vida humana; bL 0insentido de la proposición
de otros valores por encima del valor de la vida humana; cL eligro de arbitrariedad por
parte de los poderosos Kautoridad, t+cnicosL; dL -onsideración utilitarista de la vida del
hombre; eL érdida de nivel moral en la sociedad!.
<8D

%. La $i%ni$a$ $e la !ersona humana
!27
Cf. E'<E+4) ALB'RJ'ERJ'E, Bio&tica, una a"uesta "or la #ida, CCS, &adr-d, %==%,
"". %!!$%!7.
!21
&. B4,AL, :Eutanas-a;, o". c-t. ". %#1.
'a preocupación por la dignidad de la persona humana es hoy universal* las
declaraciones de los (erechos #umanos la reconocen, y tratan de protegerla e implantar el
respeto que merece a lo largo y ancho del mundo. 'os errores que pueda haber en la
formulación de esos derechos no invalidan la aspiración fundamental que contienen* el
reconocimiento de una verdad palmaria, la de que todo ser humano es digno por sí mismo,
y debe ser reconocido como tal.
&uanto más fijamos la mirada en la singular dignidad de la persona, más
descubrimos el carácter irrepetible, incomunicable y subsistente de ese ser personal, un
ser con nombre propio, due$o de una intimidad que sólo +l conoce, capa% de crear, so$ar y
vivir una vida propia, un ser dotado del bien precioso de la libertad, de inteligencia, de
capacidad de amar, de reír, de perdonar, de so$ar y de crear una infinidad sorprendente de
ciencias, artes, t+cnicas, símbolos y narraciones.
5or eso, dignidad, es una palabra que significa valor intrínseco, no dependiente de
factores externos. .lgo es digno cuando es valioso de por sí, y no sólo ni principalmente
por su utilidad para esto o para lo otro. Esa utilidad es algo que se le a$ade a lo que ya es.
'o digno, porque tiene valor, debe ser siempre respetado y bien tratado. 'a dignidad del
hombre reside en el hecho de que es, no un qu+, sino un qui+n, un ser -nico, insustituible,
dotado de intimidad, de inteligencia, voluntad, libertad, capacidad de amar y de abrirse a
los demás, es irreductible a cualquier otra cosa. Mi yo no es intercambiable con nadie. Este
carácter -nico de cada persona alude a esa profundidad creadora que es el n-cleo de
cada intimidad* es un Vpeque$oV absoluto. 'a palabra yo apunta a ese n-cleo de carácter
irrepetible* yo soy yo, y nadie más es la persona que yo soy. Cadie puede usurpar mi
personalidad. ,ólo el &reador puede ser fundamento de la dignidad humana
Co hay ning-n motivo suficientemente serio para respetar a los demás si no se
reconoce que, respetando a los demás, respeto a .quel que me hace a mí respetable
frente a ellos. 5or aquí podemos plantear una justificación +tica y antropológica de una de
las tendencias humanas más importantes* el reconocimiento de (ios, la religión. )oda
persona humana es hija de otra. ,er hijo no es un accidente, sino algo que pertenece a la
condición misma del ser personal. ,er hijo significa ser engendrado, proceder de otro ser
personal. 3 todo ser humano es hijo de otro; la persona como tal, en primera instancia es
fruto de una elección trascendente.
<8@
El reconocimiento de esta dignidad natural es la
base del orden social, como nos recuerda el concilio >aticano ??* V.unque existen
diferencias justas entre los hombres, la igual dignidad de las personas exige que se llegue
a una situación de vida más humana y más justaV K/,. 7AL.
h. La le" moral
'a ley es la ordenación de la ra%ón para el bien com-n, promulgada por el que esta
al frente de la comunidad. El bien com-n es, consiguientemente la sola legitimación, y a
par, el limite de toda ley. )odas las leyes humanas tienen su ra%ón divina, en cuanto es
norma suprema de toda acción y omisión. 'os hombres participan de la ley divina por
medio de la ley moral natural, que (ios ha impuesto en el cora%ón de cada uno. 'as
normas supremas de esta ley brillan para el hombre de suyo con la misma necesidad que
los primeros principios del pensamiento. (e la ley natural se derivan los die%
!2
WWW.0oo0le.com3d-0n-dad humana3et9...
mandamientos, de los que finalmente se sacan otras consecuencias, en que los hombres
pueden errar y han errado a menudo. 'a aplicación práctica de la ley tiene lugar por medio
de la conciencia, que es la norma subjetiva de nuestro obrar.!
<8A

'a ley moral la vamos a ver como el conjunto de normas que regulan la convivencia
de las personas que tiene como punto de partida el bien obrar en todas sus dimensiones
tanto, personales que tienen repercusión en la convivencia social; como colectivas, que
comporta toda la vida humana, en su principio o estructura social que atente contra la vida
de un ser humano y su dignidad como persona, teniendo en cuanta sus derechos.
i. El bien
El bien lo vamos a entender como aquello que en sí mismo tiene el complemento de
la perfección en su propio g+nero, o lo que es objeto de la voluntad, la cual ni se mueve ni
puede moverse sino por el bien, sea verdadero o aprehendido falsamente como tal.
(el concepto de bien! se habla, al menos, en cuatro sentidos diferentes* 'a
expresión el bien! se ha utili%ado como si designara alguna realidad o alg-n valor. &uando
tal realidad o valor son considerados absolutos, se habla del ,umo 9ien. 9ien! es usado
asimismo para designar alguna cosa valiosa, como cuando se habla de un bien!. 9ien! se
ha usado tambi+n para indicar que algo es como es debido, y en Muchas ocasiones el
9ien! equivale a la bondad! cuando con esta -ltima palabra se expresa abstractamente
toda cualidad buena o cuando se trata de indicar abstractamente que algo es como debe
ser.
.demás de estas cuatro acepciones de la palabra bien!, en la historia de la filosofía
se ha distinguido entre un uso moral y un uso no moral de bueno!. En sentido moral,
bueno! indica alguna cualidad propia de aquello de que se habla. .lgunos autores se$alan
que, justamente por ello, bueno! en sentido moral no es, propiamente hablando, bueno!,
o que entonces bueno! es expresable de otros modos. Estos autores tienden a considerar
que si algo es bueno lo es porque participa de alg-n modo de la bondad, o del 9ien. Stros
autores, en cambio, piensan que bueno! tiene un sentido general, no necesariamente
moral y ni siquiera en algunos casos específicamente moral. .sí, /. #. >on \right
sostiene que _la bondad moral no es una forma de lo bueno a la par que ciertas otras
formas básicas de ella. El llamado sentido moral de bueno! es un sentido derivativo o
secundario`. #ay, seg-n von \right, gran variedad de sentidos de bueno!, que son los
que se llaman variedades de la bondad!. .sí, entre otros, la bondad instrumental, la
t+cnica, la del bienestar, la ben+fica, etc. 'a bondad moral se explica, seg-n von \right, en
t+rminos de otras formas de bondad; un acto es moralmente bueno cuando tiene un
carácter ben+fico Ko beneficiosoL y un acto es moralmente malo cuando tiene un carácter
mal+fico Ko da$inoL.
Es menester, por tanto, saber si se entiende el 9ien como un ente6ser, o como una
propiedad de un ente, o como un valor. )ras haber aclarado este punto, es todavía
conveniente saber de qu+ realidad se trata. )res distintas opiniones se han enfrentado al
respecto* a6 el 9ien es una realidad metafísica; b6 el 9ien es algo físico; c6 el 9ien es
algo moral.
&onsiderado como algo real, el 9ien ha sido entendido o como 9ien en sí mismo o
como 9ien relativamente a otras cosa. Esta distinción se halla ya en .ristóteles cuando
!29
F4SCHL, ?ohann, &anual de H-stor-a de la F-losof/a, Ed. Herder, Barcelona 1991, 5. 191
distingue entre el 9ien puro y simple, y el 9ien para alguien o por algo. .ristóteles se$ala
que el primero es preferible al segundo, pero debe tenerse en cuenta que el 9ien puro y
simple no es siempre equivalente al 9ien absoluto; designa un 9ien más independiente
que el 9ien relativo. 5ero la idea platónica nos presenta el bien como ?dea absoluta, o ?dea
de las ?deas, que se halla, más allá del ser!, de tal modo que las cosas buenas lo son
entonces -nicamente en tanto que participaciones del -nico 9ien absoluto. El bien absoluto
es (ios y las demás cosas participan del bien en diversos grados. .ristóteles habla del
sumo bien o del bien supremo en virtud del cual ve el bien en las demás cosas. El 9ien
aparece entonces como una lu% que ilumina todas las cosas. En un sentido estricto el 9ien
es, pues, (ios, definido como summum bonum. 5ero en un sentido menos estricto
participan del bien las cosas creadas y en particular el hombre, especialmente cuando
alcan%a el estado de la fruición de (ios.
I. La libera$
'a libertad la vamos definir como la capacidad de autodeterminación de la voluntad,
que permite a los seres humanos actuar como deseen; tambi+n la libertad se define como
el derecho de la persona a actuar sin restricciones siempre que sus actos no interfieran
con los derechos equivalentes de otras personas.
'a libertad de la persona radica en la capacidad que tiene de elegir entre el bien y el
mal; desde los inicios de la creación, (ios creo al hombre libre, libre de elegir entre la vida
y la muerte, pero el hombre eligió la muerte y por .dán entro el pecado que encadena al
hombre y lo hace esclavo y lo priva de actuar de acuerdo con la voluntad divina. &uando el
hombre es realmente libre act-a movido por la voluntad propia sin coacción alguna; ,an
.gustín ve la esencia del hombre en la voluntad y dice* los hombres son solo voluntad!
pero la operación principal de la voluntad es el amor, para +l, +ste es el padre de todas las
virtudes ama y ha% lo que quieras!. El hombre no puede separarse nunca del amor y toda
la moralidad radica en la recta elección del objeto de nuestro amor, puesto que amor
consumado es consumada justicia y amor cumplido es la suma felicidad que es la
aspiraron de todo hombre. ,olo en el recto querer está la pa% del alma.
<<:
,an .gustín distingue dos clases de libertad; la libertad psicológica como libertad de
elección en todos los asuntos de la vida esencial del hombre y no puede perderse; y la
libertad moral* .dán poseía esa libertad para las acciones sobrenaturalmente buenas, pero
la perdió por el pecado para si y sus descendientes. 5ero por la gracia divina dada en
plenitud por &risto, nos ha sido devuelta la libertad, por eso 5ablo dice ya nos sois
esclavos sino libres en &risto Jes-s! y esto se convirtió en la virtud fundamental de la vida
cristiana.
