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Las presidencias peronistas 1973-1976

La elección de Héctor Cámpora
• Hacia finales de 1972, el retorno de Perón era impensado. Pese a los riesgos que suponía, una serie de medidas suprimió casi todas las restricciones y permitió comicios limpios y libres. Se impuso en estas elecciones una coalición justicialista con el 50% de los votos. Los candidatos oficiales designados por el grupo de Cámpora se enfrentaron con los caudillos peronistas locales y perdieron. Esto permitió comprobar que el caudal electoral peronista se hallaba compuesto por dos grupos, distintos entre sí. En los grupos urbanos, prevalecía el electorado obrero, carente de una jefatura personalizada. Su columna vertebral era la organización sindical. En las provincias menos urbanizadas , los sindicatos no tenían tanto peso y prevalecía la jefatura del caudillo local, posibilitando hasta un cierto punto el manejo de los votantes. • Uno de los primeros movimientos fue designar un nuevo comandante en jefe del Ejército. Los grupos más decididos querían pasar por encima de los generales y nombrar a un coronel adepto al nuevo gobierno. Sin embargo prevalecieron las formas para evitar el retiro de toda la plana mayor y se escogió al general Jorge Carcagno, miembro destacado del grupo azul de caballería. El nuevo comandante se empeñaba en zanjar las diferencias entre el Ejércitos y las nuevas corrientes políticas. • Un tema que se hace muy presente durante este período es el problema de la subversión. A juicio del Ejército, había echado raíces como consecuencia de la falta de legitimidad de los gobiernos anteriores y de la existencia de injusticias sociales y económicas. Para 1973 se lanzó el Operativo Dorrego Conscriptos + Juventud Peronista + Montoneros También la Iglesia fue impregnada por el mismo espíritu, señalando que la injusticia era el terreno donde se nutría la violencia y que más importante que tratar de barrer con sus consecuencias era atacar sus raíces. Si bien la línea era claramente progresista, no simpatizaban con el nuevo gobierno. Lo llamativo fue la activa participación de jóvenes de educación católica en los grupos juveniles de extrema izquierda e incluso en Montoneros. Muchos intelectuales también adoptaron esta línea. • Pese a esto, no eran muchos los que advertían la penetración ni la importancia alcanzadas por las organizaciones subversivas, ni del factible enfrentamiento frontal con ellas. La liberación de prisioneros políticos inculpados por actos de violencia, secuestros y asesinatos fue uno de los primeros problemas cruciales. En un programa de 5 puntos, firmado por casi todos los generales, habían advertido en Enero de 1973, que no iban a

aceptar “la aplicación de amnistías indiscriminadas para quienes se encuentren bajo proceso o condenados por la comisión de delitos vinculados con la subversión y el terrorismo”. Sin embargo, la subversión había tenido un papel decisivo en el retiro de los militares y en la convocatoria a elecciones y contaba con simpatizantes en altas posiciones del gobierno. Además era muy importante el espíritu de reconciliación nacional y la convicción de que la amnistía seria “el punto de partida para el desmonte de un mecanismo conflictivo, un cimiento para la edificaciones de la paz interior”. Con el apoyo radical, la decisión fue votada por el Congreso, reunido especialmente. No se realizó distinción alguna. Algunas fuentes militares estiman que este episodio fue una importante retroceso en la lucha contra la subversión, ya que mucho jefes pasados y futuros fueron liberados ese día. • Se esperaba que Montoneros condenaría los actos de violencia y que el ERP, al verse aislado, también lo haría. Montoneros llamó a un cese momentáneo de las actividades subversivas, pero no depusieron las armas y señalaron que su conducta a futuro se determinaría según el devenir de los hechos. En la revista “El descamisado” (Septiembre 1973), Firmenich afirma al ser consultado acerca del abandono de la fuerza: “De ningún modo, ya que el poder político viene de la boca del fusil. Si llegamos a este punto es porque teníamos fusiles y los usamos. Si los abandonamos, sufriremos un retroceso en nuestra posición política. En la guerra hay momentos de enfrentamos, como los que pasamos y hay momentos de tregua, en donde se prepara para la próxima confrontación”. La sensación general era que el advenimiento del nuevo gobierno constitucional no parece haber contenido la violencia, sino que impulso un recrudecimiento. • Héctor Cámpora, como consecuencia de su corta presencia en el poder, tomó pocas medidas. Entre las más importantes están las designaciones de muchos funcionarios de inclinación izquierdista. Era miembros de grupos de clase relativamente alta, en contacto con la burguesía, con antecedentes políticos conservadores y su paso a la izquierda era reciente. Entre ellos estaban Rodolfo Puiggrós (rector UBA), Jorge Taiana (ministro de educación), Raúl Bidegain, Ricardo Obregón Cano y Alberto Martínez Baca (gobernadores de Bs. As., Córdoba y Mendoza). • El programa de reforma era tibiamente nacionalista y distribucionista. Uno de sus elementos esenciales fue el llamado “pacto social”. Constituía un aspecto central de la ideología peronista y paso substancial hacia una comunidad organizada. Suponía un acuerdo sobre la manera de distribuir el ingreso nacional entre los trabajadores, representados por los sindicatos, y los sectores empresarios. Esta idea tiene algunas connotaciones corporativistas, particularmente por la necesidad de imponer a cada sector una representación única. Desde la óptica peronista, lo importante era lograr una solución armoniosa de las distintas clases sociales. Se basaba en el Acta de Compromiso Nacional acordaba entre la CGE (Confederación General Económica), la CGT y el Ministerio de

