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José Ignacio Cabrujas EL DIA QUE ME QUIERAS
Reparto El día que me quieras se estrenó en el Teatro Alberto de Paz y Mateos, del Nuevo Grupo, el 26 de enero de 1979 con el siguiente reparto: (Por orden de aparición) María Luisa Ancízar Gloria Mirós y Manuelita Zelwer Pío Miranda Fausto Verdial y José Ignacio Cabrujas Elvira Ancízar Amalia Pérez Díaz Matilde Tania Sarabia Plácido Ancízar Freddy Galavís Alfredo Lepera Luis Ribas Carlos Gardel Jean Carlo Simancas Escenografía Carlos De Luca Vestuario Eva Ivanyi-Laura Otero, Productores Unidos Realización del vestuario Costuarte-Giuseppe Micucci Iluminación Carlos Rivodó Maquillaje Carmelo Director de Escena Diana Insausti Producción Elías Pérez Borjas, Productores Unidos Dirección José Ignacio Cabrujas A Eva Mi agradecimiento a Manuel Caballero, por las conversaciones sobre la Internacional. JIC.

Canciones Amores de estudiante (Gardel-Lepera) Sus ojos se cerraron (Gardel-Lepera) Rubias de Nueva York (Gardel-Lepera) El día que me quieras (Gardel-Lepera) Primer tiempo Rubias de Nueva York La sala y el patio de las Ancízar a las doce del día. Un reloj Junghans suena y es la única exactitud del lugar. El resto es árabe y fantasioso; jarrones dorados, mariposas, cerámicas, pastorcillos pálidos, lotos, bambúes y delicadezas. María Luisa está sentada en un sofá vienés. Pío Miranda, a su lado, observa el albañal del patio. María Luisa sonríe vagamente percatándose de Pío, a quien olvidó hace unos minutos. María Luisa: ¿Y Stalin? Pío: Stalin los reúne a todos en el salón de conferencias, a mano izquierda, entrando por la puerta principal como quien va hacia el comedor del terrible. Stalin aguarda y entra Bujarín y entra Zinoviev y entra Kamenev y Trotsky y los viejos bolcheviques, tensos, impenetrables, definitivos. Rakovski... María Luisa: ¿Quién es Rakovski, Pío? Pío: Rakovski es el comisario de Armenia, el gran oso de los kuláks. Rakovski tose. Stalin lo mira. Rakovski no tose. Stalin se levanta, sobrio, medular, profundo. Y hay ese momento de angustia. Y Stalin dice: Caballeros: Vladimir Ilich, acaba de morir. María Luisa: Ay.

Pío: ¿Qué...?, dice Kamenev... ¿Qué...? Un qué abrumado, un qué terrible... ¿Qué...? Y la cabeza se mueve... María Luisa: ¿La cabeza de quién...? Pío: La cabeza de Kamenev (Y la cabeza de Pío reproduce la perplejidad de Kamenev) ¿Qué...? ¿Qué...? María Luisa: Ay. Pío: Y Bujarín se levanta y camina hacia el llamado ventanal de la zarina en tiempos de opresión. Zinoviev lo mira. Stalin lo mira y Trotsky pregunta: ¿Qué hace el camarada Bujarín en el llamado ventanal de la zarina? María Luisa: Lloraba. Pío: Lloraba. Los grandes ojos de Bujarín repletos de lágrimas. Vladimir Ilich los había dejado aquel 21 de enero de 1924. Y Iosif bajó la cabeza, Iosif Visarianovich, mejor conocido por Stalin, acero, así se templó el acero, bajó la cabeza por última vez hasta el sol de hoy y dijo: Camaradas, ¿cómo se llena un vacío? María Luisa: (En un hilo) ¿Dijo...? Pío: Camaradas, ¿cómo se llena un vacío? Y todos se miran y entra Alliluyeva, la mujer de Stalin, con el samovar de la tarde. María Luisa: No hay nada en el mundo como el té de samovar. ¿Tendremos uno alguna vez, Pío? Pío: Creo que sí. O por lo menos nos dejarán usar el samovar del koljosz. María Luisa: ¿Hará mucho frío, verdad? Pío: Al principio. Pero después, uno se acostumbra a todo. María Luisa: Hoy hablaré con Elvira.

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Pío: ¿Y por qué no esperamos la respuesta de Romain Rolland? María Luisa: Ella no sabe quién es Romain Rolland. Llegamos a Moscú y hablamos con franqueza. ¿Por qué tenemos que llevar una carta de Romain Rolland? En Moscú es distinto. No es un país de tarjetas. Vamos al Kremlin y nos quedamos allí, junto a la tumba de Lenin. Alguien vendrá. Rakovski vendrá. Zinoviev, Kamenev, alguien. Quién sabe si el mismo Stalin. Y entonces, nos jugamos el todo por el todo. Le decimos: mire, Stalin, venimos de Caracas, el señor Pío Miranda y María Luisa Ancízar, encantados. ¿Qué puede pasar, Pío? Pío: No va a entender. María Luisa: ¿Y por qué no? Pío: Porque el camarada Stalin no habla castellano. María Luisa: Tal vez Zinoviev o Kamenev... Pío: María Luisa, son personas ocupadas. No puedes salirles al paso, así como así, y decirles que estás llegando de Caracas. María Luisa: ¿No saben dónde está Caracas? Pío: Por supuesto que saben. El camarada Stalin tiene una visión total del planeta. Pero no se trata de eso. Y además, es imposible entrar en un país de esa manera. Hay aduanas, María Luisa. Si las hay aquí, en esta equivocación de la historia, ¿cómo no la va a haber en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas? Justamente por eso le he escrito a Romain Rolland. Porque se trata de un humanista, uña y carne con el camarada Stalin y vara alta en la Internacional Comunista. No es lo mismo entrar en el Kremlin, como Pedro por su casa, que hacerlo con una carta donde Romain Rolland diga: los señores son María Luisa Ancízar y Pío Miranda, de Caracas, que vienen allí con la intención de participar en la vida koljosiana, dentro del plan quinquenal, etc., etc... (Entra Elvira Ancízar. Viene de la calle) Elvira: ¿Y Matilde? María Luisa: No ha regresado. Elvira: ¿Vieron las banderas? (Silencio) Dios mío, uno podría morirse viendo las banderas. Él no. Él va a pasar de largo del puerto al ferrocarril, del ferrocarril al Capitolio, del Capitolio al Panteón y del Panteón al escenario. No hay una flor en toda la ciudad. Te enfermas y buscas una flor y preguntas dónde hay una flor antes de caer muerta, y te dicen que no hay. Esta noche el Principal huele a magnolia. Y él viene de negro. ¿Se enteraron? ¿No es increíble que salte por encima de este asunto panameño y que en lugar de blanco nos entregue un invierno? Chaleco marfil, por supuesto. Como cabe. Como es. Ni una gota de sudor en todo el cuerpo. Ni siquiera cuando acarició las palomas en la plaza de las palomas. Aquella frente limpia y todo el mundo comentando: no suda, no suda... Pío: (Por anunciar su presencia) Lenin tampoco sudaba. Elvira: Lenin está disecado. (Entra Matilde) Matilde: Las palomas... ¿Lo saben? Elvira: ¿Que no sudó? Matilde: No sudó. Elvira: Acabo de contarlo. Matilde: ¿Y lo del tren? ¿Saben lo del tren? Elvira: ¿Qué es lo del tren? María Luisa: Matilde, después lo cuentas. Tengo que hablar con Elvira. Elvira: (Sin hacerle caso) ¿Qué es lo del tren? Matilde: Se subió al tren. Tenía un vagón para él solo y dijo que el vagón era confortable. Y la gente apiñada así, así de gente, pidiéndole una canción. Elvira: Salvajes. Matilde: Y él sonríe de muerte perezosa, y se toca la garganta y dice... esta noche, esta noche... que, entre paréntesis, es mentira lo del oro en la muela. Su dentadura perfecta. Una dentadura intachable. Pío: ¿Quién le vio la dentadura? Matilde: Vox populi. Elvira: Es que inventan, e inventan, e inventan. Yo tengo cuatro años diciéndolo. Ninguna muela de oro. Es mentira la muela, como es mentira lo del burdel de su madre, como es infundio la mariconería del padre, como es mentira el Uruguay que es la peor mentira del mundo. Pío: (Marxista) ¿Y por qué no puede ser uruguayo? Elvira: Porque no. Porque se le ve que no es uruguayo. Porque le brota el Mediterráneo, el Toulouse, en el tono, en el pliegue del pantalón, en la

Murió mamá. vendiendo estampillas como el judío errante.. (Y de pronto) Matilde. Pío: ¿Cuánto le pagan? Elvira: ¿Y qué importa cuánto le pagan? Nada le pagan. queríamos convertirnos en una cadena my larga desde La Guaira hasta el Río de la Plata. Tú me dices que no.. Veinte años rompiendo dientes de estampillas sin faltar un solo día al trabajo. Elvira: Niño. Pío: El Uruguay es un país culto. Dijeron. va a venir Gardel. María Luisa: Pero. de velo y corona en la Santa Capilla para que mi tumba tenga sentido. y tú dices: eso no es uruguayo. Melodía de arrabal. Elvira: ¿Cómo es Lepera? Matilde: No lo vi bien. y después volvió la cara contra la pared y se negó a ver el mundo. Uno quiere ver la historia y termina siempre por oírla. Lepera. Hay mucha pampa. la locomotora se movió y él cerró los ojos y cantó Lejana tierra mía.. Tú eres de esa gente capaz de cantarle un vals a un . Había tanta gente.. la parte de tierra. Y él devuelve doscientos al Comité Central.. El mundo es una mierda. ¿por qué va a venir? ¿Qué necesidad tiene de venir? Y está aquí.? Matilde: No.. presidentes que bailan tango. yo me voy. ¿Dónde está esa Internacional? Yo no la veo por ninguna parte.. lejana tierra. María Luisa: Fatigadísimo estaría. explicas cualquier cosa. en la ventanilla y yo en el país. Pío: Elvira.. Más dulce.. María Luisa: ¿Pero qué tiene que ver Pío.. me dice. Yo dije: es mentira. que en francés antiquísimo.3 vigencia de la hombrera. y todos los que estábamos allí.. hasta en la sopa. gente de verdad. A ése sí lo veo. Marxismo es ponerle una bomba al Correo y quedarte en la esquina viendo cómo caen los ladrillos del cielo con los pedazos de carne del superintendente Bertorelli. Pío: (Aceptando el reto) ¿Y quién te dice que no? Elvira: Tú. Y él decía: Vengo de un viaje largo y quisiera convertirme en diez mil personas y estrechar la mano de todos ustedes y los hombros del general Gómez. María Luisa: ¡Elvira! Elvira: Hoy era el día. Y además. en general.. está el nombre: Gardel. la jerarquía del tango. Matilde: (A Elvira) Entonces. Tango bar. y yo en la Oficina de Correos. El día que me quieras. reyes que bailan tango. materialmente con el último aliento. a cuenta de hermana mayor. una cosa completamente panamericana e infinita y que él caminara sobre nuestras espaldas y regresara a su lejana tierra suya para abrazar a su madre. y tu Internacional. Pero sentí que tierra era conmigo y que mía. Él. y yo no lo creía. y me miró. con la explotación del hombre por el hombre. Elvira: Y yo en la Oficina de Correos. Elvira: (Sorprendida) ¿Cómo. Elvira: Pero con esfuerzo. Aquel momento.? Elvira: ¿Y con qué tiene que ver Pío? Yo quiero que tú me digas un día. si tú por explicarte. que ese hombre se defina con María Luisa. Yo veo a Bertorelli que me niega el permiso para ir a La Guaira.. Yo sé que me miró. El dinero no es fundamental en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Broadway. y boqueando en la cama. Elvira: ¿Vino solo? Matilde: Con el señor Lepera... Todas esas cosas pasando.. Gardel. un 15 de mayo de 1927. Matilde: (A María Luisa) Lo querían sacar por la ventanilla del vagón. Razzano. ¿la voz es la misma. de allá. cuando él decía: tierra. con repentina furia) Y tú. ¿Y a quién le pido auxilio? Llega Gardel.. creo que he explicado suficientemente bien mi actitud en esta casa. Más larga.. y a Rosita Moreno. estuvo a punto de pertenecerme. Rubias de Nueva York. y yo despacho catorce cincuenta en estampillas a tres cuadras de la Plaza Bolívar. Elvira. con qué tiene que ver Pío. significa guardián.... y al presidente Justo de Argentina y.. a la vida. en la ventanilla del correo. (A Pío. Es más ancha. ¿Cuánto le pagan al militar ruso de bigotes.? Matilde: Me miró.. hablándole a ésta de marxismo.. al Stalin? Pío: (Comprometido) Trescientos rublos. Tú. Elvira: Me congratulo.