- MARAL DE LA (EHUAL)DAD HUMANA
a. La $eshumani6ación $el se*o
Co cabe duda de que el peligro del mundo moderno no reside en fomentar el
espiritualismo de otras +pocas; los mitos actuales ha rebajado el sentido de la sexualidad
!!=
F4SCHL, ?ohann, &anual de H-stor-a de la F-losof/a, Ed. Herder, Barcelona 1991, 55. 12$129
hasta despojarla de todo contenido humano, como si fuera un simple fenómeno %oológico
o una forma vulgar de entretenimiento y diversión. (e esta manera se ha convertido en un
hecho insignificante, en una palabra vacía, en una expresión sin mensaje. #oy más que
nunca, la literatura de información sexual se ha multiplicado y esta al alcance de todos. Co
tenemos nada en contra de este conocimiento mayor que evite las ignorancias de otros
tiempos; lo que resulta desolador es recorrer tantas paginas escritas en las que el sexo es
pura anatomía, sería una copia exacta de la que aparece el en mundo de los animales. Gn
mecanismo anónimo y despersonali%ado, donde el psiquismo queda sustituido por la
simple %oología.
.l romper su relación con la persona, el sexo se desli%a insensiblemente hacia una
mercancía de consumo, todos somos consientes de la esclavitud profunda creada en la
sociedad por estas exigencias artificiales; en la sociedad de consumo lo -nico importante
es crear necesidad de las apetencias para que la persona consuma, en la sexualidad
desde esta perspectiva ha sucedido lo mismo, lo que se hace es despertar la necesidad de
sexo sin prejuicios, sin principios y sin valores en los seres humanos, a tal punto que se ve
al otro como un objeto de desahogo sexo6genital. 3 el hombre queda roboti%ado, como
marioneta dominada y manejada por la sociedad.
<<4
5or ese camino, es natural que el sexo ya no se viva como un compromiso de la
persona, sino mas bien como una forma de entretenimiento y diversión, como si se tratara
de un juego infantil. .lgunos sociólogos han apuntado el hecho de que, en una sociedad
tan sexuali%ada, la prostitución ha disminuido en contra de os que cabria pensar. ,in
embargo, la explicación del fenómeno resulta sencilla. El papel que antes representaba la
prostituta lo desempe$a ahora la compa$era, la cónyuge. Es obvio las cosas no han
cambiado de fondo, solo se les cambio la mascara, y la desvalori%ación de la persona ha
aumentado y se ha extendido hasta la intimidad de las parejas como matrimonio.
En la deshumani%ación del sexo, radica el origen de muchos problemas morales
relacionados con el sexo, la prostitución, la infidelidad, las relaciones pre6maritales, la
pornografía, los abusos sexuales, el abuso de menores, se ha perdido la conciencia moral
y se ha caído en una practica sexual desenfrenada hasta convertirse en libertinaje sexual.
b. la se*uali$a$ humana, un $oble esilo $e #i$a
'a corporalidad del ser humano aparece bajo una doble manifestaron en el ser
humano, el hombre y la mujer constituyen las -nicas dos maneras de vivir en el cuerpo,
cada uno con su estilo peculiar y con unas características básicas diferentes. Estas
diferencias sexuales no radican tampoco exclusivamente en una determinada anatomía;
sus raíces primeras tienen un fundamento biológico en la diversidad de los cromosomas
sexuales, que incluyen en la formación de la glándula genital Ksexo gonádicoL, encargadas
de producir las hormonas correspondientes para la formación de los caracteres
secundarios de cada sex. 5ero por encima de ellas encontramos tambi+n una tonalidad
especial, que reviste a cada uno con una nota específica. El espíritu se encarna en un
cuerpo, que necesariamente tiene que ser masculino o femenino y por esa permeabilidad
absoluta de la que antes hablamos, la totalidad entera de la persona, desde sus estratos
gen+ticos hasta las expresiones anímicas, se siente transido por una singular peculiaridad.
!!1
@ER@)S ,E CLASE, &oral es"ec-al, L-c. ?oaHu/n AlCarado, %==#, 4 semestre
'a sexualidad adquiere así un contenido mucho mas extenso que en +pocas
anteriores, donde quedaba reducida al ámbito de lo exclusivamente genital. Ella designa
las características que determinan y condicionan nuestra forma de ser masculina o
femenina. Es una exigencia enrai%ada en lo más profundo de la persona humana, solo
podemos vivir como hombre o como mujer; y el dialogo que surge de la relación entre
ambos no tiene ni puede tener el mismo signo que el mantenido con las personas de
id+ntico sexo. en el primer caso existe un enfrentamiento reciproco, que no se da en el
otro como consecuencia de la bisexualidad humana en todos los niveles; en este sentido,
el simple hecho de nuestra existencia nos hace sexuados y convierte nuestra
comunicación en un encuentro sexual.
Cegar esto supondría un error pedagógico lamentable, ya que nadie puede
prescindir de esta dimensión. 'a meta educativa se centra en que el ni$o llegue a vivir con
plenitud su destino de hombre o mujer, que son dos vocaciones diferentes con
características distintas que mati%an la totalidad de la persona, en todas sus
dimensiones.
<<7
c. los mios " abC $e al%unos !roblemas $e la se*uali$a$
La homose-ualidad.
(el griego omoios! KigualL, que refiere a la tendencia amorosa y práctica sexual con
personas del mismo sexo; si es entre mujeres se llama lesbianismo!.
<<8
(entro de este
tema, la reflexión moral busca tener una finalidad positiva, de ahí que la moral tiene que
evitar, las tentaciones tanto de la condena como de la permisividad. El t+rmino de la
homosexualidad! fue introducido por "erenc%i, Km+dicoL en el s. =?=. (esde entonces
esta palabra híbrida del griego y latín* homoios Qigual y seFus Qsexo, ha dado lugar a otras
expresiones con igual significado, tales como homofilia, homotropía, homoerotismo, etc.
,in embargo la que engloba su significado es el t+rmino de homosexualidad!. Este
t+rmino, se puede definir así* no es sólo un fenómeno sexual, sino la condición
antropológica de un ser personal; la peculiaridad antropológica del homosexual tiene su
raí% y su manifestación más evidente en el nivel de la sexualidad; se caracteri%a por
saberse instalado, de una manera exclusiva, en la atracción hacia compa$eros del mismo
sexo; no entendemos por homosexualidad directa y exclusivamente los comportamientos
homosexuales, sino la condición homosexual de un ser humano que, a trav+s de sus
comportamientos, busca la reali%ación personal; la condición homosexual no lleva de por sí
ning-n rasgo de patología somática o psíquica.
5odemos entender la #omosexualidad no como enfermedad, ni como simple
variante de la sexualidad, sino como la condición sexual de una persona que se ha
detenido en el proceso de diferenciación, el homosexual no puede vivir su sexualidad
desde la diferencia varónZhembra, lo hace más desde la condición a la que llamamos
homosexual.
<<<
'a postura oficial de la ?glesia es que parte de una determinada
comprensión del fenómeno homosexual; su juicio moral es esta* son actos privados de su
!!%
@ER@)S ,E CLASE, &oral es"ec-al, L-c. ?oaHu/n AlCarado, %==#, 4 semestre
!!2
Cf. AA. BB., :Homose9ual-dad;, en> Diccionario de t&rminos &ticos, Berbo ,-C-no, Estella,
%==%, ". %7%.
!!!
Cf. &. B4,AL, :Homose9ual-dad;, o". c-t., "". %9%$%92.
necesaria y esencial ordenación!; por su intrínseca naturale%a son desordenados y no
pueden ser nunca aprobados de alg-n modo!.
<<;

,eg-n Marciano >idal; ?ncumbe al juicio moral liberar la homosexualidad de las
falsas comprensiones y de las injustas normativas socio6jurídicas en que la mentalidad
dominante la tiene encadenada. El juicio moral cristiano sobre la homosexualidad ha de
revestirse de entra$as de misericordia salvífica hacia las personas que viven en condición
homosexual. Esa misericordia salvífica, sin negar la referencia a valores objetivos, trata de
comprender! la situación concreta y encaminar a las personas homosexuales hacia una
meta de integración personal, interpersonal y social bajo la mirada del (ios amor.
<<B

!elaciones #rematrimoniales.
9ernhard #cring nos expone este tema, enfati%ando primeramente que la castidad
prematrimonial, en sus manifestaciones y en sus dificultades, depende en gran medida del
contexto cultural.
<<D
#ace +nfasis a este punto por la situación actual en donde todo es
permitido y desvalori%ando el significado especial de la sexualidad genital dentro del
matrimonio. En la concepción actual desde una valoración moral, ,e ha pasado de la
sexualidad como genitalidad!, a la sexualidad como dimensión integra! de la existencia;
de la sexualidad como función procreativa!, a la sexualidad como expresión o lenguaje de
la persona!; de la sexualidad como placer, a la sexualidad como comunicación
interpersonal!; de la sexualidad como bien referido al matrimonio, a la sexualidad como
valor autónomo!.
<<@
.nte esta realidad se presentan algunos argumentos que han sido insuficientes
para decir que es aceptable las relaciones prematrimoniales* aL la consideración de la
moral tradicional, coloca la intimidad prematrimonial en el esquema de la fornicación, esto
es inadecuada hoy, son insuficientes los dos criterios que presenta para declarar su ilicitud*
desvirtuar la finalidad procreativa y educativa de la relación sexual, y busca un placer que
sólo es permitido dentro del matrimonio!; bL tampoco es válida la argumentación
pragmática, inclinado hacia un carácter social y psicológico, sus ra%ones son* el
sentimiento de culpabilidad, el valor de la virginidad, sobre todo en la joven, las
consecuencias peligrosas de la posterior fidelidad conyugal, para la vida del matrimonio,
para un equilibrio psicológico y el peligro de abandono; cL Co convencen las ra%ones que
aprueban la licitud, los cuales ven como una exigencia de una comunicación plena a partir
de la maduración progresiva en el amor, así tambi+n la conveniencia de someter a un test
la posibilidad de complementación sexual entre los dos o la conveniencia de un
aprendi%aje y una experimentación para el matrimonio
<<A
.
&omo argumentación adecuada pueden ser* a6 la dimensión ínter6 personalista del
gesto sexual en cuanto lenguaje de amor. b6 la relación sexual para que sea aut+ntica,
debe acaecer en un contexto de entrega personal total y definitiva. .nte este criterio, se
marca profundamente que las relaciones prematrimoniales y la intimidad entre novios no
!!#
4b-d., ". %9!.
!!7
4b-d., ". %9#.
!!1
BER+HAR, H^R4+<, 0ibertad y fidelidad en Cristo, teología moral "ara sacerdotes y
seglares, Herder, Barcelona, 19#, t. 44, #17.
!!
&. B4,AL, :5rematr-mon-ales, relac-ones se9uales;, o". c-t. ". !=.
!!9
Cf. 4b-dem, "". !=$!1.
puede ser lenguaje fiel y vera% de un amor total y definitivo, esto seg-n algunos autores.