Economía, el 30 de Mayo de 1973. Se fundaba en un conjunto de medidas de reforma estructural y en un plan de estabilización.  En relación al comercio de exportación, debía hacerse cargo del manejo de los cereales y la carne.  En el caso del crédito, debía acrecentar drásticamente su tradicional control.  En lo concerniente al comercio mayorista y minorista había de establecer precios máximos y márgenes de ganancia de los comerciantes al por menor. Para implementar estas medidas (que quedaron en los planes principalmente) se presentó un plan trienal como instrumento de las nuevas políticas.  A diferencia del período 1946-1955, se contemplaron pocas expropiaciones.  Hubo preferencia por el capital local, que se ajustaba a los intereses de la CGE, pero no a los de los sindicatos. De todos modos, no opusieron resistencia.  El propósito era mejorar la participación de los asalariados en la distribución del producto bruto interno de modo de lograr la distribución del ingreso nacional en términos de equidad.  Política de ingresos: debía reunir a grupos sociales y económicos opuestos y superar los conflictos de clase, concepto central de la ideología del movimiento y conforme con la composición social del peronismo. Los aspectos más importantes del programa constan de alrededor de 40 leyes y acuerdos. Disposiciones de carácter específicamente económico:  Sector agropecuario: ley agraria, nunca aprobada por el Congreso. Disponía la expropiación de las tierras improductivas. Ley impositiva especial (ya se había intentado con Illia y Onganía). Ampliación de las atribuciones comerciales de la Junta Nacional de Granos y la de Carnes. Organizar grandes unidades con participación empresarial de los trabajadores. Aumento de la tasa fiscal según el tamaño de la propiedad. Tuvo cierta colaboración de la Federación Agraria, del Coninagro (Confederación Intercooperativa Agropecuaria), de la SRA y de la CARBAP (Confederación de Asociaciones Rurales de Bs. As. y La Pampa).  Sector industrial e inversiones extranjeras : protección de la producción local, promoción de nuevos proyectos industriales (de “interés nacional”), estímulo de las industrias pequeñas y medianas y la regulación de las inversiones extranjeras (revertir la penetración extranjera en la economía). Protección efectiva para cada producto y rebajas de exportación, con el fin de equiparar los costos locales con los internacionales.

 Comercio con el bloque socialista : apertura del comercio, más allá de la oposición de la derecha. Negociaciones con Cuba, la URSS y Polonia.  Reformas financieras: dar mayor poder al BC en la determinación del volumen total de crédito y sobre el dinero circulante. Los bancos recibirían depósitos del BC, que a su vez otorgaría líneas de crédito a cada uno de los bancos. Estos concedían créditos a su propio riesgo, pero a nombre del BC.  Reformas impositivas: identificación de los dueños de las acciones, tanto para los fines fiscales como para determinar la nacionalidad de los accionistas. Distinguió entre las ganancias de las compañías, que quedaban sujetas a un impuesto que les era propio, y los dividendos de los accionistas, a los que aplicó un impuesto a las utilidades personal y progresivo. Fue una reforma técnica que no incluyó a la inflación entre los factores contables para fines impositivos.  Organización del sector estatal : creación de una empresa de control estatal que abarcaba todas las compañías del Estado (Corporación Nacional de Empresas del Estado. CNEE), tanto en los sectores de servicios como manufacturero, con la única exclusión de los militares. Los dirigentes sindicales de las compañías de servicios se consideraban con “derecho natural” para encabezar sus respectivas empresas estatales. Se procuró lograr consenso entre la CNEE y los sindicatos, pero las aspiraciones de la Corporación pronto se diluyeron. Perdió el apoyo de la comunidad empresarial y se impuso la renuncia de quienes la representaban en la junta.  Controles de precios y ganancias: facultad del gobierno de fijar precios máximos, intervención en los mercados primarios, prohibir exportaciones e imponer la producción de artículos esenciales (Ley 20.680/73). Fue uno de los principales instrumentos del pacto social inicial. La congelación de precios duró los dos años en que se mantuvo en vigor el pacto social, lapso durante el cual también los salarios fueron congelados. La JP creó grupos voluntarios de supervisión que verificaban el cumplimiento. Ante la buena respuesta inicial, el gobierno mantuvo su aplicación durante más tiempo del necesario, aún cuando ya dejaron de ser útiles.

