Tolerancia y responsabilidad intelectual .

De Karl Popper
El horror continúa. ¿Qué podemos hacer para evitar estos acontecimientos monstruosos que se producen hoy en día? ¿Podemos hacer algo? . Mi respuesta es que sí. Creo que es mucho lo que nosotros podemos hacer. Cuando digo «nosotros» me refiero a los intelectuales, a seres humanos interesados en las ideas; en especial a los que leen y, en ocasiones, escriben. ¿Por qué creo que nosotros, los intelectuales, podemos ayudar? Sencillamente porque nosotros, los intelectuales, hemos hecho el más terrible daño durante miles de años. Los asesinatos en masa en nombre de una idea, de una doctrina, una teoría o una religión fueron obra nuestra, invención nuestra, de los intelectuales. Sólo con que consiguiésemos dejar de enfrentar a unos hombres con otros –a menudo con las mejores intenciones— ganaríamos mucho. Nadie puede decir que no podemos dejar de hacerlo. El título «Tolerancia y responsabilidad intelectual», alude a un argumento de Voltaire, el padre de la Ilustración, un argumento en defensa de la tolerancia. Voltaire se pregunta «¿Qué es la tolerancia?», y responde (traduzco libremente): Tolerancia es la consecuencia necesaria de constatar nuestra falibilidad humana: errar es humano, y algo que hacemos a cada paso. Perdonémonos pues nuestras mutuas insensateces. Éste es el primer principio del derecho natural. Aquí Voltaire apela a nuestra honestidad intelectual: debemos admitir nuestros errores, nuestra falibilidad, nuestra ignorancia. Voltaire sabe bien que existen fanáticos totalmente convencidos. Pero, ¿es verdaderamente sincera su convicción? ¿Se han examinado honestamente a sí mismos, sus creencias y las razones para mantenerlas? ¿No es la actitud autocrítica parte de la

palabras rimbombantes e incomprensibles. La razón aducida por Voltaire en apoyo de la tolerancia es que todos hemos de perdonarnos mutuamente las insensateces. y el Estado constitucional. Éste fue el destino de la República de Weimar. la tabla de multiplicar de la bruja). y de la cual somos por tanto sólo medioconscientes? La apelación de Voltaire a nuestra modestia intelectual y sobre todo su apelación a nuestra honestidad intelectual causaron una gran impresión en los intelectuales de la época. Mientras que el relativismo. el estilo de las palabras grandes y oscuras. Pero además de la intolerancia. la voy a denominar aquí pluralismo crítico. aquel estilo críptico que Goethe criticó de forma tan devastadora en el Fausto (por ejemplo. hay una insensatez. es aquí donde encuentra su límite la tolerancia. hay otras insensateces que no debemos tolerar. que parte de una forma laxa de tolerancia. ante todo. difícil de tolerar. Es una irresponsabilidad intelectual. Los intelectuales deberían dejar de admirar –y tolerar— ese estilo. Desearía comparar el relativismo con una posición que casi siempre se confunde con él. a la ilegalidad. que socava el sentido común y destruye la razón. pero esto no ha hecho más que causar equívocos. y al imperio de la violencia. conduce al imperio de la violencia. una filosofía consistente en la tesis de que todas las tesis son más o menos igualmente defendibles desde el punto de vista intelectual. la intolerancia. el pluralismo crítico puede contribuir a domesticar la violencia.honestidad intelectual? ¿No es a menudo el fanatismo un intento de sofocar nuestra propia incredulidad no admitida que hemos reprimido. la insensatez que lleva al intelectual a seguir la última moda. A menudo he denominado a esta posición pluralismo. Por ello. Esto es lo que hace posible la filosofía que se ha denominado relativismo. ¡Vale todo! La tesis del relativismo lleva así a la anarquía. Yo desearía reiterar hoy aquí esta apelación. pero de hecho es totalmente diferente. destruimos la tolerancia. impresionante. Pero para Voltaire –y con razón—. Si concedemos a la intolerancia el derecho a ser tolerada. una insensatez que ha llevado a muchos a adoptar un estilo oscuro. . En realidad.