(esde una antropología perfecta del amor humano y cristiano pone en interrogantes estas
prácticas, es sólo desde una visión personalista del amor humano, en donde se dice que
no se puede descartar. 'a doctrina oficial de la ?glesia permite se$alar las siguientes
pautas*
. pesar de que el amor es comunicación y busca la intercomunicación personal, la
exigencia de comunicación en los novios no es tan decisiva que obligue a unas relaciones
sexuales prematrimoniales. Co creemos en una práctica sexual prematura como factor de
integración y de maduración entre los novios. )odo lo contrario, el amor necesita una muy
delicada y prolongada educación. 'a solución normal debe ser la abstinencia sexual
prematrimonial. 3 esto no por ra%ón de unos inhumanos tab-es morales y sociales, sino
por una ra%ón interna a la naturale%a antropológica del amor. .l proclamar la abstinencia
sexual prematrimonial, no proclamamos una represión, ni una frustración, ni una castración
en la línea ascendente de la relación amorosa interpersonal. 'os novios tienen derecho y
obligación de manifestar su amor de una manera progresiva. Onicamente exige que sea su
amor lo que así se manifieste, que no se trate de unas manifestaciones egoístas que
invocan el amor como pretexto
<;:
.
La masturbaci"n.
'a masturbación o autoerotismo, el t+rmino proviene del griego autos! Ksi mismoL y
eros! KplacerL, referido a la conducta sexual en la que el individuo se produce placer a sí y
por sí mismo mediante fantasías eróticas
<;4
, con t+rminos inadecuados se le llama tambi+n
onanismo! o vicio solitario!. 'a masturbación es una variación humana que afecta a todo
el ser del sujeto!
<;7
. #oy es frecuente poner en duda o negar explícitamente la doctrina del
Magisterio de la ?glesia que considera la masturbación como un grave desorden moral.
.mparándose en la psicología o la sociología, se intenta demostrar que se trata de un
fenómeno normal de evolución sexual, sobre todo en la juventud, y por lo tanto no se
puede dar una falta real y grave sino en la medida en que se busca deliberadamente el
placer. ,ea lo que fuere de ciertos argumentos de orden biológico, o filosófico de que se
sirvieron a veces los teólogos; tanto el Magisterio de la ?glesia, de acuerdo con una
tradición constante, como el sentido moral de los fieles, han afirmado sin ninguna duda que
la masturbación es un acto intrínseco y gravemente desordenado. 'a ra%ón principal es
que el uso deliberado de la facultad sexual fuera de las relaciones conyugales normales
contradice a su finalidad esencial.
La #rostituci"n.
Es la reali%ación de actos sexuales con fines exclusivamente lucrativos. En
t+rminos legales, la palabra prostituta se refiere sólo a aquellas personas que participan de
transacciones económico6sexuales, por lo general a cambio de una remuneración
acordada. Esta actitud deshumani%a el cuerpo y la dignidad de hijo de (ios, se convierte
el cuerpo en un objeto lucrativo. 'a +tica cristiana ha condenado siempre la prostitución
!#=
4b-dem, ". !%.
!#1
Cf. AA. BB., :Autoerot-smo;, o". c-t., ". #2.
!#%
&. B4,AL, :Autoerot-smo;, o". c-t. ". !2.
como inmoral porque implica el ejercicio de la genitalidad fuera de la relación afectiva y
definitiva de los cónyuges. .demás de la persona que vende su cuerpo y de los que
reducen la satisfacción sexual a desahogo solamente fisiológico sensorial, puede a$adirse
tambi+n otros actos de pecado sexual como el adulterio, el uso de anticonceptivos y la
disponibilidad al aborto.
$. la o!ción !or el amor
&reo que aquí se plantea el n-cleo fundamental de toda la problemática reciente.
,uele decirse que el rasgo mas típico de la sexualidad moderna es haber superado su
destino primario y caso exclusivo a la procreación, todas las encuestas manifiestan esta
ruptura entre sexo y fecundidad; y estos hechos se aceptan como un postulado com-n,
que no se discuten hoy en la mayoría de los ambientes. 'o difícil entonces, es llenar con
otros contenidos lo dejado por la concepción anterior. ,i el sexo no sirve solo para
procrear 01u+ otro sentido podemos encontrarle2 En el fondo, no existe más que una
doble alternativa* o lo ponemos al servicio del amor que dignifica a la persona e integra sus
objetivos o se convierte solo en un placer y diversión, al margen de toda vinculación
afectiva. ,e trata en -ltimo t+rmino de hacer de +l una simple acción utilitaria y productiva,
que sirve para obtener un fin determinado, o un gesto simbólico y expresivo destinado a
manifestar de forma visible la actitud interior del que lo reali%a. 'as consecuencias de una
u otra opción serán muy diversas, pues cada proyecto, hacia el que se orienta la praxis,
se$alaría un itinerario divergente.
Muchos otros se acercan a la sexualidad desde otros puntos de vista para encontrar
en ella un desahogo fisiológico, un escape de la tensión nerviosa, una forma de
entrenamiento, una gratificación personal, o una droga que estimula y eleva el tono. ,u
función es fundamental interesada y utilitarista, como un hecho que reporta beneficios y
gratificaciones. ,i el sexo ha dejado ya de estar vinculado con la procreación se requiere
ahora una nueva conquista* hay que desligarlo tambi+n del amor. ,u lenguaje es mas
prosaico y relista de la que hemos se$alado y, desde luego resulta incompresible para una
mayoría que no quiere descubrir su significado mas humano, como si fuese algo que no
radica en su propia naturale%a.
,in embargo, hay un síntoma que por su importancia llama la atención; a pesar del
mayor liberalismo de nuestro mundo actual, existe una tendencia acentuada hacia el amor
como constitutivo del sexo. el análisis de los dados previamente ofrecidos en esta
investigación ha demostrado que al contrario de lo que suelen sostener ciertos apologistas
de la libertad sexual, el placer sexual y la cercanía emocional aun siguen estrechamente
ligados para mucha gente!; es lo que se ha dado en llamar la permisividad con afecto.
#asta los autores que han anali%ado la sexualidad desde una perspectiva puramente
biológica ha confirmado esta experiencia. ,i el simple placer puede lograrse mediante
cualquier tipo de actividad genital, el placer humano y totali%ante exige un contexto de
amor y compromiso. )al ve% por aquí pudiera explicarse el hastío y aburrimiento de
aquellos que , despu+s de tantas libertades han quedado con un sentimiento de
frustración, como si hubiera algo mas profundo que no se ha llenado con las simples
experiencias placenteras.
)odo ello nos hace creer que esta opción es algo ra%onable, mas de acuerdo con la
dignidad de la apersona y cuya valide% se confirma con la práctica concreta de muchas
parejas. Es importante darle auge a ese nuevo enfoque de la sexualidad humana como
expresión del amor, pues una relación sexo6genital es el culmen de un proceso, es la
exteriori%ación de un sentimiento que se plasma en el acto sexual, es la manifestación
debemos de verlo y considerarlo como la manifestaron plena del amor entre una pareja
hombre y mujer.
e. una e*!eriencia $e amor, el camino hacia la 2elici$a$
,i existe algo capa% de cubrir el deseo de la felicidad, ha que referirse de inmediato al
amor. ,olo +l consigue cerrar cualquier herida humana para no dejar el dolor de la
insatisfacción, de lo que no ha podido reali%arse. En esta tendencia hacia el cari$o como
meta es donde el placer adquiere su sentido verdadero, pues se revela cono signo y
expresión de una conducta que no se sostiene por +l, con su fragilidad momentánea, sino
por una fuer%a que lo trasciende y permanece incluso cuando ha desaparecido. .l
convertir la relación sexual en una ofrenda amorosa, ya no hay sitio para la triste%a y el
vació. ,i el placer se oculta, la llama del amor calienta como un rescoldo, y el go%o de la
entrega contin-a, llenando de felicidad el cora%ón de los que así se quieren. El placer se
vive entonces, no como un objetivo primario, sino como un símbolo de la entrega amorosa
y un soplo que la anima y densifica, en cuanto que las personas que se aman no es solo la
fuer%a del placer lo que los lleva a unirse, sino que la unión es un lugar de encuentro y una
cita para el amor; tambi+n el placer, pro no se enfoca el centro en ello sino en el carácter
simbólico y figurativo de un cari$o que necesita encarnarse.
5ara llegar a este nivel de la sexualidad es necesaria una educación y un
aprendi%aje, así como el ni$o aprende desde la infancia hasta la edad adulta, de la misma
forma se debe aprender en el campo de la sexualidad hasta convertirla en un lugar de
comunión, de encuentro y de donación, el uno para el otro. Es por ello que la educación
sexual no puede reducirse a una simple información de las diferentes funciones y
mecanismos biológicos; como tampoco el espiritualismo ignorante de otras +pocas cumplía
con esta tarea. ,i ahora hemos rescatado al cuerpo de su prisión y oscurantismo mediante
el conocimiento t+cnico y las aportaciones científicas, sería vergon%oso olvidar la
reconquista del espíritu* liberarnos de las cadenas del miedo, del recelo, de la ignorancia,
para caer en otras esclavitudes peores.
<;8
4 ()MBOLO')A DE LA (EHUAL)DAD HUMANA
a. Dimensión cor!órea el simbolismo eróico $el cuer!o
El cuerpo es la gran metáfora del ser humano, el -nico sendero posible para entrar
en relación con los demás y la palabra más original y primitiva de cualquier comunicación,
tiene que jugar un papel importante en la experiencia amorosa. .l ser el principal
mediador de todo encuentro, se convierte en el gran signo erótico del deseo amoroso.
&omo signo, sugiere, movili%a, atrae y estimula hacia la comunión, donde entran tambi+n
el placer, la sexualidad y hasta la misma genitalidad, peor revela y manifiesta justamente
!#2
4b-dem.
por su carácter de mediador, la existencia de algo que colma la nostalgia de plenitud. El
erotismo se apoya, pues en el cuerpo humano, se siente atraído por las m-ltiples llamadas
que lo seducen, pero nunca se acerca a +l o lo ofrece como simple realidad biológica o
instintiva y como puro instrumento de placer, sino que lo descubre como portador de un
mensaje humano, y lo presenta como palabra significativa que invita a una comunión
personal. ,e designa como erótico, por tanto, a todo ese mundo de signos y mediaciones
que con los gestos, imágenes y palabras movili%a a la psicología para abrirse a este tipo de
amor.
Esta inclinación amorosa, por su propia naturale%a exige una oscilación permanente
entre lo real y lo imaginario, un juego constante entre lo oculto y lo revelado, como un
contraste de lu% y de sombras, de apertura y misterio, de promesa cercana que despierta
la ilusión y valori%a con una cierta lejanía, con el silencio de una espera, la conquista y
seducción del amado. ,i se consumara desde el principio la felicidad ofrecida, ya no
existiría lo imaginario y el deseo desaparecería, satisfecho hasta otra ocasión.
El aut+ntico erotismo busca impedir la vulgaridad, el aburrimiento, la rutina, la mera
instintividad, creando una atmósfera de misterio, encanto, respeto, b-squeda y admiración.