Leyes de carácter social:  Organización de los sindicatos y regulación de los contratos de trabajo : Ley de Asociaciones Profesionales, 20.614/73) y Ley de Contrato de Trabajo, 20.744/73). Preservar la unidad sindical mediante la imposición de un sólo sindicato por sector, pero reforzó el poder y la independencia de los sindicatos incluso, frente al Estado. Otorgó gran poder al Ministerio de Trabajo, al que facultó para reconocer, cancelar o modificar los derechos de los sindicatos a representar a su sector especifico en las negociaciones salariales y laborales. Relación dual entre los sindicatos y el gobierno. La ley

de convenios laborales aumentó las vacaciones pagas, extendió la licencia por maternidad, aumentó la indemnización por despido. Las faltas al trabajo ya no serían controladas por los servicios médicos del empleador, sino que bastaba con el certificado medico privado, lo cual incrementó el ausentismo.  Seguridad social y Salud : aumentos en el pago de la jubilación básica, se volvió a admitir el retiro voluntario a edad más temprana. Sin embargo, no hubo cambios esenciales y el conjunto de las medidas no provocó debate público. A través de la Ley 20.748/73 (Sistema Nacional Integrado de Salud) se confió al Estado la responsabilidad de proveer los servicios médicos y fundar un sistema central único. Prestación de asistencia medica a los pacientes, adiestramiento medico, investigación, distribución y comercialización de los productos. Promoción de las industrias locales consagradas al equipo hospitalario y desarrollo de la tecnología local.

La caída de Cámpora y una nueva convocatoria a elecciones • El ERP condenó el pacto. En lo político se desató el enfrentamiento abierto entre los dos grupos opuestos dentro del movimiento peronista. Este conflicto se manifestó abiertamente el día del segundo y definitivo regreso al país del General Perón , el 20 de Junio de 1973. Estalló un feroz tiroteo en la multitud congregada en Ezeiza para recibirlo entre Montoneros + ERP y elementos de choque de López Rega por el otro. Era la primera vez que aparecían los grupos de acción del ala derecha, precursores de la Triple A, establecida para combatir grupos subversivos mediante métodos ilegales. El hecho de que ambos grupos estuvieran armados hasta los dientes es señal de la precaria tregua concertada. A partir de ese día, Montoneros reanudó su actividad violenta. • La fricción entre el líder personalista y el presidente se intensificó con el cambio de orientación política de Cámpora. Se tornó inevitable el conflicto con la coalición formada por la pequeña empresa, los sindicatos y el ala derecha que dominaba el círculo íntimo de Perón. Se trataba de una alianza típicamente peronista, la misma que había caracterizado a su 1er gobierno, colocando a los grupos juveniles universitarios en su tradicional papel opositor. Perón impuso la renuncia de Cámpora 12 de Julio de 1973. • La presidencia fue confiada a Raúl Lastiri, presidente de la Cámara de Diputados y miembro del grupo de derecha liderado por López Rega. Fueron pocas las voces que se alzaron para cuestionar lo ilegal del proceso de traspaso de mando (se dejó de lado al presidente del Senado por considerarlo “sospechoso ideológicamente”). Se programaron las elecciones para Septiembre, en las que finalmente Perón podría ser candidato. • La decisión crucial fue la designación de su esposa, Maria Estela Martínez como candidata a la vicepresidencia. Se habían contemplado distintas alternativas, entre ellas, la de concertar una coalición con el jefe de la oposición y de la UCR, Ricardo Balbín, aunque no se llego ni siquiera