Elvira: ¿Vender la casa del general Ancízar? ¿A quién? ¿A Romain Rolland? Pío: No. sino también por sus luchas en pro de la paz y la amistad de los pueblos. la idea del viaje a Ucrania es tuya.. y me parece estarla oyendo. Elvira.....! Porque si me quiero pasar el resto de mi vida con este hombre en las estepas soviéticas.. Elvira: ¿Y quién va a pagar un precio justo por esta casa? ¿Qué vamos a vender? ¿Ladrillos y metros de terreno? ¿Y qué hacemos con Matilde? Matilde: Tía María Luisa. jamás la escuché hablar de Ucrania. y lo juro por la hoz y el martillo y la impolutez de Rosa Luxemburgo.... prestigioso escritor francés. Pío: ¡Yo comparto mis ideas con mi camarada! ¡Yo creo en un mundo donde se comparten las ideas con la camarada mujer! ¡Yo me opongo a la bragueta solitaria y al macho quincenal. y que en modo alguno pienso tocar un solo rublo de su herencia.. ¡Diez años de este manual comunista y ya no tienes ley. María Luisa: (Interviene) Elvira. ¡Y no te acepto una ofensa más a la persona de mi novio. Matilde: (Protesta) ¡Hoy llegó Gardel! ¡Y esta noche canta en el Principal! Y ustedes discutiendo esa eternidad que discuten. . ¡Pero en ningún momento. María Luisa: (A Elvira) Yo no te estoy sacando de esta casa. ni familia. yo quiero vender la casa. porque entre otras cosas quiero que mis hijos nazcan en la verdad proletaria. que en la misma cama y en la misma agonía. Pío y yo nos vamos.4 sordo desde el comienzo hasta el tantán.ni te estoy pidiendo que te vayas a la calle. que la casa se vendía cuando a ti o a mí nos hiciera falta venderla. Elvira: (En guardia) ¿Y qué tiene que hacer un escritor francés con la vida de mi hermana? María Luisa: Elvira. que la gente se vuelve ociosa y onanista de tanto pensamiento y quiere terminar su vida en Ucrania o en cualquier país de camellos.! Matilde: (Que no puede más) ¿Y por qué no hablamos de esto mañana? Elvira: Matilde.. afinando... es una decisión que me pertenece. ve a tu cuarto. Matilde: ¿Y qué es un koljosz en Ucrania? María Luisa: (Avergonzada) Un lugar en el campo. a quien la compre. Elvira: (A Pío) ¡No creo una sola palabra de lo que estás diciendo! Porque. Pío: (A Elvira) Quiero aclarar que se trata de una decisión de María Luisa. mamá nos dijo. organizándose mentalmente. Él. María Luisa: . en nombre de una humanidad nueva! ¡El dinero de María Luisa no entra en este asunto. Aquí ha habido un interés por el extranjero desde que tú llegaste con el materialismo en la boca. María Luisa: Vender la casa a quien sea. el autor de Juan Cristóbal...! ¡He planificado con ella la posibilidad de marcharnos a la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.. a quien pague un precio justo. ni de la revolución de Octubre.. En treinta y ocho años que llevo conociendo a mi hermana. tía María Luisa? María Luisa: (Después de pesar las palabras) A un koljosz en Ucrania. ¡Vender la casa! ¡Eso es lo único que se te ocurre! María Luisa: (Con ira súbita) Me permito recordarte. ni de tártaros. como base y principio. desde el agua caliente en la hora del parto hasta el sol de este día... en su habitación.. ensayando. Elvira: ¿Y quién es Romain Rolland? Pío: (A Elvira y Matilde) Hace un mes le escribimos a Romain Rolland. (Larga pausa) Matilde: (Sorprendida) ¿Y adónde. Matilde: ¿Un lugar ruso? María Luisa: (A Elvira) Pío y yo estamos esperando una carta de Romain Rolland. ¿cómo te vas a ir tan lejos habiendo aquí tanta agricultura? Elvira: Ahí está la terrible consecuencia de unos amores largos. como le pertenece a uno la vida cuando tiene treinta y siete años.. Romain Rolland vive en París y no tiene ningún interés en esta casa. Pero he decidido buscar mi vida en otra parte y nadie me lo va a impedir. muy admirado. Elvira: No faltaba más. me ha cruzado por la cabeza aceptar un solo centavo de la propiedad de María Luisa. y no en este basurero del imperialismo.. como si no pasara nada. ni respeto... Pío: (Abrumado) María Luisa.. no sólo por sus obras..

con la mirada extraviada y los ojos saltones... Como si te dijera que nunca supe el color de las alfombras del Majestic hasta esta tarde... Elvira: ¿Y quién pellizcó a Monseñor Fonturvel? Plácido: El pueblo.5 buscando un apoyo moral en Lepera. ¡Allí está su casa. con Lepera.. sin ninguna intención malsana.. en representación de la empresa y la policía no quería dejarnos pasar. monseñor... Matilde: ¿Y Gardel? Plácido: En un baño.. Y Pimentel le dice al elemento policía: el señor Gardel canta esta noche en mi teatro. Para eso quedaron las mujeres! ¡El moco del hombre. ¡Es en la sexta fila! ¡Te la conseguí en la sexta fila... porque ahora es comunista. Pío: (A Plácido) Por lo menos te puedes ganar la plusvalía. Pío. la Academia de la Historia. . Matilde: Podríamos ir al Majestic.. (Salen María Luisa y Pío). no hay Sodoma. como si hubiera trabajado alguna vez! ¡Hipócrita! Matilde: (Compungida) Tía Elvira. María Luisa: Pío..... ¿Le oíste? Matilde: Tía. (A Pío) Vamos.! (Sale Plácido) Matilde: (Después de una pausa) Elvira.. Plácido: (Por la actitud de María Luisa) ¿Qué pasa? María Luisa: Nada. Plácido: (Insiste.. tienes que ir. no señor.. Matilde: ¿Y santa palabra? Plácido: Santa palabra.! ¿Qué le voy a decir ahora? María Luisa: Nada.. de los tantos mocos que tiene el hombre! Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. el señor Gardel me espera. Plácido: (Escandalizado) ¿Por qué? Elvira: ¡María Luisa! María Luisa: ¡No voy y se acabó! Pío: ¡Conste que no he influido en su decisión! Matilde: (Desesperada) ¡Tía María Luisa! María Luisa: (A Plácido) Vende mi entrada. Se levantó al revés. como si estuviera contemplando el futuro de la humanidad? ¡Ucrania! ¡La cola del hombre. no hay ofensa. Y eso era lo que el doctor Fortoul intentaba explicar en aquel alboroto.. Matilde: ¿Como una procesión de Viernes Santo? Plácido: No. tuve que suplicarle al señor Pimentel que me vendiera tres entradas.. (A Elvira) Buenas tardes.! ¡María Luisa. no. No estoy de ánimo. Cosas de la mujer. Elvira: Hipócrita y cien veces hipócrita. ¡Llegó! ¡Háganme el inmenso favor de entenderlo! ¡Llegó! (Entra Plácido Ancízar. como si supiera de pobres. porque él amenazó con la estatua de sal y el anatema.... y la boca se le llena porque no tiene aire para pronunciar ese nombre.... Entramos el señor Pimentel y yo. así le dijo el doctor Fortoul.. con el ensayo de su noticia) Plácido: ¡Llegó al Majestic! Elvira: ¿Cuándo? Plácido: ¡Once maletas de equipaje y todavía no han podido subirlas a la habitación! Y aquello repleto en el vestíbulo. vamos a la puerta. Matilde: ¿Como un carnaval de odaliscas? Plácido: No. el Gobernador. Como algo que nunca se vio. Elvira: (En sus rencores) Vender la casa. Matilde: ¿Cómo qué.. Plácido: ¡María Luisa. a la izquierda. hay apretujamiento y barullo como en la toma de la Bastilla. Plácido: ¡María Luisa! ¿Qué voy a hacer con la entrada? Elvira: (A Plácido) Déjala.. Elvira: ¿A qué? Matilde: A estar. La gente explicándole. Plácido? ¿Cómo un día de la Independencia? Plácido: No.. antes de salir) María Luisa... ¿por qué no hablas con ella? Elvira: ¿Y qué me va a contestar? ¿No ves que se cree La Pasionaria.. el Rector. Santísima y reverendísima palabra. Dásela a un pobre. Elvira: No me digas nada.. y ustedes con este bululú. Plácido: ¡Pero si traje las entradas! (Plácido muestra un sobre que saca del bolsillo) María Luisa: Yo no voy esta noche. y Monseñor Fonturvel furioso porque le pellizcaron una nalga.

.. ¡La felicidad! Un poquito de decencia. (Insiste) Todo era tan sacrificado.... Elvira: (Por decir) Nunca supe que había un colchón. Matilde: Y él miraba por la ventana. supe la verdad y me dieron ganas de meterme en la cama con un cirio en las manos.. ¿te acuerdas... por santa y por estúpida. como si ella te dijera: así somos nosotros.. ¿qué tienes? ¿Qué te pasa.... que hay final.?» Elvira: (Llora) ..?» Matilde: «¿Por qué esa mueca siniestra de la muerte.. nuestra alegría. así es nuestra ley... Aura? Y Rosita Moreno contesta: nada.. como si Rosita Moreno cumpliera una orden boliviana. nada..? Porque yo la veo tan leve... como una paloma que va a transformarse en sopa..... Elvira: Yo conozco la felicidad de las mujeres..de la suerte. pálida y perfumada Rosita Moreno.. Era químico.. ahorrar tomate en la cocina... Matilde: En aquella película. no de la muerte. sin preguntas.. ¿No habló de la impolutez de Rosa Luxemburgo? ¡Qué sé yo si a Rosa Luxemburgo le convenía esa impolutez! Matilde: ¿Quién es Rosa Luxemburgo? Elvira: ¡Qué sé yo.. ... Elvira: Deberías ir de negro. y le dice: Aura. Elvira: (Recuerda) «¿Por qué tus alas tan cruel quemó la vida.. y la amiga de Rosita Moreno se angustia.. tía Elvira? Elvira: Porque ése es incapaz de una machura en territorio nacional....... mirando aquella cuestión de polvo y colchón arrinconado.. Elvira: Así es. tía Elvira? Elvira: (Llora) Sí. como es natural.. Matilde: «Quise abrigarla y más pudo la muerte».... (Breve pausa) ¿Qué traje vas a ponerte esta noche? Matilde: El blanco de organza con lacitos negros. Me sé de memoria la felicidad de las mujeres...... Ese empeño tuyo en vestirte de blanco.. Elvira: (Mecánicamente) ... cuando Rosita Moreno tiene su tuberculosis galopante y el pañuelo se le empapa de sangre cada vez que tose.. Elvira: (Deprimida) Como Rosita Moreno... Matilde: (Describiendo el decorado) A la derecha había un Cristo..! (Murmura) ¡La felicidad! En 1902 me casé con Raimundo Galarraga y por lo menos tuve una alegría que iba más allá de los pajaritos de Santa Rosa... a veces. con su voz de barco que se aleja y horizonte que se quiebra. Elvira: ... Matilde: Aura. Alegó que Cipriano Castro lo perseguía y por más de tres años le estuve enviando dinero al 18 Caiman Street. Ya tienes veintisiete años.. Matilde: Porque él cantaba: Sus ojos se cerraron.. Elvira: (Llora) Y el mundo sigue andando.y junto al armario. Ahí está el disco..... nada. porque Rosita se llama Aura.un armario de caoba. Matilde: Y hablaba de las alas. que hay agonía y cruz y calvario... tía Elvira? Elvira: (Llora) Sí.. el colchón de la Moreno.... eso es la felicidad......... Raimundo. ¿Recuerdas. Después. muerta de la angustia porque hay un pañuelo húmedo de sangre. un año más tarde. pero en realidad fabricaba un perfume hediondísimo y estragado que las mujeres de la vida compraban por cuotas semanales... creolina en el piso y dolor en el hombre.. le suplica que cuente la verdad y le diga a Carlos que hay sangre..... Y la amiga de Rosita Moreno.... a la izquierda.? Matilde: Que Gardel regresaba a la casa.? Elvira: Aura. Matilde: Como Rosita Moreno... Raimundo. Matilde: .. Matilde: (Abreviando una historia mil veces repetida) Y se escapó a Trinidad.con una negra de apellido Sutherland. Hasta la biología le funciona en la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. ¿qué tiene que ver.. nada.. ¿No es virgen acaso? ¿De qué felicidad estamos hablando? ¿De la felicidad de Santa Rosa de Lima que se ponía contenta cuando veía un canario? Matilde: ¿Y cómo sabes que es virgen. Son santos y necesitan su Vaticano para andar santeando..... Pero.. o por lo menos él decía que era químico. ¿no es así..... Matilde: Y Rosita Moreno empeñada en que él no se entere..6 Matilde: ¿Pero no es su felicidad. tan que no pisa y toma café y enjuaga la taza...... Elvira: Nunca lo vi..