Sin embargo. El pluralismo crítico es la posición según la cual debe permitirse la competencia de todas las teorías –cuantas más. Locke. persona que duda de la verdad de. .. Por eso. los escépticos Jenófanes. En ocasiones. pero probablemente la iniciativa fatal de identificar los términos «escéptico» y «dubitativo» fue una artera iniciativa de la escuela estoica. Sócrates. mejor— en aras de la búsqueda de la verdad. se la denomina «escuela escéptica». por ejemplo: “Escéptico.. Entre los escépticos (en la acepción tradicional del término) hubo sin duda muchas personas dubitativas y quizá también desconfiadas. agnóstico. La discusión debe ser racional. Pero la palabra griega de la que deriva el término significa (según nos informa el Oxford Dictionary) «examinar». Sócrates. o prácticamente todo. lo que está en juego es la cuestión de la verdad.. Hume. «buscar». el primero en desarrollar una teoría crítica del conocimiento humano y el primer monoteísta especulativo. parece estar más cerca de la verdad. esta denominación puede fácilmente inducir a equívocos. lo cual significa que debe tener que ver con la verdad de las teorías en concurrencia: será mejor la teoría que. Asia Menor. que deseaba ridiculizar a sus rivales. una forma de pensamiento. fue el presocrático Jenófanes.. nada. en el curso de la discusión crítica. Erasmo. La idea de verdad objetiva y la idea de búsqueda de la verdad tienen aquí una importancia decisiva. y fue el primer griego en escribir crítica literaria.El relativismo es la posición según la cual puede afirmarse todo. Jenófanes nació el 571 antes de Cristo en Jonia. y de vincular la idea de verdad objetiva a la idea de nuestra falibilidad humana básica.. o bien nada. En cualquier caso... Erasmo. Todo es verdad. . El Concise Oxford Dictionary dice.. Esta competencia consiste en la discusión racional de las teorías y en su examen crítico. el primer filósofo moral. Voltaire y Lessing. y la teoría mejor es la que sustituye a las teorías inferiores.. Montaigne. o que adopta opiniones cínicas”. a la que han pertenecido. y por lo tanto. El primer pensador en desarrollar una teoría de la verdad. las doctrinas religiosas. «reflexionar». entre otros. «indagar». Jenófanes fue el fundador de una tradición. La verdad es por lo tanto un concepto carente de significado. ateo.

La respuesta es monoteísta. y Erasmo de Rotterdam— y que yo comparto con esta tradición. En este punto. . es el hecho de subrayar nuestra ignorancia humana. Jenófanes fue de profesión rapsoda. Lo que tienen en común todos los miembros de esta tradición escéptica –incluido Nicolás de Cusa. Tampoco le es propio deambular. y cada uno dibujaría los cuerpos de los dioses a la imagen y semejanza de su especie. Fue discípulo de Homero y Hesíodo. Su crítica fue de tipo ético y pedagógico. mientras que los tracios dicen que los suyos son de ojos azules y pelirrojos. por su mero pensamiento e intención. y criticó a ambos. Siempre permanece inmóvil en un lugar. los caballos dibujarían a sus dioses como caballos. Se opuso a la información de Homero. ¿cómo hemos de concebir a los dioses ante esta crítica del antropomorfismo? Tenemos cuatro fragmentos que contienen una parte importante de esta respuesta. y esculpir como los hombres. Pero si los bueyes. Voltaire y Lessing fueron todos teístas o deístas. pero no tolerancia de la intolerancia. de aquí para allá. sin moverse nunca. Jenófanes se planteó un problema con este argumento. como Lutero cuando tradujo el primer Mandamiento.Montaigne. mentían y cometían adulterio. Esto tiene unas importantes consecuencias éticas: tolerancia. lo que le llevó a criticar la doctrina homérica de los dioses. es el más grande. puedo citar algunos de los argumentos versificados de Jenófanes (en traducción mía. un cardenal. aunque Jenófanes. Sin esfuerzo reina en soberano sobre todo. caballos o leones tuviesen manos y pudiesen dibujar. No se asemeja a los mortales ni por su cuerpo ni por su pensamiento. casi literal): Los etíopes afirman que sus dioses tienen nariz chata y piel negra. El resultado importante de esta crítica fue el descubrimiento de lo que hoy se llamaría antropomorfismo: el descubrimiento de que no había que tomarse en serio las narraciones griegas sobre los dioses. según la cual los dioses robaban. porque representaban a los dioses como seres humanos. Locke. y los bueyes como bueyes. se refugia utilizando «dioses» en plural en la formulación de su monoteísmo: Un dios. uno sólo entre los dioses y entre los hombres. de la violencia o la crueldad.