a la etapa de negociaciones (imagen conciliadora de Perón, reconciliación nacional, viejo estadista por encima de los pequeños problemas). El nombramiento de Isabel, si bien no fue totalmente inesperado, dio la impresión de que retornaba a algunas de las prácticas personalistas y arbitrarias que tanto le habían costado antes en términos de respeto y aceptación pública. Dentro del clima “favorable” se buscó interpretar la designación como un esfuerzo por evitar una confrontación interna en el peronismo. Bajo una óptica menos favorable, se la vio como la característica inevitable de un dirigente carismático que no puede soportar competencia alguna. Ella estaba profundamente comprometida con el ala derecha, lo cual se reflejaría en los posteriores conflictos durante su presidencia. La llegada de Perón a la presidencia • Obtuvo el 65,1% de los votos. Fue superado el 50% en todos los distritos electorales, con excepción de la ciudad de Bs. As. Por Perón podía votarse mediante dos boletas: Frente Justicialista de Liberación (FREJULI) o Frente de Izquierda Popular (FIP), disidente e izquierda. El FREJULI apoyaba la candidatura de Isabel, mientras que el FIP presentaba la candidatura de Abelardo Ramos. Recibieron, respectivamente, el 59% y el 8% • Si bien hubo algunas protestas, según cuenta La Prensa del 25 de Septiembre de 1973, la campaña electoral fue “la más civilizada que se tenga memoria”. • Perón se presentó como “defensor del sistema”. Había sido electo para poner fin al anterior experimento izquierdista y con el claro mandato de barrer a la subversión. Los gobernadores de tendencia anti Perón fueron destituidos por el derecho de intervención que la Constitución entrega al gobierno federal. Se obligo a renunciar al gobernador de Bs. As. y se lo reemplazó por el vice, de tendencia sindical. Más allá de los movimientos del presidente, estos no contaban con apoyo local, sino que habían sido elegidos por Cámpora. Siempre intentó no ahondar el cisma, lo cual no se cumplió luego de su muerte. • Enfrentamiento con la juventud: su idea de conservar la “rama legal” (Juventud Peronista o Partido Peronista Auténtico. PPA) y de mantener lealtad con Montoneros fue totalmente inaceptable para el gobierno. Poco antes de asumir el mando, Montoneros asesinó al secretario de la CGT, José Rucci. Esto fue una clara afrenta al presidente, quien los denunció públicamente por fomentar la violencia. [pág. 113]. Otro hecho de violencia fue el ataque del ERP a los cuarteles del Ejército en Azul (Enero 1974). Fue un ataque no sólo al presidente, sino a los militares. El ERP fue declarado fuera de la ley en Septiembre de 1973, mientras que los Montoneros recién en 1975 (Reacción violenta de Perón. Fueron expulsados del partido el 1ro de Mayo de 1974 por cantar contra Isabel durante la congregación en la Plaza. El enfrentamiento fue público y grave.). [pág. 119]. • Durante este periodo se dio el ascenso del ala derecha , representada por Isabel y por el Ministro de Bienestar Social, José López

Rega. Eliminaron parte de la oposición con métodos violentos y exasperaron a los grupos de izquierda, dándoles pretextos para actuar de la misma manera. La perdida de la juventud y de los grupos de tendencia izquierdista, redujo la base de sustento del gobierno, pero por otro lado, disminuyó la disparidad de intereses representados, el antagonismo y los temores. • Otro rechazo público se dio con una manifestación a cargo de los sindicatos, quienes trataron de demostrar que su capacidad de movilización estaba intacta y a la par de la Juventud. Perón llamó al orden pero rápidamente cayó enfermo y murió el 1ro de Julio de 1974, luego de una corta enfermedad. Ascenso y derrocamiento de Isabel • El impacto por la muerte de Perón fue muy fuerte, aunque falleció en un momento de relativa concordia. Isabel Perón logro conservar más autoridad y capacidad de arbitraje que lo que podía esperarse. Esto se debía al tradicional poder de la figura presidencial, más allá de quien estuviera cumpliendo el rol. Dentro del partido, su nombre simbolizaba la unidad del movimiento. Muchos dirigentes consideraban que sin ella, en ausencia de una ideología orgánica y de un partido estructurado, las posibilidades de disolución eran demasiado grandes. La sorpresa se dio cuando Isabel no asumió una posición decorativa ni una actitud que la situara por encima de todas las facciones en pugna. Por el contrario, con pleno apoyo de López Rega y bajo su influencia, trató de manejar el gobierno y llevó adelante un programa de derecha, de línea autoritaria, que alarmó incluso a las fuerzas tradicionales. Objetivos básicos del programa 1. Compromiso de un nuevo y decidido esfuerzo por terminar con la subversión, mediante el empleo de grupos civiles paramilitares (Triple A), ejecutores del “trabajo sucio” y así evitar la intervención directa de los militares. 2. Eliminación de la infiltración izquierdista en la educación general y en la UBA en particular. Se reemplazo al Ministro de Educación por un miembro de la vieja guardia derechista, el Dr. Oscar Ivanissevich. 3. Poner fin a las políticas económicas anti empresarias, relativamente nacionalistas y reformistas. Querían operar un vuelco hacia el capital extranjero, hacia la economía de mercado y hacia la confianza en el capital privado como fuente de inversiones y desarrollo. Se rebajarían los salarios y se restablecería la disciplina industrial. Programa de viviendas económicas y de un aumento del salario mínimo. 4. Sometimiento de los dirigentes sindicales, para lo cual se destituyó a algunos de los más militantes y de opinión más independiente, vulnerables a acusaciones de manejo indebido de fondos, y se designó a una jefatura sindical obediente.

