ENLACE QUIMICO

Se llama enlace químico al conjunto de fuerzas que mantienen unidos a los átomos, iones y moléculas cuando forman distintas agrupaciones estables. Los átomos se unen porque, al estar unidos, adquieren una situación más estable que cuando estaban separados.

Enlace entre átomos distintos

Enlace entre átomos iguales

La mayoría de los elementos forman compuestos. Por ejemplo, el sodio y el cloro reaccionan entre sí formando la sal común o cloruro de sodio. Este compuesto es mucho más estable que sus elementos por separado; este hecho demuestra la abundancia de sal en la naturaleza y la escasez de sodio y de cloro en estado libre.

Esta situación de mayor estabilidad suele darse cuando el número de electrones que poseen los átomos en su último nivel es igual a ocho, estructura que coincide con la de los gases nobles. Los gases nobles tienen muy poca tendencia a formar compuestos y suelen encontrarse en la naturaleza como átomos aislados. Sus átomos, a excepción del helio, tienen 8 electrones en su último nivel. Esta configuración electrónica es extremadamente estable y a ella deben su poca reactividad. Podemos explicar la unión de los átomos para formar enlaces porque con ella consiguen que su último nivel tenga 8 electrones, la misma configuración electrónica que los átomos de los gases nobles. Este principio recibe el nombre de regla del octeto y aunque no es general para todos los átomos, es útil en muchos casos.

LONGITUD DE ENLACE Y ENERGÍA DE ENLACE La unión de dos átomos y la consecuente formación de un enlace es un proceso químico que va acompañado de cierta variación de energía potencial. Al aproximarse dos átomos se pueden presentarse dos situaciones: • En la primera situación, las nubes electrónicas externas de los dos átomos se ven influenciadas mutuamente, lo que se traduce en un incremento de la fuerza de repulsión entre ambas a medida que la distancia disminuye. No se forma el enlace ya que no existe una distancia que permita la existencia de un estado estable. Este es el caso de los elementos del grupo VIIIA o gases nobles. En la segunda situación la energía potencial del sistema formado por los dos átomos decrece a medida que éstos se aproximan, al menos hasta cierta distancia. A partir de este momento, la energía potencial crece nuevamente cuando los átomos se aproximan.

Existe entonces, una distancia (d) para la cual la energía es mínima y la estabilidad del sistema es máxima, lo que permite la formación de una molécula estable a partir de átomos aislados; dicha distancia se denomina longitud de enlace y suele expresarse en angstrom (Á). En el proceso de formación de un enlace se desprende energía; de la misma forma, se requiere del suministro de una cantidad de energía igual o superior a la desprendida en la formación del enlace para separar los átomos que formaron el enlace. Podemos decir entonces, que la energía de enlace (Ee) es la cantidad de energía necesaria para romper el enlace entre dos átomos, separándolos a una distancia infinita. La energía de enlace se puede expresar en kilocalorías por mol (kcal/mol). P8 or ejemplo, la energía del enlace (H—O) es igual a 110 kcal/mol y la del enlace (H—C) es de 99,3 kcal/mol. Es bueno aclarar que no todas las uniones teóricamente posibles entre átomos dan lugar a compuestos reales y estables, puesto que no siempre se dan las condiciones necesarias para ello. REGLA DEL OCTETO Los gases nobles se encuentran en la naturaleza en forma atómica y no tienden a formar compuestos químicos. Esto ha hecho analizar la distribución de los electrones en los átomos de dichos elementos. Como se ha comprobado, los átomos de los gases nobles se caracterizan por tener todos sus niveles y subniveles energéticos completamente llenos. La estabilidad de los gases nobles se asocia con la estructura electrónica de su última capa que queda completamente llena con ocho electrones. Así se establece la regla del octeto, que permite explicar la formación de moléculas y compuestos químicos debido a la tendencia de los átomos a adquirir la configuración electrónica estable del gas noble más próximo a ellos (completar con ocho electrones su última capa). El octeto, ocho electrones de valencia, es una disposición electrónica muy estable que coincide con la de los gases nobles, que son elementos de una gran estabilidad.