5ero no se trata de una t+cnica refinada para disfrutar del placer o de un estudio científico
sobre los mecanismos biológicos que lo favorecen o disminuyen; la corriente erótica, como
el dios peque$o que conduce hacia regiones superiores, subraya por encima de todo la
supremacía de la persona, va mas allá de la pura biología y hace del cuerpo un sendero
que no acaba en el go%o de su posesión. Es el encuentro con el otro lo que anhela, la
apertura hacia la comunión personal, como un don que regala para ofrecer un poco de
alegría e ilusión, y como signo de su propia indigencia y soledad, que mendiga tambi+n
una limosna para su vació interior.
<;<
b. (i%ni2ica$o es!iriual $el cuer!o
'a totalidad del cuerpo humano se nos manifiesta tambi+n por otra parte, como una
realidad radicalmente distinta al cualquier otro fenómeno viviente; nuestras estructuras
corpóreas tienen una cierta analogía cuando las comparamos con las del mundo animal,
por ejemplo, muchos mecanismos y reacciones poseen un parecido orgánico con las que
observamos en otros animales. Es por eso que la corporeidad humana puede ser
anali%ada y objeto de estudio para las diferentes disciplinas de la ciencia, la biología, la
medicina, la física, etc. 5ero la ciencia se queda solamente con lo externo, con el estudio
del órgano propio de su especialidad pero no va mas allá, a lo que expresa el
comportamiento humano. 5or ejemplo* un oculista ve el ojo pero no ve la profundidad o la
expresión de una mirada, u ortop+dico puede ver los problemas de un bra%o, pero no ve la
expresión de un abra%o, etc. (e esta manera el cuerpo humano queda elevado a una
categoría humana, haciendo de un simbolismo impresionante, pues hace efectiva una
relación personal, sostiene y condiciona la posibilidad de todo encuentro y comunicación.
&ualquier expresión corporal aparece de repente iluminada cuando se hace lenguaje y
palabra para la revelación de aquel mensaje que se quiere comunicar. Es la ventana por
donde el espíritu se asoma hacia fuera, el sendero que utili%a cuando desea acercarse
hasta las puestas de otro cora%ón, la palabra que posibilita un encuentro. ,u tarea no
consiste principalmente en unos objetivos biológicos, indispensables sin duda para la
!#!
4b-dem.
propia existencia, sino en servir sobre todo, para esta otra función* la de ser epifanía de
nuestro interior personal, como un idioma com-n para entrar en comunión con los otros.
5or eso, la presencia silenciosa de dos cuerpos6almas humanas pueden convertirse
sin más en un diálogo significativo y, con un gesto sencillo, hablar mas fuerte y
en+rgicamente que con muchas palabras, así como un verdadero sacramento simboli%a
hace presente lo que de otra forma no se podría conocer ni llegar a existir.
c. Din1mica $e encuenro: hombre " muIer
,i el cuerpo es la gran metáfora del hombre, sería absurdo quedarse en la pura
literalidad de esa palabra, sin llegar a comprender su mensaje simbólico, cuado el Eros se
despierta incluso dentro de una tendencia homófila, provoca una irradiación psíquica
agradable que orienta hacia el punto de la atracción. 'os elementos constitutivos de ese
impulso encierran una dinámica de cercanía y encuentro, pero aquí tampoco es lícita una
postura superficial frente a este fenomenito.
,on muchas las formas de convertir la tensión reciproca en una b-squeda
interesada con una dosis profunda de egoísmo, donde el lenguaje pierde todo su contenido
humano y enriquecedor. El dialogo se mantiene con una palabra inexpresiva y hasta
grosera, porque no hay nada profundo que comunicar. El acercamiento se produce por
una simple necesidad, el cuerpo y la presencia del otro vienen a llenar un vacío, se anhela
y enaltece, porque gratifica, complementa, gusta o entretiene. )odo menos caer en la
cuenta de que lo humano de esta relación exige un mensaje interpersonal. El otro
permanece ignorado para utili%ar solamente lo mas secundario de su ser.
<;;
&uando el encuentro sexual, en este sentido amplio del que ahora hablamos, se
reduce a la superficie, permanece cautivo de las manifestaciones mas externas y
secundarias o no termina, mas allá de las apariencias, en el interior de la otra persona; la
sexualidad humana ha muerto. #emos matado lo -nico que la vivifica y se la ha
postergado a un nivel radicalmente distinto e inferior. El epitafio mas bello seria aquella
frase de >alerie* yo soy tambi+n el cuerpo que tu que sea solamente!. 3 ya dijimos que
cuando del cuerpo se elimina el Espíritu solo resta un peda%o de carne.
)odavía existe un paso ulterior en el que el hombre y la mujer alcan%an una
comunión más honda y vinculante, a trav+s de la genitalidad. El impulso sexual lleva, en
ocasiones hasta el abra%o de los cuerpos como la menta final de todo un proceso
evolutivo
$. Amor " !rocreación
'a ,exualidad está abierta al servicio del amor y la comunión, lo que implica di per
se, la apertura a la procreación. ,in embargo, la procreación como tal es un valor
subordinado a la consecución de los fines fundamentales de la sexualidad como expresión
del amor y de la comunión. ,on necesarios criterios claros para conocer cuándo los
principios fundamentales del amor y la comunión, pueden anteponer otros valores a la
procreación. Es a partir de esta cuestión que se ha desarrollado la temática de la
procreación que implica intrínsecamente la paternidad responsable. Esta ,e entiende
como discernimiento que se hace en pareja, con vistas a planificar el n-mero de hijos que
!##
4b-dem.
van a tener de acuerdo a los criterios válidos, que tienen que ver en función de ofrecer a
los hijos un ambiente sano
<;B
. ,e tiene que tomar en cuenta tambi+n situaciones
concretas como la salud de los cónyuges. 'a paternidad responsable está al servicio del
amor y está abierto a la procreación, sin embargo la procreación es un valor subordinado
en la consecución de los fines. El matrimonio y la procreación constituyen derechos
naturales de cada adulto competente. 'a procreación lleva consigo el deber
correspondiente de cuidar de la educación física y espiritual de la prole. El concilio
>aticano ?? enfati%a este concepto específicamente en la constitución $audium et spes*
El deber de transmitir la vida humana y de educarla lo cual hay que considerar como
su propia misión, los cónyuge saben que son cooperadores del amor de (ios y como sus
int+rpretes. 5or eso, con responsabilidad humana ' cristiana cumplirá su misión y con dócil
referencia hacia (ios se esfor%arán ambos, de com-n acuerdo y com-n esfuer%o, por
formarse un juicio recto, atendiendo tanto a su propio bien personal como al bien de los
hijos, ya nacidos o todavía por venir, discerniendo las circunstancias de los tiempos y del
estado de vida tanto materiales como espirituales y, finalmente, teniendo en cuenta el bien
de la comunidad familiar, de la sociedad temporal y de la propia ?glesia. Este juicio, en
-ltimo t+rmino, deben formarlo ante (ios los esposos personalmente K/, ;:L.
Stros documentos que enfati%an en la 5aternidad responsable* la encíclica
Humanae vitae, n. 4:, del 5ablo >?; Juan 5ablo ?? en la exhortación apostólica Damiliaris
consortio, n. 7@68;. Co sería un acto responsable por tanto, engendrar un n-mero de hijos
mayor del que una pareja pueda atender. )ampoco es paternidad responsable aquel que
planifica con actitud egoísta, ver a los hijos como problemas.
<;D
Stro principio ilegítimo es la
actitud consumista materialista que significa que hay que ofrecer al hijo todo lo que la
sociedad consumista ofrece, como tambi+n la obsesión profesional, dedicarle todo el
tiempo al trabajo y por ello evitar a toda costa la procreación. 5ablo >? en la #umanae
>itae, recuerda los principios fundamentales de la paternidad responsable y recha%a las
formas artificiales para evitar la concepción. "undamenta el amor conyugal y los medios
naturales de la concepción. 3 en -ltima instancia se deja a la conciencia de la persona.
Juan 5ablo ?? en su encíclica !vangelium )itae reitera todo lo que se dice en la #umanae
>itae, restringiendo la posibilidad de apelar a la conciencia, por considerar que el recurso a
medios artificiales es malo en sí mismo. #ay que educar a las personas acerca de los
rasgos e implicaciones del amor conyugal. #ay que desarrollar conciencia de lo que
implica la paternidad responsable entendida en sentido genuinamente cristiano, a
diferencia de lo que implica en un sentido secular. #ay que educar para que se formen la
conciencia recta y responsable, para que puedan tomar decisiones personales, maduras,
generosas y de acuerdo a los valores del evangelio.
= LA <U(T).)A K LA MORAL)DAD DE LA :)DA (O.)AL K
E.ONOM).A
!#7
Cf. A+@)+4) H)R@ELA+), 4roblemas actuales de moral, la #iolencia, el amor y la se!ualidad,
S/0ueme, Salamanca, 19%, t. 44, "". 71$7%=.
!#1
Cf. &. B4,AL, :&atern-dad 3 5atern-dad res"onsable;, o". c-t., ". 21#..
a. !ers!eci#a b+blica $e la Iusicia
En el .ntiguo )estamento* ,e reconoce la palabra seda5a como expresión de un
orden universal que abra%a las dimensiones cósmicas y +tico6sociales del mundo, orden
que está directamente asociado a la soberanía amorosa de (ios.
'as personas son 3ustas o in3ustas dependiendo si aceptan o recha%an la oferta amorosa
de (ios. Nasgos fundamentales de esa justicia son la lealtad, la piedad y la buena
disposición a defender el derecho de los oprimidos. 'a justicia de (ios es a la ve%
misericordiosa, pero no es fácil fijarla en las formulas definitorias netas. En el fondo
permanece oculta. (ios aparece como jue%
<;@
, pero no ju%ga como los hombres. ,u
justicia se manifiesta en la gracia que otorga a todos y en su lealtad con ?srael. (ios es así
fuente y fundamento de todos los esfuer%os justos del hombre
<;A
. En la literatura prof+tica
(ios ejerce la justicia a favor de los pobres contra la corrupción de los jueces de la tierra.
El libro de Job y la literatura sapiencial cuestionan la concepción tradicional de la justicia,
seg-n la cual el justo experimenta la felicidad y es recompensado por (ios. 'a justicia de
(ios es algo que no esta a disposición del hombre.
En el Cuevo )estamento* El concepto de justicia experimental un posterior
desarrollo teológico, esto sobre todo en los Evangelios ,inópticos y en los escritos
5aulinos. En el ,ermón de la Montana Jes-s reclama a sus discípulos una mayor
di&aios'ne de la que muestra los fariseos.
En las cartas de pablo, la idea de la justicia recibe un tratamiento nuevo y original.
