Liceo Domingo Herrera Rivera B-13 23 de abril de 2009

Kevin López Brante 1ºG

¿Qué son los riñones?
Los riñones son órganos excretores (eliminan las sustancias tóxicas) con forma de poroto. En el hombre, cada riñón tiene, aproximadamente, el tamaño de su puño cerrado. En los seres humanos, los riñones están situados en la parte posterior del abdomen. Hay dos, uno a cada lado de la columna vertebral. El riñón derecho descansa justo debajo del hígado y el izquierdo debajo del diafragma y adyacente al bazo. Los riñones filtran la sangre del aparato circulatorio y permiten la excreción, a través de la orina, de diversos residuos metabólicos del organismo (como son la urea, la creatinina, el potasio y el fósforo) por medio de un complejo sistema que incluye mecanismos de filtración, reabsorción y excreción. Diariamente los riñones procesan unos 200 litros de sangre para producir unos 2 litros de orina. La orina baja continuamente hacia la vejiga a través de unos conductos llamados uréteres. La vejiga almacena la orina hasta el momento de orinar.

¿Qué hacen los riñones?
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Excretar los desechos mediante la orina. Regular la homeostasis del cuerpo. Secretar hormonas: la eritropoyetina, la renina y la vitamina D Regular el volumen de los fluidos extracelulares. Regular la producción de la orina. Participa en la reabsorción de los electrolitos.

¿Qué enfermedades pueden afectar al riñón?

Cálculo renal: trozo de material sólido (calcio, estruvita, cistina o silicato) que se forma dentro del riñón. Crónicamente favorecen las infecciones urinarias. Pueden dar un dolor silente que se irradia según el lugar dónde quedó atrapado en cálculo dentro de la vía urinaria (riñon, uréter, vejiga). Si se desplaza un cálculo el espasmo de los músculos y la inflamación por el daño del tejido por donde pasa que tratan de expulsarlo causan un dolor muy intenso tipo puntada llamado cólico nefrítico. Si se expulsa parte del cálculo puede aparecer hematuria y disuria.

Sindrome nefrítico (SN): es un conjunto de enfermedades caracterizadas por inflamación de los glomérulos renales con el consecuente deterioro de su función. La inflamación es por lo general inmune, aunque puede resultar ser de origen infeccioso. Clínicamente el SN se caracteriza por edema, hipertensión arterial y hematuria con o sin trastornos de los glóbulos rojos. Si la glomerulonefritis, o sea, la inflamación del glómerula y su membrana basal son suficientemente extensas, puede cursar con una pérdida mayor del 50% de la función de la nefrona al cabo de semanas o meses. En algunos casos, especialmente con afectación de la membrana basal, es posible que aparezca un síndrome mixto nefrítico/nefrótico. Posee múltiples causas, entre ellas causas de origen infeccioso que afectan al glomérulo, cuyo origen puede ser propiamente renal tanto como sistémico. Además hay causas que involucran la autoinmunidad, trastornos metabólicos y traumatismos entre otros. Las enfermedades causales que se observan con más frecuencia en niños y adolescentes son, entre otras:
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Nefropatía por IgA Púrpura de Schönlein-Henoch Síndrome urémico hemolítico Glomerulonefritis pos-estreptocócica, el prototipo de la enfermedad nefrítica

El elemento común en el síndrome nefrítico son lesiones en el glomérulo caracterizado por infiltración de células inmunitarias, fundamentalmente leucocitos. Esta reacción inflamatoria daña las paredes de los capilares, permitiendo que los eritrocitos escapen hacia la orina, conllevando a alteraciones hemodinámicas que afectan la tasa de filtración glomerular. La consecuente caída de la TFG se manifiesta clínicamente por un volumen bajo de orina, retención de agua en el cuerpo con recíproca elevación de

la tensión arterial y azoemia. La hipertensión arterial produce riñones isquémicos los cuales secretan renina y éste a su vez empeora la hipertensión arterial. Cuadro clínico: El motivo de consulta de un paciente con síndrome nefrítico, por lo general, es referir edema, orinas oscuras, micciones de bajo volumen y poco frecuentes, dolor lumbar, dificultad respiratoria y convulsiones. El examen físico puede mostrar signos de retención nitrogenada e hipertensión arterial. Tratamiento: El tratamiento apunta al combate de la inflamación, una vez determinada la causa. El tratamiento también debe incluir una reducción sin demora de las cifras tensionales del sujeto, así como de la sobrecarga de líquidos corporales. Se le ordena al paciente a una dieta libre de sal y baja en agua, se administran diuréticos para reducir el edema y sus consecuencias y, puede que en algunos pacientes sea necesaria la dialisis del plasma sanguíneo. El alivio de la injuria inflamatoria del glomérulo puede requerir el uso de corticosteroides y agentes citotóxicos.