? Plácido: (Con ademán de secreto) Hablé con él. Matilde: ¿Es a las nueve. «Como perros de presa.. y otra forma. verdad.. Plácido: Y entonces... y en lugar de hablar. Matilde organiza el gramófono y se escucha Sus ojos se cerraron. dejamos de hablar. Matilde repite en voz baja las primeras palabras. aquí el señor Pimentel como empresario y este servidor. Plácido..... Matilde: ¿Qué rara es la gente acá.. entonces.... Matilde: Etcétera. Etcétera es el miércoles a las dos de la tarde.. extasiada) Si a vos te parece bien. etcétera.. Matilde: ¿Dónde? Plácido: En la cocina del Majestic. Plácido Ancízar. yo lo vi y me parpadeó la virilidad. ¿verdad? Esta mierda de junio.. a mí me parece bien.. Matilde. los altoparlantes. Y este calor de junio.! Matilde: (Repite. Matilde: ¿Y Lepera? Plácido: Lepera entre las ollas. Matilde.. (Emocionado) Plácido Ancízar —me contesta—. Matilde: (Mira el reloj de la sala) Son las dos. se inclina... queremos preguntarle si se siente cómodo. A partir de las alas que con terrible crueldad quemó la vida. el cortinaje.! ¡Aquí estamos equivocados! ¡Aquí se ha cometido un disparate en alguna parte! ¡Aquí hubo un loco que nos extravió a todos...? ¿Y qué más? (Ríe estrepitosamente) Plácido: Entonces yo le digo: mire. vigilando.. (Retomando la descripción) Mire. en loca algarabía. el nieto del general Ancízar.. mojando.. Y me dije: ¡Coño.. Matilde: (Como un conjuro) Si a vos te parece bien. si se siente cómodo.. si quería revisar las instalaciones del teatro. mudo... mordisqueando.. El señor Pimentel y yo entramos.. no..... la tabla crujiente.. porque entre el temblor que yo sentía y los emisarios del general Gómez que entraron en la cocina buscándolo. Matilde.. y él se me queda mirando y me dice: «Qué rara es la gente acá..» Matilde: ¿Qué hacía. señor Gardel. se extiende. después de aquello. Matilde une su precaria voz al desencanto de Gardel por la precaria muerte de su amada. Gardel. Matilde: ¿Y qué hacía allí? ¿Orinaba? Plácido: «Y mientras en la calle... Pausa. el carnaval del mundo gozaba y se reía. Plácido.. es alto. si a vos te parece bien a mí me parece bien. Plácido. a mí me parece bien. como en las películas y tiene esa luz que parece atravesarlo. (Elvira sale. verdad. verdad? Plácido: ¿De cuál baño? Matilde: ¿No dijiste que se había encerrado en un baño en el vestíbulo del Majestic? Plácido: Sí... Matilde: (Emocionada) ¿Y qué más te dijo? Plácido: Nada más.» Elvira: (Se dispone a salir) Ahí está el disco.. Matilde: ¿Habrá salido del baño. accede. me vine a entregarles las entradas.. indica el regreso de Plácido Ancízar atraído por la voz de Gardel. Plácido? Plácido: En punto.. como otro clima y otro ladrillo. Plácido: Tal cual... las cocineras del Majestic como si acabaran de descubrir un fantasma.. Plácido: Y era como si me devolviera el nombre envuelto en cultura. el camerino alfombrado.. Plácido: ¡Y María Luisa. Plácido: (Mientras quita el disco que acaba de concluir) Le pregunté. Matilde...».. el telón....... Matilde: Un hombre que ha saludado a reyes. desde la masacre de los caquetíos hasta la llegada de los andinos. el micrófono... Matilde: ¿Es alto. Pimentel.. con esa obstinación de no querer ir. ahora. Pero después salió. Matilde. Y Gardel habla y me dice: ¿Cómo te llamás? Y yo le respondo: Plácido Ancízar. Y yo sentí la historia universal del ser humano. Yo ni siquiera he terminado de llegar.» Matilde: (Asombrada) ¿Tal cuál... Plácido? Plácido: Tal cual.... etcétera..7 Elvira: «Cómo me duele y se ahonda mi herida.. Se sienta junto a su sobrina y comenta) Plácido: Está aquí.» Matilde: «Yo sé que ahora vendrán caras extrañas.! ¡No se consigue una entrada en todo el territorio! ¡Hay doctores que no consiguen entrada! ¡El taquillero del .. Plácido? Plácido: Matilde. porque todo me daba vergüenza. Gardel le digo. Etcétera es horrible... la estantería..

. y si puedo. ay. Pimentel. Pimentel. espiritista. que te hable de 1947. ay. Pío: Le he pedido a María Luisa que me acompañe desde esta noche. (Larga pausa) Pío: Ahora. Pío ¿Por qué no hablas con ella mañana. Pío. Eso está en mi cabeza. supongo. Y ahora veo a Pimentel en la oficina y me digo: ay. Siempre he pensado que será en 1947. Plácido: ¿Como Gardel. y después nos marcharemos. y la plusvalía de este asunto del señor Pimentel que pone el capital y me roba el trabajo. nos encontraremos frente al Congreso. Ancízar? Porque así me va a decir. (Sale Plácido) Pío: Lamento haber discutido. Matilde: (Pausa) ¿Llegó la carta de Romain Rolland? (Larga pausa) Voy. cuando Pimentel me vea entrar en la oficina. verdad Pío? Pío: Con la hoz y el martillo. Y estoy seguro de que simpatiza con la Tercera Internacional.. porque voy a hablar de este asunto por última vez. Plácido. Elvira: No hay de qué.. si me es dado.. Buscaremos un lugar dónde vivir... Pío: (Recto) No me interesa la cama de María Luisa.. enfermera jubilada del Hospital de Leprosos. viuda de Miranda.! ¡Que no va a ir... rosacruz. Yo no era nada.. seminarista.? Pío: (Iluminado) Nunca habrás visto tanta gente en Caracas. Elvira: (Aspera) Tú me dirás dónde debo enviarle la cama. Plácido: (Antes de salir) Elvira. ¡Y ahora. Pío.. y las cinco cruces de la dialéctica y la desviación de Trotsky y el imperialismo y la lucha de clases. agazapado para el día de la cosa. Elvira: Me alegro.... calladito. te entregaré el cordel de la bandera roja para que tú mismo la subas. en 1947.. convéncela. Y entiendo que hay gente que tiene más y gente que tiene menos y que la humanidad necesita un revolcón y unas cabezas cortadas y un sangrero. se ahorcó en su habitación. ¿Qué es esto. el hombre más importante de Caracas! ¡Y ella diciéndome que haga lo que me dé la gana con su boleto.. ni las pertenencias de María Luisa. verdad? Pío: Vendrá el camarada Stalin. Pío... como el día de la visita de Stalin. ateo. hazme el favor de escucharme.. lectora perpetua de El Conde de Montecristo. Pío: Tal vez. te voy a explicar por qué soy comunista! Cuando era niño. masón... Pío: ¿Cómo sabes que será en 1947? Plácido: No sé. esperándome. que no le interesa! (Entra Pío Miranda) Pío: Matilde.. Entiendo que el pobre sufre y sufre y sufre y se jode y se jode y se jode. mi santa madre. dile a Elvira que quiero hablar con ella. ¿Sabes cómo mierda se ahorcó? . Plácido: ¿Y vendrá Stalin.. hoy por hoy. Matilde: Se sintió mal y se fue a su cuarto. Pimentel. cajero de imprenta.. después del recital? Pío: Gardel no me divide la historia. Plácido: ¿Quién sabe si antes? Pío: Pondremos la bandera en el Capitolio. Pío? Pío: Te he hablado de la bandera. antes. Pío. (Pausa) En treinta y ocho años de mi vida he sido maestro de escuela.. libre pensador y comunista. en Valencia. Ernestina. ustedes no se entienden porque jamás han hablado de 1947.. Pío? Pío: ¿Se me ha visto alguna vez en esta casa atropellando a tu hermana? Plácido: (Amistoso) Yo entiendo los ideales. (Matilde sale.. voy.. y que María Luisa está en la acera de enfrente. (Entra Elvira) Elvira: (A Plácido) Matilde te espera en la cocina con los pormenores de Gardel. de visita.8 Principal es. Esa mañana. Pimentel... A los ocho años vendía yerba mate en Montevideo.. dile que te explique el Día de la Bandera. y pido excusas. Ancízar? Ay. ¿Qué es esto. secretario de un comprador de esmeraldas en el río Magdalena. Un hombre del pueblo. Plácido guarda cuidadosamente el disco de Gardel) Plácido: ¿Te vas a ir con ella. y me preparo. suponte con la ametralladora en la mano. Plácido: Es un hombre de ideas avanzadas. antes de que tú me entregaras esta iluminación. Pío: Matilde. Plácido: (Entusiasmado) ¿Con la hoz y el martillo. Plácido: ¿En serio.. ¿dónde está Elvira? Plácido: Pío.