En la acción salvifica de Jes-s se prueba y descubre a (ios en su justicia a todos los
hombres
<B:
. 3 3ustifica a quien cree en la obra salvadora de Jesucristo. 5ara pablo
entonces, la justicia de (ios es al mismo tiempo justicia de la fe y la 5alabra poderosa de
(ios. 3 ya no está ligada a la 'ey como en el .ntiguo )estamento. ,in embargo el .póstol
conoce tambi+n la justicia como concepto +tico básico
<B4
, aunque como una realidad
secundaria. Entonces podemos decir, que a justicia es -nicamente el fruto de la gracia
especial que (ios da. Co es lo mismo hablar de justicia social que la justicia de dios. 'a
justicia social es darle a cada un lo que le corresponde, en cambio en la justicia de (ios es
dar a cada uno lo que necesita.
b. !ers!eci#a moral $e la Iusicia
El concepto de justicia constituye uno de los n-cleos primarios en los que se expresa y se
configura la conciencia +tica occidental. El significado de la justicia hay que captarlo
situándola en la matri% ideológica en la que nació. Esta no fue otra sino la interacción de
los tres factores básicos de la cultura occidental* la religión judeocristiana, la filosofía
griega y el derecho romano; n este ámbito es que la debemos ubicar siempre.

'a religión judeocristiana introduce en la noción de justicia los rasgos de*
mesianismo, escatología y utopía. 5ara el judeocristianismo, la justicia es una promesa
divina Kun don de lo altoL y una decisión humana Kun trabajo del hombreL, es una
!#
Cf. E9 %2, !.
!#9
Cf. ,t, 2%, !.
!7=
Cf. Rom 2, %2$%7.
!71
Cf. 1@es %, 1=8 Fl" !,8 Rom 1!, 11.
reali%ación presente y un hori%onte de esperan%a escatológica, es un ideal absoluto y una
concreción parcial de la bondad. 5or estas características, la justicia occidental tiene
rasgos critico6utópico* sirve para someter a crisis total al mundo humano y constituye el
programa de la permanente e inacabada revolución.
'a filosofía griega introduce el logos K>erboL clarificador. &on la reflexión griega, la
justificación adquiere los rasgos de iluminación que posee* la precisión de la noción, la
armonía de la división y la claridad dela sistemati%ación. 5or su parte el (erecho Nomano
proporciona a la justicia la concreción de positivismo! jurídico que da verificación de
contenido, exigibilidad en la vinculación y sociabilidad en la exteriori%ación.
,in embargo en la reflexión teológico6moral de los -ltimos siglos la justicia fue
perdiendo la fuer%a inicial y cayendo en algunas ambigPedades que alteran notablemente
su especifica función +tica. 'a categoría moral de la justicia debe seguir orientada a la
formulación de la +tica social. 5ero para eso debe ser sometida a una reorientación. 'a
justicia es la categoría +tica capa% de orientar moralmente el cambio las conflictividades
sociales.
c. la soli$ari$a$
En una colectividad o grupo social, es la capacidad de actuación unitaria de sus
miembros. )+rmino que denota un alto grado de integración y estabilidad interna, es la
adhesión ilimitada y total a una causa, situación o circunstancia, que implica asumir y
compartir por ella beneficios y riesgos.
'a solidaridad, muy habitual en las sociedades tradicionales, se produce como
consecuencia de la adhesión a valores comunes, que lleva a compartir creencias
relacionadas con los aspectos fundamentales de los planteamientos políticos, económicos
y jurídicos de los grupos sociales.
'a solidaridad es una de los valores humanos por excelencia, del que se espera cuando un
otro significativo requiere de nuestros buenos sentimientos para salir adelante. En estos
t+rminos, la solidaridad se define como la colaboración mutua en la personas, como aquel
sentimiento que mantiene a las personas unidas en todo momento, sobretodo cuando se
vivencian experiencias difíciles de las que no resulta fácil salir. (e este modo, gracias a la
solidaridad es posible brindarle una mano a aquellos que resultan menos favorecidos con
este tipo de situaciones.
<B7
&omo vemos, la solidaridad es más que nada un acto social, una acción que le
permite al ser humano mantener y mantenerse en su naturale%a de ser social. (ebido a lo
anterior es que resulta fundamental fomentar y desarrollar la solidaridad en todos los
aspectos, ya que no sólo será necesario llevar a cabo las acciones de las que se requerirá
en momentos de guerra o desastres naturales, etc. 'a solidaridad nos permite sentirnos y
permanecer unidos a otras personas en sus momentos de necesidad y circunstancias que
la misma sociedad los coloca* miseria, pobre%a, discriminación, desvalori%ación etc.
$. los $erechos humanos
&uando hablamos de derechos humanos es poder afirmar que existen unos
derechos fundamentales que el hombre posee por el hecho mismo de se hombre, es decir,
!7%
WWW.0oo0le.com3-nfo3sol-dar-dad3Art. +ELL) F4<A, Anton-o, 5rf. ,e @eolo0/a &oral
Fundamental, -ns-t-tuto de @eolo0-a de Barcelona
por su propia naturale%a y dignidad; le son inherentes, no nacen de una concesión de la
sociedad política, sino que +sta los reconoce, los consagra y garanti%a. )odo hombre,
debido a su especifica dignidad de persona humana, es titular de una serie de derechos.
Estos derechos, designados com-nmente como derechos humanos, reciben tambi+n
distintas denominaciones* (erechos naturales Kpor tener su fundamento en la naturale%a
racional del hombreL, originarios Knacidos con el hombreL, del hombre y del ciudadano
Kcomo lo enuncia la declaración francesa de 4D@AL, libertades p-blicas Kasí los denomina la
&onstitución francesa de 4DA8L, morales Kpor ser previos al ámbito jurídicoL,
fundamentales* inherentes a todo hombre, sin distinción, como se afirma en la &arta de las
Caciones Gnidas K7B junio 4A<;L
<B8
. (esde una formulación histórica, dentro de la etapa
moderna de la cultura presentamos* 4L (eclaraciones de los derechos del hombre. 'a
experiencia moral se concentra en la dignidad humana, de donde convergen todos los
contenidos de la +tica concreta, el cual tiene su verificación en la etapa moderna de las
declaraciones de los derechos humanos; es con la sociedad moderna y en especial con la
declaración de independencia de EE. GG K4DDBL, que da por supuestos ciertos derechos
inalienables, las más importantes son* Declaración de derechos <+ill o *ights> de )irginia
<=CCK>, declaración de los derechos del hombre ' del ciudadano <=CIJ>, declaración
universal de derechos humanos <=IHO> Kadoptada por la .samblea /eneral de las
Caciones GnidasL
<B<
. 'a postura de la ?glesia no fue siempre la misma a lo largo de los
siglos. En la Encíclica de Juan ==???, acem in terris, en ella se hace una declaración de
los derechos humanos desde el punto de vista cristiano K5) 4467DL. El &oncilio >aticano ??
ofrece, una exposición sistemática de los derechos fundamentales del hombre K/, <4L.
5ablo >?, en la carta apostólica .ctogésima adveniens, hace una crítica del sistema
jurídico correspondiente pidiendo el paso del reconocimiento formal al reconocimiento real
KS. 78L. El 5apa Juan 5ablo ??, en su encíclica *edemtor hominis K4ADBL, concretó el tema
de la dignidad del hombre en el respeto a los derechos humanos Kn. 4DL, pidiendo que los
derechos del hombre lleguen a ser en todo el mundo principio fundamental del esfuer%o
por el bien del hombre. En la ??? &onferencia del Episcopado 'atinoamericano K5uebla,
4ADAL proclamó que el enunciado de los derechos fundamentales de la persona humana,
hoy y en el futuro, es y será parte indispensable de su misión evangeli%adora! K(. 5uebla,
n. 4.7D:L
<B;
.
e. la aci#i$a$ económica
'o que nos interesa de este tema es la relación que tiene la economía con la mora.
)iene sus raíces del griego oi&os KcasaL y nemo Krepartir, ditribuirL, el cual significa la
dirección o administración de la casa, científicamente se entiende como la ciencia que se
ocupa del recto uso, reproducción de la rique%a. Estas serían las dos grandes dimensiónes
de la economía* las de producir y distribuir; su principio básico es )odo crece!
<BB
. 'a
relación de la economía y la moral se encuentran problemati%a por falsos planteamientos.
(esde un planteamiento nuevo nos situamos en tres momentos* a6
!72
Cf. AA. BB., :,erechos Humanos;, en> ,-cc-onar-o de térm-nos ét-cos, Berbo ,-C-no,
Estella, %==%, ". 1!1.
!7!
Cf. &. B4,AL, :,erechos humanos;, o". c-t., "". 1!=$1!%.
!7#
Cf. 4b-dem, ". 1!2.
!77
Cf. AA.BB., :Econom/a . moral;, o". c-t., ". 17.
Neconocimiento de la autonomía de la economía, la actividad económica debe ejercerse
siguiendo m+todos y leyes propias! K/, B<L. 96 'a actividad económica es una actividad
humana, autoconciente, libre y responsable. )iene una dimensión social, por la que por
una serie de factores, los bienes económicos son producidos, repartidos, intercambiados y
consumidos. &omo características propias de la actividad económica, es que propicia un
creciente dominio del hombre sobre la naturale%a, intensifica las relaciones sociales; se da
una mayor interdependencia entre ciudadanos, grupos y pueblos; un aumento progresivo
de bienes y servicios
<BD
.
El hombres es el autor, el centro y el fin de toda la actividad económico6social K/,
B8L, de ahí que se debe tener presente la igualdad de todo hombre, puesto que la finalidad
principal de la producción no es el mero incremento de los productos, ni el beneficio, ni el
poder, sino el servicio del hombre, el hombre integral, tomando en cuenta sus necesidades
materiales y sus exigencias intelectuales, morales, espirituales y religiosas, de todo
hombre, decimos, de todo grupo de hombres, sin distinción de ra%as K/, B<L.
2. el rabaIo " salario
Marciano >idal nos dice que la realidad humana del trabajo puede ser considerada
desde diversas perspectivas, como es sabido el tema del trabajo responde a una cuestión
social. 'a +tica humanista y cristiana ha resaltado la primacía axiológica del trabajo frente a
cualquier otra realidad económica, incluida la propiedad. Juan ==??? dice +l que por ser de
procedencia inmediata de la persona humana, se antepone a la posesión de bienes
exteriores, que por su misma naturale%a son de carácter instrumental; debe de ser
considerada como una prueba del progreso de la humanidad KMM4:DL; para Juan 5ablo ??*
,e debe ante todo recordar un principio ense$ado siempre por la ?glesia* el principio de la
prioridad del trabajo frente al capital! K'E ;L
<B@
. Es lógico que ante las demás realidades
en la vida económica se vuelven de rango inferior. Es un hecho de nuestros días que el
hombre prefiere el dominio de una profesión determinada a la propiedad de los bienes y
antepone el ingreso cuya fuente es el trabajo, o derechos derivados de +l, al ingreso que
proviene del capital o de derechos derivados del mismo! KMM 4:BL. )odo hombre tiene el
derecho de trabajar, el problema radica en la creación de unas estructuras económicas que
recono%can y garanticen este derecho al trabajo. &omo efecto a esta deficiencia es el
desempleo masivo que asecha a la población. (entro del trabajo deben de haber
condiciones que permitan el respeto a la dignidad de la persona. Gn trabajo que destruya
o impida la reali%ación del hombres es injusto porque degrada su dignidad!
