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RECURSO EXTRAORDINARIO Cuando el art.31 de la C.N.

consagra el principio de la supremacía constitucional, tanto en el ámbito nacional como provincial, lo hace en el doble sentido de remarcar que el texto constitucional configura el fundamento primario del ordenamiento jurídico vigente y que, por ello, son pasibles de invalidación las normas o actos creados por los poderes constituidos al margen de sus competencias y de los principios trazados por el poder constituyente. Frente a ésta última contingencia surge el tema referente al control de constitucionalidad, y por ende el relativo a la determinación del órgano u órganos gubernamentales competentes para preservar, a través del ejercicio de ese control, la efectiva vigencia del principio establecido el mencionado artículo 31. El análisis del derecho comparado muestra al respecto, fundamentalmente, la existencia de los denominados sistemas político y judicial según que, respectivamente, la función de asegurar el mantenimiento del principio de supremacía constitucional se halle encomendada a los poderes legislativos o ejecutivos o a órganos dependientes de éstos o funcionalmente similares, o bien a órganos ubicados en la órbita del Poder Judicial o dotados de estructura análoga a la de éstos. Dentro de este o segundo el difuso sistema, control y el corresponde de o a su vez distinguir entre constitucionalidad específico,

desconcentrado

concentrado

diferencia que se basa en el hecho de que aquel control incumba a todos los jueces del Estado, sin distinción de

fueros o instancias o, por el contrario, a una magistratura especializada en materia constitucional. En el derecho argentino-que ha seguido los lineamientos del norteamericano-el control de que República, invalidez sean nacionales de las leyes o se trata es judicial y difuso de manera que todos los órganos judiciales de la o provinciales, actos y cualquiera que no fuere su jerarquía, se hallan habilitados para declarar la administrativos guarden conformidad con el texto constitucional. El sistema quedó definitivamente consagrado en los Estados Unidos de América a partir del fallo recaído en el célebre caso “Marbury vs. Madison”, en el cual el razonamiento desarrollado por el Juez Marshall estableció las directivas esenciales a las que habría de atenerse la jurisprudencia posterior de la Suprema Corte federal de aquél país. El sistema fue seguido también por países de otros continentes tales como Suiza, Italia, India y Japón. Tal principio ha sido reiteradamente sostenido por nuestra Corte Suprema, la que tiene expresado que: “Es elemental en nuestra organización constitucional, la atribución que tienen y el deber en que se hallan los tribunales de justicia de examinar las leyes en los casos concretos que se traen a su decisión, comparándolas con el texto de la Constitución Nacional para averiguar si guardan o no conformidad con ésta, y abstenerse de aplicarlas, si las encuentran en oposición con ella...” (Fallos 33:194). Las Leyes N°48 y N°4055 han confiado, precisamente esa tarea, a la Corte Suprema de Justicia, estableciendo al efecto el recurso extraordinario.

ANTECEDENTES LEGISLATIVOS DEL RECURSO EXTRAORDINARIO Un remoto antecedente de este recurso se encuentra en el Proyecto de Constitución para las Provincias del Río de la Plata, formado por una Comisión especial designada por el Segundo Triunvirato. Previó una Corte Suprema de Justicia para todo el Como Estado estos y y un Tribunal Superior en cada la provincia. los tribunales superiores de la de tenían

facultad de conocer en segunda y última instancia de todos negocios civiles contenciosos de la fallos del provincia, las lo que últimas puede recurso resultaba que había un mecanismo recursivo ante el Supremo Tribunal entenderse Nacional, como respecto de un autoridades judiciales provincia,

anticipo

actual

extraordinario. La C.N, no mencionó al recurso extraordinario, aunque sí dio intervención al Poder Judicial federal para conocer y decidir regidos “en por todas la las causas que y versen las sobre leyes puntos de la Constitución por