¡qué mierda de vida viven. explico y reparto pedazos de mundo. hablándote de mi clandestinidad. (Pausa) Elvira: Judas. un australiano falsificador.. Se limitó a saltar sobre la narrativa romántica. Elvira: (Pausa) ¿Cómo sabes? Pío: (Pausa) No la envié nunca. hijo. una explicación cualquiera. a veces.. de Eça de Queiroz y una edición ilustrada de la Biblia. Romain Rolland hablaría con . Elvira.! Así pasó con María Luisa. Me acerco a la gente y cinco minutos después estoy explicando algo...! ¡Y no encontré nada! ¡Páginas y páginas.. de Alejandro Dumas.. ¿dónde están los incendiarios de esta sagrada mierda? Y me dijeron: ¡Lee!. ¿cómo mierda creo en Dios. ¡Pero desde ese día tuve miedo! ¡Me orinaba en la cama de puro miedo! ¡No me atrevía a cruzar el patio después de las once.... Se subió a la pila de libros.. y pienso que allí debe existir otro como yo.! ¡Nadie me pide explicaciones! ¡Nadie se interesa por mis explicaciones.. Elvira. ¿miedo a qué mierda? Y yo te diré. El crimen del padre Amaro. con una fiereza inexplicable. por no vivir medio metro más allá. Y aunque lo supiera. y yo pido perdón por ser testigo de esa tontería. Elvira: ¿Quieres dejar a María Luisa? Pío: No lo sé. ¿qué puede importarle? Elvira: ¿Y mi hermana? Pío: Vendré a buscarla esta noche. un vendedor de soluciones. o en la cocina! Tú me preguntarás.. respondo. dejé de creer en Dios. por hablarte de un lugar lejano. Pío: ¡No hay Señor misericordioso! ¡Estás en el mundo.. Pío? Y yo cerré los ojos y me vi en la calle de Gato Negro con los libros y la infinita seguridad de estar equivocado. y hubo un error en la lista de pensionados! Aura Celina me lo dijo. Y aquí estoy.. buscando una clave. Porque.. para que ella pensara que Romain Rolland cabía en el panorama de Gato Negro. o en el comedor. El coche número 13. y no hay Señor misericordioso! ¡Yo te podría decir que soy comunista por la cojonudez del Manifiesto. una respuesta. si me provocaba la imagen de Santa Rita? ¿No comprendes que me expulsaron de la vida? Elvira: Alabado sea el Señor misericordioso. entonces le dije que iba a escribirle una carta a Romain Rolland. Elvira: ¿Y la carta de Romain Rolland? Pío: No va a contestar.... Dile a María Luisa que venga. maldita sea.. Pío: A veces me provoca salir corriendo y no volver más.. yo me pregunté. por el hígado de Marx y la cabeza de Federico Engels! ¡Pero soy comunista.. me dejó una carta explicativa.. (Larga pausa) Elvira: Tengo jaqueca. La dama de las camelias.. No quiero saber que está en la acera de enfrente. un fabricante errático. con tus manos. ¿Qué hacemos. cocinera de la pensión Bolívar donde murió mamá! ¿Y sabes por qué se ahorcó mamá? ¡Porque redujeron el presupuesto del Ministerio de Sanidad. y en lugar de hablar. Pío: Ni siquiera sé dónde vive Romain Rolland. (Breve pausa) ¡Leí los libros de aquel patíbulo que mamá había hecho en su dormitorio... ¡Un error en la lista de pensionados y tres quincenas sin el dinero! ¡Murió de vergüenza. miedo a que me explicara por qué lo había hecho. por temor a encontrarla bajo el limonero.. En ocasiones veo el mapa de Australia. Elvira: ¿Y adónde vas a llevarla? ¿A la pensión Bolívar? Pío: A lo mejor nací cincuenta años antes de lo debido. me he sorprendido a mí mismo. y ni siquiera...! Y entonces. de Xavier de Montepin. Los miserables. riéndome al contarlo.. con la única intención de que me perdonen. y nada! (Pausa) ¡Ingresé en el seminario arquediocesano y comencé a masturbarme todas las noches! ¡Y un día me descubrieron en una lascivia con la imagen de Santa Rita! ¡Y me declararon loco y atormentado! Entonces. Miedo a no inventarla.. por la declaración de Aura Celina Sarabia..9 Amontonó en el suelo.. Ahora parece un chiste y. como si me dieran pena. Pío? ¿Cuándo nos vamos.. Pío? ¿Cuándo nos casamos. en alguna calle de Sidney. Y me provoca gritar: ¡qué mal viven!. con tu lengua.. Inaugurar un koljosz en Guayana y callarme la boca. O a lo mejor se me extravió el mundo. de Víctor Hugo. Miedo a terminar en la misma viga y bajo el mismo techo. La gente me ruboriza...

Es como el cantar de un manantial. Voz Gardel: Rubio coctail que emborracha.10 Stalin y Stalin era el koljosz de remolachas en Ucrania.. Yo estaré muerta. Voz Gardel: Mary. Matilde: ¿Y cómo vas a ir vestida? Elvira: Cualquier cosa. Matilde y Voz Gardel: Turba mi soñar el dulce hechizo de Peggy. Gardel y Plácido: Frágiles muñecas del olvido y del placer.. Peggy.. Peggy. Cabecitas adoradas que vierten amor.. pregunto.. así es Mary. Rubias de New York. como un cascabel. Plácido: (Grita) ¡A las estrellas! ¡Óigase bien que dice: a las estrellas! Voz Gardel: Yo no sé vivir sin ellas. Voz Gardel: Cabezitas adoradas. (Rubias de New York se escucha a todo volumen en el salón de las Ancízar) Voz Gardel: Mary.. . y el Ecce Homo detrás de la puerta.. Plácido y Voz Gardel: Su melena que es de plata quiero para mí. El tocado de flores es lo apropiado. Plácido! ¡Esta noche.. Betty. Matilde y Voz Gardel: Tiene el fuego de una brasa tu pasión.. Matilde: (Grita) ¡Tan lejos.... Rubias de New York.. Peggy. al final. (Elvira y Plácido bailan el fox trot) Voz Gardel: Es como el cristal. Es como el cantar. Matilde: .. Elvira: Frágiles muñecas del olvido y del placer. Betty. Elvira: Me gustan las flores... Plácido y Voz Gardel: Deliciosas criaturas perfumadas. ¿Qué pasa? Elvira: Nada.... verdad? Elvira: Vivimos tan mal. honda como el mar... quiero el beso de sus boquitas pintadas. Pasarán cincuenta años y será una gran noche..... cuando él está en el barco y ella sube la pasarela.Rubias de New York.? Elvira: Como Mary. de labios en flor... en la gruta. (Entra Plácido) Plácido: (Canta) Mary. Matilde: ¿Cómo Rubias de New York. Su mirada azul. Tan lejos.. van a estar sentadas las tres rubias de New York! Plácido: (Mientras dispone el disco) Es como el cristal la risa loca de Julie.. de un manantial. Matilde: Plácido dice que si llegamos temprano a lo mejor podremos saludarlo en el camerino. (Entra Matilde.. Matilde: ¿Y María Luisa? Pío: Voy a buscarla. Ríen su alegría..... Matilde: Yo no sé vivir sin ellas. que vierten amor.. Matilde: ¿Y María Luisa? Plácido piensa que no va a ir. Julie. Elvira.! ¡Coño!. con los helechos y los canarios.. (Pío sale) Matilde: ¿Con el turbante... Matilde. Betty y Julie. (Elvira abraza a Matilde) Matilde: ¿Te sientes mejor? Elvira: Sí. Elvira y Voz Gardel: Dan envidia a las estrellas.. Matilde: ¡Dan envidia a las estrellas! Elvira: ¡Yo no sé vivir sin ellas. quiero el beso de sus boquitas pintadas. El turbante no me gusta. Elvira: Turba mi soñar... Matilde: ¿Como Margarita de Borgoña en la Torre de Nesle? Elvira: Como Genoveva de Brabante... Elvira: Dan envidia a las estrellas. Elvira: Estará ocupadísimo. Pío Miranda.. Peggy. como un cascabel. Elvira y Voz Gardel: Si el amor que me ofrecía. Elvira: ¿Cuál turbante? Matilde: El de la cabeza. Julie. y seguirá siendo una gran noche. el dulce hechizo de Peggy. Son más tú.! Plácido: Mary. Betty y Julie de labios en flor. Cabecitas adoradas que vierten amor.. la risa loca de Julie. su mirada azul.. Plácido: (Grita) Gardel es tan alto como el general Gómez. Se ha puesto el traje blanco de organza con lacitos negros) Matilde: ¿Cómo se ve? Elvira: Un sueño... Plácido: Deliciosas criaturas perfumadas. honda como el mar. Betty y Julie. cuando amanece.. Elvira: María Luisa va a ir y esta noche será una gran noche. sólo dura un breve día.. Peggy... ¿Qué estupidez.. Matilde: ¡Pon el disco. Peggy. ríe su alegría... Vivimos tan mal...... verdad? Elvira: (Distraída) ¿Ah? Matilde: Con el turbante. en la sexta fila del Principal.. Matilde: Yo pensé en Tango bar..

. sus asperezas.. En Ucrania. ¿entiendes? Nunca lo he visto desnudo. Hay campos de remolacha y actos culturales en la noche. Pero está aquí todos los días a las doce y media..11 Voz Gardel: Es como el cristal. después de la acción de Pío) María Luisa: Tenía que ser así. ¡Hace tanto frío. Elvira: Tendrás que llevar un abrigo.. ¿Es tu vida.. (Se renuevan los cohetes en el zaguán de las Ancízar) Matilde: (Desde la puerta) ¡Vamos. no recordamos . uno tras de otro. quiero el beso de sus boquitas pintadas. Es como el cantar de un manantial. Me parece increíble mi propia adivinanza. avergonzado del almuerzo. ¿Verdad... vamos! Plácido: Que nadie diga que no fuimos agradecidos. Plácido. Plácido! (Plácido y Matilde salen. (Pausa. ocho años. En julio.! María Luisa: Yo no sé de la revolución. Tampoco es tan difícil. Todo hombre tiene una miseria.. María Luisa: Es hermoso allí... tanta costumbre Elvira: Te comprendo... María Luisa: (Súbitamente angustiada) ¿Qué les pasa? Elvira: Nada.. pero es como si lo hubiera visto. que no supimos reconocer la gloria de un hombre.... Elvira: Después de todo.. nada más. María Luisa. Frágiles muñecas del olvido y del placer.... A veces pienso que no va a volver y me da miedo... La ciudad está de fiesta. Una vez al año... Pausa. provisionalmente. él me lo explica.. honda como el mar. Elvira: ¿Tan lejos? María Luisa: De visita. Pío? Hemos hablado y nos hemos disculpado.. Elvira. por si acaso llega a esta casa la carta de Romain Rolland. Elvira: Sí. de domingo a domingo. Larga pausa. Elvira: ¿Y cómo vas a hacer para cultivar remolachas? Tú nunca has cultivado nada. (Las explosiones de los cohetes se acercan) Pío: En 1947.. esta noche te vas a ir con La Pasionaria a la calle de Gato Negro. Elvira: Es culpa de Bertorelli.. Y si quiero saber algo. (En la calle se escuchan los cohetes municipales que anuncian la llegada de Carlos Gardel y el consiguiente júbilo de la población) Matilde: (Eufórica) ¡Cohetes. Elvira... y la gente se reúne en la casa central del koljosz.. Pero estas cosas cambiarán cuando haya una bandera roja en el Capitolio.... Elvira: No me digas nada y dame un abrazo.. Ahorro y te envío el pasaje.? María Luisa: .. verdad? María Luisa: ¿Qué voy a hacer si me quedo aquí? ¿Visitarlo en la cárcel? Elvira: De ninguna manera. Con el tiempo. Plácido y Voz Gardel: Deliciosas criaturas perfumadas.. María Luisa: (Llora) Mi hermana grande. Matilde. Stalin impone la medalla del trabajo. diciéndome que no quiere molestar.. y ha habido tantos silencios después de sus palabras... Elvira: Puede ser. Pío? ¿Quién sabe si la revolución es un sonido? De cualquier manera. sus ternuras.? Elvira: ¿Qué. como un cascabel. la risa loca de Julie. Pío: Vengo esta noche. María Luisa: Aprenderé. Ríen su alegría. Nos hemos sentado tantas veces en ese sofá. su mirada azul... Elvira: (Pausa) Así es. Pío: A veces tarda el correo. Y a veces me maravilla saber de mí... ¿Podrás creer que no me ha tocado nunca? En realidad. María Luisa: ¿Y quién sabe si tú. Matilde y Voz Gardel: Turba mi soñar el dulce hechizo de Peggy. después de Gardel.Puedas ir. María Luisa: He aprendido a escuchar su voz. Te dan las semillas y las hundes en la tierra. Elvira. Pío sale. Entran María Luisa y Pío) Elvira: ¿Por qué no vas a ver los cohetes. No te olvides de darme la dirección. Todos los días. crecen. (Elvira y María Luisa se abrazan) María Luisa: (Dentro de todo) Total....... María Luisa: Nos conocemos demasiado. no nos vamos por mucho tiempo. No me ha tocado nunca. Yo sé de mí. Siete...