Queda fuera de la regla del octeto el helio (He), gas noble que pertenece al primer período y es estable con dos electrones. El hidrógeno tiene un electrón de valencia y le hace falta un electrón para adquirir la configuración electrónica estable del He. En 1916, el alemán A. Kossel (1853-1927) y el norteamericano Gilbert Lewis (1875-1946), de forma independiente, fueron quienes sugirieron la teoría de que los compuestos químicos se pueden interpretar como consecuencia de la tendencia de los átomos a adquirir la configuración electrónica estable del gas noble más próximo. Una manera sencilla de explicar que los átomos se unan para formar diversas sustancias es suponer que se combinan para alcanzar una estructura más estable. Por esto se puede considerar el enlace químico como un incremento de estabilidad. La materia presenta aspectos y propiedades distintas por el tipo de átomos que la componen y por la forma de unión entre dichos átomos. La gran diversidad de sustancias puras que hay hace que sea difícil clasificarlas. LIMITACIONES Existen excepciones a esta regla. Los átomos que no cumplen la regla del octeto en algunos compuestos son: Carbono, Nitrógeno, Oxigeno y Azufre. En algunos casos estos elementos forman dobles enlaces y hasta triples el Carbono y el Nitrógeno. Algunas moléculas o iones sumamente reactivos tienen átomos con menos de ocho electrones en su capa externa. Un ejemplo es el trifluoruro de boro (BF 3). En la molécula de BF3 el átomo de boro central sólo tiene tres electrones a su alrededor. La forma más clara para ver gráficamente el funcionamiento de la "regla del octeto" es la representación de Lewis de las moléculas. Antes de que se puedan escribir algunas estructuras de Lewis, se debe conocer la forma en que los átomos están unidos entre sí. Considérese por ejemplo el ácido nítrico. Aunque la fórmula del ácido nítrico con frecuencia se representa como HNO 3, en realidad el hidrógeno está unido a un oxígeno, no al nitrógeno. La estructura es HONO2 y no HNO3. También se puede dar cuando existen moléculas impares, moléculas hipovalentes y moléculas hipervalentes.

DISTINTOS TIPOS DE ENLACES Las propiedades de las sustancias dependen en gran medida de la naturaleza de los enlaces que unen sus átomos. Existen tres tipos principales de enlaces químicos: enlace iónico, enlace covalente y enlace metálico. Estos enlaces, al condicionar las propiedades de las sustancias que los presentan, permiten clasificarlas en: iónicas, covalentes y metálicas o metales.

FORMACIÓN DE COMPUESTOS IÓNICOS La máxima estabilidad para un átomo se consigue cuando éste adquiere la configuración del gas noble más próximo. Por ello, cuando les es posible, los átomos captan o ceden electrones a fin de conseguir su estabilidad. Como consecuencia resultan unas partículas que reciben el nombre de iones. Un ion es la partícula que se obtiene cuando un átomo o un grupo de átomos captan o cede electrones con objeto de adquirir la configuración de un gas noble (figura).

Átomo de cloro

Ión cloruro Cl-

Si un átomo gana electrones queda cargado negativamente, y si los cede queda cargado positivamente. Por consiguiente, existen dos tipos de iones:  Anión o ion cargado negativamente.  Catión o ion cargado positivamente. Los iones se representan mediante el símbolo del elemento o los elementos y un superíndice colocado a la derecha indicando el número de cargas eléctricas y su signo. Por ejemplo, el ion sodio se representa como Na 1+; el ion sulfuro es S 2-, el ion amonio es NH4 1+ ; el ion carbonato es CO3 2-, etc. ENLACE IONICO En química, el enlace iónico es una unión que resulta de la presencia de atracción electrostática entre los iones de distinto signo, es decir, uno fuertemente electropositivo (baja energía de ionización) y otro fuertemente electronegativo (alta afinidad electrónica). Eso se da cuando en el enlace, uno de los átomos capta electrones del otro. Dado que los elementos implicados tienen elevadas diferencias de electronegatividad, este enlace suele darse entre un compuesto metálico y uno no metálico. Se produce una transferencia electrónica total de un átomo a otro formándose iones de diferente signo. El metal dona uno o más electrones formando iones con carga positiva o cationes con una configuración electrónica estable. Estos electrones luego ingresan en el no metal, originando un ion cargado negativamente o anión, que también tiene configuración electrónica estable. Son estables pues ambos, según la regla del octeto adquieren 8 electrones en su capa más exterior. La atracción electrostática entre los iones de carga opuesta causa que se unan y formen un compuesto.