<BA
. El concilio
>aticano ?? formuló un conjunto de exigencias +ticas para que el trabajo constituya un
proceso de humani%ación. 'as cuales son* el trabajo es injusto cuando en su organi%ación
y desarrollo da$a a los trabajadores. Es injusto cuando los trabajadores resulten siendo
esclavos de su propio trabajo. .sí mismo lo es cuando se niega a los trabajadores la
posibilidad de desarrollar sus cualidades y su personalidad en el ámbito mismo del trabajo.
El &oncilio, con la debida responsabilidad, a este trabajo su tiempo y sus fuer%as,
disfruten todos de un tiempo de reposo y descanso suficiente que les permita cultivar la
vida familiar, cultural, social y religiosa. Más a-n, tenga la posibilidad de desarrollar
!71
Cf. &. B4,AL, :Econom/a . moral;, o". c-t., ". 1%.
!7
4b-dem, :@rabaTo;, ". 7==.
!79
4b-dem, ". 7==.
libremente las energías y las cualidades que tal ve% en su trabajo profesional apenas
puede cultivar! K/, BDL.
&on respecto al salario, la (eclaración Gniversal de los (erechos #umanos, en su
artículo 7867;, formula así estas cuestiones* )oda persona tiene derecho, sin
discriminación alguna, a igual salario por trabajador igual. )oda persona que trabaja tiene
derecho a una remuneración equitativa y satisfactoria que le asegure, así como a su
familia, una existencia conforme a la dignidad humana, y que será completada, en caso
necesario, por cualesquiera otros medios de protección social. )oda persona tiene derecho
a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses. )oda persona tiene
derecho al descanso, al disfrute del tiempo libre, a una limitación ra%onable de la duración
del trabajo y a vacaciones periódicas pagadas. )oda persona tiene derecho a un nivel de
vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial
la alimentación, el vestido, la vivienda, la asistencia m+dica y los servicios sociales
necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad,
invalide%, viude% y otros caso de p+rdida de sus medios de subsistencia por circunstancias
independientes de su voluntad
<D:
.
MARIOLOGIA
1 MAR)A DENTRO DE LA( E(.R)TURA(
a. La !re2i%uración $e Maria en el Ani%uo Tesameno
'os libros del .ntiguo )estameto narran la historia de la salvación, y evidencian la
figura de la mujer madre del Nedentor. .parece ya prof+ticamente basada en la promesa
de victoria sobre la serpiente hecha a los primeros padres caídos en pecado Kcf. /en.
8,4;L )omado del 5rotoevangelio 5ondr+ enemistad entre ti y la mujer, entre tu
descendencia y la suya. Ella te aplastará la cabe%a!, aquí aparce insinuada prof+ticamente
la >irgen María como nueva Eva, asociada a la obra redentora de su #ijo.
<D4
.sí mismo,
María es la virgen que concebirá y dará a lu% a un hijo, que se llama Emmanuel Kcf. ?s
D,4<L. Ella sobresale entre los humildes y pobres del ,e$or, que confiadamente reciben de
Rl la salvación. El texto de /n. 8,4; es sotereológico, una promesa de salvación de (ios, y
la figura de la mujer personifica la victoria de (ios sobre el mal. En sentido pleno, el texto
se aplica a María por lo que ella hará su papel como corredentora al lado de Jes-s. ?saías
D,4< es una profecía al Ney .jas, Ney de Judá, históricamente es visto como signo de que
(ios salvará a ?srael. (esde un análisis de la virginidad, almah se utili%a para designar
virgen, pero este no indica una virginidad permanente sino el estado físico de virginidad.
En el sentido pleno se refiere al anuncio de cómo María concebirá al #ijo de (ios, por obra
del Espíritu ,anto, y esto es sustentado por una tradición bíblica6patrística. Miqueas, nos
!1=
I#id., >Tra#a'ador?, %. )33.
!11
Cf. 4. BE+<)ECHEA, 0o me3or sobre .aría, @-"o0raf/as, &é9-co, 199#, ". 9.
presenta la profecía en donde la Madre da a lu% KMiq ;, 768L, tiene que ver mucho con
María, María en el .ntiguo )estamento tambi+n es la #ija de ,ión! K,of8, 4<64DL.
<D7

b. La 2i%ura $e Maria en el nue#o esameno
María en el %vangelio de Mateo.
Mateo atestigua una evolución importante en la percepción del papel de María;
recoge y mati%a las tradiciones sobre la familia de Jes-s e ?ntroduce su evangelio con dos
capítulos sobre la infancia de Jes-s. .unque se trata de una perspectiva a primera vista
muy masculina, por estar organi%ada en torno a Jos+; la genealogía es la de Jos+ KMt4,46
BL, a +l es quien se le aparece el ángel para que reciba en su casa a María, su esposa. En
todo el relato Jos+ no pronuncia ni una sola palabra, María sólo se le menciona
indirectamente, en tercera persona. ,in embargo todo el capítulo primero esta lleno del
misterio de la concepción extra$a de Jesucristo que se reali%a en ella, mientras que en
cinco ocasiones el c. 7 detiene insistentemente en la mirada del ni$o y su madre! KMt
7,44.48.4<.7: y 74L
<D8
.
Mateo presenta a María como la que se encuentra en cinta por obra del Espíritu
,anto* e& pneumatos hagiu!; coloca al ni$o y a su madre!, en este contexto lleno de
reminiscencias mesiánicas, nos hace entender que son el centro para un profundo
contenido teológico, como la entrada de los magos y ven al ni$o junto con su madre, así
mismo cuando el ángel en sue$os le pide a Jos+ para que salgan...!levántate, toma contigo
al ni$o y a su madre! KMt 7,4864< y 7, 7:674L, con este relato se recuerda la historia de
Mois+s volviendo a Egipto despu+s de la muerte del "araón KEx <,4AL, se compara con la
historia de Jes-s cuando el ángel le dice a Jos+ que retorne porque han muerto todos los
que intentaron matarlo KMt 7,7:L; estos relatos que nos presentan la Maternidad de María,
como la madre del rey.
María en el %vangelio de Lucas.
'ucas por su parte, nos presenta a María, como la que pertenece esencialmente al
tiempo de &risto; de hecho es ella la que inaugura ese tiempo, que hi%o posible su Diat.
'ucas encuentra las huellas de su misterio en las antiguas promesas y relaciona las
maravillas que se cumplen en ella con las maravillas que fueron puntuando la historia de
?srael por obra de (ios; volvi+ndose hacia delante, se enfrenta con el futuro y anuncia que
María estará siempre presente en la historia de la salvación* ...#ija de ,ión Madre de
Jes-s. En 'ucas María no se separa de la lglesia. (e todos los autores del C ), 'ucas es
el que más habla de María, primeramente en sus relatos de la infancia, presentándose
desde el punto de vista de María; así tambi+n en su segunda obra, los #echos de los
apóstoles, no habla de ella más que una sola ve% K#ch 4,4<L, que es al comien%o de toda
la historia de la ?glesia, en los relatos de al infancia de la ?glesia
<D<
. (ios ha querido que
precediera a la encarnación la aceptación de María para que así como la mujer contribuyó
al pecado y la muerte, tambi+n la mujer contribuyese a la vida. )ermina la historia del
.ntiguo )estamento con la fe de .braham hasta la generación de Jos+, padre de Jes-s, e
inicia la historia del Cuevo 5or orden de (ios, la >irgen es saludada por el Ingel y la llama
!1%
Cf. 4b-d., ". 1=.
!12
Cf. ?EA+$5A'L &4CHA',, .aría de los e#angelios, Berbo ,-C-no, Estella, 1991, ". 1#.
!1!
Cf. 4b-d., "". %9$2=.
la 'lena de /racia Kcf. 'c.4,7@L, a la ve% que ella responde* #e aquí la esclava del ,e$or,
hágase en mí seg-n tu palabra K'c.4,8@L. .sí María hija de .dán, al aceptar el mensaje
divino, se convirtió en Madre de Jes-s, y al abra%ar de todo cora%ón y sin entorpecimiento
de pecado alguno la voluntad salvífica de (ios, se consagró totalmente como esclava del
,e$or a la persona y obra de su #ijo, sirviendo al misterio de la redención con +l. . En el
evangelio de 'ucas se encuentran rasgos de María como el papel activo en el proceso de
historia de la salvación, desde la .nunciación y Encarnación María reali%a una opción
fruto de un proceso de aceptación consciente y libre, y la actitud fundamental de María es
el servicio como signo de disponibilidad total. En la visitación de María a ?sabel se presenta
que la elección de (ios se transforma en servicio. . trav+s del servicio se tiene la
confirmación de la promesa. El "agnificat de María muestra su humildad y papel que
desempe$ará en el resto de historia de la salvación
<D;
. En los relatos del nacimiento e
infancia de Jes-s, se ve la participación y limitación de María que contempla y conserva
todo en su cora%ón para meditarlo Kcf. 'c.7,<46;4L. . lo largo de su predicación acogió las
obras y palabras con que su #ijo, por encima de las condiciones y la%os de la carne y de
la sangre, llama bienaventurados K&f. Mc. 8,8;; 'c.44,7D67@L, a los que escuchan y
guardan su palabra, como ella lo hacía fielmente Kcf. 'c.7,7A y ;4L.
María en el %vangelio de .uan.
El Evangelio de Juan es el más espiritual y al mismo tiempo el más encarnado, que
no separa nunca lo divino de lo humano. En este contexto de revelación es como Juan
habla de la madre de Jes-s! para referirse a la virgen María. 'a visión propiamente
joánica de la madre de Jes-s está ligada a dos pasajes claves* el relato del signo de &aná
K7,4647L y la escena del calvario en 4A, 7;67D.