suponte y te revuelcas fracasadísima en las palabras. Elvira: (Corrige) Señora Elvira. qué grandeza! María Luisa: (Alarmada por los gritos) ¡Matilde! Elvira: (Risueña) ¡Tengo veinte años diciéndolo! ¡Aquí no se ha visto nada semejante! ¡Aquí se detiene el viento. Matilde: Fue claro y diáfano.. cara a cara! ¡Mañana llegaré a la taquilla a las diez y media... Lepera: (Llama) ¡Carlos! ¡Llegamos! ¡Acá es! (Pausa) Elvira: Perdone.. Vienen del Teatro Principal. Bertorelli.! Elvira: Contesté. le diré: Consúmome de la pena. caramelo. lágrima. después de asistir a la apoteosis de Gardel.? María Luisa: (Completando las históricas palabras de Gardel) ..el honor de venir acá esta noche después de mi presentación en el Principal? Matilde: (Emocionada) ¡No puede ser! ¡No puede ser! ¡No puede ser! (A Elvira) ¿Y qué contestó la distinguida dama? Elvira: (Con falsa afectación) Ya lo dije. Vivimos para un día donde habrá justicia y se repartirá el mundo.. pero ayer estuvo Gardel en mi casa y hay ciertos compromisos que imponen una ligera tardanza! ¡No creo que esta desazón burocrática entorpezca la marcha de las comunicaciones nacionales! ¡Si así fuere. Matilde: (En el juego) ¿Podría tener. caballero? . desde la entrada y antes de encenderse la luz) ¡Es que no te lo pueden contar! ¡Reúnes a los escribas y a los fariseos de Jerusalén. (Grita) ¡Tutankamón! ¡Tutankamón! María Luisa: Matilde... y no te lo pueden contar! (En el patio) ¡País.. distinguida dama. cuando ese hombre abra la boca y diga! ¡Porque no es el canto ni el repertorio! ¡Es él! ¡Y lo que emana de él! ¿Le vieron los dientes? ¿Qué dije yo de los dientes? ¿Se ha contemplado alguna vez en el planeta una porcelana semejante? ¡Es un espejo lo que tiene en la boca! Matilde: Viene alguien. y cuando esa alimaña alce los ojos por debajo de la visera y me pregunte por mi tardanza. María Luisa?.. y al doctor Fortoul y al doctor Vallenilla y les pides el cuento de esta noche.. Elvira?.. la puerta está abierta Elvira: ¿Qué deseaba? Lepera: ¿Vive aquí el señor Plácido Ancízar? Elvira: Sí. baja la voz. terciopelo.. cadena y perro lobo! Y me dieron ganas de subir al escenario con la única intención de rescatarlo de las aguas al igual que la madre de Moisés en el Penúltimo Testamento... o tal vez a las once. yo me sentí una vestal de bandeja. (Larga pausa. y te dice. ¿verdad. antes de mi desmayo. Segundo tiempo TUT-ANKH-AMON La sala y el patio de las Ancízar a las doce de la noche. Elvira enciende la luz de la sala. ¡Dios del Sinaí! ¡Qué humedad de hombre! Elvira: ¡Ahora quiero ver a Bertorelli.. como un camello en la arena del Nilo. tañido. María Luisa: ¿Y si invita a alguien más? Había tanta gente esperándolo. Con ella.... Elvira: ¿Por qué? Vienen él y Lepera solamente. ¿ah.12 nada. Matilde: ¿Por qué? ¿No me contaron las monjas en el colegio catorce veces la historia del centurión renegado y el lanzazo? María Luisa: ¡Elvira. (Cita a Gardel) Señora Elvira. Me llamo Gardel. ¿y a qué debo esta distinción.! ¡Absoluta y definitivamente ebria! ¡Tutankamón! ¡Tutankamón! ¡Cuando cantó Tuth-ankamón. honorable superintendente! María Luisa: No creo que haya suficientes copas.. como la Borgoña en París! ¡Ebria. y de pronto entra Lepera en el la sala de las Ancízar) Lepera: Disculpen. bruñido. muérome y extíngome del pudor. Matilde: ¿Y por qué voy a bajar la voz? ¡No quiero bajar la voz! ¡Quiero que me oigan! ¡Quiero que se despierten! (Grita) ¡Tutankamón! ¡Tutankamón! ¡Qué maravilla es Tutankamón! María Luisa: ¡Pero estás loca! Matilde: ¡Ebria.. cuando entró por esa puerta a las dos y treinta de la tarde. cristal.. han entrado María Luisa y Matilde. dilo. Matilde: (Grita. y elige su mejor sonrisa) Gardel: Buenas tardes. No voy a repetirlo otra vez. ¿Quién es usted? (Entra Gardel.

te vas a ir esta noche? María Luisa: Sí.. Pienso y nada más. me quedaré allí. como tú con Galarraga. Elvira: (Como Gardel) Porque esta casa se parece a la de mi madre en Buenos Aires.. Elvira: Esta noche se despejarán las incógnitas. no me digas que no tengo razón. Matilde: Tengo unas profundas ganas de orinar. y dijo: Señora Elvira... por dentro. Matilde: (Mientras sale) Háblale de flores. de padre francés sospechoso y madre argentina decentísima. mientras tanto. Matilde: (Como Elvira) Sería un honor. Elvira: ¿Y ahora? ¿Qué vas a hacer ahora? Tengo los mismos diez años oyendo hablar a Pío.? María Luisa: Vendré por ella. (Breve pausa) Elvira: María Luisa. ¿Cómo puedo recordarlo? María Luisa: Yo tengo treinta y seis. Ese hombre no nos pertenece... tuve un pensamiento. Y quiero saber de ahora. freiré algo. Elvira: Santa Ana parió a María.. Elvira: No. María Luisa... Es hoy.. háblale de flores. no grites! Elvira: Mordió una hoja de helecho. Pausa) Elvira: ¿De verdad. Matilde: (Como Elvira) ¿Y a qué debo esta distinción? (Como Gardel) Señora Elvira: vengo de New York y me siento agotado. No lo voy a soportar.. Matilde: ¡Quiero oír lo que dijo de la casa! María Luisa: ¡Matilde. No soporto una recepción más.... si viene. Me gustaría que alguna vez alzaras la cabeza y vieras el cielo. buscando mejores horizontes. había algo y era así. Y será como todo el mundo. ¿No es así? Elvira: Galarraga se emborrachó y decía poemas y hablaba de una empresa de fluidos.. van a terminar esta noche. Sé de este jueves como de nada en la vida... demasiado natural. me miró. María Luisa: Tiene un brillo increíble.. no sé. Elvira: Ve.. exactamente. Y cuando pasó. le extrañará mi petición.. En ocasiones hay estrellas... María Luisa: ¿Y no será india la madre? Elvira: Blanca y rubia como la duquesa de Alba... sin remedio.. Matilde: (Insiste) ¿Y a qué debo esta distinción? María Luisa: Pío va a llegar de un momento a otro. no me digas que no tengo razón. tan simples como antes y después. cuando llegamos de Montevideo. si no es molestia. (Sale Matilde apresuradamente. Esta noche. María Luisa: (A Matilde) ¿Te diste cuenta del pelo? Elvira: Entre otras cosas.. Matilde: ¿Y si viene? (A Elvira) Júrame que no le vas a decir nada.. como Santa Ana. Matilde: ¡Esta noche.. Bendito sea Dios. Elvira: ¿Y tu ropa. donde le conocieron por el apodo de El Morocho.. mejor dicho.. en dos movimientos. compartir esta noche con ustedes. y al final había algo. María Luisa: Elvira.... María Luisa: No lo sé. .. me decía a mí misma. como si el sol se reflejara en su cabeza. Elvira: (A María Luisa) Celebramos un prestigio y cuatro copas de champagne... por un azar del destino......... Y es así.. porque era un dolor espantoso... llegó a Montevideo. se residenció en Buenos Aires.13 Elvira y María Luisa: (Susurran al mismo tiempo) La politesse... Galarraga fue al día siguiente.. y después. Quién sabe si la historia del Uruguay es cierta. María Luisa: Tengo diez años con el olor de este día... mujer. (Entra Matilde) Matilde: (Insiste en su imitación de Elvira) ¿Y a qué debo esta distinción? Elvira: (Alegre) Fue un 11 de junio de 1935.... Elvira: Lo juro. Un brillo peruano de mediodía en Lima. nunca supe qué.. Por lo que más quieras. Diez años. la politesse. sin partida de nacimiento posterior. pero quisiera.. esta noche. A los tres años.... cuando llegó Carlos Gardel a esta casa y Elvira Ancízar dividió su vida en dos etapas o. y a los cinco..... de después. María Luisa: (Divertida) Dios mío.. Viviremos en una habitación.... Yo tenía veinte años...! Elvira: ¡Y resplandecerá la verdad! Fue engendrado en Toulouse. señor. estamos locas.

Lo presiento. Peggy. Es una manera de vivir. Guillermina y sus caprichos.. (Salen Elvira y Matilde.. Después es fácil. por buenas.cuando nos dedicó Tutankamón. Se llama: Tutankh-amón. (Breve pausa) ¿Y su novio? María Luisa: ¿Cómo sabe. Matilde: ¿Vendrá. Me dieron ganas de llorar. Elvira: Y nadie lo supo. (Y con paso grácil.. María Luisa: (Continúa) ... No se moleste.. con la pequeña Guillermina. ¿No es increíble mi madre? María Luisa: ¿Es argentina? Gardel: No lo sé... María Luisa: (Trémula) Toda la casa está llena de Vetiver.. Matilde: (Pausa) ¿Y después del silencio? María Luisa: Volvió la cabeza y nos miró.. quiero dedicarles un shimmy cariñoso..una ciudad que siempre quise conocer y a la que llevo en mi corazón desde hace muchos años. Entra Gardel. María Luisa: ¿Usted cree? Gardel: ¿Por qué no? (Ríe) Hace un trimestre en París me decía Romain . porque Julie murió en 1928. Elvira: Y cantó Tutankamón. declara que esta casa se parece a la de su madre. por lo que he oído. Matilde: Agonizo y muero. por gentiles... Una pausa. ¡Dios de mi vida! ¿Dónde puedo escribir esta fecha? Haría falta una pirámide.. me siento feliz en Caracas. Matilde: Aleluya. Matilde: (Lúcida) Y no hemos puesto el mantel. claro está. Peggy y Betty. Elvira: Julie es tu madre. María Luisa: (Balbuce) ¿Y quién es Guillermina? Gardel: La reina. Betty. María Luisa: (Compartiendo la alegría) Fue tan hermoso en el teatro. Elvira? Elvira: De un momento a otro.... y dijo: Esta tarde conocí a tres personitas de las que me llevo el mejor recuerdo. Y falta Julie.. me siento feliz en Caracas. Gardel: (Con la acción) Se busca el centro del mantel y se hace coincidir con el centro de la mesa. (Y súbitamente el mantel queda dispuesto con increíble rigor) Gardel: Lo aprendí en Holanda. ante aquel asombro) Gardel: (Después de oler el mantel) Vetiver. y tu madre nos miraba desde el Empíreo. como si la felicidad fuera su asunto en aquel nuevo Egipto.. Un intelectual. el primer latinoamericano trascendental desde San Pedro Claver. Yo pongo el mantel. y dijo: Querido público de esta noche. y desde ese día hay flores en su tumba y minutos de silencio.. Matilde: Mary.. María Luisa: Medio teatro lloraba en ese momento. Y después hubo un silencio. ¿Podrá creer que no lo sé? (Gardel coloca las servilletas en los distintos puestos) Gardel: Lepera y Plácido traen el vino. María Luisa: Y a ellas. Y él esperó y esperó y esperó. Sin hacer ruido se acerca a María Luisa) Gardel: ¿Me permite? (María Luisa se vuelve. hasta que desaparecieron las toses y los murmullos. Matilde: (Cuenta) Mary. (Nostálgico) Guillermina y sus manteles. María Luisa: Mary y Peggy van a la cocina y traen las copas. porque vi al mundo como un planeta redondo donde la Providencia nos deparó un rincón y un nombre. Gardel se acerca al mueble de las Ancízar y consigue las servilletas) Gardel: Mi madre dice que las servilletas deben duplicar el número de los invitados.14 Matilde: ¿Y cómo hace una para no gritar? De pie.? Gardel: Plácido me habló de él. sobre estos mosaicos.. como si todas las cosas terminaran allí... Gardel: No es molestia.. María Luisa: . María Luisa busca el mantel y con exacta sabiduría cubre una mesa que han dispuesto para la trascendental ocasión. reprimiendo un grito. Lo sé. Gardel: ¿Tú eres María Luisa? María Luisa: Ancízar... Aquella envidia comiéndoselos a todos. Elvira: Y allí me brotaron las lágrimas.. María Luisa: Hubo un silencio y la gente pensó que iba a ocurrir algo muy especial.. (A María Luisa) ¿Dónde están las servilletas? María Luisa: En el mueble..

