Líneas litúrgicas del ADVIENTO de 2008

Adviento: ¡Ven, Señor, Jesús!
El camino de Adviento es un recorrido por las esperanzas de la humanidad, buscando salvación. Hacemos nuestro el grito-plegaria de las primeras comunidades cristianas. Expresa la urgencia, el deseo de su presencia para dar plenitud a lo creado, expresa, también, el deseo más “casero” de ofrecerle sitio en nuestro vida , invocarle para dar esperanza y sentido a nuestro vivir comunitario y personal. En este año litúrgico podemos fijarnos en la primera lectura, como expresión de esas esperanzas del pueblo de Israel, que recogen las esperanzas de la humanidad. El Adviento nos invita a sintonizar con esos gritos, a veces callados, otras veces explícitos, que expresan los más hondos deseos humanos de cercanía frente a la distancia, consuelo frente al desconsuelo, gozo frente a la tristeza o amargura, y presencia frente a soledad. Sólo si somos capaces de ponernos a la escucha de esa esperanza de salvación podremos celebrar en plenitud el misterio de la Navidad. La propuesta litúrgica es desglosar ese grito de la primera comunidad: ¡Ven, Señor Jesús! en estas cuatro plegarias –grito de la historia del pueblo de Israel: Se trata de que vivamos “en vigilancia”, “en consuelo”, “en alegría” y “en comunidad”.

1º Domingo: 2º Domingo: 3º Domingo: 4º Domingo:

En vigilancia En consuelo En alegría En comunidad

1º Domingo: En vigilancia
Is. 63,16-17; 64,1.3b-8: “¡Ojalá rasgases el cielo y bajases, derritiendo los montes con tu presencia!” 1 Cor 1,39: “ El os mantendrá firmes hasta el final” Mc 13, 33-37: “Mirad, vigilad: pues no sabéis cuándo es el momento” En este primer domingo nuestra plegaria se hace deseo de que las distancias entre Dios y nosotros se eliminen. Nuestra vida está sedienta de Dios por mucho que queramos mirar para otro lado, o nos distraigamos con otras cosas y banalicemos esa sed. Las distancias siempre duelen, nos duele la brecha que se abre en las relaciones interpersonales, entre familias, pueblos, culturas… nos duelen y nos empobrecen. La plenitud nos viene de la comunión, del encuentro. La experiencia dolorosa del pueblo de Israel es que el corazón endurecido, la infidelidad y el olvido de Dios lleva al fracaso (“Estabas airado y nosotros fracasamos”) Frente a esta experiencia de tocar fondo por el desencuentro con el Dios salvador, que acarrea olvido y desencuentro con los hermanos, el profeta anuncia esperanza.