Jenófanes generalizó esta autocrítica de una manera que. esto significa que la verdad es objetiva: la verdad es la correspondencia de lo que digo con los hechos. estos seis versos contienen otra teoría muy importante. una victoria de su honestidad intelectual y de su modestia. según pienso. fue para él la solución al mayor de todos los problemas. el problema del Universo. Jenófanes formuló su teoría crítica del conocimiento –todo es conjetura– en seis hermosos versos: Pero respecto a la verdad certera. Sin embargo. De hecho. si bien algo que digo puede ser verdad. Esto fue una inigualable victoria de la autocrítica. Ni sobre todas las cosas de las que hablo. su teoría no era más que una mera conjetura. todo él piensa y todo él oye. Pues aquí Jenófanes nos dice que. Ni la conocerá. que no le resultó fácil concebir su propia teoría como una conjetura. Contienen una teoría del conocimiento objetivo. dijo Jenófanes. Esto revela. A pesar de esto. en mi opinión. fue característica de él: le parecía claro que aquello que había descubierto acerca de su propia teoría –que no era más que conjetura a pesar de su fuerza de persuasión intuitiva— debía ser cierto de todas las teorías humanas: todo es conjetura y sólo conjetura. Nadie que sepa algo sobre la psicología del conocimiento puede dudar de que su creador debe haber considerado esta nueva idea como una revelación. nadie la conoce.Todo él ve. E incluso si por azar llegásemos a expresar La verdad perfecta. ni yo ni nadie sabrá que lo es. tanto si en realidad sé o no sé que existe la correspondencia. Éstos son los fragmentos que representan la teología especulativa de Jenófanes. Está claro que esta teoría totalmente nueva fue para Jenófanes la solución a un difícil problema. de forma clara y honesta. Además. ni acerca de los dioses. Contienen una pista sobre la diferencia entre verdad objetiva y . Estos seis versos contienen algo más que una teoría de la incertidumbre del conocimiento humano. no lo sabríamos: Pues todo no es sino un entramado de conjeturas.

es decir. de una de sus conjeturas. Es la correspondencia del contenido de un enunciado con los hechos. podemos aprender. 4. 6. Los enunciados son verdaderos o falsos.certeza subjetiva del conocimiento. En la teoría de la verdad y del conocimiento humano de Jenófanes podemos encontrar los siguientes elementos: 1. mejorar muchas de sus conjeturas. podemos estar seguros de que no estamos equivocados. aún cuando yo proclamo la más perfecta verdad. la aproximación a la verdad. Todas las cosas. 2. un entramado de conjeturas. 8. Dado que. Jenófanes también explica qué entiende por «conocer mejor las cosas»: se trata de la aproximación a la verdad objetiva. afirma: Estas cosas –podemos conjeturar– se parecen a la verdad. Así. en el sentido usual del término. Para comprender la teoría de la verdad de Jenófanes es importante subrayar que Jenófanes distingue claramente entre verdad objetiva . Pero en nuestro conocimiento por conjetura puede haber progreso hacia algo mejor. Éstas son sus palabras: Los dioses no nos revelaron. «conocimiento» es «conocimiento cierto». Los seis versos afirman que. desde los inicios. Pues no existe un criterio infalible de verdad: nunca. Un conocimiento mejor es una mejor aproximación a la verdad. y conocer mejor las cosas. la semejanza con la verdad. y más especialmente sus teorías científicas. no podemos saberlo de forma cierta. Era una indagador. y durante el curso de su larga vida consiguió. no puedo saberlo con certeza. por medio del examen crítico. Indagando. no puede haber conocimiento. 7. Incluso cuando expresamos la verdad más perfecta. Pero siempre sigue siendo conocimiento por conjetura. no podemos saberlo. Sólo puede haber conocimiento por conjetura: «Pues todo no es más que un entramado de conjeturas». Es posible que en este fragmento el término «conjetura» aluda a la teoría monoteísta de la verdad de Jenófanes. o casi nunca. pero con el paso del tiempo. La verdad es objetiva. 5. 3. Pero Jenófanes no era un pesimista epistemológico.Nuestro conocimiento consiste en enunciados.

