INSTITUTO NACIONAL DE TIERRAS

Instrumento de la Revolución

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“A partir de hoy queda la vieja manera de dominar y explotar a los campesinos de Venezuela… En honor a los campesinos que aquí murieron luchando por la libertad, en honor a todos los campesinos de Venezuela, en honor a Bolívar y como un acto de la Revolución Bolivariana declaro que a partir de hoy entra en vigencia la Ley de Tierra y Desarrollo Agrario”. Comandante Hugo Chávez Frías. Presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Acto Promulgación de la Ley de Tierras, 10/12/2012.

PROLOGO Conforme a los principios constitucionales que inspiran las políticas implantadas por la Revolución Bolivariana liderizada por el Presidente de la República, Hugo Rafael Chávez Frías y la efectiva implementación del socialismo del siglo XXI, es obligación del Estado implementar las medidas de orden financiero, comercial, transferencia tecnológica, tenencia de la tierra, infraestructura y capacitación de mano de obra para asegurar el verdadero desarrollo del sector agrario nacional, en virtud de ello, la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario, promulgada en fecha trece (13) de Noviembre de 2001, la cual se fundamenta en: I) la moderna concepción de seguridad agroalimentaria; II) La necesidad de fomentar el desarrollo Agrario;

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III) la solidaridad social; regula todo lo relacionado con la afectación de las tierras con vocación agrícola, el cumplimiento de su función social, la protección del ambiente, el aseguramiento de la biodiversidad y la propiedad agraria; IV) la eliminación del latifundio como hecho contrario al interés social. Todos estos aspectos se constituyen como objetivos y figuras de la reforma agraria en Venezuela. La revolución agraria, tiene como fin último eliminar la desigual distribución de la tierra que origina el Latifundio, proponiendo una distribución más justa, en la que el interés colectivo priva sobre el interés particular, atendiendo al deber que tiene el Estado de garantizar la Seguridad Agroalimentaria como un problema de soberanía nacional.

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Reivindicación Histórica de la lucha por la Tierra En la América prehispánica no se concebía la propiedad privada, como es conocida hoy día, sin embargo, existen reseñas históricas que señalan que los Mayas, Aztecas y Incas, existían y convivían en estos territorios autóctonos y se desplazaban de un espacio a otro con intercambio del trueque y comercial, en esta diversidades de organizaciones capaces de establecerse en ciudades-estados teocráticos y crear calendarios y alfabetos, en inmensa zona territoriales, claramente organizados, parte de esos territorios pertenecían a la nobleza y a los guerreros proporcionalmente. Los primeros pobladores de Venezuela trabajaron armónicamente el suelo, que mas adelante defenderían

Las Bulas Papales donaba a las Coronas tanto de España como de Portugal todas las tierras “descubiertas” y aquellas que se “descubrieran” en el futuro; y es a través de este instrumento donde se fundamenta el derecho de propiedad para los conquistadores o "invasores", sobre el inmenso Continente americano.

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hombres y mujeres como el Cacique Guaicaipuro, Urquia, Francisco de Miranda, Simón Bolívar y Ezequiel Zamora, entre muchos de una larga lista de libertadores que entendieron la importancia de la tierra y el desarrollo de la agricultura. Los colonizadores llegaron imponiendo sus bulas papales (1493), que no eran más que una componenda entre la corona española y los altos representantes de la Iglesia católica para entregar prácticamente todo el continente a los reyes. No tardo en aparecer la resistencia de los pueblos indígenas y luego surgió una nueva gesta que lucho incansablemente hasta conseguir la libertad absoluta de los hombres y las tierras con la La Ley de creación de repúblicas Repartimiento o de independientes. Haberes Militares, Simón Bolívar, con su ley de nunca se aplicó, y esos haberes militares confiscación de tierras a los fueron adquiridos por españoles y luego con su la nueva clase reparto y adjudicación a los dominante para la época, es decir, los soldados héroes de la militares oficiales Independencia, es decir, al superiores, lo cual pueblo mismo, a través de los origino frustración en llamados haberes militares los grupos desposeídos. (1821), intento hacer justicia y derrota finalmente a los colonizadores. Tras su muerte proliferaron los traidores, pero Ezequiel Zamora (1817 – 1860), a quien llamarían el General del