. supongo. ¿Verdad? Gardel: (Levantando la maleta de Pío) ¿De viaje amigo Miranda. hombre feliz. Sí... Regreso en un momento. (Displicente) Rolland y sus manías (Pausa) Amo esos días lluviosos en París.. y me veo cantando filigranas y yira y yira sin la menor vergüenza. qué sé yo. Hace calor. creo que es por la bufanda. Es suya. esta vida de burbuja.? ¡Qué detalle! Y antes de partir a la dura carretera. y todo lo demás es fantasía. ¿no es cierto? María Luisa: Si me permite.... Gardel: ¡Nunca ha estado! Qué lástima..... ¿Conocen acá a Mahatma Gandhi? María Luisa: No.. en un sentido cartesiano. (María Luisa sale en dirección a la cocina) Gardel: Déjame verte. María Luisa: ¡Dios mío. ¿Conocen acá a Romain Rolland? María Luisa: No... Pienso.... (Ríe) Iba a decir: «Me decía».. ¿Nunca ha estado usted allá.. Buscaba a Plácido... ¡Encantado! Pío: Pío Miranda. ¿para qué sirve el hombre.. (Perplejo) María Luisa. Y me digo: ¿Para qué vives. ¿Las llamo? Gardel: No turbemos la intimidad de dos damas. Gracias. ¡Carlos.. ¿Qué hace él aquí? María Luisa: (Intenta una explicación) Estábamos en el patio. No me preguntes cómo..... la puerta estaba abierta y desde la calle vi los helechos. Quería un retoño de helecho. (Pausa) .. voy contigo. Gardel: Gracias. Pío Miranda.. y de pronto lo vi salir. no le he preguntado por Elvira y Matilde. Se toca la frente. Gardel: Qué pena. Había mucha gente en el vestíbulo del Majestic. Lo vimos.. muy angustiada) Permiso... Una sola pregunta.. Carlos! Así me dice cuando cometo una descortesía..... así. Queda en buena compañía. lo vimos... Carlos.. María Luisa: Pío.él es Gardel. desde luego.. no lo sé..? Gardel: (A Pío) ¡Si ya nos conocemos! ¡Tiene media hora hablándome de usted! (Estrecha vigorosamente la mano de Pío) Gardel. después de todo. (Se quita la bufanda) Guárdela. (Pausa) Volvamos a la noche. Gardel..! Están en la cocina. Hay una pregunta.? María Luisa: No. Gardel: (De nuevo. enchanté.. Carlos.. (Observa a María Luisa) ¿Por qué tiembla? María Luisa: ¿Mía. (Corrige) . esta noche? ¿Por qué nosotras? Gardel: Cosas técnicas de Lepera.. Y le dije. ¿Por qué vino aquí? ¿Por qué. Elvira y yo.. porque. (Pausa) Disculpe. con esa típica angustia de Lepera ante los contratiempos. Gardel: ¿Dónde trabajás? Pío: En una escuela nocturna.... como si algo grave estuviera a punto de pasar y la gente se quedara en silencio.. María Luisa: Perdóneme. un micrófono. ¡Galán! María Luisa: ¡Ni siquiera he podido avisarles a Elvira y a Matilde! ¡No me lo van a perdonar nunca! (A Gardel.. Gardel: Me decía el buen Rolland bajo un alero en Montparnasse: cher Gardel.. el sonido de la guitarra. (Entra Pío Miranda. me pellizcaría una oreja.. y no hay damas en las cercanías. Gardel: Tiene razón... (Eufórico) ¿Y qué.15 Rolland.! ¡Me olvidé. que hay hombres como vos.. una entrevista con la amada. y pienso.... Cuando llegamos aquí.. (Palmotea a Pío) ¡Qué bella novia tienes! (Airoso) Hay algo apresurado en este país. que . Miranda? O machea y la colgadura se endurece o piensa y la colgadura se ausenta. Nunca ha estado. decía Mahatma Gandhi..... ha terminado por impresionarme. ¿No es aburrido? María Luisa: (Perpleja) ¿Rolland? Gardel: El futuro. Trae consigo una maleta) Pío: (Protesta) Van a robar un día...! ¡La didáctica! A veces me acuesto. Como si todo sucediera en un momento. que.. el de las manos largas y las uñas pulidas! Pío: (Después de dejar caer la maleta) ¿Gardel. ¿verdad? Y de pronto.. palmotea a Pío) ¡Pestalozzi.querido Gardel. (Corrige) Dios mío... Carlos.. pasión) ¿Cómo andás en la vida? Pío: Bien. Si mi madre estuviera conmigo. Carlos. Gardel: (Cordial) ¡Como el duodécimo del Vaticano. digo..... llevamos dos mil años confiando en el futuro. pero no quiero parecer pedante..? Gardel: No hay preguntas después de un regalo. Babel y los idiomas..

el gobierno popular lo invitará nuevamente a la ciudad de Caracas a un recital gratuito y en la Plaza Bolívar. Elvira y Matilde. héroe de la Guerra de la Independencia. cuyos restos reposan en el Panteón Nacional y son nuestro único orgullo. María Luisa. Pío. porque. porque no es posible recibirte con las buenas noches de cada día. queremos darte la bienvenida y decirte que hemos visto todas tus películas y escuchado las canciones que estuvieron a nuestro alcance. el dolor de cada personaje que has interpretado. la incomodidad de Tango bar. Y en nombre de estos recuerdos. Disculpa la humildad de nuestra casa y nuestra torpeza en atenderte. en Nicaragua y fundamentalmente en la república de El Salvador. Gardel: A veces dudo de mi voz. hasta esta noche de gloria. De lo contrario.16 te agobia? Pero al final duermo. Sabemos de tu madre y de tu padre en la lejana Francia y de tus peripecias en el Uruguay. permítame decirle que hemos soportado durante veintisiete años una brutal dictadura. me alegra que la presentación haya sido positiva. Pío: Su presencia en esta casa es un gesto afortunado propio de un gran artista popular. (Pausa) ¿Canté bien.. Matilde! ¡Aquí estoy. hasta recordarlas palabra por palabra. verdad? Gardel: Un viaje terrible. y ocurrirá. ¿cómo se puede dormir después de entender que existe la república de El Salvador? Pío: (Tímido) ¿Le parece? Gardel: Rotundamente. Elvira. el general Ancízar.... Pío? Pío: Lamentablemente. la tisis de El día que me quieras y el asombro de El tango en Broadway. Gardel: (Recibe la espiga y la besa) Y yo la recibo y la beso y la devuelvo a la tierra y prohíbo que se toque. Gardel: Pero. Aunque a veces me asalta un terrible presagio. Pío grande. (Larga pausa) Pío: (Sobreponiéndose a la solemnidad del momento) Creo que es tiempo. no pude ir al teatro. ¿se va la dulzura? María Luisa: (Maravillada) ¿Yo? Pío: (A Gardel) Señor Gardel. estuvo toda una noche hablándome del diafragma. Pío: ¿Quién es Enrico. (Inspirado) Que nuestro pueblo se muere de hambre y de paludismo mientras los jerarcas del régimen derrochan el dinero a manos llenas. voy a tomarme unas vacaciones. ¿llegó esta mañana. y que las cárceles de este país están llenas de gente decente. cómo. téngalo por seguro. El último autobús pasa a las doce y media. Pero que en todas partes hay un espíritu combativo que en poco tiempo logrará imponerse al recobrar las masas una definitiva conciencia histórica bajo la conducción del glorioso proletariado nacional.. Matilde. Cuando esto ocurra. El gordo Enrico. como dicen en la ópera. como si el diafragma fuera un sentimiento.? Gardel: (Disculpándose) Caruso. para que su arte pueda ser escuchado por el pueblo y no por la banda de criminales que . y sé que existen personas como vos. De cualquier manera. (Elvira y Matilde exhiben una reverencia que concluye de rodillas en el suelo) Matilde: (Se aproxima a Gardel con una espiga) Y en nombre de esta familia y de mi abuelo. por lo más sagrado de este mundo. Pío. Cuando llegue a Medellín. (Desde la cocina se escucha una hecatombe de copas y platos rotos) Gardel: (Alzando la voz) ¡Suerte. Gardel: Gracias. María Luisa: (Dispuesta) Sí. (Pausa breve) ¿Por qué no fuiste al teatro? Pío: Razones. porque será una manera de permanecer en esta casa.. porque gano cien mil dólares al año. Lamentamos tu infancia desdichada en Buenos Aires. (Besando a las Ancízar) María Luisa. Matilde y yo ensayamos una reverencia en tu honor. nos permitimos ofrecerte esta espiga. en Paraguay. La soledad de Luces de Buenos Aires. Sentimos. Elvira! (Pálidas y temblorosas ingresan al patio de las Ancízar. buenazo como el pan nuestro. no dormiría.. perdón. María Luisa. como si fuera nuestro. símbolo de la fertilidad de nuestro suelo. seguidas de María Luisa) Elvira: (Después de una larga pausa) ¡Nunca lo dudé! Y ahora puedo decir. que valía la pena haber vivido cincuenta y seis largos años y una traición.. Pío: (Después de una pausa) Y.

..! ¡Pío.. ¿Usted ha visto la nieve.. ¿no es lo mismo? Si total. María Luisa: (Por si acaso) ¿A qué dirección? Gardel: Ponga en la carta.. muy largo.. ¿Qué importa? María Luisa: (A Elvira) ¿Ves? ¿Ves lo que te digo? El entiende... (A Pío) Se puede hablar..... nieve así.. por supuesto. Gardel: ¡Pero claro que es así. simplemente. ¿Comprende? Si yo le dijera..... pasa todo junto.... figúrese........ por no hacerle a usted una descortesía.. Buenos Aires.! Plácido y Lepera: ¡Que febril la mirada! Plácido: ¡Errante en la sombra te busca y te nombra! ¡Vivir! (Sin transición) ¡Yo declaro en el histórico patio de los Ancízar.. Tan lejos. Matilde: Amén. Es Gardel.. que es un soplo la vida! Lepera: (Canta) ¡Que veinte años no es nada. pero se parece a un milagro.. grandeza! ¡En el centro de esta casa. Debería darte vergüenza.. Si el problema es de transporte. verdad... Gardel: (Papal) Por favor.. el viaje es largo y no hay tiempo para despedirse... Matilde: Pío..! ¡He llegado. ¿Tengo o no tengo razón? Pío: María Luisa. Lepera viene enseguida. donde pasó a mejor vida el gran Ezequiel Ancízar.... ¿qué importancia puede tener mi vida? Un día. ¿Me comprende? No estamos de acuerdo. Yo sé que no hay milagros....! ¡Vamos a celebrarlo. cuando ocurra. nos vamos a casar... han esperado diez años. Sus Manos. es un milagro. nieve y todo... cómo le diría... escríbame a Buenos Aires. Oigame. mi camarada y yo. ¿Verdad.. (Corrige) Mi compañero y yo. asustadísima. lo más lejos que usted pueda imaginar en este mundo.. larguísimo.. ¿no? Mi camarada y yo. no estamos de acuerdo. no te la lleves! Gardel: (Excusándose) Puedo esperar en la puerta a Plácido y Lepera..... Matilde: Tía María Luisa. Por absolutamente nada. yo puedo solucionarlo.! María Luisa: (Tímida) Yo.? Claro....... y el autobús del municipio pasa a las doce y media.. María Luisa: (A Gardel) Entre otras cosas. santísimo Pío! ¡Estoy aquí.. Mi prometido y yo. Pero. mi hermana y su prometido han decidido marcharse esta noche.. estamos en 1935. . ¿y no te puedes ir mañana? Elvira: (A Matilde) Déjalos. mire. Gardel? Elvira: ¡Claro que lo va a entender! ¿No ven que está aquí todas las noches después de las doce? ¿No ven que se marcha antes del panadero de las cinco y media y el cambio de agua a los canarios? Puedes contarle tu vida y hablarle en pantuflas. metros de nieve. ¿verdad? Y tiene que ser ese día.. con el Lincoln de Pimentel y él puede llevarlos adonde sea.. ¿verdad que no puede ser mañana? (Señala a Pío) Mírelo... donde le corresponde por invitado y por distinto! Después de diez años de amores. Elvira: ¡Usted en su sitio..... (A Gardel) ¿Verdad? (Entran Plácido Ancízar y Lepera con enormes cestas donde hay licores y magnificencias) Plácido: (Canta) ¡Sentir.. ¿se puede hablar con sinceridad? No aquí. que me apena decirlo.. porque.. y..... Sucede que todo el mundo me conoce y mi viejita me guarda la correspondencia........... Carlos Gardel.... Pío: (Mirando a Elvira) Siendo así. decidimos hacer un viaje.. Gardel: Permítame. ¿No es lo mismo? ¡Y quién sabe si mañana llega la carta del señor francés y se van por la puerta grande con arroz y palomita blanca. ¿qué tiene que ver. Gardel: (Espléndido) Por favor.? María Luisa: Yo sé que él lo va a entender.. ¿no es cierto? Gardel: Por favor.. apenas... María Luisa: (Protestando) ¿Y por qué tienes que tomarlo así? Elvira: Por nada.. nuestro abuelo. y llega usted. María Luisa: (A Gardel) Hay un día....17 mayoritariamente llenó hoy el teatro Principal. tendría que contarle mi vida. María Luisa: (Después de una pausa) Pío... No tardan en venir. Matilde: (Desesperada) ¡Tía María Luisa! Elvira: ¡Es la ruta de Caracas a Ucrania con una probable parada en el Limbo para el desayuno! Como se verá. no puede ser mañana. puse el mantel. Pío: Así lo haremos. no aquí. No es nadie..