conoce la verdad. En realidad. Gracias a Einstein comprendí claramente que nuestro mejor conocimiento es conocimiento por conjetura. que es un entramado de conjeturas. Jenófanes deduce correctamente que existen muchas verdades –y verdades importantes— que nadie conoce con certeza. Nuestra senda se abre paso.y certeza subjetiva. tanto si lo sabemos —lo sabemos con certeza— como si no. al igual que la teoría de . La verdad objetiva es la correspondencia de un enunciado con los hechos. pues corresponde con los hechos. Y sin verdad no puede existir error (y sin error no existe falibilidad). incluso antes de leer los fragmentos de Jenófanes. casi siempre. Pero el conocimiento de la existencia de conocimiento por conjetura tiene una gran importancia. Y deduce además que existen verdades que nadie puede siquiera conjeturar. aún cuando alguno pueda tener una conjetura sobre ellas. Hay verdades a las que sólo podemos aproximarnos mediante una laboriosa búsqueda. Algunas de las ideas que acabo de describir me resultaban más o menos claras. a pesar de su inmenso éxito. hay infinitas proposiciones verdaderas y diferentes. Cada uno de estos enunciados es verdadero o falso o. y que hay muchas verdades que nadie puede conocer. quizás de otro modo no las habría entendido. y. si es falso. Incluso en la actualidad hay muchos filósofos que piensan que la verdad sólo puede ser significativa para nosotros si la poseemos. Y de ello se sigue que hay infinitas proposiciones verdaderas que nunca podremos conocer: infinitas verdades incognoscibles. Por ello. no hay que confundir la verdad con la certeza o con el conocimiento objetivo. Pero a menudo sucede que alguien conjetura algo sin saberlo con certeza. y que su conjetura es realmente verdadera. existe una variedad infinita de enunciados claros y definidos. por medio del error. es decir. su negación es verdadera. en cualquiera de los lenguajes en que podemos hablar de la secuencia infinita de números naturales. Quien sabe algo con certeza. Así. la conocemos con certeza. Fue Einstein quien señaló que la teoría newtoniana de la gravitación –al igual que la suya propia— es conocimiento por conjetura.

Por ello.Newton. Jenófanes sustituyó por otra la imagen del universo objeto de crítica. hemos de examinar la siguiente objeción importante. Pero también la idea de modestia intelectual fue anticipada casi otro tanto. Sócrates y. Posteriormente. en palabras muy parecidas. Pero en la actualidad. y me pregunté entonces cómo pudo haber estado claro para Jenófanes hace 2. y mucho más influyente. Al igual que Einstein. Y es mucho lo que han hallado. tanto. como mucho más tarde enseñó Voltaire. Quizá la respuesta sea que Jenófanes empezó aceptando la imagen del universo de Homero. tanto él como yo pusimos en cuestión nuestras respectivas creencias iniciales: él mediante su propia crítica de Homero. Fue él quien enseñó que sólo es sabio aquel que sabe que no lo es.500 años. hacia la misma época Demócrito. y ambos fueron conscientes de que su imagen del universo era simplemente conjetura. Demócrito y Sócrates no sabían nada. ¿es . que «es mejor padecer la injusticia que cometerla». y en realidad fue sensato su reconocimiento de ignorancia. Ambos dijeron. Puede decirse que esta idea —al menos si se une al conocimiento de lo poco que sabemos— conduce. más exactamente. investigadores. y yo mediante la crítica de Newton por Einstein. los científicos no sólo buscan sino que encuentran. Nosotros –o. No creo que la significación del conocimiento por conjetura me hubiese quedado clara nunca sin la obra de Newton y Einstein.En primer lugar. la propia teoría de Einstein parece ser sólo una aproximación a la verdad. y quizás aún más sensato que adoptasen la actitud de indagar o perseguir el conocimiento. igual que yo acepté la imagen del universo de Newton.500 años antes me enseñó a ser modesto. hicieron el mismo descubrimiento ético de forma independiente. Sócrates fue el segundo fundador. a la tolerancia. Vuelvo ahora a la significación actual de esta filosofía autocrítica del conocimiento. Es verdad –diría alguien— que Jenófanes. nuestros científicos– seguimos siendo buscadores. que el volumen mismo de nuestro conocimiento científico se ha vuelto problemático. Procede de Sócrates. de la tradición escéptica. La constatación de que Jenófanes había adelantado mi teoría del conocimiento por conjetura 2.