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pueblo Zamorano y ciudadano valiente, se levanto en su nombre y exigió justicia para los campesinos y verdaderos dueños de las tierras.  SITUACIÓN AGRARIA CONTEMPORÁNEA En América Latina entre las décadas de los años 50, 60 y 70 del siglo pasado, intentaron modificar la situación de injusticia por lo que respecta a la distribución equitativa de las tierras con vocación agraria a través de las figuras de expropiación y compra de grandes propiedades y su redistribución a través de adjudicaciones a campesinos sin tierras. Se busco con estas medidas calmar a los movimientos campesinos que de una forma u otra buscaban tener una participación política en el Estado; luego, de todos estos procesos agrarios reformistas vemos que los mismos fracasaron rotundamente por cuanto no se logró con la reforma agraria una verdadera redistribución de la tierra, lo que impidió la incorporación del campesino al trabajo de la misma, asimismo, otro origen del fracaso se debió a que las políticas de redistribución de las tierras no fueron integrales, es decir, no se contó con créditos, obras de infraestructuras, seguimiento y capacitación de la población y otro elemento fue el interés de los países imperialistas, así como de las empresas agroindustriales trasnacionales, a las cuales no le interesaba que los países en vías de desarrollo lograran su autonomía alimentaria, ya que la referida autonomía impedía que

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las potencias imperialistas tuvieran un control total de América Latina en virtud de las dependencia de nuestros países de las importaciones en materia de alimentos. Las reformas anteriores no distribuyeron tierras a los hombres, sino que por el contrario se distribuyeron hombres en las tierras. La aplicación de la llamada Revolución Verde implementada en los países subdesarrollados por las grandes potencias, originó igualmente ese fracaso, por cuanto se obligaba al campesinos a la producción de determinados rubros que resultaban necesarios a la agroindustria trasnacional, con aplicación de métodos y formas que afectaron el medio ambiente y la biodiversidad existente, originando en algunas zonas la desertificación de los suelos por su mal uso, asimismo, se obligó al monocultivo lo que originó que el campesino ni siquiera consumía lo que producía, sino que por el contrario se veía obligado a que con los pocos ingresos que contaba, debía comprar sus alimentos en el mercado de bienes. En Venezuela, se registraba uno de los índices más altos de concentración de tierras en pocas manos: según el censo agrícola de 1998, el 5% de los productores acaparaban el 75% de las tierras agrícolas del país mientras que el 95% de pequeños productores se veían obligados a repartirse el 25%. Llevando tal situación al éxodo campesino hacia las grandes ciudades, razón por las cuales se formaron los cinturones de miseria.

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El primer estatuto agrario publicado en el año 1949, a tenor del cual se crea en Venezuela el extinto Instituto Agrario Nacional, consagraba como principio rector, la desaparición del Latifundio cuyo origen se manifestó a través de las figuras jurídicas implementadas por la corona española y durante la independencia. Durante la vigencia de la antigua Ley de Reforma Agraria (1960), los mecanismos de acción implementados por el Estado, no surtieron los efectos esperados en virtud de lo novedoso de la materia, lo que ocasionó que no se generara un engranaje total entre las diferentes instituciones del Estado, entiéndase ente adjudicatario y entes crediticios públicos, en virtud de ello, no se generó en la época una actividad productiva eficiente, lo que se traduce en apoyo económico para la producción agrícola, allí radicó el fracaso de la Reforma Agraria en Venezuela. Con la llegada de la Revolución y el liderazgo del comandante Chávez, nació una ley para la libertad, la igualdad y la justicia. El 10 de diciembre de 2001 marco el inicio de una nueva Venezuela agraria. A partir de esa fecha se lanzo el grito de justicia para nuestros campos, reivindicando el derecho de los

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venezolanos de recuperar las tierras arrebatadas y acaparadas por el latifundio. El gobierno Bolivariano del presidente de la República, Hugo Chávez Frías, promulgo la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario, para dar cumplimiento a los principios Constitucionales establecidos en los artículos 305, 306 y 307. Es una Ley destinada a cambiar el modelo económico neoliberal e individualista por un modelo de desarrollo endógeno sustentable. Nacen nuevas formas de organización del trabajo bajo una distribución justa y equitativa de las tierras, protegiendo la biodiversidad del hábitat, las técnicas ancestrales de cultivos y todo el patrimonio histórico cultural de nuestros campesinos y campesinas. Se convierte en letra viva los sueños de libertad de nuestros próceres y héroes, como Simón Bolívar y Ezequiel Zamora. Con esta Ley nace el Instituto Nacional de Tierras el 08 de enero de 2002, enfocado al cambio estructural de las relaciones entre los productores y el suelo. Es el organismo encargado de administrar, redistribuir y regular la posesión de todas las tierras con vocación agraria en el país pero con la visión de incorporar y arraigar al campesino a la actividad agropecuaria, rescatando la organización de las comunidades, la cultura, las técnicas ancestrales de cultivos, las