consolad a mi pueblo!” Hay salida al desconsuelo. En la carta de Pedro. “Como un pastor apacienta el rebaño. hay una exhortación a vivir confiados en la promesa del Señor. y tú el alfarero”. confiados en la promesa del Señor. La imagen del alfarero es sugerente: el barro que deja su resistencia frente a la mano experta del alfarero. ¡Y El es fiel!” El Evangelio nos habla de la actitud de vigilancia a que nos invita a vivir Jesús. de cuidar a los demás.Nuestro Dios es Alguien que sale al encuentro: “Sales al encuentro del que practica la justicia y se acuerda de tus caminos” y es Padre. una promesa de justicia. pero él os bautizará con Espíritu Santo” En el segundo domingo de Adviento nos hacemos eco del grito de Dios que recoge el profeta Isaías: “¡Consolad. de nuestro tiempo. producido por el pecado y la infidelidad : “¡Está pagado su crimen!” Dios sigue fiel a su voluntad salvadora de salir al encuentro del pueblo. sino en la responsabilidad de tener que abrir puertas al Dios que nos sale al encuentro en el hoy de nuestra vida. En el desconsuelo del pueblo de Israel vemos reflejado nuestros propios desconsuelos ante la realidad de pecado que atenaza nuestro vivir. el profundo foso que separa el mundo rico del mundo empobrecido. El consuelo que viene de nuestro Dios no es para unos pocos privilegiados. en el rostro concreto de los hermanos. esperamos un cielo nuevo y una tierra nueva” Mc 1. Un Dios que derrita las distancias.y dio a cada uno de sus criados su tarea” 2º DOMINGO: En consuelo Is 40. Sólo los que se hacen cercanos al sufrimiento de los hermanos lo pueden entender. nosotros la arcilla. consolad a mi pueblo. Nuestra dificultad para cargar con los hermanos más débiles y vulnerables. para no vivir adormecidos. . especialmente los de rostro menos atrayente. En la segunda lectura encontramos un Acción de gracias de Pablo por la comunidad de Corinto que se ha abierto a la experiencia salvadora de Cristo. Ellos han sido enriquecidos por ese encuentro: ”Pues por él habéis sido enriquecidos en todo” La experiencia cristiana de Dios es la culminación de ese deseo de cercanía del profeta Isaías. Se necesitan voces que anuncien esta salvación. desea revelar su gloria a todos los hombres. de dejarnos llevar en los brazos del pastor. Para entender esta promesa ha de dolernos la injusticia de nuestro mundo. Nuestra dificultad de sentirnos “rebaño reunido”. ha de dolernos el dolor de los hermanos. que recrea una y otra vez la historia del pueblo. 1-5. Esa es nuestra tarea: “. oramos y trabajamos por ese cielo y tierra nuevos. dice vuestro Dios! 2Pe 3. de hacer caminos en el desierto . Mientras anhelamos. se necesitan miradas que perciban esta realidad consoladora: “Mirad Dios. de igualar valles y montes. de cielo y tierra nuevos. las barreras que ponemos los hombres. El Dios que derrite distancias nos empuja a derretir los montes que nos separan de los hermanos. a bajar hacia ellos. y encuentran salida a su propio desconsuelo..8: “ Yo os he bautizado con agua. “Una voz grita en el desierto…”. Lleva en brazos los corderos. se nos pide la tarea de consolar y acompañar el sufrimiento del hermano. somos de su pertenencia: “…Tú eres nuestro Padre. 1. para vivir en esa comunión con el Dios fiel:”Dios os llamó a participar en la vida de su Hijo. 8-14: “ Pero nosotros. 9-11: “Consolad. el Señor llega con fuerza…” Dios no da la espalda definitivamente al pueblo de Israel. Jesucristo Señor nuestro. su mano los reúne. cuida de las madres”.

no caer en el engaño. Una alegría que tiene mucho que ver con la justicia. con la responsabilidad de sembrar semilla buena. Dicen los sociólogos que uno de los rasgos de nuestra sociedad es la tristeza. Definitivamente es una alegría con la raíz y la fuente en Dios. de cuando las cosas me salen bien. señala la luz. vendar corazones desgarrados. proclamar amnistía a los cautivos y a los prisioneros libertad. 1-2ª. Sed constantes en orar” Jn 1. “Dios es fiel y cumple sus promesas” Si tomamos el texto evangélico con la figura de Juan Bautista. quedándoos con lo bueno”. Francisco y su minoridad tiene mucho que enseñarnos en esto. que va más allá del perdón de los pecados. Quizá la clave nos la da el texto profético cuando habla de “gozo con el Señor” y alegrarse “con mi Dios”. Ocupar el ocio de maneras cada vez más sofisticadas. así el Señor hará brotar la justicia”. generalmente con resaca amarga. ante tanto anuncio luminoso. necesidad de salir de la vida ordinaria cuando tenemos días libres…En este tercer domingo de Adviento podemos acoger la invitación de la Palabra a vivir alegres. Y saber anunciar y señalar al que es capaz de iluminar el misterio de la vida humana. que tantas energías nos hace gastar y tanto destrozo provoca sobre nuestra relación con los demás. nos hace entrar definitivamente en la dimensión de los hijos amados del Padre. con la paciencia de saber esperar a que brote lo sembrado: “Como un jardín hace brotar sus semillas. ya presente en el domingo anterior.10-11: “Desbordo de gozo con el Señor. Esa es la experiencia que nos hace vivir con confianza. no esa alegría rácana. a un gozo que desborde y rebose. 16-24: “Estad siempre alegres. pero que anuncia. de corto alcance. que va ligado a la constancia en la oración. no obsesionados con nuestro valer. tanto escaparate de ofertas de felicidad. en cuenta gotas. la seducción de ofertas de felicidad baratas. El gozo del creyente tiene mucho que ver con lo de: “anunciar buena noticia a los que sufren. de cuando soy reconocido…que se nos escurre entre las manos.) nos encontramos de nuevo con la llamada a estar alegres.En el Evangelio Juan nos anuncia al que ha de venir con un bautismo de Espíritu Santo. que se llamaba Juan…No era él la luz sino testigo de la luz”. y me alegro con mi Dios” 1Tes 5. Como cimiento de todo este vivir alegres está la confianza en la fidelidad de Dios. por el aumento de esta enfermedad en la sociedad occidental. . se habla de “sociedad depresiva”. proclamad el año de gracia del Señor” Acoger ese anuncio. 6-8: “Surgió un hombre enviado por Dios. Podemos descansar en este sabernos amados y acogidos incondicionalmente en las manos del Padre. Y de nuevo unas imágenes para iluminar: el novio y la novia. En Pablo (1Tes. La función del testigo es importante hoy. pequeñita. Y otra vez la clave está en no obsesionarnos con la búsqueda obsesiva de nuestra propia felicidad. 3º DOMINGO: En alegría Is 61. tenemos al testigo. poner nuestra vida en esa corriente de vida. que no es la luz. a vivir en clave de Acción de Gracias y a un ejercicio de sano discernimiento: “examinadlo todo . para lo que es necesario disminuir uno mismo.