Plácido: María Luisa. mi memoria. María Luisa... No le hagas caso... como si fuera tacita de oro... (Sentimental) Cuida ese virgo..! ¡Esta noche! (Enlaza su brazo con el de Gardel) Colgada aquí. ¿te puedo llamar Carlos.. (Huele a Gardel) Gardel: (Conmovido) Así eras.... ¿Cómo hago para recordarlo todo dentro de mí? A ver.. excrecencia. no se la lleva nadie de esta casa sin mi consentimiento!... con el Redentor... la futura. Dios mío....! (Ríe) Se van en el Lincoln de Carlos Romualdo. (A Plácido) O moderas los tragos que has tomado o te vas a dormir... cuando tú eras un niño. cantó Volver? ¿Explicándole el materialismo a un zapatero? ¡Volver.. cumple tu promesa! Calladitos.. Elvira: (Indignada) ¡Plácido! ¿Qué palabras son ésas? Plácido: (Recapitula) Elvira. detritus. porque es un virgo Ancízar...... Y tú besaste la espiga y la devolviste a la tierra. Matilde... Carlos. Plácido: No he querido ser ofensivo.. Uruguay.. Lepera: Que ibas a cantar una canción..... del brazo de la historia.. planchadora. Lepera: ¡La casa propone un brindis! Matilde: (Eufórica) ¡Así se habla! Elvira: (Con repentina alegría) ¡Dios mío de mi vida... la abandonada. a este Miranda.. calle del Cañón de Arcole.. María Luisa: ¡Matilde! Plácido: (Agresivo) Se van.. y hay un héroe de la independencia por el medio... Elvira.. Gardel. yo sabía. la etérea.. no es una noche afortunada... Como verán.. después de esta memoria del teatro Principal.... y yo estaba en la cocina. si este servidor aquí presente concede el permiso. prometió..! ¡Aquí van a tener que abrirle otra fecha a la historia! ¡Cómo cantaste! (Lepera coloca las cestas en la mesa del patio) Plácido: ¡Pío! ¿Cómo es posible que no hayas asistido? ¡Yo te tenía reservado un taburete en las bambalinas..... la abandonada.. (Recapitula) Elvira.. Elvira: (Recobrando su autoridad) Y se acabó.. ñinguita. el poder... María Luisa: Pío. para oler a poquito de esperanza.. ahora estoy cansado.... ¿Es cierto o no es cierto? ¡Qué lo diga aquí.. después del nacimiento en Toulouse. donde estará hasta el día de mi muerte. Plácido: Que ibas a cantar El día que me quieras.. Salí.. Carlos.. que esta es la noche más grande vivida por este humilde servidor. Valle Edén. antes de este mensaje. Charles Romuald! ¿Es cierto o no es cierto? Gardel: (Divertido) ¿Qué prometió Lepera? Plácido: Lepera.. ¿Cuántos son? ¿Cuántos somos? (Inicia una cuenta) Elvira.... Pío. dedicado al marxistaleninista. quiero llevármela en el cajón del horizonte.... la futura. verdad? Yo. la tránsfuga. Matilde: (Fastidiada) Tío Plácido. y te llamabas Carlitos Escayola. con tu permiso. a olor tuyo... aquí.. Gardel: (Disculpándose) Más tarde.. era así. entraste por esa puerta. en Tacuarembó. hijo de padre desconocido y de Berta Gardés. yo. (A Gardel) María Luisa se va esta noche. a quien acabo de darle permiso para que se vaya esta noche con mi hermana y tome. yo no era nadie antes de conocer a Miranda. Gardel: (Curioso) ¿Quién abandonó a Elvira? Elvira: (Displicente) Estamos hablando del día de la rana peluda en 1902... veremos. como quien dice...! ¿Cuándo vas a apagar el farol? ¿Cuándo vas a distraerte? ¿Cuándo vas a dejar esta contrariedad del planeta? (A Lepera) ¡Leperita. Pío? Pío: No importa.. Lepera: (Por las cestas) ¡Champagne y vino.. Lepera: ¿Quién me ayuda con el champagne? . ¡porque a mi hermana. ¿verdad. la abandonada. Matilde te entregó la espiga que simboliza la fertilidad de nuestro suelo. porque ese día. y mi amigo Miranda. Matilde.. María Luisa la etérea.. aquí presente...... ¡ya hablamos de eso... Pío lo sabe. para mí..18 mejor conocido por «El Tigre de San Rafael».. para oír esta dialéctica! ¡Pío! ¿Dónde estabas? ¿Qué otra posibilidad tenías para esta noche? ¿Dónde estabas cuando el ciudadano aquí presente. Matilde. Pío Miranda..! Y que traigo una melancolía prácticamente filosófica..... número 4. Quiero decir..

..! María Luisa: Señor Gardel. Lepera.. Elvira: (De pronto) No sabes hablar. verdad? Gardel: (Aplaude) ¡Bravo! María Luisa: (Con mayor osadía en la pronunciación) .. (Explica) Le escribieron una carta a este caballero Rolland. Gardel: Así es.. María Luisa: Y.. digamos. ahora o nunca.. abusando de su confianza.. María Luisa: . estamos en el cariño.. la cuestión es muy simple.. Gardel: Con muchísimo gusto... no?.. Si lo tenemos aquí con nosotros. de. ¿me permite llamarlo así... Pío! Gardel: ¡No faltaba más! ¿Cuál favor. Elvira: ¡Señor de los Ejércitos! ¡Ya hace un rato. (A Lepera) ¿Te acuerdas....... de Ámsterdam? Gardel: No. no mucho tiempo...! Lepera: Si supieran que ese hombre aquí presente.... me estaba hablando hace un rato. ¿lo conocen. a Rey Mago. podríamos pedirle el favor.de la Tercera Internacional. Por una casualidad.... porque cada amanecer del zorzal cuesta doce mil pesos y no es para andar derrochando. (A Gardel) Discúlpela.. si fuera usted tan amable de enviarle al señor Rolland una tarjetica. Romain Rolland... para que a su vez. Lepera: ¿Cuál viejito de los caracoles? ¿Aquél. por la paz y la amistad de los pueblos...! ¡Ya sé! ¿Y qué pasa con él? Pío: María Luisa.... Matilde: Déjame ver... disfrutando la velada.. ocasionando una verdadera hecatombe en la paz familiar de los Ancízar.. Gardel: (Después de una pausa) ¿De quién........ recomendando nuestra petición. por supuesto. (Breve pausa) Decía pues.. Romain Rolland...... (A Gardel) ¿Se pronuncia así.......? María Luisa: De. El de París. prestigioso escritor. podía ser una buena idea...... me estaba hablando de.... el tal Gómez. salga de esta casa. verdad? Gardel: Claro.? (Abraza a María Luisa) ¡Yo sabía! ¡Yo sabía! . pertenecemos a la Tercera Internacional. Pío y yo.... con el dictador de acá.... en nombre de mi prometido y yo.de..! Elvira: (Brinda) ¡Salud. Pío: (Avergonzado) .? Le escribimos una carta.. María Luisa: Yo sé que no te gusta... el Morocho del Abasto... y la crema y el petitpois del tout Caracás... El de Montparnasse y la lluvia. Y el señor Rolland por alguna petulante razón no se ha dignado a responder la misiva.... ¿Para qué le voy a hablar..Romain Rolland.. el Rolland. Gardel: (A María Luisa) ¿Qué pasa con él? María Luisa: Pío. hace un mes.. descorcha una botella) (Matilde abraza a Elvira y a Gardel) Matilde: ¿Y a qué huele? Elvira: (Inspirada) A universo.. quería pedirle... Pío: Es que. (A Pío) Explícate.. ¡Rolland.! María Luisa: (Sonríe) Me estaba hablando de.. Elvira.... tenía esta noche una cita en el palacio de Las Flores. Carlitos. Elvira: (Tensa) ¡Salud..... Plácido: (Después del champagne) ¡Uníos! María Luisa: Y pensamos que.. y sin que.. Pío.. el camarada Rolland le transmitiera al caballero Stalin los deseos de mi hermana y su novio de radicarse en Ucrania por los siglos de los siglos.. si usted comparte los aleros con él.. Matilde: ¿Ven como todo se arregla...? María Luisa: Verá... en su carácter de.. María Luisa.. Bueno....... de Romain Rolland? Lepera: ¿Quién es Romain Rolland? Gardel: El viejito de los caracoles. El fastidioso. Pero. (Prueba) Carlos. (Y huele a Gardel hasta comprobar lo del universo y el Rey Mago) Lepera: (Con el corcho) ¡Salud! María Luisa: ¡Salud! Plácido: ¡Una copa nada más... le escribimos una carta a Romain Rolland. proletarios del mundo. que Carlos.. de la. por Dios! ¿Cómo no te vas a acordar? Lepera: (Recuerda) ¡Ya sé! ¡Que nos estuvo amargando la noche en aquel alero. Privadamente... simpatizante.. María Luisa.. una sola vez. (Brinda) ¡Salud! María Luisa: Me da una vergüenza horrible.19 María Luisa: ¡Por favor! (Y ayudada por Pío. ¡Y aquí lo tienen tan tranquilo. No faltaba más...