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costumbres, usos y tradiciones campesinas, así como la protección del medio ambiente. Misión Garantizar la administración, distribución y regularización de las tierras con vocación de uso agrario en unidades económicas productivas, enmarcados en las directrices y los planes del Ejecutivo Nacional para impulsar el desarrollo rural integral y sustentable en función del crecimiento económico del sector agrario con el fin de lograr una justa distribución de la riqueza y consolidar la seguridad agroalimentaria del país. Visión Ser una Institución dinámica, innovadora dirigida a impulsar las políticas de desarrollo rural integral y sustentable para la consolidación del sector agrario nacional, con un recurso humano altamente calificado, comprometido, con criterio de eficiencia y eficacia, capaz de optimizar el logro de la misión. Objetivos estratégicos • Administrar y regular la posesión y uso de las tierras de vocación agraria. • Liderar la lucha contra el latifundio y contribuir a transformar las tierras bajo su administración en

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unidades económicas productivas. • Garantizar a toda familia campesina que lo requiera, un lote de tierras suficiente para trabajar. • Promover y auspiciar la organización socio-productiva del campesinado, orientada al empoderamiento del Poder Popular Campesino. Competencias principales • Rescatar las tierras propiedad del Instituto que se encuentren ocupadas ilegalmente. • Recuperar o rescatar las tierras de vocación agraria que se encuentren ociosas, incultas o infrautilizadas. • Declarar o negar la garantía de permanencia. • Adjudicar las tierras a las campesinas y campesinos teniendo como sujeto prioritario la madre cabeza de familia y los jóvenes menores de 25 años. • Clasificar las fincas, de acuerdo a su grado de aprovechamiento, en Productiva, Mejorable u Ociosa. Garantías de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario Garantías para grupos asentados históricamente en áreas rurales. Según el artículo 17 de la Ley de Tierras, dentro del régimen del uso de tierras con vocación para la producción

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agroalimentaria, se garantiza la permanencia de los grupos de población asentados en las tierras que históricamente han ocupado, así como la de los pequeños y medianos productores agrarios en las tierras que han venido ocupando pacíficamente para el momento de la promulgación del Decreto Ley. Reforma Parcial de la Ley de Tierra y Desarrollo Agrario La significación jurídica y política de la Reforma parcial de la Ley de Tierras y desarrollo Agrario, encuentra su fundamento e inspiración en un proyecto político revolucionario basado en la justicia como valor fundamental y su vinculación con los principios constitucionales y su real materialización en la vida y desarrollo del sector agrario venezolano, en vista de la importancia de legislar sobre la materia agraria, la asamblea Nacional promulgo la Reforma parcial de la Ley de Tierras y desarrollo Agrario, Promulga en gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela Extraordinaria N° 5.991, de fecha 29 de julio de 2010 Garantía de progreso material y de desarrollo humano. También queda garantizado el derecho de todos los campesinos y campesinas a perseguir su progreso material y desarrollo humano en libertad, con dignidad e igualdad de oportunidades. Protección del folclore y las costumbres. Del mismo modo, el Estado es el encargado de asegurar la protección de la cultura, el folclore, la artesanía, las

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técnicas ancestrales de cultivo, las costumbres, usos y tradiciones orales de los campesinos, así como la biodiversidad del hábitat. Reconocimiento del conuco como fuente histórica de biodiversidad agraria. La nueva Ley reconoce al conuco como fuente histórica de la biodiversidad agraria, encargando al Ejecutivo Nacional la tarea de promover, en las áreas desarrolladas por conuqueros, la investigación y la difusión de las técnicas ancestrales de cultivo, así como el control ecológico de plagas, las técnicas de preservación de suelos y la conservación de los germoplasmas en general. Optimización del uso de las aguas. El agua como recurso de interés nacional, debido a su importancia para el desarrollo de la vida, también ocupa un lugar preponderante, pues la Ley encarga al Instituto Nacional de Tierras la vigilancia del uso y aprovechamiento racional de las mismas, con fines de riego y acuicultura. Este organismo será el encargado de crear una comisión permanente que coordinará el régimen del uso de las aguas con fines de producción agropecuaria. Redistribución de las tierras ociosas. En vista de que la producción agraria y el desarrollo rural constituyen temas de interés nacional, la Ley estipula algunos mecanismos para confiscar aquellas tierras que, dadas sus condiciones óptimas para la producción, permanecen ociosas. En este sentido, se establece que será la Oficina Regional de Tierras la encargada de abrir