en los márgenes . una mujer del pueblo. su sí nos dispone a celebrar el cercano Misterio de la Navidad. porque es Dios-con-nosotros. Nuestra vida se debate en esa tensión nunca resuelta del todo: necesidad del Otro y de los otros que nos habiten. necesidad de hogar. Frente al desamparo nuestro Dios quiere revelarnos que el es el Dios compañero. pero por otra. delata nuestro deseo religioso de tener a mano. a mirar en las cunetas de los caminos. para adentrarnos en el misterio de la Navidad. y detrás de las vallas.“No temas María” . sin nombre. cuando Alguien irrumpe en nuestra vida y comenzamos a abismarnos en el misterio del Dios con nosotros. A veces un Dios compañero incómodo de nuestro vivir. Próximos a celebrar la Navidad. para acercarnos y asumirnos en ese misterio:”Cristo Jesús – revelación del misterio mantenido en secreto durante siglos eternos y manifestado ahora en la Sagrada Escritura…” Toda la grandeza del misterio pasa por una situación humana pequeña. acompañen nuestro vivir. a caminar con los hermanos. la dificultad de hospedar al Otro y a los otros. de cobijo. nos acompaña. que nunca nos contradice ni delata nuestro pecado. Por que nos empuja vivir en verdad.pone nombre a nuestros miedos. de ser alojados en la casa del otro. . humano. Natán portavoz de la voluntad de Dios contradice ese deseo para convertirlo. Pablo nos habla del misterio de un Dios que en Cristo ha querido hacerse cercano. “yo estaré contigo…” quizá no el Dios “colega” al que podamos manipular. El Dios que salta la valla de su divinidad para hacer camino en nuestra historia. El temor de María . la liturgia nos coloca ante este grito humano de comunión. acomodar a Dios en nuestra vida. siempre nos invita a saltar las vallas y los valles que nos separan de los hermanos. que es invitada a entra en este plan salvífico desconcertante e insensato: dar a luz al hijo de Dios. Dios inteligible. es El quien nos habita. tenerlo a nuestra disposición. 26 – 38: “Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo…” El humano deseo de David de dar una casa a Dios. es al revés. 1 – 5: “Yo estaré contigo en todas tus empresas…” Rom 16. No somos nosotros quienes tenemos que dar hospedaje a Dios. Algún sociólogo ha hablado de “un mundo sin hogar”. primera creyente y Madre. 25-27: “…Cristo Jesús – revelación del misterio mantenido en secreto…” Lc 1.4º DOMINGO: En comunidad Sam 7. sin conocer varón. Vírgen. el miedo a perder y a perdernos… No queda otra que dejarnos llevar de la mano de María. La disponibilidad de María.

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