. beben) Matilde: (A María Luisa y Pío) ¿Y cómo vas a hacer en Rusia.. En primer lugar. toma..! Pío: (Suicida) ¿Cómo se manifiesta esta desigualdad. en Ucrania..... Pío: (Abrumado) . y pienso en Raimundo Galarraga. cuando entraste por esa puerta.? Cuéntame. Plácido. ¿Qué notamos al examinar...! ¡Vivan los novios. y pides: dame. Clara y contundentemente distinto... María Luisa y Plácido: . Pero el único misterio eres tú.... el sonido es Elvira.. y el agua hierve... María Luisa también lo sabe. ¿Qué notamos. ¿No es así... Gardel: (Entusiasmado) ¡Bien dicho! Lepera: (Grita) ¿Y qué más? Pío: ¿Quién es el burgués? Lepera: ¡Ajá! ....... Pío... Pío. María Luisa: (Abrazando a Pío) ¡Pío.. Gardel y Lepera.... hay primavera.. Plácido. palabra que me lo aprendí de memoria.. Elvira: Que me levanto..... Pío pregunta. y nada más.. desde el Majestic. y tengo hambre.! Plácido: ¡Pío..... invierno y verano. pregunta.! ¡Que.. Gardel: ¡Extraordinario! Lepera: (Aplaude) ¡Bravo! ¡Bravo! ¡Bravo. Matilde.. ¿Y por qué te voy a dar? Porque soy un hombre y pertenezco al género humano.. tal vez porque quiere decir algo y no se atreve a decirlo..una profunda desigualdad entre los hombres.. Carlos! Gardel: (Antes de beber) Digamos entonces. porque se parecía a la gloria de este mundo. Pío?. Plácido: (Interviene) Absolutamente distinto.. y lo amo.... que es una noche hermosa y que muy pronto debo irme con el retoño de helecho que va a regalarme Elvira... Pío. Después es nada... Llegas a Rusia.. ¿Qué notamos al examinar la sociedad actual?.. Pero. con hambre y ganas de escapar a Buenos Aires. dame. y yo respondo......! ¡Habla con ellos! ¡Diles que estoy aquí......? Pío: (Inquieto) No.. y no quiero conocerlo......... y voy a la cocina......... Toma. Pío te puede responder...... Tú vas por la calle. Gardel: ¿Un juego? Plácido: Un juego.. Pío? Me lo aprendí de memoria.. Plácido: (Insiste) Pregunta.. María Luisa? María Luisa: ¿Qué? Plácido: (A Gardel) Morocho...... ven acá. el químico de los perfumes. Gardel: (Aplaude) ¡Grande! ¡Enorme! Lepera: ¡Así se habla! Pío: ¿Quién es el proletario? María Luisa y Plácido: El pobre... y hago café. cualquier cosa. pregunta. chuleta. me tienen a la orden.. Sé de esta noche y de noches como ésta....! ¡Salud. en todo caso. mañana.. y todo es de todos... Me alegra saber que estás aquí.. Pío: No es el momento. dame.. para que todos lo oigan.. el proletario y el burgués. mientras cambio el agua de los canarios. tía María Luisa. escucha. Anda.. Gardel: (Brinda) ¡Salud! (Elvira.. qué sé yo.. (Pausa) Créanme que no sé mucho de mí... A ver...... y el sonido es esta noche....! Lepera: (Brinda) ¡Por la alegría de esta pareja..! ¡Ahora sé que es verdad! ¡Ahora sé que nos vamos. Abro los ojos y me despierto en Tacuarembó... y lo odio.. y entras en el mercado...... gente de once. (Brinda) Salud. contando los mismos pasos. el sonido son ustedes. Tú primero y nosotros después. capricho. Matilde: (A Pío) ¿Y es verdad que en Rusia todo el mundo es feliz? Pío: (Huraño) Digamos que es distinto.. y se te antoja..20 Plácido: ¿Y quién sabe si Carlos Romualdo le puede escribir al mismo Stalin? ¡Apuesto a que lo conoce! Gardel: No tengo el honor..... también.. pregunta..la sociedad actual? Plácido: Respuesta. Elvira. ¿No es verdad.. de lo más formal. no te olvides de mí. otoño.! Matilde: (Grita) ¡Vivan los novios.. Y María Luisa...... María Luisa: Anda Pío...... queso.? María Luisa y Plácido: Por la existencia de dos tipos de hombres. ¿y qué haces. Alzo la voz y la voz suena... toma. puedo enviarle un telegrama a Rolland..........? María Luisa: (Extasiada) No sé. Yo les decía a ellas.. ¿verdad. El que no posee nada. que esta noche se aclararía todo por tu propia boca y que sabríamos de tus misterios. como si algo se hubiera callado hasta el mediodía de hoy..

me voy.. Porque existen dos clases sociales: el proletariado y la burguesía.. (Pío. La lucha... Todo esto empieza... todo. se acabó. Tú cantas El día que me quieras... el perro me espera... Buenas noches.. no sé pronunciarlos...21 María Luisa y Plácido: (Después de una breve pausa) El rico. la palabra profética! ¡Mentí! ¡No hay Romain Rolland! ¡Nunca le escribí a Romain Rolland. Yo debo explicarle a un perro el porqué de su costillar... La burguesía combate el proletariado.! (Todos aplauden. Ella es la única que sabe. El día que me quieras la rosa que engalana. ¡esa es la palabra esperada. Y el proletariado combate la burguesía.. Elvira: ¿Y quién te va a creer? Plácido: No importa. digamos. señores.. Pío: ¿Está la sociedad actual bien constituida? Lepera: ¿Ajá? ¿Ajá? ¿Ajá? María Luisa y Plácido: No..... como si la respuesta fuera mía.. Gardel: «Y si es mío el amparo de tu risa leve que es como un cantar. el suave murmullo de tu suspirar... veo un perro.. Ya es tiempo. bueno..? Lepera: ... ¡se acabó! Tengo diez años aquí.» Plácido: (En repentino éxtasis) Ah. La noche que me quieras. maldito sea. Tal vez el zorzal. no me cabe el país..... no fui yo. Nos quedamos aquí.. Matilde: (Agobiada) ¿Y si cerráramos los ojos? Porque va a ser horrible verte marchar.... Excúsenme. Gardel: ¡Luminoso! ¡Exacto! ¡Cronométrico! Lepera: ¿Ajá? ¿Ajá? ¿Ajá? Pío: ¿Están en armonía el proletariado y la burguesía? Matilde... Para que uno se quede con una palabra. Gardel: ¡Increíble! Lepera: ¡Perfecto! Pío: ¿Qué es el proletariado? María Luisa y Plácido: El conjunto de todos los proletarios.» Elvira: Bendito seas por este regalo. de. Gardel: Buenas noches... (Murmura) Hazlo.. no es verdad. No sé dónde queda Ucrania... (Desesperado) Soy un príncipe.... Matilde. ¡No hay nada! ¡No pasa nada! Mentí. desde el azul del . y nunca más volveré a esta casa... y te vas.... ¡Se terminó! ¡No hay regreso! ¡se terminó... No me esperes.. vayan a vislumbrar a sus madres... el perro con los huesos. precipitadamente.. un costillar de perro. se vestirá de fiesta con su mejor color. porque...... sale. y me digo: coño. Perdón. Lo mejor de este mundo.. y al viento las campanas dirán que ya eres mía y locas las fontanas se contarán su amor. Uno dice: él estuvo aquí. Adiós. Lepera: Así es. Larga pausa... no sé.. Plácido: Y uno se lo cuenta entonces a la gente.... un boyardo sangrante... Pío: ¿Qué es la burguesía? María Luisa y Plácido: El conjunto de todos los burgueses....... ¡clases.. Gardel: «Como ríe la vida si tus ojos negros me quieren mirar... y cantó... se olvida.. y debo explicar por qué va a amanecer mañana. (A María Luisa) No hay nada en Ucrania.... Matilde: ¿Qué. María Luisa se sienta en el sofá) Gardel: Lepera.. todo. y la paz y la amistad de los pueblos. me lavo las manos..... No es mi culpa.. Lepera: ¿Ajá? ¿Ajá? ¿Ajá? María Luisa y Plácido: (Gran final) No. no es mía.. Por favor. con la excepción de Elvira y Pío Miranda) Pío: Está bien. Mañana hay que seguir el viaje. No hay Kamenev ni Zinoviev.. con los huesos marcados.. No hay Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. estoy mal. Adiós... yo. así.. No tengo por qué responder........ ni Bujarín doliente! ¡No hay Lenin! ¡No hay nada. no sé.... Ella aquieta mi herida. Matilde: (Tras una pausa) ¿Y El día que me quieras ? Lepera: (A Gardel) No sé. morocho. Están en una continua lucha. Uno mismo se cree.... Excúsenme.. (Gardel canta El día que me quieras) Gardel: «Acaricia mi ensueño... No hay Trotsky.no pueda.... el que lo posee todo. con el almuerzo al mediodía.! ¡Me importa un coño Romain Rolland..! Gracias por el almuerzo.. Elvira. camarada María Luisa.. ¡No hay Alliluyeva! ¡No hay Stalin! ¡No hay ventanal de la zarina.. Matilde: De verdad......! María Luisa: (Grita) ¡Pío! Pío: Pregúntale a Elvira. Ella sabe.. Yo.. No te vayas sin cantar..

.. Mira en silencio a su hermana) María Luisa: Quiero que se quede aquí. Elvira: (Pausa) Es tu casa. Elvira: Yo compré. Matilde: (A María Luisa) Mañana.. florecerá la vida. que menos que nunca se podrá vender la casa. las estrellas celosas nos mirarán pasar. será clara la aurora y alegre el manantial traerá quieta la brisa rumor de melodía. verdad? Digo...hará nido en tu pelo.. Matilde: Buenas noches. un bello regalo. Elvira. Gran pausa. Tú dispones. guarda las botellas.. Mañana se lavan y se dejan aquí de adorno.» Gardel: «La noche que me quieras. Elvira: Ha pasado.. (Plácido sale. Elvira: Voy.. Larga pausa) Elvira: Dejó su maleta....... Matilde: ¿No es mañana? Elvira: No.. María Luisa: No muy fuerte. Después no duermo.. Plácido: Se van a quedar con la boca abierta. envuelta en papel de seda. y nos darán las fuentes su canto de cristal. Un tiempo y Elvira regresa de la cocina. Matilde: (Antes de salir) ¿Nadie nos va a quitar esto.. María Luisa coloca la bandera como un adorno en el respaldar del sofá vienés. María Luisa: (Breve pausa) ¿Te importaría hacer café? Elvira: (Solícita) Por favor. (Elvira sale en dirección a la cocina..» Matilde. después de esta noche? Elvira: Así es.» Elvira: ¡Alabado rayo misterioso! Gardel: «... María Luisa se levanta. Por lo menos... Buenas noches. Fue una visita corta. tía María Luisa. y un rayo misterioso hará nido en tu pelo. Elvira: ¿Qué hora es Plácido? Plácido: Doce y media. Plácido. y un rayo misterioso. para que la gente pregunte y uno conteste. Bendición... que nadie las toque. Hoy es día de cambiar las sábanas.. desde el azul del cielo.. Plácido: Sí. ¿Cómo se puede ser tan grande? María Luisa: ¿Habrá café. ¿verdad. María Luisa. (Toma las botellas y la cesta) Buenas noches. las estrellas celosas nos mirarán pasar... Plácido: (Recitativo) «El día que me quieras. ¿no es verdad? María Luisa: Sí.... verdad? Pienso.. María Luisa..... luciérnaga curiosa que verá que eres mi consuelo.» (Salen Gardel y Lepera. intacta.22 cielo. Tal vez venga mañana. Se inclina y abre la maleta..... Rebusca entre camisas remendadas y pantalones precarios. para mañana. Hasta mañana.. (Sale Matilde) Elvira: Plácido. María Luisa: Tal vez... Buenas noches. Elvira: Dios te bendiga. y las cosas son diferentes.. Larga pausa) Elvira: Habrá que dormir.. ¿no es cierto? Matilde: Su voz.. cierra la puerta. ¿Cómo se va a vender. (Plácido sale) Elvira: Fue. Elvira. Es hoy. será distinto.. Elvira: (A Matilde) Cambia las sábanas.. Después.. hasta mañana. una bandera roja con hoz y martillo. Y encuentra... luciérnaga curiosa que verá que eres mi consuelo.. María Luisa: ¿Qué? Matilde: Digo. y camina hacia la maleta de Pío.. El día que me quieras. ¡Dios mío!.. Larga pausa. amanece...... no habrá más que armonía.. no existirá el dolor.. FIN . (Entra Plácido) Plácido: (Musita apenas) «Y si es mío el amparo de tu risa leve». endulzará sus cuerdas el pájaro cantor... María Luisa? María Luisa: Plácido...

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