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averiguaciones con relación a las denuncias que reciba en este sentido. Derechos que contempla la ley de tierras en cuanto a la tenencia de la tierra y el proceso de regularización.  Autoriza provisionalmente la permanencia de las comunidades campesinas en el lote de terreno determinado en el documento.  Convierte a los campesinos en beneficiarios directos de las políticas e incentivos agrarios, para el desarrollo rural sustentable.  Ofrece al agricultor un derecho preferente en el otorgamiento de créditos para el sector agrícola por parte de las instituciones por parte de las instituciones financieras públicas.  Contempla la solicitud de protección a los órganos de seguridad de la Nación, previa coordinación con el Instituto Nacional de Tierras. Los procedimientos administrativos agrarios consagrados en la ley de tierras y desarrollo agrario: EL DERECHO DE PERMANENCIA: El derecho de permanencia encuentra su fundamento en el artículo 17 Ley de Reforma Parcial de la Ley Tierras y Desarrollo Agrario ordinales numeral 1,2, 3, 4, 5, 6, 7,8 párrafo primero hasta el quinto señala Por tal

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sentido, la declaratoria de permanencia no constituye derechos sobre el lote de terreno de los ocupantes que lo solicitan, sólo se reconoce la permanencia sobre el mismo, tal como lo establece la propia Ley. Siendo el Instituto Nacional de Tierras el ente encargado de las políticas de regularización de tenencia de la tierra tal como lo establece los artículos 116 y 118 de la Reforma Parcial Ley de Tierras y Desarrollo Agrario. Es de su competencia garantizar la permanencia Autorizar la incorporación en las tierras con vocación agrícola a los Diferentes Entes del Estado o grupos de campesinos y campesinas Organizados mediante la creación de Unidades de Propiedad Social, para Garantizar la seguridad agroalimentaria y justa distribución e intercambio de Los diferentes productos agrícolas de acuerdo a los planes establecidos por el Ejecutivo Nacional. DEL INICIO DEL PROCEDIMIENTO 1. El procedimiento se inicia a solicitud de la parte interesada por ante la Oficina Regional de Tierras competente por el territorio. Luego de recibida la solicitud la Oficina Regional de Tierras correspondiente procederá a aperturar el procedimiento y seguir las actuaciones y diligencias pertinentes para la verificación de los hechos planteados de conformidad con el procedimiento previsto en la Ley Orgánica de

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Procedimientos Administrativos, y a los manuales de procedimientos internos del propio Instituto. 2. Inmediatamente del procedimiento de sustanciación realizado por la Oficina Regional de Tierras, se ordenará remitir las actuaciones al Directorio del Instituto Nacional de Tierras quien decidirá lo procedente. 3. La decisión versará sobre la declaratoria o no del derecho de permanencia referente al lote de terreno ocupado, en tal sentido, si te otorga la declaratoria de permanencia los ocupantes no podrán ser desalojados. Contra la decisión que otorgue el Directorio del Instituto Nacional de Tierras se podrá interponer recurso contencioso administrativo de nulidad, dentro de un lapso de 60 días por ante el Tribunal Superior Agrario. CARTAS AGRARIAS De conformidad con el Decreto Ejecutivo 2.292 de fecha 04 de febrero de 2003 y la resolución 177 de la misma fecha queda facultado el Instituto Nacional de Tierras para emitir cartas agrarias, las cuales avalan la ocupación de grupos de campesinos y campesinas organizados que se comprometan a realizar una actividad agraria. Las cartas agrarias deberán ser otorgadas en terrenos que sean propiedad del Instituto Nacional de Tierras, tierras propiedad de la República del dominio privado que hayan sido transferidas al Instituto Nacional de

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Tierras y tierras transferidas por los entes públicos al Instituto Nacional de Tierras, todo esto de conformidad con el decreto citado. PROCEDIMIENTO El procedimiento a seguir es a solicitud de parte interesada de aquellos grupos organizados de campesinos que de verdad estén interesados en trabajar la tierra o de aquellos que se encuentren trabajando la tierra, por ante el Instituto Nacional de Tierras a través de las Oficinas Regionales de Tierras. Las oficinas regionales de tierras sustanciaran las solicitudes de cartas agrarias y luego remitirán al Directorio del Instituto Nacional de Tierras quien decidirá lo conducente. La decisión del Directorio sobre si otorga la carta agraria o no, agota la vía administrativa. En el caso de negativa podrá intentarse recurso contencioso administrativo de nulidad dentro de los 60 días continuos a la notificación. Lo que se pretende con las cartas agrarias es regularizar la ocupación precaria de los campesinos para proceder posteriormente a la adjudicación de tierras. BENEFICIOS DE LAS CARTAS AGRARIAS • Autoriza provisionalmente la permanencia de las comunidades campesinas en el lote de terreno determinado en el documento.