Nación...”. Ello dio base constitucional para erigir al recurso extraordinario, según la legislación posteriormente dictada al efecto. LA LEY N° 182 (28-8-1858) Esta norma organizó por primera vez la justicia de la Confederación, incluyendo en su articulado un verdadero

esbozo de lo que después sería el recurso extraordinario del artículo 14 de la Ley N°48. En lo que interesa, la Corte Suprema de la Confederación podía entender en “grado de apelación o enmienda de los fallos dictados por los superiores tribunales de provincia,

cuando estuviese en juego la Constitución o alguna ley nacional. LA LEY N° 27 (13-10-1862) Se Por le un atribuye lado, seguir admitió los pasos de la ley judicial de las norteamericana de 1789 y la influencia de la Ley N°182. articular apelaciones sentencias de los tribunales inferiores de provincia, ante los jueces de sección federales. A su vez, la Corte Suprema conocía en grado de apelación o nulidad de las causas “que le vayan de los tribunales superiores de provincia. Por uno u otro conducto, siempre que estuviere en litigio la Constitución Nacional o alguna ley federal, el pleito podía desembocar en el más Alto Tribunal del país. LA LEY N° 48 (25-8-1863) Se autodefine como “adicional y correctora” de la Ley N°27. Sin N°27 embargo, en el tema del recurso extraordinario, remedio modificó sustancialmente el panorama diseñado por la Ley y programó el régimen, aún en vigor, del federal. El procedimiento vigente, en su art. 14-inspirado en la Judiciary Act norteamericana de 1789- , dispone: ART.14.-“Una vez radicado un juicio ante los tribunales de provincia, será sentenciado y fenecido en la jurisdicción provincial; y sólo podrá apelarse a la Corte Suprema de las sentencias definitivas pronunciadas por los tribunales superiores de provincia, en los casos siguientes: 1° Cuando en el pleito se haya puesto en cuestión la validez de un tratado, de una ley del Congreso, o de una

autoridad ejercida en nombre de la Nación, y la decisión haya sido contra su validez; 2° Cuando la validez de una ley, decreto o autoridad de provincia se hayan puesto en cuestión bajo la pretensión de ser repugnante a la C.N., a los tratados o leyes del Congreso, y la decisión haya sido a favor de la validez de la ley o autoridad de provincia; 3° Cuando la o inteligencia un tratado de o alguna del cláusula Congreso, de o la una Constitución ley

comisión ejercida en nombre de la autoridad nacional, haya sido cuestionada y la decisión sea contraria a la validez del título, derecho, privilegio o exención que se funde en dicha cláusula y sea materia de litigio.” LA LEY N° 4055 (8-1-1902) En su artículo 6 amplía los márgenes de operatividad del recurso los extraordinario al hacerlo militares, extensivo que también Corte las contra eran sentencias de todas las Cámaras Federales de Apelación y de tribunales norma por superiores legal último, nacionales. Aquella conocerá, sentencias dispone en grado que:”La de por Suprema de las cámaras apelación,

definitivas

pronunciadas

federales de apelación, por las cámaras de apelación de la Capital, por los tribunales superiores de provincia y por los tribunales militares, en los casos previstos por el artículo 14 de la Ley N°48.” CARACTERES Y REQUISITOS Su objetivo es permitir a la Corte Suprema de Justicia ser fiel intérprete final de la Constitución Nacional.

No obstante que la Corte Suprema decide en casos concretos que le son sometidos, los jueces inferiores tienen el deber de conformar sus decisiones a aquéllos. De esta doctrina se desprende que carecen de fundamento las sentencias de los tribunales de las otras instancias que se apartan de los preceptos de la Corte sin aportar nuevos argumentos que justifiquen modificar la posición sentada por el Tribunal, en su carácter de intérprete final de la Constitución Nacional y de las leyes dictadas en su consecuencia. El recurso extraordinario constituye la vía de acceso a la Corte Suprema más frecuente y de mayor importancia. Se denomina también recurso federal, recurso extraordinario de apelación, recurso extraordinario federal o recurso extraordinario de inconstitucionalidad. Además, resulta un arma formidable para la revisión de aquellas sentencias emanadas del Superior Tribunal de la causa que, por carencias o graves defectos de motivación, dejan de satisfacer la exigencia constitucional que impone a los jueces el deber de sustentar adecuadamente sus pronunciamientos, a fin de asegurar en concreto la eficacia de la defensa en juicio y el acceso a la jurisdicción. El recurso extraordinario no es una apelación de orden común, sino una apelación excepcional que, como se expresó anteriormente, tiene por objeto asegurar el mantenimiento de la supremacía constitucional. Los procesalistas admiten la existencia de dos clases de recursos: los ordinarios y extraordinarios. Caracteriza a los primeros, la generalidad de su procedencia, que no requiere agravios determinados y la amplitud de facultades de los jueces de alzada. Los segundos, por el contrario, sólo se conceden en los supuestos que la ley determina