Se denomina enlace iónico al enlace químico de dos o más átomos cuando éstos tienen una diferencia de electronegatividad de ΔEN = 2 o mayor. Este tipo de enlace fue propuesto por W. Kossel en 1916. En una unión de dos átomos por enlace iónico, un electrón abandona el átomo menos electronegativo y pasa a formar parte de la nube electrónica del más electronegativo. El cloruro de sodio (la sal común) es un ejemplo de enlace iónico: en él se combinan sodio y cloro, perdiendo el primero un electrón que es capturado por el segundo: NaCl → Na+ClDe esta manera se forman dos iones de carga contraria: un catión (de carga positiva) y un anión (de carga negativa). La diferencia entre las cargas de los iones provoca entonces una fuerza de interacción electromagnética entre los átomos que los mantiene unidos. El enlace iónico es la unión en la que los elementos involucrados aceptarán o perderán electrones. En una solución, los enlaces iónicos pueden romperse y se considera entonces que los iones están disociados. Es por eso que una solución fisiológica de cloruro de sodio y agua se marca como: Na+ + Cl-, mientras que los cristales de cloruro de sodio se marcan: Na+Cl- o simplemente NaCl. PROPIEDADES DE LOS COMPUESTOS IÓNICOS Los compuestos iónicos poseen una estructura cristalina independientemente de su naturaleza.

Red cristalina de cloruro de sodio

Esta estructura confiere a todos ellos unas propiedades características, entre las que se destacan: • Son sólidos a temperatura ambiente. Son tan fuertes las fuerzas de atracción que los iones siguen ocupando sus posiciones en la red, incluso a centenares de grados de temperatura. Por tanto, son rígidos y funden a temperaturas elevadas. En estado sólido no conducen la corriente eléctrica, pero sí lo hacen cuando se hallan disueltos o fundidos. Debido a que los sólidos que intervienen en el enlace están situados en los iones sin poderse mover dentro de la red, no conducen la corriente eléctrica en estado sólido. Por el contrario, cuando se disuelven o funden, dejan iones libres que pueden transportar la corriente eléctrica.

Tienen altos puntos de fusión. En general son superiores a 400°C debido a la fuerte atracción entre los iones. Estos puntos son más altos cuanto mayor sea la carga de sus iones y menor sea su volumen. Por ello se pueden usar como material refractario. Son duros pero frágiles, pues un ligero desplazamiento en el cristal desordena la red cristalina enfrentando iones de igual carga, lo que produce fuertes repulsiones y, como consecuencia de ello, la ruptura del cristal. Ofrecen mucha resistencia a la dilatación, propiedad que indica expansión. Porque ésta supone un debilitamiento de las fuerzas intermoleculares o iónicas. Son muy solubles en agua y en otros disolventes polares. Cada ion del compuesto iónico atrae al polo de carga opuesta del disolvente y forma con él un pequeño enlace (débil) que libera una energía llamada de solvatación (energía de hidratación, si es agua el disolvente). Si esta energía de solvatación es mayor que la energía que mantiene unidos los iones en el cristal, el disolvente rompe el enlace iónico y el compuesto se disuelve. Los iones quedan separados y rodeados de moléculas de disolvente (solvatados) (figura).

• •

Las moléculas de agua al interponerse entre los iones de sal,producen su disolución

Presentan gran diferencia de electronegatividad. Entre más grande sea la diferencia de electronegatividad de los elementos que forman el compuesto, mayor será la atracción electrostática y más iónico será el enlace. Aproximadamente, si hay una diferencia de electronegatividad mayor de 1,7, se genera un enlace iónico.

ENLACE COVALENTE FORMACION DE SUSTANCIAS COVALENTES El enlace entre átomos iguales o entre átomos que difieren poco en el carácter electronegativo no quedan explicados mediante el enlace iónico. Para explicar la formación de sustancias tales como Cl2, H2, NH3, Gilbert Newton Lewis (1875-1946), físico y químico norteamericano, sugirió en 1916 que los átomos pueden alcanzar la estructura estable de gas noble

compartiendo pares de electrones. Los enlaces que mantiene unidos a sus átomos para formar las moléculas se llaman enlaces covalentes y las sustancias obtenidas, sustancias covalentes. El enlace covalente consiste en la unión de átomos al compartir uno o varios pares de electrones. Por ejemplo, cuando se forma la molécula de hidrógeno H2, cada átomo de H (con un electrón de valencia) se une a otro átomo de hidrógeno y sólo a uno para formar la molécula diatómica H2. Es evidente que, siendo totalmente iguales los dos átomos, no puede suponerse que uno de ellos arranque el electrón al otro para conseguir la estructura electrónica del gas noble más próximo (Helio). Es más lógico suponer que ambos átomos comparten sus dos electrones, actuando dicho par de electrones como unión entre los dos átomos y consiguiendo así la estructura de gas noble. Ejemplo: Metano