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• Convierte a los campesinos en beneficiarios directos de las políticas e incentivos Agrarios, para el desarrollo rural sustentable. • Ofrece al agricultor un derecho preferente en el otorgamiento de créditos para el sector agrícola por parte de las instituciones por parte de las instituciones financieras públicas. • Contempla la solicitud de protección a los órganos de seguridad de la Nación, Previa coordinación con el Instituto Nacional de Tierras. REQUISITOS • Ser venezolano. • Manifestación de voluntad contentiva del compromiso de trabajo de la tierra a ocupar. • Llenado de la planilla de solicitud de Carta Agraria. • Identificación completa del solicitante, con determinación del nombre, apellido, número de cédula de identidad, lugar y fecha de nacimiento y domicilio actual. • Identificación de la parcela indicando actividad agrícola desarrollada. • Llenado de la planilla de estudio socioeconómico. ADJUDICACIÓN DE TIERRAS CONCEPTO DE DOTACIÓN: Para definir la adjudicación de tierras debemos conceptuar primero el término de dotación. En tal

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sentido en la antigua Ley de Reforma Agraria es concebida como: “... la dotación es el derecho de propiedad que se constituye mediante un acto administrativo especialmente llamado adjudicación de tierras, o sea, el acto mediante el cual el órgano estatal encargado de la reforma agraria entrega en propiedad a un individuo o un grupo de población una determinada parcela o un lote de terreno. En otras palabras, que jurídicamente la dotación es una propiedad especial que tiene su origen en un acto administrativo denominado adjudicación de tierras.” (Duque Corredor, R. 2001, p.218.). Actualmente el concepto de adjudicación comprende también una forma de posesión agraria derivada de un acto administrativo del Instituto Nacional de Tierras a través de dotaciones o de regularizaciones de tenencia de tierras, bien sea, en forma individual o colectiva. CONCEPTO DE ADJUDICACIÓN. Se entiende por adjudicación, el acto administrativo emanado del Instituto Nacional de Tierras, en el cual se transfiere la posesión legítima de las tierras productivas ocupadas y trabajadas por el adjudicatario, el cual puede ser transferido por herencia sólo en el goce y disfrute de las mismas.

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FORMAS DE ADJUDICACIÓN. De conformidad con lo previsto en el manual de adjudicación del Instituto Nacional de Tierras, el Instituto realizará adjudicaciones mediante los procesos de dotación de tierras o de regularización de tenencia. En el primer caso serán individuos que no sean ocupantes u ocupantes menores de un año. En el caso de regularización de tenencia serán aquellos ocupantes precarios que tengan períodos superiores al año. SUJETOS BENEFICIARIOS PREFERENCIALES DEL DERECHO DE ADJUDICACIÓN. Las ciudadanas que sean cabezas de familias que se comprometan a trabajar una parcela para la manutención de su grupo familiar e incorporación a desarrollo de la nación. De conformidad con lo previsto en el Art.14 de la Ley de Tierras y Desarrollo Agrario. REQUISITOS PARA LA SOLICITUD DE ADJUDICACIÓN SEAN DOTACIONES O ADJUDICACIONES PREVISTO EN EL ARTÍCULO 59 DE LA LEY DE TIERRAS Y DESARROLLO AGRARIO. 1. Manifestación de voluntad contentiva de compromiso de trabajo de la tierra a adjudicar personalmente o con sus descendientes legítimos o naturales.