exhaustivamente y no confieren a los jueces de alzada más facultades que las necesarias para el cumplimiento de los fines a que responde su admisión. La Corte Suprema ha clasificado la apelación legislativa en el art.14 de la ya comentada Ley N°48 entre los segundos, cuando ha expresado que “el recurso extraordinario, por su fin y su naturaleza, excepcional, traducidos cuya en su nombre, debe es un remedio aplicación hacerse

restrictivamente..., para no desnaturalizar su función y convertirlo en una nueva instancia ordinaria de todos los pleitos En que se tramitan ante los tribunales del país (Fallos 179:5). cuanto a su naturaleza, el RE configura un genuino recurso, porque se trata de un remedio encaminado a lograr, dentro del trámite de un proceso, la reforma o anulación, total o parcial, de una resolución judicial que no haya adquirido carácter firme o se encuentre preclusa. En ese orden de ideas, se ha expresado que el RE debe versar sobre un pronunciamiento concreto para que la Corte Suprema pueda confirmarlo o revocarlo después del debate judicial respectivo, agregándose que los recursos se deducen respecto de los puntos que las sentencias resuelven o que han omitido resolver. No es, por consiguiente, una acción o pretensión autónoma, como vgr. el amparo. Expuesta esta consideración, es obvio que, frente a lo prescripto por el art.14 de la Ley N°48, el nomen juris utilizado por el art.117 de la C.N. en modo alguno implica que – a diferencia de lo que ocurre en las apelaciones comunes u ordinarias sea – la concesión de abrir del una recurso tercera extraordinario susceptible

instancia apta, como tal, para someter a la decisión del

máximo tribunal de justicia, cualquier perjuicio o gravamen en sentido genérico o para corregir cualquier injusticia que, a juicio del recurrente, exista en la causa. Por el la el contrario, y sin no perjuicio sólo de reconocer la relatividad de las clasificaciones dentro de este ámbito, recurso Corte, analizado porque, aquélla decisión reviste por un carácter lado la al extraordinario, porque así lo denomina la jurisprudencia de sino de y esencialmente, se de halla las competencia conocimiento circunscripta

“cuestiones

federales”

taxativamente contempladas en el art.14 de la Ley N°48 y, por otro lado, en tanto tales cuestiones implican temas de derecho, quedan como regla excluidas de la revisión del Tribunal las conclusiones de hecho y de prueba establecidas por la sentencia impugnada. VÍAS DE ACCESO A LA CORTE SUPREMA De acuerdo a las normas constitucionales, se distinguen la jurisdicción apelada de la jurisdicción originaria. Es decir, que de aquéllas nacen dos vías de acceso a la Corte: la apelada o recursiva y la originaria o directa. La vía recursiva, a su vez, comprende la “ordinaria” y la “extraordinara”. En el primer caso, la Corte se comporta como cabeza del Poder Judicial, es la tercera instancia del fuero federal, por lo que no sólo resuelve cuestiones eminentemente jurídicas, sino también entra en el conocimiento de los hechos y la prueba de la causa, con la misma amplitud que las instancias inferiores.