REPRESENTACIÓN DE UN ENLACE COVALENTE Cuando intentamos representar un enlace o construir fórmulas de compuestos es de mucha utilidad la notación propuesta por Lewis. De acuerdo con este modelo, se escribe el símbolo del elemento y a su alrededor se coloca un punto (•) por cada electrón que exista en el último nivel de energía del átomo. Cada par de electrones compartidos se considera un enlace y se puede representar por una línea que une los dos átomos. CLASES DE ENLACES COVALENTES ENLACES COVALENTES MÚLTIPLES Cuando los átomos que intervienen en el enlace requieren solamente un electrón para completar su configuración de gas noble y por lo tanto, comparten un sólo par de electrones (un electrón por cada átomo), decimos que se forma un enlace covalente sencillo. Presentan este tipo de enlace las moléculas de flúor (F2), F—F; cloro (Cl2), Cl — Cl y bromo (Br2) (figura).

Molécula de cloro Enlace simple (un par de electrones compartidos)

Sin embargo, es muy frecuente también que algunos átomos para saturar su capacidad de enlace tengan que compartir más de un par de electrones. Esta situación conduce a la formación del enlace covalente múltiple. Así, si los pares compartidos son dos, se obtiene un enlace doble y si los pares compartidos son tres, se obtiene un enlace triple. :Ó: + :Ó: ——»- :Ó: :Ó: :N: + :N:——*- :N: :N:
O

bien o bien

O = O enlace doble N=N enlace triple

 ENLACE COVALENTE POLAR Y APOLAR ENLACE COVALENTE APOLAR Cuando las moléculas están formadas por átomos iguales, las moléculas no presentan diferencias en su electronegatividad, por lo cual son conocidas como moléculas apolares (sin polos). Los pares de electrones compartidos en estas moléculas son atraídos por ambos núcleos con la misma intensidad (figura). Es el caso de las moléculas de cloro (Cl2), hidrógeno (H2), etc. En estas moléculas se establece un enlace covalente apolar.

Hidrógeno H2 H--H

Enlace covalente apolar

ENLACE COVALENTE POLAR Cuando los átomos que se enlazan tienen una electronegatividad diferente, en la molécula se establece una zona donde se concentra una mayor densidad electrónica, originándose así un polo positivo y uno negativo. Por consiguiente, la zona que pertenece al átomo de mayor electronegatividad será el polo negativo y la de menor electronegatividad será el polo positivo. A este tipo de molécula la llamamos polares y el enlace correspondiente, enlace covalente polar (figura). El agua (H2O), el dióxido de carbono (CO2), el ácido clorhídrico (HCl) y la totalidad de los compuestos orgánicos están formados por átomos de naturaleza diferente unidos por enlace covalente. Muchos de ellos con una elevada polaridad.

Acido clorhídrico HCl
Enlace covalente polar
δ+

H ---Clδ-

En el esquema del ácido clorhídrico se indican las cargas parciales (positiva y negativa) más no se representa la carga de cada ion. Recordemos que el átomo de cloro es mucho más electronegativo (3,1) que el hidrógeno (2,2); por lo tanto, se presenta un desplazamiento de cargas desde el átomo menos electronegativo (H) hasta el más electronegativo (Cl). Mientras mayor sea la diferencia de electronegatividades entre los átomos comprometidos en el enlace, mayor será el carácter polar del mismo. CARACTERÍSTICAS DEL ENLACE COVALENTE POLAR
• • • • •

Enlace sencillo: se comparten 2 electrones de la capa de valencia. Ejemplo: F-F Enlace doble: se comparten cuatro electrones, en dos pares, de la capa de valencia. Ej: O=O Enlace triple: se comparten 6 electrones en 3 pares de electrones de la capa de valencia. Ej: NΞN Enlace cuádruple: es la unión de 8 electrones en 4 pares de la capa de valencia. Ej: CC Enlace quíntuple: es la unión de 10 electrones en 5 pares de la capa de valencia