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2. Identificación completa del solicitante, indicando nombre y apellido, número de cédula de identidad, lugar y fecha de nacimiento. 3. Ocupación y número de personas que constituyan el grupo familiar. 4. Declaración jurada de no poseer otra parcela. 5. Cualquier otro dato que estimare conveniente para ilustrar el criterio del instituto. 6. En caso de ser poseedor de una parcela insuficiente, expresará la características y condiciones de las mismas CUALIDAD DEL SUJETO SOLICITANTE: a. Las ciudadanas cabeza de familias que se comprometan a trabajar la parcela para manutención de su grupo familiar. b. Ciudadanos y ciudadanas nacidos y residentes en zonas rurales, con una edad comprendida entre 18 y 25 años de edad. c. Comunidades o familias extensivas indígenas reconociendo sus derechos originarios sobre las tierras que ancestralmente ocupan establecido en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. d. Todos los venezolanos y venezolanas que hayan optado por el trabajo rural y especialmente, la

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producción agraria como oficio u ocupación principal. e. La permanencia de los grupos organizados para el uso colectivo de la tierra, así como el de las cooperativas agrarias y otras organizaciones económicas campesinas en las tierras ocupadas con fines de uso agrario (Art.17 ord.3 LTDA) f. Los usufructuarios de un fundo estructurado, que hayan mantenido su eficiencia productiva por un término no menor de tres años consecutivos, tendrán derecho a recibir título de adjudicación permanente, solo transferible por herencia a sus descendientes, o en su efecto a sus colaterales. Dichos fundos no podrán ser objeto de enajenación. (Art. 64. LTDA) g. Los conuqueros en las tierras por ellos cultivadas. (Art. 20.LTDA) h. Los beneficiarios de una carta agraria, de conformidad con lo previsto en el decreto 2292 de fecha 2 de febrero de 2003. Luego de recibida la solicitud y sus respectivos recaudos las Oficinas Regionales de Tierras conformarán los expedientes respectivos de adjudicación, los cuales contendrán: datos del solicitante, identificación del terreno con su respectivo protocolo, delimitación de la parcela, estudio socio-económico del solicitante. Dentro de los 30 días hábiles siguientes a la recepción a dicha

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solicitud el Instituto decidirá si procede la adjudicación o no. La decisión que otorgue el Directorio del Instituto Nacional de Tierras agota la vía administrativa. LIMITACIONES AL DERECHO DE ADJUDICACIÓN. El Instituto Nacional de Tierras podrá revocar la adjudicación otorgada, cuando el adjudicatario no haya cumplido con el compromiso del trabajo de las tierras. Asimismo, queda excluida cualquier negociación a terceros no autorizada por el Instituto Nacional de Tierras, a través de acta de traspaso. En este sentido, se establece también un procedimiento de revocatoria del título de adjudicación cuando existan supuestos: de abandono de parcela, explotación indirecta, negociaciones sin autorización, incumplimiento de trabajar la tierra. El procedimiento se iniciará de oficio o por denuncia de conformidad con el artículo 49 de la Ley de Procedimientos Administrativos y será sustanciado por las Oficinas Regionales de Tierras. Por su parte, existe también un procedimiento de traspaso de mejoras y bienhechurías en lo respecta al beneficiario del acta de transferencia que autorice el Instituto Nacional de Tierras. En tal sentido, el beneficiario debe comprometerse igualmente al trabajo eficiente de la parcela por un término no menor de tres

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años. Posteriormente se le entregará el certificado de título de adjudicación permanente.

FUENTES CONSULTADAS Brito Figueroa, Federico. El cuadro histórico de la propiedad territorial en las colonias hispanoamericanas. Caracas: Universidad Santa Maria, Centro de Investigaciones Históricas, 1987. 20 p. Caibett, Verónica y otros. Cronología de leyes de tierras que rigieron para cada época. Caracas: INTI, Dirección de Consultaría Jurídica, 2005.13 h. (Trabajo no impreso) De La Plaza, Salvador. El problema de la tierra. Caracas: Universidad Central de Venezuela, Facultad de Ciencias Económicas y Sociales, 1973. 5 tomos. Dupouy, Walter. Fuero indígena venezolano. Caracas: Ministerio de Justicia, 1954. 2 tomos. López, Francisco Miguel. Contribución al estudio de la Ley de Haberes Militares y sus repercusiones. Caracas: Universidad Santa Maria, Centro de Investigaciones Históricas, 1987.44 p.

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Rodolfo Cortés, Santos. Antología Documental de Venezuela 1492-1900. Caracas: Litofotos Prieto, 1966. 396 p. Venezuela. Ley de Tierras y Desarrollo Agrario. Caracas: 2001. 92p. Reforma de ley de Tierras y Desarrollo Agrario 5.991 de fecha jueves 29 de julio de 2010. Saqueo cultural en América Latina Fernando Báez, 2008

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