En cambio, cuando interviene a través del RE, desempeña el papel de órgano supremo de contralor de la legalidad constitucional y custodio de las garantías individuales de la libertad civil. Es una instancia de excepción, limitada exclusivamente al estrecho margen de conocimiento que le otorga la cuestión federal que le permite entrar exclusivamente a la dilucidación del derecho aplicable. Como toda apelación, participa de los caracteres comunes de los recursos judiciales, aún cuando presente ciertas particularidades, a saber: - Intervención de un tribunal de justicia (Poder Judicial, órgano administrativo, órgano parlamentario o militar, que no admitan revisión por tribunales inferiores); -Existencia de un juicio, como procedimiento regular establecido por la ley a fin de administrar justicia; -Caso justiciable, dado que no se admiten declaraciones genéricas o abstractas; -Existencia de un gravamen o lesión concreta de quien lo intenta y, - Que todos los requisitos se encuentren presentes en el momento de la interposición. Del texto de los arts.116 y 117 de la CN resulta claramente que el ejercicio de la función judicial por parte de los jueces y tribunales de la Nación, requiere la existencia de un “juicio” o “causa”, entendidos como contienda entre partes adversas. Dentro propios de lo que RE, la doctrina denomina a la como requisitos de

del

podemos

mencionar

existencia

cuestión federal, a la relación directa entre la cuestión planteada y la solución del juicio, a la resolución contraria al derecho federal invocado, a que el recurso se interponga contra una sentencia definitiva (entendida como la que pone fin al pleito o hace imposible su continuación) y, por último, a la existencia de tribunal superior de la causa. Por último, e y se requiere de misma la la en concurrencia como todas que la las cuestión debe de ciertos el el requisitos oportuna inferiores denominados inequívoca de la la formales, introducción federal, contener instancias

mantenimiento

autosuficiencia

remedio federal intentado, tal como se desprende de lo establecido por el art.15 de la Ley N°48. CUESTIÓN FEDERAL El núcleo de la cuestión en el recurso extraordinario, consiste en la determinación de la cuestión federal. Resulta ser el perno a través del cual gira, circula y se abre la válvula para ingresar a la instancia de la Corte por la vía recursiva. Es necesariamente ese dato: hay o no hay cuestión federal. De modo pues, sin que el recurso no extraordinario puede aunque haber puedan u está recuso estar otros indisolublemente unido al tema de la cuestión federal; por cuanto, recurso recaudos. cuestión ser federal procedente extraordinario procedente, y si hay cuestión federal el puede insuficientemente contemplados otros aspectos

Para Imaz y Rey, cuestión federal “es la que versa sobre la interpretación de normas federales o actos federales de autoridades de la Nación, o acerca de conflictos entre la Constitución Nacional y otras normas o actos de autoridades nacionales o locales” Como se observa, de la definición aludida se extrae que la cuestión federal debe versar sobre temas de derecho, quedando excluidas las circunstancias de hecho a las que excepcionalmente la Corte ha ingresado a su examen a través de la calificación de arbitrariedad de la sentencia. Los autores aludidos, han elaborado una distinción entre cuestiones federales entre federal simples y complejas, federales aquella que y a su vez e por distinguieron La cuestión cuestiones simple es directas se da

inmediatas, o indirectas y mediatas. interpretación (nada más que interpretación) de las normas llamadas del derecho federal, ya fuera interpretación de una artículo de la Constitución, interpretación de una ley federal, interpretación de un tratado internacional o también de otras normas o actos ejercidos en nombre del gobierno federal. La cuestión federal sino es compleja, de decir ya no aquí sería entre está de normas en pura de juego interpretación, diversa confrontación que

jerarquía,

dilucidar qué normas tienen que aplicarse por supremacía. La cuestión federal directa ocurre cuando está en juego la Constitución, estando normas. en o sea la que el conflicto en se ese da entre la de Constitución y cualquier otra norma inferior, pero siempre juego Constitución conflicto