por otras mejores: mejores en el sentido de constituir una mejor . pero sólo a la luz de cuatro puntos adicionales muy importantes. De hecho. de hipótesis a lo sumo. El segundo punto. los problemas aumentan más rápidamente que las soluciones. nuestra ignorancia es infinita.correcto seguir basando con sinceridad nuestra filosofía del conocimiento en la tesis socrática de la falta de conocimiento? . es éste: con casi todo nuevo logro científico. Si alguien afirma «Sé que hoy es martes pero no estoy seguro de que hoy sea martes». Hemos sustituido unas teorías. un enigma. Puede decirse que. hipótesis y conjeturas particulares por otras. que hay que añadir a la objeción de que actualmente sabemos tantas cosas. Pues solemos entender por «conocimiento». La objeción es correcta. mientras que nuestro conocimiento hipotético es finito. esto es correcto. el mundo se está volviendo cada vez más. Pero nuestro conocimiento científico no es aún conocimiento cierto. con cada solución hipotética de un problema científico. En primer lugar. cuando se afirma que es mucho lo que conoce la ciencia. sin duda. Consta de conjeturas contrastables. y constituye en sí una completa justificación del énfasis de Sócrates en nuestra falta de conocimiento. aún cuando hablamos de verdad perfecta. en la mayoría de los casos. probablemente es incorrecto si interpretamos «saber» en sentido subjetivo. aumenta tanto el número de problemas sin resolver como su grado de dificultad. y también del sentido del término «conocimiento» en el uso cotidiano actual. Y no sólo eso: para el verdadero científico con sensibilidad a los problemas no resueltos. siguen siendo sólo conjeturas. de conjeturas que se han sometido a las pruebas más estrictas pero que. Mi tercer punto es que cuando decimos que hoy sabemos más de lo que supieron Jenófanes o Sócrates. se está contradiciendo. ninguno de nosotros sabe más. no podemos saber que es verdadero lo que hemos dicho. pero aquí se utiliza el término «conocimiento». en sentido muy concreto. Presumiblemente. con todo. aparentemente de manera inconsciente. o negando en la segunda parte de su afirmación lo que está afirmando en la primera parte. Está sujeto a revisión. y del comentario de Jenófanes de que. Éste es el primer punto. en un sentido totalmente diferente al de Jenófanes y Sócrates. «conocimiento cierto». simplemente sabemos cosas diferentes.