<DB
En este evangelio Jes-s llama a su madre
como Mujer!, precisamente porque ella sabe muy bien qui+n es su #ijo y sabe de su
designio mesiánico. María la Madre de Jes-s, es ella misma quien presenta a su #ijo al
mundo. El t+rmino de Mujer se sit-a en un nivel distinto del de la Madre, este t+rmino
aparece en dos ocasiones en el cuarto evangelio* al comien%o, en &aná, y al final, en el
calvario. Es muy significativo este t+rmino puesto que esta marcando las articulaciones
capitales del evangelio que carga de sentido, como la hora de Jes-s a-n no ha llegado
todavía, es su gloria la que se descubre. 'a madre de Jes-s estaba allí, en la boda, de ahí
que es importante se$alar que en las bodas de &aná, se da el origen de la fe de los
discípulos, en donde está presente la madre de Jes-s. Es por eso que el ,igno es
preparado y obtenido por ella, el uso del t+rmino Mujer indica el la anticipación del
comien%o de los signos
<DD
. En la vida p-blica de Jes-s aparece reveladoramente su
madre cuando en las bodas de &aná de /alilea suscitó por intercesión el comien%o de los
milagros de Jes-s Mesías Kcf. Jn. 7,4644L. 'a presencia de la ,antísima >irgen en la
peregrinación de la fe, y unión con el #ijo hasta la cru%, junto a la cual no sin designio
divino, se mantuvo de pi+ Kcf. Jn. 4A,7;L 3 fue dada por el mismo &risto agoni%ante en la
cru% como madre de la nueva creación, de la humanidad, y de la ?glesia con estas
palabras* Mujer, he ahí a tu #ijo Kcf. Jn.4A,7B67DL. El evangelista nos habla de la madre de
Jes-s, refiri+ndose a la maternidad de aquella a la que llama mujer no se separa ni de la
!1#
Cf. S. &'()*, :Los cEnt-cos de Lc 1$%;, en> Nue#o diccionario de mariología, San 5ablo, &adr-d,
%==1, 5. 1!.
!17
Cf. 4b-d., ". #.
!11
Cf. 4b-d., ". 71.
maternidad mesiánica de ?srael ni de la maternidad de la ?glesia, es por eso que el t+rmino
de mujer en los labios de Jes-s posee una dimensión mesiánica.
<D@

i. Maria en /echos de los a#"stoles
'ucas sólo la mencionará una ve% aquí en los #echos de los apóstoles, en el cora%ón de la
primera ?glesia, y lo mencionara brevemente más tarde K@,4A674 y 44,7D67@L. 'os
versículos de 'c 4,8; Kel poder... descenderá KepeleusaiL el Espíritu ,anto... sobre tiL,
ocupan una posición análoga al comien%o de cada una de las dos grandes obras de 'ucas.
Jes-s en 'c, la ?glesia en #ech. Es para 'ucas una manera de subrayar la continuidad
entre el misterio de Jes-s y el de la ?glesia* es el mismo poder del espíritu de (os que
anima a Jes-s y a la ?glesia. .hora bien la promesa hecha a María y la promesa hecha a la
?glesia, representada por los apóstoles, se refieren al mismo misterio* la filiación divina por
el Espíritu* Cacimiento de Jes-s y nacimiento de la ?glesia. María, la madre de Jes-s está
con Jes-s y así lo va estar con la ?glesia, ella esta en el primer anuncio de la 9uena Cueva,
lo estará tambi+n en el día de 5entecost+s, con la primera comunidad, en donde se
comparten los bienes, la oración diaria y en la fracción del pan K#ch 7,<76<DL. Cos
encontramos con el texto de #ch 4,@ Kel poder que descenderá KepelthontosL del Espíritu
,anto sobre vosotrosL. ,e )rata de la misión de anunciar la 9uena Cueva, en donde está
presente tambi+n María, caminando con la ?glesia
<DA
.
c. Mar+a en la !rimera comuni$a$ crisiana
.ntes de derramar el Espíritu prometido por &risto, vemos que los apóstoles, antes
del día de 5entecost+s, 5erseveraban unánimes en la oración con algunas mujeres, con
María, la Madre de Jes-s, y con las hermanas de +ste K.ct.4,4<L, y que tambi+n María
imploraba con sus oraciones el don del Espíritu, que en la anunciación ya la había cubierto
con su sombra. "inalmente, la >irgen inmaculada, preservada e inmune de toda mancha
de culpa original, terminado el decurso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a
la /loria &elestial y fue ensal%ada por el ,e$or como Neina Gniversal con el fin de que se
asemejase de forma más plena a su #ijo, ,e$or de ,e$ores Kcf. .poc. 4A,4BL y vencedor
del pecado y de la muerte.
& LO( DO'MA( MAR)ANO(
a. (i%ni2ica$o $el ermino ODo%maM
El dogma es una verdad de fe que la iglesia proclama como respuesta a situaciones
de controversia que podrían debilitar la fe de los creyentes y que responden a un tiempo
determinado en la vida y el caminar d la iglesia en la tradición; el t+rmino dogma viene del
!1
Cf. 4b-d., ". 1=.
!19
Cf. 4b-d., ". #1.
griego +doXsen!, de donde se reviva con el significado que tenia el evento del primer
concilio de Jerusal+n; de ahí que dogma va a significar* el parecer del Espíritu santo y de
la iglesia, con la finalidad de asegurar la fe de la comunidad en función de la verdad
salvadora del evangelio. (e esta forma se evita el peligro de que el dogma caiga en el
fixismo y que la fidelidad al dogma no se convierta en dogmatismo. El dogma surgen como
necesidad de responder a los anhelos del pueblo de (ios. la iglesia busca encontrar
formulas que digan y expliciten los aspectos fundamentales del misterio, en este caso, del
misterio de María.
Cos referimos a los dogmas marianos, cuestión ecum+nicamente delicada,
moralmente espinoso, y teológicamente desafiante, en cuanto que su significado puede
cambiar de acuerdo a las circunstancias y las expectativas que plantea un momento
concreto y presente, que diga algo a los fieles hoy. El concepto de dogma, en el sentido en
que es hoy adoptado en la iglesia católica, ha sido fijado en una +poca relativamente
reciente, su origen remoto de el entendimiento actual, se ha de buscar en la controversia
postridentina con los protestantes, en el intento de limita la pol+mica a los que, para ambas
partes tuvieron valor oficial.
El concilio >aticano ? afirma* se debe creer con fe divina y católica todo lo que está
contenido en a palabra de (ios, escrita o transmitida, y que la iglesia propone creer como
divinamente revelado, sea por un juicio solemne, sea por el magisterio ordinario y universal
K(,. 8:44L. El concilio distingue dos elementos constitutivos del dogma* 46 que su
contenido debe ser una verdad contenida en la revelación. 76 que su forma de ser una
verdad que la iglesia ha formulado y puesto expresamente como objeto de fe.
Gn dogma proclamado por la iglesia en un determinado momento, no es algo nuevo
en la fe y la practica piadosa de los creyentes, sino que solo es la declaración oficial de la
iglesia de una fe y una practica que se ha venido gestando a lo largo de la historia y de la
tradición, no inventa nada, solo lo oficiali%a como objeto de fe para la iglesia universal. )al
es el caso de los dogmas marianos que a continuación desarrollaremos en este ensayo.
5or ejemplo* la asunción, fue proclamado dogma de fe en el a$o de 4A;:, pero la práctica
piadosa popular, creían en la .sunción de María desde el siglo ?>, y que durante todo ese
tiempo fue cuajando para la promulgación del dogma como tal en la fecha citada.
<@:
b. La #ir%ini$a$ $e Maria
'a afirmación de la virginidad de María pertenece a la fe cristiana. 'a ?glesia designa
esta virginidad como perpetua. Ello incluye la virginidad antes, en, y despu+s del parto
<@4
.
.ntes del parto, dicha virginidad implica que María, antes de concebir a Jes-s, no tuvo
relaciones conyugales, ni desde la concepción hasta la natividad. .demás que concibió al
,e$or milagrosamente, esto es sin recurso de varón. 'a acción del germen viril debió
suplirse misteriosamente por (ios* Esta obra misteriosa se atribuye al Espíritu ,anto, en
conformidad en el parto, indica que la Madre de (ios no sufrió lesión orgánica alguna de
las que se producen en los alumbramientos naturales; y además, dio a lu% a Jesucristo sin
dolor. 5or -ltimo, la virginidad de María, despu+s del parto, quiere decir que ella no tuvo
!=
<EBARA, 4Cone S B4+<E&ER, Clara L. &ar-a, &uTer 5rofét-ca, Ed. 5aul-nas,
Sau 5aulo19, 55. 1=1$1=!
!1
Cf. A. A4ELL), :B-r0-n-dad "er"etua;, en> Nue#o diccionario de mariología, San 5ablo,
&adr-d, %==1, "". 71.
ning-n otro hijo posterior a Jes-s, como tampoco tuvo relaciones conyugales desde la
natividad de Jes-s en adelante. .dvertimos que al hacer todas estas precisiones nos
movemos en un ámbito de hechos y en un nivel estrictamente positivo.
i. 0esarrollo hist"rico
El dogma de la virginidad de María está altamente fundamentada en la ,agrada Escritura,
específicamente en los primeros capítulos de Mateo y de 'ucas, que dedican una parte
grande a exponer el evento de la encarnación, nacimiento e infancia de Jes-s; recalcan
repetidas veces el estado virginal de Maria en la encarnación del #ijo de (ios, concebido
por obra del Espíritu ,anto, sin intervención humana mas que el si de María. (e la misma
manera lo encontramos en algunos pasajes de las cartas de 5ablo cuando dice nacido de
mujer virgen!.
'a tradición eclesial se apoya en estos datos bíblicos, en su pure%a casi salvaje,
para proclamar su doctrina sobre la virginidad de María. 'a elaboración teológica de los
primeros siglos del cristianismo avan%a hasta consolidarse la firme adquisición teológica de
que María es siempre >irgen. El magisterio se pronuncia tan bien en el concilio de
&alcedonia en el a$o <;4, aunque se contenta con la fórmala nacido de María >irgen!, el
concilio de &onstantinopla ?? en el a$o ;;8, introduce la referencia explícita a la virginidad
perpetua* se encarnó de la gloriosa )heotóXos y siempre virgen María!; es hasta en el
concilio 'ateranense donde se define el dogma así como ha llegado hasta nosotros. ,in
olvidar que desde un principio, el dogma tubo en su entendimiento la dimensión física6
humana de Maria, se consideró la virginidad biológica, cosa que ha cambiado la manera de
entenderlo y hoy ya no se limita a la virginidad biológica sino que tiene un entendimiento
mas amplio, como virginidad y pure%a en cuanto a fidelidad y entrega confiada al se$or.
<@7
ii. definici"n dogm1tica
la definición de la fe en la virginidad perpetua de María se remonta al concilio de
'etran hacia el a$o B<:, cuyo canon tercero dice* si alguien no confiesa seg-n los santos
padres que la santa y siempre >irgen e inmaculada María es en sentido propio y seg-n
verdad madre de (ios, por cuanto que propia y verdaderamente al final de los siglos
concibió del Espíritu ,anto sin semen y dio a lu% sin corrupción, permaneciendo incluso
despu+s del parto su indisoluble virginidad, al propio (ios, >erbo encarnado nacido del
5adre antes de todos los siglos, sea anatema!.