5. Solicitar a los militares que abandonaran su neutralidad política, mantenida desde la renuncia del general Carcagno y pasaran a una actitud de apoyo tácito, en el entendimiento de que el conjunto de medidas propuestas justificaban ese pedido. Con la designación del nuevo comandante Numa Laplane se defendió una política de “profesionalismo integrado”.

• Podría haber sido un programa de un grupo tradicional conservador o el de la extrema derecha. Y si bien los objetivos eran compartidos por los sectores de centro-derecha, los métodos empleados, las connotaciones fascistas y la intensidad de las medidas suscitaron objeciones incluso en algunos de esos grupos. • El problema esencial consistía en el enfrentamiento declarado entre sindicatos y el ala derecha encabezada por la presidente. Durante los últimos meses de 1974 y los primeros de 1975 se acrecentó. Este antagonismo afloró con el repatriamiento de los restos mortales de Eva Perón. El acontecimiento estaba cargado de simbolismo y en vez de servir como oportunidad de unión, fue manejado por López Rega en secreto, excluyendo toda participación sindical. • Para 1975, la situación económica mundial empeoró y el grupo liderado por Frondizi empezó a distanciarse. Se radicalizaron las medidas económicas, nombrando ministro a Celestino Rodrigo. Hubo devaluación y aumento de los precios del sector público. • La CGT llamó a huelga general en Julio para repudiar el uso indiscreto del poder. Exigían un aumento del 106%. Estas acciones derivaron en la destitución de López Rega y Rodrigo. La crisis se extendió a las altas esferas del Ejército. Se resolvió momentáneamente con la designación de Jorge Rafael Videla como nuevo comandante en jefe en el mes de Agosto. • La presidente no era ya más que una figura decorativa, pero aún conservaba una posición formal de poder. Tenía un gabinete impuesto y si bien los jefes sindicales necesitaban y utilizaban su nombre, estaban resentidos por sus actitudes e inclinaciones. Hacia fines de Septiembre se le otorgó una licencia y la presidencia fue asumida por Italo Luder, titular del Senado. Esta llegada fue vista con buenos ojos por todos los sectores, como una señal de calma entre tanta tormenta. Para Noviembre, en un combativo discurso, Isabel resolvió retomar su actividad. A partir de entonces el gobierno quedó dividido, llevando las cosas a un extremo de tensión. Dos lock-outs del sector agropecuario ayudaron a crear el clima propicio para que unos meses después (y luego de varios amagues) se consumara el golpe. • La principal exigencia era que se destituyera a la presidente y a los elementos derechistas del gobierno. En un principio se pensó en un reasunción del senador Luder, sin advertir la posible alianza sindical que eso significaría. Isabel trató de recuperar su autoridad perdida y buscó apoyo militar. Ofrecía una fachada legal, continuando en el cargo, pero permitiría

la intervención militar en la designación de su gabinete. Al ser rechazado su ofrecimiento, pretendió llevar adelante un plan similar por ella misma. De todos modos, la influencia de ex partidarios de López Rega fue notoria. Se intentó moderar el plan económico (Plan Nacional de Emergencia), con reducción de los salarios. Hubo en protesta una ola de huelgas. • Para principios de 1976, todos los sectores esperaban con ansias el golpe. La pérdida de autoridad del gobierno, la conducta anárquica de los miembros de la coalición y el muy alto nivel del aumento de precios crearon una sensación de caos y desastre. La oposición contaba con el apoyo de las FF.AA y se creó así el clima propicio para el golpe del 24 de Marzo de 1976.