en aras de la tolerancia. conocimiento en sentido objetivo. casi siempre podemos acercarnos a la verdad. por supuesto. El principio de discusión racional: deseamos intentar sopesar. de forma tan impersonal como sea posible. 1. Ambos –el conocimiento impersonal y el conocimiento personal. de toda discusión emprendida a la búsqueda de la verdad. sigue siendo muy relevante –quizás más que en la época de Sócrates. El principio de falibilidad: quizá yo estoy equivocado y quizá tú tienes razón. es decir. . constituyen los principios éticos esenciales. 2. El conocimiento desfasado no es conocimiento. Montaigne. Pero es fácil que ambos estemos equivocados. el contenido de una enciclopedia de física es conocimiento impersonal u objetivo – y. hipotético— supera lo que puede conocer el físico más erudito. Me gustaría enunciar aquí tres de estos principios. las consecuencias éticas que dedujeron de ella Erasmo. Por ejemplo.aproximación a la verdad. Ésta es la cuarta razón por la que Sócrates sigue teniendo razón. viéndose constantemente desfasado en lo esencial. El principio de aproximación a la verdad: en una discusión que evite los ataques personales. lo que conjetura— puede denominarse su conocimiento personal o subjetivo. Los principios que constituyen la base de toda discusión racional. Pero se siguen todavía otras consecuencias. Pero no sólo el conocimiento impersonal u objetivo actual va más allá del conocimiento personal de cualquier ser humano. Tenemos así cuatro razones que muestran incluso hoy que la idea socrática de que «sé que no sé nada. posteriormente. frente al conocimiento subjetivo o personal. Puede ayudarnos a alcanzar una mejor comprensión. 3. más exactamente. hipótesis y conjeturas. Pues este conocimiento desfasado consiste en teorías que han resultado falsas.son principalmente hipotéticos y susceptibles de mejora. al menos no en el sentido habitual de la palabra. y apenas esto». las razones a favor y en contra de una teoría: una teoría que es definida y criticable. Y tenemos buenas razones para deducir de esta idea. Lo que sabe un físico –o. Podemos denominar al contenido de estas teorías. sino que avanza tan rápidamente que el conocimiento personal o subjetivo sólo puede estar en sintonía con él en pequeños ámbitos y durante cortos períodos de tiempo. Lessing. Voltaire y.

voy a caracterizar primero la antigua ética profesional. yo tengo no sólo que tolerarte sino reconocerte como alguien potencialmente igual.incluso en los casos en que no alcancemos un acuerdo. mientras que la nueva ética se basa en la idea . médicos. ingenieros y arquitectos. para los políticos. como lo son las ideas de integridad intelectual y falibilidad. aún cuando no conduzca al acuerdo. Así. para compararla con la nueva ética profesional que voy a proponer. Tanto la ética profesional antigua como la nueva se basan. También es aquí importante el principio de que podemos aprender mucho de una discusión. Desearía presentarles algunos principios de una nueva ética profesional. lo que es más importante. y en especial para las profesiones intelectuales: una ética para científicos. Pero la ética antigua se basaba en la idea de conocimiento personal y de conocimiento cierto y. principios estrechamente vinculados con los conceptos de tolerancia y honestidad intelectual. La idea de verdad como principio regulador fundamental –el principio que guía nuestra búsqueda— puede considerarse un principio ético. Para este fin. y si tú deseas aprender en interés de la verdad. Me gustaría demostrar esto considerando el ejemplo de una ética para el intelectual. la tolerancia: si yo espero aprender de ti. pues implican. para funcionarios y. los principios éticos constituyen la base de la ciencia. La unidad e igualdad potencial de todos constituye en cierto modo un requisito previo de nuestra disposición a discutir racionalmente las cosas. abogados. Una discusión puede ayudarnos a arrojar luz sobre algunos de nuestros errores. También es importante que podamos aprender en el ámbito de la ética. por ello. en la idea de autoridad. La búsqueda de la verdad y la idea de aproximación a la verdad también son principios éticos. en los conceptos de verdad. sin duda. que nos conducen a una actitud de autocrítica y de tolerancia. entre otras cosas. Vale la pena señalar que estos tres principios son principios tanto epistemológicos como éticos. de racionalidad y de responsabilidad intelectual. quizá caricaturizando un poco.