En cambio, la cuestión federal indirecta se da cuando el conflicto ocurre entre normas de diferente jerarquía, pero ninguna una ley). De esta manera, en realidad lo que existe son tres hipótesis de cuestión federal: una hipótesis puramente de interpretación; otra hipótesis de confrontación, es decir, de conflicto de normas pero estando la Constitución en juego en forma directa y una tercera hipótesis también de confrontación constitucional, pero sino no la estando en de juego la la cláusula de violación supremacía de ellas es la Constitución (podría ser un conflicto entre una ley y un decreto o entre un tratado y

normas establecidas por la Constitución. Para expresarlo con otras palabras: la diferencia entre la cuestión federal compleja directa e indirecta consistiría en que en un caso la norma directamente herida era el artículo de la Constitución en el cual se apoyaba el derecho subjetivo sostenido por el recurrente, y en el otro caso, la norma de la Constitución directamente herida era la cláusula de primacía que concretamente podía resultar afectada en ese caso por la decisión que hubiera tomado el juez que había resuelto la causa. Esta distinción formulada por Imaz y Rey, tuvo algunas impugnaciones. sobre todo Siempre hay que replantearse que, como los bien temas, había las clasificaciones,

expresado Genaro Carrió, no son verdaderas ni falsas, de modo que no hay razón para aferrarse violenta o eternamente a una clasificación. SENTENCIA DEFINITIVA

Otro de los requisitos propios no menos importante que la cuestión federal, resulta ser la existencia de sentencia definitiva, contra la cual se intenta deducir el recurso extraordinario. Los arts.14 de la Ley N°48 y 6 de la Ley N° 4055, limitan la admisibilidad por y del los RE a las “sentencias que definitivas” (cámaras Esta pronunciadas de provincia órganos mencionan

federales y nacionales de apelación, tribunales superiores tribunales superiores militares). nómina debe extenderse a los juzgados de primera instancia cuando sus resoluciones resultan inapelables . Una reiterada jurisprudencia de la Corte Suprema ha conferido el carácter de sentencia definitiva a aquellas que “ponen fin al pleito, impiden su continuación o causan un agravio de imposible o insuficiente reparación ulterior” (Fallos 242:460, 257:187). También, el Alto eran sus Tribunal que y sostuvo poniendo descartan, que fin por sentencias al proceso la definitivas tutela otros). Casos de sentencias definitivas: las que ponen fin a un pleito resolviéndolo o tras un como proceso el de ordinario alimentos (Fallos (Fallos 187:628); especiales, de aquellas derechos

privan al interesado de otros medios legales para obtener ende, posibilidad de un proceso posterior.(Fallos 245:204, entre

190:124); las referentes al otorgamiento o cancelación de cartas de ciudadanía (Fallos 153:286); desalojos (Fallos 128:417); (Fallos expropiación (Fallos 104:247); extradición 130:74); habeas corpus (Fallos 184:101); amparo

(Fallos 254:376), etc.

Casos

de

sentencias

equiparables

a

definitivas:

son

aquellas de reparación imposible, vgr. la que decide la caducidad de instancia cuando ya se cumplió el términos de prescripción del derecho (Fallos 307:146); o de reparación insuficiente o difícil de alcanzar, vgr. la que obligaría al actor, para concretar su pretensión, integrar la litis con 233 de sujetos (“Fernández no Propato, Enrique Entre C. C/ La se Fraternidad”, del 14 de mayo de 1987). Casos sentencias definitivas: ellas encuentran obviamente, las sentencias que son recurribles ante otro tribunal que no sea la Corte Suprema (Fallos 283:145). También las decisiones judiciales, cuando la cuestión resuelta en ellas fue objeto de consideración y decisión por vía de otro remedio procesal, vgr. la promoción de un incidente de nulidad (Fallos 307:703); las resoluciones administrativas que son revisables judicialmente, vgr. la cesantía dictada por el tribunal superior de Santa Cruz, respecto de la cual cabe una acción contenciosoadministrativa ante él, apartando de la causa a los jueces que habían emitido opinión sobre el litigio (Fallos 307:557); o como las decisiones que rechazan la excepción de cosa juzgada (Fallos 307:163), entre muchas otras. También no revisten carácter definitivo, a los fines del RE, o aquellas de resoluciones que, dictadas no durante descartan posterior el la transcurso de un proceso, en forma de providencias simples sentencias de que interlocutorias, un posibilidad pronunciamiento torne

innecesaria la intervención de la Corte en la causa.