<@8
&on el apoyo de la autoridad papal está,
pues, incluida la virginidad de María entre las verdades de fe definidas.
iii. (undamentaci"n teol"gica del dogma
5odemos afirmar que la concepción y el parto de Jes-s no afectan la integridad
virginal del cuerpo de María, lo que implica una intervención milagrosa de (ios en la
concepción del salvador como en su nacimiento. 5or otro lado, el símbolo apostólico, dice*
!%
<EBARA, 4Cone S B4+<E&ER, Clara L. )". C-t. ". 11
!2
-b-dem. 5. 119
&reo en Jesucristo, su -nico #ijo, Cuestro ,e$or que nació de María >irgen por obra del
Espíritu ,anto!. 'a forma griega es así* 1ue nació del Espíritu ,anto y de María >irgen!.
Mientras el texto occidental del orden romano dice* 1ue fue concebido por obra del
Espíritu ,anto y nació de María >irgen!. En todas estas formulaciones destaca la
virginidad en la concepción. El concilio 'ateranense ? del a$o B<A, celebrado bajo Martín ?
contra los monoteletas, contiene la afirmación de la virginidad de María antes, en y
despu+s del parto, destacándose en la formulación de modo muy gráfico el carácter
fisiológico de esta virginidad singular* ,i alguno, seg-n los ,antos 5adres, no confiesa que
propia y verdaderamente es Madre de (ios la ,anta y siempre >irgen e inmaculada María,
ya que concibió en los -ltimos tiempos sin semen, del Espíritu ,anto, al mismo (ios verbo
y que dio a lu% sin corrupción permaneciendo indisoluble su virginidad, a-n despu+s del
parto, sea condenado. .unque este sínodo no fue ecum+nico, encierra sin embargo una
definición infalible. En efecto, fue convocado por el romano 5ontífice, difundido y mandado
aceptar de tal modo que quedaran excluidos de la comunión con la ?glesia aquellos que
disintieran de esta doctrina. Co fue solo el sínodo de 'etrán el que habló de la virginidad de
María, sino tambi+n la constitución -um5uorumdam de 5aulo >? en 4,;;;, donde se afirma
como dogma de fe la virginidad de María antes, en y despu+s del parto. )ambi+n lo trata
el &oncilio >aticano ?? en la &onstitución (ogmática 'umen /entium Co. B8. .hí se se$ala
que María concibe al #ijo de (ios de manera misteriosa, sin intervención de varón, su #ijo
primog+nito, lejos de disminuir, consagró su integridad virginal! K'/ ;DL
<@<
.
iv. Com#rensi"n del dogma
'a afirmación de la virginidad de María pertenece a la fe cristiana. 'a ?glesia designa
esta virginidad como perpetua. Ello incluye la virginidad antes, en, y despu+s del parto
<@;
.
.ntes del parto, dicha virginidad implica que María, antes de concebir a Jes-s, no tuvo
relaciones conyugales, ni desde la concepción hasta la natividad. .demás que concibió al
,e$or milagrosamente, esto es sin recurso de varón. 'a acción del germen viril debió
suplirse misteriosamente por (ios* Esta obra misteriosa se atribuye al Espíritu ,anto, en
conformidad en el parto, indica que la Madre de (ios no sufrió lesión orgánica alguna de
las que se producen en los alumbramientos naturales; y además, dio a lu% a Jesucristo sin
dolor. 5or -ltimo, la virginidad de María, despu+s del parto, quiere decir que ella no tuvo
ning-n otro hijo posterior a Jes-s, como tampoco tuvo relaciones conyugales desde la
natividad de Jes-s en adelante. .dvertimos que al hacer todas estas precisiones nos
movemos en un ámbito de hechos y en un nivel estrictamente positivo. S sea que la
virginidad integral de María es un hecho histórico y un dato de fe, pero nos es desconocido
el modo como se verificó tanto la concepción como el parto virginal. ,ería un error de
m+todo desbordar el misterio revelado y tratar de describir lo que (ios nos ha manifestado.
El dogma, en efecto, si no es una repetición de la Escritura, no es tampoco una
nueva revelación; es un desarrollo homog+neo 6 percibido por instinto de fe 6 de lo que
ya se encuentra en el hori%onte global de la revelación. Co es suficiente, por tanto,
basarse sólo en la persona de María ni en el a priori! de su maternidad o virginidad para
deducir de ahí la afirmación de que estuvo preservada del pecado inherente a la condición
humana desde el principio.
!!
Cf. 4. BE+<)ECHEA, o". c-t., 1.
!#
Cf. A. A4ELL), :B-r0-n-dad "er"etua;, o". c-t., ". 71.
El dogma de la ?nmaculada &oncepción nos dice además que no es solamente el
alma de María la que es preservada del pecado y de la oposición al designio de (ios. Es
toda la persona la que es penetrada y animada por la gracia, por la vida de (ios; es su
corporeidad la morada del (ios santo, el suelo en el que germina el >erbo encarnado, el
lugar en el que reposa y planta su tienda el Espíritu ,anto. ,u concepción inmaculada le
dice al pueblo del cual ella es figura que el Espíritu ha sido derramado sobre toda carne y
que el paraíso perdido ha sido reencontrado.
c. Maria la Ma$re $e Dios
i. (undamentaci"n bíblica
En la perspectiva bíblica, el título de María madre de (ios no aparece en la ,agrada
Escritura, pero María es madre de Jes-s y Jes-s es (ios. ,e la reconoce y se la venera
como verdadera Madre de (ios y del Nedentor... más a-n, es verdaderamente la madre
de los miembros Kde &ristoL porque colaboró con su amor a que nacieran en la ?glesia los
creyentes, miembros de aquella cabe%a!
<@B
. ,e fundamenta el título en /álatas <,<;
Nomanos A,;. Jesucristo de la descendencia de (avid. Mateo 4,74 muestra el anuncio a
Jos+ de que Jes-s salvará a su pueblo de sus pecados, lo que evidencia la divinidad de
Jes-s. 'ucas 4,<8 al presentar la visitación dice* de donde que venga a visitarme la
madre de mi ,e$or* Tirios en sentido de (ios!.
ii. 0esarrollo hist"rico del dogma
'a tradición en los padres apostólicos subraya la verdadera maternidad de María.
?gnacio de .ntioquia dice* (ios se hi%o hombre Kdebate a los docetistasL. El t+rmino
/eotó&os K(, 7;4L o "adre de Dios! lo utili%a Srígenes mucho antes que Efeso y este
concilio define el dogma para resolver el problema nestoriano. El dogma fue definido en el
concilio de Efeso K<84L, más tarde fue proclamada por otros concilios universales, como el
de &alcedonia K<;4L y el segundo de &onstantinopla K;;8L.
<@D
El fundamento de toda la mariología es la maternidad de María. (icha maternidad
suele llamarse desde el siglo > la regla de fe. Esta verdad se atestigua ampliamente en la
,agrada Escritura. )oda la tradición cristiana afirma que María, con su acción generativa,
comunicó a Jes-s su naturale%a humana. .sí el magisterio de la ?glesia ha proclamado
solemnemente la maternidad divina de María en su profesión de fe, cuando afirma se
encarnó por obra del Espíritu ,anto de María >irgen!. El &oncilio de Efeso, es convocado
en el a$o <84. (e este &oncilio, interesa a nuestro propósito la epístola de ,an &irilo a
Cestorio, y la epístola ?? de Cestorio a ,an &irilo. El concilio de Efeso definió que María es
Madre de (ios, al aprobar el texto de la segunda carta de Cestorio a ,an &irilo. 'os
padres de Efeso tenían autoridad recibida del 5apa &elestino ? para pronunciarse sobre
este tema, además, en carta dirigida a los mismos, antes de reunirse en Efeso, les había
ordenado explícitamente que ense$aran aquello que el mismo Espíritu ,anto había
ense$ado!. .sí, las propuestas de ,an &irilo, son dogmas de fe y las propuestas de
!7
CA@EC4S&) ,E LA 4<LES4A CA@)L4CA, +o. 972 P5ablo B4, d-scurso %1 de noC-embre 197!Q.
!1
Cf. 4. BE+<)ECHEA, )". C-t., ". 1.
Cestorio son condenadas como her+ticas, con lo cual se concluye que ambas doctrinas
son radicalmente opuestas entre sí. 5or un lado, Cestorio decía que cuando la ,agrada
Escritura hace mención de la obra salvadora del ,e$or, atribuye el nacimiento y el
sufrimiento no a la divinidad, sino a la humanidad de &risto, de modo que debemos llamar
a la ,antísima >irgen Madre de &risto y no Madre de (ios.
5or su parte, ,an &irilo precisaba, que el que subsiste antes de los siglos, ha sido
engendrado seg-n la carne por una mujer, porque unido a la carne desde el seno materno,
se sometió a nacimiento carnal, reivindicando este nacimiento con el suyo propio. En este
sentido decimos que Rl sufrió y resucitó, no porque el (ios verdadero haya sufrido en su
propia naturale%a (ivina las llagas, sino porque el cuerpo hecho suyo propio, su naturale%a
humana padeció por nosotros* el imposible estaba, en un cuerpo posible. .hora bien, la
persona concebida y nacida de María es una persona divina, la segunda de la )rinidad.
Co hay persona humana en &risto. 'a ,antísima >irgen María ha engendrado a la
persona divina del verbo seg-n la naturale%a humana. 5or eso María es y debe llamarse
verdaderamente y propiamente Madre del verbo encarnado, verdadera y propiamente
Madre de (ios. &on el planteamiento de ,an &irilo y de la ?glesia &atólica, no solo resulta
María verdadera y propiamente Madre de (ios, sino que tambi+n es dada respuesta a las
afirmaciones de Cestorio. ,e equivoca +ste cuando dice que en la ,agrada Escritura el
nacimiento y sufrimiento del ,e$or se atribuyen no a la divinidad, sino a la humanidad de
&risto, porque el ser, el obrar, las propiedades y acciones de la naturale%a humana de
Jesucristo, hay que atribuirlas a la persona que es divina, y tendrán el valor que +sta divina
persona les comunica. El dogma de la maternidad divina de María, fue repetido con más
claridad por los &oncilios de &alcedonia Ka. <;4L y por el segundo de &onstantinopla Ka.
;;8L. El 5apa Juan 5ablo ?? ha proclamado solemnemente la misma fe, al recordar en dos
documentos recientes Kmar%o 7; y Junio D de 4A@4L la conmemoración del 4;;:
aniversario de la celebración del &oncilio de Efeso.
<@@
iii. (undamentaci"n teol"gica
'a maternidad divina de María es sobrenatural sólo en el modo de concebir.
'a concepción se le atribuye al Espíritu ,anto, sin embargo es obra de toda la
)rinidad, aunque el encarnado es el >erbo. ,anto )omás explica la maternidad divina en
cuanto a relación de persona; en la persona de Jes-s hay una sola persona, divina, la de
Jes-s, y si María es Madre de Jes-s, es Madre de (ios.
'a virgen en cuanto a su maternidad se le reconoce que es algo sobrenatural, que la
concepción es obra del Espíritu ,anto. ,eria erróneo hablar del Espíritu ,anto como 5adre
de Jes-s, ciertamente la concepción se atribuye al Espíritu ,anto, sin embargo, la
concepción es obra de la ,