En general cuando un átomo comparte los dos electrones para uno solo se llama enlace covalente dativo y se suele representar con una flecha (→) ENLACE COVALENTE COORDINADO Este enlace tiene lugar entre distintos átomos y se caracteriza porque los electrones que se comparten son aportados por uno solo de los átomos que se enlazan. El átomo que aporta el par de electrones se denomina dador y el que lo recibe, receptor. El enlace covalente coordinado se representa por medio de una flecha que parte del átomo que aporta los dos electrones y se dirige hacia el átomo que no aporta ninguno. Un ejemplo de enlace coordinado lo tenemos cuando se forma el catión amonio, NH4+, a partir del amoniaco, NH3, y del ion de hidrógeno, H+. Este enlace se lleva a cabo porque el nitrógeno tiene un par de electrones libres, los cuales puede compartir con el hidrogenión (H+). El hidrogenión resulta de extraer el único electrón que posee el átomo de hidrógeno; es decir, que el ion (H+) quedó con capacidad para aceptar un par de electrones que en este caso provienen del átomo de nitrógeno y como consecuencia se formará un nuevo enlace en el cual los electrones provienen únicamente del nitrógeno.

Una forma de representar este fenómeno es la siguiente:

PROPIEDADES DE LAS SUSTANCIAS COVALENTES Las sustancias covalentes en general se caracterizan porque: • • • • Tienen bajos puntos de fusión y de ebullición. Cuando se trata de cuerpos sólidos, son relativamente blandos y malos conductores del calor y de la electricidad. Son bastante estables y de escasa reactividad (el enlace covalente es fuerte y supone configuración electrónica de gas noble). Algunos sólidos covalentes carecen de unidades moleculares. El diamante carece de moléculas y está constituido por una gran cantidad de átomos iguales unidos mediante enlaces covalentes en las tres direcciones del espacio formando una red cristalina . Estos enlaces son extraordinariamente fuertes, por esto las sustancias que los poseen son muy duras y tienen un punto de fusión elevado.

Estructura del diamante

Presentan baja diferencia de electronegatividad y en algunos casos es igual a cero. Por ejemplo, la diferencia es menor de 1,7 en el agua.

Electronegatividad del H = 2,20 Electronegatividad del O = 3,44 Diferencia de electronegatividad = 3,44 - 2,20 = 1,24. Como la diferencia de electronegatividad es menor de 1,7, se deduce que el compuesto presenta enlace covalente polar. SOLIDOS METALICOS NATURALEZA DE LAS FUERZAS DE UNIÓN EN LOS METALES Los metales tienen propiedades totalmente diferentes de las demás sustancias. Los átomos de los metales se caracterizan por tener pocos electrones en su último nivel, llamado también nivel de valencia. Como consecuencia, no es posible la formación de

moléculas ya que los átomos no disponen de suficientes electrones en su capa externa para que la molécula cumpla con la regla del octeto. La unión entre los átomos de un metal no es covalente. Por ejemplo en el átomo de potasio (K) que tiene un solo electrón en su último nivel, lo cual nos hace presumir que sería muy difícil que el potasio cumpla con la regla del octeto. Tampoco es posible pensar en la formación de iones, puesto que al ser átomos de un mismo elemento, no es imaginable que un átomo de potasio gane un electrón a expensas de otro igual a él. Por tanto, tampoco el enlace iónico permite explicar la unión existente entre los átomos de un metal. Necesitamos pues, un modelo diferente que permita explicar el enlace existente entre átomos de un metal. Este modelo postula que los metales están formados por una red cristalina de iones metálicos; es decir, un sólido donde todos los átomos están fijos, excepto los electrones del nivel externo, los cuales pueden desplazarse fácilmente, aunque no con absoluta libertad, ya que existe una interacción entre ellos y los núcleos atómicos de la red (fígura). Ejemplo:

Enlace metálico en el cobre

Este razonamiento nos lleva a describir un metal como un enrejado de iones positivos colocados en los nudos de la red cristalina y sumergidos en un mar de electrones móviles. En los enlaces covalentes moleculares, los electrones están situados de modo que determinan rígidamente las posiciones de los átomos, es decir, tienen un carácter direccional; los electrones tienden a permanecer concentrados en ciertas regiones del espacio molecular. En cambio, en los metales, los electrones están distribuidos casi uniformemente por todo el cristal. PROPIEDADES DE LOS SÓLIDOS METÁLICOS • Los metales puedan ser fácilmente deformados sin romper la estructura cristalina. • Bajo presión, un plano de átomos puede resbalar sobre otro sin perder su estructura.

• Son buenos conductores de la electricidad, teniendo en cuenta que algunos electrones tienen libertad de movimiento a través del sólido. • Tienen excelente conductividad térmica debida también a los electrones móviles. Los electrones que están en regiones de alta temperatura pueden adquirir grandes cantidades de energía; estos electrones se mueven rápidamente a través del metal y ceden parte de su energía para calentar la red cristalina de las regiones más frías.