garantizar la verdad por medio de una prueba lógica. por consiguiente. por supuesto. para los científicos. Sencillamente por eso no puede haber «autoridades». Además. La antigua ética que estoy presentando no deja lugar al error. Esto supone un cambio fundamental en la forma de pensar subyacente y. no han de reconocerse los errores. Esto vale también en materias especializadas. de racionalidad. muy aceptado hasta hoy. El viejo imperativo de los intelectuales es: ¡sé una autoridad!. de honestidad y responsabilidad intelectual. 2.de conocimiento objetivo y de conocimiento incierto. Ésta es la razón por la que sugiero la necesidad de una nueva ética profesional. No tengo que subrayar que esta antigua ética profesional es intolerante. evitables. Todos los científicos cometen continuamente errores. No de «sabiduría» en el sentido socrático. Sugiero que se base en los doce principios siguientes. el filósofo erudito que reclama poder. pero no exclusivamente. 1. sino en el sentido platónico. Es imposible evitar todos los errores. su autoridad estará protegida por sus colegas. Nuestro conocimiento objetivo por conjetura va cada vez más allá de lo que puede dominar cualquier persona individual. Hay que revisar la vieja idea de que se pueden evitar los errores y de que por lo tanto es un deber evitarlos: es una idea errónea. el sabio. el filósofo-rey. ¡conoce todo en tu especialidad! Tan pronto se le reconoce a uno como autoridad. El sabio que es una autoridad. en la forma de operar las ideas de verdad. principal. Este ideal. siempre ha sido intelectualmente deshonesta: conduce (especialmente en medicina y en política) al encubrimiento de los errores con el fin de proteger a la autoridad. o incluso todos aquellos errores que son. en sí. con los cuales cerraré la conferencia. es la idea de sabiduría en la persona. Por consiguiente. El ideal antiguo era poseer la verdad –verdad cierta— y. . Sencillamente no se toleran los errores. y uno debe a su vez proteger la autoridad de sus colegas. si era posible.

Por ello encubrir los errores constituye el mayor pecado intelectual. El nuevo principio básico es que para aprender a evitar los errores debemos aprender de nuestros errores. a mantenerlos en secreto y a olvidarlos tan pronto como sea posible. Pues la actitud de la antigua ética profesional lleva a encubrir nuestros errores. y a aceptar con gratitud. En cambio. 9. y es tarea específica del científico buscar estos errores. Pero dado precisamente que podemos evitarlos. debemos analizarlos minuciosamente para llegar al fondo de las cosas. Por ello hemos de revisar nuestra actitud hacia los errores. No lo consiguen siquiera los científicos más creativos guiados por la intuición: la intuición puede equivocarnos. cuando otras personas llaman nuestra atención sobre nuestros errores. Cuando los encontramos debemos estar seguros de recordarlos. 4.3. Sin duda no quiero decir que normalmente sean perdonables nuestros errores: . cuando somos nosotros los que llamamos la atención sobre los errores de los demás. Los errores pueden estar ocultos incluso en aquellas teorías que están bien confirmadas. también debemos aprender a aceptar. sigue siendo nuestro deber evitar en lo posible todos los errores. hemos de recordar que nosotros mismos hemos cometido errores similares. 8. debemos siempre tener presente lo difícil que es evitarlos y que nadie lo consigue por completo. Y hemos de recordar que los mayores científicos han cometido errores. Mantener una actitud autocrítica y de integridad personal se convierte así en una obligación. 6. Es aquí donde debe comenzar nuestra reforma ética práctica. Hemos de estar constantemente a la búsqueda de errores. 5. La observación de que una teoría o técnica bien confirmada que se ha utilizado con éxito es errónea puede constituir un descubrimiento importante. Como debemos aprender de nuestros errores. Por supuesto. 7.


 . Pero es humanamente imposible evitar una y otra vez los errores. También esto favorece la tolerancia. Debe estar guiada por la idea de aproximación gradual a la verdad objetiva. 11. Estas sugerencias pretenden demostrar que también en el ámbito de la ética. se puede formular sugerencias que están sujetas a discusión y mejora. Es casi tan buena como la autocrítica. Debemos tener muy claro que necesitamos a los demás para descubrir y corregir nuestros errores (igual que éstos nos necesitan a nosotros). Hemos de aprender que la mejor crítica es la autocrítica. 12. especialmente a aquellas personas que se han formado en un entorno diferente. En este sentido. o determinados argumentos poco válidos. Debe aportar razones concretas por las cuales enunciados o hipótesis específicas parecen ser falsos. La crítica racional debe ser siempre específica. 10. pero que es necesaria la crítica de los demás. debe ser impersonal.nunca hemos de relajar nuestra atención.

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