Se consideran incluidas en este grupo, entre otras, y a título meramente ejemplificativo, las siguientes: las que disponen dar por perdido el derecho a contestar la demanda (Fallos 243:4989; medidas las que declaran inadmisible la las reque convención (Fallos 298:220); las que decretan, levantan o modifican cautelares (Fallos240:440); declaran o rechazan nulidades procesales (Fallos242:55); las que admiten o deniegan medidas precautorias (Fallos 248:407); las que desestiman o declaran la caducidad de instancia (Fallos247:634); las que determinan el trámite que corresponde imprimir a la causa (Fallos 302:189); las que rechazan un pedido de quiebra (Fallos 301:859); etc. La irrecurribilidad de este tipo de resoluciones no sólo está dada por la circunstancia de que los agravios que ocasionan son susceptibles de encontrar remedio durante el desarrollo de las instancias ordinarias, sino también porque dichos agravios pueden ser considerados por la Corte Suprema en oportunidad de conocer el RE interpuesto contra la sentencia definitiva, en tanto el contenido de ésta resulte influido por el de aquellas resoluciones. Análisis de decisiones anteriores a la sentencia

definitiva: Es decir, se trata de decisiones que son anterior al cierre del proceso. Tales a los resoluciones efectos del no RE; son regularmente “definitivas” excepcionalmente,

resultan equiparables a tales. a) no son equiparables a definitivas las sentencias de segunda primera instancia para que que se devuelven dicte nueva la causa a o la se sentencia

continúe 274:440). b) Las

con

el

tratamiento de índole de que

de

la

causa que

(Fallos toman por a un

decisiones el

procesal los

se sólo

durante vgr. las

trámite decisiones

juicios,

excepción son equiparables a sentencia definitiva, rechazan tener presentante por parte. c) Las resoluciones que se pronuncian sobre la admisión o rechazo de medidas de prueba, no a constituyen definitivas normalmente sentencias equiparables

(Fallos 461:411). Tampoco lo es, la que declara la cuestión de puro derecho (Fallos 251:75). d) Medidas cautelares: sean Las que decisiones las sobre medidas o precautorias, decreten, levanten

modifiquen, no son, por lo general; equiparables a sentencia definitiva (Fallos 256:150). Constituirían un caso típico de agravio reparable en instancias ordinarias ulteriores (Fallos 303:1617). En ocasiones se las ha equiparado a definitivas: o se vgr. cuando se halló que el monto de un embargo resultaba dispusieron excesivo sin (Fallos y 217:248), sin contracautela proporcionar

fundamentos (Fallos 257:301). La regla general frente a medidas precautorias se invierte cuando se o hallan el afectadas del se así que políticas poder de la resolvió gubernamentales, policía.(Fallos frente por ley. a ejercicio vgr.

308:856),

medidas

cautelares

enervaban

normalización de una universidad nacional dispuesta

Por

otra

parte,

existen

supuestos

en

que

la

índole

provisoria que regularmente revisten las medidas cautelares y que por tanto las excluye del remedio federal, ha quedado desnaturalizado, cuando la decisión que se apela ocasiona al Estado se Nacional pronuncian la perjuicios sobre el irreparables, fondo de la por o inciden cuestión, la Corte directa y decisivamente sobre el interés de la comunidad, o cuando Resulta constituyéndolas en verdaderas sentencias anticipatorias. interesante cuestión resuelta Suprema en la causa Bulacio Malmierca, el 24 de agosto de 1993 (Fallos 316:1834), en donde sostuvo que correspondía obviar el recaudo de sentencia definitiva cuando la medida innovativa decretada puede ocasionar un gravamen de insuficiente, tardía o dificultosa reparación ulterior. En iguales términos, se expidió en la causa Milano, fallada el 11 de julio de 1996. Fuera del gravamen irreparable, también se ha empleado como criterio que permite sortear el escollo procesal de la ausencia de sentencia definitiva, el del interés general. Así, cuando se dispone una prohibición de innovar que enerva disposiciones municipales dictadas en el ejercicio de funciones de policía y control en la comercialización de alimentos (Fallos 307:1994).